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Schwarzwald

El primer documento describe un museo al aire libre en la Selva Negra que muestra la arquitectura y la vida rural tradicional de la región. El segundo documento habla de la ciudad de Triberg, conocida por sus cascadas y sus grandes relojes de cuco. El tercer documento describe la ciudad de Wolfach, destacando su casco antiguo medieval y el palacio Fürstenberger. El cuarto documento describe la ciudad de Schiltach, resaltando su plaza del mercado histórica y sus museos sobre la farmacia y la madera.
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Schwarzwald

El primer documento describe un museo al aire libre en la Selva Negra que muestra la arquitectura y la vida rural tradicional de la región. El segundo documento habla de la ciudad de Triberg, conocida por sus cascadas y sus grandes relojes de cuco. El tercer documento describe la ciudad de Wolfach, destacando su casco antiguo medieval y el palacio Fürstenberger. El cuarto documento describe la ciudad de Schiltach, resaltando su plaza del mercado histórica y sus museos sobre la farmacia y la madera.
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Schwarzwald

1. Museo al aire libre de la Selva Negra


Situado en el valle del Gutach (Alemania), el Museo al aire libre de la Selva Negra (Vogtsbauernhof)
es testigo de la habilidad de los habitantes de esta región en materia de construcción rural, artesanía
y de agricultura. Totalmente recomendable tanto para adultos como para peques, este museo
muestra las costumbres de los antiguos habitantes de esta región.

Al entrar nos dieron un folleto en español con un mapa del museo. Le echamos un vistazo y
observamos que estaba compuesto por seis fincas, la casa del jornalero y varios edificios, como
molinos, aserraderos, graneros, establos, capillas, o despensas. También observamos que en algunos
edificios del plano, había dibujado un hombrecillo. Esto significaba que en ese edificio habían
actividades para los niños.

Entramos en la sala de exposiciones donde pudimos ver relojes hechos a mano y vestimentas de la
época con diferentes tejidos. Después nos dirigimos al Vogtsbauernhof, el único edificio del museo
que todavía está en su sitio original (1612).

Edificios Hippenseppenhof, Lorenzenhof, Falkenhof, Schauinslandhaus y Hotzenwaldhaus

Poco a poco íbamos descubriendo edificios, así pudimos ver también el Hippenseppenhof , la granja
mas antigua del museo, construida en 1599. Las siguientes fueron el Lorenzenhof, construido en
1608 en Oberwolfach, la granja Falkenhof construida en 1737 en Buchenbach-Wagensteig, la casa
Schauinslandhaus de 1730 y el único edificio en el museo, en el que se entra a través de la pared
lateral y el Hotzenwaldhaus de 1756.

Edificios Wirtstonis y Leibgedinghäusle

Después vinieron la casa del jornalero s’Wirtstonis, construida en 1819 en Oberprechtal y el taller de
carretería Leibgedinghäusle, construido en Gutach en 1652. Estas casas estaban destinadas a las
parejas de campesinos viejos.

Los niños se lo pasaban en grande ya que muchas de estas granjas, contenían diferentes animales
domésticos. Así pudimos ver vacas y terneros, cerdos, cabras con sus crías, ovejas y corderos, conejos
grandes y pequeños, gallinas y gansos.

Artículos antiguos

Descubrimos un montón de sitios antiguos como hornos de pan del Kinzigtal, molinos de aceite, la
forja, espadadora de cáñamo, sierra de vaivén, aserraderos, molinos, el almacén, la destilería, una
dispensa y hasta una capilla.

Parque infantil

Al terminar la visita, los niños se estuvieron distrayendo en un parque que hay en el interior del
museo, con rocas para trepar, maderas flotantes, pequeñas almadías, un puente colgante, una piedra
de moler, colinas y una corriente de agua.

Restaurante Zum Hofengel

Nosotros mientras, hacíamos tiempo para comer allá mismo, en el restaurante de la recepción (Zum
Hofengel).
2. Triberg
Qué ver en Triberg (Selva Negra, Alemania)

¿Sabías que… el Reloj de Cuco más grande del mundo tiene un péndulo de 8 metros? Triberg es un
pequeño pueblo de Alemania ubicado a unos 56km de Friburgo en pleno corazón de la Schwarzwald
(Selva Negra). No es precisamente uno de los más bonitos de la región, pero sí de los más turísticos.
Apostado entre espesos bosques -como casi todos los pueblos de la zona- Triberg atrae a muchos
viajeros por dos principales motivos: allí se encuentran las “supuestas” cataratas más altas de
Alemania (163m de caída) y los dos relojes de cuco más grandes del mundo. Os invito a conocer
Triberg un poco más…

Cascadas de Triberg

Dije antes que las Triberger Wasserfälle (cataratas de Triberg) son las “supuestas” cataratas más altas
de Alemania. De hecho, en Triberg se anuncian sin ningún tipo de pudor como las más altas de
Alemania incluso en carteles y folletos oficiales. Dicen que una mentira repetida mil veces se acaba
transformando en realidad, y en el caso de Triberg ha funcionado a la perfección. Muchísimos blogs,
webs y guías de gran reputación (véase Lonely Planet) repiten ese dato como loros y los turistas, por
supuesto, nos tragamos la información sin mayores reparos. Sin embargo, según un artículo de la
Wikipedia en alemán (¡gracias, Google Translate!) y otras fuentes fiables, las cascadas de Triberg
serían en realidad las novenas más altas del país. Con sus 163m sorprende además que estén tan
lejos de los 470m que ostentan las Röthbachfall, primeras del ranking. Eso sí; seguramente las de
Triberg sean las más visitadas gracias a esta pequeña treta. En cualquier caso, las cascadas de Triberg
no necesitan un récord de mentirijilla para justificar la visita. Con su belleza es suficiente.

Cascadas de Triberg (Selva Negra, Alemania)

Las cascadas pueden visitarse durante todo el año en un paseo desde el propio pueblo, aunque hay
al menos otra entrada desde una de las carreteras que llega a Triberg. En cualquier caso habrá que
pagar un ticket de entre 6 y 8€ (en función de la temporada) para acceder a la zona. La caída de la
cascada no es vertical, así que no hay que esperar ver un salto espectacular. Se trata en realidad de
una bajada en 7 tramos diferentes con saltos más o menos suaves. No obstante, la estampa es muy
bella y el paseo en paralelo a las aguas del río Gutach es totalmente recomendable.

El Reloj de Cuco más grande del mundo

Se dice que aquí se encuentra el Reloj de Cuco más grande del mundo, aunque también albergo mis
dudas. Al parecer son dos los que se disputan el título. Uno de ellos dice tener el Guinness World
Record, pero en la web oficial de los récords no he podido encontrarlo. ¿Será verdad?. El otro,
situado realmente en la vecina Schonach, no se hace tanta publicidad y parece resignarse al segundo
puesto. De todos modos, no son los únicos del mundo que dicen ser los más grandes. Aunque
seguramente también sean pequeñas estrategias para atraer turismo, creo que merecen una visita
ambos.

Reloj de Cuco de Schonach (Selva Negra, Alemania)

El Reloj de Cuco de Schonach fue al parecer el más grande del mundo hasta que construyeron el del
Eble Uhren-Park. Estos relojes de cuco, como veis, son tan grandes que parecen en realidad casas. De
hecho, el primero de ellos ocupa lo que podría parecer una cabaña (aunque es el cuco en sí mismo).
El otro, propiedad de un comercio importante, está adosado al conjunto de la enorme tienda-
almacén-museo. El de Schonach fue construido por Josef Dold y su propia hija hace de guía al entrar.
No hay mucho más que hacer que contemplar la enorme maquinaria (de unos 3m de alto por 3m de
ancho), ojear los relojes que hay a la venta y esperar en el jardín la salida del cuco cada media hora,
pero no deja de ser una visita curiosa. Por cierto, no se puede ver desde fuera sin pagar la entrada
(1,20€). El del Eble Uhren-Park parece más grande a simple vista. Según la web oficial su péndulo
mide 8m, el cuco pesa 150kg y el mecanismo mide 4,50m x 4,50m. Puede verse gratis desde fuera o
pagar una visita guiada para conocer el mecanismo (2€, posible en castellano). También es de libre
acceso la tienda-museo, donde podremos ver relojes de cuco de toda clase, condición y precio
(algunos superaban los 6.000€).

Reloj de Cuco del Eble Uhren-Park en Triberg (Selva Negra, Alemania)

Otras cosas que visitar y hacer en Triberg

Nosotros no entramos, pero también se suele visitar el Museo de la Selva Negra, centrado en la vida
cotidiana de los habitantes de la Selva Negra, y la iglesia Maria in der Tanne, del año 1700. Los
turistas, por lo demás, deambulan de tienda en tienda admirando los diferentes relojes de cuco,
comprando souvenirs de la zona y degustando la típica tarta Selva Negra.

3. WOLFACH
Esta pequeña localidad fue una de las grandes sorpresas del viaje ya que tan sólo la escogimos para
dormir y nos encantó. Está rodeada por el Río Kinzig y su casco antiguo conserva un buen número de
casas de la Edad Media con bonitos colores.

Destaca la calle principal (Hauptstrasse) donde está situado el Ayuntamiento, construido entre los
años 1893-1894 en estilo neo-renacentista y el Fürstenberger Schloss, un palacio del siglo XVII que
actualmente alberga el Museo de la región con una sección dedicada a los minerales y otra a los
balseros.

Lo mejor es callejear y disfrutar de un paseo a orillas del Río Kinzig al atardecer, es un momento
mágico. Para dormir escogimos el Hotel Kreuz, un lugar muy recomendable tanto para hacer noche
como para comer o cenar, los dueños son majísimos y muy amables, nos encantó el sitio.

4. SCHILTACH
Bajo mi punto de vista el pueblo más bonito que visitamos de la Selva Negra, con diferencia. Está
situado en pleno Valle del Río Kinzig y su casco antiguo está declarado monumento nacional, no es
para menos.

Schiltach jugó un papel importante en la economía de la zona durante el siglo XIX, principalmente
gracias al transporte de madera que fue el ingreso principal de la población durante esa época.

Destaca la Plaza del mercado, eje central del pueblo y construida de forma triangular, es aquí donde
encontramos el Ayuntamiento, un bonito edificio del siglo XVI decorado con pinturas murales de
Eduard Trautwein que narran algunos capítulos de la historia de Schiltach. Desde esta plaza sale la
Calle Schlossbergstrasse, flanqueada por casas de colores con entramado de madera que sube hasta
los restos del antiguo castillo, el paseo es todo cuesta arriba y se puede hacer perfectamente en
media hora.

Otro de los atractivos de Schiltach son sus museos, cuenta con cuatro bastante interesantes. El que
más me llamaba la atención era el Museo de la Farmacia, situado en la Plaza del Mercado, en la
antigua farmacia municipal, data del año 1837 y conserva una buena colección de medicamentos,
artilugios farmacéuticos, carteles publicitarios y curiosidades varias, la entrada cuesta 2€ y no
pudimos verlo ya que llegamos bastante tarde.
Los otros tres museos son el Schüttesägemuseum, situado en un edificio del Río Kinzig y que muestra
la forma de procesar la madera, el Museum am Markt, con once salas temáticas que cuentan la
historia de Schiltach y el curioso Museo Hansgrohe Aquademie que alberga piezas de más de 700
años de antigüedad relacionadas con el mundo del baño y el bienestar, estos tres museos son
gratuitos

Otro de los atractivos de Schiltach son sus museos, cuenta con cuatro bastante interesantes. El que
más me llamaba la atención era el Museo de la Farmacia, situado en la Plaza del Mercado, en la
antigua farmacia municipal, data del año 1837 y conserva una buena colección de medicamentos,
artilugios farmacéuticos, carteles publicitarios y curiosidades varias, la entrada cuesta 2€ y no
pudimos verlo ya que llegamos bastante tarde.

Los otros tres museos son el Schüttesägemuseum, situado en un edificio del Río Kinzig y que muestra
la forma de procesar la madera, el Museum am Markt, con once salas temáticas que cuentan la
historia de Schiltach y el curioso Museo Hansgrohe Aquademie que alberga piezas de más de 700
años de antigüedad relacionadas con el mundo del baño y el bienestar, estos tres museos son
gratuitos

Aparcar no es tarea fácil y menos gratis aunque si cruzáis las vías del tren y callejeáis por el barrio
que hay en esa zona quizás podáis dejar el coche sin tener que pagar nada.

5. Gegenbach
a visita a Gegenbach se puede hacer perfectamente en una hora ya que su casco antiguo es bastante
pequeño, el recorrido puede empezar en la Puerta de Kinzig, una antigua torre de defensa que
formaba parte de las murallas, desde ahí lo más interesante es callejear para ver algunos puntos
importantes como son el Ayuntamiento, construido en el año 1784 y que en Navidad se convierte en
el mayor calendario de adviento del país, la Plaza del Mercado desde donde se divisa una de las
antiguas puertas que daban acceso a la ciudad, la Iglesia de Santa María que guarda bonitos frescos
en su interior, la Abadía y el Jardín de hierbas o numerosas fuentes repartidas por todo Gegenbach.

Sin lugar a duda, las Calles Engelgasse (Calle de los ángeles) y Höllengasse (Calle del infierno) son las
más bonitas de la ciudad, con suelo adoquinado y las típicas casas de entramado de madera
adornadas con flores.

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