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4.2.- Pulido.

LAPEADO O PULIDO
Introducción

Gracias al pulido o lapeado de metales se limpian, abrillantan y restauran artículos puros


o enchapados de oro, plata, acero inoxidable, latón, cobre, aluminio, níquel, cromo u
otros metales y aleaciones. Lograr una superficie lisa y brillante requiere herramientas
tales como máquinas esmeriladoras, lustradoras y pulidoras fijas, de mesa o portátiles.
Para desgrasar, limpiar, pulir y lustrar metales se utilizan disolventes, ácidos y diversos
materiales abrasivos. El pulido de metales puede suponer varios peligros, entre ellos, la
exposición a sustancias químicas, atrapamiento/enredamiento, exposición a ruido y
aspectos ergonómicos.

¿Qué es un lapeado?
El lapeado es un proceso de terminación de una superficie por medio de la remoción de
material a través de partículas abrasivas disueltas entre la superficie de trabajo y el útil
el cual nos permite conseguir mucha precisión en el acabado superficial, conocida como
rugosidad. Este tipo de terminación se consigue a través de abrasión muy fina. En
aplicaciones de cierres mecánicos es muy importante tener en cuenta la planitud de la
superficie de la cara de roce a trabajar, dado que este punto es muy importante para el
correcto funcionamiento de dicho cierre. El control de planitud se efectúa a través de un
conjunto de luz monocromática y un cristal óptico de alta definición, por cual se obtiene
una medición de acuerdo a las bandas de luz proyectadas sobre la superficie trabajada. 

¿Qué es una lapeadora?

Herramienta mecánica empleada para efectuar una operación de acabado superficial de


gran precisión, denominada lapeado. Se usa mucho en los talleres mecánicos para
comprobar el alisado de las superficies de la culata y para corregir pequeñas
deformaciones eventuales.
La lapeadora es una herramienta semejante a una muela, de forma apropiada en función
de la superficie que se mecaniza, construida con metales relativamente blandos. La
mecanización se efectúa interponiendo entre la herramienta y la superficie que se
mecaniza polvos abrasivos finos, en seco, o bien emulsiones que tienen la doble función
de lubricación y refrigeración.  La mecanización de una superficie efectuada con la
lapeadora permite alcanzar un grado de rugosidad muy bajo, conseguido prácticamente
sin arranque de material, puesto que a la pequeña acción de abrasión se suma un eficaz
aplastamiento del material.

Material abrasivo

Se conoce con el nombre de abrasivos, determinados materiales naturales o artificiales


de gran dureza y que en forma de granos sueltos o aglomerados se emplean para la
limpieza y conformado de toda clase de materiales.

Los abrasivos se proyectan o frotan sobre la superficie de la pieza que se desea limpiar,
y los diminutos cristales que lo forman arrancan parte del material cuando sus aristas
agudas se presentan de forma favorable. Las partículas arrancadas no tienen forma
definida como las virutas de las máquinas herramientas, además son de un tamaño más
pequeño del orden de la milésima de milímetro.

A pesar de esto, se consiguen arranques de material relativamente importantes pues


como se proyectan o frotan granos de abrasivo en gran cantidad se arranca muchas
partículas simultáneamente.  Sin embargo, los abrasivos no se emplean generalmente
para arranques importantes de material, sino más bien para limpieza, acabado y pulido.

Procesos para lapeado

Se puede realizar a mano o usando máquinas especiales. Se puede aplicar a


materiales metálicos y no metálicos de casi cualquier dureza, pero si el material es
excesivamente blando los granos de abrasivo se pueden quedar incrustados en la pieza.
Cuando el lapeado se realiza manualmente se emplea una placa plana estriada. Por
ejemplo, se podría extender polvo de esmeril sobre la superficie de la placa, que después
se frotaría contra la pieza a lapear con un movimiento irregular, rotatorio, quizás en
forma de ocho para que el desgaste sea uniforme.

Placa pequeña de hierro fundido para lapear.

Para una máquina de lapear comercial con un plato de lapear relativamente pequeño, ya
que máquinas con platos de hasta 3 metros de diámetro son habituales. La pieza se
colocaría sobre el plato, dentro de los anillos, y se colocaría un peso encima para que
ejerza una presión de entre 0,2 y 0,3 MPa. Al funcionar, los anillos mantendrían la pieza
sujeta mientras la placa inferior gira

Máquina de lapear.

 Rugosidad superficial

El lapeado elimina unas micras de material, normalmente menos de 0,025 mm y permite


obtener superficies con una rugosidad superficial muy baja (Ra < 0,16 µm ), mejor que
la de otras operaciones como el rectificado.
Aplicaciones:

Existen infinidad de aplicaciones las principales son para dar acabados extremadamente
finos como, por ejemplo:
·         Pulido de piezas de fundición
·         Pulido de piezas automotrices
·         Pulido de piezas electrónicas
·         Pulido de piezas de motores
·         Pulido para quemadores de combustible
·         Acabados de herramientas
·         Pulido de reparaciones y demostraciones
·         Pulido para cierres mecánicos
·         

Entre otros muchos más usos.