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BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

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BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ± París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios.[5] Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido)[8] se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua. [10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era Roma, Montalvo se quedó seis meses en París, por causas ajenas a su voluntad. Ahí conoció a don Pedro Moncayo, diplomático ecuatoriano, quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual, y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon.[12] Desde enero hasta agosto de 1858, mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su

disfrutó mucho su visita a Florencia. temiendo por su vida. Visitó Roma. de Tulcán. invitándolo a acompañarlo. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta. la elaboración de páginas literarias. tuvo que expatriarse. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. le compró pasaje para Francia. joven apenas conocido para mí. de cinco años y ocho meses. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados.[15] Asimismo. para que le acogiera en su hogar. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política.[18] El 3 de enero de 1866. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. y el mismo año Montalvo. Durante su estadía en Ipiales. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. no lo irritó del todo. de Ipiales. Montalvo se volvió melancólico.[23] En octubre de 1874. está el de Eloy Alfaro. De todos modos. que le salió al paso.[12] Durante esta etapa en París. sino también por la artritis que lo aquejaba. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. El libro de las pasiones. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. el país era gobernado por García Moreno. donde se encontró con José María Urbina.. durante los cuales se dedicó a sus estudios. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. el 6 de agosto. en 1859. De Italia viajó a España. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. Llegado a la capital francesa. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. pues extrañaba su provincia. publicó El Cosmopolita. después del primer período dictatorial de García Moreno. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. durante este tiempo se le manifestó un agudo reumatismo. amigo nunca. un tanto discursiva.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. La familia Arellano del Hierro. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia.. los contactos con personalidades. y especialmente le agradó Andalucía. [17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869. Durante su destierro redactó varios libros. los paseos urbanos de observación provechosa. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. y quizá una revolución. se me vino por sus pasos. rumbo a Ipiales. el colombiano Faustino Lemos Rayo. que este último dirigía. Diario de un loco. desterrado por García Moreno.[22] Pero no tuvo éxito. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina.[14] Su permanencia en París duró tres años. regresó a Ipiales. pero cargada de admoniciones y amenazas. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. que según parece. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. inclinación que tuvo desde sus años de infancia. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza.[19] por su parte. visitó Granada y Córdoba. mediante diligencia personal de Alfaro. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. Cuando llegó. De las virtudes y los vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita. y frustrado. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa. ensayo aparecido en El Cosmopolita. otro hermano. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. En Los proscritos.[20] Regresó a Panamá.. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese.publicación en el semanario quiteño La democracia. Estos escritos. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. Sorrento. Pompeya y Venecia. Al . pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. Acudió a la embajada de Colombia. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. atravesando La Mancha. [13] También se acentuó su misantropía. por hallarse en un medio extraño e indiferente. la cual rehusé. se le comunicó la noticia desde Ambato. no fueron bien recibidos en el Ecuador. Paradójicamente. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán.

junto con José Miguel Macay. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. Nariño. y más bien prometió un agradecimiento a su modo. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció. finalmente partió hacia Ipiales. ubicado en la Puerta del Sol.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis.[27] Tras un tiempo. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. Emilia Pardo Bazán. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. mediante la palabra impresa. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. Fue incapaz de hablar en público. su próspero socio financiero.[35] . la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. sus anhelos plausibles.[34] Ansioso por conquistar la fama en España. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. los medios de que se vale son lícitos. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck? [25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. pero Montalvo no podía exiliarse. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. La organización del trabajo.[32] En consecuencia. sofrenada por el deber y otros fines semejantes.enterarse de la noticia. Montalvo regresó al Ecuador.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. es moderado. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. Así. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. cercana a Baños. donde permanecería por un tiempo indefinido. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. que mantuvo hasta sus últimos días. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá.. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España. además de Juan Valera. [29] Dejó de nuevo Ipiales. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre. Jesús Pando y Valle. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. sino mi pluma quien le ha matado". pero no asistió nunca a las Cámaras. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. ahí se detuvo más de doce días. pues no contaba con suficientes recursos económicos. su alegría no duró mucho. que rechazó. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. A finales de mayo. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. con la intención de publicar Las Catilinarias. fruto de su concubinato. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto.[30] Para este entonces. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. la libertad revestida del derecho..

Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter. muy a pesar de todo. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. [41] el 16 de enero comenzó a agonizar. las partes blandas de esa región. mientras tanto. Al terminar el largo proceso operatorio. tras un nuevo examen del líquido pleural.[35] En París. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. diecinueve y nueve ensayos cada uno. Yerovi y Clemente Ballén. Por ese motivo. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". doctor. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. es decir: algo como fuego.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. horroriza. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. fui a visitarle. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas. quien lo sometió a un tratamiento que. mostró su descontento con la obra. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. sin afeitar. [37] Cuando llegó el día de la operación. aunque lo mejoró durante un tiempo. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. De vuelta en Francia. el enfermo no había exhalado una queja. relató lo siguiente: Cuando a mi regreso de España. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. interesó a los médicos.Sin embargo. a la que Montalvo aceptó someterse. de que se había presentado un peligroso foco de supuración.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. en 1886. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente el líquido purulento. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. como determinó el médico León Labbeé. el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. se me oprimió dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. el 17 de . Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi cerebro. en septiembre del año pasado (1888). y luego colocar algo como una bomba. la Iglesia en el Ecuador. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud"[18] Leopoldo García Ramón. La actitud serena y hasta majestuosa. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. harto difícil. dar la mayor dilatación a la herida. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir. Esa herida quedó abierta hasta su muerte. y contrajo neumonía.[36] Más tarde. Le consideré perdido. que me mueva. No tema. y tuvo que permanecer en París. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos. Cuando Labbeé se dio cuenta. e inyectar líquidos antisépticos. libro compuesto de tres volúmenes. ni contraído un músculo. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. practicantes y espectadores. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. sobre este hecho. despeinado. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. después de cortar en una extensión de un decímetro. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando. cada uno de los cuales contenía diecisiete. [40] La condición de Montalvo cada vez era peor. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica. Todo esto duró cosa de una hora.

aunque sin juicios críticos. por el estilo. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. impugando especialmente las malas traducciones de textos. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. al parecer. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. y al periodismo una rama del ensayo. ciudadanía etc.[53] Hay que notar. no publicó ningún libro de poesías. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas.[56] . Por otro lado. de modelo. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. sobre él.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. El teatro romano de Terencio.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés. Plauto y Séneca sirvió. sentía admiración por la antigua Roma. y de Roma a Julio César. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación". desde los romances hasta el romanticismo. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.[52] De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar. su preocupación más bien fue didáctica. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. Fueron sus últimas palabras. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. con la excepción de su Libro de las pasiones. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. antes y después de las guerras de la Independencia. carente de originalidad. Estado. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer orden. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. compuesto de cinco dramas. En definitiva. aunque bien pudieran montarse en escena. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético.[55] Respecto a los dramas que escribió. quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. [42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesia de San Francisco de Sales. gobierno. En cuanto a la literatura en alemán. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. sin embargo. y en 1902.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos.. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. No fueron creaciones para ser representadas. sólo se conocen cinco. como ejemplo del soldado.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. si no de inspiración. aunque no se dejó influir.[46] Literatura francesa Las letras francesas. aunque en menor grado.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. que es una novela. por su oratoria. Rousseau y Victor Hugo. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. Geometría Moral. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. El descomulgado. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época. los temas y las ideas de los maestros italianos. y en América brotó primero y duró más. Granja y El dictador. Géneros Si se comprende al ensayo como un género. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello.enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. admiraba mucho a Byron y a Milton. a donde llegaron el 12. y a Cicerón. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. para reposar desde entonces en su mausoleo. aunque no conocía el idioma. Filosofía y Literaturas Elénicas. Jara.[44] Del mismo modo. [51] Sentía admiración por Goethe. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. sin ser necesariamente copiadas. expresadas en Emilio y El Contrato Social. estudió los clásicos del siglo XVIII. Muchas de las ideas de Montalvo. toda la obra de Montalvo sería ensayística. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones".

cuando el terremoto de Imbabura. escribió para elogiar las cualidades del buen clero. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los indígenas. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. calificó como barbarie. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. como "el abuso triunfante. los españoles nos lo dejaron. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. del Gobierno. del siglo décimonono. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos. así. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. el despotismo de los gobiernos. A la República le importa por entonces aquella reducción. soberbio. subió allá el arlequín. nosotros no hemos hecho este ser humillado. es una continuación del Quijote ambientada en América. la propagación de la cultura. del pueblo congregado. se dio cinco mil azotes. el uso de la fuerza bruta. al fin y al cabo. los actos de opresión imperialista. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. En Bogotá. Asimismo. estropeado moralmente. Terremotos. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. el tema le atrae y le repele a la vez´. En más de una ocasión. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. y hasta de Sancho Panza. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo.Su única novela. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. quemarse las manos en un mechero. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ³Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. Montalvo de acuerdo con esta idea. a la que se refería. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. ya sea por timidez o apatía.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. entre otras formas. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. quien. lluvias de . aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. por simoníaco.[61] Respecto a los derechos de las personas. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. burlándose así de las cosas santas. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal. Atacaba o defendía al clero según su situación política. Al mismo penitente embaidor se le había visto. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano.[59] También despreciaba la tiranía. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. Cuando escribió esta obra. en vez de desarrollar sus personajes. pues probablemente tenía prejuicios raciales. como es y como será por los siglos de los siglos. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. abandonado de Dios y la suerte.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. el clero era muy poderoso en Ecuador. Santiago. y. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador.[56] Como periodista.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes.[64] pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. A la nación le importa esa rebaja. entre otras cosas. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder.[65] Respecto al fanatismo religioso. Buenos Aires. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio. Lima. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. Caracas. gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. y el fanatismo religioso. buscando en vano su apoyo político. afirma: No. en 1866. salir azotándose por las calles de Quito. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. meter en la boca una vela encendida. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. inquebrantable"[60] En su opinión. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil.

. a ver el diablo con sus ojos. y cuestionaba el ³mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de crítica´. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero.ceniza. como a cualquier otra. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes". a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. publicada en el número 3 de su revista. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. a morder cabos de vela.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. Se declara partidario del Patronato. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. No obstante. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. [66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias. a su obra. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. El nuncio le mandó una segunda carta de tono amistoso. Monseñor Antonelli. Monseñor José Ignacio Ordóñez. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar.[69] En definitiva. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. cóleras furibundas de los volcanes.

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