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Stee Hernández

Filosofía contemporánea
Maestría en filosofía

La filosofía siempre ha sido filosofía de la vida: una breve aproximación a Roberto


Esposito

En su capítulo La diferencia italiana, Roberto Esposito expone algunos criterios que


definen la filosofía italiana con respecto a la filosofía europea (sobre todo alemana y
francesa). El estructura su discertación en tres momentos: italian theory; la geofilosofía
italiana; y la Otra modernidad.
Con respecto al primer momento, italian theory, Esposito muestra que la filosofía
contemporánea, ya sea en su vertiente analítica, hermenéutica o deconstructiva, presupone
el giro lingüístico. La filosofía contemporánea, en sus diversas tradiciones, está encerrada
en el giro lingüístico. Si la filosofía bascula en este giro, su consecuencia es su
imposibilidad misma. El éxito de la filosofía contemporánea ha estado en mostrar su
imposibilidad o fracaso. El fracaso está precisamente porque la filosofía no puede capturar
un exterior que el lenguaje no puede aprehender. La filosofía contemporánea se ha
encargado de mostrar que el lenguaje es mera imposibilidad de aprehender lo “exterior”.
Por el contrario, para Esposito, la italian theory ha mirado al exterior e intenta no bascular
en ese giro lingüístico, pues la filosofía italiana, de una manera u otra, se ha percatado que
el lenguaje está soportado por la vida, la historia y la política.
Con respecto al segundo momento, la geofilosofía italiana, Esposito muestra que la
filosofía italiana se mueve en la dialéctica de territorialización- desterritorialización
planteada por Deleuze. La filosofía italiana, por circunstancias históricas muy concretas, no
es una filosofía que empate con la constitución de un Estado-Nación ni está articulada
desde un centro; por el contrario, la geofilosofía italiana es una filosofía que se “articula”
desde lo pre-estatal. Incluso, es una filosofía contestaría del Estado y, por consecuencia, de
todo orden y de todo centro. Ese rasgo ha hecho que la filosofía italiana, pese a que esté
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anclada a una “tierra”, vaya más allá de ella, porque es una filosofía que se consolida desde
la desarticulación; a diferencia, por ejemplo, de la filosofía alemana que, a veces, se
convierte en filosofía nacionalista.
Con respecto al tercer momento, Otra modernidad, Esposito nombra tres características
que han definido también la filosofía italiana: la inmanetización del antagonismo, la
historización de lo no histórico y la mundanización del sujeto. Estos tres aspectos le ayudan
a sostener a Esposito que la filosofía italiana siempre ha sido un intento por ser una
filosofía sobre la vida. Esta filosofía se encarga de mostrar las relaciones y tensiones entre
la vida, la historia y la política.
La propuesta de Esposito enseña el potencial que tiene la filosofía italiana para otras
tradiciones filosóficas: (1) un pensamiento que no tenga miedo de quedarse encerrado en sí
mismo y apunte al exterior; (2) una filosofía que se consolida desde la desarticulación y sin
un centro y (3) una filosofía como filosofía de la vida que siempre teje relaciones entre la
historia, la política y el lenguaje. Estos registros de la filosofía italiana han repercutido, en
parte, a configurar una nueva grámatica para pensar lo político: la cuestión de la
inmanentización del conflicto ha sido clave para describir las trayectorias, por ejemplo, de
los movimientos sociales. En suma, la filosofía italiana pone sobre la mesa explícitamente
un plano de inmanencia y todo lo que ello implica frente a un plano de trascendencia, en el
cual la mayoría de las tradiciones filosóficas occidentales han estado acostumbradas a
consolidarse.
Referencias
Esposito, Roberto. “La diferencia italiana” en Pensamiento viviente. Origen y actualidad
de la filosofía italiana (Buenos Aires: Amorrortú, 2015).
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