PSEUDOCIENCIAS
Partamos primero de la pregunta inicial: ¿Qué es CIENCIA?
La ciencia (del latín scientia ‘conocimiento’) es el conjunto de conocimientos sistemáticamente
estructurados obtenidos mediante la observación de patrones regulares, de razonamientos y de
experimentación en ámbitos específicos, de los cuales se generan preguntas, se construyen
hipótesis, se deducen principios y se elaboran leyes generales y esquemas, metódicamente
organizados.
La ciencia utiliza diferentes métodos y técnicas para la adquisición y organización de
conocimientos sobre la estructura de un conjunto de hechos suficientemente objetivos y
accesibles a varios observadores, además de basarse en un criterio de verdad y una corrección
permanente. La aplicación de esos métodos y conocimientos conduce a la generación de más
conocimiento objetivo en forma de predicciones concretas, cuantitativas y comprobables referidas
a hechos observables pasados, presentes y futuros. Con frecuencia esas predicciones pueden
formularse mediante razonamientos y estructurarse como reglas o leyes generales, que dan
cuenta del comportamiento de un sistema y predicen cómo actuará dicho sistema en
determinadas circunstancias.
Y ahora ¿Qué es PSEUDOCIENCIA?
Pseudociencia (neologismo formado a partir de la raíz griega pseudo: «falso», y la palabra
«ciencia», lo que daría lugar a "falsa ciencia") es un término que da cuenta de un conjunto de
supuestos conocimientos, metodologías, prácticas o creencias no científicas pero que reclaman
dicho carácter. Este concepto es utilizado en los enfoques epistemológicos preocupados por el
criterio de demarcación de la ciencia, para diferenciarlas claramente de las ciencias exactas, las
naturales y las sociales.
El término tiene connotaciones peyorativas, porque se usa para indicar que las materias así
etiquetadas son errónea o engañosamente presentadas como científicas. Por este motivo,
aquellos que cultivan determinada "pseudociencia", normalmente rechazan esta clasificación. El
apelativo se ha aplicado a disciplinas como ciertas hipótesis de la física cuántica, las ciencias
sociales, el psicoanálisis, la parapsicología y la criptozoología por la naturaleza de sus objetos de
estudio difícil de aplicarle la misma rigurosidad científica que en otras disciplinas, no obstante esto
es relativo y algunas de estas disciplinas acusadas de pseudocientíficas son aceptadas como
científicas por universidades, asociaciones científicas, centros médicos, gobiernos, etc., por
ejemplo, el psicoanálisis.
Filósofos de la ciencia que se han ocupado extensamente de esta cuestión, como Karl Popper,
quien consideraba en un principio a la selección natural como metafísica por no ser comprobable
(si bien más tarde rectificaría ésta idea, pero mantendría que en ese caso la teoría debería ser
reformulada y no sería estrictamente universalmente verdadera), consideran que el carácter de
pseudociencia depende menos del ámbito u objeto de estudio que de la actitud de sus seguidores
hacia la crítica y, en general, hacia el método científico. Así, un físico o un biólogo podrían
comportarse de un modo dogmático, mientras que un historiador o un sociólogo pueden
presentar sus tesis de una manera que inviten a la refutación (o «falsación», en lenguaje
popperiano). En general, y en la medida en que pueda resultar aplicable, la metodología científica
exige que las teorías puedan someterse a pruebas empíricas rigurosas, mientras que a las
pseudociencias, o bien no será posible aplicarles sistemas de refutación (por tratarse de
formulaciones ambiguas), o bien sus partidarios protegerán la teoría (por ejemplo, con hipótesis
auxiliares o ad hoc, formuladas a posteriori), en lugar de someterla a ensayos que puedan
refutarla.
A falta de un criterio delimitador objetivo y universal, la clasificación definitiva requiere de un
argumento o falacia de autoridad, que es un caso particular de la falacia argumentum ad
verecundiam, en la que se pretende apoyar una creencia por su origen y no por sus argumentos en
contra y a favor, lo cual convierte a cualquier pretensión de ciencia sobre la clasificación de las
pseudociencias en una pseudociencia en sí misma.
Características
No tienen consistencia interna y externa. Es decir, soportan contradicciones lógicas y no se
integran con otras ciencias.
No aplican métodos como los característicos de las ciencias, aquellos cuya validez pueda
aceptarse con independencia de las expectativas del observador.
Son dogmáticas. Sus principios están planteados en términos tales que no admiten
refutación, a diferencia de las ciencias, donde las condiciones de refutación de las
hipótesis o teorías están determinadas o pueden determinarse con precisión.
Proclaman teorías para las que no aportan pruebas empíricas, que a menudo contradicen
abiertamente las observaciones o resultados experimentales conocidos y aceptados.
Son incoherentes con el cuerpo teórico de disciplinas relacionadas, invalidando las
explicaciones admitidas sin ofrecer alternativas mejores para la explicación de los mismos
fenómenos ni reconocer la necesidad de hacerlo.
Son inmutables. Al no tener bases experimentales, no cambian incluso ante nuevos
descubrimientos (como excepción especial están las matemáticas).
Utilizan ante el público un lenguaje oscuro, o emplean términos que tienen un significado
preciso en ciencia con sentidos totalmente diferentes.
No buscan leyes generales.
Descalifican las críticas por parte de las ciencias.
Invocan entes inmateriales o sobrenaturales, tales como fuerza vital, creación divina,
inconsciente metafísico, quintaesencia, etc. de los que proclaman a la vez,
contradictoriamente, que intervienen en fenómenos observables, pero que son
inaccesibles a la investigación empírica.
Proclaman y exigen que se reconozca su carácter científico, pero sólo ante el público
general, renunciando o siendo muy reticentes a poner a prueba sus explicaciones ante la
comunidad científica establecida.
Criterio de Demarcación
El problema de la demarcación se refiere, dentro de la filosofía de la ciencia, a la cuestión
de definir los límites que deben configurar el concepto "ciencia".
Las fronteras suelen establecerse entre lo que es conocimiento científico y no científico,
entre ciencia y pseudociencia, y entre ciencia y religión. El planteamiento de este
problema conocido como problema generalizado de la demarcación abarca estos tres
casos. El problema generalizado, en último término, lo que intenta es encontrar criterios
para poder decidir, entre dos teorías dadas, cuál de ellas es más "científica".
Tras más de un siglo de diálogo entre filósofos de la ciencia y científicos en diversos
campos, y a pesar de un amplio consenso acerca de las bases generales del método
científico, los límites que demarcan lo que es ciencia, y lo que no lo es, continúan siendo
debatidos.
La Importancia del Criterio de Demarcación
Disponer de una solución al problema del criterio de demarcación no sólo tiene
importancia en el ámbito teórico, desde una dimensión estrictamente filosófica, sino que
es importante en campos prácticos y cotidianos. Distinguir lo que es ciencia de lo que no,
tiene relevancia desde el punto de vista económico (a la hora de financiar proyectos de
investigación), jurídico y de policía científica (a la hora de evaluar pruebas), sanitario (a la
hora de prescribir tratamientos médicos), y educativo (a la hora de establecer programas
de estudio), entre otros.
La demarcación entre ciencia y pseudociencia tiene mucho que ver con la crítica, la
censura y la intolerancia en la investigación científica. La teoría de Copérnico fue
condenada al índice de ideas y obras prohibitivas por la Iglesia Católica que tenía el poder
político y "científico" (1616). El Partido Comunista de la URSS declaró (1949)
pseudocientífica a la genética mendeliana -por "burguesa y reaccionaria"- y mandó a sus
defensores como Vavílov a morir en campos de concentración.
En palabras de Lakatos, el problema de la distinción entre lo científico y lo
pseudocientífico "no es un pseudoproblema para filósofos de salón, sino que tiene serias
implicaciones éticas y políticas“.
Proto-ciencia y Pseudociencia
La proto-ciencia engloba áreas de conocimiento en proceso de consolidación. Por ejemplo,
la alquimia en el siglo XVII entraba dentro de esta categoría. Cuando se descubrió que los
principios en la que se basaban (como la influencia de los planetas en los metales) no
tenían respaldo experimental, pasó a ser una pseudociencia. Lo mismo puede decirse de la
parapsicología en el siglo XIX y principios del XX. No todas las proto-ciencias desembocan
en pseudociencias. La alquimia dio origen a la química y la astrología a la astronomía.
No hay un acuerdo para la diferenciación entre proto-ciencia, pseudociencia y ciencia.
Hay ejemplos de teorías científicas vigentes a día de hoy que una vez fueron criticadas y
etiquetadas como pseudocientíficas. La transición se caracteriza por una mayor
investigación científica sobre el tema y el descubrimiento de más evidencias que sustenten
la teoría. Así, la teoría de la deriva continental fue, en su momento, considerada
pseudocientífica.
ALGUNAS DISCIPLINAS CONSIDERADAS PSEUDOCIENCIAS
Alquimia:
Fue una práctica que combinó elementos de lo que hoy son la química, la metalurgia, la
física, astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte y se la considera
precursora de la moderna química. Al contrario que la astrología, que sigue teniendo
muchos seguidores en la actualidad, la práctica de la alquimia prácticamente desapareció
durante el siglo XIX, quedando en la actualidad únicamente algunos seguidores, aunque
para la mayoría de ellos se haya convertido en una corriente filosófica que ya no sigue los
mismos objetivos, por lo que realmente únicamente serían pseudocientíficas algunas
corrientes actuales, a pesar de la definición de Bunge.
Astrología:
Es la creencia en una relación causal entre la posición relativa de determinados planetas,
satélites y estrellas y la personalidad y expectativas futuras de las personas. Aunque la
astrología tiene una larga tradición como sistema de creencias desde la antigüedad, sus
bases como ciencia están refutadas desde el Renacimiento, a pesar de lo cual hoy en día
existen intentos de reivindicar este papel.
Cerealogía:
También llamados pictogramas o crop circles (en inglés), son dibujos que aparecen en
campos de cultivo (trigo, maíz…), supuestamente creados por extraterrestres, aunque sin
evidencias empíricas.
Creacionismo y Diseño Inteligente:
Algunas interpretaciones literales del Génesis niegan la Teoría de la evolución y plantean
hipótesis alternativas como si tuvieran la misma validez. La teoría de la evolución no es
sólo una hipótesis sino la teoría más sustentada que actualmente existe sobre el origen de
los seres vivientes y es el cuerpo teórico unificador de las ciencias biológicas. Por esto, la
gran mayoría de los científicos e instituciones científicas rechazan las afirmaciones sobre
creacionismo científico y diseño inteligente por su falta de base científica y lo clasifican
como pseudociencia. La comunidad científica califica de infundadas las acusaciones de
tautología hacia algunas hipótesis evolutivas, como la selección natural.
Criptozoología:
La criptozoología es el estudio de los hipotéticos animales desconocidos para la zoología
moderna, generalmente por medio de entrevistas a testigos y cualquier vestigio físico
(huellas, heces, pelambre, etc.) que se pueda encontrar. Debido a que la mayoría de la
evidencia en torno a los animales desconocidos suele ser de testimonios orales y de
leyendas tradicionales, se considera por parte de un sector importante de la comunidad
científica que no cumple con los criterios mínimos del método científico. Sin embargo, la
criptozoología ha sido abordada, impulsada y desarrollada por reconocidos biólogos,
antropólogos, zoólogos y otros profesionales científicos serios de diferentes países que
afirman aplicar una rigurosidad científica.
Feng Shui:
Es una forma de geomancia que supone la existencia de supuestas energías como el chi.
Esta puesta en duda, ya que desde el punto de vista escéptico una energía propiamente
dicha no puede ser positiva o negativa, no podría influir ni alterar el comportamiento
humano y su relación con el medio Por ello los escépticos sostienen que no tiene valor
terapéutico.
Fisiognomía:
En la Antigüedad la fisiognomía se desarrolló como un arte adivinatoria, que buscaba el
destino en los rasgos de la cara, en parte por culpa de algunos párrafos de la Historia
animalium de Aristóteles. Lavater, a finales del XVIII llamó así a la ciencia («una ciencia con
reglas fijas») que permitiría conocer el carácter de una persona por los rasgos de su cara y
la forma de su frente. Un obituario señalaba que tras Lavater un noble no escogería un
criado sin antes comparar su rostro con las láminas del libro. Darwin cuenta que estuvo a
punto de no ser elegido como naturalista del Beagle, porque Fitzroy no veía con buenos
ojos la forma de su nariz. La asignación de caracteres faciales y su asociación a rasgos de
personalidad para los grupos humanos históricos, como los judíos o los eslavos, fue
recuperada por el racismo pseudocientífico de la primera mitad del siglo XX, y una
variante, la morfopsicología inventada por un médico francés en 1937, todavía se emplea
para selección de personal.
Frenología:
Era una teoría que afirmaba ser capaz de determinar el carácter y los rasgos de
personalidad basándose en la forma del cráneo. Se basaba en la creencia de que diversos
comportamientos están controlados por sitios distintos del cerebro, y que el mayor
desarrollo de esas secciones supone un mayor tamaño, que se ve reflejado en la forma del
cráneo. No se debe confundir con la craniometría o la fisonomía, que estudian los huesos
del cráneo o los rasgos faciales sin intentar extraer información sobre la personalidad.
Grafología:
Se trata de la supuesta relación entre la escritura y la personalidad del individuo,
pretendiendo inferir incluso el estado fisiológico y las aptitudes laborales del autor de la
escritura. No debe confundirse con la grafología o caligrafía forense, que es usada en la
justicia como técnica auxiliar para determinar si un escrito pertenece a una persona en
particular. Aunque los análisis grafológicos de personalidad no son aceptados en las
cortes, sí son empleados con frecuencia y sin fundamento en la selección de personal.
Homeopatía:
Muchos consideran la homeopatía como un residuo pseudocientífico de la época de la
alquimia. Los resultados atribuidos a la homeopatía se pueden explicar por el efecto
placebo.
Otra crítica a la homeopatía es su falta de consistencia externa. Esta teoría asume que el
agua de algún modo "recuerda" las propiedades químicas de las moléculas que alguna vez
estuvieron en contacto con ella, pese a que la investigación empírica no confirma la
hipótesis de la llamada memoria del agua.
Numerología:
La numerología actual se basa en los principios esbozados por Pitágoras. Consideraba que
el universo es una obra sólo descifrable a través de las matemáticas. Los pitagóricos
postulaban que la Tierra, el Sol y el resto de los planetas conocidos, giraban en torno a una
fuerza simbolizada por el número uno.
Parapsicología:
Esta doctrina sostiene la existencia de fenómenos como la telepatía, la videncia a
distancia y del futuro, y la telequinesis, entre otros. La parapsicología atribuye esos
supuestos hechos a la percepción extrasensorial y a otras capacidades supra-normales que
no pretende explicar. Es bastante ambigua no sólo porque trata de entidades no físicas
como los fantasmas y acontecimientos no físicos como la telepatía, sino también porque
no ofrece afirmaciones detalladas acerca de sus mecanismos de acción o regularidades.
No obstante, diferentes universidades del mundo han financiado investigaciones
parapsicológicas y tienen departamentos de parapsicología, además la Asociación
Americana de Parapsicología pertenece a la Sociedad Americana para el Avance de las
Ciencias la cual agrupa a todas las asociaciones científicas de EE.UU [90] .
Ufología:
La Ufología es el estudio de los objetos voladores no identificados (OVNIs) y
frecuentemente incluye la creencia de que los OVNIs son la evidencia de visitantes
extraterrestres. Cabe destacar que en sus orígenes la ufología fue impulsada con base
científica por profesionales certificados como el doctor en astronomía Josef Allen Hynek y
el astrofísico Jacques Fabrice Vallée. quienes intentaron hacer de la ufología una ciencia
seria y reconocida por la comunidad científica internacional, incluso llegando a llevar tales
argumentaciones ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Tras la negativa de la
ONU, la ufología no fue acreditada ni apoyada por las naciones predominantes ni por sus
universidades y esto dio lugar a la proliferación de múltiples "investigadores" que
afirmaban ser ufólogos sin tener base científica para sus "investigaciones", e inclusive sin
tener fines cientÍficos en el tema sino más bien volcando argumentos sobrenaturales,
ficticios o incluso religiosos, supuestamente versados en la ufología, pero con fines
comerciales y no cientÍficos.
Telepatía:
Es un término que se refiere a la capacidad mental de los humanos y otras criaturas de
comunicar información de una mente a otra, sin el uso de herramientas adicionales como
el habla o el lenguaje corporal. Aunque se han llevado a cabo muchos experimentos
científicos sobre la telepatía, incluyendo varios recientes por parte de reputadas
universidades, la existencia de la telepatía no es aceptada por la comunidad científica.
Sinergética:
La teoría sinergética fue establecida por el matemático y físico Hermann Haken. La teoría
sinergética, según sus representantes, es una curación biónica y no un tratamiento
médico. Así evitan disputas con la medicina occidental.
Quiromancia…
Cartomancia…
Cienciología….
Piramidología…
Imanoterapia…
…1
Introducción a las Ciencias Humanas
1er. Semestre
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PSEUDOCIENCIA: Corresponde al trabajo de investigación y exposición del equipo integrado por Selene de
Anda Viramontes, Alonso Enríquez, Luis Miguel Ríos, Jorge Osvaldo Hernández García /Mtro. Sebastián
Preciado Rodríguez.