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Brahmanismo

. La palabra Brahmanismo procede del nombre de la casta sacerdotal, los brahmanes, y por ello
designa también, el conjunto de instituciones religiosas, culturales y sociales, en que la
influencia de los brahmanes se hizo sentir.

Libros sagrados

Mahabharata

Ramayana

Veda

Rig Veda.

Sama Veda

Yajur Veda.

Atharva Veda

Los Brahmana
Doctrina
LaAtharva
religión que inspiro en los vedas era naturalista, o sea concebía los dioses a manera de
Veda
fenómenos naturales sobre todos los luminosos, que recorren el espacio celeste (devas-
Los Brahmana
luminosos), dorados de pasión y voluntad. En los últimos himnos védicos se nota ya tendencia
al monoteísmo, que se acentúo cada vez más en los altos círculos brahmánicos, Hasta que los
sacerdotes brahmanes formaron una concepción de una nueva divinidad. Esta fue el creador de
todo, señor de las criaturas, supremo, omnipotente y personal. Su nombre fue prajapati y
después Brahma. Los antiguos dioses fueron entonces mirados como manifestaciones de
Brahma. El dios supremo vio luego levantarse delante de si a la fuerza que destruye y a la que
hace renacer y conservar: aquella es siva, la otra es vischnú. Así resulto la triada (trimurti)
brahmánico: Brahma, creador; siva, destructor; y vischnú, conservador. Pero siva y vischnú los
dioses antiguos y cuanto existen, no son más que manifestaciones varias de Brahma. Los ascetas
brahmánicos llegaron a una más sutil concepción de la divinidad que se contiene en los
upanischad. Para ellos el mundo externo no-tenia real existencia era solo Maya (ilusión), existía
ya la grande alma (atman), que, llevando vida solitaria, respirando y no respirando, exclamo en
el fondo de su unidad: “si yo fuera muchos!”, y con su ardor intelectual el amor engendro el
mundo. Los sabios sintieron en el antiguo lazo que une al ser con la nada. Este principio,
impersonal, pero no desprovisto del todo de conciencia, es Brahma. Nombre de la plegaria o de
la palabra santa (Brahma, espíritu es neutro: Brahma es dios personal, es masculino). Su órgano
es el sol y los cielos y la tierra, hombres y dioses y el propio Brahma no son sino temporales
emanaciones del gran espíritu destinadas a ser reabsorbidas, un día en un seno. Así la
explicación cosmológica brahmánica es panteistica-emanacionista. Muy corto de pensadores
brahmánicos tienen la materia por eterno. Por otra parte tienen como axioma que nada se hace
de la nada. La idea de las tres potencias divinas supone la de las encarnaciones. Amenazado por
ciertos tiempos el mundo de destrucción debe su salvación al descendimiento de los cielos de un
dios, que ejerce de salvador. Las ideas de las encarnaciones es anterior al budismo. Finalmente
se la refirió casi exclusivamente al vischnú que penetra en todas las cosas, “se hace así propio
criatura, y nace de tiempo en tiempo para la defensa de los buenos, para la ruina de los malos,
para el restablecimiento de la justicia”. Los sabios, los santos y los redentores de acá abajo le
representan. En antropología es doctrina Brahmánica que toda individualidad consciente, divina
o humana, implica unión de espíritu y materia. El fin y destino del hombre se establecen con las
creencias en las transmigraciones de las almas o metempsicosis. El alma, principio de vida, es
indestructible y en los cambios que experimenta no hace más que variar de condición exterior.
Esta condición, se va fijando siempre por el valor propio de cada alma. Aun el estado físico de
las almas no es si no resultado de la consulta moral anterior. No hay ley natural que vincule los
acontecimientos: solo se encadena por la ley moral. Cada acción de virtud o de vicio es una
fuerza de la naturaleza y las acciones morales tomadas en globos son las solas fuerzas de la
naturaleza. Los destinos sucesivos del alma en las encarnaciones se fijan por la subida o
descenso de los platillos de obras buenas y malas, que son como pesos que adhieren a su autor,
y que la arrastran irresistiblemente arriba o abajo en la escala de los mundos. “todo acto de
pensamiento, palabra o del cuerpo lleva un fruto bueno o malo” dice el código de Manú, XI.
Llega el alma a la inmortalidad, “al cumplir los deberes prescritos sin tener por móvil la
recompensa” (Ibíd.). Con toda la voluntad al obrar de hacer el bien y el mal se concibe como
punto de emanación natural, casi exclusivamente.
La consecución de una gloria eterna en el cielo a fuerza de acumular bondad de acciones era la
primitiva creencia de los brahmanes. Más los ascetas dijeron en un segundo periodo que era una
ilusión creer que solamente con buenas obras se consigue la felicidad del destino; que se puede
ir a la gloria con tales méritos, pero pronto estos se acaban, como aceite en lámpara, y el alma se
halla otra vez en la peregrinación. El único medio de librarse definitivamente de esta es llegar a
la convicción plena de que se es Brahma (yo soy Brahma): entonces se han roto los lazos que
unían a la ilusión de personal inmortalidad y el alma se hace parte del supremo ser. Una vida
mortificada, la carencia de todo deseo, una pacífica, y en lo posible ejercitada concentración que
produzca éxtasis, consiguen el efecto del dualismo personal de yo y el Brahma. Profesase
también en el brahmanismo la creencia en la existencia del Naraca, o infierno, donde muy
perversos serán atormentados de horrible manera durante 500 años de Brahma; un día de
Brahma es una serie 86400000 siglos.
El texto filosófico de los antiguos brahmanes era el Mimansa, que se dividía en una arte teórica,
el brahmaminansa, o Vedanta, cuyo sistema filosófico tiene por autor por autor a Vyasa; y una
parte eminentemente ritual, el karmaminanza, cuyo autor es Djaimini. La base fundamental del
sistema Vedanta es la negación del carácter de ciencia al conocimiento físico experimental y a
la exclusiva concesión del mismo a la metafísica del Vedanta que versa acerca de los seres
verdaderos, que por otra parte solo de manera negativa pueden ser determinados.