Está en la página 1de 20
VIAJE DE LOS PRIMEROS MISIONEROS CLARETIANOS A CHILE UNA VISION MARITIMA POR FERNANDO RUZ TRUJILLO ‘Académico Correspondiente EL 22 de enero de 1870 Hegaban a Santiago de Chile tos siete primeros Misioneros Claretianas, cinco sacentotes y dos hermanos coadjutores, que habia cconseguiso en Furopa el presbitero Don Santiago de la Pea, hablando directamente ‘con el Fundador y con el superior general de los mismos Misioneros, Su viaje habia durado 39 dias, desde que pantieron de Prades, en Francia, pasando por Burdeos, luego por Lisboa, en seguida por la costa athimtica de Sudamérica, atravesando ef Estrecho de Magallanes y entrando a Valparatso el dia 21 de enero de eve afio 1870, Su transporte habia sido el vapor "Magetlan” de la Compaiiia de Navegacion a Vapor det Pacifico, ave ya en ese tiempo realizaba viajes mensuales y semanales centre Liverpool y Valparaiso. Cuando hablamos de misiones © de misioneros, casi siempre nos referimos al espiritu evangetico de aquellos que son enviados a tieras leianas, movidos por las directrices de sus fundadores y por la tadicién de las propias congregaciones; o bien hablamos de aquellas enormes diffcultades que encuentran los apéstoles en Tas Iejanas ticmas a las que son enviades. Ahora nes proponemos Sjarnos en algo diverso. El apoyo material, tanto para los misioneros como para las misiones, es imprescindible: uno de esos cauces lo vamos a mirar en los adelantos y en el uso de instruments maritimos. 2 Femando Rez Trio Los viajes por mar hacia las misiones americanas comenzaron con el mismo escubrimiento y la pritnera conquista; junto a los exploradores e iban los misioneros con la cruz de la evangelizacién. (Muchos de Uds. conocen el trabajo realizado por este autor sobre la influencia de 1a estruc Ja evangelizacidn de América; no es pues raro que de nuevo tengamos una visin maritima), cespada de acero En esta ocasidn nos fijaremos en el primer viaje de Misioneros Claretianos 1 Chile, hecho acaecido en 1870, con especial referencia al viaje maritimo y a las naves wtilizadas esos dfas, recurriendo a narraciones de los misinos misioneros y Bxisten en el Archivo Provincial de los Claretianos en Chile tres narraciones gue aluden a la llegada a Chile y a Santiago, y que agui citaremos sélo en la parte correspondiente al via. ‘También hemos buscado on diversos autores contemporéneos que nos han Jegado sus impresiones, encontradas en obras que para ls mayorfa son desconocidas Por su rareza 0 por su idioma distinto, a pesar de haber sido escritas hace tantos Es un aporte mas a la vision maritima de la evangelizaciGn y es un aporte la historia de la Iglesia en Chile, que desde ahora puede seguir indagando en esa via, apoyada por los estudios de esta Academia de Historia Naval y Maritima de Chile La emprosa misionera en cualquier lugar del mundo exige la preparacisn spiritual adecuada de los enviados del evangelio. El fervor de aquellos noveles misioneros era realmente encondido: lo habfan manifestado a sus superiores cuando fhubo dificultades para emprender el camino del mar hacia las lojanas tierras de Chile; la historia de los misioneros y de su empresa siempre se fija principalmente cen aquellos aspectos espiritusles que le dan impulso; sin embargo, en esta ocasi6t pasaremos a revisar documentalmente ese viaje en sus aspectos materiales, amente en Tos aspectos maritimos. Dividimos este estudio en los siguientes puntos Misioneros Claretianos a Chile. EI Magellan y la Compaiiia de Vapores. La ravesia por el estrecho. Llegads a Valparaiso y Santiago. Viaje de los Primeros Misioners Clartonas a Chile B 1. Misioneros Claretianos a Chile, Comenzaré citando algunas noticias 0 avisos de el diario El Mercurio de Valparafso de aquel afio 1870. EI Mercurio, Valparaiso. Afo 42. N° 12873. Jueves 20 de enero de 1870, Linea mensual de vapores para Francia e Inglaterra por la via del Estrecho de Magallanes con los vapores Magallanes, Patagnia, Araucania y Cordillera de 300 toneladas y fuerza de 600 eaballos, Saliendo de Valparatso y Liverpoo! et 13 de ada mes, El magnifico vapor nuevo Magallanes: su capitan Sivll, saldnd de Valparaiso para Burdeos (Francia) y Liverpool (Inglaterra), el domingo 13 de febrero de 1870, alas 12 del dia, con escala en Punta Arenas, Montevideo, Rio de Janeiro, Lisboa, Hevando pasajeros, especies metdticas y carga N° 12874, Viernes 21 de enero de 1870, Vapor Magallanes : Esta mafana a las 10 fonded en nuestra bahia este vapor ‘que viene de Europa por la via del estrecho, habiendo hecho su navegacién en 30 dias desde el puerto de Liverpoot Salié de este puerto el dia 13 de diciembre a las 4 PM., de Burdeos et 17, de Lisboa el 20 y de San Vicente el 26. Llegé a Rio de Janeiro el 5 de enero, a Montevideo el 10 y a Punta Arenas el 15, legando hoy a Valparaiso sin novedad ‘alguna con 84 pasajeros y un destacameno de 60 hombres de Punta Arenas. Nada de importante comunica de Europa. En Montevideo se habla recibido un telegrama de Buenos Aires anunciando ‘que las noticias del Paraguay eran desfavorables y que Lépez habia bajado el rio con hordas de indios, destrozando en un pueblo cuyo nombre se ignora. En Buenos Aires reinaba una crisis monetaria, Descuento de 15° % y cambio, 50%, Sarmiento debia subir el rio el I EL Magallanes experimenté mal tiempo en el Canal de la Mancha y en la bahia de Vizcaya, y buen tiempo hasta Montevideo. Se detuvo 24 horas en este Ultimo puerto a causa de un pampero. Experiment6 un temporal de noroeste, durante 3dias, desde Punta Arenas, y buen tiempo el resto del viaje. 1“ Pemando Ruz Pry Averia: al fondear et Magallanes en nuestra bahia, se fue sobre el vapor de la repiblica Arauco, causando algunas averias en et bauprésy el tajamar” En el mismo N° de aquel viernes 21 de enero, en otra pdgina se lee: Marétima. Entradas, 21. De Liverpool en 39 dias, vapor brtdnico Magallanes, 1791 ton. capitdn Sivel, surrido, D. Sinn. Pasajeros por el vapor Magallanes de Liverpool. Sr. y Sra. Schjalbeg, Sr y Sra. Hess, Sra. Schukmacher Sra. Bain, Sres. Ossa, Castilla, Grissel, Benson, Scott, Chamberlain, Wynne, Thiele, Leroy, Dauna, Broguedro, Joubrion, Larrubrigat, Dupont, Adelsdorfer, Garcia, Alfonso, Mitchell, Meance, Leandre, Schmidt, Riter, Billwiller, Rosetti, Ponce, Figuerola, Camas, Baudelaire, Rodriguee, M. de la Pena y 6 compaiteros, Sr. y Sra. Quienco, Sr y Sra. Klix. 37 de 3a, clase y un destacamento de tropa (59) de Punta Arenas. Advertencia: pone M. de la Peiia y 6 compaiieros. Era el sacerdote de Santiago de Chile don Santiago de la Pefia y los misioneros claretianos PP. Pablo Vallier, Marcos Dominguez, José Coma, Jaime Heras, Santiago Sénchez. y los hermanos coadjutores Joaquin Escrié y Miguel Bard, que Hlegaban de Europa. La SM". 0 significa “monsieur", porque los crefan franceses, o est mal y debe ser de Santiago, Los misioneros se unian asf a los cerca de 1100 espalioles residentes en Chile (1865 : 1150; 1875: 1072). (1) De Jos nombrados anteriormente: Don Emilio Rosetti: catedritico de la Universidad de Buenos Aires, ha Hegado ayer por el vapor Magallanes, acompafiado por el Sr. Pea, afin de cumplir con ia misién que les ha encomendado el gobierno de la provincia de Buenos Aires, de estudiar detenidamente el paso del Planchén en la cordillera, y presentar un informe detallado sobre las probabilidades de levar a cabo el proyecto de Ferrocarvl. Este proyecto es independiente del de Mr. Weelwright”. (2) Mas adelante, el dia 24, trae esta nota 24 enero: luvia, fuerte viento norte, copioso aguacero amenazaba Inundarnos, pasamos en pocas horas de un dia de riguroso invierno a los ardientes dias de verano; pérdidas de cosechas en S. Fernando, ‘Tenemos documentacién de dos de sus protagonistas. El P. José Coma escribié una relacién del viaje, de su Hegada y de Ja primera estadfa en Chile, a instancias del P. José Blanch, cuando el P. Coma estaba enfermo, pero que conserva toda la autenticidad det protagonista. Leamos @ continuacién un trozo de ese documento precioso, s6lo en lo referente al viaje: Viaje dels Primeroe Misionero Clareiaos a Chile 13 Hi Salida, viaje, Uegada a Chile, permanencia con el sefor Pena Salimos los siete designados con Don Santiago y el Rmo. P. Xifré que se dignd acompanarnos hasia Perpignan. Bastante tierna fue la despedida de los padres y hermanos en la casa de Prades; recuerdo la tierna impresién que nos causé ver a los jovencitos estudiantes y novicios cémo abrasaban al P. Vallier, su amado maestro de quien habian recibido tan sabias y caritativas enseftanzas, pagando el tributo de ldgrimas que rodaban de sus mejillas. Sucedéa como a media tarde. Después de viajar en tren casi todo el resto del da y la noche, ilegamos a Burdeos en (a madrugada del dia y buscamos hotel para un dia 0 dos, saliendo de Burdeos el 13 de diciembre del aito 1869. Creo que ninguno de los expedicionarios habla rnavegado, por lo eual aquelias vias de mar eran nuevas para nosotros, mucho mas el asunto del mareo que luego nos visitd, casi tan pronto como comenzé el vapor Magellan a moverse y andar como saliimbanquis en las olas, 1o que duré hasta Lisboa. Alguien de nosotros toms el consejo del P. General: aguantar paseando en cubierta hasta que ya no pudo mas y corrié al camarote, donde tos hallé a todos incluso al seftor dan Santiago, fo que indica que no seria tan suave cuando el senior don Santiago acostumbrado, tan luego pagabe tributo: y un joven francés al llegar a Lisboa se bajé y volvidse, puesto que ya arrojaba ta sangre con el mareo. Después de Lisboa nos dejé mds tranquitos el mar hasta la entrada del Pacifico donde otra vez nos dijo el mareo: agut estoy; par fin llegamos al puerto de Valparaiso tranquilos sin mds percance que meterse nuestro Magellan por la punta de un barco grande tirdndole al mar ia efigie y el palo de popa del otro como en venganza en medio para nuestra cubierta doblando los fierros de la barandilla y otras fechorias (gue no fueron cosa mayor”. (3) Por su parte el P. Pablo Vallier, también protagonists del acontecimiento, ‘cuenta con sencillez la experiencia intime: “..salieron de Prades para embarcarse en Burdeos, dia 18 de Diciembre de 1869 (y nombre @ todos los viajeros). El dta 18 por la tarde salieron de Burdeos en un vaporcito de ruedas para transbordar en Parajes al vapor inglés Magallanes ‘que habia de conducir a los expedicionarios a estas lejanas tierras. La navegaciin fue préspera y feliz. a pesar que los sacerdotes venian en segunda y los hermanos ccoudjutores en tercera ; he dicho préspera y feliz si se exceptian tres 0 cuatro dias en el Pacifica que tuvimos bastante balanceo y la noche del 17 de Enero, festividad del dulcisimo nombre de Jesis estuvimos en grande riesgo, de suerte que algunos Ppasajeros usaron el lenguaje que tres sighos y medio antes habian usado en este mar Paeffico Ercilla y sus compaieros... De un Misionero sé que hizo voto de ayunar ‘hasta la muerte el dia 17 de enero 0 e116 si cata en domingo. Por fin zarparon con felicidad en el puerto de Valparaiso el dia 21 de ‘enero de 11870, siendo recibidos con alguna prevencidn, estaba muy reciente ef 16 Femando Raz Trail bombardeo de la ciudad; (el 31 de marzo de 1866) tanto que nos mostraron una bomba incrustada en ta muralla de la intendencia. Afortunadamente el apellido del que venia al frente suaviz6 algiin tanto las asperezas. No son godos, son franceses, como veniamos de Francia... Sin embargo nos acaecié lo que a Jesucristo mestro bien acaecié con los fariseos: ¥ ellos le esiaban observando...” (4) En otra narraciGn del mismo P. Pablo Vallier, enviada al gobierno general de Ja Congregacisn, también se refiere al viaje de esta forma = “Llegé ta hora y los que partiamos dejdbamos el corazén con los que ‘quedaban, y tos que quedaban acompanabannos con su corazén en la partida, El Superior General, como Padre tierno, no supo separarse tan pronto de sus hijos, nos acompaié hasta Perpignan. All el que suscribe estas lineas, temiendo fuese la llrima vez, le bes6 la mano con sentimiento que no és posible decir Pasados tres dias, el 16 de diciembre, el vapor Magallanes (Magellan) de a Compaitia Inglesa de Vapores det Pacifica nos recibia a bordo en la desembocadura det Garona, y después de un viaje que no dejé de ser feliz por las molestias que Siempre acompafian a este género de expediciones y otras mds notables debidas a especiales circunstancias, arribamos a las playas occidentales de la América y desembarcamos en Valparaiso a 21 de enero de 1870. All fuimos recreados por ta ‘caridad fraternal y amable recibimiento de los PP. de la Compatia de Jesis que después de habemos tenido en su casa algunas horas nes acompafiaron hasta ta estacin del ferrocartil por medio del cual nos dirigimos a Santiago legando el dia 22a la casa de D. José Santiago de ia Petia que era el término de nuestro viaje. Sin tomar descanso alguno oimos misa er ta capilia de la casa y éntonamos el Te Deut en accién de gracias al sefor que ast nos habia favorecido. (5) EI motivo de este viaje se encuentra en la intencién de D. Santiago de la Pefia de mantener su casa y su capilla de 1a calle 18 al servicio y culto del Sagrado Corazén de Jesus junto con su Coftadia correspondiente y a la peticién que en Roma dirigié al Fundador de la Congregacin de Misioneros Hijos dei Iamaculado Corazon de Maria, el arzobispo Antonio Maria Claret, que se encontraba en esa ciudad con motive de asistr al Concilio Vaticano I. Fl mismo fundador Ie inst6 a que se dirigiera al superior general de la Congregacicn, reverendisimo P. José Xifré, que por entonces se hallaba en la ciudad de Prades en Francia, por el destierto que habia sufrido la mayoria de los religiosos de Espaita a causa de la revolucién de 1868, Después de muchas conversaciones y de llegar a los acuerdos correspondientes se forms la primera expedicién de Misioneros a Chile. (Todo esto se amplia en la historia de la fundacién de ia Congregacin en Chile; esta vez nos estamos fijando solamente en el viaje de esa primera expediciGn). Vai de ios Primers Mtsoners Clreuanas a Chile ” El Magellan y la Compafiia de Vapores. El ingeniero norteamericano Guillermo Wheelwright. que tantas obras realiz6 cen Chile, se puso de acuerdo con el gobierno de Chile para establecer una tinea de ‘vapores en las costas del Pacifico, recibiendo del mismo gobierno ayuda financiera para la construccin de bareos a vapor y para la instalaciin de todos los elementos necesarios @ una compaiia naviera en actividad. Los primeros barcos a vapor que Hegaron a nuestras costas fueron el “Chile” y el "Perd”. que inauguraron ese medio de transporte en nuestros mares EL 1853 otorg6 el Congreso de Chile al benemérito industrial y marino nortcamericana Ta concesin que le sirvis para formar en Londres ana compaaa de ‘apores, iniciada en 1840 coa los vapares Chile y Pert, de 700 toneladas de registro, Compaiia que se canvitié en fa “Pacific Steam Navigation Company”, que lege 2 ser una paderosa Compania o entidad comercial. EI mismo Wheelwright daba en breve mayor impulso a la compafia de vapores, descubrienda los yacimientos de carbén del sur y promoviendo asi una En 1853 la Compaiifa inglesa contaba eon 4 vapores y habia ampliado sus servieios hasta Jos mates del sur, mediante un viaje mensual entre Valparaiso y Valdivia, que se extendis a Puerto Monit, y que con una subvencién de $50.000 podfa Hlegar haste Ei Callao En 1867 se estableci6 un servicio mensual permanente enire Valparaiso y Liverpool, y reducia a 1/3 parte el tiempo empleado por los huques de vela en sus pesados viajes por la via del Cabo de Hornos. Los Directores soicitaron entonces una ampliacin de ta carta reat de ta ‘Compania, a fin de permicr el aumento del capital en 2.000.000 de ras estertina, ampliacién que le fue concedida, Se coiocaror. inmedintamente drdenes para una flota de vapores nuevos, a fin de permitir la operacién de una binea directa desde Liverpool haste Valparaiso: y. simultineamente, dicho servicio fue inaugurado mediante el despacho dese Valparufso, el 13 de mayo de 1868, del vapor de reeds “Pacific”. Esta nave llev6 170 pascjetos, un tesor0 por valor de 65,008 Ly un cargamento completo de productos. En el viaje tocd en Punta Arenas, Montevideo, Rio de Janeiro, San Vicente, Lisboa, St. Nazaire, efectuando el viaje completo hasta el Mersey, en magnificas condiciones en e] tempo de 43 dias, ain con las detenciones secesarias debido a ta navegacién de invierno por et Estrecho die Magallanes. EI vapce fue descargado en Liverpool y cargao dle nuevo con gran rapidez, como lo dabs a conocer un despacho de prease ex la créniea de un diario 6 Femando Rus Trjilo del 16 de julio de 1868 “LINEA DE LIVERPOOL A VALPARAISO. DESPACHO DEL PRIMER VAPOR. El “Pacific” (Capitén George N. Contan) el primer vapor de la nueva tinea de correo establecida por The P S.1N.C. para correr entre Liverpool y Valparaiso, bajo el contrato del gobiemo de Chile, salié de Liverpool a ta una de la tarde det lunes con 50 pasajeros, un regular cargamento, y con espacio reservado para una cantidad considerable de mercaderias que serian embarcadas a su bordo en el primer puerto de escala, o sea St Nazaire. Sus dems puertos de escala serdn Lisboa (a donde Megara el 19), las islas de Cabo Verde, Rio de Janeiro, Montevideo, y la rueva colonia chilena en el Esirecho de Magallanes. Puede ser de interés para tos comerciantes saber que los telegramas, et, para el Rio de la Plata y Valparaiso, pueden mandarse a ios Srs, Pinto Basto y Cia, ls agentes de la Compata en Lisboa”. (6) As{ se inauguré en julio de 1868 el servicio directo ene Gran Bretafia y Ja costa del Pacifico de Sudamérica, gue ha sido mantenido sin interrupciGn por Compania desde aquella fecha, Debido a esto, la Cia del FCC. de Panama perdié una enorme cantidad de trfico... Los ecomtecimientos se habian aunado para acelerar el progreso de una empresa, que luego se convertiria en la mayor compaiiia de navegacisn del mundo. Pronto entraron al servicio los nuevos vapores hechos consiruir por el Directorio, con los nombres de “Magellan”, “Patagonia”, “Araucania” y “Coniillera”. Bran cuatro vapores de fierro, movidos a helice, dotados de maquinas de alta y baja presiGn de Elder, y de aproximadamente de 2.800 ton cada uno, con ccapacidad para 145 pasajeros de primera clase, 75 de segunda y 300 de tercera, ¥y espacio para 2500 (on de carga. Con méquinas de 500 Hp, desarrollaban una velocidad de 13 nudos. EI “Magellan” fue el primero en ser entregado, salié del muelle de Mersey ett ‘marzo de 1869, inaugurando un servicio mensual desde Liverpool a Valparaiso. En carrera con el favorito vapor Hipparchus, el “Magallanes” lleg6 primero a Rio de Janeiro, Con un valor y espiritu de empresa que hacen honor tanta a los Directores ‘como al personal, la Cia. se transformé en una de las principales onganizaciones navieras britinicas manteniendo un servicio wansatlintico de vital importancia; se evitaban los inconvenientes de transbordo del vapor al ferrocarril de Panama y ferrocarril al vapor en Col6n, o viceversa, asegurando asi un servicio permanente para los visjeros potenciales de la costs occidental de Sudamérica a Europa y eaje de los Primeros Misioneros Claretianos Chie » ‘Se aseguraron tanto las eargas como los pasajeros en los diversos puertos y en los muelles correspondiente de Liverpool como de los demas puertos del viaje. La construccién de vapores continu en forma febril. En 1870 se colocaron ‘rdenes por 11 vapores, con un total de 25.019 ton y un valor de 630.044 L, el mayor pedido de naves hecho por una firma en un solo aio. Las naves fueron las siguientes: SERVICIO ENA COSTA DEL PACIFICO SERVICIO EN LA COSTA DEL ATLANTICO VIA ESTRECHO DE MAGALLANES: Joba Elder 4.151109 Aconcagua — 4.108, Britania 4.129 lian son Cotopani 4022 Poos! 4218, Sons S04 Garonne 3.871 Chimborazo 3.887 Galicia 3800 Lostanis 3.825, Corcovado 3.805 Pano aus Valparaiso 3.575, Araucania 2877 Patagonian 2.866 Contes 2860 Magellan 2856 EL “Magellan”, de 2.856 toneladas, con 360 pies de eslora, 41 de manga y 26 de puntal; fue construido en Glasgow en 1869 y era gemelo al “Patagonia”, “Cordillera” y “Avaucania”. ‘Tenian capacidad para 145 pasajeros de primera clase, 75 de segunda y 300 de tercera, con méiquinas de 50 caballos de fuerza con velocidad de 13 nudos. ‘apo “Sona Ros" 117, de mar onl que "Magan de da chimeneas, musta el to de vapor ea 20 Feowando Raz Trill EL vapor Mageltan fue escogido por los misioneros en su viaje a Valparafso, Don Santiago de la Pefia no tenia mucho dinero para los pasajes, par eso puso a los sacerdotes en segunda y a los hermanos en tercera. Lo describe expresamente ] rmisionero José Coma, uno de los viajeros: “Vuelto ef Riso. P. Gral y concertado el convenio, se resolvie que fueran 5 Padres y 2 hermanos; pero no queria tanto mimero D. Santiago, porque le escaseaban los recursos para el costo del viaje y ast dijo slo podria adbnitir el n® de 7 individuos, viajando los PP. en segunda clase y los uermanos en tercera puesto que era poca la diferencia pero después pudimos decir con el gallego: “buena diferencia ten”, D. Santiago. entve otras cosas dijo que daria ta casas capilla, que viviria con los PP. como uno de ellos y estaria sujeto hasta ta muerte al superior en to espivitual yen lo temporal: asi se convino por una orra pave y destinaron a ta empresa alos individuos siguientes: R.P. Pablo Vallier. superior: P. Marcos Dominguez, consultor Jy ministro; P. José Coma, consultor 2°, P Jaime Heras, P. Santiago Sanchez, con Jos hermanos Joaquin Escrit y Miguel Baro, Salinas ios 7 designados con D. Santiago y el Ro. P. Xifré que se dignd acompanarnos hasta Perpignan. Bastante tierna fue la despedida de los padres hermanos... Era el dla coma «a media tarde. Después de viajar en tren casi todo ef resto del dia y Ja noche Wegumos a Burdeos en fa madrugada del diay buscamos hotel pava un dia o dos, saliendo de Burdeos el 18 de diciembre de 1869. Creo que ninguno de los expedicionarias habia navegado por fo cual aquellas vias de mar eran nuevas pare nosotvos, mucho mas el astm del mareo que luego nos visitd, cast san pronto como comenzé el vapor Magellan a moverse y andar como saltimbanguis sobre fas olas, lo que duré hasta Lisboa. Alguien de nosotras tomé el consejo det P. Gral: aguantar paseando en cublerta hasta que ya no quedé mar y corrié al camarate donde los hall a todos, incluso al $x D. Santiago, to que indica que no seria ran suave cuando el Sr. D. Sigo. acostumbrado, tan luego pagaba tributos y un Joven francés al llegar a Lisboa se bajé ¥ volvidse, puesto que ya arrojabe la sangre ‘con el mareo”. (7) Palabras semejantes tiene su eompafero el P. Vallies: Suscrito este convenio entve el Rmo. P- Grai D. José Xifré y D. Santiago de la Peta, salieron de Prades para embarcarse en Burdeos, dia 18 de diciembre de 1869. (Pone los nombres de los expedicionarios) El dia 18 por la tarde salieron de Burdeos en un vaporcito de ruedas para transbordar en Parajes ul vapor inglés Magallanes, que habia de conducir a los expedicionarios a estas lejanas therras La navegacidn fue préspera y fellz, a pesar que los sacerdotes venian en segunda y los hnos, coadiuores en tercera; he dicho prospera y feliz si se exceprian tres 0 cuatro dias en el Pacifico que suvinios bastante Balanceo..” (8) Viaje de os Prineros Misioneros Claretonora Chile a a travesia por el estrecho. Hemos ofto que el viaje fue prospero y feliz hasta el Estrecho de Magallanes. Por conocimiento previo y por brevedad no entramos en detalles fisicos del mismo esirecho, la posesién chilena, las condiciones tanto de la tierra aledaiia ‘como del mar mismo; por Io cual paso inmediatamente a mostrar algunos relatos de diversos autores contemporéneos de! viaje de los Misioneros, como una curiosidad [porque S05 libros no son conocidos 0 usados, para entender mejor la dificultades que los viajeros primerizos encontraron en esos dias, E] Estrecho de Magallanes entrs en la bibliografia desde su descubrimiento pues el caballero italiano Antonio Pigaletta, que participé en el primer viaje, estamps sus narraciones en un inapreciable libro, su obra "Primo Viaggio intorno al Globo terracqueo”, donde estamps esta frase: jo non credo che siavi al mondo pli bello, e pie comodo streto di questo’ "No ereo que haya en el mando un estrecho mds bello y mds comodo que este”. (9) Sin olvidar lo que atestiguaba macho més tarde, pero mis cereano a nuestra narracin, el visionario Vicente Pérez Rosales: “El Estreche de Magallanes designado por et dedo de la naturaleza para ser en algtin tiempo ta Nave del Pacifico”. (10) Y¥ lo que escribi6 el eldsico autor de la Historia del Pacifico H.W. van Loon: “Magallanes estaba muy lejos de perder su tiempo. Intentaba atravesar et estrecho que existe entre la Patagonia y ta tierra del Sur que é! llamé Tierra det Fuego... Magallanes se enconiraba ante la parte mas inhospitalaria del mundo, Era azotada por subitas y violerias tempestades de nieve y granizo, y el viento parecta soplar desde los cuatro cuadrantes de la brdijula al mismo tiempo, Pero después de veinte dias de padecimientos, el estrecho comenzé por fin @ ensancharse, desembocando en un mar de cielo azul y aguas tranguilas, que desde entonces se conocid como Océano Pacifico, nombre que todavia conserva en nuestros mapas”. (1) Los Misioneros que pasaron por el estrecho nos dan pocas indicaciones de las. condiciones fisicas o geograficas del mismo, por eso recurrimos a obras de autores, mds 0 menos contempordneos de ellos y que sf nos dan muchisimas indicaciones. Hemos eseogido algunas solamente y as citamos en forma treve, 2 Fernando Ruz Trl Eduardo Iriondo, en su obra Impresiones del viaje de circumnavegacisn en ta fragata blindada Numancia, escrita en 1867, en el libro 1° De Cadiz al Calla, relata de la siguiente manera: “Navegacidn del estrecho, No volviamos de ta admiracién que nos causaba la vista de aquellas dridas costas del continente americano, interrumpidas de tan brusca manera ante la furia de dos oc€anos rivales, que comprenderse no puede ‘cémo han pugnado tanto por unirse en aquellas regiones, cuando poco mds al sur se precipitan libres y se confunden en un solo mar irresistible y proceloso, en cuyo seno ‘sdlo se albergan las tempestades y los hielos, y que le robe al mundo todas las zonas que se dilatan hasta el polo antértico. Con el deseo de romper el encanto de aguellas selvas virgenes de América y sentir pelpitar bajo nuestra planta una terra que pocos habitantes en este mundo han hollado, embarcémones. Desembarcamos con facilidad, y to 1° que hallamos fueron unas pozas de agua fresca y dulcisima, asi como un excetente apio silvestre, de lo cual y de los mariscos de que estaba llena la playo, hicimos abundante provision para la comida de aquella tarde.. Era ciertamente imponente contemplar la pigantesca mole de la fragata lanzada con gran velocidad por un canal de tan exigua abertura, que nos parecta ‘poder tocar la costa con solo extender el brazo. La naturaleza seguia desarrollando el mismo vasto y sorprendente pavor del dia anterior aumentada la sublimidad, si ‘cabe, por las mayores masas de nieve que coronaban los montes y se arrojaban el precipicio, formando verdaderas cascadas. Diez dias habiamos pues empleado en el paso del estrecho, de los cuales 5 estuvimos fondeados en el Pto. del Hambre, Jamas se borraré el recuerdo de aquellos dias de nuestra memoria, porque en parte ninguna del mundo ofrece como allt la naturateza un espectaculo tan extraordinario y tan leno de magnificencia en una extensiOn considerable, que no baja de 110 leguas. Después de realizar esa navegacién, los hombres mas indiferentes no podran menos de iributar todo género de merecidas alabanzas a aquel pulado de hombres inrépides que con 2 miserables navecillas fueron los primeros en sobreponerse a tantos peligros juntos, y confesar que en los anales maritimos tiene derecho Magallanes al primer puesto, y a la consideracién eterna de los hombres. ELA de febrero salida de Cédiz; 13 de febrero Pro. de S. Vicente; 13 de marzo en Montevideo; 2 de abril en B. Aires. El dia 11 de abril embocamos este célebre estrecho Viaje de os Primeros Misioneros Claetanas a Chile B En la manana det 28 recalamos en Valparaiso. (12) Edmund Cottea, en su obra “Promenade autour de Amérique du Sud, en su capitulo 3° Du Brésil au Chil, tae también notables descripciones del estrecho y de Jas circunstancias que en é! se dan. Leamos algunas paginas: “Las costas de la Patagonia y de Tierra del Fuego siempre a ta vista ambas; ninguna traza de civilizacién aparece en la costa desierta; en el interior de vastas pplanicies pantanosas, cubiertas aqui'y allé de delgadas malecas; nada que indique {a presencia del hombre: ni una canoa, ni una vela en et horizonte. El termémetro marca #; los pasajeros se reinen alrededor de las chimeneas de la maquina, buscando su benéfico calor. Er nuestro pequefio grupo se escucha a ‘ada instante ta palabra dela situacién: mucho fio, “very cold”, “tres froid”: A las 5 estamos delante de Punta Arenas, en inglés Sandy-Point, colonia ppenitenciaria fundada hace afos por Chile, disputada por Argentina. A medianoche levantamos el ancia y mas dirigimos rectamente hacia el sur a to largo de ta peninsula de Brunswick: vamos con demasiada lentitud porque ninguna de las dos repiblicas ha levantado faros en sus riberas. El lunes 15 de agosto veo salir el sl, pero el buen tiempo dura poco: pronto el cielo se cubre; se levanta un fuerte viento, arrojando a intervatos rdfagas de luvia y nieve fundida; el termémetro baja répidamente a O°. La tempestad se muestra con inusitada violencia Se ve abundante vegeuacién de robles o de hayas. El estrecho es tal que no se sabe céimo ha entrado, se pregunta cémo podré salir; el soplo del huraccin es iresistible; se quitan las vergas; la ruda labor de los ‘marineros inspira una profunda piedad. He pasado la mayor parte del dia al calor de las chimeneas. Sin embargo, mi constancia ha sido recompensada por las magnificas perspectivas sobre esta naturaleca grandiosa y tormentosa, No desprecio el mal tiempo que me ha permitido ver estos salvajes contrasts, a través de la tempestad que es como el marco natural. Se ven grandes albatros de plumaje negro y blanco. Numerosos grupos de gruesos peces negros: las toninas. cs -Ferondo Raz Pyillo Hacia mediodia, la bruma se ve hacia el horizonte de la costa norte: pero «a nuestra izquierda, la tierra de Desolacién, que miramos cerca, se muestra en todo su salvaje horror. Se diria un horrible caos de rocas gigamtes escalonadas unas sobre las otras: el Cabo Pilar, verdadero pilar que indica a las navegantes ta ‘entrada occidental del Estrecho de Magallanes. Al costado norte las 3 Evangelisas: son tres rocas, que se elevan a pigue del fondo del mar, puesta allf como centinelas de avanzada, contra las cuales se golpean incesantemtente las olas twmultuosas del océano Pacifico. _Hemos empleado mas dos dias en franquear el Estrecho de Magallanes. La distancia que separa los dos océanos no es més de 400 kms. en linea recta; pero es el doble por las sinuosidades del estrecho. Este océano que se llama Pacifico zarandea el immense barco como una paja 4 pesar de sus 445 pies de largo y 42 de ancho. Durante los dias siguientes el mar se calta poco a poco, pero la alta marea +p el tempo se mantiene sombrio y triste. Seguimos al norte a una centera de kms de {a costa, avancando penosamente. inguin navio a la vista: los veleros nunca pasan el estrecho: dablan el Cabo de Horas ysiguen una rata més occidental 19 de agosto: termémetro a 11°; wna semana de oscuridad. 20 estamos frente a Valdivia; Isla Sia Maria, bahia Arauco, Coronel, Lota: por primera vez, desde Montevideo, encontramos navios, veleros, vapores. 23 de agosto en Valparaiso, El 20 era el dia de llegada; felices de haber sorteado todos ios peligros del océano al precio de 3 dias de retarda”. (13) Otro autor francés, Henri Vast, en su obra “La tour du monde”, Paris 1880, en sv parte Il, cap. 2 Decouverte du détroit, Vasco de Gama et Magallanes. trae estos pasajes: “AL oeste del cabo Froward tos canales se multiplican al infinito; con una ‘multitad de falsos canales, de modo que aiin hoy a los marinas les cuesta reconocer 1a ruta Se levanta el sol; altas montaias, enormes glaciares limitan de tal modo et horizonte que la ruta parece constantemente obstruida. Se pregunta con terror cdma se podré salir de este laberinto. Vij dels PrimerosSisioneas Claretancs a Chile as En esta parte las ramificaciones de la corditlera de los Andes se protonga con el mismo carécter grandioso y salvaje. Las picas son elevados y amenazanies, pero los valle son profundos y la mar circulalibremente y hace de cada macizo una de las islas del estrecho. El mds grande peligro de la navegaciOn en estos parajes es lo que los ‘arinos laman saltos del viento. Som bruscos cambios en la direcciém del viento, En pocos minutos, furiosas réfagas soplan de todos tos puntos del horizonte: después suceden las calmas, y mds lejos, en medio de las montanas, en medio de ‘antos canales, e viento vuelve a soplar violentamente, sin que sea posible prevenir ni la direccién ni la fuerza. Bsto es lo que ha hecho abandonar la navegacién del Estrecho de Magallanes a tos navios a vela. Ahora los vapores sortean las Aifculiades y los cambios de ls vientos. (14) ‘También he encontrado un hermoso pasaje en un relato de un autor italiano, Carlo de Amezage, “Viaggio di circumnavigazione della Regia Corvetta "Caracciolo’, nelli anni 1881 - 1884. En el vol. I, cap. 2, & 1 A Punta Arena dello streto di Magellano, que se vuelve interesantisimo y que citaremos solamente en parte y eno referente direct al estrecho: “El élbum francés de la presentaciin det Estrecho de Magallanes reproduce on sufciente precision laconfiguracién de dicho Cabo, El tiempo es hermoso: se viaja cerca de la tierra evitando los escoltos, escondidos del Cabo Rockley, que se extienden a lo largo de unas dos millas... EL aspecio de las tierras se hace més alegre. Asistimos a un bellisimo ocaso: es como una lluvia de fuego, que alza wn gran incendio, cuyas Hamas colorean tas lejanas ‘montafias cubierias de nieve. El monte Sarmiento, iluminado de filgidos colores, es verdaderamente fantéstic. Se anclaba saludados por los peneirantes silbidos de los Pingitinos, que imitan perfectamente las voces humanas. Fs un hecho notable que, en estas regiones, los temporates manifiestan su ‘maxima intensidad precisamente cuando el barémetro, del movimiento de descenso, pasa al ascense, Las momtaias no Uegan al mar abruptamente; hay poca playa, pero rocosa en la parte norte se aleja una linea de pequefas colinas, las que sobrepasan con suave declinaciGn altos monies, unas y otros cubiertos de abundante vegetacién, en ‘gran parte compuesta de arbustos, entrelazados con fino musgo, que envuelve las ‘extremidades”. (15) No podemos dejar a un lado el relato de un viajero muy especial Pedro del 2% Femando Ras Trjlo Ro, “Viaje en toro al mundo, Por un chileno” donde puso su mano y su pluma el ‘mismo Benjamin Vicufia Mackenna para que pudiera salir ala luz este relato, “Megamos a la entrada del Estrecho de Magallanes, siempre con una ‘mar terrible y no menos fria; las olas barrian ta cubierta y se estrellaban contra et ‘smoking room’ donde nos hallébamos refugiados y bien mareados. Antes de entrar, pasamos frente a los Evangelistas, unas cuantas, grandes negra y peladas rocas, verdadera imagen de la desolacién, pero yo miraba {fascinado; tanto se asemejaban al estado de mi alma! Del otro lado, casi al frente, nos acercamos al Cabo Pilar, punta oscura y rida batida continuamente por un mar siempre agitado y amenazante, Este lugar, ‘segiin aseguran, el mas peligroso de los mares de! sur, es sin duda de un aspecto aaterrador. Un momento més, ya dentro del estrecho, opérase ta transformacién mas subita, inesperada y agradable. El agua de un verde claro, tranquila como la de un {ago a ambos lados,cordillerasalsimas coronadas las cimas con nieve etema, y actucimente Blancas también casi hasta ta base, donde solamente se ve descubierca tna faja de hermosisimos bosques de un verde oscuro que lega hasta la misma agua pura donde es reflejada en fantdsticas formas. Infnitas aves, peces y lobos de mar a millares, perseguidos por embarcaciones de algunos bugues que se ven en las lindas ensenaias, ocupados en esta provechosa pesca. (negocio muy lucrative tos habitantes de Thera del fuego, de antropafagos que eran, los ingleses los han convertido en sumisos patagones: altos, viven a caballo y en la caza; son unos 530,000; los faeguinos som raguiticos: se aimentan de la pesca.) Punta Arenas: lo que se ve mds notables es su iglesia y un hermoso faro, Desde aqui hasta el Auldntico, es el canal mas ancho, menos abrigado: terrenos planos, pastoreos, pero sin el menor arbusto; servirin mas tarde para crianza de ganados. (16) 4, Llegada a Valparaiso y Santiago. Volvamos a fos escuetos relatos de nuestros Misioneros viajeros en el vapor “Magellan”; son mas breves, mis sencillos, pero son los mas directos. Todos los aspectos anotados sobre el Estrecho de Magallanes, ellos tos pudieron ver y experimentar. Vale de los Primers sfsioneros Clarenanos a Chile 2 Prosigue et P. Valier: Nosotros empezamos a trabajar en el ministerio a que habia sido enviado et Divino Maestro: a evangelizar a los pobres, no dando ocasién de este modo para que se concitase contra nosotros la envidia y el odio de los poderosos, antes al conirario...(17) (Lo demas es relato fuera del viaje) EI P. Coma continia también su relato: después de contar que se movian como saltimbanquis y escribe: Después de Lisboa nos dejé més tranquito el mar hasta la entrada en el Pacifico donde otra vee nos dijo el mareo ‘aqui estoy’; por fn llegamos al puerto de Valparaiso tranguilos, sin mds percance que meterse nuestro Magellan por la punta de un barco grande tiréndole al mar la efigie y el palo de popa del otro como en venganza en medio de nuestra cubierta doblando los fierros de la barandilla y otras {fechorias que no fueron cosa mayor Don Santiago mando una cartita a su amigo del Resguardo que vino muy Pronto y nos desembarcé y dejé en el puerto con sus compaiieros de oficio y de ahi nos acompaité a los RR. PP. Jesuitas por orden de Don Santiago, los cuales nos recibieron con tanta Caridad como si fuésemos hermanos, proveyéndonos comida y todo cuanto estaba en su poder; permanecimos en su casa hasta la noche que tomamos el tren para Santiago: nos acompanaron el R.P. Superior con otro @ la estacidn y habiendo Don Santiago tomado pasaje de tercera clase, no permitié el RP. Superior prestando to que faliaba para que fuésemos en segunda. Enel trayecto no hubo novedad; por ser noche oscura no pudimos conocer ni la campita ni el poblado, lo primero que vimos fueron los ranchos de Colina y Quiticura. Llegados a Santiago nos tocé un coche no muy elegante que tenfa unas cuerdas por tiros, pero nos condujo bien a la calle del 18 frente al palacio de Cousino donde estaba la casa y capilla del Coraxén de Jesas perteneciente a Don Santiago. (gue celebr6y después el P Heras; rezado el Te Deum, terminé el viaje.” (18) La veracidad de estos relatos se comprueba fehacientemente con los testimonios eseritos: las fechorfas que hizo el vapor “Magellan” y que cuenta et P, Coma estd corroborada por el diario El Mercurio de Valparaiso de aguel dia 21 de ‘enero de 1870: 2% Fernando Rus Trio, “Esta mafana a las diez fonded en nuestra bahia este vapor que viene de Europa por ta via det estrecho, habiendo hecho su navegacién en 30 dias desde el puerto de Liverpool. Salié de este puerto el dia 13,... de Bundeos et 17, .. legd a Punta Arenas el 15 de enero. Experimenté un temporal de noroeste, durante 3 dias, desde Punca Arenas, y buen tiempo el resto del viaje. Averia: al fondear et Magallanes en nuestra bahia, se fue sobre el vapor de (a repiblica Arauco, causardo algunas averias en el bauprés y el tajamar (19) Nuestros viajeros dejaron ef mar, el vapor “Magallanes”, para tomar el tren hacia Santiago: “A las seis de la mariana, con un cielo sereno y hermoso, con una temperatura agradable, aunque era el rigor del verano, y contemplando los Misioneros por primera vez cémo el sol aparecia entre las perpetuas nieves y se elevaba majestuoso sobre la cordillera de los Andes” Eran las primeras impresiones como lo reflejan del P,Vallie. (20) sas palabras de la relacidn Hasta aqui lega tambicn nuestro relato; lo que viene es parte de la vida de los primeros misioneros en Santiago de Chile, donde se instalaron el die 22 de enero de 1870, bajo el esplendor del verano y con Ia esperanza de comenzar la evangelizacién en medio de nuestra Patria, Hoy hemos recordado el mar y sus elementos al servicio de los Misioneros. Viaje de foe Primeros Misionero Clarntonos a Chile » NOTAS Y BIBLIOGRAFiA. 1. EL LIBRO HISPANO AMERICANO, Bis, Joaquin y Roque Blaya, 1928; Censo de los espaiolesresdentes en Chile pg 50 DIARIO EL. MERCURIO DE VAL PARAISO, Enero de 1870.(En Valparaiso yen Bib, Nal) 3. JOSE COMA, Croniosn (Relacisn de vie) Archivo Provincial Clartiano, Santiago 4. PABLO VALLIER, Narraciones primitivas. Cronica. Archivo Provincial Claretiano, Santiago. 5. PABLO VALLIER, Relacién de la fondacion de la casa-misién de los Hijos det I. C. de Maria en Santiago de Chile, Archivo General Claretiano de Roma, FEAR, 6. Enia obra: EL VAPOR CONQUISTA EL PACIFICO, pg. 116, 7, JOSE COMA (= nota 3) 8. PABLO VALLIER (= nota 4). 9. ANTONIO PIGAEETTA, Primo viaggio intorno al globo teracqueo. Opra publicato da Carlo Amoreiti Milano, (800, pg. 4 10, VICENTE PEREZ ROSALES, Ensayo sobre Chile, Santiago, 1855, pg. 3 11, VAN LOON, HENDRICK WILLEM, Historia dl Pacifico, Santiago, Ercilla 1940, pg. 149, 12, EDUARDO IRIONDO, Impresiones del viaje de circummavegacisin dela fragatablindads “Numancia”, Madsid, 1867. pes. 45 - 50-70. 13, EDMUND COTTEAU, Promenade autour de Amérique dv Sud, Paris, K Nilson, 1878. pes. 35-53, \é. HENRI VAST, Le tour du monde, Pars, Hachette, 1880. pgs. 130-150, 15. CARLO DE AMEZAGA, Viaggi di circumnavigarione della Regia Corvetta *Caracciolo” nel anni 1881 - 1884, Roma Forzani ¢ Comp. 1885. pgs. 4-98 16. PEDRO DEL RIO, Vigjeen tomo al mundo. Por un “chileno”, Santiago, Cervantes, 1883.1, 12-13. 11, PABLO VALLIER (= nota). 18. 10S COMA, (= nota 3), 19, DIARIO EL MERCURIO DE VALPARAISO (= note 2) 20. PABLO VALLIER (= nota 4),