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La arremetida de la tecnología a las salas de clases

La arremetida de la tecnología a las salas de clases De la tiza al Mouse, El

De la tiza al Mouse, El uso de las tecnologías para la enseñanza no se trata de una moda, según explica el Vicerrector Académico de Universidad de Las Américas, Roberto Hojman, sino que se sustenta en profundas teorías del aprendizaje.

Desde programas para pizarras digitales hasta aplicaciones que para estudiar desde el celular, son las innovaciones que se están desarrollando en el Centro de Convergencia de Medios Educativos de la U. de Las Américas.

Se trata de un espacio equipado para detectar las tendencias tecnológicas en las salas de clases, recopilando innovaciones aisladas e incompletas que hayan quedado guardadas en facultades y que representan un tesoro escondido en la Institución.

El uso de las tecnologías para la enseñanza no se trata de una moda, según explica el Vicerrector Académico de Universidad de Las Américas, Roberto Hojman, sino que se sustenta en profundas teorías del aprendizaje.

“Parte del conocimiento matemático se basa en cómo se rescata y recupera el conocimiento desde el cerebro”, explica Hojman. Todo ser humano está dotado de conocimiento declarativo y conocimiento procedimental. El conocimiento declarativo consiste en saber algo, mientras que procedimental, en saber hacer algo.

Hojman explica este funcionamiento a través de un ejemplo simple. Si a un adulto le preguntas cuánto es 4 + 5, te responderá 9 de inmediato, mientras que un niño tendrá que utilizar los dedos y hacer el procedimiento. Es decir, una persona que no ha desarrollado el cálculo declarativo, tiene que hacer un procedimiento para llegar al mismo resultado.

Para poder llegar a este conocimiento declarativo o “automático”, se debe entrenar la mente, ejercitando problemas y procesos mentales, con lo cual se libera espacio en el cerebro para poder hacer operaciones de mayor nivel de complejidad.

Es aquí donde la tecnología juega un rol clave, pues permite a los estudiantes ejercitar de forma constante, pudiendo pasar del conocimiento procedimental al declarativo. Además, permite una disponibilidad completa que no puede ser igualada por ningún académico, permitiendo esclarecer las dudas en el instante, para luego ser profundizadas por un docente.

Rol del profesor ¿Dónde queda el rol del profesor en esta nuevo enseñanza tecnologizada?

Según el decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Las Américas, Hugo Nervi, el rol del docente incluso se ha revalorado como mediador de proceso de aprendizaje. “Las experiencias internacionales y los estudios que han generado, demuestran categóricamente que los medios por sí mismos no hacen ninguna diferencia, sino que la clave está en la práctica docente que propone los usos y los media”, explica Nervi.

Es así como el rol del profesor se enriquece considerablemente ante la presencia de las TIC en los procesos educacionales, pues ahora puede centrarse en desarrollar habilidades y generar nuevos conocimientos, más que en transmitirlos. Así por ejemplo, las pizarras digitales interactivas permiten que el académico prepare una clase con figuras interactivas, anticipándose a las posibles dudas de los estudiantes.

Durante toda la vida Las “aulas digitales” no están limitadas sólo para los estudiantes universitarios. Como explica Nervi, en las aulas de parvulario s e ha comenzado la introducción de dispositivos como parte de un rincón tecnológico donde los niños desarrollan actividades, de uso de software específico para la edad.

En tanto en las clases de educación básica y media las TIC apoyan el desarrollo de ambi entes de aprendizaje en actividades individuales y colaborativas, y potencia el desarrollo de recursos de aprendizaje. Entre los de mayor presencia figuran los recursos de presentaciones, simuladores, juegos, modelos multimediales apoyados por proyección o uso de pizarras digitales. También emergen prácticas que incorporan el uso de software especializado y simuladores, integrando el uso de la robótica.

Es posible en la actualidad ver que la Educación Superior también está integrando estas prácticas. Es así que el e-learning como estrategia, de apoyo a las clases, se ha convertido en un elemento complementario a lo trabajado en la presencialidad. Este sistema de aprendizaje proveniente del mundo de la formación a distancia, se está afianzando como una estra tegia para incorporar las tecnologías en la formación profesional e incluirlas tempranamente en la iniciación a la vida laboral.

http://noticias.universia.cl/vida-universitaria/noticia/2009/11/16/271036/arremetida-tecnologia-salas-clases-tiza-mouse.html