Está en la página 1de 2

Desarrollo de las actividades de la clase 12

Shamadi Lopera Yepes


“Ballet de cour y danzas”

Suite N. 3 de Pieces de clavecín

Al escuchar esta pieza, noté que las danzas que componen la suite, aunque
están en la misma tonalidad tienen un ritmo contrastante muy notorio entre
ellas, con el fin de crear variedad en la métrica y otorgar así un mayor
divertimiento al ejecutante. Otra cosa que noté es que al ser ejecutada en el
clavecín, no hay variación del volumen cuando las notas se tocan fuerte o
débilmente, lo que crea la necesidad de ornamentar pasajes melódicos
constantemente para sugerir efectos dinámicos y así dar menos monotonía a la
pieza. Pienso que esta pieza representa un punto muy alto en el desarrollo del
estilo fugado y contrapuntístico del barroco, denominándolo así “Arte Florido”
por la gran variedad de adornos y dominio de voces perfectamente conjugadas.
Un aspecto general que podemos ver en cada danza, es el uso de las ligaduras
de duración para prolongar notas de la melodía que se sitúan justo detrás de
los cambios de armonía y esto crea un efecto de disonancia muy atractivo (como
lo vemos al final del compás 12 y el comienzo del 13 en la “Allemande”), o
también se prolongan notas del mismo acorde para crear un sentido de polifonía
más ampliado y evidente. Cada danza tienen sus características propias y
normalmente el comienzo de una suite era un “preludio sin compás” donde el
intérprete tenía muchas libertades a nivel rítmico y de ejecución: acá se hacían
acordes arpegiados que duraban a voluntad del ejecutante o las líneas
melódicas podían ser ejecutadas lentas y luego rápidas etc. Las danzas
otorgaban un gran contraste entre ellas y por lo general, su métrica era en
tiempo binario, aunque 1 o 2 movimientos podían estar en subdivisión ternaria
precisamente para crear variación en el ritmo. Ahora echemos un vistazo más
de cerca las características específicas de algunas de las danzas:

La “Allemande” se escribía por lo general en un compás de 4/4 moderadamente


rápido y comenzaba en anacrusa, una de sus características principales es el
uso de ritmos escalonados entre las voces, es decir, mientras la línea de bajo
subía por grado conjunto, la línea superior bajaba por grado conjunto creando
movimiento contrario y una continuidad casi constante entre las voces, como
lo podemos apreciar en el primer sistema de la partitura.
La “Sarabande” se escribía normalmente en un compás ternario con subdivisión
binaria y era generalmente la danza más lenta de una suite, en la partitura
podemos apreciar que el patrón rítmico más usual de este movimiento es el del
primer compás.

La “Gigue” era el movimiento más movido y acelerado de una suite. Esta danza
se escribía en un compás compuesto de 6/4 o 12/8 y entre sus características
principales se encuentran: Amplios saltos melódicos y secciones fugadas
constantes, como lo podemos observar en el primer sistema de la partitura.

En conclusión podemos decir que la estructuración de la suite con danzas otorgó


una forma muy dinámica de de remarcar las habilidades técnicas del
instrumentista, (de hecho estas danzas demuestran un carácter y sonoridad
propias para ser escuchadas en privado y en uso doméstico) y aunque esta suite
ejecutada en el clavecín no se usaría para ser danzada, toma rasgos propios de
las danzas que antes si eran bailadas en grupo o en pareja.