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ABACHIAN, Juan Carlos.

“El Armenio”Abachian tenía 26 años y era


estudiante de Derecho en la Universidad Católica Argentina (UCA) de Mar
del Plata. Militaba en Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros.
Perseguido, siguió sus estudios en La Plata y en esa ciudad fue secuestrado el
7 de diciembre de 1976. Se ganaba la vida en un taller mecánico de chapa y
pintura. Valiente como pocos logró escaparse del campito de Arana pero fue
recapturado por sus captores luego de que impactaran varios itakazos en su
pierna. Pasó por otros centros clandestinos de detención y más tarde fue
asesinado.

ABAD, Ana Catalina. Ana Catalina Abad de Perucca. 25 años. Casada.


Estudiante de Arquitectura. Militante de Juventud Universitaria Peronista
(JUP). Secuestrada en Córdoba el 15 de agosto de 1976 y llevada al CCD “La
Perla” que dependía del III Cuerpo de Ejército; directamente a la sala de
torturas. De allí salió muerta a resultado de los palazos recibidos.
ABAD, Roberto Rodolfo Tomás. Provenía de grupos cristianos post
conciliares. Nació el 27 de febrero de 1953. Trabajaba en la panificadora
Fargo. Militante de Juventud Peronista y Montoneros. Secuestrado-
desaparecido en Florida, provincia de Buenos Aires, el 9 de agosto de 1976.
Su hermano Rómulo Abad trabajó como escenógrafo en la película “Garage
Olimpo”.

ABADI, Carlos Alberto. “Turco”. Militante de Juventud Universitaria


Peronista (JUP). Estudiante de Psicología. Secuestrado-desaparecido el 6 de
mayo de 1977, en Moreno y Alberti –Capital Federal- a la edad de 25 años.
Fue visto en el CCD “Club Atlético” antes de su asesinato. El 18-5-2008 se
colocó, en la vereda del edificio donde vivía, una baldosa en su memoria. Su
hermana Reina y los vecinos de Almagro y Balvanera, lo recordaron con
historias sobre su militancia.

ABADIE, Alberto Juan. Hombre joven y trabajador. Casado y con cuatro


hijos de 12, 8 y mellizos de 10. Al caer Perón es encarcelado para luego
recuperar su libertad y sumarse a la Resistencia. Subteniente de Reserva del
Ejército Argentino. Peronista. Fusilado en La Plata, provincia de Buenos
Aires, luego del frustrado intento del 9 de junio de 1956 (comandado por el
General Juan José Valle), por recuperar la soberanía popular arrebatada por el
sangriento golpe militar de Rojas y Aramburu, protagonizado un año antes. El
diarito peronista “Línea Dura” lo recuerda de este modo: “Su persona en la
fría noche del 9 al 10 de junio sangriento, fue vista en todos los lugares de
lucha. Había colaborado en la preparación del movimiento, hombro con
hombro con el Coronel Cogorno y Rolando Zanetta. Fue así que estuvo en el
Regimiento 7º en Ringuelet, en el comando de la 2º División Militar, como así
también en la estación de ómnibus municipales. Para todos tuvo una palabra
de aliento, un gesto de solidaridad, ni un solo arresto de temor…”. Lo fusilan
pese a estar herido, algo que el reglamento militar impide expresamente. El
atroz hecho lo lleva adelante el Marino Ambroggio, Capitan de Fragata y sub
jefe de Policía que le dice a Abadie: “¡Perro, vas a morir esposado como
deben morir todos los peronistas!”, para luego escupirlo.

ABAL MEDINA, Fernando Luis. Nació en 1948. Era un tipo más bien alto,
flaco, joven y simpático, con cierta áurea aventurera que transmitía una gran
seguridad en sus acciones. Su adolescencia la vivió en el barrio de San Telmo.
Como sus padres (Antonio y Carmen) y sus hermanos, fue parte de la Acción
Católica Argentina y desde los 12 años se integró a la Juventud Estudiantil
Católica (JEC), del Colegio Nacional Buenos Aires, que tenía como asesor al
Padre Mugica. Tuvo un breve paso por la Guardia Restauradora Nacionalista
(GRN). Se ganaba la vida, por entonces, vendiendo libros nacionalistas de la
editorial Pleamar. Estudiando en el Colegio Nacional Buenos Aires
(promoción 64), serán sus amigos y compañeros de curso, Carlos Ramus y
Mario Eduardo Firmenich. Terminó sus estudios en 1964. Comenzó su
militancia concreta conjuntamente con ellos dos, en el grupo católico (JEC),
mencionado anteriormente. En el Chaco santafecino comprobó personalmente
la pobreza en que estaba sumergida gran parte de nuestra población.
Profundizó su compromiso cristiano y descubrió el peronismo. Paralelamente,
a nivel universitario, comenzó a cursar economía política en la Universidad de
Buenos Aires (UBA) donde fundó con otros compañeros la agrupación
estudiantil Movimiento Universitario Popular (MUP). En 1966, participó
como activista político, en la defensa de los derechos de los trabajadores
portuarios en lucha contra la dictadura de Onganía. Fue integrante de los
Comandos “Camilo Torres” dirigidos por Juan García Elorrio. En 1967,
recibió entrenamiento militar en Cuba. Un año más tarde junto a otros
compañeros conforma los Comandos “Juan José Valle”. Fundador de
Montoneros. Es uno de los secuestradores del general Aramburu el 29 de
mayo de 1970. El 7 de septiembre del mismo año cae en combate cercado por
una patrulla de la policía provincial en la pizzería “La Rueda” de la localidad
de William Morris, provincia de Buenos Aires. La militancia partidaria,
recuerda todos los 7 de septiembre, cada año, como “El Día del Montonero”.
El prestigioso periodista y literato Luis Alberto Murray, dirá oportunamente:
“Fernando -católico, nacionalista, peronista- fue amigo mío; sentí su
desaparición visceralmente, como la de un hijo. Por lo mismo, en él
personifico a todos los combatientes –sin excepción- caidos en la lucha por la
liberación nacional”.

ABASTO, Fernando Claudio. Hijo único. Nacido en Santa Fe. Hincha de


River y buen jugador de básquet en su adolescencia. Sus padres se separaron
cuando él era muy chiquito, por lo que vivió con su madre sin tener relación
alguna con su padre. (No va a faltar el boludo que diga que por eso luego, se
hizo guerrillero). Cuando comenzó la escuela secundaria, él con su madre se
fueron a vivir a Sunchales, donde ella puso una óptica. Más tarde, Fernando se
fue a Santa Fe a estudiar Ingeniería Química, carrera que comenzó en 1970.
Cuadro de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros, conocido
como “Clark Kent” por su parecido al personaje de Supermán. A nivel
universitario se plegó a la lucha por conseguir el comedor estudiantil y luego
en todo el proceso del “Luche y Vuelve”. A pesar de que su actividad política
era cada vez mayor, no dejó nunca la Facultad porque había asumido ese
compromiso con su madre. Sus apuntes de clase universitaria, eran muy
solicitados por sus compañeros de estudio, debido a la precisión con que
estaban hechos. Era un buen hijo, responsable, honesto, sensible y con una
capacidad intelectual enorme; siempre tuvo claro lo que quería para su vida y
vivió conforme a eso. Un compañero, “El Pato” dice sobre él: “Fernando era
un tipo fuera de serie en la Facultad, además de su compromiso militante con
la causa de Perón, era un tipo muy inteligente que llevaba su carrera al día y
rendía las materias siempre con buenas notas”. Abasto cayó en combate en
Rosario, en el bar de Ituzaingo y San Martín, el 25 de junio de 1976, al resistir
su secuestro. Junto con él corre la misma suerte Ernesto Luis “Tito” Duarte.
(Ver su registro). Fernando Claudio Abasto estaba de novio con Susanita
Trossero, también secuestrada-desaparecida (ver su registro).

ABATE, Hugo Oscar. Rosario. 16 de junio de 1977. En la intersección de las


calles Rioja y Valparaíso, el montonero Hugo “Chicote” Abate se resiste a su
detención arrojando una granada a las fuerzas dictatoriales siendo abatido
inmediatamente. Se sabe que produjo bajas enemigas.
ABDALA, Emilio Alberto. El “Chongo” Abdala. Peronista. Concejal
santiagueño por el Frente Justicialista de Liberación (FREJULI). Fue
secuestrado-desaparecido en la misma casa de Gobierno provincial el 3 de
diciembre de 1975, a la edad de 40 años, en tanto mantenía una reunión con
un ministro del gobernador Juárez que lo había citado a su despacho: se
trataba del ministro de Gobierno, Robin Zaiek, quien estaba acompañado por
el temible jefe de Inteligencia local Musa Azar. De allí lo llevaron ante el Jefe
del Batallón de Ingenieros del Ejército, teniente coronel Correa Aldana, donde
se perdió sus rastro. Lo acusaban de Montonero. Por este caso en febrero de
2006 son procesados los genocidas Videla, Bussi y Menéndez.

ABDALA, Germán. De ancestros libaneses, el “Turco” Abdala era morocho,


hincha de Boca Juniors y peronista, rasgos físicos y culturales que
comprenden a más de la mitad de la población argentina. Nació en el balneario
de Santa Teresita el 12 de febrero del nefasto 1955. Su desprendimiento y
solidaridad se evidenciaron desde que era chiquito. Por un problema digestivo
no podía comer golosinas, pero cuando alguien se las regalaba, él las repartía
entre sus amiguitos. Debido a la separación de sus padres, el colegio lo
padeció en un internado de la zona regenteado por curas y monjas. Para
ganarse la vida fue ordenanza, vidriero y pintor de brocha gorda. Pero no
descuidó su intelecto: prueba de ello son las lecturas a fondo que hizo de
Fanon, Cooke, Perón, Jauretche y Lenin. Se deleitaba así mismo con la buena
música de Serrat, Paco Ibañez y los Quilapayún. Su entrañable amigo, el
“Tano” Víctor De Gennaro, le consiguió un trabajo, precisamente como
pintor, en los Talleres de Minería estatales. Militó en Juventud Peronista y en
la Agrupación “Amado Olmos”. Con el regreso de la democracia tomó parte
de la Renovación Peronista (de Cafiero) que perdió la interna partidaria con
Menem. En 1984, al ser elegido por el voto de sus compañeros de trabajo,
secretario general del gremio, recuperó y puso a disposición de sus afiliados,
la por entonces desprestigiada Asociación de Trabajadores del Estado (ATE),
que de ahí en más comenzó a ser un punto de referencia para nuclear a los
sectores honestos y combativos del gremialismo argentino. Cuadro del
Movimiento Renovador Peronista, rompió definitivamente con el menemismo
cuando este avaló los indultos a los militares genocidas. Luego integra el
Grupo de los Ocho y logra una banca como diputado nacional en 1989. Fue un
tenaz opositor a la privatización de Aerolíneas Argentinas. Lo explicó con
estas sabias palabras: “Acá la disyuntiva no es estatizar o privatizar. Lo que se
debe encontrar es un proyecto político y económico para que este Estado
sirva, que es lo que los sectores liberales no quieren. Un Estado en un país
como el nuestro; que sirve, que cumple su rol, que planifica, que fiscaliza, que
dirige, que da asistencia, ubica al liberalismo fuera de contexto, porque
entonces el liberalismo no puede desarrollar su viejo proceso de acumulación
en base a la competencia despiadada, a la política monopólica”. Eran los
tiempos “fashion” de pizza y champagne, donde la entrega y la traición
estaban a la orden del día. Germán dijo públicamente: “Estamos asistiendo al
vaciamiento del contenido transformador del Peronismo, porque el Peronismo
nunca pudo haber dicho como discurso oficial que los males del país son los
40 años de dirigismo. Nunca se puede hablar con la lógica y el pensamiento de
quien nos dominan, porque cuando se empieza a hablar con ese argumento se
deja de ser Peronista”. Jugando un partido informal de fútbol en junio de 1984
con sus amigos, sintió un dolor muy fuerte en la cintura. La revisación
posterior detectó un cáncer congénito rarísimo (cordoma de sacro) que lo llevó
a soportar 26 operaciones al lado de sus compañeros y su mujer Marcela
Bordenave. Pero no hubo caso.... La última vez que se lo vio en el Congreso
Nacional, fue en silla de ruedas, para oponerse a la privatización de las
jubilaciones y dar su apoyo a Fernando “Pino” Solanas candidato a senador
por nuestra Capital. El 13 de julio de 1993 a los 38 años murió un patriota, un
compañero, un ser inolvidable. Pidió expresamente que no hubiera velatorio,
es que ni muerto se bancaba que algún traidor le mandara una corona de flores
como si nada hubiera pasado. Su cuerpo fue cremado y sus cenizas esparcidas
en ese mar de Santa Teresita que lo hizo tan feliz cuando era un pibe. Un
documental con su vida y obra, llamado “Germán” y conformado por un
equipo encabezado por Nicolás Batlle pudo verse por Canal 7 en julio de
2005.

ABDALA, José. Nació el 2 de octubre de 1951, en la ciudad de Mercedes,


provincia de Buenos Aires. Allí creció, estudió y siendo muy jovencito
empezó su militancia política dentro del Peronismo. Se casó con Susana
Victoria Falabella (ver su registro) y fruto de ese amor nació el hijo de ambos:
José Sabino, llamado así en claro homenaje al “Negro” José Sabino Navarro.
Viviendo los tres en la ciudad de La Plata, el 16 de marzo de 1977, a las 12.30
hs. mientras almorzaban en su casa, fueron secuestrados. Él (25 años) y su
compañera eran militantes Peronistas Montoneros. Su hijo fue encontrado, tras
17 años de búsqueda, el 29 de diciembre de 1993.
ABINET, María Leonor. “Mafalda”. “Mara”. Nacida el 29 de septiembre de
1944 en San Martín, provincia de Buenos Aires. Hizo su primaria en la
escuela de monjas irlandesas “Santa Ethnea” de Bella Vista, provincia de
Buenos Aires. El secundario lo hizo en el colegio “Lenguas Vivas” de esta
Capital. Docente en una escuela de Don Torcuato en el GBA como profesora
de Ingles y miembro de CTERA. Estudiante de Ciencias de la Educación en la
UBA. Divorciada con dos hijos, armó nueva pareja con Miguel Ángel
Gallinari (ver su registro). Militante en la U.B. “Combatientes Peronistas” de
Munro. Estaba embarazada de 7 meses al ser secuestrada el 16 de septiembre
de 1976 en Caseros, provincia de Buenos Aires. En cautiverio dio luz a una
niña que fue apropiada por un policía y restituída a su familia el 21 de abril de
1987, siendo ésta la primera criatura encontrada por los organismos de
DD.HH.
ABITÁBILE, Enzo Andrés. 25 años. “Colorado” “Quique”. Integrante de la
Rama Sindical de Montoneros. Producto de una ejecución sumaria, perdió su
vida el 13 de enero de 1977 en Munro, provincia de Buenos Aires, cuando lo
fueron a buscar a su casa y se resistió con el fin de no dejarse atrapar con vida.
Igual decisión tomó su esposa y compañera de militancia Mirta Carmen
Panzani (ver su registro). Los vecinos se habían quejado en más de una
oportunidad porque sus televisores sufrían constantes interferencias, que luego
se supo, eran originadas por un equipo transmisor de la organización, que éste
compañero tenía en el sótano.

ABRALES, Héctor Antonio. Militante en el peronismo revolucionario. Era


docente en la Facultad de Ingeniería y científico. Escribía sobre el tema y
trabajaba en la revista partidaria “Envido”. Secuestrado y desaparecido en
Capital Federal, a la edad de 42 años, un 22 de enero de 1979.
ABRIATA, Hernán. Nacido el 13 de diciembre de 1951. Militante de
Juventud Universitaria Peronista (JUP), en Arquitectura de la Universidad de
Buenos Aires. Secuestrado por una patota de la Escuela de Mecánica de la
Armada (ESMA) el 20 de octubre de 1976. Carlos Loza, otro compañero
secuestrado en el mismo lugar, muchas veces estuvo al borde del desquicio
mental por las torturas y vejaciones a que fue sometido. Quien siempre lo
cuidó y lo bancó fue Hernán Abriata; le decía que iban a zafar, que había una
salida. Carlos Loza salió con vida de ese infierno. Hernán Abriata, no. El hijo
de Carlos Loza se llama precisamente Hernán, en honor al compañero que ya
no está.
ACEVEDO, José Ismael. Secuestrado-desaparecido a la edad de 30 años, el
17 de julio de 1976 en la intersección de las avenidas Corrientes y Canning,
barrio de Villa Crespo. Militante de Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en
un grupo de los bancarios al cual se sumaban sus amigos Orlando L. Raffo y
Juan Carlos Fulini, ambos también “desaparecidos”.

ACEVEDO, Patricia Elizabet. Un comunicado militar informa


escuetamente, sin dar pormenores del hecho, que la militante montonera
Acevedo, fue abatida el sábado 26 de febrero de 1977 en momento en que
quiso activar una granada; la misma explotó junto a su cuerpo.
ACHEM, Rodolfo Francisco. El querido “Turco” Achem. Casado, 2 hijos.
Fundador y dirigente de la Federación Universitaria de la Revolución
Nacional (FURN), agrupamiento estudiantil peronista surgido en 1966. En los
años ’70 dicha organización es una de las fundadoras de la Juventud
Universitaria Peronista (JUP), en La Plata. Luego del triunfo electoral de
Héctor José Cámpora en marzo de 1973, Rodolfo Achem además de militar en
la Juventud Peronista (JP) de La Plata, dirigir la Biblioteca de la Universidad
Nacional de La Plata (UNLP), y ser estudiante avanzado de la carrera de
Abogacía, fue designado Secretario de Supervisación Administrativa de esa
universidad. En ejercicio de ese cargo y siendo militante Montonero y
directivo de la Asociación de Trabajadores de la Universidad Nacional de La
Plata (ATULP), es secuestrado por un grupo operativo de la Triple A, en la
mañana del 8 de octubre de 1974 y posteriormente asesinado, conjuntamente
con el compañero Carlos Miguel. Por ordenanza N° 9794/04 del Concejo
Deliberante de la Municipalidad de La Plata, la calle 48 entre 6 y 7 lleva el
nombre “Rodolfo Achem y Carlos Miguel”.
ACORONI, Marcelo Héctor. “Pica” Acoroni, fue alumno del Colegio
Superior de Comercio de Rosario, donde fue recordado por alumnos y
profesores en septiembre de 2005. Militante de Juventud Universitaria
Peronista (JUP) y Montoneros en la Facultad de Humanidades de la
Universidad Nacional de Rosario. Secuestrado-desaparecido en Santa Fe el 1°
de noviembre de 1976, a la edad de 21 años.

ACOSTA, Carlos Osvaldo. “Calculín”. Al momento de su secuestro


trabajaba en el Sanatorio Mitre. Se le reconocían dos cualidades importantes:
el humor cotidiano y la entrega total por un ideal. No era difícil verlo en algún
bar junto a su amigo Gerardo Julio Alvarez (ver su registro) y la compañera de
éste, Patricia Arendar, pensando en como llegar más rápido a la “Patria
Socialista”, integrando los grupos de estudios para leer a Marx, volanteando
fábricas, proletarizándose en las mismas. Al menos hasta 1974 militó en
Montoneros, Columna José Sabino Navarro, luego a partir de 1975, pasó por
otra organización revolucionaria de izquierda, el Grupo Obrero
Revolucionario (GOR), conformando una célula sindical del mismo.
Secuestrado-desaparecido el 20 de julio de 1976 en el barrio capitalino de
Villa del Parque (en su casa de la calle Argerich 2357), a la edad de 22 años.
“Tengo que agradecerle inmensamente a Carlos el haber resistido 24 horas las
sesiones de brutal tortura a la que fue sometido, tiempo que permitió que tanto
Gerardo como yo saliéramos de nuestras casas. Gracias amigo del alma”
escribe, la ya antes citada Patricia Arendar, desde México, donde se exilió y
rehízo su vida.

ACOSTA, Eduardo Héctor. “Pata”. Aspirante en el Ejército Montonero.


Proveniente del frente estudiantil de la organización, es decir, la Unión de
Estudiantes Secundarios (UES). Secuestrado en Paso de los Libres, Corrientes,
(Calle Esteban Alissio 792), a la edad de 20 años, el 22 de mayo de 1976.
ACOSTA, José Luis. Trabajador municipal. Militante de Juventud
Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Estudiante en la Facultad de
Psicología de la Universidad Nacional de Rosario. Secuestrado-desaparecido
por la última dictadura militar, el 20 de agosto de 1977.

ACOSTA, Juan Oscar. Militante de la Juventud Peronista en la zona Sur del


Gran Buenos Aires. Secuestrado-desaparecido a la edad de 22 años, en su casa
de Ceferino Namuncurá 2179, Bánfield, provincia de Buenos Aires. Ocurrió el
12 de septiembre de 1976. Hay más: el sábado 25 de septiembre de 2010 a las
14 hs. en el Barrio La Heras de Lomas de Zamora, recibió un homenaje como
integrante de Juventud Peronista. Allí la Casa de la Memoria “Oscar Acosta”,
el Centro Cultural “Padre Mugica”, la Red Militante en el Proyecto Nacional y
la Dirección Municipal de Juventud de la Intendencia de Lomas de Zamora
plantaron un árbol en su memoria y dejaron su nombre para la inmortalidad,
en una placa conmemorativa, de su sacrificio. En tal oportunidad, su
compañero de militancia, Mauro Cejas, afirmó: “Oscar pertenecía al barrio
Las Heras, juntos compartimos militancia territorial y participamos en la
reconstrucción de la Sociedad de Fomento. Cuando se llevaba a cabo algún
operativo para volantear, iba él o yo. Oscar era un tipo muy querido, un
militante que sabía lo que quería, que tenía una claridad política asombrosa”.

ACOSTA, Osvaldo. Conocido en la militancia como


“Cacho Peronio”. Antiguo dirigente peronista
defensor de presos políticos. Secuestrado por un grupo
de tareas militar el 29 de mayo de 1978 a las 15hs. en
su casa de la localidad de La Reja en la provincia de
Buenos Aires.
ACOSTA, Pío Antonio. 23 años. Delegado de la comisión interna de la
Fundición Metalúrgica Abraham. Integrante del Partido Peronista Auténtico
de la ciudad de Rosario. Fue secuestrado en una fiesta familiar por 16 hombres
encapuchados. Su cuerpo acribillado apareció en esa misma localidad, a las
pocas horas del secuestro, el 14 de septiembre de 1975. Dos compañeros
suyos (Pedro Martínez y Santiago Zapata) corrieron igual suerte.

ACUÑA, Elba Eva. Secuestrada junto asu marido Hugo Alberto Sáez (ver su
registro) en Villa Luzuriaga, provincia de Buenos Aires, en la madrugada del
26 de agosto de 1976. Contaba entonces con 26 años. Militaba en JP y
Montoneros. La pareja fue vista por última vez con vida en el mes de octubre
de ese mismo año, en las celdas de la comisaría 4ª de Martínez (Balcarce
2070).

ACUÑA, Federico Matías Ramón. Su madre era de apellido Ramos Mejía.


Su tío era el ministro de Economía de la dictadura, Alfredo Martínez de Hoz.
Él, militante del peronismo montonero. Solía usar el seudónimo “Damián
Barrios”. Cayó detenido en marzo de 1977durante un operativo fabril. Fue
visto con vida antes de su asesinato en los CCD, “Puente 12” y “El Banco”. El
uruguayo Juan Enrique Velásquez Rosano, compañero de infortunio, aún
recuerda lo que Federico les dijo a los que con él compartían la celda:
“Ustedes perdónenme, pero yo voy a tener que provocar a los guardias porque
quiero que me maten; yo no quiero seguir viviendo y la única forma es
provocarlos; si ustedes la ligan, perdónenme, pero yo quiero que me maten”.
Entonces se golpeó la cabeza contra las paredes, puteó a la guardia, les gritó,
armó un tremendo escándalo y, efectivamente, terminaron matándolo.
ACUÑA, Jimena. Jimena Acuña de Hodola. Militante del Peronismo
Auténtico y JP. Secuestrada-desaparecida el 12 de mayo de 1977.

ACUÑA, Liliana Isabel. “Isa”. “Isabelita”. Nacida en la ciudad de Buenos


Aires, el 30 de mayo de 1952. Montonera. Embarazada de 5 meses fue
secuestrada, en la madrugada del 26 de agosto de 1976 en San Justo,
provincia de Buenos Aires, junto a su pareja Oscar Rómulo Gutiérrez (ver su
registro). Ella dió a luz en cautiverio. Se robaron su hijo. Vista en la
comisaría 4ª de Martínez y en el CCD Pozo de Bánfield antes de su asesinato.
En 2006, sus compañeros de militancia Vilma y Rodolfo, recordaron a la
pareja de este modo a través de un obituario: “Un día llegará el tiempo en que
los cobardes hablen, un día llegará el tiempo en que la justicia proceda, un día
llegará el tiempo en que el pueblo actúe, un día llegará el día por el que
siempre lucharon. Vuestra claridad de pensamiento y acción siguen vigentes a
través de los años”.

ADAD, Ida. Nacida el 8 de diciembre de 1922. Conocida por los compañeros


como “La Tía”. En 1950 fue sub-delegada del Partido Peronista en Las Lajas,
Neuquén. En 1957 ayuda a organizar peñas folclóricas realizadas en el
sindicato del Calzado en solidaridad con los presos peronistas. Colaboradora
de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). En la casa que alquilaba había una
“cárcel del pueblo” de dicha organización guerrillera. Secuestrada-
desaparecida el 7 de agosto de 1979. En 2003 escribieron en su memoria
todos sus hermanos y compañeros: “No olvidamos. No perdonamos. No nos
reconciliamos. No habrá bandera blanca. El ejemplo que diste seguirá vivo,
mientras exista quien se rebele contra la injusticia y la explotación”.
ADÁMOLI, Oscar Ángel. Montonero. Estudiaba Arquitectura en la UBA.
Detenido-desaparecido el 13 de junio de 1976. Su madre Mary y su hija
Celeste no solo lo recuerdan con cariño y lo necesitan a su lado luego de tanto
tiempo, sino que también piden juicio y castigo a los genocidas.

ADJIMAN, Jorge Simón. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires


(promoción 68). 26 años. Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP).
Montonero. Conocido como “El Petiso”. Durante la última dictadura militar
cae la patota naval en su casa, el 6 de septiembre de 1976. Vivía en Uriarte
1058, 4° “C” de esta Capital. Adjiman pone debajo de la cama a sus dos hijas
y a su madre y combate durante 4 horas en un departamento de dos ambientes,
ubicado en el 4° piso “C” de la calle Uriarte 1058 de esta Capital. Al quedarse
sin municiones, se cansa de putearlos y de vivar a su organización
revolucionaria, para luego pegarse un tiro y evitar entregarse vivo. Su
compañera Estela Gache de Adjiman (“Cecilia”) combatió junto a él y cuando
se quedó sin municiones optó por el mismo camino.

ADJIMAN, Leonardo Natalio. Hermano de Jorge y Luis. Ex alumno del


Colegio Nacional Buenos Aires (promoción 66). Peronista Montonero.
Tenía 28 años. También decide no entregarse con vida. Resiste hasta la
muerte a la patota naval (G.T. 3. 3/2) que irrumpe en su casa de Lomas de
Zamora, provincia de Buenos Aires, (calles Catamarca y Monseñor
Chimenti), el 6 de septiembre de 1976. Con él cae en combate su esposa,
Soledad Schajaer. En 1984 sus restos fueron exhumados e identificados por
el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).
ADJIMAN, Luis Daniel. Hermano de Jorge y Leonardo. Militante de
Juventud Universitaria Peronista (JUP) en Ingeniería. Montonero. 21 años.
Fue secuestrado por la Marina de Guerra el 6 de septiembre de 1976 y
obligado a ir a las casas de sus hermanos para identificarlos, cuando fueron
asaltadas por los represores. Lo llevaban encadenado. Continúa
desaparecido.

ADUR, Claudio César. Era de descendencia libanesa. Le decían “Turco”.


Nació en Buenos Aires, el 22 de diciembre de 1951. En 1969 egresó del
Colegio Nacional Buenos Aires. Responsable de la Juventud Universitaria
Peronista (JUP) en la carrera de Historia del Arte de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UBA. Licenciado en Historia del Arte en 1975.
Hacia fines de ese año fue organizador de unos de los grupos de la
Juventud de Teatro Peronista (JUTEP). Secuestrado-desaparecido de su
domicilio del barrio de Colegiales junto a su esposa, Bibiana Martini,
“Nina” el 11 de noviembre de 1976. Claudio escribía en las revistas “El
Cronista Comercial” y “Crisis”. Tenía 26 años. Fue visto con vida antes de
su asesinato en el CCD de la ESMA.
ADUR, Jorge Oscar. Entrerriano de Nogoyá, nacido el 19 de marzo de 1932. Hijo
de un inmigrante sirio y una criolla, tuvo 12 hermanos. Presidente de la Juventud
Estudiantil Católica (JEC), en su pueblo natal. Sacerdote de la Congregación de los
Asuncionistas franceses desde 1961. Para esa época, en la revista D’Alzoniana,
escribió sobre la amistad: “Los amigos están de tal manera referidos el uno al otro,
que su amistad afecta al núcleo de su ser personal. Los amigos son semejantes, los
amigos son iguales. El hombre ha roto el estrecho círculo de su yo y se ha dado a
otro como a sí mismo y se ha formado un consorcio cerrado, un nosotros. Para ser
positivo afirmo que la amistad es una virtud aún cuando sea un riesgo”; como dice el
periodista Fabián Domínguez, en un extraordinario trabajo que hizo sobre el cura
Adur, “más tarde, tanto él como sus amigos, llevarán ese concepto de amistad al
extremo de dar la vida por los demás”. En 1961 fue ordenado sacerdote por
Monseñor Silva Henríquez, el arzobispo que enfrentó al genocida Augusto Pinochet
Ugarte en los ’70. Su prédica entre pobres, humildes y necesitados en la Parroquia
de Nuestra Señora de la Unidad en Olivos, al Norte de la provincia de Buenos Aires
y en el Barrio Manuelita de General Sarmiento, lo mostraron como un hombre
comprometido con las causas populares. Fue uno de los fundadores del Movimiento
de Sacerdotes del Tercer Mundo (MSTM) en Capital Federal junto al Padre Carlos
Mugica. También fue asesor espiritual del colegio de clase media acomodada, “San
Román” del barrio de Belgrano, lo que le permitió por su intermedio a varios
jóvenes de la zona, desarrollar tareas misionales en un cristianismo comprometido
con el cambio de la realidad social, o bien desarrollar cierta influencia en
adolescentes como Luis Alberto Spinetta y Emilio del Guercio (peronista), que
luego armaron el grupo musical “Almendra” y con sus canciones llegaron a toda la
juventud argentina de entonces, con una fuerza inusitada. El cura no respetaba la
formalidad clerical y anda siempre de camisa a cuadros, vaqueros y alpargatas, lo
que molestaba a cierta jerarquía eclesiástica. Cecilia Aldini, que fuera catequista de
Nuestra Señora de la Unidad se refiere a aquellos momentos: “Yo no entendía las
homilías de Jorge, pero sentía que él me hablaba con la verdad, que además vivía lo
que decía y que él ponía un fervor a sus palabras y a la acción como nunca más
volví a ver”. Adur, estuvo presente en los funerales de Fernando Abal Medina y
Carlos Gustavo Ramus, -septiembre de 1970- concelebrando la misa exequial con el
Padre Jorge Vernazza, en toda una demostración de compromiso efectivo y real con
esos dos muchachos caídos en la lucha por la liberación nacional. Más de una vez su
parroquia fue usada por los jóvenes combatientes, con la excusa de anotarse para los
“cursos prematrimoniales”, pero en realidad se transformaban en ámbitos de
discusión y organización de la militancia. Fue perseguido por la dictadura militar.
Fiel a su compromiso militante asume como capellán del Ejército Montonero y
grado de capitán, el 1º de julio de 1978, dando una declaración. Dijo en la misma:
“Como parte de esta Iglesia que dio a Fray Luis Beltrán al ejército popular
sanmartiniano, no puedo dejar de recordar las figuras del Padre Carlos Mugica, del
obispo Monseñor Angelelli, del padre Pablo Soares, del seminarista Emilio Barletti
y de tantos otros que, en tanto cristianos políticamente comprometidos de por vida,
sellaron con el martirio su opción y consagración al Pueblo y a la lucha de los
trabajadores argentinos. (...) Con el convencimiento de que todo se orienta a la
instauración de una paz basada en la justicia y la verdad, quiero saludar a todos los
que de una manera u otra, resisten a la sangrienta dictadura militar. En especial a los
prisioneros del régimen, hombres y mujeres responsables de su misión histórica, sin
olvidar particularmente a los familiares de los muertos, presos y desaparecidos. Con
este abrazo va la certeza de la victoria final”. Con respecto a esta decisión, las
autoridades eclesiásticas con sede en Roma, ni aceptaron ni rechazaron el
nombramiento; menos aún sancionaron o amonestaron al cura y su congregación
tampoco ejerció medidas disciplinarias en su contra. “El Turco” Adur, entra y sale
de la Argentina un par de veces para dar apoyo espiritual a sus compañeros y
organizar la resistencia. Es secuestrado-desaparecido el 28 de junio de 1980 en el
Puente Internacional de Paso de los Libres, Corrientes. Llevaba consigo importante
documentación sobre las atrocidades cometidas por los militares, para entregársela
al Papa de visita en Brasil.
AGGIO, Enrique Jorge. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires
(promoción 65). “El Negro” Aggio tenía 29 años y era militante montonero.
Fue secuestrado-desaparecido el 31 de julio de 1976 al ser sacado del Hotel
Almagro, sito en la Avenida Boedo 278, de esta Capital, a las 5 de la mañana
por personal dependiente del Ejército Argentino. Se lo llevaron esposado y
nunca más apareció con vida.

AGOGLIA, Máximo Leonardo. “Quico”. 24 años. Su secundario lo hizo en


el Liceo “Víctor Mercante”. Estudiante e hijo del ex rector de la Universidad
Nacional de La Plata. Militante del peronismo universitario revolucionario.
Una patota militar reforzada con civiles fascistas armados lo fue a buscar a su
casa de City Bell, lo obligó a salir y lo ultimó a balazos delante de su madre y
su abuela el 21 de marzo de 1976. Antes de huir colocaron bombas que
destruyeron parcialmente su vivienda.
AGOSTI, Hugo José. 23 años. Secuestrado-desaparecido el 7 de noviembre
de 1976 a las 20 hs. aproximadamente, en la esquina de las calles Ciudad de la
Paz y Olazábal del barrio de Belgrano, junto a Ricardo Omar Lois. Militante
de Juventud Universitaria Peronista (JUP)-Arquitectura. Montonero. Llevado
a la Escuela de Mecánica de la Armada padeció torturas. Sigue desaparecido.
Le supo escribir a la rutina que padecía en un trabajo administrativo: “El
aspecto que le dicen / para estar aquí encerrado / atado por un horario. / Cinco
horas tiene este día / cinco horas que son todo un día / y cada día de cinco
horas / son cinco horas menos de vida. / Estática, soledad, silencio, frialdad,
desnudez. / Ni el mal trepa ese abismo”. El caso de Hugo fue presentado a la
Justicia italiana.

AGRESCA, Silvia. “Flaca Loca”. Nació en San Luis. Estudió Ciencias de la


Información en Córdoba. Fue parte de la Juventud Universitaria Peronista
(JUP). Casada con el “Cara e Laucha” Horacio Ferraris que estuvo “chupado”
en el CCD La Perla y que en el año 2009 identificó lugares de enterramientos
de cuerpos clandestinos. Agresca –que sobrevivió a la dictadura militar-
falleció en un accidente automovilístico cuando iba de Santa Fe a San Luis,
provincia donde vivía. Todos estos datos han sido aportados por el compañero
Ricardo Scalet.

AGÜERO, Américo Ginés. “Emilio”. Nació el 30 de octubre de 1945 en


Tucumán. Obrero metalúrgico. Tenía 31 años cuando lo secuestraron el 31 de
agosto de 1977 junto a su esposa Eva del Jesús Gómez (ver su registro).
Ambos militaban en el peronismo, en la Juventud Trabajadora Peronista
(JTP). Américo fue visto con vida antes de su asesinato en el CCD “Pozo de
Bánfield”. Poco tiempo atrás los vecinos del barrio, en Lanús, provincia de
Buenos Aires, instalaron en la calle y en memoria de ambos militantes
peronistas una placa con una la cara de Evita Perón con su pelo suelto al
viento y donde puede leerse: “Por la Memoria, la Vida y la Libertad. Vecinos
detenidos desaparecidos 31-08-77. Esquina Eva del Jesús Gómez de Agüero.
Américo Ginés Agüero. Presentes, ahora y siempre”. (Ordenanza Municipal
10.147).
AGÜERO, Fernando Félix. Nacido el 3 de enero de 1946 en Córdoba. Pareja
de Gladys del Valle Porcel (ver su registro). El “Pipa” Agüero fue dirigente
del Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba y Miembro de la
Coordinadora de Gremios en Lucha de esa provincia en 1975. Militante del
Frente Revolucionario “17 de Octubre” (FR-17). También fue empleado
gubernamental en dicha provincia mediterránea y exonerado al producirse el
golpe militar de 1976. Fue secuestrado-desaparecido el 4 de septiembre de
1977 en Villa Carlos Paz (Córdoba) mientras se encontraba en la casa de una
familia amiga y visto luego en el campo de concentración “La Perla”,
dependiente del Tercer Cuerpo de Ejército, antes de su muerte y también en la
Quinta de Funes, otro CCD ubicado en Rosario. Allí es el “Pipa” del libro de
Miguel Bonasso “Recuerdo de la Muerte”.

AGÜERO, María. Tenía más de 50 años pero eso no fue ningún


impedimento para que se sumara a la lucha por el retorno de Perón. Fue
colaboradora de los Uturuncos en Tucumán. Todos la conocían como “La
Mari”. Salía a pintar paredes en los peores momentos. Una vez en que habían
fallado los contactos viajó ella misma a Bolivia para restablecer el tráfico de
explosivos indispensable para acorralar a la dictadura de Rojas y Aramburu.
Era una señora simple, común, sin ningún tipo de conocimiento político.
Siempre había vivido ignorada por todos hasta que Perón le dio una pensión
en su primer gobierno. Entonces ella dijo: “Si Perón me dio todo lo que tengo,
yo voy a dar mi vida por Perón”. Siempre que se la requería para alguna
acción militante repetía eso. Falleció en 1971 de cáncer.

AGÜERO, Olga Teresa. Nació el 14 de octubre de 1951 en Florida,


provincia de Buenos Aires. Temía 5 hermanos. Amante del folclore.
Secuestrada-desaparecida el 29 de abril de 1977 en su domicilio del barrio de
Constitución en Capital Federal junto a su esposo y compañero de militancia
Rául Hugo Decurguer. Fruto de ese amor, tenía un bebé de 5 meses, al que
llamaron Javier Raúl (Raúl por su padre, Javier por la zamba de Ignacio
Anzoátegui). Olga, estudiante universitaria, había militado en el Peronismo
Auténtico y en Montoneros. En el barrio, en la vereda, hoy dos baldosas
llevan sus nombres para siempre.
AGUILAR, Mirta Mabel. Nació el 4 de mayo de 1953. Su padre, muy
peronista, trabajaba en una sastrería. En 1970 se recibió de bachiller en el
colegio de su lugar de infancia: Carlos Casares, en la provincia de Buenos
Aires. Morocha preciosa, la “Negrita” mantenía una batalla personal con su
propia nariz, a punto que se hizo una cirugía para embellecerla. En 1971 se
trasladó a La Plata con el fin de comenzar sus estudios de Derecho. Militante
de Juventud Universitaria Peronista (JUP). El 13 de marzo de 1975 fue
asesinada con su compañero Roberto “Tatú” Basile, en la ciudad de las
diagonales, previo secuestro, -por la Triple A- cuando salían del velatorio de
un compañero de militancia (Carlos Ivanovich) para buscar una bandera
argentina que envolviera su féretro. Le faltaban solo dos materias para
recibirse de Abogada. En un nuevo aniversario de su asesinato, en el año
2004, la que un año más tarde sería ministra de Economía, su íntima amiga y
compañera de secundaria, dejó escrito ante su tumba: “¡Negra Querida! Como
me gustaría que estuvieras hoy participando, luchando y disfrutando en esta
etapa, junto a nosotros. Tu amiga del alma que nunca te va a olvidar. Felisa
Miceli”.
AGUILERA, Beatríz Silvia. “Bety”. 20 años. Estudiante de Medicina en la
Universidad Nacional de Rosario. Militante de Juventud Universitaria
Peronista (JUP) y Montoneros. En ese ámbito conocida como “Viviana”.
Secuestrada-desaparecida por la última dictadura militar, el 15 de febrero de
1977 y fusilada dos días más tarde en la intersección de las calles San Lorenzo
y Vera Mujica en la misma ciudad de Rosario. Su compañero de militancia,
Hugo Papalardo, habla por él y por ella: “Sabíamos que podíamos morir o caer
presos, lo que nunca calculábamos era el fracaso; si poníamos voluntad y
estábamos convencidos, seríamos invencibles (…) Hoy treinta años después,
con el diario del lunes, se pueden hacer todos los análisis que quieras, pero a
los montoneros nos persiguieron por nuestras virtudes, no por nuestros errores,
por ser la antítesis del país oligárquico y nuestra destrucción ya estaba
decidida”. El día viernes 17 de septiembre de 2010 una placa en su memoria,
fue colocada por el Colectivo de Ex Presos Políticos y Sobrevivientes de
Rosario y la municipalidad de dicha ciudad, en San Lorenzo y Vera Mujica.
AGUIRRE, Carlos Maximiliano. Montonero secuestrado-desaparecido el 1
de diciembre de 1976 en Rosario, provincia de Santa Fe a la edad de 24 años.
Lo conocían como “Pedro” y también como “Toscano”. Nacido en Ensenada.
Estudiante de Periodismo en la UNLP y muy amigo de Luis Macor (asesinado
por la Triple A). Asesinado por la última dictadura militar el 19 de diciembre
de 1976. El II Cuerpo de Ejército justifica su muerte aduciendo falsamente
que era uno de los que quería tomar por asalto la comisaría de Ibarlucea a 26
km. de Rosario. (En otros trabajos de DD.HH. aparece como Oscar
Maximiliano Aguirre).

AGUIRRE, Juan Carlos. “Tito”. “Yacaré”. Fue el mayor de 3 hermanos.


Correntino de Goya, nacido el 10 de noviembre de 1944, en el seno de una
familia humilde. Se recibió de maestro en 1962, siendo elegido el mejor
compañero del curso. Siempre manifestó interés por losmarginados. Desde la
iglesia católica con otros jovencitos de su edad integra grupos de reflexión que
además participan en tareas comunitarias. En 1963 se fue a estudiar
Arquitectura a La Plata, pero por problemas económicos debió regresar a los
pocos meses. Comienza entonces a trabajar como maestro rural, para ganar su
sustento y en 1964 al crearse el Instituto Superior “José Manuel Estrada”,
aprovechando sus conexiones con los curas, consigue un puesto de bedel. A
principios de 1965 se radica en Santa Fe y se aloja en una de las casas que el
Colegio Mayor Universitario facilitaba a los estudiantes del interior. Estudia
Ingeniería Química. Se casa en octubre de 1969. Sus gustos por el chamamé y
la música folclórica, además de su pasión por la historia correntina aún son
recordados. Ateneísta en la Universidad del Litoral. Uno de los responsables
del Peronismo Montonero en Santa Fe. Cayó detenido durante la dictadura de
Lanusse; cuando lo agarran en Salta. Estuvo preso en Rawson en 1972 y
participó de la toma del Penal. Salió en libertad el 25 de mayo de 1973.
Organizó la resistencia montonera en Jujuy y luego en Tucumán, una
provincia terriblemente golpeada por el “Operativo Independencia”. Militares
y policías allanaron su vivienda en la calle Piedras N° 710, el 12 de julio de
1976. Se resistió a balazos hasta su muerte. Tenía 31 años. Dejó cuatro hijos
(Laura, Liana, Clarisa y José). En la misma acción falleció, otra compañera:
Margarita Susana Azize Weiss (ver su registro). El cuerpo de Aguirre fue
recuperado en esa misma provincia en diciembre de 2009; estaba como N.N.
en el Cementerio del Norte.

AGUIRRE, Marcos Salvador. A Marcos sus amigos lo llamaban “Cacho”.


Se lo recuerda como un buen jugador de fútbol y amante de las guitarreadas
donde sobresalía en sus intervenciones tocando y cantando los chamamés de
su tierra natal. Hermano del “Yacaré” Juan Carlos Aguirre (ver su registro).
Al igual que él, cuando viene desde Goya, Corrientes, a estudiar Ingeniería
Química en Santa Fe, reside en el Colegio Mayor Universitario (CMU) y se
une a las filas del Ateneo. Había estado en un Seminario y sus antiguos
compañeros le bancaban los estudios universitarios. Extraordinario estudiante,
inteligentísimo, asistía a las clases teóricas y luego redactaba unos excelentes
apuntes que generosamente brindaba a sus compañeros; toda la Facultad
estudió con esos textos. Entre los años 1969-1970 fue responsable de una de
las casas del CMU, la de la calle 9 de Julio, donde asume el compromiso de la
militancia desde la periferia de la organización Montoneros (entre los
fundadores de esta organización en la zona, estaba su hermano Juan Carlos).
Entre 1973-1975 trabaja en el IPEC (Estadística y Censo) de la Provincia en
donde conoce a Maria Emilia “Marita” Monasterolo (ver su registro) que
también militaba en el Ateneo de Química. Siendo “Cacho” Aguirre
responsable de la Juventud Peronista (JP) en la zona Oeste de la ciudad
santafesina, se van a vivir juntos a Villa del Parque (hoy Santa Rosa) donde
ambos colaboraban en la obra del Padre Catena en pos de la organización de
los vecinos, la promoción y mejoramiento de esa barriada popular. Debido a la
represión generalizada, con su pareja se mudan al conurbano bonaerense,
siendo secuestrados-desaparecidos el 29 de marzo de 1976 en Escobar,
provincia de Buenos Aires, cuando contaba con 29 años de edad.

AGUIRRE, Mario. Como prólogo del libro “Autobiografía. Mario ‘Negro’


Aguirre. Por el camino de la emancipación”, Roberto Baschetti, escribió: “Sin
lugar a dudas la década que va desde fines de los ’60 a principios de los ’70
puede considerarse como aquella en que la llama de la revolución iluminó y
dio calor a la Argentina como nunca antes y claro está, como nunca después,
en nuestra historia contemporánea. Basta recordar sucintamente lo sucedido
luego de la caída de Perón en septiembre de 1955. Esa oligarquía nativa
conjuntamente con el imperialismo intentó retrotraer el ámbito político,
económico y social de nuestra gente a los mismos parámetros conocidos en la
década infame, o sea a la experiencia inmediatamente anterior al peronismo.
Es decir riqueza y poder para unos pocos; angustia y sufrimiento para el
conjunto de los trabajadores. Pero no podrán imponer ese nuevo proyecto
dependiente. Los diez años de justicia social, independencia económica y
soberanía política con salud, trabajo y educación para todos pegaron fuerte en
la conciencia popular. Y la ofensiva gorila se estrella contra la Resistencia
Peronista. En ella, millares de compañeros se suman a la lucha, para defender
su identidad política, para lograr el regreso de Perón a la patria, para que el
peronismo vuelva a ser gobierno. A uno de esos hombres me refiero en estas
líneas. A quién resultó con el correr del tiempo un paradigma de lo que tiene
que ser un dirigente sindical. Solidario, combativo, valiente, sabio en sus
decisiones para privilegiar al conjunto. Tenaz, lúcido, capaz y por sobre todas
las cosas incorruptible. Y por eso pagó su lealtad a la clase trabajadora y al
pueblo peronista con cárceles, persecuciones y proscripciones. Por todo esto
es un ejemplo Mario Aguirre. Inmerecidamente de mi parte, además, me
privilegia con su amistad. Les digo sobre todo a los jóvenes, que todo lo que
les quieren hacer creer sobre la maldad y las bajezas del sindicalismo en
Argentina no es cierto. Si bien entre la dirigencia obrera hubo algunos cretinos
que olvidaron su origen de clase, burócratas traidores, y sindicalistas
vendidos; hubo muchísimos, pero muchísimos más que llegaron a dar la vida
por ser fieles al mandato de sus representados. Que nunca transaron con el
poder de turno, que nunca se pusieron una corbata para entrevistarse con el
dictador cano de gesto adusto y uniforme entorchado, que no coleccionaron
perros de raza o cuadros valiosos, que no viajaron por el mundo “occidental y
cristiano” tomando cursos pagos con el único fin de ser “racionales” a los
intereses de la patronal, que no dilapidaron el aporte mensual de sus afiliados
jugándose todo a las patas de un caballo de carrera, que no tuvieron que
recurrir irremediablemente a matones armados que les sirvieran de custodia
personal, que no traicionaron las luchas obreras, que no botonearon a sus
compañeros. En esta vereda de la honestidad y la ética está para siempre, con
letras de molde, Mario Aguirre, de la Asociación de Trabajadores del Estado
(ATE) – Rosario. Al lado de Atilio López, Raimundo Ongaro, René
Salamanca y el Gringo Tosco por nombrar solamente a los ahora que me
vienen a la memoria. Tiempo atrás escuché decir al renombrado artista
plástico y militante Daniel Santoro, una verdad incontrastable. Dijo: “al revés
del socialismo y del capitalismo, el peronismo no es una promesa en el futuro
sino una pérdida en el pasado de nuestra felicidad”. Quizá por eso mismo
Mario Aguirre siempre militó en el Peronismo; porque sabía muy
dolorosamente que había perdido, pero también sabía desde donde, como y
que quería recuperar. En este libro que tengo el honor de prologar, podremos
seguir su atrayente vida personal, su trayectoria política en el sindicato, en la
CGT de los Argentinos, en el Peronismo Auténtico, en Intransigencia y
Movilización Peronista. Sus comienzos en la Resistencia, su relación con
Alberto Belloni, su entrevista con Perón en Madrid, su enfrentamiento con la
burocracia sindical de su gremio, enquistada en la conducción nacional del
mismo, que lo expulsa del cargo (Secretario General de la Seccional Rosario)
pese al reclamo de las bases que lo apoyan incondicionalmente y recuerdan
que fue el único dirigente gremial que se puso al frente de las huelgas y
movilizaciones de los trabajadores de las fábricas militares de Rosario, que
reclamaban un aumento de salarios que si les fue otorgado. No contentos con
desplazarlo y al ver que sigue en la lucha, a principios del ’76 colocan una
bomba de gran poder que destruye su casa, perdiéndolo todo. Para peor
durante el transcurso de la última dictadura cívico-militar que padecimos, el
“Negro” Aguirre fue apresado y puesto a disposición del P.E.N. Nada de eso
lo apartó de su puesto de lucha. Por el contrario lo fortaleció en sus principios.
Cometo la infidencia de cerrar este escrito reproduciendo parte de unas líneas
que me envió a título personal, desde Baradero, lugar donde reside
actualmente, un 4 de agosto del año 2.000. Luego de pasar revista a la
situación caótica en que se desenvolvía la cuestión social en nuestro país y que
inexorablemente decantaría al año siguiente en un nuevo Argentinazo, me
escribió como corolario: “Hay que dejarse de joder, dejando de lado las
apetencias personales o de círculo y redoblar esfuerzos por la concreción de lo
nuevo: El Movimiento Nacional popular, participativo, pluralista y
antiimperialista a los fines de cortar para siempre las cadenas de la
dependencia, para volver a ser libres y soberanos, naciendo de esta forma una
nueva y gloriosa nación para la felicidad de todos su hijos”. Qué más puedo
yo agregar a esto, que no sea felicitarlo por sus 80 años ya cumplidos y
admirarlo por lo que es”. El querido compañero Mario Aguirre falleció en
Baradero, provincia de Buenos Aires (ciudad que lo vio nacer un 23 de marzo
de 1928 y donde ahora residía), el 23 de agosto de 2010, en un nuevo
aniversario del secuestro y desaparición de Felipe Vallese, nuestro primer
mártir secuestrado-desaparecido.
AGUIRRE HAUS, Oscar Alfredo. Nacido el 19 de octubre de 1949.
Boliviano originario de Tarija. Estudiante destacado en la Universidad de
Ingenieria Química de Santa Fe. Integrante del Ateneo en dicha facultad.
Abraza las banderas de la militancia peronista. Militante montonero. Muere en
combate en Santa Fe contra la dictadura de Lanusse. Fue en ocasión de un
operativo que su agrupación intentó realizar en momentos en que la ciudad
estaba afectada por un grave conflicto municipal y fueron a copar la quinta
donde moraba el intendente Puccio. Aguirre era íntimo amigo de Fernando
Vaca Narvaja. En el Barrio La Lona, de la ciudad santafesina, el 8 de mayo de
1973 los lugareños en su memoria, construyen una unidad básica a la que le
ponen su nombre.

AHUMADA, Roberto. “Beto”. Inició su actividad militante en la Juventud


Argentina para la Emancipación Nacional (JAEN). Allí desarrolló diversas
tecnologías para fustigar y atacar a la dictadura militar de Onganía. Fue el
creador de las famosas “pelotitas de ping-pong” rellenadas de clorhidrato de
potasio y ácido sulfúrico y que una vez lanzadas por el manifestante se
transformaban en una respetable bola de fuego. También inventó una especie
de gel, tipo bomba napalm, que una vez que ardía no había como apagarla y
las increíbles “termitas” que alcanzaban hasta los mil quinientos grados
centígrados de calor y podían horadar hasta el hormigón. Integrante de
Juventud Peronista y militante montonero. Secuestrado por un grupo de tareas
de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en septiembre de 1976. Allí
fue torturado, sobre todo en la herida que recibió producto de un tiro con el
que le desgarraron la espalda al momento de apresarlo. En cautiverio no
entregó a nadie y es más, consideró que su obligación principal era tratar de
fugarse, por dos motivos: reinsertarse en la lucha contra la dictadura y poder
dar testimonio de lo que pasaba en la ESMA. Sobrevivió a todo ese horror y
hoy vive totalmente alejado de la política.

AIETA, Angela María. Madre de Juan Carlos y Jorge Salvador Gullo.


Ambos militantes peronistas y montoneros. Juan Carlos fue el responsable de
la poderosa Regional I de Juventud Peronista en los ‘70 y estuvo encarcelado
durante toda la dictadura militar. Jorge Salvador fue secuestrado-desaparecido
en abril de 1979 cuando volvió a la Argentina para sumarse a la
contraofensiva. A su vez, Angela María Aieta de Gullo, una calabresa de 50
años, peronista, fue secuestrada-desaparecida en su propia casa (Cachimayo
N°1940) el 5 de agosto de 1976. Estaba comprometida en la lucha por la
libertad de los presos políticos y el respeto por los derechos humanos. Fue
llevada a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) y luego asesinada. En
su cautiverio forzado se juramentó con otros “desaparecidos” a denunciar todo
ese infierno vivido si salían con vida. Los que lo lograron, honraron ese
juramento y ponderaron la conducta de Doña Angela ante sus captores
uniformados. En su Calabria natal actualmente, una escuela de la localidad de
Fuscaldo lleva su nombre, como así también la calle donde se encuentra la
casa en que ella nació; al igual que en nuestra Capital, una plazoleta del Barrio
de San Cristóbal (cortada Dr. Eduardo Jenner entre Combate de los Pozos y
Entre Ríos). Asímismo, al cumplirse 25 años de su secuestro, su familia,
amistades, organismos de Derechos Humanos y representantes del gobierno
nacional, participaron del acto en que fue colocada la placa que la recuerda,
fijada en Cachimayo 1940, Parque Chacabuco.
AIMETTA, Liliana Ester. “Marcela”. Nacida el 18 de junio de 1954.
Concurría a la Iglesia Metodista. Trabajaba como maestra en el Colegio
Nuestra Señora del Rosario. Ayudaba con su palabra y ejemplo en los barrios
carenciados. Militante peronista montonera. Secuestrada-desaparecida el 28 de
noviembre de 1976 en el barrio capitalino de Villa del Parque.

AINIE ROJAS, Cherif Omar. Era chileno pero se había radica en Argentina
desde pequeño. Durante sus estudios secundarios en la escuela de Educación
Técnica Nº 35 “Eduardo Latzina”, fundó e integró en dicho establecimiento
educativo la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Estudiaba Química en
la Universidad de Buenos Aires (UBA), siendo integrante de la Juventud
Universitaria Peronista (JUP). Era hincha de Vélez Sarsfield y yendo a la
cancha de Quilmes para ver a su equipo de fútbol, fue secuestrado-
desaparecido. Ocurrió el 11 de septiembre de 1977. Al día siguiente efectivos
de las FF.AA. allanaron su domicilio, llevándose su cédula de identidad entre
otras cosas. Su progenitora, Cristina Rojas, se sumó a las Madres de Plaza de
Mayo.

AISENBERG, Luis Daniel. “Roni”. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos


Aires (promoción 72). Secuestrado-desaparecido el 20 de marzo de 1977.
Militante de JUP-Medicina y Montoneros. Fue visto con vida en la ESMA
antes de su asesinato.
AIUB, Carlos César. En el ámbito de la militancia “Daniel”. Nació en la
ciudad bonaerense de Coronel Dorrego el 17 de diciembre de 1949. Fue el
mayor de tres hermanos. Ferviente católico, fue monaguillo y miembro de la
Acción Católica. En su adolescencia, escucho a los Beatles, gritó los goles de
Ríver, coleccionó estampillas, jugó al ajedrez, leyó “Sandokan” de Emilio
Salgari y soñó con ser algún personaje de “El Tony” o “D’Artagnan”. Casado
con Beatríz Angélica Ronco (“Bea”. También desaparecida. Ver su registro).
Licenciado en Geología en la U.N.L.P. Profesor en la Universidad Nacional
de la Plata. Poeta. Cuando comprobó que con la fe religiosa no alcanzaba para
derrotar a las injusticias, se sumó primero al Peronismo de Base. Luego, fue
militante del Frente Revolucionario “17 de Octubre” (FR-17). Secuestrado en
la vía pública de La Plata, calle 8 entre 60 y 61, a las 9 de la mañana del día 10
de junio de 1977. Sigue desaparecido. Todos sus poemas que pudieron
salvarse de la inquisición, han sido recopilados por su propio hijo en el año
2007, bajo el nombre de “Versos Aparecidos”.

AIUB, María Concepción. “Marita” para su familia. Para sus amigos


“Turca”. Para sus compañeros de militancia: “Negrita”. Nacida el 8 de
diciembre de 1955 en Coronel Dorrego, provincia de Buneos Aires, Tenía la
doble nacionalidad argentino-paraguaya. Hermana de Carlos César y Ricardo
Emir. Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) en Química,
también fue secuestrada (y desaparecida) con su esposo Rafael Caielli el 20 de
junio de 1977 en el Barrio Las Malvinas de la ciudad de La Plata. Se llevaron
también a su hijo Claudio Néstor nacido en mayo de 1977. (En un libro
titulado “Abuelas de Plaza de Mayo 30 años” dan como fecha del secuestro,
un día antes: 19 de junio de 1977. En tanto que el libro “Nunca Mas. Anexos”
pone como fecha de su secuestro el 17 de julio de 1977). Toda la familia sigue
desaparecida.

AIUB, Ricardo Emir. “Pepe” para sus compañeros. Hermano de Carlos


César, y como él, nacido en Coronel Dorrego, provincia de Buenos Aires, el
26 de febrero de 1952. Graduado de la Facultad de Prensa y Comunicación
Social de la Universidad de La Plata, donde lo conocían como “El Turco”.
Muy amigo de “Toscano” Aguirre (ver su registro). Con su pelo revuelto,
desgarbado y sus lentes, era “el compañero inteligente y bonachón de la
agrupación”. Empleado en la sección de Prensa del Ministerio de Obras
Públicas platense. Secuestrado-desaparecido el 9 de junio de 1977 con otras 3
personas, en Tolosa. Militante del MR-17 y del FR-17. Su madre (María
Dolores Salomón), también apresada y torturada luego fue liberada.
AIZCORBE, Rubén Darío Patricio. Militante del ERP-22 de Agosto en
Rosario. Un desprendimiento del PRT-ERP que revisó sus posturas
refractarias al peronismo y adhirió en la teoría y la práctica al sector
revolucionario del mismo, en sus ataques –por ejemplo- a fascistas y
burócratas sindicales. Rafael Bielsa que militó en la UES, fue su compañero
de secundaria. Recuerda: “Teníamos una profesora de psicología, una mujer
opulenta, llena de curvas y de anteojos velados porque era fotofóbica. Como
suele suceder, la amamos instantáneamente y al menor intento de ocupar su
lugar de profesora, pasamos a odiarla con frenesí. Menos Rubén, que entabló
una relación muy intensa. Una vez lo ví salir de la casa de ‘La D’Ángelo’, en
la calle Urquiza, prueba irrefutable de la traición a los intereses de las
mayorías populares. Con ella conversaba de cosas, de las que no podía hablar
con nosotros, niñatos recién destetados y de gestos ampulosos y torpes. Nadie
volvió a hablarle durante 1969. Lo curioso es que cuando alguno de nosotros
intentó recomponer la relación, fue Rubén el que nos desdeñó, desde una
altura inalcanzable. Parecía, como Churchill, preferir en la derrota la altivez.
A mi en lo personal el episodio me llenó de una culpa que perdura.Alguna vez
quise hablarle, porque él leía lo que yo leía, porque sabía que militaba como
yo militaba. Pero ya se me había escapado. Alguna vez, cuando él ya estaba
clandestino, escribí un poema al que le puse música sobre su militancia.
Aunque tal vez lo escribiera luego de que supe que estaba muerto. Vive en mí
con una rara nitidez fosforecente. Espero, que esté donde esté, me perdone
estar hablando de él, que se negó a hablarme y tal vez no haya cambiando de
idea”. Siempre sobre Aizcorbe, en el matutino Tiempo Argentino del 26-12-
2010 escribió: “Invierno de 1975. Rubén Aizcorbe todavía estaba vivo. Los
compañeros del Superior de Comercio Libertador General San Martín de
Rosario coinciden en el recuerdo. Tenía un aire de pájaro. Los pájaros sólo
son hermosos cuando vuelan, pero él tenía una belleza terrenal y azul. Azul el
traje con chaleco, azules los ojos, azul el aserrín que dejaba detrás de sí, al
doblar por Mendoza viniendo desde Boulevard Oroño, la esquina más ventosa
de la ciudad. También coinciden en que leía dolorosamente. Estaba leyendo
todo el tiempo, en clases, durante el recreo, con una concentración
atormentada y tormentosa. Cosas que se leían en aquella época: Reynaldo
Arenas, Ernesto Cardenal. Cosas que leían los que empezaban a leer en serio:
Dostoievski, Herman Melville, Flaubert. Cosas que leían los que se
interesaban por algo más que la lectura: Marta Harnecker, Louis Althusser. La
otra coincidencia es que sólo lo veían en el colegio. Nunca estaba disponible
para una guitarreada, una salida, una escapada al Parque Independencia. Sobre
todo a partir del 4º año, en 1969. Después, alguno se enteró, se lo contó a otro
que tenía una pista y se fue reconstruyendo la historia. Que no tenía voluntad
para otra cosa que para darle una mano a los que más necesitaban. Que era un
compañero generoso y ejemplar. Que les gritó, los insultó, los provocó y se les
rió en la cara hasta último momento, cuando la casa y la manzana estaban
rodeadas y cuando acaso le hubiera venido bien ser de verdad un pájaro”.
Rubén Darío Patricio Aizcorbe, producto de ejecución sumaria, fue asesinado
por las fuerzas represivas, el 27 de octubre de 1976, en su domicilio de Garay
367, ciudad de Rosario. Contaba con 23 años de edad.

AKSELMAN, Leticia Mabel. Nacida en Capital Federal el 6 de diciembre de


1957. En la escuela primaria fue una alumna excelente, destacada y premiada.
Era una chica aplicada y hogareña: tejía, se confeccionaba su propia ropa,
interpretaba hermosas canciones en el piano y estudiaba dibujo, pintura y
cerámica. Poseía verdaderamente un alma muy sensible y eso la llevó a tener
inquietudes e ideales de justicia. Estudiante en el Normal N° 4 en donde se
recibió de maestra con las mejores calificaciones. La “Pancha” Akselman,
inconfundible por su cabello corto, tipo mota, era militante de la Unión de
Estudiantes Secundarios (UES). Vivía con su madre Poema Cardella de
Akselman. Secuestrada-desaparecida en la vía pública el 12 de junio de 1976.
Vista en el campo de concentración “El Vesubio”. Fusilada el 3 de julio del
mismo año en la localidad de Del Viso, provincia de Buenos Aires. El 26-09-
2008 en su carácter de ex alumna de la Escuela Normal Superior Nº 4
“Estanislao Severo Zeballos”, recibió un homenaje consistente en la
colocación de una baldosa con su nombre y a su memoria. Ubicación:
Avenida Rivadavia 4950, Barrio porteño de Caballito. Un dato más: Leticia
Mabel Akselman era nieta de una luchadora anarquista (Juana Rouco Buela)
que escribió un libro autobiográfico, allá por 1963, titulado: “Historia de un
ideal vivido por una mujer”.

ALAC, Diana Ercilia. “La Negra”. Era maestra y tenía 38 años. Militante
peronista, hermana de Antonio Alac, dirigente gremial que tuvo destacada
actuación en las huelgas del Chocón. Según los organismos de seguridad tuvo
instrucción militar en Cuba. Diana fue detenida en 1971 y llevada al penal de
Rawson. Recobró su libertad en junio de 1972. A partir de1973 fue una de las
organizadoras de la “Agrupación Evita” de la Rama Femenina adscripta a las
políticas montoneras para el género. Cuando en octubre de 1973 se hizo un
acto por el Día de la Madre en un Luna Park repleto, ella hizo uso de la
palabra: “Si fuimos capaces de soportar torturas y prisiones, jamás podrán
atemorizarnos ni lograrán que abandonemos la causa popular que es nuestra y
será la única garantía para nuestros hijos de forjar la reconstrucción, haciendo
la Patria Peronista que nos conducirá al Socialismo Nacional”. Fue
secuestrada-desaparecida el 8 de noviembre de 1976 en la casa de su hermana
y torturada en el I Cuerpo de Ejército de Palermo. A los dos o tres días
camiones del Ejército Argentino con conscriptos incluidos se constituyeron en
el domicilio de Diana y procedieron a desmantelar la casa, llevándose desde
las puertas, hasta la cuna de su hijita de seis meses.

ALAJARÍN. Oscar. Miembro de la Iglesia Evangélica Metodista. Obrero


peronista y dirigente sindical. Miembro del Partido Justicialista proscripto.
Cursa el secundario por la noche. Fundador del Movimiento Ecuménico por
los Derechos Humanos (MEDH), en momentos en que la dictadura persigue a
militantes cristianos, gremiales y políticos. Secuestrado-desaparecido en
Remedios de Escalada, provincia de Buenos Aires, el 7 de mayo de 1977.
ALANIZ, Luis Horacio. Secuestrado por paramilitares y asesinado en
Rosario el 19 de febrero de 1976. Tenía 33 años, era psicólogo y militaba en
Juventud Peronista.

ALARCON, Tomás. “Felipe”. Militante de JUP-Filosofía y Letras y


Montoneros. Decía una joven que lo conocía: “Felipe era alto, cabello oscuro,
siempre vestía de camisa y corbata, estilo conservador; timidísimo, sobre todo
con las mujeres a las que les gustaba bastante no sólo por ser pocos los
varones en Letras sino porque tenía un cierto parecido con Cortázar”.
Secuestrado-desaparecido el 8 de junio de 1976.
ALAYE, Carlos Esteban. Nacido el 5 de diciembre de 1955 en Carhué,
provincia de Buenos Aires. El primario lo cursó en la escuela “La Sagrada
Familia” de Azul. El 15 de noviembre de 1973 como estudiante secundario
participó de una jornada de protesta en la escuela y bajó las escaleras del
edificio con otros compañeros cantando la marcha peronista. Fue amonestado
y expulsado del colegio. Estudiante de Psicología y militante de la Juventud
Universitaria Peronista (JUP) en esa Facultad de La Plata y también
Montonero. Trabajó en una tornería de Berisso y (parece que luego) en
Astilleros Río Santiago. Fue secuestrado-desaparecido en Ensenada, el 9 de
mayo de 1977, una zona que estaba bajo la responsabilidad del capitán de
Marina Herberg, a cargo del Grupo de Tareas N° 5.

ALBAMONTE, Luis María. Escribía con el seudónimo de “Américo


Barrios”. Nació en Chabas, provincia de Santa Fe, un 10 de marzo de 1911.
Renombrado escritor de la época, por sus narraciones llenas de emoción, que
reflejaban a pleno, los sentires del pueblo argentino. La llegada del peronismo
a la realidad político-social argentina, lo encuentra encolumnado detrás de sus
banderas históricas. Dirá sobre el mismo: “Había llegado la doctrina nacional
tan ansiada en todos mis libros”. Es director de los diarios peronistas
“Democracia” y “El Laborista”. En septiembre de 1951 se desempeña como
Secretario General del Primer Congreso Nacional de Periodistas. Dos años
más tarde, retomando su labor literaria publica un libro de cuentos, “El viajero
hechizado” con el que logra el primer Premio Nacional de Literatura. El libro
en cuestión está dedicado “Al General Juan Perón. Libertador de mi Patria”.
Producido el golpe oligárquico de 1955 se exilia en Paraguay en primera
instancia, formando parte de los comandos de la Resistencia Peronista en
dicho país hermano. En septiembre de 1957 llega a Caracas, lugar de
residencia de Perón. Largas charlas con el líder exiliado dan forma a un libro
(“Con Perón en el exilio”) que recién puede editar en Buenos Aires en 1964.
Ese mismo año, en el diario “Crónica”, su director Héctor Ricardo García, lo
contrata para publicar la serie “Mi vida con Perón”, que muestra facetas
desconocidas del líder de los trabajadores. En un reportaje que le realiza la
revista “Extra” (director Bernardo Neustadt) afirma: “Soy peronista y lo
continuaré siendo hasta que me ofrezcan algo mejor (…) Soy hombre del
Pueblo y de la Patria, más que de un movimiento”. Precisamente su adhesión
incondicional al peronismo hace que para el resto del “establishment” sea un
muerto en vida. Y así siempre, hasta que lo sorprenda la muerte, en su amada
Buenos Aires, el 4 de febrero de 1982.

ALBAVI, Dumar. “Tito”. Nació en Paraguay el 31 de julio de 1929. Siendo


cadete de la Marina de Guerra guaraní, participó en 1947 de un levantamiento
fracasado contra el dictador Stroessner. Se asiló en Argentina. Caído Perón en
1955 participó de la Resistencia Peronista. Se integró al Partido de la
Vanguardia Popular. Amigo de Rodolfo Puiggrós y del Padre Hernán Benítez,
trabajó con ambos en la Universidad Nacional y Popular de Buenos Aires
(UNPBA) en 1973, a través del “Instituto del Tercer Mundo” allí creado.
Militó en diversas organizaciones revolucionarias del peronismo y con el
regreso de la democracia adhirió al Peronismo Revolucionario del cual se fue
cuando éste apoyó a Menem. Escritor, poeta, polemista y militante
revolucionario falleció el 13 de enero de 2001 debido a una enfermedad
terminal.
ALBEDRO, Osvaldo Alberto. Militante de la Resistencia Peronista. Fusilado
el 10 junio de 1956 en Lanús, por la dictadura militar de Aramburu y Rojas,
luego de la intentona fallida de Valle por desplazarla del gobierno. Previendo
ese fin dejó una sentida carta a su esposa Nélida y a su hijo Carlitos. “Al
escribir estas líneas ya estamos a solo minutos de la revolución peronista que
se levanta contra la más grande tiranía que avasalló con todas las garantías
constitucionales de nuestra querida patria. Se que cuando recibas estas líneas
yo estaré muy lejos de esta tierra, te habré causado el dolor más grande de mi
vida, pero tu sabes cuánto te adoro, precisamente porque te quiero con locura
a ti y a nuestro adorado Carlitos, es que voy a esta lucha, porque no concibo la
esclavitud de mi pueblo que sería nuestra misma esclavitud y miseria. Tal vez
no alcance a ver el maravilloso sol de la victoria, pero sí lo verás tu y el
pequeño...”
ALBERTE, Bernardo. Nacido el 17 de noviembre de 1918. Se graduó como
subteniente del Ejército a los 21 años, con el más alto puntaje de su
promoción. Alberte fue parte de las luchas de octubre de 1945 por la libertad
del Líder: acusado de promover la insubordinación de la Escuela de Infantería,
fue arrestado en Campo de Mayo. Recién con el levantamiento popular del 17
de Octubre de ese año, pudo recuperar libertad y empleo. Edecán militar de
Perón en 1954 con el grado de Mayor. Participó en la defensa de la ciudad de
Buenos Aires frente a los arteros bombardeos “gorilas” del 16 de junio de
1955. Fue degradado por la “Libertadora” y encarcelado en Ushuaia. Lo
liberan a fines de 1956. Tomó parte activa de la Resistencia Peronista. Como
delegado personal de Perón en Argentina y Secretario General del
Movimiento Peronista, contribuyó a construir un peronismo combativo
durante los años que siguieron al golpe de Onganía (1966). En tal sentido dio
impulso a la creación de la CGT de los Argentinos (1968) y a la conexión
entre sí de centenares de grupos, hasta ese momento aislados, de sectores
combativos del peronismo. En 1969 se conoció un decreto del gobierno de
facto que permitía la reincorporación de militares peronistas dados de baja por
cuestiones políticas, la recuperación del grado militar y el cobro actualizado
de los sueldos desde la fecha de baja. Por respeto al fusilado General Juan
José Valle en 1956 y por no estar incluido en el presente decreto el General
Juan Domingo Perón, Alberte se negó a acogerse a los beneficios enunciados.
Fue fundador y dirigente de la “Corriente Peronista 26 de Julio” encausada
dentro de la Tendencia Revolucionaria del Peronismo. Con el regreso del
justicialismo en 1973, fue reincorporado al Arma con el grado de Teniente
Coronel en retiro. Pero para nosotros siempre sería Alberte a secas, nuestro
querido e irremplazable “Yorma”. En vísperas de una nueva dictadura, le hizo
llegar una impactante e inolvidable carta al General Videla desmenuzando y
poniendo de manifiesto la responsabilidad de las Fuerzas Armadas en la
represión ilegal, que se había cobrado la vida de un joven peronista y estrecho
colaborador suyo, el compañero Máximo Altieri. Bernardo Alberte fue
asesinado en la madrugada del 24 de marzo de 1976, el mismo día del golpe.
Una patota militar entró a su casa de Avenida del Libertador 1160 y lo tiró por
la ventana. Luego se robaron todo lo que pudieron. Hoy ahí, hay una placa de
bronce colocada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires
para recordar su ejemplo de vida y sacrificio en pos de una Patria Justa, Libre
y Soberana, una Patria Socialista. Del mismo modo, el 12-12-2006, por
disposición de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, fueron
inaugurados los canteros centrales de la Avenida Francisco Rabanal, entre las
calles Lafuente y Castañón, como “Mayor Bernardo Alberte”.

ALBERTE, Silvia. Fue la hija menor melliza con su hermano Bernardo, del
matrimonio formado por Bernardo Alberte (ver registro anterior) y Elena
Pulvirenti. Nació un 19 de noviembre de 1948, en un hogar donde siempre se
mamó el peronismo. A principios de octubre de 1945, su padre de profesión
militar, había sido detenido y perdido su condición de integrante de las
FF.AA.; fue con el triunfo popular del 17 de Octubre de 1945 que pudo
recuperar su libertad y su grado. Silvia fue creciendo en un hogar sin
problemas serios, donde sus padres le prodigaban amor y felicidad. Las cosas
cambian a partir de 1955 cuando el General Perón cae producto de un golpe de
Estado sangriento. Su padre, que en ese momento se desempeñaba como
Edecán Militar del presidente es nuevamente detenido y confinado al Penal de
Ushuaia, luego se exiliará en Brasil durante dos años. Ya de regreso, la familia
se instala en una casa del barrio de Caballito, donde Silvia recomienza sus
estudios en la Escuela Normal Nº 4 de la Avenida Rivadavia, recibiéndose con
el mejor promedio de su división. En 1967 ingresa a la Facultad de
Arquitectura de la UBA; es en ese momento en que Silvia despierta
políticamente y empieza a militar de lleno en el Centro de Estudiantes. Dos
cosas la preocupaban enormemente: el destino de su país y el bienestar de sus
compatriotas más desposeídos. Es en éste ámbito universitario que conoce a
Alberto Bello (ver su registro), un compañero referente de la Juventud
Universitaria Peronista (JUP). Con él se casa (julio 1974) y lo acompañará en
su proyecto político. Se van a vivir a Córdoba. Pero antes, Silvia se recibe de
Arquitecta con uno de los promedios más altos de su promoción. Así llegamos
a marzo de 1976 donde Silvia es enterada por su familia del asesinato de su
padre (ver registro anterior, nuevamente). Permanece entonces en Buenos
Aires, acompañando y participando activamente en la denuncia de ese hecho
aberrante donde están comprometidos camaradas de armas de su progenitor.
Es en el mes de abril de ese mismo nefasto año, que junto a toda su familia le
entablan una querella a Videla por el asesinato. Desde Córdoba, con fecha 18
de abril de 1976, recibe una carta de su amado marido, el ya mencionado
Alberto Bello: “Tu padre murió por ser impulsor y participe activo de una
Revolución, por ser alguien que comprendió la realidad y se dispuso a
modificarla. Su muerte va a tener sentido, como la de todos los compañeros
que como él han dado y darán la vida, si la causa por la que se sacrificó, la
causa del Pueblo y la Justicia sin más rótulos; si esa causa triunfa”. En los
primeros días de junio del ’76, Silvia que todavía permanece en Buenos Aires,
recibe la trágica noticia de que su esposo ha “desaparecido”. Él como tantos
otros compañeros, seguían enfrentando a las fuerzas armadas cipayas que
defendían a sangre y fuego el proyecto oligárquico de Martínez de Hoz. Silvia,
dolida y abatida por la muerte de su padre y su marido en tan poco tiempo,
sigue denunciando los asesinatos. En dicho contexto, cuando llega a la
Argentina la Comisión Interamericana de DD.HH. en septiembre de 1979,
después de más de 12 horas de cola y de compartir tanto dolor con familiares
de miles de desaparecidos, logra junto a sus hermanos entregar la denuncia.
En septiembre de 2003 luego de sufrir un aneurisma cerebral, fallece a los 54
años. Sus restos descansan junto a los de su padre Bernardo Alberte y su
esposo Alberto Bello en el cementerio de Avellaneda.
ALBERTI, Graciela Estela. Arquitecta. Militante peronista y montonera con
el grado de Teniente (“Negra” / “Raquel”) secuestrada-desaparecida por la
última dictadura militar el 17 de marzo de 1980. Vista en la Escuela de
Mecánica de la Armada (ESMA) hasta su “traslado” definitivo. Participó en
octubre de 1975 en el secuestro del ejecutivo alemán de “Mercedes Benz”,
Herr Heinrich Franz Metz. Sus compañeras del secundario, el 6 de diciembre
de 1995, con motivo del 25 aniversario de su egreso, colocaron un
recordatorio con su retrato en el matutino “Pagina 12”. Además, su foto en
cautiverio fue una de las que pudo sacar como prueba del genocidio, el obrero
gráfico peronista allí secuestrado, Víctor Basterra.

ALBISU, Hernán Antonio. De pelo colorado como su hermano José


Augusto, Hernán también fue ex alumno del Colegio del Salvador,
establecimiento educacional dirigido por sacerdotes jesuitas. Era “fana” de
Boca Juniors y en los recesos escolares partía siempre hacia la casa veraniega
paterna de Miramar con todos los suyos (eran 15 hermanos) para encontrarse
con amigos, noviecitas, etc. Militante montonero, junto a su compañera fue
arrastrado de los pelos a la calle por una patota armada, desde la habitación de
una pensión capitalina donde se escondía. Resistió su secuestro y le pegaron
un tiro en la cabeza. Eso fue el 31 de agosto de 1977, ese mismo día murió.

ALBISU, José Augusto Cipriano. El pelirrojo Albisu era ex alumno del


Colegio –jesuita- del Salvador. Se casó con “Susu” Machi, hermana de
Horacio y militante ella, de la JUP en Arquitectura: tuvieron tres hijos:
Esteban, Inés y José. José Augusto fu militante de Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) y luego de Montoneros con el seudónimo de
“Ramón”. Antes, integrante de la Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la
Facultad de Ciencias Exactas. Caído en combate el 2 de noviembre de 1976
contra militares de la IV° Brigada de Infantería Aerotransportada que cercaron
su domicilio, una casa operativa, ubicada en la calle República de Siria 495
del barrio General Bustos, en la provincia de Córdoba. No piensa entregarse
con vida. Y lo mismo piensan los compañeros que mueren con él: Sergio
Pedro Trod (Turco) y Raúl Leonel Bru (Vicente). Dos oficiales del Ejército y
un comandante de Gendarmería quedan heridos; este último en una nalga,
cuando el helicóptero en que se desplazaba sobrevolando en círculos la casa
sitiada, fue alcanzado por los disparos de una escopeta de caño recortado. El
padre de Albisu, médico en la policía bonaerense intentó comunicarse con el
Gral. Menéndez para recuperar el cuerpo de su hijo y darle sepultura; éste le
contestó que se conformara con saber que su hijo estaba muerto.
ALBORES, Silvia Beatriz. 22 años. Nació el 11 de febrero de 1955 en
Capital Federal y era la menor de dos hermanos criados en un hogar de
tradición radical; entiéndase, Unión Cívica Radical. Trabajaba en el área de
administración central de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Secuestrada-
desaparecida en el barrio de Parque Chas, Capital Federal, un 19 de junio de
1977. A la madrugada mientras estaba preparando un biberón para su bebé, un
grupo de personas uniformadas y armadas irrumpió en el domicilio de sus
padres; Silvia se vistió, miró a su bebé por última vez y se entregó a sus
captores. Estudiante de 2º año de Medicina en La Plata, militante peronista. Su
esposo Roberto Aníbal Ibáñez, corrió igual destino trágico (ver su registro).
Su madre María Luisa López de Albores dice: “Me quedé con ese bebé, tan
chiquito, lo crié desde los 8 meses. Lo envolvía con la ropa de Silvia para que
sintiera su olor… así tomaba la mamadera”.
ALBORNOZ, Cecilio Román. 27 años. Secuestrado-desaparecido el 25 de
marzo de 1976. Obrero naval, trabajaba en ASTARSA y era integrante de la
Juventud Trabajadora Peronista (JTP).

ALBORNOZ, Fabián René. “El Indio”. “Lobo”. Nació en San Miguel de


Tucumán el 30 de abril de 1945. Trabajó en la sección Expedición de la
fábrica de Bunge & Born, Molinos Río de la Plata en Avellaneda, hasta que
fue echado de la misma por activista. Militaba en la organización Montoneros,
junto a su compañera Elba Noemí Musacchio (ver su registro) con quien tuvo
una hija. Él fue secuestrado-desaparecido el 24 de agosto de 1977 en el Puente
Crucecitas, partido de Avellaneda. Se presume que presentó resistencia a su
arresto y fue asesinado en el lugar. Su cuerpo nunca fue entregado a su
familia. Cuenta Patricia Romero, hija de un primer matrimonio de Elba
Musacchio: “En el invierno del año ’77, una noche él salió, porque seguía
militando y tenía que encontrarse con alguien, muy cerca de ahí. Al rato de
haber salido se escucharon unos tiros. Mi mamá le dijo a María Cristina, la
hermana de René, que se quedara con nosotros, que iba a ver que había
pasado. Cuando regresó nos dijo que hiciéramos los bolsos, porque lo había
visto al Indio, tirado en el asfalto, muerto, y no había podido acercarse”.
ALCARAZ, Francisco Segundo. “Chiquito”. Tenía 33 años. Presidente de la
Juventud Peronista en San Juan. Fue secretario político de la organización
guerrillera peronista Montoneros en la misma provincia, teniendo el grado de
oficial. Resiste su secuestro en la vía pública de San Juan capital y muere
combatiendo. Ocurrió el 29 de octubre de 1976. Lo acribillaron de 108 balazos
que lo destrozan, cuando se bajó de un colectivo en tanto se daba a la tarea de
esconder a unos compañeros riojanos por la zona del Barrio Marcó. Anécdota
imperdible contada por Eloy Camus (nieto): “A Alcaraz lo conocí en la casa
de mi abuelo cuando él era gobernador de San Juan y al ‘Chiquito’ lo estaba
buscando la policía sanjuanina por sus actividades políticas. Cuando lo conocí,
mi abuelo le gritaba por teléfono muy enojado al Jefe de Policía como ‘carajo’
no lo podían encontrar a Alcaraz para detenerlo, mientras él lo tenía tomando
café en la cocina de su casa. Años después me enteré que también lo ocultó un
tiempo en la época de la dictadura”. Los compañeros que lo conocieron y
sobrevivieron al genocidio, dicen de Alcaraz: “Era un grandote tranquilo,
bonachón, que desde 1971 comienza a reunir compañeros para armar la
Juventud Peronista en el taller donde trabajaba arreglando máquinas de coser
en la avenida Rawson. Como era el mayor de los jóvenes que nos juntábamos
-28 años- nos contenía, era un compañero sencillo, peronista convencido de
toda la vida, buena persona y muy trabajador. Era el Jefe. Poseía una
humanidad impactante. El ‘Chiquito’ marcaba la línea de la moral
revolucionaria desde el Peronismo y se iba a la villa a laburar politicamente.
Siempre hablaba de la experiencia del pueblo argentino, la práctica
revolucionaria era su modo de vida. Tenía una relación con el pueblo
extraordinaria. Para él, el peronismo era el eje por donde atravesaban todas las
luchas. Era un cuadro. Nuestro Sabino Navarro. Un laburante. El ‘Chiquito’
tenía el reconocimiento más difícil de conseguir, el de los propios
compañeros. Los convencía con su forma de hablar sencilla. Era Montonero y
era el cable a tierra que teníamos, siendo el ‘factótum’ de nuestra participación
en la campaña electoral de 1973. El ‘Chiquito’ sabía que si lo atrapaban lo
iban a matar, pero decidió quedarse con los compañeros para no dejarlos
solos, para protegerlos. Su moral revolucionaria lo lleva a tomar esa decisión.
Él tomó la decisión de ser un militante peronista, porque sentía el peronismo
en el alma. Eligió su forma de vida y su forma de muerte”.

ALCARAZ, Sandro Santana. Tenía 23 años. Era natural de La Toma,


provincia de San Luis. Estudiante de Farmacia en esa provincia, militaba en la
Juventud Trabajadora Peronista (JUP). Fue secuestrado cuando salía de la
Universidad Nacional de Cuyo en donde como dije, estudiaba Farmacia, el 22
de septiembre de 1976. Otra versión dice que directamente fue secuestrado –
ese mismo día- en una clase de la facultad. Fueron sus captores Miguel Ángel
Fernández Gez, Carlos Esteban Plá y David Becerra. Luego fue asesinado y
presumiblemente su cuerpo, quemado y enterrado junto al de Graciela
Fiochetti (ver su registro) en las Salinas del Bebedero, el 23 de septiembre de
1976.
ALCONADA MOREIRA, Domingo Roque. “Pironio”. Platense nacido el
22 de septiembre de 1952. Era el mayor de cinco hermanos. Perteneció a la
Juventud Estudiantil Católica. Responsable de la Juventud Universitaria
Peronista (JUP) en la Facultad de Derecho de La Plata; institución a la cual
ingresó en 1970; faltándole solamente cinco materias para graduarse de
abogado al momento de su detención y posterior “desaparición”. Todos lo
recuerdan como un ser humano inteligente y muy buen alumno, tanto en sus
estudios secundarios como universitarios. En 1974 fue candidato a Presidente
del Centro de Estudiantes de la facultad antes citada, representando a la Lista
Azul y Blanca de la JUP. Militante Montonero. Secuestrado el 22 de
diciembre de 1976. Sin denunciar a nadie murió en la tortura cantando la
Marcha Peronista. (Cabe acotar que, su abuelo, Alconada Aramburú había
sido un jerarca de la Revolución Libertadora). Como bien dijo Adriana
Puiggrós en un reportaje que le hicieran en 1996, refiriéndose a los
detentadores históricos del poder y la riqueza en Argentina, estos personajes,
por salvar su patrimonio, “estaban dispuestos a matar hasta a sus propios
hijos”. María Florencia, María Marta, Juan José y Federico Francisco (sus
hermanos) quieren dejar constancia por escrito que a Dominguito lo recuerdan
como “una persona íntegra, muy inteligente, alegre y solidaria. Absolutamente
desprendido de ambiciones materiales, en donde su compromiso social se
manifestó en todo su quehacer. Nuestro homenaje para un hermano leal a sus
convicciones y a sus compañeros de militancia, cuyo objetivo de vida se
centró en la lucha por un país más justo y solidario. Por eso el orgullo de ser
sus hermanos”.
ALDANA, Cristóbal Solano. “Una caja conteniendo lo que serían los huesos
de un militante de la Juventud Peronista desaparecido en 1976, fue
abandonada en la puerta de la casa del diputado provincial Oscar Chamía en
plena capital de La Rioja. Los huesos pertenecerían a Francisco (sic) ‘Pancho’
Solano Aldana, militante riojano de la J.P. e intimo amigo de Chamía”. (“La
Prensa” 10-6-94). Esto es lo que se llama un “apriete” de algún servicio de
inteligencia militar para sacar del medio a quien investiga o testifica sobre la
suerte de los desaparecidos. “Pancho” Aldana, estudiante universitario, con 20
años de edad, en la madrugada del 17 de julio de 1976, en la ciudad de Villa
Unión, a 300 km. de la capital riojana, escapó de su casa, de un intento de
secuestro por parte de un grupo de tareas conformado por hombres del
Ejército, Gendarmería y policía provincial, que respondían a las directivas del
Tercer Cuerpo de Ejército, cuyo comandante era el General Luciano Benjamín
Menéndez. Burlados en su intento, los frustrados captores rompieron el
mobiliario y le pegaron a su padre que era ciego. ¡Siempre valientes estos
tipos....! Uno de los secuestradores se sospecha, fue el capitán José Carlos
González, alias, “Juan XXIII”, alias “Monseñor”, torturador en el campo
clandestino de concentración cordobés, “La Perla”. La hermana de “Pancho”,
Hilda Beatríz Aldana, asegura que los que ingresaron a la vivienda paterna
fueron el alférez Brito de Gendarmería Nacional y el sargento Chiarello del
Ejército. Esa misma noche fueron detenidas la hermana y la esposa de
“Pancho”; es decir, Ana Silvia Aldana y María Esther López, siendo
trasladadas con destino a la ciudad de Chilecito. Ana Silvia inclusive sufrió
prisión en la cárcel de Devoto, donde estuvo detenida durante más de dos
años. En el mes de mayo de 1978, una hermana de “Pancho” Aldana tiene
contacto –ya había tenido otros anteriores- con él, quien le manifiesta que
siempre tendrá noticias suyas de algún modo, si no ocurriera así, sería porque
le pasó algo. Lamentablemente nunca más tomó contacto con su familia desde
esa fecha. “Pancho” Aldana en su lucha por la liberación nacional, dejó una
hija de un mes de vida (Valeria) y un hijo de un año (Daniel).

ALDAY, Jorge Eduardo. Nacido el 24 de noviembre de 1954. Obrero.


Delegado de la fábrica metalúrgica “Carlos Calvo S.R.L.” en Lanús. Militante
Peronista Montonero. Secuestrado-desaparecido el 22 de agosto de 1977 a la
edad de 22 años. 29 años más tarde, el 31 de octubre de 2006 en la esquina
“Jorge Alday” de Obon y Liniers se llevó a cabo una emotiva ceremonia que
consistió en la colocación de una placa recordatoria colocada por los amigos
(Raúl Alderete, Maria Eva Muñoz y Héctor Vélez) al compañero asesinado
por razones de terrorismo de Estado, cuando salía de cobrar su último sueldo
de la fábrica en la que trabajaba. Recordemos que con anterioridad se nominó
a la esquina con el nombre del “desaparecido”, se decidió la colocación de una
placa oficial y se plantó un ceibo en el lugar, todo ello enmarcado en la
Ordenanza Nº 10.147 presentada por el concejal Giorno de Lanús y aprobada
en marzo de 2006.
ALDERETE, Delfina del Valle. “Mireya”. Natural de Santiago del Estero,
donde estudiaba Derecho. Hija de un funcionario policial de esa provincia.
Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros.
Secuestrada-desaparecida a la edad de 18 años, el 31 de agosto de 1976, en la
terminal de ómnibus de Córdoba junto a su compañero de militancia José
Honorio Fernández. (Ver su registro). Ambos pasaron por La Hidráulica –en
las inmediaciones del Dique San Roque- y La Perla, dos campos de
concentración clandestinos, antes de ser asesinados.

ALDUVINO, Fernando Antonio. “Nando”. 27 años. Estudiante de la


Universidad Nacional del Sur. Militante montonero secuestrado en Bahía
Blanca el 21 de marzo de 1975. Su cuerpo sin vida apareció el mismo día en la
Ruta Nacional 35. Posteriormente un pelotón montonero de combate con su
nombre, el 15 de diciembre de ese mismo año, emboscó también en Bahía
Blanca, a un vehículo del Comando del V Cuerpo de Ejército afectado a la
represión: y en la acción, abatieron a 3 militares y recuperaron armas de
guerra.

ALESSANDRO, Julio Darío. Un 5 de noviembre de 1916, nació en General


Pinto, provincia de Buenos Aires. Maestro. En 1936 se afilia a FORJA como
una manera de mantener vivas las banderas del radicalismo yrigoyenista. Con
la llegada del peronismo a la escena política y social de la República, tanto él
como otros cuadros de FORJA se incorporan a la gestión del gobernador
Domingo Mercante: Julio, puntualmente, secunda a Don Arturo Jauretche, con
el cargo de Director del Banco Provincia. Es convencional constituyente en
1949 y diputado provincial por el Partido Peronista, pero renuncia a la banca
en 1952 para asumir como intendente de Rojas, provincia de Buenos Aires. Su
buena gestión comunal le asegura su reelección por un nuevo período.
Derrocado Perón por la fuerza de las armas en septiembre de 1955,
Alessandro es encarcelado sin causa alguna por más de 8 meses en la
Penitenciaría Nacional y en la cárcel de Caseros. Una vez en libertad vuelve a
la localidad de Rojas para ganarse la vida en la librería que tenía su madre.
Durante un breve período, durante el tercer gobierno peronista, será secretario
de prensa del gobierno bonaerense del Dr. Oscar Bidegain. Con la vuelta de la
democracia en 1983 en un gran esfuerzo editorial que afecta su propio
bolsillo, cree conveniente editar en cuatro tomos las “Polémicas de Jauretche”
como una manera de dejar claro quienes siguen siendo los enemigos de la
Patria. Para 1987 es elegido diputado nacional por el Partido Justicialista, pero
indignado por la entrega de Menem y la amnistía a los militares genocidas se
aparta del bloque, para con otros compañeros conformar el “Grupo de los 8”.
Fallece el 12 de septiembre de 1999.
ALESSIO, José María. Obrero peronista. Referente de sus compañeros.
Trabajador en Astilleros Astarsa (Tigre, provincia de Buenos Aires). Fallecido
en un accidente de trabajo en mayo de 1973 a la edad de 24 años. Murió
envuelto en llamas producidas por los gases inoloros acumulados en los
túneles (pasa-hombres) que hacen el doble fondo de un barco, en este caso de
10 mil toneladas. Producido el accidente sus compañeros tomaron la empresa
con la retención de un cierto número de ejecutivos, responsables directos –
según ellos- “de este crimen gratuito con que la patronal premia a los que
producen sus fabulosas ganancias”. La JTP del lugar le pondrá el nombre de
“José María Alessio” a su agrupación peronista revolucionaria. Atención:
Federico Guillermo Lorenz autor del imprescindible libro “Los zapatos de
Carlito. Una historia de los trabajadores navales de Tigre en la década de los
setenta” (Grupo Editorial Norma, 2007), que narra la historia sindical y
política de dicha agrupación, en una conversación efectuada me comunica que
luego de haber publicado su libro inclusive, descubrió que el apellido del
compañero inmolado es “Alesia” y no “Alessio”.
ALFARO, Alberto Cayetano. Trabajó como estibador. Era chofer. Dirigente
villero de la Zona Eva Perón (Saldías-Villa 31) y del Barrio “Carlos Mugica”
de Ciudadela (“Fuerte Apache”) e integrante del Movimiento Villero
Peronista (MVP). Conocido en el barrio como “Galleta”. Discapacitado por un
accidente ferroviario (perdió ambas piernas; usaba prótesis) fue abatido de un
balazo en el cráneo por un comando militar el 9 de julio de 1977, cuando llegó
a su propia casa, sita en el Nudo 6, Piso 5, Dto. B, acompañado de un amigo
militante –Gabriel Kreplak- que logró escapar. Desvalijaron su casa y un
policía represor se quedó por un tiempo con el departamento allanado. Sus
restos fueron encontrados más tarde por el Equipo Argentino de Antropología
Forense y restituidos a su familia, la cual celebró una misa en su nombre en la
misma iglesia del barrio donde solían juntarse los militantes del MVP. Cabe
acotar que los milicos furiosos por la huida del otro muchacho, fueron a
buscarlo también a su casa y como no lo hallaron se llevaron a su hermano
menor, José Ariel Kreplak de 16 años, quien continúa “desaparecido”; (ver su
registro).
ALFONSÍN, Alicia Elena. Nació el 5 de enero de 1961. Era muy dulce y
callada, aparentando más edad de la que tenía. Escuchaba a Spinetta,
Aquelarre y a David Gates; también gustaba mucho de leer poesía. Fue una
excelente jugadora de básquet en el club Colegiales; en ese predio, en 1974,
conoció al que luego sería su marido. Alicia Elena Alfonsín de Cabandié.
Montonera. Secuestrada-desaparecida (embarazada), el 23 de noviembre de
1977 junto a su marido Damián Cabandié. (Ver su registro). La patota de
energúmenos compuesta por 14 seres despreciables, se robaron todas las
pertenencias de la pareja, se repartieron el dinero que encontraron en el baño y
lo poco que quedaba parece que también se lo robó la encargada –de apellido
Medeiro- quien fue vista con los zapatos de Alicia, por quienes fueron a
preguntar por la suerte de los secuestrados. Entre febrero y marzo de 1978 –
en cautiverio- dio a luz un niño que llamó Juan y que fue recuperado por su
familia recién el 26 de enero de 2004. Dicho niño, hoy ya hombre, milita
como antes lo hicieron sus padres en el peronismo revolucionario. Los
nombres de Alfonsín y Cabandié tal como estuvieron unidos en su vida,
también se muestran juntos, en la placa que los recuerda en el Club
Colegiales, sitio donde se conocieron alguna vez.

ALFONSO, Julio Osvaldo. “El Negro” Alfonso era un aguerrido cuadro de


la organización Montoneros que fue secuestrado en Capital Federal el 27 de
septiembre de 1976 y asesinado por las fuerzas represivas el 21 de octubre de
ese mismo año. Fue visto con vida antes de su asesinato en el CCD “Club
Atlético”.
ALGAÑARAZ, Elsa Celia. Elsa Celia Algañaraz de Román, 19 años.
Militante de Regional I de Juventud Peronista (JP), embarazada de dos meses,
agredida, violada y asesinada a cuchilladas, el viernes 1° de julio de 1974, en
el Barrio San Jorge, de Don Torcuato, provincia de Buenos Aires. Cuando el
marido fue a hacer la denuncia, la policía provincial lo golpeó. Un enorme
crucifijo y una bandera argentina con la palabra “Montoneros” escrita en ella,
permaneció a la vista durante todo el velatorio. Fue sepultada en el cementerio
de San Miguel, provincia de Buenos Aires. Entre los miembros del grupo
fascista Concentración Nacional Universitaria (CNU) se comentaba que la
“operación” fue dirigida por Héctor Sarrode, un pistolero del Sindicato Naval
que actuó a las órdenes de Osinde en la matanza de Ezeiza (20-6-73) y más
tarde se incorporó a la Triple A.
ALÍ, Ismael. ¿Que otro sobrenombre que “Turco”, podía tener? Chofer de
taxi. Ex miembro de la mesa Directiva del Partido Justicialista en Capital
Federal. Militante del Frente Revolucionario “17 de Octubre” (FR-17). Fue
secuestrado-desaparecido el 22 de septiembre de 1977 en el taller mecánico de
un familiar suyo, en el barrio de Villa Lugano.

ALI, Juan. “Turco”. Militante de Juventud Peronista asesinado en Rosario


por la dictadura militar el 1° de diciembre de 1976.

ALLAMANDA, Roberto Andrés. Nacido un 26 de octubre, fue secuestrado-


desaparecido a la edad de 29 años. Era padre de ocho niños –cinco varones y
tres mujeres- y se ganaba la vida en la industria de la construcción como
cementista. Una patota militar se lo lleva a fines de septiembre de 1976 y lo
devuelve a los 40 días, irreconocible: encorvado, sumamente delgado,
barbudo, una caricatura realmente de lo que fue antes. Contó que todo ese
tiempo estuvo encapuchado, comiendo un pan o una papa solamente y
tomando agua; siempre agachado; que le pegaron mucho. Una vez en libertad
se muda de barrio. Pero lo encuentran nuevamente y se lo llevan para siempre
el 12 de abril de 1977. Lo acusaban de que en época de Isabel, en su casa se
habían juntado para organizarse y discutir jóvenes que seguían la línea del
Partido Peronista Auténtico y Montoneros. Su mujer, Sunilda, concurría a
menudo a la Iglesia Evangelista y al momento del trágico desenlace estaba
nuevamente embarazada.

ALLAMPRESE, Guillermo. “Billy”. Si bien provenía de una familia


decididamente antiperonista, él, cuando empezó a estudiar Arquitectura en la
UBA, pasó de lleno a militar en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) de
dicha casa de altos estudios. Su amigo Carlos Martínez y también vecino, dice
al respecto: “Desde lo humano era un tipo macanudísimo, de primera. Entre
los amigos lo podías contar como de fierro. En el aspecto militante era una
persona totalmente entregada a la organización Montoneros. Trabajaba en una
fábrica metalúrgica, en la zona de Quilmes, donde también militaba. En ese
lugar había perdido una falange, en una especie de guillotina. Vivía junto a su
compañera en la zona de Florencio Varela, pero todas las semanas iba a visitar
a su familia, en la calle Mitre al 200 de Temperley”. Con 26 años, fue
secuestrado-desaparecido el 19 de octubre de 1976, presumiblemente cuando
se dirigía a su lugar de trabajo, la fábrica.
ALMADA, Benito. Militante del peronismo montonero abatido en Santa Fe
(Calle 4 de enero N° 1250) por Fuerzas Conjuntas, el 27 de octubre de 1976.
Con él cayó combatiendo su compañero de organización, Carlos Mistelo.

ALMADA, Natalia Cecilia. Ya tenía más de 50 años cuando fue secuestrada-


desaparecida el 16 de octubre de 1976 a las 3 y media de la mañana. Fue vista
con vida antes de su asesinato en la Brigada Aérea Nº 1 (La Casona) y en la
comisaría 3ª de Castelar. Natala pese a su edad era parte de la JP y dirigía la
comisión de vecinos del Barrio Sarmiento, un predio de monoblocks
construidos por el Banco Hipotecario dentro de la villa Carlos Gardel.
ALMARAZ, Ricardo Avelino. Nacido en La Flor, Santiago del Estero, un 20
de junio de 1950; día de la bandera nacional. La primaria la hizo en la Escuela
Nº 37 de Lanús. Para el secundario concurrió a la Escuela Técnica de Lanús,
de Radio y Televisión. Integrante de Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en
la planta que Molinos Río de la Plata tenía en el corazón de Avellaneda. Sobre
él y otros trabajadores sindicalizados actuó puntualmente la dictadura, porque
habían comenzado a resistir el arbitrario mecanismo de labor diaria que
imponía la patronal, por entonces con la batuta de Bunge & Born. Menos
carne, en las fábricas de Molinos se hacía de todo: aceites, arroz, yerba,
whisky, fideos, dulces, margarinas, azúcar, cerveza, de todo. No había horas
extras ni nada. Se entraba a las 6 de la mañana y se terminaba la labor cuando
a la patronal se le antojaba. No había baños, ni duchas ni vestuarios. Sólo
polvo y ratas. Como no se podía hablar adentro de la planta, Ricardo Almaraz,
comenzó a reunirse con uno y otro en el bar de Mitre y Pavón, con mucha
paciencia, porque si los patrones olfateaban algo, los echaban. Ya estaba
vinculado al peronismo combativo. A partir del ’72 la cosa cambió. Bastaron
dos o tres años de lucha para que se consiguieran horas extras, vestuarios,
respeto y organización. Cuando fue el golpe de Estado de 1976 la planta fue
ganada por un silencio incómodo, feo, tremendo. En uno de esos días, Ricardo
Almaraz se acercó a su hermano Guido y le dijo sorprendido, que lo llamaban
de la oficina de personal. Fue, charló y volvió a ver a su hermano. “Le dijeron
que se venía una mano jodida, que le extendieron un cheque para que él
pusiera la cantidad que quisiera, que pidiera lo que se le ocurriera, una casa,
pasajes, pero que se vaya de la fábrica con su familia bien lejos. Él siguió
trabajando como todos los días” afirma su hermano. Le parecía lógico estar al
lado de sus compañeros de trabajo y representados, con que cara se iba a ir así
nomás de un día para otro. Secuestrado-desaparecido a la edad de 26 años, el 7
de julio de 1976. Lo levantaron en Pirovano 1829, Lanús Este, provincia de
Buenos Aires. Tiraron abajo la puerta de la casa y se lo llevaron junto a su
esposa Celia Arzamendia Díaz. Rompieron todo y se robaron cosas. Visto en
Superintendencia de Seguridad Federal (Coordinación Federal) antes de su
asesinato. Florentina Verón, su progenitora, es una de las primeras Madres de
Plaza de Mayo.

ALMARZA, Guillermo Abel. Oriundo de la localidad de Tandil en la


provincia de Buenos Aires. Estudiante de Antropología en el Museo de
Ciencias Naturales de la ciudad de La Plata. Militaba en la JUP. Tenía 25 años
al momento de su secuestro y desaparición en esa ciudad platense; fue un 8 de
febrero de 1977. Con él también cayó su novia Angélica Campi, aunque luego
esta fue liberada por sus captores.
ALMEIDA, Alejandro Martín. Nació el 17 de febrero de 1955 en una
calurosa madrugada de Buenos Aires. Para sus amigos siempre fue “El
Principito”. Compartió trabajo y militancia con otros compañeros
revolucionarios en la agencia oficial de noticias Telam, motorizando la
actividad gremial en la misma. Cursaba 1º año de Medicina en la UBA y
trabajaba en el Instituto Geográfico Militar al momento de su secuestro, el 17
de junio de 1975. También escribía poesía y son muy preciados sus 24 escritos
que se pudieron recuperar luego de su asesinato, en donde resaltan con brillo
propio, los dedicados a su madre y a los “Héroes de Trelew”. Alejandro
Martín Almeida era integrante del ERP-22 de Agosto, desprendimiento en
1973 del partido del Robi Santucho, PRT-ERP. Con otros compañeros rescató
el valor revolucionario del peronismo como transformador de la sociedad y
apoyó la campaña electoral por Cámpora Presidente. Desde su flamante
organización tuvieron contactos directos y trabajos para un mismo fin
emancipador con Montoneros. Su madre “Taty” Uranga de Almeida es una
caracterizada luchadora de Madres Plaza de Mayo Línea Fundadora. Escribió
sobre su hijo en 1996: “Hijo querido: a pesar de los años transcurridos, cada
vez te extraño más. Tu recuerdo, tu sonrisa, tus ideales, me acompañan en la
lucha cada vez más amplia y por eso ya hice mía la frase del poeta: que nunca
tu nombre sea atado a la tristeza”.
ALMENARES, Jorgelina María. El 28 de julio de 1976 en San Miguel de
Tucumán, hubo un enfrentamiento con fuerzas represivas conjuntas, en la
vivienda de la calle Crisóstomo Alvarez 2178. Según el parte difundido por el
Comando del III° Cuerpo de Ejército hubo 3 “extremistas” muertos: dos
mujeres y un hombre y las “fuerzas de seguridad” tuvieron al menos una baja:
el comisario principal Timoteo Marcial. La única “subversiva” identificada al
momento, fue Jorgelina Almenares que militaba en la organización peronista
Montoneros con el sobrenombre de “Paula” y tenía 28 años de edad. Luego se
supo que otro de los caídos fue su esposo, Víctor Hugo Bernuchi (ver su
registro).

ALMIRÓN, Roque Miguel. “Roquito”. Militante de Juventud Peronista. 21


años. Soltero. Secuestrado-desaparecido el 31 de enero de 1977, en su lugar de
trabajo, la empresa Fricón, sita en la calle Villafañe 1600 de esta Capital.
ALONSO, Francisco. Nacido en 1942, era el más jovencito de los peronistas
revolucionarios que estaban sentados alrededor de una mesa, el 13 de mayo de
1966, cuando se desató un fenomenal tiroteo que tuvo como consecuencia las
muertes de sus compañeros Blajakis y Zalazar (ver sus registros) y del
burócrata sindical metalúrgico Rosendo García, amigo personal de Vandor.
Ocurrió en Avellaneda, en la confitería “La Real”. Para ese entonces, Alonso
vivía con sus padres en la localidad vecina de Villa Domínico. Militaba con su
amigo, el “Negro” Villaflor, en Acción Revolucionaria Peronista (ARP) y
luego se sumó al Peronismo de Base (PB) y a las Fuerzas Armadas Peronistas
(FAP), recibiendo instrucción militar en Cuba. Para la época del tiroteo, se las
rebuscaba arreglando, en un corralón acondicionado a tal efecto, cajones de
madera para transportar cerveza y sifones, tenía 20 años y rasgos aindiados,
los que por supuesto aún hoy conserva orgulloso, tanto como su identidad
peronista inalterable al paso del tiempo.
ALONSO, Paloma. Nació el 25 de julio de 1956. Desaparecida por la
dictadura militar el 30 de julio de 1977, a los 21 años, en Buenos Aires, en su
casa del barrio de San Telmo. Hija del artista plástico Carlos Alonso. Su
madre, Ivonne Fauvety, la recuerda como alguien que constantemente se
movía, corría, bailaba, cantaba y charlaba sin parar. Era incansable. Un exceso
de energía encerrado en un cuerpo pequeño y nervioso. También era
extremadamente seductora. En el secundario fue buena alumna y líder entre
sus pares, privilegiando amistad y compromiso afectivo. Era maestra
jardinera. A los 18 años se fue a vivir sóla. Para entonces enseñaba
alfabetización en fábricas y villas. En Perú trabajó con indígenas.Militante de
Juventud Peronista. Dijo su padre: “Heredamos de Paloma y su generación esa
pasión cargada de ideales y valor para enfrentar la dura realidad del país (...)
Esa generación comprometida con los conflictos sociales y políticos que
marcaron la diferencia entre el país que somos y el que podríamos haber sido”.
Nada más cierto. Ex alumna de la Escuela Normal Nº 1en Lenguas Vivas
“Presidente Roque Sáenz Peña”, el 3-10-2008, la comunidad educativa junto a
familiares y amigos, Barrios X Memoria y Justicia y el Centro de Estudiantes,
colocaron una baldosa con su nombre. En el acto hubo música, poesía y
fotografías de ella. Otra baldosa del mismo tipo fijaron los vecinos de San
Telmo en Defensa y Carlos Calvo, recordando su secuestro.

ALONSO, Raúl. Natural de Bolívar, provincia de Buenos Aires, nacido el 21


de agosto de 1950. Su padre era maquinista del Ferrocarril Roca. Hincha de
Boca Juniors. Abanderado en el colegio en más de una oportunidad, con 9,60
alcanzó uno de los mejores promedios de su clase. Una vez terminado el
secundario se fue a estudiar contabilidad a La Plata. Para pagarse sus estudios
comenzó a trabajar como operario ferroviario en Tolosa, localidad cercana a la
ciudad de las diagonales. Como sus padres solamente querían que se dedicara
a estudiar, él en una carta les dijo: “Yo no voy a aceptar dinero de ustedes, no
puedo hacerlo porque sé que mi comodidad constituye una forma de
explotación de ustedes”. La pasión por combatir las injusticias lo acercó a la
Juventud Trabajadora Peronista (JTP) y lo alejó de los estudios. Fue echado
del ferrocarril y encontró rápidamente trabajo en los Tribunales de La Plata,
donde con otros compañeros armó la “Agrupación Evita” puertas adentro del
Poder Judicial. Ya para entonces era un militante peronista y montonero más.
Su nombre de guerra era “Ariel”. La agrupación sumaba adherentes y Raúl
acumulaba el cariño y respeto de sus compañeros. A todo esto se puso de
novio con una compañera de trabajo cordobesa, Nora Volonté: como estaban
siempre juntos, sus amigos lo empezaron a llamar con el sobrenombre de
“Norito”. A partir de 1975 la abierta represión del gobierno isabelino y la
Triple A lo llevan a pasar a la clandestinidad; además no se presenta a cumplir
con el servicio militar obligatorio sabiendo que puede ser una trampa en la que
puede perder su libertad o la vida. Sigue militando con el grado de soldado
montonero. Y pasa a ganarse la vida, puliendo pisos en sociedad con otro
compañero (Oscar Ruíz Díaz). Para marzo de 1977 la cosa está muy jodida,
pero Raúl toma la determinación de no replegarse, de no irse a un lugar más
seguro, hasta que el último de los compañeros a su cargo no esté a salvo.
Resiste un secuestro de los militares –no piensa entregarse con vida- en su
departamento del complejo habitacional de 4 manzanas conocido como el
monoblock de Villa Elisa, en la noche del 8 de marzo de 1977. Con él está
Griselda Ester Betelú embarazada de 3 meses (ver su registro). Cae en
combate. Raúl Alonso antes de repeler los ataques, antes de ser herido, antes
de morir, tiene tiempo, para acercarse al tocadisco Wincofon que hay en el
living y poner en automático (es decir, que el disco se repetía a infinito) y a
todo volumen la “Marcha Peronista” cantada por Hugo del Carril, para que
todo el barrio sepa que está dando su vida por la Causa. El intercambio de
disparos y la resistencia de los compañeros se extendió hasta las 3.30 hs. de la
madrugada del miércoles 9 de marzo; con su vida se llevó también la de un
subcomisario del bando atacante. “Durante muchos años desde el tren se
podían ver las huellas del combate. La casita era uno de los duplex que están
frente a la estación de Villa Elisa, delante de los monobloques. Allí resistieron
heroicamente los dos en aquella noche de principios de marzo. No tenían
armas muy poderosas, cuando mucho puede que hayan tenido una
ametralladora común, o una escopeta, o simplemente un par de revólveres.
Pero tuvieron que traer una cañón para doblegarlos...” (Del libro de Jorge
Pastor Asuaje “Por algo habrá sido”). Como por arte de magia, un día después
de su muerte, el 10 de marzo, una pintada en la puerta del Palacio de
Tribunales (calle 47 entre 12 y 13) proclamaba: “Compañero Raúl Alonso, tu
sangre derramada no será negociada”.

ALONSO, Severino. Vivía en Córdoba. Técnico mecánico. Trabajaba en un


taller metalúrgico pequeño de su propiedad. Participó del Cordobazo.
Compañero peronista secuestrado-desaparecido el 8 de enero de 1976 por la
Triple A del lugar, que se escondía bajo el nombre de Comando Libertadores
de América, dirigida por el general Luciano Benjamín Menéndez y el capitán
Héctor Pedro Vergez (a) Vargas –uno de los jefes del Destacamento de
Inteligencia 141 del Tercer Cuerpo de Ejército-, cuando imperaba el Estado de
Sitio en todo el país y la provincia estaba intervenida por el brigadier Raúl
Lacabanne, alineado políticamente detrás de López Rega. Severino tenía 40
años y fue visto en el CCD La Ribera antes de su asesinato.
ALSOGARAY, Juan Carlos. Conocido como “Paco”. En 1962 decide entrar
al Colegio Militar pero su examen no es aprobado por problemas en la vista.
Termina el secundario en 1964. Estudia sociología en la Universidad Católica
Argentina y luego en La Sorbona francesa. Es testigo directo del mayo
francés. En su casa parisina vive un mes el padre Carlos Mugica. Regresa a
Buenos Aires en 1970 y se casa con su novia de juventud, Cecilia, hija del Dr.
Jorge Taiana. Para entonces trabaja en la Comisión Municipal de la Vivienda.
A mediados de 1971 ingresa a Montoneros y llega a ser el jefe de la columna
La Plata. Por su barba y pelo largo para entonces, era conocido por todos
como “El Hippie”. Se divorció de Cecilia y constituyó pareja con otra
compañera de la organización: Adriana Barcia, también luego desaparecida.
Muere en Tucumán desarmado y asesinado a bayonetazos, vistiendo el
uniforme de oficial Montonero, en La Cruz, departamento Burruyacu, el 23 de
febrero de 1976. Se lo acusaba entre otras operaciones de estar a cargo del
atentado en el despegue del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea con
gendarmes que volvían de Tucumán el 28-8-75. Su padre Julio, fue
comandante en Jefe del Ejército durante la gestión del dictador, general Juan
Carlos Onganía y su tío Alvaro Alsogaray, economista y vocero de la
oligarquía nativa y el imperialismo norteamericano. Su tatarabuelo, el Coronel
de Marina Alvaro Alsogaray, al mando de una batería criolla enfrentó en la
Vuelta de Obligado (1845) al invasor franco-inglés.
ALTAMIRANDA, Rubén Omar. Nacido el 5 de junio de 1953. Piloto
comercial. Militante de Juventud Peronista y Montoneros. Secuestrado en la
vía pública el 13 de enero de 1977 y desaparecido. Su padre, el “Negro”
Teobaldo Altamiranda, integrante de la Resistencia Peronista, fue uno de los
pilotos del Boeing 707 de Aerolíneas Argentinas que trajo a Perón en su
regreso definitivo a la Patria en 1973. Para Rubén Omar, en enero de 2011,
ante un nuevo aniversario de su desaparición, ésto fue escrito por sus
familiares, compañeros de militancia y amigos: “Tus sueños por luchar para
tener un país libre, justo, soberano e igualitario se van cumpliendo gracias a
Néstor y Cristina y seremos libres para siempre”.

ALTAMIRANO, Elba. “Negrita”. Nacida el 13 de junio de 1947 en


Laboulaye, provincia de Córdoba. Montonera. Mujer de Edgardo Moyano.
Secuestrada-desaparecida el 14 de enero de 1978 en su domicilio de Munro,
provincia de Buenos Aires, por un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica
de la Armada (ESMA). Con ella se llevaron a su hijo Juan Pablo, nacido el 26
de agosto de 1976. En 1984, el niño fue restituido a su familia biológica.

ALTAMIRANO, Roberto Ángel. “Tito”. Natural de Rafaela, provincia de


Santa Fe. Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros.
Estudiante de Medicina en la Universidad Nacional de Rosario. Asesinado a la
edad de 22 años, el 17 de febrero de 1977 por el Servicio de Informaciones de
la Policía de Santa Fe. Había sido detenido 4 días antes. El día viernes 17 de
septiembre de 2010 una placa en su memoria fue colocada por el Colectivo de
Ex Presos Políticos y Sobrevivientes de Rosario y la municipalidad de dicha
ciudad en San Lorenzo y Vera Mujica.
ALTIERI, Máximo Augusto. En su juventud pasó por Tacuara. Militante de
la Corriente Peronista “26 de Julio”, secuestrado por las AAA y asesinado el
11 de marzo de 1976. Apareció acribillado a balazos en estado de
descomposición, con el vientre abierto y las vísceras al aire en la morgue del
cementerio de Avellaneda. Su trágica muerte provocó una carta denuncia del
Mayor Bernardo Alberte al General Jorge Rafael Videla acusándolo de
cómplice de dichos asesinatos de militante populares. Luego el mismo Alberte
fue ultimado el 24 de marzo de 1976.

ALVARADO CRUZ, María Luisa. Le decía “La Peruana” porque era de


nacionalidad peruana. Estudiante de Sociología en la Facultad de Ciencias
Sociales de la Universidad Nacional de San Juan. Militante de Juventud
Peronista y Montoneros. Cuando cae en Córdoba José Andrés Portillo (ver su
registro), entra en un estado depresivo preocupante e inestable, lo que hace
que sus compañeros la envíen a la casa de Juan Antonio Gutiérrez (ver su
registro) para su restablecimiento. Secuestrada-desaparecida en la ciudad de
Godoy Cruz, Mendoza, el 29 de septiembre de 1976, el mismo día que Juan
Antonio Gutiérrez. Fue “levantada” en una parada de colectivos ubicada en la
calle Perito Moreno y Estrada, cuando se dirigía a la casa de un tío de
Gutiérrez. Fue vista en el CCD La Marquesita ubicado dentro del Regimiento
de Infantería de Montaña Nº 22 de San Juan y luego en el CCD Chimbas de la
misma provincia, antes de su asesinato. María Luisa Alvarado Cruz estaba
formada en un cristianismo donde su familia guardaba estrechos vínculos con
curas católicos tercermundistas.
ALVARENGA, José Luis. Dicen que siempre era el encargado en la familia
de alegrar las fiestas, cantar canciones, hacerlo sentir bien al recién llegado.
Trabajaba en una metalúrgica de Avellaneda. Desde joven militó en la
Juventud Peronista barrial en la zona sur del Gran Buenos Aires. Era parte del
Ejército Montonero. Con otros compañeros en 1977 con dinero de la “orga” se
compraron una casa en Nother y Santa Cruz, partido de Almirante Brown,
donde fueron a vivir él, María Florencia Ruival y Vicenta Orrego Meza con
sus tres hijos. Cercados en dicho domicilio, el 15 de marzo de 1977; hay dos
versiones al respecto. Una dice que los tres fueron secuestrados-desaparecidos
(versión CONADEP), la otra, que todos fueron ultimados y uno de los
menores herido (versión del libro “La osadía de construír poder popular” de la
investigadora Patrica Rodríguez Heidecker). Lo que si es seguro, es que sus
restos fueron recuperados en 1984 al ser rescatados de un osario común en
Rafael Calzada, provincia de Buenbos Aires. Sus familiares más directos
decidieron esparcir sus cenizas en la Plaza de Mayo al cumplirse 30 años de su
desaparición. “La vida continúa a pesar de tanta inocencia enterrada. Pero va a
llegar un día en que se congregue un ejército de sombras, de aquellos que no
olvidan, y salgan a exigir cuentas a la historia”; es un obituario aparecido en
“Pagina 12” firmado por Clelia Alvarenga y Horacio Rafart (su sobrino).
ALVAREZ, Ana Lía. “Mariana”. 23 años. Militante montonera de Logística
en Zona Norte del Gran Buenos Aires. Secuestrada-desaparecida el 25 de
septiembre de 1977. Vista en la ESMA antes de su muerte.

ALVAREZ, Carlos. “El Negro Apa”. Militante de Juventud Peronista


asesinado el 18 de enero de 1976 en Escobar, provincia de Buenos Aires.
Obrero naval, trabajaba en ASTARSA. Su caso no aparece en los registros de
la CONABIP.
ALVAREZ, César Héctor. “Titi”. 31 años. Correntino. Padre de tres hijos.
Secuestrado-desaparecido el 17 de marzo de 1977 en Capital Federal.
Militante del peronismo montonero en el sector jurídico de la organización,
abocado a la defensa de presos políticos.

ALVAREZ, Gerardo Julio. “Taco”. 25 años, soltero. Trabajaba como


corredor de productos. Secuestrado-desaparecido en un bar de esta Capital,
(Honorio Pueyrredón y Díaz Vélez) un 21 de diciembre de 1977, cuando
concurrió a una cita. Militó en Montoneros Columna José Sabino Navarro,
donde descollaba por su capacidad de liderazgo, su fortaleza espiritual y su
claridad de ideas. Allí lo conocían como “Taco”. A fines de 1974, principios
de 1975, dejó Montoneros y pasó a militar en otra organización de la izquierda
revolucionaria, el Grupo Obrero Revolucionario (GOR).
ALVAREZ, Graciela Isabel. “Bocha”. Comenzó su participación política en
la agrupación del PB en la Universidad de Mar del Plata. Luego pasó a la
militancia territorial. Entre 1974 y 1975 llegó a La Plata, donde se proletarízó,
trabajando en la Fábrica Argentina de Alpargatas en el cruce de Varela. En ese
tiempo adhiere a la organización Montoneros, participando de la actividad
sindical dentro de la planta. Se retira del trabajo y se muda, junto a su
compañero Alfredo Lires (ver su registro) a vivir a Capital Federal, trabajando
ya dentro de la organización en el área de prensa, y en lo personal como
profesora de inglés a domicilio. Viaja en enero de 1979 a México a recibir
instrucción para la contraofensiva, regresando en 1980. El 20 de agosto de ese
año, es detenida y permanece “desaparecida”. Tenía 27 años de edad.

ALVAREZ, Guillermo Norberto. “Gustavo”. Militante de JTP. Delegado de


Base en la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Secuestrado-desaparecido a la
edad de 31 años, el 24 de marzo de 1977. Pero hubo memoria. El 6 de
noviembre de 2006 –Día del Bancario- la Comisión Permanente de Homenaje
a los Detenidos Desaparecidos de la Caja Nacional de Ahorro y Seguro,
colocó una placa con el nombre de él y los otros 14 asesinados que trabajaban
en aquella empresa pública, en la calle Hipólito Yrigoyen entre Solís y Entre
Ríos.

ALVAREZ, Jorge Alberto. Nacido en Cacharí, partido de Azul, provincia de


Buenos Aires, el 4 de septiembre de 1952. Su padre era viajante de la empresa
de los bizcochitos “Canale” en la región. Hizo el secundario en Olavarría y
luego se marchó a La Plata a estudiar Arquitectura en tanto trabajaba en una
tintorería. Allí militó en la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y luego en
la Junta Promotora del Partido Peronista Auténtico (PPA) de la capital
bonaerense. Secuestrado-desaparecido el 13 de diciembre de 1976.
ALVAREZ, José Carlos. Descendiente de asturianos. Empleado. Estudiante
de Arquitectura en la UBA. Militante de Montoneros en la zona Sur.
Desaparecido el 15 de octubre de 1977 a la edad de 28 años en el barrio de
Constitución, en la vía pública. También se llevaron a su esposa Graciela
Mónica Vázquez de 26 años. Nunca más aparecieron con vida.

ALVAREZ, Julio Alberto. Comenzó activando en la Unión de Estudiantes


Secundarios (U.E.S.) del Colegio Nacional de La Plata. Le decían “El Bache”.
Militante montonero, era estudiante de la Facultad de Periodismo y
Comunicación Social en esa misma ciudad platense. Fue secuestrado-
desaparecido el 28 de junio de 1978.
ALVAREZ, Lidia Beatriz. Lidia Beatriz Alvarez de Sadet tenía 20 años. Fue
secuestrada-desaparecida a las 3 de la madrugada del 29 de septiembre de
1976, junto a su marido Adalberto Ismael Sadet, del hotel “Alemán Maris”.
(Ver su registro para más detalles sobre lo sucedido). Ella y su pareja eran
militantes de Juventud Peronista y Montoneros. Alvarez lo hacía en la zona
del puerto de Mar del Plata. Antes de su asesinato fue vista cautiva, en el CCD
ESIM dependencia de la Marina de Guerra.

ALVAREZ, Marcelino Cirilo. “Pablo”. “Gallego”. Era un enamorado de la


fotografía y la estudiaba en el Instituto del Cine. Estudiante en el Colegio
Nacional de Santa Fe. Se ganaba la vida como fotógrafo, vendiendo papitas y
palitos “Emelina” y como visitador médico; lo que se dice un pateador de la
calle. Participó con el Movimiento Estudiantil de la Universidad Católica
(MEUC) en la huelga de hambre de estudiantes y egresados contra la política
llevada adelante por la dictadura lanussista. Fundador de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) en Santa Fe. Militante de Juventud Peronista (JP) y
Montoneros. Participó del “Luche y Vuelve” en forma activa. Trabajó en la
Municipalidad donde formó la Agrupación Municipales de la Juventud
Trabajadora Peronista (JTP) siendo su máximo responsable. Detenido el 4 de
febrero de 1976 en Chicuana-Salta por Policía Federal, pero luego es dejado
en libertad. Fue secuestrado-desaparecido en Rosario, un 4 de noviembre de
1976, con 31 años de edad. Fue el primer marido de Raquel Negro (ver su
registro). Pancho Klaric, que conoció a ambos en su adolescencia y juventud
afirma: “seguramente se los puede definir como buenas personas y todo lo que
ello implica. Fueron dos militantes inclaudicables, pero si hay algo que los
caracteriza a ambos, quizás era lo que los unió como pareja; su alegría y su
esperanza para honrar la vida”.

ALVAREZ, María Paula. 22 años. Egresada del Bachillerato de Bellas


Artes. Compañera de Daniel Omar Favero (ver registro de éste). Como él,
estudiante de Letras en la UNLP y militante de Juventud Universitaria
Peronista (JUP). Secuestrada-desaparecida el 25 de junio de 1977 en La Plata.
Vista en los CCD Comisaría 5º de La Plata y la Brigada de Investigaciones
(División Robos y Hurtos) antes de su asesinato.
ALVAREZ, Marta Graciela. “La Entrerriana”. Nació en Buenos Aires, el 28
de mayo de 1955. Militaba en Montoneros junto a su pareja Francisco Hugo
Mena (ver su registro). El 1º de enero de 1976, Marta fue secuestrada en la
localidad bonaerense de José C. Paz (calles, Casacuberta entre Pueyrredón y
Julián Martel). Tenía un embarazo de 7 a 9 meses. Posiblemente haya
permanecido detenida en el Campo de Mayo antes de su asesinato, ocurrido el
6 de mayo de ese mismo año cuando su cuerpo sin vida apareció en Ezeiza,
provincia de Buenos Aires. En el mismo operativo también cayó Hugo. El
niño/a que debió nacer en cautiverio continúa desaparecido.

ALVAREZ, Patricia Eugenia. 24 años. Tucumana. Esposa de Guillermo


Mazzucco (ver su registro) y como él, militante de Montoneros. Secuestrada-
desaparecida el 24 de septiembre de 1977. Vista en la ESMA antes de su
asesinato.
ALVAREZ, Rodolfo. Natural de Vedia, provincia de Buenos Aires.
Responsable en un momento de su efímera existencia, de la Unidad Básica
“Capuano Martínez” en La Plata. Militante Montonero asesinado por la Triple
A, el 28 de julio de 1975 en La Plata. El “Lobito” Alvarez como se lo conocía
entre sus compañeros, recibió varios disparos mortales tirados desde un Ford
Falcon naranja, mientras iba en una motocicleta, con otro compañero que
también falleció: “Chungo” (Angel Iglesias) un compañero de la Villa.

ALVAREZ, Roque Agustín. Nacido en 1950. Fue seminarista. Militante de


Juventud Peronista. En 1977 dejó la militancia y se fue a vivir al Chaco. Al
poco tiempo volvió y se anotó en el seminario de Villa Devoto. Fue
secuestrado-desaparecido el 27 de julio de 1977.
ALVAREZ, Segundo Arturo. Casado, 3 hijos. Militante peronista desde
1943. Preso político entre 1955-1956. Detenido en Salta durante la dictadura
de Lanusse y alojado en la Cárcel Modelo. Allí fue colgado brutalmente de un
brazo herido, durante 48 horas, por el comisario Luis Pastrana. Luego lo pasan
a la cárcel sureña de Rawson. El pueblo lo libera el 25 de mayo de 1973.
Secuestrado-desaparecido por la última dictadura militar, a la edad de 60 años,
el 28 de mayo de 1978. El hecho ocurrió en Gregorio de Laferrere, La
Matanza, provincia de Buenos Aires. Alvarez era secretario general del
Sindicato de Vendedores Ambulantes de Salta.

ALVAREZ, Víctor. Fue siempre “El Moro” por su cabello mota, sus ojos
oscuros y su piel cetrina. Nació en el barrio de Monserrat de Buenos Aires el
11 de abril de 1920. La situación poco propicia a nivel económico de su
entorno familiar lo llevó a interrumpir sus estudios secundarios, para trabajar
como cadete en el diario “Crítica”. A los 17 años se sumó a la Fuerza de
Orientación Radical de la Joven Argentina (FORJA). Al relacionarse con el
tango, conoce a Cátulo Castillo y José María Contursi, colaborando con ellos
en la lucha gremial de la sociedad de autores y compositores de música.
Peronista desde la primera hora, 1955, lo encuentra como secretario general
del diario de la C.G.T. “El Líder”. Luego de la caída de Perón el diario sigue
saliendo como puede y se convierte en un faro de la libertad obrera contra la
prepotencia oligárquica setembrina, como lo reconoce públicamente uno de
sus columnistas, don Arturo Jauretche. A fines de 1955 clausuran el periódico.
Sigue intacto en su fe peronista durante los 18 años de resistencia. En 1973
refunda el Sindicato de Prensa y es elegido Secretario General de la
Federación Argentina de los Trabajadores de Prensa (FATPREN), dando
muestras de su honestidad gremial al seguir viviendo y alquilando en el mismo
humilde lugar donde vivía desde tiempo atrás (Andalgalá 1785, barrio de
Mataderos). El golpe militar del ’76 lo hunde en una aguda depresión. Zafa de
la misma y en 1982 se dedica a organizar y conformar la Asociación de
Periodistas Jubilados. El 17 de abril de 1984, ingresando al predio de la
Sociedad Rural, con motivo de cubrir una nota periodística, un infarto de
miocardio lo derriba para siempre.

ALVAREZ GARCÍA, Julio Rolando. “Pampero” Alvarez García tenía 26


años al momento de su secuestro. Casado, con dos hijas y una tercera en
camino. Estudiaba Derecho en la Universidad Nacional de Tucumán donde
trabajaba además como empleado en la imprenta de la Facultad de Derecho.
Delegado del comedor estudiantil. Militaba en la Juventud Universitaria
Peronista (JUP) y Montoneros. El 21 de agosto de 1976 fue detenido en su
domicilio de la calle Libertad 556, del Barrio Ciudad de Nieva en la ciudad de
San Salvador de Jujuy, por dos personas de civil armadas que lo llevaron al
Regimiento de Infantería de Montaña 20 (RIM 20) donde se perdió su rastro.
Sigue “desaparecido”.

ALVIRA, María Cristina. “Tina”. Nació en Romang, provincia de Santa Fe,


el 14 de mayo de 1954. En San Roque hizo sus estudios primarios. Pupila en
el Colegio “Inmaculada Concepción” para hacer su secundario. En 1972
comienza a estudiar Bioquímica en la Universidad del Litoral. Las
desigualdades sociales existentes la llevan a trabajar en las villas de
emergencia. La recuerdan como una mujer muy dulce pero firme en sus
convicciones. Para 1974 se pone de novia y se casa con Horacio Martínez.
Ambos militaban de lleno en la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Un
año más tarde comienza a trabajar en la Universidad Católica de Santa Fe en
la parte administrativa de la Facultad de Filosofía y Letras. Fue secuestrada-
desaparecida junto a su hermana Rosa Raquel en las circunstancias que se
detallan en el próximo registro, el 5 de mayo de 1977 en San Nicolás,
provincia de Buenos Aires.
ALVIRA, Rosa Raquel. Hermana de María Cristina, también nació en
Romang, provincia de Santa Fe, el 22 de noviembre de 1955. Realizó su
secundario en el Colegio “Inmaculada Concepción”, a cargo de las Hermanas
Terciarias Franciscanas, en la condición de pupila o internada. Fue
abanderada del colegio en todo su paso por la secundaria. Todos los que la
conocieron coinciden en resaltar sus cualidades: menudita, inquieta, con ojos
enormes que siempre buscaban respuesta a todo, alegre, solidaria, muy buena
compañera e inteligente al máximo. Terminado el secundario se trasladó a
Santa Fe capital, para iniciar sus estudios de Química. Comienza a militar en
la Juventud Universitaria Peronista (JUP) y se pasa a la Facultad de Derecho.
También trabaja como encuestadora del INDEC y en Turismo provincial.
Perseguida por sus ideas políticas por la Triple A, regresa al hogar de sus
padres en Colonia San Roque. El 5 de mayo de 1977 fue secuestrada por
militares del Batallón de Ingenieros de Combate del Ejército, en San Nicolás,
provincia de Buenos Aires, (a cargo del entonces coronel Manuel Fernando
Saint Amant), junto a su hermana y el marido de ésta, en la casa de ambos.
Fue separada de su hijo Fernando Carlos de 9 meses de edad quien fue
depositado en un orfanato y ahí recuperado por su abuela materna. Rosa
Raquel sigue desaparecida. El coronel Saint Amant es el mismo militar que en
más de una ocasión amenazó al Obispo Carlos Ponce de León, luego fallecido
en un dudoso accidente automovilístico. (“Tenga mucho cuidado, usted está
considerado como un obispo rojo” le dijo en alguna oportunidad).
ALZAGA, Guillermo Armando. Peronista. Secretario General del Sindicato
de Empleados del Tabaco. Secretario Adjunto de las 62 Organizaciones. Ex
Director de la Dirección Provincial del Trabajo durante la gobernación de
Miguel Ragone en 1973. Asesinado el 19 de diciembre de 1975 por un grupo
de parapoliciales y paramilitares en la puerta de su sindicato; lo hirieron y
remataron en el suelo. Contaba con 40 años de edad al momento de su deceso.

ALZOGARAY, Conrado Oscar. Militante de Juventud Trabajadora


Peronista (JTP) en la fábrica Bendix. Secuestrado el 15 de julio de 1976 a la
edad de 39 años. A los 11 años había perdido una pierna en un accidente de
tránsito. Su cadáver enterrado clandestino por las FF.AA. fue reconocido con
posterioridad. Juan Carlos Imbessi, ex agente de Inteligencia del Ejército,
declaró que Alzogaray y otros dos secuestrados el mismo día (Angel Osvaldo
Veiga y Rafael Buisson) habían sido denunciados por el gerente de Bendix a
la comisaría de Pacheco como personas “que hacían subversión dentro de la
fábrica”. A Veiga lo mataron también y a Buisson lo largaron cuatro días más
tarde.

AMADO, Inés Sara. 29 años. Casada con Eduardo Otin. Ambos militaban en
el peronismo montonero y fueron secuestrados-desaparecidos conjuntamente,
el 18 de mayo de 1977, en Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires.

AMADOR, Juan Carlos. “Juanca”. 20 años. Integrante de la Unidad Básica


“Carlos Astudillo”. Militante de Juventud Peronista y Montoneros. Repartidor
de soda. Asesinado en Rosario, el 17 de septiembre de 1977. Ver registro de
Emilio Etelvino Vega. Una pintada en su homenaje se muestra en Centenario
y San Martín, Rosario.
AMARILLA, Fernando Adolfo. “Ulises”. “Fierro”. Cuadro montonero.
Nacido en Buenos Aires, el 13 de enero de 1951. Se suicidó en la vía pública
de Remedios de Escalada (inmediaciones de Ministro Brin y Coronel
Lugones), un 16 de mayo de 1976, cuando estaba junto a su compañera de
vida y militancia Ramona Benítez (ver su registro). Aquel día, volvían en una
camioneta de hacer un operativo cuando la misma se plantó definitivamente.
Cercados, Amarilla enfrentó a los militares, parapetado y a los tiros, en tanto
le ordenaba a Ramona que se fuera del lugar. Pero esta al correr para alejarse
del lugar, fue herida en una pierna y se la llevaron viva. Amarilla resistió hasta
donde pudo y la última bala que le quedaba la reservó para el mismo.
AMARILLA, Guillermo. Nació el 25 de enero de 1950 en Resistencia,
Chaco. Tuvo 10 hermanos. Sus padres fueron Donato Crescencio Amarilla y
ramona Cabrera. En 1965 viajó al Festival de Cosquín, como integrante de la
delegación oficial del Chaco. Inició su militancia a los 14 años en el
peronismo. Posteriormente desempeñó la presidencia de la Juventud en la
Acción Católica y al ingresar a la facultad de Ciencias Económicas en la
UNNE para seguir la carrera de Contador Público, militó en el Integralismo.
“El Negrito” Amarilla fue un caracterizado dirigente, fundador de la Juventud
Peronista del Chaco. A su cargo estuvo así mismo, la conducción de la
Regional IV° (Noreste) de la Juventud Peronista que comprendía las
provincias de Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa. Fue uno de los más
fervientes impulsores del “Luche y Vuelve” y enfrentó en las calles a la
dictadura del general Lanusse. Integró la comitiva que en 1972 acompañó a
Perón desde Roma a Buenos Aires en un avión de Alitalia. Formó parte del
grupo fundador de Montoneros en la provincia ade Chaco. Resistió al golpe
militar de 1976. En noviembre de 1977 fue incorporado al Consejo Superior
del Movimiento Peronista Montonero como secretario adjunto de la rama de la
Juventud y posteriormente fue ascendido a Primer Secretario. Salió del país
(México, España, Francia) y volvió. Dos años más tarde (1979) se puso al
frente de la contraofensiva popular dispuesta por su organización, al hacerse
cargo de la estructura política montonera en la zona Oeste del Gran Buenos
Aires, al frente de un grupo de Tropas Especiales de Agitación (TEA). Fue
secuestrado-desaparecido, justo un 17 de octubre de 1979 junto a su
compañera y esposa Marcela Esther Molfino, también dirigente de Juventud
Peronista y Montoneros. El secuestro ocurrió en Ramos Mejía, provincia de
Buenos Aires. Lo asesinaron en la Escuela de Mecánica de la Armada
(ESMA).
AMARILLA, Ricardo Alfredo. “Ricardito”. “Negro”. Chaqueño
Resistencia, nacido el 3 de julio de 1957. Era el tercero de cuatro hermanos.
Soltero. De estatura media y delgado. Sus tíos Guillermo y Rubén Amarilla
eran militantes de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros.
Estudiante del Bachillerato Nº 9 Turno Mañana en Resistencia, Chaco. Los
que lo conocían lo recuerdan como muy educado, tranquilo y de buen carácter
y que le gustaba tocar la guitarra, escuchar folclore y leer. Fundador de la
Unión de Estudiantes Secundarios (UES) en dicha provincia y también
militante montonero. Corrido por la represión, se mudó a Rosario. Primero
vivió en un hotel y luego en la casa de un tío materno. Durante una pintada –
que decía “Murieron para que la Patria viva”- efectuada en Corrientes y La
Paz de esa ciudad, es herido y secuestrado por las fuerzas represivas, en tanto
que con otros 3 compañeros, realizaban una pintada de repudio a la dictadura
militar. Fue el 7 de septiembre de 1976, “Dia del Montonero”. Con 19 años en
ese momento, sigue desaparecido. (Nota. Los otros 3 compañeros eran: Julio
César Rossi, que muere en el lugar; se puede consultar su registro. Pudiendo
escapar Patricia Suspisiche y Horacio Dalmónego, que aún viven). Cabe
acotar que el abuelo de Ricardo Alfredo Amarilla fue peronista desde la
primera hora y transmitió a sus hijos y nietos ese amor y respeto por lo
nacional y popular.
AMARILLA, Rubén Darío. Conocido también como “El Negro”. Nacido en
Chaco, el 15 de febrero de 1955. De profesión fotografo. Activo militante y
dirigente territorial de Juventud Peronista y Montoneros en Villa Alvear,
Resistencia-Chaco. El Ejército Argentino ordenó su captura el 7 de diciembre
de 1977. Secuestrado-desaparecido por la dictadura, el 17 de octubre de 1979.

AMARILLO, Liliana Graciela. Esposa de Carlos Enrique Gómez García


(ver su registro) Peronista y montonera. Secuestrada-desaparecida a la edad de
22 años junto asu compañero en la localidad de Temperley, el 20 de febrero de
1977.
AMERI, Raúl Héctor. “Pucho”. El 19 de agosto de 1971 fue detenido por ser
parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Lo liberaron en 1973.
Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Estudiante
en la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Nacional de Rosario.
Secuestrado-desaparecido por la última dictadura militar el 18 de febrero de
1976, a la edad de 30 años, en la ciudad de Santa Fe, durante el gobierno
proimperialista de Isabel Martínez. Iba una cita nacional de Montoneros
detectada previamente. En la misma acción represiva muere su compañero de
militancia Carlos Lorenzo Livieres Bank (ver su registro). La esposa de
Ameri, María Sol Pérez (ver registro), también sigue desaparecida.

AMESTOY, Omar Darío. “Adolfo”. Oriundo de Nogoyá, Entre Ríos, donde


nació un 4 de enero de 1945. Militó en el Ateneo Universitario. De profesión
escribano desde sus 23 años. A este compañero le ocurrió una tragedia
terrible, a la que por suerte no sobrevivió. El 19 de noviembre de 1976 las
fuerzas represivas encuentran resistencia en la casa de la calle Juan B. Justo
676 de la localidad bonaerense de San Nicolás de los Arroyos. Es una casa
operativa de Montoneros. Como resultado del bombardeo que se lleva a cabo
contra la vivienda y sus moradores y el lanzamiento de gases lacrimógenos
que afectan los pulmones de los chiquitos que ahí también viven, (pese a estar
cubiertos con colchones y frazadas húmedas) mueren: Omar Darío Amestoy,
su compañera María del Carmen Fettolini de Amestoy, sus hijitos Fernando
Amestoy y María Eugenia Amestoy. También cae otra compañera de la
organización: Ana María del Carmen Granada. El único sobreviente es el hijo
de ésta última Manuel Gonçalvez Granada. Los restos de Omar Darío
Amestoy fueron recuperados por su familia y se encuentran en el cementerio
de su ciudad natal, donde puede leerse en una placa: “Por Memoria, Verdad y
Justicia”. Su hermano menor, Miguel Ángel Amestoy, así lo define: “Activo
militante barrial de Nogoyá, en realidad, ya de chico era un gran colaborador
de las instituciones del pueblo, lo que le permitió ir cosechando muchos y
buenos amigos, sobre todo porque su única preocupación era el prójimo. De
hecho mis padres muchas veces no entendían su forma de ser y chocaban con
él porque siempre daba todo lo que podía”. Se lo recuerda porque al concluir
sus horas de trabajo, “se sacaba el saco y se iba a trabajar a los barrios”,
cuenta Florencia su sobrina. Siendo jefe del Registro Automotor, Omar había
conformado una agrupación que había instalado hornos en distintos barrios y
fabricaban ladrillos para construir viviendas para la gente más necesitada.
También conseguían chapas y colaboraban en la edificación.

AMIGO, José Martín. El poeta Guido Goncebat lo recuerda: “Te fuiste esa
mañana de dulce sol, dejando para siempre intacto ese gesto tuyo, hermano
mío, solidario y compañero, sin olvidar ese último abrazo que todos por
siempre mantendremos en el alma. (...) Te fuiste diciendo que el trabajo
dignifica el alma de un hombre y enaltece el orgullo de nuestro pueblo, sin
reparar en las advertencias de nuestros compañeros, partiste hacia la oscura
ráfaga de metal que te deparaba a la vuelta de una esquina, el injusto destino.
Te fuiste con esa mirada aguerrida a las necesidades ajenas, solidaria y dulce
por un lado, adoctrinada militante y combativa por el otro. Llegaste a horario
como siempre a la estación, te bajaste del camioncito sodero del ‘Gallego
Navarro’, observaste que las pinzas te cerraban los pasos y cuando viste a
alguno de tus cumpas sobre la chancha policial, machacados, aplacados a
golpes, entendiste que si no corrías, que si no lo hacías, caería nuestro barrio.
(...) Y lo hiciste para no ‘cantar’, para no ‘vender’ y fue así que recorriste
aquel camino, tal vez, pensando y sabiendo que nos regalabas tu vida (...) y lo
hiciste para que el barrio siguiera funcionando, para que los cumpas sigan
viviendo. (...) Te fuiste con las balas cobardes en tu cálido cuerpo... ¿Tus
verdugos? Esas ratas ya no importan, ellos ya están más allá del bien y del
mal. ¿Tu barrio? Compañero, tu barrio todavía te llora, te clama y no se
resigna a la pérdida de tu presencia. Tu barrio sigue fiel a tu ejemplo de saber
callar para cuidar nuestras espaldas y para poder salvaguardar nuestra doctrina
de vida compañero, pudiendo nosotros así continuar este camino de
construcción solidaria en la que siempre seremos fieles aprendices de tu
disciplina. Tu barrio todavía espera que vuelvas de tu trabajo con el bolsito
colgado al hombro y la ropa de Grafa, espejo obrero que tanto nos
caracterizaba, y que camines y recorras nuestras calles de tierra y barro. Hoy
compañero, tu nombre se alza en nuestro trabajo y recorre así nuevamente
estos senderos, donde tu memoria nunca pierde esa esencia militante sino que
se refresca día a día con los niños y los jóvenes que ya empiezan a caminar tus
pasos”. José Martín Amigo –militante de Juventud Peronista- fue asesinado el
24 de septiembre de 1976 (como dice el relato de Goncebat), a pocos metros
de la estación Quilmes del ferrocarril Roca, en la intersección de las calles
Aristóbulo del Valle y Carlos Pellegrini. Tenía 23 años. Era obrero (tornero,
dibujante técnico) y estudiante (estaba en 6° año de la Facultad de Ingeniería
de la UTN). Actualmente por una iniciativa vecinal, el sector de juegos
infantiles del parque de avenida Vicente López, entre Gutiérrez y Oscar
Smith, de esa populosa barriada sureña, lleva su nombre. También sus vecinos
de barrio se han vuelto a organizar y han creado la Agrupación “José Martín
Amigo” que tiene como premisa los viejos ideales solidarios de los ’70. Son
pibes entre 17 y 22 años que en cada aniversario del “Día del Niño” organizan
una chocolatada en la Sociedad de Fomento del Barrio y prestan ayuda a los
más necesitados.
AMITRANO, Carlos. Fallecido el 8 de enero de 2003. Enterrado en el
cementerio de Avellaneda al día siguiente. Militante de la Agrupación
Peronista 26 de Julio del peronismo combativo. La Regional Corrientes lo
despidió con estas palabras: “Para nosotros que venimos peleándole a la
muerte en todos los frentes que ella propone: el de la pobreza, el de la
desesperanza, el de la marginación y la violencia, el de la desnutrición y el
sufrimiento; para nosotros es un gran dolor perder a un compañero de lucha,
un soldado leal y solidario, a un cuadro político que se formó en las bases de
nuestro pueblo, como Peronista y como 26 de Julio, en un tiempo donde no
abundan los ejemplos de vida y de lucha, de entrega y de empeño. Compañero
Carlos, desde Corrientes te acompañamos y te llevamos en la memoria para
siempre, con el inmenso dolor que producirá tu ausencia y la cagada de ya no
encontrarte en un plenario o en alguna reunión nacional y no estrecharte en un
abrazo sincero, en un fuerte apretón de manos, pateando para el mismo lado,
construyendo la misma historia. (...) También tenemos otra certeza. De que
Evita te recibirá con un fuerte abrazo peronista y revolucionario, que
discutirás incansablemente con el General para pedirle algunas explicaciones,
que saludarás al General Valle por su hombría de bien, que compartirás un
mate eterno con el Gordo Cooke y con el Tío Cámpora con quienes te vincula
una misma actitud, el de la militancia y la lealtad. Pero por sobre todo,
compañero, que estarás en prolongadas tertulias con cada uno de los cientos
de miles de compañeros anónimos que hicieron la Resistencia Peronista y con
cada uno de los 30.000 desaparecidos que aparecerán frente a vos
estrechándote en un abrazo, discutiendo sobre táctica y estrategia, sobre la
revolución y el peronismo, y que en alguna noche cerrada cuando todos
duerman, te llegarás por acá para susurrarnos al oído alguna buena idea, algún
consejo oportuno que nos permita continuar, para al final, hacer realidad tu
mismo sueño, nuestro sueño, una Patria Peronista y un Pueblo Feliz”.
AMUCHÁSTEGUI, Gladis Mabel. Militante de JP. Vivía en el barrio
platense de La Loma. Egresada del colegio Nacional de la UNLP. Detenida
desaparecida el 20 de agosto de 1976 con tan sólo 20 años de edad. Sobre ella
escribieron María Luisa y Oscar en agosto de 2010: “Querida Mabel: después
de 34 años de que te desaparecieran, queremos encontrar las palabras para
contar a todos quien eras, y siempre nos pasa lo mismo: nos agarra un nudo en
la garganta y nos saltan las lágrimas. Eras una piba de barrio. Tus veinte años
te daban fortaleza para las tareas más difíciles. Con un corazón enorme, una
sonrisa contagiosa y solidaria con todos. No te hacían falta las palabras, vos
nos hablabas con los ojos, las manos, los gestos. Venías de una familia de
trabajadores, y vos y varios de tus hermanos eligieron acompañar a los
sectores más débiles de tu barrio, trabajando con ellos para comenzar a
cambiar sus historias de vida. Allí, militando en tu querido barrio de La Loma
te conocimos y te comenzamos a querer. Vos nos elegiste como tus amigos,
nos diste lo mejor de vos ¿Y sabés que Mabel? Nos seguimos sintiendo
acompañados por tu luz y tu sonrisa. Cada vez que vamos a la plaza del
Centro Cívico de Bariloche vemos y cuidamos un pañuelo blanco pintado en
el piso con tu nombre”.
ANDISCO, Carlos Alberto. El “Cholo” Andisco nació el 18 de mayo de
1954 en el barrio capitalino de Flores. Estudió en el colegio de los Hermanos
Marianistas de Caballito (ver más adelante) y comenzó después la carrera de
Medicina que no pudo completar. Era un ferviente hincha de Independiente y
al fútbol jugaba como arquero. Misionando desde el cristianismo en la
localidad riojana de Guandacol demostró un temple férreo que se tradujo en
tomar a su cargo las tareas más pesadas, pero siempre acompañado de una
sonrisa. Vio la pobreza ante sus ojos y no se mantuvo indiferente. A la vuelta
comenzó su militancia en la Juventud Peronista Regionales en la zona de
Morón (Los Cardales). Formó pareja con una compañera de militancia, María
Virginia Monzani (ver su registro). Tuvieron un único hijo, Pablo, del cual
fueron separados para siempre cuando el bebe cumplía tan sólo 40 días de
vida. Secuestraron a la pareja el 11 de febrero de 1977 en Ituzaingo. “Cholo”
que tenía 22 años para ese entonces, fue visto con vida antes de su asesinato (y
el de su compañera) en la comisaría 3º de Castelar. Carlos Alberto Andisco, el
15-06-2007, fue recordado junto a los otros 10 ex alumnos del Colegio
Marianista de Buenos Aires, secuestrados-desaparecidos. Un mural cerámico
inaugurado a tal efecto, perpetúa el compromiso que asumió hasta dar su vida.
(Ubicación del mural: Avenida Rivadavia 5625. Caballito).
ANDRADA, Carlos Ramón. Nacido en San Juan el 28 de enero de 1951.
Casado y con dos hijos, trabajaba como empleado en el Servicio Provincial de
Salud. Pertenecía a la Juventud Peronista. Fue secuestrado el 12 de febrero de
1977 en Albardón ó en Caucete, provincia de San Juan, junto con María
Cristina Otarola (ver su registro). Andrada es una de las 65 personas nacidas
en San Juan y asesinadas por la última dictadura militar y como tal, un árbol
con su nombre puebla el “Bosque de La Memoria” levantado en la Facultad de
Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan.

ANDRADA, José Antonio. Detenido en Río Ceballos, Córdoba, por la


policía local el 5 de agosto de 1976. Fue inmediatamente secuestrado y
“trasladado” (asesinado), nueve meses más tarde, el 1° de mayo de 1977 a la
edad de 42 años. Militaba en Montoneros, en el peronismo revolucionario.
ANDRADA, Oscar Humberto. La primera baldosa en homenaje a un
desaparecido en Neuquén, asesinado por la dictadura, fue colocada en la
capital de la provincia. El reconocimiento tuvo como destinatario a Oscar
Humberto Andrada, quien el 11 de marzo de 1978 (en un nuevo aniversario
del triunfo electoral peronista del ’73) fue detenido y asesinado por la
represión oligárquica, en la localidad de Berazategui, provincia de Buenos
Aires. Andrada era militante de la Juventud Peronista. La baldosa se colocó
frente a su último domicilio en la ciudad de Neuquén, en calle Independencia
entre Córdoba y Mendoza, con la participación de su pareja de entonces,
Alicia Luna y sus dos hijos, Diego y Juan Sebastián. El homenaje se realizó el
7 de abril de 2011, porque precisamente un 7 de abril de 1976, Juan Sebastián
nació en cautiverio en la cárcel de Villa Devoto. Al hablar, el joven señaló
que “a pesar de todo, su madre y su abuela le enseñaron a vivir en el amor.
Eso es lo que hacemos hoy, vivir con amor y con alegría y sin rencor”. El
impulsor de esta iniciativa fue el concejal y candidato a intendente del Partido
Justicialista, Darío Martínez, quien recalcó que el objetivo es “recuperar la
memoria”. Compañero Oscar Humberto Andrada ¡Hasta la victoria siempre!.
ÁNGEL, Adriana Alicia. “Negra”. Adriana Alicia Ángel de Ferraza.
Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Estudiante
en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de
Rosario. 23 años. Secuestrada por la última dictadura militar el 7 de octubre
de 1976. Fue asesinada en Pedro Ferré 1936, Santa Fe.

ANGELELLI, Enrique Angel. “El Pelao”, (como le decían cariñosamente


todos sus amigos, seguidores, feligreses y compañeros) Enrique Angel
Angelelli, nació el 17 de julio de 1923 en Córdoba y fue obispo de La Rioja
desde el 11 de julio de 1968. “Enfrenta un sector de la feligresía riojana al
Obispo Angelelli y pide al Nuncio su remoción”. El título de esta nota que
puede leerse en la edición del vespertino “La Razón” de fecha 19-6-73 permite
focalizar una constante; la lucha de Angelelli contra la oligarquía terrateniente
y los patrones nativos; católicos de cartón, que cuando vino un ministro de
Dios a aplicar el Evangelio se horrorizaron, se escandalizaron, hablaron de un
“obispo rojo”. Como no lo pudieron silenciar, lo mataron. Lo asesinaron
inventando un accidente automovilístico el 4 de agosto de 1976 en esa
provincia, en Punta de los Llanos. Es que era muy peligroso alguien que decía
desde el púlpito, públicamente: “No habrá paz si no vivimos en la justicia” ó
“Yo no puedo predicar la resignación” y que se había opuesto públicamente al
golpe militar de Videla & Co. Con su asesinato lo único que lograron estos
sicarios fue elevarlo a la categoría de profeta y mártir. Por último cabe
recordar su postura frente a la juventud revolucionaria y el uso de la violencia:
“Nadie quiere matar a otro hombre por matar a otro hombre, eso no está en la
naturaleza humana. Por eso cuando nos encontramos con una juventud casi
comenzando a vivir, que no está mezclada con los intereses, las trenzas y los
juegos de los adultos, que es capaz de derramar su propia sangre –aunque se
pueda discutir si el método que usa es equivocado- esa es una sangre que hay
que respetar para poder escuchar la voz que tiene adentro. La voz dice que
algo no camina en esta sociedad. No nos rasguemos las vestiduras. No
condenemos. Vayamos a las causas...”. Actualmente en el barrio de Nueva
Pompeya, hay una plaza pública “Obispo Enrique Angelelli” entre las calles
Ferré, Berón de Astrada, Matanza y Avenida Erezcano. Y además, en la
ciudad de Villa Mercedes, San Luis por ordenanza Nº 1362-o, del 20 de
agosto de 2002, hay una calle con su nombre.

ANGELUCCI, Domingo. Nació en Bahía Blanca, provincia de Buenos


Aires. A los 22 años se casó con Rafaela Magaña y tuvieron un hijo de
nombre Julio César. Domingo estudió Abogacía en la Universidad de Buenos
Aires. También se recibió de Procurador y Notario. Para 1957 comenzó a
trabajar en la Caja Nacional de Ahorro y Seguro y luego de recibirse de
abogado, pasó a Asuntos Jurídicos como Apoderado. Aparentemente nunca
militó y si lo hizo fue de tal manera que nunca nadie se dio cuenta. Sus
compañeros de trabajo se mostraron muy sorprendidos por su “desaparición”.
El 26 de enero de 1977 se encontró en un café con su cuñado y afirmó que
debía ir al Departamento Central de Policia, sito en Virrey Cevallos y Avenida
Belgrano, de esta capital, a hacer un trámite y volvía enseguida. Pero no
regresó ni se volvió a saber nada de él. Según consta en una de las causas
relacionadas con lo sucedido en la ESMA, Angelucci habría ido al
Departamento Central de Policía a retirar el pasaporte de Alicia Eguren,
esposa de John William Cooke, también secuestrada-desaparecida ese mismo
día. Testigos, vieron cautivo a Angelucci en el ya citado Departamento
Central policial y en el CCD ESMA antes de su asesinato. Para entonces tenía
45 años de edad.

ANGEROSA, Blanca Estela. “Blanquita”. “Laura” “Nona”. “Lara”. “Luba”.


Era la menor de seis hermanos. Su secundario lo terminó en Gualeguaychú,
Entre Ríos donde vivían sus padres y donde nació el 27 de marzo de 1958.
Tenía un fuerte compromiso social, trabajaba en la Compañía de María, pasó
por la Acción Católica, hizo trabajos barriales hasta que el compromiso social
comenzó a convertirse en compromiso político. Su hermana Leticia,
rememora: “Blanca era mi hermana menor. Desde los 12 ó 13 años se le veía
una gran vocación por la solidaridad, trabajaba y ayudaba en un hogar de
menores, siempre con una gran vocación de amor al prójimo como nos lo
planteaba el Evangelio, que tanto leíamos en ese tiempo. Así fue como asumió
un compromiso político militando en la Juventud Peronista, un lugar que
asumió con todos los riesgos”. Aumentando dicho compromiso, luego fue
militante montonera. Tuvo un paso previo por la Unión de Estudiantes
Secundarios (UES). Hermana de Daniel Martín Angerosa. Con 19 años de
edad fue secuestrada el 3 de marzo de 1978 en La Tablada en provincia de
Buenos Aires. Tenía un embarazo de 4 meses de gestación. La llevaron al
cuartel militar del RI.3 de esa zona y luego fue vista en el CCD “El Vesubio”.
Dio luz a un niño en cautiverio (Hospital Militar de Campo de Mayo) con
intervención cesárea, a quien le puso de nombre Pedro. Ambos siguen
desaparecidos.

ANGEROSA, Daniel Martín. Proveniente de Gualeguaychú, Entre Ríos,


secuestrado-desaparecido en la ciudad de Santa Fe el 17 de febrero de 1976,
mientras salía de la casa de unos familiares para hacer unas fotocopias. Debía
ir a una cita nacional de Montoneros detectada previamente. Militante de
Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros en la Facultad de
Medicina de Rosario. Médico. 25 años. Dejó un hijo de nombre Martín.
ANGIONE, Silvia del Carmen. Militante de Juventud Universitaria
Peronista (JUP) en la Facultad de Ciencias Económicas de La Plata.
Montonera. Compañera del “Negro Alfredo”. (Ver registro de Alfredo
Mancuso). Silvia fue asesinada resistiendo a la dictadura militar el 19 de enero
de 1977.

ANNONE, Humberto Orlando. Le decían “Hilo”. Licenciado en


Comunicación Social. Científico político. Docente en la Universidad Nacional
de Córdoba. Militó en la Agrupación de Estudios Sociales (AES) de la
Universidad Católica de Córdoba –de la cual fue uno de sus fundadores- y la
Juventud Peronista (JP). Estuvo presente en el Cordobazo. Secuestrado-
desaparecido el 8 de enero de 1976 a la edad de 33 años por la Triple A del
lugar, que se escondía bajo el nombre de Comando Libertadores de América,
dirigida por el general Luciano Benjamín Menéndez y el capitán Héctor Pedro
Vergez (a) Vargas –uno de los jefes del Destacamento de Inteligencia 141 del
Tercer Cuerpo de Ejército-, cuando imperaba el Estado de Sitio en todo el país
y la provincia estaba intervenida por el brigadier Raúl Lacabanne, alineado
políticamente detrás de López Rega. Antes de su asesinato fue visto con vida
en los CCD “La Perla” y el “Campo de la Rivera”. Quien lo conoció habla así
de él: “Quisiera saber cosas de su vida. Fui alumno del Instituto Integral
Modelo y realmente marcó mi vida por el ejemplo de corrección y seriedad
con que se manejaba”.

ANTEZANA DE LA RIVERA, Juan José. 27 años. Soltero. Nacido el 17 de


agosto de 1950, en un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de
San Martín. Militante montonero abatido en Mar del Plata el 21 de diciembre
de 1977. Resultó acribillado a balazos a la salida de una veterinaria, ubicada
en las calles Belgrano y Funes de esa ciudad. Además, los dueños de dicha
veterinaria, de apellido Tellez, “desaparecieron” en mayo del año siguiente,
habiendo intervenido en ambos hechos el Comisario Miguel Ángel Fuster,
integrante de la Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y
sindicado como uno de los principales protagonistas en el hecho conocido
como “La Noche de las corbatas” (Julio 1977. Ver registro de Norberto Oscar
Centeno). Según los represores uniformados, Juan José Antezana de la Rivera
era el enlace con sus compañeros de Buenos Aires y La Plata. El 7 de
diciembre de 2007, en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias Económicas
y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata, se inauguró un mural
en homenaje a su figura y demás personas de esa alta casa de estudios,
asesinadas por la última dictadura cívico-militar que sufrimos. Su padre era el
presidente del Centro Asturiano en aquella ciudad balnearia.
ANTOKOLETZ, Daniel Víctor. Nacido el 22 de febrero de 1937 en
Córdoba. Pasó la infancia en el extrajero ya que su padre era diplomático.
Quienes lo conocieron lo recuerdan como un ser generoso, precoz, algo
retraído, infatigable lector, impaciente, con gran sentido del humor. Abogado.
Defensor de presos políticos peronistas revolucionarios. Militante él también
de la misma causa. Docente universitario, internacionalista, miembro del
Instituto Americano de Estudios Jurídicos Internacionales, dependiente de la
OEA y miembro fundador titular de la Asociación Argentina de Derecho
Internacional, entre otros cargos relevantes. En marzo de 1973 es nombrado
Jefe de Gabinete del Ministro de Relaciones Exteriores Juan Carlos Puig, en el
gobierno peronista del FREJULI. Secuestrado el 10 de noviembre de 1976 a
las 6 de la mañana en su hogar de Palermo y salvajemente torturado. Fue visto
en la ESMA. Sigue desaparecido. Alguien que lo conoció dijo: “Desde chico
demostró ser una persona excepcional. Su inteligencia y sofisticación no le
permitió aceptar los conceptos anticuados que le enseñaban en su escuela
secundaria –pero respetaba y aún veneraba a sus maestros-. Eligió como
opción de vida luchar por la democracia y los derechos, y su labor lo puso a
menudo en contra de los intereses de su clase”. Otra persona que hizo sobre él,
una reseña de su vida, la termina así: “Su defensa de presos políticos en la
Argentina y Chile, el exhaustivo informe al III Congreso de la Asociación
Argentina de Derecho Internacional sobre el aumento de las violaciones al
derecho de asilo, sus permanentes denuncias sobre las duras condiciones en
las cárceles y la general inobservancia de los derechos humanos en la
Argentina, son aspectos de su larga búsqueda de la justicia. Luchó con armas
legales y políticas, y con creciente coherencia, contra la violencia
institucionalziada. Después del último golpe militar, siguió defendiendo a
presos políticos, asumiendo el riesgo que ello implicaba. Por eso había que
acallar su voz, silenciarlo y hacerlo desaparecer. Por él y por tantos otros
como él, pueblo argentino mantiene una memoria dolorida, tenaz,
implacable”. Una baldosa con su nombre en su homenaje, está colocada frente
a la puerta del edificio en que habitaba, Fray Justo Santa María de Oro 2336,
Palermo.

ANTONINI, Oscar Roque. Nacido en Córdoba, el 27 de junio de 1943.


Estudió Sociología en la Universidad de Buenos Aires. Militante Peronista
Montonero y delegado gremial. Estaba separado y tenía una hija, Alejandra,
de 9 años. Lo mataron las fuerzas represivas en febrero de 1977 cuando estaba
participando de una acción de resistencia con los trabajadores de Luz y
Fuerza.
ANTONIO FRERICHS, Miriam. Nacida el 26 de octubre de 1955 en
Zurich, Suiza. Tenía la nacionalidad argentino-alemana. Estudiante en el
conservatorio de Música. Trilingue, también hablaba inglés y alemán. Hay
quienes dicen que era sobrina del mítico empresario peronista Jorge Antonio.
Le decían “Gringa” ó “Laura”. Militante de Juventud Peronista. Sale del país a
fines de 1976 al caer su casa. Se radica en España donde forma pareja con el
“Chino” Ernesto Ferré Cardozo (ver su registro). Miliciana del grupo de
Tropas Especiales de Infantería (TEI) del Ejército Montonero volvió a
principios de los ’80 a la Argentina –vía Chile- para combatir a la dictadura
militar. Fue secuestrada-desaparecida por adscriptos a Inteligencia de Ejército,
el 28 de febrero de 1980 en una cita “envenada”.

ANZARDI, Miguel Oscar. Nació el 5 de noviembre de 1950 en Santa Fe. El


secundario lo terminó con el título de maestro normal. Entra a la
Municipalidad muy joven, como personal provisorio de la Dirección de
Catastro y Topografía, en mayo de 1970 y ya en 1971 pasa a planta
permanente. Gordo, grandote y bonachón, participa activamente en las luchas
por las reivindicaciones de los obreros y empleados muncipales siendo elegido
delegado de una sección de Catastro, ante la Asociación Sindical de Obreros y
Empleados Municipales de Santa FE (ASOEM). Con otros compañeros formó
la “Agrupación Evita de Obreros y Empleados Municipales” adherida a la
Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Un compañero, Miguel, asevera que:
“Su vida pasaba por la militancia, era muy querido en su lugar de trabajo
donde construyó lazos de amistad y compañerismo; sus compañeros
necesitaban de él, de su lucha, pero él también necesitaba de ellos y se los
expresaba en el asado compartido en las fiestas familiares y en todas las
actividades que surgían”. Gustaba de la pesca y del buen vino torrontés. La
asfixiante situación política y el golpe militar lo llevan a renunciar a su cargo
en la Muncipalidad en mayo de 1976. Resiste su apresamiento –paso previo a
la tortura sin fin- en Rosario, en la vía pública. Está enterrado en el
Cementerio Municipal de Santa Fe.

ANZORENA, Juan Carlos. Nacido el 29 de enero de 1951 en Lomas de


Zamora, provincia de Buenos Aires. Su padre era un pediatra convencido de
que se debía promocionar la salud y garantizar las condiciones de vida y dejar
de lado cualquier ganancia o enriquecimiento personal. Juan Carlos, desde
1968 actúa en la Comunidad de Villas con la Acción Católica Argentina
(ACA), en Lanús, provincia de Buenos Aires. Ya para 1970 es activista de
Acción Sindical Argentina y del Bloque Peronista Zona Sur de apoyo a la
CGT de los Argentinos. Trabajaba como obrero en “Nestlé”. Cursaba 2° año
de Sociología en la Universidad del Salvador. Militante de las Fuerzas
Armadas Peronistas (FAP) y el Peronismo de Base (PB), muy ligado al
“Negro” Raimundo Villaflor. Conocido en la militancia como “Pepe
Galimba”. En 1974-75 es responsable de la agrupación del PB en el Frente
Sindical de Bancarios. Para 1976 pasa a formar parte del grupo denominado
“Obreros Peronistas”. Secuestrado-desaparecido el 12 de agosto de 1979 en el
bar “Galicia” de la localidad de Avellaneda y visto en la Escuela de Mecánica
de la Armada (ESMA) hasta marzo de 1980 en que desaparece
definitivamente. Peyón, Donda y Cavallo fueron los oficiales de Marina que lo
torturaron. Su hermano Oscar Anzorena, es autor del libro “Historia de la
Juventud Peronista 1955-1988”, que luego mereció una reedición corregida y
aumentada.

AQUINO, Nemesio Luis. Miembro de la Juventud Peronista (JP), afiliado en


la Unidad Básica “Héroes de Trelew” en la Villa San Pablo de General
Pacheco, provincia de Buenos Aires. Asesinado el 11 de octubre de 1973, en
su propia casa por individuos armados que se identificaron como Policía
Federal. Lo acribillaron a balazos. La desconsolada esposa y los testigos
hicieron la denuncia en la seccional policial, donde fueron demorados por más
de 15 horas sin resultado alguno. Aquino se oponía a las medidas de
erradicación de viviendas precarias ordenada por López Rega, por
considerarlas un negociado.
ARAGÓN, Francisca. Mujer peronista. 59 años. Con su esposo Néstor Boca
(ver su registro) tuvieron 7 hijos. Fue secuestrada-desaparecida el 29 de
febrero de 1976. Su hija, María Luisa Boca, actual cartonera, recuerda que “el
pecado de sus padres fue organizar a la gente y darles de comer en la olla
popular de la Unidad Básica de (Maquinista) Savio”.

ARAGÓN, Lidoro Oscar. “Lito”. Ya en 1971 integra la Juventud Peronista


de Chaco. La base de dicho agrupamiento político fue el Integralismo
universitario de donde “Lito” provenía. Aníbal Pontí que compartió con él la
militancia nos dice: “En ese momento el problema no era la falta de trabajo
sino el acceso a la vivienda, porque empezaban a surgir las villas de
emergencia, no en las condiciones de lo que hoy son los asentamientos, pero
la gente no era propietaria ni podía construir su casa, por eso el eje prioritario
era la urbanización. Se trabajó en los loteos de Villa Itatí, Villa San Juan,
Mariano Moreno, Villa Don Enrique. En su mayoría eramos del Integralismo
(…) De esta manera. La Juventud Peronista se fue construyendo como una
organización muy sólida, tenía su delegado barrial, su delegado de zona y su
consejo local (…) La organización de la J.P. fue muy fácil porque no había
que inventar nada: la síntesis política era el regreso de Perón, la vuelta al
Estado de Bienestar. La respuesta era masiva. En cada barrio se hacía una
reunión semanal y te caían 100 personas”. Lidoro Oscar Aragón, formoseño
de nacimiento, chaqueño por adopción y de profesión contador público fue
secuestrado-desaparecido a la edad de 32 años el 10 de noviembre de 1978 en
la ciudad capital de Santiago del Estero. Se lo llevaron de la casa de su abuela
sita en Huayco.
ARAGÓN, Reynaldo. Nacido el 17 de noviembre de 1940. Soltero.
Concurrió a la Facultad en la Universidad de Tucumán. Odontólogo. Militante
del Frente Revolucionario Peronista (FRP). Cumpliendo prisión en la cárcel
de Villa Gorriti, Jujuy (en donde había llegado detenido el 15 de noviembre de
1974), fue sacado de la misma y “desaparecido” por las propias fuerzas
policiales y militares el 23 de diciembre de 1976.

ARAGÓN, Ricardo Alejandro. Este compañero ya había sido detenido por


defender el local de la JTP de Morón, provincia de Buenos Aires, el 21 de
febrero de 1974. Luego recuperó su libertad. Las fuerzas represivas intentaron
secuestrarlo el 26 de diciembre de 1976 en San Justo, provincia de Buenos
Aires. Al resistirse fue baleado, muriendo al día siguiente, en el Hospital
Nacional “Profesor Alejandro Posadas”.

ARALDI, Raúl Ernesto. Muerto en agosto de 1977 en la frontera entre


Tucumán y Catamarca. Su cuerpo fue llevado a la Jefatura Policial de San
Miguel de Tucumán. Tenía 30 años. “Pocho” (ó “Chiche”) como le decían sus
compañeros era un cuadro del peronismo montonero y estaba casado con
Diana Irene Oesterheld. Raúl Ernesto Araldi, había nacido en Martínez,
provincia de Buenos Aires, el 26 de agosto de 1947.

ARAMAYO, Silvia Benjamina. Nacida el 18 de octubre de 1952 en Salta


capital. Estudiante de Historia y luego profesora de Historia. Auxiliar Docente
de Segunda Categoría de la Facultad de Humanidades de la Universidad
Nacional de Salta desde el 27 de julio de 1973 hasta el 31 de marzo de 1975.
La ofensiva derechista en esa alta casa de estudios la cesanteó el 3 de mayo de
1975, acusada de “actividades subversivas” por ser militante de la Juventud
Peronista. La misma suerte corrió su compañera de trabajo, Margarita Susana
Pfister, que cuando mucho más tarde, pudo brindar testimonio en la causa,
afirmó que “para la mentalidad de los que las dejaron cesantes de la
universidad, debieron haber sido disociadoras o subversivas, porque militaban
en el peronismo, eran pensantes y tenía ideales”. Silvia Benjamina Aramayo,
fue secuestrada-desaparecida el 24 de septiembre de 1977 en su domicilio de
Salta capital (Aniceto Latorre Nº 1853). Entre sus captores se cree que estaba
Juan Manuel Ovalle un “universitario” que había entablado amistad con ella y
ahora sospechado de haber sido un informante de los represores.

ARANA, Nélida Florentina. “Chiche” Arana fue una militante peronista


revolucionaria asesinada junto a su esposo, el 27 de noviembre de 1973 en la
estación “San Miguel” del ferrocarril “San Martín” por un matón sindical. Su
amigo y compañero de militancia, Fátimo Ríos que vivía en Bella Vista,
enterado de lo sucedido, fue uno de los primeros en llegar al lugar del hecho y
pudo reconfortar a Nélida quien se desangraba irremediablemente y le dijo:
“¡Faty, me estoy muriendo, tengo mucho miedo!”, y éste le contestó
tomándole la mano: “No Chiche, no tengas miedo, te estás yendo a un lugar
hermoso que está lleno de compañeros como vos...”. Ella lo miró agradecida,
sonrió y sin más expiró. Para más datos ver el registro de Antonio José Pastor
“Tito” Deleroni.
ARANCIBIA, Francisco Isauro. Nacido en Monteros, provincia de
Tucumán un 25 de marzo de 1926, en el seno de una familia muy humilde en
donde el padre era ordenanza de la Escuela Normal y su madre amasaba y
tejía para engrosar el presupuesto familiar que les permitiera dar de comer a
sus 8 hijos. Las huelgas docentes de 1958-59 en repudio a la política
económica de Frondizi lo demostraron como un referente obligado para sus
compañeros del gremio. Una de aquellas huelgas duró más de 40 días y a su
influjo, los docentes tucumanos salieron a dar clases en las plazas, los
sindicatos y sus propias casas particulares. En 1962 consigue con sus
compañeros, luego de arduas luchas, la vigencia del Estatuto del Docente.
Para 1964 es mentor del diario “ATEP en Marcha” que aboga por una
verdadera educación nacional y popular. Acompañó las luchas de diferentes
sectores laborales, en especial de los trabajadores del surco al cerrarse los
ingenios, para luego (en 1973) reclamar la socialización de esas fuentes de
trabajo. A mediados de los ’70, ATEP, el gremio que dirigía, formó parte de la
Coordinadora Nacional de Gremios Combativos y de Trabajadores en Lucha.
Y en junio de 1975 ayuda a la formación de una Comisión de Derechos
Humanos debido a la represión desplegada por el gobierno de Isabel y los
militares. La Triple A lo acusa de ser “un lobo disfrazado de oveja”. Como
dije, era secretario general de la Agremiación Tucumana de Educadores
Provinciales (ATEP) y en la noche lluviosa del 23 de marzo de 1976 se quedó
a dormir en el cuartito gremial del fondo, pegado a la escuela, con su hermano
Arturo René. Una patota militar destrozó el lugar y ametralló el recinto
matando a ambos en la misma madrugada del 24. Isauro tenía 120 orificios de
bala en su cuerpo y Arturo 70. El prestigioso periodista rosarino Carlos del
Frade apunta: “Cuando Isauro concurrió al sepelio del secretario general de la
FOTIA, Atilio Santillán, recién asesinado, le dijeron al oído ‘Maestro, mañana
es el golpe, no vuelva al gremio porque lo matan’. Tal vez supo allí mismo,
que él volvería precisamente a ese lugar. Que nadie tenía el derecho a
derrumbar las puertas de la casa de los maestros. Esperó a los golpistas con
dos escopetas de caza en una piecita. Debían ser como las cuatro de la mañana
cuando se llevó a un asesino a otro mundo y él cayó con cien balazos en el
cuerpo. No era propietario más que de unos cuantos discos de pasta, un
tiralíneas y algo de ropa. Pero sus hermanas acababan de regalarle un par de
zapatos marca Delgado por haber cumplido 50 años. Los zapatos no figuraban
en el acta policial levantada después del crimen...”. Como también expresé
antes, Arancibia era recordado en el ámbito docente por su actuación en las
huelgas de 1958 en pos del Estatuto del Docente, cuando se luchaba por la
enseñanza laica y por la equiparación salarial de los maestros provinciales con
los nacionales. Su accionar estuvo dirigido a mejorar la legislación en
educación y logró que se crearan las juntas de clasificación con representación
docente, régimen de licencia, bonificación por zona y bonificación por
antigüedad para todos.

ARANDA, Samuel Alberto. Este peronista montonero nació en Frías,


Santiago del Estero, el 16 de diciembre de 1953. “El Flaco”, “Ref” y “Refu”
para sus compañeros. Fue pareja de María Eva Duarte (ver su registro).
Secuestrado-desaparecido el 9 de septiembre de 1977 en la fábrica en que
trabajaba en Merlo, provincia de Buenos Aires.
ARAUJO, Ana María Carolina. Nacida en Gualeguaychú, provincia de
Entre Ríos, el 8 de octubre de 1952. Estaba estudiando para obtener el
profesorado en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNER en
Paraná. Ya había obtenido un título intermedio que la habilitaba para ejercer la
docencia en escuelas primarias. Militante de Juventud Peronista aprovechaba
sus conocimientos universitarios para brindar educación a adultos. Producido
el golpe militar del ’76 se fue a Santa Fe buscando menos exposición y luego
siempre perseguida, se trasladó a Buenos Aires en forma clandestina. A la
edad de 26 años, el 25 de marzo de 1978, engrosó la lista de patriotas
argentinos secuestrados-desaparecidos por los militares genocidas.

ARAUJO, Eduardo César. “Vicente”. “Viru”. “Petiso”. Nacido en Córdoba.


Secuestrado el 14 de agosto de 1976 en el comedor de un club barrial
tucumano sito en la capital provincial. Visto en la Jefatura de Policía de
Tucumán antes de su asesinato, ocurrido el 3 de septiembre de 1976 cuando
las fuerzas represivas inventan un enfrentamiento armado que termina con su
vida y la de Raúl Alfredo Carlevario (ver su registro), en la calle Blas Parera
289 (San Miguel de Tucumán). Tenía 26 años y era Montonero.

ARAUJO, Héctor Antonio. Médico. “El Petiso”. “Ciro”. Héctor Antonio


Araujo fue uno de los fundadores en Córdoba de la organización Montoneros.
Fue secuestrado por las fuerzas militares del III° Cuerpo de Ejército el 25 de
abril de 1976 a la edad de 33 años y llevado al campo de concentración “La
Perla” donde fue torturado y asesinado conjuntamente con su compañera
Liliana Marchetti.
ARAUJO, Rubén Benjamín. “Mano” Araujo nació en la localidad
entrerriana de Alcaraz II, el 19 de enero de 1943. Casado con María Bordini,
también desaparecida. Estudiaba Filosofía en la UBA. Era un activo dirigente
gremial del Sindicato de Visitadores Médicos de Capital. Militante del Frente
Revolucionario “17 de Octubre” (FR-17). Fue secuestrado el 23 de diciembre
de 1976, en su casa de la calle Pepirí 673 del Barrio de Parque de los Patricios
en esta capital. Su casa como era normal en estos casos, fue saqueada. Fue
visto con vida en el campo de concentración “Club Atlético”, siendo
“trasladado” en forma definitiva el 17 de noviembre de 1977.

ARAUJO, Wenceslao. Nacido el 22 de enero de 1955, tenía 21 años y estaba


cumpliendo con el servicio militar obligatorio en el edificio Cóndor, sede del
comando en Jefe de la Fuerza Aérea. La Agencia Periodística Lanús lo
recuerda como un “militante peronista” en su blog. Dice “Página 12” del 19 de
julio de 2010: “En la madrugada del 3 de febrero de 1978, Cristina Montiel
descansaba junto a Wenceslao Araujo en una casilla ubicada en Villa Santa
Marta de Lomas de Zamora. Los ladridos los perros quebraron el silencio de
una calurosa noche de verano para advertirle que algo no andaba bien en el
barrio, que había movimientos extraños en la calle. ‘Wence dormía y yo
estaba sentada en el borde de la cama, dándole el pecho a Marina, cuando de
pronto escuché movimientos afuera que se acercaban cada vez más a la
puerta’, relata la mujer, con emoción. ‘Esos hombres comenzaron a pedirle
que saliera y a llamarlo Rafael, el apodo con el que era conocido por sus
compañeros de militancia. ¿Qué hago, le pregunté? Salí, me respondió’.
Entonces Cristina salió de la cama y tomó a Anabella de 3 años, a Ernesto de
un año y medio y a Marina de 20 días. Cuando salió a la calle un reflector la
encandiló sin que pudiera reconocer a los hombres que cubrían la entrada de la
casa de dos ambientes. Los ruidos de las balas que picaban sobre el techo y el
estruendo de explosiones en el patio de la casilla de madera asustaron a los
chicos (…) De pronto se volvieron locos, porque notaron que Wenceslao no
salía de la casa. Evidentemente, mientras yo salía él aprovechó para fugarse
por los fondos del terreno”. Cristina fue llevada detenida entre insultos y
vejaciones. Logró convencer a los represores para que dejaran a sus tres hijos
con su familia. La transportaron en un vehículo en tanto le pegaban y pisaban
la cabeza. La bajaron del auto esposada y encapuchada. Un Consejo de Guerra
la sentenció a 8 años de prisión en la cárcel de Devoto. Wenceslao,
atormentado por lo sucedido con su familia, siguió resistiendo a la dictadura
cívico-militar hasta que fue secuestrado ese mismo año (26-3-78), en tanto hay
otros que afirman que resistió su secuestro hasta la muerte. Además de su
militancia barrial peronista, los oligarcas lo acusaban de “subversivo” por ser
integrante con acciones de la Cooperativa Boquerón una organización de
“extremistas” y “revolucionarios” según el léxico retrógrado de la época. Lo
concreto es que sus restos fueron recuperados e identificados por el Equipo
Argentino de Antropología Forense (EAAF) en julio de 2010 y ahora
descansan en el panteón “Memoria, Verdad y Justicia” del cementerio de
Lanús, inaugurado en marzo, luego de una ordenanza del Concejo Deliberante
local. Raúl Alderete, miembro del Movimiento Vecinal Solidario (Movesol)
recordó que esta ONG, en el 2007, colocó una placa en homenaje al
compañero, en la intersección de las calles Otamendi y Warnes, en Villa
Jardín. Y lo recuerda así: “De joven ya asomaba como un cuadro político
excepcional, muy comprometido con la situación barrial (…) El Flaco siempre
fue un tipo muy participativo, que trabajaba activamente en el tendido de
redes de agua potable y en todo lo que hiciera falta para mejorar la escuela del
barrio (…) Nos involucramos ambos en política para poder progresar
intelectualmente y mejorar la calidad de vida de los vecinos de Villa Jardín.
‘Wence’ era obrero metalúrgico, preocupado por su formación y siempre
atento a las movidas sociales” recordó. El papá de Wenceslao Araujo, que
lleva su mismo nombre y apellido, es aún hoy, un hombre fuerte y alto, nacido
en Paraguay en 1919. Al lado de la urna que guarda los restos de su hijo y
antes de depositar la misma en una bóveda, con el mismo espíritu de
resistencia que lo acompañó toda su vida, y que lo llevó a una injusta
detención en 1976, afirma: “Caiga quien caiga, es seguro que el futuro será
nuestro”. Así sea.
ARAVENA, Roberto Horacio. “El Tío”. Estudiante de Arquitectura en la
Universidad de Buenos Aiores. Militante de JUP. Secuestrado-desaparecido, a
la edad de 22 años, el 29 de mayo de 1976.

ARAYA, Carlos María. Ingeniero. Joven brillante. Le decían “El Araña” por
la habilidad que tuvo para entretejer la trama que le permitió casarse con la
mujer que adoraba: Catalina Fleming. Los dos eran peronistas y Montoneros.
Ambos fueron secuestrados en una cita de rutina que estaba “envenenada” el
9 de junio de 1977. Catalina llegó muerta ya que pudo tomar la pastilla de
cianuro. Carlos María fue torturado y asesinado. Para más datos sobre
Catalina, ver su frondoso registro.
ARAYA, Jorge Ernesto. 27 años. Militante Montonero con el grado de
Oficial Primero, soñador y guerrero, fundador de la organización en Rosario.
Hermano de Carlos María. Fue el primer secuestrado por la Triple A en
Rosario. Lo asesinaron atándolo con alambre y disponiendo en sus pies una
base de cemento puro, en el río Carcaraña junto a su esposa y compañera,
Adriana Estévez. Tenía 40 impactos de balas calibre 9 y 45. El hecho ocurrió
el 21 de julio de 1975 y la noticia se conoció cuatro días más tarde.

ARBELOS, Carlos Alberto. Su ex compañero de militancia y periodista,


Roberto Bardini, nos da su historia de vida. “Nacido en 1944, originario del
barrio de Belgrano, alumno del Colegio Nacional Roca y estudiante de
Arquitectura entre 1962 y 1964. Inició su militancia política en Tacuara y más
tarde se integró al Movimiento Nacionalista Revolucionario Tacuara (MNRT)
–de signo peronista-. En agosto de 1963 fue uno de los comandos que
participó en el célebre asalto al Policlínico Bancario, considerada la primera
acción guerrillera urbana en Argentina. Pasó un primer destierro en Uruguay y
conoció las cárceles de Villa Devoto, Caseros, Rawson y el buque-cárcel
Granaderos. A comienzos de la década del ’70, se sumó con otros ex
militantes del MNRT a las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) y al Peronismo
de Base (PB). Vivió en la clandestinidad junto a Envar El Kadri y finalmente,
amenazado por la Triple A, en 1974 se exilió en España. En Madrid
administró un restaurante llamado ‘Cafetín de Buenos Aires’, vendió
alfombras árabes y tapices persas, redactó artículos que firmaban otros. En
1977 fue detenido junto a Alfredo Roca y Horacio Rossi –viejos camaradas de
Tacuara- acusado de participar en París del secuestro de Luchino Revelli-
Beaumont, director gerente de la Fiat en Francia, por el que se pagó un rescate
de dos millones de dólares. Sin juicio, estuvo preso en la cárcel de
Carabanchel, con pedidos de captura de las policías de Francia, Italia y Suiza.
‘Pasé más de la mitad de mi juventud detrás de las rejas’ recordaba. Después
de salir en libertad por falta de pruebas, en 1978 vivió un nuevo exilio en
Costa Rica en compañía de Roca con quien más tarde –de regreso en España-
publicó cuatro libros. Vivió 30 años en Argentina y 36 en España, donde se
transformó en uno de los más reconocidos fotógrafos y críticos del arte
flamenco”. Falleció en Sevilla, España, el 27 de enero de 2010. Testimonio de
su militancia política y compromiso con la causa nacional y popular son los
cuatro libros que escribió con Alfredo Roca: “Argentina, peronismo y
democracia” en 1980; “Los muchachos peronistas. Historias para contar a los
pibes” editado en Madrid en 1981; Evita: no me llaméis fascista”, un año más
tarde (editado en Barcelona), para aclarar los tantos frente al musical de fama
mundial que desvirtuaba y tergiversaba su figura y por último, en 1983:
“Argentina, proceso a la violencia”. Además, su muerte deja inédito lo que
son sus memorias, que llevan por título: “El exilio de un muchacho peronista”.
En un reportaje acaecido en el año 2006, le recordaron que hacía 32 años que
se había ido de la Argentina perseguido por la Triple A, y si seguía
considerándose un exiliado. Respondió: “Si, y no pienso regresar hasta que en
Argentina se haga justicia. Hasta que todos los militares, policías, políticos,
religiosos y colaboradores paguen por los crímenes que perpetraron
impunemente, sobre todo en el período 1974-1983. Mientras haya un
torturador suelto y un asesino en libertad –que hasta en algunos casos cobran
jugosos sueldos o jubilaciones- no me propongo regresar a la Argentina”.
Algo más, lo último. Como buen archivista que soy, guardo un correo
electrónico que me mandó Carlos Alberto Arbelos el 7 de marzo de 2001con
motivo de incluirlo en mi libro de poemas y canciones de la larga Resistencia
Peronista y en una parte del mismo dice así: “Te felicito por el trabajo de
recopilación de material. Tienes cosas que creía estaban perdidas (…) En fin
que contigo nuestra memoria está asegurada. ¡Buen trabajo! (…) Y te
agradezco mi inclusión en ‘Campana de Palo’, pero pienso que esos poemas
hoy tienen el único valor de haber sidos escritos en una celda. Perdón, en
varias…”. Y por eso los publiqué Carlitos, simplemento por eso, porque ni
aún aislado, encarcelado y torturado, perdiste tu fe en el triunfo de la
Revolución Peronista, en el triunfo de nuestro Pueblo.

ARCE GÓMEZ, Abel. Nacido en la Nochebuena de 1954. Agricultor.


Delegado de las Ligas Agrarias Correntinas. Militante en Juventud Peronista
de las Regionales. Conscripto, fue secuestrado-desaparecido en tanto cumplía
con su servicio militar obligatorio, el 19 de mayo de 1977. Revistaba en la
Compañía de Telecomunicaciones 121, siendo su jefe el Mayor Walter
Domínguez, también a cargo del centro clandestino de detención donde fue
alojado hasta su muerte; previamente sufrió salvajes torturas. Abel era sostén
de una madre paralítica y un padre ciego.
ARCHETTI, Héctor Amilcar. “El Petiso”. Abogado. 45 años. Fundador de
la Agrupación de Abogados Peronistas de La Plata, las reuniones se hacían en
su propia casa. Defensor de presos políticos. Con la agrupación atendían
demandas legales en las villas. Posteriormente se exilió en México. Era un
cuadro revolucionario como hay pocos, sumamente solidario. Militante de
Montoneros en la Rama de Intelectuales, Profesionales y Artistas. Fue
Miliciano. Secuestrado el 20 de septiembre de 1980 en el Centro Migratorio
de Las Cuevas en Mendoza, lo vieron luego, ya esposado, en una casa de
detención en Uruguayana. La idea de los represores es que marcara gente en
ese paso fronterizo. También fue visto en el CCD de Campo de Mayo. Se
había sumado a la “contraofensiva” para acelerar la caída de la dictadura
militar. Siempre se desvivía por sus hijas mellizas a las que no veía desde
hacía mucho. Sigue desaparecido.

ARCUSCHIN, Luis Carlos. “Polo”. “Polito”. Egresado en el colegio


secundario del Hipólito Vieytes. Estudiante de Derecho. Integrante de
Juventud Trabajadora Peronista (JTP) en Telefónicos (FOETRA) donde era
dirigente gremial. Militante de Montoneros, resistente a la última dictadura
militar; a la que combate armas en mano hasta su caída, en una cita “cantada”
el 6 de diciembre de 1976. En donde vivía, en Caballito, hay una baldosa
fijada en su memoria. Un compañero de militancia, (“El Negro” Argüello)
habló en el acto: “Polito fue un compañero como tantos otros. No eligió el
camino del exilio, ni eludió las responsabiidades que se le fueron asignando.
Tal vez muchos piensen que fue una actitud suicida, tal vez muchos montados
en la ola del ‘por algo será’ nunca se animaron a decir con todas las letras que
el Polito fue, es y será, un patriota, un combatiente del pueblo. Tal vez nunca
sepamos exactamente como lo asesinaron, ni donde llevarle una flor, una
canción, contarle que nosotros tenemos un alma llena de huecos por tantas
ausencias, pero si somos conscientes, precisamente por eso y no hemos bajado
los brazos en todos estos años en que tumbamos la obediencia debida, el punto
final y que vamos por los obscenos y aberrantes indultos; que no queremos
necrológicas o sitios donde sólo el mármol frío tenga el nombre de los
compañeros (…) a los que quiero y llevo siempre en el corazón, son a ustedes,
mis compañeros, los que cayeron combatiendo a la dictadura, a la puta
oligarquía, a los que vendieron la Nación. Para que nunca se olviden que ‘la
sangre derramada no será negociada’, mientras haya compañeros como vos,
Polo, que estén dispuestos a seguir escribiendo en las paredes ‘La liberación
es posible’, construyendo día a día nuevas herramientas políticas, gremiales,
sociales, que hagan realidad nuestro sueño de la patria sin opresores y con
justicia social. Te abrazo compañero, abrazo a tu familia y siento que estás
vivo para decir con nosotros ¡Hasta la victoria siempre!”.
ARCUSCHIN, Miguel Sergio. Nacido el 6 de noviembre de 1956. Egresado
del Colegio Nacional Carlos Pellegrini en 1974. Estudiante de Ciencias
Económicas. Tenía casi 19 años cuando fue secuestrado junto a su compañera
Noemía Jansenson (ver su registro) en el barrio de Almagro de ésta Capital, el
13 de septiembre de 1976. Ellos se habían casado el 22 de diciembre de 1975
y habían unido sus vidas en el amor y la causa de la UES, brazo estudiantil
secundario de Montoneros. Una baldosa en homenaje a ambos, puede verse en
la calle Colombres 31, Almagro, donde vivían al momento de su secuestro.

ARDETI, Enrique Néstor. “El Gordo Ramón” era Enrique Néstor Ardeti.
Nacido el 24 de octubre de 1934 en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos.
Entre 1960 y 1964 es activista de base en la “Agrupación 17 de Octubre” del
gremio de la Carne en el Frigorífico Armour, donde trabaja de electricista. Se
relaciona con el grupo del “Vasco” Bengochea (ver su registro). También
como activista obrero y gremial pasa por YPF, Propulsora, Destilería y Swift.
Radicado luego en Santa Fe, fue invitado por compañeros que permanecían
activos para sumarse a la guerrilla peronista de Taco Ralo en 1968. Pudo
escapar de la debacle generalizada y con el tiempo llegó a ser miembro de la
dirección nacional de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP). Participó en
numerosos y emblemáticos operativos de su organización: Tortuguitas, Villa
Piolín, Sub-Prefectura de Tigre, Banco Alemán Transatlántico de Palomar y
Cárcel de Mujeres; acciones contra las patronales de Bagley e Hilanderías
Olmos. Con la crisis política de las FAP en 1972 queda junto a Raimundo
Villaflor como uno de los referentes del sector FAP-Comando Nacional,
sector que el 23 de mayo de 1973 ejecuta a Dirk Kloosterman, burócrata
sindical del SMATA. En 1972 su organización lo destina a La Plata, siendo
allí impulsor del abandono paulatino de las prácticas foquistas y de la
formación de una organización obrera que subordinara la actividad militar a la
construcción política. A partir de dicha iniciativa, la regional La Plata logra un
importante desarrollo en los frentes de masas, fundamentalmente en la clase
obrera industrial, contrariamente a lo que ocurre en otras regionales. A
comienzos de 1977, con una organización dividida y debilitada por la
represión, lo que queda de la Dirección Nacional –el “Negro” Villaflor,
“Pocho” Palazzesi y el “Gordo” Arditi- deciden disolver las estructuras con el
fin de preservar a sus cuadros militantes. Guardan armas, dinero,
documentación y el resto de la infraestructura en diversos “embutes” y el
funcionamiento se limita a contactos informales periódicos. Para ir
pucheriando, el “Gordo” Ardeti pone un tallercito de bobinado y reparación de
motores en Florencio Varela a medias con Villaflor. Allí fue secuestrado el 6
de agosto de 1979 por un grupo de tareas de la ESMA. No consiguen
arrancarle ninguna información utilizable. Durante su secuestro es obligado a
escribir una breve historia de su militancia en las FAP. Entre marzo y abril de
1980 es “trasladado” junto a otros compañeros.

ARÉDEZ, Luis Ramón. Médico pediatra. Peronista. Asesor Médico del


Sindicato de Obreros y Empleados del Ingenio Ledesma en la misma
provincia. Siempre defendió a los trabajadores de la prepotencia oligárquica
de los patrones Blaquier. Una vez Arédez fue llamado por el presidente de la
empresa, ingeniero Herminio Arrieta Blaquier, quién le dijo textualmente “que
no debía gastar tanto en remedios para los empleados, ya que a la empresa
solamente le interesaba producir”. Fue candidato electo a Intendente
Municipal de Ledesma, Jujuy en 1973 por el Frente Justicialista de Liberación
(FREJULI): en la campaña electoral advirtió que de ser elegido –como fue-, el
Ingenio Ledesma debería ponerse al día con el pago de impuestos atrasados,
por las extensísimas tierras que tenía en el valle de San Francisco. Explicó:
“Todo el Complejo Fabril de Ledesma SAIT y sus zona urbanizada llamada
Pueblo Ingenio, hasta estos momentos ha llevado adelante sus actividades
como caída del cielo ya que sus terrenos no están asentados en ningún distrito
municipal y como consecuencia lógica no paga tasas municipales y ningún
otro tributo”. El mismo Arédez, explica: “La extensión del Éjido Municipal
traerá como consecuencia el aporte, por primera vez en la historia, de sumas
varias veces millonarias de la empresa Ledesma S.A.A.I., lo que posibilitará la
realización de importantes obras públicas con recursos propios”. Arédez, fue
secuestrado-desaparecido por la última dictadura militar el 13 de mayo de
1977. En abril de 2006, uno de sus hijos, Ricardo, se presentó como
querellante en la causa que investiga la desaparición de su padre y como
primera medida pidió la indagatoria de los directivos de Ledesma.

ARETA, Iñaki Jorge Ignacio. Natural de Monte Caseros, Corrientes.


Estudiante de Periodismo y luego de Sociología, pintor de brocha gorda.
Militante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros.
Cuadro de Juventud Trabajadora Peronista (JTP). Precisamente como
delegado de la Zona Oeste en la Mesa Regional de JTP estuvo dos meses
preso sin causa justificatoria a partir de junio de 1974. Militó en Morón,
provincia de Buenos Aires, siendo un referente para todos sus compañeros que
lo apreciaban muchísimo. Vivió un amor especial con Susana Quinteros
(Arquitectura-La Plata), mucho antes de que esta formalizara pareja con
Roberto Morillo. Iñaki fue muerto por la represión, luego de ser secuestrado el
23 de diciembre de 1976 por un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de
la Armada (ESMA). Cuenta una compañera de militancia (Alcira Camusso,
que lo frecuentó mucho en aquella época), que Iñaki siempre le decía que se
venía una situación muy pesada, “que íbamos a quedar muy pocos”, pero aún
así en ese discurso había algo que no era falta de esperanza, “sino que era
como una idea de que íbamos a ganar. Que por ahí no íbamos a sobrevivir,
quizá muchos iban a morir, pero que el proyecto iba a ganar, iba a triunfar. Yo
me acuerdo cuando nació mi hija Vicky. Este compañero –Iñaki- estaba
viviendo con nosotros y fue el padrino de Vicky y al llegar yo del ‘Posadas’
(Vicky nació en el Hospital Posadas) con ella recién nacida, me miró y me
dijo: ‘Se va a casar con un militar’. Entonces yo me lo quedé mirando y me
aclaró: ‘Los militares vamos a ser nosotros, porque nosotros vamos a tomar el
poder y haremos un ejército popular’. Me lo dijo con la mayor naturalidad y
yo lo miraba y también me la creía, aunque por ahí con una posición más
expectante”.

ARETA, Joaquín Enrique. “La Rubia” y/o “El Correntino” sabían decirle.
Oriundo de la ciudad de Monte Caseros, Corrientes donde nació un 15 de
agosto de 1955. Allí hoy hay una calle que lleva su nombre. Cursó su
secundario en el Colegio Nacional de la UNLP. A los 16 años ingresa al
Movimiento de Acción Secundaria (MAS) agrupación estudiantil de base de
las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). De muy joven integra las filas
de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). Luego pasa a la Juventud
Universitaria Peronista (JUP) de la Facultad de Medicina platense. Militante
montonero. Poeta. Era fanático de Estudiantes de la Plata. Tuvo un hijo
llamado Jorge Ignacio con la ahora senadora provincial peronista Adela
Segarra. Resistió a la dictadura militar con un heroísmo envidiable. Otro
poeta, su compañero Jorge “Chiqui” Falcone lo recuerda de este modo: “La
última vez que lo vi lo crucé en un ‘bondi’ (colectivo) que ambos tomamos
por casualidad en Caseros, provincia de Buenos Aires en el año ’77 y me
confesó que portaba consigo un fusil lanzagranada energa desarmado”.
Secuestrado-desaparecido el 29 de junio de 1978. El Colegio Nacional de La
Plata colocó una placa en homenaje, con su nombre, el 23-3-2005. El actual
presidente Néstor Kirchner leyó un poema suyo, públicamente, en la Feria del
Libro de ese mismo año. De su extenso y hermoso poemario, rescato:
“Quisiera que me recuerden junto a la risa de los felices, la seguridad de los
justos, el sufrimiento de los humildes. / Quisiera que me recuerden con piedad
por mis errores, con comprensión por mis debilidades, con cariño por mis
virtudes. / Si no es así, prefiero el olvido, que será el más duro castigo por no
cumplir mi deber de hombre”. Todos los poemas de Joaquín fueron
recopilados por una editorial de City Bell (De La Talita Dorada), en el año
2010, bajo el título de “Siempre tu palabra cerca”.

ARGAÑARAZ, Elisa. Elisa G. Argañaraz de Román. Integrante de Juventud


Peronista asesinada por el Comando de Organización (C de O) en San Miguel
provincia de Buenos Aires, el 3 de julio de 1974.
ARGENTE, Jorge Daniel. “Biafra”. Nació el 26 de septiembre de 1955. Sus
padres trabajaban en la fábrica Moltrasio; su mamá era una peronista
convencida. La primaria la hizo en el colegio “Gran Mariscal del Perú Ramón
Castilla”. Vivía en Colegiales. Chico rebelde y pícaro, tenía una facilidad
asombrosa, para meterse en líos. No terminó su secundario. Era fana del fútbol
en general y de San Lorenzo en particular. Sus amigos de aquella época lo
recuerdan como versero y ganador con las chicas, como se diría, “con mucho
asfalto encima” de tanto patear la calle. Al respecto, una compañera
rememora: Venía los dos. El Negro Biafra y el Negro Rubén, todos los días a
las seis de la tarde a mi facultad, bañaditos, vestiditos de jeans y chaqueta
verde militar a que les presente las chicas de ‘filo’, yo me enojaba y estos dos
se reían y siempre ganaban, porque eran simpatiquísimos”. Miembro de la
Juventud Peronista (JP) desarrolló su militancia en la U.B. “Beto Simona” de
su barrio; trascendiendo como un pibe solidario, leal, honesto y
comprometido. En 1974 cuando las cosas se fueron pudriendo a pasos
agigantados, lo meten preso en la comisaria 37, cuatro meses, por pintar en un
paredón “Villar asesino, el pueblo no perdona. Montoneros”. Su último
trabajo fue en una clínica como camillero (en el CEMIC). Secuestrado el 17
de julio de 1976 en el barrio de Colegiales y visto en el Centro Clandestino de
Detención de la Superintendencia de Seguridad de la Policía Federal. Su
cuerpo fue dinamitado en la “Masacre de Fátima” el 20 de agosto del mismo
año. Se supone que fue como represalia por la muerte, días antes, del general
Actis. Tenía 20 años cuando lo despedazaron. “Los mataban, pero los estaban
sembrando” dijo Hugo Argente (su hermano) el 20 de agosto de 2010, cuando
al cumplirse 34 años de “La Masacre de Fátima”, familiares y amigos se
reunieron en la Escuela Media Nº 9 de Pilar, en la provincia de Buenos Aires,
para recordar a las víctimas del Terrorismo de Estado.
ARGENTO, Abel Eduardo. Montonero de los grupos originarios y
fundacionales de dicha organización guerrillera peronista en Santa Fe. Militó
en la Agrupación de Estudios Sociales (AES) y en la Agrupación Peronista
“Lealtad y Lucha”. Participó con el Movimiento Estudiantil de la Universidad
Católica (MEUC) en la huelga de hambre de estudiantes y egresados contra la
política llevada adelante por la dictadura lanussista. Fue Jefe de Pediatría del
Hospital de Niños a partir de 1973, en la ciudad capital de la provincia
santafesina; un cargo que desempeñó en forma brillante. Fue parte de la
experiencia de la organización Montoneros en el monte tucumano, pero
debido a un accidente que sufrió volvió a la ciudad. Secuestrado en Rosario
(José Piazza 650.Villa Diego) junto a su hermana Clara Ruth Argento (30
años), el 1° de septiembre de 1977. Ambos siguen “desaparecidos”. Él fue
visto en el CCD “Quinta de Funes” antes de su asesinato. Tenía 31 años. Lo
recuerda un compañero así: “Abel era médico pediatra. Como nosotros,
sostenía que los niños no debían morir nunca más en nuestro país por hambre
o falta de atención; por el contrario, debían ser los únicos privilegiados”.
ARGENTO, Clara Ruth. “Clarita”. Clara Ruth Argento de Courault.
Hermana de Abel. Nació en Santa Fe, el 6 de julio de 1947. La escuela
primaria y secundaria la cursó en el Colegio Nuestra Señora del Calvario, de
donde egresó con el título de Maestra Normal Nacional. Fue profesora de
inglés en el Liceo Municipal Santa Fe y en 1976, directora y maestra de la
Escuela de 4º Categoría Nª 429, “J.B. Cabral”, de Colonia Clorinda (entre
Cayastacito y Campo Andino, también provincia de Santa Fe). Y maestra de
Música en la Escuela Provincial de Villa Diego, Rosario. Politicamente, ella
proviene de los grupos originarios santafesinos montoneros. Participó con el
Movimiento Estudiantil de la Universidad Católica (MEUC), en la huelga de
hambre de estudiantes y egresados contra la política llevada adelante por la
dictadura lanussista. También militó en los barrios. Dejó su buen pasar y su
seguridad económica para seguir la suerte del agredido, del humillado, del
explotado. Secuestrada y desaparecida el mismo día que su hermano (1-9-77)
y en el mismo lugar (José Piazza 650. Villa Diego. Rosario).
ARGÜELLO, Isauro César. 23 años. “Chavi”. “Morocho”. Ex alumno
secundario del Colegio Inmaculada de Santa Fe de curas jesuitas. Ya desde
esos años mostraba un gran sentido crítico, que por su inteligencia y sentido
común sabía compatibilizar con su gran sentido del humor, lleno de
ocurrencias y dichos populares. Vivía en Paraná pero estudia dos años de
Medicina en Rosario y luego Arquitectura en la UCA (Universidad Católica
Argentina) de Santa Fe. Aporta su compromiso político en la Agrupación de
Estudiantes Peronistas (AEP) que luego se suma a la Juventud Universitaria
Peronista (JUP). Como peronista montonero, se revela como un importante
cuadro político-militar. El libro “Historias de Vida. Homenaje a militantes
santafesinos” dice sobre él: “Toda su vida era encarada en función de la
militancia, pero en el sentido de la construcción de un proyecto de país, por
cierto muy distinto del que tenemos hoy. Ese proyecto implicaba también el
formarse como un hombre nuevo, capaz de compartir, de jugarse con los
otros, de buscar juntos las formas de superar las dificultades, de generar
acciones que se justificaran en el logro de mejores condiciones de vida para
todos. De esta manera va a generar la formación del Centro de Estudiantes de
la Facultad de Arquitectura, apoyar el proyecto del traspaso de la Facultad a la
UNL, formar la Lista Azul y Blanca que gana las elecciones del Centro en los
años 1974 y 1975. También en esas fechas y por decisión de la organización
comienza a trabajar como bedel en la Escuela Industrial Superior, como modo
de contribuir a la formación de los alumnos como profesionales al servicio del
país. Así es como organzia una serie de charlas en la que los alumnos de
Arquitectura daban clases a los chicos de 5º y 6º año sobre la vivienda popular
y sus sistemas de construcción. Además tenía un gran sentido de la solidaridad
y el compañerismo; él pensaba que todo debía ser compartido porque eso era
lo justo”. Argüello muere en Córdoba capital, el 22 de septiembre de 1976,
tiroteándose con una patota militar que trata de penetrar a una imprenta
montonera clandestina ubicada en la calle Rosario 2017, Barrio Yapeyú.
Provisto de un fusil Garand se lleva con él a un suboficial –sargento primero
Rosario Tejeda- y a otro lo deja mal herido. Los atacantes encuentran en una
casa vecina, escondida, luego del tiroteo que también la tuvo como
protagonista, a María de las Mercedes Fleitas de Argüello (“Julieta”; “La
Negra”), la hieren de cuatro disparos cuando trata de huir y se la llevan. (Ver
su registro). Entre los escombros de la casa, una criatura envuelta entre
frazadas se salva, es Federico, el hijo de ambos. “El Morocho” –a quien
también en la “orga” se conocía como “Santiago”- estaba acusado de
participar en la muerte del General Cáceres Monié (ex jefe de la Policía
Federal en otra dictadura militar) ocurrida el 3-12-75. Dice de él una amiga y
compañera de militancia: “De todas sus enseñanzas la que me caló más hondo
es esa idea de que a la libertad no te la regalan, sino que tenés que
conquistarla. Y aunque por ella lo arriesgó todo, quisiera imaginar que de
algún modo lo logró”.

ARIAS, Carlos Enrique. El “Bocón” Arias nació en el barrio porteño de


Liniers un 14 de abril de 1948. Estudio en la Marina Mercante y una vez
recibido se embarcó en más de una oportunidad. Con una parejita que tenía,
solían ir juntos los viernes por la noche a ver cine-debate al Instituto de
Cultura Religiosa situado en Rodríguez Peña entre Santa Fe y Marcelo T. de
Alvear de esta Capital; un bastión de los curas tercermundistas. Por ellos leyó
“Los condenados de la tierra” de Frantz Fanon. Se casó en 1970 sólo por civil.
Comenzó a estudiar Sociología en la UBA. Conjuntamente con su esposa
hicieron un aprendizaje práctico que los depositó en la militancia y más
concretamente en el peronismo montonero: una situación impensada tiempo
antes ya que ambos no provenían de familias peronistas o politizadas. Así
siguió Carlos, su devenir y paso por la vida tratando de pelear por el logro de
la justicia social y la felicidad del pueblo, hasta que el 30 de diciembre de1977
fue secuestrado-desaparecido. Se lo vio en el CCD “El Vesubio” antes de su
muerte. Su madre y sus hijos le escribieron: Más que diez años, más que los
vientos, más que un dolor, no creo que alguien pueda robarme este amor”.
ARIAS, Florentino. Casado. Obrero gráfico en la zona de Cuyo. Integrante
de la Confederación General del Trabajo en la Resistencia (CGT-R).
Peronista. Montonero. Secuestrado-desparecido por la última dictadura
militar, a la edad de 41 años en la ciudad de San Juan, el sábado 23 de octubre
de 1976, a las diez menos cuarto de la mañana, en la calle Laprida 134 oeste.
Lo sacan de la imprenta donde trabajaba con total impunidad, golpeándolo,
adelante de los ocasionales transeúntes. Un compañero de trabajo y militancia
impotente presenciará la escena; es José Rolando Scadding, que luego va a la
casa de su amigo para avisar a su esposa y lo “chupan” (ver su registro).
Ocurrió ese mismo día, en horas de la tarde, cuando arriba al domicilio de
Arias (Urquiza 1209 sur), una patota militar de 7 personas armadas. Apuntan a
María Ercilia Ormeño, conocida como “Chiquita”, que es la esposa de
Florentino Arias, y a sus 9 hijos. Registran la casa durante 4 horas. En ese
lapso de tiempo, como adelanté antes, es cuando cae Scadding y se lo llevan.
“Chiquita” desprotegida y privada de su marido, sostén de la familia, se ve
obligada a ir a vivir con su hermano, a una diminuta y más que humilde casita
en el departamento de Chimbas, donde éste se alojaba. Como no cabían todos
en la casa deben dormir debajo de un árbol en el fondo de la vivienda,
juntando leña para calentarse en invierno y de reojo mirar que no crezca el río
de golpe y se llevo todo.
ARIAS, Isabel. “Tati”. Militante de Juventud Universitaria Peronista (JUP) y
Montoneros. Estudiante en la Facultad de Ciencias Económicas de la
Universidad Nacional de Rosario. Asesinada por la AAA, el 8 de enero de
1976.

ARIAS, Rubén Rolando. El Comando de la V Brigada de Infantería de


Tucumán, comunica que en un enfrentamiento ocurrido en la zona del Ingenio
Concepción a raíz de un tiroteo, perdieron la vida dos montoneros: Rubén
Rolando Arias y su esposa, Rosa Josefina Becerra de Arias. El hecho ocurrió
el 8 de julio de 1976. Estos son datos a confirmar ya que los militares
procesistas eran muy afectos a inventar enfrentamientos para matar
“subversivos”.
ARÍN, Rubén. Este es un comunicado de H.I.J.O.S. de Paraná, Entre Ríos
con fecha 27 de octubre de 2008. “Desde nuestra Agrupación –Hijos por la
Identidad y la Justicia, contra el Olvido y el Silencio- sentimos profundamente
la muerte del compañero Rubén Arín y mandamos un fuerte abrazo a la
familia Arín-Godoy en este momento tan doloroso. ‘El Flaco’ Arín, fue
militante de Montoneros durante la década de los ’70 y formó parte de esa
maravillosa generación que apostó su vida a la política y a la construcción de
un país más justo y solidario. Fue por estar profundamente comprometido con
un proyecto nacional y revolucionario que fue detenido, encerrado y torturado
por la Dictadura Militar. El 18 de agosto de 1976 fue secuestrado y llevado al
Batallón de Comunicaciones de Paraná, luego a Gualeguaychú, Sierra Chica,
Caseros y la UP1 de Paraná. Con el devenir de la democracia brindó
testimonio en el Juzgado Federal de Paraná pero las leyes de Obediencia
Debida y Punto Final pusiseron fin a cualquier intento de justicia. A partir de
2003, con la reapertura de las causas por delitos de lesa humanidad, ‘el Flaco’
decidió formar parte de la lista de querellantes en la causa ‘Área Paraná’.
Desde H.I.J.O.S estamos convencidos que reivindicar al ‘Flaco’ Arín y su
lucha es un acto de solidaridad, justicia y memoria para aquellos compañeros
que como él sufrieron el terrorismo de Estado y se nos fueron sin lograr ver a
los responsables del genocidio tras las rejas. Porque los genocidas contaron
con todos los resortes del Estado para desaparecer a 30.000 personas. Y sólo
les restan sus artilugios legales para dilatar la hora en que sean sentenciados.
Sólo buscan esconderse. Pero el Juicio y Castigo a los Genocidas y sus
cómplices es irreversible. La impunidad se desmorona y el pueblo los busca
para condenarlos. Por el ‘Flaco’ Arín y los 30.000 compañeros detenidos-
desaparecidos ¡Presente!”.
ARNOLT, Juan Pablo. “Sergio”. Militante montonero caído en combate en
Rosario, el 31 de diciembre de 1976. Para datos del feroz enfrentamiento, ver
el registro de María Cristina Luchessi.

AROZARENA, Jon Pirmin. (En otro documento aparece como John Irving
Arozarena). Nacido en Venezuela el 20 de junio de 1951. Tenía 3 hermanos
más. Adquirió la ciudadanía estadounidense, al momento de su nacimiento, a
través de su padre, Ramón Ignacio Arozarena, ciudadano estadounidense
(vasco nacido en Filipinas). Jon Pirmin optó por nacionalizarse argentino.
Cursó primaria y secundaria en el colegio bilingüe Lange Ley. Aunque no
hablaba la lengua euskera, Jon vivía orgulloso de su ascendencia vasca y por
tal motivo, dirigía el cuerpo de danza del Centro Vasco de Buenos Aires en la
avenida Belgrano y disfrutaba jugar de la pelota vasca en trinquete. Militante
de Juventud Universitaria Peronista (JUP) en la Facultad de Ingeniería de la
Universidad de Buenos Aires (UBA). La faltaban dos materias para recibirse
de ingeniero. Secuestrado-desaparecido en su domicilio familiar de Arias
1640, barrio de Nuñez, en Capital Federal, el 30 de abril de 1977 junto a su
novia Adriana Beatríz Zorrila (ver su registro). Visto en el CCD “El Campito”
de la guarnición militar de Campo de Mayo antes de su asesinato. Según una
versión familiar, él militaba en el Peronismo de Base junto a su novia y
secuestraron a ambos para llegar al “Oveja” Carlos Valladares (ver su
registro) un alto cuadro montonero con el que tenían contacto periódicamente.
Su hermana menor, Miren Amaya lo recuerda como “un buen ser humano, con
conciencia social, comprometido con la vida y con el mundo”. Su amigo
Carlos López Echagüe, dice sobre Jon: “Era un peronista revolucionario e
ideológicamente estaba convencido de lo que hacía”. Cabe acotar, que otro
hermano de Jon Pirmin, Ramón Javier, militó en la Juventud Peronista, pero
sobrevivió al genocidio.

ARQUEROS, Joaquín Vicente. “Juampa”. “Bocha”. Nació el 8 de


septiembre de 1948. Excelente hijo, muy buen estudiante, recibido con
honores en la escuela primaria “Mariano Moreno” y también en el colegio
“General San Martín” donde se recibió de Bachiller. De firmes convicciones e
ideas propias, siempre estuvo muy sensibilizado y preocupado por la realidad
que lo circundaba. Padre de dos hijos (su hija menor nace cuando él ya estaba
desaparecido). Viajante de comercio. Estudiante de Derecho. De firmes
convicciones e ideas propias, siempre estuvo muy sensibilizado y preocupado
por la realidad que lo circundaba. Integrante de Juventud Peronista. Militante
Montonero en Chaco y Corrientes. Detenido y luego puesto en libertad en
1975. Se reintegró a la lucha. Secuestrado-desaparecido en Buenos Aires, el
17 de noviembre de 1976, en un nuevo aniversario del regreso triunfal de
Perón a la Argentina, regreso por el que Arqueros luchó denodadamente sin
medir esfuerzos ni sacrificios. Con la vuelta de la democracia, en un acto
oficial se impuso una calle con su nombre en los barrios Ponce y Santa Rita de
Corrientes. En agosto de 2008, con la causa judicial contra sus verdugos en
vigencia, la testigo, mamá del “Bocha”, la señora Hilda Caballero de Arqueros
de 97 años de edad (una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo en
Corrientes) recibió amenazas de muerte por parte de los cobardes de siempre:
“Acabala o vas a terminar muerta en un zanjón como tu hijo”. No la asustaron
ni doblegaron en lo más mínimo.

ARRA, Miguel Ángel. “Turco”. Militante peronista. Docente universitario.


Con 27 años, fue secuestrado-desaparecido en la ciudad de Salta, el 24 de
junio de 1975.
ARRARAZ, Antonio. “El Vasco”. Nacido en la localidad de 25 de Mayo,
provincia de Buenos Aires. Fundador de ATULP (Asociación de Trabajadores
de la Universidad de La Plata). De origen anarquista se pliega al peronismo en
1973, militando en el gremio junto a “Semilla” Ramírez. Durante la dictadura
organiza desde la clandestinidad la recuperación del sindicato intervenido en
1976 y hasta entonces a cargo de la Gendarmería. Fallece con posterioridad.

ARRATIVEL, Mario Alberto. Iba a las movilizaciones del peronismo


montonero y repartía volantes. Murió asesinado en cautiverio con tan sólo 16
años de edad. Era hermano de crianza de Juan Domingo “Cholo” Rión. (Ver
registro de éste).
ARRÁZOLA, Juan Carlos. “Oso”. Nació el 22 de mayo de 1954 en Río
Negro. Abanderado en la escuela primaria nº 39 de Cinco Saltos, provincia de
Río Negro. Ya en la secundaria participa en las “Justas del Saber” del Valle de
Río Negro y Neuquén. Deportista destacado jugó al rugby, pero el básquetbol
fue su fuerte. Amaba el dibujo y el arte; una acuarela de su autoría participó de
un concurso municipal y ganó el primer premio. Pero lo que más a él
importaba, era la suerte de sus semejantes, de los seres humanos que lo
rodeaban y luchar siempre por una mayor justicia y una mejor calidad de vida
para el conjunto. Ese compromiso comenzó en el Interact Club de Cinco
Saltos y se profundizó en la Universidad de La Plata cuando fue a estudiar
Arquitectura (1972-1977), y se sumó a las huestes de la Juventud Universitaria
Peronista (JUP). Para Navidad del ’76 volvió a su ciudad natal con el fin de
pasar las fiestas de fin de año. La familia le pidió que no vuelva por la
situación de terror que se vivía en nuestro país y más aún en una zona de
estudiantes como era La Plata. Pero él volvió por ese sentido de
responsabilidad que tenía, porque allí estaba su lugar, su compromiso personal
y político. Sus hermanas recuerdan: “Te vimos partir saludándonos desde la
ventanilla del colectivo, con tu franca y amplia sonrisa y tus profundos ojos
castaños”. Juan Carlos Arrázola fue secuestrado-desaparecido en la ciudad de
las diagonales, en la vía pública, el 20 de enero de 1977. Fue visto en
Seccional 2º de La Plata, en la Comisaría 5º de esa misma ciudad y en el CCD
Campo de Arana antes de su asesinato.
ARRIGHI, Ricardo Jorge. Nació en 1953. Militante de Juventud Peronista.
Secuestrado-desaparecido el 16 de junio de 1977 en una estación de servicio
de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, donde trabajaba.

ARRIOLA, Analía Alicia. “Virginia”. “Ana Gómes”. Nació el 18 de


noviembre de 1947 en Villa Cañás, provincia de Santa Fe y en 1970 ingresó a
la Escuela del Servicio Social. Bancaria, perteneció a la Juventud Trabajadora
Peronista (JTP). Un compañero de trabajo con una sonrisa, dice: “La recuerdo
así, alegre, llena de vida, desbordada, puteadora como para poner colorado a
un camionero. Solidaria y activa en donde y cuando hiciera falta. Fue una
dirigente y amiga de cuya nobleza siento todavía su ausencia”. Otro se suma al
recuerdo: “Era una trabajadora y militante comprometida con la causa del
pueblo que ella creía justa, intransigente con sus convicciones, irreverente,
desprejuiciada, idealista”. A la edad de 29 años, fue secuestrada-desaparecida
el 9 de febrero de 1977 en la ciudad capital de Córdoba, junto a sus dos
pequeños hijos (Nicolás y Analía) que luego fueron entregados a sus
familiares.

ARRIZABALAGA, Abel Osvaldo. Militante del MR-17 y del FR-17 en La


Plata. Era obrero de SIAP. Fue secuestrado y asesinado en las proximidades
de la fábrica, a la edad de 29 años, el 2 de marzo de 1976.

ARROSAGARAY, Mario Rubén. Combatiente montonero en la Columna


Sur, vivía en Ezpeleta, provincia de Buenos Aires. Le decían “Tato”. Nacido
en 1947, para febrero de 1977 tenía 30 años y el día 17 de ese mes fueron a
buscarlo a su casa. Estaba en shorcito, en cueros y con una tijera de cortar la
ligustrina en la mano, arreglando el jardín. Se dio cuenta que esos hombres
que venían caminando desde la esquina con tan poco disimulo, lo andaban
buscando. Entró a su casa y de una bolsa de los mandados que tenía siempre
preparada por las dudas, sacó unas “pepas” elaboradas en la fábrica del
Ejército Montonero “José Sabino Navarro” y se las tiró con la misma puntería
que conservaba de pequeño cuando se enfrascaba en las guerras de barro y
piedras con sus vecinitos del barrio. Provocó el desbande y la confusión de los
potenciales raptores y un tiroteo posterior. Se retiró del lugar herido
superficialmente y por el camino se hizo de un pantalón largo y una camisa
sport. Se escondió en casa de compañeros y luego salió del país vía
Montevideo, para seguir un periplo -Sur de Brasil, Bolivia, Francia- que lo
depositó en España. Allá murió de cáncer veinte años más tarde. Su esposa y
compañera, Silvia Guillermina Vázquez, fue secuestrada-desaparecida de esa
misma casa en que él pudo escapar. (Ver registro de ella). El hermano de
“Tato”, Enrique Arrosagaray, periodista, historiador y dilecto amigo, es autor
de dos libros de investigación histórica que tiene como sujeto de la misma a
Rodolfo Walsh. Antes escribió otro, sobre la mítica familia obrera relacionada
con el Peronismo de Base y las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP): “Los
Villaflor de Avellaneda”.

ARROSTITO, Norma Ester. “Yo no colaboro” le dijo acercándose a su


oído, en tanto hacía que la saludada a Graciela Daleo, la nueva secuestrada de
la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en el barrio de Nuñez. Era la
forma que encontró “Gaby” Arrostito para hacerle saber a su compañera de
militancia, que más allá de lo que dijesen los marinos verdugos o ella mismo
aparentase, esa era la única realidad: no colaboraba con los represores.
Arrostito estaba en cautiverio desde el 2 de diciembre de 1976 cuando fue
secuestrada por un grupo de tareas en Bánfield, provincia de Buenos Aires.
Cuando la aprehendieron ella tomó la pastilla de cianuro, pero los represores
se la sacaron. Como tenía otra pastilla en el corpiño, más tarde también se la
tomó y obtuvo el mismo resultado. La torturaron pero no dijo nada. Sus
captores falsearon la información e hicieron creer que había muerto en el
enfrentamiento previo al intento de captura. Por más de un año estuvo con
grilletes en sus pies sujetos a una bala de cañón de 25 kg. y fue mostrada por
sus asesinos como un trofeo de guerra. El 15 de enero de 1978 le aplicaron
adrede una inyección letal de pentotal y su cuerpo fue desaparecido. Otros
testigos dicen que la fecha fue el 9 de enero del mismo año, es decir 6 días
antes, pero por una inyección mal aplicada. Su cuerpo fue quemado en la
ESMA. Al morir contaba con 36 años de edad. Norma Ester Arrostito fue uno
de los “bronces” de la organización político-militar Montoneros y formó parte
del grupo que secuestro al General Pedro Eugenio Aramburu el 29 de mayo de
1970. Había nacido el 17 de enero de 1940 en esta capital. Se recibe de
maestra pero no ejerce su profesión. Para 1967 rompió con su marido Rubén
Roitvan y con el Partido Comunista (PC) en el que militaba. Ingresó tiempo
después a Acción Revolucionaria Peronista (ARP). Al poco tiempo lo conoció
a Fernando Abal Medina con quien la unió un gran afecto. Para 1968 recibe
instrucción militar en Cuba. Al volver de La Habana, con Abal Medina
deciden irse a vivir juntos. Con otros compañeros conforman el comando
“Juan José Valle” y se lanzan a la lucha armada. Cuando Abal Medina muere
en un enfrentamiento con la policía provincial en la localidad bonaerense de
William Morris, será para todo el resto de la organización, dicho esto con
inmenso respeto: “La Viuda”. Estuvo a cargo de una Unidad Básica
Revolucionaria de Combate (UBRC) en Lomas de Zamora, por lo que era
parte de la Columna Sur de Montoneros. Debe saberse también que cuando
fue el regreso definitivo de Perón el 20 de junio de 1973, Arrostito con el
sobrenombre de guerra de “Irma”, avanzó sobre Ezeiza para esperar al Líder,
como parte de la Columna Sur N° 2 y fue herida en una pierna. Comanche, un
militante montonero que la adoró y fue su chofer, recuerda: “Como ella tenía
una responsabilidad estuvo en Ezeiza donde recibió una herida de bala, por lo
que la llevaron al hospital. La Orga, previniendo que algo podía ocurrir,
destinó varias ambulancias en la zona. Yo manejaba una de ellas, así que con
la ambulancia la saqué del hospital”. Y sigue diciendo el compañero: “Corría
el año de la toma de los hospitales (1973) y otras instituciones, en esa
oportunidad nosotros tomamos el Estévez, porque habíamos localizado casos
concretos de corrupción entre el director del Instituto y los proveedores,
además del maltrato que sufrían las internas. La Gaby participó de esa toma y
para esa época me regaló un revolver que perdí cuando me exilié. También me
regaló una campera que siempre usaba. Hoy si tuviera que retratarla a través
de una fotrografía, lo haría con esa campera de cuero que siempre llevaba”.
ARROYO, Juan Carlos. Nació en San Pedro, Jujuy, el 10 de julio de 1943.
Su padre fue sindicalista de la Sanidad y él estudiante de Medicina en
Córdoba. Entre 1966 y 1969 fue conducción de la Juventud Revolucionaria
Peronista (JRP) de Jujuy y en 1970 se sumó al Frente Revolucionario
Peronista (FRP). En septiembre de 1971 se fugó de la cárcel provincial, fue re-
apresado y alojado en el Penal de Rawson, Chubut, en 1972. De ahí salió con
la amnistía presidencial al año siguiente, pletórico, sonriente, iluminado, con
el brazo extendido haciendo la V de la victoria. Y con el gobierno popular fue
designado Director del Archivo Histórico de Jujuy. Al respecto, adhería al
revisionismo histórico que daba su justo lugar en la historia, a los caudillos
federales y ponía en la picota a “próceres” intocables como Rivadavia, Mitre y
Sarmiento entre otros. Aprovechó sus largas estadías en la cárcel para leer
mucho, entendió el marxismo como una herramienta de conocimiento
histórico y así es, como fue promotor de la unificación de sectores de
izquierda del peronismo: del Movimiento Revolucionario 17 de Octubre (MR-
17) con el FRP, fusión que dio como resultado el Frente Revolucionario “17
de Octubre” (FR-17), el 25 de mayo de 1975 y del cual fue un caracterizado
militante. Lo conocían como “Negro” ó “Chango”. Sufre un intento de
secuestro por parapoliciales en Jujuy, el 22 de febrero de 1974. Clandestino en
la gran ciudad, fue secuestrado-desaparecido el 28 de octubre de 1976 en su
casa de la localidad de Moreno, provincia de Buenos Aires, junto a Marta
Taboada y Gladys Porcel. En el transcurso del allanamiento fue herido de bala
por sus captores. Antes de su “traslado” fue visto en los campos de
concentración “Banco” y “Club Atlético”, conjuntamente con el compañero
Jorge Di Pascuale, dando esperanzas y reconfortando a otros cautivos. Cuando
estaba detenido en Rawson, durante la dictadura de Lanusse, (2-4-73), le
escribió a su querido padre: “Que tantos esfuerzos y sacrificios de los que
buscan la verdad y la justicia, de los que han regado con el amor que brotó de
las heridas por los humildes y olvidados, dé sus frutos y podamos reunirnos en
la felicidad de la patria que anhelamos”. Dejó dos hijas, que son miembros
fundadoras de la Agrupación HIJOS en Jujuy y La Plata.

ARROYO, Ramón Antonio. Desde muy jovencito, en el “Barrio Presidente


Perón” de Saavedra dedicó su vida a la Causa Peronista. La Resistencia lo
tuvo entre uno de sus hombres más decididos. Fue uno de los fundadores del
Movimiento Nueva Argentina (MNA), el 9 de junio de 1961, cuando se
cumplía el 5° aniversario del levantamiento de Valle. Ex militante de la
Alianza Libertadora Nacionalista (ALN), viajó con anterioridad (en 1959) a
Tucumán para sumarse a la guerrilla peronista de los Uturuncos, sin poder
lograr ese objetivo ya que estos cayeron antes. Sabiendo que tenía un mal
incurable, igual se sumó activamente a la campaña por el retorno frustrado de
Perón en 1964. Falleció el 11 de mayo de 1965.
ARRUÉ, Horacio Antonio. “Chueco”. Hijo de un legislador justicialista.
Licenciado en Economía. 31 años. Sus compañeros le decían “Pablo
Cristiano” debido a su fervoroso catolicismo. Miembro de la Conducción
Nacional Montonera. Secretario Político de la Organización. Cae en manos de
las fuerzas represivas en junio de 1977 en la zona de Retiro por un grupo de
tareas del Ejército adscripto a Campo de Mayo que se aprovecha de una
delación. Fue salvajemente torturado. El Mayor del Ejército Juan Carlos
“Maco” Coronel contaba luego, que en su vida había visto dar tanta
“máquina” a un ser humano como a Pablo Cristiano. Dijo que “la sangre se le
espesaba” por la acumulación de electricidad en el cuerpo. Durante un
intervalo en el que le permitieron tomar agua, la canilla golpeaba y rebotaba
contra sus dientes. (Testimonio de Juan Gasparini). Arrué no entregó
información alguna a sus verdugos. Sigue desaparecido. Su hijo, Marcos
Horacio, está intentando reconstruir la vida y la militancia de su padre.
ARTABE, Rita Liliana Remedios. Nacida en La Plata. Realizó sus estudios
secundarios en el liceo “Víctor Mercante” de la UNLP. Militante de la JUP.
Esposa de José Gola. (Ver su registro). El 7 de enero de 1977 en La Plata, a
los 23 años, se tiró desde un segundo piso para no caer viva en manos de los
militares.

ARTERO, María del Carmen. La conocían bajo el nombre de guerra de


“Marisa” y tenía el grado de subteniente en la secretaría técnica montonera.
Venía de un grupo cristiano peronista. Es secuestrada-desaparecida en el
barrio de Flores el 11 de octubre de 1978 al mediodía.
ARTIEDA, Rómulo Gregorio. Nacido en Bella Vista, Corrientes, el 13 de
agosto de 1954. Concurrió a la Escuela Nº 3 del Centenario (primaria) y a la
Escuela Normal de Maestros “José M. Estrada” (secundario). Febrero de
2008. “La novena jornada del debate oral de la Causa RI9 se inició con el
testimonio del médico policial que certificó la muerte de Rómulo Artieda y
otros jóvenes cuyos cadáveres fueron encontrados flotando en el Río Paraná,
tras ser arrojados vivos y con sendos cortes desde la altura de la pelvis hasta el
esternón según refirió el médico, tan longevo como lúcido y memorioso. Fue
impactante dijo, lo recuerdo perfectamente. Los cortes fueron hechos por
manos expertas –presumiblemente un médico- debido a que no interesaron
órganos internos y fueron arrojados vivos a las aguas del implacable Paraná,
donde probablemente hayan muertos por enfriamiento o asfixia por
inmersión”. Rómulo Gregorio Artieda tenía 22 años al momento de su
asesinato. Este joven de tez blanca, cabello castaño oscuro y ojos verdosos,
estudiaba Abogacía en la UNNE y militaba en el peronismo montonero. Había
sido secuestrado en la estación de trenes de Burzaco, Buenos Aires, por
personal del Ejército, el 14 de mayo de 1977. En junio de ese mismo año fue
llevado en cautiverio al regimiento de Corrientes arriba citado. Según
investigaciones llevadas adelante por el hermano de Artieda en dicho cuartel
actuaban en “Inteligencia” el mayor De la Vega y el subteniente Julio Rafael
Barreiro, éste último luego encontrado culpable del asesinato del militante, en
un fallo dado por la Justicia Federal. Según los militares tomó parte de la
operación que Montoneros llevó adelante con el fin de copar el Regimento de
Infantería de Monte 29 de Formosa, el 5 de octubre de 1975. Un compañero
de cautiverio que sobrevivió cuenta emocionado que Artieda le dijo: “Si ves a
mi mamá decile que la quiero mucho”. Tras dos años de estudio, el 2 de
agosto de 2007, se logró identificar el cuerpo de Rómulo Artieda desaparecido
durante la dictadura militar, gracias al extraordinario trabajo del Equipo
Argentino de Antropología Forense (EAAF). Sus restos de ahí en más,
encontraron descanso final en el Memorial del Desaparecido Correntino,
donde fueron depositados luego de estar como detenido-desaparecido durante
31 años. Con la vuelta de la democracia, en un acto oficial se impuso una
calle con su nombre en los barrios Ponce y Santa Rita de Corrientes. La madre
de Artieda; María Esther Galarza fue una de las fundadora de Madres de Plaza
de Mayo y falleció sin poder reencontrarse con su hijo al que tanto buscó.
ARTOLA, Isabel Amanda. Su primer trabajo lo consigue a la edad de 21
años en la fábrica de pinturas Colorín. Militante de Juventud Peronista,
Juventud Trabajadora Peronista (JTP – Agrupación Paco Carral) y
Montoneros en Zona Norte del Gran Buenos Aires, en la localidad de Munro.
Frecuentaba la Unidad Básica de los hermanos Lizaso, denominada
“Combatientes Peronistas”. Lucha contra la traición isabelista y la última
dictadura militar. El 3 de diciembre de 2003, “Lita” Artola, juró su cargo de
diputada nacional con los dedos en “V” como imperenne homenaje a sus
compañeros caídos. Militó en el “Frente para la Victoria” hasta su muerte,
ocurrida poro un para cardio-respiratorio, el sábado 9 de junio de 2007 a la
edad de 54 años. Casada con Justo Pereyra y madre de tres hijos, fue la
primera legisladora en realizar un homenaje a los civiles y militares peronistas
fusilado en 1956 por el tirano Aramburu. Su primera pareja, Raúl Herrera, fue
secuestrada y asesinada por la dictadura militar en lo que se llamó la “Masacre
de Fátima”.
ARZENO, Florencia Cecilia. “Flori”. 22 años. Docente. Secuestrada-
desaparecida el 9 de octubre de 1977 en la ciudad de las diagonales. En su
adolescencia, en Mar del Plata, con otros chicos armó un grupo de estudio
para leer marxismo, eso era para 1970. Dos años más tarde, en la vorágine del
“Luche y “Vuelve” y el crecimiento potencial de la JP, revisa su postura y se
suma al peronismo revolucionario a través del trabajo de la Juventud
Universitaria Peronista (JUP) de Humanidades en la Facultad marplatense y al
trabajo barrial en la Unidad Básica “22 de Agosto” del barrio El Martillo. Sus
compañeros aún recuerdan las dos características esenciales a su persona, ya
que era tan tímida como bella.

ASAD, Alberto Cristian. “El Turquito”. Militante montonero. Asesinado por


la dictadura militar el 19 de diciembre de 1976. El II° Cuerpo de Ejército
justifica su muerte aduciendo falsamente que era uno de los que quería tomar
por asalto la comisaría de Iberlucea a 26 km. de Rosario.
ASCONE, Juan José María. “Yaya”. Fue el segundo marido de Alcira
Machi. Periodista. Escribía sobre economía en el diario “La Opinión” y
también en “Primera Plana” y “Competencia”. Siendo así mismo corresponsal
extranjero. Redactor de la revista “El Descamisado”, que difundía los puntos
de vista de la Juventud Peronista de las Regionales. Militante gremial en el
Bloque Peronista de Prensa. Precisamente colaboró en la campaña de prensa
del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) en las elecciones
presidenciales de 1973. Venía de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR)
y luego con la fusión siguió en Montoneros. Secuestrado-desaparecido a la
edad de 29 años en el barrio de Devoto, un 18 de mayo de 1977, murió en la
enfermería de la ESMA. Le faltaban cinco materias para terminar su carrera
en Ciencias Económicas.

ASÍS, Norma Isabel. “La condesa”. Nacida el 19 de julio de 1953 en la


localidad de Cruz del Eje, provincia de Córdoba. Estudió licenciatura en
Ciencias Políticas. Peronista. Montonera. Caída en combate en La Serranita,
localidad próxima a Alta Gracia, Córdoba el 25 de marzo de 1976. Ocurrió
cuando la finca en que habitaba fue atacada por la IV° Brigada de Infantería
Aerotransportada, el Grupo de Artillería 141 y efectivos policiales. La
“Petisa” Asís murió conjuntamente con Andrés Osatinsky, Jorge Eduardo
Martini y Rosa Elena Ocampo.

ASSALES, Emilio Carlos. “Tincho”. Nacido en Córdoba el 3 de abril de


1946. Suboficial artillero de la Armada, proveniente de Santa Rosa de
Calamuchita, militante peronista y montonero en Mendoza. Secuestrado y
llevado a la Escuela de Mecánica de la Armada, fue el descubridor
involuntario de los “vuelos de la muerte”. Según el testimonio de Juan
Gasparini en su excelente libro “Montoneros. Final de cuentas”, Emilio Carlos
Assales Bonazzola, “Tincho”, de contextura muy fuerte, pasó por una
experiencia única: “Tiempo después estaría tirado en una ‘cucha’ vecina a la
mía hasta ser llevado en un ‘traslado’ masivo. Retornó al rato, dormido.
Cuando despertó (luego de un día entero) me cuchicheó que estando ya en el
avión Foker, aletargado por una inyección, un ‘verde’ (suboficial) lo hizo
bajar y le dijo: ‘por ahora te salvaste, pibe, te pide un G.T. de Mendoza”. El
avión despegó sin él. Subió a otro, días más tarde; su última huella la trajo
alguien que lo vio en un ‘chupadero’ de aquella provincia cuyana”. Su hija
Loli y su compañera Renée lo recuerdan muy emocionadas, como un militante
inclaudicable de una Argentina para todos: “Se lo llevaron… sin noticias ni
telegramas. Para que nadie nunca sospeche ni siquiera intuya que él había
visto el día en que las cosas van a cambiar”. Precisamente su mujer Renée
Ahualli (Sobreviente a la época de la dictadura militar. Militante montonera
que logra escapar del cerco donde es abatido Francisco Reynaldo Urondo y
secuestrada-desaparecida Alicia Cora Raboy, Ver sus respectivos registros)
nos cuenta sobre Assales: “Siempre fue bueno para los fierros. Esa aptitud le
venía porque hizo dos años de Infantería de Marina y por sus merecimientos
llegó a ser dragoneante. Precisamente esa formación militar le permitió zafar
con vida cuando fue el denominado ‘Combate de Ferreyra’. Para entonces él
estaba en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, las FAR. ‘Tincho’ tenía todas
las condiciones de un líder. Simpático, militó en el Barrio donde estaba el cura
Llorens, allí competía con los viejos del barrio a ver quien se tomaba más
cerveza, le gustaba mucho las farras y amaba la vida. Él me hizo prometer que
si le ocurría algo, si moría, yo debía rehacer mi vida inmediatamente y no
pasarme la vida llorándolo. Él llegó a Mendoza después de septiembre de
1973 y se quedó hasta junio de 1976. Cumplió allí con sus tareas de militante
y trabajó como enólogo. Un día encontró a un tipo que rondaba por la J.P. del
lugar, haciéndose el simpático y descubrió que era cana: de una sola trompada
lo hizo volar por los aires como en las películas de acción. Seguramente cayó
el 11 de enero de 1977 cuando fue al estudio del abogado mendocino Conrado
Gómez que había sido apresado dos días antes”.

ASTIZ, Alejandro Marcos. Militante de la Unión de Estudiantes


Secundarios (UES) en el Colegio Nacional Mariano Moreno y de Juventud
Peronista (JP). Secuestrado-desaparecido el 12 de octubre de 1977 con 18
años en esta Capital (Dorrego 777 / Planta Baja “B”) y visto en la “Mansión
Seré” de Fuerza Aérea. Con el sobrenombre de “Vasco” es uno de los
compañeros de cautiverio de Claudio Tamburrini que aparece en el libro
escrito por éste, llamado “Pase libre. La fuga de la Mansión Seré” editado en
2002 y llevado al cine en 2006.
ASTIZ, Eduardo Marcos. Hermano del anterior. Inició su militancia en la
ciudad de Buenos Aires en 1969. A partir de 1971 desarrolló su actividad
como militante peronista en los frentes de masas correspondientes a las villas
miserias y casas de pensiones e inquilinatos; por lo que entre 1972 y 1975
intervino en numerosos conflictos y movilizaciones de esos sectores,
participando en la conformación del Movimiento Villero Peronista (MVP) y el
Frente de Lisiados Peronistas (FLP). Esta práctica determinó que Montoneros
lo designara responsable político del Movimiento de Inquilinos Peronistas
(MIP) y del MVP de Capital Federal. Integrante del Ejército Montonero y de
las Tropas Especiales del mismo, conocido como “El Pelado Carlos”, luchó
desde un principio contra la dictadura militar videlista. Durante 1977 fue
representante del Movimiento Peronista Montonero (MPM) nada menos que
en el Chile de Pinochet, cumpliendo funciones en la Secretaría de Relaciones
Exteriores. Volvió al país para la contraofensiva de 1978/79 y protagonizó una
serie de hechos de resistencia política y armada que no pudieron ser
neutralizados por el enemigo. Una vez cumplido su objetivo salió por
Bariloche vía Chile. Vivió en México y siendo artista plástico, pintó murales
además de ser crítico de arte. Paradojas del destino, resultó ser primo segundo
del “Ángel de la Muerte”, el marino Alfredo Astiz. Y con el mismo grado de
parentesco y por parte de su madre, del represor y torturador en Córdoba,
Enrique Pedro Mones Ruíz, oficial de Éjercito, luego adscripto al sector
“carapintada” de la fuerza. En el año 2005, Eduardo Marcos Astíz, dio a
conocer un libro de su autoría que relata de forma brillante su paso por la
contraofensiva montonera: “Lo que mata de las balas es la velocidad” sería su
título. A partir de los prolegómenos para la aparición del mismo, el querido
“Pelado Carlos” me privilegió con su amistad y la pasión compartida por los
colores azul y oro de Boquita. Víctima de un ataque al corazón falleció en la
capital azteca –donde seguía residiendo- el 17 de septiembre de 2006.

ASTUDILLO, Carlos Heriberto. Militante de las Fuerzas Armadas


Revolucionarias (FAR). Nacido en Santiago del Estero el 17 de agosto de
1944. Estudiante de Medicina en la Facultad de Córdoba. Detenido el 29 de
diciembre de 1970 y ferozmente torturado por “la barra” del mayor
Sanmartino (le rompieron varias costillas, un diente y le reventaron los dedos
a pisotones). Recluido en la cárcel Rawson logró escapar pero fue
recapturado. Asesinado en la “Masacre de Trelew” por la Marina de Guerra el
22 de agosto de 1972. Antes de la fuga, cuentan compañeros sobrevientes,
Carlitos tomó la guitarra y se puso a cantar la “Luis Burela”, aquella zamba
que habla de las primeras guerrillas que conformaron los gauchos, los
“Infernales de Güemes” en el Norte argentino para combatir a los realistas.
Esa que dice: “¿Con qué armas señor pelearemos?”....”¡Con las que le
quitaremos!” dicen que gritó y todos hicieron el coro. Y se las quitaron
nomás....y en esa acción estuvo Carlitos ya no con su guitarra sino con su
coraje.
AUED, Roberto Eduardo. “Turco”. Militante de Juventud Peronista en la
U.B. “Capuano Martínez” de la localidad de Tolosa. Secuestrado-
desaparecido con su esposa, (María Graciela Médici de Aued), el 2 de agosto
de 1977 en La Plata. Visto en “El Pozo” de Bánfield antes de su muerte.

AVALOS, Jorgelina Aquilina. 34 años. Paraguaya. Militante del Frente


Revolucionario “17 de Octubre” (FR-17). Secuestrada-desaparecida en su casa
de la ciudad de La Plata, el 9 de junio de 1977 junto a Ricardo Emir Aiub y la
cuñada de este, Beatríz Angélica Ronco. De un obituario anónimo en “Pagina
12” del 9 de junio del 2010, extraigo: “Recuerdo gritar tu nombre en esa
vuelta infinita. Tu retrato en la mesa de la abuela. Armar tus ojos, tu risa, tu
voz en los tantos relatos. La ausencia más presente en la mesa de casa. Ni
epidemias, ni accidentes, ni vejez te llevaron. Fue el miedo cobarde de
aquellos que no toleran la idea de perder los miles de tronos que conforman
ese ‘orden cristiano y occidental’. Nos queda el hermoso refugio de tu vida y
las preciosas flores que sembraste en ella”.
ÁVILA, Evelina Rosa. Tenía 22 años. Ama de casa. Militante de la Juventud
Peronista. Estaba casada con Isidro Natalio Oliva (ver su registro).
Perseguidos en San Juan, se vinieron para Buenos Aires. Fueron secuestrados-
desaparecidos el 10 de mayo de 1977 en Morón, provincia de Buenos Aires.
Sus tres hijas fueron dejadas en la casa de una vecina de donde fueron
recuperadas por su abuela paterna. Un árbol con su nombre puebla el “Bosque
de La Memoria” levantado en la Facultad de Ciencias Sociales de la
Universidad Nacional de San Juan.

ÁVILA, Fernando Alfredo. Su padre era presidente del Colegio de


Escribanos. A su hijo lo conocían como “El Pibe”. Cuadro de la UES en la
Escuela Superior de Comercio “Manuel Belgrano” de Córdoba. En ese
establecimiento educacional conoció a quien fuera el amor de su vida y con
quien formó pareja: Mabel Liberal, abanderada del colegio y también ella,
militante de la UES. En su casa la señora que ayudaba con las tareas
domésticas (María), no podía secar los platos porque inmediatamente se
acercaba Fernando y hacía esa tarea como una manera de alivarle la jornada
de trabajo. Tali, hija de María, una adolescente, le preguntó un día a Fernando
porque tenía esos gestos tan humanos con su madre. Él le respondió: “Es muy
sencillo. Un militante como yo debe ser buen hijo, un excelente trabajador,
eximio estudiante; ser en fin, un hombre diferente, un hombre nuevo y sobre
todo solidario con su prójimo más necesitado y tu vieja está en esa categoría”.
Tali, cuando tuvo un par de años más, ya en el secundario, también se sumó a
las filas de la UES; Fernando la había ganado con su ejemplo. Pero los
tiempos cambiaron y luego de sufrir dos allanamientos en su casa paterna se
mudó a Buenos Aires sin abandonar la militancia peronista, ahora en
Montoneros; militando en la zona Sur, por Lanús y Quilmes. Fue secuestrado-
desaparecido el 24 de febrero de 1978 en esta ciudad capital, siempre
resistiendo a la dictadura militar.

ÁVILA, Juan. Obrero de la Construcción. Peronista. Asesinado el 4 de


octubre de 1973 en tanto defendía el local central de la CGT cordobesa, de un
ataque de la burocracia sindical de la UOCRA.
AXAT, Rodolfo Jorge. Nacido en la ciudad de La Plata, el 1 de febrero de
1947. Su padre, el Dr. Carlos Alberto Axat, perteneció a la Corte Bonaerense.
Rodolfo cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional platense
“Rafael Hernández”; el salón de música del Colegio lleva actualmente su
nombre. Deportista, jugaba en La Plata Rugby Club. Formó parte del
Movimiento Siloísta entre 1971-1972, motivo por el cual realizó retiros
espirituales en el Valle del Yala (Jujuy). Estudiante de Filosofía y Medicina en
la UNLP. Las lecturas de los trabajos de John William Cooke lo llevaron por
otros caminos. Ingresa en las FAR en 1973 para luego de la fusión, pasar a
Montoneros, donde era conocido como “Fel”, “Juan” y/o “Simón”. El 20 de
junio de 1973, durante el regreso definitivo de Perón a Argentina es baleado
en una pierna. En 1975 se incorpora como obrero al frigorífico Swift de
Berisso. En 1976 nace su único hijo, Julián. Secuestrado-desaparecido junto a
su esposa y compañera de militancia, Ana Inés Della Croce (ver su registro) el
12 de abril de 1977, en la casa de su suegra. Precisamente su hijo Julián y su
nieta Juana, como parte de un recordatorio aparecido en “Página 12” en el año
2007, escriben a Rodolfo y Ana: “pero seguimos capaces de remontar y
desear, ser el mismo volcán, están en nuestro ojos”. Antes de su asesinato,
“Fel” Axat fue visto con vida en el CCD “La Cacha” donde sobrevivientes
narran que Rodolfo cantaba la canción de Doménico Modugno “El Hombre de
Frac” para animar a sus compañeros cautivos. Canción que comenzaba con
esta estrofa: “Dormida está la calle / la noche es muda y fría / No deja en su
agonía /ni un rumor en la ciudad”.
AYALA, Hilario. 40 años. Militante del peronismo montonero en la zona de
Charata y Villa Ángela, provincia del Chaco. Secuestrado-desaparecido el 8
de septiembre de 1976 en su casa de Hipólito Yrigoyen 1094, ciudad de
Formosa. Ayala había sido miembro de la fuerza policial de esa misma
provincia litoraleña.

AYALA, Sara Fulvia. “Ana”. Sara Fulvia Ayala de Morel. Esposa de Pedro
Crisólogo Morel. Paraguaya nacionalizada argentina. 22 años. Casada.
Empleada judicial. Militante de Juventud Peronista y Montoneros en la zona
de Villa Ángela y Charata, Chaco. Secuestrada-desaparecida en Claypole,
provincia de Buenos Aires, el 13 de mayo de 1977, con un embarazo de 5
meses. Vista en la Alcaidía de Resistencia y en la Brigada de Investigaciones
del mismo lugar (27-5-77). También en el Regimiento de Infantería de Monte
29 de Formosa. Y en la Unidad Penal de Corrientes, antes de su asesinato. Por
el crimen perpetrado contra ella se encuentra detenido el Coronel Armando
Manuel Hornos, ex Jefe del Destacamento de Inteligencia 124 de Resistencia.
Sobko y Delgado (dos sobrevivientes que compartieron con ella cautiverio)
atestiguaron en juicio que “los guardias entraban y la vejaban. La mujer, muy
golpeada, trataba de soportar en silencio, pero cuando gritaba, PedroMorel –
su esposo- se volvía loco y comenzaba a gritar. A veces, todos gritábamos
para que él no la oyera” recordaron. Por estas aberraciones sexuales se
encuentra detenido en calidad de imputado Albino Luis Borda integrante de la
Brigada de Investigaciones del Chaco y acusado también, Rubén Héctor
Roldán, alias Chuleta.

AYALA, Vicente Víctor. “Cacho”. Abogado. Nacido en Corrientes, el 1 de


marzo de 1946. Su primaria la hizo al cuidado de curas salesianos y
capuchinos. La secundaria en el Colegio “Alejandro Carbó” de Concordia
(Entre Ríos) donde una hermosa placa lo recuerda hoy en día, junto a otros
siete ex alumnos desaparecidos. Estudiante de Derecho, encontró estímulo por
lo social en largas charlas con el Padre Raúl Marturet, encargado por entonces
del Pensionado Católico concordense, donde moraban estudiantes
universitarios de otras provincias. Al tiempo que militaba en el Ateneo dentro
de la Facultad, hizo una opción definitiva por la defensa de los oprimidos de
nuestra patria, primero desde su sentimiento de cristiano comprometido con el
cambio social, luego desde el peronismo revolucionario en las filas de la
Juventud Peronista, donde era un ávido lector de John William Cooke. Esta
decisión lo llevó a militar en villas y barrios carenciados de Corrientes. Con
esos seres marginados organizó una cooperativa para producir ladrillos. A
comienzo de los ’70 participó en una huelga de hambre a favor de 5 sacerdotes
del Tercer Mundo comprometidos con su pueblo y sancionados por la
jerarquía eclesiástica. A fines de 1974, durante el gobierno de Julio Romero en
Corrientes, en tanto a nivel nacional comienza a defeccionar María Estela
Martínez, es detenido sin causa justificada y alojado en la U 7 de Resistencia,
Chaco, en donde queda detenido hasta el cuarto mes de 1975. Sigue luchando
fiel a sus principios e ideales, por lo que es detenido en las inmediaciones del
Club San Martín en Corrientes, el 16 de febrero de 1976 por una comisión
policial al mando de Diego Ulibarri. Nunca más apareció con vida. Dejó una
esposa y un hijo de un año; padres y hermanos. Con él se llevaron a sus
compañeros de militancia Jorge Saravia Acuña, Orlando “Negrito” Romero y
Julio César “Cacho” Barozzi. Sus propios raptores –entre los que se cuenta el
subteniente Barreiro- afirman que murió en la tortura. Sobre el sacrifico de
“Cacho” Ayala y sus compañeros peronistas, puede leerse la extraordinaria
nota de ficción que al respecto hizo Jorge Giles (Ex referente de la J.P.
correntina), en el matutino Página 12, del 15 de febrero de 2008. Con la vuelta
de la democracia, en un acto oficial se impuso una calle con su nombre en los
barrios Ponce y Santa Rita de Corrientes.

AYALA, Zoilo. Obrero naval, trabajaba en los Astilleros Mestrina S.A. de allí
fue secuestrado-desaparecido el 25 de marzo de 1976. Militaba en la Juventud
Trabajadora Peronista (JTP), espacio desde donde enfrentaba la prepotencia
patronal y defendía los derechos de sus compañeros.
AYERBE, Patricia. Estudiante de Medicina en la UBA. Militante de JUP.
Secuestrada-desaparecida en Capital Federal, el 25 de febrero de 1978, a la
edad de 20 años. Hay testimonios de haberla visto en el CCD “El Banco”
antes de su desaparición definitiva.

AZAM, Alberto Cristian. “Turquito”. 20 años. Pasó por la UES. Militante de


Juventud Universitaria Peronista (JUP) y Montoneros. Estudiante de
Humanidades en la Universidad Nacional de Rosario. Asesinado por la última
dictadura militar el 19 de diciembre de 1976. El II Cuerpo de Ejército justifica
su muerte aduciendo falsamente que era uno de los que quería tomar por
asalto la comisaría de Ibarlucea a 26 km. de Rosario.
AZAR, Camila Elisabeth. Tenía 20 años y era estudiante de Derecho en la
Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Allí, militaba en la Juventud
Universitaria Peronista (JUP). Fue secuestrada en la ciudad de las diagonales
el 20 de diciembre de 1976. Era muy amiga de Silvia Isabella Valenzi (ver su
registro).

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