Ataduras espirituales ,segunda parte: Esclavos del pecado
Romanos 7:19 dice que por culpa del pecado, hacemos el mal que no queremos hacer. Y
además nos impide hacer lo que Dios espera de nosotros. Los pecados son ataduras que
impiden que las promesas de Dios se conviertan en una realidad en la vida de las personas.
Recordemos que durante el éxodo, una generación completa de israelitas se perdió en el
desierto por mantenerse atado a Egipto mientras caminaban con Dios. Desafortunadamente
esto ocurre con muchos cristianos y lo que es peor, las ataduras tienen aún más
consecuencias en nuestras vidas, las cuales detallaremos a continuación.
Una atadura nos mantiene en la pobreza, en
todas sus dimensiones. Las ataduras nos convierten en pobres emocionales, espirituales y por
supuesto materiales. Todo esto ocurre cuando no mantenemos un estilo de vida que no
agrade a Dios. Cuando nos resistimos a dejar el pecado, y aquellos malos hábitos que
asimilamos del mundo, no hay posibilidades de ascender a un nuevo estatus o nivel superior
al que Dios nos quiere llevar en nuestra vida. En pocas palabras no hay crecimiento. Las
ataduras también juegan un papel en la mentalidad humana. Cuando asimilamos el pecado
como algo normal, se crean paradigmas que se interponen a los mandamientos y a la
voluntad de Dios. Nuestra mente y actividades actúan en función del pecado y finalmente
cuando menos lo esperamos nos hemos convertido en esclavos del pecado.
Cuando aceptamos a Jesús, él nos perdona de nuestros pecados; pero seguimos rigiendo el
destino de nuestra vida bajo la ley del pecado. Todo esto sucede por varias razones en
nuestra vida, más exactamente cinco razones que La Biblia cita como causantes del régimen
del pecado en la vida humana.
1- (Juan 8:34) Jesús nos enseña que todo aquel que practica el pecado regularmente se
convierte en su esclavo. Cuando pecamos no solo se ve comprometido nuestro cuerpo.
Nuestra vida espiritual también se enreda porque el pecado evita que alcancemos la
santidad que Dios exige de sus hijos.
2- (Romanos 6:16) La desobediencia a Dios, también nos convierte en esclavos. Cuando
cedemos a los deseos de la carne y a la influencia del mundo, rechazamos automáticamente
la autoridad del Señor sobre nuestra vida. (Aceptando por defecto la autoridad de Satanás).
1
3-(Efesios 4:22) Los vicios, los malos hábitos que el cristiano adquiere durante su pasado
mundano suelen perpetuarse mucho tiempo después de nuestra conversión al evangelio.
Precisamente la decisión de aceptar a Jesucristo como salvador debe implicar la muerte de
aquellas cosas que desagradan a Dios, incluyendo nuestros vicios y malos hábitos. De lo
contrario nuestra vida cristiana colapsará.
4- (2da de Pedro 2:19) La derrota ante el pecado, nos convierte en su esclavo. ¿Cuándo
perdemos con el pecado? Simplemente somos derrotados cuando recurrimos a él
frecuentemente para satisfacer nuestros deseos. El resultado es que nos hacemos más
débiles. Por el contrario, si le damos un no rotundo al pecado nos haremos más fuertes para
enfrentarlo.
5- (2da de Pedro 2:20) Este es el punto donde profundizamos más sobre los efectos nocivos
de la influencia del mundo entendiendo por mundo a todos aquellos elementos del sistema
que se oponen a lo establecido por Dios. Cuando permitimos que el sistema nos envuelva
totalmente, este nos puede manipular a su gusto. Las consecuencias pueden ser catastróficas
para nuestra vida espiritual, llegando a terminar en un peor estado personal y espiritual del
que Cristo nos rescató un día.
22222222222222
Ataduras
La semana pasada hablamos de aquella generación de israelitas que se quedaron a mitad de camino
tratando de llegar a La Tierra Prometida. Recordemos que Israel tenía en su corazón a Egipto como
atadura; demostrando que nunca creyeron realmente en la palabra del El Señor (Hechos 7:39).
Para todos nosotros, Dios tiene grandes promesas.
Pero al igual que en el caso de la generación israelita del éxodo, todos tenemos una o varias ataduras que
impiden que los planes de Dios para nuestras vidas se desarrollen plenamente. Pero la pregunta que nos
hacemos es ¿Por qué no podemos negociar con Dios nuestra salvación con todo y ataduras? La respuesta
es sencilla. Las ataduras pueden dominar nuestro corazón y por eso llegan a determinar nuestras
acciones. En pocas palabras, nos hacen pecar.
Si retomamos el caso de Israel nos damos cuenta que en el corazón de las personas existían cinco
pecados que finalmente acabaron con una generación casi completa de la nación, a pesar de todas las
2
señales y maravillas que Dios les había mostrado. En la primera carta a los Corintios, capitulo 10 nos
describen uno por uno cuales fueron esos pecados. La codicia (versículo 6), La idolatría (versículo 7), La
fornicación (versículo 8), la tentación al Señor (versículo 9), y la murmuración (versículo 10).
Estos pecados y otros pecados están vigentes aún en nuestro tiempo, igual o incluso en mayor medida
que en los días de Moisés. Y lo más preocupante es que están en la iglesia, en medio de la congregación.
Como consecuencia seguimos pecando descaradamente a pesar de caminar al lado de Dios. Nos pasa lo
que dice en Romanos 7:19 “De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.”
Para comenzar a lucha contra esas ataduras que nos mantienen oprimidos, es importante identificar el
tipo de atadura a la que nos enfrentamos. En la Biblia podemos identificar tres tipos de atadura, las
cuales mencionaremos a continuación:
1- Ataduras emocionales: son aquellos sentimientos y emociones negativas que pueden llevar a las
personas a sentirse oprimidas. Precisamente en Lucas 4:18 Jesús nos enseña que Él tiene el poder para
liberar a todas las personas que se sientan oprimidas por este tipo de ataduras.
2- Ataduras espirituales: Lucas 13:16 señala a Satanás como responsable de ataduras. En este caso
específico, una terrible enfermedad que aquejó durante años a una mujer.
3- Ataduras físicas: La Biblia nos enseña que las ataduras también pueden ser físicas. A veces algunas
personas desarrollan ciertas dolencias o enfermedades cuya única salida va más allá de la ciencia
médica. La única alternativa, recurrir a El Señor.
Ante el que parece un panorama muy desalentador, llega el momento de tomar decisiones. La primera de
esas decisiones es pedir liberación ante Dios. Las personas y en especial los cristianos necesitamos ser
libres de nuestras ataduras de forma definitiva. Pero debemos tener en cuenta que el ser libre es una
decisión voluntaria. Dios no obliga a una persona a ser libre, si esa persona no lo desea.
Ahora ¿Cómo podemos ser libres de nuestras ataduras? La única manera es entregándole nuestro
corazón a Jesús.
3333333333333
3
ATADURAS
La Atadura se define como la acción y efecto de atar, traba o impedimento
para avanzar y ser libre. Existen muchos tipos de ataduras que a veces son
poco detectables, estas operan en la vida del hombre muy sutilmente,
envolviéndolo así en dichas ataduras, creando en el atado una dependencia y
sumisión total a estas. En la palabra se habla de ello pues Jesucristo nos hace
libres tal y como esta en Isaías 42:7: “El Señor vino para abrir los ojos a los
ciegos, para sacar de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que
moran en tinieblas”
Es por ello que se debe detectar a través del Espíritu Santo cuales ataduras
hay que quebrantar en el nombre de Jesús, pues estas existen, en el libro
de Mateo 16:19: “Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que
atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra
será desatado en los cielos”. El Señor se dirigió a Pedro diciendo que tiene
poder para atar y desatar todo lo que haya necesidad de atar o de desatar.
Tipos de ataduras
Ataduras Espirituales:
Es una influencia demoníaca que se esconde en la persona, bloqueando y
entorpeciendo su vida. Las mismas ejercen un dominio sobre la persona
causando un efecto en cadena a lo largo del tiempo arraigándose e influyendo
en su personalidad. Es por ello que esa influencia de maldad afecta el entorno
familiar, laboral y social de la persona. Es importante señalar que esta atadura
debilita la fe, el deseo de orar y de alabar a Dios. Es por ello que en la palabra
4
ilustran cómo opera una atadura, viéndola como: Yugos, cuerdas, pesadas
cargas, grilletes y cadenas. Teniendo en común la opresión y tormento en la
persona, rodándole así la paz por completo.
De manera que, toda atadura o ligadura, con el paso del tiempo terminan
desarrollando un hábito y una conducta negativa, conllevando a generar más
hábitos destructivos, trayendo como consecuencia la aceleración en el
deterioro físico, espiritual y moral de la persona. Convirtiéndose en un ciclo
vicioso de maldad, fortaleciéndose las ataduras con el pecado contra Dios y la
ausencia de Él en la vida de la persona.
¿Cómo se origina esta Atadura Espiritual?
Este tipo de infestación se produce a través de la brujería, adivinación o
ciencias ocultas. Las personas van a estos lugares para que le den información
de su futuro y destino. También por desconocimiento de la palabra de Dios las
personas buscan ayuda cuando están tristes, molestas o con situaciones
difíciles, creyendo que con estas practica o trabajos espirituales obtendrán la
solución a sus males.
En la biblia se refiere a estas prácticas en Deuteronomio 18.10-12: “No sea
hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien
practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni
adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para
con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová
tu Dios echa estas naciones de delante de ti.”
Es importante señalar que también a través de prácticas como:
- Usar amuletos conjurados o por cábala.
- Asistir a sesiones espiritista o servir de médium.
- Sacrificios de sangre con animales para obtener sanidad o pago por el favor
pedido.
- Practicas orientales tales como: Mantras, yoga, budismo, feng shui, péndulo o
lectura de cartas del tarot. Lectura de libros de satanismo, santería, brujería
o ciencias ocultas.
Dios está interesado en ayudarte si tú le dejas, Él quiere hacernos libres, dale la
oportunidad a Dios hoy para que te libere de esas ataduras.
Atadura Sentimental:
5
Este tipo de atadura son aquellos sentimientos, apegos y emociones hacia una
persona de manera negativa ya que por medio de esta atadura conllevan a la
persona a sentirse oprimidas, depresivas y desesperadas. Generalmente estas
relaciones son toxicas y cíclicas, haciendo que la persona atada sea voluble y
cambiante en su estado de ánimo, viendo la vida gris, afectando así duramente
la autoestima.
En la palabra, precisamente en Lucas 4:18: “El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a
sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y
vista a los ciegos”
Jesús nos enseña que Él tiene el poder para liberar a todas las personas que se
sientan oprimidas por este tipo de ataduras.
¿Cómo se origina esta Atadura Sentimental?
Esta trabaja a través de situaciones (recuerdos, traumas, experiencias del
pasado) o relaciones de nuestro pasado que marcaron significativamente
nuestra vida, limitando y destruyendo la vida de las personas. Estas ataduras
se establecen a través de relaciones sexuales sin estar casados, relaciones
adulteras, de malas amistades, con compromisos hechos en el pasado o a través
de experiencias traumáticas, siendo el trauma una vivencia que hemos guardado
en nuestro interior y las razones porque no ha salido es por no saber cómo
hacerlo, o por no dejarla ir.
Es por ello que la persona atada siente un gran vacío que desea llenar todos los
días, y por eso como consecuencia le trae problemas de conflicto, dolor,
desanimo, y frustración. Afectando así, el crecimiento en todos los ámbitos, y
cercando cada día mas a la persona, forzándola a vivir en el pasado y
apegándose a ese recuerdo de dolor, sintiéndose con una sombra gris sobre sus
vidas.
¿Cómo liberarse de estas Ataduras Sentimentales?
- - Perdonando es el primer paso para liberarse o deshacerse de este apego o
atadura.
- -Debe colocar en las manos de Dios a través de oración entregarle las cargas al
señor para que Él sane esas heridas del alma y borre todo mal en ella.
6
- - Decidir avanzar y dejar atrás el pasado toxico y de tormento.
- -Leer la Biblia y apegarse a la promesa que Dios nos dio.
- -Buscar ocupaciones que te hagan olvidar ese pasado que te daña.
La palabra dice en 2da de Corintios 5.17: “De modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”
Aunque te parezca imposible si hay sanidad interior y liberación en tu alma, ya
que serás libre de atadura y del dolor que esto te acarrea. No importa si tu
recuerdo es fuerte o demasiado doloroso, recuerda que hay un hombre que por
amor y redención de cada uno de nosotros murió en una cruz hace muchos años,
llevando todo tu dolor, cargas y todo lo que te aqueja. Él vino para libertar,
restaura y salvarnos del pecado, a través de ese sacrificio tan grande, y solo
Jesucristo puede libertarnos de todo lo malo, llevando nuestras cargas
cautivas y clavadas en esa cruz del calvario ….. Créelo que así es, así de simple,
solo busca del Señor y decide cortar con esas cadenas de opresión.
Atadura Física:
En la biblia nos enseña que existen ataduras físicas, las cuales desarrollan en la
persona ciertas dolencias o enfermedades cuya única salida va más allá de la
ciencia médica, y la única alternativa es recurrir a El Señor. Para esto hay que
tomar la decisión de buscar ayuda espiritual para que sea liberada a través de
Jesucristo, es importante señalar que el ser libre es una decisión voluntaria,
Dios no obliga a una persona a ser libre, si esa persona no lo desea. Así mismo
el primer paso para ser liberado es recibir al Señor en su corazón.
Bíblicamente no debemos estar enfermos ya que Jesús llevo cautivo toda
cautividad, y por cada llaga que le hicieron a nuestro Señor quedo vencida toda
enfermedad en cada uno de nosotros y en su nombre declaramos sanidad. Tal y
como está en la palabra en Isaías 53.5: ”Mas él herido fue por nuestras
rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre
él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Las enfermedades no vienen por
parte de Dios sino por el enemigo, y estas entran a través del pecado, o por
maldición generacional de enfermedad, ésta va de generación en generación
haciendo un ciclo de enfermedad recurrente en cada uno de los integrantes de
una misma familia.
La palabra hace referencia a las maldiciones en el libro de Éxodo 20.5: “No te
inclines delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso.
7
Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la
tercera y cuarta generación”
¿Cómo se origina la Atadura Física?
Ésta atadura principalmente entra cuando se abren puertas al pecado, como
visitar adivinadores, practicando ciencias ocultas, manifestándose en la
persona con enfermedades y muerte en el peor de los casos.
¿Cómo liberarse de estas Ataduras Físicas?
- - Leer la Biblia y apegarse a la promesa que Dios nos dio.
- -Buscar más la presencia de Dios y lectura de la palabra a diario.
- - Fortalecer la fe.
- - Buscar ayuda espiritual con un ministro de Dios.
Atadura Mental:
Este se genera en la mente como pensamientos, e ideas, las cuales vienen de
parte de satanás, bombardeando con pensamientos desviados, tales como:
Celos, Sospechas, Temor, Ansiedad, Depresión, y razonamientos equivocados.
Es por ello que debemos estar alerta para saber detectar estas trampas de
Satanás ya que él es muy astuto y padre de la mentira tal y como ésta en la
palabra en Juan 8.44:“Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de
vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha
permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira,
de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira”. De manera que cada
vez que nos venga un pensamiento que nos quiera quitar la paz, debemos llevarlo
cautivo a la obediencia de Dios como esta en 2 Corintios 10.5: “Derribando
argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y
llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo“
Las ataduras mentales atacan la mente, voluntad, entendimiento y raciocinio
envolviéndote, ya que él sabe lo que te gusta y lo que no, pues te ha venido
observando, estudiando así tu conducta, las reacciones, tus debilidades y tus
fortalezas. También es importante señalar que el único que utiliza el pasado
para dañarte es el enemigo la palabra es explicita acerca de dejar de atrás el
pasado, es por ellos que en libro de Lucas 9.62: “Pero Jesús le dijo: Nadie, que
después de poner la mano en el arado mira atrás, es apto para el reino de Dios“
8
El enemigo es además de astuto, paciente, despiadado, cruel y
extremadamente malo. Nos odia más de lo que nosotros podamos imaginarnos,
el vino a robar, matar y destruir. Es por ello que todos debemos perseverar en
el Señor para que a través de esta comunión y búsqueda de su presencia, Él nos
fortalezca y nos guíe en cada paso que damos.
¿Cómo se origina la Atadura Mental?
Esta al igual que las otras ataduras principalmente actúa a través del pecado, y
se manifiesta en enfermedad y dolencias físicas. Una de las enfermedades que
origina esta atadura es el Cáncer en diferentes partes del cuerpo y es
originada por el no perdón, el rencor y la venganza.
¿Cómo liberarse de estas Atadura Mental?
- -Lo primero que debe hacer es perdonar a cada persona que le ha hecho daño
o le han herido.
+
- - Buscar comunión con Dios.
- - Renunciar en el nombre de Jesús a la falta de perdón y todas aquellas cosas
que le hacen daño.
- -Asistir a un servicio de liberación en una iglesia cristiana.
Atadura Sexual:
Como su nombre lo dice entra a través del deseo sexual desviado y con ello los
hábitos provenientes del mundo del pecado y su círculo vicioso. Es triste ver
como el enemigo ha ganado terreno en el área sexual del cristiano, pues nadie
que sea un creyente verdadero se sentirá feliz y orgulloso de masturbarse, a
pesar que los médicos lo ven como normal e inofensiva esta práctica.
¿Cómo se origina la Atadura Sexual?
Esta atadura entra con el pecado, unas de las más comunes es la masturbación
practicándolo hombres y mujeres, pero éste pecado no nace por sí solo, sino
que tiene un origen, el cual se produce a través de algunas fuentes como lo son:
- - Ver constantemente pornografía a través de la televisión o internet.
9
- -La soledad y la inestabilidad sentimental.
- -La falta de relaciones sexuales con la pareja del matrimonio.
- - La baja autoestima y sentirse fracasado.
- - La fornicación y el adulterio.
Es importante tener conocimiento las estrategias usadas por el enemigo, y
estos casos antes mencionados, es como sutilmente va envolviendo a la persona
al pecado. El ver pornografía pervierte a la persona donde le hace creer que es
normal ver pornografía, masturbarse, adulterar, fornicar entre otras. La
soledad es una de las estrategias que usa el enemigo para hacer que la persona
se deprima, conllevándola a desvalorarse y sentirse rechazada.
En cuanto al matrimonio es común ver que uno de los esposos mengüe las
relaciones sexuales y esto indudablemente no es lo que Dios demanda tal y
como esta en 1 Corintios 7. 3-5: donde claramente: “El marido cumpla con la
mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. La mujer no tiene
potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido
potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a
no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos
sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente
Satanás a causa de vuestra incontinencia”.
La masturbación y la fornicación es una práctica que es abominación ante los
ojos de Dios, como dice en 1 Corintios 6:18:“Huid de la fornicación. Cualquier
otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica,
contra su propio cuerpo peca”
Dios categóricamente rechaza el adulterio, exigiendo fidelidad a Él
primeramente como también entre esposos tal y como esta en Mateo 5:27-
28: “Ustedes han oído que se dijo: ‘No cometerás adulterio’. Pero yo os digo
que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su
corazón“. Esto nos dice que el adulterio puede tener lugar dentro del corazón,
refiriéndose a la mente como la cuna del pecado afectando a la persona y su
entorno con otras personas.
¿Cómo liberarse de estas Ataduras Sexuales?
- - Buscar comunión con Dios.
10
- - Resistir a las tentaciones apartándose de personas y ambientes donde se
practique el pecado.
- - Permanezca en la voluntad de Dios.
- -Arrepentirse y buscar el perdón de Dios.
- - Leer la palabra diariamente.
Maldición Generacional:
El último nivel de atadura, tiene que ver con la herencia de los padres, a los
hijos, nietos hasta la cuarta generación, esto es debido a los pecados de
generaciones anteriores formando parte de la identidad familiar transfiriendo
dicha maldición a los integrantes de la familia. Estas pueden ser de
enfermedad, vicios, divorcios, maltratos, muertes, accidentes o tragedias, es
por ello que hay familias enteras atadas y amarradas a un patrón común. Sobre
maldición generacional nos habla en el libro de Éxodo 34.7: “El que guarda
misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado,
y que no tendrá por inocente al culpable ; el que castiga la iniquidad de los
padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta
generación“
De manera que uno puede nacer cargando la maldición de sus padres, abuelos o
hasta bisabuelos, y como la humanidad es bastante pecadora, sería de
suponer que muy pocas personas hayan nacido sin alguna maldición a cuestas. En
el mismo momento en que recibimos a Jesús, todas las fuerzas de las tinieblas
que están atacando nuestra vida salen huyendo, hiendo a ese lugar desierto, en
busca de un sitio donde descansar ya que quedamos limpios de nuestro pecado
y de la causa de la maldición espiritual. Pero esta regresa si se abre una puerta
al pecado. Aunque nuestra vida haya sido barrida, adornada, lavada y purificada
a través de la sangre de Jesucristo, la maldición puede regresar y la situación
será peor que antes.
El apóstol Mateo hace referencia de la maldición en Mateo 12:43-45: “Cuando
el espíritu inmundo sale del hombre, pasa por lugares áridos buscando descanso
y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la
encuentra desocupada, barrida y arreglada. Va entonces, y toma consigo otros
siete espíritus más depravados que él, y entrando, moran allí; y el estado final
11
de aquel hombre resulta peor que el primero. Así será también con esta
generación perversa”.
La peor herencia que le puedes dejar a tus hijos, es saber que han existido
maldiciones y ataduras por generaciones, por eso debes cortarlas y detener su
avance.
Hoy, en el Nombre de Jesús, recibe libertad de toda atadura, de toda
influencia pasada o presente, y declara con tu boca esta oración de liberación
repitiendo en voz alta:
ORACION
Padre Celestial, vengo ante ti en el Nombre de Jesús, para darte gracias por tu
sacrificio en la Cruz del Calvario, ya que tu Sangre derramada por mí me da
sanidad, liberación, paz. Renuncio en esta hora y para siempre a toda
influencia, obsesión, posesión y opresión demoníaca en mi vida, que haya venido
a operar por decisiones mías o de mis ancestros. Cierro las puertas de mi vida a
toda influencia de demonios y hecho fuera de mi vida todo mal.
Así mismo Señor te pido que liberes a mi familia de toda influencia demoníaca,
renuncio y corto ahora toda raíz de amargura, falta de perdón, odio y venganza
en el nombre de Jesús. Declarando que mi mente se hace una con la mente de
Cristo, soy libre de toda palabra, pensamiento, intención o actitud que trajo
ataduras en mi pasado.
¡Soy libre en el Nombre de Jesús! ¡Amén y Amén!
No importa que usted esté sufriendo por una maldición que es consecuencia de
algo que usted mismo haya hecho, o que se debe a algo que hayan hecho sus
antepasados. El Cristo que quita las cargas y destruye los yugos vino para
hacerlo libre. Ya usted no tiene que pagar más las consecuencias de esa
maldición. Puede vivir en las bendiciones, en la libertad de la redención y en la
restauración de Dios.
Dios les Bendiga
12