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Clase 1

RELACIÓN HISTÓRICAENTRE
LA DROGA Y EL SUJETO

Fabián Naparstek

El objetivo o el hor izonte al cual apuntamos en estas clases es el de po-


der mostrar que la or ientación lacaniana tiene herram ientas, y en muchas
ocasiones muy poderosa s, para enfrentar estas pato logías llamadas actua-
les. En nuestro caso nos vamos a abocar al tema de las toxicomanías y el
alcoholismo, aunque entiendo que el recorrido que juntos vamos a reali-
zar podría también tener consecuencias para el modo de abordar otras pa-
tologías. Pienso que la orientación lacaniana permite tanto enfrentar, así
como dar respuestas efectivas y de curación a los modo s actuales de pre-
sentación de las patologías llamadas mentales. Si esta idea central, al fina-
lizar el trayecto, se puede fundamentar en al meno s algunos puntos, real-
mente entiendo que habrá valido la pena realizarlo.
No cabe duda que la actua lidad muestra dos modelos de tratam iento
claramente opuestos. Hay hoy una gran división entre las terapias conduc-
tistas comportamenta les y las terapias que toman en cuenta la transferen-
cia. Seguramente, habrá que hacer muchas diferencias más, pero esta es
una gran discrepancia que hay que poder establecer. Pues, estas diferen-
cias de abordaje producen consecuencias en la vida de cada persona que
acude a una ayuda y posiblemente, tamb ién, en la sociedad que estamos
armando. Pero, a su vez, dentro del campo de las terapias que uti lizan la
transferencia, no vamos a decir que el psicoanálisis de orientación lacania-
na es lo mismo que el otro montón de terapias que están dentro de ese ám-
bito. Entonces, lo que me interesa resaltar en este primer punto es si va-
mos a utilizar un abordaje terapéuti co en donde se va a tener en cuenta al
sujeto o, de lo contrario, si se lo va a dejar de lado. El punto es si se va a
tratar de adaptar a la gente bajo un estilo conductista, donde se le intenta
enseñar lo que tiene que hacer en cada ocasión, o si se va a tomar la sin-

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FAB IÁN NAPARS T EK j. I NTRO DUCCIÓN A LA CLÍNICA CON TOX ICOMANÍAS Y A LCOHOLISMO ..

gularidad de cada sujeto, independientemente, insisto, de si son de orien- d1·sco', 'el placer' , 'función paterna ', etcétera, para poder ponerno s de
tación lacaniana, freudiana o de otros tipos de abordaje. m ucrdo y pregun tarnos de qué estamos hab lando con esas cuestiones.
Por otro lado, no hay que dejar de señalar que además de la posición Bueno, en lo que resta de la clase de hoy vamos a hacer una introduc-
ética con la que enfrentam os el problema , resta mostrar la eficacia que se 11011que tiene que ver con la historia de las drogas, para aquellos que la
obtiene en la resolución del mismo con un modelo y con el otro. Hace po- quieran consultar, la he tomado de una tesis que hace Antonio Escohota-
co tiempo en Londres unos colegas me decían que el sistema de salud del do que está pub licada en tres tomos. Hay cuestiones que son muy discu-
estado -el único que hay en Inglaterra- había llegado a la conclusión que 11hlcs en sí - principalmente sus comentarios analíticos-, pero el autor se
esa clase de terapias comporta mentales había fracasado con este tipo de 1111 tomado un trabajo muy minucioso al hacer el raconto histórico de la
patologías. En todo caso, la idea es poder ubicar esta gran diferencia más , du ción del individuo con las drogas. Ese es el aspecto que vamos a tomar.
allá de lo que pueda aportar específicamente el psicoanálisis de orienta- 1iscncialmente, y en un principio, hay que tener en cuenta que él habla de
ción lacaniana. En ese sentido el trayecto está dividido en dos; por un la- 11nuhistoria de las drogas y no vamos a trabajar una historia de las toxico-
do, vamos a tratar de abordar la toxicomanía y el alcoholismo vista desde 11111níaso el alcoholismo. La historia de las drogas es mu cho más amplia,
los aportes de Freud. Lo digo así porque no hay en Fre ud un escrito es- 1nucho más antigua que la historia de las toxicomanías. ¿Qué estoy que-
pecífico, hay algunos aportes, algunos de sus textos que toman en cuenta , tcndo decir con esto? Que la relación de los individuos con la droga es
fundamentalmente el alcoholismo; por eso, vamos a tratar de hacer un de- milenaria, en cambio, la toxicomanía y el alcoholismo tienen muy poco
sarrollo para que ustedes tengan los elemen tos y así poder pensar, desde 11cmpo. Me refiero a la toxicomanía y el alcoholismo como una forma de
Freud, la toxicomanía y el alcoholismo. 1elación de l sujeto con determinada sustancia.
En un segundo momento vamos a abordar la cuestión desde Lacan, Vean cómo lo dice Escohotado: "Salvo comunidad es que viven en zo-
donde pasa exactamente lo mismo. En Lacan van a encontrar algunas citas, nas árticas, desprovistas por completo de vegetación, no hay grupo huma-
algunos comentarios, pero tampoco hay ningún texto específico dedicado al m>donde no se haya detectado el uso de varios psicofármacos [... ] ." 1 Es
tema. Es decir, que vamos a hacer una elaboración sobre estas cuestiones decir, salvo dond e no hay vegetación, donde no crece la sustancia, hubo
- por supuesto que hay psicoanalistas que se han dedicado al tema y que va- relación del sujeto con determinado psicofármaco, con determinadas sus-
mos a tomar también a partir de este desarrollo. Me refiero específicamen- tuncias que provocan efectos diferentes en el cuerpo en cada ocasión. En
te a un grupo, aunque no solamente a ellos, que viene investigando y traba- cumbio, la toxicomanía y el alcoholismo no tienen mucho tiempo - esta-
jando sobre la cuestión desde hace más de quince años y con quienes he po- mos hablando de miles de años antes de Cristo- y la toxicomanía como
dido compartir varios tramos de trabajo. Entre ellos se encuentran Mauri- tal, y el alcoholismo como tal no tienen más de ciento cincuenta años. Al
cio Tarrab, Ernesto Sinatra, Luis Salamone y Daniel Sillitti. menos no existía la toxicomanía nombrada de esa manera, con ese térmi-
Ahora, si el tiempo alcanza queremos abordar tres cuestiones más. Una no. Uno podría decir que h ay datos de aquella época de lo que sería un to-
tiene que ver con los distintos dispositivos que hoy funcionan para abor- xicómano o un consumidor , pu ede ser, pero nunca es nombrada como to-
dar el tema, fundamentalmente en Argentina , que son Alcohólicos Anóni- xicomanía, como una adicción o como alcoholismo.
mos, Narcó ticos Anónimos, las terapias de tipo religiosas, etcétera. Voy a dividir el recorrido en cinco puntos:
La otra cuestión tiene que ver con los aspectos médicos, para la cual La relación de las drogas con el sujeto y la religión.
vamos a invitar a un psiqu iatra quien nos va a hablar de estos aspectos, có- Las drogas en la cultura grecorromana.
mo se medica, qué consecuencias y qué efectos, en términos químicos, China y el opio.
prod uce el consumo de droga. Finalmente, y si logramos llegar, también Las drogas en el 1500.
vamos a trabajar los asuntos legales. Seguramente , en algún momento va- La época del liberalismo y el laissez fa ire.
mos a detenernos en algún tema que no sea específico de la materia , digo,
de la toxicomanía y el alcoholismo, pero que nos va a servir como herra- EsCOHOTADO, A. , H istoria general de las drogas 1, Alianza Edit ori al, Madrid , 199 8,

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mienta para seguir avanzando en el recorrido. Nociones como 'el goce', 'el
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pá g. 23 .

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FABIÁN NAPARSTEK Á INTRODUCCIÓN A LA CLINICA CON TOX ICOMANIAS Y ALCOHOLISMO Á

Las drogas y la religión 1n la cultura grecorromana

En todas las religiones, habría que hacer un raconto de todas ellas, pe- También en estas culturas hay una presencia muy fuerte de las drogas
ro, por lo menos en las fundamentales se encuentra una relación entre el rnn algunas cuestiones que son de sumo interés para nosotros. Una pri-
sujeto y la droga. mera cuestión es la etimología del término Pharmakon, de donde provie-
En el budismo está muy presente desde el comienzo. Escohotado rela- 11e ' fármaco', que se utilizaba en aquella época, teniendo presente que en
ta con sumo detalle cómo, por un lado, hay una relación histórica especial- MIi etimología había, al menos, un doble sentido: remedio y veneno. Hubo
mente con lo que en la antigüedad se llamaba 'cáñamo ', que hoy conoce- wc.launa discusión en la época para llegar a un acuerdo acerca de cuál era
mos como marihuana. Es la historia de Buda mismo, los siete u ocho días t•I mejor término para nombrar una sustancia que, pudiendo ser tanto un
que no come, no bebe, sin embargo, son días donde él consume cáñamo. remedio como un veneno a la vez, tenía las dos características, la tóxica y
Pero no solamente consta en los escritos de esta religión, sino que la prác- lll benéfica. Desde ese momento comienza una discusión en la cultura gre-
tica misma de la meditación fue acompañada desde mucho antes por el corromana -que efectivamente continúa hoy-, en cuanto al modo de uti-
consumo de diferentes drogas, fundamentalmente el cáñamo. No sólo es- lizar el fármaco o el pharmakon, que es a lo que hoy llamamo s el uso, o no,
tá inserta en el budismo a través de sus relatos sino que está inserta en la mdebido de drogas. Por ejemplo, cuando Sócrates está por tomar la cicu-
práctica misma del budismo. Ustedes saben que el budismo tiene una 111él pide su pharmakon , es el término que se utilizaba en ese momento. Y
práctica específica, que es la práctica de la meditación y en muchos casos pnra que vean el lugar que tenía, hay una de las tragedias llamada "Las Ba-
está acompañada por consumo, o al menos antiguamente, estaba acompa- cuntes" o "Las Báquides" -depende la traducción que se haya hecho- que
ñada por el consumo de cáñamo. plantea el prob lema del sujeto con el vino, siendo una de las tragedias más
En el antiguo testamento - lo que podemos llamar la cultura judeo- conocidas de Eurípides. En general, toda s sus tragedias son de mujeres,
cristiana- la cuestión del consumo de alcohol está mencionada de diferen- ro mo Medea, Alcestes, Las Troyanas, Electra, etc. En este caso es intere-
tes formas. Por un lado, tomando recaudos de lo que puede producir el Hnnte porque se ve muy bien en la cultura grecorromana la discusión que,
consumo de alcohol, pero, por otro lado, recomendándolo como un anal- ~-n un sentido, es actual, acerca de qué hacer con los que tomaban vino.Y
gésico. En algunas de las historias del antiguo testamento se muestra el lu- es muy interesante porque toda la tragedia de "Las Báquides" acontece
gar que tiene la sustancia en ese marco histórico. Por ejemplo, la historia , uando Dioniso -dios del vino- viene a traer la buena nueva a Tebas y los
de Lot cuando deja Sodoma y Gomorra y sus dos hijas que quedan sin placeres que implica el consumo de vino. Penteo, el rey de ese momento
hombres con quienes tener relaciones sexuales, emborrachan al padre pa- se opone fuertemente , quiere encarcelar a todas las mujeres que tomaban
ra poder tener relaciones con él. También en el Salmo 104 el vino es cele- vino y, por supuesto, capturar a Dioniso. Tiresias - personaje que ustedes
brado y "regocija el corazón del hombr e" 2 • Hay muchos má s datos. deben conocer por Edipo- Je recomienda a Penteo que no se oponga a un
En cuanto a las religiones que pertenecen a la península hindú, tam- dios, que si un dios trae vino hay que creer en él. Es un dato interesante,
bién está presente el cáñamo en los primeros escritos Vedas. Una historia ¿por que? ¿Qué es Jo que sucede cuando el vino va anud ado a la creencia
religiosa habla del modo en que brota el cáñamo de la tierra. Así también en dios? Lo vamos a ver más adelante y principalmente, el problema del
en todas las tribus de América, fund amentalmente de Centroamérica, to- vino cuando no está anudado a una creencia en dios. Pues bien, Penteo
davía el consumo está fuertemente arraigado en los aborígenes con una in- como mucho de los reyes quiere impon er lo suyo y esto acarrea graves
serción religiosa muy profunda. consecuencias.
Les recomiendo que lean la tragedia, es muy interesante; por ejemplo,
una de las discusiones es si el problema es el vino o si el problema es quien
lo consume. ¿Se entiende la cuestión? El problema es dilucidar si está del
ludo del sujeto o del lado de la sustancia. Ya en aquella época se planteaba
2
Ibídem, pág . 85. en términos subjetivos; lo iremos viendo a lo largo del recorrido. Igualmen-
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FABIAN NAPARSTEK Á INTRODUCCIÓN A LA CLÍNICA CON TOXICOMAN ÍAS Y A LCOHOLISMO .6.

te les leo un párrafo para que vean cómo está planteado. Dice así: "Crees < )pio. Ustedes conocen la famosa frase "el opio de los pueblos". Proviene
que puede a las mujeres tornar impúdicas? ¡No lo hace el dios! Cada uno 1 ll· lo que sucedió en China con el opio, aunque no me voy a detener a ha-
por sí mismo va a lo vedado. Y ellas si castas son, aun en las danzas báqui- 1 l'run análisis histórico del asunto, simplemente quiero destacar una cues-
cas, jamás pierden el discreto orden." 3 Es la posición de los que defienden 1111n.El opio es una sustancia que existia en China desde mucho tiempo
la posibilidad de consumir el vino, es decir, que el problema no es el vino, 1111tcs que los ingleses comenzara a vendérsela. Cuando éstos se la empie-
sino cómo lo consume cada uno. Ya se había instalado esta discusión: el wn a vender, se prohíbe el opio en China, pasando a ser un negocio entre
problema no es la sustancia , el problema es el sujeto. Finalmente, hay una los Lraficantesy los ingleses. Esto respondió a ciertas razones económicas;
posición intermed ia planteada por Platón en un texto que se llama Las Le- los ingleses compraban muchas mercancías en China y tenían que equili-
yes - una posición intermedia entre Penteo yTiresias. Si dejan que se siga al llrttr la balanza comercial. Así es como llegan a prohibir el opio; lo cultiva-
rey, se encarcela a todo el mundo que toma vino. En cambio, Tiresias pru- hun en India, que era una colonia de los ingleses, y se lo vendían nueva-
dentemente - digo prudentemente por las consecuencias que traía en aque- mente a los chinos.
lla época-, dice que hay que creer en el dios y que no conviene oponérse- No me interesa hacer una discusión económica, histórica, ni sobre el
le. Acá se entiende que se refiere al dios Vino. Todo el asunto puede quedar rn lonialismo, no es el punto. Lo que sí me interesa es que una sustancia
traducido en términos de qué política tiene una ciudad respecto de la sus- qu e por miles de años fue usada por los chinos, cuando se prohibe, pasa a
tancia, o una política restrictiva, u otro tipo de política. Her un problema para ellos, se transforma en el opio de los pueb los. La
Entonces, Platón en Las Leyes propone: "E mp ezaremo s haciendo una cuestión parece estar en la relación entre la ley y el deseo, algo que uste-
ley que prohiba a los jóvenes probar el vino hasta la edad de dieciocho des deben conocer y que Lacan explicita fuertemente y es que cuando al-
años [... ] y hasta los treinta años nuestra ley prescribirá que el hombre KOes prohibido es, a la vez, más deseado. Sin embargo , no estoy ub icand o
pruebe el vino con mesura, aunque absten iéndose rad icalmente de em- lu cuestión en ese punto, sino que preferentemente , la voy a situar en la
briagarse bebiendo en exceso. Luego, una vez alcanzada la cuarentena, responsabilidad subjetiva. Si es el estado el que se hace cargo de cómo se
nuestra ley permitirá en los banquetes invocar a todos los dioses y, va de consume o si cada cual se hace responsable de su propio consumo. Es una
suyo, una especial invocación dirigida a Dioniso en vista de ese vino que, idea que vamos a tratar de desarrollar, estoy anticipando cuestiones.
a la vez sacramento y diversión para los hombres de edad, les ha sido otor-
gado por el dios como un remedio (pharmakon), para el rigor de la vejez,
para rejuvenecernos, haciendo que el olvido de lo que aflige al anciano Lasdrogas en el 1500
descargue su alma." 4
Pueden observar que ya está planteada la cuestión y de manera muy Esta época tiene que ver con las relaciones entre las drogas y las bru-
concreta: Se puede tomar un poco, primero nada , luego un poco entre los jerías y es donde existen las llamadas "cazas de bruja s", donde la droga no
veinte y los treinta, y después se abre más precisamente, para el banquete. era el centro de la cuestión, no se perseguía la droga misma, sino que se
Bien saben ustedes que Sócrates era asiduo a ese tipo de banquetes y que, perseguía a las brujas. Eso luego va variando, continúa en la actualidad, y
además de decir cosas inteligentes se tomaba y se comía como la gente. se empieza a perseguir a las drogas, como si fueran el mismo demonio. Pe-
ro hay una asociación entre el consumo y la bruj ería o los demoni os. Hay
un trat ado de 1580 que se llama "De la demonomanie des sorciers"pub lica-
China y el op io do por Bodino que establece una relación directa entre drogas y demo-
nios5. En esta época, según dice Escohotado: "Satán es un nombre común
Bien, el tercer punto es mu y sintético y tiene que ver con China y el para Dioniso y otras deidades de religiones naturale s, de tipo extático y or-
giástico, que la cristianización arrasó en los primeros siglos de su égida, no
3
EuRÍ PIDES, Las diecinueve tragedias, Porrúa, México, 19 89, pág. 480.
4
Idem 1, pág. 152. Ibídem, pág. 360.
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FAB IÁN NAPARSTEK

sólo persiguiendo a esos fieles y prohibiendo sus ritos, sino borrando el re-
I, IN I RODU CCIÓN A LA CLI N ICA CON TOX ICOMANIAS Y ALCOHOLISMO Á

1: N.: Me estoy refiriendo a la guerra civil americana de 1860-1865. Es-


cuerdo al nivel más eficaz, que es quemar bibliotecas enteras y destruir li- , 11l111111do lo plantea de la siguiente manera: " ... fue el primer experimento
bro s determinados." 6 ,1, 1"11 1pleo masivo para el fármaco, que convirtió en silenciosos recintos a
1111 p11 ulcs de campaña antes poblados por aullidos y llantos. Usada intra-
' 1111 ~11mente varias veces al día, durante meses, no tardaron en aparecer
La época del l ibera lismo y el laissez faire , '"nHque acabada la guerra recibieran el significativo nombre de army di-
.,11, •y 'dependencia artificial"' 7 . Luego se usa en la guerra franco-prusia-
La época del liberalismo y el laissezfair está muy presente en EE.UU. tlíl ( 1860-70) y empiezan a aparecer las adicciones posteriores a la guerra.
ya desde el comienzo del siglo pasado . Se encuentra presente con ciertas 1', , o el momento crucial, así está ubicado por Escohotado, es cuando se
ideologías del liberalismo y, fundamenta lmente, con ciertas ideologías pre- , li-Hrn bre el fenómeno de abstinencia. Hasta ese momento había una idea
sentes en la constitución misma de EE.UU. Estas ideologías están en re- 11111 y fuerte y muy centrada en la buena o mala fe de la persona que consu-
lación con el concep to de democrac ia de esa época, que supone que los 111111. Es decir, que depe ndía del sujeto si eso traía problemas colaterales o
derechos de cada quién perm iten relacionarse libremente, entre otras co- 1111. Cuando aparece el síndrome de abstinencia esto entra por primera vez
sas, con estas sustancias. Asimismo, las drogas empiezan a tener un lugar d,•ntro del campo méd ico como tal. Así lo dice Escohotado: "Con todo, an-
fundamental en ciertas ideologías, como el movimiento hippie, y empieza ll 'h de hacerlo conviene precisar que el 'ad icto' en sentido actual no existe
a haber cierto acercamiento y estu dios de culturas indígenas de la zona, 111111. En lugar de adicto se hablaba de amateursy 'habituados', térm inos lai-
que eran fuertes consum idores. Se desarrollan investigaciones en relación 1 11s sin el sesgo teológico - mora l de la expresión dopefiend, que textua lmen-
con el consumo indígena y finalme nte el auge de las terapias no está fue- t r significa 'drogo-demon io'." 8 Y que puede traducirse de modo coloquial
ra de todo esto; pues un a idea muy fuerte de la época se fundaba en la 1 mno -esto es lo que dice Escoho tado- 'narco-monstruo'.
creencia de que, consum iendo ciertas drogas, se podía llegar más fácil- A su vez, a princip ios de siglo XX se encuentra la primera institución
mente al inconsciente. Hay que decir que se esperaba demasiado con el que crea el Congreso americano para investigar el consumo de opiáceos y
optimismo propio de la época. Se esperaba demas iado de las investigacio- rnca ína, llamada "Comité sobre la adquisición del hábito". "Por otra par-
nes que se hicieran respecto del consumo de drogas. También es la época l e - agrega Escohotado- la inexistencia del ' adicto' no se debía sólo a que
donde surge la 'Coca Co la', que entre otras cosas, está armada sobre la ba- l"nltase el estereotipo dopefiend, sino a la inexistencia de elementos míticos
se de la coca. Luego eso varía y la cocaína se reemp laza por cafeína. No en el síndrome abstinencia!. [ ... ] Si nos preguntamos por qué durante mi-
era la única bebida de esa época ya que había varias bebidas con coca, pe- lenios los mé dicos insistieron ante todo en que 'la familiaridad quita su ve-
ro es la que conocemos y aún de algún m odo padecemos . neno a las drogas.'" 9 Es decir, que consum ir cada vez más le quita su ve-
Ahora bien, hay un m oment o central que me interesa destacar, que tie- neno a la droga, ya que el sujeto se familiariza con la misma. Comúnmen-
ne que ver con el período donde se instala la adicción o la toxicomanía o LC hoy también se dice que hay que consumir más para que la droga ten-
la drogadepen d encia -depende com o se la llame- como tal. Este momen- ga más efecto y no solam ente con los que llamamos tóxicomaníacos, sino
to está en íntima relación con la guerra de los EE.UU . que es cuando se con el consum o de medicame ntos tamb ién. "En esencia, dice Escoho tado,
empieza a usar de manera sistemática la morfina, un derivado del opio, pensaban que jamás podría hallarse la causa de un hábito farmaco lógico
fundamentalmente en los hospita les de campaña para calmar los dolores en la incomodidad mate rial prod ucida con la suspensión del uso." 1º Más
y, cuando termina la guerra comienzan a aparecer las adicciones a la mor-
fina; a esto se lo llamó "mal militar". 7 ESCOHOTADO , A., Histor ia general de las drogas 2, Alianza Editorial, Ma-
drid, 1998, pág.44.
AL UMNO: ¿A qué guerra se refiere? 8 Ibídem, pág. 174.
9 Ibídem , pág. 175.
6
Ibídem, pág. 361. to Ibídem , pág. 176 .

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• Á INTRODUCCIÓN A LA CLINICA CON TOXICOMANÍAS Y ALCOHOLISMO A

adelante agrega que: "Fue una gran novedad en la historia de la medicina r111l'l1 que es un verdadero toxicómano.Veamos en principio cómo se las
pensar que el hábito debía considerarse una función del síndrome absti- 1111t·gla la OMS para definir la adicción, dice así: "Estado de intoxicación
nencia!, y que cualquier cosa resultaba preferible a sufrir su aparición ." 11 , 11mica y periódica originada por el consumo excesivo de una droga, na-
Entonces, históricamente es allí donde se ubica la toxicomanía, la dro- 111rn l o sintética, caracterizada por:
ga- dependencia, la adicción, depende cómo se la llame. Se ve que todo el 1 Una compulsión a continuar consumiendo por cualquier medio .
asunto era si se lograba captar la causa material del mal y recién con el sín- Una tendencia al aumento de las dosis.
drome de abstinencia eso aparece bajo la concepción cientificista de la Una dependencia psíquica y generalmente física de los efectos.
12
época. Efectivamente, los primeros registros en diferentes hospitales o Consecuencias perjudiciales para el individuo y la sociedad ."
centros asistenciales que toman nota de episodios denominados toxicoma-
nías, drogadependenc ias, o como se lo haya denominado, también son de Luego la cosa continúa y definen el tipo de droga y las cantidades, en-
la época. Por supuesto que las cosas se ponen en tensión de una manera 11u1 ccs hay drogas que son adictivas y drogas qu e no; las drogas llamadas
muy fuerte frente a esas ideologías del laissez faire y de liberalismo, ya que 1it·sadas y blandas y las cantidades menores y mayores, etc. Esto es impor-
empiezan a aparecer ideologías muy fuertemente represivas respecto de las 111nt e por que vamos a ver que para nosotros tambié n, desde el punto de
drogas. Son las políticas que EE.UU. pone en funcionamiento a partir de vista psicoanalítico, no vamos a descartar el valor de la sustancia, pero,
aquel momento, haciendo acuerdos con los diferentes países del mundo 111mpoco vamos a ubicar el acento allí. En realidad no solamente desde el
para que lleven adelante ese tipo de políticas. punto de vista psicoanalítico, es algo que está así en otros discursos, en
Del mismo modo hay que tener en cuenta que las terapias no están 1londe las cantidades y las sustancias no hacen al toxicómano. Es decir,

fuera de esas políticas represivas. Esto sucede hoy en día, por ejemplo, se que en otras culturas se ve clarament e que consumen grandes cantidades
establecen obligaciones para ciertos individuos de hacer una terapia en y ciertas drogas que para nosotros entrarían dentro de las drogas llamadas
forma represiva, si se los encuentra con ciertas cantidades de droga. Asi- ' pesadas', que harían de un individuo un toxicómano , sin embargo, no lo
mismo, dentro del cámpo de las investigaciones -c omo les decía antes- producen de esa manera. Hay gente en ciertas culturas que consume den-
hay todo un movimiento muy optimista sobre los resultados positivos que 1ro del marco de la definición de adicción y no obstante, viven muchísi-
el uso de narcóticos podría producir. También hay una serie de textos que mos años con un estado de salud impecable.
están acompañad os de estas investigaciones, supuestamente serias, donde Bien, la vez que viene vamos a trabajar con los prim eros dos capítulos
uno de los escritos más conocido es de Huxley. Es interesante porque en de "El malestar en la cultura", vamos a ver la idea de Freud del consumo
uno de sus textos -Un mundo feliz- él habla de una droga. Es una novela de vino y de narcóticos.
en la que habla de la construcción de un mundo feliz, donde existiría una
droga que no tendría ningún daño colateral. Es decir, se fabricaría una
droga alguna vez que no tendría ninguna resaca. Es interesante la idea por-
que vamos a ver cómo la cuestión~ lo~riegos han llamado pharmakon
es algo estructural de cualquier sustancia, en la relación del individuo con
esa- sustancia. Vamos aver que no es solamente con la droga, pero co.n._clla._
siempre tenemos esa doble cara: la benéfica y la otra_,_
Finalmente, quiero leerles una definición de la OMS que es de 1957,
donde distingue drogas productoras de hábitos de drogas productoras de
adicción. Esto es algo que vamos a tratar de hacer nosotros también des-
de los términos psicoanalíticos, ~ mo distinguir a un consumido~
12 ESCOHOTADO, A., Hist oria general de las drogas 3, Alianza Editorial, Ma -
11 ldem 10. drid, 1998, pág . 111.

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Clase 11

LA DROGA EN LA CULTURA
DE HOY Y DE AYER

Fabián Naparstek

Hoy vamos a tomar el texto "E l malestar en la cultura '~ vamo s a ver
1 orno Fre ud pre senta un panorama general de la época y qué lugar le otor-
1(11al uso de los narcóticos. Esta lectura nos va a servir también, para dar-
11•un marco teórico a lo qu e estuvimos trabajando en el recorrido histór i-
1 o, acerca de los distintos usos de las drogas en diferentes épocas y cultu-
, ns. Lo primero que Freud plantea en el texto es que la cultura es insepa-
1nble respec to de un male star que le es inherente . No hay cultura sin ma-

lestar. En todo caso, según Freud, el m alestar no es una s:ontingencia de


un mome nto dado o una coyunturá especial, sino que es un dato estruc-
1ural. Des de el comienzo discute con Romain Rolland sobre la po sibilidad
de existen cia de un llamado "sentimiento oceánico" 1 . Este último sería
" .. .un sentimiento de indi soluble comunión, de inseparable pert enen cia a
lu tota lidad del mundo exterio r" 2 •
A m i gusto , se pued e traducir como la ilusión de una completudo de un
todo donde no hubi ese falta alguna, e inmediatam ente, Freud no duda en
relacionar ese sentimiento oceánico con la religión . Les digo textua lmen-
te cómo lo plantea:" ... este ser-uno-con-el-tod o, [.. .] nos seduce como
una prime ra tenta tiva de conso lación religiosa" 3 . Una vez que puede situa r
el sentimiento religioso como un modo de consolación ante el sufrimi en-
to explicita el inevitable mal estar de la cultura. En ese sentido nos dice
que: "Ta l como nos ha sido impuesta , la vida no s resulta demasiado pesa-

FREUD,Sigmund, "E l male sta r en la cultura", en Obras completas, tomo III, Biblio-
teca Nueva, Madrid ,Traduc ción directa del alemán , Luis López Ballester os, 1989,
pág. 3018.
Ibídem, pág . 30 18.
Ibídem, pág .3022.

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FABIÁN NAPARSTEK ..... ' INI IIOO UCCIÓN A LA CLINICA CON TOXICOMANIAS Y A LCOHOLI SMO .....

da, nos depara excesivos sufrimientos, decepciones, empresas imposi- 11111•1(ius tienen sus pro y su contra. En realidad, lo que está afirmando
bles."4 Se ve bien lo que en su momento se llamó el pesimismo freudiano. q 11r <.:ndaestrategia trae aparejado un peligro. Es decir, que ~ada mane-
Una vez situado el malestar empieza a ubicar las diferentes formas de en- ' , , li l'nfrcntar el malestar conlleva unaforma..deJlevarlo al sujeto al ma-
frentarse con esa pesadumbre en un sentido el texto es muy lineal. Para h 1 11 rnismo, y da algunos ejemplos muy claros. En el caso del amor plan-
Freud hay un malestar inevitable y, a la vez, hay diferentes formas de in- , 1 que es una de las herramientas más eficaces, que se inscribirían den-

tentar paliar ese malestar. Gran parte-del texto está armado para mostrar 11" , h· las herramientas tendientes a producir sentimientos de sensaciones
las diferentes estrategias frente a la inexistencia de una civilización que no ,ti , 1·11teras; o sea, dentro de las de fin positivo. Sin embargo, esa estrate-
1 1
tenga pesadumbre. Si uno sigue el escrito se podría armar una lista don- 1 1 que pued e traer la mayor de las felicidades podría acarrear el mayor de
de figuran el amor , la religión, el delirio la sublimación, etc., como formas lu N Hufrimientos. En ese caso Freud dice que, ante la pérdida del objeto de

de paliar el dolor de vivir. Lo que a nosotros nos interesa es que, entre esM 11u11r, eso que en un momento era un remedio se transforma en la enfer-
estrategias, él ubica el uso de narcóticos. Es decir, que Freud le da a los 111n lnd misma. Da todo un rodeo muy interesante para mostrar que, fren-
narcó ticos un valor de remedio frente a 18" enfermedad de-la existencia hu- 1, 11esa posibilidad, el hombre ha hecho de la mujer un objeto sustituibl e
mana. Lo dice eñlos siguientes términos: " Para soportarla, no podemos q 111• puede ser equiparado con otros . Justifica esto, diciendo que es una
pasarnos sin lenitivos ('No se puede prescindir de las muletas', nos ha di- 111u11 cra de reducir el valor único que tiene el objeto de amor y, al hacerlo
cho Theodor Fontaine). Las hay quizá de tres especies: distracciones po.::.._ , , r mplazable, no se debería pasar por ese sufrimiento tan grande que im-
derosas que nos hacen parecer pequeña nuestra miseria; satisfacciones._ pliru la pérdida del objeto amado. A esto lo llama la injusticia frente a la
sustitutivas que la reducen; narcóticos que nos tornan insensibles a ella."5 11111jcr, en el sentido que se la equipara con otros objetos. .
Quiero subrayar que a estas formas de enfrentarse al dolor Freudlas En el caso de la drogas también va a encontrar sus ventajas Y sus peh-
llama muletas, seguramente luego lo vamos a retomar. Pero en fin, para W os. Lo primero que sefiala, y ya antes lo subrayamos, es que~-
Freud cada estrategia tiene características diferentes y, por ende, resuelve 11~1icaa flos narcoñcos es ta mnf!uir sobre el quimisrrro.I:es eo cómo lo
los prob lemas desde lugares diferentes. En el caso de los narcóticos no va pluntea: "Pero los más interesantes preventivos del sufrimiento son los que
a dejar de señalar que estos influyen sobre nuestro quimismo, luego voy 1, 111a n de influir sobre nuestro propio organismo, pues en última instancia
retomar este punto porque me parece central. Pero antes quiero redondear indo sufrimiento no es más que una sensación; sólo existe en tanto lo sen-
el razonamiento que sigue Freud; pues, según él todas las estrategiM ~ 11mos."7 Inmediatamente, agrega lo siguiente: "El más crudo, pero tam-
pueden dividir en dos grandes grupos. Están aquellas que se enfrentan al lllén el más efectivo de los métodos destinados a producir tal modifica-
malestar con un negativo y las otras con un fin positivo. Las de fin ne- nó n, es el químico: la intoxicación." 8 No deja de señalar en el mismo pá-
gativo las enaenae como estrategias que tienden a evitar el malestar o el , rufo que, principalmente la manía, puede producirse al introducir una
sufrimiento, en este caso alcanza con no sufrir, aunque eso no impJigJM! Nustancia en el cuerpo, aunque también puede ser producida sin incorpo-
encontrar una gran felicidad. Por el contrario, a las de fin positivo las ración de droga alguna. Luego, en clases posteriores, nos detendremos a
enuncia como aquellas que apuntan a lograr grandes o intensas señ'sacio:- pensar la cuestión del valor que le damos a la sustancia desde el punto de
nes placenteras. Finalmente, termina aceptando que la primera de ellas es vista psicoanalítico. En todo caso se ve que la intoxicación no es un méto-
lo máximo alo que se puede aspirar dentro del campo humano. Así plan- do, para decirlo así, simbólico, sino más bien es un método que apunta a
tea que " ... el ser humano ya se estime feliz por el mero hecho de-haber lo real, una operación real. ~o~ intenta r~ akstai..desde el c~
í escapado a la a esgracia, de haber sobrevivido al sufrimiento" 6 . En todo ca- po de la palabra desde la sublimación -aunque Freud hable de la narco-
'.:.::.I ----e-- '
sis del arre, es estructuralmente diferente. Ahora bien, veamos como pre-
L so, lo que explicita con to as las letras es que cada una de las diferentes
senta el peligro de esta muleta que, para ciertas personas, es la droga.
Ibídem, pág.3024 .
ld em 4. Ibídem, pág. 3026.
Ibídem, pág. 3025. 8 Idem 7.

22 ¿ 23
FABIAN NAPARSTEK Á INTRODUCC IÓN A LA CLINICA CON TOXICOMANIAS Y ALCOHOLISMO ~

Freud dice: "Se atribuye tal carácter benéfico a la acción de los estupefa- 1 111se ve claramente alterado. En su momento yo lo plantée de la siguien-
cientes en la lucha de la felicidad y en la prevención de la miseria, que tan- 1r manera: Hay un punto en todo toxicómano en que es~ta que ~
to los individuos como los pueblos les han reservado un lugar permanen- mondaba y servía para paliar el malestar se transforma en siniestra, ya que
te en su economía libidinal. No sólo...seJes-debe el placer inmediato, sino 110 la puede manejar y lo deja por fuera de~ elación con el Otro. Es algo •
también una muy anhelad~edida de independencia frente a~ 111u y asiduo, también de la prácti~ de consumo, que los diferentes -consu-
t~. Los hombres saben que con ese 'q uitapena s' siempre podrán esca- 111idoresdestaquen que lo que en un principio era un bienestar y podían
par al peso de la realidad, refugiándoseen un mundo propio que-ofrezclr 1mmejar, luego se les transforma en inso ortable e inmane 'able a la vez. Es
mejores condiciones pa ra su sensibilidad. También se sabe que es precisa- decir, que a muleta que respondía a los mandos de quien la lleva puesta
mente esta cualidad de los estupefacientes la que entrana su peffgroy su- l"mpieza a cammar sola y lleva al sujeto a un infierno dillcirae detener. Es

J'7
nocividad."9 1•1conocidolema de que-"el primero te lo regálan, el segundo te lo venden".
Loprimero que quiero destacar de este párrafo central para nosotros, l(ícctivamente, el sujeto al principio maneja su relación con la sustancia y,
es que él ubica toda la cuestión en relación con la economía libidinaLfu!_ 11 partir de un moment o, esa sustancia lo maneja a él. E~ crucial J?.Ode r si-
segundo lugar, él sitúa el beneficio del efecto químico en términos de in- 1uar esa iñstañ"cíaen a clínica, ya que nos advierte sobre el punto donde tl
depenaencia frente al mundo exterior; pero, lo- más interesante que sefia - hubo lo que, también en otra ocasión, llamé el desencadenañiientoliaciala
la es que aquello que funciona como i:inpaliativo se puede volv~r su con- toxicomanía. Y digo desencadenamiento en el sentido del planteo que fui
trario:Yloque ubica aquí como su peligro no es más que una pequeña m- anticipando: como un desenganche del Otro, del lengl!a·e,_!!c.
dicación que no se encuentra desarrollada, pero, para aquellos que veni- Demos entonces, un paso más; como es de esperar, Freud se pregunta
mos trabajando con este tipo de patologías es un dato muy propio de la , uál es la mejor respuesta frente al malestar. Tenemos en esa serie -como
clínica. Me refiero al - lo voy a llamar así- desenganche respecto del Otro, untes les decía- el delirio, la religión, la sublimación, distracciones podero-
que este tipo de pacientes presenta en los mom entos l!!_asprofund~. Por Nns, el amor, los narcóticos, etc. Freud no duda en responder que no existe
supuesto que es una interpretación personal del párrafo y que se po~ In mejor respuesta y que cada sujeto debe encontrar la suya. Como ya lo ba-
discutir que significa en Freud la realidad y a qué realidades se refiere. Sin bia anticipado, cada una tiene su beneficio y su peligro pero, de ninguna
embargo, sinos detenemos en la práctica de consumo de estos pacientes, ---; manera él propone una respuesta universal, sino más bien pone el acento
vemos claramente lo que en tér minos de Lacan sería un desenganchedel en la importancia de que cada sujeto encuentre su camíno en la búsqueda
- Otro, llamémosle el Otro social, el-Otro del lenguaje, el Otro sexo, ~ A de la solución. Freud allí es muy claro apuntando a la singularidad, les leo
mi gusto, el verdadero toxicómano muestra de una manera patéJkLq.u_e, cómo lo plantea, ya que es nítidamente taxativo. Él dice: "La felicidad con-
con su patología prescinde del Otro del lenguaje, y busca una operación siderada en el sentido limitado (se ve que toma sus precauciones y no se tra-
que no pase por a11i , ~e -pres-cinde del sexo y encuentra una respues1:a'1'i=- ta de roda la felicidad), cuya realización parece posible, es meramente un
bidinal diferente y, por supuesto, que podría aislarse totalmente del Otro problema de la economía libidinal de cada individuo. Ninguna regla vale
social. para todos; cada uno debe buscar por sí mismo la manera en que pueda ser
Ahora bien, queda claro que la respuesta ante el malestar es una solu- fcliz."1º Situadas las cosas de esta manera podemos dar el último paso de
ción que no elimina al malestar mismo y a la vez -y en esto va mucho más lo que hoy quiero plantear. Se trata de articular estas cuestiones con el ra-
allá- hasta puedegerierarla. Me gusta el térmíno "muleta" que Freud utili- conto histórico que hicimos la vez pasada y, finalmente, pensar algunas re-
za y que leí en uno de los párrafos anteriores, ya que mu estra_que se trata ferencias del momento actual. Desde ya les adelanto que lo que Freud pro--
de lo que va al lugar de una ausencia y que, en su función, intenta suQ!irla. puso respecto del lugar de la droga en su texto "El malestar en la cultura",
Por lo tanto, s1 el recurso que utiliza el sujeto lo pen samos como una mu- creo que no se pued e sostener hoy en día. Entiendo que la época de Freud \
leta debemos decir que, en algún momento, su funcionamiento de suplen- y la nuestra son diferentes y que, por ende, las coordenadas cambian. J
9 Idem 7.
1
º Ibídem, pág. 3029.

24 25
FABIÁN NAPARSTEK • INTRODUCCIÓN A LA ClÍNI CA CON TOXICOMAN ÍAS Y ALCO HOLISMO ..._

En la época de Freud la toxicomanía es un síntoma aislado, entre otros. l ..nidea de Lacan era que a mayor globalización - él la ubica como la
Como vimos anteriormente, él plantea las cosas al estilo de un menú de po- 1111 1versalización intr oducida por la ciencia-, a mayor supresión de las di-
sibilidades, donde uno tendría soluciones a la carta. Quiero decir, que en 1, l l'ncias, a mayor hom ogeneización de los modos de goce, mayor sería la
el centro de la cuestión hay un malestar ínherente a toda cultura y luego q¿l'egación. Algo que siempre me llamó la atención es cómo Jacques La-
hay una serie de posibilidades para paliar ese malestar; el uso de los narcó- ' 111 pud o anticipar en la Europa del '67 , que se venía nuevamente laxe-
ticos es una muleta más entre otras. En la actualidad, hay una tendencia 1111 lobia. Es íncreíble pensar semejante cuestión en una época de furor de
que lleva a una respuesta única y globalizada, se trata de un goce unitario h 1.-as libertarias, y mu y cerca temporalmente aún de las cicatrices del na-
y para todos por igual, íntentando barrer con todas las diferencias. Esta ten- lNlllO. Se entiende, que él llama a los nazis los precursores de la segrega-
dencia parece diferente a !~ destacada por Freud e-;-su malestar en la cul- 1 hlll , en el sentido que tuvieron los ghews, como anticipo de las variadas
tura. Estoy tratando de situar un período acorde al texto y a la época de l,11mas actuales de aislamiento. Estas forma s de aislamiento son centra les
Freu d, en donde el consumo de narcóticos empieza a perfilarse como un ¡111rupensar nuestra temática y las diferentes políticas de salud y sociales
modo más para enfrentarse a lo real y, en todo caso, como síntoma aislado. que se han dado en los diferentes países. Me refiero específicamente, a los
Es una época donde prima n los ideales y hay cierta preponderancia del dispositivos de granjas, comuni dades, barrios de toxicómanos en Europa,
Nomb re del Padre, por eso la droga se ubica -e n el caso de ciertos alcohó- , 11• Por otro lado, Lacan habla de la forma reactiva; la lógica de eso era
licos a los cuales en su momento los llamamos románticos- , como posible que a mayor presión de la imposición de un goce único, se opondría la re-
partenaire.En ese momento, la toxicomanía parece ser una respuesta al cos- MH tencia de los mod os síngulares. Estos modos singulares no son más que
tado de otras, como algo localizado y puntual. En todo caso, lo que se de- hrn diferent es culturas que intentan mantener sus formas particulare s de
muestr a en aquella época es cómo el alcohólico se encuentra anudado al Vl'Hlir, comer, etc. Se entiende que si la cosa va en el sentido de que todos
consumo por cierto lazo ideal, de la creencia y hasta del grupo. El hombre 1411cen del consumo de la misma bebida o del mismo sandwich empaqu e-
que se junta con otros a tomar - haciendo lazo- para borrar las penas del 111do, hay una resistencia de la comida típica. Se trata de lo que hemos vis-
amor, creyendo aún en el amor; por eso los hemos llamado alcohólicos ro- 111 , en el último tiemp o, con las guerras étnicas. Finalme nte, el mundo ha
mánticos. Pero, a su vez, ten emos otro momento que respond e a la época,_ quedado dividido en aquellos que se someten al consumo úni co y masifi-
llamada por J.-A. Miller, de la ínexistencia del Otro, en donde ya se trata rndo, y un mundo que se resiste hasta la muerte via el fundament alismo.
de la "toxicomanía generalizada" 11, como un modo único y globalizado. Es Por tanto , en lo que respecta al uso de drogas, se perfilan tres momen-
el tiempo del consumo generalizado como supuesta y única rew~ 111 s históricos . Un prim er tiempo en donde el uso de las drogas no se pr e-
malestar, lo cual hace que las cosas queden divididas· en término s de...con,,_ Hl·ntaba como posible patología; es lo que ubicamos en el recorrido histó-
sumidore s y deprimidos._Es decir, que todos aquellos que no pueden gozar 1 lco que estuvimos ha ciend o, dond e pudimos observar que miles de años
como el mercado manda , se deprimen . Esto es algo que anticipaba Jacques de uso de drogas no implicaban la existencia de la toxicomanía. Sí existían
Lacan en 1967, les leo cómo lo plant ea: "Se trata del advenimiento, corre- los problemas de los diferentes usos de las dr ogas; prob lemas prácticos y
lativo a la universalización del sujeto procedente de la ciencia, del fenóme- 1•1icos, tal como lo habíam os señalado, en los diferentes momentos y cul-
no fundam ental cuya erupc ión puso en evidencia el campo de concentra- 1uras. De este modo , la pr oblemática de la toxicomanía o drogadependen-
ción. Quién no ve que el nazismo sólo tuvo aquí el valor de un reactivo pre- l iu o adicción, o como se la llamara en cada momento y lugar, llega a es-
cursor. El ascenso de un mundo organizado sobre todas las formas de se- 111
blecerse con claridad sólo en el momento de la aparición del síndr ome
gregación, a esto se mostró aún más sensible el psicoanálisis, no dejando a de abstinenc ia. A partir de allí se constituye en un problema, del cual se
nínguno de sus miembros recono cidos en los campos de exterminio."12 11cupan hasta los estados; por supuesto, con una preponder ancia de la pr e-
11
SIN ATRA, Erne sto, "La toxicomanía generali zada y el empuje al olvido ", en Más allá
Hcncia de Estados Unidos en el asunto que, desde un principio, se la pasó
de las drogas, P lura l, Bolivia, 2000 , pág. 39. buscando acuerdos internac ionales para enfrentar se con el problema .
12
LAc AN, Jacques, " Propo sición del 9 de ocrubre de 1997", en Orni car? J, Petrel, Desde ya qu e esa búsqueda estuvo signada, en cada momento , por diver-
Barcelon a, pags., 26/27.
sos intereses .
26 27
FABIÁN NAPARSTEK

Hay un segundo momento que se inicia a fines del siglo XIX y comien-
zos del XX, en donde se empieza a insta lar la droga como pudiendo pro -
curar una dependencia. Este es el periodo del ma lestar en la cultura, en Clase111
donde Freud muestra al alcohólico y al consumidor de narcóticos como
un síntoma acotado. Finalmente, tenemos la época contemporánea de la LATESISFREUDIANA SOBRELA ADICCIÓN
inexistencia del Otro -anticipada por J.Lacan y nombrada así por J.-A.
Miller-, en donde se perfila una toxicomanía generalizada. Una época Fabián Naparstek
donde prima el goce del consumo propuesto por el mercado, para todos
p~ igu3J -<:ada uno solo y en
su ~don&e l deliveryse Jo trae sin tene r
que salir-, borrando todas las dife_r_encias ~En este caso sería una solución
universa l, Jo cual Jo quita del Jugar de respuesta singular, ya que si algo ca-
racteriza a la época de Fre ud es la singularidad y su1ª_w co.n._e l Otro,_Pre-
cisamente, es esta diferencia entre la época de Freud y la actual, Jo que
me hizo pensar en el título de la conferencia que acabo de dar en Londres: La vez pasada estuvimos traba jando sobre "E l malestar en la cultura "
"La toxicomanía de hoy y de ayer". 13 y 111final vimos una distinción entre la época de Freud y la época de La-
Quedan así distinguidas tres épocas donde el contexto ha definido u sos , 11n, lo que anticipaba Lacan como segregación y lo que hoy llamamos de
diferentes de la droga. Seguramente, podremos ver esto en términos de ca- 11 l1-1unamanera globalización. Voy a dar algunas indicaciones sobre el asun -
da sujeto en par ticular, los usos diferen tes de la droga para cada uno. Si 111y después nos referiremos al tema de hoy.
algo muestra la relación de la droga con el ser humano es que se la ha des- Lo que habíamos visto es cómo Freud ubica en el centro un malestar,
tinado para múltip les usos. Hemos visto cómo podía ser un remed io, pe- y cómo, para ese malestar, había diferentes respuestas. Dentro de ellas es-
ro tambié n, un veneno. Hemos visto cómo puede no aparecer como un 111banlos narcó ticos, si bien siguiendo a Freud agregamos en la lista al
síntoma o ser un síntoma más entre otros y, finalmente, cómo se fue trans - 11mor, la religión, el delirio o la sub limació n. Lo que vimos respecto de la
forma ndo en el modo de satisfacción masivo de una época, la nuestra. purticular idad de los narcót icos - es algo en lo que no me voy a detener
uhora- es que los narcóticos prod ucían un efecto químico para el organis-
mo y habíamos subrayado que, en cada una de las respuestas, puede estar
lo que contie ne de remedio o de beneficio y, a la vez, Jo peligroso. En el
~·aso de los narcóticos el peligro estaba en re lación con romper el laz9 con
lu realidad. Es algo que después también vamos a retomar , este 'ro mper el
lazo', sustraerse de la realidad. Es decir, que eso mismo que en un princi-
pio es buscado para no estar sometido a las frustraciones de la realidad,
l!SO mismo es un peligro; aunq ue Freud no dice por qué eso sería peligro-
so, no lo enuncia. Uno podría extraer ciertas respuestas de su obra de por
qué sustraerse del lazo con la realidad sería peligroso.
En princ ipio -solamente lo indico y no está conectado en Freud , es
una conex ión que hago yo--, acuérdense de la propuesta que él hace a par-
tir de "Introducción del narc isismo", para distinguir las neurosis de las psi-
cosis; a unas las llama 'neurosis de transferencia' y a otras las llama 'neu-
13
rosis narcis istas'. Estas últimas son las que no tienen un lazo tran sferen-
NAPARSTEK, Fabián , "Toe toxicoman ia ofyesterday and today", en: Psychoanalyti-
cal noteboosks, Londres, 2002, págs . 151- 162.
cia!, las que no pueden establecer un lazo con el Otro. Lo que quiero es

28
• & 29 &
FAB IÁN NAPARSTEK

señalar y mantene r en el horizonte cuál seria uno de los problema s centra-
i,, INTROD UCCIÓN A LA CLÍNICA CON TOX ICOMANÍAS Y A LCOHOLISMO A

1,1111, es que todo el mun do goza con lo mism o que goza Juanito, es decir,
les en este tipo de patologías, don de, en casos extremos, h ay una ruptura i,1110 el mundo encuentra satisfacción en el 'hace pipí', todo el mundo lo
muy fuerte del lazo con el Otro. 11111l'. Entonces, cuand o se encuentra con alguien que no lo tiene supone
Una vez ubicado esto en Freud vimos que la actualidad, más que ofre- 1111¡¡oce diferente, con el agregado que además, ese goce distinto es ame-
cer un menú de posibilidades, ofrece una única respuesta por la víaciel 11 1/Ullle.
consumo :Entre otras cosas la globalización implica esto, que-nay una reS:-- 1~sto es lo que está en la base de la segregación, segregar al que goza
puesta para todo el mundo por igual, para que todos puedan goz~ ,11manera distinta, porque ese goce siempre tiene algo de amenazante res-
misma manera. Se intenta instalar la idea de que por la vía de ese consu- 111 ·1 10 del de uno. Es lo que se destaca de los diferentes grupos o colecti-
mo uno podría paliar ese malestar y, al mismo tiempo, es un consumo ma- vldudcs tan fuertemente presentes en nu estro país, como los judíos, galle-
sivo donde el mismo consumo es para todo el mundo por igual. Y Lacan """• canos, etc .. Siempre se destaca un rasgo que no es más que un rasgo
enunciaba lo que él llamaba la 'universalización generada por la ciencia', il 1• Hnlisfacción propia de cada colectividad. Se subraya ese rasgo y a par-
que es lo que nosotros llamamos 'la globalización', que ante eso adveni- 111de allí aparece la segregación con menor o mayor importa ncia.
rian fenómenos de segregación, como bolsones de resistencia a la globali-
zación. Fin almente, lo que Lacan indicó en 1967, se verificó mucho s años ALUMNO : ¿Cómo se explica esa relación entre la segregación con el se-
después con las guerras que tienen un tenor étnico. Se trata de pueblos 11 femenino y esto último que usted viene diciendo?
que resisten y se parapetan para mant ener su s modos tradicionales de go-
ce, frente a la invasión de un goce universal. Bueno es lo que explicábamos con la castración, si la nena no lo tiene
Hemos visto entonces, cómo definir la cultura de la segregación. Es al- •11poneun goce diferente; pero, además es amenazante, porque si hay al-
go que de alguna manera Freud tambi én destaca y fundamentalmente, ¡¿11icn que no lo tiene, eso pone en cuestión el prop io goce. Es decir, la po-
respecto de lo femenino. Él sostiene que el primer ser segregado de nues- •tdón del varón a partir de encontrarse con uno que goza diferente y que
tra cultura es la mujer; la mujer en tanto y en cuanto es, para el niño, "la 110 lo tiene, ¿cuál es? Miedo a la castración, es el temor a perder su prop io
que no lo tiene", y esto supone que es una especie de representante de la 1toce.Y esta es la estructura que hay cuando uno se encuentra con un go-
castración. Pero, acuérdense que para Freud no alcanza con la amenaza de rl' diferente, que eso pueda amenazar al propio, porque lo pone en cues-
castración, sino que hace falta encontrarse con al menos uno que no lo 1ión. Vean si no todos los fenómeno s de segregación, no solament e hay que
tenga. Hacen falta entonces dos condiciones para Freud: ver alguien que 1r a parar a la xenofobia, cuando Lacan habla del gueto y dice que los na-
no lo tiene y la amenaza de castración; cuando se juntan ambas cuestiones 1.is fueron precur sores. Tenemos mu chísimos ejemplos, desde los barrios
es cuando, en términos de Freud , la castración se establece como tal. Es l'Crrados, los countries,las granjas. En el country, por ejemp lo, se supone
decir, que ver a alguien que no lo tiene es amenazante. Definitivamente, que más o menos se goza de la misma manera por un status social, todo
es alguien que no goza de la misma manera y, como lo diría Juanito: por- d mundo goza de hacer algún deporte o de alguna otra cuestión. Es de-
que no tiene el "hace pipí" como si lo tuvieran todas las cosas. Digo 'to- cir, que se junta la gente que supone que obtiene la misma satisfacción; es
das las cosas y todo el mundo ', porque para Juanito -s i lo recuerdan- to- siempre una sup osición, pero funciona . Una vez que alguien entra cree
do, la mesa, la silla, todo tenía 'la cosita de hacer pipí'. En todo caso, uno que goza igual que los que están adentro y, a la vez, los que ya estaban en
podría preguntarse por qué la castración instala una teoría de la falta. La el country creen que gozan de la misma manera. Es una creencia y no ne-
respuesta de Freud es porqu e se parte de la idea de que 'todo el mundo cesariamente eso sucede como se cree que sucede. A su vez, teniendo en
tiene', que es la premisa universal del pene, una premisa al complejo de cuenta que se trata del goce del consumo, y el goce del consumo puede ser
castración. Es porque partimos de la idea de que 'todos tienen', que cuan- el consumo mismo o puede ser la abstinencia, están los que se juntan por-
do uno se encuentra con uno que no, se instala la falta. Pero, es porque se que no quieren gozar de lo que gozan los del country.Pero el fenómeno de
parte de esa premisa y si no se partiera de ella no tendríamos esta teoría segregación es crucial dentro de la toxicomanía, porque desde que tene-
de la falta. La premisa del pene finalment e es eso, con Juanito se ve muy mos toxicomanía es constante el tratar de internarlos, de mandarlos a una

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FABIÁN NAPARSTEK Í; INTRO DUCCIÓN A LA CLiN ICA CON TOXICOMAN ÍAS Y ALCOHOLISMO •

granja, aislarlos, etcétera . Asimismo, es importante destacar el fenómeno , 11NnHI icne como consecuencia la segregación, la dificultad de convivir con
de auto segregación, es decir, que en esos barrios que se arman para toxi- li I diferente, de soportar la diferencia. En cambio, lo que se intenta insta-
cómanos no necesariamente se los manda por obligación, los toxicómanos hu l'N la unificación para todo el mundo y contra eso hay bolsones, insisto
también van solos hacia allí. Y allí se los deja gozar tranquilos, tranquilos 11111esto, de resistenc ia a esa unificación. Esa unificación cobra diferentes
con ciertas reglas; es decir, se los abastece de jeringas, de drogas, etcétera. 1111,dos: consumo masivo pero, también, una cultura unisex, etcétera.
Hay un intento de que, por ejemplo, cada uno use su jeringa, que esa je-
ringa una vez que fue usada se tire y tenga una nueva para la próxima vez. 'lcs is de Freud :
Hay toda una problemática que es colateral al tema de la toxicomanía, Bien, pasemos a lo que tenía pensado como tema para esta clase. La
que es la problemática de la criminalidad, del contagio de enfermedades, ldl'll para hoy -quizá para la vez que viene también- es plantear cuál es la
etc .. La llamada 'política de reducción de daños' está justamente dirigida \1'1Hión freudiana de la relación del individuo con la droga y cuál es la ver-
a enfrentarse con esos problemas . Pero hay que tener muy claro que la 'po- -l ún lacaniana. En términos eminentemente clínicos, vamos a dar un pa-
lítica de reducción de daños' no ataca a la toxicomanía, la toxicomanía n más. Cuando digo 'la versión freudiana y la lacaniana' no es que hayan
queda intacta, lo cual no le quita importancia a esta política; aunque su 1li•tlicado un curso, un escrito o un seminario a la toxicomanía especial-
implementación ha demostrado que la toxicomanía es bien diferente del 1m·nte, no van a encontrar eso, no existe, por lo menos no lo he encontra-
conflicto social de los daños colaterales. do en ningún lado. Lo que existen son referencias y sobre esas referencias
Doy una indicación más y con esto concluimos el tema de la vez pasa- 11 1mamos una versión, versión freudiana y lacaniana. Yo especialmente, to-
da. Es importante poder diferenciar lo que es la segregación de la discri- 1110una posición respecto de eso y no soy el único, por supuesto, hay mu-
minación . En general los usamos como sinónimos, pero no son exacta- 1 hos psicoanalistas que trabajan en el asunto. Van a ver que ambas versio-
mente lo mismo. Discriminar tiene una connotación que es 'distinguir las 11cs tienen una íntima relación, una íntima conexión entre sí, nada más
diferencias'. 'Distinguir' tiene varios sentidos, entre ellos 'distinguir' es que seguramente en la versión lacaniana vamos a dar un paso más respec-
también 'darle brillo a algo'. Cuando uno 'd istingue' a alguien muestra la to de la freudiana.
diferencia; ser distinguido es algo muy valioso. Es decir, en el término 'dis- U stedes saben que hay muchas referencias en Freud al_consumo de
criminación' se da la posibilidad de soportar las diferencias y de convivir 1111rcó ticos, nosotros hasta ahora estuvimos viendo algunas en "El males-
con ellas. Es un poco lo que sucedía en el Antiguo Régimen, o lo que so- 111ren la cultura" . Lo que quiero comentar ahora es de la "Carta 79", que
lía suceder en la India con las castas. En el mundo feudal podían convivir, dice lo siguiente: "Se me ha abierto la inte lección de que la masturbación
en el mismo castillo, el señor feudal y el esclavo. Había diferencias pero po- l'S el único gran hábito que cabe designar "ad icción primordial", y las otras

dían convivir en el mismo lugar 1. ndicciones sólo cobran vida como sustitutos y relevos de aquélla." 2 Pone
Otra cosa es la necesidad de que cada uno se tenga que ir a su barrio, entre paréntesis el alcoholismo, el morfinismo, el tabaquismo , etcétera. To-
cada uno a su lugar. La segregación implica -además de marcar la diferen- da una tesis, yo la voy a escribir de esta manera:
cia- separar al diferente. Y la propuesta es pensar -después lo vamos a re-
tomar-, cómo en un régimen donde hay una noción del padre muy fuer- Adicciones
te, del amo, se puede convivir con las diferencias. Y la caída de los ideales,
la caída de la función paterna -lo que ustedes deben haber escuchado por-
que sale en cualquier revista, no hace falta ni ser psicoanalista, ni leer de- Pues bien, define la masturbación como adicción prirg_ordial, y dice
masiado, es algo que está instalado para todo el mundo, esta idea de que que todas las otras adicciones serian aaiccion ~s segundas respecto de esta_
estamos en la época donde los ideales ya perdieron su valor-, entre otras primera, son sustitutas de la masturbación. Es decir: 'adicciones' (en plu-
ral). Es decir-que hay una sustitución de la masturbación por esas adiccio-
Nota: De esta manera fue trabajado por Colette Soler en su momento en el artícu - nes. Esa es, a mi gusto, la tesis más fuerte en Freud sobre este tema.
lo "Sob re la segr egación ", en Pharmakon 3, TyA, Bs.As., junio de 1995. En Lac~ -lo voy a señalar y vamos a ver si hoy llegamos, sino la vez

32 33
FABIÁN NAPARSTEK INTRODUCCI ÓN A LA CLÍNICA CON TOXICOMANÍAS Y ALCOHOLISMO .Á.

que viene lo vamos a retomar- hay una indicación que no es sobre las adic- , 1t111 no es sino con ambas partes. Él dice que en algún momento esto se
ciones, sino que es sobre la droga y que, a mi gusto, es la tesis fuerte de .t1v1diaen dos partes, está puesto en condicional, en un pasado remoto. Es
Lacan que retoma esta tesis freudiana . Por supuesto que yo lo leo así, La- ,111ir que él supone que estas dos partes que encuentra en cualquier acto
can en ningún momento dice que está retomando la tesis freudiana. Él la 1111rnturbad or, en su momento, estaban divididas. Estas dos cosas que él
enuncia de la siguiente manera: "La droga es lo que permite romper el ca- ll11 111uuna composicióno fusión, en un tiempo estaban divididas. Por lo tan-
samiento del cuerpo con el pequeño pipí" 3 • 'Pequen o pipí' es una referen- 111 , lo que encontrá bamos en algún tiempo eran sólo los movimientos ac-
cia a Juanito, una referencia tardía de Lacan de los años '70 en la clausu- 1lvoHmecánicos, a lo cual él llama puro autoerotismo; en un segundo mo-
ra de una jornada de carteles, donde Lacan toma la palabra y dice esto. 111l'ntO a eso se le fusiona o se le agrega la fantasía. Esto es algo de la vida
Entonces les voy a indicar el recorrido que vamos a hacer. Vamos a tra- 1111ldiana, quiero decir que comúnmente no hay masturbación sin fanta-
tar de abordar estas dos tesis y desarrollarlas, primero la de Freud , luego hlll. Pero él distingue en cualquier acto onanista, lo que es de la fantasía de
la de Lacan . Voy a tratar de demostrar por qué digo que Lacan retoma es- h1que son los movimientos mecánicos. Entonces, dice que en un momen-
ta tesis y ver cuáles son los fundamentos , y finalmente, mi idea es ver có- 111NÓ lo teníamos esto: el puro autoerotismo. La fantasía aparece en un se-
mo esto opera en la clínica con algunos casos clínicos concretos. ¡¡1111 do momento. No tenemos manera de corroborar cuándo aparece por
El primer paso que vamos s dsr es trstsr de ubicar a qué se refiere ¡i1linera vez la fantasía, cuándo se produc e esa composición o esa fusión.
Freud con esta 'masturbación como adicción primordial ' . Lo primero que 1!Nun momento - no lo dice Freud- que a mi gusto hay que ubicarlo co-
indica ~ d es que esa adicción, esa masturbación, está en íntima _rela- 1, 10 mítico; es un momento que podemos llamar 'cero', respecto de un mo-
ción con el autoerotismo.~ces, voy a tomar unos párrafos de "Fanta- 111 cnto 'un o'. Es un momento que se deduce a partir de la fusión, lo escri-
~sías hístéricas y su relación con la bisexualidad", que hacen referencia di- 1111de la siguiente manera:
recta a la relación entre la masturbación y el autoerotismo. Ese texto tiene
dos partes; una parte que desarrolla esta cuestión que vamos trabajar no- Tiempo O Tiempo 1 ~ r{>.

sotros, y una segunda parte que da - no recuerdo la cantidad- nueve o diez l---- -- ----+--------- - - --1 (,,,1,P. >'
definiciones de lo que es el síntoma histérico. La primera parte del texto Puro autoerotismo Onanismo como soldadura _,..i

donde figuran estos párrafos que vamos a abordar es muy cortita y dice
así: "El acto masturbador [... ] se dividía por entonces en dos partes: la Es muy importante pescar esto, porque se ve muy bien en este ejem-
evocación de la fantasía, y, llegada ésta a su punto culminante, los mane- plo freudiano lo que está destacado en Lacan, cuando él dice que 'e~
jos activos conducentes a la satisfacción sexual. Esta composición es más 11ilica nte toca al cuerpo'. Se ve muy bien cómo con sólo pensar puede el
bien, como ya sabemos, una soldadura. En un principio, la acción presen- órgano excitarse. En el caso masculino pÓdría lograr una erección sin to-
taba un carácter puramente autoerótico [... ]. Más tarde, esta acción se fu- l'lltse, con sólo evocar la fantasía, se ve cómo eso hace mover al cuerpo.
sionó con una representación optativa." 4 Con 'sólo pensar' , me estoy refiriendo a los significantes. Es lo que co-
Bien, qué plant ea Freud aquí: dice que el acto masturbador se dividía 111únmente se dice "hacerse el bocho", hacer se el bocho es lograr la exci-

en dos partes, una cosa es la evocación de la fantasía, otra cosa son los mo- 111ció n por la vía del pensamiento, a través del significante. Por ejemplo,
vimientos mecánicos; es decir, los tocamientos concretos para producirse dc rtas poluciones nocturnas muy comunes en adolescentes y en algunos
la excitación. La idea de Freud es que el acceso al estudio de la masturba- que no son adolescentes tamb ién, que tienen que ver con el soñar, con el
pensamiento, con la fantasía. Es el significante que excita al cuerpo.
FREUD,Sigmund, "Carta 79", en Obras Completas, Vol. 1, Amorrortu, Bs.As ., 1988, Sin embargo, Freud se ve en la necesidad de ubicar un momento pre-
pág. 314. vio a eso, como si hubiese un momento previo a que el significante mue-
LAcAN,Jacques, "Clausura de las jornadas de carteles de la EF.P.", In édito, 1975 .
va el órgano, como si hubiese un momento previo que él llama 'puro au-
FREUD, Sigmund, "Fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad", en:
Obras Completas, Tomo II, Nu eva Biblioteca, , traducción directa del alemán, por Loerotismo', que sería un tocamiento sin ninguna connotación significan-
Luis López Ballesteros, Madrid, pág. 1350. Lc.Ya que él habla de la evocaciónde unafamasía, pero tambi én lo nombra

34 35
FABIÁN NAPARSTEK Á INTRO DU CCIÓ N A LA CLÍNICA CON TOX ICOMA NÍAS Y ALCOHOLI SMO .Á

como una representaciónoptativa. En este sentido, uno puede decir que el Para este punt o quiero resaltar estas cuestiones, con el fin de mo strar
cuerpo se podría mover por la fantasía y por tocarse , y Freud plantea que qrn· ese paso que destaca Freud, respecto del onanismo, imp lica un mo-
en el onanismo están las dos cosas, digamos, funcionan las dos cosas jun- 111l 'lltO central para avanzar en lo que llamé la tesis lacaniana. Pero, en to-
tas, están los tocamientos y está la evocación de la fantasía, y esto también il11caso, la tesis de Freud la entiendo como pudiendo ubicar a la adicción
está en el acto sexual. En el acto sexual está todo lo que tiene que ver con 111el lugar de sustitución deun puro autoerofisrños m sentioo alguno, sin
los movimientos mecánicos para llevar adelante el acto sexual, pero tam- qm· esté aún articu lado a la fantasía o a la palabra. Lo que al comienzo :J
bién está la evocación de la fantasía y todo lo que tiene que ver con las fan- 1·, li1mos en términos de masturbaci óñpr imordial o adicción-pr. if/:lQtdial
:-:_
P~
tasías. Hay todo un mercado para engrosar la fantasía, para fomentarla. Lo 11110 lado, no parece seguir el camino del síntoma -entendido en el senti-
que está diciendo es que, en algún momento, ese onanismo no estaba anu- il11freudiano del síntoma que habla- , ya que hemos destacado que, para
dado a una fantasía, y a ese momento lo llama puro autoerotismo. 1•11:ud, síntoma y masturbación son respuesta s estructuralmente diferen- _
Composición,fusión, soldadura,son los términos que utiliza Freud para re- 11N. En tre ambos media lo que vimos como las condiciones necesarias que
lacionar una cosa y la otra, efectivamente, no vienen juntas. Asimismo, él 1111pl ican una operación sobre la masturbación misma. Más bien, Freud
aclara que era en un principio,aunque no dice ni cómo ni cuándo. Así: "En p11rcceplant ear una ecuación directa entre adicción y autoerotismo. Si en
un principio, la acción presentaba un carácter puramente autoerótico." 5 O hcud lo relacionamos con el síntoma , podríamos enlazarlo al síntoma de
sea que, primero es puramente autoerótico, luego se le adosa la representa- 111 neurosis actual, ~n donde él no duda de hablar de la "génesis tóxica" º
ción optativa o la fantasía -que en este punto parecen equivalentes. Ahora que estos tienen. A mi gusto -s e extrae del razonamiento de Freud -, el sín-
bien, si avanzamos un poco más en el texto, el planteo de Freud es que pa- 111111a freudiano que es pasible de interpre tación ya implica una tramita-
ra que haya sintoma hacen falta tres condiciones necesaria-, no me voy a , 1ónde la toxicidad propia del autoerotismo. En cambio, el síntoma actual
detener en esto y simplemente lo voy a ub icar. Primero hay que dejar de , 1111 serva su relación directa con una satisfacción autoerótica sin tramita- _
masturbarse. Para Freud es una ley: no hay masturbación y sintoma a la vez. , 1ónsignificante . En este sentido, la adicción como sustitutivo directo del
Sigue la lógica de la teoría energética; es decir, que si se descarga por ía vía 1111toero tismo muestra claramente y sin velos su efecto tóxico. Mauricio Ta-
de la ma sturbación, no se descarga por la vía del sintoma. Lo va demo ~ ' , ub en un artículo terminaba planteando que el goce en el ser humano es
do en los casos clinicos, por ejemplo en Dora cuando dejó la masturbación wxico7 • En tiendo que, de alguna man era, sigue esta propue sta freudiana.
y apareció la disnea. Entonces, primero hay que dejar la masturbación, pe- llicn, la próxima clase voy a retomar estas cuestiones, pero ya para avan-
ro, en segundo luga;-, Freud plantea que una vez que es dejada hace falta tur en el marco de lo que llamé la tesis lacaniana.
que esa energía no sea derivada de otra manera o sustituida por otra__co..sa; ,
da a entender allí que habla de la sublimación. En otros términos, que no
haya una satisfacción sustitutiva. Finalmente, él dice que hace falta que la_
fantasía pase a ser inconsciente . Si se dan estas tres condiciones tenemos la
posibilidad de que esto se descargue por la vía del sintoma, lo cual ya es to-""
da otra cuestión. Vamos a ver si más adelante trabajamos la cuestión del sin-
toma en toxicomanías y si lo podemos considerar un síntoma.
Agregamos al cuadrito el tiempo 2:

Tiempo O Tiempo 1 Tiempo 2


Puro autoerotis mo Onanismo como soldadura Síntoma " FREUD, Sigmund, "Contrib uciones para un debate sobre el onani sm o", en Obras
Completas, Vol. 12, Amorrortu , Bs.A s., 1986, pág. 257.
TARRAB,Mauricio, "La substancia, el cuerpo y el goce toxicoma níaco", en: Más
Ibídem, pág. 1350. allá de las drogas, Plural Editores, La Paz, 2000, pág. 88.

36 37
ClaseIV

LATESISLACANIANA SOBRELA DROGA


Fabián Naparstek

La vez anterior ubicamos lo que llamé la tesis freudiana y habíamo s si-


11111<lo la tesis lacaniana en base a su formula ción sobre la droga, como
11111cllo que permitiría romper el matrimonio del cuerpo con el 'hace pi-
pf', Con el fin de avanzar en lo que llamé la tesis lacaniana voy a volver a
111que hablamos la vez pasada y fundamentalmente me interesa situar ese
111oment o de la soldadura que - lo voy a llamar así- es un moment o dond e
1 KtSteuna lilSCrip _Ctonaef falo. ¿Qué significa esto?,v amOS a tratar de ubi-
1 nr qué entendemos por falo y en esto vamos a seguir - ahora sí- directa-

11,cnte a Lacan.
Lacan va a decir en el Sem inario 23, que: "Cuando uno se cree macho
porque se tiene un pequeno ca bo de cola - pequeño cabo de cola es una
l11J icación, es la etimología del término 'pene '- naturalmente perdónen-
111c estas palabras pero hace falta más ." Es decir, que para creerse macho

110alcanza con tener ese pequeño cabo de cola entr e las piernas , y agrega:
"El falo es la con¡uncion de ese par ásito, eipe queño cabo de cola en cues-
dón, con la función de la palabra." '.
A mi gusto está diciendo algo similar a lo que plantea Freud y desarro-
llnmos la otra vez. Se trata de que el pene responda al significante -c uando
111excitación se puede lograr con el pen samiento decíamos la vez pasada - /\L.()
1·soes lo que comúnmente llamamos falo.x_ara_que el falo esté inscripto no
nlcanza con que alguien tenga pene, hace falta además que ese órgano res-
ponda en cierta man eraa la palabra. Entonc es, la inscripción del falo coin-
cideJ de alguna manera, con esa relación entre un órg~ la palabra, _gue J
es lo que Lacan después llamó "hacer de un órgano un instrument o" 2 .

LACAN,Jacqu es, Seminario 23, El Símhoma, clase del 18/ 11/1975, inédit o.
Lac an, Jacques, Seminario 19, O Peor., clase del 8- 12-1971 , inédito.

39
FABIÁN NAPARSTEK Á IN TRODUCCIÓN A LA CLÍNICA CON TOXICOMANÍAS Y ALCOHOLISMO .&
Ha cer de un órgano un instrwnen to responde a estas características a 11~ en relación a ese error común y las consecuencias que puede acarrear,
qu,e el órgano pue~a ~er utilizado como una herramienta, en este caso ~o- que entiendo vale la pena tratar de cernir claramente las diferencias entr e
dría ser para relac1onars~ el otro sexo. Hay que ver toda la sintomato- 11111ano e instrume nto , entre pene y falo. Mientras tanto, lo escribirnos de
logía masc ulina respec to del órgano, cuando eso no funci ona de acuerdo «~rn forma dentro del cuadro que iniciamos la vez pasada.
a lo que ese hombre pretende del órgano, es decir, cuando no se excita en
el momento en que, según el portador, debería excitarse o cuando deja de T iempo O Ti empo 1 Tiempo
excitarse y espera que se excite, etcétera. Toda la sintomatol ogía está pues-
ta - siempre y cuando se trate de una neurosis; luego vamos a ver lo que Puro aut oerotismo Onanismo
pasa en la psicosis-, en términos de que no responde a la palabra . Hay to- como soldadura Síntoma
da una cultura ma sculina de la relación qu e m ant iene cada hombre con su
instrwnento. Hay veces que está dicho en términos de "justo en el mo- Pene. Órgano. Inscripción del falo.
mento qu e lo necesitaba". La vida cotidiana mue stra que los hombres tie- Instrumento
nen una relación de amigos con su falo. Había un programa qu e se llama-
ba "Los machos" hace 5 o 6 años atrás, ahí lo llamaban "el amigazo". Se Es decir, que el falo tenga la imagen prepond erante del pene es un he-
podía ver con claridad si "el amigazo" lo acompañaba o no en el momen - , ho que, por supu esto lo destaca Freud, pero no es el primero en hacerlo,
rN un hecho que está hístóricamente inserto en la cultura . En la Grecia an-
to que hay que acompañar; algo que se ve muy bien en la clinica masculi-
na. Esto es lo que antes les propu se llamar inscripción del falo, es decir que 11 11ua cuand o se veneraba al falo se lo represe ntab a como un pene y fun-
el órgano empiece a responder a la palabra . Por otra parte , Lacan plantea d11me ntalmente , un pene erecto. Es decir que no es algo que inventa Freud
que para acceder al otro sexo es necesario pagar el precio de la pequeña NlllO que lo encuentra ya en la antigua Grecia, si bien hay muchísimos
cfiferenci~ y dice: " ...que pasa engañ osam ent e a lo real por el interm edia- ,uros lugares donde esto se pued e encontrar. En todo caso, uno podría ha-
no. d e1'organo " 3 . Y ma' s a deIante agrega que un " ...órgano no es ins!IJJ=__ 11·r la pregunt a por la razón de esa ligazón entre el pene y el falo. Del por-
mento sino por intermedio de esto en lo que todo instrum ento se fund~ qué de la pregnanc ia de esa imagen del pene erecto sobre el falo. Es decir,
es que es un significante" 4, que cuando se adoraba al dios de la fertilidad , se lo adoraba con esa ima-
"J ;i. Habría así una diferencia entre lo queJlalllfil!lOS un órgano y un ins- ~cn. O sea, la posibilidad de que se trate de un órgano que tiene la capa-
;f ,..:"J. trwnento, en tanto el órgano deviene instrwnento en su conexión con el , idad de erección es crucial para que el pen e se ligue al falo. Es la idea que
.J. significante. En este punto es que Lacan avanza y propone que el transe - l'HLámuy presente en Freud y es lo que le hace pensar qu e el clítoris tam-
,.. A,; -xualista es, en tanto significante, que no quiere más de esto (lo que le to- bién pued e hacer las veces de falo. Él lo liga direct ament e con esta posibi-
,,.. 11 có en suerte) y no en tanto órgano. Cometiendo el error -dice Lacan- lidad de la detumescencia y la tumescencia, es decir, con la alternancia
"error común" 5, de no querer ser "significado falo por el discurso se- que implica un órgano que tenga la capacidad de erección. Vean cómo lo
xual"6. El error es entonces, querer forzar el discurso sexual, en tanto sim- dice Freu d: "Esta parte del cuerpo que se excita con facilidad - parte cam-
bólico, en un pasaje a lo real, es decir, forzarlo por la vía de la cirugía. biante y tan rica en sensaciones- ocupa en alto grado el interés del niño." 7
Hay un errorcomún, dice Lacan, en confundir lo real del órgano con su A su vez, Lacan en el Seminar io 4 dice qu e el " ... el falo, no es el apa-
articu lación al significante en tant o instrumento , que se ve patéticamente ' IILOmasculino en su conjunto, es el aparato genital masculino exceptua n-
en el ejemplo de los transexua listas, Con las consecuencias fune stas que a, do su complem ento, el escroto por ejemplo [... ] la imagen erecta del falo.
nivel subjetivo, traen en mu chos casos las operaciones de los transexuales. Esto es lo fundam enta l, solo hay una " 8 . Vean cómo lo plantea con todas
lns letras. Ent onces, la pregunta ahora seria la siguiente: ¿Por qu é la erec-
3 Ibídem .
4 Ibídem. FREUD, Sigmund , "La organización gen ital infanti l", en: Obras Completas, Vol. 19,
5 Ibídem. Amorror tu , Bs.As., 1986, pág. 146.
6 Ibídem. LAcAN, Jacques , El S emina,'Ío, Libro 4, La relación de objeto, Paidó s, Bs.A s., pá g. 52 .
... 40 Á 41
FAB IÁN NAPARSTEK .A INTRODUCC IÓN A LA CLINICA CON TOX ICOMANIAS Y A LCOHOLISMO .A

ción es un rasgo que permite identificar al falo? Es crucial para enten der y u partir del Edipo, esa alternancia del órgano es leída como falo-no falo,
muchísimas cosas de la enseñanza de Lacan y de la obra de Freud. u como presencia-ausencia.
Laca n señala que el falo es más importante por su ausencia que por su Bien, ahora vamos a poner estas cuestiones en relación con Juanito y
presencia, que es un poco lo que decíamos antes. ¿Cuándo alguien entra l on un caso clínico y ver finalmente , si podemos dar una vuelta más sobre
en el complejo de castración? Cuando se topa con la ausencia de falo. In- In tesis lacaniana sobre la toxicomanía. En realidad, nos vamos a referir a
vierto la cuestión, si estamos en la premisa universal del pene, allí no hay Juanito, porque es de allí de donde surge la tesis lacaniana de romper la
ninguna castración, porque la premisa dice: todos tienen. Es decir, que allí 1elación entre el cuerpo y el pequeño pipí. Vamos a apuntar a uno de los

aún no está instalada la castración, es la premisa básica de la que uno par - nspectos en los que se centra Lacan, respecto de la cuestión en Juanito.
te para que después se instale la castración. Por esto Lacan dice que es más Por un lado, Lacan plantea que el falo era el centro del mundo de Jua-
importante por su ausencia que por su presencia. De modo, que es a par - 11ito y en un momento algo camb ia y dice que el pene de Juanito empieza
tir de su ausencia que se instala la castración en tanto tal. Por consiguien- 11convertirse en algo real, " ...su pene empieza a moversey el niño empieza a
te, Lacan ubica con mucha claridad que lo fundamenta l del falo es la al- masturbarse [...] Este es el dato bruto de la observación . Entonces, pode-
ternancia entre presencia y ausencia, sino no tendría el valor que tiene en mos pregun tarnos si no hay una relación entre este hecho - irrupc ión de
la estructura. Sin embargo, uno podría seguir preguntándose , por qué el pene real- y lo que surge en ese momento, es decir la angustia" 11. Hay que
pene tiene pregnancia imaginaria sobre el falo - así lo plantea en el Semi- destacar aquí la independencia del pene - marcada por Lacan- en la expre-
nario 3. Lacan termina respond iendo varios seminarios después , con el ar- Hión: el pene empieza a moverse.Tenemos hasta aquí una relación entre el
gumento de que la característica esencial del falo, en términos simbólicos, pene, la angustia y lo real, pero Lacan avanza y dice lo siguiente: "No ven
es la de indicar la ausencia, y aquí afirma que: " ...el falo es más significa- róm o se introduce aquí,c uando aparece en Juanito, bajo la forma de una
tivo por su caída que por su presencia " 9; cuestión que ya habíamos remar - p11lsión en el sentido más elementaldel término, algo que se menea, el pene
cado. 1cal, y el niño empieza a ver como una trampa lo que durante tanto tiem-
Por lo tanto, el avance siguiente, ya no tan explícito, es articular la pre- po para él había sido el paraíso, la felicidad? [...] Pero en cuanto a la pul-
sencia y ausencia simbólica del falo a la alternancia real de la tumescencia Hión, su pene real, se evidencia ese despegue del que hablaba hace un mo-
y detumescencia del pene. Es decir, que lo simbólico del falo, en tanto au- mento." 12
sencia y presencia, se art icula a lo real del pene en tanto tumescente y de- N uevamente pone el énfasis en un pene que cobra independencia, que
ºtumescente. Así ent1eñcto cuando La can enuncia que : " ...la detu.rñ'escen- 1cmenea, que se agita, que se mueve. Freud hablaba de esa parte cambian-
cia, en el macho, ha engendrad o esta convocatoria de tipo especial que es /e y tan rica en sensaciones,pero ind icando en el párrafo que se trata de una
º.
el lenguaje articulado" 1 Lo resumo de la siguiente manera articulando p11lsión en el sentidomás elemental,y nosotros ya lo habíamos marcado cuan-
ahora los tres registros. Si en lo real hay un órgano que tenga la altern an- do dijimos que el falo se inscribe en un organismo. Cuando antes decía-
cia real de la detumesce ncia y la tumesce ncia, eso en caja muy bien imagi- mos que elfa lo transforma al órgano en un instrumento , decíamos, en los
nariamente con la alternancia simbólica de la presencia y ausencia. Vuel- 1érminos que introdujimos ahora, que el pene real, o la pu lsión más ele-
vo e intento explicarlo por otro camino. Es un hecho real que ese órgano mental. puede empezar a ser mane¡acla-no áelt odo por supuesto- ~ par-
-s ucede en los animales- tenga la posibilidad de la detumesce ncia y la tu- tir de insuumentarlocomo falo.
mescencia y esta es una alterna ncia que, a partir de que estamos en el len- Por un lado hay una equipa ración entre pene real y la pulsión . Por el
guaje y, especialmente, para la neurosis, es leído como ausencia y presen- otro, se muestra que el falo cumple la función de intentar atrapar esa pul-
cia de falo. Es decir, que es esta capacidad de que sea un órgano eréctil lo Hión más elemental. Es decir, que en Juanito aquell_Q_gue tendría que estar
que produce esa pregnanc ia imaginaria sobre el falo. Consecuentemente, unudado al falo irrumpe como real, por supuesto, con su cara pulsional, y

9 LACAN,Jacques , Seminario JO, La angusiia, clase del 6-03-1963, inédito. II ldem 8, pág. 227. El subrayado no pertenece al autor,
11 ldem 8, pág. 228. El subrayado no pertenece al autor.
!O LACAN,Jacque s, Seminario 19, O Peor... , clase del 19-01- 1972, inédito.

42 43
FABIÁN NAPARSTEK Á INTRODUCCIÓN A LA CLINICA CON TOXICOMANIAS Y ALCO HOLISMO •

pr oduce anguMrn, Es en ese momento , qu e lo qu e llamé la inscripción del ¡¿n, sabe que durante el estancamie nto algo lo hace sentir bien y sólo cuan-
falo no alcanza a darle una envoltura al pene como real) no logra hacer fir- 1In se empieza a poner ansioso, "se acelera" y las cosas le salen mal. El ace-
m emente la fusión, el anudamiento, como lo decía Freud. lrrc lo lleva al "c hoqu e", choq ues efectivos con diferentes m edios de loco-
Llegado a este punto, voy a comentarles un pequeño caso clinico que, 11H>c ión que po nen en peligro su in tegr id ad fisica y la posibilidad de tra -
entiendo, se puede ver que no se ha ro to el matrimonio con la cosita de ha- hnjar. Del choqu e -dice- vu elve a "estancars e" , aña de así el siguiente co-
cer pipí, que la droga no ha servido para romper con ese matrimonio. Es 111 cntario: "Po r momentos me empiezo a "e ngancha r" con un a min a, con
un caso, donde creo qu e se mue str a cómo la dr oga ayuda a mantener ese 1•1análisis, pero no m e quiero dejar llevar." Dic e: "miedo a engan charme ",
matrimon io. Un sujeto dice que desde los 12 o 13 años está quedado y no "me que d o enganchado en estar solo, masturba ción , la droga, engancha-
sabe cómo abordar a las chicas . Añade que cierta s cosas, en diferentes ám- do con el pito " y completa, "debe haber algo del exterior que me saqu e de
bitos, le son "in manejables", llegando a la conclusión de que hay algo que ull i" .
con las mujeres le resulta" inmanejable " . Una enunciación que marca es- H asta aquí el caso. Lo primero que uno pu ede evocar es aque l per so-
te tiempo , dice así: "soy la debilidad de mi viejo". Debilidad que en un 1111j e que vivía metido en su tonel y no quería salir d e allí, m e refiero a Dió-
principio es tomada en un sentido sexual, de su relación pasiva con respec- f!l'fies. Pero bien , les prop ongo ordenar el caso en los tiempo s descriptos
to al padre , pero que, inmediatamente, se enuncia como :"par a mi viejo era 111nes. El tiempo que nominamos uno y que este su jeto nombra como es-
inmanejable lo de tener". En este punto cuenta que le ha resultado siem- 111r "estanca do ", estar en el tanque solo, en la ma sturbación, "en cogi do ",
pre complicado tener erecciones, habla de su eyaculación precoz y relata la 1~ donde hay una recup eraci ón de satisfacción autoer ót ica por la vía fáli-
siguiente escena: "Siendo mu y chico tuve una erecc ión y me la enganché l u, sin el de spla zamiento del sinto ma analítico: "e ng anch ado al pito".
con el cierre, ahí quise llamar a mi mam á pero sabía qu e si la llamaba ha- l'icmpo que Freud llama onanismocomosoldadura.D e lo qu e se qu eja en
bía algo mal" -y agrega al final- " ... así qu e no me la llamé má s". A partir 1 ~te pun to es de que el falo, en tanto inscrip to, no se pone en función.Te-
de este momento recuerda una serie de reproches insop ortable s d e muje- 11cm os pues, la escen a del tanque y luego aparecen las relaciones edípic as
res y de su madre , re sumidos todo s estos en un : "no se calienta por nada". r 11la escena con la hermana -que ya estaban pr esentes - , pe ro en donde ,,-
-J ~J
1lcbería poner en jueg o su falo y hacerlo circular . Ante esto aparece el "no
Rememora pues , que en la escena donde se la engancha con el cierre,él es-
taba dentro de un tanque de agua vacío en posición de "encogido" y dice
que la erección es por la postura, ya qu e cada vez qu e está encogido tiene
111 c la llamo má s", el "no se calienta por nada ", la inhibi ción.Por lo tanto ,
r l estancado ind ica la in scripción del falo, pero con un a dificultad para po-
J~,· l.~
una erección. Tenemos además el recuerdo de una escena, qu e es posterior 11 c rlo en juego, para ponerlo en función, para hac erlo circular o pasar de
a la del tanque , resumida en estos términos: escondido con su hermana en 111masturbación al síntoma o al amor.
la cam a, ambo s tapados, subrayando que fue la primera sensación sexual y Es un sujeto que , como comentaba hace un momento , padecía de eya-
que n o qu ería que se fuera; tuvo una erección terrible y estaba excitado. l 11l ación preco z y que según Lacan conviene llamarla "d etu mesce ncia pr e-
Seguidame nte explica que eso le generó culpa e inhibición , y aclara que en 1 oz". La "de tum escenc ia precoz", como un mal m enor ante un mal ma-

la escen a del tanque no era algo sexual, había erección pero no sentía la ex- yor, en tanto es preferible sustr aer el falo antes que advenga la castraci ón ,
citación, diferente era estar en la cama con una mujer. "que es percibida en el acto sexual como amenaza" 13 . Ante esto se qu eda
En la actua lidad no puede soltarse con las muj eres, prefiriendo la mas- r ll el tanque esperando que venga el Otro a sacarlo; o hay, por momentos ,
turbación y el pl acer por estar solo, lo cual es acompañado por el consu- 1111 intento de salir d el tanque con el acelere, por~ vía delQ?saje al acto,
mo de ciertas drogas que lo ayudan en esta práctica solitar ia. Así es que , r N dec ir, que no impliqu e m etabolizar ese goce, desplazar lo, o h acer de ese
luego de un a prolongada ausencia en el aná lisis, dice encontrarse "esta n- 111gano un instrume nto que le posibi lite acceder al Otro , al Otro sexo. O,

cado", me "estanqué ", m e: "m etí en mi mismo"; que algo no lo deja avan- 1 orno dice u can , hacer del cuerpo de la m ujer la metáfora de su goce y
zar y que en realidad es lo que le pasó siempre, agregando que acá en aná- que, desde entonc es, pu eda separar el go.:.e~ cuerpo. De igual forma ,
lisis las cosas fueron saliendo, estaban cambiando y" volví a estancarme".
Inmediatamente aparece la referencia al "estar en el tanque" y, sin embar- 11 l..ACAN , Jacques, Se minari o 14, La lógica del fantasma, clase del 24/05/1 967, inédito .

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FABI ÁN NAPARSTEK Á INTRODUCCIÓN A LA CLIN ICA CON TOXICOM ANIAS Y A LCOHOLISMO .A.

hacer de la mujer la metáfora de su goce - podríamos decir, hacerla su sín- ll1m·nsión original. Eso es lo que está en cuestión en este caso - Juani -
toma, que sería pasar al tiempo dos- puede implicar enfrentarse al goce de 111 1111\_
una muje!\ Se está refiriendo fundamentalmente , y con lo que sigue, a la función
De este modo , hemos ubicado en el campo fálico diferentes ITifilll![aS di I pudre, la ley y la castración que permiten poner un orden, sea simbó-
de recuperar goce: la masturbación a la cual va anudado en este caso el 11111 o imaginario en lo real del cuerpo que aquí aparece representado por
consumo de droga, el onanismo como soldadura y luego el síntoma , como . 1pt·ne real, pero que no deja de ser la pulsión , su organismopulsionalo co-
posibilidad que en este caso no aparece. Es diferente de lo que relatába- 11111 lo llama en el Seminario 4, con el nombr e de "goce real" 15 • Es por es-
mos de Juanito en tant o había allí un a irrupción del pene real -digo aho- 111que mucho más adelante llega a decir que el pene es traumá tico, ha-
ra ruptura con el falo, aunque en Juanito hay que tener en cuenta que se lih111<lo de Juanito; recuerden que en Freud lo sexual era traumático , pero
encuentra en un mom ento constitutivo. Esto es ent onces diferente del ca- 111Nexual en tanto pulsional. Lo que C@ieroproponer es que este sujeto, el
so clínico, en donde el sujeto ha hecho el anudam iento - no hay irrupción d 1•I cuso clínico, está, a mi entender , en la "posición del soltero". Es más
del pene real- pero no lona podido poner en función, producir la~ t11r 11el que está casado con su órgano y no con el Otro E º· Es p..9r tanto _
dones que le permitan acceder al Otro sexo. - -- 1111 sujeto que no ha roto el casamiento con el pequeño pipí y, en este ca-
Todo sujeto cree, desde-;; yo, p~er manejar el falo a voluntad, es un 11,la droga sirve para afirmar la alianza con su órgano.Pe ro, antes desta-
creenc ia narcisista anudada fundamentalmente al registro imaginario. Es ,11nos también los intento s del sujeto de salir de su dulce hogar, t:! tan-
así que mucho s sujetos encu entr an que, en determínado momento, el fa- que, sin que ello implique pasar por la palabra, o sea en el pasaje al ac_!2.
lo no les responde a su voluntad - tal el ejemplo del caso clínico relatado 1los caminos para salir, entiendo yo, de la "posición del soltero ": Uno es
con la eyaculación precoz . Y se ve claramente cómo responde a las leyes pur la vía del significante en el campo fálico y esto, en todo caso en al~
del inconsciente en su faz simbólica , es decir que responde al sujeto, pu- 1111s sujetos, posibilitaría un análisis. Y la otra es la que muestra este suje-
diendo en alguno s casos hacer de eso un síntoma. La idea de Freud era 111, en tanto es una vía que no impl ica el significante; él decía que no se
que, por ejemp lo, el que tiene imp otenc ia es porque el partenaire sexual quería dejar engan char por el análisis, por una mina, por el Otro de la 12a-
se parece mucho a la madre , y estar con la madre traería apare jado la lnbra, podríamos decir nosotros. Está el int ento de enfrenta rse a la pulsión,
castrac ión , entonce s no se le para , no la puede usar, se la van a castrar ~11sLraerse del órgano cuand o se1e hace insoportable -tr aum ático como
- lo que Lacan llamaba la detumescencia precoz. Cuando encuentra que 1lt·cía Lacan- por el camino de lo real. Aquí la droga también toma su lu-

eso responde a alguna razón, aunque eso no arreg le la disfunción ya eso ¡¡nr en algunoscasos y ya no es cuanao permite el casamiento, sino cuan-
lo deja más tranquilo. Y se entiende por qué , porque eso al menos res- do este casamiento se le hace insoportab le y posibilita su rup~ Allfse
ponde a alguna ley, finalmente eso está anudado a la palabra, otra cosa 1ompe el casamiento con el falo y el sujeto sale del cam_podel Otro en un
es que n o respo nd a a ninguna razón. Otra cosa es que alguien diga que pnsaje al acto.Lo cual indica que si por la vía significante no se 12uede sa-
estaba en cualquier situación y se paró sola, ¿se entiende la extrañeza de crificar el órgano, algunos sujetos lo inten tan hacer no quer iendo saber na-
la cuestió n? Es decir , que eso n o responda a ningún tipo de ley. En algu- iln de la palabra y de lo fálico -e n el caso que les relaté er!_por el pasaje al
nos casos de psicosis se ve muy claramente este fenómeno. Pero en Jua- ncLo, yendo al choque.
nito remarcamo s cómo ya no el falo, sino el pene real cobra independen- En otro caso, el sujeto definía un a primera modalidad de relación al al-
cia y, en este sent ido, no solament e ind epend encia del yo y la voluntad , 1 ohol, a la qüe ffllam aba "bebedor social" y podríamos decir que a ese su-
sino también del inconsciente ret órico del sujeto. El pen e real no s~ /cLo, en es~ ~ nJo, el alcohol le servía para acceder al Otro sexo, es d~-
cuentra anudado al yo narcisísticamente ni a la m etáfora y a la metoni- t ir que en los término s planteados sería para poner en funciówfa lo. El -
mia que repre sentan al sujeto, porque para eso le haría falta quedar en-- decía que bebía par a: "tener actitud es más resueltas, más valentía, encarar
vuelto por el falo simb ólico e imaginario que le permitiría realizar ~
ciones. Por e so La can observa qu e: " ...el orden simbó lico, como distim<> 11 Idem 8, pág . 239.
de lo real, entra en lo real como la reja de un arado e introd uce en él una ,, Idem 8, pág. 243.

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FABIÁN NAPARSTEK Á INTROD UCCIÓN A LA CLÍNICA CON TOXI COMAN ÍAS Y ALCO HOLISMO .Á

mejor". Esto estaba dicho sobre el trasfondo de una supuesta eyaculación 1 1110 de mantenerse casado con el falo o en un intento de pone rlo en fun-
precoz y de cómo hacer para que la mujer gozara en el acto sexual. En un ' h111,finalmente se desamarra, se suelta del falo y provoca la manía.Por el
segundo momen...1Q,Ja modalidad de relación al akohol cambia a unafo r- 111 ICO.
ma que él llamaba "bebed or alcohólico" o su "declinación alcohólica", an- l ..avez siguiente voy a tratar de trabajar fund amenta lment e, algunas
te lo cual decía;e ntr e otras cosas, que eso implicaba estar fuera del sexo 11111iones sobre el goce y volver sobre la satisfacción propia del toxicóma-
sólo satisfacción con el consum o de la sustancia, a lo que el sujeto deno- 1111.

minaba comp ulsión a tomar. Este fuera del sexQJQ. entiendo como_ruptura
con el falo, es decir, fuera de una satisfacción fálica.,_
Por último enton ces, he ubicado dentro del camp o fálico una distin- l'icmpo O Tiempo 1 Tie mp o 2
ción de dos diferentes modalidad es de satisfacción: 1) Por la vía qu~
mos llamado onañís'mo comoso ldadura , que implica un goce autoetótig¿_
Puro autoerotismo Onanismo como Síntoma r J.
soldadura t: '-''11sí,,.
anudad o al falo y que tiene la característica de ser estancado. 2 ) El sínto-
ma o el amor qu;- implica el desplazamiento y el juego significan~, Pene real. La pulsión Inscr ipción del falo Puesta en función
las ecuaciones fálicas que darían la posibilidad de un análisis. A su .;ez--:es=- más elemental del falo
to conlleva la puesta- en fuoc ión del falo. Vale la pena que distingamos la
inscn pc1on del falo de su.J!!!esta en función , en el senti o e hacer uso de C,oce real Goce fálico: Goce fálico:
algo de lo C@euno dispone. Quiero decir, que si está inscripto el sujeto en estancado Desplazamien to
un segundo tiemp.2_.P uede hacer uso o no de ese falo.
Y finalmente, hemo s dejado en otro lugar una satisfacción, que Lacan
a la altura del Semínario 4 llama gocereal, que no se encuentra anu dada al
fa~ una sat1sfacc1ón füera e la regulación fálica que Freud llama el pu-
ro autoerotismo. A esto último yo lo llamaría la verdadera toxicomanía en
el sentido de la tesis lacamana . Es decir, donde efectivamente, la__dmga_
permite romper con el falo y se pierde toda medida. El exceso_propio de
la toxicomama muestra muy bien ese fuera de regulación fálica. Si hay_una
función ~e tiene el faloes. porexcelencia, noner medida aTascosakLa-
can lo dice con todas las letras cuando piensa que el falo es un a moneda
de intercambio; toda moneda es una medid a. A mi gusto la sobredosis ha-
~ens arla como fuera de la medida fálica. La posible ruptura con
el falo es lo que hace que se pase a la man ía por el tóxico, entendiendo a
la manía, como aquello que lleva al suJeto por -fuera de un anclaje fálico.
De este mo CÍo,sigciendo lo que hemos desarro llado~ueden ve;ificar di-
ferentes usos de la droga. Hay un uso de la droga que, en el caso del "es-
tancado", fe nabla permitido mantener una satisfacción onanista estanca-
ª· Le habíapermitido mantenerse casado con su órgano. Hay otrouso
que permite a ciertos sujetos tomar coraje y enfrentar al Otro sexo y¡i'o-""'
ner en función el falo. En este caso parece más bien una muleta para el fa-
lo, son los consumidores del rendimiento. Aquellos que le agregan um
muleta al falo.Vimos tamb ién, cómo aquello que puede empezar en un in-
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