EL ESPEJO 2
Autor: Emilio Carballido.
Personajes:
Esposa: Es desconfiada, mentirosa y caprichosa
Esposo: Es relajado, honesto e ingenuo.
Enfermera: Tiene 30 años de edad
Chacha: Tiene 70 años de edad
Amante: Esta muy bien arreglado
Lugar: Una casa, presenta sala, cocina y baño. Una entrada directa a la
calle. Todo está ordenado se podría pensar que son muy educados.
Aparece la esposa llegando a la casa y ve a una chica (la chacha) cruzar
de la sala a la cocina y se empieza a enojar, el esposo está sentado en el
sillón esperando la llegada de su esposa, el esposo está feliz de verla,
mientras la esposa está enojada porque piensa que le ha sido infiel,
empiezan a platicar y la esposa se encuentra a una enfermera que piensa
que es la otra chica con quien le está siendo infiel, la esposa se enoja y se
va devuelta Acapulco, después el esposo se fue de viaje pero tuvo un
contratiempo y el vuelo no se pudo realizar entonces el esposo regresa a
la casa mientras la esposa le está siendo infiel a su esposo pero al final la
mujer engaño al hombre de que se estaba imaginando al amante y todo
eso nunca había pasado.
Guion:
Narrador-Las mujeres son víctimas eternas de los hombres se les
engaña siempre, se les miente, se les maltrata de las más diversas formas,
alguna de ustedes puede salir de viaje y cuando regrese a su casa se
puede encontrar con las más dolorosas situaciones, como puede ser esto.
Esposa: (va entrando a casa)
Esposo- ¡amorcito, ya llegaste!
Esposa- ¿te sorprende?
Esposo- pues tengo una semana esperándote
Esposa- ¡Ay mira mejor ni me cambies el tema! dime ¿quién es esa
mujer que está aquí en la casa?
Esposo- ¿mujer aquí? ¿dónde?
Esposa- Si la acabo de ver que se cruzó de la sala a la cocina cuando me
vio llegar, estaba de desbordaba lujuria por los poros.
Esposo- Por favor, es la chacha que nos consiguieron
Esposa- ay la chacha, y tu ¿pretendes que yo te lo crea?
Esposo- ¡por favor! Tiene más de 70 años
Esposa- A ti siempre te han gustado las mujeres mayores, ¿y eso? ¿qués
es eso que estoy escuchando? ¡ay! Lo que me faltaba otra, otra mujer en
esta casa, es una mujer de blanco y que parece que es aficionada a las
drogas, estaba preparando una jeringa.
Esposo- ella es la enfermera
Esposa- todos los vicios en esta casa, ¡todos! Pero mira nada más la cara
que traes, se nota perfectamente lo que has estado haciendo en mi
ausencia.
Esposo- Pero si te dije que estaba enfermo tuve tifoidea, tengo todavía.
Esposa- sabes que, mejor me voy y tiene una semana de plazo para sacar
a todas estas concubinas, si cuando vuelta tu sigues con esta vida, habrá
sido el fin, ¡me voy!
Esposo- pero ¿a dónde vas?
Esposa- me regreso a Acapulco afortunadamente el carro de mis amigos
aún no se ha ido ¡me voy!
Esposo- ¡espérate! ¡espérate!
Esposa- ¡una semana!
Esposo- espérate, te juro que soy inocente, soy inocente ¡espera!
Narrador- son víctimas las mujeres, esto puede sucederle a cualquiera, la
gente tiende a pensar mal de ellas y es que no se ¿Por qué? Pero nadie
tan mal pensado como los hombres, ahora la esposa recibe a una visita,
un señor por cuestiones de negocios, razones muy justificadas, pero la
llegara repentina del esposo te puede hacer expresar con torpeza algo que
es verdaderamente lógico y verdad algo que puede llegar a sonar como
mentira.
Esposa- Ya deja esa mancha en paz, y vente a tomar una copa conmigo,
¡espera! ¡espera! ¡espera! No salgas, llego mi esposo, envuélvete en la
cortina del baño (se sienta en su sillón y lee un estuche)
Esposo- amorcito, oye fíjate que contratiempos, se descompuso el avión
y nos hicieron regresar.
Esposa- ¡ay! Qué barbaridad y ¿no se cayó?
Esposo- no ¿cómo crees? Bueno y ¿qué hace mi mujercita despierta a
estas horas? (se besan)
Esposa- ¿pues qué no ves? Estoy leyendo
Esposo- ¿qué chiste le encuentras en leer un estuche?
Esposa- pues leo lo que encuentro otras mujeres tienen bibliotecas
enteras, yo no
Esposo- está bien no te enojes lee lo que quieras ¿y ese saco?
Esposa- pues es tuyo, ¿de quién más va a ser?
Esposo- nunca lo había visto (toma el saco)
Esposa- pues es que compras tanta ropa para tenerla ahí colgada nada
más
Esposo- pues yo nunca me lo había puesto (se lo prueba el saco)
Esposa- pues así le haces, los compras para guardarlo, en cambio yo te he
pedido mil veces un abrigo y ¿qué me has dicho?
Esposo- ¿mío dices? Pero mira como me queda
Esposa- te dije que no lo llevaras a la tintorería ya te lo echaron a perder,
así paso con el gris.
Esposo- el gris se encogió
Esposa- bueno y este se alargó ¡ay! Pero no te preocupes yo mañana les
voy a reclamar
Esposo- yo no me acuerdo de este saco, oye y viéndolo bien tu estas muy
bien arregladita ¿no? ¿saliste a algún lado?
Esposa- ¡ay no! a ninguna parte a ¿dónde quieres que fuera?
Esposo- no sé, digo cuando me fuiste a llevar al aeropuerto ibas pues más
sencillita
Esposa- esta es mi ropa de entre casa
Esposo- ¿de entre casa?
Esposa- ¿pues que querías? Una batita de franela y un gorrito de
estambre ¿o qué?
Esposo- pues no, pero, mira si tú y yo no salimos tú nunca estas así en
casa y menos a esta hora son las 3 de la mañana
Esposa- ay ya es tardísimo, vámonos a dormir ya
Esposo- ahorita
Esposa- ¿a dónde vas?
Esposo- al baño
Esposa- no, no vayas, ay mi amor te extrañe a ver ¿quién te quiere?
Esposo- sí, sí, sí, pero déjame ir al baño un momentito chiquito (se
abrazan)
Esposa- no, no vayas
Esposo- haber no me tardo
Esposa- ¡no, no quiero que vayas! (tono de enojada)
Esposo- deja de estar de caprichosa
Esposa- por favor, vamos a ver la noche y las estrellas.