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Discurso de Radhames Pérez en Acto Fundacional

de Alianza País en New York

Señor Guillermo Linares, Asambleísta del Estado de Nueva York.


Señor Ydanis Rodríguez, Concejal de la Ciudad de Nueva York.
Demás invitados especiales que nos acompañan y honran con su presencia.

Compañeros y compañeras representantes del Movimiento Popular Dominicano (MPD),


Movimiento Independencia Unidad y Cambio (MIUCA), Fuerza de la Revolución (FR),
Corriente de Izquierda Fabrerista, Partido Alternativa Revolucionaria (PAR) y
Movimiento por la Construcción del Partido Socialista Dominicano (MPCPSD).

Hermanas y hermanos aliancistas:

En la fauna política dominicana, ustedes encuentran personajes que en momentos


trascendentes de la historia inician sus discursos con palabras laudatorias al crimen, que
estimulan la represión y avalan la conducta violenta de los aparatos armados del Estado.

Por el contrario, nuestras palabras iniciales en este día asumido como importante para
nosotros son para saludar, reconocer y exaltar la dedicación y la pasión con que ustedes,
aliancistas de la diáspora, han asumido el trabajo por la articulación, fundación y
reconocimiento electoral de ésta, su organización, Alianza País.

Son también estas palabras iniciales, para agradecer la confianza y las múltiples
expresiones de solidaridad material que ha depositado en nosotros un selecto grupo de
patriotas y demócratas dominicanos, comprometidos, al igual que la familia aliancista, en
la articulación de una nueva y decente referencia política, en medio de un cada vez mas
desprestigiado sistema partidario nacional.

Son para reconocer el trato profesional que un sector de la prensa tradicional y la prensa
alternativa nos ha brindado, sector que en un ejercicio ético y plural de su profesión ha
posibilitado que nuestras opiniones y posiciones políticas sean conocidas como parte del
debate sobre temas que impactan la vida de nuestra nación y la vida y desarrollo de los
dominicanos en ultramar.

Todo lo cual, hay que decirlo, impactó en un sentido positivo el esfuerzo de definición y
asociación políticas entre múltiples grupos de ciudadanos del territorio nacional, tras el
propósito inmediato de hacer surgir una nueva y creíble entidad partidaria.

Este esfuerzo político compartido que nos ha llevado unos 4 años, comenzó a cerrar su
primera fase el 12 de diciembre del pasado año, cuando 500 aliancistas e invitados les
dimos fundación a esta entidad que nos agrupa y que lleva por nombre Alianza País,

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evento de fundación, y perdonen que resalte estas dos particularidades, contó con una
matricula de mujeres que alcanzo el 22% del conjunto de delegados y de un activo
contingente de jóvenes que desempeñó un rol de primer orden en su montaje,
organización y desarrollo exitosos.

El Acto Fundacional del 12 de diciembre que estuvo dedicado y llevo por nombre Juan
Pablo Duarte, es una razón primaria de éste acto que estamos celebrando hoy, 23 de
enero, aquí en este Nueva York copado por nieve y abrazado por un frió polar que no
logra disminuir el calor que en nuestros corazones genera el amor por la Patria lejana y la
pasión de un ejercicio político sujeto a incuestionables valores éticos y principios
morales.

Hoy, proclamamos formalmente nuestro nacimiento como proyecto político-social en la


ciudad del extranjero con la mayor concentración de dominicanos y dominicanas
emigrados. ¡! Pero cuidado, no nos equivoquemos!! Esto no es solo una formalidad.
Este evento viene a reafirmar el compromiso de la familia aliancista por hacer más y
mejores contribuciones tras el propósito de crear una patria tan grande como los
sueños de los forjadores de la dominicanidad; una Patria para todas y todos, así como una
sociedad justa y una nación solidaria.

Además, el aporte y el trabajo hecho por ustedes es inseparable del nuevo éxito alcanzado
por Alianza País en el curso de la semana que concluyó. Me estoy refiriendo al
reconocimiento electoral otorgado por el pleno de la Junta Central Electoral, con el voto
unánime de sus integrantes.

De esta manera, a partir de este momento nuestra lucha abierta por producir un cambio
progresista con sentido de la historia, queda avalada por las propias leyes y la
Constitución que rigen nuestro país, y sigue sostenida en una conciencia y voluntad
políticas incorruptibles y en la existencia de un sistema que genera uno de los mas altos
niveles de exclusión y desigualdad sociales en la región, lo cual hiere la sensibilidad
humana y lacera de dolor el corazón de todo aliancista.

Aunque nos sentimos contentos por esta victoria y conforme con nuestro desempeño, hay
que decir que la asumimos como una victoria de todo el litoral progresista. Como un
hecho que refuerza el pensamiento y las posiciones marcadamente democráticas en la
sociedad y que estimula el esfuerzo histórico que ha normado la conducta de una parte de
la ciudadanía por institucionalizar al país y construir un real Estado de derecho.

Ahora bien, llegado a este punto la fundación y el reconocimiento electoral alcanzan


categoría de asuntos del pasado y su valor radicará en la medida en que sus principios
rectores y programáticos, su sentido creativo y libertario les den sustancia a nuestra
práctica presente y marquen nuestra existencia futura.

Ambos eventos tendrán mas valor que el de que por si encierran, en la medida en que el
nivel de responsabilidad con que acometimos su realización, sostenga cada uno de los

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pasos que demos y de las tareas que programemos en función de la lucha por el poder
político de la nación.
Ni la Fundación ni el reconocimiento electoral de Alianza País constituían fin alguno
para los aliancistas. Asumidos y realizados como necesario instrumento orgánico uno y
recurso legal fundamental otro, ahora ambos han de servir a construirnos como una
fuerte y ascendente organización que contribuya, junto a otros sectores, al
establecimiento de una nueva opción que desafié y derrote la tradición partidaria
que a su antojo y para los fines perversos de sus elites ha dominado la nación
dominicana.

El darle rostro propio, carne y fuerza a Alianza País, servirá a una visón estratégica
con la que buscamos articular una nueva mayoría progresista, la cual ha de pasar y tiene
que servir, en la actual coyuntura, a la proclamación, proyección y asentamiento de
un candidato comprometido con los mejores intereses de la nación, de un candidato con
determinación y visión para trabajar por el cambio necesario y un candidato con
vocación y autoridad para buscar unificar los sectores políticos, sociales y económicos
que han sido perjudicados por un modelo económico depredador, una clase política
sin conexión con el interés popular y nacional y un sistema partidario carente de vocación
social y de débil compromiso democrático.

De ahí que, hermanas y hermanos aliancistas, la proclamación publica y masiva de


nuestro candidato pasa a ser el aspecto central de la orientación política que nos ha
de guiar y del plan de trabajo que ha de normar la operatividad inmediata de Alianza País
para este año del 2011 que recién se ha iniciado.

La proclamación de nuestra candidato tiene que resumir el compromiso y la


responsabilidad histórica que pesa sobre los hombros de quienes nos asumimos como la
generación política del bicentenario de la Patria, tal y como ha indicado el Presidente de
Alianza País.

Por eso, no hubo ni hay dudas de nuestra parte de a quien considerar como el más idóneo
candidato para estos tiempos de crisis integral que vive la República.

Por eso, fue el consenso, entre los aplausos y los vivas de los delegados y delegadas
aliancistas al evento fundacional, el que asumió como candidato presidencial al Dr.
Guillermo Moreno García, un ciudadano probo a carta cabal, capaz, con sensibilidad
social, con don de mando y con prestigio y posibilidad de hacer converger en un gobierno
honesto por el regenteado lo mejor, lo mas sano, decente y patriótico de la sociedad
dominicana.

Un ciudadano que aun sin ser proclamado como candidato, sin aun haber logrado el
reconocimiento electoral de su organización y sin contar con recursos económicos y
materiales significativos, apareció en una de las recientes encuestas hechas en el país
como el candidato alternativo mejor valorado por la ciudadanía, con un 24.87 % de
intención de voto.

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Pero la proclamación de Guillermo Moreno como candidato presidencial, tiene que ser
mas que un evento, tiene que ser mas que una hora y un día en el calendario, para
convertirse en un intenso proceso de contacto y movilización políticas que nos
permita llegar a decenas de miles de ciudadanos y motivar, de su parte, la asunción de
un compromiso con la Patria, que es lo mismo que asumir un compromiso con nuestra
propuesta de nación, con nuestra visión y propósito de hacer política y obviamente con
nuestra candidatura, una candidatura sin ataduras con intereses especiales ni con los
grupos de poder que han hecho de la política un recurso mas para aumentar sus bienes y
riquezas de manera ilícita y a costa del pueblo trabajador y el estado dominicano.

Compañeras y compañeros aliancistas, ahora también necesitamos un momento para la


reflexión.

Lo que queda por hacer es casi todo. Grandes son los retos y desafíos que nos esperan,
pero no hay regreso y muy pocos reposos.

Asumamos cada día nuestra condición de agentes de cambio; nuestra militancia con
Alianza País y consustanciémosla con las comunidades y sus luchas y la ciudadanía y
sus reclamos y transformémosle en una fuerza que trascienda en la sociedad.

En esa misma medida en que alcancemos trascendencia, será nuestro aporte a la


candidatura de Guillermo Moreno, como el crecimiento de ésta ayudará al propio
crecimiento y desarrollo de Alianza País.

¡!!TRIUNFAREMOS!!!

¡!!SI SE PUEDE!!!

MUCHAS GRACIAS

23 de enero del 2011