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EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA

El caballero de la armadura oxidada es una novela del escritor estadounidense Robert Fisher o
como es conocido “Bod Fisher”, Es una obra superventas del que se han vendido más de un
millón de copias en todo el mundo, y ha tenido un gran impacto tanto en niños como en personas
mayores. El libro refleja el proceso de cambio de un humano que no expresa sus sentimientos.
Trata sobre la superación personal, muy interesante que nos sirve de apoyo. Da mensajes muy
claros y muy útiles para nuestra vida diaria y ayudar a analizar el comportamiento de cada quien
como persona. Cuenta la historia de un caballero que quedó atrapado bajo el esplendor de una
armadura , y como esta con el tiempo fue perdiendo el brillo y se tornó vieja y oxidada y cuando
quiso deshacerse de ella , estaba tan arraigada que era casi imposible quitársela y gracias a esto
fue perdiendo el cariño de las personas que más amaba , así como también nos hace ver cómo es
que el caballero nos hace ver cómo es que el caballero logra quitarse su armadura y vencer todos
los obstáculos que encuentra en su camino con la ayuda del mago merlín y algunos interesantes
animales. Consta de siete (7) capítulos en los que el caballero va en busca de poder feliz, son
como una serie de escalones cada capítulo; así mismo, además, como se dijo anteriormente va
dirigido para cualquier tipo de público, en especial a esas personas que creen que tienen todo
por perdido.

Este libro es una interpretación que trata de poner de relieve las enseñanzas que se derivan de la
obra "El Caballero de la Armadura Oxidada". Tiene como finalidad la consecución de los
siguientes objetivos:

 Contribuir a un mayor autoconocimiento, al relacionar los aspectos del viaje


autotransformador del Caballero con el proceso psicoterapéutico de la psicología y con la
manera de ser en el mundo.
 Comprender los símbolos de transformación que aparecen en este libro y estimular y
redescubrir el mundo simbólico fuera y dentro de nosotros mismos.
 Tomar conciencia de su propia armadura y de cómo liberarse de ella.

Este libro cuenta una historia que hace muchísimo tiempo atrás existió un caballero bueno,
generoso, y amoroso; luchaba contra poderosos dragones y rescataba damiselas. Él era muy
famoso por su armadura, y reflejaba rayos muy brillantes. Pero a pesar de eso, la armadura le
impedía darse cuenta de las cosas que sucedían a su alrededor. Tenía una esposa llamada Julieta
pero a pesar de cómo le demostraba su amor y cariño el caballero no le ponía mucha atención;
también tenía un hijo llamado Cristóbal, pero su hijo ya ni sabía cómo era su padre en realidad y
ellos dos (su esposa y su hijo) les molestaba la armadura porque nunca se la quitaba. Un día al
volver a casa. Julieta le dijo que si no era capaz de quitarse la armadura y dejar de ir a todas las
batallas, en lugar de ponerle atención a su familia, se marcharía de su lado para siempre. Otras
veces se hacia el dormitorio pero esta vez sí lo tomo enserio, y cuando intentó quitarse la
armadura no pudo. Al comprobar esto fue rápidamente con el herradero y a pesar de los
esfuerzos de este, le fue imposible quitársela al caballero. Durante tanto tiempo la había llevado
sin darle importancia a nada más que ya formaba parte de él. Por ello decidió irse en busca de
alguien que pudiera ayudarle a quitarse su pesada armadura.

Triste abandono su hogar y fue a despedirse del rey, cuando llego al palacio solo encontró al
bufón que fue el quien le informó que el rey se había marchado a una cruza y le aconsejo que la
única persona que podía ayudarle era el mago Merlín. El caballero se fue dudoso, se encamino
con su caballo hacia el bosque donde anduvo sin encontrar al mago durante mucho tiempo. Pero
finalmente cuando se encontraba muy cansado, apareció frente al rodeado de animales. Merlín y
sus amigos se encargaron de alimentar al caballero para que recuperara fuerzas. Pasaron los días
y conoció a una simpática ardilla que lo impresiono con sus sabios consejos y también a una
astuta paloma la cual aconsejaba a Merlín y autorizada por el caballero hizo llegar una nota a
manos de Cristóbal para comprobar si este conocía realmente a su padre.

Después de unos días la paloma regreso con la nota impaciente la agarró y cuando la vi se quedó
sin palabras y comenzó a llorar desesperado. La carta estaba en blanco, su propio hijo no había
podido dar respuestas ya que no lo conocía lo suficiente. Al despertar merlín le dijo al caballero
que se tenía que ir naturalmente, no podía volver a casa ya que Julieta y Cristóbal no lo querían
con la armadura puesta. Se dio cuenta en ese mismo momento de que ya no recordaba las
sensaciones del exterior por que se había acostumbrado a llevar la armadura puesta. Entendió
que debía quitarse la armadura por sí mismo. Merlín le explico que podía seguir dos caminos,
uno como el que le había seguido hasta ahora, u otro más complicado con el cual conseguía
quitársela armadura. Este camino era el sendero de la verdad. Debía seguir sin su espada y sin su
caballo únicamente con la compañía de la ardilla y la paloma, le explico que camino hacia el
final de la empinada cima de la montaña encontraría tres castillos; el de la solead del
conocimiento y el de la osadía. Se puso en marcha y a la mañana siguiente comprobó que se le
había caído una parte de la visera, la ardilla le explico que las lágrimas que derramó por su hijo
había oxidado la armadura; el dolor que sintió fue tan profundo que la armadura no pudo
protegerlo. Esto le dio fuerzas y continuó su camino. Después de caminar un tiempo se encontró
con el primer castillo, allí impresionado vio al rey y este le explico que la única salida debía
sacarla de su interior. El rey se marchó y el caballero estando allí en una soledad tan profunda se
dio cuenta de la soledad que había sentido su mujer durante mucho tiempo, empezó a llorar y a
preguntarse y una otra vez porque cada vez eran más pequeñas las habitaciones, una voz
respondió a su pregunta y se identificó con su “yo verdadero”. Para no hacerse líos quedaron en
que partir de entonces le llamaría “Sam”. Poco a poco s ele fueron cerrando los ojos y cuando se
despertó se encontró a fuera, al otro lado del castillo. Entusiasmado vio que le faltaba Yelmo,
volvió a llorar dentro del castillo; la armadura se oxido, ya que el tiempo pasaba muy deprisa
aunque el apenas se daba cuenta.
Así mismo se dirigió al segundo castillo, en este si podía entrar con sus compañeras de viajes. El
castillo estaba a oscuras y a medida que iba descifrando las inscripciones había más claridad,
poco a poco el caballero se daba cuenta de todo el tiempo que había perdido encerrado en esa
armadura y que había necesitado más a las personas de lo que la había amado. Allí vio su
verdadera imagen en un espejo, comprendió, que él era bueno, generoso y que no tenía que
demostrárselo a nadie. Sam le ayudo a comprender que la ambición es positiva si es pura de
corazón cuando con ella no se tiene que probar nada ni superar a nadie, sino cuando se puede
ayudar a los demás y sus lágrimas de nuevo consiguieron oxidar la parte de la armadura que
cubría sus brazos y sus piernas.

Ya por fin llegaron al último castillo. Al intentar atravesar el puente se toparon con un gran
dragón que desprendía grandes llamaradas. El caballero no sabía que hacer sin su espada, intento
llamar otra a vez a Merlín, pero este no acudió a su llamada. El dragón se defendió como el
“Dragón del miedo y de la duda”. La ardilla explico al caballero que la única forma de vencer al
dragón no era real conseguir destruirlo. Después de un momento de reflexión el caballero se
armó de valor y consiguió a ser frente al dragón, el cual se fue haciendo cada vez más y más
pequeño hasta que desapareció; y con el también desapareció el castillo. Finalmente el caballero
llego poco a poco a la cima de la montaña pero se encontró una inscripción que bloqueaba el
camino. Aunque estaba cansado, intentó descifrarla y llego a la conclusión de lo que quería hacer
era soltarse y dejarse llevar por lo desconocido, como no estaba muy convencido, Sam le dio las
palabras de apoyo necesarias para arriesgarse y haciendo caso a su propio “yo” se tiró al vacío,
pero en lugar de caer hacia abajo iba hacia arriba. De repente, cayó sobre la cima de la montaña
y comprendió la inscripción; en la caída había soltado todo aquello que había tenido y pensado y
no lo podía ser feliz. Sus lágrimas de alegrías terminaron de oxidar la parte de la armadura que le
quedaba puesta sobre su cuerpo. Se dio cuenta que una luz había en su interior y afloraba hacia el
exterior, una luz mucho más brillante que la que le daba su pesada armadura por ello el
caballero comprendió ese espacio desconocido y consiguió por fin parte de él.

El Caballero pensaba que era bueno, generoso y amoroso. Por mucho que así pensara, sus actos
no mostraban tales cualidades positivas. Una virtud que necesita demostrarse no es virtud. En
realidad no se estimaba ni tenía confianza en sí mismo, sino que, por el contrario, tenía
reacciones de sobrevaloración para compensar sus carencias.

Luchaba contra sus enemigos que eran lo contrario a él: malos, mezquinos y odiosos. Cuando en
el asunto de la caballería había crisis, rescataba damiselas en apuros prisioneras de los dragones a
los que mataba. Las liberaba sin importarle si ellas querían o no. Algunas le quedaban
agradecidas, pero otras se mostraban furiosas, aunque a él no le importaba.

Liberaba a los demás de sus enemigos, que eran malvados, pero no se enfrentaba con la parte
negativa que habitaba en él, su yo falso, simbolizado en el dragón. Pero, si no luchaba por
conocerse, tampoco podía rescatar a su Yo verdadero, cautivo de su dragón interior. Tan
prisionero estaba su Yo verdadero que el Caballero no tenía conocimiento de su existencia.
El Caballero se había hecho famoso porque su armadura producía unos rayos de luz tan brillantes
que la gente la confundía con el sol, creyendo que salía por el norte y se ponía en el este.

La armadura se puede simbolizar de varias formas. Se manifiesta en el plano físico, en el


psicológico, emocional, energético y en lo espiritual. Representa todo lo falso de sí mismo. El
brillo representa la vanagloria, la fama, el prestigio, la presunción y el orgullo con los que el
Caballero hipnotizaba y confundía a la gente. Cuanto más brillo tenía su máscara, más
inautenticidad establecía entre él y los demás.

Partía con frecuencia a las batallas y era tal su entusiasmo que, a veces, iba hacia varias
direcciones a la vez, lo que significa hacer muchas cosas y tener la mente ocupada en veinte
asuntos al mismo tiempo.

Tanto se enamoró del brillo de su armadura que hasta dormía con ella. El mito de Narciso es
enamoramiento y culto a sí mismo, falso altruismo, aislamiento e incomunicación. Se ponía la
armadura para protegerse de quien creía ser y un buen día se quedó atrapado sin poder salir de
ella.

Como se dijo anteriormente, tenía una mujer bastante tolerante, Julieta, que poseía muchas
virtudes, entre ellas la de escribir bellos poemas. También tenía un hijo, llamado Cristóbal, de
cabellos dorados al que pensaba convertir en un valiente caballero como él cuando fuera mayor.

Julieta representa el alter ego: el lado femenino, la ternura, el ánima, la voz de la conciencia y, en
cierto modo, el recuerdo del Yo verdadero. El hijo de cabellos dorados sería el  recuerdo de lo
auténtico que había en él antes de ocultarse detrás de la armadura.

El Caballero apenas mantenía relación con ellos. Alguna vez Cristóbal preguntaba a su madre
por el aspecto que tenía su padre, pero solo podía contemplar un retrato del Caballero que había
sobre la chimenea, como recordatorio de la imagen original sin armadura.

Julieta estaba insatisfecha de la relación que tenía con su marido y de los problemas que le
ocasionaba la armadura, como el dormir mal por culpa del ruido que producía, pues él no se la
quitaba ni para dormir, lo cual no contribuía a mantener una unión en la familia y se supone que
no cumplía la función conyugal con su esposa.

La primera vez que Julieta se enfrentó a su marido fue para decirle que amaba más a su armadura
que a ella, lo que significa que el único amor del Caballero era su yo falso y no su Yo verdadero.
A Julieta le había demostrado su amor rescatándola de las garras del dragón e instalándola en un
elegante castillo. Sin embargo, su Yo verdadero estaba aún prisionero de la importancia personal
que consumía la mayor parte de su energía. Sólo había amado la idea de rescatarla pero no se
había responsabilizado de las consecuencias que ello traía. Instalado en un idealismo, su mente
se había alejado de su corazón y, por mucho que insistiera en querer demostrarle amor a Julieta,
su cuerpo era incapaz de abrazar con ternura y en una ocasión casi le rompe las costillas al
abrazarla con su fría y rígida armadura. Así es cómo se manifestaba el yo falso en él.

Lejos de ser un libro o una novela, para mí fue una entretenida lectura en la que descubrí como al
igual que el caballero nosotros estamos encerrados en una armadura por miedo, coraje o
desinterés a alas cosas y las demás personas en nuestro vivir diario. Si bien es cierto hoy en día
es muy común ver familias en las que los padres trabajan todo el día y realmente no nos conocen
como dicen hacerlo.

Mucha veces no nos ha pasado que tenemos una meta o deseamos algo y en el camino o en la
búsqueda nos cansamos y nos perdemos , pero cuando digo “perdemos” trato de decir, que
perdemos la orientación al grado de no saber qué es lo mejor o no saber hacia dónde ir, es ahí
cuando estamos tan fatigado que decidimos abandonarlo sin saber que justo cuando ya no
podemos mas es cuando estamos por lograrlo como el caballero que ya estaba perdido en el
bosque cansado y casi agonizando, fue entonces que encontró al mago Merlín.

Cotidianamente, existen personas que resultan ser como el mago merlín , que nos ayuda para
salir hacia adelante y aun así para salir de nuestra armadura , solo basta que nosotros estemos
dispuesto a quitarnos armaduras, máscaras y caretas para ser feliz nosotros mismo y aun así
hacer feliz a los demás.

Una de las frases que dijo el mago Merlín cuando le dio para beber de una copa al caballero y le
dice “la vida es amarga al principio con el tiempo se va tornando más amena hasta que uno llega
a disfrutarla a flor de piel”, la frase anteriormente dicha, tiende a decir la verdad, ya que vemos
que todo al comienzo es de tiniebla y oscuridad y ha mediado que vallamos avanzando,
lograremos ver la luz y disfrutarla como “niño con juguete nuevo”.

Todo contamos con un Sam al que no muy comúnmente escuchamos, es esa voz o pensamiento
que nos viene cuando estamos a punto de hacer o decir algo muchos lo llamamos duda o
conciencia , también contamos con una rebeca y una radilla que aunque suene curioso, son las
personas de nuestro alrededor que nos ayudan en nuestro día a día.

Así mismo, siempre existirá un dragón del miedo que estará para atacarnos, pero todos tenemos
la capacidad de hacer que este dragón se haga más pequeño y débil cada vez, y tal vez en la vida
real no sea un gran dragón en persona el que nos acosa, pero existen miles de maneras que
asemejan a dicho dragón o bestia que nos atemoriza, pero cuando estemos listo para luchar
contra el con toda valentía y voluntad, será hasta cuando desaparecerá.

Cuando el caballero estaba por llegar a la cima de la verdad, una roca le dijo “aunque este
universo poseo, nada poseo, pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo
desconocido”. Esta frase es muy sabia y verdadera porque a cuanto de nosotros no nos ha pasado
que vivimos muy unido y/o aferrado a nuestro mundo que nos parece perfecto sin saber que ahí
afuera hay miles de cosas de las que podemos disfrutar más sin embargo nosotros preferimos lo
ya conocido.

Esta historia se desarrolla en un ambiente muy típico como es el de castillos, doncellas y


dragones, cuando los caballeros iban a cruzadas y demás. El contexto es muy típico pero la
historia es muy original.

Desgraciadamente vivimos en una sociedad donde la apariencia resulta lo más importante, donde
nos dedicamos a formar una imagen falsa (armadura) de nosotros mismos que sea agradable a los
demás, que permita que todos nos acepten y nos vean como algo grande, como buenos,
generosos y amorosos; levantamos a nuestro alrededor una barrera que nos lleva a no ser
auténticos, a desconocernos por completo y que hace que aún nosotros creamos en la imagen que
presentamos a los demás, lo que nos impide conocernos realmente y valorarnos tal cual somos,
personas únicas y extraordinarias, como lo dice el libro, personas hermosas, inocentes y
perfectas, ese es nuestro potencial.

Debemos de tomar la decisión de quitarnos la armadura como lo hizo el Caballero, deshacernos


de nuestros propios frenos, de nuestros miedos a enfrentarnos a la realidad; caminar por el
sendero de la verdad para lograr encontrarnos a nosotros mismos, conocernos, amarnos y de ese
modo poder amar a los demás, pues aunque muchas veces nos neguemos a aceptarlo, todos
necesitamos de otros para crecer como personas y salir de la oscuridad en la que vivimos,
debemos permitir que nos ayuden y ayudar nosotros.

Al traer puesta la armadura nos olvidamos de ello, nos volvemos totalmente insensibles a lo que
sucede a nuestro alrededor, al grado tal que ya ni siquiera recordamos cómo se sienten las cosas
y no diferenciamos el bien del mal.

El quitarse la armadura le corresponde a cada uno, no es un trabajo fácil, requiere mucha fuerza
de voluntad y un trabajo interno constante para lograr ser auténticos, para enfrentar y vencer por
fin a nuestro dragón con osadía, voluntad y conocimiento.

Una parte del libro que me llamó mucho la atención y es cuando el Caballero encuentra a Merlín
y éste le dice que ha estado perdido toda su vida y el Caballero se enoja y con gusto se iría, pero
es tal su debilidad que le es imposible y Merlín sabiamente le dice que una persona no puede
correr y aprender al mismo tiempo; esta parte me hace recapacitar en el hecho de que vivimos
aceleradamente y no nos damos tiempo de parar a reflexionar, a conocernos, nos olvidamos de
cuidarnos, de darnos tiempo a nosotros mismos.

El libro nos  deja una gran enseñanza y es la del autoconocimiento ya que si no nos conocemos
nosotros mismos no podremos interactuar con las demás personas.  Debemos tratar de ser la
misma persona siempre y no utilizar falsas mascaras. Cuando aprendamos a aceptar en lugar de
esperar tendremos menos decepciones.
No solo se nos cuenta una bonita historia de un caballero, castillos, dragones y doncellas, sino
que también nos lleva a hacer una reflexión sobre los distintos valores de la vida. Las cosas que
de verdad importan en esta vida y lo que hacemos para escudarnos de la realidad que no nos
gusta, y no pensamos en las consecuencias de lo que hacemos; esto fue lo que le ocurrió al
caballero. Su realidad era su armadura y su mundo de castillos, doncellas y dragones que le
evadían de la verdadera realidad poniéndose su armadura. El caballero, matando dragones y
salvando doncellas quería mostrar a la gente que era una caballero bueno, generoso y amoroso;
sin preocuparse por sus seres queridos, siendo egoísta. Esto pasa mucho en la vida real, sola nos
importa que los demás tengan una buena impresión de nosotros sin pensar en lo que tengamos
que hacer para conseguir nuestro objetivo.

En el libro el autor cita al mago Merlín que ayuda al caballero, este apartado nos dice que aunque
no lo creamos siempre hay algún momento en el que nos hace falta alguien para que nos ayude.

Este libro consta de una amena lectura de superación personal que aunque parezca un libro
infantil con dibujos, magos y dragones es una gran lectura que nos invita a darnos cuenta de que
tan oxidada esta nuestra armadura y sobretodo que tan dispuestos estamos a quitárnosla cuantas
cosas hay que aprender, cuantas otras que hacer y cuantos muros hay que vencer para al final
encontrar nuestra felicidad, nuestra plenitud. sin embargo aun a pesar de que nosotros todo este
tiempo no nos hemos querido quitar nuestra armadura ellos están ahí algunas veces cansados de
nosotros pero al final por amor está ahí como Julieta y Cristóbal.

en este tema es que a muchas personas les pasa lo mismo que lo que le sucedió al caballero y este
ejemplar junto con su autor trata de apoyarnos  y enseñarnos con un buen sentido del humor, que
debemos liberarnos de las barreras o de las cadenas que nos impiden amarnos y conocernos a
nosotros mismos para poder ser capaces de dar y recibir amor en abundancia y conocernos
realmente en  sí mismo, porque si nosotros no nos amamos no podemos amar a alguien más;
también que no siempre tenemos que guiarnos por los que los demás piensen sobre nosotros y
que debemos ser independientes, pero las personas que más amamos y nos aman, siempre estarán
junto a nosotros para ayudarnos  en las buenas y en las malas y estar con ellos de igual forma
para brindarle todo nuestro apoyo y nuestro amor; además Este libro nos enseña, con sutil
sentido de la ayuda mutua,

Me ha parecido un libro interesante y fácil de leer, pero lo que más me ha gustado es que te hace
pensar sobre tu propia vida y sobre cómo la estás viviendo.

Hay un momento en el cuento en el que el caballero ve muchos de los fallos que ha cometido y
se da cuenta de que ha desaprovechado toda su vida, pero enseguida le dicen que nunca es tarde
para arreglar lo que has hecho mal.

Esto a mí me ha hecho pensar porque quizá yo también estoy cometiendo fallos pensando que es
lo más normal y luego me doy cuenta al de mucho tiempo que lo he estado haciendo todo mal y
podría significar que mi vida
REFERENCIAS:

http://www.ejemplode.com/41-literatura/1451-
resumen_el_caballero_de_la_armadura_oxidada.html

http://es.scribd.com/doc/49573103/ENSAYO-EL-CABALLERO-DE-LA-ARMADURA-
OXIDADA#

http://es.wikipedia.org/wiki/El_caballero_de_la_armadura_oxidada

http://www.psicoterapiatranspersonal.es/Las%20Ensenanzas%20del%20Caballero%20de%20la
%20Armadura%20Oxidada.htm

http://talcomonunca lofue.blogspot.com

[RECUPERADO, MAYO 2015]

POR: DANIEL ANDRES ESCORCIA OROZCO

CÓDIGO: 201511263214

INGENIERIA DE SISTEMAS 1A