Capítulo Cuarto
Generalidades
de La Kala
1.– ¿Qué es la Kala?
La Kala es la doctrina arkhanen. Su nombre significa:
“aprendizaje para el renacimiento (Iniciación) en la purificación
de la sangre (la reactivación del etion dormido)”. Pero la Kala es
todavía algo más. La Kala es un conocimiento arquitectónico,
geométrico, arqueométrico, que encripta un poderoso saber,
capaz de transfigurar la tierra y a los seres de la tierra. La Kala es
la auténtica ciencia de los atlantes, el genuino saber de los
orígenes; una verdadera opera alchimica para la transmutación de
los elementos. En sí la Kala trata una arqueometría complejísima.
Su estudio completo puede tomar toda una vida. En sus niveles
supremos despierta el äthion mnémico, por lo que trasunta un
verdadero arte de la Minne. Por eso, en algunos casos, la Kala ha
sido comprendida como una técnica de estudio e iniciación para
la recuperación de la memoria esencial, pero ciertamente es
mucho más que eso.
2.– ¿Cómo comenzar a estudiar la KALA?
El estudio de la Kala exige cierta disposición y respeto por lo
trascendente, lo mágico y lo misterioso. La Kala se cierra
automáticamente a las inteligencias demasiado escépticas y
racionales. Se requiere cierto grado de apertura mental para
iniciarse en sus misterios. Quién la aborda, de entrada, con una
mente cerrada o cuadrada con la ciencia del método, seguramente
no entenderá nada de su esoterismo. Sólo los de corazón abierto
e inteligencia límpida podrán aproximarse a sus secretos. Lo más
básico a entender de la Kala es que ella es enteramente una
matemática, esto es, una geometría; y mejor aun, una
arqueometría. Todo, en la Kala, se sintetiza en el número 3, del
que derivan los restantes números métricos: el 9, el 18, el 81 y el
324. Todos estos números suman 9 y el 9 es el 3 veces 3. En la
Kala todo está sujeto a esta legislación del 3. Los símbolos kálicos
(iroglifos) expresan esta legislación en un nivel nominal, otro
conceptual y otro simbólico. Por ejemplo: el iroglif 72,
nominalmente es Garbho, conceptualmente significa renacer; y
simbólicamente se traduce como “El Dios que renace en la
palabra que transmuta (o trasciende)”. Esto también acontece con
las runas. Una runa como Rit (o Ritta), por ejemplo, tiene una
connotación nominal que es Rit, otra conceptual, que es Ley y
otra significacional que es “La ley del héroe endurece”. En su
consulta las runas también están sujetas a la legislación del 3.
Según que una runa aparezca primera, segunda o tercera se le
interpretará como siendo, germinando o abandonando el ser. Así,
la runa Rit, en primera instancia es la ley, pero en segunda es lo
que germinará la ley; y en tercera es el abandono de la ley.
3.– ¿Qué relación tiene la Kala con la Cábala Órfica?
Mucho se ha hablado sobre la Cábala Órfica sin que se tenga una
idea concreta acerca de a qué se refiere. Miguel Serrano fue uno
de quienes más habló sobre este misterio. Sin embargo, no
estamos tan ciertos que él haya sabido de qué se trataba.
Tampoco lo han sabido otros autores para quienes la Cábala
Órfica no ha sido más que una forma vaga de expresarse, carente
de todo sentido. Pues éste es un conocimiento auténticamente
esotérico. Y, por tanto, trasciende la obra de escritores, filósofos y
vulgo no iniciado. La cábala órfica a la que se refiere Serrano
(también cábala aria, cábala gótica o cábala upsálica) es lo que
nosotros llamamos Kala. Nosotros no usamos, ni usaremos jamás,
la palabra “cábala”, pues esta es una palabra de origen “hebreo”.
La palabra Kala, en kalatål, quiere decir “aprender para renacer
en la purificación de la sangre”. Por eso la Kala es “iluminación” y
“transmutación”: activación del etion dormido, electrón divino
de los arkhanen Sibbar.
4.– ¿Cómo entender la Kala?
La Kala hay que comprenderla como algo mucho más profundo
que una doctrina. Pues ella no sólo es un conjunto de ideas o
enseñanzas sobre las cosas, sino que ella es el misterio más
sagrado legado por Dios a la humanidad. En estricto rigor, la Kala
es un organismo, vale decir, un ser total. Los sabios de Nothuräm
enseñan que la Kala tiene vida; y que, por tanto, no sólo es la
manifestación de Dios, sino que es Dios mismo, esto es, Dios con
nosotros. La Kala es la mente de Dios. Por eso la Kala elige a sus
cultores –y no sucede que éstos la elijan a ella. La Kala se abre
únicamente a los dignos; y se cierra a los indignos. Ella elige a
quien ha de comprenderla; y elige, también, a quien no la ha de
entender. Su comprensión no depende del empeño de quien la
estudia, sino de la voluntad de Kala de mostrarse a algunos, o de
ocultarse a otros. Pues cabe afirmar que, lo mismo que la
naturaleza, la Kala ama ocultarse.
5. ¿Qué es el Bhal de la Kala, o Bhalkal?
La Kala es sólo una y se sintetiza de manera total y absoluta en el
Bhalkal Hermético, de la que el Bhalkal exotérico es una síntesis y
encriptación. La palabra “Bhal” que acompaña a la palabra Kala
significa “Aprendizaje Sagrado para la Iniciación y Transmutación
de los elementos”. El Bhal fue legado por Armin a Arfa, y por
Arfa a Yrmion y Lin. Armin recibió estas enseñanzas de los guías
ocultos de la Tradición, quienes se la transmitieron en la misma
forma como fue sintetizada por el Ragna Gunnar Wotan, tras su
sacrificio en el árbol del espanto –y la ofrenda ocular en el pozo
de Mimer. Ése es el más remoto antecedente del Bhal de la Kala,
la revelación del arquetipo y su plasmación a través de las runas
(Nueve días y nueve noches pendí del árbol del espanto –ni
comida, ni hidromiel me fue servida. Mas cuando descendí las
runas vinieron a mí…). Es de hacer notar la mención al número
nueve que aparece en esta referencia (…nueve días y nueve
noches...). Nueve y nueve suman dieciocho, el número total de
runas que le fueron reveladas a Wotan. Dieciocho vuelve a sumar
nueve (18=1+8=9), y el nueve es el número más sagrado del Bhal
de la Kala, porque es el tres veces tres, y todo en la Kala se rige
por la legislación del tres. Por ejemplo: ¿cuántos maestros
desconocidos define el Bhal de la Kala? Trescientos veinticuatro.
Este número suma nueve (3+2+4=9). ¿Cuántos iroglifos tiene el
Bhal de la Kala? También trescientos veinticuatro (de hecho,
cada iroglifo denota a un maestro desconocido). El Bhal de la
Kala es un círculo y como tal tiene trescientos sesenta grados. Lo
que falta para completar los trescientos sesenta grados, desde el
número trescientos veinticuatro, suma treinta y seis. Y treinta y
seis vuelve a sumar nueve. De hecho, todos los ángulos de un
círculo divididos a la mitad suman siempre nueve (360=3+6+0=9;
180=1+8+0=9; 90=9+0=9; 45=4+5=9; 22,5=2+2+5=9; y así
sucesivamente). Por eso el Bhal es un círculo, pues el círculo es la
figura de la perfección (de la finitud e infinitud).