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Hundred 1

El documento narra una situación de ataque por parte de los Savage, una forma de vida alienígena, sobre una ciudad. Un chico intenta poner a salvo a una chica con la que tenía una cita en el parque, pero ambos resultan heridos durante el ataque. El veneno de uno de los Savage parece estar envenenando a la chica.
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Hundred 1

El documento narra una situación de ataque por parte de los Savage, una forma de vida alienígena, sobre una ciudad. Un chico intenta poner a salvo a una chica con la que tenía una cita en el parque, pero ambos resultan heridos durante el ataque. El veneno de uno de los Savage parece estar envenenando a la chica.
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Prólogo

— ¿Por qué? ¿Por qué está pasando esto? Esto es demasiado... —

En esta ciudad, edificios antiguos como iglesias y templos se encuentran mezclados entre rascacielos
modernos. La vista de turistas felices caminando, feligreses atendiendo misa matutina, y personas
alegres realizando sus actividades diarias de manera pacífica.

Aun así…

El destello cegador de un láser brillante, acompañado con una explosión estremecedora, transformó
esta escena idílica en un infierno sangriento y de pesadilla.

Aun no se había acabado. El láser indiscriminada e incesantemente arrasó el área y sonidos de


explosión continuaron escuchándose sin interrupción.

El interior de los edificios en el área fue expuesto. Edificios que no tuvieron siquiera la oportunidad
de ser utilizados para su propósito original pues su construcción se había terminado recientemente.
Ahora todo ese trabajo fue desperdiciado; en su estado actual están prácticamente irreconocibles,
cualquier atisbo de sus formas originales no es más que un recuerdo.

Esos fueron los afortunados. La mayoría de las construcciones fueron reducidas a menos que
escombros… tan solo remolinos de polvo que se acumulaban en las ruinas caídas de otros edificios.

Explosión seguida de explosión, sin ninguna pausa.

— ¿Q-que...? ¿Qué está pasando? ¡¿Qué demonios está pasando?! — gritó un chico, agachándose
ligeramente.

“¿Qué le está pasando a esta ciudad? ¡No entiendo!”

El chico no estaba solo en su ignorancia e incomprensión; todo el mundo a su alrededor se hacían las
mismas preguntas. ¿Es terrorismo? ¿Un accidente? O quizá… Sus aterrorizadas imaginaciones llenaban
los vacíos. Gritando, corriendo de aquí para allá, en pánico, la gente de la ciudad pedía salvación.

Una explosión destrozó el área donde el chico se encontraba.

— !!Uwaaa!! —

Una ráfaga de viento, ocasionada por el impacto de la explosión, golpeó al chico, enviándolo a volar.

“¿Por qué? ¿Por qué está…?”

Segundos después el chico, esforzándose en levantarse entre los escombros, vio un monstruo
gigantesco cubierto en patrones brillantes amarillos.

— Espera, eso es... —

Un recuerdo fugaz; desligado en su mente. 3 años antes, junto a un grupo de pequeños meteoritos
desde una esquina distante del universo, una forma de vida misteriosa y heterogénea, había llegado a
la Tierra, los Savage.

Completamente diferente a la humanidad, su piel era dura como el acero y estaba cubierta por
patrones brillantes amarillos, aun así, poseían la capacidad de comunicarse unos con los otros. Tenían
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largas antenas, ojos relumbrantes y mordaces, espolones como cuchillas en los pies y enormes tenazas
en lugar de manos; de manera general, extrañamente semejantes a los insectos. Los monstruos frente
a él no eran otra cosa más que estos mismos Savage.

A causa de los Savage, la humanidad por fin se ha reconciliado, y la ONU ha formado una alianza. En
cooperación con las compañías militares privadas del mundo, ellos aniquilaron los Savage en la
Antártida.

“¿Entonces, como es posible que estén aquí?”

Su cuerpo se estremecía en terror.

Él escuchó muchas veces de muchas personas, de sus profesores, de sus padres, todo mundo de hecho;
sobre el terror y el horror que representaban los Savage.

Era realmente espantoso. Miedo era la única respuesta posible. Sus piernas amenazaban con rendirse
en cualquier momento.

Aun así, el ahuyentó su miedo y empezó a correr.

Después de todo, él había hecho una promesa mucho más importante.

Él tenía que ir a ese lugar.

Finalmente llegó al parque localizado en el corazón de la ciudad.

Este parque siempre había sido un lugar lleno y animado; hoy, estaba vacío. Parecía más que todo el
mundo había huido hacia un sitio seguro durante el inicio del ataque de los Savage. Ahora el silencio
reinaba.

La única ocupante del parque era una hermosa chica, de cabello plateado y un vestido adorable. Ella
esperaba en la banca prometida como si nada estuviese pasando.

Ella estaba durmiendo, respirando ligeramente.

El lugar era más que adecuado para una siesta vespertina.

“¿Tal vez se quedó dormida?”

Su rostro durmiendo era sereno y encantador. Él quería sentarse a su lado y verla dormir, pero ahora
no era el momento para esas cosas.

— ¡Despierta! —

El chico corrió al lado de la chica, sacudió su cuerpo, y la llamó.

— Ahh, finalmente llegaste…—

La chica despertando, sonreía gentilmente. Ella noto algo extraño en el chico.

— ¿Qué sucede? —

— ¡Tenemos un gran problema! ¡Los Savage están aquí! —

De repente, fueron envueltos por oscuridad: una gigantesca sombra. Un Savage.

— ¡Debemos movernos! —
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El chico tomó la mano de la perpleja chica y empezó a correr.

Un Savage aéreo repentinamente aterrizo en frente de ellos.

La tierra tembló y el agua de la fuente del parque comenzó a rebosar.

— ¡…Maldición! —

El enemigo los tenía rodeados por delante y detrás.

Además, estos Savage eran enormes, su tamaño era comparable al de una casa. En promedio median 3,
quizá 4 metros de altura.

La sensación de opresión los abrumaba.

Mientras los chicos retrocedían, la criatura delante de ellos los miró. Levantando sus pinzas por
encima de la cabeza, se preparó para atacar.

“¡Tenemos que salir de aquí, ahora!”

— ¡Por aquí! —

El chico tiró de la mano de la chica, halándola hacia él.

El Savage falló.

Su ataque perforó la tierra, levantando una violenta nube de polvo. Repentinamente el brazo del chico
fue halado hacia atrás.

— ¡¿Guaaa...?! —

Tan pronto como el agarre en su mano desapareció, un grito lleno sus oídos. Él volteó para ver a la
chica tirada en el suelo.

Una de sus piernas quedo atrapada entre los escombros.

— ¿Estas bien? —

— Si… Estoy bien…— Ella respondió, intentando levantarse.

El chico noto la cabeza de un Savage sobresaliendo por encima del follaje detrás de ellos. Luz blanca
se empezó a reunir ahí.

“¡Esto es malo!”

El chico sabía que los Savage pueden disparar una especie de laser desde sus cabezas. Todas las
explosiones que se escuchaban hasta ahora fueron provocadas por esto después de todo.

— ¡Agáchate! —

Él se lanzó a suelo junto con la chica. Segundos después, el láser fue disparado, tiñendo el mundo de
blanco.

— ¡Uaaah…! —

Se escuchó un estruendo, y la onda de choque resultante levanto fragmentos de escombros, nubes de


polvo y otras cosas en un remolino atroz.

El chico fue enviado a volar.


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Su cuerpo se estrelló contra un pedazo de escombro de manera abrupta.

La chica también fue enviada a volar. Su cuerpo rodo y rodo hasta terminar a los pies de otro Savage.

El Savage se dio cuenta de la existencia de la chica, y se enfocó en su nueva presa. Extendió sus
garras en forma de pinzas. El chico se dio cuenta de que estaba a punto de sujetar la chica.

— ¡DETENTEEEEE! —

Un grito de todo corazón salió desde la garganta del chico.

Él sabía que los humanos eran solo presas ante los Savage.

Atrapada en el agarre del Savage, el cuerpo de la chica fue levantado en el aire.

El cuerpo de ella colgaba suspendido en el aire mientras que la boca del Savage se abría enormemente.

“¿Qué hago?”

BAAAAMM

De repente, se escuchó el sonido de artillería. Una explosión estremeció la cabeza del Savage más
cercano. La línea de fuego se podía seguir hasta un tanque de la Good Morning Army1.

“¡Los militares llegaron!”

La chica cayó desde las manos del Savage objetivo.

Ohh…

El chico corrió hacia la chica que cayó encima de una pila de escombros. El color se fue de su cara en el
momento que le echó un vistazo.

Ella jadeaba dolorosamente por aire. Su vestido estaba hecho pedazos donde las pinzas del Savage la
cortaron. La apertura le permitió ver una línea roja bajando por su piel. Las manos pinzadas de su
atacante marcaron su hermosa piel blanca.

— ¿Estás bien? —

Él le hablaba en vano, sin ninguna respuesta. La chica continuaba llorando de dolor, el vago sonido de su
voz se filtraba de su garganta. Sangre oscura y contaminada salía de su herida fresca.

“Mierda, tengo que detener su sangrado, o sino…”

Sin embargo, su principal prioridad era escapar de la situación actual. Ahora que la atención de los
Savage estaba en los militares, se habían olvidado de ellos. Era el momento preciso para escapar.

El chico tomó a la chica entre sus brazos y empezó a correr de la escena con toda su voluntad.

— Ahora que estamos tan lejos debemos estar a salvo... —

Las piernas del chico se rindieron 5 minutos después de dejar detrás al Savage. Los edificios
alrededor eran solo ruinas y ni una sola alma se encontraba a la vista.

— Perdón, esto debió lastimarte un poco... —

1
Armada del Buen Día. No sé a qué haga referencia.
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Con estas palabras, él se sentó en una lámina larga de concreto, bajó cuidadosamente la chica en el
lugar más cómodo que pudo encontrar.

— Huh, ha... nnhaa…—

La chicha respondió con una voz llena de dolor. Su respiración era superficial y su frente estaba
bañada en sudor.

—… ¿Qué?... ¿Qué es esto? —

El chico noto algo extraño. Su mirada se congelo en el área donde el vestido estaba roto y revelaba la
herida en el pecho de la chica. Con las heridas como origen, toda la piel alrededor estaba
ennegreciendo. Le daba la sensación como si la oscuridad se estuviera expandiendo, devorando su
cuerpo.

“¿Es esto… alguna especie de veneno?”

El recordó cuando fue picado por una abeja. Su madre le dio el siguiente tratamiento: atando su brazo
para detener la circulación, ella procedió a succionar el veneno con su boca.

Ahora, sin embargo, la herida estaba en el pecho, él no podía seguir el mismo procedimiento
exactamente. Aun así, decidió que el veneno, debía ser sacado por la herida.

Por la herida, él…

A alguien más... y más importante, ¿cómo podría el poner sus labios en el cuerpo de una chica? Algo así
estaba muy lejos de su experiencia. El mero pensamiento le arrebató el aliento, aceleró su pulso y secó
su boca.

Esta era la primera vez que el chico sentía algo parecido. ¿Estaba realmente bien hacer esto por su
propia cuenta? El momentáneamente pensó esto antes de concluir que las circunstancias no le dejaban
el lujo de no hacer nada.

“¡Perdóname...!”

Disculpándose en su mente, el chico puso sus labios en la herida de la chica y empezó a succionar.

— Nnn… Fuaaa… nnn… —

Desesperadamente, el sacaba el veneno con sus labios apretados.

El sabor a hierro se sentía fuertemente en su boca, pero estaba mezclado con un extraño y ligero
sabor.

— Nn... haaa —

El escupió la sangre oscura de su boca. El escupitajo se pegó firmemente en el concreto.

Habiéndose librado de la ansiedad con el primer intento, él determino que no había nada que temer.
Una vez más el succiono la sangre del cuerpo de la chica, y la escupió. Dos veces, tres veces siguió
repitiendo la misma acción.

Coug... coug

En el tercer intento, el chico se atraganto mientras escupía la sangre de su boca manchada.

En ese momento…
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— Muchas… gracias... —

La chica le sonrió, y él le devolvió la sonrisa, mostrando el alivio que sentía.

Repentinamente las cosas cambiaron.

“¿Qué está sucediendo?”

Aquello que estaba claro ante sus ojos unos momentos antes, de repente se convirtió en un borrón y su
cabeza empezó a girar.

Parpadear y entrecerrar los ojos no funcionó.

“Mierda, ¿Qué está pasando?”

Su cabeza se sentía pesada, y su cuerpo se fue arrastrado contra su voluntad al suelo. Perdió la
conciencia por un breve momento. Al igual que su visión, sus pensamientos empezaron a nublarse.

“¿Esto es por el veneno?”

A pesar de estar perdiendo la conciencia, la expresión en la cara del chico mostraba su frustración.

El veneno del Savage era más potente de lo que pensaba.

Había solo un resquicio de esperanza en todo esto, los síntomas de la chica parecen haber cesado.

Al menos ella viviría, o eso pensaba esperanzado.

¿Pero qué pasaría con él? El chico se preparó para su propia muerte. Una voz distante hacía eco en sus
oídos. Una alucinación, o quizás no.

No, esto era indudablemente la voz de un hombre. El escucho el sonido de pasos acercándose.

“¿Alguien vino a ayudarnos?”

En ese caso, no solo la chica, sino que probablemente el también estaría a salvo.

“Eso sería genial”. Justo cuando él se atrevió a esperar salvación...

— ¿Eh? —

Él empezó a sentir un dolor intenso en la parte trasera de su cabeza, su cerebro se sacudió dentro de
su cráneo.

El chico se tambaleó.

Un fuerte impacto atravesó su cuerpo un poco después.

“¿Qué…fue…eso...?”

Parecía que lo golpearon desde atrás con alguna especie de arma contundente.

Dicho esto, no había manera para el chico de saber si fue realmente así.

“¿Por…que…?”

Una voz gritó su nombre, la voz de la chica, que lentamente se desvaneció.

El chico perdió la conciencia.


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Capítulo 1 Little Garden / Departamento de Artes Marciales


/ Ceremonia de Ingreso a la Academia

Mmm, mmhhh…

Bañado en la luz del sol, Kisaragi Hayato abrió sus ojos.

Los sonidos de un motor alternativo y hélices girando alcanzaron sus oídos.

— Llegaremos pronto — le informó el piloto.

El transporte ya había empezado las preparaciones para el aterrizaje.

“Soñé con esa chica de nuevo, huh”

Era un sueño sobre él mismo y otra persona sufriendo el ataque de un Savage mientras se encontraban
en el reino de Gutenberg de la Unión de Britania. Él sueña frecuentemente con esto desde que era solo
un niño.

“Me pregunto si eso realmente pasó…” pensó Hayato.

Él fue, sin lugar a dudas, una de las víctimas del ataque Savage en el reino de Gutenberg. En ese lugar,
entre otras cosas, él perdió a sus padres, fue herido en la cabeza, y cayó en coma.

En tal estado, el perdió la mayor parte de su memoria del tiempo en Gutenberg, aunque no está seguro
si el ataque fue la causa directa. ¿Mostraba ese sueño todo lo que sucedió, o era solo una parte? ¿Fue
aquel incidente acaso real? Incluso ahora, él no tiene manera de saberlo.

“De cualquier manera, eso estuvo cerca…”

Originalmente, él había planeado llegar la tarde anterior al portaaviones masivo llamado Little Garden,
pero por problemas climáticos y otras cosas no fue posible. Salir del país tomó más de lo esperado, y
su llegada ahora estaba retrasada hasta el mismo día de la ceremonia de entrada de la escuela.

Dado su retraso, se preguntaba si tendría tiempo para visitar a su hermana pequeña Karen, quien
estaba hospitalizada, cuando llegara.

Miraba hacia afuera de la ventana, viendo solamente el océano.

De alguna manera, el destino ya mencionado, Little Garden, se encontraba en algún sitio ahí fuera.

Su instalación posee un cristal capaz de alterar su forma cuando es tocado por un humano. Esta
llamada Variable Stone (Piedra Variable) después revelaría la aparición de un arma usada en los
brazos, Hyaku Busou, Cien Brazos, conocido comúnmente como Hundred. En ese lugar, Hayato será
equipado con uno de estos Hundred y recibirá el entrenamiento necesario para convertirse en un
Slayer dedicado a luchar contra los Savage.

Él peleará para que su hermana, cuyo cuerpo ha sido debilitado por la enfermedad desde que era
pequeña, reciba el mejor tratamiento médico.

En las instalaciones, ahora su nuevo hogar, el también peleará para proteger a sus camaradas del
destino que el experimentó: perder a sus padres por culpa de los Savage y una vida de pobreza.

En ese momento…
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El miró por la ventana una segunda vez, finalmente echando un vistazo del elusivo Little Garden.

“Si podemos aterrizar sin problemas, entonces tendré algo de tiempo hasta la ceremonia de entrada.
Seré capaz de visitar a mi hermana, incluso si solo es un momento”

“Hmm, ¿Entonces esto es Little Garden?”

Con excepción de la zona del puerto que contiene la autopista, todo Little Garden estaba rodeado por
un cristal unidireccional y hermético, dando la apariencia de un trapezoide largo y ancho. Debido a su
diseño es imposible mirar el interior desde fuera de la estructura. A pesar de su apariencia, una
ciudad común y ordinaria se encontraba dentro, aunque con tan poco alojamiento disponible es
necesario que sea asignado.

“Me pregunto si podré encontrarla aquí”

La respuesta a su pregunta…

La verdadera identidad de la chica en sus sueños.

“Ahora que lo pienso, desde que mi hermana y yo entramos en contacto con los Hundred, mis
recuerdos están regresando gradualmente, pienso que será solo cuestión de tiempo”

Si el tocara un Hundred de nuevo, aquellos recuerdos de hace tanto tiempo quizá podrían ser
restaurados. Esta era la esperanza que el mantenía secretamente en su corazón.

El transporte empezó a descender y hacer círculos alrededor del cielo de Little Garden. 10 minutos
después, Kisaragi Hayato puso sus pies sobre Little Garden.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— Nii-san, no has apretado tu corbata correctamente…—

Esta chica, cuyo cabello color negro cuervo se encontraba en marcado contraste con las paredes
blancas del hospital, remarcó esto mientras levantaba la parte superior de su cuerpo de la cama.

Su nombre es Kisaragi Karen.

A pesar de que ella tiene una buena complexión, su piel es bastante pálida; la vida en el hospital no le
permitió a su piel tener mucha exposición a la luz solar, dejándola blanca y clara como la nieve.

— ¿Qué más puedo hacer? Nunca he atado un nudo como estos antes— Hayato puso la cara larga
mientras su hermana estiraba los brazos.

— Acércate, por favor. Yo arreglaré el nudo por ti—

— No te molestes, está bien así —

— No está bien. Saber que Nii-san es un haragán es bastante molesto, al menos tienes que ir
apropiadamente a la ceremonia de entrada a clases. Así que, acércate por favor —
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Su tono era gentil, pero sus cejas estaban alzadas. Hayato sabía que cuando Karen se ponía así, era
bastante cabeza dura.

— Está bien —

Sabiendo que no tenía otra alternativa, Hayato se aproximó.

Ella desató el nudo de la corbata y empezó a rehacerlo.

— Ahí está, problema resuelto…— dijo ella, con su cara resplandeciente de satisfacción.
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Él fue a revisarse en el espejo y notó que la corbata estaba atada excepcionalmente bien. No le tomó
ni siquiera un minuto para que el nudo tomara la forma apropiada.

— Eres bastante buena en esto. Estoy algo sorprendido—.

— Es porque investigué como hacerlos antes de que Nii-san viniera. Pensé: apuesto que no tendrá la
corbata atada correctamente, entonces…—

— Como sea, hmm…—

— Estaba en lo correcto ¿no es así? Cuando se trata de Nii-san, no hay nada que no sepa—

Karen expuso sus sentimientos con una sonrisa y le mostró la frente.

Cada vez que Karen quería ser elogiada, o demandaba una disculpa, o cualquier otra cosa de esa
naturaleza, ella exigía un beso de esta manera. Si él se negaba, ella refunfuñaba, algo que él no quería.
Aunque ella eventualmente recuperaba el ánimo, eso tomaba algo de tiempo que en ese momento él no
tenía. En otras palabras, negarse no era una opción.

— En serio, esta chica es un caso perdido... —

Incluso mientras suspiraba con asombro exagerado, él puso una mano sobre su largo y negro cabello,
mantenido en su lugar gracias a una banda blanca, y toco suavemente su frente por un breve momento
con sus labios.

—… ¿Es suficiente? —

— He he. Este fue el primer beso en un mes, ¿verdad? —

Karen sonrió satisfecha. Ella parece que estará de buen humor por un buen tiempo.

— Oh, Ahora que recuerdo; ¿cómo está todo el mundo en la institución? —

— Creo que ya sabes la respuesta a eso, ¿verdad? —

Hayato miró la Tablet que se encontraba cerca de la cama de Karen. Ella accedía al cybernet y se
comunicaba con todo el mundo en la institución a través de ella. Por supuesto, Hayato conoce el hecho
de que ella juega ahí también.

— Parece que Nii-san ya me descubrió…—

— Todo el mundo reportó alegremente como ellos juegan con Karen—.

— Uuh... incluso cuando les dije que no te dijeran —

— Sé que te sientes aislada y solitaria, pero está mal si no estudias. Si sigues haciendo esto, y el
momento en el que puedas ir a clases llega, tendrás bastantes problemas—

— Lo sé, pero…—

— ¿Cuál es tu respuesta? —

— ¡Siiiii…! — Karen respondió enérgicamente.

En ese momento sonidos de golpes hicieron eco a través de la habitación seguidos de la voz de una
mujer desde el otro lado de la puerta.

— Karen-chan, ¿está bien si entro? —


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— Si, está bien— fue la respuesta amigable de Karen.

La puerta crujió y se abrió.

— Ara, ¿eres de casualidad el Onii-san de Karen? —

Una mujer vestida con bata blanca y cofia de enfermera, con un pequeño lunar debajo de su ojo, entró
en la habitación empujando un carrito medico delante de ella.

Ella tenía el cabello largo y oscuro y, a diferencia de Karen, una figura curvilínea. Su apariencia era
bastante parecida a la de Hayato y su hermana, como si ella fuera también de Yamato.

— Ella es la enfermera la cual estoy en gran deuda. Nii-san, por favor preséntate y salúdala
correctamente—

— Mi nombre es Kisaragi Hayato. Estoy en deuda con usted por cuidar a mi hermana—

Hayato inclinó su cabeza, saludándola de acuerdo al mandato de Karen. La enfermera sonrió en


respuesta.

— Karen-chan habla de ti con mucha frecuencia. Siempre dice lo genial que su Onii-san es—

— Ah, de ninguna manera—

Su mente se puso en blanco. Que debería él decir a esta hermosa y voluptuosa mujer…

— Nii-san, mirando los pechos de Miharu y poniéndote todo deredere… ecchi…—

— ¡No lo hago!—

Él lo negó rápidamente, pero los pechos de la enfermera en frente de él eran de hecho


considerablemente grandes. Como hombre, no podía evitar que su mirada fuera involuntariamente
capturada por tal vista. Respecto a eso, cuando se trataba sobre Karen, lo único que venía a su mente
era: qué lástima.

— Fufufu, justo como Karen-chan dijo, soy una enfermera de este hospital. Mi nombre es Kashiwagi
Miharu. También nací en Yamato, el mismo imperio del que vienen Hayato-kun y Karen-chan, también se
me pidió cuidar a Karen-chan—

— ¿Cuál es su estado? —

El hecho de que estaba a cargo de Karen era más importante para Hayato que el que ella venga de
Yamato. Él siempre sabe sobre la condición de su hermana a través de esta persona, pero no tenía
ninguna manera de saber qué tanto de lo que le decía era verdad.

— Bueno, ella está aquí ahora, así que definitivamente se pondrá mejor. Puede parecer un pequeño
avance, pero ahora ya es capaz de caminar. Si mantiene este progreso durante la rehabilitación, antes
de darse cuenta, ella será capaz de asistir a clases—.

Sus palabras lo llenaron de un sentimiento de alivio.

— Ya veo. Es genial…—

La enfermedad de Karen causó anormalidades en su función muscular.

Los Savage aparecieron junto a un enorme meteoro que se estrelló en el polo sur. La expansión de la
enfermedad empezó justo después de este incidente, el cual fue conocido posteriormente como el
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Primer Ataque. Atacada por la enfermedad, y como los métodos actuales de tratamiento no habían
sido creados en ese tiempo, Karen nunca antes había asistido a clases. Fue recientemente que ella
escapó del confinamiento de su silla de ruedas.

Si ella pudiese caminar de nuevo, algo que ya no parece tan lejano, ella podría ir a la escuela de nuevo.
Se puede decir que esto es gracias al hecho de venir a Little Garden.

— Preferiría no interrumpir a los hermanos que seguramente quieren estar solos después que no se
han visto por bastante tiempo, pero todavía es necesario realizar algunos pequeños exámenes —

— De cualquier manera, ya necesito irme. La ceremonia de inicio de Clases empezará pronto —

— Hoy es la ceremonia de entrada del Departamento de Artes Marciales de la escuela, ¿verdad? —

— Así es, apenas llegaré a tiempo…—

Con una sonrisa forzada, el levantó la bolsa con su equipaje de la cama. Repentinamente Karen se puso
seria.

— Nii-san, estoy realmente agradecida por todo—

— Que es todo esto de repente... —

— Verás, por mi culpa, Nii-san tiene que venir aquí. Incluso si eso te obliga a recibir miradas
agresivas…—

— ¿Estas preocupada por esa clase de cosas? Solo concéntrate en ponerte mejor. Además, esa no es
la única razón por la que estoy aquí. También vine por las instalaciones—

Riendo, Hayato acarició la cabeza de Karen.

— Nii-san mantente a salvo, sin importar que. Rezo diligentemente a diario por ti—

— ¿Rezar? ¿Puedes por favor parar esas cosas extrañas estilo magia negra? —

— Es Magia Blanca, así que está bien—

— Es bastante parecida, esa clase de cosas…—

Karen atravesó una fase donde ella estaba obsesionada con las cosas ocultas mientras buscaba una
cura para su enfermedad. Ella adquirió bastante conocimiento de la magia negra, adivinación, y cosas
de esa naturaleza.

Cuando a resultados se refiere, sin embargo, es un caso diferente. En cuanto a esto, aun refiriéndose
a la adivinación, no ha habido una sola historia exitosa. No, cuando se trata de Magia Negra y otras
cosas como experimentos, es mejor no involucrarse.

— Hehehe, solo estoy bromeando. Solo rezo porque Nii-san este a salvo, nada más—

— Muy bien, entonces me voy—

—… Nii-san, si no hay problemas después de mis exámenes y la ceremonia de entrada termina, por
favor vuelve aquí. Todavía hay muchas cosas de las que quiero hablar…—

— Entendido, eso haré—

Diciendo esto, Hayato abrió la puerta. La voz de Karen pudo ser escuchada una vez más desde atrás.
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— Nii-san, ten un viaje seguro. —

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— Todo esto encima de un portaaviones, es algo difícil de creer…— murmuró Hayato mientras salía del
hospital.

Mirando el cielo, vio el cristal espejado, algo que ni siquiera pensó que existía.

De hecho, si no fuera por el fuerte y salado olor del océano en el aire, se hubiera olvidado que estaban
en el mar.

La academia acorazada Little Garden, con un área de superficie mayor a 4 kilómetros cuadrados, una
ciudad encima de un portaaviones.

Solamente por la escala, uno podría buscar en el mundo entero y no encontrar nada igual.

Para preservar su autonomía, Little Garden nunca se ha detenido en ningún puerto. Algo de esta
escala, era sin lugar a dudas el primero de su clase en el mundo.

Este navío no estaba ligado a ninguna nación.

Little Garden tiene sus cuarteles generales en el estado federal de Liberia, donde la compañía
productora responsable de entrenar guerreros, desarrollar barcos militares, y cosas así, estaba
localizada. Aunque la compañía Warslan era una compañía militar privada, ellos construyeron Little
Garden para servir como base para luchar contra los Savage e investigar y desarrollar las armas
Hundred. Con la intención de entrenar Slayers, aquellos que portan los Hundred, no repararon en
gastos en este portaaviones masivo. Ese razonamiento se manifiesta en cada aspecto del diseño.

— Entonces este es el dormitorio…—

El escenario reflejado en sus ojos era un edificio occidental de dos pisos, blanco y refinado. No había
otra estructura en los alrededores, así que su apariencia se asemejaba a la de un aeropuerto. Hayato
empezó a caminar.

Todo se aclaró en la entrada de los dormitorios.

Un disco de ornamento, orgullosamente engalanado con el emblema del Departamento de Artes


Marciales de Little Garden, era mostrado en la pared ante sus ojos.

— Perdón por la intromisión…— él dijo mientras abría la puerta, y un vestíbulo espacioso entro en su
visión.

El vio un lobby amplio con un sofá, una mesa grande, y otras cosas más. Debía ser un lugar para que los
estudiantes socialicen. También parece un buen lugar para comer.

Sin embargo, estaba vacío.

— Ehhh, ¿hay alguien aquí? — Hayato preguntó, cuando de repente…

— ¡HAYATO! —
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— ¿Ehh? —

Una voz resonó a través del lobby mientras también se escuchaban sonidos de pasos acercándose.

— ¡Quería verte, Hayato! —

— Uwaaaa—

Alguien repentinamente arremetió contra él desde el corredor.


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Hayato intentó esquivar, pero con la bolsa de viajes en sus manos, no tuvo tiempo suficiente.

Golpeado con fuerza, él cayó en la alfombra.

— ¡Ouch! ¿Qué pasa contigo? Eso dolió… —

Quejándose, él miró la figura ahora encima de él.

Piel blanca como el cristal y ojos azules.

“¿Esta persona es una chica?”

Contrario a su impresión, el uniforme de la persona en cuestión rechazaba ese pensamiento. Esta


persona al parecer también pertenecía al Departamento de Artes Marciales al igual que Hayato.

“Es un chico después de todo, ¿verdad?” Hayato se corrigió a sí mismo. “Y uno bastante fuerte al
parecer. Eso dolió ¿qué estaba pensando este tipo?”

Justo en el momento que iba a quejarse.

— Oye, eso realmente…—

— Mi nombre es Emile Crossford vengo del reino de Gutenberg de la Unión de Britania al igual que
Hayato. Soy de primer año del Departamento. Es un placer conocerte —

El recién llegado se inclinó y se introdujo a si mismo con una sonrisa, cosa que causó que el corazón de
Hayato se acelerara.

La sonrisa de este chico, la recordaba de algún lugar.

—…—

Sin moverse, Hayato continúo mirándolo.

— ¿Sucede algo malo? —

— Ah, no, no es nada—

“Porque fuiste tan enérgico, yo…” el silenciosamente pensó.

— Ehh, yo… —

Todavía aturdido, el intentó reunir todos sus pensamientos y saludarlo cuando abruptamente se dio
cuenta de algo.

— Ahora que lo pienso, ¿Cómo sabes mi nombre? —

— Sobre eso, Kisaragi Hayato es alguien famoso—

— ¿Famoso, dices…?—

— Ehmm, así es, verás…—

— Antes de eso, ¿puedes bajarte de mí por favor? — Hayato, quien interrumpió, todavía tenía a Emile
encima de él — Incluso si el propósito de esto es fortalecer los vínculos masculinos; de hecho, olvídalo,
mantener una postura como esta por esas razones ya es bastante malo. Invita malinterpretaciones
innecesarias —

— ¡Ahh, perdón! —
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Sonrojándose, Emile intentó ponerse de pie.

Repentinamente, una voz alegre y riéndose los interrumpió

— Hey, chicos. Así que coqueteando e intimando en un lugar como este—

Volteándose hacia el dueño de la voz, el vio un joven alto con cabello rubio y una sonrisa escandalizada
de pie ante ellos.

— No, no es lo que parece, ¿entiendes? Este chico inesperadamente se me lanzó encima. —

— Sí, eso es porque esta persona tenía muchas, muchas ganas de reunirse contigo, ¿sabías? —

El joven que habló estaba usando un, obviamente nuevo, uniforme para hombres del Departamento de
Artes Marciales al igual que Emile.

— ¿Eres de primer año también? — preguntó Hayato.

El joven rubio respondió asintiendo.

— Eso es correcto, soy Fritz Grantz. Fui el primero en llegar a los dormitorios de los hombres, así que,
incluso si solo es temporal, soy el líder de los de primer año. Con esto dicho, espero que nos llevemos
bien, novato famoso—

— S-si… Lo mismo…—

Tomando la mano extendida de Fritz, Hayato se puso de pie.

— Es genial, ¿no es así? Ustedes dos, dándose la mano de esta manera. ¡Yo quiero darle la mano a
Hayato también! —

— Ya estoy de pie, no hace falta…—

Este no era el lugar ni el momento para esas trivialidades. Más bien, había algo más de lo que él se
debía preocupar.

— Hace unos momentos, este sujeto también habló sobre esto; ¿cuál es este rumor sobre mí? —
Hayato preguntó, girando su cabeza para señalar a Emile.

Fritz asintió con un audible ah.

— Yo llegué antes de ayer, así que se todo sobre eso. Las expectativas sobre el estudiante nuevo
despegaron por los cielos en el momento que fue colocado en primer lugar para la lectura de reacción
de la siguiente generación durante el examen de aptitud para los Hundred —

— Así que hay rumores sobre eso…—

Gracias a esto, Hayato comprendió.

Algo fue medido durante el tiempo en que Hayato tomó el examen de aptitud que Fritz mencionó. Las
lecturas fueron sorprendentemente altas; un hecho del que Hayato era más consciente que nadie más.

Fue gracias a esas lecturas que Hayato recibió tal cálida bienvenida en el Departamento de Artes
Marciales de Little Garden.

Realmente tuvo una cálida bienvenida, ya que no solo lo exoneró del pago de la matrícula, sino que
también se le proporcionó apoyo académico adicional. Su hermana, quien está todo el tiempo
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hospitalizada debido a su condición, ahora estaba siendo tratada por el equipo médico más avanzado
del mundo bajo la dirección del grupo Warslan; estos beneficios eran totalmente gratis.

“Aun así, no tengo la menor idea de por qué son tan generosos...”

A través de todo el mundo, aquellos con el objetivo de convertirse en Slayers, estudian los Hundred y
otras cosas relacionadas. Con el objetivo de profundizar su conocimiento en estos temas, una escuela
de entrenamiento fue creada.

Sin embargo, a diferencia de aquellos que estudiaron en esa escuela de entrenamiento, Hayato solo ha
tocado un Hundred antes del examen de ingreso no más de dos veces, mientras él estudiaba acerca de
los Savage por su cuenta mucho antes de llegar a Little Garden. Así que cuando es comparado con
aquellos que asistieron a la escuela de entrenamiento, su falta de técnica y conocimiento era más que
evidente.

Este hecho solo hizo que el rumor pareciera mucha espuma y poca leche, y teniendo tal grado de
expectativas puesta sobre el solo hacía que se preocupara más.

—… Bueno, así es como son las cosas. Ahora chicos los llevaré a sus habitaciones asignadas. ¡Ese es el
deber del líder de los novatos! Ustedes son los únicos a los que no les he mostrado su habitación
todavía—.

Diciendo esto, Fritz comenzó a caminar.

— Vamos, Hayato —

— S-si —

Hayato tomó su bolsa de viaje que estaba en el suelo, y siguiendo a Emile y Fritz, empezó a subir las
escaleras.

Solo los hombres del Departamento viven en este dormitorio por lo que no era tan espacioso.

Para empezar, solo un tercio de los estudiantes pertenecían al Departamento, e incluso con los
estudiantes hombres y mujeres juntos el conteo no ascendía a los 30 en primer año.

Por lo que sabía Hayato, aunque el Departamento de Artes Marciales era técnicamente parte de la
Escuela preparatoria Little Garden, estaba fuertemente influenciado por las autoridades públicas. Era
un hecho que los Slayers eran aprendices de la compañía Warslan, empezando sus servicios como
estudiantes del departamento preparatorio. Está de más decir que para entrar es necesario estar
graduado de la escuela media. Aunque el currículo escolar era especial, se utiliza el mismo sistema de
tres años que cualquier otra escuela, y la mayoría de los que se gradúan después pasaba a trabajar en
una compañía militar privada administrada por la compañía Warslan como mercenarios. Protegiendo
personas VIP e instalaciones, ayudando en desastres, y cosas parecidas; esa era la clase de trabajos
que se esperaba de ellos.

Y por encima de todos esos, su trabajo más importante por mucho era el de luchar contra los Savage.

Se dice que el primer Savage llego a la tierra a través de un meteorito gigante.

En esa época, la gente asumió incorrectamente que simplemente se quemó en la atmosfera. Contrario a
las expectativas, este, de hecho, se rompió en pequeños meteoritos en los cuales los Savage se
aferraron. Estos luego llovieron en la superficie. Los Savage que cargaban huyeron al océano para
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prolongar su supervivencia. Después de incubar por algunos años, ellos emergieron una vez más y
empezaron a destruir todo.

Está de más decir que ellos alcanzaron su considerable número apareándose y aparentemente fue
descubierto, una vez más, un nuevo grupo de ellos volando en dirección a la tierra usando meteoritos.

Al principio, durante el primer ataque, no se hizo ningún intento de calcular los números de cuanto de
ellos cayeron usando el meteorito.

La apariencia de los Savage puede ser descrita como algo parecido a insectos, aunque para ser más
realista, estos eran mucho más grandes y de alguna manera no tan similares. Su piel era dura como el
acero, al grado de ser a prueba de balas.

Por ese motivo, los esfuerzos más recientes de resistencia se basan en el uso de minas gigantescas y
ataques aéreos. A pesar de que la humanidad ha tenido éxito en hacerlos retroceder una y otra vez,
nunca han sido capaces de dar el golpe final.

Eso fue hasta que el Hyaku Busou, Cien Brazos o Hundred fue desarrollado. Estas eran armas anti-
Savage.

Mientras se desarrollaba el primer ataque, es decir, cuando los fragmentos del meteorito cayeron a la
Tierra, los científicos se dieron cuenta de la existencia de un nuevo material que se trasformaba al
entrar en contacto con los humanos. El ingrediente primordial en este descubrimiento fue un cristal
rojo que se recolectó desde los fragmentos del meteorito. Este cristal fue posteriormente llamado
Variable Stone.

Los Hundred, frutos de estos esfuerzos, son utilizados para luchar contra los Savage. Los chicos
matriculados en esta escuela son devotos a esta labor.

La escuela estaba actualmente limitada a aquellos que aún no habían alcanzado la pubertad en el
momento en que cayó el meteorito; los Hundred no responden a otras edades.

— Esta es su habitación — Fritz se detuvo enfrente de la habitación en una de las esquinas del
segundo piso.

— Es sorprendentemente espaciosa…— Hayato murmuró, pasando por la puerta que Fritz había
abierto.

Era más grande que cualquier habitación en la que Hayato había vivido desde que dejo su tierra natal,
Yamato. La habitación de la instalación que él había compartido con su hermana era de solo 6 escasos
tatamis; en otras palabras, ni siquiera la mitad del tamaño de esta habitación.

—… Espera. Aguarda un segundo, acabas de decir nuestra habitación…—

La mirada de Emile se enfocó en el mobiliario de la habitación, dos camas con una gran brecha entre
ellas.

— Como pueden ver, esto es una habitación doble—

— ¿Eso quiere decir que Hayato y yo estamos en la misma habitación? —

— Se supone que los estudiantes del Departamento de Artes Marciales luchen contra los Savage en un
futuro cercano, ¿sabías eso verdad? No luchas solo en esos momentos, son organizados en grupos para
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pelear. La cohabitación es necesaria para fortalecer la comunicación, o al menos eso he escuchado. Me


lo dijo un Senpai mientras me guiaba a mi habitación —

Fritz palmeó alegremente el hombro de Hayato.

— Bueno, llévense bien de ahora en adelante. Cuando terminen de desempacar vengan al lobby. Los
guiaré al edificio de la escuela—

— No puede ser… ¿Acaso Char hizo algo innecesario y nos puso en la misma habitación? — Emile,
recostado en una pared, murmuro después que Fritz los dejó solos.

— ¿Entonces esa Char de la que hablas nos puso deliberadamente en la misma habitación? —

— No, eso no… ehh, me pregunto si es así. Puede ser simplemente una coincidencia después de todo.
Ahaha…— dijo Emile forzando una sonrisa — De cualquier manera, espero que nos llevemos bien
Hayato—

— S-si…—

“Que tipo tan raro”, fue lo que pensó Hayato, pero no era como si el pudiera resolver el asunto
simplemente rechazando al compañero de habitación con el que iba a vivir de ahora en adelante.

Emile alargó una mano, la cual Hayato agarró en un firme apretón.

— Ehehe…—

La cara de él brilló en respuesta a esto, como si el más profundo deseo de su corazón se hiciera
finalmente realidad.

“Definitivamente es alguien súper raro…”

De esta manera, empezó un nuevo capítulo en la vida de Hayato.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— Así que este es el edificio escolar del Departamento de Artes Marciales —

Después de dejar su equipaje en la habitación y caminar un poco más de 10 minutos bajo la guía parcial
de Fritz, finalmente llegaron a la entrada.

— Más que una escuela, parece más alguna clase de instalación para investigación, ¿O quizá un
escondite?—

— Se a lo que te refieres... —

Estaban frente a una escena formidable. Parecía casi un puesto de seguridad con dos guardias en la
entrada. El diseño mediocre, el cual casi no tenía ventanas, solo servía para fortalecer esta impresión.

— Hayato, ¿tienes tu PDA? —


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— ¿PDA? ¿Esta cosa verdad? —

En respuesta a la pregunta de Emile. Hayato sacó de su bolsillo un aparato portable parecido a una
tarjeta, plano y del tamaño de una tarjeta de presentación de negocios.

Se la entregaron en el momento en que llegó.

Este no solo servía como su identificación de estudiante y documento general de identificación, sino
también como dispositivo de comunicación, incluye funciones como correo, llamadas, etc. Más aún,
puede ser utilizado como un reemplazo para la billetera.

— Al parecer también funciona como pase de entrada— Emile coloco su PDA en el sensor, y la puerta
se abrió.

“Bastante intuitivo. Las estaciones de trenes en Yamato utilizan un sistema similar.”

— ¡Hayato, es tu turno!—

Desde el otro lado de la puerta, Emile dijo enérgicamente. Tanto Hayato como Fritz entraron en las
instalaciones.

Después de caminar un poco más, finalmente llegaron a su destino: el auditorio.

— Por fin llegaron, estaba cansada de esperar—

Entre la vasta multitud de estudiantes nuevos, antiguos y profesores, una chica alegre, con el cabello
atado hacia un lado y de apariencia algo infantil los llamó.

Ella era bastante pequeña y con rasgos infantiles, aunque si la mirabas con atención notarias que lleva
el uniforme femenino del Departamento. Sus ojos mostraban su espíritu firme, lo que te hace ser
consciente de su fuerza de voluntad.

— Perdón, a estos chicos les tomo más tiempo de lo que pensé para prepararse— Fritz respondió
familiarmente, apuntando casualmente a Hayato y Emile con su pulgar.

— Oooohh, ¿son de primer año también? —

Mirando a Hayato y Emile con ojos brillantes, la chica golpeo su pechó y se presentó a sí misma.

— Mi nombre es Latia Saint-Émillion. Vengo del Estado Federal de Liberia al igual que Fritz. Este
chico y yo somos algo así como conocidos —

— Si les vas a decir tanto, simplemente diles que somos amigos de la infancia— Fritz dijo con asombro
fingido mientras revolvía el cabello de Latia con sus manos.

— Te he dicho que no toques mi cabello ¿No es así, Fritztardado? —

Latia le gruñó a Fritz, quien la molestaba revolviéndole el cabello.

— No es mi culpa que tu cabeza esté a la altura perfecta—

— Grrr…—

La cara de Latia se arrugó en frustración ante la respuesta indiferente de Fritz.

Viéndolos detenidamente, Emile sonriendo dijo:

— Ustedes son bastante cercanos ¿verdad? —


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— Siempre hemos estado juntos desde que somos niños. Aunque, a diferencia de mí, ella no ha crecido
para nada. Ella es tan pequeña como siempre — Fritz respondió sin dudarlo.

Instantáneamente Latia protestó:

— ¡Es por eso que te digo que no me trates como si fuera una niña! ¡Y no hables sobre mis pechos!
Olvídalo, es su turno para presentarse. Aún no he escuchado sus nombres —

— Te los presentaré, supongo. El bonito de aquí es Emile Crossford y el otro es el famoso novato,
Kisaragi Hayato—

— Oohh, así que tú eres el que rompió el record de Claire-sama, ¡Kisaragi Hayato! —

— ¿…Claire-sama? —

Un signo de interrogación apareció sobre la cabeza de Hayato, quien no tenía idea quien era esa
persona.

— ¿Es posible que no sepas quien es Claire-sama? — preguntó Latia sorprendida.

Hayato asintió.

— Sí, si no te importa decirme…—

— Hey, ustedes. Dense prisa y entren al auditorio— un profesor los llamó, interrumpiendo a Hayato.

— Parece que la ceremonia está a punto de empezar—

Justo en el momento que Emile terminó de decir eso, el auditorio se llenó de ruido.

— Y parece que tendremos que terminar esta conversación después— Latia se adelantó, seguida de
Hayato y los otros.

Siguiendo las instrucciones, ellos se alinearon, después de lo cual empezó la ceremonia.

Desde un lado del escenario aparecieron dos chicas: la primera era alta con unos ojos imponentes y
peinado de cola de caballo, y la otra usaba anteojos de montura roja y su cabello era corto.

Ambas tenían aproximadamente la misma edad que Hayato y estaban vestidas con el uniforme del
Departamento. Los uniformes que Hayato y sus amigos utilizaban eran verdes, diferentes del azul que
tenían las estudiantes mayores en el escenario.

— Estimados estudiantes de primer año, bienvenidos a Little Garden —

De pie en el centro del escenario enfrente del micrófono, deteniendo todas las conversaciones en el
auditorio con estas palabras, estaba la chica de pelo castaño con cola de caballo.

— Soy la vicepresidenta del consejo estudiantil del Departamento de Artes Marciales de la academia
Little Garden, mi nombre es Liddy Steinberg. También soy la persona encargada del entrenamiento de
los de primer año; por favor recuérdenlo—

Inclinando su cabeza un poco, ella continuó hablando:

— Entonces, permítanme presentarles a la estudiante que está a mi lado. Ella, al igual que yo, es de
segundo año, así como también otra vicepresidenta del consejo estudiantil: Erika Candle. Juntas
estaremos a cargo de esta ceremonia—
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— Soy Erika Candle. Compañeros; primero y, ante todo, quiero felicitarlos por ser admitidos en el
Departamento de Artes Marciales de la academia Little Garden—

La chica con gafas se presentó de esta manera y después se inclinó educadamente y colocó un cofre
pequeño encima del pódium. Abriendo el cofre, sacó una insignia triangular y se la presentó a los
estudiantes nuevos.

— De ahora en adelante deberán usar esta insignia. Esto certifica su estado como estudiantes de
Little Garden—

Esta insignia ya se encontraba colocado en los uniformes del par de vicepresidentes y demás
estudiantes en el escenario. Los suyos contenían el número 2 en su superficie, indicando su estatus
como estudiantes de segundo año.

— Llamaremos a cada estudiante por su nombre. Por favor acérquense y recojan su insignia.
Primero…—

Uno por uno, mientras Liddy los llamaba, los estudiantes procedieron al frente del escenario y
aceptaron sus insignias de Erika.

— Al parecer están llamando primero a aquellos con la puntuación más baja en el examen de aptitud—
murmuró Latia, mientras se acercaban al punto que marcaba la mitad de la ceremonia.

— ¿Cómo sabes eso? — preguntó Hayato

— Al parecer las puntuaciones fueron anunciadas. En algún momento, algunas personas propagaron la
información, si es verdad yo seré la siguiente—

Y ella fue llamada.

— ¿Ves? Justo como dije ¿verdad? — Latia dijo orgullosamente, caminando hacia el escenario.

Como al parecer 20 o 30 estudiantes ya han sido llamados sus lecturas debieron ser bastante altas
con relación a los estudiantes nuevos.

— Al parecer somos los últimos— Fritz remarcó.

— Sabía que Hayato era el mejor, pero ¿realmente somos los que continúan después de él? — Emile
pregunto mientras Liddy llamó a Fritz.

— Parece ser que eres mejor que yo. Iré primero—

Levantándose después de decir estas palabras, Fritz caminó hacia el escenario. Mientras el avanzaba
hacia el escenario, gritos agudos de las chicas llenaron el auditorio.

Alto, hermoso cabello rubio y bien parecido. Incluso siendo del mismo sexo, Hayato entendía bien
porque era tan popular entre las chicas.

— Hablando de eso. A pesar de ser llamado con un nombre tan masculino como Departamento de Artes
Marciales, hay más mujeres que hombres…— murmuró Hayato mirando alrededor.

El número de hombres, incluido Hayato, era menos del 20% del total.

— Cada año, el porcentaje de hombres admitidos aumenta, pero al parecer los Hundred reaccionan
mejor ante las mujeres. Somos una rara especie, ¿sabías? —
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— En otras palabras, como en esta academia se reúnen aquellos que reaccionan ante los Hundred, hay
más mujeres…—

— ¿Lo prefieres así, Hayato? —

— Bueno, es muchísimo mejor que estar rodeado de un grupo de hombres perezosos y mugrosos, eso
te lo aseguro—

— Hmm…, Hayato es solo otro chico después de todo—

— ¿Chico?... ¿eso no aplica para ti también? —

— Eso puede ser verdad, pero…— Emile respondió, sonriendo vagamente.

— Muuu…—

Latia regresó, el descontento se mostraba en su rostro.

— ¿Algo anda mal? —

— Es obvio, ¿no es así? Latia está enojada por lo muy popular que es Fritz con las chicas, ¿verdad?—

— ¡Oye, tu! ¡No digas cosas innecesarias! —

— Ehehe, perdón, perdón. Esperen… ¿yo sigo verdad? —

Justo como esta predicho, Liddy llamo a Emile.

— Esto es increíble…— Hayato murmuró inconscientemente mientras Emile caminaba hacia el


escenario, recibiendo casi el mismo número de gritos que Fritz.

— ¿De que estas hablando? Esto no es nada comparado con los que recibirás tú—

Fritz no tenía un solo segundo de haber regresado cuando dijo algo escandaloso.

— Como si eso fuera a pasar…— Hayato negó inmediatamente.

Hace unos momentos, las dueñas de las voces gritándole a Fritz es tan genial llenaban el auditorio.
Ahora esas mismas voces se le podía escuchar chillando es tan lindo.

Hayato no era tan apuesto como Fritz ni tan lindo como Emile; para bien o para mal, el sentía que su
apariencia era ordinaria. Sin lugar a dudas, así era como los demás lo veían también. No había manera
que alguien como él pudiera generar esa clase de ovación.

— Vamos, es tu turno. Ya vete —

Impulsado por la palmada de Fritz en la espalda de Hayato, todo el auditorio estalló en gritos muchos
más intensos que los que recibieron Fritz o Emile cuando dijeron el suyo. Ciertamente, la escala era
totalmente diferente. En vez de simplemente producir eco a través del auditorio, resonó a través de
todo el edificio.

“Parece que realmente estoy atrayendo algo de atención…”

Aun así, las miradas enfocadas en su persona no eran todas agradables. Algunos lo miraban con
hostilidad, viéndolo como un rival, o con una profunda envidia. Otros lo miraban como si fuera un animal
exótico en exhibición. Eso era muy desagradable.

— Hayato, da lo mejor de ti, ¿okey? —


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Caminando entre la audiencia, él se encontró con Emile, quien le deseó lo mejor.

“¿No sería más apropiado decir: aguanta como puedas?”

— ¿…Así que tú eres Kisaragi Hayato? — Erika le dijo en el momento en que subió al escenario. Los
ojos detrás de los anteojos miraban a Hayato como si lo midieran.

Él se sintió algo incómodo, porque ella no miró a ninguno de los otros de primer año de esta manera,
pero no sucedió nada que pueda ser descrito como fuera de lo ordinario.

— Bienvenido a Little Garden. Estamos esperando ansiosos el día en que puedas servir como Slayer—

Hayato recibió la misma insignia que los otros estudiantes y se reunió con Emile y los otros una vez
más. Después de esto, la ceremonia de entrega terminó. En el momento que Erika quitó el cofre, el
programa siguió con la introducción de los profesores.

— Todos parecen bastante jóvenes…— murmuro Hayato mientras los profesores se acercaban al
escenario.

La mayoría parecía estar en sus veintes. Solo unos pocos parecían estar en los treinta. Él había
escuchado que el personal era relativamente joven por ser los pioneros en la investigación sobre los
Savage y el desarrollo de los Hundred, pero honestamente él nunca pensó que sería hasta este punto.

Después de que todos los profesores terminaron de presentarse, Liddy tomó la palabra una vez más.

— Ahora, unas palabras de saludo por parte de la capitana de la Academia Acorazada Little Garden,
supervisora del Departamento, nuestra Presidenta del consejo estudiantil y quien es conocida como La
Reina, Claire-sama —

Nerviosismo llenó la sala.

Una bellísima chica con aire de nobleza, y pelo rubio en grandes rizos como taladros, caminó desde uno
de los lados hasta el centro del escenario. A pesar de ser llamada La Reina, su edad era comparable a
la de Hayato y sus amigos. Dicho esto, ella poseía una mirada fuerte y aguda, y un aura de dignidad que
la hacía claramente merecedora del título.

Este sentimiento estaba fuertemente reforzado por el hecho de que su uniforme era el único de color
rojo brillante. Esto señalaba su estatus como Presidenta del consejo estudiantil. Por la misma razón, el
color azul en las otras dos, indicaba su estatus como vicepresidentes. Exceptuando estas tres, todos
los estudiantes de grados superiores usaban el mismo uniforme verde que tenían Hayato y los demás
primer grado. La Reina Claire Harvey finalmente llegó al pódium. El silencio inmediatamente llenó la
sala mientras la audiencia esperaba sus palabras.

— ¡Disculpen! —

— ¡Perdón por llegar tarde! —

Se escuchó el sonido de la puerta abriéndose, seguido por dos voces que hacían eco a través del
silencioso auditorio. En un instante, todas las miradas pasaron de Claire, en el escenario, a la entrada,
donde las voces provenían. Allí se encontraban dos chicas de linaje oriental. Ellas usaban el uniforme
del Departamento, lo único que estaba ausente era la insignia.

— Llegando tarde en su primer día, ustedes son realmente valientes—


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Desde el escenario, Claire las fulminó a las dos con su mirada, llevándolas a temblar en terror.

— Umm… salimos temprano esta mañana a comprar algunas cosas en el centro comercial, pero nos tomó
más tiempo del que pensamos…—

— ¡No quiero sus excusas! Fueron avisadas con anticipación de que debían de ser puntuales— Claire
dijo fríamente, cortando las palabras de la chica. Severamente continuó:

— Little Garden no necesita de aquellos que no pueden mantener su disciplina. Recojan sus
pertenencias y váyanse—

Las chicas parecían como si fueran a empezar a llorar ahí mismo. La única persona que se les acercó
fue la vicepresidenta, Erika Candle.

— Ya recibieron la orden de Claire-sama. Por favor entreguen sus PDA y váyanse de este lugar. Hagan
los preparativos necesarios para su salida de Little Garden en lo que queda del día, incluyendo la
limpieza de sus habitaciones— Erika les ordenó fríamente.

Los de primer año en el auditorio estaban aturdidos, en silencio por el repentino cambio de eventos.

— ¡Oye, espera un segundo! —

Cortando el silencio reinante con sus palabras, Emile continuó:

— No me importa si eres la capitana, Reina, o la presidenta del consejo estudiantil; castigar a alguien
tan severamente sólo por llegar tarde una vez… ¿no es algo exagerado? Míralas, están llorando; ¿por
qué no muestras un poco de compasión? —

— ¡Ya basta! —

— Nguu… ¡¿Qué crees que haces Hayato?! —

Hayato cubrió la boca de Emile rápidamente.

— ¡Eso debería preguntarlo yo! ¿Qué crees que estás haciendo entrometiéndote en asuntos de otros?
¡Por esto también podrían expulsarte junto a ellas! —

— ¡No puedo quedarme en silencio cuando otras personas abusan de su autoridad! ¡Particularmente
cuando la única razón es porque seas la capitana o la presidenta del consejo estudiantil, o porque seas
de una familia importante! —

— ¿Aprovechando la autoridad familiar para algo así? Como podría…—

— ¡Claire-sama es hija de la familia dueña de la Compañía Warslan, y por lo tanto de Little Garden! Eso
significa que ella posee un sorprendente grado de autoridad aquí, ¿sabías? — Latia interrumpió de
repente, intentando prevenir cualquier argumento futuro de Hayato y Emile.

— ¿Un miembro de la familia dueña de la Compañía Warslan? Eso ciertamente la hace una persona
importante… si esto sigue así seguramente te van expulsar, Emile…—

Aunque solamente acababa de conocerlo, y a pesar de considerarlo algo extraño, ver como expulsan a
su compañero de cuarto, quien había sido tan amable con él; era por supuesto, algo que no le caería
muy bien.

— Llegados a esto, supongo que no queda más remedio…—


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Él tenía que hacer algo en esta situación. Hayato miró a la presidenta, y ofreció su opinión.

— Dejando de lado la manera en que los argumentos fueron expuestos anteriormente; ser expulsado
solo por llegar tarde una sola vez… ¿no cree que es un poco extremo? Probablemente por eso Emile
está tan enojado…—

— Tú eres Kisaragi Hayato, ¿verdad? —

Por el hecho de no estar acostumbrado a hablar de manera educada, el vaciló y fue interrumpido.
Claire entrecerró los ojos, mirándolo en respuesta.

— Ehh, si… eso… es correcto, pero…— Hayato respondió, presionado por la fuerza de su mirada.

Parece ser que incluso la Presidenta reconoció la existencia de Hayato.

— Kisaragi Hayato… no, todos los estudiantes aquí presentes ¡Graben mis próximas palabras en sus
corazones! — declaró Claire. Después continuó con un tono serio:

— Aunque el Departamento de Artes Marciales de Little Garden le parezca similar a una escuela
normal, es fundamentalmente diferente. Todos y cada uno de ustedes arriesgará sus vidas en la
guerra contra los Savage; es por eso que son aprendices Slayers de la Compañía Warslan. Después que
se gradúen, serán enviados al campo de batalla, donde un solo error puede causar la aniquilación de
toda su unidad. Lo importante aquí no es el número de errores, sino la falta de obediencia a las
órdenes directas de un oficial superior. Habiendo dicho esto, todavía hay una cosa que me gustaría
aclarar…—

Llevando su mirada hacia Emile, Claire continúo.

— Emile Crossford, justo ahora dijiste que soy Presidenta del consejo estudiantil y capitana gracias a
mis padres. Eso es un error. No estoy de pie aquí porque mi padre maneja la Compañía Warslan, no. Yo
soy la Presidenta del consejo estudiantil quien supervisa todos los estudiantes de Little Garden;
primaria, secundaria, preparatoria y el Departamento de Artes Marciales, y capitana, porque soy La
Reina que posee el rango más alto entre el cuerpo de estudiantes del Departamento—

— ¿Y ese rango como se determina? Si es por las lecturas de reacción de los Hundred, entonces
Hayato es el número uno, ¿verdad? —

— Él todavía tiene que participar en duelos. En este momento, el posee el rango más alto entre los de
primer año, solo eso—

Quien respondió a la pregunta de Emile no fue Claire, sino la vicepresidenta, Erika.

— Desde este momento en adelante, cada tres meses se realizarán duelos de clasificación.
Participando en duelos supervisados por el consejo estudiantil, los estudiantes pueden retarse unos a
otros por los rangos. Las lecturas de reacción son solamente un factor en la evaluación de los
estudiantes en esta escuela —

— Entonces si Hayato derrota a la presidenta en un duelo de esos, y reclama el trono del Rey, el
castigo puede ser levantado, ¿verdad? —

— ¡Cuida tu lengua, Emile Crossford! ¡Cómo te atreves a sugerir que un mero novato puede sobrepasar
a Claire-sama, la Reina de esta academia! — rugió la contraparte de Erika, Liddy Steinberg.
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— Es la primera vez en la historia que alguien tiene lecturas más altas que la Presidenta, ¿no es así?
Sin intentarlo, no hay manera de saber si Hayato puede hacerlo o no—

La cara de Erika se retorció por la ira ante esas palabras.

— Emile Crossford, si continúas insultando a Claire-sama de esta manera, tú también...—

— Erika, por favor detente—.

Claire detuvo a Erika, que se preparaba para cargar contra Emile.

— ¡Pero Claire-sama…! —

— Está bien, por favor escucha lo que tengo que decir. Tengo una idea—

Claire aclaro su garganta, Extendió su dedo índice izquierdo y apuntó a Hayato, declarando
firmemente:

— ¡Yo, Claire Harvey, solicito un duelo contra el primer año, Kisaragi Hayato! —

— ¿Ehh? ¿Yo…? —
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Los ojos de Hayato se abrieron como platos ante la repentina proposición. Liddy, Erika, Latia, Fritz,
Emile; ellos, y todos los que observaban, estaban igualmente sorprendidos.

— En el imposible caso de que salgas victorioso, será como dijo Emile Crossford; retiraremos el
castigo impuesto sobre estas dos —

— Claire-sama, ¿lo dice en serio? — dijo la vice presidenta.

— Por supuesto. Ustedes dos también tienen curiosidad por la habilidad del chico que rompió mi
récord, el actual poseedor de la mayor lectura de reacción, ¿no es así? En ese caso, esta es una
oportunidad perfecta para que los del consejo estudiantil demostremos nuestra fuerza a los de primer
año. Estábamos planeando hacer eso de cualquier manera, así que estamos matando dos pájaros de un
tiro— Haciendo una pausa, añadió:

— Normalmente los duelos están reservados para las clasificaciones, pero esto simplifica las cosas un
poco—

— ¡Espere un momento! ¿Por qué propone un duelo de repente? Yo nunca he usado un Hundred en
combate…—

— La primera vez que tocaste un Hundred, y cuando fueron tomadas las lecturas de reacción antes de
venir aquí, sé que tomó forma de espada. Por lo que leí de tu historia, se te enseñó esgrima cuando
eras un niño. Debes de estar más que preparado. Y tengo el presentimiento de que no eres de los que
huyen de una pelea, ¿o me equivoco? —

— Eso…—

Eso era ciertamente la verdad. Pero también era verdad el hecho que él era un completo novato
cuando de los Hundred se trataba. Él no tendría manera de conocer que tan bueno era luchando con un
Hundred si al menos no lo intentaba.

— ¿Podría hacer una pregunta primero? —

— Adelante. ¿Qué quieres saber? —

— Entiendo que, si gano, la expulsión de esas dos será revocada, pero ¿qué pasará si pierdo? — era
algo que Hayato necesitaba preguntar.

La pregunta, sin embargo, solo revolvió un nido de avispas.

— Buen punto. ¿Qué tal limpiar la habitación del consejo estudiantil todos los días hasta tu
graduación? O ¿será mejor hacerte mi asistente personal? —

— Espera un segundo, eso…—

Emile fue interrumpido.

— Somos nosotros los comprometidos aquí— Claire destrozó las objeciones de Emile con una sola
línea— Si no estás de acuerdo con estas condiciones, entonces el trato se cancela—

Si el rechazaba estas condiciones, las dos estudiantes serían inmediatamente expulsadas.

Sin otra opción que tomar, Hayato respondió.

— Acepto—
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— ¡¿Realmente estás de acuerdo, Hayato?! —

— Si me expulsarán por perder, entonces no sabría qué hacer. Pero si solo es algo como eso, ¿qué más
puedo hacer? Si no acepto ellas serán expulsadas—

— En ese caso, yo seré tu reemplazo— Emile se giró hacia la presidenta y dijo:

— ¡Hey, Presidenta, yo tomaré el castigo en su lugar él pierde; es mi culpa que las cosas terminaran de
esta manera después de todo! —

— Me temo que eso no sucederá. No creas que pasé por alto tu actitud rebelde; estoy planeando
castigarte a ti también. Si Kisaragi Hayato resulta milagrosamente victorioso, tendré clemencia, pero
no tienes permitido interferir en nuestro acuerdo —

La frustración de Emile era evidente. Claire continuó con un aire de inocencia:

— Sería injusto de mi parte realizar el duelo en estos momentos, así que te daré tiempo para que te
prepares. El momento para nuestro duelo será programado para mañana en la mañana. Daré la orden
para que tu Hundred personal te sea entregado inmediatamente; por favor ve al laboratorio. ¿Alguna
otra pregunta? —

Hayato y los otros no hablaron más. No quedaba nada que decir.

— Pues bien, Kisaragi Hayato. Espero con ansias nuestro duelo—

Con esas palabras, Claire abandonó el escenario.

— ¡Esa Presidenta es alguien in-so-por-ta-ble…! —

¡Bleeeeeeh! Emile sacó su lengua, enojado.

— Quizá tengas razón, pero no deberías empezar peleas de esta manera. Es porque eres así que tengo
que luchar contra ella mañana—

Hayato también tenía parte de la culpa; después de todo, tenía el presentimiento de que fue
arrastrado en todo este asunto por ser tan amigable con Emile.

— ¡Silencio! —

Erika, de pie en el pódium, alzó su voz en respuesta al ruido que una vez más llenó el auditorio.

— La ceremonia de entrada aún no ha terminado. Ahora describiré los edificios escolares así también
como el horario al que se tendrán que adaptar de ahora en adelante—

Los procedimientos que siguieron fueron bastante rutinarios.

Los edificios escolares fueron detallados en panfletos que se encontraban en sus habitaciones.

Como el día siguiente era sábado, no había clases ni entrenamientos programados, así que con la
excepción de las áreas designadas como prohibidas, podían deambular por la escuela el resto del día.
Se esperaba que ellos usen ese tiempo para conocerse entre ellos y a la gente que vive en la ciudad.

Sin embargo, como Hayato necesitaba prepararse para su duelo, no tenía tiempo para tales
actividades.
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— Muchas gracias por ayudarnos…—

— Es por nuestra culpa que ahora tienes problemas, lo lamentamos muchísimo—

Después que terminó la ceremonia y Erika y Liddy se fueron, las dos que estaban amenazadas con ser
expulsadas se acercaron a Hayato y Emile. Inclinándose, expresaron su gratitud.

— Guarden eso para después del duelo… —

El resultado del duelo aún no estaba decidido. La gratitud era prematura. Justo en el momento en que
Hayato iba a expresar su opinión sobre el tema:

— Todo estará bien; ¡Hayato definitivamente las salvará! — Emile declaró con confianza.

— Oye, Emile… ¿Podrías no hacer más comentarios innecesarios…? —

La primera impresión que tuvo Hayato de Emile era de un chico con una cara linda, pero esa linda
apariencia parecía mentira ante la imprudencia y agresividad con la que buscaba peleas y avivaba las
llamas con sus palabras.

¿Qué es lo que pasa por su cabeza? Bueno, no es como si el pudiera odiarlo… lamentándose se resignó.
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Capítulo 2 Laboratorio / Hundred / Curso de Colisión

Los siguientes eventos tomaron parte después de finalizar la ceremonia de entrada de la Academia.

Después de separarse de Fritz y Latia, quienes expresaron su deseo de explorar la escuela, Hayato y
Emile se dirigieron al laboratorio.

— Recuérdame por qué vienes conmigo—

— ¿No te pierdes si vas tu solo? —

— Eso es una posibilidad, pero aun así…—

El diseño interior del edificio escolar del Departamento, paredes color beige y pisos color crema, era
tan repetitivo que producía cansancio.

Esto, por supuesto, incluía el primer piso del sótano donde estaban localizados los laboratorios.

El diseño tan simple hacía que fuera fácil perderse, pero saber que Emile tenía una copia del mapa del
edificio en su PDA daba alivio. Los dos llegaron sin problemas a la entrada del laboratorio en cuestión.

— ¿Estás seguro que podemos entrar así, como si nada? — Hayato preguntó alarmado, después de ver
un letrero en la puerta que decía Acceso Solamente a Personal Autorizado.

— La Presidenta fue quien nos envió aquí, así que no debería haber ningún problema. Déjame intentar
esto…—

Habiendo dicho esto, Emile puso su PDA encima del escáner localizado junto a la puerta. Un beep
electrónico hizo eco y la palabra OK apareció en la pantalla del intercomunicador.

— Parece que no hay problemas—

Sonriendo mientras la puerta se abría sola, Emile entró.

Hayato lo siguió.

— Bueno, ciertamente parece ser un laboratorio…— dijo por impulso, refiriéndose a la iluminación en la
habitación.

Las luces del techo que normalmente iluminaban toda la habitación estaban apagadas. En cambio, la
habitación estaba iluminada por la luz de las muchas máquinas y computadoras gigantescas que
llenaban todos los espacios, dándole a la escena un aire misterioso.

En una esquina particularmente bien iluminada de la habitación, sentada frente a un gran número de
monitores, se encontraba una chica con una bata de laboratorio blanca, encorvada encima de una silla.

— ¡Char, estás aquí! —

Emile corrió, agarrando a la chica en un fuerte abrazo.

— ¿Qué crees que estás haciendo? — Hayato gritó sorprendido.

La chica con la bata de laboratorio, sin embargo, no se inmutó.

— ¿Char? — Emile la llamó de nuevo, mirando su rostro — ¿…Se murió? —

— ¿Queeee? —
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— Es broma ♪ solo duerme, creo—

— Dame un respiro…—

— Ehehe— Emile se rio, tratando de suavizar las cosas.

Mirándola atentamente. Su esponjosa liga para el pelo y en patrón de abeja, se movía suavemente al
ritmo de su respiración.

— Por lo que veo, ¿supongo que la conoces? —

— Sip, Char es mi benefactora—

— Benefactora, ¿eh? —

El recordaba que el nombre de Char fue mencionado en los dormitorios. Al parecer la chica durmiendo
ante sus ojos era la antes mencionada Char.

— Char es algo así como una chica prodigio. Ella obtuvo su doctorado en la universidad más aclamada
del Imperio Weimar cuando solo tenía la edad de un estudiante de primaria. Cuando tenía la edad de
estudiante de secundaria, ella ya se había convertido en la más gran experta en ingeniería genética,
alquimia, y algunas otras cosas. En esa época fue cuando la conocí; ella me enseñó acerca de los
Hundred y recibí el mío en esa época—

Mientras hablaba, Emile continuó sacudiendo los hombros de Char.

— Vamos, Char. ¡Despierta! Soy yo, Emile—

Char se movió y medio despierta dijo:

— Ooh, ha pasado un tiempo, Emilia…— pero no pudo terminar de hablar.

Guni… fue lo que dijo, mientras Emile le apretaba las mejillas.

—…kue… sutas… ashenundo…—

Con sus pequeñas mejillas siendo apretadas intensamente, Char no podía hablar normalmente.

— Char, sigues medio dormida. Soy Emile, Emile Crossford—

— Ooh, tienes razón. Emile; eres Emile, Emile Crossford. Buenos días, Emile. ¿Cómo te va? — Char
respondió, bostezando mientras se frotaba los ojos.

Su altura era comparable con, no, incluso más baja que Latia. El dobladillo de su bata de laboratorio
tocaba el suelo.

Más aun, su cara era bastante infantil.

Teniendo en cuenta lo que acabo de escuchar de Emile, ella no debería de tener la misma edad que
Hayato y los otros, sino un poco mayor. Con ella al frente de él, sin embargo, era difícil relacionar este
hecho con su apariencia; él simplemente no podía verla como alguien de mayor edad.

— Cómo puedes ver, pude llegar a salvo a Little Garden. Eso es gracias a ti, Char. Muchas gracias…—
dijo Emile, dándole a Char un fuerte abrazo.

— Oye, oye, saludarme con un abrazo está bien, pero, ¿no habrá un problema si te enganchas sobre mí
de esta manera? ¿El chico de ahí parado no malinterpretara algo? —
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— Hahaha, no hay necesidad de preocuparse por eso. Char parece una niña pequeña. ¿No es así,
Hayato? —

— Ciertamente, no estaría equivocado pensar que es estudiante de primaria, pero…—

— Oigan chicos, aparte de las circunstancias, ¡eso es muy descortés! Estoy en la edad donde solamente
puedo ser descrita como una señorita, una edad en la que incluso puedo tener hijos… emm…, creo que
esa no fue una presentación. Soy Charlotte Dymandias, principal tecnóloga de este laboratorio.

— Uh, soy…—

— Kisaragi Hayato, ¿verdad? Lo sé —

Hayato fue interrumpido justo cuando estaba a punto de presentarse.

— Ya he visto toda la información de los estudiantes que pertenecen al Departamento de Artes


Marciales con LiZA, la unidad central de la academia— dijo Char, señalando el objeto localizado en el
centro de la habitación, parecido a un pilar, o quizá un tronco de árbol grueso.

— ¿Esto es LiZA? —

Respondiendo la pregunta de Hayato, el color del monitor cambio, irradiando un brillo azul por toda la
habitación, y mostrando la palabra Exacto.

—… ¿Qué diablos? —

— ¿Char escribió eso ahora mismo? —

Hayato y Emile dijeron eso uno después del otro.

— Nop, eso lo hizo la misma LiZA. Ella es un sistema autónomo así que ella puede hacer este tipo de
cosas si quiere— respondió Char.

Las letras en la pantalla comenzaron a cambiar:


Kisaragi Hayato. Bienvenido a Little Garden

— Parece que LiZA te está dando la bienvenida—

— No lo entiendo muy bien, pero LiZA es bastante sorprendente, ¿verdad? — murmuró Hayato.

— Naturalmente, ella es también el cerebro de Little Garden. Es gracias a ella que, a pesar de
trabajar en una habitación pequeña como esta, mi investigación y desarrollo de los Hundred es
posible—

Hayato volvió a ver el laboratorio. La habitación era definitivamente pequeña; había apenas 3
escritorios.

— Este laboratorio produce los Hundred, así que pensé que estaba lleno de científicos y tecnólogos y
que habría la necesidad de usar maquinaria pesada, pero ¿no es el caso? —

— Aunque los Hundred usan el mineral conocido como Piedra Variable como materia prima, estos están
hechos a través de un proceso de manipulación genética controlado por computador, unido a procesos
de diseño que han evolucionado desde la edad media. Equipo grande es innecesario. También, aunque no
lo parezca soy realmente inteligente, ¿lo sabias?; puedo hacer el trabajo de tres científicos—

— Hace un momento, Emile te describió como… ¿chica genio? —


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— Bueno, me llaman así muy seguido, pero, se siente un poco despectivo en mi opinión. Cambiando de
tema… ¿cómo los puedo ayudar? Si solo es para charlar, debo tomar una ducha rápida; estuve toda la
noche organizando la información sobre los estudiantes nuevos y no pude descansar mucho. Estoy
exhausta—

— Entonces esa es la razón por la que Char no fue a la ceremonia de ingreso—

— Puedes decir eso. Si quieren, ¿por qué no regresan después? Vuelvan en una hora; no, mejor que
sean dos—

— Lamento traerte malas noticias, pero no podemos esperar tanto. ¿Puedes dedicarnos una hora de tu
tiempo? Creo que recibiste alguna clase de notificación de la Presidenta…—

— ¿La Presidenta? ¿De la Reina? Déjame revisar—

Char puso la paleta que tenía en sus manos una vez más en su boca y comenzó a escribir en el teclado
óptico frente a ella.

El monitor pasó a mostrar una aplicación de correo, en el que se veían una considerable cantidad de
correos nuevos recién llegados.

— En efecto, parece que recibí un correo de la Reina. Espera, ¿qué? —

Haciendo girar su silla, Char se volteó mirando a Hayato.

—… ¿Por qué exactamente tendrás un duelo contra Claire Harvey? — Charlotte preguntó, sacando la
paleta de su boca.

— Seré yo quien te explique— Emile interrumpió, antes de empezar a resumir lo que ocurrió durante la
ceremonia de ingreso.

— Entiendo, entiendo. Que impactante…— Charlotte dejo escapar un profundo suspiro mientras Emile
terminaba su explicación — Tan marimacho como siempre, eh, espera, no se debería llamar marimacho
a un hombre, ¿verdad? Hmm, tan imprudente como siempre. Faltándole el respeto a aquellos en una
posición de autoridad, esa parte de ti no ha cambiado… —

— ¿Emile siempre fue así? —

— Al menos desde que lo conozco, no puedo contar el número de veces que he tenido que disculparme
con su familia por culpa suya… Para empezar, el hecho de que él haya salido de su país y viniera aquí es
gracias a mí —

— ¡Espera un segundo, Charlotte! ¡No digas cosas innecesarias…! —

— Hahaha, perdón, perdón. Entonces, ¿deberíamos empezar con los ajustes finales del Hundred de
Hayato-kun? Si no lo hacemos, no puedo entregarle el Hundred— dijo Char mientras levantaba el
teléfono de la habitación.

— Mi asistente vendrá— ella informó

Unos minutos después que ella colgó, la puerta del laboratorio se abrió de repente. Una mujer, vestida
en uniforme de maid, corrió dentro.

— ¡Char-sama, gracias por su paciencia!… ¿entonces, son estos los invitados? —


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Ella tenía… ¿conectadas? orejas de gato y una cola, tenía buena figura y un aura encantadora.

“¿Podría ser esta persona la asistente de Char?”

— Ya te hablé de ellos, este es mi amigo, Emile Crossford. Y el chico por allá es Kisaragi Hayato—

— ¡¿Ohh…?! ¡Ya veo! —

La chica saltó, y se colocó frente a Hayato y los otros e inclinó su cabeza.

— Soy la asistente de Char-sama, Mei Mei. ¿Así que este es el rumoreado Kisaragi Hayato-san? Ahora
que lo pienso ya te vi en la base de datos de la academia. Pero esta es mi primera vez viéndote en
persona. ¿Te molesta si te doy una olfateada rápida? —

— ¿Una olfateada? —

Sin esperar por una respuesta del confundido Hayato, la mujer que se presentó como la asistente de
Char se inclinó cerca de su pecho y empezó a olfatearlo.

— Escuché que vienes de Yamato, así que pensé que olerías a salsa de soya. Al parecer no es el caso—

— Um, aunque sea alguien que viene de Yamato, estoy bastante seguro que no debería oler a salsa de
soya. Igualmente, las personas que vienen de Libia no huelen a maíz, ¿no es así? —

— Ahora que lo dices, es verdad. Mei Mei aprendió algo nuevo —

Mei Mei asintió con un mhm mhm.

— Probablemente estás pensando que ella es extraña, pero puedo asegurarte que es bastante astuta.
No importa como luce, ella es básicamente mi discípulo, así que puedes estar seguro que ella es de los
mejores cuando de Hundred se trata —

— ¡Sip, soy de los mejores! —

Mei Mei golpeó sus puños frente a ella.

— Ha, ha ha…—

A pesar de lo que Charlotte dijo, él honestamente no podía verla como un individuo competente,
aunque, si no fuera por la bata blanca de laboratorio de Charlotte, tampoco la vería como una
tecnóloga excepcional. El escuchó, después de todo, que las ocupaciones tales como científicos y
tecnólogos poseen un número desproporcionado de excéntricos. El decidió no pensar mucho sobre eso.

—… Entonces, Char-sama, ¿qué necesita de mí? —

— Primero lo primero, hazme un café. No te contengas con el azúcar, lo quiero dulce. Oh, y las donas
de la cafetería son bastante populares, ¿verdad? ¿Por qué no me traes algunas? Consigue algunas para
Emile y Hayato también—

— En otras palabras, quiere comer, ¿verdad? —

— Bueno, es la hora del almuerzo después de todo. Antes que ir a la guerra, no puedes ni siquiera usar
tu cerebro para trabajar con el estómago vacío. Empezaremos el mantenimiento después de comer—

— ¡Entendidoooo! — Mei Mei respondió bastante animada mientras salía del laboratorio.
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Después de comer, Hayato y Emile leyeron sobre Claire Harvey para pasar el tiempo hasta que los
ajustes de su Hundred estén terminados.

Char les informó que pueden acceder a su información utilizando la terminal de LiZA.

Esa información no era para nada un secreto, cualquier estudiante puede acceder a ella, pero eso no
significa que no sea útil para el duelo que se aproximaba.

— El Hundred de Claire destaca por su extrema movilidad, y como todos los modelos tipo Dragón,
puede manipular fácilmente armamento pesado. Su nombre es Alystherion, que significa Noble
Princesa Guerrera. Empezando a contar desde que Little Garden y el Departamento de Artes
Marciales fueron fundados hace dos años, ella nunca ha perdido, ni una sola vez, por eso es también
conocida como La Reina Perfecta. Ella es alguien quien ha peleado en solitario contra 12 Savage desde
su admisión hace dos años. El número total de peleas de la humanidad contra Savage es 17 hasta la
fecha, eso quiere decir que ella no solamente ha participado en casi todas las batallas, sino que dio el
tiro de gracia en más de la mitad de ellas. Por sus méritos en batalla le otorgaron el sobrenombre de
La Rosa Guardiana — Char explicó.

—… ¿Qué posibilidades voy a tener contra alguien con esos sobrenombres? —

— Pero las sorprendentes lecturas de reacción de Hayato son superiores por mucho, eso debe de
ayudar en algo…— dijo Emile.

— ¿Sigues insistiendo sobre los resultados de la prueba de aptitud…? —

“No importa que tanto talento natural tengan los atletas, si nunca han jugado futbol antes, no harán
mucho en el juego, ¿verdad?, algo como la victoria solo existe en el reino de los sueños”

Hayato estaba a punto de decir en voz alta estas quejas cuando Mei Mei entró al laboratorio.

— ¡Está terminado! — ella exclamó, extendiéndole a Hayato una caja pequeña.

— Este Hundred es exclusivo de Hayato-sama; por favor úselo con cuidado, ¿de acuerdo? —

Era un cristal color rojo sangre en forma de octaedro, unido a una cinta: un Hundred portátil parecido
a un collar.

— Entonces este es mi Hundred personal…—

Tomando el cristal en sus manos, Hayato lo levantó alto para mirarlo mejor.

— Su apariencia no ha sido personalizada, pero puede ser ajustado a tus gustos. Creo que estarás
conforme con los resultados— añadió Charlotte.

— ¡Hayato, date prisa y despliégalo! — alentó Emile.

—… ¿Desplegarlo? ¿Y cómo se supone que hago eso? —

— Baja la velocidad un momento ¿okey? Si un novato fuera a desplegar su Hundred aquí no sabría
decir que puede pasar. Evítame la molestia, ¿sí? — dijo Char.

— Siguiendo esa lógica, ¿Cuál sería un lugar aceptable para intentarlo? El duelo es mañana; y necesito
practicar…—

— Pensé que dirías eso, así que me adelanté y reservé el área de entrenamiento. Como nadie lo está
usando en este momento, es un buen lugar—
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— ¡Muchas gracias, Char! —

Después de recibir un abrazo de gratitud de parte de Emile, Charlotte tomó un dulce de la mesa y
poniéndolo en su bolsillo, caminó hacia la salida.

—Bueno, ya está. Te llevaré hasta el área de entrenamiento, sígueme—

– [ hʌ'ndrǝd ] –

El área de entrenamiento estaba localizada en el primer nivel del sótano, y situada a muy poca
distancia del edificio principal del Departamento.

Mientras Charlotte abría la puerta, un espacio grande y rectangular se revelaba ante los ojos de
Hayato.

Charlotte explicó que era del mismo tamaño que el auditorio donde se celebró la ceremonia de ingreso,
pero que a causa de todo el espacio libre que no se utilizó, la arena de batalla que estaba el centro de
la habitación se sentía más espaciosa.

El área estaba rodeada por tabiques de cristal; cada uno resguardaba unos cuantos asientos, del tipo
que se pueden encontrar en salas de cine, estadios de béisbol, o salas de conciertos.

— Esto se parece bastante a Gutenberg— Emile murmuró, mirando alrededor.

— Estaba planeando que usen esta área de entrenamiento. Para empezar, ¿por qué no bajamos a la
arena? — dijo Charlotte mientras descendía por el pasillo hacia la arena, con Hayato y los otros
siguiéndola.

“Parece algo abandonado” pensó Hayato.

Los pensamientos de Hayato reflejaban la escena ante sus ojos; el suelo no estaba pavimentado ni con
concreto ni con linóleo, como cualquiera esperaría, sino simplemente con tierra.

— Aunque es un área de entrenamiento, el punto es simular una batalla contra los Savage. En combate
real, peleas en un ambiente bastante parecido a este, ¿sabías? No uno con suelos limpios y relucientes
— dijo Mei Mei.

— A pesar de que el coliseo no tiene techo y el lugar para los espectadores es mucho más grande,
cuando tiene que ver con el tamaño de la arena o la atmosfera que trasmite, se siente bastante
parecido a esta área de entrenamiento. Es por eso que te conviene acostumbrarte — Charlotte
añadió— Como la activación de las habilidades de los Hundred trae un alto riesgo para las personas
alrededor y producen mucho daño colateral, las lecciones del Departamento se realizan aquí—

— Sip, Sip. Las paredes, los vidrios, etc., de toda esta área de entrenamiento están diseñadas para
aguantar el ataque de incluso un Hundred o de un Savage. Siéntete libre de probar su durabilidad
aquí—

— E-está bien—
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Ante la propuesta de Mei Mei, Hayato golpeó fuertemente una pared, pero solamente creo una onda,
dispersando el impacto.

— Increíble…—

— La superficie está cubierta por un material capaz de absorber impactos; este emplea técnicas de
ingeniería eléctrica para formar una barrera —

— Little Garden es sorprendente…—

— Frutos de mi labor — proclamó Charlotte, inflando su pecho de manera orgullosa.

— Hayato-sama, ¿Podría ponerse su traje de combate? —

— ¿Ponerme…? ¿Por qué tengo que cambiarme de ropas solo para desplegar el Hundred? —

— Para poder hacer uso de todas las habilidades del Hundred, es necesario utilizar un Variable Suit
(Traje de combate)2—.

Mientras hablaba, Mei Mei comenzó a caminar a una puerta que se encontraba detrás de ella.

— En el duelo de mañana, también estarás utilizando este Variable Suit, y al igual que tu Hundred, es
necesario realizarle algunos ajustes. Te explicaremos todo a su tiempo, así que, ¿podrías ir a
cambiarte, por favor? —

Después de cambiarse y de que realizaran los ajustes, Hayato salió del vestuario y regresó a la arena
donde Charlotte, Emile y Mei Mei lo esperaban.

“Este traje es bastante simple”

Estos pensamientos fueron inspirados por el traje de Emile, cuyo diseño difería del traje de Hayato y
se pegaba a su cuerpo como una especie de leotardo.

— ¿Qué estas mirando? —

— Oh, nada, es solo que no puedo ver muy bien mi propio traje, así que…—

Al ser llamado traje de combate, el imagino que sería más voluminoso; sin embargo, era todo lo
contrario.

Rompiendo la piedra que forma el núcleo del Hundred, la Variable Stone, e incorporándola en las fibras
del traje, no solo se obtiene la habilidad de desplegar el Hundred, sino que la forma del traje también
cambia.

Esos fueron los ajustes que realizo Mei Mei en el vestuario.

Múltiples factores, tales como la condición física actual de individuo, condición mental, y la aptitud con
los Hundred, todo juega un rol determinante en la forma que toma el Variable Suit, así que cada traje
era único al igual que los Hundred.

De acuerdo a esto, el color y la forma de los trajes de Hayato y Emile eran diferentes.

— Viendo que tienes un Variable Suit, debo asumir que también tienes un Hundred…—

2
Lo llamaré Variable Suit el resto de la novela. Recuerden que es el traje de combate.
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— Lo he traído conmigo todo este tiempo—

—… Eso significa antes de venir aquí, ¿verdad? —

Naturalmente, Hayato estaba asombrado. Los Hundred eran armas poderosas.

En las manos de un usuario experimentado, la completa destrucción de un regimiento de combate era


más que solo una posibilidad.

Por eso, su uso era fuertemente regulado por varios países y los permisos para poseer uno estaban
restringidos a las tropas que pertenecían ya sea a la ONU o a una compañía privada militar.

— Ciertamente, su situación es inusual — dijo Charlotte — Pero, bueno… las lecturas de Emile son
bastante altas y parece bastante útil para mi investigación, así que hice los arreglos necesarios, y le
fue entregado un permiso especial—

En otras palabras, se hizo una excepción.

—… En ese caso, ¿no hubiera sido mejor si pelea Emile? Habiendo tomado parte en tu investigación,
imagino que sus habilidades y manejo del Hundred deben ser considerables—

— La Presidenta te retó a ti, así que no hay otra opción. Mi destino está en tus manos. Primero lo
primero, despliega tu Hundred; vamos a verlo—

— Desplegar… es el mismo proceso que cuando lo probé por primera vez, ¿verdad? —

Charlotte respondió en lugar de Emile:

— Primero, toca tu Hundred. Lo siguiente es lo mismo que ya has hecho anteriormente hasta la parte
donde expresas tu deseo para que se convierta en un arma; después, gritas Hundred On. Esa es la
palabra clave para iniciar el despliegue—

— Hundred On, ¿verdad? —

— Por ahora, solo inténtalo—

Asintiendo, Hayato agarró fuertemente su Hundred. Una luz color rojo sangre sobresalía de sus
dedos. Este era el color de su energía.

— ¡HUNDRED ON!—

Mientras él gritaba con todas sus fuerzas, el Hundred repentinamente estalló en muchos fragmentos
que se regeneraron alrededor de su brazo derecho.

La forma que tomó era la de un protector de brazos grueso, parecido a las armaduras tradicionales de
Yamato, con múltiples placas protectoras negras extendiéndose desde su hombro hasta la base de la
mano, su brazo derecho estaba totalmente transformado.

Lo más llamativo era, sin embargo, la enorme espada con una hoja que medía más de un metro de
longitud, tomando el lugar que tenía el Hundred en sus manos. Parecía una gran espada samurái.

— ¿Cómo se siente tu Hundred personal? Hien (Golondrina Voladora) —

Hayato observo el arma que Charlotte desarrolló y sonrió en satisfacción.

— Así que su nombre es Hien… — murmuró Hayato, viendo la espada en sus manos.
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— Así es, el tipo Caballero se asemeja a los guerreros de tu país tanto en sus nombres como en su
forma. ¿Cómo se siente? —

— Es grande y pesada, pero por otra parte… se siente bien en mis manos —

Sosteniendo bien a Hien, el balanceó la espada un par de veces como práctica.

— Por supuesto, yo fui la encargada de hacerlo después de todo. De esta manera tus fortalezas,
agilidad y destreza, estarán mejoradas; que te sientas cómodo es lo más importante—

Rebosante de confianza, ella admiró su creación.

Ciertamente, un trabajo hecho a la altura de alguien llamado genio.

Durante la examinación donde por primera vez le puso la mano a un Hundred, tenía forma de katana,
con pequeñas protrusiones saliendo desde todos los ángulos, parecido a un misterioso objeto de arte.
Ahora, sin embargo, tenía la forma apropiada de una espada.

Las mejoras pueden atribuirse a los ajustes hechos, tal como dijo Charlotte.

Esta era una espada hecha para pelear contra los Savage; una espada hecha para Hayato.

— Ahora es mi turno —

Emile se quitó el pendiente del cuello. Tenía un cristal rojo pegado.

— ¿Ese es tu…? —

— Este es mi Hundred—

Lanzando el pendiente hacia arriba, Emile gritó:

— ¡HUNDRED ON! —

A diferencia del de Hayato, el Hundred de Emile irradiaba una luz azul que luego se difundía en
partículas y se reformaban envolviendo el cuerpo de Emile como si fuera un abrigo, y también se
formaron una docena de objetos flotantes.

— Entonces, ¿esa es tu arma…?—

Más que un arma, parecía más algún tipo de armamento defensivo.

Mirándolo con más cuidado no tenía una forma concreta como el Hien de Hayato. Sino, que las
secciones formadas se apilaban en grupos.

— Su nombre es Arms Shroud (Niebla Envolvente3). La manipulación de estas partículas es la forma


que toma mi Hundred, está basado en el tipo Inocente.

— ¿Tipo Inocente…? —

Después que su transferencia fuera confirmada, él estudió un libro sobre Hundred como preparación.
Entre sus páginas se detallaban los diferentes tipos de Hundred.

3
Tiene un nombre alternativo: All Enshrouding Mist. Lo omitiré porque conocen mejor el otro.
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Estos incluían el Caballero de Hayato, el Dragón de la Presidenta, Long Shooter, que funciona como
artillería a distancia; Martial Arts, que se especializaba en combate cuerpo a cuerpo, y así por el
estilo. Entre todos estos había más de 100 tipos. Pero nunca se mencionó el tipo Inocente.

— ¿Puedo preguntarte como planeas pelear con eso exactamente? —

La defensa era una cosa, pero el realmente no podía ver como se podía atacar con eso.

— Simplemente tengo que hacer que Arms Shroud se transforme en un arma— respondió Emile.

Una de las secciones, creada por las partículas que cubrían su cuerpo, empezó a parpadear entre
blanco y azul. De repente, en sus manos apareció el cañón de una pistola, que rápidamente se
transformó una especie de rifle pequeño.

— Se dice que el tipo Dragón de la Presidenta utiliza armamento de este tipo, así que esto me hace un
compañero de entrenamiento perfecto—

Ese parecía ser el caso.

— Incluso si dices eso… ¿Cómo puedes cambiar la forma de tu Hundred? —

El rifle flotaba en el aire sobre el hombro derecho de Emile.

— Hahaha, bueno, mi Hundred es algo especial, pero existen otros Slayers quienes pueden cambiar la
forma de su arma en el medio del combate, así que es bueno que experimentes esto temprano.
Cambiando de tema, empecemos con la práctica, no tenemos tiempo que desperdiciar —

— Es muy cierto—

Es indiscutible que están cortos de tiempo. Después de todo, mientras se cambiaba, Mei Mei le
informó que solo podían utilizar el área de entrenamiento por tres horas.

— Para empezar, ¿qué sabes sobre Energía sensorial, Hayato? —

— Si recuerdo correctamente, es energía liberada por el cuerpo humano, y está hecha de partículas
diminutas… o algo así—

No era algo que él hubiese visto con sus propios ojos, pero los Hundred reaccionan y cambian
dependiendo de ésta… lo que el acaba de recitar era lo que recordaba haber visto una vez en un libro.

— Algo así. Más específicamente, esta energía se conoce también como Ki o Poder Mágico, pero aquí en
Little Garden, es Energía sensorial, o para ponerlo más simple: Energía—

— Para que lo sepas, una vez que tu Energía llega a cero, es imposible mantener la forma del Hundred,
así que ten cuidado— añadió Charlotte — Si eso ocurre durante un duelo, pierdes—

En otras palabras, Energía sensorial puede definirse como la vida misma del Slayer.

— Nuestra meta de hoy es que aprendas a usar esta Energía; que la implementes en tu arma, te
defiendas de los ataques de tu oponente formando una barrera, y que la utilices para acelerar y saltar.
Más aún, nos gustaría evaluar tu habilidad con la espada y tus habilidades físicas—

Emile declaró una serie de puntos seguidos sin ninguna pausa. Hay un número considerable de cosas
que Hayato debía considerar, y que aun así solo se consideraban el mínimo necesario.

“Al parecer estoy en un aprieto…“


P á g i n a | 52

Él pensaba que si el duelo fuera en una semana y no en un día, quizá tendría alguna oportunidad. En
este punto, sin embargo, era demasiado tarde para preocuparse por esas cosas; no tenía más opción
que aprender todo lo que podía en las siguientes horas.

— Haaaa… no creo que pueda seguir más. Es hora de que descanse un poco. Mi intención original era
observarlos hasta este punto, si puedes desplegar tu Hundred sin problemas, entonces me gustaría ir
a casa y dormir— dijo Charlotte.

— En ese caso, yo también me voy. No quisiera entrometerme entre ustedes dos— dijo Mei Mei.

— Entrometerse…—

Viendo como la cara de Emile se ponía roja como tomate, Hayato inconscientemente levantó una ceja.

— ¿Por qué reaccionas así…?—

— Hahaha, si necesitas algo no dudes en llamar a Mei Mei. Si marcas la extensión 18 desde el teléfono
del área de entrenamiento, ella te responderá— Charlotte bostezaba mientras salía del área de
entrenamiento con Mei Mei.

— Entonces, primero lo primero. ¿Por qué no probamos tu capacidad de usar Energía? —

— ¿Probar? ¿Cómo planeas hacerlo? —

— Así… —

— ¿¡Uwaaa?! —

Un rayo fue repentinamente disparado desde el rifle que flotaba sobre el hombro de Emile. Colocando
a Hien en frente de su cuerpo, Hayato bloqueó el bombardeo de luz azul y blanca.

Hien hizo un sonido estridente, mientras Hayato sentía como el impacto corría por su brazo.

— ¿¡Qué crees que haces!? —

De alguna manera él logró defenderse, pero si hubiese sido un segundo más lento en utilizar a Hien
para defenderse, seguramente hubiese recibido un impacto directo en su cuerpo.

— Hahaha, nunca pensé que Hien pudiera detener el rayo de esa manera…—

— ¡Eso no es algo para reírse! Y no respondiste mi pregunta…—

— Estaba probando si puedes o no crear una E-Barrier—

— E-Barrier… ahh, la barrera de Energía, ¿verdad? —

Era algo que mencionaba el libro que había leído.

— Así es, la Energía es liberada por el cuerpo y luego se expande en forma de escudo para mitigar los
ataques del enemigo, es una de las técnicas más fundamentales del repertorio de los Slayers. El
proceso para crear una es simple: solo imagínate a ti mismo desviando una bala que viene hacia ti. En
otras palabras, es como desplegar un Hundred… dicho esto, ¡aquí voy de nuevo!—

— ¡Oye, espera! —

— ¡Nada de esperar, la practica hace al maestro!—


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Su tono sugería que se estaba divirtiendo muchísimo, Emile hizo que otra sección de Arms Shroud se
transformara en otro rifle, y disparó otro rayo.

— Aunque digas que me imagine desviando una bala…—

Naturalmente, él no tenía el tiempo para pensarlo mucho, el rayo ya estaba frente a él. El simplemente
levantó su mano como respuesta.

El único pensamiento que ocupaba su mente era el deseo de que el rayo se detuviera.

— Ahh, lo hice…—

El rayo falló en hacer contacto con el cuerpo de Hayato. Justo antes de alcanzarlo, explotó y
desapareció.

— Es genial, ¿no es así? Intentémoslo de nuevo—

Emile procedió a disparar 5 rayos uno después del otro en rápida sucesión. Hayato fue capaz de
detenerlos todos.

— Increíble, Hayato. ¡Perfección en un instante! Con esto ya aprendiste lo más básico. Formar una E-
Barrier, poner Energía en tu Hundred, y usar Energía para acelerar y saltar, todos son en esencia lo
mismo—

— En otras palabras, ¿alcancé el mínimo necesario de lo que puede hacer un maestro de artes
marciales…?—

Con este pensamiento, un poco de auto confianza empezó a aflorar en él.

— De ahora en adelante depende de tu resistencia. Empezaremos con entrenamiento en combate real.


Es más fácil aprender con tu cuerpo —

Emile hizo que más secciones de Arms Shroud, que flotaban alrededor de su cuerpo, se convirtieran
en armas.

— Bien, empecemos. Detén esto con tu E-Barrier, tal como lo has estado haciendo—.

Emile manipulo las armas, disparando un rayo después de otro.

Hayato expandió una E-Barrier, protegiéndose a sí mismo de un par de rayos.

Un impacto ligero recorrió todo su cuerpo, pero solo se sintió como si atrapara una pelota de béisbol;
no había daño real.

— Parece que ya has dominado la E-Barrier. Pero no puedes ganar si solo te defiendes—

En otras palabras, Emile quería que empezara a atacar.

El decidió correr hacia Emile, y darle un golpe imbuido en Energía.

“Lo único que puedo hacer es intentarlo. Primero, Acelerar… “

Enfocando sus pensamientos en cerrar la distancia entre ellos, el expulsó Energía desde su pie
derecho mientras pateaba el suelo, añadiendo un impulso explosivo a su salto. Cerrando la distancia
entre él y Emile en un instante, el imbuyó a Hien con su Energía, e hizo un corte hacia abajo.
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Llenando sus manos de poder, las cargó con Energía. Varios de los ornamentos que decoraban la hoja
de Hien empezaron a brillar color carmesí. El color de su Energía.

Llenar a Hien con su Energía fue un éxito.

— ¡HAAAAAAAAAAAAA! —

Su tiempo también fue perfecto.

Fue un ataque magnifico. Sin embargo, no fue suficiente para golpear a Emile.

— Ooopsie…—

Emile sin problemas manipuló las secciones de Arms Shroud flotando alrededor de su cuerpo, formó
dos escudos y, cruzándolos, bloqueó el ataque de Hien.

—… Sorprendente. No solamente hiciste un perfecto Acelerar en tu primer intento, sino que también
imbuiste tu Hundred con Energía… estas más allá de mis expectativas. Si me hubieras golpeado,
probablemente habría caído—

Riendo mientras hablaba, Emile despreocupadamente operó sus dos escudos para enviar a volar el Hien
de Hayato.

— ¡¿Uwaaa…?! —

Al perder el balance gracias al contraataque de Emile, Hayato cayó sobre su espalda. Emile dejó de
atacar.

— Si eres capaz de hacer todo esto con lo poco que te he enseñado, entonces quizás puedas hacer algo
contra la Presidenta—

Emile se giró hacia Hayato, quien estaba quitándose el polvo, y le ofreció una mano. Hayato la tomó y
se levantó.

— ¿Entonces… estás diciendo que no puedo ganar...? —

— Hahaha, no es eso lo que quiero decir. Estoy hablando de crear un plan de ataque; necesitamos una
estrategia—

— ¿…Estrategia? —

— Sip. Para ganarle a la Presidenta, lo que necesitas es es-tra-te-gia—

– [ hʌ'ndrǝd ] –

El entrenamiento intenso continúo sin descanso, al menos no hasta que el tiempo de reservación
terminó. La mayor parte del tiempo la dedicaron a practicar de acuerdo a la estrategia que Emile
desarrolló.
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Aunque era difícil al principio. Hayato se dio cuenta que lo disfrutaba. A partir de la mitad, sin
embargo, el entrenamiento no era nada más que agotador. Él estaba completamente exhausto.

—… Ahhh, estoy hecho pedazos…—

El sol se había ocultado hace tiempo ya y, Hayato, habiéndose cambiado y dejado el área de
entrenamiento, caminaba de vuelta a los dormitorios junto a Emile.

Caminar desde la escuela hasta los dormitorios tomaba normalmente 5 minutos, pero con la fatiga, se
sentía infinitamente más largo.

— Si ese es el caso ¿Por qué no pruebas los baños públicos? — Emile sugirió, mientras llegaban
finalmente a los dormitorios.

— ¿…Baño público? —

— Está en el sótano del dormitorio, y el sauna esta hecho de minerales naturales. Se supone que
mejora la resistencia y ayuda en la regeneración de Energía; se dice que se construyó para el uso de
los estudiantes—

— Seguro, probémoslo—

— N-no, yo no lo necesito. Puedes ir tú solo…—

— ¿Qué pasa con esa respuesta? Primero, me hablas sobre eso, y después me dices que no planeas ir.
Tú te esforzaste tanto como lo hice yo; no hay manera que no estés cansado—

— Pero… me da vergüenza ir junto a Hayato; ¿no es demasiado pronto para eso…?—

— Otra vez diciendo cosas como esas…—

Cuando se estaban poniendo el Variable Suit, Emile dijo algo parecido, y no quiso cambiarse con él.

— Bueno, sí. Tomar unos baños juntos está un nivel más allá de sólo cambiarse juntos. Estar juntos
todo el tiempo, completamente desnudos… y sin lugar a dudas en un gran baño público, así que te
puedes sumergir completamente en él, ¿verdad? —

— Ahora que lo pienso, esa costumbre no existe en Britania…—

— En Yamato debe ser bastante común, ¿no es así? Escuché que este baño está basado en las aguas
termales de Yamato—

— Sí, supongo que es verdad. He ido a las aguas termales un par de veces, y fue una experiencia
placentera; estoy seguro que lo disfrutarás—

— Pero…—

— ¿Realmente detestas tanto la idea de acompañarme? —

— Eeehh… no es que lo deteste, pero es demasiado pronto… —

— En otras palabras, no piensas ir conmigo hoy —

— Sí, pasará tarde o temprano. Pero hoy, sin embargo, solo volveré a la habitación. Estoy bien solo con
una ducha— parecía que Emile no iba a ceder.
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“A pesar de que se tomó la molestia de decirme acerca de los baños públicos; que desperdicio… Emile
es muy extraño”

— En ese caso, me voy solo —

Hayato se rindió. Regresó brevemente a su habitación para buscar un cambio de ropas y se fue al baño
público.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— Ahhhh… eso fue genial…—

Saliendo solo del baño, vestido con unos shorts y una camiseta, Hayato regresó a su habitación y sacó
su PDA del bolsillo.

Tal como Emile lo describió, el espacioso baño público está hecho al estilo Yamato. Y como dijo, tiene
el efecto milagroso de disipar la fatiga, su cuerpo se sentía increíblemente ligero. Al parecer, él
estará en su mejor forma para el duelo de mañana.

— Muy bien entonces…—

Gracias a las demostraciones de Emile y Fritz en la puerta de la escuela y en la entrada del


laboratorio, él sabía abrir la puerta de la habitación.

Poniendo el PDA en el escáner, sonó un pequeño bip. En la pantalla pegada a la puerta apareció la
palabra OK y la puerta se abrió.

— ¿…Haya…to…?—

Una voz pudo ser escuchada junto al sonido de la puerta abriéndose, y el aire en la habitación se
congelo.

Aunque su cuerpo estaba cubierto desde el pecho para abajo, Emile estaba casi desnudo. Quizá debido
al hecho que su cabello estaba suelto, desprendía una presencia un tanto femenina. Más aun, su piel
era sorprendentemente clara, más que la hermana de Hayato la cual casi nunca salía al exterior por
motivo de su enfermedad. Blanca como la nieve recién caída.

No podía seguir admirando. La otra persona era un joven britano que incluso tenia vergüenza de ir al
baño juntos; así de fácil se avergonzaba Emile.

— ¡U-UWAAAAAAAAAA!—

Emile gritó y se agachó. Apretando la toalla fuertemente en su mano derecha, tomó con la mano
izquierda la mochila que todavía no había desempacado. Viendo la escena que se desarrollaba frente a
él, el único posible curso de acción de Hayato incluía un objeto volando hacia él.

— ¡Espera, ese es mí…!—


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El contenido aún no había sido desempacado. Aunque levantó la voz, Hayato se dio cuenta de que era
demasiado tarde.

Emile lanzó la bolsa.


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— ¡Guhaaa! —

Con una fuerza masiva impactó en su cabeza y todo se puso negro para él. Hayato cayó derribado en la
alfombra.

Una vez más, un impacto resonó en su cerebro.

La parte trasera de su cabeza chocó contra la alfombra en el suelo.

— Eso estuvo cerca; casi me descubren… espera ¿Hayato, estás bien? ¡Hayato! —

La voz que lo llamaba se desvanecía poco a poco.

Un poco después, la visión de Hayato regresó, y la vista de un techo conocido entró en su campo de
visión.

“¿Ese es… el techo del dormitorio?”

Le tomó un momento para organizar sus pensamientos.

“Por qué…”

De alguna manera, él se sentía extrañamente cómodo…

— Ah, qué alivio. Finalmente despertaste —

— ¿Eh?—

Junto a la voz, la cara de Emile se puso a la vista de Hayato.

Con esto, Hayato finalmente comprendió.

“Podría ser que...”

No era solo suave.

Era también ligeramente flexible y cálido, no era una almohada. Eran los muslos de Emile.

— ¿¡Uwaaa!? —

“¡No puede ser! ¿Por qué me dormí en el regazo de un hombre…? Es suave y confortable… espera, ¿qué
mierda estoy pensando?”

Deteniendo el tren de sus pensamientos, se levantó de un salto.

— ¡Ouch! —

Sintió un fuerte dolor en su frente justo en el momento que Emile dejó salir un grito.

Mientras intentó ponerse de pie, su cabeza chocó contra la de Emile, quien había bajado la suya para
ver mejor a Hayato.

— Ouch, ouch, ¿Qué crees que haces? —

— Esa es mi línea. ¿Qué rayos crees tú que haces? —

— ¿Qué dices? Es culpa de Hayato, levantándote de repente…—

Mirando al sonrojado Emile, se dio cuenta de que despertó después de haber colapsado justo después
de regresar a su habitación.
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— Después que me desmayé… ¿Me cargaste hasta la cama? —

—… Si…—

Emile bajó su mirada, e inclinó su cabeza.

Él ha estado cuidando de Hayato todo este tiempo.

— Lo lamento mucho. Entré en pánico porque…—

— ¡Por eso te dije que no la lances! Era mi bolsa…—

— ¡Estabas mirando mi cuerpo desnudo, así que es tu culpa! —

— ¡Nadie estaba mirando nada! Además, eso fue un accidente desafortunado, ¿entiendes? —

— Uhh… Hayato, deberías golpearte el pulgar del pie con la pata de una mesa…—

Haciendo pucheros, Emile lo miraba.

Poco después de eso:

— Umm, bueno…—

— ¿Qué? —

— ¿Recuerdas cómo me veía desnudo? —

—… ¿Eh? —

— Como me veo desnudo. ¿Lo recuerdas? ¡Te estoy preguntando! —

— Uhm…—

El trató desesperadamente de recordar, pero parece que esa memoria se desvaneció, probablemente
por los dos golpes en sucesión que recibió.

— Gracias a Dios…— Emile dijo aliviado cuando él le explico— De cualquier manera, Hayato, necesitas
ser más cuidadoso en el futuro. ¿Entiendes? —

— Incluso si dices eso, los dos somos chicos, por lo que no hay necesidad de enojarse tanto por algo
tan trivial, ¿no es así? En primer lugar, te avergüenzas de cosas muy extrañas —

— Geez, ¡Hayato simplemente no lo entiende!—

— ¿Qué debo entender? —

La habitación se llenó de una tensa atmosfera.

Un corto sonido electrónico de repente hizo eco desde el PDA de Hayato, cortando la tensión en la
habitación.

— ¿Ahora qué? —

Levantando el PDA, la pantalla revelaba que un nuevo mensaje había llegado.

— ¿Un correo? ¿De quién? —

— Vamos a ver—
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Hayato manipuló torpemente su PDA.

“…Sabía que no soy bueno en esto“

— ¿Tu novia…? —

— Por favor. Eso es imposible —

— ¿Imposible? ¿Por qué? —

— Mi hermana ha estado enferma desde hace mucho tiempo. Desde que nuestros padres murieron
durante el Segundo Ataque en Britania, he tenido que cuidar de ella. Lo hice lo mejor que pude. No he
tenido el tiempo para prestar atención a otras cosas —

— Entonces Hayato fue testigo del Segundo Ataque… —

— El trabajo de mi padre nos llevó a Gutenberg. Fue una suerte horrible… —

— Perdón, pregunté algo que no debía. Pero ahora que estas aquí en Little Garden, ¿estará bien tu
hermana? —

— Ella también está aquí. Cuando fui reclutado por la Compañía Warslan, ellos ofrecieron el mejor
tratamiento médico en el mundo para mi hermana, libre de cargos, si aceptaba entrar en el
Departamento de Artes Marciales. Bueno, veamos ese correo… eh, es de Karen —

— ¿Ese es el nombre de tu hermana? —

— Si —

Hayato asintió. Mientras leía el mensaje de su hermana, su rostro se puso pálido.

—… ¿Sucede algo malo? — preguntó Emile.

— Le prometí visitarla después de que la ceremonia de ingreso terminara, pero, con todo lo que pasó,
se me olvidó. Ella está bastante enojada —

Pensado que sería mejor mostrárselo que explicarlo, el giró su PDA para que Emile pudiera verlo.

Emile se inclinó para ver mejor.

Una fragancia agridulce se propagó, causando que el corazón de Hayato se acelerara. Cuando lo empujo
al suelo anteriormente, también sintió algo parecido.

En su estado de confusión, Hayato no reaccionó cuando Emile tomó el PDA y empezó a leer el
contenido del mensaje de Karen:
Nii-san,
¿Por qué no viniste después de la ceremonia de Ingreso? (-_- メ)
Pensé que cenaríamos juntos, y he esperado por ti todo este tiempo.
Pero ya terminaron las horas de visita…
Tu dirección de correo está registrada en la base de datos de la escuela, así
que le pedí a Miharu4 que la consiguiera para mí y así poder enviarte este
mensaje.
No sé tú número de teléfono; apresúrate y házmelo saber.
Si no respondes de inmediato, ¡te maldeciré!
Karen

4
La enfermera que la cuida. Dejaré una imagen de ella al final del volumen, porque en éste no hay ninguna.
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— Hahaha, Parece que estas en problemas, ustedes parecen ser bastante cercanos, ¿no es así? —

— Karen puede ser bastante terrorífica cuando está enojada; es bastante problemático —

— Oh, cierto; este correo me recordó algo… aún no hemos cenado —

— Estoy demasiado cansado para sentir hambre… En cualquier caso, si trato de comer después de ese
brutal entrenamiento, lo vomitaré. Tampoco tengo muchos ánimos por comer, así que probablemente
me salte la cena hoy —

— Si es así, ¿por qué no nos dormimos? Mañana es un gran día después de todo —

— Déjame responder este mensaje primero. No sería bueno ser maldecido ahora —

Con la ayuda de Emile, Hayato escribió una respuesta al email que incluía una explicación de la
situación, una disculpa hacia su hermana y, por supuesto, su número telefónico.

— Muy bien entonces. Vamos a dormir —

Emile regresó a su propia cama, y el suave aroma se desvaneció, haciendo que Hayato se sintiera un
poco solo.

“Incluso para alguien con características femeninas, el inspira sentimientos bastante extraños en oro
chico…”.

Considerando el asunto, él estaba bastante aterrorizado por las implicaciones de sus pensamientos.

“No puedo dejar que Eso se despierte en mí. Esto es simplemente porque ese chico vino de Britania; si,
es por eso que se parece tanto a la chica en mis sueños”.

Él se decía a si mismo que eso era lo que ocurría, calmando su turbado corazón.

— Apagaré las luces—

Emile, habiendo confirmado que Hayato estaba en su cama, apagó las luces con su PDA.

10 minutos habían pasado desde que se metieron en sus camas e intercambiaron un Buenas Noches.

— Hey, Hayato, ¿aun estás despierto? —

— Estoy despierto. ¿Por qué? —

El todavía no estaba acostumbrado a dormir junto alguien que recién conoció. Más aun, con la idea del
duelo de mañana en su mente, no era posible para el dormir.

— Te pregunté algo sobre relaciones antes, ¿recuerdas? —

— Espera, no me digas que todavía quieres hablar de eso—

— Estamos durmiendo lado a lado, así que debemos de intentar conocernos mejor el uno al otro—

— Tu…—

Inconscientemente, Hayato sonrió.

Por un segundo, el casi le pregunta a Emile si cree que esto es un viaje escolar.

— Y cuando dices el uno al otro, imagino que serás el único haciendo preguntas aquí—
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— Hehehe, me atrapaste… aun así, ¿puedes responderme una pregunta? —

— Date prisa y pregunta—

— Ya pregunté si estabas en una relación, pero ¿hay alguien que te gusta? —

— Nop —

— ¿Y antes? ¿Te ha gustado alguien? —

—… …—

Esta vez, él se quedó sin palabras.

Él pensó en la chica.

— Quizá haya alguien en mi mente…— Hayato respondió, después de un momento de silencio.

— Bueno, cuéntame de esa persona. ¿Cómo era? —

— Eeehm, veamos…—

Como podía esperarse, Emile estaba bastante interesado.

Francamente, él no estaba seguro si quería responder.

— ¿No te reirás? — preguntó, avergonzado.

— No me reiré — declaró Emile firmemente.

Más tranquilo, Hayato comenzó a abrirse, un poquito.

— Bueno, es alguien con quien he estado soñando —

Admitir eso fue bastante embarazoso. Sin embargo, el reunió todo su coraje y continuo.

— Es en tu país, Gutenberg, donde la chica de mis sueños aparece —

Mientras hablaba, el intentaba recordar su sueño, y al igual que antes, tuvo la sensación de que la
chica se parecía a Emile de alguna manera.

— La chica y yo fuimos atacados por los Savage, la chica fue herida… y el sueño termina. No puedo
recordar más después de eso —

— ¿Estás seguro que es solo un sueño? —

— ¿…Hmm?—

— Estabas en Gutenberg durante el Segundo Ataque ¿verdad? Puede ser que haya pasado de
verdad…—

— Honestamente no lo sé. Sufrí una contusión cuando los Savage nos atacaron, y mis recuerdos de
Gutenberg se perdieron…—

— Si, de alguna manera, lo que ves mientras duermes no es un sueño, sino un recuerdo, entonces creo
que la chica podría estar viva—

— ¿Cómo puedes saber algo como eso? —


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— Pongámoslo de esta manera: si ella está viva, ¿no querría ella encontrarte de nuevo? Es por eso que
ella aparece en tus sueños —

— Eso suena como algo sobrenatural— Hayato rio.

— Pero, si ese fuera el caso, estarías feliz, ¿verdad? —

— Esta no es la primera vez que he pensado eso. Esa es una de las razones por las que vine aquí —

— Entonces ¿qué planeas hacer? —

— No lo sé. Espero que, gracias a algún evento, o por causa de los Savage, o cuando pase un tiempo, los
recuerdos regresen —

Había otra cosa que el no dijo.

Si, por alguna coincidencia, ese sueño fuese un recuerdo, entonces cuando el momento de reunirse con
ella una vez más llegue, él quiere estar seguro de tener el poder necesario para protegerla. Esta vez,
se aseguraría de que no los separen de nuevo…

— Si las cosas resultan así, si pudieras recordar algo sobre ella, sería estupendo —

— Eres una buena persona, ¿sabías? —

— Hehehe, no me digas que hasta ahora lo notas —

— Entonces, ¿hay alguien que te guste? —

— Quien sabe, averígualo tú mismo —

— ¿Incluso aunque te respondí, lo mantendrás en secreto? Eso es bastante injusto de tu parte —

— Muy bien, entonces te lo diré. Estoy igual que tú, Hayato —

— ¿Qué significa eso…?—

— Durante el Segundo Ataque también me separé de alguien —

— ¿Y qué clase de persona era? —

— Eso es un secreto —

— Hey, te respondí apropiadamente. Es tu turno de hacerlo —

— Te lo diré pronto —

— ¿Realmente tienes la intención de hacerlo? —

— Bueno, probablemente, algún día — Emile dijo riéndose traviesamente.

Parecía que él no estaba diciendo la verdad.

Pero para Hayato no era la clase de cosas en que insistiría.

Un remolino de eventos sucedió hoy, y el único descanso que el obtuvo desde el día anterior fue
durante su viaje hacia aquí.

Hace un momento, el no veía posible dormirse.

Pero ahora, su cuerpo demandaba descanso.


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Mientras ellos conversaban, sus pestañas gradualmente se pusieron pesadas.

— Bueno entonces, estoy a punto de dormirme —

— Da lo mejor de ti mañana —

— Por supuesto… —

Asintiendo, Hayato cerró sus ojos e inmediatamente cayó dormido.


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Capítulo 3 Duelo / Claire / Confesión

Con la combinación de un ruido ligero, luz y una voz cálida llamándolo, Kisaragi Hayato despertó.

— Nnh, uuuuuaaaaah… —

Levantado las sabanas, él estiró los brazos.

Girándose, vio la espalda de su compañero, que estaba sentado en el borde de su cama. Él ya se había
cambiado la parte superior de su pijama por la camisa del uniforme. Hayato giró su cabeza
rápidamente. Podía ver la espalda de Emile, y por lo que podía suponer Emile se había despertado hace
ya un tiempo.

“¿Dormí demasiado?”

Mirando el reloj, se dio cuenta de que la hora estipulada para el desayuno había comenzado. Él solo
durmió de más un poco. Hayato volvió a girarse hacia Emile una vez más.

“¿Qué rayos está sucediendo por ahí?”

Mirando hacia la ventana, Emile le daba la espalda a Hayato. Él no se había dado cuenta de que Hayato
estaba despierto. En vez de eso, estaba concentrado en sus manos.

— Buenos días, Emile —

— ¡UWAAA, HAYATO! ¡¿POR QUÉ ME LLAMAS DE REPENTE?! — al ser llamado por Hayato, Emile
comenzó a vociferar.

— Perdón… pero… ¡¿Por qué te sorprendió tanto?! —

— Estaba súper concentrado…—

Emile, quien seguía todavía algo asustado, tenía un uniforme en sus rodillas y una aguja con hilo en sus
manos. Él estaba cociendo el medallón escolar en su uniforme.

— ¿En coser algo en tu uniforme con esa aguja e hilo…? —

— Aunque es más fácil usar un alfiler, de esta manera no se saldrá tan fácil. Si pierdes el medallón, las
instrucciones dicen que tienes que escribir una disculpa y pagar por uno nuevo, así que se recomienda
coserlo. Ya terminé el tuyo— dijo Emile, entregándole a Hayato su chaqueta.

— Oh, ¿cosiste el mío? Muchas gracias —

Hayato miró la chaqueta que le entregó Emile. Ciertamente, el medallón de la escuela estaba
firmemente unido al cuello.

— Estoy poniendo el mío, así que Hayato, empieza a prepa… ¡ouch!…—

Gritando, Emile agarró uno de sus dedos; su pequeño cuerpo se dobló de dolor.

— ¿Qué pasó? ¿Estás bien? —

— Hahaha, porque me distraje un segundo… mi dedo…—

— Déjame ver—
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Hayato se acercó a Emile, tomó su brazo, y revisó la herida, en la cual se formó una gota de sangre.

— Parece que te picaste bastante profundo. No te muevas. Lo trataré ahora —

— ¿Tratarlo? Espera, Hayato— Emile protestó en vano mientras Hayato puso el dedo herido en su
boca.

El cuerpo de Emile tembló por la sorpresa mientras su boca se abría y cerraba en shock.

— Oye, Hayato… ¿Por qué haces eso?... Nnh, ahh…—

Cada vez que Hayato succionaba y movía su lengua y mejillas, un pequeño gemido salía de la boca de
Emile.

— Esto es necesario; tenemos que desinfectarlo ¿no? Y deja de hacer ruidos extraños. Me hace sentir
raro…—

— ¿S-sentirte raro…? —

— No me hagas explicar algo como eso… —

— Perdón… —

— Con esto debería de estar bien —

Para el momento en que Hayato, quien estaba ligeramente sonrojado, separó su boca del dedo de
Emile, cuya cara estaba totalmente roja, ya no había ningún signo de sangre.

— Debemos preguntarle a Fritz si hay un kit de primeros auxilios por aquí—

— ¡Espera! Sé de un kit de primeros auxilios, se supone que hay uno aquí. Si recuerdo correctamente,
debe de estar en el tercer cajón desde abajo. Lo vi cuando estaba buscando el kit de costura—

Emile señaló una especie de cajonera en un rincón de la habitación.

— Ah, aquí esta—

Hayato abrió el cajón que le indicó Emile, el cual contenía un kit de primeros auxilios. Tenía dentro
varios suministros médicos entre ellos desinfectantes y banditas— justo lo que necesitaban.

— Bien, déjame ver ese dedo de nuevo —

Hayato sacó un pedazo de algodón con unas pinzas, y mojándolo en desinfectante, procedió a
desinfectar el dedo de Emile.

—… No es algo serio. ¿No estas exagerando, Hayato? —

— ¿Recuerdas la historia que te conté ayer? Después de ese día, cuando veo una herida, quiero
tratarla lo más rápido posible —

— Ah, entiendo… por eso estas tan acostumbrado a curar a los demás, ¿verdad? —

— También curaba a los niños heridos en la institución donde solía vivir. Aun así, aunque algo como esto
normalmente no es preocupante, es mejor estar seguro, ¿verdad? No querrás que se infecte, y…
terminamos —

— Gracias… —
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Emile, con su dedo cubierto con una bandita, mostró su gratitud.

— Coseré tu medallón por ti después. Será difícil para ti con esa mano así—

— ¡No! Hoy es tu duelo. No puedes permitirte herirte ahora…—

— Estaré bien, lo prometo. Soy bueno en esta clase de cosas— dijo Hayato

Tomando la aguja, el hilo y el uniforme comenzó a coser el medallón en el cuello de la chaqueta de


Emile.

Ciertamente, parecía bastante experimentado.

— Wow, realmente eres muy bueno en esto, Hayato —

— Lo aprendí en la institución también, porque no teníamos dinero, sabías. ¿Remendar ropa vieja? Eso
era una parte del día a día… bien, aquí tienes, está terminado —

— Muchas gracias, por preocuparte seriamente por mí —

— ¿Qué pasa con eso? —

Emile empezó a ponerse la chaqueta que Hayato le pasó.

— Muy bien, debería empezar a cambiarme, es hora de buscar algo de comer —

— ¡WAAA—HAYATO! ¡¿POR QUÉ EMPIEZAS A DESNUDARTE DE REPENTE?! —

Hayato se quitó su camiseta haciendo que Emile saltara y gritara en shock. El parecía estar temblando
bastante y su cara estaba roja como un tomate.

— ¿Por qué me estoy desnudando? ¿Cómo me pondré el uniforme si no? —

— ¡AUN ASÍ, NO LO HAGAS ENFRENTE DE MÍ SIN ADVERTIRME ANTES! —

— Soy diferente a ti… no me importa que me veas desnudo —

— ¡A mí sí! Esperaré afuera— dijo Emile mientras corría fuera de la habitación.

“Aun para ser un caballero britano sus reacciones son muy exageradas ¿no?”

Pensando sobre lo extraño de la situación, el suspiró y después continuó desnudándose.

— No me habría molestado si te hubieses adelantado… —

Terminando de cambiarse, Hayato salió de la habitación solo para encontrar a Emile esperando por él
en el pasillo.

— ¿Es eso algo que le dirías a quien estuvo esperando por ti todo este tiempo? Eres cruel, Hayato —
dijo Emile haciendo pucheros.

—Perdón, perdón. Bueno, ¿nos vamos? — respondió Hayato mientras empezaba a caminar.

Ellos fueron repentinamente interrumpidos por el sonido del PDA.

— ¿Una notificación de correo? No es mía al parecer… —

Hayato procedió a mirar su propio PDA. El correo que recibió era de la Presidenta, y decía lo siguiente:
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El duelo se efectuará en dos horas.


Por favor ven a la entrada del edificio del Departamento de Artes Marciales
una hora antes.

Estos dos puntos se delinearon claramente en un tono que sugería que tal cosa era cotidiana.

“Realmente voy a luchar contra la Presidenta del consejo estudiantil hoy…”

Se sintió abrumado por el peso de ese pensamiento, pero eso también fortalecía su resolución.

“Ya no queda mucho tiempo, que pase lo que tenga que pasar. De ahora en adelante tengo que dar lo
mejor de mí”

Convenciéndose a sí mismo de que todo estaría bien, Hayato caminó hacia el lobby junto a Emile.

Después del desayuno, Hayato y Emile, fueron al sitio designado que les fue indicado en el email.

Ahí, una de las vicepresidentas estaba esperando con sus brazos cruzados, Liddy Steinberg. Tan
pronto como vio a Hayato y Emile, sus cortantes ojos se afilaron aún más.

— Los guiaré a ambos al coliseo —

— Cuando dices ambos, asumo que está bien si yo voy también, ¿verdad? — dijo Emile.

— No hay problema, aunque está de más decir que es solo hasta la sala de espera— Liddy respondió
mientras comenzaba a caminar.

Ellos fueron guiados hasta la sala de espera dentro del coliseo. Ésta tenía un área de
aproximadamente 10 tatamis cuadrados y estaba casi vacía, solamente había bancas cerca de las
paredes y unas sillas esparcidas.

— El vestuario está en esa puerta; por favor úsalo como creas conveniente. Veras que ahí estará
preparado tu Variable Suit, así que cámbiate por favor, y realiza cualquier ajuste necesario antes de
que el duelo comience. ¿Sabes cómo hacerlos? —

— Sí, lo sé—

— Si ese es el caso, entonces no me necesitas más. Antes que el duelo comience, Erika vendrá a
llamarte. Siempre y cuando estés listo cuando llegue ese momento, no me importa lo que hagas con tu
tiempo libre. Bueno, si me disculpas— remarcó Liddy, saliendo de la sala.

— ¿Qué harás Hayato? ¿Quieres cambiarte? —

— Sí, eso hare—

Ding-dong

— ¿Qué fue eso? —

Mientras hablaban sobre qué hacer, el intercomunicador que estaba instalado en la sala comenzó a
sonar.

— ¿Quién será? —
P á g i n a | 70

Confundido, Emile operó el monitor del intercomunicador que se encontraba instalado horizontalmente
a la puerta. Aparecieron las figuras de las 2 novatas quienes habían sido sentenciadas a dejar la
escuela por la Presidenta durante la ceremonia de Ingreso.

— Está bien dejarlas entrar, ¿verdad? —

— Si —

Emile abrió la puerta en respuesta a la afirmación de Hayato. Las dos chicas dijeron simultáneamente
perdón por la intrusión, y entraron en la sala.

Caminando directamente hacia Hayato, ellas hablaron al mismo tiempo.

— Está bien si no te preocupas por nosotras, así que por favor no te sobre esfuerces —

— Aunque fue nuestra culpa, Kisaragi-san es quien está pagando. Nos sentimos mal por eso y…
pensamos que aún no es tarde para que te olvides de todo esto y el duelo —

Al parecer ellas ya conocían la fuerza de la Presidenta, y vinieron a pedirle a él que se retirara del
duelo. También tenían la resolución de dejar Little Garden en consecuencia.

— Cálmense por favor. No puedo cancelar el duelo ahora, la Presidenta no perdonaría algo así— Hayato
dijo esto intentando calmarlas.

En cualquier caso, de acuerdo con la notificación que recibió de la Presidenta, ya casi es hora del
duelo. Aun así, más que las chicas, Emile fue el causante directo de todo este problema.

Añadiendo leña al fuego, Emile dijo:

— Cálmense ustedes dos. Si es Hayato, él lo solucionara de alguna manera —

— Ya te dije que dejes de hablar de esa manera —

Hayato replicó de la misma manera que lo hizo después de la ceremonia de ingreso, llenando la sala de
espera de risas.

Eso parecía haber ayudado mucho. El pesar desapareció del rostro de las chicas y el nerviosismo de
Hayato se redujo bastante. Aunque Emile tenía problemas para entender la situación algunas veces,
había raras ocasiones como estas, donde él era el único que podía mejorar el ánimo. Hayato aún no
sabía si eso era bueno o malo.

“El resultado ha sido problemático después de todo…”

— Haaaa— él suspiró.

— Bueno, no queremos interrumpirlos más, así que por favor discúlpennos —

— Kisaragi-san, mantente a salvo y da lo mejor de ti. ¡Estaremos animándote desde las gradas! —

– [ hʌ'ndrǝd ] –
P á g i n a | 71

30 minutos habían pasado desde que las chicas salieron de la sala. Faltaban 10 minutos para la hora
programada del encuentro, las 11:00.

Hayato ya había terminado de ponerse su Variable Suit y se encontraba estirándose con Emile. De
repente, la puerta se abrió. Apareció la otra vicepresidenta, Erika Candle:

— Ya es hora. ¿Terminaste tus preparaciones? —

— Dame un momento — respondió Hayato mientras se levantaba.

Gritos extasiados podían escucharse en la distancia.

— ¿Qué es eso…? — preguntó Hayato.

— Al parecer es la entrada de Claire-sama —

— ¿…Eso es motivo de tanto alboroto? —

— No son solamente los estudiantes del Departamento; los estudiantes de otras escuelas y la gente de
Little Garden idolatran a Claire-sama. Ella es increíblemente popular— Erika respondió, como si fuera
algo de sentido común.

— Así que la Presidenta no es sólo una perra ordinaria — comentó Emile.

— Otra vez diciendo cosas como esa… —

Erika le envió a Emile una mirada cortante.

— Cualquiera que hubiese visto lo que pasó durante la ceremonia de entrada pensaría lo mismo —

— Lo severo de esa reprensión fue por el bien de prevenir todas las pérdidas posibles en el campo de
batalla. Esa fue la manifestación de la bondad de Claire-sama, ¿entiendes? —

— Realmente te gusta la Presidenta, ¿no es así? — Emile dijo molestando.

La cara de Erika se puso roja como un tomate.

— E-eso es obvio. Ella es una persona en la que puedo confiar sin duda… —

Ella aclaró su garganta tosiendo y se puso frente a la puerta por la cual había entrado.

— Muy bien, Kisaragi Hayato, es tu turno de entrar. Vamos—

— ¿También vienes? —

— Estaré actuando como árbitro en el duelo de hoy… —

— No vas a favorecer a tu amada Presidenta, ¿verdad? — Emile la molestó una vez más.

— E-eso no hay que decirlo. Nunca le haría algo como eso a mí diosa. Eso enojaría a Claire-sama.
Además, algo como eso no es necesario. Claire-sama siempre sale victoriosa, entonces… —

Erika abrió la puerta.

Un largo pasaje de unos 100 metros de largo yacía frente a ellos.

— Hayato, esfuérzate —

Motivado por las palabras de Emile, Hayato empezó a caminar hacia el campo de batalla.
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“Hay más espectadores de lo que pensé”

Mirando las gradas, se dio cuenta de que todo estaba casi totalmente lleno.

Por los gritos de antes, se podría decir que la mayoría de los espectadores están esperando ver una
batalla al estilo de la Reina Perfecta.

Letreros hechos por fanáticos se podían ver en abundancia, y todos declaraban su apoyo a Claire.

“El resto parece tener curiosidad de lo que el rumoreado novato es capaz de hacer…”

Entre los que lo apoyaban a él se encontraban, Fritz, Latia, las dos chicas de antes y un pequeño
número de estudiantes de primer año.

Caminando en este ambiente hostil, Hayato se acercó al centro del campo de batalla.

—… ¿Estás preparado? — Claire le preguntó, cuando la distancia entre ellos era de aproximadamente 5
metros.

Ella también estaba usando un Variable Suit. Era del mismo color que su uniforme escolar.

— Bueno, como se podría esperar, toda esta conmoción me sorprendió un poco —

Hayato le respondió a Claire con una sonrisa forzada.

— Esa clase de cosas… una vez que empiecen los duelos, esa clase de pensamientos pueden hacer que
te maten —

Claire dejó escapar una risita, y después continuó:

— También, ¿podrías dejar de mirarme así? —

—… ¿Eh? —

— Como me estabas mirando hasta ahora… esa mirada pervertida… —

— E-Eso…—

Él no lo podía negar.

El Variable Suit se pegaba a su cuerpo, mostrando sus muy bien desarrolladas curvas femeninas.
Mostraba más piel que el traje de Emile o Hayato. No solamente en los lados, también sus hombros
estaban expuestos.

Los dos grandes bultos de sus pechos y su figura, que hacían imposible negar su feminidad, eran tan
encantadoras que sentía que el corazón subió a su garganta.

—…Sólo estaba bromeando, pero esa manera de temblar. Aún te falta un largo camino para pararte en
un campo de batalla —

El no trató de negarlo. La verdad era que él estaba fascinado.

— Entonces, ¿debería desplegar mi Hundred? —

Ella no se molestó en esperar una respuesta. Claire lanzó el Hundred que tenía en la mano hacia el aire.

— ¡HUNDRED ON! —

Junto a su grito, el Hundred emanó una luz verde esmeralda que se transformó en 6 armas rojas.
P á g i n a | 73

“Así que este es el Hundred de la Presidenta, Alystherion…”

Los objetos flotando alrededor del cuerpo de Claire eran más grandes que los del Arms Shroud de
Emile, y parecía que no necesitaban ningún tipo de modificación para disparar. Estos objetos parecidos
a torretas flotantes se adhirieron a su persona.

Las bocas de los cañones de las armas en cuestión eran bastante anchas, así que al parecer podían
disparar rayos bastantes poderosos.

— Es tu turno de desplegar tu Hundred —

—…Ya lo sé… —

Él estaba tan nervioso que su voz casi no sale.

Sin embargo, está de más decir que el fracaso no es una opción ahora.

Fallar al intentar desplegar su Hundred seria patético. Y dañaría la efusiva atmosfera.

“Estaré bien”

Diciéndose a sí mismo, él se quitó el collar en el que su Hundred estaba atado y lo sujetó fuertemente.

— ¡HUNDRED ON! —

Mientras gritaba, el Hundred empezó a emitir un rojo brillante en sus manos. Reaccionó al grito de
Hayato y empezó la transformación.

“Al menos esta parte salió bien”

Mirando a Hien, que se manifestó en su mano derecha, Hayato respiró aliviado. El protector que cubre
su brazo derecho también se desplegó igual que el día anterior.

— ¡El duelo entre la Presidenta del consejo estudiantil, Claire Harvey, y el primer año, Kisaragi
Hayato, comenzará ahora! — Erika pronunció estas palabras, actuando en su rol de árbitro para la
pelea.

Su voz hacía eco a través de los altavoces instalados en todo el coliseo.

— Sin embargo, antes de comenzar, viendo que hay muchos de primer año el día de hoy, pedimos su
paciencia mientras explicamos las reglas primero. El tiempo límite para el duelo es de 15 minutos. Un
knock-out, sumisión o pérdida total de Energía serán las condiciones de victoria o derrota —

Junto a la explicación de Erika, las reglas fueron mostradas en una pantalla electrónica instalada por
encima de las gradas. En caso de que el tiempo se acabe la persona con más Vitalidad será la ganadora.

— La cantidad restante de tiempo, Vitalidad y Energía serán mostrada en la pantalla electrónica junto
con los datos obtenidos de los 4 Vital Rings (Anillos de Energía) que se encuentran en las manos y pies
de los Slayers. La audiencia puede confirmar sus valores actuales todo el tiempo. Eso es todo lo que
debería explicarse; ¿Hayato-sama, tiene alguna pregunta? —

— No, ninguna en particular. Resumiendo, quien pierda la consciencia o el arma perderá el duelo,
¿verdad? — respondió Hayato.

Claire repentinamente levantó la mano.

— ¿Puedo agregar una condición? —


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—… Claire-sama, ¿cuál sería esa condición? —

— Hay algo que he estado considerando desde ayer. Incluso si Kisaragi Hayato posee actualmente las
lecturas de aptitudes más altas; en la práctica, ayer fue su primera vez utilizando un Hundred, ¿no es
así? Si fuera a luchar contra un oponente así con todo mi poder, no creo que podría llamarse una lucha.
Creo que darle una ventaja es necesario —

— ¿Una ventaja…? —

Eso sería genial. Él tomaría cualquier oportunidad posible.

— ¿Y cuál sería esa ventaja? —

— ¿Qué tal si yo no utilizo el Full Body Armament (Armamento de cuerpo completo)? —

— ¿… Full Body Armament? — preguntó Hayato.

— Ridículo… no me digas que no sabes lo que es el Full Body Armament. Debería estar descrito en los
materiales preparatorios que te fueron entregados antes de venir aquí —

— Umm, si recuerdo correctamente, la forma de despliegue actual es Bare Armament 5 o algo así…—
Hayato respondió, intentando recordar el contenido del libro.

— Eso es correcto—

Claire asintió en satisfacción.

— El Bare Armament que acabas de desplegar solo utiliza una pequeña porción de tu Energía. La
diferencia es que el Full Body Armament requiere una liberación instantánea de toda tu Energía
mientras manifiestas tu arma—

Era una habilidad poderosa, pero el requerimiento de Energía era extraordinario, y por eso no se podía
usar por mucho tiempo. Peor aún, pone una carga pesada en el cuerpo y es bastante difícil de
controlar.

Clare fue la primera estudiante capaz de usarlo, también como el único miembro en el consejo
estudiantil capaz de armarse con él.

— En otras palabras, generalmente utilizarías Full Body Armament en los duelos, pero en éste no lo vas
a usar —

— Es correcto. Enfrentar a un oponente que no puede equiparse el Full Body Armament, mientras yo
uso el mío para obtener la victoria, no tiene sentido —

— Solo para verificar… no vas a salir con esto como pretexto para romper tu promesa si pierdes,
¿verdad? —

— Por supuesto que no—

Erika no se opuso al intercambio.

— Entonces, empecemos el duelo. Ambos, por favor tomen algo de distancia entre ustedes— Erika
ordenó, mientras se movía a una esquina del terreno.

5
Lo dejaré en inglés, en español sería “armamento desnudo”.
P á g i n a | 75

— ¡Que comience el duelo! —

Activado por el grito de Erika, un conteo regresivo empezó en la pantalla electrónica. Empezando por
10, luego cambió a 9.

Hayato ya había pasado el punto sin retorno. Lo único que podía hacer era ejecutar la estrategia
elaborada por Emile… la cual era depender de su agilidad natural para embestir en el momento en que
comenzara el duelo, convirtiendo ese momento en decisivo para la victoria o derrota.

Como su oponente era una habilidosa maestra de los Hundred, una larga y prolongada batalla lo pondría
en desventaja. Si las cosas llegaran a ese punto. Cualquier esperanza de victoria estaría perdida.

Así es como lo vio Emile.

El momento antes de que el 6 se transformara en 5, Hayato envió su Energía a Hien y comenzó a


concentrarla debajo de sus pies.

“Concentrarme, debo concentrarme”

El sonido de los gritos y aplausos se desvaneció en el fondo.

Todo lo que podía escuchar era el sonido de los latidos de su corazón.


3
2
1

El conteo se acercaba a cero.

Y…

— ¡Ven, Kisaragi Hayato! ¡Muéstrame lo que puedes hacer! — Claire gritó mientras disparaba todos los
cañones de Alystherion en su dirección.

“Está bien. Funcionará” Hayato se decía a sí mismo.

El aprendió a lidiar con los Hundred clase Dragón el día anterior, así que debería ser capaz de
manejarlo.

— ¡HAAAAAAAAAAA…! —

Hayato liberó la Energía debajo de sus pies, iniciando la Aceleración, y voló.

Un ataque rápido de acuerdo a la estrategia planeada.

Esquivando 6 rayos disparados desde Alystherion, el cerró la brecha entre ellos en un solo
movimiento.
Hien, por supuesto, ya estaba cargado con su Energía, y la hoja emitía un brillo azul claro.

— ¿Quee…? —

Con sus ojos abiertos por la sorpresa, Claire fue tomada con la guardia baja. El plan salvaje de Emile
funcionó. Pero desafortunadamente su ejecución dejó algo que desear…

“¡Mierda!”

Consumido por los nervios y la emoción, su control de la Energía era pobre.


P á g i n a | 76

Y por eso, su desaceleración fue tardía.

— ¡KYAAAA!—

Claire chilló.

— ¡UWAAA…!—

También Hayato.

Habiendo utilizado más fuerza de lo esperado, Hayato chocó contra Claire. Como consecuencia de
esto, Claire colapsó en el suelo.

“Ouch… mierda, ¿lo arruiné?”

Ambos habían colapsado juntos.

Los espectadores rugían de la risa.

Francamente, era increíblemente embarazoso.

— ¡…! ¡Kisaragi Hayato! ¡¿Dónde crees que estas tocando?! —

—… ¿Eh? —

Por causa de sus palabras, Hayato finalmente se dio cuenta de la calidez en sus manos.

“No puede ser posible…”

Al mover sus dedos, una suave sensación fue trasmitida desde la punta de sus dedos.

— ¡H-Hann!—

Un hechizante sonido salió de la boca de Claire.

Hayato se dio cuenta de lo que estaba tocando: los voluminosos pechos de la Reina Claire Harvey.

— E-eeehm…—

— Tú… ¿Qué demonios crees que…? —

La cara de Claire se tiñó de un rojo profundo mientras lo miraba con furia.

— L-los Variable Suit se supone que son utilizados para suavizar el impacto de los ataques…, así que…
¿por qué son tan finos? Esta sensación en tus pechos es como si no usaras nada…—

— ¡Haaan…!—

Una vez más Hayato movió sus dedos, y junto a una sensación de suavidad, la cautivante voz de Claire
resonó de nuevo. Su cuerpo perdió toda la fuerza. Sin embargo, eso solo fue por un momento.

— ¡…! —

Claire giró su cabeza hacia Hayato y lo miró fríamente.

“Oh oh”

Hayato se asustó y quitó la mano de sus pechos.

— Eeehm, perdón, realmente lo siento. ¿Podrías perdonarme por este… accidente…? —


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Hayato rio nervioso. La mirada asesina en la cara de Claire le puso la piel de gallina.

— ¡POR SUPUESTO QUE NO TE LO PERDONARÉ! —

Con lágrimas en sus ojos, Claire Harvey lanzó a Hayato lejos usando sus dos manos.

— Que alguien toque mis p-pechos… esto nunca había sucedido antes, y más aún en medio de un duelo…
¡Fui tocada de esta manera! Y encima de todo eso no solamente una vez… ¡DOS VECES!… —

Tratando de preservar su dignidad de Reina, Claire cruzó sus brazos en frente de sus pechos, sus
hombros temblaban violentamente.

— Tienes bastantes agallas, Kisaragi Hayato. ¡No esperes misericordia desde ahora! —

Claire apuntó hacia Hayato.

Mientras hablaba, ella manipuló a Alystherion y disparó 6 rayos con toda potencia en dirección a él.

— ¡UWAAA!—

Hayato los esquivó por muy poco. Pero el comportamiento de Claire le daba la sensación de que ella no
sabía lo que la palabra misericordia significaba. Aquí, en el campo de batalla, se encontraba la
verdadera princesa de la guerra.

— ¡Así que lo único que sabes hacer es correr, Kisaragi Hayato! ¿Eso es todo lo que puedes hacer? —

— Pero que…—

Acercándose a Hayato, quien estaba esquivando sus rayos, ella lanzó un puñetazo.

“¡Oh mierda!”

Él se puso en guardia, pero el poder de aquel puño era enorme. Su defensa, aunque usó su protector
del brazo, fue destruida y el puño se hundió en su plexo solar.

— Gu…—

Con eso, el balance de Hayato fue destruido y Claire presionó más. Girando su cuerpo, ella lo golpeó
con una patada giratoria.

Hayato, quien recibió un golpe directo, levantó el polvo mientras rodaba por el suelo.

— Qué mirada de sorpresa. ¿Realmente viniste aquí pensando que no sabía cómo luchar cuerpo a
cuerpo? —

Claire le preguntó a Hayato, quien intentaba ponerse de pie.

— Aunque puedo usar mi Hundred, estudié defensa personal para protegerme a mí misma. Las artes
marciales son lo básico entre lo básico cuando a combates se refiere; después de todo es posible
canalizar Energía a través de tus puños y piernas—

Ella mostró una sonrisa arrogante.

— Entonces, ¿deberíamos terminar esto? —

— Ku…—
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Hayato logró ponerse de pie de algún modo, pero su postura era inestable. Claire activó su
Alystherion, con el cual disparó varios rayos en sucesión.

— ¡Hayato, rápido! ¡Crea una E-Barrier y defiéndete!—

—… ¿Eh? —

Todavía confundido por la voz que escuchó repentinamente, Hayato liberó Energía de su cuerpo y
expandió una E-Barrier en frente de sus ojos.

Fue capaz de protegerse de todos los rayos.

— ¿Estás bien, Hayato? — le preguntó Emile.

— Si… si no fuera por tu consejo estaría… espera… ¿Cómo es que puedes hablarme? —

— En tu brazo hay un Vital Ring, ¿recuerdas? Me estoy comunicando contigo utilizándolo —

Ciertamente, tal como lo dijo, la voz provenía del Vital Ring que estaba colocado en su brazo derecho.

— Así que esta clase de cosas es posible…—

Cuando Mei Mei se lo entregó, el solo escuchó que se utilizaba para medir su Vitalidad y Energía,
trasmitiendo los valores inalámbricamente a LiZA.

— Tiene instalada una función que permite a los aliados permanecer en contacto durante la
batalla. Eso es lo que estoy haciendo ahora—

El sonido de pasos y el de una puerta abriéndose se escuchaban desde el anillo.

— ¡Emile Crossford! ¿Qué demonios crees que haces? —

Se escuchó la voz de Erika.

— ¿Qué hago? Hayato es un novato en cuanto a usar Hundred se refiere. El falló al manejar la
Energía y hasta chocó contra la Presidenta. Así que pensé: ¿por qué no aconsejarlo un poco? —

— Esto no tiene precedentes; sabes que no hay manera de que permitamos algo así. Después de
que esto acabe, espera alguna clase de castigo… —

— Lo permitiré —

Claire los interrumpió.

— Pero… Claire-sama… —

— Si eso permite a Kisaragi Hayato mostrar el 100% de sus capacidades, lo permitiré— declaró
Claire— Quien está hablando es Emile Crossford, ¿verdad? Debes de tener algo de experiencia en
combate; sin embargo, no eres más que un primer año. Eso no cambia mucho las cosas. Continuemos el
combate —

—… Entendido —

Aunque no muy segura Erika lo aceptó y Hayato suspiró aliviado.

La estrategia inicial falló, pero si Emile lo instruía, aun había posibilidad de ganar.

Al menos eso creía.


P á g i n a | 79

— Gracias —

Hayato miró a Claire y expresó su gratitud.

— Por nada. Entonces, ¡aquí voy! —

Claire empezó a atacar con Alystherion una vez más.

— Hayato, crea una E-Barrier —

— ¡Si!—

Siguiendo las instrucciones de Emile, Hayato formó una E-Barrier y bloqueó los rayos que venían
volando.

— Emile, ¡qué sigue! —

— Lo que dijo la Presidenta anteriormente es verdad, si solo sigues evadiendo, eventualmente te


agotaras y serás un blanco fácil. Por eso, aunque la estrategia inicial falló, debemos intentarlo
una vez más—

Aunque la Presidenta era bastante diestra en defensa personal, su físico era ligero.

Si el llenaba a Hien con Energía, los ataques persistentes acumularían daño suficiente en ella, aún por
encima de su E-Barrier. Eso era lo que pensaba Emile.

— También, el Alystherion de la Presidenta no funciona automáticamente. Debe de ser


manipulado conscientemente con la Energía que viene de ella. Si la distraes, serás capaz de
evitar que dispare —

— En otras palabras, es mejor pasar a la ofensiva—

— Sí, eso es lo que creo —

— Muy bien, intentémoslo entonces—

Hayato usó Aceleración una vez más, y bloqueando los rayos con su E-Barrier mientras esquivaba una y
otra vez, se acercó a Claire y la atacó.

— ¿Qué te parece…? —

Las cosas fueron diferentes a cuando empezó el duelo. Al igual que en la práctica, él fue capaz de
utilizar su Hien llena de Energía para golpearla.

— ¡…Ku! —

Sin embargo, Claire bloqueó su ataque con una sola mano.

— ¡Hayato, de nuevo!—

— ¡No necesitas decírmelo! —

Hayato levantó su espada e intentó un segundo ataque.

Aun así, ella saltó detrás de él, evadiéndolo.

Claire apuntó cuidadosamente, activó su Alystherion, y comenzó a contraatacar.

Él concentró Energía debajo de sus pies y con un salto explosivo esquivó su ataque.
P á g i n a | 80

— Excelentes reflejos, Hayato. ¡Intentemos esto ahora! ¡Golpéala directamente con tu Energía! —

— ¡Entendido!—

Durante la práctica él logró hacerlo bien una sola vez, pero eso era más que suficiente por ahora.
Valdría la pena intentarlo.

— ¡UUUOOOOOOOOOOOOOOO! —

Lanzando un grito de guerra, Hayato puso Energía en Hien la que había levantado por los aires.

Un vórtice de luz azul se formó, enrollándose en la espada como una serpiente.

— ¡HAYATO, VEEEEEEEE…! —

Seguido por el grito de Emile, Hayato blandió Hien, formando una gigantesca ráfaga de Energía color
carmesí que voló en dirección a Claire.

“¡La técnica fue un éxito!”

Sin embargo, antes de siquiera acercarse a Claire, se dispersó.

La figura de algo parecido a una flor se reflejó en los ojos de Hayato… Alystherion.

Los pétalos se abrieron como si hubieran retoñado, mostrando a Claire completamente intacta.

— ¡Haz sobrepasado mis expectativas, Kisaragi Hayato! Francamente estoy bastante sorprendida.
¡Esta pelea valió la pena para observar tu verdadera fuerza! —

Mientras hablaba, seis de las armas flotantes se movieron.

—…Sin embargo, ¡ahora recibirás el castigo por jugar con mis senos! —

— ¡Ya te dije que lo lamento…!—

— ¡Mis senos no son cualquier cosa por la que puedas simplemente disculparte! —

Antes que se diera cuenta estaba rodeado por Alystherion mientras la gravedad hacia su trabajo.

— Sabiendo que solo ayer empezaste a utilizar tu Hundred, ¡no podrás esquivar esto en el aire! —

“Mierda”

Tal como lo dijo Claire. Él no era capaz de alterar su curso en el aire ni a la derecha ni a la izquierda,
mucho menos arriba.

— ¡Estás acabado! —

— ¡Hayato! —

Junto al grito de Emile, varios rayos volaron en dirección a Hayato.

— ¡Ku…!—

Él fue capaz de protegerse de los primeros impactos usando la E-Barrier, pero ese era su límite. La E-
Barrier fue destruida y Hayato recibió un impacto directo.

El cuerpo de Hayato, suspendido en el aire por los continuos impactos de los rayos, golpeó el suelo un
momento después.
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— ¿Y bien? ¿Te rindes? —

Ella estaba de pie frente a Hayato y lo miraba hacia abajo mientras el yacía boca arriba en el suelo.

Él todavía estaba consciente.

Sin embargo, también sufrió el impacto de caer al suelo. Su cuerpo parecía que gritaba del dolor.

— No, todavía no…—

Hayato intentó ponerse de pie.

Rendirse no era una opción.

Después de todo, si iba a perder, él quería seguir luchando hasta el final.

Si no lo hacía, no sería capaz de ver a Emile a la cara, quien lo acompañó durante la práctica de ayer, y
tampoco a las dos chicas que se preocupaban por él.

“Es por eso…”

— Hayato… —

La voz preocupada de Emile se podía escuchar por el anillo.

Con un tono que implicaba: está bien rendirse.

Sin embargo, esos pensamientos jamás pasaron por su cabeza mientras él aguantaba el dolor y se ponía
sobre sus pies.

Viendo el estado en el que estaba, Claire dejó escapar un suspiro de asombro.

— Si así es como va a ser, entonces terminaré rápido… —

Ella combinó las 6 armas en un rifle gigantesco.

“Qué demonios… así que ella puede hacer algo como eso…” Hayato murmuró en su mente.

Aunque… Emile también era capaz de cambiar la forma de su arma. Y también dijo que otros Slayers
poseen dicha habilidad.

Que Claire sea una de ellos no es difícil de imaginar.

— Este es el Buster Cannon. Tiene suficiente poder para incapacitar un Savage si lo golpea
directamente— ella dijo esto con una sonrisa provocativa.

El cañón del Buster Cannon era largo y su culata era ancha.

Era tan grande que lo tenía que cargar con los dos brazos.

— Es desafortunado, pero con esto, el duelo se termina —

Mientras la luz se empezó a reunir en la culata del Buster Cannon…

PUM

El corazón de Hayato latió fuertemente.

“¿…Qué… es esto…?”
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PUM PUM

Dos veces esta vez,

“¿Qué está sucediendo? Mi cuerpo… se siente caliente…”

Su sangre empezó a hervir y él sintió un impulso de volverse salvaje.

— Hayato, ¿puedes escucharme?, ¡Hayato…! —

La voz de Emile, que se comunicaba usando el Vital Ring, sonaba cada vez más lejana.

PUM PUM PUM

Los latidos y su conciencia gradualmente se desvanecieron.

… Y entonces…

Los ojos de Kisaragi Hayato se pusieron dorados.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— ¡¿Qué?! —

Claire dudaba de lo que estaban mirando sus ojos. No podía creer que Hayato fuera capaz de esquivar
el bombardeo en esa situación.

Sin embargo, era innegable que él no solo lo había esquivado, sino que había empezado a contraatacar a
una velocidad increíble.

— ¡Ku! —

La espada de Kisaragi Hayato, que él mantenía al nivel del suelo, se acercaba a ella.

Dando un paso atrás, ella esquivó la espada, que dibujó una trayectoria de abajo hacia arriba. Apenas
logró esquivarla por poco.

La espada impactó violentamente el suelo, levantando una nube de polvo en el aire y dejando un gran
cráter donde impactó.

“¿Qué pasa con esa velocidad y poder?”

Ambos aspectos eran muy diferentes a cuando empezó la pelea.

Si ella recibiera un golpe de esos, podría ser fatal.

“Imposible; pensar que apareció alguien que, aunque sea por un instante, me hizo considerar que podría
perder…”
P á g i n a | 83
P á g i n a | 84

En cuanto a Little Garden concernía…

No, en lo que al mundo entero concernía, esto era algo que ella no podía aceptar.

Con esto en mente, ella gritó:

— ¡NO HAY MANERA DE QUE PIERDA! —

Perder frente a un primer año, quien apenas recibió su Hundred personal el día anterior… esto era
inaceptable para quien era la Presidenta del consejo estudiantil y la Reina. Pero encima de todo eso,
esto era algo que Claire Harvey no podía aceptar. Sería una mancha en su dignidad como cabeza del
Departamento de Artes Marciales.

“Aun así, no creo que sea capaz de derrotarlo fácilmente”

Los ataques de Kisaragi Hayato eran rápidos y pesados, agotando su vitalidad poco a poco. Dada la
situación, permanecer defendiéndose no era una opción.

— Si vas a ir con todo, entonces yo también —

Claire enfocó su Energía en Aceleración, ampliando la distancia entre ella y Kisaragi Hayato.

Preparando su espada, Hayato la persiguió.

Viendo que mordió el anzuelo, Claire sonrió como el gato de Cheshire6, cargando su Booster Cannon con
Energía una vez más.

— ¡Esta vez, definitivamente terminaré con esto…! —

El disparo, después de todo, sería a quemarropa.

Hasta ahora, no hubo una sola persona que haya recibido este ataque desde esta distancia y siguiera
de pie después. Ella estaba confiada que esta técnica podría acabar incluso con un Savage.

— ¡Claire-sama, desde esa distancia podría matarlo! — Liddy gritó desde lejos.

Claire lo sabía.

“Pero, si es contra el actual Kisaragi Hayato, estoy tratando con un…”

Él no sería como aquellos de antes, más aun, él no caería por esto.

Si ella utilizara un ataque normal, él simplemente lo esquivaría.

Por eso…

— ¡Cómete esto, Kisaragi Hayato! —

Justo cuando él iba a cortarla con su espada, Claire liberó toda la energía que había acumulado en la
culata de su Buster Cannon.

En un instante, todo el cuerpo de Hayato fue engullido por una intensa luz blanca.

— Ha… ha… ¿Qué… tal? —

6
El de Alicia en el país de las maravillas.
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Claire casi no podía controlar su respiración.

“Con esto, la pelea debería de haber terminado…”

Mientras la nube de humo creada por la explosión se despejaba, ella estaba segura que lo que vería
seria la figura de Kisaragi Hayato en el suelo.

— ¿Esto debe de ser una broma… no? —

Claire no podía creer en sus propios ojos.

No solamente porque él se encontraba de pie, sino porque la forma de su arma había cambiado
completamente.

La armadura que anteriormente cubría solo su brazo derecho ahora también incluía su brazo izquierdo
y ambas piernas, todo su cuerpo. Por esta razón, él se veía mucho más grande.

— ¿…Full-Body Armament…? —

Dada la escena frente a sus ojos, no había otra explicación.

Ella era etiquetada como un genio por haber alcanzado ese estado con su Hundred en un solo mes.

Por esa razón, lo que pasaba frente a sus ojos simplemente no podía ser verdad.

Más aún, para recibir un impacto directo del Buster Cannon y salir ileso, eso era imposible. No parecía
que el usara una E-Barrier; en primer lugar, no parecía como si él siquiera utilizara Energía. Aún más
extraño, parecía como si él hubiese anulado el ataque en sí.

Solo una posibilidad pasó por su mente.

“¿Podría ser… una N-Barrier…?”

Hablando generalmente, había dos tipos de barreras.

El primer tipo creaba una lámina de Energía para defender contra ataques de Energía de los enemigos,
dispersando la fuerza del ataque, era la barrera de Energía, la E-Barrier.

El otro tipo era la Barrera Neutral, también llamada N-Barrier. Esta contrarrestaba la Energía del
oponente, neutralizándolo completamente. Este era el tipo que Kisaragi Hayato aparentemente utilizó.

Claire no sabía que él poseía la habilidad de utilizar la N-Barrier, mucho menos el Full Body Armament.

“¡Maldición!”

Esta no era la clase de situaciones donde ella podía permitirse quedarse parada y asombrada.

Antes de que ella se diera cuenta de lo que estaba pasando, una espada imbuida en Energía roja
apareció frente a sus ojos.

Dadas las circunstancias parecía imposible esquivar; incluso defenderse parecía una tarea difícil.

Además, aunque el Hundred cubriendo su cuerpo era masivo, la velocidad de Hayato se vio
drásticamente incrementada. El tamaño de su espada la hacía poderosa, pero con la Energía que había
sido imbuida en ella; ahora lo era más. No parecía posible defenderse de tal ataque solo usando una E-
Barrier.

“¿Estoy… perdiendo?”
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Ella nunca se había sentido arrinconada en una pelea jamás, hasta ahora.

La corona de la Reina Perfecta empezó a tambalearse por primera vez.

—… Cómo puede ser que yo, la Reina… ¡¿PIERDA ANTE UN MERO NOVATO?! —

Claire gritó mientras una luz deslumbrante emergía de su cuerpo…

Ella ya había abandonado la idea de darle una ventaja.

La única cosa que podía hacer frente a un Full Body Armament era otro Full Body Armament.

Cuando la luz desapareció, protectores color carmesí aparecieron en sus brazos y piernas, aunque no
tan grandes como los de Hayato. En su espalda también aparecieron pequeños propulsores.

— ¡Vengan, mis Pétalos! — Claire gritó.

Habiendo completado su cambio a Full Body Armament, ella rápidamente usó Aceleración y esquivó el
ataque de Hayato.

La parte superior de los propulsores en su espalda se abrieron, de los cuales pequeñas armas
flotantes, Pétalos, emergieron y rodearon a Hayato.

Eran aproximadamente 10 de ellos.

— ¡Y con esto, se acabó, Kisaragi Hayato! —

Diciendo eso como señal, un rayo fue lanzado simultáneamente de todos y cada uno de los pétalos. Era
verdaderamente una tormenta de láseres.

En esa situación, hasta Kisaragi Hayato debería de encontrarse en un apuro.

“Aun en contra de una N-Barrier, si recibe el impacto de varios rayos, al menos uno o dos deben de
golpearlo”

La N-Barrier nulificó los primeros disparos.

Sin embargo, tal como Claire había pensado, el fuego concentrado atravesó la N-Barrier después de un
momento.

Ella tomó ventaja de la apertura, apuntado con su enorme Buster Cannon que había preparado en su
brazo derecho.

Las 6 armas flotantes de Alystherion se habían unido para formarlo.

Precisamente porque este era su Full Body Armament, era considerablemente más grande que el que
Hayato enfrentó unos momentos antes, y su poder de ataque era increíblemente mayor.

— ¡Este es el fin! —

Apuntando a Hayato, ella liberó toda la Energía acumulada de golpe.

No había tiempo para desplegar una N-Barrier ni una E-Barrier.

“¡Lo hice!”

El rayo enorme que salió disparado del Buster Cannon golpeó su objetivo.

Atrapado en la violenta explosión que incluso redujo la tierra bajo sus pies a cenizas, Hayato colapsó.
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Confirmando el resultado, Claire respiró hondo. El sonido de un zumbador resonó en el coliseo


anunciando que la vitalidad de Kisaragi Hayato había llegado a cero mientras la pantalla electrónica
proclamaba:
Vencedor: Claire Harvey

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— ¡Hayato! —

Emile Crossford provocó un revuelo en las gradas mientras corría al campo de batalla.

Hayato, quien había colapsado en el centro del coliseo, no se movía y su Hundred había dejado de
funcionar. Estos signos preocuparon a Emile, pero mientras se acercaba, se dio cuenta que estaba
respirando.

— Gracias a Dios… —

Emile suspiró aliviado.

Erika Candle pronto alcanzó a Emile en el campo de batalla. En su cara había una mirada de desagrado
y desconcierto. Como juez, no podía declarar la victoria de Claire.

Liddy Steinberg, quien esperaba en un costado de la arena, estaba igual. Con una expresión amarga sus
hombros se sacudían, mientras miraba a Claire quien recobró su aliento de nuevo.

— ¡Oye, hay algo que quiero decir! —

Emile miró a Claire con brutalidad. Como Hayato estaba saliendo del coliseo en una camilla, sintió que
podía explotar.

— Emile, cálmate. Ella te escuchará, ¿sabías? —

Quien habló para detener a Emile era una mujer en bata blanca, Charlotte Dymandias. Ella llegó al
campo de batalla junto al equipo de primeros auxilios.

Después, miró a Erika.

— ¿Qué tal si me dejas esta decisión a mí? — preguntó Charlotte.

—… Entendido —

Después de unos segundos de silencio, Erika asintió y Charlotte se giró hacia la audiencia y alzó su voz.

— Respetable público, debo disculparme por arruinar su emoción, pero como tecnóloga principal de
Little Garden; yo, Charlotte Dymandias, levanto una objeción sobre este duelo —

La voz de Charlotte hizo eco a través del coliseo. La audiencia guardo silencio.
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— Primero, en referencia a las condiciones negociadas antes del duelo. Claire Harvey utilizó su Full
Body Armament. Antes de la pelea, ella personalmente declaró que el Bare Armament sería más que
suficiente y por lo tanto se restringiría de utilizarlo. Esa regla fue violada —

Cuando la multitud empezó a chillar, Charlotte continuó su discurso:

—… Sin embargo, esa regla fue hecha bajo la premisa de que Kisaragi Hayato no era capaz de
equiparse el Full Body Armament. Además, antes de que él utilizara el Full Body Armament, él y Emile
estaban en constante comunicación durante el duelo. Mientras esto no es técnicamente una violación a
las reglas, sigue siendo algo inaceptable —

En pocas palabras, ambos habían fallado.

— Finalmente, la condición añadida al duelo no tiene que ver con el resultado del duelo en cuestión. Las
reglas establecen que el resultado final es el que determina el vencedor, y de acuerdo al resultado,
Claire Harvey es… —

— ¡Espera un segundo, Charlotte Dymandias! —

Justo en el momento en que Charlotte iba a declarar la victoria de la Reina, Claire misma la
interrumpió.

— Yo perdí esta pelea —

La multitud rugió. La Reina Perfecta había personalmente aceptado la derrota. Así que esa reacción
era algo natural.

— ¿Qué quieres decir con eso Claire Harvey? —

— Tu lógica es sin duda correcta: por las reglas, yo gané. Sin embargo, para hacerlo, yo violé una regla
que yo misma impuse personalmente. En tal instancia, incluso si me declaras la vencedora, no cambia el
hecho que de que personalmente siento que perdí. Eso es más que suficiente —

— Esos simplemente son tus sentimientos al respecto. Sin embargo, si te resulta difícil aceptar este
resultado, entonces, ¿te parece bien declararlo empate? —

— Haz lo que quieras —

Claire se giró para irse.

— De todos los duelos en los que has participado, y que he visto, este fue el más interesante— dijo
Charlotte con una amplia sonrisa en su cara.

—… Por favor guarda tus pensamientos para ti, Charlotte Dymandias… — Claire murmuró
sombríamente sin darse la vuelta.

Y así el duelo entre Claire Harvey y Kisaragi Hayato terminó en empate a pesar de que el último acabó
en el hospital.

– [ hʌ'ndrǝd ] –
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“¿…Qué…?”

“¿Dónde estoy?”

Un olor penetrante llenó su nariz, el mismo olor que él experimentó cuando visitó a su hermana hace
poco.

“¿Un hospital?”

Él intentó moverse, pero su cuerpo se rehusaba a cooperar. Su conciencia y su visión estaban borrosas.

Sus sentidos no respondían correctamente, sin embargo, él tenía la impresión de que la cara de alguien
se acercaba.

Se acercaba lentamente...

— Perdón, Hayato… —

Él sintió un toque ligero en sus labios.

“¿Eso fue…?”

Toda fuerza abandonó su cuerpo mientras sentía que su cuerpo se calentaba.

“¿Qué está haciendo esta persona…?”

¿Esto era la realidad o estaba soñando? En su actual estado él no podía saberlo, fue lo último que
pensó antes de caer inconsciente una vez más.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

— N, nnn…—

No fue sino unas cuantas horas después que Hayato recuperó completamente la consciencia.

Gimiendo débilmente, él abrió sus parpados.

“Así que realmente era un hospital”

Uno sorprendentemente sombrío.

—… ¿Por cuánto tiempo he estado inconsciente? —

— Alrededor de 6 horas —

Él giró hacia la voz.

Para su sorpresa, encontró a la Reina Claire Harvey sentada junto a su cama.

— ¿Presidenta? —
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Cuando sus ojos enfocaron su cara, él recordó el duelo.

— Perdí, ¿verdad? —

Había perdido la conciencia y su cabeza se sentía pesada, y los recuerdos del duelo eran vagos a partir
de la mitad de este. Viéndose a sí mismo cuidadosamente, él vio que fue cambiado de su Variable Suit
a una camiseta y pantalones, aunque no podía ver los últimos.

— No, fue un empate —

Él estaba sorprendido por la inesperada respuesta.

— ¿Qué fue lo que…? —

Él entonces se enteró de la sorprendente verdad.

Cómo él utilizó el Full Body Armament y se defendió del Buster Cannon de la Reina Perfecta con algo
llamado N-Barrier.

— N-Barrier, Full Body Armament… ¿realmente fui yo? —

Incluso si la otra persona en cuestión era quien se lo decía, era difícil de creer.

— ¿No lo recuerdas? —

Hayato asintió.

Sus recuerdos eran claros hasta el punto donde fue arrinconado con el cañón de la Presidenta
apuntando hacia él.

— ¿Hiciste todo eso sin darte cuenta...? —

— Al parecer es el caso, lamento decirlo —

— Kisaragi Hayato, ¿Quién rayos eres? Algo así no puede ocurrir simplemente porque tengas altas
lecturas —

— Eso es lo que quiero decir yo, pero… —

Él fue golpeado por un recuerdo repentino.

Cuando se encontraba arrinconado por Claire, su corazón empezó a latir vigorosamente y el sintió como
perdía el control de su cuerpo.

“¿Que… que fue eso?”

Justo cuando Hayato le iba a preguntar su opinión al respecto, La puerta de la habitación se abrió.

— ¡¿Qué está haciendo la Presidenta aquí?! —

Emile entró en la habitación y empezó a discutir con Claire.

— Incluso después de enviar a Hayato al hospital y romper tu promesa, ¿no te parece suficiente? —

— No, yo simplemente vine a dis…—

— Si ese es el caso, ven después, ¿ok?, Hayato no se siente bien… —


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Emile intentó ocultar su mirada de preocupación.

La condición de Hayato era sin duda preocupante.

—… entiendo. Hay otras cosas que quiero preguntar, pero esperaré hasta mi próxima visita —

Suspirando, Claire se puso de pie.

— Lo lamento mucho— Hayato le dijo a Claire, quien se habida girado y empezado a caminar hacia el
pasillo.

— No, soy yo quien está mal —

Claire se detuvo un momento mientras respondía, pero después dejó la habitación.

— Y… ¿qué te trae por aquí? — Hayato le preguntó a Emile.

— ¿Qué hago aquí, dices? He estado viniendo aquí desde que te trajeron —

Emile señaló la silla donde estaba sentada Claire mientras decía esto.

— He estado haciéndole reportes a Char sobre tu condición cada hora. Nunca pensé que la Presidenta
aparecería mientras tanto… ¿Cómo te sientes? Mejor, espero —

— Sí, estoy bien. Nada me duele, al menos —

— Eso es genial. Tu cerebro no muestra ninguna anomalía tampoco, así que podrías volver a los
dormitorios si quieres, eso dijo Char. ¿Qué quieres hacer? Si no, puedes pasar la noche aquí. Puedo
hacerte compañía si quieres —

— ¿Hacerme compañía? ¿Dónde dormirás? —

Era una habitación simple. La cama de Hayato era la única.

— Buen punto… supongo que estás en contra de compartir la cama ¿verdad? —

— Por supuesto. Me gustaría tomar un baño así que vámonos a los dormitorios. Pero antes de eso hay
algo que quiero preguntarte —

—… ¿Qué? —

Es lo que él quería preguntarle a la Presidenta anteriormente.

Él estaba conectado con Emile a través del Wireless del Variable Suit, así que Emile debió notar el
cambio. Viendo lo mucho que Emile sabia de los Hundred, Hayato pensaba que él podría saber algo.

Bajo esa premisa, Hayato continuó.

— Cuando la Presidenta me apuntó con ese rifle gigantesco, estaba en problemas, ¿no es así? En ese
momento mi corazón empezó a latir fuertemente y mi cuerpo parecía arder… —

Hayato revivió el incidente mientras lo narraba:

— Cuando eso pasó, sentí que perdí el control de mi cuerpo. Ahora que lo pienso, gritaste mi nombre en
ese momento, ¿verdad? —

— Así que lo recuerdas… —


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— Te diste cuenta que algo andaba mal, ¿no es así? —

—… Si —

Emile asintió y continuó.

— Lo que estoy a punto de decirte no se lo digas a la Presidenta, ¿de acuerdo? —

— Estaba a punto de preguntarle sobre esto antes de que entraras. Me interrumpiste —

— Si ese es el caso, entonces me alegro. Eso estuvo cerca — Emile suspiró, aliviado.

— ¿A qué te refieres con eso? ¿Sabes algo? —

— Así es—

— ¡¿En serio—?! —

— Hayato, espera… detente… ¡Hey, wa wa…! —

Poniendo sus dos manos sobre los hombros de Emile, Hayato se acercó con una mirada seria en su
rostro. Emile se sonrojó bastante y, retrocediendo, perdió el balance.

BAM

A causa de que estaba sujetando a Emile por los hombros, una vez que Emile perdió el balance, ambos
colapsaron en el suelo.

— Ouch, Perdón…—

Mientras hablaba, Hayato puso una de sus manos en el suelo como soporte, e intento levantarse.

— Espera, Hayato… ¿Dónde… estas tocando…?—

— ¿Eh? —

— ¡Tus manos! ¡Mira donde tienes tus manos…! —

Hayato entonces se dio cuenta de que su mano derecha estaba tocando el pecho de Emile.

— Oh, disculpa… nada de lo que preocuparse, por suerte ambos somos hombres. No es como si fueras
la Presidenta, después de todo —

Hayato agarró los brazos de Emile mientras intentaba ponerse de pie.

— ¡KYAAA! —

Emile gritó.

— Otra vez con esos extraños sonidos… — comentó Hayato, algo sorprendido — Aun así, tu cuerpo es
tan suave como el de la Presidenta… ¿estas entrenando adecuadamente? —

— Nn… Nnn…—

Él pinchó los brazos suaves de Emile, provocando que una voz seductora se escapara de su boca.

— Ya deja de hacer esos sonidos extraños… —

— ¡H-HAYATO, IDIOTAAAAAAA! —
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La palma de Emile golpeó el rostro de Hayato.

— Hayato… estúpido… —

— ¿Eh? —

Unas cuantas lágrimas se derramaban por las esquinas de los ojos de Emile.

— ¿Qué hice mal? —

— ¡¿De verdad no te has dado cuenta ya?! —

— ¿Darme cuenta de qué? —

— Al parecer estoy pidiendo demasiado —

— Parece como si intentaras decirme algo, pero… —

— Espera un segundo. Si alguien fuera a escuchar esto, las cosas se saldrían de control, así que
cerraré la puerta con seguro primero, ¿de acuerdo? —

— Está bien por mí, pero… —

Tal como lo dijo, Emile cerró la puerta.

Emile quien normalmente estaba sonriendo ahora tenía una expresión seria en su cara. Eso, más que
cualquier otra cosa, preocupó a Hayato.

— Okey Hayato, no le puedes decir a nadie sobre lo que estoy a punto de mostrarte. ¿Lo prometes?
No responderé tus preguntas a menos que lo prometas —

— ¿Por qué rayos de repente te pones así? Tanto suspenso… —

— ¿Qué respondes? ¿Lo prometes? —

— Lo prometo, pero… —

—… ¿De verdad? —

— Somos compañeros de cuarto, ¿no es así? Nunca hablaré de esto con nadie más; lo prometo —

Además, él realmente quería saber sobre ese misterioso fenómeno que sucedió mientras intentaba
ayudarlo a levantar.

— Entonces date la vuelta por un segundo y espera —

Aunque quería preguntar por qué, él guardó silencio e hizo lo que se le ordenó, sentándose en la cama
de espaldas a Emile.

— No te atrevas a voltearte, ¿entendido? —

— Sí, sí, entiendo —

Justo cuando terminó de hablar, él sonido de ropa desabotonándose llegó a sus oídos.

— ¿Qué demonios estás haciendo…? —

— No estás mirando ¿verdad? No te muevas hasta que yo te diga —

— Ya sé, ya sé… —
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La habitación permaneció en silencio por un minuto, entonces…

— Para ser honesto contigo, te he mentido Hayato —

Una voz sorprendentemente honesta lo alcanzó desde atrás.

— Supongo que debí decirte todo desde el inicio, pero me faltó valor, sin mencionar que parecía que no
me recordabas —

— Espera ¿Qué...? —

— Puedes darte la vuelta ahora —

Hayato finalmente obtuvo el permiso para darse la vuelta. Cuando lo hizo, no podía creer lo que sus
ojos veían.

No era solamente que Emile se había soltado el pelo. Eso no era suficiente para sorprenderlo; después
de todo, ya lo había visto de esa manera, y cada vez que lo hacía más se fortalecía su impresión de que
Emile parecía demasiado femenino.

Esta vez, sin embargo, le quedaba muy claro que realmente era una chica.

— ¿Qué es esto…? — Hayato murmuró, sus ojos se congelaron en el pecho de Emile, iluminado por la
luz de la luna que brillaba a través de la ventana de la habitación.

A lo que él se refería era a dos bultos del tamaño de una fruta en el pecho de Emile que no deberían
de estar ahí.

—A un viéndome así, no lo entiendes… —

— ¿No lo entiendo? ¿Qué no estoy entendiendo? —

— Cielos, Hayato, eres más bruto de lo que pensaba. En ese caso, ¿qué tal esto? —

Con una mirada recatada, Emile levantó su camisa, exponiendo su abdomen, revelando un adorable
ombligo.

Y un pequeño vistazo de sus pechos.

La vista era demasiado estimulante…

Sonrojándose, Hayato rápidamente alejó su mirada.

Si no lo hacía, él hubiera perdido la razón.

Sin embargo…

Una cicatriz recorría su abdomen desde su pecho hasta su estómago.

Una cicatriz que estaba localizada exactamente donde la chica de sus sueños había sido herida por las
garras del Savage.
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— Tú eres…—

Él inconscientemente se puso de pie.

¿Podría ser Emile la chica en sus sueños?

Justo cuando estaba a punto de decir en voz alta esos pensamientos, sus recuerdos del tiempo en
Gutenberg regresaron.

“Es verdad. Ya conocía a esta persona, Emile, en Gutenberg”

No, espera. Eso no es correcto. Hayato se corrigió a sí mismo.

Su nombre… no era Emile.

“Es verdad, si recuerdo correctamente, su nombre era…”

—… Emilia, ¿verdad? —

Emilia Hermit.

Ese era su nombre.

— Así que lo recuerdas… —

La voz de Emilia, la voz de la chica en sus recuerdos, temblaba.

— Hayato. De verdad, muchas gracias por salvarme ese día —

— Gracias a Dios… —

Los sentimientos en su corazón llegaron naturalmente a su lengua mientras lagrimas caían por su cara.

— Finalmente pude recordarlo. Y, no solamente estás viva y bien, sino que pudimos encontrarnos una
vez más… —

Tocando gentilmente la cicatriz con sus dedos, él abrazó fuertemente a Emilia.

— También me alegro mucho de que estés vivo. Estoy tan feliz de que me recuerdes… —

Emilia también lo abrazó mientras hablaba.

— Siempre creí que estabas vivo, serías guiado hacia los Hundred y así nos encontraríamos de nuevo —

— Guiado hacia los Hundred, quieres decir… —

— Conoces los detalles sobre el Primer Ataque, ¿verdad? —

— Toda la cosa sobre los meteoritos gigantes que cayeron el en polo sur, ¿verdad? Se dice que los
Savage llegaron a la Tierra en esas cosas… —

— Para ponerlo simple, sí. Fue después de ese suceso que aparecieron personas como nosotros, quienes
podían utilizar los Hundred —

Lo que Emilia le dijo después era increíble.

Un virus, que viajó por el vasto universo mediante los Savage, se propagó en el mundo con la llegada de
estos.

Los Hundred reaccionan y cambian de forma en respuesta a aquellos que albergan dicho virus.
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— Sin embargo, nosotros dos somos especiales incluso en ese selecto grupo. Yo sufrí una herida
durante el ataque de los Savage en Gutenberg. En ese momento, tú succionaste el veneno del Savage
directamente para sacarlo de mi cuerpo, ¿recuerdas? Algo nos sucedió a ambos entonces— el virus
entró directamente a mi cuerpo, en cuanto a ti, fue a través de mi sangre infectada —

— ¿Y es por eso que podemos utilizar los Hundred? —

— Así es, sin lugar a dudas es la razón por la cual tus lecturas de reacción son las más altas en el
mundo. No es un virus que se esparce por el aire, pero su tasa de mortalidad es bastante alta; tú y yo
tuvimos suerte de sobrevivir. Más aun, es por esa causa que somos tan poderosos. Personas como
nosotros que fueron infectados directamente por el virus, somos conocidos como Variants. En el
mundo entero solo hay alrededor de 10. Es por eso que sabía que me encontrarías eventualmente —

En otras palabras, si Kisaragi Hayato fuera a sobrevivir el incidente, entonces estaba destinado a
cruzarse con los Hundred tarde o temprano.

Ese pensamiento mantuvo a Emilia con vida mientras esperaba por él.

— Hice que Char monitoreara todas las pruebas de aptitudes de reacción en el mundo entero. Así fue
como te encontré. Char estaba segura de que hiciste trampa durante la prueba que te hizo la Compañía
Warslan. Sin embargo, no tenía ninguna duda que eras tú a quien estuve buscando todo este tiempo —

— ¿Entonces viniste a esta escuela por eso…? —

— Porque estarías aquí, sí. Hice que Char moviera los hilos. Si no fuera gracias a ella no habría sido
posible hacerme pasar por hombre —

—… Eso… espera… ¿Por qué te hiciste pasar por hombre? —

Eso no era algo que era obligatorio hacer. Más aún, si ella no se hubiera disfrazado de hombre, su
reunión hubiera sucedido mucho antes.

— Lo hice porque… bueno, tú sabes… mi situación familiar —

Su tono cargaba un significado más profundo.

Pensando sobre eso, Hayato recordó.

Cuando eran niños, Emilia tenía que escaparse de la casa para jugar con él. Ella era de una familia
estricta y de costumbres antiguas, o eso escuchó.

— No me digas que tu familia no sabe que estas aquí —

— Ha ha ha, siempre has sido perceptivo. Es justo como dices. Me escapé de casa y vine aquí —

Dadas las circunstancias, ella hizo los arreglos para un nombre falso y una historia, siendo cuidadosa
en cada paso, así no podrían rastrearla.

— Desde que me infecté durante el Segundo Ataque, he tenido aún menos libertad que durante
nuestra niñez. Para ser honesta, mi familia no sabe que Char me enseñó a usar un Hundred —

— En serio, tú… — respondió Hayato, sorprendido.

Ella era totalmente diferente a la gentil y sumisa chica que el recordaba, pero sentía que la actual
Emilia, tan llena de energía, no estaba mal tampoco.
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— ¿No fue difícil para ti disfrazarte todo este tiempo? —

— Definitivamente. Pero valió la pena. Pudo haber sido solo por coincidencia, pero solo así pude
compartir una habitación con Hayato —

BAM su corazón latió tan fuerte que lo escuchó en sus oídos.

Emilia rio, poniendo su dedo índice en sus labios.

— Todo lo que hemos hablado hasta ahora, Variants y esas cosas, debe ser un secreto. ¿Entiendes? Un
secreto solo de nosotros dos; ni siquiera tú hermana lo puede saber —

— Lo entiendo —

—… Espera, dije solo nosotros dos, pero ahora que lo pienso… Charlotte ya sabe, ¿no es así? —

— Ah, es verdad. Bueno, un secreto entre nosotros tres entonces, HA HA HA…—

Emilia rio felizmente mientras se rascaba la cabeza.

— Habiendo dicho esto, vamos al asunto principal. Los recuerdos confusos de tu duelo es una de las
particularidades de los Variants —

— ¿Particularidades de los Variants? ¿Qué quieres decir? —

— Cuando tu vida está en peligro, el virus se activa y toma medidas defensivas instintivas. Ese estado
es lo que llamamos Raging Berserker, una condición donde su poder aumentar continuamente —

— Raging Berserker…—

Pensándolo detenidamente se dio cuenta que ese nombre coincidía perfectamente lo que él
experimentó.

— A cambio de perderte a ti mismo, atacas desenfrenadamente. Es bastante problemático ya que


revela que eres un Variant. Yo también estaba en ese estado hasta no hace mucho, pero ahora, soy
capaz de controlarlo. Ya no es un problema —

— En otras palabras, ¿lo puedes controlar con la práctica? —

— Primero necesitas poder controlar tu Energía. También necesitas poder controlar el poder dormido
dentro de ti, ya que son similares. Da lo mejor de ti. ¿Entendido? —

— S-si... —

Cuando estaba a punto de asentir, un cambio repentino le sucedió a su cuerpo.

“¿Qué…?”

Sus piernas tambalearon y su visión se puso borrosa.

Su condición estaba peor de lo que él creía.

Hayato giró hacia Emilia y colapsó en su pecho.

— ¡Espera, Hayato, no puedes repentinamente…! Necesito prepararme primero…—

La cara de Emilia estaba roja como un tomate. Sin embargo, se dio cuenta rápidamente que él no
intentaba coquetear o profundizar su amistad.
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— Podría ser… Hayato… tu cuerpo todavía… —

— Perdón. No creo que pueda ponerme de pie —

— Oh, entonces espera un segundo —

— Huh… —

Emilia cogió la cara de Hayato con sus manos…

— ¿Qué haces…? —

— Está bien. No te muevas por un momento; solo se puede hacer de esta manera —

Mientras hablaba, ella se inclinaba.

Y…

— Que... —

— Nnnn… Fuuu…—

Emilia cubrió los labios de Hayato con los suyos.

Nn, fuu… chuu, chuu, nmuu… chuu…

Su beso continuó.

Un segundo… cinco… diez…

— Nn, fuu… —

Mientras sus labios se separaban, la saliva de Emilia bajó por la garganta de Hayato.

— ¿Por qué hiciste eso de repente…? —

Sonrojándose profundamente, Hayato tocó sus labios.

— Ese cansancio es el resultado directo de la infección. Una vez activado, el virus consume una gran
cantidad de Energía que resulta en el inusual fenómeno que experimentaste —

— Incluso si es así, ¿qué tiene que ver un beso con todo eso? —

— Bueno, eso… —

—… ¿Ehh? —

— Una vez que las habilidades de un Variant se activan, el consumo de Energía incrementa
tremendamente causando una terrible tensión en el cuerpo. Una de las mejores maneras de
contrarrestar ese efecto secundario es… administrar virus que no haya sido activado —

— Eso es… imposible… —

— Sí. Introduje el virus contenido en mi cuerpo al tuyo a través de mi saliva. Charlotte desarrolló una
medicina que sirve para un propósito similar, pero este método es el más efectivo —

Él de repente recordó el momento en que recobró la conciencia.

— ¿Me b-besaste mientras dormía también? —


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— ¿Eh? ¿Estabas despierto? —

— Lo recuerdo vagamente. De cualquier manera, de una manera u otra, el recuerdo está ahí… —

— Um, era una emergencia, así que… te besé por mi propia cuenta… Perdón... —

— ¿Emergencia, dices? Acabas de hacerlo por tu cuenta justo ahora… —

— Hahaha, ahora que lo mencionas, es verdad… —

— ¿Te parece bien esto? Incluso si la razón fue importante, hacer algo como besarte conmigo… —

— Está bien por mí. Si fuera alguien más, quizás no, pero si es Hayato… —

— ¿Eh? —

— ¿No te gustó? —

— Eso no es… —

Silencio llenó la habitación del hospital, y había una fuerte tensión en el aire.

— Hayato, ¿ya estas mejor? ¿Puedes ponerte de pie? —

— Eso parece —

— Entonces vámonos, ¿okey? —

Hayato se puso su uniforme y se fue junto a Emile.

Normalmente, el camino del hospital a los dormitorios tomaría 10 minutos. Sin embargo, ya habían
pasado 8 y ellos no habían llegado a la mitad.

— Aunque dices que estás bien, parece que te duele mucho… — Emile comentó, dada la extraña manera
en que Hayato caminaba.

— Prefiero concentrarme en caminar y no en pensar, si no te molesta… —

—… ¿Deberíamos volver al hospital? —

— No. Tuve muchos problemas para llegar aquí, estaré bien… —

10 minutos después, ellos llegaron a los dormitorios sin ningún incidente.

Sin embargo…

—… Ugh —

Al momento que entró en la habitación, Hayato perdió el balance. En pánico, Emile atrapó su cuerpo.

—… ¿Estás bien? —

— Creo que todavía estoy algo débil… —

Él estaba mareado y su visión estaba borrosa.

— Hubiera sido mejor que te quedaras en el hospital y no intentar hacer lo imposible. Perdón por
preguntarte si querías venir al dormitorio… —

— Incluso si dices eso, no podemos volver. Ya estamos aquí, ¿verdad? —


P á g i n a | 101

Apoyándose en el hombro de Emile, Hayato llegó hasta su cama.

— Muy bien, entonces descansa. Cuando despiertes, tu cuerpo ya debería de estar normal —

—…Ya veo…—

Acostándose, su conciencia empezó a irse.

Para el momento en que las gentiles palabras de Emile llegaron a sus oídos, él ya había caído en el
profundo abismo de los sueños.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Tarde esa noche, Claire Harvey, la Presidenta del consejo estudiantil, estaba trabajando en la sala del
consejo estudiantil del edificio escolar del Departamento.

Delante de ella había asuntos que necesitaban ser resueltos antes de que el día terminara, también
una pila de documentos oficiales que tenían que ser firmados. Pero el contenido de los documentos
nunca entró en su conciencia. Ella simplemente no podía dejar de pensar en Kisaragi Hayato.

Él rompió todos los récords en el examen de aptitud y las lecturas de reacción. No obstante, nada
destacó particularmente sobre las lecturas de sus otras pruebas de preinscripción.

Aún más, él era complemente inexperto controlando los Hundred.

Claire determinó que necesitaba comprobar su potencial como Slayer.

Esa fue la razón por la que intencionalmente instigó el incidente con Emile Crossford y las chicas
atrasadas. Incapaz de negarse, Kisaragi Hayato fue manipulado hasta llegar a una situación donde
lucharía con todo lo que tenía.

Respecto a los resultados, su orgullo como la Reina invicta durante dos años fue demolido.

“Y eso que él utilizó después de activar su Full Body Armament, eso era indudablemente una N-
Barrier…”

Existe un tipo de Savage que es capaz de utilizar la N-Barrier, pero incluso ellos requerían una
predisposición genética. Simplemente no existía una técnica de manipulación de Energía que le
permitiera desplegar tal barrera. Si un Slayer poseyera tal poder, solo sería porque su Hundred
llevaría instalada tal función.

Sin embargo, sus datos no contenían información de su habilidad de usar el Full Body Armament,
tampoco la N-Barrier. Tampoco Charlotte Dymandias mencionó que su Hundred tuviera tal función.

— Claire-sama, Claire-sama… —

Una voz la trajo de su ensueño.

Erika se le había acercado sin que se diera cuenta.


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—… ¿Hace cuánto tiempo estás aquí? —

— Desde hace unos momentos. Le llamé una vez, pero no respondió. Así que la llamé una vez más —

— Me disculpo por eso. Estaba perdida en mis pensamientos — Claire respondió, llevando su mirada a
las manos de Erika.

Ella estaba sosteniendo una tetera y una taza.

— Té negro, ¿verdad? Muchas gracias —

— Con ese duelo donde peleó hoy, temía que estuviera cansada — Erika puso la taza de té encima del
escritorio de Claire y dijo:

— ¿Quisiera algo más con su té? —

— Kisaragi Hayato… —

La expresión de Erika se nubló en un instante.

—… Por favor no se preocupe tanto sobre eso. Si hubiera sido un duelo ordinario, entonces sin lugar a
dudas Claire-sama hubiese sido victoriosa —

— Eso no es lo que me preocupa —

— ¿Entonces es porque tocó sus p-pechos…? —

— ¡¿Qué…?! —

Claire se sonrojó.

— T-tampoco es por eso… —

Ella levantó su taza de té para demostrar su compostura, sin embargo, daba la sensación contraria ya
que sus manos temblaban.

El recuerdo de él tocándola cruzo su mente.

“Ahora, gracias a Erika, recuerdo más de lo que quisiera...”

Ni hablar de que su pecho jamás había sido tocado por alguien del sexo opuesto. Para que semejante
cosa sucediera en un evento público, era una total desgracia.

“Me pregunto que es esta sensación…”

BA-DUMP

La razón por la que su corazón latía. Lo que estaba ella sintiendo

Claire no podía entenderlo.

— Más importante, Erika. Si no te importa, me gustaría consultarte algo sobre un asunto que
concierne a Kisaragi Hayato… —

Las siguientes palabras que salieron de su boca describían su propósito para manipular aún más el
destino de Hayato.
P á g i n a | 103

Capítulo 4 Fecha / Consejo Estudiantil / Infancia

— N, nnn… —

A causa de la luz que se colaba entre las cortinas, Kisaragi Hayato despertó.

“… ¿Hmm? ¿Qué es esto?”

Sintiendo una extraña calidez en su cuerpo, él se levantó sorprendido. Emilia se había quedado
dormida en su cama.

Este descubrimiento lo hizo recordar los eventos del día anterior. Después de regresar del hospital, él
se desmayó y Emilia lo ayudó a llegar a su cama.

“Creo que ella cuidó de mí después de eso”

Después, el recordó la confesión de la tarde de ayer.

La persona delante de él era, por presentación propia, su compañero de curso, Emile Crossford.

Sin embargo, la verdadera identidad de esta persona no era otra que la chica que él veía en sus
sueños, su primer amor, quien conoció en Gutenberg hace diez años, Emilia Hermit.

— Emilia… —

Susurrando su nombre, él acarició su cabeza igual a como lo hacía cuando eran niños.

Esto trajo a su mente recuerdos agradables del tiempo que paso con ella.

“Que sensación más extraña”

Él sonrió para esconder su vergüenza.

El hecho de compartir la cama con ella lo hizo consciente de su fragante esencia femenina. Esto
inspiró algunos sentimientos extraños en él.

“Haré algo de lo que me arrepentiré si sigo así”

Advirtiéndose a sí mismo, él lentamente trató de levantarse. Frotando sus somnolientos ojos, Emilia se
levantó.

— Nn, buenos días… Hayato… —

— Oye, ¡¿qué pasa con ese atuendo?! —

Hayato se sonrojó fuertemente.

Emilia, después de todo, solo está usando una fina camisa blanca. Los dos bultos en su pecho solo
hacían la cosa peor; él entendía muy bien el peligro que estos representaban. Más aun, su parte
inferior solo estaba cubierta por un par de delgados shorts blancos.

— Bueno, anoche, ayudé a Hayato a acostarse, te cuidé y supongo que me dormí así… ¡Espera,
UWAA…!—

Finalmente se dio cuenta de cómo estaba vestida. Emilia agarró las sabanas de la cama con nerviosismo
y se cubrió.

— ¡No hay necesidad de explicar nada, simplemente ponte algo rápido! —


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— ¿Contigo aquí? Hayato… ecchi… —

— ¡Entonces me iré! —

— ¡Espera! —

Mientras intentaba saltar de la cama en pánico, algo cálido se apretó en su espalda. Emilia lo había
rodeado con los brazos por la espalda y lo abrazaba con fuerza.

— ¿Q-qué crees que estás haciendo? —

— Está bien si no te vas. Puedo cambiarme si te das la espalda… —

— No, quise decir, por qué de repente estas… —

— Lo siento. Pero déjame quedarme así un poco más —

— ¿Por qué haces esto…? —

— Porque, bueno, estos momentos de paz con Hayato me hacen feliz… puedo estar contigo… —

Dos objetos blandos presionados contra su espalda. Esto era demasiado estimulante para ser tan
temprano en la mañana.

— ¿No es hora de que me sueltes? —

— Ah, sí… lo siento —

— Voy a salir entonces —

— ¡Ya te dije que eso no será necesario! ¡Sólo date la vuelta! — gritó cuando Hayato comenzó a salir de
la habitación.

— Todavía puedo oírte cambiar. No puedo evitar sentirme incómodo por eso —

— Ahaha, Hayato, eres tan lindo—

— ¿Qué quieres decir con eso? —

La risita de Emilia lo hizo hacer pucheros.

— De todos modos, date prisa y cámbiate. La hora del desayuno ya ha comenzado—

—… Lo sé—

El sonido de la ropa moviéndose y golpeando el suelo hizo que su corazón palpitara en sus oídos.

Detrás de él, una chica, Emilia, se estaba cambiando, Su rostro se puso rojo como un tomate.

— Puedes darte la vuelta ahora —

Cuando ella lo llamó, Hayato también había terminado de cambiarse.

Se dio la vuelta para encontrar que Emilia Hermit se había ido y Emile Crossford se encontraba en su
lugar.

A pesar de que llevaba un traje ligero y jersey sobre su camisa, su cabello estaba atado en la parte
posterior en su estilo habitual de cola de caballo. Era natural que uno no notara los bultos en su pecho.

— Voy a adelantarme y lavarme la cara —


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— Oye… —

— ¿Hmm? —

Respondiendo a la voz cuestionándola detrás de ella mientras se dirigía al baño, Emile se detuvo y se
giró.

— Gracias por lo de anoche. Estaba totalmente caído —

— Llevarte a tu cama no fue un problema en absoluto. Quitarte la ropa fue un poco preocupante, sin
embargo… —

— Quitarme mi… oh…—

Hayato recordó que había estado en su uniforme cuando se había derrumbado. Sin embargo, al
levantarse, solo tenía la camisa y ropa interior.

— Estaba bastante preocupada. También sudabas mucho, así que limpié tu cuerpo con una toalla
después de bañarme —

— ¿Me limpiaste… no me tocaste en ningún lugar extraño…? —

— ¿Cómo dónde? —

— Pues, err… —

— ¿…? —

— Si no lo hiciste, entonces está bien —

Hayato se rio.

Riéndose, Emile entró en el baño.

Después, intercambiaron lugares y Hayato se lavó la cara, finalizando sus preparativos para irse.

— Así que Hayato, ¿cómo se siente tu cuerpo ahora? —

— Mucho mejor que ayer, parece que estoy tan saludable como siempre —

— Pero tu estómago está vacío, ¿verdad? —

— Bueno sí. Muchísimo —

— Lo sabía —

Emile sonrió ampliamente.

— Cuando las personas consumen mucha energía, tienen mucha hambre —

— ¿Es eso así? —

— Sí, especialmente después de usar el poder de un Variant. Tiendes a quedar así, ¿sabes? —

Con eso, Hayato y Emile salieron rápidamente al vestíbulo donde se estaba preparando el desayuno.
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— Buenos días. Ayer fue bastante increíble, ¿eh? ¿Ya te sientes mejor? —

En el vestíbulo había tres estudiantes de primer año. Uno de ellos, Fritz, se acercó a ellos saludando.

Su ropa, camisa y pantalones, era muy casual. Los otros estudiantes de primer año estaban vestidos
como él, y todos estaban ocupados llenando sus bocas con sándwiches.

— Pues bien, vamos a comer —

Sobre una mesa ancha, se colocaron una variedad de sándwiches con huevo, lechuga y tomates, algunos
con jamón y otros con pollo asado.

La selección de bebidas, incluyendo jugo de naranja, jugo de vegetales, leche, café con hielo y agua
mineral, era suficiente para confundir.

Como nota al margen, la comida del dormitorio era preparada por la cafetería de la escuela y
transportada a su destino cada mañana y tarde.

De esta manera, tanto el sabor estaba garantizado como la nutrición bien controlada.

Toda esta información había sido compartida con ellos por Fritz, a petición suya.

Después, Hayato y Emile se sentaron a desayunar con Fritz y los demás.

Luego se informó a Hayato que, después de todo, las dos estudiantes de primer año continuarían con
su estancia en Little Garden. Claire había eliminado la orden de su expulsión.

Ante eso, Hayato dejó escapar un suspiro de alivio.

— Entonces, ¿qué van a hacer ustedes dos hoy? —

— Eso depende de la condición de Hayato, diría yo… —

Emile respondió a la pregunta de Fritz, levantando la mirada, evaluando la condición de Hayato.

— Ya he dicho esto, pero me siento perfectamente bien. No estoy herido en ninguna parte —

La cara de Emile se iluminó con entusiasmo ante su respuesta.

— Si ese es el caso, entonces hay algo que me gustaría hacer con Hayato hoy —

—… ¿Qué es? —

— ¡Una cita! —

— ¿Una cita? ¡Con…! —

Hayato escupió su jugo de naranja en estado de shock.

— Ahaha. El distrito de negocios de este buque de guerra… pensé que me gustaría visitar Central —

Emile le dijo al aturdido Hayato con una expresión inocente.

El duelo de ayer les había robado la oportunidad de mirar los alrededores, y las lecciones comenzaban
al día siguiente. No habría otra oportunidad de hacerlo hasta el fin de semana siguiente, por lo que ella
quería visitar el distrito comercial antes de que terminara el día.

— Entonces, ¿por qué no vamos juntos? —


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Si ella no lo hubiera caracterizado como una cita, entonces él habría estado de acuerdo desde el
principio. Él también había querido ver Central, después de todo.

— Si ese es el caso, entonces hagámoslo, ¿de acuerdo? —

— ¡Hurra! —

Al escuchar la respuesta de Hayato, el encantado Emile dio un grito de alegría.

— En ese caso, primero regresaré a nuestra habitación, ¿de acuerdo? —

Después de terminar el desayuno, Emile se levantó de su asiento y se dirigió a su habitación.


Posteriormente, Hayato se levantó de su silla y luego Fritz le pidió algo a él también.

— ¿Te diriges al baño? —

Hayato asintió.

Como no se metió en el baño ayer por la noche, quería al menos tomar una ducha después de esto,
Hayato le había dicho eso a Fritz y Emile durante la comida.

Había sudado mucho mientras dormía y, como Emilia había estado cerca de él todo el tiempo que
estaban durmiendo, estaba profundamente teñido de su aroma. Preocupándose por eso, no pudo evitar
que su corazón se acelerara. No podía seguir sin tomar un baño.

— Lo que me recuerda, ¿cuáles son tus planes para el día, Fritz? Si quieres, ¿por qué no te unes a
nosotros en Central? —

Aunque ya había aceptado visitar Central junto con Emilia hace unos momentos, era la primera vez en
diez años en una cita con una mujer que no era su hermana…

Incluso si la persona de ese tiempo también había sido Emilia, las cosas habrían cambiado demasiado;
no sabía cómo debía comportarse.

Con eso en mente, pensó que probablemente sería mejor que Fritz y Latia los acompañaran.

La respuesta, sin embargo, rompió sus esperanzas.

— Lo siento, pero ya tengo una cita para visitar el Coliseo con Latia hoy. Las señoras del Departamento
de Artes Marciales tendrán una batalla simulada allí, y ella quiere ver —

“Esa fue una excusa muy de Latia”

Hubiera sido bueno si no hubiera tenido otros planes, pero dadas las circunstancias, no podía
preguntarle a Fritz por lo imposible.

— Ahora que lo pienso, ¿tú y Latia están saliendo? —

— ¿Qué diablos estás preguntando de repente? —

Hayato accidentalmente soltó algo que había estado preguntándose por algún tiempo. La cara de Fritz
se nubló ante su pregunta.

— No me digas que… ¿te has enamorado de ella o algo así? Será mejor que renuncies a eso; esa chica
es sólo una mocosa, en mente, cuerpo y experiencia —
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— No es nada de eso. Solo sentía curiosidad por su relación. Están siempre juntos, después de todo.
¿Por qué es eso? —

Para ser honesto, esperaba una referencia para su relación con Emilia.

Sin embargo, no podía decir eso, así que esquivó la pregunta. Mirando a Hayato con sospecha, Fritz
respondió:

— Ya la presenté como mi amiga de la infancia, ¿verdad? No nos confundas con amantes, ¿de acuerdo?
Simplemente siempre hemos estado juntos desde hace mucho tiempo, así que nuestra relación
naturalmente se volvió así —

— Entonces, incluso cuando estás cerca de Latia, ¿tu corazón no se acelera? —

— ¡Por supuesto que no! De ninguna manera tengo ese tipo de sentimiento por Latia… Ohh, ya veo. ¡Te
enamoraste de la Presidenta! Ella es una belleza, y sus pechos son enormes —

— ¡No es así! —

— Está bien. No hay necesidad de ser tímido —

— ¡Dije que no es así! —

Hayato gritó de nuevo para hacer entender su punto.

— ¿Qué?, pensé que durante esa pelea parecías tener los pies fríos o algo así, después pensé… Si
hubieras peleado con tus puños, una maravillosa amistad probablemente habría florecido entre los dos.
¿No te enamoraste por eso? — riendo con ganas, Fritz continuó:

— Debe haber sido genial frotar los pechos de Presidenta. Eran enormes, ¿verdad? —

Eran enormes de hecho. Y muy suaves. Pero eso no era lo que debería estar pensando en este
momento. No estaba en una situación para recordar ese sentimiento.

— Bueno, quienquiera que sea, buena suerte, ¿de acuerdo? Dicen que el amor hace a las personas
fuertes, después de todo —

Fritz se levantó y volvió a su habitación.

Tenía la sensación de que había habido un grave malentendido, pero cuanto más protestaba, peor se
hacía el malentendido. Finalmente se dio por vencido al intentarlo.

“Como ella siempre estaba a mi lado, nunca había pensado en nada, eh…”

Mientras se empapaba en el baño público, Hayato recordó el intercambio anterior con Fritz.

Eso continuó incluso después de que terminó su baño y regresó a su habitación.

Recordó la sensación de los labios de Emilia de la noche anterior.

“Eso fue solo un centenar de cosas y no ese tipo de cosas, supongo…” se convenció a sí mismo.

“Pero si la chica que fue mi primer amor hace ese tipo de… ¡Aaah, basta!”

Sacudió la cabeza para desalojar los pensamientos que pasaban por su mente. Si esto continuaba, su
cuerpo pronto alcanzaría sus límites, dejándolo sin saber qué hacer.

… Haa…
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“Como pensé, no hay nada que pueda hacer más que acostumbrarme, ¿eh?”

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Poco tiempo después, Hayato y Emile dejaron su dormitorio y se dirigieron hacia el principal distrito
de compras del buque de guerra: Central.

— Es molesto que tengamos que usar el uniforme incluso en vacaciones… —

El clima era cálido: soleado, sin una nube en el cielo. Eso, combinado con el uniforme de manga larga,
los hizo sudar.

— No se puede evitar; en este acorazado, Slayers y los estudiantes de Departamento son una
existencia algo especial. Es para distinguirlos, o eso dijo Fritz —

— Si recuerdo bien, los soldados en Liberia también reciben un tratamiento especial. Recibes regalos
por entrar a una tienda en uniforme, o eso escuche… —

— Eso es… ehm, no particularmente la razón, sin embargo —

Después de salir del dormitorio, habían estado caminando lado a lado, lo suficientemente cerca para
que sus uniformes se rozaran entre sí.

Sin embargo, cuando se acercaban demasiado, su corazón latía con fuerza, por lo que hizo todo lo
posible por mantener su distancia.

— Muuu, Hayato estúpido — Emile hizo un puchero, cerrando la distancia de nuevo.

Incluso si ella parecía un chico en este momento, no podía olvidar que ella era una chica después de
todo. Fue una situación difícil.

Por eso había tratado de distanciarse, pero Emile lo había notado y frustrado sus esfuerzos.

No parecía posible separarse más.

“Me hace feliz caminar lado a lado así, pero, como era de esperar, es bastante estimulante…”

Todavía tenía mucho camino por recorrer para acostumbrarse a esto.

— Ahora que lo pienso, el distrito comercial probablemente se llama Central porque está en medio de
Little Garden… —

Hayato habló para distraerse. Eso, no el silencio, ayudaría a su nerviosismo.

— Probablemente podamos saberlo si echamos un vistazo al mapa de la PDA, pero no creo que lo sea.
Parece que se llama Central en el sentido de ser el corazón de la ciudad —

— Seguro sabes muchas cosas, ¿no? —

— Consulté un mapa de Little Garden en mi PDA mientras te bañabas —


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Emile procedió a compartir lo que había aprendido, describiendo las tres regiones principales de Little
Garden.

El primero de los tres, el Área Terminal, era la región exterior donde se ubican el aeropuerto, el
muelle, etc. Ambos, aviones y pequeños barcos, llegaron al buque de guerra a través de esta área.

La siguiente era la mitad de la sección de la Cúpula, designada como el Área Militar, ubicada en la proa
del barco. Esta área albergaba la academia, el ejército, las instalaciones de entrenamiento, el coliseo,
los campos de práctica y el laboratorio de investigación. El dormitorio donde residían Hayato y los
otros también estaba aquí.

La última área era donde se dirigían ahora, el Área Familiar. El distrito de negocios de este buque de
guerra, Central, estaba ubicado allí al igual que muchos negocios orientados al comercio y al
entretenimiento. Además, como su nombre lo indica, albergaba el área residencial de Little Garden,
donde vivían los empleados del distrito de negocios y sus familias.

Quizás debido a la transición entre las Áreas Militares y Familiares, el número de casas refinadas que
los rodeaban comenzó a aumentar.

La vista que se reveló a sus ojos hizo más difícil que nunca creer que todavía estaban a bordo de un
barco.

— Aaah, no puedo esperar; ¡Estoy tan ansiosa por llegar! —

— Incluso si dices que ya quieres llegar, no hay forma de que se compare con Gutenberg, donde vivías
antes, ¿verdad? Toda la reconstrucción después del Segundo Ataque debería estar terminada —

Antes de salir de su dormitorio, los dos habían decidido que cuando ella estuviera vestida como un
hombre, se referirían a ella como Emile y no como Emilia. No había forma de saber cuándo alguien
podría estar escuchando, y eso facilitó las cosas.

— Umm, eso es cierto, pero en Gutenberg no salía mucho, ¿sabes? Después del ataque, nos mudamos a
una zona más rural… —

“Eso me recuerda, Emilia dijo lo mismo cuando éramos jóvenes”

“Siempre llevaba unos vestidos de aspecto caro. Probablemente se deba a la reubicación, pero
ciertamente ha crecido hasta convertirse en una excelente Ojou-sama”

“Supongo que eso hizo que ella creciera bastante ignorante en cuanto a los caminos del mundo. Eso es
bastante sorprendente a su manera, de verdad”

— Ya hablé yo, así que ahora es tu turno. ¿Cómo es la capital de Yamato? —

— ¿Yamato? La capital imperial nunca sufrió un ataque Savage, por lo que ha prosperado, supongo.
Después del ataque a Gutenberg, nos fuimos un área rural de Yamato, donde hemos vivido desde
entonces, por lo que la única imagen de la capital imperial que tengo es la de la televisión —

Aunque había visitado brevemente la capital imperial antes de ir a Little Garden, solo había tenido
tiempo de visitar el cuartel en Yamato de la compañía Warslan, antes de abordar el transporte casi
inmediatamente después.

No había habido tiempo para hacer turismo, por lo que no sabía nada. Además, el clima había sido malo,
por lo que incluso ver el paisaje urbano había sido casi imposible.
P á g i n a | 111

— Eso nos hace más o menos iguales, ¿verdad? —

Emile sonrió alegremente.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Después de una caminata de diez minutos, a partir de su dormitorio, finalmente llegaron a su destino:
Central.

Fue un poco antes de las 10 en punto, pero la ciudad ya estaba sorprendentemente llena.

— Parece que hay bastantes Slayers también, eh… —

Al entrar a Central, había unas cuantas personas que pasaban junto a ellos que vestían uniformes
militares o llevaban el mismo uniforme escolar que ellos. Hablando comparativamente, había más
estudiantes, pero la población de Slayers era nueve décimas del tamaño de la población estudiantil, por
lo que era natural.

— Hay muchos estudiantes de primer año como nosotros, ¿verdad? —

Ciertamente, como había dicho Emile, podía ver las figuras de muchos estudiantes de primer año con
una sola insignia pegada a sus cuellos, vestidos con uniformes completamente nuevos. Dadas sus
inquietas miradas y su andar despreocupado, fue inmediatamente obvio: eran iguales que Hayato y su
compañía.

— Entonces, ¿qué quieres hacer primero? —

— Primero, hagamos una ronda por Central en sí. No es tan grande, por lo que podemos pensar en lo
que queremos hacer mientras caminamos por ahí —

Junto a Emile, Hayato dio una vuelta a Central una vez como si fuera una pista, antes de terminar
caminando por Main Street7.

Varias tiendas se alineaban en la calle. No sería exagerado decir que algunas partes son las mismas que
se verían en un distrito comercial normal de la ciudad, aunque se podría decir que tal vez eran más
vistosas que las de una ciudad normal. Se podían ver tiendas de ropa y zapatos, tabernas y bares, e
incluso tiendas de juguetes.

— Sólo estamos mirando a nuestro alrededor, pero es divertido. Realmente ha sido un tiempo desde
que caminamos juntos por las calles de Gutenberg, eso es —

Hayato sintió lo mismo.

Realmente fue divertido.

7
Calle Principal.
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Pero solo había una cosa en su mente.

— ¿No estamos atrayendo mucha atención de alguna manera? — susurró Hayato al oído de Emile.

Desde que entró en Central, había sentido el peso de innumerables miradas sobre ellos.

— Es de esperarse, ¿sabes? — respondió Emile despreocupadamente.

— ¿Esperarse…? ¿Qué quieres decir? —

— Bueno, ya eras un objeto de interés desde el principio, y la forma en que venciste a la Presidenta
sólo aumentó el interés, así que por supuesto que llamas la atención. Lo que hiciste ayer es la comidilla
del pueblo. Estoy bastante seguro de que mañana la gente hablará sobre nuestras compras juntos aquí
en Central —

En pocas palabras, no eran solo unos pocos ojos los que lo miraban, sino muchos, y tampoco era
probable que fuera una situación temporal.

— Habrá un escándalo por todo lo que haces aquí, ya sea comprando, comiendo o cualquier otra cosa…—

Parecía que visitar Central en el futuro podría ser bastante irritante.

—Todo irá bien. Después de un tiempo, la gente se acostumbrará y ya no tendrás que preocuparte más.
Alternativamente, podríamos intentar comenzar algunos rumores aún más extraños —

— ¡Oye, basta! ¡Ese tipo de rumor es una mala noticia! —

Emile había entrelazado su brazo alrededor de Hayato, como hacen los amantes. Incluso si él no podía
sentir sus pechos contra él, su cuerpo todavía era extremadamente suave. Cuando la distancia entre
ellos se redujo de esta manera, fue al mismo tiempo el cielo y el infierno. Su fragancia femenina lo
sacó de balance aún más.

— Piensa en tu situación y contrólate un poco… —

Inquieto, Hayato apartó a Emile.

— Muu, Hayato es un tipo tan tímido… —

— Ese no es el problema aquí, maldición… —

Hayato y Emile caminaban lado a lado una vez más.

Extendiéndose más allá de la atención que ya estaban recibiendo, comenzó a escuchar murmullos de
Hayato-kun y Emile-kun… Me pregunto quién está arriba y quién está abajo.

“¿Fuimos vistos?”

“Sin embargo, estaría bien si no hubiera ningún rumor extraño propagándose…”

En ese pensamiento, sus hombros se desplomaron.

— Acabamos de rodear el lugar ahora, ¿y ahora qué? ¿Quieres comer algo, o prefieres ir de
compras?—

— Hay un lugar que me gustaría visitar primero, si no te importa ir conmigo. Está en algún lugar cerca,
¿de acuerdo? —
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— ¿…Y ese lugar es…? —

— En Westside, frente al Distrito Terminal, en el extremo más occidental de Central, hay un parque.
Es el lugar de citas más popular de Little Garden. Puedes ver el océano desde allí y el sol se hunde en
el horizonte, supuestamente es muy bonito. Vale la pena una visita por lo que he oído —

— ¿No es todavía muy temprano para eso? —

El sol todavía estaba alto en el cielo.

— Eso es cierto, pero incluso al mediodía, todavía podemos disfrutar del hermoso paisaje, ¡así que
vamos! —

— Si ese es el caso, entonces tal vez deberíamos —

Ella lo había acompañado durante su entrenamiento de curso intensivo e incluso había ido tan lejos
como para cuidarlo ayer. Así que hoy, tenía la intención de devolver el favor y hacerle compañía a
Emile.

Cuando habían ido al oeste el tiempo suficiente, los árboles en su entorno aumentaron.

— Pronto estaremos allí; esta parte verde es Westside y más allá de esta plaza debería haber una
plataforma de observación —

Como lo describió, una vez que dejaron atrás la plaza de ladrillos rojos, el océano llenó su visión hasta
donde podía ver el ojo.

Las gaviotas nadaban a través del cielo azul, casi como si lo perforaran.

El sonido de las olas y el olor a agua salada se hicieron cada vez más fuertes.

“El océano es realmente hermoso…”

Caminando a lo largo de la barandilla que se había instalado en el borde del acorazado, Hayato miró el
océano.

Brillantes rayos de luz del sol brillaban cuando se reflejaban en un mar esmeralda puro sin una pizca
de turbidez.

Una escena que no se puede encontrar en todo Yamato, lo dejó sin palabras.

Debe ser aún más increíble en la noche…

Tal como le habían dicho, era un lugar popular de citas inundado de parejas. Muchas personas pasaban
el tiempo en silencio, con sus miradas fijas en el sol poniente.

Eventualmente, sus manos se acercaban entre sí…

Solo bromeaba, podría haber deseado ese tipo de cosas, pero no había manera de que pudiera hacer
eso con Emile, parado a su lado y mirando el océano con él.

No era Emilia Hermit en este momento, después de todo, sino Emile Crossford… Alguien que, sin
importar cómo lo mirabas, era un chico.

“Pero, sólo por un momento, me pregunto cómo se sentiría…”


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No había nadie cerca de ellos en este momento, así que estaría bien si solo por un momento. Con ese
pensamiento, extendió su mano para agarrar la de Emile.

Pero él simplemente no pudo hacerlo…

Con solo un pelo de ancho entre ellos, su mano no pudo cerrar la brecha.

Y, justo cuando finalmente había endurecido su resolución y estaba a punto de llegar…

Inesperadamente, sus manos se tocaron.

Emile miró a Hayato y sonrió, apretando su agarre en su mano.

— Eh, tú…—

— No hay nadie por aquí ahora, así que todo esto debería estar bien, ¿verdad? Además, estabas
tratando de hacer lo mismo ahora… —

— Es verdad… —

— Sólo por un momento —

— S-sí… —

Por un tiempo, se tomaron de las manos.

— Hey, Emile… —

— ¿Emilia no estaría bien por ahora? —

— Eeehm, entonces, Emilia… —

— ¿Qué pasa? —

— Hay algo que quería preguntar una vez que estuviéramos solos… —

Habló en voz alta lo que tenía en mente desde la mañana.

No había nadie alrededor, por lo que no tenía que preocuparse por que otros escucharan.

Fue la oportunidad perfecta.

— Eh, eso es, ¿qué podría ser?… de alguna manera, mi corazón está acelerando…—

— Um, bueno, ¿no dijiste ayer que viniste a Little Garden a conocerme? Entonces, ahora que me
conoces, me preguntaba cuáles eran tus planes —

— Aaah, así que es eso. Ese es el tipo de conversación que querías tener, eh… —

Perdiendo fuerza, la cabeza de Emilia se inclinó.

— ¿Ese tipo de charla? ¿Qué tipo de charla pensaste que era? —

— S-Solo olvídalo. En cuanto a lo que planeo hacer, bueno, estarás aquí a partir de ahora, ¿verdad? En
ese caso, yo también. Eso es todo lo que hay que hacer —

Emile continuó con una sonrisa.

— Me escapé, después de todo. No puedo volver todavía; primero, tengo que devolverle el favor a
Char, que se vio obligada a inscribirme aquí —
P á g i n a | 115

— Así que te convertirás en Slayer y lucharás contra los Savage, ¿eh? —

Se dio cuenta de que la expresión de Hayato se había oscurecido.

— ¿Tienes algo en contra de que me convierta en Slayer? — preguntó con una expresión preocupada.

— No, simplemente se siente mal pedirte que te pongas en peligro por mi bien sin tener en cuenta lo
que tendrás que pasar —

— Eso no es cierto. Además, estamos en el mismo bote aquí, por mi culpa, Hayato ha venido a Little
Garden para convertirse en un Slayer —

— Eso podría ser cierto, pero… —

— Tengo la sensación de que quieres vengarte de los Savage por habernos destrozado hace diez años…
Hayato, si te conviertes en un Slayer de primer nivel, matas mi parte de los Savage por mí y si estás
dispuesto a apoyarme con tu salario, entonces no me importaría pensar en retirarme —

— Qué diablos es eso… —

— Ah, bueno… lo que acabo de decir, solo olvídalo, jaja… —

Una risa engañosa.

— En cualquier caso, acabamos de llegar aquí. Podemos pensar qué hacer a partir de ahora, poco a
poco, ¿de acuerdo? —

— Aunque inesperadamente tuve un duelo con la Presidenta desde el principio, eh… —

— Lo siento por eso. Pero también podría decir que es gracias a eso que nos hemos acostumbrado a
nuestra situación actual, ¿verdad? —

De repente, el tono de llamada predeterminado de la PDA los interrumpió.

—… ¿Es el tuyo? —

— Así parece —

Hayato apartó su mano de Emile, y metiéndola en su bolsillo, recuperó su PDA.

Comprobó la pantalla.

— Es Karen… —

— ¿Tu hermana? Deberías responderlo —

— Cierto… —

Tenía una sensación muy ominosa, pero como lo instó Emilia, Hayato presionó tímidamente el botón de
llamada.

— Nii-san, ¿por qué no me habías hablado del duelo de ayer? —

— Uh…—

Fue un ataque preventivo.

— Eso, bueno, se decidió de la nada y pensé que sería malo si te preocuparas… — respondió Hayato con
voz nerviosa.
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— Aunque fue hace algún tiempo, escuché de Miharu sobre el duelo de ayer y el hecho de que
Nii-san fue llevado al hospital. Realmente me sorprendió, ¿sabes? Aunque quería ver tus
heridas, ¿está bien tu cuerpo? —

— No es nada de qué preocuparse. Me siento bien. Así que todo está bien, no te preocupes —

— Si me preocupo, es porque Nii-san no hace nada más que cosas irrazonables… —

— Si lo pones así, realmente no lo puedo discutir… —

— Pero lo que hiciste es tan parecido a ti, creo. Un duelo por el bien de alguien —

— ¿Es eso así? —

— Ese es el tipo de persona que es Nii-san. Pero antes de volver a hacer algo peligroso,
asegúrate de informar a Karen correctamente. Promételo. Si no lo haces, te maldeciré de
verdad —

— Bien, lo tengo —

— Entonces, Nii-san, ¿qué estás haciendo ahora? Creo que puedo escuchar a los pájaros cantar
por alguna razón… —

— Estoy en Westside, en las afueras de Central en este momento —

— ¿Lado oeste…? No estás con una chica en este momento, ¿verdad? —

El tono de Karen había caído. Eso sucedía cuando ella sospechaba. Dada su reacción, probablemente
sabía que Westside era un lugar de citas.

— P-Por supuesto que no… —

— Eso es un poco sospechoso, ¿no? Nii-san, tuviste ese duelo ayer y parece que también eres
popular entre las chicas del hospital, así que estoy un poco incómoda. No has sido engañado por
una chica extraña, ¿verdad? —

— ¡Estoy bien, de verdad! —

— Según la adivinación de ayer, hoy, una chica y Onii-chan… —

— ¡Te digo que no hay nada de eso! —

— Esa es la verdad honesta, ¿cierto? Si ese es el caso, entonces no tienes nada de qué
preocuparte si lo confirmo en persona, ¿verdad? —

— ¿Confirmar…? —

— Tengo permiso para salir hoy. Entonces, pensé que debería ir a cenar con Nii-san después de
esto. Originalmente, estaba llamando para informarte, pero parece que Nii-san ya está en
Central… —

— ¿Salir? ¿Cómo planeas hacer eso? No puedes caminar… —

— Tengo una silla de ruedas y puedo tomar un autobús del hospital a Central, así que no hay
problema —

—… ¿En serio? —
P á g i n a | 117

— Muy enserio. A partir de mañana, las clases de Nii-san comenzarán y no podremos vernos tan
a menudo —

— Si eso es lo que quieres, entonces puedo ir al hospital… —

— Ahora que eso está arreglado, una vez que llegue a Central, me pondré en contacto contigo,
¿de acuerdo? Por favor, espero que estés solo para entonces —

— No, espera, ¡hey! — gritó Hayato.

Sin embargo, no hubo respuesta.

La llamada había terminado.

“¿Ella realmente viene para acá?”

… Dado su tono, tengo la sensación de que así es.

Hayato suspiró.

— ¿Qué pasa? —

— Karen viene hacia aquí… —

— ¡Ah, así que es eso! —

— ¿Qué pasa con esa reacción? Pareces encantada —

— También he querido conocer a Karen-chan. Ella es tu hermana pequeña, después de todo. Tengo que
saludarla adecuadamente. Vamos a socializar por mucho tiempo a partir de ahora, así que quiero estar
en buenos términos con ella —

— ¿Qué estás pensando? … Además, ella le teme a los extraños, ya sabes… —

— Te mostraré lo hábil que soy. ¿Bueno? Está bien, ¿verdad? —

—… De acuerdo —

No se puede evitar, Hayato suspiró una vez más.

— ¡Sí! —

Emilia pudo haber estado encantada, pero Hayato estaba lleno de ansiedad.

— ¿Dónde te encontrarás con Karen-chan? —

— Creo que ella dijo que vendría en autobús… —

— Entonces, ¿no deberíamos volver al centro de la ciudad e intentar buscarla en la parada de


autobús?—

– [ hʌ'ndrǝd ] –
P á g i n a | 118

Hayato y Emile regresaron al centro de la ciudad de Central y fueron a buscar la parada de autobús.

Parecía que los autobuses viajaban constantemente por Little Garden. En su ubicación actual, aparecía
uno cada 15 minutos aproximadamente.

Un autobús llegó inmediatamente después de que la ellos llegaron a la parada, pero como era de
esperar, Karen no estaba allí. Pasaron 15 minutos antes de que llegara el próximo autobús.

Después de que varios pasajeros descendieran, una silla de ruedas bajó del autobús.

Quien estaba en esta silla de ruedas no era otra que Karen.

A diferencia de la silla de ruedas que había usado en Yamato, esta era mucho más elaborada. Ella no
tenía necesidad de mover sus ruedas ella misma; en cambio, a través de un joystick ubicado en el
descansabrazo, pudo dirigir el movimiento de su silla de ruedas.

Manejando hábilmente los controles de su silla de ruedas, se dirigió hasta Hayato.

— Oh, estás aquí para saludarme, ¿verdad? —

En el momento en que vio a su hermano, levantó la voz alegremente.

— Viajando tan lejos sola… ¿estás bien? —

— Mi salud ha mejorado mucho desde que vine aquí. Miharu también me hizo compañía hasta que llegó
el autobús —

— ¿Es eso así…? —

Si ella se sentía mejor, entonces él estaba feliz de escucharlo.

— Bien entonces, Nii-san, que… —

Por fin, Karen se dio cuenta de la presencia de Emile, de pie detrás de Hayato. Su cara tomó una
expresión severa.

— Nii-san, ¿no estabas solo…? —

—… ¿Uh, no lo mencioné? —

— Ciertamente no recuerdo haberlo escuchado — respondió severamente Karen.

“Ahora que lo pienso, no dije que estaba con una chica, pero supongo que nunca mencioné que estaba
con mi compañero de cuarto…”

— Así que… ¿Quién es ese? —

Dirigió una mirada severa y puntiaguda en dirección a Emile. Su tono era mucho más áspero de lo que
había sido durante su llamada anterior.

Emile aprovechó la oportunidad para intervenir y preguntó suavemente:

— Um, ¿estaría bien si me presentara? —

—…………—

Karen no respondió.

“Oh rayos, supongo que no hay remedio…”


P á g i n a | 119

Con sus ojos, Hayato le hizo una seña a Emile para que continuara con su presentación. Emile se volvió
hacia Karen con una sonrisa.

— Soy el compañero de habitación de Hayato en los dormitorios, Emile Crossford. Encantado de


conocerte, Karen-chan —

—… … … … —

Sin embargo, Karen no dijo nada. En cambio, ella siguió mirando a Emile con una expresión de
desconcierto.

—… Eres un… hombre, ¿verdad? —

Tal como él pensó, finalmente ella habló, esas fueron las palabras que salieron de su boca.

Se asustó.

— La gente a menudo me dice que tengo rasgos lindos y femeninos, pero definitivamente soy hombre,
desafortunadamente —

Emile siguió su respuesta con una risa natural que nació de innumerables experiencias como esta.

Karen, sin embargo, no lo creía tan fácilmente.

— ¿Tal vez… te gustan los hombres…? —

— ¡Oye, Karen! ¿Qué crees que estás diciendo? ¡Discúlpate con Emile! —

Incapaz de contenerse, Hayato se abrió paso entre ellos y gritó sin pensar.

— Pero él acompañó a Nii-san a Westside; solo están ustedes dos, ¿verdad? Por eso creo que podría
ser ese tipo de persona… —

— Estás pensándolo demasiado —

Hayato suspiró con exasperación.

— Nii-san también tiene el potencial para tales cosas… —

— No, no hay tal cosa—

— Si esa es realmente la verdad, entonces está bien, pero… incluso entonces, debe ser problemático
para ti. Si simplemente mantuvieras tu distancia de esta persona, entonces las situaciones
problemáticas como esta no seguirían sucediendo… —

— ¿Qué quieres decir con situaciones problemáticas? —

— Cosas como el duelo de ayer o tu popularidad con las chicas en el hospital que vinieron por eso.
Tengo curiosidad por lo que planeas hacer, rodeado de chicos como este —

— No hay nada de qué preocuparse. Alejaré cualquier escoria que se atreva a reunirse alrededor de
Hayato, para que puedas estar tranquila, Karen-chan —

—… ¿Y por qué demonios te importaría? — Karen replicó con una mirada aguda.

— Um, bueno, si es algo que quiere la hermana pequeña de mi compañero de habitación, entonces no
puedo ignorarlo, ¿verdad? — dijo Emile engañosamente.
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Karen no lo estaba creyendo.

“¿Qué hago al respecto?”

— Así que… eh…, hemos estado hablando por un tiempo, y me está dando bastante hambre aquí, así que
¿por qué no buscamos algo para comer? —

— En ese caso, hay un lugar al que me gustaría ir —

—… ¿Algún lugar al que te gustaría ir? —

— ¿Podrías ir de compras conmigo un poco primero? El lugar que tengo en mente está fuera de
Central—

— Eso está bien para mí, pero ¿a dónde quieres ir? ¿En algún lugar que se especialice en dulces? —

— No —

Karen era especialmente aficionada a las cosas dulces, así que esa había sido su suposición, pero
parecía que estaba equivocado.

— El lugar al que Karen quiere ir es la cafetería de la escuela —

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Los edificios para la escuela primaria, secundaria y preparatoria de Little Garden se podían encontrar
cerca del edificio del Departamento de Artes Marciales.

Estos estaban conectados al Departamento por una serie de pasarelas techadas, en cuyo centro había
un patio.

Por lo tanto, la cafetería servía como un lugar donde todos los estudiantes de Little Garden podían
mezclarse libremente.

La comida era barata y las raciones abundantes.

Un gran número de personas se habían reunido en la cafetería hoy también, a pesar de que era un día
libre.

— Nunca hubiera imaginado que el lugar que querías visitar fuera la cafetería de la escuela. ¿Estás
realmente segura de esto? —

— Lo estoy. Nii-san tampoco ha estado aquí todavía. También quería ver a qué tipo de lugar asistirá
Nii-san a partir de mañana, así como ver una escuela por mí misma —

— ¿Y cómo son tus impresiones de haber visto la escuela? —

— Incluso si es solo la cafetería, me alegra poder ir al edificio de la escuela de esta manera. La


próxima vez, quiero venir con mis propios pies y experimentar la vida escolar de esa manera —
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— Si te das prisa, será posible, ¿verdad? —

—… Sí — Karen respondió con un asentimiento, ganándose una encantadora sonrisa de Emile.

— Ahora, ¿ordenamos algo? —

Según lo indicado por Emile, Hayato y Karen volvieron sus miradas al menú.

Como para igualar la diversidad de personas que viven en Little Garden, menús de varios países habían
sido preparadas por la cafetería. Dada la gran selección disponible, era difícil saber por dónde
empezar.

— Hmmm, creo que iré con una pasta —

Emile se decidió por un platillo que incluía pasta, pan y una ensalada.

— Eso se ve muy bien, me pregunto si debería pedir eso también… ¿Qué vas a pedir, Karen? —

— Karen quiere… eso —

Karen estaba apuntando a un plato de comida de bistec de hamburguesa y papas fritas.

— ¿No es eso una comida para niños? —

—… Lo que sea. Lo quiero —

Buu, Karen hizo un puchero.

— Entiendo, entiendo. Encontremos un lugar para sentarnos, ¿de acuerdo? —

Hayato desvió su mirada hacia una mesa con una sombrilla, justo afuera de la cafetería.

Se destacaban inmensamente; Karen por su silla de ruedas, y él por su duelo el día anterior. Quería
comer en algún lugar donde pasaran lo más inadvertido posible.

— Espera aquí por mí, Karen. Traeré tu pedido para ti también —

—… Sí —

Hayato, habiendo asegurado una mesa, dejó a Karen para ir a hacer sus pedidos con Emile.

Los sets de pasta vinieron en tres variantes, de las cuales Hayato eligió la penne arrabiata8 y Emile,
los macarrones con queso.

Además, habían usado sus PDA para pagar sus comidas electrónicamente. Little Garden no usaba el
intercambio de efectivo. La asignación para sus comidas se les había dado en enero, en el momento de
su ingreso a la escuela.

Naturalmente, Hayato pagó la comida de su hermana y la suya propia.

Hayato y Emile sacaron sus comidas de la cafetería y se acomodaron bajo la sombrilla de la mesa que
habían elegido antes. Los tres comenzaron a comer.

— Es genial que pude hacerme amigo de Karen-chan hoy —

8
Es una pasta italiana preparada con espagueti y una salsa de tomate poco picante.
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—… ¿Ser amigos? —

Cuando terminaron de comer, Emile dijo estas palabras de repente. Hayato se congeló y enarcó las
cejas.

Hasta este punto, Karen básicamente había ignorado todos y cada uno de los intentos de Emile por
llevarla a la conversación.

— ¿No hemos compartido comida? —

— Eso es cierto, pero… —

Karen había aceptado la pasta que Emile le había ofrecido antes.

— Eso fue solo porque yo quería probar tu comida también. Se veía bastante sabrosa —

— Pero cuando te pregunté si te gustaba, respondiste. ¿No es así, Karen-chan? —

—… … Uh…—

La pregunta de Emile la dejó desconcertada, así que Karen agachó la cabeza avergonzada.

— Supongo que todavía hay mucho camino por recorrer, pero pude hablar contigo al menos una vez; eso
es progreso —

Emile era extremadamente optimista.

Que Karen hubiera estado dispuesta a aceptar comida de ella era un gran paso en la dirección
correcta. Karen siempre se había mostrado renuente a tomar algo de las personas que acababa de
conocer, un hábito que se remonta a su tiempo en el orfanato.

“Parece que Karen se está convirtiendo lentamente en un adulto también…”

“Ella abrió su corazón a Miharu, la enfermera a cargo de su cuidado. Ya se está convirtiendo en un


adulto sin que me diera cuenta. Eso me hace feliz”

Inmediatamente después de que Hayato tuvo este pensamiento…

— Ara, que coincidencia —

Una voz inesperada.

Sorprendido, Hayato volvió su mirada hacia la voz.

Allí estaba la Reina, Claire Harvey.

Claire tampoco estaba sola. La acompañaban las dos vicepresidentas, Erika Candle y Liddy Steinberg,
así como un chico con lindos rasgos que parecía un poco más joven que Hayato y los demás.

— ¿También estás aquí para comer, o estás aquí para comenzar algo de nuevo? —

Justo como lo había hecho el día anterior, Emile se encendió en respuesta, en contraste con la
Presidenta, que no se molestaba por su hostilidad.

—… Nii-san, ¿quiénes son estas personas? —

Aunque claramente disgustada, la mirada que Karen dirigió hacia ellas era temerosa.
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— Son miembros del consejo estudiantil de Little Garden. La que está vestida de rojo es la Presidenta,
mientras que las dos en azul son sus vicepresidentas —

— Presidenta… En otras palabras, esta rubia de taladros es la que causa problemas a Nii-san… —

Su mirada aguda apuntó a Claire.

— ¿… Rubia de… taladros… dices? —

Las mejillas de Claire se retorcieron ante las palabras de Karen.

— Kisaragi Hayato, ¿quién es esta joven grosera? —

— Ella es Kisaragi Karen, la hermana menor de Hayato-sama, Claire-sama — respondió el joven chico
rubio detrás de Claire.

En cuanto a la apariencia, su pelo era corto, pero su flequillo era lo suficientemente largo como para
ocultar uno de sus ojos. Sus rasgos eran infantiles, y su uniforme no pertenecía al Departamento, sino
a la escuela secundaria.

— Sí, ese parece ser el caso, ¿no es así? Ahora que los miro, ciertamente hay un parecido familiar, ¿no
es así? — Claire murmuró mientras miraba a Karen.

— En efecto. Esa sería la razón de su hostilidad, Claire-sama — respondió con una sonrisa inocente.

—… Eso me recuerda, todavía tengo que presentarme. Soy estudiante de segundo año de secundaria y
asistente de Claire-sama: Chris Steinbelt. Saludos cordiales, Kisaragi Hayato-sama, Karen-sama y
Emile Crossford-sama —

Se inclinó profundamente.

Parecía que él también sabía quién era Emile.

— En cualquier caso, este momento es oportuno. Hay algo que quería discutir contigo, Kisaragi
Hayato—

—… ¿Discutir? ¿Quieres retomar lo que dejamos ayer? —

— Eso también, pero antes de eso —

Claire se encontró con la mirada de Hayato mientras hablaba.

— Para ir al grano, se trata de que sirvas como asistente del consejo estudiantil a partir de mañana—

— Eh… —

— Espera… ¡¿Qué quieres decir con eso…?! —

Emile, al lado del estupefacto Hayato, levantó la voz y golpeó la mesa con ambas manos mientras se
ponía de pie, los platos se sacudieron con el impacto.

— ¡…! —

Karen mostró una expresión de miedo.

— Vaya, lo siento… A causa del incidente de ayer, involuntariamente estallé —

Emile se disculpó con Karen antes de mirar a Claire una vez más.
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— El duelo de ayer fue un empate, ¿verdad? Entonces, ¿por qué Hayato todavía tiene que ser un
asistente para el consejo estudiantil…? —

— Emile Crossford, dije que le haríamos un asistente para el consejo estudiantil, pero nunca dije que
tendría que limpiar la sala del consejo estudiantil —

—… Entonces, ¿qué planeas que Hayato haga? —

— Claire-sama tiene supervisión directa sobre el equipo de Seleccionados del consejo estudiantil, y le
gustaría que Kisaragi Hayato sea miembro —

Erika, que había estado parada en silencio al lado de Claire hasta ahora, le respondió.

— ¿Y? ¿Estás interesado? —

Claire se volvió hacia Hayato una vez más.

— Bueno, incluso si me preguntas si me interesa o no… Para ser honesto, ni siquiera sé qué hacen los
miembros Seleccionados… —

— Sus deberes son casi idénticos a los de los Slayers. Eso incluye recibir solicitudes de la compañía
Warslan, las operaciones de los Hundred y completar misiones —

Ellos manejaban una amplia gama de asuntos, desde la protección de instalaciones vitales hasta la
protección de personalidades VIP, como los líderes mundiales.

— Sin embargo, el deber más importante es, por supuesto, luchar contra los Savage — agregó Claire
en un tono que sugería que tal cosa era algo natural — Aunque los Slayers pertenecen a la compañía
Warslan desde el momento en que se inscriben en el Departamento de Artes Marciales, aun así son
estudiantes, y por lo tanto la participación en tales deberes no es obligatoria; queda a criterio del
propio alumno. Sin embargo, por la forma en que veo las cosas… —

Después de una breve pausa, Claire continuó con una expresión seria.

— Es una cuestión de nobleza. Los que tienen el poder tienen la obligación de ejercer ese poder por el
bien de los que no tienen. Tal cosa es sólo natural. Esta es la razón por la cual la compañía Warslan
ofrece una compensación adecuada para quienes tienen ese poder —

En otras palabras, aumento de sueldo. Para Hayato, tal oferta fue increíblemente tentadora. Eso
aumentaría la cantidad de dinero que podría enviar a la instalación.

“… ¿Pero podría realmente hacer mi trabajo como miembro de las Seleccionados tal como soy?”

Pensó en su duelo con Claire.

Si ingresa al campo de batalla sin la capacidad de controlar su poder, podría ser más un problema que
un activo.

Esa fue razón suficiente para que él dudara.

“Me pregunto qué piensa Emile…”

Él volvió su mirada hacia ella.

— Si le estás diciendo a Hayato que se una, yo también lo haré —

Emile parecía más que seguro de su capacidad para entrar en los Seleccionados
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Estaba agradecido de que Emile estuviera con él. La idea de estar solo lo inquietaba, pero con Emile a
su lado, incluso si algo sucedía, sentía que podría superarlo, de una forma u otra.

Desafortunadamente, Erika rompió sus esperanzas.

— Eso no es posible. Los requisitos para los Seleccionados requieren que uno posea la capacidad de
luchar en pie de igualdad con los Savage o ser capaz de servir como puro apoyo. Esas son las
condiciones —

Sus palabras trajeron un pensamiento a la mente de Hayato.

“Eso me recuerda que, aunque solo estaba ayudando durante el duelo de ayer, Emile utiliza mejor los
Hundred que yo. Supongo que el consejo estudiantil no es consciente de eso, eh…”

En ese caso, sólo podía esperar el rechazo.

— Entonces, en otras palabras, todo lo que tengo que hacer es demostrar mis habilidades — dijo
Emile.

— ¿Y qué quieres decir con eso? —

— Solicito un duelo con la Presidenta. Una vez que gane, debería ser libre de ingresar a los
Seleccionados junto a Hayato, ¿no? —

— ¡¿Cómo te atreves, Emile Crossford?! ¡Para sugerir que personas como tú podrían rivalizar con
Claire-sama! — Liddy, que se había estado conteniendo todo este tiempo, rugió.

“Estoy de acuerdo” pensó Hayato. Sus palabras habían sido de hecho provocativas. Sin embargo, Emile
no parecía intimidado en absoluto.

— No vas a huir, ¿verdad? —

— No lo haré. Desafortunadamente, no puedo aceptar tu propuesta —

Claire rechazó la propuesta de Emile. Por supuesto, no fue el fin del asunto.

— ¿Y por qué es eso? —

— Las regulaciones de la escuela establecen que los estudiantes que participan en un duelo no pueden
volver a hacerlo hasta una semana después —

Había innumerables personas que querían tener la oportunidad de jugar en duelo a aquellos con un
rango alto, pero si esos duelos se llevaran a cabo sin fin, sería una pérdida inútil de resistencia y
energía.

Si apareciera un Savage, no sería posible salir en condiciones óptimas. La consiguiente incapacitación


de la fuerza más grande de Little Garden fue contraproducente.

Las reglas fueron diseñadas para prevenir tal situación.

— Está bien si no eres tú personalmente. Liddy Steinberg debería servir igual de bien, ¿verdad? Una
batalla con ella serviría para mostrar mis habilidades, ¿no es así? —

— ¡Conoce tu lugar, Emile Crossford! Incluso si estas justo después de Kisaragi Hayato entre las
lecturas de reacción de los estudiantes de primer año, la diferencia sigue siendo considerable. En
cualquier caso… ¡Una lectura de reacción y habilidad con los Hundred son dos cosas muy diferentes! —
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— Una pelea lo revelará todo. ¿Cuándo quieres hacerlo? Ahora mismo me parece bien… —

Con esas palabras, Emile sacó su Hundred de su pecho y lo lanzó al aire.

— ¡HUNDRED ON! —

Con el grito, su Hundred brilló como partículas color blanco azulado, envolviendo el torso de Emile
desde las caderas hacia arriba, formando a Arms Shroud.

— Emile Crossford, ¿por qué tienes un Hundred…? —

El despliegue de Emile fue un shock para Erika.

— Te lo diré una vez que el duelo haya terminado —

— Oye, ni siquiera he decidido si me uniré o no, ¡así que basta! —

— Lo siento. Me adelanté un poco, supongo… —

Ante las indicaciones de Hayato, Emile intentó retirarse su Hundred. Liddy, sin embargo, rechazó esa
idea.

— No perdonaré si simplemente retrocedes después de tal falta de respeto. ¡Te mostraré tu lugar yo
misma! ¡HUNDRED ON! —

Gritando enojada para resolver el asunto personalmente, Liddy equipó su Hundred. Rodeada por una
espesa nube oscura de partículas violetas, un enorme propulsor con alerones apareció en su espalda.

A continuación, una lanza con forma de taladro tan alta como ella apareció en su mano derecha,
acompañada por un escudo en su izquierda.

— ¿El arma es una lanza, así que un tipo Phalanx? —

— Correcto, mi Hundred es del estilo de infantería, también conocido como el tipo de Phalanx. ¡Su
nombre es la Ebon Heavenly Spear Midgardschlange! —

Con eso, Liddy se volvió hacia Claire.

— Claire-sama, permiso para duelo… —

— ¡Por supuesto que no puedo permitir algo así! El Hundred de Emile Crossford es un tipo Dragón, por
lo que pondrías en peligro tu entorno con un duelo —

“Verdaderamente las palabras de una Presidenta” pensó Hayato.

Los murmullos de ¿Qué está pasando allí? podían escucharse mientras los curiosos estudiantes y
ciudadanos de Little Garden se habían reunido. Además, Karen, en su silla de ruedas, también estaba
presente. Un duelo también la pondría en peligro.

— Nii-san… —

Karen agarró el dobladillo del uniforme de Hayato con preocupación.

Hayato saltó delante de su silla de ruedas protectoramente.

— Está bien, incluso si algo sucede, me aseguraré de protegerte —

Adaptándose a las circunstancias, Emile habló.


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— Tenemos que tener cuidado con los espectadores… entonces, estará bien siempre y cuando evitemos
usar los sistemas de tiro de los Hundred, ¿verdad? —

Con esas palabras, el Hundred de Emile se transformó en una lanza.

— Has cambiado la naturaleza de tu Hundred, ¿Cómo es posible? —

Claire la observó maravillada. Liddy y Erika, y eventualmente incluso los curiosos observaron con la
misma reacción. La conmoción de la multitud se hizo aún más fuerte.

— ¿Por qué estás tan sorprendida? Tu Hundred también puede cambiar de forma, ¿no es así? —

Hayato recordó que, durante el duelo del día anterior, Claire había combinado las seis partes de
Alystherion en un cañón gigante. ¿Era esto algo diferente de lo que Emile acababa de hacer?

— Incluso si la forma de mi arma cambia, es del tipo Dragón en todo momento. Los tipos de los
Hundred están codificados en la construcción. Sin embargo, Emile Crossford ha cambiado sus armas
flotantes, del tipo Dragón, a un arma de lanza larga del tipo Phalanx. Un cambio en un nivel tan
fundamental como ese no es una cosa ordinaria—

Originalmente, cada Slayer era capaz de empuñar solo un arma.

Un Slayer que podría emplear de manera estable a más de un tipo de Hundred era simplemente
desconocido.

— ¡Muy bien, aquí voy! —

Emile, levantando tierra con un salto furioso, atacó a Liddy con la lanza en sus manos.

Al ver sus acciones, Erika estaba indignada.

— A pesar de que no ha habido una declaración de duelo, de repente empiezas a pelear, esto es
simplemente escandaloso. ¡Deténganse en este insta…! —

— Déjalas continuar —

— ¿… Claire-sama? —

— Por favor, permíteme observar la situación por un momento —

La lanza de Emile chocó con la Midgardschlange de Liddy, generando un sonido terrible que sacudió el
patio.

Liddy no podía ir a la ofensiva por su propia voluntad, solo fue capaz de reaccionar a la furiosa
embestida de golpes que venía de Emile.

Ella desvió su mirada hacia Claire, pidiendo permiso en silencio.

Cuando Claire asintió, señalando su permiso para proceder, los sentimientos de Liddy brillaron.
Mostrando los dientes en una amplia sonrisa, repelió la lanza de Emile con Midgardschlange, enviándola
volando por el aire, y luego comenzó los preparativos para atacar.

— ¡Con permiso, finalmente puedo ponerme seria! ¡A ver si eres un Slayer que puede mantenerse al día
con una de las Seleccionados! —

— Entonces me pondré seria también. ¡No puedo tomármelo con calma con un oponente como tú! —
P á g i n a | 128

Los propulsores de Liddy se dispararon y ella aceleró, empujando a Midgardschlange poderosamente


hacia adelante. Emile, evitando el golpe con un escudo formado por Arms Shroud, lanzó su propia lanza
en ataque.

— ¡…Kku...! —

Liddy entró en pánico, bloqueando el golpe con el escudo en su mano izquierda.

— Erika, por favor verifica la base de datos para los registros de Emile Crossford. ¿Qué dice acerca
de la forma de su Hundred? —

— Un momento por favor —

Erika tocó el marco de sus gafas, causando que aparecieran personajes e imágenes en sus lentes.

— ¿Un monitor? —

— Correcto. Está conectado a LiZA a través de Vital Link y se opera mediante movimientos oculares—
explicó Claire.

—… Claire-sama, he terminado de verificar su información. De hecho, está registrado como un tipo


Dragón en la base de datos —

— Y, sin embargo, él puede pelear con tantos… —

Una vez más, Claire volvió su mirada hacia Emile.

Era un hecho de la realidad que alcanzar el dominio de una sola forma de Hundred requería superar
dificultades increíbles. No obstante, Emile no era superado por Liddy, a pesar de que la lanza era su
única especialidad; peleaban en igualdad.

Más preocupante aún era la forma en que este Hundred envolvía todo su cuerpo.

A diferencia del Hundred de Claire, Alystherion, nada que se asemejara en lo más mínimo al cañón de
un arma podía verse en su forma. Además, ahora de alguna manera había tomado la forma de una lanza
y un escudo…

“¿Qué diablos es…?”

Entrecerrando los ojos mientras lo inspeccionaba más de cerca, se dio cuenta de que este Hundred no
mantenía una forma fija, sino que se parecía más a una masa de partículas. Como si validara esta idea,
la lanza de Emile se disolvió de nuevo en partículas antes de volver a tomar otra forma.

— ¡No dos, sino tres…! —

Su nueva forma era un boomerang.

Lanzado a medio salto, envió la Midgardschlange de Liddy a volar antes de regresar rápidamente.

— Kisaragi Hayato, ¿qué sabes de esto? —

— Que sé sobre… —

— Sobre Emile Crossford —

Incluso si ella preguntaba, él no estaba seguro de si estaba bien responder. En cualquier caso, tampoco
es que él supiera mucho sobre Emile.
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Mientras se levantaba, inseguro…

— Déjame contestar eso —

Una voz dijo detrás de ellos.

Sorprendida, Claire al instante volvió la cabeza.

— ¿Por qué estás aquí…? —

Hayato reaccionó igual.

Allí estaba la tecnóloga principal de Little Garden, la jefa de su laboratorio de investigación, Charlotte
Dymandias.

— Estoy aquí para comer, pero por casualidad te escuché y pensé que debería responder; eso es todo.
Dicho esto, me pregunto si puedo hablar del Hundred de Emile, después de todo… —

— Usted se toma su tiempo ¿no? ¿Qué diablos es eso? —

— Emile y yo nos conocimos hace cinco años. En ese momento, estaba visitando un hospital en
Gutenberg, después de haber sido informada de que había un paciente que sin duda me gustaría ver —

— ¿Y ese fue Emile Crossford? —

— Eso es correcto —

Charlotte asintió.

— Pronto me di cuenta del talento incomparable de Emile como Slayer. Para ese propósito, le
proporcioné un Hundred y lo hice participar en algunos experimentos. Como resultado, se ha vuelto
muy hábil tanto para manipular como para controlar a los Hundred. Su habilidad es tan alta que puede
manipular sus lecturas de reacción —

— Eso es imposible… —

— Su lectura de reacción es comparable a la de Kisaragi Hayato, o más bien, en este momento, debería
ser aún más alta. Sin embargo, incluso si su habilidad operativa es alta, también carece de forma. Por
esa razón, el Hundred de Emile Crossford no tiene ningún tipo —

—… … … …—

Eso es inaudito estaba escrito en toda la cara de Claire.

— Incluso para mí, es la primera vez que me encuentro con alguien que puede manejar a los Hundred
de esa manera. También es bastante preocupante para mí, ¿sabes? Es Inocente, porque no tiene
ningún tipo, así es Arms Shroud que puede transformarse en otros tipos —

— En otras palabras, ¿ha traído a Emile Crossford a Little Garden para profundizar su propia
investigación? —

— ¿Estás molesta por no haber sido informada? Se me ha ordenado estrictamente que no revele la
naturaleza de sus habilidades únicas —

—… Si tus intenciones son aumentar la calidad de los Slayers en Little Garden, entonces no me
importa—
P á g i n a | 130

Apretando ambos puños, Claire volvió su mirada hacia la pareja que continuó su duelo sin
interrupciones.

— ¡HAAAAAAAAAAAAA! —

A pesar de que había adquirido una forma diferente un momento antes, Emile una vez más formó Arms
Shroud en una lanza, se enfrentó a Liddy, quien había perdido Midgardschlange, y la cargó.

Entrando en pánico, Liddy rápidamente tomó a Midgardschlange, le otorgó su Energía y paró el golpe,
pero su defensa resultó inadecuada.

— ¡Uagh…! —

El cuerpo de Liddy voló en el aire.

El Hundred de Emile inmediatamente cambió de forma una vez más.

La punta de la lanza cambió, transformándose en un cañón.

— Si disparo desde aquí, no dañaré ninguno de nuestros alrededores, ¿verdad? —

Emile apuntó el hocico directamente hacia Liddy, quien se había desplomado en el suelo, cayendo sobre
su espalda. El cañón brilló deslumbrantemente con Energía concentrada.

— Entonces, ¿qué va a ser? ¿Te rindes? — Emile se burló, sonriendo.

Liddy apretó los dientes con frustración.

Ella no quería aceptar la derrota, pero no había nada que pudiera hacer.

Incluso si ella fuera a expandir una E-Barrier, probablemente no podría anular el disparo de Emile.

— Es mi de… —

Justo cuando Liddy estaba a punto de reconocer la derrota…

BIP, BIP

Un zumbador de tono bajo sonó simultáneamente desde las PDA de Claire, Erika y de Liddy.

— ¿Qué está pasando…? — murmuró Emile, mientras bajaba su arma, Charlotte murmuró
simultáneamente:

— La llamada llegó antes de lo esperado—

— ¿Llamada? ¿Qué llamada? — preguntó Hayato.

— Savage han aparecido en la isla vecina. El cuartel ha emitido una solicitud de apoyo para Little
Garden —

— Sabías que esto iba a pasar… —

— Sí, eso es de lo que quería hablarles antes —

Inmediatamente después de la respuesta de Charlotte, las sirenas de Little Garden gritaron todas al
mismo tiempo.

Después, la voz de Mei Mei se podía escuchar haciendo eco en los altavoces instalados a lo largo de las
carreteras.
P á g i n a | 131

— Anuncio de HQ, anuncio de HQ9. La provincia de Zwei ha emitido una solicitud de apoyo. La
presencia de tres Savage ha sido confirmada. Little Garden comenzará inmediatamente los
preparativos para la salida. Slayers y miembros de segundo y tercer año deben prepararse para salir
de inmediato y en espera. El personal de la compañía Warslan debe hacer lo mismo —

— Erika, prepara el coche de una vez —

— Eso no será necesario. Ya lo llamé y estará preparado — interrumpió Charlotte, sacando su PDA del
bolsillo.

Tal como lo dijo, inmediatamente apareció una larga limusina negra.

Era un vehículo de 8 asientos.

— Claire-sama, vamos —

Erika entró en el auto a toda prisa, con Liddy siguiéndolo inmediatamente después. Claire rápidamente
entró también.

— Charlotte, ¿no vienes también? —

— Un momento— respondió Charlotte antes de alejarse del auto para acercarse a Hayato y Emile:
— Kisaragi Hayato, Emile Crossford, ustedes dos también irán a la sala de operaciones —

— Eh…—

Sus inesperadas palabras tomaron a Hayato por sorpresa.

Lo mismo pasó con Claire.

— ¡CHARLOTTE DYMANDIAS!, ¡¿CUAL ES EL SIGNIFICADO DE ESTO?! —

— Claire, invitaste a Kisaragi Hayato para ser miembro de Seleccionados, ¿no es así? Pensé que esto
sería una valiosa oportunidad de aprendizaje para que él te vea en acción —

Con esas palabras, Charlotte se volvió hacia Claire.

— Además, actualmente hay una falta de Slayers competentes en este buque de guerra, un hecho del
cual usted, más que nadie, sin duda está al tanto. La capacitación en el trabajo será más rápida, ¿no es
así? —

—… … … … —

Claire no pudo refutar sus palabras.

—… Entiendo. De hecho, hay verdad en lo que has dicho —

Suspirando en resignación, Claire continuó.

— Escucharon, ¿verdad? Kisaragi Hayato, Emile Crossford, por favor, suban al coche —

— Nii-san… —

— Estaré bien —

9
Head Quarters, cuartel principal o general.
P á g i n a | 132

Hayato colocó su mano sobre la cabeza de Karen, ella había agarrado su uniforme con inquietud.

— Todavía no se ha decidido si me uniré o no a Seleccionados. No tendré que entrar en el campo de


batalla —

— Pero… —

— ¡Kisaragi Hayato! ¡¿Qué estás haciendo?! ¡Estamos compitiendo contra el tiempo aquí, ¿sabes?! —
Claire gritó desde dentro del auto.

Emile ya se había unido a los demás en el coche.

— Entonces, sólo falta… —

Hayato volvió su mirada hacia Charlotte.

— Puedes dejarme a tu hermana, Me aseguraré de que la acompañen al hospital adecuadamente. Me


reuniré contigo en la sala de operaciones una vez que haya terminado. Ustedes sigan adelante —

— Entonces la dejo a tu cargo —

Con eso, Hayato caminó hacia el auto.

— Nii-san, ten un buen viaje — dijo Karen detrás de él.

— Sí, me iré entonces — respondió Hayato con una sonrisa mientras se daba la vuelta y saludaba antes
de entrar al auto.
P á g i n a | 133

Capítulo 5 Salida / Desconocido / Despertar

La sala de operaciones estaba ubicada en el tercer sótano del edificio del Departamento de Artes
Marciales.

Era tan oscuro y sombrío como el laboratorio; una necesidad dados los monitores flotantes
suspendidos en cada rincón de la habitación que incluso ahora proyectaban imágenes transmitidas
desde la computadora.

“Parece bastante ocupado…”

La habitación estaba cargada de una atmósfera de tensión y nerviosismo, algo esperado dado el estado
actual de emergencia.

La vestimenta y las edades de los diez dentro de la habitación variaban salvajemente; no obstante, se
dedicaban de manera uniforme a pasar frenéticamente sus dedos sobre sus teclados ópticos mientras
conversaban a través de los micrófonos conectados a sus auriculares.

Por lo que pudo escucharse, fue evidente que la inteligencia, transmitida tanto desde la sede de
Warslan en Liberia como desde la región en la que había aparecido el Savage, se estaba organizando y
analizando.

— Aquellos que se encuentran dentro de esta sala incluyen miembros de la división de inteligencia de
la Compañía Warslan, así como estudiantes de secundaria y preparatoria de la Escuela Civil que,
habiendo obtenido excelentes calificaciones, cooperan con el Departamento —

En respuesta a la orgullosa declaración de Claire, las chicas y los chicos de la sala, que parecían ser
más jóvenes que Hayato, se inclinaron y saludaron todos. Sin embargo, su saludo fue breve, y
regresaron a sus deberes con seriedad.

— Por ahora, me estacionaré aquí —

El asistente de Claire, Chris, quien los había acompañado a la habitación, se sentó en una silla vacía.

El asiento que había ocupado estaba junto a Mei Mei, la subordinada de Charlotte, la principal
tecnóloga del laboratorio.

— ¿Es él también un tecnólogo? —

— No, Chris no es un tecnólogo, sino el principal analista —

Los analistas, naturalmente, eran especialistas en el uso de computadoras, compilación de inteligencia


y programas operativos que realizaban análisis a través de cálculos.

— Las habilidades de Chris son superiores incluso para los miembros de la división de inteligencia de la
Compañía Warslan, por no hablar de un estudiante de secundaria típico. ¿Así que? ¿Cómo está la
situación? —

Claire comenzó sus preguntas cuando se acercó a Chris y Mei Mei.

— El lugar donde los Savage han hecho su aparición se encuentra dentro del territorio de François en
el corazón del Archipiélago Zwei —
P á g i n a | 134

Mei Mei, compilando información desde el asiento de operación, respondió. Continuando, ella expuso
sobre el Archipiélago Zwei en mayor profundidad.

El archipiélago tenía forma de corazón cuando se veía desde arriba, y era una atracción turística de
renombre.

Tenía una población de aproximadamente cinco mil residentes, así como aproximadamente mil
visitantes en un momento dado.

Kirishima Sakura había programado un concierto en vivo para el día.

— Debido al concierto, personas de todo el mundo se han dirigido a la isla, y hay casi diez mil personas
en este momento. Es bastante caótico —

— ¿Kirishima Sakura? ¿Sabes quién es? — Claire le preguntó a Hayato, incitada por la mención de ese
nombre.

Quizás fue porque su nombre sonaba como si perteneciera a un habitante del Imperio Yamato.

— Bueno, definitivamente he escuchado ese nombre antes en algún lugar… Si recuerdo bien, es una
idol, creo… —

— Eso se puede deducir al escuchar que está organizando un concierto en vivo. Te pregunto si sabes
algo sobre ella además de eso —

Parecía bastante ofendida por su inesperada respuesta, pero él no sabía más de lo que ya había
explicado, por lo que no podía responder.

— Emile, ¿sabes algo? —

— No. No me interesan ese tipo de cosas — respondió Emile, sacudiendo la cabeza de lado a lado.

Sorprendidos por sus respuestas, una voz expresó sorpresa.

—… ¿Ninguno de ustedes ha oído hablar de Kirishima Sakura? Ustedes dos son realmente iguales,
¿verdad? —

Charlotte estaba de pie frente a la puerta por la que Hayato y los otros habían pasado hacía un
momento.

— En esta época, cuando los Vocaloids están en su mejor momento, ella puede competir por la victoria
sólo con su voz natural; Kirishima Sakura es una idol de renombre mundial del Imperio Yamato —

Una de las canciones de Kirishima Sakura surgió de la PDA en su mano.

Al escucharlo, Emile murmuró:

— Sabes, creo que recuerdo haber escuchado esto cuando visitamos Central… —

— Sí, creo que tienes razón —

Mientras lo pensaba, tuvo la impresión de que no lo había escuchado solo en Central, sino también en
Yamato…

“Así es, Karen lo estaba escuchando…”

Al escuchar la canción, finalmente recordó.


P á g i n a | 135

— Eso me recuerda, Karen regresó al hospital, ¿verdad? —

Esa preocupación había estado pesando en su mente desde que llegaron.

— Fue difícil hacer que se quedara allí porque quería estar a tu lado, pero me las arreglé — respondió
Charlotte, deteniendo la canción y devolviendo su PDA a su bolsillo.

— ¿Es eso así? Eso es un alivio —

—… ¿Ya llegaron los datos de HQ sobre el Savage en el Archipiélago Zwei? —

— Si —

— Proyéctalo en los monitores —

— ¡Sí! —

Con un gesto de asentimiento, Mei Mei escribió furiosamente su teclado óptico.

— La sede dice que están enviando refuerzos, pero pasarán otras dos horas y media hasta que lleguen.
Para minimizar el daño, las fuerzas en Little Garden deben permanecer en espera —

— No solo no podemos destruirlos, sino que debemos permanecer adentro. Nii-sama seguro está
reduciendo nuestra fuerza —

La mandíbula de Claire se apretó, ella parecía enojada

Su expresión mostraba su confianza de que serían capaces de manejar la situación.

— Pero Claire-sama, los Slayers de esta nave carecen de experiencia previa en la batalla, por lo que no
se puede evitar, ¿verdad? Además, mientras que dos de los tres Savage pueden ser pequeños, los
tipos normales, uno de ellos es enorme, y no se parece a nada que hayamos visto antes. No sabemos
acerca de sus habilidades, es un UNKNOWN10 —

Mientras hablaba, Chris manipuló el monitor flotante.

— Pude conseguir una imagen del UNKNOWN. Lo proyectaré de inmediato —

— Ciertamente es masivo, ¿no es así…? — Claire murmuró.

De hecho, en comparación con los recuerdos de su infancia, era al menos cinco veces más grande que el
Savage que había visto diez años atrás, no más que eso.

No era necesario decir que ser pisoteado era una situación que amenazaba la vida, y un ataque de
cuerpo completo destruiría hasta los huesos. Los disparos de su cabeza eran, de manera similar,
mucho más grandes que las típicas de un Savage, y su poder no podía ser negado. Dada la situación, era
solo una cuestión de tiempo antes de que la ciudad fuera completamente diezmada.

— Si no hacemos algo, y rápido… — murmuró Hayato, mordiéndose los labios con frustración.

Indudablemente había una gran horda de personas fuera de la vista de la cámara, que corrían en
pánico intentando huir.

10
Desconocido, en inglés.
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— Esta es la razón por la que tenemos Slayers y por qué muchos de ustedes eligieron convertirse en
Slayers —

Con una sonrisa, Charlotte se volvió hacia Chris.

— Chris Steinbelt, envía los datos sobre el Savage y nuestros dos estudiantes de primer año a LiZA.
Haz que lleve a cabo una simulación táctica y seleccione los miembros para la salida —

— ¡Charlotte Dymandias! No querrás decir que LiZA seleccione a Kisaragi Hayato y a los demás
para…—

— Eso hago —

Charlotte asintió despreocupadamente a Chris, en cuya cara había una expresión de absoluta
incredulidad.

— Innumerables Slayers resultaron heridos durante la operación de captura de la colmena Savage en


Guinea el otro día; Little Garden tiene un número insuficiente de Slayers en este momento. Sospecho
que la orden de espera de la oficina principal es porque aún no han recibido nuestros datos más
actuales. Una vez que se enmiende esa falta, creo que reconsiderarán su posición —

— Espera un segundo. ¿Quieres decir que vamos a luchar contra el Savage? — intervino Hayato.

Esta no era una situación que él había previsto.

— Por supuesto. Es por eso que están aquí, después de todo, ¿no es así? — afirmó Charlotte
asintiendo.

— ¡Es por eso que dije que esperáramos, Charlotte Dymandias! Tus acciones son exageradas. En
cualquier caso, LiZA nunca los elegiría… —

— Según mi simulación, una solución se revelará por sí misma. Esto es por el bien de eliminar el Savage.
Además, también desea obtener lo mejor de su herm… del Cuartel Principal, ¿no es así? —

—… … … …—

Después de varios segundos de consideración silenciosa, Claire reveló su decisión sin responder
realmente la pregunta de Charlotte.

—… Entendido. Siempre podemos reconsiderarlo una vez que LiZA nos haya dado los resultados de la
simulación, ¿verdad? —

— Ingresando datos para Hayato Kisaragi-san y Emile Crossford-san. Enviando una solicitud para
realizar la selección de los miembros del grupo de salida. Esto tomará solo un minuto, Claire-sama—

Aunque todavía confundido, Chris manipuló su teclado para cumplir con la solicitud.

— Envío y análisis de datos completos —

Dijo que tomaría un minuto, pero terminó después de solo 30 segundos.

— Ahora se muestran los resultados de la selección de miembros recomendados por LiZA —

— Eso es… —

Por detrás de sus gafas, los ojos de Erika se agrandaron y una voz sorprendida se filtró de su boca
cuando observó los resultados del análisis, que se mostraba en los monitores que cubrían las paredes
P á g i n a | 137

del interior de la sala de operaciones. Los otros estudiantes en la sala, junto con los miembros de la
división de inteligencia de Warslan, hicieron eco de su sorpresa.

— Chris, esto no es una broma, ¿verdad? —

— No. Sin lugar a dudas, esta es la solución que LiZA ha encontrado. Habrá bajas limitadas y los
miembros con mayor probabilidad de éxito son… —

Ante estas últimas palabras, la mirada de Claire volvió al monitor una vez más.

Aparecieron los tres miembros del consejo estudiantil, Claire, Liddy y Erika, así como Hayato y Emile.

— ¿Alguna objeción, Claire Harvey? — Charlotte le preguntó a Claire con una amplia sonrisa.

—… Si esa es la respuesta de LiZA, entonces solo puedo obedecer. Esta es la ley de Little Garden —

— ¿Y ustedes, Kisaragi Hayato y Emile Crossford? ¿Están ustedes dos listos para un despliegue? —

— Eso es… —

Hayato desvió su mirada hacia Emile, a quien también le habían preguntado.

— Vamos a hacerlo. Si algo sucede, estaré allí para ti —

— Está bien… entiendo —

Con las palabras de apoyo de Emile, Hayato asintió.

— ¿Eso significa que estás listo? —

— Sí —

Esta vez, él asintió con mucha más fuerza.

— En ese caso, como capitán de Little Garden, sigue mi orden. Primero, Chris: ¡envía una solicitud al
equipo de mantenimiento para comenzar los preparativos especiales de transporte! — declaró Claire.

— Entendido. Contactando con la tripulación de mantenimiento del aeropuerto. Urgente: solicitando


preparaciones especiales de transporte aéreo WL-03 —

— Liddy Steinberg, Erika Candle, Kisaragi Hayato y Emile Crossford, abordarán el WL-03 junto a mí.
Alisten sus Variable Suits, hagan los ajustes necesarios y prepárense para salir. Nos reuniremos en
esta sala de operaciones en diez minutos, a las 19:22 horas. Charlotte Dymandias, usted proporcionará
asistencia cuando sea necesario. Todo el personal restante debe analizar el UNKNOWN y
proporcionar información —

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Hayato y los otros abordaron el avión privado Little Garden y se dirigieron al archipiélago Zwei donde
había aparecido el Savage.
P á g i n a | 138

Normalmente, los Slayers eran transportados en helicóptero, pero, presionados por el tiempo,
utilizaron el WL-03, un avión de despegue vertical con rotor de inclinación, propiedad de Warslan
Company y estacionado en Little Garden.

Dentro de su extravagante fuselaje había una sala de reuniones informativas, que consistía en una
oficina, un salón y una sala de comunicaciones, dormitorio, enfermería, un taller para afinar a los
Hundred, una habitación para el mantenimiento de los Variable Suits y una ducha.

A Claire, como capitana de Little Garden, se le concedió el uso personal de este avión. A bordo
estaban su piloto y su tripulación y otros siete: los cinco Slayers, los tres miembros del consejo
estudiantil y los dos estudiantes de primer año, así como la tecnóloga principal Charlotte y su
asistente Mei Mei.

— Todo el mundo parece listo para la batalla —

Después del despegue, Hayato y los demás ajustaron sus Variables Suits y procedieron a reunirse en
la sala de reuniones.

Estaban a punto de elaborar un plan de acción.

El CIC11 aquí era más pequeño que la sala de operaciones de Little Garden, pero de diseño similar, con
una gran pantalla instalada en su interior.

— Muy pronto, las cinco personas recomendadas por LiZA anteriormente, se enfrentarán a los
Savage— dijo Claire, mirando a la pantalla junto a los otros miembros del consejo estudiantil.

Mostraba un mapa de una isla, con la ubicación actual de cada Savage claramente indicada.

— La primera oleada será ejecutada por nosotros, el equipo del consejo estudiantil. Eliminaremos el
tipo normal en la parte superior del mapa, designado α (alpha). Una vez que haya sido derribado,
comenzaremos nuestro asalto al objetivo γ (gamma), el tipo desconocido. El equipo de primer año luego
saldrá y comenzará la batalla con el objetivo β (beta), el tipo normal restante —

— ¿Por qué los dos equipos no salen al mismo tiempo? — preguntó Emile.

— Porque no tienes experiencia luchando contra los Savage — respondió Claire rotundamente.

— Los movimientos Savage se diferencian drásticamente de los de un humano: si no estás


familiarizado con esos movimientos, solo sufrirás lesiones innecesarias. Por lo tanto, el grupo del
consejo estudiantil irá primero, y nuestra batalla les proporcionará una referencia —

— Así que esta es la estrategia propuesta por LiZA, eh… —

En el murmullo de Hayato, un zumbido profundo hizo eco y el color de la pantalla cambió. Las letras
blancas sobre un fondo rojo muestran la palabra NEGATIVO.

— Negativo, eh… —

— El plan es aproximadamente idéntico al ideado por LiZA, excepto que el punto que Emile-sama acaba
de plantear fue cambiado por Claire-sama debido a la preocupación por Hayato-sama y Emile-sama —

La explicación de Mei Mei causó que Claire se sonrojara.

11
Centro de información de combate.
P á g i n a | 139

— E-eso no es todo. Si los estudiantes de primer año resultaran gravemente heridos, sería un golpe
para Little Garden y como Presidenta del consejo estudiantil… —

— Bien, entonces, comencemos nuestros preparativos, ¿de acuerdo? —

Charlotte se río a carcajadas.

Sin valor, Claire continuó con la reunión de estrategia.

—… Si logras derrotar el tipo normal β, podemos considerar que la misión está completa —

— En otras palabras, no debemos involucrarnos con el UNKNOWN… —

— Sí, su único oponente será el consejo estudiantil. En lugar de un combate real, piensen que hoy es un
día para ganar experiencia de combate —

— ¿Estarán realmente bien por ustedes mismas? Ese Savage es enorme, y se ve muy fuerte… —

— ¡No nos tomes a la ligera, Emile Crossford! Hasta hoy, innumerables Savage han caído ante nosotras,
un gran número de los cuales también eran de tipo desconocido — replicó Liddy, irradiando confianza.

Claire habló a continuación.

— Dejé el UNKNOWN a nosotras que tenemos experiencia. LiZA probablemente está de acuerdo en
que la posibilidad de su exterminio es mayor con nosotros—

LiZA no refutó sus palabras.

La tripulación de la WL-03 informó a continuación.

— Claire-sama, ahora estamos por encima del archipiélago Zwei. Hemos confirmado la presencia de un
Savage a las 3 en punto —

— Proyéctalo en el monitor principal —

Después de unos pocos toques rápidos en el teclado de Chris, la imagen de un Savage se mostraba en
el monitor principal.

— La imagen que vimos anteriormente era el UNKNOWN, pero este es un tipo normal. Utilizando
nuestras designaciones anteriores, este es el objetivo α — agregó Mei Mei de manera útil.

Era aproximadamente de tres a cinco metros de altura, casi del mismo tamaño que el Savage que
Hayato que había encontrado una vez antes. Ella continuó:

— En la actualidad, los ataques de UNKNOWN son idénticos a los de un tipo normal: ataca con sus dos
garras afiladas y dispara rayos laser desde su cabeza. Por lo tanto, se ha determinado que el
UNKNOWN es un Trenta y en adelante se hará referencia como tal —

—… Entendido. En ese caso, empecemos —

Claire se dirigió a la salida de la sala de reuniones.

Sus dos compañeras miembros del consejo estudiantil la siguieron.

— Síganme por favor —

Presionados por Erika, Hayato, Emile y Charlotte la siguieron rápidamente.


P á g i n a | 140

Llegaron a una escotilla.

A su lado había una puerta etiquetada como Inflamable. Cuando Erika la abrió, reveló un extenso arsenal
de armamento alineado.

La mayoría eran armas pesadas. Erika tomó un arma gigante con nueve barriles, la mitad de alta que
ella, y la apoyó sobre su hombro.

— Eso es… —

Charlotte, notando la sorpresa de Hayato ante la pantalla, abrió la boca para hablar.

— El diseño del lanzacohetes desarrollado por el Imperio Weimar se ha mejorado, lo que ha resultado
en este Fliegerfaust. Es un arma de artillería capaz de disparar nueve cohetes a la vez —

Por supuesto, no usaba cohetes normales. Como arma anti-Savage, sus cohetes fueron cargados con
una mayor cantidad de pólvora en comparación con sus contrapartes más típicas.

— Supongo que sabes que originalmente, antes del desarrollo de los Hundred, los Savage eran
reprimidos con armamento de proyectiles, ¿verdad? —

— Eso ya lo sé, pero… —

— Entonces esto irá rápido. La artillería puede infligir daño, aunque sea leve, y lanzar una cortina de
humo que puede servir de camuflaje, y todo eso sin consumir ninguna Energía. Cuando se trata de un
ataque preventivo, son la opción óptima. La preservación de la Energía es primordial —

Cuando la explicación de Charlotte llegó a su fin, una ráfaga helada sopló a través del interior del WL-
03.

Erika había abierto la escotilla.

— El ejército de François ya está evacuando, ¿correcto? —

— Afirmativo. No hay firmas de calor dentro de un radio de 300 metros del Savage α —

Mei Mei respondió a la pregunta de Erika.

—… Entendido. Entonces comienza la operación —

Con eso, Erika saltó de la nave, viéndose completamente acostumbrada a esta acción.

Ajustando rápidamente su postura en el aire, instaló el Fliegerfaust, apuntó, y… apretó el gatillo.

Con un fuerte rugido, nueve cohetes fueron lanzados, lanzando estelas blancas a través del cielo
mientras se dirigían hacia el Savage objetivo.

— Liddy, me voy —

— Sí, Claire-sama —

Momentos después, al ver una nube de polvo girando en el aire con un estallido explosivo, Claire y
Liddy saltaron por la escotilla después de Erika.

— ¡HUNDRED ON! —

Alzando sus voces al unísono, extendieron sus armas.


P á g i n a | 141

— ¡HUNDRED ON! —

Erika, que había descartado el Fliegerfaust, siguió su ejemplo y se bañó en una luz amarilla.

— El Hundred de la vicepresidenta-megane tiene una forma inusual, ¿no es así? ¿Qué es eso
exactamente? — murmuró Hayato sin pensar.

Las armas que pertenecían a la Presidenta, a Liddy, a Emile y a él mismo no habían cambiado con
respecto a cómo habían aparecido durante sus duelos. Esta, sin embargo, fue la primera vez que vio el
de Erika. Lo que se había manifestado en su mano parecía ser una cadena de color rosa.

— Su arma es del tipo Arsène y se le ha dado el nombre Everlasting. Erika puede expandirlo y
contraerlo, así como controlar su dureza a voluntad — respondió Charlotte a la pregunta de Hayato.

— Por supuesto, también es posible atrapar el Savage con él y, al contraerlo, inflige daño. Mira —

Hayato se volvió para mirar la batalla, ahora en un monitor montado en el techo.

El Savage, golpeado por el bombardeo de cohetes, agitó sus dos garras afiladas mientras levantaba
una voz algo apagada. Sin embargo, solo cortaba aire…

El tipo normal α había comprobado la existencia de su enemigo, pero no parecía tener una idea precisa
de sus movimientos, probablemente debido a la cortina de humo lanzada por el ataque de Fliegerfaust.

Erika arrojó el Everlasting de su mano.

Se expandió a medida que se dirigía hacia su objetivo, inmovilizando su cuerpo.

— ¡Claire-sama, ahora! —

Erika, que desde entonces había tocado tierra, apretó aún más el agarre que Everlasting tenía sobre el
Savage.

Cuando ella aterrizó, Claire Harvey apuntó.

Las seis armas flotantes, que se habían desplegado a su alrededor, se combinaron para formar el
Buster Cannon.

Esta era la misma arma que le había disparado a Hayato durante su duelo.

— Claire está apuntando al núcleo ubicado en su cabeza — agregó Charlotte en una explicación.

Como se podría esperar de algo conocido como el caparazón de acero, la cubierta que cubre la
superficie del cuerpo de un Savage era increíblemente dura. Lo que había detrás era el núcleo, el
análogo Savage de un corazón humano. En consecuencia, la coraza que protege el núcleo era más dura
que cualquier metal encontrado en la Tierra. Armas y balas hechas de metal ordinario difícilmente
podrían rayarlo.

—… Pero si está en el extremo receptor de un ataque de un Hundred y Energía, es una historia


diferente. La destrucción de su núcleo es todo lo que se necesita para poner a un Savage de rodillas.
Sólo mira —

— ¡Cómete esto! —

Ella disparó una densa masa de Energía en el Savage, impactando su cabeza, como estaba previsto.

El cuerpo del Savage fue sacudido por una explosión.


P á g i n a | 142

— ¡Se confirmó la destrucción de la coraza! — dijo la voz de Mei Mei desde el WL-03.

Esto se transmitió al equipo de Claire a través de la función inalámbrica del Variable Suit.

— ¡Voy a terminar esto! —

Después del ataque de Erika y Claire, Liddy insinuó que era su turno. Ella asumió la postura de ataque,
usó su Energía para acelerar y cargó hacia el Savage.

Levantándose del suelo, voló en el aire.

Levantó la lanza por encima de la cabeza y apuntó al núcleo expuesto.

— ¡Este es tu fin! —

Envió la parte puntiaguda de Midgardschlange hacia abajo y dejó que la gravedad se afianzara.

Desafortunadamente, como era de esperar, no era solo la coraza lo que era difícil, también lo era el
núcleo. Se agrietó, pero no se rompió.

Midgardschlange sin embargo, aún no estaba revestido con Energía.

— Si no se destruye fácilmente después de esto, ¡los estudiantes de primer año seguirán tomándonos
a la ligera! ¡UOOOOOOOOOOOOOOOOO! —

Liddy gritó mientras llenaba de Energía a su arma. La hoja comenzó a girar como un taladro, y su punta
se clavó profundamente en el núcleo.

El enemigo soltó un grito apagado.

Su núcleo se volvió marrón rojizo y se rompió.

Derrumbándose, el Savage se desplomó en el suelo.

— Lo hicimos, ¿no? — Claire murmuró con satisfacción.

— ¿Vieron eso, estudiantes de primer año? ¡Esa es la verdadera fuerza del consejo estudiantil! —

Liddy, jadeando pesadamente, saltó del cuerpo del Savage y aterrizó en el suelo, apuntando con su
dedo índice al WL-03.

— Es el turno de ustedes muchachos. ¿Están preparados? —

Una transmisión de Claire llegó a Hayato y los demás, quienes habían estado observando las cifras de
los miembros del consejo estudiantil en el monitor.

—… Sí —

Cuando Hayato estuvo de acuerdo, Emile le dio una palmada en el hombro con vigor.

— Salgamos también, Hayato —

— Salir… tú… —

— Emile-sama, como puede ver, este avión todavía está en mitad de descenso. Por favor, resista por
otros tres minutos — dijo Mei Mei, haciéndose eco de la sorpresa de Hayato.

La espera, sin embargo, no tuvo parte en los planes de Emile.


P á g i n a | 143

— Un solo Savage es todo lo que se necesita para destruir la ciudad. El tiempo es un lujo que no
tenemos, ¿sabes? —

— ¿No me digas que planeas saltar como lo hizo la Presidenta? —

— Sí, eso es exactamente lo que voy a hacer —

Emile asintió con indiferencia.

“Esperaba que solo estuviera bromeando, pero ella va en serio…”

Sonriendo irónicamente, Hayato miró fuera de la escotilla aún abierta.

Una infinita extensión azul lo saludó. Estaba a unos 100 metros del suelo.

— Ya viste como la Presidenta y los demás hacían esto antes, ¿verdad? Siempre y cuando utilices tu
Hundred correctamente, no deberías tener ningún problema para aterrizar. Eso les mostrará que
podemos hacer esto —

— ¿Espera, oye…? —

Emile de repente abrazó a Hayato, de pie delante de la escotilla, desde atrás.

Con ese peso, Hayato se dejó caer por la puerta.

— ¡¿UWAA…?!—

Con el viento corriendo contra el cuerpo, instintivamente cerró los ojos.

— ¡Hayato, necesitas desplegar tu Hundred! —

— ¡Ya lo sé! —

“Si no lo hago, estoy muerto”

Alcanzando las reservas más profundas de sus pulmones, aulló:

— ¡HUNDRED ON!—

De alguna manera había logrado desplegar su Hundred.

Su brazo derecho estaba completamente envuelto por protectores y Hien se materializó en su mano.

— Eso estuvo bien, ¿no? Luego, utiliza tu Energía para suavizar el impacto de tu aterrizaje. Si fallas,
tus piernas probablemente se romperán, ¿de acuerdo? —

— E-está bien…—

— Está bien, voy a desplegar el mío ahora, ¿de acuerdo? —

Emile, habiéndose separado de la espalda de Hayato, sacó su Hundred de su escote y le ordenó que se
desplegara.

— ¡HUNDRED ON! —

Con esas palabras, Arms Shroud rodeó el cuerpo de Emile. Lo que apareció a continuación no fueron las
armas flotantes que había visto antes, sino dos torretas grandes y largas.
P á g i n a | 144

— Los usaré para asestar un golpe fuerte como la vicepresidenta-megane acaba de hacer. Eso debería
evitar que se mueva por un instante, y después de lanzar una cortina de humo, no debería poder seguir
nuestros movimientos —

Emile preparó sus dos torretas y las cargó con Energía.

—… Desde dentro de la cubierta provista por la cortina de humo, apuntas a su núcleo. Si es tu Hien,
deberías poder destruir tanto la coraza como el núcleo con un solo golpe —

— ¡Lo tengo! —

— ¡Está bien, aquí vamos! —

Una vez que terminó de cargar, Emile disparó dos orbes de luz, uno tras otro, al objetivo.

Un orbe golpeó directamente su cabeza como estaba previsto.

El otro golpeó sus pies, pero eso, también, era parte del plan.

Una enorme nube de polvo fue arrojada por las explosiones duales.

Hayato y Emile aprovecharon la oportunidad para aterrizar.

“Ciertamente parece que el enemigo no puede discernir nuestro paradero, eh…”

Inclinándose hacia adelante mientras buscaba a sus enemigos, sus antenas se agitaban repetidamente
de lado a lado.

Al no ubicar ni a Emile ni a Hayato, continuó su alboroto en medio de la ciudad.

Dejando a un lado los sensores, su dureza fue el verdadero problema.

— Tenemos que darnos prisa y detenerlo —

Aunque la gente del pueblo había sido evacuada hacía mucho tiempo, cualquier daño adicional que se
hiciera a la ciudad aumentaría drásticamente el tiempo necesario para reconstruirla.

“Supongo que deberíamos comenzar el plan entonces, eh…”

Hayato despegó del suelo con energía.

Desde el interior de la cubierta provista por la cortina de humo, saltó en su cabeza, y envolviendo Hien
en su Energía, la atacó con su espada.

¡CLANG!

Con un violento sonido metálico, una intensa vibración subió por su brazo.

— Es incluso más difícil de lo que esperaba…—

Hayato aterrizó en el suelo por un momento.

Aunque había destruido un pedazo de la Coraza, solo la punta de la hoja de Hien había alcanzado el
núcleo.

Le había dejado apenas un rasguño.

“¡Entonces, otra vez!”


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Al decidir sobre un curso de acción, Hayato se preparó para saltar de nuevo, solo para ser visto por un
ojo enorme.

“¡Oh mierda!”

La cortina de humo que cubría el campo de batalla se había desvanecido. Permitiendo que el enemigo lo
encuentre con facilidad.

Adoptó rápidamente una postura de ataque antes de balancear su garra derecha hacia abajo.

— ¡Hayato, esquiva! —

Guiado por esas palabras, Hayato saltó horizontalmente, la garra afilada del Savage se clavó en el
suelo.

Emile comenzó su ataque.

— ¡TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! —

Lo que ella tenía en sus manos no eran las dos torretas de antes.

“… Eso es… ¿esas son tijeras?”

No eran tijeras ordinarias, por supuesto. Tenían un metro de largo, con una gran brecha entre sus
cuchillas. Ella los balanceó, atrapando el brazo derecho del Savage en la brecha entre ellos.

¡OOOOOOOOO!

El Savage chilló de dolor.

Un líquido amarillo fluorescente brotó de la herida y su brazo pinchado cayó al suelo, cortado.

— ¡Hayato, viene otra vez! —

— ¡De acuerdo! —

El Savage agitó furioso su otro brazo sólo para caer presa, una vez más, de las tijeras de Emile.

De nuevo, el líquido fluorescente brotó cuando se cortó su otro brazo.

— ¡Hayato, ahora! ¡Ve por su núcleo! —

— ¡Lo sé! —

Con los dos brazos perdidos, el Savage se levantó en toda su altura, abrió la cabeza y disparó un
bombardeo.

Defendiéndose contra sus acciones, Hayato, que había saltado en el aire, golpeó a su enemigo
directamente con Hien. Esto no solo evitó su ataque, sino que también lo obligó a tirarse al suelo. Sin
embargo, aunque le había causado un daño importante a su coraza, su núcleo aún no se había dañado.

Así Hayato preparó su tercer ataque.

Emile gritó de repente.

— ¡Hayato, muévete! —

Girándose, vio que Emile transformaba las tijeras en sus manos en un arco blanco.
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Un arco sin cuerda ni flechas.

Sin embargo, de repente se irradió con luz blanca y las flechas brillaron con la misma luz que se
materializó en sus manos.

La luz de la energía.

Emile apuntó al centro del núcleo.

— ¡Lo terminaré con esto! —

Emile soltó una flecha de Energía de su arco blanco.

Cortando el aire por la mitad, la flecha voló hacia su objetivo a lo largo de un camino recto y, abriendo
la brecha en la coraza, atravesó el centro del núcleo.

— ¿Lo hicimos…? —

— Sí —

Con una grieta, el núcleo comenzó a astillarse.

Cuando una sonrisa brillante se apoderó de la cara de Emile, ella bajó su arco. La flecha pálida se hizo
cada vez más brillante antes de explotar. El núcleo perdió su resplandor y se hizo añicos.

A medida que se derramaba líquido fluorescente, el Savage β se derrumbó.

Viendo esto, finalmente sintieron la alegría de la victoria.

— Sin embargo, no hay tiempo para disfrutar de esta victoria, ¿verdad? — dijo Emile, su mirada
vagando hacia el otro campo de batalla… donde el equipo del consejo estudiantil peleaba contra
UNKNOWN.

— Ese parece ser el caso, sí… —

Cuando cambió su mirada hacia el equipo del consejo estudiantil, la expresión de Hayato se puso tensa.

Aunque a más de 300 metros de distancia, podían sentir la intensidad de la batalla contra el Trenta.

El Trenta era al menos cinco veces más grande que el Savage que Emile y Hayato habían enfrentado.

Eso solo fue suficiente para hacer que la potencia de fuego de la barrera que soltó de su cabeza
estuviera en otra clase, y cada movimiento de sus garras afinadas levantara violentas nubes de polvo
con un boom acompañante.

Cada garra tenía el tamaño de un Savage normal, por lo que incluso el esquivar era difícil.

— ¡Hayato, ahí! —

Siguiendo el grito de Emile, Hayato vio a Liddy Steinberg lanzarse al aire antes de impactar
fuertemente contra el suelo, golpeada por las antenas de Trenta.

Ella había logrado bloquear con su escudo y erigir una E-Barrier, por lo que cualquier daño había sido
neutralizado.

Sin embargo, su arma desapareció.

—… Eso es… Está sin Energía, ¿verdad? —


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— Sí —

Charlotte dijo a través del Vital Ring, respondiendo a su pregunta.

— Estaba agotada incluso antes de comenzar la batalla. A pesar de que su vitalidad golpeó la
zona crítica, su vida no debería correr ningún peligro —

— Así que es por nuestro duelo… —

Emile se sentía culpable.

Cuando habían luchado en el patio antes, Emile había causado a Liddy una cantidad considerable de
daño.

Aunque había descansado durante el período hasta que llegaron, ese daño, sin duda, había
obstaculizado su restauración de Energía.

— ¡Kuuu! ¡Cómo te atreves a hacerle eso a Liddy! — dijo Claire, antes de ser rápidamente atacada por
la garra de Trenta.

— ¡No te dejaré hacer lo que quieras! —

Erika entrelazó sus cadenas de color rosa a su alrededor en un instante. Por lo tanto, no pudo
completar su swing, pero…

— ¡KYAA…! —

El Savage saltó detrás de ella, el impacto arrojó su cuerpo al aire.

— Esto no puede ser, ¡Es lo suficientemente poderoso como para que Everlasting no pueda
mantenerse…! —

Cuando el Trenta aterrizó, el cuerpo de Erika golpeó el suelo y rebotó dos o tres veces.

Ella había recibido una cantidad considerable de daño por eso. Aunque, a diferencia de Liddy, su arma
aún estaba materializada, su traje estaba desgarrado y la sangre goteaba de su piel expuesta.
Everlasting, que había atado el brazo de Trenta, se rompió en pedazos y desapareció.

Al ver la escena de la devastación, Hayato dijo:

— Deberíamos ir a ayudar, ¿verdad? —

— Sí, yo también lo creo — estuvo de acuerdo Emile.

Su curso de acción fue decidido.

— ¡Unámonos a la Presidenta entonces! —

— ¡Eso no será necesario! —

Justo cuando Hayato y Emile estaban a punto de dirigirse al campo de batalla una vez más, la voz de
Claire salió de sus Vital Rings.

— Ustedes dos permanecerán allí en espera. Dije que Trenta es el oponente del consejo
estudiantil, ¡¿No es así?! —

— ¿Qué estás diciendo? ¡Ahora no es el momento para ese tipo de cosas! —


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Liddy se había derrumbado y Erika se había lesionado… No importaba lo hábil que pudiera ser la
Presidenta, luchar contra ese gigantesco Trenta sola no era tan simple.

Aun así…

— Estaré bien —

Claire se mantuvo calmada.

— Hemos pasado por muchas situaciones similares hasta ahora, ¡y de alguna manera nos las
arreglamos cada vez! —

Una luz intensa fue emitida desde el cuerpo de Claire, quien gritaba.

Mientras se ocupaba de su armamento de cuerpo completo, protectores pesados envolvían su cuerpo y


un enorme propulsor se materializó en su espalda.

Llenando el propulsor con su Energía, ella salió volando.

— ¡PÉTALO! —

Gritando mientras tiraba los brazos, más de diez pétalos salieron disparados de su propulsor.

— ¡Como es que…! —

El Trenta se derrumbó, ensartado por numerosos rayos que fueron disparados desde todas las
direcciones y que levantaban nubes de polvo.

A pesar de eso, Claire no cedió con sus ataques.

Alystherion giró de lado y se combinó en uno una vez más, formando de nuevo el Buster Cannon.

Sosteniéndola con ambos brazos, apuntó al Savage. Parecía que Claire tenía la intención de terminar
esto con el siguiente disparo.

— ¡Te destruiré a ti y la Coraza juntos! —

Sin embargo, ella nunca disparó.

Justo cuando había apuntado al núcleo, brillando desde dentro de la nube de polvo, su objetivo se
movió. ¡El Trenta se había levantado!

Dentro de la nube de polvo, algo brilló.

“¡¿…Podría ser que… disparó?!”

Esto fue inesperado. Desde el otro lado de la nube de polvo, un haz de luz espesa se precipitó hacia
ella.

— ¡… Ku! —

Apresuradamente, Claire dividió el Buster Cannon en sus seis armas flotantes y las colocó delante de
ella en defensa.

Aunque, gracias a sus medidas defensivas, salió ilesa, había perdido el poco terreno que había ganado.

Justo cuando Claire estaba a punto de comenzar su ataque con su Pétalo una vez más…

— Por favor, espera ¡Nosotros también te ayudaremos! — gritó Hayato.


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— ¡Ustedes dos! Les dije que miraran desde lejos, ¿no es cierto? — gritó de nuevo, cambiando su
mirada hacia los dos.

— A juzgar por tu ataque anterior, ¿no será difícil detener los movimientos de este tipo solo con tus
pétalos? Además, las vicepresidentas no están en condiciones de luchar en este momento, así que, ¡por
favor, permítanos ayudar! —

— Pero… —

El argumento de Hayato fue acertado.

Pero Claire, sin embargo, vaciló, con una expresión de preocupación en su rostro.

— Estará bien, no seremos derrotados tan fácilmente. De todos modos, lo haremos con o sin su
permiso, ¿entiende? —

Emile le guiñó un ojo a Hayato.

Una transmisión de Charlotte interrumpió su debate.

— Claire, ¿puedes escucharme? El Trenta es un Savage más problemático de lo que se predijo.


LiZA está de acuerdo en que será difícil obtener la victoria sin que ustedes tres cooperen —

— Podemos hacer esto si luchamos juntos — dijo Hayato, intentando convencer a Claire una vez más.

—… Entiendo —

Después de fruncir el ceño por unos momentos más, Claire, quien se había hundido en un silencio
contemplativo, abrió la boca para enmascarar sus pensamientos.

— Si vas a ir tan lejos para persuadirme, no se puede evitar. Este es el juicio de LiZA, después de
todo, así que luchemos juntos —

— ¡Sí! Gracias. Entonces, Presidenta, distrae a ese Savage gigante con tus pétalos como antes. Lo
bombardearé. Cuando sus movimientos se detengan por el impacto, Hayato cargará. Si eso resulta
insuficiente para destruir el núcleo, disparare también. ¿Cómo suena eso? —

— Bien —

— Entendido —

Hayato asintió, al igual que Claire.

— Está bien, comencemos la operación entonces —

Con la estrategia decidida, todo lo que quedaba por hacer era jugar sus respectivos papeles. Sus
acciones aparentemente declaran este hecho, los pétalos de Claire se dispararon.

— ¡Vayan, Pétalos! —

Claire desplegó sus Pétalos alrededor del cuerpo del enemigo.

Eso atraería su atención a ciencia cierta. El Trenta se enfrentó a los pétalos y comenzó su ataque,
intentando lanzarlos con sus antenas, disparando rayos desde su cabeza una y otra vez.
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Apuntando a su cuerpo ahora indefenso, Emile intentó atacar con su Long Shooter, una forma similar
al Buster Cannon de Claire, formado por su Arms Shroud. Su hocico ya estaba lleno de energía; así que
disparo.

— ¡VAMOOOOOOOOOOOOS! —

La descarga concentrada golpeó directamente el enorme cuerpo de Trenta, deteniendo sus


movimientos.

— ¡Hayato, ahora! —

— ¡De acuerdo! —

Hayato pateo el suelo con todas sus fuerzas, lanzándose al aire como un resorte, lanzó Hien contra la
Coraza de Trenta.

¡GAKIN!

Sus brazos se sentían entumecidos. La coraza que protegía el núcleo era increíblemente dura; el
Savage tipo normal había sido endeble en comparación. A pesar de que su golpe había estado lleno de
Energía, no había hecho ningún daño, en lugar de eso solo dejó una pequeña abolladura.

— ¡Está bien, Hayato! ¡Ahora voy atravesarlo! —

El grito de Emile llegó a sus oídos. Como se acordó anteriormente, ella planeaba seguir con su ataque.
Emile usó su Energía y saltó en el aire.

Transformando Arms Shroud una vez más, el arma que sacó a continuación no era otra que una
guadaña de parca. Ella tenía la intención de atacar al Trenta con él.

Hayato sacó a Hien de vuelta a la mitad del movimiento y abrió algo de distancia.

— ¡TEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE! —

La guadaña de Emile se balanceó sobre la Coraza.

Sin embargo, a su punta afilada no le fue mejor que al Hien de Hayato.

— Ku… ¡esa cosa todavía es demasiado difícil! —

Dio un salto mortal en reversa en el aire antes de aterrizar.

— Emile Crossford, debes saber que, sin embargo, el daño se ha acumulado. En la actualidad, la
integridad de la coraza se encuentra en el 25%. Un poco más y se romperá — se comunicó Erika.

Sus gafas mostraban los datos de Trenta, transmitidos directamente por LiZA, que estaba analizando
continuamente.

— En ese caso, entonces volveré a intentarlo… —

— ¡¿Claire-sama…?! —

El comportamiento de Claire fue completamente inesperado para Emile, Hayato e incluso Erika, quien
había gritado en shock. Claire, ascendiendo en el aire disparando sus propulsores a toda velocidad,
desplegó sus Pétalos una vez más, e inició una tormenta de rayos.
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La embestida presionó al Trenta, probablemente por el hecho de crear una abertura para atacar a su
coraza.

Finalmente, habiendo cerrado la distancia, Claire de nuevo giró Alystherion de lado. Las puntas de sus
seis armas crujían con energía desbordante.

— ¡Te pido perdón por ir a toda velocidad y desencadenar una explosión entera en ti…! —

Vigas poderosas fueron descargadas simultáneamente de cuatro barriles a la vez en un ataque cruel a
la coraza.

— Erika, ¿cuál es la situación ahora? —

— La integridad de la coraza se mantiene en el 13%. ¡Uno, quizás dos ataques más todavía son
necesarios! —

—… Tsk. ¡Entonces una vez más…! —

Haciendo una mueca, ella intentó llenar a Alystherion con Energía una vez más, solo para ser
interrumpida por una alerta de emergencia que sonaba desde su Variable Suit.

—… Eso es… una mentira, ¿verdad…? —

La sangre se drenó de la cara de Claire, porque la advertencia había informado una escasez de energía.

En una situación normal, esto no habría sido problema…

Sin embargo, esta situación era todo menos normal.

Aunque su situación no era tan extrema como la de Liddy, quien se había batido en duelo hacía poco
tiempo, la Energía que había gastado en el duelo el otro día aún no se había recuperado por completo.
Aunque ya había sido notificada de la situación durante su mantenimiento cuando se cambiaba.

— ¡Claire-sama, esquive! —

El dolorido grito de Erika la devolvió a la realidad, pero las tijeras de Trenta ya estaban justo delante
de ella.

No había tiempo para esquivar. Además, con su Energía agotada como estaba, volar el cuerpo masivo
frente a ella tampoco parecía posible.

“Es esto… ¿mi fin?”

Cuando el pensamiento llenó su mente, justo antes de que la alcanzara…

— ¡¿Estás bien—?! —

Lo siguiente que escuchó fue esa voz.

— Kisaragi… Hayato… ¿por qué lo hiciste…? —

— ¿Qué quieres decir con por qué? Estamos en esto juntos, así que es natural que te ayude,
¿verdad?—

Hayato había descargado su Energía bajo sus pies, lanzándose hacia Claire con una velocidad extrema.
Al tomar su cuerpo en sus brazos mientras volaba, se las habían arreglado para evitar el ataque del
enemigo por un pelo de ancho.
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— Y lo aprecio, pero ¿qué pasa con esta pose y tu mano…? —

— ¿… Eh? —

Ante las palabras de Claire, su rostro se puso rojo, Hayato se dio cuenta repentinamente de dónde
estaban sus manos. Su mano izquierda estaba tocando su trasero y su mano derecha estaba agarrando
su pecho con fuerza, otra vez.

— ¡WAA, lo siento!—

Inquieto, Hayato soltó su mano de su pecho. Su rostro aún se tiñó de color carmesí profundo, Claire
murmuró:

— ¿Por qué siempre me arrebatas todas mis primeras veces…? —

— ¿Primera vez…? —

— Cargarme como princesa… siendo forzada a semejante apariencia, quiero decir que… —

Claire frunció los labios, haciendo pucheros.

Si la vieran en este estado, siendo llevada por un hombre de esta manera, no creía que pudiera
manejar la vergüenza. Era, por supuesto, la primera vez en su vida que había estado en brazos de un
hombre así.

— No, eso es… ya sabes. ¡Ahora no es el momento de pensar en cosas así…! —

— ¡Es tu culpa…! —

— ¡Es por eso que dije que lo siento mucho! —

Cuando Hayato intentó disculparse una vez más, la expresión en el rostro de Claire de repente se
convirtió en sorpresa.

— Kisaragi Hayato, ¡viene un disparo! —

Mirando por encima de su hombro a sus palabras, vio que Trenta abría la cabeza. Hayato
inmediatamente comenzó los preparativos para esquivar el rayo entrante, pero se congeló cuando
Erika interrumpió.

— ¿Puedes escucharme, Kisaragi Hayato? ¡Por favor bloquea el rayo del Trenta con tu barrera!
¡Está en trayectoria hacia el aeropuerto del archipiélago de Zwei! —

— Espera, eso es… —

— Si esquivamos, el aeropuerto será impactado en nuestro lugar — Claire murmuró en su oído — Pero,
Kisaragi Hayato, si eres tú, deberías poder detenerlo —

—… No sé si es posible o no, pero al menos tengo que intentarlo —

Si recordaba correctamente, muchas personas deberían haber sido reunidas allí. En otras palabras,
probablemente habría muchas víctimas si era golpeado directamente.

— ¿Por qué estás tan preocupado? Cuando neutralizaste mi ataque durante el duelo, empleaste una N-
Barrier, ¿no es así? Si implementas una ahora, deberíamos estar bien —
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— Creo que ya mencioné esto una vez antes, pero eso no fue algo que hice conscientemente. No estaba
bien entonces, después de todo… —

—… Ahora que lo mencionas… —

Parecía haber recordado su conversación en el hospital. Claire frunció el ceño con preocupación.

— Entonces, ¿qué vas a hacer, Kisaragi Hayato? —

— Incluso si se trata de una demanda irrazonable, no es como si pudiéramos huir, ¿verdad? —

Hayato se volvió hacia el Trenta, extendió la mano y trató de formar una E-Barrier.

— ¡Ku! —

El deslumbrante haz de luz golpeó a la E-Barrier. El impacto fue tan violento que una intensa presión
golpeó su cuerpo.

— Maldita sea, así… —

Si este rayo abrumador atravesara su E-Barrier, sus cuerpos serían los siguientes. Si eso ocurriera,
no solo no protegería el aeropuerto, ni él ni Claire estarían a salvo. Una gota de sudor corrió por la
frente de Hayato.

— Kisaragi Hayato, déjame ayudarte —

Estaba sorprendido por la voz.

— También derramaré mi Energía y fortaleceré tu barrera. ¡Eso debería ser suficiente para evitar el
ataque! —

— Pero no te queda mucha energía… —

— No es que no me quede nada. ¡Si hacemos esto juntos… se puede hacer…! —

Claire extendió su mano izquierda para unirse a la derecha de Hayato, y dejó que la Energía restante
fluyera hacia su E-Barrier.

— ¡Aquí vamos, Kisaragi Hayato! —

— ¡…De acuerdo! —

Hayato, también, dejó que su Energía fluyera hacia la E-Barrier sin detenerse.

Entonces, el rayo del enemigo fue desviado hacia el cielo, por un lado, y hacia el mar por el otro.

— Lo hicimos, ¿no? —

Claire sonrió.

— Gracias. Estamos a salvo gracias a usted, Presidenta —

— Realmente no traté de salvarte o algo así. ¡Hice esto para proteger el aeropuerto…! —

A regañadientes, Claire lo refutó con fuerza mientras una gran cantidad de sudor corría por su rostro.

—… ¿Ya casi no tienes Energía, supongo? —

— Sí. Aunque no es al punto de que no pueda mantener mi arma, es un hecho que estoy en mi límite —
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Habiendo gastado principalmente la Energía que le quedaba para reforzar la E-Barrier, no le quedaba
casi nada. Ella se apoyó contra él.

— Lo siento, es porque no soy suficiente… —

— Hablando de eso, me pregunto si podrías aterrizar pronto… E-esa mano ha estado tocando mi
trasero desde hace tiempo… —

— ¡UWA! ¡Lo siento! —

Hayato aterrizó a toda prisa. Asaltando al Trenta desde el cielo con sus armas flotantes, Emile
interrumpió.

— Sabes, Hayato… Tú y la Presidenta seguramente han estado pasando un rato increíble… —

Su voz, por alguna razón, podría sentirse como molesta.

— Un rato increíble… ¿de qué estás hablando…? —

— ¡Emile Crossford, no te distraigas! — exclamó una frenética Erika a través del Vital Ring.

— ¿Eh…? —

Emile se dio cuenta repentinamente de que el Trenta la estaba atacando con sus manos de tijera.

— ¡Maldición!—

Sus ataques tenían la intención de impedir los movimientos del Trenta, pero su posición aérea, en
cambio, había sido contraproducente en ella. En esta situación, sería difícil ejecutar maniobras
evasivas de fracción de segundo.

— ¡EMILIA! —

Hayato gritó su verdadero nombre sin pensar.

El recuerdo de hace diez años, cuando Emile había sido atacado por un Savage, dejando una herida en
su pecho, cruzó por su mente. Emile, por supuesto, no tuvo la oportunidad de protestar. Claire y los
demás observaron la situación de Emile como un hechizo de terror, sin tiempo para procesar lo que
acababa de ocurrir.

— ¡Mierda! —

Con un estallido de energía, Emile logró evadir su garra afinada. Sin embargo, las pinzas de su otra
mano se cerraron ineludiblemente.

— No hay nada que pueda hacer, eh… —

Arms Shroud, que cubría el cuerpo de Emile, ya era delgada y se estaba agotando aún más. A medida
que los niveles de energía dentro de su cuerpo disminuyeron, fue incapaz de producir las partículas
necesarias para restaurarse.

En pocas palabras, debido a su consumo de energía, si se utilizara Arms Shroud una vez, quizás dos
veces o, a lo sumo, tres veces más para generar armas, ya no sería suficiente para cubrir su pecho. Su
identidad como chica sería entonces expuesta. Mucho más preocupante aún era la posibilidad de sufrir
una herida fatal sin la protección que ofrecía.

—… ¡KUU! —
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Emile formó un par de escudos de Arms Shroud para defenderse de la ofensiva del Trenta, pero fue
inútil. Con el fin de minimizar el consumo de energía, los había hecho delgados y pequeños. Los escudos
fueron derribados por la afilada garra antes de desaparecer en la nada.

“… ¡Mierda!”

Emile retorció frenéticamente su cuerpo en un intento de esquivar el golpe entrante, con la esperanza
de al menos evitar un golpe directo. Sin embargo…

El sonido de desgarre resonó cerca de su pecho.

— ¡¿… OH NO…?! —

Las puntas de las pinzas de Trenta se abrieron camino hacia su Variable Suit, rasgándolo alrededor de
su pecho. Los senos de Emile, la prueba de su feminidad, salieron de su traje.
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— ¡……! —

Frustrada, se cubrió los senos con una mano, pero había preocupaciones más apremiantes. La otra
mano del enemigo también estaba apuntando a ella.

“Si esto continúa, seré golpeada…”

No podía usar escudos para protegerse de nuevo. Con la energía que le quedaba, solo resultaría en una
repetición de su desgracia anterior.

“… ¿Qué puedo hacer?”

Su enemigo, por supuesto, no tuvo la amabilidad de darle tiempo para decidir un plan de acción. Sin
vacilación ni piedad, el Trenta bajó el brazo. Simultáneamente, una sombra negra se materializó ante
ella.

— ¿Haya… to…? —

Hayato se había lanzado al aire con Energía y, extendiendo Hien horizontalmente, bloqueó la garra de
Trenta que se aproximaba, evitando que alcanzara a Emile.

— ¡Corre, Emile! —

Hayato rugió por detrás con los dientes apretados.

— Pero entonces, tú… —

Incluso para Hayato, retener el brazo de Trenta no era una hazaña simple.

De hecho, el brazo con el que Hayato se aferró a Hien estaba temblando.

— ¡Está bien, solo ve! —

Mientras Hayato gritaba de nuevo… El Trenta empujó de nuevo con fuerza renovada, expulsando a
Hayato y Hien.

— ¡HAYATO! — gritó Emile.

El cuerpo de Hayato, que impactó violentamente el suelo, ni siquiera se movió.

— Hayato, ¿estás bien? ¡HAYATO! —

No importa cuántas veces ella gritó, él no respondió. Sin embargo, un rastro de oro apareció en sus
ojos.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

En ese momento, Hayato recordó los rasgos únicos de un Variant: reaccionando a las amenazas a la
vida de uno, se manifestaban poderosas habilidades. Parecía que estaba en tal situación ahora.
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Mirándose desde el exterior, Kisaragi Hayato se había puesto de pie, frente a Trenta, y estaba
preparando a Hien. Más que eso, ahora estaba con el Full Body Armament.

A pesar de que el individuo en cuestión, sentía que no era más que un espectador en los eventos en
curso. Su conciencia era confusa, y no podía hablar. El paisaje ante él se volvió cada vez más débil
hasta que se desvaneció por completo. Le recordó su duelo con la Presidenta.

Atrapado en una situación similar, su cuerpo estaba experimentando nuevamente el mismo fenómeno.

“Oh mierda, así…”

Probablemente haría un alboroto como lo había hecho durante el duelo. Intentó contenerlo de alguna
manera, pero en vano. Su visión se ennegreció y su mente se puso en blanco. Su sentido del oído se
volvió sordo. Todo lo que podía escuchar era el sonido de su corazón latiendo fuerte en sus oídos.

“Maldición…”

Desesperadamente, trató de aguantar, pero fue una batalla cuesta arriba. La naturaleza feroz de lo
que se desbordaba desde lo profundo de él lo tenía agarrado, y liberarse no era una cosa fácil. Más y
más lejos su conciencia vagaba…

— ¡NO PUEDES, HAYATO! ¡Resístelo! —

A pesar de los frenéticos gritos de Emile, la conciencia de Hayato no regresó. Sus ojos eran de un
dorado brillante y su aura bestial sugería que estaba a punto de cargar contra el Trenta en cualquier
momento.

—… Esto es por Hayato… no hay otra manera…— murmuró Emile.

Su pecho ya estaba expuesto, por lo que no había necesidad de dudar. Era demasiado tarde para
ocultar su identidad como chica.

“Hayato, por favor vuelve…”

Con una oración desesperada, Emile Crossford, no, Emilia Hermit, posó sus labios sobre los de Kisaragi
Hayato.

— Eh… —

Hayato se sintió regresar lentamente.

“Esto es…”

Su visión fue la siguiente en recuperarse, revelando el rostro de Emilia. La sensación de un beso lo


alcanzó después de eso.

Kuchukuchu sonaba entre sus labios.

— Nn, fuu… —

Finalmente, sus lenguas y labios se separaron.

— Estás bien ahora, ¿verdad? —

— ¿Por qué estás…? Y, eso… —


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La mirada de Hayato se volvió hacia el pecho de Emilia, sonriéndole dulcemente. Los cortes en su
Variable Suit claramente revelaron su género.

— Está bien, no estoy herida —

— Pero… —

— Sé lo que quieres decir. Pero ahora no es el momento de preocuparse por si soy un chico o una
chica—

Emilia levantó la mirada para mirar al enemigo.

— Ese ciertamente parece ser el caso… —

Hayato, quien había desviado su mirada hacia su enemigo, entendió la situación de un vistazo. Un
segmento de su cabeza se había abierto y brillaba. Estaba a punto de atacar.

—… ¿Qué hacemos? —

— No hay que preocuparse; Ahora tienes acceso a la N-Barrier —

— Ya veo, yo… —

Ahora que ella lo mencionó, comprendió que un gran poder se desbordaba de sus profundidades. Dadas
las palabras de Emile, probablemente estaba en un estado donde sus habilidades de Variant habían
despertado. En cualquier caso, ahora también estaba envuelto por su Full-Body Armament.

—… Después de que anules su rayo, aprovecha la oportunidad para atacar con Hien. Si tiene tu Energía,
definitivamente, definitivamente podrás destruir su núcleo —

—… Lo tengo —

Eso no sería un problema.

Mientras Hayato estaba en el proceso de armar su determinación de triunfar sin importar qué, el
Trenta lanzó su ataque.

— ¡HAYATO, AHORA! —

Hayato desplegó una N-Barrier para protegerse a sí mismo y a Emilia y bloqueó el ataque.

Como estaba previsto, su ataque fue completamente neutralizado.

— ¡De acuerdo! —

Ahora tenía que presionar. Continuando con la estrategia descrita, Hayato saltó del suelo y se acercó
a su objetivo.
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El Trenta apuntó a Hayato y soltó otra ráfaga, pero Hayato quedó ileso debido al despliegue de la N-
Barrier.

Pasando a través de la luz, se acercó al Trenta. Levantando a Hien muy por encima de su cabeza, su
Energía entró en ella, haciendo que se iluminara con una brillante luz blanca azulada.

Se expandió continuamente hasta que finalmente alcanzó un tamaño a la par con el Trenta.

— ¡OOOOOOOOOOOOOOOO! —

Hayato llenó Hien hasta el borde con su Energía, y cortó a su objetivo.

— Eso debería ser suficiente, ¿no? — murmuró Charlotte desde su punto de observación a bordo del
WL-03.

Seguido de sus palabras apareció un destello cegador.

Hien, lleno de Energía, atravesó la coraza y el núcleo con facilidad, cortando completamente a través
del caparazón de acero.

El cuerpo de Trenta se derrumbó y se dividió en dos, cayendo al suelo con un estruendo retumbante.

El núcleo, que había perdido su luz, y ahora se estaba volviendo un marrón rojizo, se rompió en
pedazos.

Desde el colosal cadáver del Trenta, un vasto océano de líquido fluorescente fluía y se acumulaba en
un gran charco en el suelo.

De pie allí estaba Hayato, jadeando pesadamente. Hien y su maestro habían recuperado su apariencia
habitual.

— ¡Lo hiciste, Hayato! —

Llamándole, Emile abrazó a Hayato.

— Con eso, se acabó, cierto… —

— Sí, nosotros… Hayato lo derrotó —

— Ya veo… —

Cuando una expresión de alivio se reflejó en su rostro, sus piernas comenzaron a temblar.

Además de haber agotado su Energía en el ataque en este momento, los efectos secundarios de sus
habilidades Variant habían comenzado a presentarse, sin dejarlo en condiciones para quedarse solo.

—… Hayato, ¿estás bien? —

— Estoy… no es lo que debería estar diciendo en este momento, ¿verdad…? —

—… Dios mío —

Hayato, que parecía listo para derrumbarse en cualquier momento, fue abrazado rápidamente por
Emilia.

— Lo siento, te estoy causando problemas otra vez —


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— Lo hiciste bien, así que no hay nada de qué disculparse. Usaste correctamente tus habilidades de
Variant y terminaste con el Trenta —

— También es gracias a ti que pudimos hacerlo —

Mientras decía eso, Hayato recordó el beso; su cuerpo se estaba quemando.

La Presidenta interrumpió sus pensamientos interviniendo con una pregunta.

— ¿Qué es exactamente un Variant…? —

La voz atrajo la atención de Hayato y Emilia hacia Claire, parada cerca de ellos, sus mejillas temblando
con agitación. Detrás de ella estaba Erika.

— Y… E-Emile Crossford… ¡Q-qué es eso…! Y antes… h-hiciste tú y Kisaragi Hayato b-be…—

Eso se refería, por supuesto, a los dos bultos en su pecho que ahora estaban expuestos.

— Ummm… ¿podríamos hablar de eso más tarde? Por ahora, ¿no deberíamos celebrar la destrucción
completa del Savage? —

— ¿Crees que vamos a caer en eso? ¡Eso no va a suceder…! —

Cuando Claire trató de obtener algunas respuestas, una voz salió de su Vital Ring.

Fue una transmisión de Mei Mei.

— Claire-sama, todos, ¿pueden escucharme? Confirmé el cese de toda la actividad Savage en


este momento. Con esto, la operación está completa. Realmente, gracias por su duro trabajo.
Voy a buscarlos ahora —
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Epílogo

— Entre los ciudadanos del archipiélago Zwei, el personal del concierto y los miembros de la audiencia,
solo hubo víctimas menores, algunas lesiones, pero ninguna muerte —

Habiendo sido así informada por Mei Mei a su regreso a la WL-03, Claire dejó escapar un suspiro de
alivio y sonrió.

— Así que supongo que hay un lado positivo a todo esto. El hecho de que nadie haya muerto es lo que
realmente importa aquí —

— Los civiles en cuestión han expresado su gratitud por sus esfuerzos. Por favor, mire afuera —

—… ¿Fuera? —

Como Mei Mei había dicho, Hayato y los demás miraron por la ventana.

A pesar de ser difíciles de ver a simple vista, teniendo en cuenta lo pequeños que parecían en la
distancia, estaba claro que una multitud de personas saludaban y gritaban en su dirección. No podían
escuchar lo que decían, pero sus sentimientos fueron transmitidos.

— Ver eso realmente te hace feliz, ¿no es así? Después de arriesgarnos luchando, es realmente
conmovedor —

Era tal como Emile había descrito. Su corazón se calentó por su gratitud y tuvo una sensación de logro.
Esta era la primera vez en su vida que había experimentado tales sentimientos.

“Protegí a esta gente… este lugar…”

Le hizo feliz.

— Es precisamente por momentos como estos, que nos lanzamos al campo de batalla —

Las palabras murmuradas de Claire penetraron profundamente dentro de él.

Más tarde, Hayato, que se había duchado y cambiado a su uniforme escolar, se dirigió al salón junto a
la sala de reuniones con Emile a su lado.

El piso interior estaba cubierto con una alfombra roja, con un gran escritorio que ocupaba el centro de
la ostentosa sala. Las sillas rodearon el escritorio, con un platillo y un juego de tazas de té frente a
cada asiento.

— Me disculpo por la espera —

La puerta se abrió y entro la Presidenta del consejo estudiantil, Claire Harvey. Había sido ella quien
había convocado a Hayato y Emile a esta habitación. Erika Candle se podía ver de pie detrás de ella,
con una bandeja con una tetera en sus manos. Se habían cambiado a sus uniformes escolares al igual
que Hayato y Emile.

— Lo primero es lo primero, ¿debemos tomar un poco de té negro? Erika, lo usual —

— Entendido —
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Cuando Claire se sentó en la silla restante, Erika se abrió camino de asiento en asiento, llenando sus
tazas de té negro.

— ¿Siempre tomas té negro así después de una batalla? — preguntó Hayato, atónito por la atmósfera
tranquila que dibujaba un marcado contraste con el campo de batalla de vida o muerte en el que habían
luchado contra el Savage justo antes.

— El retorno a la vida cotidiana primero requiere un estilo de vida de normalidad al que regresar, ¿no
es así? Es por eso que me tomo un descanso para tomar el té después de cada batalla —

— Por cierto, este té negro tiene manzanilla. El aroma calma el corazón — les informó Erika.

Saborear una taza de té negro después de la batalla también parecía ser un hábito de ella.

— Si me disculpan, tengo otros asuntos que atender… —

Erika, habiendo terminado de servirles el té a todos, colocó la tetera sobre el escritorio y salió de la
habitación.

Hayato le preguntó a Claire:

— ¿Cómo está la otra vicepresidenta? —

— Si te estás refiriendo a Liddy, su resistencia y Energía casi se agotan, pero su vida no corre ningún
peligro. La han colocado al cuidado de personal médico que ha venido a bordo del WL-03 —

Sin embargo, una vez que regresaran a Little Garden, su tratamiento médico continuaría en el hospital.

— La recuperación de sus heridas y la reposición de su Energía tomará algún tiempo. Se requerirá por
lo menos una semana de descanso —

— Lamento oír eso, pero es bueno saber que su vida no está en peligro. Eso es lo más importante —
murmuró Emile, aliviado.

Hayato sintió de manera similar. La condición de Liddy había pesado en su mente.

— Ahora bien, ¿debemos llegar al tema principal en cuestión? —

Una vez que Erika salió de la habitación, Claire devolvió la taza de té a su lugar encima de su platillo y,
encontrándose con la mirada de Hayato, abrió la boca para hablar.

— ¿Y qué sería eso? — preguntó Emile.

— En verdad, hay varias preocupaciones que me gustaría abordar, pero, antes que nada, resolvamos el
asunto del equipo de Seleccionados. Kisaragi Hayato, ¿has tomado una decisión? —

— Una decisión, dices… —

Su pregunta lo atrapó con el pie equivocado.

— Con eso, quiero preguntar si te unirás o no a los Seleccionados. Supuse que ya habías tomado una
decisión al respecto… —

— Eso es… —

Claire estaba en lo cierto.


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Habiendo salvado a otros con su propia fuerza, y siendo agradecido por hacerlo, lo hizo feliz. Además,
gracias a Emile, había logrado controlar sus habilidades de Variant en la batalla con el Savage, que
había sido una de las principales causas de preocupación para él.

Solo eso le hizo confiar en que podía ver las cosas como miembro de los Seleccionados. De hecho,
pensó que le gustaría hacerlo, sin embargo…

— Por cierto, Emile Crossford. Estoy de acuerdo que te unas a los Seleccionados también, si lo
deseas—

—… Bueno… ¿Qué crees que debería hacer, Hayato? — Emile preguntó con una sonrisa brillante.

Luchar contra el Savage fue, por supuesto, algo aterrador, un punto que lo hizo temer.

Sin embargo, su sentido del deber triunfó sobre sus temores, dado que había muchos otros que
buscaban la aniquilación del Savage.

Este sentimiento era seguramente lo que la presidenta había querido decir cuando ella había citado
Obligación de la nobleza. Además, aceptar este deber lo mantendría cerca de Emile. En otras palabras,
no hubo ningún problema. Y entonces…

— Me uniré a los Seleccionados —

— Entonces yo también —

— Muy bien entonces. Podemos discutir los detalles mañana —

Aparentemente complacida, el rostro de Claire se relajó mientras levantaba su taza de té y terminaba


su té.

Erika llamó a la puerta y entró.

— Claire-sama, llegaremos a Little Garden en breve —

— En ese caso, ¿terminaremos las cosas aquí? Por favor, asegúrense de descansar adecuadamente
esta noche. No llegues tarde a las lecciones de mañana. Oh, y una última cosa… —

Respondiendo al anuncio de Erika, Claire se levantó y se volvió hacia Emile.

— Emile, no, Emilia Hermit. Usted debe unirse a nosotros en la sala del consejo estudiantil y aclarar
sus circunstancias —

— Supongo que debía saber lo que venía… —

Emilia Hermit, ella que se había disfrazado como Emile Crossford, suspiró pesadamente, con los
hombros caídos.

– [ hʌ'ndrǝd ] –
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— ¡Nii-san! —

Al desembarcar de la WL-03, en el momento en que Hayato pisó el campo del aeródromo de Little
Garden, escuchó a Karen gritar.

Inestable, se levantó de su silla de ruedas y, con los ojos llenos de lágrimas, se lanzó al pecho de su
hermano.

— Qu… ¿Estás bien levantándote así? —

— Si es solo por un rato… estaré… estaré bien — respondió Karen, empapando su uniforme con sus
lágrimas mientras sollozaba — De todos modos, Nii-san. Dijiste que no estarías peleando… —

— ¿Sabes lo que estaba haciendo? —

Karen asintió.

— Cuando Karen regresó al hospital, mi adivinación demostró un mal presagio, así que le pedí un favor a
Miharu y ella lo buscó por mí. Cuando escuché que habías ido a la batalla, yo… —

Al volverse, vio a Kashiwagi Miharu, la enfermera supervisora de Karen, parada detrás de la silla de
rueda. Probablemente ella había acompañado a Karen aquí.

— Me disculpo. Lamento haberte preocupado —

Hayato acarició la cabeza de su hermana mientras ella sollozaba en su pecho. Por fin, Karen levantó la
cabeza.

—… Entonces demuéstralo —

— ¿Eh…? —

“Ella no estará diciendo…”

— Demuestra que lo sientes por hacerme preocupar —

Karen cerró los ojos y le ofreció la frente. Como había temido, Karen estaba exigiendo un beso en su
frente.

—… Ya entiendo… —

No se podía negar que él la había preocupado. Esa era razón suficiente para complacerla. Con eso en
mente, se inclinó y le dio un beso en la frente, como siempre hacía.

— ¿Mejor? —

—… … Mhm —

— Si… seguro que son un par de hermanos afectuosos, ¿no? — Emile comentó, con expresión rígida.

Hayato se dio cuenta de que Erika y Claire también habían presenciado el beso en este momento.

Erika se sonrojó y tartamudeó:

— ¿Q-qué están haciendo ustedes, hermanos? —

“Mierda, ¿qué acabo de hacer en frente de todos…?”


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La cara de Hayato se tiñó de un rojo intenso, y el ya enrojecido rostro de Karen, que estaba de pie
junto a él, se puso más rojo cada segundo.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

Algún tiempo después, los estudiantes de primer año, incluido Hayato, habían regresado a los
dormitorios mientras que Karen había regresado al hospital. Emilia, sin embargo, no lo había hecho.
Claire la había llevado a la sala del consejo estudiantil para discutir las circunstancias detrás de ella
disfrazando su género, su llegada a Little Garden, así como la naturaleza de los Variants.

Él también era parte del asunto Variant, así que Hayato se había ofrecido a ir también, pero Emile se
había negado.

La razón detrás de su decisión había sido que la razón principal de la investigación había sido el
disfraz de su género y la subsiguiente entrada a Little Garden; hasta el momento, ignoraban el hecho
de que Hayato era un Variant.

Al ver que Charlotte la había acompañado a la investigación, la probabilidad de que Emilia se saliera de
control era mínima, sin embargo, no pudo evitar preocuparse por cómo Claire juzgaría las cosas.
Después de regresar a los dormitorios y lavarse el sudor, regresó a su habitación y se acostó en su
cama, el asunto pesaba en su mente todo el tiempo.

“¿Está realmente bien que no haga nada…?”

La invitación a unirse a los Seleccionados también se había extendido a ella, por lo que era poco
probable que fuera expulsada. Ese pensamiento vino como un alivio, pero no niega la posibilidad de que
se imponga alguna otra forma de castigo.

“… ¿Qué tiene en mente la Presidenta?”

Mientras reflexionaba sobre el tema, su PDA sonó; había recibido un correo electrónico. Hayato se
incorporó apresuradamente y abrió el correo electrónico.

“¡Es de Emile!”

La carta contenía una sola frase: No parece que vuelva pronto. No ofreció respuestas a las
preguntas que le preocupaban, como, por ejemplo, sobre qué habían hablado o qué sucedería a
continuación. Envió un correo electrónico solicitando más información, pero no hubo respuesta.

Decidió quedarse despierto y esperar el regreso de Emile, o al menos su respuesta, pero tal vez
debido al tremendo consumo de energía que acompañaba a sus capacidades de Variant, pronto se vio
atrapado por una ola de letargo, a la que no se pudo resistir.

Hayato se durmió profundamente.


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– [ hʌ'ndrǝd ] –

— Hayato, Hayato… —

Kisaragi Hayato se despertó con una voz que lo llamaba. Sintió una sensación de peso contra su cuerpo,
así como algo suave, algo sedoso y fragante.

“… ¿Qué es esto?”

Con esa pregunta en mente, abrió los párpados.

— Buenos días, Hayato —

— Buenos… espera, ¡¿qué estás haciendo?! —

Al ver a su compañero de cuarto, mirándolo de reojo, Hayato gritó por reflejo.

— ¿Qué dices…? te estoy despertando —

— ¡Eso no es lo que quise decir! ¡Tu ropa, tu ropa! —

Emile no llevaba la ropa de hombres. Por el contrario, ella estaba vestida con una bata de volantes.

En otras palabras, nada menos que Emilia Hermit estaba delante de él.

— ¿Qué pasa con mi ropa? Esto es lo que usualmente usaba para dormir en Gutenberg, ¿sabes?
Charlotte me lo compró ayer. ¿Qué piensas? lindo, ¿verdad? —

— Creo que sí, pero… —

Era terriblemente transparente. Aunque su escote no estaba completamente expuesto, lo que podía
ver ya era lo suficientemente estimulante. Solo eso era más que suficiente para hacer que su corazón
se acelerara.

— Más importante aún, ¿de qué hablaron tú y la Presidenta…?—

Incapaz de evitar mirar, apartó la mirada por completo, distrayéndose al preguntar por el asunto que
había consumido sus pensamientos desde la noche anterior.

— Esto y lo otro, pero para abreviar, me dieron permiso para continuar mi estancia aquí en Little
Garden. Como estudiante del Departamento, por supuesto —

— ¿Cómo un hombre? —

— Sí —

Emile asintió. Eso fue un shock para Hayato; Había esperado que Claire le ordenara asistir como chica.

— Ya veo, así que la Presidenta te dio permiso —

— Charlotte la persuadió. Los términos estipulan que mientras continúe mi permanencia como miembro
de los Seleccionados, se mantendrán callados sobre mi condición de chica. Aunque no todas son buenas
noticias… —
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— ¿Qué pasa…? —

La expresión de Emilia se volvió oscura. Eso lo llenó de preocupación.

— Tengo que salir de esta habitación —

— Oh eso… —

Eso no fue una sorpresa. De hecho, estaba bastante dentro de las expectativas, en realidad.

— Entonces, ¿dónde vas a vivir? —

— Me mudaré a la habitación frente a esta —

— ¿Eh? ¿Está eso bien? —

Se sorprendió sinceramente. Él habría pensado que ella tendría que abandonar el dormitorio por
completo. De esta manera, podrían seguir pasando tiempo juntos.

— Parece que, de repente, exiliar a un estudiante de primer año de los dormitorios y ordenarle que
viva por su cuenta sería demasiado, así que este fue el resultado —

— Creo que tener una habitación para ti de repente se sentiría bastante extraño ya… —

Todos los otros estudiantes de primer año eran dos por habitación; ¿Por qué fueron él y Emile
repentinamente excepciones?

— Como miembro de los Seleccionados, recibo un tratamiento especial. Al parecer, a los otros
miembros de Seleccionados también se les han otorgado habitaciones propias. Fritz ya fue notificado
y me dieron la llave de mi nueva habitación. Solo hay un problema… —

— ¿Cuál es? —

— No debo entrar en la habitación de Hayato. Y no debes entrar en la mía. Esa es una regla férrea. Si
rompemos esa regla, la Presidenta nos ha advertido que seremos castigados… —

Eso parecía solo natural. Sin embargo…

— En ese caso, ¿está bien que estés aquí? —

Una pregunta que parecía seguir naturalmente.

— Mi equipaje está aquí, y necesito retirarlo, así que es lo que se espera, ¿verdad? Además, quería
hablar y verificar tu estado; Char me dijo que debería —

En otras palabras, parecía que le habían dicho que verificara si los efectos secundarios de sus
habilidades Variant habían aparecido o no.

— Hayato, pareces estar sufriendo. Es por eso que necesito cuidar de ti, como la última vez —

— Como la última vez… No quieres decir —

— Ahaha, no, no me refiero a besarte. Pero si te duele, podría cambiar de opinión; ¿Qué piensas? —
bromeó Emile, sonriendo maliciosamente.

— No, yo… estoy bien. Tan saludable como siempre —

— Ahaha, Hayato, te estás sonrojando —


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Habiendo dicho eso, su rubor se intensificó.

Un golpe en la puerta interrumpió sus bromas.

“Oh mier…”

¿Quién era?

Dada la situación, era completamente posible que la verdadera identidad de Emile Crossford estuviera
expuesta. Eso provocó una advertencia dentro de su cabeza.

— Kisaragi Hayato, voy a entrar —

Esa breve oración fue suficiente para que reconociera al propietario de esa voz: la Presidenta del
consejo estudiantil, Claire Harvey. Ella más o menos tenía la autoridad aquí. Abriendo la cerradura de
su habitación, entró ella.

Si la otra parte era Claire, entonces no tenía que preocuparse por que el secreto de Emile fuera
expuesto, pero eso no significaba que pudiera sentirse aliviado. Ella no tenía forma de saber que Emile
estaba actualmente en su habitación.

Por sus posiciones actuales, un tercero vería como si hubieran estado durmiendo juntos. Cuando se
toma en el contexto de la condición que Claire había enfatizado anteriormente, las cosas podrían
ponerse feas.

Desafortunadamente, ya era demasiado tarde para hacer algo.

— ¡Emilia Hermit, ya has violado…! —

Al atrapar a Hayato y Emilia compartiendo una cama, Claire empujó un dedo en su dirección.

Su cuerpo temblaba de ira.

— ¡Compartir una cama! ¡Y esa postura… q-qué descarado…! ¡Ustedes dos necesitan ser castigados, no,
expulsados…! —

— ¡Presidenta, por favor cálmese! ¡Baje la voz…! —

Si alguien escuchó los gritos de la Presidenta antes de que se cerrara la puerta, las cosas podrían ir de
mal en peor.

— ¡C-cierra la boca! ¡De todos modos, ustedes dos apúrense y sepárense…! —

Gritando, la Presidenta se acercó a Hayato y Emile.

— Ya entendemos, así que, Presidenta, por favor, calma… te… —

Hayato, que se había alejado de Emile y estaba tratando de levantarse de la cama a toda prisa, se dio
cuenta de que tenía un pie enredado en las sábanas con su prisa, perdiendo el equilibrio en el proceso.

— ¡¿UWAA…?! —

Se cayó de la cama.

— ¡KYAA! —

Lo siguiente que se pudo escuchar fue el chillido de la Presidenta.


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Su visión se sacudió y se oscureció.

Perdido en la oscuridad, sintió una sensación en sus labios, algo dulce y suave.

“No me digas…”

Recordó este sentimiento de cuando Emilia lo había besado hacía dos días…

— ¡Q-Q-QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE…! —

El grito de Emilia perforó sus oídos. Al abrir los párpados, el rostro enrojecido de Claire Harvey se
reveló ante sus ojos. Levantando la cabeza, Hayato podía ver a Emilia, temblando de rabia mientras
ella apuñalaba un dedo en su dirección.

— ¡HHH-HAYATO, IDIOTA! ¡MUJERIEGO! ¡AUNQUE ESTABAS COQUETEANDO CONMIGO HACE


UN MOMENTO, ESTÁS BESANDO A LA PRESIDENTA! —

Eso lo confirmó. Lo que había sentido hacía unos momentos había sido los labios de la Presidenta.

— Otra de mis primeras veces, tú… —

— Ah, perdón por… —

— Antes de disculparte, primero bájate de mí… —

— S-si… —

Hayato se puso de pie a toda prisa. Claire se sentó en el suelo con la mirada baja.

— Eso… fue realmente solo un accidente, perdóname por favor… —

—… Entiendo —

— Eh… —

— ¡Dije que entiendo! ¡Es por eso que no necesitas disculparte o preocuparte por eso…! —

Su voz se apagó. Este era un desarrollo que no había visto venir; por el contrario, había pensado que
ella estaría indignada, como lo había estado cuando le tocó los pechos durante su duelo. En cambio,
cuando ella levantó la cabeza, él vio lágrimas en sus ojos azules.

Emile parecía tan sorprendida como Hayato.

— Presidenta, seguro es amable con Hayato… —

— Amable… ¿Qué estás insinuando…? Esto es… Bueno, esta vez, realmente fue solo un accidente,
¿verdad? —

— Incluso si lo pones así… De todos modos, ¿qué te trajo aquí en primer lugar? —

— Quería asegurarme de que te habías mudado según las indicaciones y entregarles esta insignia de
Seleccionados al mismo tiempo… P-Pero entonces ustedes dos estaban coqueteando abiertamente… —

— Y si estuviéramos flirteando, ¿qué tiene que ver contigo? ¿Hay alguna regla que prohíba las
relaciones sexuales impuras? —

— ¡No, pero ya prometiste específicamente no entrar a esta habitación, las regulaciones escolares
prohíben explícitamente que las chicas ingresen a los dormitorios masculinos! —
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— En ese caso, ¿por qué estás aquí ahora? —

— Soy la Presidenta del consejo estudiantil, así que está bien. Tengo autoridad ejecutiva sobre el
cuerpo estudiantil —

— ¿Entonces solo está bien coquetear y besar a Hayato si eres la Presidenta? Eso es deshonesto —

— Beso… Como sabes, eso fue un acc… Y es un signo de profundo afecto en Liberia y… Kisaragi Hayato
es el primer miembro del sexo opuesto que he besado, aparte de mis familiares… —

Totalmente avergonzada, la voz de Claire se volvió más suave mientras hablaba, mientras que la
expresión en el rostro de Emilia se volvía cada vez más rígida.

— Hayato —

—… Uh, ¿algo está mal? —

—… ¿No me besarás? — preguntó Emilia, de pie justo delante de él.

— ¿Qué…? ¿Qué estás diciendo en un momento como este…? —

— ¡No te preocupes por eso; solo hagámoslo! ¡Tus labios sobre mis labios! —

Agarrando a Hayato por los hombros, su cara se acercó a la de él.

— Una vez más, ¿qué demonios…? —

— ¡Estabas bien mientras besabas a la Presidenta! Así que no deberías tener ningún problema en
besarme también. De todos modos, cuando te caíste antes probablemente fue por usar tus habilidades
Variant antes, lo cual es una razón más por la que necesitamos hacer esto —

— Esto es diferente… —

— ¡No lo es! —

Hablando objetivamente, simplemente se había tropezado con las sábanas en su lucha para escapar,
pero Emilia no lo escuchó.

“En realidad, ¿por qué se ve tan enojada?”

Hayato no lo entendió.

— Vamos, Hayato. Vamos a besarnos, Si no actuamos rápido, te desmayarás. Si se trata de la entrega


de virus, entonces no es nada indecente, por lo que ni siquiera a la Presidenta le importaría —

— ¡Si me importa! ¿Y a qué te refieres con entrega de virus…? — dijo Claire.

— ¿No te lo dije ayer? Una vez que un Variant ha activado sus habilidades, su condición física se
vuelve inestable. La contramedida más efectiva es la transmisión del virus inactivo dentro del cuerpo
de otro Variant. Es por eso que Hayato y yo nos besamos durante la batalla contra ese enorme Savage.
Hayato y yo nos hemos besado en muchas otras ocasiones también, ¿sabes? —

— Muchas dices… ¡¿Desde cuándo son tres muchas?! — dijo Hayato.

— ¡¿Tres veces?! —

El tono de Claire mostró la pérdida de su frialdad.


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— De todos modos, Hayato; vamos a hacerlo cuatro veces. No perderé ante la Presidenta —

— ¡No te dejaré…! ¡Suelta a Kisaragi Hayato de una vez…! —

Aturdido por la pareja que se había cruzado de brazos mientras se miraban como asesinas, Hayato se
preguntó cómo habían llegado las cosas a este punto. En lo profundo de su corazón, llegó a la
conclusión de que el futuro que tenía ante él iba a estar lleno de problemas.

– [ hʌ'ndrǝd ] –

El último piso de un hotel de primera clase en el corazón de Angel City, la ciudad más grande en la
costa oeste del Estado Federal de Liberia. A través de la ventana ubicada en un lado de la suite, uno
podía mirar hacia afuera desde el rascacielos que, aunque era el final de la noche, seguía iluminado de
manera brillante. Una escena tan impresionante que uno no podía evitar asombrarse.

Sin embargo, una chica no estaba interesada. Sentada en un sofá situado en medio de una espaciosa
sala de estar, ella estaba mirando fijamente un monitor instalado en la pared. La joven tenía una cara
bonita. Estaba vestida con una bata rosa con volantes y estaba agarrando a un pingüino grande y
disecado.

Sin embargo, cuando se trataba del contenido del video que se mostraba en el monitor, ella lo
observaba con cuidado, aun así, no parecía ser algo en lo que la chica estuviera interesada. De hecho,
incluso parecía estar en desacuerdo con su linda apariencia. Veía las figuras de los Slayers que se
enfrentaron contra el Savage que había aterrizado en el Archipiélago Zwei en el corazón del
territorio de François en el Océano Pacífico Sur, tres días antes.

— Soufflé, ¿vendrías un momento? —

Cuando la chica alzó la voz, una mujer con un traje y gafas finas, la imagen de una mujer de negocios,
apareció al instante desde la habitación de al lado. Al igual que con su ropa ordenada, los ojos detrás
de sus gafas no revelaron el menor indicio de fatiga a pesar de la hora tardía. Su apariencia elegante
daba la impresión de que, a pesar del tiempo, todavía estaba en el trabajo.

— ¿Qué puedo hacer por ti, Sakura? —

— La gente que nos salvó anteayer… —

— Eran Slayers de Little Garden —

Mientras ella contestaba, Soufflé, notó el video que se estaba reproduciendo en el monitor, se puso
seria.

— ¿De dónde sacaste esto? — preguntó ella con fuerza.

Las imágenes de Slayers que luchan contra el Savage nunca se pusieron a disposición del público. El
derecho internacional clasificó cualquier material de este tipo y las prohibiciones contra su exhibición
fueron muy estrictas.
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— Fue subido a cybernet —

Colgando sus piernas sobre el sofá, Sakura inclinó su cabeza en dirección a un PDA sobre un escritorio
con un resoplido. El ciberespacio era una construcción que existía sobre la red cibernética. Era un
servicio que permitía que personas de todo el mundo distribuyeran libremente medios de creación
propia, como imágenes, videos y música. En pocas palabras, el video en cuestión fue grabado por un
espectador y subido ilegalmente. Una inspección más detallada del video reveló algunos bordes ásperos
y un movimiento discordante ocasional.

— Eso me recuerda, ¿qué es exactamente Little Garden? —

Soufflé suspiró. La curiosidad de Sakura no tenía límites.

“Qué debería hacer, me pregunto…”

Soufflé debatió si debía o no responder la pregunta, pero llegó a la conclusión de que Sakura podría
encontrar esta información en la red cibernética de todos modos. De hecho, si ella no contestaba,
Sakura probablemente haría eso.

— Little Garden es una instalación militar bajo el control de Warslan Company, contratistas de
defensa con fama mundial. Aparentemente se utiliza como una base avanzada y un centro de
entrenamiento de Slayers —

— No sabrías dónde se puede encontrar Little Garden, ¿verdad? —

— Esa es una pregunta muy preocupante, ¿no? —

— Si incluso tú no lo sabes, entonces este lugar debe ser clasificado, ¿verdad? ¿Es entonces una
instalación militar? ¿No podría encontrar su ubicación en la red cibernética o en un mapa online? —

— No es solo una cuestión de no saber su ubicación. Little Garden es un enorme portaaviones, algo así
como un Megafloat móvil12. Es por eso que no tengo forma de saber su ubicación exacta en este
momento. Me lo imagino navegando por el Océano Pacífico… —

— Quiero ir allí —

— Que quieres… —

Soufflé frunció el ceño, preocupada por la repentina demanda. Sin preocuparse, Sakura continuó su
súplica.

— Por favor, Soufflé. Quiero ir a Little Garden. Quiero agradecer personalmente a los Slayers que
nos rescataron de los Savage. Por eso quiero que me lleves a Little Garden. Tenemos algo de tiempo
libre antes de la próxima grabación, después de todo —

Sakura Kirishima, la idol de fama mundial que proviene del Imperio Yamato, le suplicó a su manager,
Soufflé Clearrail, con una sonrisa diabólica en su rostro.

12
Base flotante.
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Palabras del Traductor

Damas y caballeros, seguidores de Infinit Trad, pueden llamarme Yog Sothoth.

Hace unos meses me uní a este grupo de traductores, coloristas y editores que nos dedicamos a
traerles esta clase de material en idioma español, pues al igual que ustedes amamos el anime y todo
aquello relacionado.

En mi caso, debo decir, nunca antes vi la animación de la franquicia que en este momento estás leyendo
en la pantalla de tu Smartphone o tu computadora. O al menos no antes de traducir éste volumen y el
siguiente. Ni siquiera leí el manga o conocía apropiadamente la historia antes de empezar a traducir.

Parece muy fuera de lugar que siendo el caso, dedique mi tiempo y esfuerzo a traducirla ¿verdad?

Conocí Hundred debido a que el ilustrador de ella, Ookuma Nekosuke, también ilustró otra serie de
novelas ligeras que me encanta, llamada Shinmai Maou No Testament. Automáticamente se convirtió
en mi mangaka favorito gracias a su estilo tan particular. Generosas curvas, miradas expresivas y gran
estilo tanto para fantasía como mechas.

En fin, buscando otros trabajos suyos me encontré con este, y como ya había otro traductor en otro
fansub que se ocupaba de Shinmai (al cual le tengo muchísimo respeto y admiración) supuse que
probablemente esta novela también la estaban traduciendo en otro grupo. Y así era.

Sin embargo, el tipo que se ocupaba de Hundred tuvo que dejar Infinit Trad y el proyecto quedó
abandonado.

Movido por mi curiosidad hacia esta obra, y a que hace años que sigo a Infinit gracias a sus
traducciones de High School DxD, les ofrecí unirme para dedicarme a traducir Hundred.

Con toda honestidad también quiero decir que este volumen no lo considero completamente mío, pues
me basé en gran parte en la primera versión que tenían disponible y me proporcionaron en aquel
momento. Revisé extensamente la traducción en inglés, corregí muchos errores de traducción y
gramaticales, tuve que adaptar a nuestro idioma varias cosas, y aun así les advierto que cuando lean el
segundo volumen habrá algunas cosas que les confundirán.

¿Y por qué? Porque el gringo que tradujo el primer volumen de Hundred no es el mismo que tradujo los
otros 15, así que desde el próximo notarán algunas diferencias. No serán brutales, pues cuando
terminé de traducir el volumen 2 regresé a este para hacer los cambios que me parecieron prudentes.

Espero que puedan disfrutar de los próximos más que del primero, ya que considero que son un poco
más fieles al original y ciertamente la historia va al alza en cuanto a… todo, básicamente.

Sé que entre ustedes muchos ya se comieron los spoilers acompañados con papas y refresco, igual que
yo, así que les pido que por favor no le cuenten a los que desconocen el final, quizá pueda conseguir
nuevos lectores que quieran saber cómo terminó el anime. O si ya lo saben, al menos que estén
dispuestos a pasarse por aquí a conocer a fondo la historia tanto como yo.

Agradecimientos a ustedes lectores.

Yog Sothoth
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Aquí pueden ver a la enfermera Miharu, acompañada por la


Reina, personalmente mi favorita. Agradezco a Max
Destroyer por la imagen a color de Emilia.

Yog Sothoth

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