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Juan Sánchez Ramírez

El documento proporciona información biográfica sobre Juan Sánchez Ramírez, un militar y político dominicano que tuvo un papel clave en la reconquista de Santo Domingo por parte de España en 1809. Detalla que nació en 1762, participó en la guerra contra la Convención francesa en Santo Domingo, y luego fue nombrado gobernador político y militar de la isla por la junta española en 1808. Dirigió el sitio y la posterior captura de Santo Domingo de las fuerzas francesas en

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El documento proporciona información biográfica sobre Juan Sánchez Ramírez, un militar y político dominicano que tuvo un papel clave en la reconquista de Santo Domingo por parte de España en 1809. Detalla que nació en 1762, participó en la guerra contra la Convención francesa en Santo Domingo, y luego fue nombrado gobernador político y militar de la isla por la junta española en 1808. Dirigió el sitio y la posterior captura de Santo Domingo de las fuerzas francesas en

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Juan Sánchez Ramírez

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Para otras personas del mismo nombre, véase Juan Sánchez.

Sánchez Ramírez

Juan Sánchez Ramí[Link]

"Retrato del Brigadier don Juan Sánchez Ramírez. Obra de Luis Desangles".

Escudo de La Española (Antillas Mayores).svg

1.º Gobernador, Intendente y Capitán General de la Capitanía General de Santo Domingo

7 de julio de 1809-11 de febrero de 1811

(1 año y 219 días)

Monarca

Fernando VII

Pedro de Garibay

(1809)

Francisco Javier de Lizana y Beaumont

(1809-1810)

Francisco Xavier Venegas

(1810-1811)

Virrey de Nueva España

Salvador de Muro y Salazar

Presidente de la Real Audiencia de Puerto Príncipe

Predecesor Él mismo

Presidente de la Junta, gobernador político y militar, intendente interino y comandante general


del Ejército Español

Joseph-David de Barquier

Gobernador general de Saint-Domingue

SucesorManuel Caballero y Masot

Royal Coat of Arms of Spain (1761-1868 and 1874-1931) Golden Fleece [Link]

Presidente de la Junta, gobernador político y militar, intendente interino y comandante general


del Ejército Español de Santo Domingo

12 de diciembre de 1808-7 de julio de 1809


(207 días)

Monarca

Fernando VII

Pedro de Garibay

Virrey de Nueva España

Salvador de Muro y Salazar

Presidente de la Real Audiencia de Puerto Príncipe

SucesorÉl mismo

Gobernador, Intendente y Capitán General

Lesser Royal Coat of Arms of Spain (1700-1868 and 1834-1930) Pillars of Hercules [Link]

Corregidor de La Mejorada Villa del Cotuy

Monarca Carlos III

Información personal

Nacimiento 1762 Ver y modificar los datos en Wikidata

Bandera de España La Mejorada Villa del Cotuy, Partido de la Vega Real, Capitanía General de
Santo Domingo, Virreinato de Nueva España, Imperio Español

Fallecimiento 11 de febrero de 1811

Bandera del Imperio español Ciudad de Santo Domingo, Partido de la Capital, Capitanía
General de Santo Domingo, Virreinato de Nueva España, Imperio Español

Nacionalidad Española

Religión Católica

Familia

Padres Francisca Ramírez

Miguel Sánchez

Información profesional

Ocupación Magistrado y político Ver y modificar los datos en Wikidata

Rama militar Royal Coat of arms of Spain (1761-1843) - Common Version of the [Link]
Ejército Realista

Rango militar Brigadier

Conflictos

Guerra de la Convención Guerra Peninsular


Batalla de Palo Hincado

Sitio de Santo Domingo (1808-1809)

Título Don

[editar datos en Wikidata]

Juan Sánchez Ramírez (1762, La Mejorada Villa del Cotuy, Partido de la Vega Real - 11 de
febrero de 1811, Ciudad de Santo Domingo, Partido de la Capital) fue un militar, hacendado,
caudillo y dominicano español que tuvo una participación destacada en las guerras
napoleónicas durante la reconquista de Santo Domingo dentro de la Guerra Peninsular en la
que consiguió la derrota del ejército imperial francés, terminando con la presencia francesa en
la isla Española que databa desde el siglo XVII.

Fue nombrado por la Junta de Bondillo que estaba bajo obediencia de la Junta Central Suprema
Gubernativa de los Reinos de España y de las Indias que gobernaba en nombre del rey
Fernando VII de España como gobernador político y militar, intendente interino y comandante
general del ejército español de Santo Domingo: tras la capitulación francesa pasó a ser
gobernador, intendente y capitán general de la Capitanía General de Santo Domingo entre
1809 y 1811.

Anteriormente había participado en la Guerra contra la Convención en la isla donde se señaló


como guerrillero astuto, entendido y valiente.

Índice

1 Primeros años

1.1 Nacimiento y familia

2 Guerra contra la Convención y la Paz de Basilea

2.1 Guerra contra la Convención

2.2 La Paz de Basilea

2.3 Ocupación Francesa

3 Salida y retorno a la isla

3.1 Viaje a Puerto Rico

3.2 Retorno a Santo Domingo

3.2.1 Ofrecimiento de los Franceses y el comercio

3.2.2 Las noticias de la península


4 Conspiración contra el Gobierno Napoleónico

4.1 Inicios de la conspiración

4.2 Apoyo de Puerto Rico

4.3 Manifiesto de los Emigrados de Puerto Rico

5 La Reconquista de Santo Domingo

5.1 Inicio de la contienda

5.1.1 Guerra abierta contra los Franceses

5.1.2 Palo Hincado

5.1.3 Junta de Bondillo

5.2 Sitio de la Ciudad de Santo Domingo

5.2.1 Inicio del asedio

5.2.2 Bombardeo de la ciudad

5.2.3 Fase final del asedio

5.2.4 Capitulación Francesa

6 Gobernación de Santo Domingo

6.1 Entrada a la Ciudad de Santo Domingo

6.2 Gobierno

7 Posteridad

8 Referencias

9 Bibliografía

10 Enlaces externos

Primeros años

Nacimiento y familia

Nació en 1762 en la casa de sus padres frente a la Plaza de Armas en el centro de La Mejorada
Villa del Cotuy.

Sus padres fueron Francisca Ramírez y Miguel Sánchez, rico terrateniente de la época y
destacado oficial de milicias, ocupó por varios años la Comandancia de Arma de La Mejorada
Villa del Cotuy, además tuvo un hermano llamado Rafael Sánchez Ramírez que fue juez de paz
de La Mejorada Villa del Cotuy en 1825 y Remigio Sánchez Ramírez que acompañó a Juan
durante la reconquista de Santo Domingo. Juan y Josefa Pichardo y Delmonte recibieron el
sacramento del matrimonio en la parroquia Inmaculada Concepción de La Mejorada Villa del
Cotuy. La pareja tuvo dos hijos, Juana Sánchez Pichardo y luego José Sánchez Pichardo, ambos
fueron bautizados en la parroquia homónima.1
Guerra contra la Convención y la Paz de Basilea

Guerra contra la Convención

Bajo la consigna de Religión, Rey y Patria el Capitán Juan Sánchez Ramírez se integró a la
Guerra contra la Convención que estalló en 1793 tras la ejecución en la guillotina del rey Luis
XVI de Francia (primo de Carlos IV de España). Acudió a la frontera capitaneando una compañía
de lanceros, que mantuvo a su costa, y en los combates que libraron españoles y franceses,
aliados los primeros con las tropas negras auxiliares de Carlos IV comandadas por Jean François
y Georges Biassou.2

La Paz de Basilea

Alegoría de la Paz de Basilea donde el secretario de Estado y del Despacho, don Manuel Godoy,
le presenta la paz al rey don Carlos IV de España e Indias.

La República Francesa revolucionaria conquisto el territorio español Guipúzcoa, aquello


causaría que el secretario de Estado y del Despacho, Manuel Godoy, entrara en pánico ante la
perspectiva de que las Vascongadas pudieran cambiar su lealtad hacia la República Francesa y
separarse del Reino de España, esto provocaría que se buscara la paz para poner fin a la guerra.
En las negociaciones que se dieron entre enero y febrero de 1795 la Francia revolucionaria
pedía que se cediese Guipúzcoa, Luisiana y Santo Domingo, mientras que España pedía el
restablecimiento de la religión católica (sustituida por el culto de la diosa razón y del ser
supremo) por la República, territorios donde el hijo del fallecido Luis XVI (el delfín Luis Carlos
de Borbón y Habsburgo-Lorena, llamado por la Primera Coalición y los realistas franceses como
Luis XVII de Francia, rey de Francia y de Navarra) pudiera ejercer su soberanía y el retorno de
los límites a la situación anterior a la guerra pero la respuesta dada por el Comité de Salud
Pública en relación con los planteamientos españoles sobre asuntos dinásticos y religiosos se
referían a que se debía indemnizar a las familias nobles del Imperio Mexica y el Tahuantinsuyo
(aunque los descendientes de Moctezuma y el Inca se les otorgó títulos de nobleza). El Comité
de Salud Pública de forma airada y con evidente molestia contestó lo siguiente:

“Estas cuestiones son injuriosas a nuestra soberanía nacional. España no tiene más derecho
que el que nosotros tenemos para pedir que se destierre a los inquisidores o para reclamar
indemnizaciones a favor de las familias de Moctezuma, Atahualpa y de toda la nobleza antigua
de los imperios de México y Perú.”

El 8 de mayo en Basilea iniciaron las negociaciones formalmente los representantes de España


y Francia, Domingo de Iriarte y M. Barthélemy. La facción francesa planteo su interés de
quedarse con algunas plazas de Guipúzcoa o en caso contrario que se le entregara Santo
Domingo y Luisiana pero Iriarte tenía instrucciones de no ceder ningún territorio español y
obtener la libertad de Luis Carlos de Borbón. En junio Godoy había firmado ya un tratado
previo donde se reconocía a la República a cambio de mantener los límites territoriales
españoles, y además el restablecimiento de la religión católica, la liberación de los hijos del
fallecido Luis XVI, así como el establecimiento de una alianza contra el Reino de Gran Bretaña
que sería estipulada en el Tratado de San Ildefonso.

El 22 de julio se firmó la versión definitiva del tratado donde se devolvían los territorios
españoles ocupados y a cambio España cedía Santo Domingo a la República, se normalizaban
las relaciones comerciales entre ambos países y secretamente el tratado se disponía que
España no perseguiría a los afrancesados junto a la liberación de María Teresa de Borbón y
Habsburgo-Lorena. En las negociaciones influyeron en la posición española la muerte de Luis
de Borbón en la prisión de Temple, con lo cual desapareció uno de los principales objetivos de
los españoles que era obtener que la República admitiera la posibilidad de que se cediera algún
territorio en el cual se estableciera su reino.34

Ocupación Francesa

Traslado de los restos de Colón desde Santo Domingo dirigido por el Arzobispo de Santo
Domingo el 21 de diciembre de 1795.

La República Francesa a pesar de tener los derechos para ocupar la parte española estuvieron
retrasándose al tener que enfrentarse a los ingleses por un lado y a las partidas de negros
rebeldes por otro. En 1799 el Cabildo de la Ciudad de Santo Domingo envió una solicitud a la
corte pidiéndole al rey Carlos IV que pospusiera el cambio de soberanía de Santo Domingo
hasta que lo dispusiera la resolución del primer cónsul de la República Francesa, Napoleón
Bonaparte, pero el cambio de soberanía de todos modos se realizó al año siguiente contra la
voluntad de la República Francesa, pues el Gobernador General de la Colonia de Saint-
Domingue, el General Toussaint Louverture, decidió llevar a cabo por su cuenta lo acordado en
la Paz de Basilea y a pesar de que posteriormente el primer cónsul Bonaparte declararía sin
valor semejante la anexión de Santo Domingo lo cierto es que el Gobernador y Capitán General
de Santo Domingo, el Mariscal de Campo Joaquín García y Moreno, y las últimas tropas
españolas salieron de la isla el 22 de febrero de 1801.5

Salida y retorno a la isla

Viaje a Puerto Rico

Al principio Sánchez Ramírez permaneció bajo bandera francesa pero en diciembre de 1803
abandonó la isla dirigiéndose con su familia a la isla de Puerto Rico, probablemente motivado
por la inminente proclamación de la independencia del oeste de la isla Española (futuro Haití).
Desembarco en Puerto Rico el 3 de enero de 1804, hallándose sin propiedad solicitó obtener
las indemnización prometida a los emigrados de la isla para poder subsistir pero nunca tuvo
efecto su solicitud al igual que con el resto de emigrados de Santo Domingo en otros territorios
de la América española.6 Gastaría más de 11.000 pesos que salvo de su patrimonio sin haber
podido sacar fruto alguno de subsistencia que le asegurara y la de su familia. Consiguió una
licencia para volver a Santo Domingo con la esperanza de que contaba con una parte de su
caudal aunque fue destrozada por el Gobierno francés.7
Retorno a Santo Domingo

Ofrecimiento de los Franceses y el comercio

General don Jean-Louis Ferrand, Gobernador General de la Colonia de Saint-Domingue.

En junio de 1807 regreso a Santo Domingo desembarcando en el puerto del Macao que era de
su propiedad. Los franceses sabiendo de la llegada de Sánchez trataron de ofrecerle la
comandancia de armas de La Mejorada Villa del Cotuy pero no quiso comprometerse con los
franceses y determino dejar lo que quedaba de sus haciendas en juridicción de dicha villa a
personas de su confianza.

Vivió dedicado a la explotación de caoba en el sur de la isla y a la ganadería. Sus intereses


económicos se vieron perjudicados cuando el Gobernador General de Saint-Domingue, el
General Jean-Louis Ferrand, prohibió el comercio de reses en la frontera entre los Haití del Sur
y Norte con la antigua parte española.

Las noticias de la península

Su Majestad Católica don Fernando VII de España e Indias.

El 2 de mayo de 1808 en Madrid. Obra de Goya.

El 2 de mayo de 1808 ocupado en su nuevo establecimiento llamado el Pulguero se le ofreció ir


a Sabana de la Mar, allí hablaría en la tarde con el Comandante de Armas de dicha villa, Diego
de Lira, sobre el paso de las tropas francesas en la España peninsular en calidad de auxiliares.
Diego de Lira añadió que un buque que había llegado a Santa Bárbara de Samaná traía noticias,
aquellas noticias hacían referencia al apresamiento de la familia real española en Bayona por el
emperador de los franceses, Napoleón I de Francia. En su diario Juan Sánchez se refería a lo
dicho por Diego de Lira diciendo que:

“Napoleon conducía á Francia á nuestro muy amado Fernando 7.º para educarle; que al Señor
Carlos 4.º lo habia destinado á vivir en un convento; y que José Bonaparte iba á gobernar la
Península interin nuestro Fernando se instruia lo necesario para regirla.”

Juan Sánchez Ramírez

Sánchez agraviado por aquella expresión que le representaba la traición del corso Napoleón I
contesto lleno de ira luego de discurrir:
“Yo aseguro a V. que la nacion Española no sufrirá jamás esa infamia; y que si eso es así, la
sangre se está derramando hoy en España entre Españoles y Franceses.”

Juan Sánchez Ramírez

Tomó la determinación de aprovechar las circunstancias y encabezar la conspiración para


empezar una sublevación armada contra el gobierno francés en Santo Domingo. Legalmente la
sublevación tramada significaría un acto de alta traición al Imperio Francés, sin embargo el
hacendado asumió los riesgos y decidió seguir adelante con los preparativos, confiado en la
lealtad tradicional de los dominicanos al rey católico:

“Desde aquel momento no pude sacudir de la imaginación la idea de la guerra, que suponía ya
como evidente contra los segundos [los franceses], y aquel encuentro [con el comandante de
Sabana de la Mar] produxo en mi espíritu tal encono contra ellos, que, a pesar de la aceptación
que les debía hasta llamarme ellos mismos el amigo de los franceses, no podía verlos ya desde
entonces sin irritarme en extremo.”

Juan Sánchez Ramírez

Conspiración contra el Gobierno Napoleónico

Inicios de la conspiración

Don José Bonaparte, hermano del emperador Napoleón I de Francia, nombrado tras las
abdicaciones de Bayona como rey de España con el nombre de José Napoleón I de España (no
fue reconocido ni por las cortes españolas ni en las Indias).

En las semanas siguientes, compaginó sus ocupaciones cotidianas con las tareas conspirativas,
con la convicción de que era necesario persuadir a la población dominicana de que se sumase
al esfuerzo bélico; mientras tanto, en la España peninsular la Junta de Sevilla presidida por el
conde de Floridablanca se decidía a declarar la guerra a la Francia Napoleónica oficialmente. La
noticia llegó a la isla en julio, Sánchez se enteró cuando estuvo en la villa Salvaleón de Higüey y
se la comunicó de inmediato a su principal socio, Manuel Carvajal.

El 26 de julio salió de Salvaleón de Higüey inmediatamente fue con dirección a la Ciudad de


Santo Domingo para llegar antes de que llegara la noticia de la declaración de guerra bajo el
pretexto de entrevistarse con el General Louis Ferrand para tratar con él sobre sus negocios
ganaderos y de caoba, sin embargo tuvo que detenerse en la villa Santa Cruz del Seybo por
aviso de que su mujer y hijos se hallaban enfermos pero luego retomó su rumbo, y aprovechó
el trayecto para ganar adeptos a la conspiración por el camino.

El 7 de agosto llegó a la Ciudad de Santo Domingo cuando acababa de llegar la noticia de


declaración de guerra y algunos prisioneros de un pequeño barco español parlamentario de
Puerto Rico. Entró a la ciudad el día 8 y el 9 almorzó con el General Ferrand, que aquel mismo
día había publicado que anunciaba la guerra pero se refería a aquella como una sublevación de
algunas de provincias de España. Mientras estuvo en la Ciudad de Santo Domingo hasta el día
11 redobló su labor propagandística con los capitaleños, consciente de que la conquista de esta
plaza pondría toda la colonia a su disposición. Sus acciones se revelaron harto complejas, ya
que los vecinos de la Ciudad de Santo Domingo habían sufrido directamente las consecuencias
del “abandono español” tras la Paz de Basilea, de modo que preferían preservar el statu quo a
luchar por Fernando VII.

Sánchez llegó a La Mejorada Villa del Cotuy el día 13 donde la población se había reunido para
la publicación de la proclamación del General Ferrand, aquello motivo a Sánchez para
desengañar a la población, explicarles sobre la traición llevada a cabo por Napoleón I y que era
indispensable para alzarse contra el Imperio Francés; los hombres mismos hombres que iban a
publicar la proclama del General Ferrand se ofrecieron estar prontos a los avisos de Sánchez y
destruyeron la proclamación.7

Apoyo de Puerto Rico

Mariscal de Campo don Toribio Montes, Gobernador, Intendente y Capitán General de Puerto
Rico.

Sánchez llegó a Santiago de los Caballeros el día 17 donde ya se conocía sobre su viaje y sus
intenciones. Consiguió lograr la adhesión de los principales, con la ayuda del padre Vicente de
Luna y procuro informarse sobre si se hallaba un buque español en la ciudad de San Felipe de
Puerto Plata y al enterarse de que había un buque se hicieron diligencias para enviar para que
lo destinaran a Puerto Rico con el objetivo de conseguir ayuda de dicha isla. Este intento de
contacto fue obstaculizado por el comandante del Departamento del Cibao, el Coronel Agustín
Franco, quien dio aviso a al General Ferrand pero él lo consideró como una exageración.

Manifiesto de los Emigrados de Puerto Rico

En septiembre, de alguna manera Sánchez hizo llegar el manifiesto a los emigrados


dominicanos en Puerto Rico, donde indica su llegada a la Ciudad de Santo Domingo el 7 de
agosto y comenta las dificultades encontradas con algunos dominicanos afrancesados. El
manifiesto dirigido a los padres tenientes del cura de Mayagüez decía:8

“A los Emigrados de la Ysla de Puerto Rico. Amados compatriotas y hermanos. Las enteras
circunstancias de la ysla, y hallarme solo encargado de atender, a dirigir las operaciones de
nuestra defensa contra los Franceses, nuestros opresores, no me permiten dar a vuestras
mercedes una noticia individual. De las cosas que han pasado y el principio de fermentación en
que nos hallamos: de uno, y de otro daré a vuestras mercedes noticia sucinta, para que como
buenos patriotas, y buenos Españoles, puedan acudir a reunirse a fin de que todos
participemos de la gloria de libertar a nosotros, y nuestra Patria del yugo de los Franceses, para
acreditar nuestra fidelidad a nuestro gobierno Español, y proteger nuestra Religión, que tanto
han procurado abatir los Franceses.
El día siete del mes pasado llegué yo a Santo Domingo, quando me hallé con la novedad de la
declaración de la guerra de los Españoles con los Franceses, que llevó el Capitán Braceti.

Desde este momento me dediqué a despertar el ánimo de los naturales, dormidos y confiados.
Yo no he temido hablar aun algunos Españoles, empleados y conocidos por apasionados de los
Franceses, y a todos los bien contentos con ellos, procurando electrizar a unos y a otros,
valiéndome ya del agrado, ya de la severidad, según lo he considerado ser conveniente. No he
temido tampoco comprometer mi letra, ni firma, aun con quien he tenido por sospechoso,
para acreditar su conducta, y últimamente yo no he temido mantenerme firme en mis
designios, siempre persuadiendo a mis hermanos, que están conmigo, que no se dejen engañar
en medio de las persecuciones que se me hacen por este Gobierno, tanto por denuncia de
algunos Españoles que se han embriagado con el Francesino, y trabajan para los Franceses,
como por algunas interceptaciones, que tengo noticias ha hecho Ferrand de correspondencia
en esa Ysla de Puerto Rico.

No crean, amados hermanos, que hago caso de los Franceses, ni me esconderé a sus
persecuciones; no crean que abandonaré una causa tan Justa, como la que hoy nos llama, a
sacudir el yugo de los Franceses, y que la Ysla de Santo Domingo vuelva a su dueño, y nuestra
Religión católica a su antiguo Esplendor.

Crean que sin pensar más que en este importante asunto, No omito paso ni evito molestia, ni
temo peligros, hasta ver enarbolar en Santo Domingo la bandera Española, y que con voz de
júbilo, alegremente gritemos: Viva Fernando 7.º nuestro Emperador, y Rey Augusto.

Yo espero, amadísimos Compatriotas, que me balarán para ver tan célere día, que anticiparán
sus oficios de súplica a nuestro protector el Señor Gobernador y Capitán General de Puerto
Rico impetrado auxilio a nuestro socorro, que de mi parte, y de los que me siguen, daremos a
vuestras mercedes todas las pruebas de su reconocimiento, que daremos a sus fraternales
servicios, de que nos aprovecharemos en todos los casos, que necesitamos, y que siempre es, y
será de vuestras mercedes, Con el más sincero afecto, su más amante compatriota.”

Juan Sánchez Ramírez

Sánchez prosiguió su labor de proselitismo itinerante por el interior y la costa de Santo


Domingo. Con el tiempo, las autoridades francesas fueron estrechando el cerco de vigilancia
sobre Sánchez y éste debió refugiarse en la ensenada de Jayán, de difícil acceso para tropas
poco experimentadas en el terreno. Sólo cuando el Gobernador, Intendente y Capitán General
de Puerto Rico, el Mariscal de Campo Toribio Montes, le comunicó que estaba dispuesto a
prestarle su apoyo material para la campaña, el líder de la reconquista retomó la lucha armada
contra los franceses.

La Reconquista de Santo Domingo

Inicio de la contienda
Guerra abierta contra los Franceses

A finales de septiembre la insurrección española comenzó a extenderse desde Santa Cruz del
Seybo y numerosas villas se sumaron a los vivas a Fernando VII; fue entonces cuando el
General Ferrand, que al principio se había limitado a seguir de cerca los movimientos del
Brigadier Sánchez y sus hombres, acabó interpretando las adhesiones crecientes a los
insurrectos como una declaración de guerra velada. Por consiguiente, en adelante y respondió
a la violencia de los conspiradores con la violencia de su ejército.

El Brigadier Sánchez planeó avanzar con rapidez hacia el este con el fin de aislar la Ciudad de
Santo Domingo cuanto antes; objetivo este último que consiguió el día 28, tras cortar la
comunicación entre la Ciudad de Santo Domingo y la bahía de Samaná, que constituía un
enclave estratégico fundamental de comunicación con el exterior. La posesión de esta última
garantizó a los realistas españoles el aprovisionamiento de víveres y demás medios materiales,
privando a Francia de un puerto de condiciones naturales excepcionales. A finales de
septiembre los patriotas conquistaron Barahona, en la que fue considerada por los franceses
como la primera acción de la reconquista.6

Palo Hincado

Monumento a la batalla de Palo Hincado en El Seibo.

El 4 de noviembre el General Ferrand reunió sus tropas en Santa Cruz del Seybo para tomar a
los realistas desprevenidos y el día 6 los españoles alcanzaron el arroyo de Magarin, tras pasar
caminos dificultosos y bajo lluvias terribles, cuando ya conocían que el General Ferrand había
partido con una expedición compuesta de tropas de línea y de la milicia nacional, infantería y
caballería, y que se hallaba muy próximo.

El General Ferrand remitió un ultimátum a Sánchez el día 7 manifestando su intención de


resistir hasta el final, amparado en la superioridad numérica de sus hombres; el Brigadier
Sánchez contestó al alto mando francés la voluntad de combatir sin cuartel a los franceses para
expulsarlos de la isla y la disposición a dar la vida por España, además en su respuesta se
denominó a sí mismo como Capitán General de Santo Domingo. Aquello convenció al General
Ferrand de que el acuerdo pacífico era imposible y marchó hacia donde los patriotas españoles
en la sabana de Palo Hincado; antes de que se produjese el choque entre españoles y franceses
el General Ferrand ofreció 100 pesos al que tomase la bandera española que había sido traída
de Puerto Rico, simultáneamente el Brigadier Sánchez había arengado a sus tropas y les había
recordado la necesidad de vencer a los súbditos del emperador de los franceses, que
encarnaban unos valores radicalmente opuestos a los de los españoles y les hizo ver que su
victoria en aquella batalla tendría graves repercusiones para el Gobierno francés de isla,
porque el propio Gobernador General estaba al frente de las tropas imperiales francesas y
podía ser apresado o muerto en la batalla, dejando así a la Colonia sin un jefe. El Brigadier
Sánchez era consciente de que los franceses eran superiores en el cuerpo a cuerpo, aunque sus
recursos eran limitados y sus tropas menos numerosas. Por eso ordenó a los soldados patriotas
que los dejasen avanzar hasta la primera descarga de fusilería; entonces los franceses estarían
suficientemente cerca para emplear la artillería española contra ellos y romper sus filas. Por
último, previno a sus hombres contra la tentación de desertar, describiendo lo que les esperaba
a los traidores:8

“Pena de la vida al que volviere la cara atrás; pena de la vida al tambor que tocare retirada; y
pena de la vida al oficial que lo mandare, aunque sea yo mismo.”

Juan Sánchez Ramírez

Todos los dominicanos

respondieron a su discurso entusiasmados, profiriendo vivas al rey Fernando VII.

Concluida la arenga se oyeron a las tropas francesas aproximarse a la sabana de Palo Hincado,
las tropas dominicanas siguiendo las instrucciones de su comandante, aguardaron hasta que
estuvieron suficientemente cerca para atacarlas. Llegado el momento, echándosele el quién
vive, y respondiendo francés, con el ademán de comenzar a desplegar en batalla, se le rompió
el fuego. Las buenas disposiciones adoptadas por el mando, unidas a la resolución e intrepidez
que mostraron los realistas en el combate provocaron en un periodo de tiempo
extraordinariamente corto la derrota de las tropas francesas y su desordenada huida del
campo de batalla. El General Ferrand tras su huida fue perseguido por un cuerpo de cincuenta
dragones, comandando por Pedro Santana, durante cuatro horas las cuales le hostigaron y el
General Ferrand pudo resistir los envites pero perdió muchos hombres en su huida. Finalmente
el francés se suicidó y lo halló Santana que decapitó su cadáver que se llevó a Santa Cruz del
Seybo, con el caballo que montaba y sus insignias y entregó la cabeza al Brigadier Sánchez
como trofeo.

Los prisioneros de la batalla que eran dominicanos se les concedió una amnistía y en cuanto a
los franceses solo ordenó la ejecución de un mulato francés que desertó de sus tropas. Pidió al
Mariscal de Campo Montes que mandara embarcar y dispusiera de los presos franceses:8

“porque ni mi corazón es inhumano para quitarles la vida ni hacerles daño, ni aquí hay cárceles
seguras.”

Juan Sánchez Ramírez

Junta de Bondillo

Presidente de la Junta Central Suprema Gubernativa de los Reinos de España y de las Indias,
don Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, XV duque de Maqueda.

Estatua del Brigadier Sánchez Ramírez en Cotuí, Provincia Sánchez Ramírez.


El 12 de diciembre de 1808 se llevó a cabo una asamblea de representantes de las ciudades,
villas y lugares del Santo Domingo en la Hacienda Bondillo, cerca de la Ciudad de Santo
Domingo, para fijar la base del Gobierno. Aunque formalmente la Junta de Santo Domingo se
adhería y sometía su determinación a la aprobación de la Junta Suprema Central y disponía
mantener un esquema administrativo a la usanza española, como cuestión de hecho
instituyeron un gobierno autónomo otorgando plenos poderes a un gobernador dominicano.
Por otra parte, la Junta dominicana no se colocó bajo la autoridad del Gobernador de Puerto
Rico.8

Las copias del Acta de la Junta de Bondillo fueron circuladas y leídas por todo Santo Domingo.
Dichas actas decían:7

“Art. 1.º La Junta en nombre del Pueblo de la parte Española de la isla de Santo Domingo, á
quien representa, reconoce, como lo tienen reconocido al Sor. Don Fernando 7.º por legítimo
Rey, y Señor natural, y por consiguiente á la Junta Suprema Central de Madrid en quien reside
la Real Autoridad.

2.º En atencion al mérito, que se ha adquirido, siendo el Caudillo y motor de la gloriosa


empresa de librarse el Pueblo de Santo Domingo del vergonzoso yugo del Tirano Napoleon,
Emperador de los Franceses, y en vista de la proteccion que por su mérito ha conseguido del
Señor Don Toribio Montes, Mariscal de Campo de los Reales Exércitos, Gobernador, Intendente
y Capitán General de la isla de Puerto Rico, la Junta nombra por Gobernador Político y Militar é
Intendente á Don Juan Sánchez Ramírez, Comandante General del Exército Español de Santo
Domingo, hasta la aprobacion de S.A.S. la Junta Suprema Central de Madrid.

3.º El Gobernador en lo sucesivo convocará los Miembros de la Junta, siempre que lo tenga á
bien y será el Presidente de ella, en la inteligencia de que esta solo queda con voz consultiva y
la desicion solo pertence al Gobernador.

4.º El sistema Administrativo y órden Judicial, coninuará como antes hasta la toma de posesion
de la Plaza de Santo Domingo que se hará una organizacion provincial arreglada á las leyes del
Reino y ordenanzas Municipales.

5.º El Gobernador prestará antes del exercicio de sus funciones, en presencia de la Junta,
Juramento de fidelidad á S.M. y de obediencia á las leyes Españolas.

El presente Decreto será extendido en duplicado original y se remetirá á S.A.S. la Suprema


Junta Central de Madrid, é igualmente se dirigían copias auténticas al Sor. Gobernador,
Intendente y Capitán General de la isla de Puerto Rico, á quien la Junta reconoce por protector
de la empresa, y le insignua su gratitud y á todas las Ciudades, Villas y lugares de la parte
Española, será leido, publicado y fijado y se insertará en la Orden del Exército.”
Sitio de la Ciudad de Santo Domingo

Inicio del asedio

Tras la muerte del General Ferrand, el General Joseph-David de Barquier asumió el mando pero
sólo quedaba la Ciudad de Santo Domingo, no obstante, en enero el General Barquier todavía
contaba con más de 1000 hombres con los que pudo retormar en una ocasión el Fuerte San
Gerónimo, en las inmediaciones de la ciudad, y apoderarse de piezas de artillería, fusiles y
muchas municiones el 24 de enero de 1809.

El asedio se prolongó porque los vecinos de la capital ofrecieron una resistencia admirable.
Mientras sus condiciones empeoraban por la carestía, al tiempo que el General Barquier
intentaba ganar tiempo para negociar la rendición en condiciones ventajosas, el Brigadier
Sánchez tuvo que resolver otros problemas, sobre todo la insubordinación de algunos oficiales
y el deterioro de sus relaciones con el gobierno puertorriqueño. Resueltas tales circunstancias
adversas, y extenuados los vecinos de la capital tras el largo asedio, el 1 de marzo de 1809 las
tropas realistas emprendieron un último ataque, que movió al General Barquier a realizar una
primera propuesta de tregua, rechazada por el Brigadier Sánchez.

Bombardeo de la ciudad

Teniente de navío don Ramón Power y Giralt.

El 25 de mayo de 1809 el Mariscal de Campo Montes despachó el bergantín el Águila bajo el


mando del Teniente de navío Ramón Power y Giralt, la goleta Cometa, la fragata Nuestra
Señora del Carmen y demás embarcaciones. El objetivo era impedir absolutamente la entrada
en la misma de comestibles, para obligarla de tal modo a capitular.

También en mayo se sumó una expedición militar inglesa delante del puerto de Santo
Domingo, como aliados de España, al mando del Almirante Willian Pryce Cumby, dicha
expedición la solicitó el Brigadier Sánchez al Vicealmirante de la Colonia de Jamaica y solicitó
víveres para su sustento.

El Brigadier Sánchez y el Teniente de navío Power planificaron el bombardeo simultáneo a la


ciudad por tierra y por mar, y buscaron que los ingleses operaran en sintonía. El día 28 se abrió
fuego contra la ciudad, bombardeo que se extendió por tres semanas. Bombardeo continuado
por mar y tierra durante el resto de junio, finalmente, hizo estragos entre los franceses. Los
disparos de la artillería desde las inmediaciones de la ciudad comandadas por el Brigadier
Sánchez, el bombardeo incesante de la flota naval dirigida por el Teniente de navío
puertorriqueño Power, y el auxilio de las fuerzas militares inglesas bajo el Almirante Cumby
destrozaron lo que restaba de la resistencia francesa.
Entre el 15 y 20 de junio los franceses fueron sometidos a un cañoneo constante, concentrando
el rumbo de los disparos a las trincheras, cuyos resultados ordinarios fueron la pérdida de
algunos hombres por una parte y otra.8

Fase final del asedio

Mayor General don Hugh Lyle Carmichael.

En aquella circunstancias el Brigadier Sánchez envió un emisario a proponerle al General


Barquier capitular la rendición; la respuesta fue que no pactarían nada ni recibirían a ningún
otro emisario e indicando que en lo sucesivo «toda clase de relaciones» entre «los súbditos
sublevados» y el gobierno francés. El General Barquier y los suyos aborrecían rendirse a los
criollos negros y mulatos. El gobernante tenía un remedio: ponerse en las manos de los
ingleses. Ya se habían dado comunicaciones previas entre franceses y ingleses. El Mayor
General Hugh Lyle Carmichael de las fuerzas de Su Majestad Británica le escribió una carta al
Brigadier Sánchez haciendo referencia a la comunicación del Almirante Cumby y la oficialidad
francesa. El Mayor General Carmichael le expresó al Brigadier Sánchez que era su deber:

“auxiliar con toda mi fuerza a las armas de Su Majestad Católica Fernando Séptimo, con asisitir
a Vuestra Excelencia en sus operaciones para desposer a los franceses de Santo Domingo y
restituirla a su legítimo soberano.”

Hugh Lyle Carmichael

El Mayor General Carmichael le expresó que estaba deseoso de entrevistarse con él:

“para concertar las medidas más oportunas para la total expulsión de los franceses de esta
parte del Globo.”

Hugh Lyle Carmichael

El día 28 Carmichael y su fuerza militar desembarcaron en Palenque, sitio costanero al oeste de


la ciudad. Dos días después se encontró con el caudillo de la reconquista. Los jefes militares
español y inglés discutieron planes y reconocieron los puestos avanzados en ambos lados del
río Ozama. El día 30 la Junta de guerra francesa autorizó al General Barquier negociar la
capitulación con el jefe militar inglés.

Capitulación Francesa

Los franceses recibieron a los británicos como el agua de mayo, pues les irritaba enormemente
llegar a la humillación de tener que rendirse a los españoles, y en particular, al Brigadier
Sánchez, un hombre que había vivido bajo las leyes de Francia y que se había levantado en
armas infligiendo a su ejército una derrota tan contundente como deshonrosa. La rendición
francesa fue acordada el 7 de julio mediante un convenio de 17 artículos. Los ingleses se
hicieron cargo de la evacuación de los franceses que serían transportados primero a Jamaica.
Gobernación de Santo Domingo

Entrada a la Ciudad de Santo Domingo

El día 11 entraron en la plaza de la ciudad el Brigadier Sánchez a la cabeza de las tropas


españolas y el Mayor General Carmichael con las británicas. En el Fuerte de San Carlos
enarbolaron los pabellones inglés y español, y profirieron vítores a los reyes Fernando VII y
Jorge III del Reino Unido. Seguidamente el caudillo criollo pasó a la Catedral Nuestra Señora de
la Encarnación para dar gracias a Dios portando el estandarte con la imagen de Nuestra Señora
de la Mercedes, patrona de la isla y una miniatura colgada al pecho de Fernando VII.

Los ingleses se retiraron en agosto luego de lograr un favorable acuerdo comercial.8

Gobierno

Brigadier don Juan Sánchez Ramírez.

Gobernó con mucha autonomía, tomó medidas para despertar la economía, se abolieron todas
las leyes que ponían trabas al comercio y a la producción, se redujeron los diezmos y otros
impuestos eclesiásticos. Todos los puertos fueron abiertos a los navíos de las naciones amigas
de España y se fijó un arancel único de importación de un uno por ciento.910

Pero la acción más importante encaminada a eliminar la segunda dominación española bajo el
régimen de Sánchez Ramírez sería la indebidamente denominada por el vulgo con el nombre
de "Revolución de los italianos",11 a causa de haberse comprometido en ella un oficial de esa
nacionalidad, lo que hizo pensar al pueblo que todas las tropas y oficiales estaban igualmente
comprometidos. Esta conspiración fue descubierta a mediados de 1810 y los miembros del
complot fueron llevados al patíbulo bajo la acusación de querer levantar en armas la
guarnición de Santo Domingo para repetir lo que había ocurrido el 19 de abril de ese año en
Caracas donde había estallado un movimiento independentista contra España.

Murió siendo gobernador, pero dejó a su familia en una espantosa miseria, porque todo su
patrimonio lo aportó por la causa justa y noble en la que se enroló junto a todos los habitantes
de la Santo Domingo. Después de su muerte, el pueblo lo llamó "padre de la patria" y sus
restos están depositados en el Panteón de la Patria.12

Posteridad

Calles: En La Romana, en el sector denominado San Carlos, una calle lleva su nombre, la misma
fue promovida el Concejal Wanchy Medina por medio de la Ordenanza 23-2014. En Santo
Domingo, frente a la UASD, pasa una calle, la cual lleva por nombre Juan Sánchez Ramírez.
Provincia: la provincia Sánchez Ramírez, en honor a Juan Sánchez Ramírez.

Estatua: En la Plaza Juan Sánchez Ramírez de Cotuí (frente a la gobernación provincial) hay una
estatua de Juan Sánchez Ramírez.

Referencias

Francisco A. Rincón

Rincon, Misael (11 de diciembre de 2006). «LA MEJORADA VILLA DEL COTUI».

de Jesús Troncoso, Manuel. Don Juan Sánchez Ramírez y la Reconquista.

Julián, Amadeo (2012). «Documento. El marqués de Iranda, su importancia económica, política


y social, y sus redes familiares. Relación con la colonia española de Santo Domingo.
Propiedades rurales y urbanas». CLÍO, año 81, no. 184. Julio-diciembre de 2012.

«Paz de Basilea entre España y Francia firmada el 22 de julio de 1795».

Rosario, Sevilla Soler (1980). Santo Domingo, tierra de frontera (1750-1795).

Pinto, Antonio Jesús (7 de septiembre de 2015). «El primer tropiezo histórico de Bonaparte: la
reconquista de santo domingo». Cuadernos de Historia Contemporánea. Archivado desde el
original el 12 de agosto de 2013. Consultado el 8 de mayo de 2022.

Sánchez Ramírez, Juan. Diario de Don Juan Sánchez Ramírez sobre la reconquista de la parte
Española de isla de Santo Domingo.

Moscoso, Francisco (2021). La Reconquista de Santo Domingo y la solidaridad de Puerto Rico,


1808-1809. Santo Domingo: Búho.

[Link]

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República Dominicana. «La España Boba: Conspiraciones». Consultado el 14 de mayo de 2015.

«Copia archivada». Archivado desde el original el 30 de junio de 2018. Consultado el 19 de


noviembre de 2014.

Bibliografía

Sánchez Ramírez, Juan, Diario de la Reconquista, Proemio y Notas de Fray C. de Utrera, Editora
Montalvo, Ciudad Trujillo, R.D., 1957

Delafosse, Lemonnier, Segunda Campaña de Santo Domingo, Editora de Santo Domingo, S.A.
1975, R.D.

Hirbert Guillermín,Diario Histórico, Editora de Santo Domingo, S.A. 1976, R.D.

Rincón, Francisco, Juan Sánchez Ramírez: Patriota y Nacionalista, Editora Las Mellizas,
Cotuí,R.D, segunda edición, 2017.

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