“Conocer a Dios” Juan 17:1-3
Introducción:
El cristianismo es una religión que se centra en la persona de Dios y para ser buenos cristianos,
cristianos bíblicos necesitamos tener un conocimiento bíblico de Dios.
La semana pasada reflexionamos acerca de lo que en Jeremías 9:23-24 es titulado “El
conocimiento de Dios es la gloria del hombre” y ahí encontramos la declaración siguiente:
23 Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el
valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de
alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y
justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.
A la luz de ese pensamiento el día de hoy vamos a predicar acerca del “Conocer a Dios” habiendo
reconocido que si es que hay algo en que el ser humano puede gloriarse es en que entiende y
conoce a Dios, pero: ¿Cómo yo conozco a Dios?
Esta porción de la palabra en la que meditaremos se ha titulado “Jesús ora por sus discípulos” y
fue diciendo, la parte siguiente: 17 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo:
Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2 como le
has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3 Y esta es
la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has
enviado.
Desarrollo:
El conocer a Dios implica que:
Es necesario que Él se revele.
Nunca podremos entender completamente a Dios. Esto es algo que debemos aceptar tranquila y
hasta gozosamente.
Pero podemos conocer a Dios verdaderamente.
Aunque no lo podemos conocer completamente, lo podemos conocer verdaderamente, el
conocimiento que Dios nos permite tener de Él aunque no es exhaustivo es verdadero.
Muchas religiones, culturas y personas usan la palabra Dios y entre ellos hay muchas y variadas
definiciones e incluso y de manera lamentable hasta dentro de los que se dicen cristianos usan la
palabra Dios, sin embargo, cabe preguntarnos, ¿Podemos definir bíblicamente quién es Dios,
cómo obra, cuál es su voluntad? ¿Entendemos y conocemos a Dios?
Para responder esto es necesario decir que debemos conocer los hechos bíblicos, qué dice la
biblia acerca de los atributos de Dios, de la persona de Dios, de las obras de Dios asimismo
Jeremías ha declarado que es necesario entender a Dios y ello implica un conocimiento en la
relación personal.
Entonces, necesitamos saber lo que la biblia dice y con base en ello debemos establecer y
cultivar una relación personal con Dios.
El cristianismo no es algo que se lleva por las emociones, ni por ideas o pensamientos humanos
pues de esa manera lo único que se adora es a un ídolo y no al Dios verdadero, al Dios vivo y
verdadero.
Por lo tanto, necesitamos profundizar nuestro conocimiento de quién es Dios, conocer los hechos
bíblicos, la persona de Dios a través de sus atributos, pues todo esto es el cimiento de la fe
cristiana.
Proverbios 9:10 dice: El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del
Santísimo es la inteligencia.
Dos cosas podemos apreciar aquí: 1 la inteligencia se logra sabiendo lo que la biblia acerca de
Dios, 2 la sabiduría se adquiere solamente con saber lo que las escrituras dicen acerca de Dios.
Conocer a Dios bíblicamente nos lleva a reconocer una verdad que puede resultar paradójica o
extraña, nosotros no lograremos conocer a plenitud la mente de Dios, todo lo que Dios es, sabe,
razones por las que hace lo que hace, pues pensemos cómo lo finito podría conocer lo infinito,
cómo podría lo limitado conocer lo ilimitado, Dios sólo puede ser completamente conocido por
Dios, sin embargo, podemos conocer a Dios de manera tal que a través de ese conocer a Dios
poder confiar en él aun cuando no podamos contestar muchas preguntas, si sabemos quién es
Dios, no necesitamos saber todo lo que Dios está haciendo, si sabemos quién es El, si tenemos
un conocimiento bíblico de El, confiaremos en El aunque no sepamos lo que está haciendo.
El conocimiento de Dios, afecta nuestro diario vivir, definitivamente.
Conocer a Dios significa conocerlo bíblica y personalmente y a Jesucristo su enviado pues es la
única persona que nos da acceso a Dios: Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al
Padre sino por mi 14:6 por eso mismo Jesús dijo: Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti,
el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Que te conozcan a ti y a mí, que
te conozcan a ti a través de mí, yo soy el que conduzco a Dios dice Jesús.
Conocer a Dios implica un entendimiento cada vez más claro de lo que Dios es y cómo actúa.
Dicho entendimiento es real en la medida que soy transformado y voy pareciéndome más a Él, en
las cosas que valoro, que desprecio y en la manera cómo reacciono.
Conocer a Dios no es simplemente un conocimiento intelectual más bien es tener una relación
personal de Dios y ser transformado por ello.
El cristiano es una persona que ha nacido de nuevo, el alguien que ha sido transformado, que ha
pasado de la muerte a la vida.
1. Dios se ha revelado en la creación:
Romanos 1:18-20 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia
de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es
manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad,
se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las
cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Claramente este pasaje Dios dice que desde la creación del mundo todos han visto los cielos y la
tierra y por lo tanto Dios se ha hecho evidente para todos. En otras palabra dice que todo aquel
que ve los cielos y la tierra debe deducir que Dios existe y es un ser maravilloso, es un ser
poderoso. El que ve lo que existe no puede decir que quien lo hizo no es alguien poderoso.
Los escépticos de la existencia de Dios plantean lo siguiente: es tan maravilloso lo que se ve que
no puede haber un ser tan maravilloso que lo haya creado, por lo tanto vino todo de la nada.
¡Qué necedad del ser humano!
Dios ha dejado ver su poder y su naturaleza divina que podemos decir que quien hizo todo no es
como yo.
Dios quiso revelarse, quiso que el hombre lo encontrara, mira quién soy, mira cómo he hecho
todo, mira la belleza y la majestad, yo estoy detrás de todo ello.
Dios se revela personalmente:
Mateo 11:25-27
25 En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra,
porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 26
Sí, Padre, porque así te agradó. 27 Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie
conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo
quiera revelar.
Dios ha decido revelarse de manera personal a determinadas personas que le conocemos
personalmente. A los que tenemos una relación íntima con Él. Es el nuevo nacimiento de solo
Dios da.
Por tanto, dependemos de la comunicación activa de Dios a nosotros en la biblia para un
conocimiento de Dios.
Yo conozco a Dios por lo que él me dice de Él por medio de la creación y por medio de la palabra.
2. Nunca entenderemos completamente a Dios: debido a que Dios es infinito y nosotros
finitos, en ese sentido Dios es incomprensible. No que sea complicado de
comprender sino que es demasiado para entender.
Lo que complica este conocimiento es nuestra propia naturaleza humana y por supuesto
nuestro pecado.
Salmos 145:3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza; Y su grandeza es
inescrutable.
3. Podemos conocer a Dios verdaderamente:
Aunque no exhaustivamente, si podemos conocer a Dios verdaderamente. No sólo conocer
ciertas cosas acerca de Dios, sino tener una relación personal con Él por medio de
Jesucristo.
Este ser majestuoso, poderoso, me ofrece su amistad por medio de Cristo.
Gálatas 4:8 Ciertamente, en otro tiempo, no conociendo a Dios, servíais a los que por
naturaleza no son dioses.
Conclusión:
Una vez que te das cuenta de que el negocio principal para el que estás aquí es conocer a
Dios, la mayoría de los problemas caen en su lugar.
El conocer a Dios implica estar en una relación personal con Él a través de su palabra y de
la oración. Siendo transformados.
Mucho podría decirse sobre este tema y mi propósito al escribir esto simplemente ha sido
plantar semillas para animarte a conocer más a Dios a través de Su Palabra y no fuera de
ella. Las experiencias espirituales (como sueños, visiones, etc.) no pueden jamás darnos a
conocer algo más de Dios que no esté expresado en las Escrituras, y si ya está expresado
allí todo lo que tenemos que conocer de Dios, entonces, no necesitamos otra revelación.
Conocer a Dios a través de la Escritura producirá en nosotros reales y más profundas
experiencias espirituales, como la gratitud por una salvación inmerecida, el gozo de
saberse perdonados en Cristo, la humillación ante la grandeza de Dios, el quebrantamiento
de un corazón que reconoce su necesidad de gracia, entre muchas otras más. ¿Te perderás
semejante experiencia?