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Casación Civil: Fraude Procesal 2015

El documento presenta un caso de fraude procesal que fue juzgado en varias instancias. Finalmente, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia está revisando el recurso de casación presentado por los demandados originales. El recurso alega que el tribunal inferior violó formas sustanciales del proceso y menoscabó el derecho de defensa. Los demandados sostienen que el causante del demandante original tácitamente aceptó la validez de la citación en el caso de nulidad de venta original.

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Casación Civil: Fraude Procesal 2015

El documento presenta un caso de fraude procesal que fue juzgado en varias instancias. Finalmente, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia está revisando el recurso de casación presentado por los demandados originales. El recurso alega que el tribunal inferior violó formas sustanciales del proceso y menoscabó el derecho de defensa. Los demandados sostienen que el causante del demandante original tácitamente aceptó la validez de la citación en el caso de nulidad de venta original.

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SALA DE CASACIÓN CIVIL

Exp. 2015-000407
 

Magistrado Ponente: Yván Darío Bastardo Flores

En el juicio por fraude procesal, incoado ante el Juzgado Cuarto de

Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción

Judicial del estado Zulia, por el ciudadano  EDGARDO ROJAS LÓPEZ ,

representado judicialmente por los abogados Ángel Enrique Mendoza, Ángel

Segovia, Ruth Prieto y Heli Romero Méndez, contra los

ciudadanos  MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO de

CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA , representados

judicialmente por el abogado Aníbal Batista Rosario, y contra los

ciudadanos  ENILFA MARÍA GARIZAO TATIZ  y GENNER CAICEDO

GARIZAO, representados judicialmente por el profesional del derecho

David Hernández Peña; el Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil

y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, mediante

sentencia definitiva de fecha 24 de abril de 2015, declaró expresamente:


 
“…PRIMERO : CON LUGAR el recurso de apelación
interpuesto por el ciudadano  EDGARDO ROJAS LOPEZ ,
por intermedio de su apoderado judicial (…) contra
sentencia de fecha 29 de octubre de 2014, dictada por (…).
SEGUNDO : SE REVOCA la aludida decisión de fecha 29
de octubre de 2014, proferida por el Juzgado a-quo, en el
sentido de declarar  CON LUGAR la demanda de FRAUDE
PROCESAL incoado por el ciudadano  EDGARDO ROJAS
LOPEZ en contra de los ciudadanos  MARDUALIS
OCHOA VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO
CAICEDO GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO ,
consecuencialmente, se declara  INEXISTENTE el juicio
de nulidad de venta incoado por los
ciudadanos  MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA  en
contra de los ciudadanos  ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ, GENNER CAICEDO GARIZAO y ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON , mediante el cual el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y Tránsito de esta circunscripción judicial,
declaró la nulidad del documento autenticado por ante la
Notaría Pública Segunda del Municipio Maracaibo del
Estado Zulia, en fecha 5 de abril de 2004, bajo el N° 01,
tomo 47.
Se condena en costas a la parte demandada por haber
resultado totalmente vencida en la presente causa, en
aplicación del artículo 274 del Código de Procedimiento
Civil…”
 

Contra la anterior decisión emanada del  ad quem, la representación

judicial de los codemandados Mardualis Josefina Ochoa Valero de Caicedo

e Inocencio Caicedo Gongora, ejercieron oportunamente el recurso

extraordinario de casación. Hubo contestación a la formalización.

En fecha 23 de diciembre de 2015, la Asamblea Nacional designó

nuevos Magistrados Titulares en la Sala de Casación Civil de este Tribunal

Supremo de Justicia, y con motivo de ello, esta Sala de Casación Civil

quedó constituida de la siguiente manera: Magistrado Presidente Dr.


Guillermo Blanco Vásquez; Magistrado Vice-Presidente Dr. Francisco

Ramón Velásquez Estévez, Magistrada Dra. Marisela Valentina Godoy

Estaba; Magistrada Dra. Vilma María Fernández González y Magistrado Dr.

Yván Darío Bastardo Flores.

Concluida la sustanciación del recurso extraordinario de casación y

cumplidas las demás formalidades de ley,  pasa la Sala a dictar sentencia,

bajo la ponencia del Magistrado que con tal carácter la suscribe , en los

términos siguientes:

RECURSO DE CASACIÓN

POR DEFECTO DE ACTIVIDAD

Por vía de fundamentación, señala el formalizante lo siguiente:


 
“…Con fundamento en lo establecido en el ordinal 1° del
artículo 313° del Código de Procedimiento Civil, denuncio
que la recurrida infringió los Artículos 213°, 243°, ordinal
5° y 244°, así como los Artículos 12 y 15 del Estatuto
Procesal Civil Venezolano (sic), por el quebrantamiento de
formas sustanciales de los actos con menoscabo del
derecho de defensa de la parte demandada.
El quebrantamiento de la forma procesal denunciada, se
efectuó por el Juzgado de Alzada (el mencionado Juzgado
Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de
la Circunscripción Judicial del Estado [sic] Zulia), al
declarar en la sentencia que:
“Ahora bien, verifica esta Juzgadora Superior que se
desprende del expediente N° 56.105, contentivo de la
demanda de nulidad de venta incoada por los ciudadanos
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, en contra de los
ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ,
GENNER CAICEDO GARIZAO y ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRÓN decidido por el Juzgado Segundo
de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito
de la Circunscripción Judicial del Estado (sic) Zulia y
consignado en actas en copias certificadas, que los
accionantes en dicho juicio solicitaron la nulidad de
venta efectuada por los ciudadanos ENILFA GARIZAO Y
GENNER CAICEDO al ciudadano ROBERTO
ORDOÑEZ,  mediante documento autenticado por ante la
Notaría Pública Segunda del Municipio Maracaibo del
Estado (sic) Zulia en fecha 5 de abril de 2004, bajo el N°
01, tomo 47”. (Omissis) (sic).
“…Por los motivos precedentemente expuestos, al ser
deber del Juez, en aplicación del artículo 17 del Código
de Procedimiento Civil, tomar de oficio o a petición de
parte, todas las medidas necesarias establecidas en la
Ley, tendentes a prevenir o a sancionar las faltas a la
lealtad y probidad en el proceso, las contrarias a la ética
profesional, la colusión y el fraude procesales (sic), o
cualquier acto contrario a la majestad de la justicia y al
respeto que se deben los litigantes, resulta acertado en
derecho para esta suscrita jurisdiccional declarar
procedente el fraude procesal denunciado por el
ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ en contra de los
ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO GONGORA,
ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ Y GENNER
CAICEDO GARIZAO, y consecuencialmente se declara
inexistente el juicio de nulidad de venta incoado por los
ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA, en
contra de los ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ, GENNER CAICEDO GARIZAO y ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, mediante el cual el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de esta circunscripción judicial,
declaró la nulidad del documento autenticado por ante la
Notaría Pública Segunda del Municipio Maracaibo del
Estado (sic) Zulia, en fecha 5 de abril de 2004, bajo el
N°01, tomo 47. Y ASÍ SE ESTABLECE”.
De la misma recurrida en el Capítulo denominado
“TERCERO”, DE LOS ANTECEDENTES, se evidencia que
el título de adquisición en forma aparente de la Parte (sic)
Actora (sic) EDGARDO ROJAS LÓPEZ, es el documento
autenticado por ante la Notaría Pública Segunda del
Municipio Maracaibo del Estado (sic) Zulia, de fecha 30 de
enero de 2.009, anotado bajo el N° 43, Tomo 17, y que el
inmueble adquirido por el Actor (sic) en el juicio de fraude
procesal, pertenecía al Ciudadano (sic) ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON (ver vuelto del folio 130
del expediente y 4 de la recurrida).
Así las cosas, Ciudadanos Magistrados, de la misma
recurrida se comprueba que el Ciudadano (sic) ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, causante del Actor (sic)
en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic), EDGARDO
ROJAS LOPEZ, fue parte pretensionada en el juicio que
cursó por ante el Juzgado Segundo de Primera Instancia,
expediente N° 56.105, sin haber protestado la supuesta
nulidad en la práctica de la citación, de ser verdad que en
el procedimiento no se hubieren observado sus
formalidades sustanciales, habida cuenta de que la nulidad
en la práctica de una citación irregular, fue subsanada por
el consentimiento del mismo co-demandado en el juicio de
nulidad de venta, ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ, al no
solicitar dicha nulidad en la primera oportunidad en que se
hizo presente en autos, ni en ninguna otra actuación
procesal.
Constituye para mis Representados (sic), como justiciables,
una violación flagrante al debido proceso cuando el
Operador (sic) de Justicia (sic) en aplicación del derecho,
decide emplear un procedimiento distinto al provisto en la
ley y mediante el cual altera las formas procesales para la
tramitación y sustanciación de los juicios, limitando o
coartando a los litigantes, la realización de ciertos actos
procesales que causan gravámenes de difícil reparación en
la sentencia de mérito.
En el presente caso, como podrá determinarlo la Sala, la
Parte (sic) Actora (sic) en el juicio por Fraude (sic)
Procesal, (sic) Ciudadano (sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ,
tácitamente admitió por intermedio de su causante,
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, como buena
y como legítima la práctica de la citación en el juicio por
Nulidad (sic) de Venta (sic), por cuanto ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, no impugnó la citación
en la primera oportunidad en que se hizo presente en el
juicio, produciéndose la convalidación tácita de cualquier
vicio que pudiera contener dicha citación, como se dispone
en el Artículo 213° del Código de Procedimiento Civil,
cuando la parte pretensionada en el juicio de Nulidad (sic)
de Venta, (sic) ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON (causante de EDGARDO ROJAS LOPEZ por ser
su vendedor), contra quien obró el supuesto fraude en la
citación, no pidió su nulidad en la primera oportunidad en
que se hizo presente en autos, y tenía que hacerlo en la
primera oportunidad, porque es contrario al principio de
protección procesal –tratado en el Artículo 214°- que un
litigante retenga la opción o la alternativa de aceptar o
rechazar los efectos de un acto procesal, aislado o esencial
al procedimiento, como es la práctica de la citación, y
hacer depender de su propia iniciativa (como luego lo hizo
EDGARDO ROJAS LÓPEZ en el juicio de Fraude (sic), la
validez del mismo, o del juicio, todo si el acto írrito es
esencial a lo subsiguiente; mucho menos por aplicación del
Principio Dispositivo del proceso, según el artículo 12°
ejusdem, puede permitírsele tal conducta a la Juez Superior
Segunda, como lo hizo en la recurrida.
Es necesario tener en cuenta que la convalidación de que
trata el citado Artículo 213°, no depende de la voluntad o
intención de la parte, sino de su actuación en el proceso, si
el demandado concurre a la litis contestación y convalida
cualquier nulidad de las que sólo pueden declararse a
instancia de parte, quedando subsanadas dichas nulidades
como consecuencia de la falta de protesta en esa primera
oportunidad supuesto que infringió la recurrida al declarar
una nulidad convalidada que el co-demandado ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, admitió como buena y
como legítima, y cuyos efectos convalidatorios alcanzan a
su causante inmediato, el hoy actor en el juicio de Fraude
(sic) Procesal (sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ, por haber
sido este comprador, en forma supuesta de ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, según la venta de aquél
30 de enero de 2.009, suscrita por ante la Notaría Pública
Segunda del Municipio Maracaibo del Estado Zulia,
anotada bajo el N° 43, Tomo 17. Aceptar lo hecho por la
Juez Superior Segunda el 24 de abril de 2.015, de
desconocer la convalidación, para el caso de que la
citación practicada fuese irregular o tuviere defectos,
además de ser contrario a lo establecido en el Artículo
213° del Código de Procedimiento Civil, desmiembra la
probidad y lealtad procesal que con tanto celo se preservó
en el Código de Procedimiento Civil en los Artículos 17° y
170°, que indebidamente la Juez Superior Segunda aplicó
para decretar un Fraude (sic) Procesal (sic) y declarar la
inexistencia de un juicio.
En el mismo sentido, es pertinente señalar que las normas
aludidas por la recurrida para fusilar la existencia de un
juicio de Nulidad (sic) de Venta, (sic) con sentencia
definitivamente firme, una representación ejercida como la
de ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON y una
citación tácitamente admitida como buena y como legítima
por la parte demandada, no pueden ser el fundamento de la
sentencia recurrida del 24 de abril de 2.015, por cuanto las
normas mencionadas no señalan que, en el supuesto negado
de que la citación fuese defectuosa y no hubiese sido
protestada , como se prevé en la norma del Artículo (sic)
213°, pueda declararse un Fraude (sic) Procesal (sic) y la
existencia de un juicio, por lo que la recurrida infringió
también los Artículos (sic) 12° y 243°, numeral 5° del
Código de Procedimiento Civil, quebrantados según la
presente denuncia.
En observancia a las presentes consideraciones
jurisprudenciales y legales, ese Máximo Tribunal, en Sala
de Casación Civil, debe declarar que la Juzgadora de la
Alzada en la sentencia del 24 de abril de 2.015, estableció
erróneamente un procedimiento distinto al legalmente
contemplado por el legislador en el Artículo 213° citado,
pues determinó en el presente caso que a pesar de existir el
hecho de que la parte demandada admitió como buena y
como legítima la citación practicada en el juicio de
Nulidad (sic) de Venta (sic), por cuanto no impugnó tal
citación en la primera oportunidad en que se hizo presente
en autos, declaró la recurrida el fraude procesal en la
citación, en ese juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic), en
perjuicio de mis Representados (sic) por la violación de las
formas sustanciales del procedimiento con menoscabo del
derecho a la defensa de mis Mandantes (sic).
Resulta claro para esta Parte (sic), que la declaratoria de la
recurrida respecto a la procedencia de la nulidad de una
citación suficientemente convalidada, cercenó a mis
Patrocinados (sic) el derecho a obtener una tutela judicial
efectiva y con ello un debido proceso, al limitar y coartar
flagrantemente el derecho a que se empleara un
procedimiento previsto en la ley, como el establecido en el
Articulo 213° citado, todo mediante la alteración de las
formas procesales para la tramitación y sustanciación de
los juicios, limitando o coartando a la Parte (sic)
Pretensionante (sic) en el juicio de Nulidad (sic) de Venta
(sic), la realización de ciertos actos procesales que causan
gravámenes de difícil reparación, al quebrantar el
dispositivo del Artículo 213° del Código de Procedimiento
Civil.
…Omissis…
En el presente caso, si bien pudo haber una citación
defectuosa, aunque no lo fue, en el juicio de Nulidad (sic)
de Venta (sic), la misma fue convalidada por el causante
del Actor (Sic) en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic), y
al haberse obviado o modificado esa convalidación de la
citación en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic),
mediante el quebrantamiento de los trámites esenciales de
ese procedimiento, la recurrida quebrantó el orden público
en el área del procedimiento civil.
Las reglas de la citación no son de orden público, sino
privado. Siendo la citación una formalidad necesaria para
la validez del juicio, pareciera lógico pensar que las
normas que regulan este acto son de orden público.
Absolutas e imperativas. Sin embargo, hemos visto que es
subsanable por la presencia de las partes, no sólo la falta
absoluta de la citación, también cualquier vicio que le
afecte, por omisión de las formas establecidas en la ley
para practicarla.
…Omissis…
Solicito en consecuencia se declare Con Lugar la presente
denuncia…” (Mayúsculas del texto).

Para decidir, la Sala observa:

El formalizante en su denuncia, planteó que la recurrida infringió los

artículos 12, 15, 213, 243 ordinal 5° y 244 del Código de Procedimiento

Civil, por haber incurrido en quebrantamiento de formas sustanciales de los

actos con menoscabo del derecho de defensa de la parte demandada, por

cuanto “la juzgadora de alzada en la sentencia del 24 de abril de 2015,

estableció erróneamente un procedimiento distinto al legalmente

contemplado por el legislador en el artículo 213 del Código de

Procedimiento Civil, pues determinó en el presente caso que a pesar de

existir el hecho de que la parte demandada admitió como buena y como

legítima la citación practicada en el juicio por nulidad de venta, por

cuanto no impugnó tal citación en la primera oportunidad en que se hizo


presente en autos, declaró la recurrida el fraude procesal en la citación en

ese juicio de nulidad de venta, en perjuicio de la parte demandada”.

Considera el recurrente, que  “la declaratoria de la recurrida

respecto a la procedencia de la nulidad de una citación suficientemente

convalidada, cercenó a la demandada el derecho de obtener una tutela

judicial efectiva y con ello un debido proceso, al limitar y coartar

flagrantemente el derecho a que se empleara un procedimiento previsto en

la ley” .

Finalizó el formalizante señalando, que  “si bien pudo haber una

citación defectuosa, aunque no lo fue, en el juicio por nulidad de venta, la

misma fue convalidada por el causante del actor en el juicio de fraude

procesal, y al haberse obviado o modificado esa convalidación de la

citación en el juicio de fraude procesal, mediante el quebrantamiento de

los trámites esenciales en ese procedimiento, la recurrida quebrantó el

orden público en el área del proceso civil” .

Ahora bien, es importante destacar que el formalizante en su denuncia


planteó la infracción de los artículos 243 ordinal 5° y 244 del Código de

Procedimiento Civil, y el primero de ellos establece la congruencia

necesaria que debe tener toda decisión por la obligación del juez en decidir

conforme a lo alegado y probado por cada una de las partes; y cuando el

juez decide sin tomar en cuenta los alegatos planteados en el libelo de la

demanda y en la respectiva contestación, estaría incurriendo en el vicio de

incongruencia en la modalidad respectiva.

Por otro lado, respecto al artículo 244  eiusdem, el mismo trata sobre

la nulidad del fallo cuando se configura la falta de cumplimiento de los


ordinales que conforman el citado artículo 243  ibídem ; por haber absuelto

de la instancia, por resultar la sentencia de tal modo contradictoria, que no

pueda ejecutarse o no aparezca que sea lo decidido, que es la configuración

del vicio de inmotivación por contradicción entre los motivos y el

dispositivo, y cuando sea condicional o contenga ultrapetita.

Así las cosas, tomando en cuenta que el formalizante planteó el

quebrantamiento de formas sustanciales con menoscabo al derecho de la

defensa, la Sala considera que los referidos artículos 243 ordinal 5° y 244

no corresponden con tal requerimiento ni fundamentación a lo largo de la

presente denuncia, razón por la cual, las delatadas disposiciones legales

deben ser desechadas por no contar con la fundamentación ni planteamiento

adecuado en la presente delación. Así se decide.

No obstante a lo anterior, la Sala estima que la intensión del

formalizante fue plantear el quebrantamiento de formas procesales que

menoscabaron el derecho a la defensa de su defendido, con fundamento en

el artículo 213 del Código de Procedimiento Civil, y por ello, se considera

necesario transcribir el contenido de la mencionada norma:

 
“Artículo 213.- Las nulidades que sólo pueden declararse a
instancia de parte, quedarán subsanadas si la parte contra
quien obre la falta no pidiere la nulidad en la primera
oportunidad en que se haga presente en autos”.

Con fundamento en la norma antes transcrita, el formalizante alegó

que la citación de la parte demandada en el juicio por nulidad de venta fue

convalidada en el actual procedimiento por fraude procesal, y aun así, el


juez de la recurrida determinó que dicha citación considerada defectuosa,

dio lugar a declarar la procedencia de la demanda por fraude procesal.

Ahora bien, para verificar lo delatado por el formalizante en casación,

la Sala pasa a transcribir lo decidido por el  ad quem en su fallo:

 
“…De la misma manera, se obtiene de dicho proceso, que
los co-demandados ENILFA GARIZAO y GENNER
CAICEDO convinieron en todos y cada uno de los
argumentos expuestos por los demandantes,  y
reconocieron en el escrito de contestación de la demanda,
que riela al folio ciento treinta y tres (133) y su vuelto, de
la pieza N° 1 del presente expediente, que  “hemos venido
sosteniendo en forma sistemática y continua que la venta
que ha dado origen a este proceso fue una venta
simulada,  la cual se efectuó para garantizar un préstamo
en dinero con unos intereses muy altos rayanos (sic) en la
usura, el cual consideran mis mandantes que cancelaron
en su totalidad al ciudadano ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON. En dicha negociación se otorgó
como garantía el inmueble objeto descrito en la demanda
cuyos datos de fecha de notaría damos por reproducidos
íntegramente en esta contestación y que están
suficientemente explanados en el libelo. En tal sentido
nunca solicitaron la autorización de sus respectivas
parejas al respecto; nunca estuvo en el ánimo la entrega
del inmueble al codemandado en esta causa, ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON y el mismo
estaba al tanto de la situación que eran personas con (sic)
en situación de concubinato y matrimonio
respectivamente…”
…Omissis…
En lo que respecta a la citación de los ciudadanos ENILFA
MARIA GARIZAO, se observa de actas que efectivamente
fueron practicadas en fecha 9 de junio de 2008, en el
pasillo del Edificio Torre Mara, por el Alguacil del
Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, quien conoció en principio de la aludida
causa, y posteriormente el día 24 de marzo de 2009 por el
Alguacil del Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y Tránsito de esta circunscripción judicial,
en la misma sede del Poder Judicial.
Por consiguiente, colige esta Superioridad amparada en su
soberanía, independencia y autonomía para valorar cada
caso en concreto, que logró demostrar el ciudadano
EDGARDO ROJAS LOPEZ, con las copias certificadas del
expediente N° 56.105, relativo al juicio de nulidad de
venta bajo estudio, aunado a las declaraciones vertidas por
los co-demandados ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ Y
GENNER CAICEDO GARIZAO en el presente proceso que,
el juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic) decidido por el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia,  fue utilizado con fines diferentes a la
solución del conflicto en él planteado, dado el
allanamiento efectuado de manera suspicaz a   juicio de
esta superioridad, por los co-demandados supra
mencionados, sin presentar resistencia alguna a la
pretensión de los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO
GONGORA. Y ASÍ SE DECLARA.
En tal sentido, quedó demostrado a juicio de esta
Juzgadora Superior el fraude procesal cometido por los
ciudadanos MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA en connivencia con
los ciudadanos ENILFA MARIA CARIZAO TATIZ e (sic)
GENNER CAICEDO GARIZAO, en el juicio de nulidad de
venta in examine,  con quienes guardan un vínculo
familiar, como bien lo afirmaron los dos primeros co-
demandados nombrados, en su escrito de contestación
de la demanda, folio dieciocho (18) de la pieza principal
N° 2 del expediente facti especie, y no constituyó un hecho
controvertido en la presente causa, ya que con la
pretensión de nulidad de venta lo que pretendieron, en
criterio de esta operadora de justicia, fue conseguir una
sentencia que dejara sin efecto jurídico el documento que
acreditaba la propiedad del ciudadano ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, quien a su vez le vendió
el inmueble objeto del contrato al ciudadano EDGARDO
ROJAS LOPEZ,  quien se considera comprador de buena
fe, en virtud de no haber participado en el proceso
simulado. Y ASI SE DECLARA…” (Negrillas de la
decisión).

 
Del fallo antes transcrito, el  ad quem basó su decisión en varios

aspectos fraudulentos que observó en el juicio por nulidad de venta que dio

origen al presente juicio por fraude procesal, y en ese sentido los co-

demandados  Enilfa María Garizao Tatiz y Genner Caicedo

Garizao admitieron en su escrito de la contestación de la demanda por

nulidad de compra venta, que la venta que dio origen a dicho proceso fue

una venta simulada para garantizar un préstamo en dinero con unos

intereses considerados como usura.

Ahora bien , observa la Sala que lo denunciado está enmarcado en una

convalidación en el presente juicio de una citación que se llevó a cabo en

otro proceso por nulidad de contrato de compra venta, considerada

textualmente por el formalizante de manera contradictoria como “ una

citación defectuosa, aunque no lo fue ”, y dirigido a delatar que en dicho

proceso por nulidad de contrato de compra venta se estableció un

procedimiento erróneo, sin embargo, el formalizante en su denuncia no

señaló expresamente cual es el procedimiento que considera correcto y es el

que debió emplear el juez y no lo hizo, aunado a que el recurrente no


demostró en qué forma se le violó su derecho a la defensa, lo cual hace

improcedente la denuncia tal como fue formulada.

Por otro lado, la Sala verifica es la inconformidad del recurrente en

casación por la decisión tomada por el  ad quem, por ello, quien recurre debe

efectuar la respectiva denuncia por infracción de ley o incluso una sobre

casación sobre los hechos con fundamento en el artículo 320 del Código de

Procedimiento Civil.
Razones por las cuales, considera esta Sala que en la presente

delación no se verificó la infracción de los artículos 12, 15 y 213 del

Código de Procedimiento Civil, determinándose de esa manera la

improcedencia de la presente denuncia. Así se decide.  

II y III

La Sala por razones metodológicas pasa a resolver en conjunto las

denuncias  II y III, ya que se encuentran enmarcadas bajo el mismo

fundamento.

En la denuncia II el formalizante denunció la infracción del artículo

243 ordinal 4° del Código de Procedimiento Civil, bajo el vicio de

inmotivación y los artículos 12 y 506  eiusdem, por considerar materializado

el denominado “vicio de petición de principio”.

En este sentido, el formalizante expresó lo siguiente:


 
“…Con fundamento en lo establecido en el ordinal 1° del
artículo 313° del Código de Procedimiento Civil, denuncio
la violación del ordinal 4° del Artículo 243° ejusdem, por
falta de motivación del fallo, con infracción de los 12° y
506° del Código de Procedimiento Civil, por incurrir la
Juez de la recurrida en el vicio de lógica denominado
Petición de Principio.
La recurrida hace remisión a instrumentos o pruebas que
están fuera de su sentencia, ignorando ésta parte recurrente
a qué documentos o pruebas alude el fallo recurrido del 24
de abril de 2.015 y cuál es su contenido, de manera de
ejercer el control de legalidad sobre ese particular lo cual
vicia a la sentencia recurrida de inmotivación.
En efecto, el dictamen judicial recurrido al folio 140 y su
vuelto del expediente, textualmente declara: (…).
Es el caso, Ciudadanos Magistrados que con las copias
certificadas del señalado expediente N° 56.105, relativo al
juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic), no existe ningún
instrumento que demuestre que dicho juicio fue utilizado
con fines diferentes a la solución del conflicto en él
planteado, como lo es la pre-anotada nulidad de venta, por
un lado, ni en el presente expediente, como podrá
verificarlo la Sala, existe declaración alguna formulada por
ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ Y GENNER CAICEDO
GARIZAO, que permita también comprobar que el juicio
de Nulidad (sic) de Venta (sic) fuera utilizado con fines
diferentes a la solución del proceso de Nulidad (sic) de
Venta (sic).
Como puede apreciarse de la lectura de la recurrida
transcrita parcialmente mediante la presente denuncia, la
Juez de la recurrida al decidir que con las copias
certificadas del expediente N° 56.105, relativo al juicio de
Nulidad (sic) de Venta (sic) bajo estudio, el Ciudadano
(sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ, logró demostrar que el
juicio 56.105, decidido por el Juzgado Segundo de Primera
Instancia fue utilizado con fines diferentes a la solución
del conflicto en él planteado, cuando el juicio de Nulidad
(sic) de Venta (sic) no es el que estaba en estudio en el
proceso por Fraude Procesal, ni del juicio de Nulidad (sic)
de Venta (sic) existe una sola acta que demuestre el Fraude
Procesal, la Juez de la recurrida se remitió a hechos que
están fuera del expediente, y en consecuencia, se
encuentran fuera de su sentencia, sin identificar la
recurrida el contenido de los documentos y de las pruebas a
los cuales hace mención en su sentencia para declarar que
el juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic) fue utilizado con
fines diferentes a la solución del conflicto en él planteado,
por no existir el allanamiento efectuado de manera
suspicaz, habida cuenta de que el causante de la Parte (sic)
Pretensionante (sic) en el juicio por Fraude (sic) Procesal
(sic), Ciudadano (sic) ROBERTO ORDOÑEZ PADRÓN,
parte recurrente en el juicio que por invalidación siguiera
contra la sentencia definitivamente firme del 28 de junio
de 2.010, juicio de invalidación que concluyó con
sentencia de fecha 21 de mayo de 2.012, donde se declaró
Sin Lugar el Recurso de Invalidación por no haber fraude
en la citación, sendas sentenciadas que forman parte de las
copias certificadas acompañadas por el Actor (sic) al libelo
de la demanda por Fraude (sic) Procesal (sic), por lo que
cualquier lector de la recurrida, entre ellos, los
Magistrados de la Sala, encontrarán la ausencia de los
fundamentos expuestos para sostener el dispositivo de la
sentencia de la recurrida , ya que según la misma recurrida
dichos fundamentos consisten en meras afirmaciones sobre
los hechos, sin existir un análisis exhaustivo de las pruebas
que los respalden para declarar que el juicio de Nulidad
(sic) de Venta (sic) fue utilizado con fines diferentes a una
nulidad de venta y sin que la sentencia declaratoria de
fraude procesal haya sido procedida de la exposición de los
hechos, porque el examen cuidadoso de los documentos y
pruebas a que alude la Juez (sic) de la recurrida en su
sentencia, es indispensable para demostrar la existencia de
ese fraude y de los hechos que constituyen la controversia.
Por tanto, al hacer depender el dispositivo de la recurrida
del 24 de abril de 2.015, de actuaciones externas al fallo
mismo y que no existen, la recurrida no dio cumplimiento
al requisito de que la sentencia debe bastarse a sí misma,
sin que sea necesario para entenderla, recurrir a otras actas
o instrumentos contenidos fuera del expediente y dio por
demostrado que el Ciudadano (sic) EDGARDO ROJAS
LOPEZ, con las copias certificadas del expediente N°
66.105, relativo al juicio de Nulidad (sic) de Venta, (sic)
logró probar que este fue utilizado con fines diferentes a la
solución del conflicto en él planteado.
La doctrina de la Sala de Casación Civil ha sostenido que
la lógica del razonamiento rechaza el sofisma denominado
Petición de Principio, que consiste en dar como cierto lo
mismo que pretende ser probado. La determinación de un
hecho, de un concepto, no debe, ni puede realizarse con el
mismo concepto definidor, lo definido no debe entrar en
definición, bastando recordar la pedagógica sentencia de la
Sala de Casación Civil del 14 de junio de 2.000, en el
juicio Asociación Civil Centro Italiano Venezolano, A.C.,
contra Asociación Civil Magnum City Club, en el
expediente 99-824, sentencia número 193.
De acuerdo al Profesor J. Román Duque Sánchez, en su
obra “Manual de Casación Civil”, entre otros conceptos,
establece como principio jurisprudencial y doctrinario, lo
siguiente: (…)
Cuando la recurrida para fundamentar su sentencia
declaratoria de inexistencia de un juicio de Nulidad (sic)
de Venta (sic), por Fraude (sic) Procesal, (sic) otorgando
pleno valor a pruebas que no aparecen en los autos, las
cuales identifica de forma general y vaga, sin acompañar
su afirmación de Fraude (sic) Procesal (sic) de un análisis
que la respalde, en atención al contenido de las copias
certificadas acompañadas al juicio, incurrió en el vicio de
Petición de Principio, en función de la veracidad de los
alegatos formulados en la decisión, arriba transcritos, ya
que dio por demostrado, lo mismo que debe ser probado y
al haber procedido la recurrida de esa manera debe la Sala
de Casación Civil declarar procedente la denuncia descrita
con fundamento en el ordinal 1° del Artículo 313° del
Código de Procedimiento Civil, de conformidad con lo
previsto en el Artículo 12° y 320° ejusdem.
Solicito en consecuencia se declare Con Lugar la presente
denuncia…” (Negrillas del escrito de formalización).

Y en la III denuncia, el recurrente también plantea el vicio de

inmotivación, basado en la petición de principio, todo ello de conformidad

con lo establecido en el ordinal 1° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, como base para fundarlo en el quebrantamiento del

artículo 243 ordinal 4°, en concordancia con el artículo 244,  eiusdem,

esgrimiendo lo siguiente:
 
“…De conformidad con lo dispuesto en el ordinal 1° del
Artículo 313° del Código de Procedimiento Civil, denuncio
la infracción del ordinal 4° del Artículo 243° ejusdem, en
concordancia con el Artículo 244° ibídem, por considerar
que la recurrida se encuentra infeccionada de inmotivación.
En efecto la recurrida declara: (…).
Cabe precisar que la doctrina reiterada de la Sala de
Casación Civil, en muchas sentencias, entre otras la del 9
de noviembre de 2.004, en el Asunto (Sic) Inversiones
Rodepacames C.A contra Banco Latino SACA, expediente
AA20-C-2003-001070, sentencia N° 01311, ha establecido
que existe inmotivación, en el supuesto de que el Juez (sic)
establezca hechos con el sólo alegato de la parte, pues ello
constituiría un sofisma denominado Petición de Principio,
en el que se da por demostrado lo que se debe demostrar.
…Omissis…
La recurrida tuvo por válida la información aportada por el
Actor (sic) en el juicio por Fraude (sic) Procesal (sic), que
precisamente obra en sentido contrario, tal como puede
apreciarse en los extractos de dicha decisión, insertos a la
presente denuncia, todo ello sin base cierta alguna, que
avale la veracidad de tales aseveraciones.
Bajo estas circunstancias, máxime por la confusión
existente en la recurrida, entre argumentos y pruebas
encontradas, poco o nada especificadas y clarificadas,
dando por demostrados hechos, los cuales debieron
establecerse de manera exacta con base a las actas y
documentos probatorios procesales, con lo que incurrió en
una inmotivación de hecho.
Solicito, conforme a lo expuesto se declare Con Lugar la
presente denuncia…”

Para decidir, la Sala observa:

El formalizante, en las denuncias II y III antes transcritas, plantea en

primer lugar la infracción del ordinal 4° del artículo 243 del Código de

Procedimiento Civil, bajo el vicio de inmotivación del fallo recurrido, al

sustentar que el  ad quem “se remitió a hechos que están fuera del

expediente, y en consecuencia, se encuentran fuera de su sentencia, sin

identificar la recurrida el contenido de los documentos y de las pruebas a

los cuales hace mención en su sentencia para declarar que el juicio de

nulidad de venta fue utilizado con fines diferentes a la solución del

conflicto en él planteado”;  y en segundo lugar el recurrente afirma la

existencia del vicio de petición de principio, con fundamento en el

quebrantamiento de los artículos 12 y 506  eiusdem, al sostener que  “al

hacer depender el dispositivo de la recurrida del 24 de abril de 2015, de

actuaciones externas al fallo mismo y que no existen, la recurrida no dio

cumplimiento al requisito de que la sentencia debe bastarse a sí misma, sin

que sea necesario para entenderla, recurrir a otras actas o instrumentos

contenidos fuera del expediente y dio por demostrado que el Ciudadano

Edgardo Rojas López, con las copias certificadas del expediente número
56.105, relativo al juicio de nulidad de venta, logró probar que este fue

utilizado con fines diferentes a la solución del conflicto en él planteado” .

Concluyendo el formalizante al señalar que  “la recurrida tuvo por

válida la información aportada por el actor en el juicio por fraude

procesal, que precisamente obra en sentido contrario, tal como puede

apreciarse de los extractos de dicha decisión”.

Así las cosas, la Sala en primer lugar debe dejar sentado el

significado de la motivación del fallo y la petición de principio y en ese

sentido, la motivación es el requisito de la sentencia que impone la

obligación para el jurisdicente de apoyar su sentencia en razonamientos de

hecho y de derecho capaces de llevar al entendimiento de las partes el por

qué de lo decidido; contrario a la motivación del fallo, resulta el vicio de

inmotivación que se presenta cuando la sentencia no expresa los motivos de

hecho y de derecho de la decisión.

En este orden de ideas es pertinente aclarar que la doctrina de la Sala

ha sentado el criterio según el cual el hecho de que la motivación sea exigua


o errada, no configura el vicio de inmotivación.

Por otra parte es oportuno señalar que una sentencia se considera

inmotivada cuando; a) no presenta materialmente ningún razonamiento que

la apoye. b) las razones dadas por el sentenciador no guardan relación

alguna con la pretensión o la excepción. c) los motivos se destruyen los

unos a los otros por contradicciones graves e irreconciliables y d) todos los

motivos sean falsos.


En cuanto a la modalidad de petición de principio, esta Sala ha

sostenido que tal vicio consiste en dar como cierto lo mismo que pretende

ser probado, siendo que la determinación de un hecho, de un concepto, no

debe realizarse con el concepto definido: lo definido no debe entrar en la

definición.

Sobre el particular, en sentencia N° RC-734 de fecha 27 de julio de

2004, caso de Rodolfo Estrada Tobía contra José Manuel Navarro, esta Sala

indicó lo siguiente:
 
“…La Sala ha establecido que existe inmotivación en el
supuesto de que el juez establezca hechos con el sólo
alegato de la parte, pues ha considerado que ello constituye
un sofisma denominado petición de principio, en el que se
da por demostrado lo que se debe demostrar. En ese
sentido, entre otras, en sentencia de fecha 06 de junio de
1994, dejó sentado:
‘“...debió fundamentar el Sentenciador (sic) la afirmación
de que es indudable que la parte actora ejerció
abusivamente por vía de derecho la temeraria acción así
calificada por la demandada reconviniente, pues constituye
una petición de principio, con la cual el Sentenciador (sic)
da por demostrado lo que debió establecer con fundamento
en las pruebas del expediente, y no en la calificación de la
demandada reconviniente...”.’
Asimismo, la Sala ha indicado de forma reiterada que
existe inmotivación de hecho cuando el juez afirma en
forma general que un hecho está probado, sin señalar un
concreto elemento probatorio. (Sent. 22-10-98, caso: Judith
Beazón Solano c/ Teidy Rafael Morán Pérez. Sent. N°
810).
La Sala reitera estos precedentes jurisprudenciales y
observa que la sentencia recurrida hace mención a los
hechos alegados por el solicitante de la medida, y los da
por ciertos, sin expresar si ello está demostrado en alguna
prueba, ni cuál es ese medio probatorio, lo cual configura
el vicio de inmotivación…”.
 

Ahora bien, aprecia la Sala que el formalizante realmente ha querido

plantear el vicio de inmotivación bajo el sofisma denominado petición de

principio, ello, en virtud que el vicio de inmotivación por sí solo se

materializa cuando la sentencia recurrida no expresa los motivos de hecho y

de derecho de la decisión.

En ese sentido, si afirmamos que el sofisma petición de principio

como base del vicio de inmotivación se configura cuando el

jurisdicente  “da por  cierto lo mismo que pretende ser probado”,   significa

entonces, que las partes en el procedimiento correspondiente no han

demostrado un hecho determinado que ha sido considerado comprobado por

el juez de la causa cuando emite la decisión correspondiente.

Así pues, destaca la Sala que el formalizante afirma que las copias

certificadas del expediente N° 56.105, relativo al juicio de nulidad de venta

objeto de la presente demanda por fraude procesal, pertenece a hechos que

se encuentran fuera del expediente, y por ello considera que el  ad

quem erradamente se remitió a hechos fuera del expediente para declarar


con lugar la delación planteada, dando por demostrado un hecho sin

identificar, que debe ser probado por las partes.

Pues bien, estas afirmaciones por el recurrente hace confuso su

planteamiento, al quedar claramente establecido, tal y como se identificó en

la anterior denuncia, que el  ad quem identificó varias maquinaciones

fraudulentas por la parte demandada, confesado en el acto de la

contestación de la demanda en el juicio que se llevó a cabo por nulidad de


compra venta, que se produjo entre otras cosas, una venta simulada para

garantizar el pago de un préstamo de dinero con intereses.

En otro orden, y sin intención de redundar, es evidente de la lectura

del fallo recurrido, que dentro de las alegaciones y probanzas presentadas

por las partes, tanto en la parte demandante como la demandada, promueven

las copias certificadas del citado expediente 56.105 contentivo del juicio de

nulidad de compra venta allí definido, que dio origen al presente

procedimiento por fraude procesal, entonces, es imposible que el juez de la

recurrida haya dado por demostrado un hecho que debe ser demostrado por

las partes al haber quedado promovida y evacuada, y demostrada la

existencia de una sentencia previa de nulidad de una compra venta por

demás admitida como simulada, representando la primera maquinación

fraudulenta que da lugar al presente juicio, en donde se discute justamente

la materialización del fraude procesal.

De manera que no logra entender la Sala, como el formalizante

pretende plantear la presente delación que justamente delimita el medio

probatorio promovido y evacuado por las partes que demuestran la


ocurrencia de todas las maquinaciones fraudulentas en el tan citado juicio

de nulidad, hecho que no puede ser considerado como un extraño al presente

juicio. Así se decide.

En base a las consideraciones antes establecidas, considera esta Sala

que las presentes denuncias  II y III por defecto de actividad, enmarcada en

el quebrantamiento de los artículos 243 ordinal 4°, 12 y 506, todos del

Código de Procedimiento Civil, deben ser declaradas improcedentes. Así se

decide.
IV

El formalizante, de conformidad con lo establecido en el ordinal 1°

del artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, denunció el contenido

de los artículos 12, 15, 243 ordinales 3° y 5° y 244,  eiusdem, por considerar

la existencia de  “los vicios de omisión de pronunciamiento y de falta de

síntesis que demuestren como quedó trabada la litis”

En este sentido, el formalizante expuso lo siguiente:


 
“…Con apoyo en el ordinal 1° del Artículo (Sic) 313° del
Código de Procedimiento Civil, denuncio la infracción de
los Artículos (Sic) 12°, 15°, 243°, ordinales 3° y 5° y 244°
ejusdem, por haber incurrido la recurrida en los vicios de
omisión de pronunciamiento y de falta de síntesis que
demuestren como quedó trabada la litis.
 
En efecto en el acto de la litis de contestación de la
demanda, quien suscribe, al presentar Escrito (Sic) de
Contestación (Sic) de la demanda, negando, rechazando y
contradiciendo los hechos alegados por el Actor (sic) en el
juicio de Fraude (Sic) Procesal, (Sic) manifesté que el
demandante EDGARDO ROJAS LOPEZ, tenía
conocimiento desde el mes de julio de 2.010, de la acción
de nulidad incoada por mis Representados, incluso antes de
la celebración de la venta de fecha 30 de enero de 2.009,
suscrita por ante la Notaría Pública Segunda del Municipio
Maracaibo del Estado Zulia, anotada bajo el Nro. 43, Tomo
17, realizada por el mencionado ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON al Actor (Sic) EDGARDO ROJAS
LOPEZ, a quien le fue indicado que no realizara negocio
alguno con el referido bien, ya que la venta por la cual
adquirió ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON
había sido declarada nula, señalamientos éstos que hice en
el acto de la contestación de la demanda, siendo el caso
que la recurrida no decidió absolutamente nada sobre lo
alegado por mis Representados (Sic) en el acto de la
contestación de la demanda, ni se pronunció sobre lo
señalado en la contestación, lo cual se encontraba
suficientemente probado en las copias certificadas del
expediente 56.105 acompañado por el Actor (Sic) del
Escrito (Sic) Libelar (Sic) en el juicio de Fraude (Sic)
Procesal(Sic), tales como las actuaciones de su vendedor
causante, ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON en
el juicio de Nulidad (Sic) de Venta (Sic) y el ejercicio por
parte de éste del Recurso de Invalidación.

El Principio de Exhaustividad de la sentencia impone a los


jueces el deber de considerar y resolver todas y cada una
de las alegaciones que constituyen el problema judicial
debatido entre las partes, cuya violación se traduce en una
omisión de pronunciamiento. Hay omisión de
pronunciamiento cuando en la sentencia se deja de otorgar
o negar el amparo jurídico solicitado sobre algunas de las
alegaciones o peticiones de las partes, a menos que por
alguna razón legal el juez esté eximido de esa obligación,
cosa que no sucedió en el presente caso.

De la lectura íntegra de la recurrida, la Sala de Casación


Civil constatará que el ad quem omitió pronunciamiento
expreso, positivo y preciso con relación a lo alegado por
los demandados, por intermedio de quien suscribe como
Apoderado (sic) Judicial, (sic) en el acto de la contestación
de la demanda, en lo referente a la improcedencia de la
demanda de fraude procesal planteada por el accionante
EDGARDO ROJAS LOPEZ, como consecuencia de su
exacto y pleno conocimiento de la falta de consentimiento
en la venta mediante la cual adquirió el inmueble su
causante ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, del
juicio de Nulidad (sic) de Venta, (sic) de la sentencia
proferida en ese juicio, entre otros, todo lo cual la
recurrida ni siquiera en su narrativa ni en su dispositivo
menciona, lo cual evidencia, además de la omisión de
pronunciamiento, una censurable falta de síntesis que
demuestre como quedó trabada la litis.

Por tanto, al silenciar la Juzgadora (Sic) con competencia


funcional jerárquica vertical el alegato antes señalado y
expuesto por quien suscribe en el juicio de Fraude (Sic)
Procesal (Sic) en la litis de la contestación, dejando de
exponer así una síntesis clara, precisa y lacónica de cómo
quedo trabada la controversia infringió los ordinales 3° y
5° del Artículo (Sic) 243° del Código de Procedimiento
Civil, lo cual interesa al orden público.

Los razonamientos expresados han venido consolidándose


en sentencias como la Nro. 168 del 22 de junio de 2.001,
en el caso Emilia Martinez Rodríguez contra Francisco
García Ocaña, María Mercedes y Ana María García Feijoo,
expediente Nro. 00-347, así como en la sentencia Nro. 348
del 31 de octubre de 2000, expediente Nro. 99-987, en el
caso de Luis Juan Dieguez Urbina contra Linda Nassour
Homsy, recomendando respetuosamente la sentencia del 31
de marzo de 2.004, en el juicio Tohen de Venezuela S.R.L.
contra A. López, mediante la Casación de Oficio, donde se
declaró la nulidad de una sentencia por no decidir sobre
todo lo alegado en la contestación.

En consecuencia, solicito a la Sala declare procedente la


presente denuncia…”

Para decidir, la Sala observa:

El recurrente plantea el quebrantamiento de los artículos 12, 15, 243

ordinales 3° y 5° y 244 del Código de Procedimiento Civil,

fundamentándolo en vicios de omisión de pronunciamiento y de falta de

síntesis que demuestren cómo quedó trabada la litis.

Así mismo, tal y como se especificará más adelante, el formalizante

también delata principalmente el vicio de incongruencia negativa, en torno a

lo planteado por la parte co-demandada constituida por los ciudadanos

Mardualis Josefina Ochoa Valero e Inocencio Caicedo Gongora, en el


escrito de la contestación de la demanda.

Antes de emitir el pronunciamiento correspondiente en las actuales

denuncias unidas, la Sala, en observancia al planteamiento, debe en primer

orden instruir, que toda sentencia debe cumplir con unos requisitos

intrínsecos, contemplados en el artículo 243 del Código de Procedimiento

Civil, los cuales son de estricto orden público.

Y en este sentido, se ha señalado que los errores  in procedendo  de

que adolezca una sentencia de última instancia, constituyen un síntoma de


injusticia que debe reprimirse por medio de la nulidad de la sentencia, pues

los errores de tal naturaleza se traducen en violación de orden público. Y

cuando eso ocurre, lo denunciable precisamente se enmarcan en el recurso

por defecto de actividad derivado de los vicios de la sentencia, en los

diferentes ordinales del citado artículo 243, en el cual, cada uno de ellos

enmarca un vicio concreto  en su planteamiento.

Así bien, el ordinal 3° del artículo 243 del Código de Procedimiento

Civil, obliga al juez, por una parte, a indicar cómo ha quedado planteada la

controversia, de manera tal, que antes de entrar a motivar el fallo, mediante

el establecimiento de los hechos y la fundamentación del derecho, el juez

exponga con sus palabras en qué sentido y cómo quedó trabado el problema

judicial a resolver y, por otra parte, esa exposición deberá formularse a

través de una síntesis clara, precisa y lacónica.

En ese sentido, se deja de cumplir con la referida norma adjetiva,

cuando: 1) el juez se extiende en la narrativa señalando y transcribiendo

todos los actos que no tengan mayor relevancia, y; 2) el juez no realiza

ninguna síntesis, no dejando, en consecuencia, en forma clara, precisa y


lacónica los términos en que ha quedado planteado el asunto jurídico a

resolver.

En tal sentido, al considerar el quebrantamiento del ordinal 3° del

artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, se debe fundamentar en el

vicio de falta de síntesis de la decisión recurrida, por no existir una síntesis

clara, precisa y lacónica de la controversia.

En otro orden, de conformidad con lo pautado  en el ordinal 5° del

artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, el juez está obligado a


decidir de conformidad con lo alegado y probado en autos; en consecuencia,

en los supuestos en que el jurisdicente decide sin atenerse a las pretensiones

plasmadas en el libelo y en la contestación incurre en el vicio de

incongruencia, la que puede presentarse en tres tipos: a) positiva, cuando el

juez cosa distinta de lo pedido u otorga más de lo pedido en la demanda o

en la contestación (Ultrapetita). b) negativa o citrapetita, cuando se da

menos de lo que se ha pedido y; c) mixta, combinación de las anteriores que

se produce cuando se falla sobre objeto diferente al pretendido.

Es importante resaltar en este punto, que en la actual denuncia se

plantean a su vez, dos denuncias por defecto de actividad, en este sentido,

se advierte al formalizante su deber de plantear tales denuncias por

separado, advertencia que tiene lugar, por cuanto sin discriminación alguna,

delata el quebrantamiento de los ordinales 3° y 5° del artículo 243 del

Código de Procedimiento Civil, y en ese orden delata erradamente,  la

omisión de pronunciamiento (incongruencia negativa), y la falta de síntesis

que demuestren como quedó trabada la litis, haciendo en este sentido la

salvedad esta Sala que el citado ordinal 3° corresponde al vicio de falta de


síntesis, y el ordinal 5° al vicio de incongruencia.

Sin embargo, tratándose lo delatado, vicios que conllevan a la materia

de orden público que pudiera menoscabar el derecho inviolable a la defensa,

la Sala extrema sus funciones y procede a continuación verificar y analizar

separadamente tales vicios idealizados.

Así bien, concreta esta Sala, que el formalizante ha querido plantear

en primer orden, el quebrantamiento del ordinal 3° del artículo 243 del

Código de Procedimiento Civil, al haberse materializado según su entender,


el vicio de falta de síntesis de la decisión recurrida, sin embargo, en el

transcurso de toda la denuncia, el formalizante no ha transmitido, de qué

manera ha ocurrido esa inexistente síntesis de la controversia por fraude

procesal, ni mucho menos ha especificado, de qué manera  el juez se

extiende en la narrativa señalando y transcribiendo todos los actos que no

tengan mayor relevancia, así como tampoco ha demostrado ni indicado de

qué manera el juez no realiza ninguna síntesis, por lo que no dilucida el

formalizante en concreto en qué ámbito el juez  Ad Quem ha dejado de

establecer de forma clara, precisa y lacónica los términos en que ha quedado

planteado el asunto jurídico a resolver.

Razones por las cuales, bajo la presente denuncia enmarcada en el

ordinal 3° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, debe ser

desechada, por carecer de fundamentación alguna que permita transmitir en

qué sentido se ha procurado el vicio delatado. Así se establece.

En lo atinente a la denuncia por el quebrantamiento del artículo 243

ordinal 5° del Código de Procedimiento Civil, el formalizante lo enfoca

como una omisión de pronunciamiento, con un término muy generalizado,


sin distinguir precisamente qué tipo o forma de incongruencia se ha

presentado, al respecto, entiende la Sala que ha querido plantear el vicio de

incongruencia negativa al deducir que el formalizante entre otras cosas

afirma que al contestar la demanda, planteó que  “el demandante Edgardo

Rojas López, tenía conocimiento desde el mes de julio de 2010, de la acción

de nulidad incoada por mis representados, incluso antes de la celebración

de la venta de fecha 30 de enero de 2009[…] realizada por el mencionado

Roberto Segundo Ordoñez Padrón al actor Edgardo Rojas López, a quien le

fue indicado que no realizara negocio alguno con el referido bien, ya que
la venta por la cual adquirió Roberto Segundo Ordoñez Padrón había sido

declarada nula, señalamientos estos que hice en el acto de la contestación

de la demanda, siendo el caso que la recurrida no decidió absolutamente

nada”, y concluye que  “el Ad Quem omitió pronunciamiento expreso,

positivo y preciso con relación a lo alegado por los demandados, por

intermedio de quien suscribe como apoderado judicial, en el acto de la

contestación de la demanda de fraude procesal planteada por el accionante

Edgardo Rojas López, como consecuencia de su exacto y pleno

conocimiento de la falta de consentimiento en la venta mediante la cual

adquirió el inmueble su causante Roberto Segundo Ordoñez Padrón, del

juicio de nulidad de venta, de la sentencia proferida en ese juicio”.

Así bien, visto el anterior planteamiento, y tratándose la actual

delación invocada de un vicio que representa la incongruencia negativa de

un fallo, es necesario destacar lo que explanó la parte co-demandada antes

identificada en su respectivo escrito de contestación de la demanda que se

encuentra inserta en el folio 27 y vuelto de la pieza 2 del expediente:


 
“…Niego, rechazo y contradigo en todas y cada una de sus
partes el procedimiento intentado por el
ciudadano  EDGARDO  ROJAS LOPEZ, por no ser ciertos
los hechos esgrimidos en el libelo, ni asistirle el derecho.

PRIMERO:  No es cierto que el demandante  EDGARDO 


ROJAS LOPEZ  tuvo conocimiento recientemente del
procedimiento y la nulidad del documento de compra venta
que intentaron mis mandantes  INOCENCIO CAICEDO
GONGORA y MARDUALIS JOSEFINA OCHOA
VALERO, dicho ciudadano, tenía conocimiento desde el
mes de juicio del año 2010, lo cual demostraremos en su
oportunidad.

SEGUNDO:  Niego, rechazo y contradigo que el juicio de


la nulidad de venta haya constituido un FRAUDE
PROCESAL con el propósito deliberado de perjudicar al
hoy demandante  EDGARDO ROJAS LOPEZ,  quien funge
de demandante en la presente causa, ya que a él se le
manifestó personalmente que no hiciera negocios con ese
inmueble, por cuanto se íba a demandar la nulidad de esa
venta, a lo cual él contestó que él no pelaría ese boche, por
cuanto eso se lo estaban vendiendo muy barato.

TERCERO:  El demandante en cuestión  EDGARDO


ROJAS LOPEZ,  equivoca su estrategia por cuanto mis
poderdantes nunca han perjudicado al demandante de autos,
lo único que ellos hicieron fue alegar y defender un
derecho que por ley les corresponde, por lo cual negamos y
rechazamos el presente fraude.

CUARTO:  Si el demandante de autos cree tener algún


derecho, será en contra de su vendedor  ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZPADRO,  cuya acción sería la de
SANEAMIENTO, por cuanto este ciudadano demandó a
mis mandantes por INVALIDACIÓN como recurso
extraordinario, recurso este que fue declarado sin lugar…”
(Negrillas del escrito).

Observa la Sala, que de lo afirmado en la actual denuncia, el

formalizante en su escrito de contestación por un lado manifestó que el

demandante Edgardo Rojas López tuvo conocimiento desde el mes de juicio

de 2010, de la acción de nulidad del documento de compra venta que

intentaron sus mandantes, lo cual iban a demostrar en su oportunidad, que al

ciudadano Edgardo Rojas López se le manifestó que no hiciera negocios con

el inmueble en discusión por cuanto se iba a demandar la nulidad de la

compra venta, y finalmente negó en todo momento la materialización del

fraude procesal demandado.

Así bien, cabe destacar lo plasmado y decidido por el juez de la

recurrida:
 
“…En fecha 18 de junio de 2013, los co-demandados
MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, presentaron escrito
de contestación de la demanda en el cual negaron,
rechazaron y contradijeron los hechos alegados por el
actor, esbozando que el demandante tenía conocimiento
desde el mes de julio del año 2010, de la acción de nulidad
de venta incoada por sus representados; aduce que al
aludido ciudadano le fue manifestado personalmente que
no debía realizar negocios con el inmueble objeto del
contrato por cuanto se íba a demandar la nulidad de la
venta, no obstante el actor expresó, según indican, que no
perdería esa oportunidad producto de haberle sido vendido
muy económico.
 
…(OMISSIS)…
 
En el mismo sentido, aseveraron los co-demandados
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, que no han cometido
fraude procesal ya que lo único que han hecho es defender
un derecho que les corresponde por Ley, adicionando que
si el actor cree tener algún derecho, sería en contra de su
vendedor ROBERTO SEGUNDO ORDOÑES PADRON,
cuya acción sería, según su criterio, la de saneamiento.
 
…(OMISSIS)…
 
En tal sentido, quedó demostrado a juicio de esta juzgadora
superior el fraude procesal cometido por los ciudadanos
MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA en connivencia con
los ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ e
GENNER CAICEDO GARIZAO, en el juicio de nulidad   de
venta in examine , con quienes guardan un vínculo
familiar, como bien lo afirmaron los dos primeros co-
demandados nombrados, en su escrito de contestación
de la demanda, folio dieciocho (18) de la pieza principal
N° 2 del expediente  facti especie,   y no constituyó un hecho
controvertido en la presente causa, ya que con la
pretensión de nulidad de venta lo que pretendieron, en
criterio de esta operadora de justicia, fue conseguir una
sentencia que dejara sin efecto jurídico el documento que
acreditaba la propiedad del ciudadano ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, quien a su vez le vendió
el inmueble objeto del contrato al ciudadano EDGARDO
ROJAS LOPEZ,  quien se considera comprador de buena
fe, en virtud de no haber participado en el proceso
simulado. ASÍ SE DECLARA.
 
…(OMISSIS)…
 
En aquiescencia a los fundamentos de hecho y de derecho
expuestos y a los criterios jurisprudenciales  ut
supra  explanados, aplicados al análisis cognoscitivo del
contenido íntegro del caso  sub litis,   habiendo demostrado
el ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ el fraude procesal
cometido por los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO
GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y
GENNER CAICEDO GARIZAO en el juicio de nulidad de
venta, dada la postura que asumieron los presuntos
accionados en dicho proceso, frente a la pretensión de los
accionantes,  lo cual observa con alto escepticismo esta
Superioridad,  y no habiendo cumplido los demandados en
esta causa con lo establecido en los artículos 506 del
Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código Civil,
resulta forzoso para esta Juzgadora Superior, REVOCAR la
decisión proferida[...], en fecha 29 de octubre de 2014, y
consecuencialmente, se declara CON LUGAR el recurso de
apelación incoado por la parte demandante-recurrente…”
(Negrillas de la decisión).

Delimita la Sala, en aras de verificar el requisito de congruencia que

debe cumplir el fallo recurrido, que el formalizante en el escrito de

contestación delató la negación y el rechazo de la demanda de fraude

procesal planteada en su contra, así como el conocimiento que poseía el

ciudadano Edgardo Rojas López sobre la acción de nulidad de compra venta,

ventilada con anterioridad, con la promesa de demostrarlo en su

oportunidad, así como la advertencia a dicho ciudadano, quien constituyen

la parte accionante del presente juicio, de no realizar negocio alguno con el

referido bien en discusión, por cuanto se iba a demandar la nulidad de dicha

venta.

Basamento éste, que fue suscitado en la parte narrativa del fallo

recurrido, tomando en cuenta lo planteado por la parte co-demandada en su


escrito de contestación de la demanda, y después de analizar tales

argumentos, así como los establecidos por la parte actora y la otra parte co-

demandada, concluyó el juez de la recurrida que concurrieron suficientes

maquinaciones de carácter engañosa que dieron lugar a la declaratoria con

lugar de la apelación ejercida por el accionante, dentro de ellos, la

confesión de la parte co-demandada constituida por los ciudadanos Enilfa

María Garizao Tatiz y Genner Caicedo Garizao, que el juicio de nulidad de

venta decidido por el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,

Mercantil y Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, fue

utilizado con fines diferentes a la solución del conflicto en él planteado, así

como la citación producida en las instalaciones del tribunal de la causa, al

vincularse el conocimiento que tenían del juicio instaurado en su contra,

considerando que fue demostrado tales artificios engañosos, para finalmente

declarar con lugar la demanda por fraude procesal.

En ese sentido y bajo los parámetros planteados por el recurrente,

considera la Sala que el juez de la recurrida ha dado cumplimiento al

requisito planteado en el ordinal 5° del artículo 243 del Código de

Procedimiento Civil. Así pues, no se observa la configuración del vicio de


incongruencia negativa que ha querido plantear el recurrente, y como

consecuencia de ello, no pudo haberse quebrantado dicha disposición legal

denunciada, así como tampoco los artículos 12 y 15 del citado Código de

Procedimiento Civil.

Como corolario a lo inmediatamente dilucidado, la denuncia por

incongruencia negativa, bajo la fundamentación del menoscabo del ordinal

5° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, debe ser declarada

improcedente. Así se decide.


En lo atinente a la denuncia del artículo 244 del Código de

Procedimiento Civil, el formalizante no plantea fundamento alguno, lo cual,

cabe destacar, que podría influir en todo caso, a un basamento de la nulidad

del fallo en caso de haberse concretado el vicio delatado, o por la existencia

de algún vicio de inmotivación del fallo por contradicción entre los motivos

y el dispositivo, entre otros aspectos. Razón por la cual, la Sala desecha la

invocación de tal artículo, por no existir fundamentación ni sustento alguno.

Así se decide.

El recurrente, con fundamento en lo establecido en el ordinal 1° del

artículo 313 del Código de Procedimiento Civil, denunció la infracción por

parte de la recurrida de los artículos 12, 15, 243 ordinal 5°, 244 y

320, eiusdem, bajo el vicio de incongruencia.

En este sentido, el formalizante alegó lo siguiente:


 
“…Con apoyo en el ordinal 1° del Artículo 313° del
Código de Procedimiento Civil, denuncio la infracción de
los Artículos 12°, 15°, 243°, ordinal 5°, 244° y 320°
ejusdem, por haber incurrido la recurrida en incongruencia.
En efecto, la sentenciadora de la Alzada omitió
absolutamente pronunciarse sobre el Escrito (sic) de
Informes (sic) presentado oportunamente por ante el
Juzgado Cuarto de Primera Instancia en fecha 14 de febrero
de 2.014, por quien suscribe, en el que se realizaron
peticiones y alegatos fundamentales que no fueron tomados
en cuenta por la sentenciadora y cuyo análisis implica el
establecimiento de la existencia o no de una violación al
derecho de defensa.
Esta omisión constata que los argumentos allí contenidos
no fueron revisados por la sentenciadora de la recurrida.
Como se destaca en el Escrito (sic) de Informes (sic)
presentado por ante la primera instancia, ésta
Representación (sic) solicitó pronunciamiento respecto a
que cualquier decisión judicial tenía que incluir el que el
Actor (sic) en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic)
conocía a plenitud los juicios de Nulidad (sic) de Venta
(sic) y de Invalidación (sic) que constan en las copias
certificadas acompañadas por haber sido parte en esos
juicios su causante en la venta, ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON y que cualquier sentencia, además de
pronunciarse sobre ese conocimiento que el Actor (sic)
EDGARDO ROJAS LOPEZ tenía sobre los juicios
señalados, debía determinar la inexistencia de fraude
procesal, por cuanto ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON participó en todas las etapas del juicio de
Nulidad (sic) de Venta (sic) y de Invalidación, (sic) habida
cuenta de que en ese mismo Acto (sic) de Informes (sic),
denunciamos como actuaciones fraudulentas la conducta de
EDGARDO ROJAS LOPEZ, al solicitar la declaratoria de
un Fraude (sic) Procesal (sic), sin incluir en él a su
vendedor ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, y
estando el Actor (sic) en pleno conocimiento de todo lo
acontecido en el expediente N° 56.105, que acompaño
como documento fundamental al libelo de la demanda, lo
cual imponía a la Juez Superior Segundo, en la recurrida,
en resguardo del orden público constitucional, resolver al
conocer de actuaciones de dudosa probidad por parte del
Actor (sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ, en juicios
conocidos por él, en los cuales existen decisiones con
autoridad de cosa juzgada.
Así las cosas, además de las actuaciones fraudulentas
denunciadas en el Acto (sic) de Informes, (sic) en contra
del Actor (sic) en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic),
fue del conocimiento de la Juez del Juzgado Superior
Segundo, en contra de la sentencia definitiva dictada en
fecha 28 de junio de 2.010, por el Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de
la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, con ocasión al
juicio que por Nulidad (sic) de Venta (sic) fue incoado por
los Ciudadanos (Sic) INOCENCIO CAICEDO y
MARDUALIS OCHOA DE CAICEDO, en contra de
ENILFA GARIZAO TATIZ, GENNER CAICEDO y
ROBERTO SEGUNDO PADRÓN, Amparo Constitucional
contra sentencia que fue declarado inadmisible, vale decir,
Ciudadanos Magistrados que el conocimiento de las
denuncias sobre actuaciones fraudulentas por parte de la
Juez Superior de la recurrida, lo tuvo no sólo por la
denuncia de Fraude (sic) Procesal (sic) formulada por
quien suscribe en el Acto (sic) de Informes (sic) en la
primera instancia, sino por el conocimiento que la Juez de
ese Juzgado Superior Segundo tiene mediante el Principio
de Notoriedad Judicial, como se dijo, debido a que en ese
Juzgado Superior Segundo se tramitó el Recurso (sic) de
Amparo, (sic) juicio de Amparo (sic) que llegó al
conocimiento de la Juez de la recurrida en el Acto (sic) de
la Suscripción (sic) del Inventario(sic) del Tribunal (sic) al
momento de asumir el cargo como Juez Superior Segunda.
…Omissis…
Por lo que la recurrida ha debido resolver sobre esas
actuaciones del Actor, (sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ,
denunciadas como fraudulentas.
Con base a las anteriores consideraciones precedentes y a
la luz de la doctrina de la Sala de Casación Civil
reproducida del 10 de septiembre de 2.003, estimamos que
la Juez ad quem, infringió los Artículos 12° y 243°, ordinal
5° del Código de Procedimiento Civil, pues al no
escudriñar, como era su deber y valiéndose de todos los
medios a su alcance, las actuaciones denunciadas por quien
suscribe como fraudulentas en el Acto (sic) de Informes
(sic) y, en consecuencia, pronunciarse sobre tales hechos,
no se atuvo a lo alegado en autos; por el contrario, la Juez
Superior dio por buenas las referencias del Actor (sic) en
su Escrito (sic) Libelar (sic), sin estimar ni pronunciarse
sobre el Fraude (sic) Procesal (sic) denunciado por mí,
como Apoderado (sic) Judicial (sic), que iba dirigido a
enervar la demanda de Fraude (Sic) en cabeza del Actor
(sic) EDGARDO ROPJAS LOPEZ, era obligante para la
Juzgadora Superior Segunda, por ser hechos que
acontecieron en el devenir procesal, analizarlos hasta
llegar a establecer definitivamente la veracidad o no de lo
denunciado como actuaciones fraudulentas, tales como el
conocimiento del Actor (sic) EDGARDO ROJAS LOPEZ
del juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic) a través de su
causante ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON y del
Amparo Constitucional descrito, así como la ausencia de
pretensiones judiciales por parte de EDGARDO ROJAS
LOPEZ en contra de ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON, razón por lo que, al omitir pronunciamiento la
recurrida en forma expresa, positiva y precisa al respecto
infeccionó su decisión del vicio de incongruencia negativa,
lo que es suficiente para que la Sala proceda a corregir el
error detectado y restituya el orden público conculcado, a
través de la facultad ya expresada que le confiere el
Artículo (sic) 320° ejusdem, anulando el fallo del Tribunal
Superior Segundo y declarando la procedencia de la
presente denuncia.
En consecuencia, solicito a la Sala declare procedente la
presente denuncia…”

Para decidir, la Sala observa:

El formalizante en su denuncia, señaló que el  ad quem incurrió en el

vicio de incongruencia negativa al sostener que “… la  sentenciadora de la

alzada omitió absolutamente pronunciarse sobre el escrito de informes

presentado oportunamente por ante el Juzgado Cuarto de Primera Instancia

en fecha 14 de febrero de 2.014, por dicha parte co-demandada ”,

manifestando posteriormente que tales alegatos planteados en dicho escrito

de informes no decididos por el  ad quem, van referidos a “… que el actor en

el juicio por fraude procesal conocía a plenitud los juicios de nulidad de

venta y de invalidación que constan en copias certificadas acompañadas ”,

señalando en dicho escrito de informes “ como actuaciones fraudulentas, la

conducta del actor, al solicitar la declaratoria de un fraude procesal, sin

incluir en él a su vendedor Roberto Segundo Ordoñez Padrón ”.

Observa la Sala, que la actual denuncia se encuentra basada en

la incongruencia negativa por omisión de pronunciamiento de los alegatos

expuestos en el escrito de informes ante el juez de la primera instancia,

siendo importante advertir al formalizante que los mismos no fueron ante el

juez de alzada.

Así pues, se debe aclarar que tal vicio sólo procede cuando la omisión

de pronunciamiento pudiera ocurrir con respecto a lo alegado en el escrito


de informes presentado ante el juez de alzada y no ante el juez de primera

instancia .

Ahora bien, el  ad quem al decidir el recurso de apelación, pasa a

poseer plena jurisdicción y por efecto del principio de doble instancia

conoce de todo el proceso. En tal sentido, mal puede el formalizante

plantear el vicio de incongruencia negativa en virtud de alegatos planteados

en el escrito de informes ante el juez de cognición por cuanto estaría

denunciando supuestos vicios que pudieron haber ocurrido en la decisión de

primera instancia y no en la decisión propia de alzada.

En relación la violación del artículo 320 del Código de Procedimiento

Civil planteada por el formalizante, es importante advertir que dicha

disposición legal no puede ser denunciada como fundamento de una

denuncia por defecto de actividad, ya que dicha normativa se encuentra

estrictamente ligada a un planteamiento de casación sobre los hechos.

En base a lo anteriormente destacado, debe esta Sala desechar la

presente delación. Así se decide.

VI

De conformidad con el ordinal 1° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, el formalizante plantea el quebrantamiento de los

artículos 12, 15, 243 ordinal 5°, 244 y 320  eiusdem, por considerar que

el ad quem “no se atuvo a lo alegado y probado en autos”,  y porque “se

abstuvo de examinar los informes presentados en primera instancia”,  y

por “no haber examinado y resuelto todos y cada uno de los alegatos de las

partes”.
Estableció el formalizante, lo siguiente:
 
“…Con fundamento en lo previsto en el ordinal 1° del
Artículo 313° del Código de Procedimiento Civil, denuncio
la infracción por la recurrida de los Artículos 12°, por no
atenerse a lo alegado y probado en autos, 15°, por haberse
abstenido de examinar los Informes (sic) presentado en la
primera instancia, 243°, ordinal 5°, 244° y 320° ejusdem.
Por no examinar y resolver todos y cada uno de los
alegatos de las partes así como por la violación 272 del
Código de Procedimiento Civil.
En el fallo recurrido se configuro el vicio de omisión de
pronunciamiento o incongruencia negativa, debido a que no
emitió ningún tipo de criterio respecto de la excepción de
cosa juzgada, alegada por quien suscribe en el acto de
informes ante la Primera (sic) Instancia (sic), con
fundamento en la existencia en autos de la copia
certificada de la sentencia definitivamente firme dictada en
fecha 28 de junio de 2.010, en contra de ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, entre otros, causante en
la propiedad de EDGARDO ROJAS LOPEZ, incorporada a
los autos en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic) tanto
por la parte activa como pasiva, mediante las copias
certificadas del expediente N° 56.105, donde aparece esa
cosa juzgada.
Igualmente, de las copias certificadas acompañadas del
expediente N° 56.105, se evidencia también la cosa
juzgada que dimana de la sentencia definitiva de fecha 8 de
mayo de 2.012, en el juicio que por Invalidación (sic)
intentara ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON,
contra la sentencia del 28 de junio de 2.010, en forma
supuesta por la comisión de fraude en la citación, en el
juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic).

…Omissis…

La Sala de Casación Civil puede constatar de las actas del


expediente, específicamente del contenido de las copias
certificadas acompañadas al libelo de la demanda en el
juicio de Fraude (sic) Procesal (sic), de las pruebas
aportadas por las partes y del Escrito (sic) de Informes
(sic) presentado por quien suscribe ante la primera
instancia, de que ésta parte demandada alegó como hecho
nuevo a la demanda de Fraude (sic) (ya contenida en la
misma demanda) la circunstancia de que existía cosa
juzgada respecto a la falta de consentimiento en la venta
hecha a ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, así
como respecto de la inexistencia de Fraude (sic) Procesal
(sic) en la citación en el juicio de Nulidad (sic) de Venta
(sic), todo por efecto de la sentencias del 28 de junio de
2.010, y de la sentencia del 8 de mayo de 2.012, donde se
declaró Sin Lugar el Recurso de Invalidación intentado por
el causante del Actor (sic) en el juicio de Fraude, (Sic)
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, y se declaró
la inexistencia de fraude procesal en la citación en el
juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic).
Por consiguiente, la recurrida estaba en la obligación
expresa y precisamente el planteamiento de la parte
demandada, pues el alegato y la comprobación de la cosa
juzgada, es un asunto de aquellos que ameritan respuesta,
ya que una vez propuesto y comprobado con copias
certificadas, como en el presente caso, la sentenciadora de
la recurrida debió resolver lo siguiente: 1) Si es posible
alegar y demostrar en el proceso una defensa de tal
magnitud, equiparable a la prohibición de la ley de admitir
la acción de Fraude (sic) Procesal (sic) propuesta y 2) si su
respuesta es positiva, verificar si realmente existe la cosa
juzgada respecto de la ausencia de Fraude Procesal en la
citación, o si su conclusión es negativa, declarar la
improcedencia.

De la lectura detenida de la recurrida, la Sala puede


observar que incidentalmente, menciona el Escrito (sic) de
Informes (sic) de la parte demandada, en la primera
instancia, pero no los alegatos y pruebas de la cosa
juzgada  respecto de la inexistencia del fraude en la
práctica de la citación, al punto de que no llega a decir
nada respecto de los efectos de esa cosa juzgada, que
pulverizaban la posibilidad de plantearse nuevamente la
existencia o no de Fraude (sic) en la práctica de la citación
de los demandados en el juicio de Nulidad (sic) de Venta
(sic), en el expediente N° 56.105.
En consecuencia en el fallo recurrido se infringió el
ordinal 5° del Artículo 243° del Código de Procedimiento
(sic), en concordancia con el Artículo 12° ejusdem, por
omisión de pronunciamiento acerca de la inexistencia de
Fraude (sic) Procesal (sic) en la citación en el juicio de
Nulidad (sic) de Venta, (sic) contenido en la cosa juzgada
alegada y probada, todo lo cual hace procedente la
denuncia formulada…”  
 

Para decidir, la Sala observa:

El recurrente en su denuncia, delata la infracción por parte de la

recurrida de los artículos 12, 15, 243 ordinal 5°, 244 y 320 del Código de

Procedimiento Civil, por haber incurrido en el vicio de incongruencia

negativa.

Sostuvo el recurrente, que  “el juez de la recurrida no emitió ningún

tipo de criterio respecto de la excepción de cosa juzgada, alegada en el

escrito de informes ante primera instancia, con el fundamento de la

existencia en autos de la copia certificada de la sentencia definitivamente

firme dictada en fecha 28 de junio de 2010, en contra de ROBERTO

SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, entre otros, causante en la propiedad de

EDGARDO ROJAS LOPEZ, incorporada a los autos en el juicio de fraude

procesal tanto por la parte activa como pasiva, mediante las copias

certificadas del expediente número 56.105, donde aparece esa cosa

juzgada”.

Destaca nuevamente la Sala, que igual a la denuncia antes resuelta, l a

presente delación refiere a la  incongruencia negativa por omisión de

pronunciamiento de los alegatos expuestos en el escrito de informes ante el

juez de la primera instancia, siendo importante advertir que los mismos no

fueron ante el juez superior.

Así pues, se debe recalcar que tal vicio sólo procede cuando la

omisión de pronunciamiento (en los supuestos establecidos por la Sala) fue

incurrida por el juez superior, ya que por la apelación ejercida, éste posee
plena jurisdicción y por efecto del principio de doble instancia pasó a

conocer de todo el proceso.

Razón por la cual, la Sala desecha la presente delación bajo los

mismos parámetros con los que resolvió la sexta (VI) denuncia contenida en

el escrito de formalización del presente recurso extraordinario de casación.

Así se decide.

VII

De conformidad con el ordinal 1° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, el formalizante delata el quebrantamiento por parte de

la recurrida del ordinal 2° del artículo 243 del Código de Procedimiento

Civil, bajo el vicio de indeterminación subjetiva.

En tal sentido, el formalizante esboza lo siguiente:


 
“…Al amparo del ordinal 1° del Artículo 313° del Código
de Procedimiento Civil, denunciamos la infracción por la
recurrida del ordinal 2° del Artículo 243° ejusdem, por
haber incurrido en el vicio de Indeterminación (sic)
Subjetiva (sic)
En efecto, la demanda de Fraude (sic) Procesal (sic)
mediante la cual la recurrida declaró Con Lugar un recurso
de apelación contra la sentencia del 29 de octubre de
2.014, dictada por el Juzgado Cuarto de Primera Instancia,
revocando la aludida decisión y declarando Con Lugar la
demanda de Fraude (sic) Procesal (sic) incoado por el
ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ, declaró también
inexistente el juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic),
sentenciado el 8 de mayo de 2.010, mediante el cual se
declaró la nulidad del documento de compra venta
autenticado por ante la Notaría Pública Segunda   del
Municipio Maracaibo del Estado (sic) Zulia, en fecha 5 de
abril de 2.004, bajo el N° 01, Tomo 43.
Mediante el documento del 5 de abril de 2.004,  
identificado, los Ciudadanos (sic) ENILFA GARIZAO
TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO, sin el debido
consentimiento de su cónyuge y concubino, vendieron un
inmueble al Ciudadano (sic) ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, siendo el caso que la demanda por
Fraude (sic) Procesal (sic) del juicio de Nulidad (sic) de
Venta (sic), y su consecuente inexistencia, fue intentado
contra las dos personas participantes en la venta del 5 de
abril de 2.004, como vendedoras, pero no se incluyó en el
extremo pasivo del juicio de Fraude (sic) Procesal (sic) al
comprador de ese inmueble ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, quien a su vez lo vendió a
EDGARDO ROJAS LOPEZ, el día 30 de enero de 2.009,
por ante la Notaría Pública Segunda de Maracaibo, por
documento autenticado bajo el N° 43, Tomo 17, vale decir
que, ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, como
comprador en la venta del 5 de abril de 2.004, y vendedor
del inmueble a EDGARDO ROJAS LOPEZ, en el
documento del 30 de enero de 2.009, forma parte de un
litis consorcio pasivo necesario u obligatorio, pero que por
razones ignotas hasta el presente no fue pretensionado (sic)
en el juicio de Fraude (sic) Procesal (sic).
La recurrida en el Capítulo TERCERO denominado DE
LOS ANTECEDENTES, al folio 4, determinada esa
condición de litis consorcio pasivo obligatorio o necesario
de ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, aunque la
Juez Superior Segunda (sic) a lo largo de su fallo y a pesar
de haber hecho ese reconocimiento, omitió señalarlo como
miembro integrante del litis consorcio   pasivo, aún cuando
hizo muchas referencias a ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, en la sentencia del 24 de abril de
2.015, cuando declara:
‘Del estudio pormenorizado de las actas que conforman el
presente expediente, se desprende:
Que en fecha 23 de noviembre de 2.012, el Juzgado Cuarto
de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito
de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, admitió
demanda de fraude procesal incoada por el ciudadano
EDGARDO ROJAS LOPEZ, en contra de los ciudadanos
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO,
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, ENILFA MARIA
GARIZSAO TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO,
mediante la cual manifestó el demandante que el ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, venezolano,
mayor de edad, titular de la cédula de identidad N°
7.812.703, le vendió un inmueble distinguido con el N°
100B-91, ubicado en la Avenida 33 del barrio Santa Clara
en jurisdicción de la Parroquia Cristo de Aranza del
Municipio Maracaibo del Estado (sic) Zulia, como consta
de documento autenticado por ante la Notaría Pública
Segunda del Municipio Maracaibo del estado Zulia, en
fecha 30 de enero de 2009, bajo el N° 43, tomo 17.
Señala que el inmueble adquirido pertenecía al ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, como se
obtiene de documento autenticado por ante la Notaría
Pública Segunda del Municipio Maracaibo del Estado (sic)
Zulia, en fecha 05 de abril de 2004, bajo el N° 01, tomo
47, conforme al cual los ciudadanos ENILFA GARIZAO
TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO le adjudicaron la
propiedad.
Indica que previa a la venta realizada, el era poseedor del
referido bien, en virtud de contrato de arrendamiento
celebrado, sin embargo, dada la sentencia dictada por el
Juzgado Segundo de Primera Instancia   en lo Civil
Mercantil y Tránsito de la Circunscripción Judicial del
estado Zulia, en fecha 28 de junio de 2010, que declaró la
nulidad de la venta realizada por los ciudadano ENILFA
GARIZAO Y GENNER CAICEDO al ciudadano ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, quedó sin efecto por vía
de consecuencia, la venta que realizó el último de los
nombrados ciudadanos, motivo por el cual, le fue
manifestado por los abogados de la ciudadana
MARDUALIS OCHOA VALERO, que debía hacer entrega
del bien anteriormente identificado.
Refiere que la pretensión de nulidad de venta incoada por
los ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA en contra
de los ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ,
GENNER CAICEDO GARIZAO y ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, se fundamenta en la falta de
consentimiento de los ciudadanos INOCENCIO CAICEDO
GONGORA y MARDUALIS OCHOA VALERO, en la
citada venta, toda vez que para el momento en que se
celebró el referido negocio jurídico, el mencionado
ciudadano era concubino de la vendedora ENILFA
GARIZAO y la ciudadana supra señalada esposa del co-
vendedor GENNER CAICEDO GARIZAO.’
Tal como claramente se observa de la transcripción parcial
del texto de la recurrida, el ad quem ciertamente omitió
señalar como miembro integrante del litis consorcio pasivo
necesario al Ciudadano (sic) ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON forma parte de un litis consorcio
pasivo necesario, de los llamados obligatorios.
Bajo estos presupuestos de hecho, estimamos que la
decisión emanada de la Juez Superior Segundo infringió el
requisito establecido en el ordinal 2° del Artículo 243° del
Código de Procedimiento Civil ya que existe en la presente
decisión una evidente “indeterminación subjetiva”, lo cual
es a todas luces violatoria de los principios de igualdad y
celeridad procesal, ya que, como se ha indicado, en el
presente procedimiento, ciertamente se omitió la mención
completa de un integrante del litis consorcio pasivo
necesario de los accionados en la presente controversia,
como es ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON,
quien fue co-demandado en el juicio de Nulidad (sic) de
Venta (sic), por haber sido comprador del inmueble, y
quien fue parte actora en el juicio que por Invalidación
(sic) se incoara contra la sentencia que declaro la nulidad
de la venta, siendo el caso que al tener los atributos
procesales señalados, forma parte de un litis consorcio
pasivo necesario en el presente juicio de Fraude (sic)
Procesal (sic), aunque no haya sido pretensionado (sic),
pero que la Juez Superior Segunda a pesar de haber hecho
referencia en la recurrida a que ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON fue el comprador en la venta
declarada nula, Actor (sic) en el juicio de Invalidación y
vendedor del inmueble a EDGARDO ROJAS LOPEZ, lo
cual lo convirtió en litis consorte, lo silenció en la
identificación de las partes contendientes y en el
dispositivo del fallo recurrido, ya que de haberle dado trato
como integrante de un litis consorcio pasivo necesario, la
sentencia recurrida habría tenido como obligación la
declaratoria Sin Lugar del Fraude (sic) Procesal (sic).
Nos sentimos obligados a formular en la presente denuncia,
el señalamiento a la Sala de que la sentencia recurrida trata
de un fallo dentro de un juicio de Fraude (sic) Procesal
(sic), que declaró extinguido un proceso con sentencia
definitivamente firme con los atributos de cosa juzgada,
sentencia la recurrida que se fundamentó en los Artículos
17° y 170° del Código de Procedimiento Civil, y esos
Artículos autorizan al Juez a tomar de oficio todas las
medidas necesarias establecidas en la Ley, tendentes a
prevenir o sancionar las faltas a lealtad y probidad en el
proceso, las contrarias a la ética profesional, la colusión y
el fraude procesal, o cualquier acto contrario a la majestad
de la justicia y al respeto que se deben los litigantes,
habida cuenta, Ciudadanos Magistrados, que, ya es hora de
que se detenga la conducta de muchos jueces que
adulterando la institución del fraude procesal, logran que
el mismo sea útil para todo, si un Juez está facultado para
revisar el eventual fraude procesal cometido, también está
autorizado para considerar como sujeto de una relación
procesal a quien fuera parte en el juicio que se pretende
extinguir por fraude procesal, para no llegar con ligerezas
a una sentencia cargada, a juicio nuestro, de abuso de
autoridad e inconstitucionalidad.
Por las razones expuestas, esta parte concluye que en el
presente caso de Fraude (sic) Procesal (sic), existe por
parte de la Juez Superior Segunda, en la recurrida, una
indeterminación subjetiva respecto a un litis consorte, de
los llamados necesarios u obligatorios, circunscrita –como
ya se dijo- a la omisión en que incurrió la ad quem de
mencionar de manera completa a los integrantes del litis
consorcio pasivo necesario existente por parte de la
demandada, razón por la cual infringió el ordinal 2° del
Artículo 243° del Código de Procedimiento Civil…”

Para decidir, la Sala observa:

El formalizante delató la infracción por parte de la recurrida del

ordinal 2° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil, al establecer

que en la sentencia recurrida  “en el capítulo Tercero denominado De Los

Antecedentes, al folio 4, determina esa condición de litis consorcio pasivo

obligatorio o necesario de ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON,

aunque a lo largo de su fallo y a pesar de haber hecho ese reconocimiento,

omitió señalarlo como miembro integrante del litis consorcio pasivo”.

Ahora bien, el ordinal 2º del artículo 243 del Código de

Procedimiento Civil, se refiere a la mención de las partes procesales como

uno de los requisitos que debe contener todo fallo, y esto tiene su origen en

la necesidad de que se establezca, sin lugar a duda, sobre quién o quiénes

recae el fallo, toda vez, que el efecto de la cosa juzgada en la sentencia,


tiene sus límites subjetivos determinados por las partes que han intervenido

en la controversia. ( Cfr. Sentencia N° RC-367 de fecha 7 de junio de 2005,

Exp. N° 2005-000097, caso: Víctor Vegas Ibarra contra Luís Labarca

Rincón y otros ).

Observa la Sala, que el vicio de indeterminación bien sea objetiva o

subjetiva, se encuentra enmarcada en el ordinal 6° del artículo 243 del

Código de Procedimiento Civil, así pues, en lo atinente a la indeterminación

subjetiva, ella se produce en los supuestos en que en la sentencia dejan de

mencionarse las partes y sus apoderados con infracción del ordinal 2° del

artículo 243 eiusdem.

Con ocasión a ello, es importante acotar que con base al principio de

unidad del fallo, si en alguna de las partes de la sentencia se identifica el

objeto de la decisión y no se hace en el dispositivo, ello no será razón para

que la sentencia se estime viciada de indeterminación

Así pues, esta Sala de acuerdo a los diuturnos, pacíficos y

consolidados criterios doctrinales y jurisprudenciales reiterados en la

transcripción que,  ad exemplum , se vierte a continuación, ha indicado en


muchas oportunidades que dicho vicio se patentiza al  “omitir el

sentenciador el nombre de la persona condenada o absuelta. el vicio de

indeterminación tiene estrecha relación con el principio de la

autosuficiencia de la sentencia, que según la doctrina reiterada de la sala,

toda sentencia debe bastarse a sí misma y debe llevar en sí misma la

prueba de su legalidad, sin que, a tal efecto, pueda depender de otros

elementos extraños que la complementen o perfeccionen ”.(Cfr. Fallos de

esta Sala, N° RC-662 del 9 de agosto de 2006. Exp. N° 06-191, caso de C.A.
El Cafetal contra Sucesión Arráiz; N° RC-67 del 27 de febrero de 2007,

Exp. N° 06-594, caso de S.F Transporte, C.A contra C.N.C.P Services LTD,

S.A., y N° RC-132 del 11 de mayo de 2010, Exp. N° 08-627, caso de Celia

Moreno (viuda) de Castillo contra Cecilia Castillo y otro).

Por otra parte, esta Sala considera oportuno indicar en cuanto la

figura del litisconsorcio, que quienes la integran no pueden actuar en el

proceso en una forma caprichosa, por cuanto, la misma se encuentra

regulada en el artículo 146 del Código de Procedimiento Civil, que

establece:  “Podrán varias personas demandar o ser demandadas

conjuntamente como litisconsortes: a) Siempre que se hallen en estado de

comunidad jurídica con respecto al objeto de la causa; b) Cuando tengan

un derecho o se encuentren sujetas a una obligación que derive del mismo

título; c) En los casos 1°, 2° y 3°, del artículo 52…”

Así las cosas, el litisconsorcio necesario responde a un criterio de

necesidad que impone la presencia de varios litigantes en el mismo proceso;

y existe una pretensión única con varios sujetos legitimados, para que la

demanda sea interpuesta por éstos, o también que lo sea contra ellos y no
solo contra unos, sino necesariamente contra todos, y dicha figura tiene sus

momentos procesales para ser alegada, e inclusive de oficio ser agregada

por el juzgador de la causa en caso de que sea procedente, y en ese sentido,

en caso de haber sido incluida, necesariamente el juez en su dispositivo

respectivo, debe incluir y condenar en caso de que así resulte, a todos los

que conforman el litis consorcio pasivo, incluyendo el que haya sido

integrado en su oportunidad como necesario, y previo haberle garantizado

su derecho constitucionalmente inviolable a la defensa.


De manera que, la Sala considera necesario transcribir lo alegado por

el demandante en su escrito contentivo del libelo de la demanda:

 
“…Es en virtud de todo lo antes expuesto, así como con
fundamento a lo establecido en los artículos 17 y 170
ambos del Código de Procedimiento Civil, así como en la
citada Jurisprudencia (sic), que en nombre de mi mandante
acudo a su competente autoridad, a demandar como
efectivamente lo hago por  FRAUDE PROCESAL  a los
ciudadanos  MURDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO,
INOCENCIO CAICEDO, ENILFA MARIA GARIZAO
TATIS (sic) y GENNER CAICEDO GARIZAO , (…),
supuestos actora y co-demandados en el fraudulento
procedimiento…”

De igual manera, la Sala pasa a transcribir la parte pertinente del

fallo de alzada, que expresamente señaló lo siguiente:

 
“…DISPOSITIVO
 
Por los fundamentos expuestos, este  JUZGADO
SUPERIOR SEGUNDO EN LO CIVIL, MERCANTIL Y
DEL TRÁNSITO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN
JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA,  administrando justicia
en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por
autoridad de la Ley, en el juicio de  FRAUDE
PROCESAL incoado por el ciudadano  EDGARDO ROJAS
LOPEZ en contra de los ciudadanos  MARDUALIS
OCHOA VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO
CAICEDO GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO,  declara:
PRIMERO : CON LUGAR el recurso de apelación
interpuesto por el ciudadano  EDGARDO ROJAS
LOPEZ, por intermedio de su apoderado judicial  HELI
ROMERO MENDEZ (…).
SEGUNDO : SE REVOCA la aludida decisión de fecha 29
de octubre de 2014, proferida por el Juzgado sSic)  a-quo  ,
en el sentido de declarar  CON LUGAR la demanda
de FRAUDE PROCESAL incoado por el
ciudadano  EDGARDO ROJAS LOPEZ  en contra de los
ciudadanos  MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO GONGORA,
ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER
CAICEDO GARIZAO,  consecuencialmente, se
declara INEXISTENTE el juicio de nulidad de venta
incoado por los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO
GONGORA en contra de los ciudadanos ENILFA MARIA
GARIZAO TATIZ, GENNER CAICEDO GARIZAO y
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, mediante el
cual el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y Tránsito de esta circunscripción judicial,
declaró la nulidad del documento autenticado por ante la
Notaría Pública Segunda del Municipio Maracaibo del
Estado Zulia, en fecha 5 de abril de 2004, bajo el N° 01,  
tomo 47…”

Del fallo de alzada, se observa que el litisconsorcio pasivo se

encuentra constituido desde el momento en que se incoó la demanda

por Murdualis Josefina Ochoa Valero, Inocencio Caicedo Gongora, Enilfa

María Garizao Tatiz y Genner Caicedo Garizao, partes procesales que así

fueron identificados como parte vencida y condenada en el dispositivo del

fallo recurrido, en virtud de haberse declarado con lugar la demanda por

fraude procesal incoada en su contra.

En ese orden, el ciudadano Roberto Segundo Ordoñez Padrón, que si

bien el tribunal lo menciona indiscutiblemente como actuante en el juicio

que se llevó a cabo por nulidad del contrato de compra venta allí discutido,

queda claro que en actual proceso por fraude procesal no ha sido incluido en

su debida oportunidad como litis consorte pasivo necesario, tal y como lo

aclama el recurrente, por consiguiente, jamás puede el a d quem mencionarlo

como parte demandada en el dispositivo del fallo.


Por todo lo anterior expuesto, el  ad quem si cumplió con el requisito

exigido en el ordinal 2° del artículo 243 del Código de Procedimiento Civil,

y en consecuencia, se declara la improcedencia del delatado vicio de

indeterminación subjetiva por parte de la recurrida. Así se decide.

RECURSO DE CASACIÓN

POR INFRACCIÓN DE LEY

         Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, el formalizante delata el quebrantamiento de los

artículos 12 y 243 ordinal 4°, por la falta de aplicación del artículo

509 ibídem, bajo el vicio de la “inmotivación del fallo por falta de análisis

de las pruebas”.

En tal sentido, el formalizante señaló lo siguiente:


 
“…Con apoyo en el ordinal 2° del Artículo 313 del Código
de Procedimiento Civil, denunciamos la infracción por la
recurrida de los Artículos 12 y 243, ordinal 4° del Código
de Procedimiento Civil, por falta de aplicación del Artículo
509 ejusdem, por la comisión del vicio de inmotivación en
el fallo por la falta de análisis de las pruebas.
La presente delación demuestra la ocurrencia del vicio de
inmotivación en el fallo del ad quem, por la falta absoluta
de análisis de las pruebas documentales, contentivas de las
copias certificadas del expediente N° 56.105, del juicio
que concluyó con la sentencia declarativa de Nulidad (sic)
de Venta (sic), hoy definitivamente firme, así como de la
sentencia en el Juicio (sic) de Invalidación (sic), también
definitivamente firme ante la ausencia de la proposición
del Recurso de Casación en su contra.
…Omissis…
El silencio de prueba, como especie del vicio de
inmotivación, se configura en dos casos específicos: a)
Cuando el Juzgador omite en forma absoluta toda
consideración sobre un elemento probatorio existente en
los autos, cuando los silencia totalmente; y, b) Cuando no
obstante   que la prueba es señalada, es decir, cuando el
Juzgador deja constancia de que esta en el expediente, no
lo analiza, contrariando la norma que el examen le impone,
así sea la prueba, inocua, ilegal e impertinente, puesto que,
precisamente, a esa calificación no puede llegarse si la
prueba no es considerada, como bien supo establecerlo la
Sala de Casación Civil en sentencia del 26 de mayo de
1.994, en el juicio Joaquín Ramón Manzano Padrón contra
Néstor Luis Viloria y Otro.
Respecto del análisis de la prueba documental contenida en
las copias certificadas del juicio de Nulidad (sic) de Venta
(sic), expediente N° 56.105, sentenciado por el Juzgado
Segundo de Primera Instancia, la recurrida al proceder al
análisis y juzgamiento de la copia certificada del
expediente expresó lo siguiente:
‘Esta Sentenciadora Superior le otorga el correspondiente
valor probatorio conforme a lo previsto en el artículo 111
del Código de Procedimiento Civil, producto de ser
copias de actuaciones procesales públicas y privadas
contenidas en el expediente 56.105, expedidas y
certificadas por la Secretaria del Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de
la Circunscripción Judicial del Estado (sic) Zulia en
fecha 17 de mayo de 2.012. Y ASÍ SE ESTABLECE’.
Sin embargo, a pesar de certificar la recurrida que de ese
expediente N° 56.105, se evidencia la existencia de una
demanda por Nulidad (sic) de Venta (sic), en la que
aparece como comprador ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, causante del Actor (sic) EDGARDO
ROJAS LOPEZ, no analiza ni juzga la existencia de esa
venta, ni la participación de ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON como comprador, ni la existencia o
no de ese ciudadano como causante del Actor (sic) en el
juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic), ni el juicio de
invalidación, ni la existencia o no del debido y obligado
consentimiento que debieron dar el cónyuge y la concubina
a los vendedores de ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON, en la venta del 5 de abril de 2.004,   ni analiza la
recurrida la necesaria autorización que debieron dar
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, a los Ciudadanos
(Sic) ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ Y GENNER
CAICEDO GARIZAO, respectivamente.
En cumplimiento de lo dispuesto en el Aparte Segundo del
Artículo 313° del Código de Procedimiento Civil, indico
que las infracciones denunciadas por falta de análisis de
pruebas, fue determinante en el dispositivo de la sentencia,
ya que debió aplicar y no lo hizo los Artículos 272° del
Código de Procedimiento Civil y 1.395°, ordinal 3° del
Código Civil, ya que de las copias certificadas del
expediente 56.105, se evidencia de la sentencia del
Juzgado Segundo de Primera Instancia de fecha 28 de junio
de 2.010, y de la sentencia en el juicio de Invalidación
(sic) de ese mismo Juzgado (sic) de fecha 21 de mayo de
2.012, ambas definitivamente firmes donde fue parte
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRÓN, causante de
Ciudadano (sic) EDGARDO ROJAS LÓPEZ, que la venta
objeto de nulidad, fue hecha sin el consentimiento de un
cónyuge y de una concubina.
En el mismo sentido, la infracción de falta de análisis de
las pruebas contenidas en las copias certificadas
acompañadas al libelo de la demanda en el juicio por
Fraude (sic) Procesal (sic) resultó determinante en el
dispositivo de la recurrida, por cuanto de haber realizado
el análisis de las pruebas conforme al Artículo 509° del
Código de Procedimiento Civil, la recurrida hubiera tenido
que aplicar el Artículo 168° del Código de Civil que exige
el consentimiento de ambos cónyuges o concubinos para
enajenar a título gratuito o oneroso o para gravar los
bienes gananciales, cuando se trata de inmuebles.
En cumplimiento de lo establecido en el numeral 4° del
Artículo 317° del Código de Procedimiento Civil,
especificamos que la norma jurídicas que el Tribunal de
última instancia   debió aplicar y no aplicó, para resolver la
controversia son los citados Artículos 168° y 787° del
Código Civil, por las razones antes expresadas.
En el mismo sentido, la Juez de la recurrida no analizó ni
juzgó la cosa juzgada que surgió de la sentencia del 28 de
junio de 2.010, proferida en el juicio de Nulidad (sic) de
Venta (sic), sentencia que se encuentra definitivamente
firme, ni analizó ni juzgó las citaciones practicadas en el
juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic) y la convalidación
expresa y tácita de esas citaciones en el señalado juicio
56.105.
Asimismo, la Juez de la recurrida en el fallo del 24 de abril
de 2.015 no analizó, ni juzgó la sentencia definitiva
proferida en el juicio o recurso de invalidación dictada por
el mismo Juzgado Segundo de Primera Instancia en fecha
21 de mayo de 2.012, intentado por el Ciudadano (sic)
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, de
conformidad con lo previsto por el ordinal 1° del Artículo
328° del Código de Procedimiento Civil que trata de la
invalidación por falta de citación, o el error o el fraude
cometidos en la citación para la contestación de la
demanda.
En esta materia, la doctrina de la Sala de Casación Civil
tiene establecido que falta de examen y análisis de las
pruebas, como las señaladas, y la apreciación cabal de la
prueba, producen como resultado viciado el fallo por la
inmotivación que de allí deriva, con violación del ordinal
4° del Artículo 243° del Código de Procedimiento Civil, en
concordancia con la sanción de nulidad establecida en el
Artículo 244° ejusdem…”. (Mayúsculas del texto).

Para decidir, la Sala observa:

El recurrente fundamenta la actual denuncia por infracción de ley en

el quebrantamiento de los artículo 12 y 243 ordinal 4°, del Código de

Procedimiento Civil, y la falta de aplicación del artículo 509  eiusdem, por

cuanto sostiene la materialización del vicio de inmotivación en el fallo


recurrido, por falta absoluta de análisis de las pruebas documentales,

contentivas en las copias certificadas del expediente N° 56.105, del juicio

que concluyó con la sentencia declarativa de nulidad de venta, hoy

definitivamente firme, así como de la sentencia del juicio de invalidación,

también definitivamente firme ante la ausencia de la proposición del recurso

en su contra.

Ahora bien, destaca la Sala que el formalizante, si bien sostiene en la

presente denuncia el vicio de inmotivación, para fundamentar la falta de


aplicación del artículo 509 del Código de Procedimiento Civil, se debe

advertir, que ha querido denunciar el vicio de silencio de prueba, para lo

cual, extremando sus funciones, pasa a analizar la configuración o no del

vicio que finalmente en esencia ha querido plantear el recurrente.

En torno al vicio de silencio de pruebas, la Sala ha establecido

reiteradamente que se materializa cuando el jurisdicente ignora por

completo el medio probatorio, o hace mención de él, pero no expresa su

mérito probatorio, así bien, la Sala en sentencia N° RC-302 de fecha 3 de

junio de 2015, caso de Néstor Carrero contra Blanca Herrera, expediente N°

14-824, señaló lo siguiente:


 
“…De la prolija denuncia, el formalizante acusa el vicio de
silencio de pruebas de la recurrida por cuanto  “omitió
examinar el expediente N° 2307, tanto el principal, como
el cuaderno de medidas, así como la copia simple del acta
de matrimonio civil contraído por el ciudadano Nestor
Carrero y Mariela Gómez Becerra el 15/12/2000, que
demuestra que los hechos allí inmersos son relevantes
para cambiar el dispositivo del fallo” .
Es criterio reiterado de esta Sala que el vicio de silencio de
pruebas se produce cuando el sentenciador ignora por
completo el medio probatorio, o hace mención de él pero
no expresa su mérito probatorio, pues el representante del
órgano jurisdiccional está en la obligación de valorar todas
y cada una de las pruebas presentadas por las partes con
independencia de quien la promovió, siendo que    para que
pueda declararse procedente el vicio delatado   de silencio
de pruebas,  el examen de la prueba denunciada como
silenciada debe ser necesario para resolver el mérito de la
controversia, queriendo decir esto, que la falta de
apreciación de dicho material probatorio, necesariamente
debe incidir en forma determinante en lo dispuesto en el
fallo del cual se trate…”

 
Ahora bien, el recurrente señaló que el  ad quem no analizó ni juzgó el

documento probatorio contenido en las copias certificadas del expediente

N° 56.105, y tratándose del vicio del silencio de prueba, la Sala considera

necesario transcribir el fallo recurrido, que expresamente señaló lo

siguiente:
 
“…Pruebas de los co-demandados MARDUALIS
JOSEFINA OCHOA VALERO e INOCENCIO CAICEDO
GONGORA
Promovieron en la etapa probatoria:
El mérito favorable de las actas procesales.
Al respecto cabe expresar, que a pesar de que el anterior
aforismo no constituye específicamente un medio de
prueba, se enciende como un principio procesal que el Juez
como director del proceso y en garantía a la aplicación de
la tutela judicial efectiva, debe tener en cuenta para
fundamentar su pronunciamiento definitivo, y solo así será
estimado.
Y ASÍ SE DECLARA.
Ratificó y promovió, copia certificada de sentencia
definitiva dictada por el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la
Circunscripción Judicial del estado Zulia, dictada en el
expediente N° 56.105 de la nomenclatura interna de ese
juzgado, ello a los fines de demostrar que el ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRÓN, ejerció todos
los recursos en el juicio incoado en su contra.
Esta Sentenciadora Superior le otorga el correspondiente
valor probatorio conforme a lo previsto en el artículo 111
del Código de Procedimiento Civil, producto de ser copia
certificada de actuaciones procesales públicas y privadas
contenidas en el expediente N° 56.106, expedida y
certificada por la Secretaria del Juzgado Segundo de los
Municipios Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y San
Francisco de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia,
en fecha 25 de mayo de 2013. Y ASÍ SE ESTABLECE…”.
Mayúsculas y resaltado del texto).

 
De la transcripción del fallo de la alzada, se observa que el  ad

quem analizó y emitió el respectivo valor probatorio de conformidad con lo

establecido en el artículo 111 del Código de Procedimiento Civil, a las

copias certificadas contentivas del expediente N° 56.106, expedida y

certificada por la Secretaría del Juzgado Segundo de los Municipios

Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y San Francisco de la Circunscripción

Judicial del estado Zulia, en fecha 25 de mayo de 2013.

En este orden, y en el sostenido criterio jurisprudencial de esta Sala,

el juez de la recurrida identificó en primer lugar las referidas copias

certificadas como instrumentos probatorios aportado por las partes, y

seguidamente, le otorgó el respectivo valor probatorio, y con ello, distingue

la Sala, que el vicio de silencio de pruebas delatado no se evidencia tal

como fue delatado, pues, contrario a lo sostenido por el recurrente, el  ad

quem si identificó el instrumento probatorio delatado como silenciado, el

cual fue analizado y posteriormente le otorgó el respectivo mérito

probatorio, tal y como previamente se evidenció del fallo transcrito.

Motivo por el cual, la Sala concluye en establecer la improcedencia


de la infracción por falta de aplicación del artículo 509 del Código de

Procedimiento Civil. Así se decide.

II

Con fundamento en el ordinal 2° del artículo 313 del Código de

Procedimiento Civil, el formalizante delata el quebrantamiento de los

artículos 12, 15, 243 ordinal 5° y 320  eiusdem, por la errónea interpretación

de los artículos 506  ibídem  y 1.354 del Código Civil.


El formalizante, en su escrito de formalización señaló lo siguiente:
 
“…Con apoyo en el ordinal 2° del Artículo 313 del Código
de Procedimiento Civil, denunciamos la infracción por la
recurrida de los Artículos 12, 15, 243, ordinal 5 y 320
ejusdem, por la errónea interpretación de los Artículos 506
del Código de Procedimiento Civil y 1354 del Código
Civil, al cometer la Juez un error de juzgamiento en la
fijación de los hechos, que derivó en la errónea
interpretación del Artículo 506 del Código de
Procedimiento Civil, como consecuencia del claro
desequilibrio procesal cometido en la sentencia impugnada,
en beneficio de una parte y perjuicio de la otra, y en la
violación del derecho a obtener una sentencia justa,
frustrando el hallazgo de la verdad, con una equivocada
distribución de la carga de la prueba, equivocando el fin
último del proceso, que no es otro que encontrar y
satisfacer la justicia.
En efecto, se evidencia del Escrito (sic) Libelar (sic) por
Fraude (sic) Procesal (sic) que el mismo se fundamenta,
según el contenido de la misma demanda que en el juicio
por Nulidad (sic) de Venta (sic) se cometió Fraude (sic)
Procesal (sic) por “la práctica de la citación de los
demandados en la sede de los tribunales de justicia”,
aunque en el acto de contestación de la demanda los
demandados negaron, rechazaron y contradijeron todos y
cada uno de los alegatos esgrimidos por la Parte (sic)
Actora (sic), manifestando que la comparecencia en el
mismo día de los co-demandados ENILFA MARIA
GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO en la
sede del Tribunal, no constituye Fraude (sic) Procesal (sic)
alguno.
Así las cosas, distribuida de esa manera la carga de la
prueba, la recurrida al folio 25 de la sentencia y 141 del
Expediente (sic), declaró lo siguiente:
‘En aquiescencia a los fundamentas de hecho y de
derecho expuestos y a los criterios jurisprudenciales up
supra explanados, aplicados al análisis cognoscitivo del
contenido integro del caso sub litis, habiendo demostrado
el ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ el fraude
procesal cometido por los ciudadanos MARDUALIS
OCHOA VALERO DE CAICEDO,INOCENCIO
CAICEDO GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ Y GENNER CAICEDO GARIZAO, en el juicio de
nulidad de venta, dada la postura que asumieron los
presuntos accionados en dicho proceso, frente a la
pretensión de los accionantes, lo cual observa con alto
escepticismo esta Superioridad,  y no habiendo cumplido
los demandados en esta causa con lo establecido en el
artículo 506 del Código de Procedimiento Civil y 1354
del Código Civil , resulta forzoso para esta Juzgadora
Superior, REVOCAR la decisión proferida por el
JUZGADO CUARTO DEPRIMERA INSTANCIA EN LO
CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA,
en fecha 29 de octubre de 2.014, y consecuencialmente,
se declara CON LUGAR el recurso de apelación incoado
por la parte demandante-recurrente, y así se plasmará en
forma expresa, precisa y positiva en el dispositivo del
fallo a ser dictado en la presente causa. Y ASÍ SE
DECIDE.’
De todo lo antes transcrito se desprende, palmariamente y
sin lugar a dudas, que la Juez de la recurrida distorsionó la
realidad procesal del caso, revirtiendo ilegalmente la carga
de la prueba, pues toda la carga de la prueba, tanto de los
alegatos del Actor (sic) de Fraude (sic) Procesal (sic),
como su negación a los mismos en cabeza de los
demandados, señalando que “y no habiendo cumplido los
demandados en esta causa con lo establecido en los
artículos 506 del Código de Procedimiento (sic) y 1354 del
Código Civil”.
Esto claramente determina un típico caso de desigualdad
procesal entre las partes, que evidencia palmariamente la
ruptura del equilibrio procesal, violentando con ello el
derecho a la defensa de los demandados, en franca
infracción de los postulados constitucionales contenidos en
los Artículos 26 y 257 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela, referentes a las garantías de
tutela judicial efectiva, de una justicia gratuita, accesible,
imparcial, idónea, transparente, autónoma, independiente,
responsable, equitativa y expedita, sin dilaciones
indebidas, sin formalismos o reposiciones inútiles, donde
el proceso constituye un instrumento fundamental para la
realización de la justicia.
…Omissis…
Es por ello que la Juez de Alzada causó un claro
desequilibrio procesal perjudicando con ello a la parte
demandada, al invertir la carga de la prueba en el juicio,
cuando equivocadamente determinó que los demandados
debían probar la inexistencia del fraude en la práctica de la
citación en el juicio de Nulidad (sic) de Venta (sic), no
obstante que la parte demandada de forma expresa negó ese
supuesto fraude procesal, encontrándose probadas las
afirmaciones de la parte demandadas en las copias
certificadas contentivas del juicio de Nulidad (sic) de
Venta (sic), cuya sentencia se encontraba definitivamente
firme y de la sentencia también definitivamente firme
donde se declaró Sin Lugar la Invalidación (sic) por fraude
en la citación, lo que generó un desequilibrio en las cargas
procesales de las partes, imponiendo a una, una obligación
que no tenia y eliminando una carga a la otra, la cual si era
su obligación, que resultó determinante en el dispositivo de
la recurrida, puesto que de haber interpretado
correctamente los Artículos 506 del Código de
Procedimiento Civil y 1354 del Código Civil, habría
declarado Sin Lugar la pretensión por Fraude (sic) Procesal
(sic), conforme a las normas de derecho que rigen la carga
de la prueba en los procesos civiles, antes especificadas.
Ahora bien, en primer plano, con esta conducta la Juez de
Alzada violó las normas de orden público y garantías
constitucionales antes especificadas, derivando en un claro
desequilibrio procesal de las partes, que trajo como
consecuencia en un segundo plano, un error de derecho o
de juzgamiento, en la apreciación de una regla expresa para
el establecimiento de los hechos, como es la contenida en
el Artículo 506 del Código de Procedimiento Civil,
referente a la carga de la prueba en los juicios civiles,
norma que compromete efectivamente al orden público, por
estar vinculada estrechamente la materia probatoria, con el
debido proceso y derecho a la defensa de las partes
consagrados en los ordinal 1° y 8° del Artículo 49 de la
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela,
dado que el Artículo 506°, antes citado, sujeta la labor de
juzgamiento del juez, para fijar los hechos que en
definitiva quedaron demostrados, indicándole como debe
razonar para fijar los hechos y resolver la controversia…”.
(Mayúsculas y resaltado del texto)

Para decidir, la Sala observa:


El recurrente plantea el quebrantamiento de los artículos 12, 15, 243

ordinal 5° y 320 del Código de Procedimiento Civil, para fundamentar lo

que ha considerado como errónea interpretación de los artículo

506 eiusdem y 1.354 del Código Civil, con lo cual considera que el  ad

quem “cometió un error de juzgamiento en la fijación de los hechos, que

derivó en la errónea interpretación del citado artículo 506, como

consecuencia del claro desequilibrio procesal cometido en la sentencia

impugnada, en beneficio de una parte y perjuicio de la otra, y en violación

del derecho a obtener una sentencia justa, frustrando el hallazgo de la

verdad, equivocando el fin último del proceso, que no es otro que encontrar

y satisfacer la justicia”

Concluye el formalizante, señalando que  “con esta conducta la juez

de alzada violó normas de orden público y garantías constitucionales antes

especificadas, derivando en un claro desequilibrio procesal de las partes,

que trajo como consecuencia en un segundo plano, un error de derecho o

juzgamiento,   en la apreciación de una regla expresa para el

establecimiento de los hechos, como lo es la contenida en el artículo 506


del Código de Procedimiento Civil , referente a la carga de la prueba en los

juicios civiles, norma que compromete efectivamente al orden público, por

estar vinculada estrechamente la materia probatoria”.

Ahora bien, el artículo 243 ordinal 5° del Código de Procedimiento

Civil establece el requisito de congruencia que debe contener toda decisión,

de manera que, al considerar quebrantada dicha disposición legislativa que

corresponde a un vicio de procedimiento, debe obligatoriamente ser

denunciado bajo el amparo del recurso por defecto de actividad como vicio

de incongruencia del fallo, y ello también lleva consigo a la fundamentación


en los artículos 12 y 15  eiusdem, razón por la cual, dichas normativas

adjetivas deben ser desechadas como fundamento de la actual denuncia.

Por otro lado, el vicio de error de interpretación de una norma legal

expresa, se patentiza cuando  se desnaturaliza su sentido y se desconoce su

significado, en cuyo supuesto, el juzgador aun conociendo la existencia y

validez de la norma apropiada al caso, yerra en su alcance general y

abstracto, haciéndose derivar de ella consecuencias que no resultan de su

contenido.

En torno a las denuncias referentes al establecimiento o apreciación

de los hechos, o de las pruebas, de conformidad con el artículo 320 del

Código de Procedimiento Civil, previo apoyo en el ordinal 2° del artículo

313 eiusdem, el formalizante debe tener presente que su denuncia debe estar

dirigida en el marco de la Casación sobre los Hechos, la cual presenta

múltiples hipótesis de acuerdo al espíritu de la denuncia planteada.

Ahora bien, entiende la Sala que el formalizante ha querido destacar

en la actual delación, la inversión de la carga de la prueba de las partes en


base a la errónea interpretación que considera incurrió el  ad quem en el

contenido y alcance de de los artículos 506 del Código de Procedimiento

Civil y 1.354 del Código Civil, y bajo esos parámetros, la Sala extremando

sus funciones pasa a continuación a considerar el presente planteamiento en

base al vicio delatado.

Al respecto, el recurrente señaló que el  ad quem le impuso a los

demandados una carga probatoria no conforme a la ley y lo alegado por las

partes referida específicamente a la “demostración de la inexistencia del

fraude en la práctica de la citación en el juicio de nulidad de venta, no


obstante que la parte demandada de forma expresa negó ese supuesto fraude

procesal”, lo cual, afirma el formalizante que dicha carga probatoria

recaería en el demandante.

Con respecto a los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil

y 1.354 del Código Civil , delatados como erróneamente interpretados por

el ad quem, los mismos señalan expresamente lo siguiente:


 
“Artículo 506.- Las partes tienen la carga de probar sus
respectivas afirmaciones de hecho. Quien pida la ejecución
de una obligación debe probarla, y quien pretenda que ha
sido libertado de ella, debe por su parte probar el pago o el
hecho extintivo de la obligación.
Los hechos notorios no son objeto de prueba.”

Artículo 1.354.- Quien pida la ejecución de una obligación


debe probarla, y quien pretenda que ha sido libertado de
ella debe por su parte probar el pago o el hecho que ha
producido la extinción de su obligación.”

Las disposiciones legales antes transcritas, enmarcan la distribución

de la carga de la prueba de las partes, y en ese sentido, nuestro legislador

patrio es muy claro al imputar la obligación de demostrar a quien ha

alegado o afirmado la existencia de un hecho determinado, así como

también, tendrá la carga probatoria, quien pretenda afirmar haber sido

liberado de una obligación que se le imputa, bien sea demostrando el pago o

la extinción de su obligación.

Por otro lado, esta Sala ha señalado respecto al contenido y alcance

de los artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código

Civil, en sentencia N° RC-247 de fecha 6 de mayo de 2015, caso de Betty

Zambrano contra Jorge Peñuela, expediente N°  14-270, lo siguiente:


 
“…Ahora bien, considerando que el vicio denunciado versa
sobre los artículos 12 y 506 del Código de Procedimiento
Civil, y 1.354 del Código Civil, señalados por los
formalizantes como infringidos, pasa esta Sala a examinar
su contenido, los cuales, establecen lo siguiente:
El artículo 12 del Código de Procedimiento Civil dispone:
“…Artículo 12.-Los jueces tendrán por parte de sus actos
la verdad, que procurarán conocer en los límites de su
oficio. En sus decisiones el Juez debe atenerse a las
normas del derecho a menos que la Ley lo faculte para
decidir con arreglo a la equidad. Debe atenerse a lo
alegado y probado en autos, sin poder sacar elementos de
convicción fuera de éstos ni suplir excepciones o
argumentos de hecho no alegados ni probados. El Juez
puede fundar su decisión en los conocimientos de hecho
que se encuentren comprendidos en la experiencia común o
máximas de experiencia.
Mientras que el artículo 506 ibídem, expresa:
“…Artículo 506. Las partes tienen la carga de probar sus
respectivas afirmaciones de hecho. Quien pida la ejecución
de una obligación debe probarla, y quien pretenda que ha
sido libertado de ella, debe por su parte probar el pago o el
hecho extintivo de la obligación.
Los hechos notorios no son objeto de prueba…”.
Por su parte, el artículo 1.354 del Código Civil establece:
“...Artículo 1.354. Quien pida la ejecución de una
obligación debe probarla, y quien pretenda que ha sido
libertado de ella debe por su parte probar el pago o el
hecho que ha producido la extinción de su obligación…”.
Las normas precedentemente transcritas regulan el
principio de la verdad procesal y el deber que tienen los
jueces de ceñirse a lo alegado y probado en autos, y
consagra igualmente, el principio de la legalidad, el cual
consiste en que los jueces no tienen más facultades que las
que le otorgan las leyes, y que sus actos son únicamente
válidos cuando se funden en una norma legal y se ejecuten
de acuerdo con lo que ella prescribe, sin descartar que las
facultades y los poderes de los cuales ostentan pueden
estar contenidos en las Leyes expresamente o de una
manera implícita, debiendo en el último caso inferirse
necesariamente de ellas y no proceder de una
interpretación falsa o maliciosa de su texto, y los
siguientes a la distribución de la carga de la prueba, y
establecen claramente que corresponde al actor probar los
hechos constitutivos, es decir, aquellos que crean o
generan un derecho a su favor, y traslada la carga de la
prueba al demandado en relación con los hechos extintivos,
modificativos e impeditivos.
Al respecto de la distribución de la carga de la prueba, esta
Sala en sentencia Nº RC-226 del 23 de marzo de 2004,
expediente Nº 2003-339, reiterada en fallo N° RC-244 de
fecha 13 de junio de 2011, expediente N° 2010-491, caso:
Lilian Josefina Sánchez De Sisa y otro, contra Ana Janet
Chacón Bautista, estableció lo siguiente:
“...El artículo 506 del Código de Procedimiento Civil
establece que  “las partes tienen la carga de probar sus
respectivas afirmaciones de hecho. Quien pida la
ejecución de una obligación debe probarla, y quien
pretenda que ha sido libertado de ella, debe por su parte
probar el pago o el hecho extintivo de la obligación. Los
hechos notorios no son objeto de prueba”
La citada norma regula la distribución de la carga de la
prueba al establecer que todo aquél que afirma un
hecho tiene que probarlo para que su alegato no se
considere infundado . En tal sentido, esta Sala mediante
sentencia N° 193 del 25 de abril de 2003 (caso: Dolores
Morante Herrera c/ Domingo Antonio Solarte y Ángel
Emiro Chourio), expresó:

‘En el derecho procesal moderno, corresponde a la parte


que afirma el hecho, esto es, aquella que tiene interés en
obtener la consecuencia jurídica que asigna la norma
general y abstracta a ese hecho, demostrar al juez la
realización concreta del mismo y provocar en él la
convicción de la verdad del hecho; y a la parte que tiene
interés en obtener el rechazo de la pretensión,
demostrar los hechos extintivos o modificativos de la
misma. Tiene apoyo esta tesis en el principio del
contradictorio y se la denomina ‘carga subjetiva de la
prueba”,  independientemente de que esté expresamente
distribuida por una norma o implícita en la estructura
misma del proceso. Los límites de la controversia quedan
planteados con el ejercicio de la pretensión que se hace
valer en la demanda y con el ejercicio de la defensa o
excepción que hace valer el demandado en la contestación.
Como es lógico, ambos actos requieren la alegación de
los hechos en que se fundamentan, y tales afirmaciones
determinan el thema probandum y los respectivos
sujetos gravados con la carga de probar los hechos en
virtud de la correlación que debe existir entre la carga
de la alegación y la carga de la prueba.  Es allí la máxima
latina tan socorrida en textos y en fallos:  Onus probandi
incumbit ei qui asserit  (La carga de la prueba incumbe al
que afirma). En síntesis, en el derecho moderno, ambas
partes pueden probar. A: el actor, aquellos hechos que
fundamentan su pretensión; B: el demandado, aquellos
hechos que fundamentan su excepción o defensa; que es lo
mismo que decir: las partes tienen la carga de probar sus
respectivas afirmaciones de hecho  (Vid: Rengel Romberg
Arístides. Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano
según el nuevo Código de 1987. Ed. Exlibris. Caracas
1991. Tomo III. p 277 y ss).
...Omissis...
La jurisprudencia de la casación, considerando la distinta
posición del demandado en particular, ha interpretado la
máxima reus in exceptione fit  actor, y acoge la doctrina
generalmente aceptada de cuando el demandado no se
encierra en la pura negación de las pretensiones, sino que
expone razones de hecho para discutirlas, adopta en el
proceso una actitud dinámica, y la contienda procesal se
desplaza de la pretensión, a las razones que la enervan, y
el riesgo de la falta de pruebas también se desplaza, porque
el actor no tiene que probar nada, puesto no es de la
realidad de su pretensión de lo que se trata, sino de las
razones contendientes de aquellas (GF. N° 17 (2° etapa) p
63)...” (Resaltado del texto)
En atención a las normas jurídicas citadas y al precedente
jurisprudencial antes transcrito, se pone de manifiesto que
si el demandado se limita únicamente a efectuar una simple
negación de las afirmaciones del actor, corresponderá
entonces al actor toda la carga de la prueba. No obstante,
si surge una actitud dinámica del demandado en la cual no
se limite a la contradicción pura y simple de la pretensión
de su oponente, sino que expone particulares razones de
hecho para discutirlas, precisamente porque presenta entre
esas razones hechos impeditivos, modificativos o
extintivos de las pretensiones de su contraparte, está
asumiendo la carga de la prueba, por tanto, de lo que logre
demostrar en ese sentido, dependerá su triunfo…”.

 
De acuerdo a la anterior jurisprudencia de la Sala, se tiene que los

artículos 506 del Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código Civil ,

regulan expresamente la distribución de la carga de la prueba entre las

partes procesales, y establecen que corresponde al demandante probar los

hechos constitutivos, es decir, aquellos que crean o generan un derecho a su

favor, y trasladan la carga de la prueba al demandado con relación a los

hechos extintivos, modificativos e impeditivos.

En tal sentido, la Sala considera necesario transcribir  in extenso el

fallo emanado de la alzada, a fin de verificar si el  ad quem incurrió en la

infracción de ley delatada por el recurrente en casación:

 
“…                        TERCERO
DE LOS ANTECEDENTES
De un estudio pormenorizado de las actas que conforman el
presente expediente, se desprende:
…Omissis…
En fecha 18 de junio de 2013, el representante judicial de
los co-demandados ENILFA GARIZAO y GENNER
CAICEDO GARIZAO, presentó escrito de contestación de
la demanda en el cual negó, rechazó y contradijo todos y
cada uno de los alegatos esgrimidos por la parte actora,
manifestando que no es cierto que el juicio de nulidad de
venta seguido ante el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la
Circunscripción Judicial del Estado (sic) Zulia, por los
ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO
e INOCENCIO CAICEDO GONGORA, en su contra,
expediente N° 56.106, constituya un fraude procesal
cometido en perjuicio de la administración de justicia y del
ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ.
Señala, que no es cierto que las citaciones practicadas a
sus poderdantes en fecha 9 de junio de 2008, en los
pasillos del Edificio Torre Mara, por el Alguacil del
Juzgado Tercero de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, hayan sido practicadas como parte del
presunto fraude alegado por el actor. Asevera, que solo
dicho funcionario sabe los motivos por los cuales le
constaba que eran sus representados los accionantes en el
juicio de nulidad, y que en caso de haber fraude, el
Alguacil del Juzgado Tercero también sería co-partícipe y
cómplice en la comisión del perjuicio de la administración
de justicia y tales fundamentos serían aplicables a las
citaciones practicadas el día 24 de marzo de 2009 por el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, tribunal al que correspondió el
conocimiento ante la inhibición de la Juez del Juzgado
Tercero.
Manifiesta, que sus poderdantes son madre e hijo y que su
comparecencia en los tribunales se debió al conocimiento
que tenían del mencionado juicio propuesto en su contra.
Alega, que es cierto que en el juicio de nulidad afirmaron
sus mandantes que la venta que habían hecho al ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON fue una venta
simulada, ya que la misma no era realmente una venta sino
un préstamo a interés. Asegura, que sus mandantes fueron
sorprendidos en su buena fe ya que el inmueble tenía un
valor para ese momento de DOSCIENTOS CINCUENTA
MIL BOLÍVARES (Bs. 250.000,00) y la operación se
realizó por la cantidad de CIENTO CINCUENTA MIL
BOLÍVARES (Bs. 150.000,00), que fue la cantidad que
recibieron en préstamo. Indica, que posteriormente
celebraron un contrato de arrendamiento con fundamento
en el cual el ciudadano ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON logró desalojar a sus representados, por falta de
pago de los cánones.
En fecha 18 de junio de 2013, los co-demandados
MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, presentaron escrito
de contestación de la demanda en el cual negaron,
rechazaron y contradijeron los hechos alegados por el
actor, esbozando que el demandante tenía conocimiento
desde el mes de julio del año 2010, de la acción de nulidad
de venta incoada por sus representados; aduce que al
aludido ciudadano le fue manifestado personalmente que
no debía realizar negocios con el inmueble objeto del
contrato por cuanto se iba a demandar la nulidad de la
venta, no obstante el actor les expresó, según indican, que
no perderían esa oportunidad producto de haberle sido
vendido muy económico.
Manifiestan que no han cometido fraude procesal ya que lo
único que han hecho es defender un derecho que les
corresponde por ley, y adicionan que si el actor cree tener
algún derecho, sería contra su vendedor ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, cuya acción sería, según
su criterio, la de saneamiento, por cuando dicho ciudadano
demandó a sus representados por invalidación como
recurso extraordinario, el cual fue declarado sin lugar. Por
los motivos expuestos, solicita se declare sin lugar la
demanda.
En fecha 18 de julio de 2013, el apoderado judicial de los
co-demandados MARDUALIS JOSEFINA OCHOA
VALERO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA, invocaron
el mérito favorable de las actas procesales y promovieron
prueba testimonial, posiciones juradas y prueba
documental.
…Omissis…
Pruebas de los co-demandados MARDUALIS JOSEFINA
OCHOA VALERO e INOCENCIO CAICEDO
GONGORA
Promovieron en la etapa probatoria:
El mérito favorable de las actas procesales.
Al respecto cabe expresar, que a pesar de que el anterior
aforismo no constituye específicamente un medio de
prueba, se enciende como un principio procesal que el Juez
como director del proceso y en garantía a la aplicación de
la tutela judicial efectiva, debe tener en cuenta para
fundamentar su pronunciamiento definitivo, y solo así será
estimado.
Y ASÍ SE DECLARA.
Ratificó y promovió, copia certificada de sentencia
definitiva dictada por el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la
Circunscripción Judicial del estado Zulia, dictada en el
expediente N° 56.105 de la nomenclatura interna de ese
juzgado, ello a los fines de demostrar que el ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRÓN, ejerció todos
los recursos en el juicio incoado en su contra.
Esta Sentenciadora Superior le otorga el correspondiente
valor probatorio conforme a lo previsto en el artículo 111
del Código de Procedimiento Civil, producto de ser copia
certificada de actuaciones procesales públicas y privadas
contenidas en el expediente N° 56.106, expedida y
certificada por la Secretaria del Juzgado Segundo de los
Municipios Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y San
Francisco de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, en fecha 25 de mayo de 2013. Y ASÍ SE
ESTABLECE.
Testimonial de los ciudadanos PEDRO BRICEÑO SALAS y
ALBERTO SILVA GUEDES (…).
Verifica esta operadora de justicia que el Tribunal de
Primera Instancia comisionó un Juzgado de (sic) Municipio
Maracaibo, Jesús Enrique Lossada y San Francisco de la
Circunscripción Judicial del Estado (sic) Zulia, no
obstante, la misma no fue evacuada, motivo por el cual se
desestima en aplicación del artículo 507 del Código de
Procedimiento Civil. Y ASÍ SE DECIDE.
Posiciones juradas del demandante EDGARDO ROJAS
LOPEZ.
Dentro de este marco, se obtiene del expediente bajo
estudio que el Tribunal  a-quo fijo (sic) la oportunidad para
evacuar dicha prueba, sin embargo, la misma no fue
evacuada, consecuentemente se desestima en aplicación del
artículo 507 del Código de Procedimiento Civil. Y ASÍ SE
DECLARA.
Pruebas de los co-demandados ENILFA MARIA
GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO
Se deja constancia que los prenombrados demandados no
promovieron medios probatorios en la presente causa. Y
ASÍ SE DECLARA.
…Omissis…
Conclusiones
Verifica esta Tribunal de Alzada que la presente causa se
contrae a juicio de fraude procesal incoado por el
ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ en contra de los
ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO GONGORA, ENILFA
MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO
GARIZAO, con el propósito que se deje sin efecto el juicio
de nulidad de venta decidido por el Juzgado Segundo de
Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Tránsito de la
Circunscripción Judicial del Estado  (sic) Zulia, expediente
N° 56.106, así como la sentencia en él proferida en fecha
28 de junio del año 2010, que declaró con lugar la demanda
y nula la venta realizada por los ciudadanos ENILFA
MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO
GARIZAO, al ciudadano ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, mediante documento autenticado por
ante la Notaría Pública (…), lo que produjo en
consecuencia, según su dicho, la nulidad de la venta que le
realizó el ciudadano ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON, conforme a documento autenticado por ante la
Notaría Pública (…), y que le fue exigida la entrega del
bien objeto del contrato.
Aseguró el actor que  lo que pretendieron los ciudadanos
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO,
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, ENILFA MARIA
GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO GARIZAO,
presuntos demandantes los dos primeros y presuntos
demandados los dos segundos, en el juicio de nulidad de
venta, con el fraude procesal -según su criterio- cometido
en dicho proceso, fue conseguir la nulidad del documento
de venta objeto del mismo, y obtener de esta manera la
restitución del inmueble signado con el N° 100B-91,
ubicado en la avenida 33 del Barrio Santa Clara, en
jurisdicción de la Parroquia Cristo de Aranza del
Municipio Maracaibo del Estado  (sic) Zulia, todo lo cual
justifica -según su apreciación- el ahínco de los accionados
en quedar citados en el referido juicio.
A los efectos de demostrar que fue perjudicado con el
mencionado juicio de nulidad de venta, alega que
actualmente cursa por ante el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la
Circunscripción Judicial del Estado  (sic) Zulia, expediente
N° 57.165, contentivo del juicio de reivindicación incoado
en su contra por la ciudadana MURDUALIS JOSEFINA
OCHOA VALERO, misma co-demandante en el juicio que
denomina fraudulento, quien a través de dicho proceso
desconoce el carácter de propietario que obtuvo, según su
criterio, antes de la declaratoria de nulidad judicial del
documento de venta objeto de esa pretensión.
Por su parte, los co-demandados ENILFA GARIZAO y
GENNER CAICEDO GARIZAO, alegaron que  no es
cierto que el juicio de nulidad de venta seguido ante el
Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo Civil,
Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, por los ciudadanos MARDUALIS
OCHOA VALERO DE CAICEDO e INOCENCIO
CAICEDO GONGORA, en su contra, causa N° 56.106,
constituya un fraude procesal cometido en perjuicio de la
administración de justicia y del ciudadano EDGARDO
ROJAS LOPEZ, por cuanto asistieron personalmente al
Edificio Torre Mara, según sus dichos, producto de ser
madre e hijo y de tener conocimiento del mencionado
proceso propuesto en su contra.
En el mismo sentido, aseveraron los co-demandados
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA, que  no han
cometido fraude procesal ya que lo único que han hecho es
defender un derecho que les corresponde por Ley  (sic),
adicionando que si el actor cree tener algún derecho, sería
en contra de su vendedor ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, cuya acción sería, según su criterio,
la de saneamiento.
Expuesto lo anterior, procede esta Juzgadora Superior a
citar las previsiones normativas aplicables al presente
caso:
…Omissis…
Ahora bien, verifica esta Juzgadora Superior que se
desprende del expediente Nº 56.105, contentivo de la
demandada de nulidad de venta incoada por los ciudadanos
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA en contra de los
ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ, GENNER
CAICEDO GARIZAO y ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ
PADRON, decidido por el Juzgado Segundo de Primera
Instancia en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la
Circunscripción Judicial del  (sic) Zulia y consignado en
actas en copias certificadas, que los accionantes en dicho
juicio solicitaron la nulidad de la venta efectuada por los
ciudadanos ENILFA GARIZAO y GENNER CAICEDO al
ciudadano ROBERTO ORDOÑEZ, mediante documento
autenticado por ante la Notaría Pública Segunda del
Municipio Maracaibo del Estado  (sic) Zulia, en fecha 5 de
abril de 2004, bajo el N° 01, tomo 47.
De la misma manera, se obtiene de dicho proceso, que los
co-demandados ENILFA GARIZAO y GENNER
CAICEDO convinieron en todos y cada uno de los
argumentos expuestos por los demandantes , y
reconocieron en el escrito de contestación de la demanda,
que riela al folio ciento treinta y tres (133) con su vuelto,
de la pieza N° 1 del presente expediente, que:  “hemos
venido sosteniendo en forma sistemática y continua que
la venta que ha dado origen a este proceso fue una venta
simulada, la cual se efectuó para garantizar un préstamo
en dinero con unos intereses muy altos rayanos (sic) en la
usura, el cual consideran mis mandantes que cancelaron
en su totalidad al ciudadano ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON. En dicha negociación se otorgó
como garantía el inmueble objeto descrito en la demanda
cuyos datos de fecha de notaria damos por reproducidos
íntegramente en esta contestación y que están
suficientemente explanados en el libelo. En tal sentido
nunca solicitaron la autorización de sus respectivas
parejas al respecto; nunca estuvo en el ánimo la entrega
del inmueble al codemandado en esta causa, ciudadano
ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON y el mismo
estaba al tanto de la situación que eran personas con (sic)
en situación de concubinato y matrimonio
respectivamente”.  (Negrilla propia)
Aspecto éste que también reconocieron en el escrito de
contestación a la demanda en la presente causa, en el que
aseveraron que por documento autenticado por ante la
Notaría Pública  (…), vendieron al ciudadano ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, un inmueble signado con
el N° 100B-91, situado en el barrio Santa Clara, en
jurisdicción de la parroquia Cristo de Aranza del municipio
Maracaibo del Estado  (sic) Zulia, dando por válido tal
negocio jurídico. No obstante, en el mismo escrito de
contestación a la demanda afirmaron que la venta que
habían realizaron al ciudadano ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, fue una venta simulada, ya que la
misma no era realmente una venta sino un préstamo a
interés y que fueron sorprendidos en su buena fe ya que el
inmueble objeto del contrato tenía un valor para ese
momento de DOSCIENTOS CINCUENTA MIL
BOLÍVARES (Bs. 250.000,00), y la venta se efectuó por la
cantidad de CIENTO CINCUENTA MIL BOLÍVARES (Bs.
150.000,00), que fue la cantidad que recibieron, según sus
dichos en calidad de préstamo.
Reconocieron además, que para el momento de la
celebración del referido contrato de venta, la ciudadana
MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO era esposa
del co-vendedor GENNER CAICEDO GARIZAO y que el
ciudadano INOCENCIO CAICEDO GONGORA era
concubino de la ciudadana ENILFA MARIA GARIZAO
TATIZ.
Aunadamente, indicaron que posteriormente celebraron un
contrato de arrendamiento con fundamento en el cual el
ciudadano ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON
logró desalojarlos por falta de pago de los cánones, con lo
que evidencia a juicio de esta Juzgadora Superior, que
producto del primer negocio jurídico que se celebró (venta
del bien objeto del contrato cuya nulidad de se
demandó),  dado el carácter de las partes intervinientes en
el mismo , se celebró subsiguientemente, el referido
contrato de arrendamiento.
En lo que respecta a la citación de los ciudadanos ENILFA
MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO
GARIZAO, se observa de actas que efectivamente fueron
practicadas en fecha 9 de junio de 2008, en el pasillo del
Edificio Torre Mara, por el Alguacil del Juzgado Tercero
de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Tránsito de la
Circunscripción Judicial del Estado  (sic) Zulia, quien
conoció en principio de la aludida causa, y posteriormente
el día 24 de marzo de 2009 por el Alguacil del Juzgado
Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y
Tránsito de esta circunscripción judicial, en la misma sede
del Poder Judicial.
Po (sic) consiguiente, colige esta Superioridad amparada
en su soberanía, independencia y autonomía para valorar
cada caso en concreto, que logró demostrar el ciudadano
EDGARDO ROJAS LOPEZ, con las copias certificadas del
expediente Nº 56.105, relativo al juicio de nulidad de venta
bajo estudio, aunado a las declaraciones vertidas por los
co-demandados ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y
GENNER CAICEDO GARIZAO en el presente proceso, que
el juicio de nulidad de venta decidido por el Juzgado
Segundo de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y
Tránsito de la Circunscripción Judicial del
Estado (sic) Zulia, fue utilizado con fines diferentes a la
solución del conflicto en él planteado, dado el
allanamiento efectuado de manera suspicaz a juicio de
esta Superioridad, por los co-demandados supra
mencionados, sin presentar resistencia alguna a la
pretensión de los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO
GONGORA. Y ASÍ SE DECLARA.
En tal sentido, quedó demostrado a juicio de esta
Juzgadora Superior el fraude procesal cometido por los
ciudadanos MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA en connivencia con
los ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ e
GENNER CAICEDO GARIZAO, en el juicio de nulidad de
venta in examine,  con quienes guardan un vínculo
familiar, como bien lo afirmaron los dos primeros co-
demandados nombrados, en su escrito de contestación
de la demanda, folio dieciocho (18) de la pieza principal
N° 2 del expediente facti especie, y no constituyó un hecho
controvertido en la presente causa, ya que con la
pretensión de nulidad de venta lo que pretendieron, en
criterio de esta operadora de justicia, fue conseguir una
sentencia que dejara sin efecto jurídico el documento que
acreditaba la propiedad del ciudadano ROBERTO
SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON, quien a su vez le vendió
el inmueble objeto del contrato al ciudadano EDGARDO
ROJAS LOPEZ,  quien se considera comprador de buena
fe, en virtud de no haber participado en el proceso
simulado. Y ASÍ SE DECLARA.
De tal manera, que los vínculos que unen a los ciudadanos
MARDUALIS JOSEFINA OCHOA VALERO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA con los ciudadanos
ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER CAICEDO
GARIZAO justifica ineludiblemente, a juicio de esta
Sentenciadora de Alzada, que éstos se presentaran en la
sede del Poder Judicial en fechas 9 de junio de 2008 y 24
de marzo de 2009, para ser citados en el juicio de
nulidad de venta, máxime que dado ese nexo tenían
conocimiento del aludido proceso como lo afirmaron los
co-demandados ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y
GENNER CAICEDO GARIZAO en su escrito de
contestación de la demanda, folio veinte (20) de la pieza
N° 2 del expediente,  y que no opusieran resistencia en
dicho juicio de nulidad y se allanaran a lo alegado por
los presuntos demandantes, todo lo cual conllevó a que
éstos obtuvieran una sentencia favorable . Y ASÍ SE
DECIDE.
En otro sentido, determina esta Juzgadora Superior que
logró demostrar el ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ,
que ha sido demandado por la ciudadana MARDUALIS
OCHOA VELERO, por reivindicación del inmueble objeto
del contrato de venta declarado nulo en fecha 28 de junio
de 2010, expediente N° 57.165, al cual se le otorgó el
correspondiente valor probatorio producto de no haber sido
impugnado por la parte interesada.
Por los motivos precedentemente expuestos, al ser deber
del Juez, en aplicación del artículo 17 del Código de
Procedimiento Civil, tomar de oficio o a petición de parte,
todas las medidas necesarias establecidas en la Ley,
tendentes a prevenir o a sancionar las faltas a la lealtad y
probidad en el proceso, las contrarias a la ética
profesional, la colusión y el fraude procesales, o cualquier
acto contrario a la majestad de la justicia y al respeto que
se deben los litigantes, resulta acertado en derecho para
esta suscrita jurisdiccional declarar procedente el fraude
procesal denunciado por el ciudadano EDGARDO ROJAS
LOPEZ en contra de los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO
GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y
GENNER CAICEDO GARIZAO, y consecuencialmente se
declara inexistente el juicio de nulidad de venta incoado
por los ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE
CAICEDO e INOCENCIO CAICEDO GONGORA en contra
de los ciudadanos ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ,
GENNER CAICEDO GARIZAO y ROBERTO SEGUNDO
ORDOÑEZ PADRON, mediante el cual el Juzgado Segundo
de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y Tránsito de
esta circunscripción judicial, declaró la nulidad del
documento autenticado por ante la Notaría Pública Segunda
del Municipio Maracaibo del Estado  (sic) Zulia, en fecha 5
de abril de 2004, bajo el N° 01, tomo 47. Y ASÍ SE
ESTABLECE.
En aquiescencia a los fundamentos de hecho y de derecho
expuestos y a los criterios jurisprudenciales ut supra
explanados, aplicados al análisis cognoscitivo del
contenido íntegro del caso sub litis, habiendo demostrado
el ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ el fraude procesal
cometido por los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO
GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y
GENNER CAICEDO GARIZAO en el juicio de nulidad de
venta, dada la postura que asumieron los presuntos
accionados en dicho proceso, frente a la pretensión de los
accionantes,  lo cual observa con alto escepticismo esta
Superioridad, y no habiendo cumplido los demandados en
esta causa con lo establecido en los artículos 506 del
Código de Procedimeitno (sic) Civil y 1.354 del Código
Civil, resulta forzoso para esta Juzgadora Superior,
REVOCAR la decisión proferida por el JUZGADO
CUARTO DE PRIMERA INSTANCIA EN LO CIVIL,
MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO DE LA
CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ZULIA, en
fecha 29 de octubre de 2014, y consecuencialmente, se
declara CON LUGAR el recurso de apelación incoado por
la parte demandante-recurrente, y así se plasmará en forma
expresa, precisa, y positiva en el dispositivo del fallo a ser
dictado en la presente causa. Y ASÍ SE DECIDE…”
(Mayúsculas, subrayado, cursivas y resaltado del texto).
 

De acuerdo al fallo antes transcrito, se tiene que el  ad quem revocó el

fallo emanado del  a quo y declaró con lugar la acción incoada por fraude

procesal y la  inexistencia del juicio de nulidad de venta incoado por los

ciudadanos Mardualis Ochoa Valero de Caicedo e Inocencio Caicedo

Gongora en contra de los ciudadanos Enilfa María Garizao Tatiz, Genner

Caicedo Garizao y Roberto Segundo Ordoñez Padrón.

Por otro lado, el  ad quem señaló que la parte demandada en sus

respectivos escritos de contestación de la demanda, negaron, rechazaron y

contradijeron, todos y cada uno de los alegatos expuestos por el demandante

en su libelo de la demanda, y en base a tales contestaciones promovieron

diversos medios probatorios que posteriormente fueron analizados y

valorados de acuerdo a las disposiciones legales pertinentes.

Así pues, el demandante al exponer en su libelo de la demanda la

existencia de un fraude procesal afirmando que se produjo una serie de

artificios maliciosos que dieron lugar a la interposición del presente juicio,

le nace a él la carga probatoria de demostrar tales afirmaciones.

No obstante, cuando los co-demandados en su escrito de contestación

de la demanda niegan, rechazan y contradicen los hechos expuestos por el

demandante en su libelo, alegando que el demandante tenía conocimiento

desde el mes de julio del año 2010 de la acción de nulidad de venta incoado

por sus representados, les nació también la carga procesal de probar tales
hechos que contradicen lo planteado por el demandante, de lo que se

verifica, que no se trata de una respuesta pura y simple, pues, los co-

demandados alegaron hechos nuevos, tales como, el conocimiento que

poseía el demandado de la acción de nulidad incoada, y sobre la

información que previamente poseía el demandado en que no debía realizar

dicha negociación, porque se iba a demandar la nulidad de la venta de ese

inmueble.

Lo anterior determina, que la carga probatoria de probar esos hechos

nuevos le corresponde a quien efectivamente los alegó, es decir, la carga

probatoria de los hechos nuevos le corresponde a los codemandados, pues,

los mismos refieren a aspectos muy relevantes y trascendentales al tratarse

el presente asunto de una acción por fraude procesal.

Y es por ello, cuando el  ad quem en su fallo señaló que  “no habiendo

cumplido los demandados en esta causa con lo establecido en los artículos

506 del Código de Procedimeitno (sic) Civil y 1.354 del Código Civil… ”, no

afirma que los codemandados no probaron el fraude procesal, pues, lo que

se colige es que los codemandados no cumplieron con su deber de probar los


hechos nuevos antes señalados,  carga procesal que les impone los artículos

506 del Código de Procedimiento Civil y 1.354 del Código Civil.

Y contrario a lo anterior, el  ad quem en su fallo dio cuenta que el

demandante en base a sus afirmaciones y medios probatorios promovidos y

evacuados, si cumplió con su deber de demostrar lo que alegó en su libelo

de demanda en cuanto a la existencia del fraude procesal demandado.

En atención a lo anterior, la Sala ha establecido que  “…si el demandado

se limita únicamente a efectuar una simple negación de las afirmaciones del actor,
corresponderá entonces al actor toda la carga de la prueba. No obstante, si surge un

actitud dinámica del demandado en la cual no se limite a la contradicción pura y

simple de la pretensión de su oponente, sino que expone particulares razones de

hecho para discutirlas, precisamente porque presenta entre esas razones hechos

impeditivos, modificativos o extintivos de las pretensiones de su contraparte, está

asumiendo la carga de la prueba, por tanto, de lo que logre demostrar en ese sentido,

dependerá su triunfo…” (Vid sentencias de esta Sala, N° 247 de fecha 6 de mayo de

2015 y N° 273 de fecha 1° de diciembre de 2015).

Por lo que es forzoso concluir, que no se evidenció que el  ad

quem haya invertido la carga de la prueba en el presente asunto, pues,

considerar lo contrario implica que se esté estableciendo hechos que no

corresponden con lo evidenciado en el fallo recurrido en contraste con los

alegatos expuestos por los codemandados en su escrito de contestación a la

demanda.

Motivo por el cual, la Sala establece que el  ad quem no incurrió en el

delatado error de interpretación de los artículos 506 del Código de

Procedimiento Civil y 1.354 del Código Civil, lo que lleva a declarar la


improcedencia de la denuncia por infracción de ley expuesta por los

recurrentes en casación. Así se decide.

D E C I S I Ó N

En virtud de los razonamientos precedentemente expuestos, este

Tribunal Supremo de Justicia en Sala de Casación Civil, administrando

justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por

autoridad de la ley, declara:  SIN LUGAR  el recurso extraordinario de

casación anunciado y formalizado por los  codemandados Mardualis Josefina


Ochoa Valero de Caicedo e Inocencio Caicedo Gongora,  contra la sentencia

definitiva de fecha 24 de abril de 2015, dictada por el Juzgado Superior

Segundo en lo Civil, Mercantil y del Tránsito de la Circunscripción Judicial

del estado Zulia.

         Se CONDENA  en costas del recurso a los ciudadanos Mardualis

Josefina Ochoa Valero de Caicedo e Inocencio Caicedo Gongora, de

conformidad con lo dispuesto en el artículo 320 del Código de

Procedimiento Civil.

Publíquese y regístrese. Remítase el expediente al Tribunal de la

causa, el Juzgado Cuarto de Primera Instancia en lo Civil, Mercantil y

Tránsito de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, de conformidad

con lo previsto en el artículo 326 del Código de Procedimiento Civil.

         Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de la Sala de

Casación Civil, del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, a los trece

(13) días del mes de julio de dos mil dieciséis. Años: 206º de la

Independencia y 157º de la Federación.

El Presidente de la Sala,
 
__________________________
GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ
 
El Vicepresidente,
 
__________________________________
FRANCISCO RAMÓN VELÁZQUEZ ESTÉVEZ
Magistrada,
 
________________________________
MARISELA VALENTINA GODOY ESTABA
 
Magistrada,
 
________________________________
VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
 
 
Magistrado-Ponente,
 
___________________________
YVÁN DARÍO BASTARDO FLORES
 
 
Secretario,
 
 
________________________
CARLOS WILFREDO FUENTES
 
 
 
Exp.: Nº AA20-C-2015-000407.
Nota: Publicada en su fecha a las (    )
 
 
Secretario,
 
 
 
 
         Quien suscribe, Magistrado  GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ ,

expresa su disentimiento con respecto a la decisión precedentemente

consignada y aprobada por la mayoría de los Magistrados integrantes de

esta Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia, mediante la

cual se declaró  SIN LUGAR  el recurso extraordinario de casación

anunciado y formalizado por los codemandados Mardualis Josefina Ochoa

Valero de Caeicedo e Inocencio Caicedo Gongora, contra la sentencia

dictada por el Juzgado Superior Segundo en lo Civil, Mercantil y del

Tránsito y Bancario de la Circunscripción Judicial del estado Zulia, en

fecha 24 de abril de 2015.


            El fallo disentido, en la séptima denuncia por defecto de actividad, determina lo
siguiente:
 
“…esta Sala considera oportuno indicar en cuanto la figura del
litisconsorcio, que quienes la integran no pueden actuar en el proceso de
una forma caprichosa, por cuanto, la misma se encuentra regulada en el
artículo 146 del Código de Procedimiento Civil, que establece: ´Podrán
varias personas demandar o ser demandadas conjuntamente como
litisconsortes: a) Siempre que se hallen en estado de comunidad jurídica
con respecto al objeto de la causa; b) Cuanto tengan un derecho o se
encuentren sujetas a una obligación que derive del mismo título; c) En
los caso 1°, 2° y 3°, del artículo 52…´.
 
(…Omissis…)
 
De manera que, la Sala considera necesario transcribir lo alegado por el
demandante en su escrito contentivo del libelo de la demanda:
 
‘…Es en virtud de todo lo antes expuesto, así como con fundamento
a lo establecido en los artículos 17 y 170 ambos del Código de
Procedimiento Civil, así como en la citada Jurisprudencia (sic), que
en nombre de mi mandante acudo a su competente autoridad, a
demandar como efectivamente lo hago por FRAUDE
PROCESAL a los ciudadanos MURDUALIS JOSEFINA
OCHOA VALERO, INOCENCIO CAICEDO, ENILFA
MARIA GARIZAO TATIS (sic) y GENNER CAICEDO
GARIZAO, (…), supuestos actora y co-demandados en el
fraudulento procedimiento…´.
 
De igual manera, la Sala pasa a transcribir la parte pertinente del fallo de
alzada, que expresamente señaló lo siguiente:
 
´DISPOSITIVO
Por los fundamentos expuestos, este JUZGADO SUPERIOR
SEGUNDO EN LO CIVIL, MERCANTIL Y DEL TRÁNSITO
DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO
ZULIA, administrando justicia en nombre de la República
Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, en el juicio
de FRAUDE PROCESAL incoado por el ciudadano EDGARDO
ROJAS LOPEZ en contra de los ciudadanos MARDUALIS
OCHOA VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO
GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER
CAICEDO GARIZAO, declara:

PRIMERO: CON LUGAR el recurso de apelación interpuesto por


el ciudadano EDGARDO ROJAS LOPEZ, por intermedio de su
apoderado judicial HELI ROMERO MENDEZ, (…).

SEGUNDO: SE REVOCA la aludida decisión de fecha 29 de


octubre de 2014, proferida por el Juzgado a-quo, en el sentido de
declarar CON LUGAR la demanda de FRAUDE
PROCESAL incoado por el ciudadano EDGARDO ROJAS
LOPEZ en contra de los ciudadanos MARDUALIS OCHOA
VALERO DE CAICEDO, INOCENCIO CAICEDO
GONGORA, ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ y GENNER
CAICEDO GARIZAO, consecuencialmente, se
declara INEXISTENTE el juicio de nulidad de venta incoado por
los ciudadanos MARDUALIS OCHOA VALERO DE CAICEDO e
INOCENCIO CAICEDO GONGORA en contra de los ciudadanos
ENILFA MARIA GARIZAO TATIZ, GENNER CAICEDO
GARIZAO y ROBERTO SEGUNDO ORDOÑEZ PADRON,
mediante el cual el Juzgado Segundo de Primera Instancia en lo
Civil, Mercantil y Tránsito de esta circunscripción judicial, declaró
la nulidad del documento autenticado por ante la Notaría Pública
Segunda del Municipio Maracaibo del Estado Zulia, en fecha 5 de
abril de 2004, bajo el N° 01, tomo 47´.
 
Del fallo de alzada, se observa que el litisconsorcio pasivo se encuentra
constituido desde el momento en que se incoó la demanda por Murdualis
Josefina Ochoa Valero, Inocencio Caicedo Gongora, partes procesales
que así fueron identificados como parte vencida y condenada en el
dispositivo del fallo recurrido, en virtud de haberse declarado con lugar la
demanda por fraude procesal incoada en su contra.
 
En ese orden, el ciudadano Roberto Segundo Ordoñez Padrón, que si bien
el tribunal lo menciona indiscutiblemente como actuante en el juicio que
se llevó a cabo por nulidad del contrato de compra venta allí discutido,
queda claro que en actual el proceso por fraude procesal no ha sido
incluido en su debida oportunidad como litis consorte pasivo necesario,
tal y como lo aclama el recurrente, por consiguiente, jamás puede el ad
quem mencionarlo como parte demandada en el dispositivo del fallo”.
 
 

Acorde con el razonamiento proferido por la Sala, se desprende que el

demandante procura la declaratoria del fraude procesal, presuntamente

cometido en el juicio de nulidad de venta, siendo que, en el referido juicio

le fue declarada la nulidad de su venta.

En tal sentido, en el fallo del cual disiento se evidencia la existencia

de un litisconsorcio necesario, sin embargo, se concluye:  “…el ciudadano

Roberto Segundo Ordoñez Padrón, (…), queda claro que en actual el

proceso por fraude procesal no ha sido incluido en su debida oportunidad

como litis consorte pasivo necesario,  tal y como lo aclama el recurrente…” .

Ante tal determinación, estimó que siendo incoada la presente

demanda por fraude procesal, la cual tiene por objeto invalidar el

procedimiento de nulidad de venta, resulta pertinente incorporar a dicha

demanda a todos los integrantes de la venta cuestionada, siendo que, la

procedencia de dicha pretensión de fraude procesal, conllevaría entre ellos a

un reciproco interés jurídico en las resultas de la petición, en razón, que las

mismas repercutirían en la esfera patrimonial de todos los integrantes de la

litis, aunado a que, éstos se encuentran en un estado de comunidad jurídica

con respecto al objeto de la causa.

Al respecto, la Sala en decisión N° 225 de fecha 20 de mayo de 2011,

ratificó el criterio establecido en sentencia N° 94 de fecha 12 de abril de

2005, en el juicio seguido por Vestalia de Jesús Zarramera De Hernández y


Otros contra Dimas Hernández Gil y Otro, expediente N° 2003-024, el cual

es del siguiente tenor:


“…el litisconsorcio puede definirse como la
situación jurídica en que se hallan diversas personas
vinculadas por una relación sustancial común o por
varias relaciones sustanciales conexas, que actúan
conjuntamente en un proceso voluntaria o forzosamente,
como actores o como demandados.
Hay litisconsorcio necesario o forzoso cuando existe una
relación sustancial o estado jurídico único para varios
sujetos, de manera que las modificaciones de dicho
vínculo o estado jurídico deben operar frente a todos sus
integrantes para tener eficacia;   por tanto, al momento
de plantearse en juicio la controversia, la pretensión
debe hacerse valer por uno o por varios de los
integrantes de la relación frente a todos los demás. En
estos casos, la relación sustancial controvertida es única
para todos los integrantes de ella, de modo que no puede
modificarse sino a petición de uno o varios de ellos
frente a todos los demás y debe resolverse de modo
uniforme para todos…”.
 
De modo que, la figura del litisconsorcio se circunscribe a
que distintas personas se encuentran vinculadas por una o
varias relaciones sustanciales, las cuales actuarán
simultáneamente en una causa voluntaria o forzosamente,
bien sea como demandantes o como demandados.
Por lo que, ante la existencia en juicio de la figura del
listisconsorcio, se debe atender a la circunstancia de si la
relación sustancial debe estar configurada necesariamente por
todos los litisconsortes, a los fines de interponer la demanda,
motivo por el cual, se debe analizar la eficacia de la petición
cuando se ejerza individualmente”.

         Conforme con el criterio  ut supra transcrito, estima quien disiente

que el ad quem incurrió en un menoscabo del derecho de defensa,

infringiendo de ese modo lo dispuesto en el artículo 146 del Código de

Procedimiento Civil, por cuanto, al evidenciar que se le dio trámite a la


demanda por fraude procesal, omitiéndose la participación del ciudadano

Roberto Segundo Ordoñez Padrón, el cual es integrante de la relación

sustancial controvertida, conformada por la venta celebrada en fecha 5 de

abril de 2004, siendo ésta única para todos los integrantes de ella, por lo

que, con tal modo de proceder se le dejó en total estado de indefensión,

quebrantándose así lo establecido en los artículos 15, 206 y 208  eiusdem.

Por consiguiente,  disiento  del fallo anteriormente consignado por la

mayoría sentenciadora,  pues en mi opinión  en el caso in commento  al

evidenciarse que los demandados conforman un litisconsorcio pasivo

necesario, siendo la relación sustancial controvertida única para todos los

integrantes de ella, la misma debe ser resuelta de modo uniforme, por

cuanto, está subordinada a la resolución de una cuestión idéntica con

respecto a el objeto o al título del cual dependa, razón por la cual,

considero que los juzgadores  debieron declarar la inadmisibilidad de la

demanda por no haberse conformado el litisconsorcio pasivo necesario,

siendo que para la fecha de admisión de la demanda, 23 de noviembre de

2012, no le es aplicable  pro tempore, el criterio vinculante de esta Sala

contenido en decisión N° 778 de fecha 12 de diciembre de 2012, caso: Luís


Nunes Méndez contra Carmen Alvelaez de Martínez.

En estos términos queda expresado mi voto salvado.


 
 
Presidente de la Sala-disidente,
 
 
__________________________
GUILLERMO BLANCO VÁZQUEZ
 
 
 
Vicepresidente,
 
__________________________________
FRANCISCO RAMÓN VELÁZQUEZ ESTÉVEZ
 
 
 
Magistrada,
 
 
_______________________________
MARISELA VALENTINA GODOY ESTABA
 
 
Magistrada,
 
_______________________________
VILMA MARÍA FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
 
 
Magistrado-ponente,
 
 
 
__________________________
YVÁN DARIO BASTARDO FLORES
 
 
Secretario,
 
 
________________________
CARLOS WILFREDO FUENTES

Exp. 2015-000407

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