ENFOC
ADOS
Meditaciones diarias
Este devocional no pretende enseñarte las
“Llaves del éxito” o “Secretos que
cambiaran tu vida”, sino simplemente fue
diseñado para “acompañarte”, cada día, en
tus búsquedas de Dios.
PCR
INDICE
1. Nunca estás tan sólo como parece (1 R. 18:22)
2. Ven, y encuéntrame otra vez (Juan 21:3)
3. Se dice de ti… (Hch. 4:13)
4. Aspirantes de la gracia (Lucas 6:40)
5. Acusados (1 R.18:17-18)
6. Buenos intérprete (2 Co. 2:9-10)
7. Cumplidor de promesas (Josué 21:45)
8. La mejor compañera (He. 4:2) La fe
9. No puede escasear (1 Samuel 3:1)
10. ¿Cómo no? (Romanos 8:32)
11. Dame una mano (Esdras 8:22)
12. Que nada te intimide (Fil. 1:27-28)
13. Conocimiento intelectual o experimental (Jueces 2:10)
14. El secreto de las promesas (He. 6:12)
15. Permitido alabarse (Jeremías 9:23-24)
16. Ley: Causa-Efecto (Hch. 3:19)
17. Oficio: Reparadores de altares (1 R. 18:30)
18. La letra chica de la salvación (Mateo 11:20)
19. La tarea que nadie quiere hacer (Tito 1:5)
20. La vara alta (1 Co. 11:1)
21. Vale la pena (Gálatas 6:9)
22. Muchos van, muchos vienen, pero ¿Quiénes permanecen? (Jn.6:66)
23. Una de cal, una de arena (Pr. 21;31)
24. No te abandona (Hch. 27:23)
25. Ladrón que no sorprende (1 Tes. 5:2, 4)
26. Limpieza (2 Timoteo 2:21)
27. No es una sorpresa (1 Pedro 4:12) ¿para quienes no es una sorpresa
28. ¿Las palabras se las lleva el tiempo? (Ester 4:14)
29. Confianza verdadera (Hch. 27:25)
30. ¡¡¡Ojo!!! (He. 10:29)
31. “Autodestrucción” (S. Juan 3:19-20)
1-“Nunca estás tan sólo como parece”
“Y Elías volvió a decir al pueblo: Sólo yo he quedado profeta de Jehová;
más de los profetas de baal hay cuatrocientos cincuenta hombres”
1 Reyes 18:22
Esta declaración del profeta nos muestra la realidad que estaba
atravesando en sus tiempos. Es cierto, la sociedad a la que pertenecía le
había dado la espalda. ¿Por qué motivos? El profeta estaba determinado a
ser un hombre diferente, fiel a Dios y a sus convicciones.
Elías era portador de un mensaje impopular, confrontador y
amenazador para sus oyentes, pero era el mensaje que Dios le había dado y
estaba dispuesto a predicarlo. En sus declaraciones dice: ¿Hasta cuándo
claudicaréis entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si
baal, id en pos de él.
¿Qué tal si te toca ser el único creyente en tu familia? ¿Tal vez el
único cristiano en tu trabajo? ¿Qué harías? La Biblia nos enseña que los
discípulos de Cristo sufriríamos oposición y también aflicciones. Al igual
que Elías, puedes ser el único en tu entorno que tenga la fe puesta en
Jesucristo, el único dispuesto a mantenerse alejado del pecado, uno de
aquellos que no se deja influenciar por lo que piensa o dice la mayoría, y
aún más, tal vez te atrevas hasta darlo o dejarlo todo por amor a Jesús.
Seguramente muchos se burlarán de ti, otros dejarán de estar a tú
lado, algunos pensarán que estás equivocado, y no faltará quien quiera
hacerte daño por tu elección de seguir a Jesús. Pero como el título de este
devocional, “Nunca estás tan sólo como parece”.
Jesús no te ha abandonado, su mano no te ha desamparado, sus ojos
no se han desviado, ni su boca se ha cerrado. Él está ahí. Cuida de ti. Sólo
debes mantenerte firme, fiel y seguro a JESUCRISTO. No dudes ni
claudiques en tus pensamientos, de la misma manera que Elías, serás
respaldado con la compañía, la presencia de Dios.
2- Ven, y encuéntrame otra vez
Simón Pedro les dijo: Me voy a pescar. Ellos le dijeron: Nosotros también vamos
contigo. Fueron y entraron en la barca, y aquella noche no pescaron nada
San Juan 21:3 (B.L.A)
La frustración y el desánimo muchas veces provocan daños
profundos.
5- “Acusados”
“Y, cuando lo vio, le preguntó ¿Eres tú el que está causando problemas a Israel?
No soy yo el que le está causando problemas a Israel, respondió Elías, quienes los
causan son tú y tu familia, porque ha abandonado los mandamientos del Señor y
se han ido tras los baales.”
1 Reyes 18:17-18 (NVI)
En nuestra actualidad, para el sistema, y todos aquellos que viven
alejados de nuestro Señor Jesucristo, nosotros somos “el problema”. Al
igual que lo creía Acab sobre Elías. Lo acusaba de ser el que estaba
generando trastornos a los habitantes de Israel ¿Por qué? Claro está, Elías
incomodaba, era la piedra en el zapato para una Nación que le había dado
las espaldas a Dios.
Elías era representante de Dios frente a una generación de idólatras,
ante autoridades reales despostas, inmerso en un sistema totalmente
corrupto. En medio de esta realidad y contra toda adversidad, debía
sostener un mensaje impopular y confrontador, que Dios le había dado para
Israel. De esta manera, es que Acab lo “acusaba” de estar incomodando al
pueblo con sus profecías y sus mensajes.
Hoy día, nuestra sociedad atraviesa innumerables cambios. Vemos
crisis por todos lados. Crisis institucionales (hospitales desabastecidos)
crisis económicas (salarios que no afrontan las necesidades básicas de los
hogares), Crisis políticas (Falta de credibilidad, incapacidad para
gobernar), pero… la mayor crisis que quiero destacar, según mi propia
mirada, es la crisis de principios y valores espirituales.
Frente al avance incipiente de “ideologías” postmodernas
(feminismo, género, identidad, sexualidad, etc.) y otros factores más,
nosotros los cristianos somos “acusados” de retrógrados, faltos de amor al
prójimo; y este sistema y sociedad están dispuestos a no tolerar nuestros
valores y principios de fe. Nuestro mensaje trae problemas a este mundo
¿Por qué? Porque es confrontador, demanda una respuesta y no acepta
alternativas. Por eso, no calles, no te escondas, resplandece en medio de las
tinieblas, al igual que lo hizo Elías, y Dios siempre te respaldará.
9- “No puede escasear”
“El joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra
de Jehová escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia.”
1 Samuel 3:1
Escuchar y responder es vital para estar en relación con Dios. No es
casualidad que Israel hallá llegado a este estado luego de vivir tres siglos de
anarquía espiritual. Sí, “anarquía espiritual”. Israel venía de una temporada
en donde el libro de los jueces dice, en primer lugar, “se levantó una
generación que no conocía Jehová, ni la obra que él había hecho por
Israel”; y luego, “cada uno hacía lo que le daba la gana”.
En este contexto, dónde predominaba la indiferencia a Dios, dónde
reinaba el pecado, es cuando empezó a escasear la palabra divina. Dios no
hablaba, no porque no quisiera hacerlo, sino porque no habían interesados
en escucharlo y obedecerlo. Para ejemplo, basta ver la vida de los hijos de
Elí, símbolos de la corrupción espiritual.
Ahora bien, está situación cambió cuando un joven oyó la voz de
Dios, y dijo: “Heme aquí”. Ese muchacho se llamaba Samuel. Fue el
instrumento de Dios para cambiar la realidad.
Al igual que Samuel, Dios está buscando hombres y mujeres que le
digan “heme aquí”. En nuestros tiempos no puede, ni debe escasear la
palabra de Dios. Nuestro mensaje es poderoso, transformador, restaurador
y sanador. ¿Estás dispuesto a oír la voz de Dios?
Aún, en medio de la corrupción, de la violencia, y de todos los
males que nos asechan, Dios quiere usarnos como instrumento suyo.
Necesitamos estar atentos a lo que nos dirá a través de su palabra y del
Espíritu Santo, para que su mensaje profético no escasee en nuestros días.
El mundo entero está agonizando, nosotros somos el cambio, por eso
“heme aquí Señor, úsame”.
21- “Vale la pena”
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos,
si no desmayamos.”
Gálata 6:9
No. En innumerables oportunidades Dios nos dice en su Palabra
“NO”. No es bueno (Gn. 2:18); no temas (Dn. 10:12); no te olvides (Dt. 4:9); no
te apartes (Josué 1:7). No debemos tomar los “No” de Dios como
prohibiciones, sino como advertencias. En nuestra meditación del día, Dios
nos da una advertencia, “no nos cansemos”.
Cansancio. Sinónimo de debilidad física. Pero en este caso, nos
habla de un estado en que nos podemos llegar a encontrar. Como cristianos
es muy fácil desanimarnos, cansarnos anímica y espiritualmente. El
cansancio atenta contra la productividad, y Dios desea que sus hijos sean
“fructíferos”. No te canses.
Bien. La base para hacer el bien es la generosidad. La misma nos
impulsa a dar, ayudar, suplir. Dios espera de nosotros apertura de corazón
hacia él, pero también apertura de manos para hacer el bien a los demás. Es
más, “Según tengamos oportunidad hagamos bien a todos”. Hoy es el día.
Tiempo. Sólo decirte que los tiempos son de Dios. Confiemos
plenamente en que sus “tiempos” son justos y verdaderos. Dios no se tarda.
Segar. Es recibir la paga, la cosecha, el fruto. Segamos lo que
sembramos. Sembraste el bien…él te alcanzará.
Desmayar. El requisito es no abandonar, no bajar los brazos.
Nuestra esperanza está en Jesús. Él nos dará la recompensa.
“Vale la pena”, hacer el bien. Tus amigos, vecinos, la sociedad
están necesitando que extiendas tú mano. No busques sacar provecho o
alcanzar privilegio por hacerlo. Sólo, ten presente como dice la Biblia, “ni
siquiera un vaso de agua quedará sin recompensa”. Y aún, “hay muchos
que sin saberlo han hospedados ángeles”.
No te canses, haz el bien, porque Dios te dará la paga correcta, en el
tiempo correcto, y por qué no, en la cantidad justa. Espéralo.
30- ¡¡¡Ojo!!!
“Piensen, pues, cuánto mayor será el castigo para quienes han
pisoteado al hijo de Dios y han considerado la sangre del pacto (la cual
nos hizo santos) como si fuera algo vulgar e inmundo, y han insultado y
despreciado al Espíritu Santo que nos trae la misericordia de Dios”
Hebreos 10:29
Tolerancia cero. No debe ser una idea de superación, debe ser un
hecho concreto. El pecado es inadmisible. Necesito ser tajante en esto. El
autor de Hebreos en el verso 26 del mismo capítulo dice: “…si seguimos
pecando a propósito…ya no queda ningún sacrificio que cubra esos
pecados”.
En los evangelios, Jesús también es preciso. Él dice: Si tu ojo, tu
mano o cualquier parte de tu cuerpo, te hace pecar “quítalo”, mejor es
alcanzar el cielo con un miembro menos, a que todo tu cuerpo sea arrojado
al infierno. Vuelvo a repetirlo. TOLERANCIA CERO. Con el pecado no se
negocia, no se coquetea, ni especula.
El pecado destruyó y sigue destruyendo vidas, familias, naciones,
llamados, propósitos, salvaciones… El pecado es LETAL. Ante la mínima
distracción se apodero de nosotros. Es verdad que abunda la gracia. Ni
dudar de la inmensidad del amor de Dios. Sus misericordias, siempre
nuevas. Pero ¿qué? Por eso pisotearemos al hijo, menospreciaremos su
sangre, minimizaremos su sacrificio. De ninguna manera.
Papá me solía decir, en tono de advertencia: “Ojo, ten mucho ojo”;
u otra expresión: “Pon la barba en remojo”. Eran todas insinuaciones a que
meditara lo que hacía, cómo me comportaba. De la misma manera,
debemos prestar atención. No hagas la vista gorda. No disimules. Enfrenta
tu pecado. Un sabio proverbio dice: El hombre que encubre sus pecados no
prosperará, más el que los confiesa y se aparta hallará misericordia.
La sangre de cristo puede ser tu salvación, o tu condenación.
31- “Autodestrucción”
“Y esta condenación se basa en el siguiente hecho: la luz de Dios llegó al
mundo, pero la gente amó más la oscuridad que la luz, porque sus acciones
eran malvadas.
Todos los que hacen el mal odian la luz y se niegan a acercarse a ella
porque temen que sus pecados queden al descubierto”
San Juan 3:19-20 (N.T.V)
Hace algunos días vi postear a un amigo la siguiente frase: “La
humanidad sin Cristo se autodestruye”.
Son muchas las cuestiones que nos pueden llevar a pensar y a
justificar esa declaración. Cuando echamos un vistazo a nuestra sociedad,
sus gobernantes, las prioridades, y decisiones tomadas, nos damos cuenta
dónde estamos parados.
Observa. Mientras se busca la cura para el virus (covid-19), que está
matando millones de seres humano en todo el mudo, nuestros legisladores
aprueban “online” la muerte de los niños por nacer; lo que antes era
símbolo de amor y honor (la familia) hoy se ve desvirtuado por la
proclamación de libertad de género; Antes se enseñaba sobre la fidelidad,
hoy sobre el “poli-amor”; hace un tiempo la titula del FMI (Fondo
Monetario Internacional) declaró: Tenemos un problema, es que ahora la
gente vive mucho”, dando a entender que apoyaba la reducción de la
esperanza de vida en los países desarrollados, en otras palabras, “matemos
a los viejos”; existen muchas, pero muchas situaciones más que evidencian
que el hombre va camino a su “autodestrucción”.
Te pregunto ¿lo podemos evitar? Te contesto: No. El destino de la
raza humana, la sociedad post-moderna, las civilizaciones, está
sentenciado. El hombre se encuentra enceguecido por el pecado, la maldad
está enarbolada en los corazones. El hombre no sólo se destruye así mismo,
también destruye la naturaleza. A los santos sólo nos queda un recurso,
seguir predicando arrepentimiento y gracia para poblar el cielo nuevo y la
tierra nueva que Dios nos ha prometido. ¡¡¡No te desenfoques!!!