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Theory of Texts and Discourse Typology

This article presents part of the theoretical framework El artículo presenta una parte del marco teórico de la
of the research work entitled “Writing, Knowledge, investigación “Escritura, conocimiento y tecnocultura
and Technoculture”, carried out in 2003 – 2004. The en la Universidad”, realizada entre los años 2003 y 2004.
purpose of the aforementioned research was to diag- El estudio tuvo como propósito realizar un diagnóstico
nose the capacity of first year undergraduate students sobre las condiciones en que se encontraban los estu-
at Universidad del Valle vis-à-vis reading, writing, diantes de primer año de la Universidad del Valle, en
and the use of communications and information relación con la lectura, la escritura y el uso de dispositi-
technological devices. Part of the methodology was to vos tecnológicos de comunicación e información. Como
devise a survey, and a reading and writing test. The parte de la metodología se diseñaron una encuesta y
results were then analyzed independently after col- una prueba de lectura y de escritura. Los resultados de
lating these with some of the survey’s variables. This esta últimas se analizaron de manera independiente y
article presents a typology of the discourses, from a a partir de un cruce con algunas de las variables de la
social communications point of view, in which the encuesta. En este artículo se expone una tipología de
methodological proposal is supported as part of a los discursos, desde la comunicación social, en la que
conceptual basis when designing and analyzing the se sustenta la propuesta metodológica, como parte de
implemented tests. la fundamentación conceptual para el diseño y análisis
de las pruebas aplicadas.

Keywords: Discursive typology, discourse, explanatory Palabras Clave: Tipología discursiva, discurso, textos
texts, argumentative texts. expositivos, textos argumentativos.
Submission date: March 9th, 2008 Recibido: Marzo 9 de 2008
Acceptance date: May 20th, 2008 Aceptado: Mayo 20 de 2008

Origen del artículo


El artículo presenta una parte del marco teórico de la investigación “Escritura, conocimiento y tecnocultura
en la Universidad”, realizada entre 2003 y 2004 en la Universidad del Valle. Proyecto que contó con el auspicio
de Colciencias y la Universidad del Valle y en el que participaron los profesores Giovanna Carvajal, Griselda
Gómez, Carlos Patiño y Alejandro Ulloa, de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle. La
elaboración de este artículo, que corresponde al quinto capítulo de un libro en proceso de elaboración, estuvo a
cargo de los profesores Giovanna Carvajal y Alejandro Ulloa, integrantes del grupo de investigación Escritura,
Tecnología y Cultura.

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios*

Teoría del texto


y tipología discursiva

E
n el presente artículo exponemos parte del Tanto la prueba de lectura como la de escritura
marco teórico de la investigación Escritura, se basaron en un ensayo del escritor colombiano
conocimiento y tecnocultura en la Universi- Héctor Abad Faciolince, titulado “Eutanasia”
dad, realizada entre 2003 y 2004 en la Uni- (2002, pp. 108-110). Dicho texto corresponde a
versidad del Valle.1 El estudio tuvo como propósito una modalidad textual del discurso expositivo-
realizar un diagnóstico sobre las condiciones en que argumentativo, en los términos en que se define en
se encontraban los estudiantes del primer año en el presente artículo. Se trata de un ensayo breve en
relación con la lectura, la escritura y el uso de disposi- el que se plantea un punto de vista sobre un tema y
tivos tecnológicos de comunicación e información, en se argumenta en torno a este (véase el Anexo). La
cuanto mediaciones de los conocimientos científicos, selección se hizo teniendo en cuenta que los cono-
tecnológicos y humanísticos, con los cuales se desa- cimientos académicos en el ámbito universitario se
rrolla la formación profesional universitaria. producen y se reproducen bajo distintas modalida-
Como parte de la metodología,2 diseñamos des del discurso expositivo-argumentativo (ensayos,
una encuesta en la que se indagaba por el origen libros y artículos científicos, manuales pedagógicos,
social de los estudiantes; sus prácticas escolares de informes, reseñas, monografías y tesis de grado).
lectura y escritura, tanto en el bachillerato como A continuación presentamos la tipología de los
en la universidad; las formas de procesamiento del discursos en la que se sustenta nuestra propuesta
conocimiento a partir del texto escrito, y la relación metodológica, como parte de la fundamentación
de los alumnos con las nuevas tecnologías de la conceptual para el diseño y el análisis de las prue-
información y la comunicación dentro del contexto bas de lectura y escritura.
de su formación académica universitaria.
También se diseñaron y aplicaron una prueba Texto y discurso
de lectura y otra de escritura, cuyos resultados se
analizaron de manera independiente y a partir Es pertinente aclarar la diferencia conceptual
de un cruce con algunas de las variables de la entre texto y discurso, que en el sentido común
encuesta. En este artículo desarrollamos algunas se igualan o tienden a confundirse en uno solo.
de las categorías conceptuales asociadas con el Adoptamos el planteamiento del semiólogo Eliseo
diseño y el análisis de las pruebas aplicadas3. Verón cuando dice:

* Giovanna Carvajal Barrios: Colombiana. Comunicadora Social, Licenciada en Música, Magister en Comunicación y
Diseño Cultural. Profesora asistente y directora del programa Académico de Comunicación Social de la Universidad del
Valle. Integrante del grupo de investigación “Escritura, tecnología y cultura” de la misma universidad. Correo electrónico:
giovanacarv@hotmail.com
*A lejandro Ulloa Sanmiguel: Colombiano. Licenciado en Literatura, Magíster en Lingüística y en Antropología. Profesor
Titular y director de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad del Valle. Director del grupo de investigación
“Escritura, tecnología y cultura” de la misma universidad. Correo electrónico: ausa52@hotmail.com

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… el texto es una noción preteórica que designa Así permaneció hasta el siglo xix, cuando tendió
esos objetos empíricos que llamamos textos en gene- a desaparecer como disciplina obligatoria en la
ral. Esos textos son susceptibles de una multiplicidad enseñanza, al entrar el siglo xx.
de análisis diferentes y de modos de aproximación. Después de la Segunda Guerra Mundial hay
El punto de vista discursivo es una manera especial un renacimiento de la retórica, pero desde otras
de abordar un texto y no la única posible. Desde este perspectivas, sobre todo a partir de la obra de
punto de vista, el discurso es un objeto construido a Perelman, dirigida al estudio de la argumentación.
partir de los textos; no es un objeto empírico sino un En efecto, sus obras Retórica y filosofía (1952) y Tra-
objeto construido mediante una cierta manipulación tado de la argumentación: la nueva retórica (1958)
de los textos que realmente existen en la sociedad. —ambos en colaboración con Lucie Olcbrechts-
(Verón entrevistado por Ulloa, 1984, p. 139) Tyteca— se consideran pioneras en esta etapa de
la retórica, al lado de la obra de Toulmin (The Uses
La tipología discursiva que aquí presentamos of Argument, 1958).
parte de esa diferenciación entre texto y discurso.
Este último, como categoría analítica, tiene una
existencia teórica (es una construcción conceptual),
mientras el texto tiene una existencia empírica (es 1. La investigación fue realizada, con el auspicio de Col-
una unidad de comunicación oral o escrita) que ciencias y de la Universidad del Valle, por los profeso-
res Giovanna Carvajal, Griselda Gómez, Carlos Patiño y
podemos fragmentar y subdividir en unidades Alejandro Ulloa, de la Escuela de Comunicación Social
menores. El discurso abarca distintas modalidades de la Universidad del Valle. El estudio se llevó a cabo
textuales que permiten agrupar textos particulares en la Universidad del Valle, con un grupo de 259 estu-
diantes de todos los programas académicos (jornadas
y concretos. En este sentido, la noción de modali- diurna y nocturna). La elaboración de este artículo, que
dades textuales es también una categoría analítica corresponde al quinto capítulo de un libro en proceso de
que hace parte de nuestra conceptualización. elaboración, estuvo a cargo de los profesores Giovanna
Carvajal y Alejandro Ulloa, integrantes del grupo de in-
vestigación Escritura, Tecnología y Cultura.
Hacia una tipología de los discursos 2. La investigación, que se propuso como un estudio de
carácter exploratorio, tuvo los siguientes objetivos: (1)
describir las prácticas de lectura y escritura que realiza-
El interés por una clasificación de los discursos ban los estudiantes de segundo semestre en la Univer-
proviene de la retórica clásica, a partir de Aristó- sidad del Valle, sujetos de la investigación, antes de su
teles, quien sólo estudiaba: ingreso y después de este. (2) Analizar la relación de los
estudiantes de segundo semestre de la Universidad del
Valle con la televisión y el computador, como dispositi-
Tres tipos de discurso, definidos por las vos tecnológicos para el procesamiento y apropiación de
circunstancias en que se pronuncian: el discurso conocimientos especializados. (3) Analizar el desempe-
ño de los estudiantes de segundo semestre de la Uni-
deliberativo, que corresponde aproximadamente a
versidad del Valle en la lectura y en la escritura de textos
nuestro discurso político, por lo común dirigido a expositivos-argumentativos, mediante la aplicación de
una asamblea y mediante el cual se aconseja o se una prueba de lectura y escritura.
3. Los resultados de la investigación se exponen en el in-
disuade; el judicial, mediante el cual se acusa o se
forme final presentado a Colciencias y la Universidad del
defiende; el epidíctico, discurso de elogio o de acu- Valle. Un análisis parcial de los resultados de la investi-
sación que analiza los actos de los contemporáneos. gación se publicó en los artículos “La lectura y la escri-
(Ducrot y Todorov, 1981, p. 92) tura de los estudiantes universitarios: una investigación
exploratoria” (Ulloa y Carvajal, 2004) y “Jóvenes, cultura
escrita y tecnocultura” (Ulloa y Carvajal, 2005). De igual
Según Ducrot y Todorov (1981), esta clasifi- manera, se publicó un artículo en el que se presenta
cación fue abandonada con los años y la retórica una parte del marco teórico general de la investigación:
“Cultura escrita, conocimiento y tecnocultura. El marco
se fue orientando hacia el estudio de la literatura teórico de una investigación exploratoria en la Universi-
y la descripción de los tropos o figuras literarias. dad del Valle” (Ulloa y Carvajal, 2006).

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Unos años más tarde, autores como Hamblin lo común en lo diferente, la multiplicidad de textos
(1970), Ducrot (1980, 1983 y 1988), Van Emeren asociados a las prácticas sociales. La relación mecani-
(1986 y 1992), en compañía de Grootendorst, Plantin cista entre prácticas sociales y géneros discursivos, así
(1996) e incluso el mismo Perelman, con su último como se plantea, resulta ineficaz si nos preguntamos
libro El imperio retórico: retórica y argumentación cuántas y cuáles son las prácticas sociales de una
(1977), desarrollaron la teoría de la argumentación. comunidad, para luego identificar, o decidir, cuáles
En el contexto colombiano se destacan los trabajos son los géneros discursivos que existen.
del profesor Adolfo León Gómez, traductor de Al igual que la perspectiva anterior, encon-
El imperio retórico (1997) y autor de Argumentos tramos otras clasificaciones, cuyos parámetros no
y falacias (1993) y Seis lecciones sobre teoría de la son claros o no están suficientemente definidos.
argumentación (2001). Aunque estas obras están cla- Por ejemplo, Maingueneau (2000, citado por
ramente orientadas al análisis de la argumentación Martínez, 2005a), clasifica los géneros a partir de
antes que a una tipología discursiva, son pertinentes “criterios” tan disímiles e incongruentes como:
en la medida en que aportan algunos elementos
de juicio para postular la existencia del discurso … (i) por contenido sentimental: novela
argumentativo junto a otros discursos. romántica; (ii) por organización: relato narrativo,
Para proponer una clasificación de los dis- explicativo, argumentativo; (iii) por periodici-
cursos, debemos partir del reconocimiento de las dad: periódico, prensa escrita; (iv) por tipología
prácticas comunicativas verbales como una mani- comunicacional, es decir, según lo que se hace
festación de las prácticas sociales. Estas últimas con el enunciado: discurso polémico, didáctico,
dan lugar a permanentes demandas de producción prescriptivo, afirmativo; (v) por funciones sociales:
textual, puesto que las relaciones sociales se expre- lúdico (adivinanza), contacto (familiar: condo-
san fundamentalmente en interacciones verbales lencias, cartas postales), religioso (sermón); (vi)
orales o escritas. No obstante, nos distanciamos de por actividades sociales: político, estético, ético;
aquellas perspectivas que plantean una relación (vii) por situaciones de comunicación: epopeya,
mecánica entre prácticas sociales y géneros o editorial, reality shows actuales; (viii) por grandes
tipos discursivos, como si a cada práctica social le actividades sociales: producción de mercancías,
correspondiera un género o tipo de discurso. salud, enseñanza, investigación científica, jurídico,
Desde esta perspectiva mecanicista, se tienden literario; (ix) según el lugar institucional: hospi-
a reproducir acríticamente los postulados de Bajtin, talario (consulta, informe médico, receta); (x) por
que establecen una clasificación espuria entre ideología: socialista, católico, comunista, de derecha,
géneros primarios (el relato oral y la conversación de izquierda. (2005a, p. 10)
cotidiana) y secundarios (literario, pedagógico,
científico, periodístico o jurídico), como géneros Esta “clasificación” de los géneros resulta muy
supuestamente más elaborados, aunque desde esa problemática, porque los criterios de que parte son
perspectiva se admite también que en el habla
existan distintos grados de elaboración.4
Por esta razón nos apartamos de aquellas 4. Gracias a toda la investigación desarrollada sobre la orali-
categorizaciones que se expresan en términos de dad, la escritura y la cultura escrita, posterior a la obra de
los géneros discursivos, según las cuales “habrá Bajtin, hoy estamos en mejores condiciones teóricas para
entender las diferencias entre habla y escritura. Admitir
tantos géneros discursivos como prácticas sociales estas dos formas universales de comunicación no deter-
existan en una comunidad” (Martínez, 2005b, p. mina que existan géneros independientes para cada una.
59). Este principio tan general, donde todo cabe, Consideramos que una tipología, aunque debe reconocer
las especificidades de lo oral y de lo escrito, debe trascen-
hace prácticamente imposible delimitar una forma derlas para postular una clasificación de los discursos que
de clasificación que permita caracterizar, a partir de se materializa tanto en el habla como en la escritura.

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indefinidos y, por lo tanto, no permiten delimitar híbrido que denominamos discurso expositivo-argu-
los textos que corresponden a cada grupo. Por mentativo, en la medida en que describe, explica y
ser inconsistentes, los criterios enumerados no se analiza, pero también puede argumentar en torno
pueden aplicar sistemáticamente a un conjunto a un punto de vista propuesto. Esta categoría será
amplio de textos que tengan similitudes y diferen- explicada más adelante.
cias. Tampoco queda claro cuáles son los criterios, Para nuestra investigación acogemos la
cuáles los géneros y cuáles los textos que correspon- clasificación general establecida por Van Dijk,
den a cada uno. Es decir, no se hace la distinción considerando, además de los criterios estructural
entre género discursivo y texto; por lo tanto, no se y funcional, un tercer criterio: el propósito comuni-
diferencian las manifestaciones verbales empíricas cativo (Ulloa, 1986). Los criterios que proponemos
de la abstracción conceptual. Antes que una cla- nos sirven para formular un conjunto de tipos
sificación rigurosa, la propuesta de Maingueneau discursivos, en cada uno de los cuales podemos
constituye una enumeración confusa que resulta clasificar las modalidades textuales. Nuestros
poco práctica para el análisis. criterios para una clasificación de los discursos y
las modalidades textuales son:
Criterios para una tipología · El propósito comunicativo: corresponde a la
de los discursos determinación consciente y voluntaria del emisor
con respecto a la producción de sus enunciados.
En las últimas décadas, algunos autores como Van Entendemos que la producción discursiva también
Dijk han postulado unos parámetros a partir de está determinada por la lógica del inconsciente,
los cuales establecer una tipología de los discursos en la que no todo es planificado, predecible ni
desde una perspectiva semiolingüística, producto controlable. No obstante, asumimos que cuando
de una concepción interdisciplinaria del lenguaje alguien enuncia verbalmente (de manera oral o
y la comunicación. Dicha concepción se expresa en escrita), tiene al menos un interés, un deseo o una
sus obras La ciencia del texto (1978) y Estructuras y intención que puede ser la de narrar, argumentar,
funciones del discurso (1980). En ellas propone que describir, explicar, analizar, poetizar, etc., o la
“una clasificación seria de los tipos del discurso debe conjugación de varias de ellas. En la producción
basarse en un conocimiento tanto de las estructuras discursiva estos propósitos coexisten con la lógica
como de las funciones del mismo” (Van Dijk, 1980, del inconsciente; sin embargo, cuando se escribe
p. 115). Es decir, criterios estructurales y criterios de manera canónica, hay un mayor control sobre la
funcionales se pueden utilizar para “establecer dife- orientación del discurso, sus significados, el léxico
rentes tipos de clasificación” o una transclasificación utilizado, las combinaciones sintácticas adoptadas
en la que “el mismo tipo de discurso caerá bajo y su estructura global.
distintas categorías” (Van Dijk, 1980, p. 116). · La estructura discursiva: se refiere a un
Esta propuesta ha sido de difícil elaboración conjunto de operaciones de producción comunes
y el mismo Van Dijk no se compromete con una a las diferentes modalidades dentro de los tipos
tipología particularmente explícita; sin embargo, discursivos. Estas operaciones son procedimientos
en la práctica reconoce al menos tres grandes de elaboración necesarios para construir los textos,
categorías generales —el discurso narrativo, el ya sean poéticos, argumentativos, expositivos o
discurso argumentativo y el discurso poético— narrativos.
sobre las cuales hay un relativo consenso entre · Las propiedades semántico-textuales: dife-
los estudiosos. Otros autores (Ruth, 1989; Slater rencian las modalidades textuales dentro de los
y Graves, 1989; Sánchez Miguel, 1995; Cervera, tipos discursivos. Si la estructura discursiva es lo
1999) admiten, además, el discurso expositivo. En que los textos tienen en común, las propiedades
nuestro caso, postulamos la existencia de un tipo semánticas es lo que los distingue entre sí.

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Los tres criterios cumplen las siguientes con- que lo origina. Así, por ejemplo, para reclamar
diciones de validez: (1) son criterios universales ante una entidad pública o privada se nos exige
que permiten abarcar amplios conjuntos de textos, presentar un escrito como una condición para
clasificados dentro de unos tipos, en cualquier realizar el trámite correspondiente. La elaboración
lengua natural; (2) no son criterios únicamente del texto debe corresponder a la intención de recla-
lingüísticos o textuales, porque remiten a una mar, lo cual supone una descripción del perjuicio
pragmática de la comunicación, que implica, al causado y la solicitud de rectificar o solucionar el
menos, una intencionalidad, un uso y una función, problema.
y (3) son criterios estables, en cuanto no cambian Al admitir que si bien el discurso y la sig-
arbitrariamente según los sujetos, las prácticas nificación son asunto de convenciones y valores
discursivas o las interacciones comunicativas. sociales, puede aceptarse una dimensión del
análisis en la que los propósitos comunicativos,
El propósito comunicativo las motivaciones y las actitudes también están
presentes en la producción de los enunciados. Si
Algunos analistas cuestionan este criterio por se escribe poesía, es porque esta clase de texto nos
sus connotaciones intencionales y aducen que la permite concretar una intención particular, como
significación es más un asunto de convenciones puede ser la de expresar nuestros sentimientos o
sociales que de intenciones individuales. El debate, emociones, lo cual probablemente no lograríamos
que tiene su equivalente en la literatura, en torno con un artículo analítico. Si se escribe un ensayo,
a la pregunta ¿cuál es la intención del autor?, se es porque se tiene el propósito de plantear un
plantea en dos terrenos antagónicos. El primero, punto de vista personal o una tesis en torno a
desde una perspectiva semiótica de inspiración una situación determinada, y aunque ello pueda
psicoanalítica que reconoce la participación del hacerse también a través de un poema o un relato,
inconsciente como algo impredecible, que escapa es probable que en algunos contextos esto no se
al control de la conciencia y que interviene en la considere adecuado. Si se escribe ficción literaria,
producción verbal. Así lo plantea Eliseo Verón: es porque existe el propósito de contar una historia,
“… Conviene guardarse muy bien de caer en una siguiendo los procedimientos de la literatura, aun-
concepción psicologista o instrumental de la pro- que el relato pueda ser tomado como una forma
ducción del sentido. La producción del discurso, de argumentación.
no tiene nada que ver con la intencionalidad de Por otro lado, para efectos de nuestra inves-
un sujeto dispuesto a transmitir un mensaje…” tigación asumimos que los textos expositivos-
(Verón citado por Ulloa, 1986, p. 31). argumentativos que hacen parte del mundo
El segundo es el llamado enfoque comuni- académico se producen a partir de unos propósitos
cativo. Se basa en el presupuesto según el cual y de una cierta intencionalidad de sus autores. Son
el emisor tiene siempre al menos un propósito también el resultado de una escritura controlada
comunicativo, explícito o implícito —preguntar, y una elaboración hasta cierto punto programada.
responder, afirmar, negar, convencer, persuadir, En otras palabras, obedecen a un proceso de
reclamar, advertir, aclarar, agradecer, solicitar o, producción complejo, sujeto a un control y a una
simplemente, establecer un contacto comunica- planificación, en el que se tienen conciencia de los
tivo— que puede o no marcarse en el enunciado. propósitos comunicativos.
Algunas veces se conjugan varios propósitos, sin Antes que proponer tipologías fijas o exclu-
que necesariamente se tenga plena conciencia de yentes, lo que sugerimos —y con ello coincidimos
todos ellos. En algunos contextos, la concreción del con Van Dijk— es una clasificación flexible como
propósito comunicativo en un enunciado particu- una forma de aprehender la multiplicidad de textos
lar está determinada por el tipo de demanda social que hacen parte de la comunicación social. El

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propósito comunicativo es uno de los criterios para (libros, revistas y periódicos). Esta clase de reseña
formular nuestra clasificación discursiva. no sólo describe, sino que enjuicia y evalúa otro
texto frente al cual toma una distancia crítica. Por
La estructura discursiva su función social (emitir un concepto, evaluar y
juzgar positiva o negativamente), la reseña está
Ahora bien, independientemente de los propósitos determinada también por un claro propósito
comunicativos, los tipos discursivos se diferencian comunicativo con la que el reseñador debe ser
también por su estructura, que para nosotros coherente. En otras palabras, se trata de responder
corresponde al sistema de operaciones con que se a dos propósitos fundamentales: la descripción y
construyen los textos dentro de los tipos. Como ya se la evaluación del texto objeto de análisis.
dijo, los tipos discursivos son abstracciones teóricas, La reseña es un texto que depende de otro
modelos hipotéticos para clasificar la diversidad de y esa dependencia queda registrada de diversas
textos socialmente producidos. Los tipos permiten maneras. Ello se debe a la necesidad de marcar
agrupar conjuntos de textos (modalidades tex- explícitamente las referencias al texto reseñado
tuales) con una estructura afín. Las modalidades o a su autor, para diferenciar los enunciados del
textuales se materializan en textos particulares y reseñador de los enunciados del texto reseñado.
se aproximan a lo que en una clasificación común El reseñador debe acudir a la paráfrasis como un
se ha catalogado como géneros. recurso para describir la estructura del texto objeto
Así, la epopeya, la novela, el cuento, la fábula, de evaluación. En la descripción ha de apelar a los
el mito, la crónica y la noticia son modalidades verbos ilocutivos y expresiones afines para aludir al
textuales que tienen rasgos comunes (un narra- autor y sus enunciados (“el autor dice”, “expresa”,
dor, unos personajes, un conflicto, unas acciones “plantea”, “propone”, o expresiones como: “según
realizadas en el tiempo y el espacio, etc.) y que el autor”, “de acuerdo con él”, “para el escritor”…).
permiten identificarlos como relatos dentro del Estos procedimientos de elaboración textual, lo
tipo de discurso narrativo. Por ejemplo, la Ilíada y mismo que el uso de las comillas en las citas lite-
la Odisea son textos particulares y concretos cono- rales, le permiten al lector saber cuándo “habla” el
cidos como epopeyas o relatos épicos; entre tanto, reseñador y cuándo “habla” el texto reseñado5.
Cien años de soledad es un texto conocido como Ahora bien, los procedimientos propios de la
novela, y así sucesivamente. De igual manera, en el reseña también están presentes en otras modali-
caso del discurso expositivo, modalidades textuales dades, como el artículo especializado, el ensayo, la
como el ensayo, la reseña, el artículo o el editorial noticia periodística, incluso en la prosa literaria.
periodístico también tienen rasgos comunes en Por ello consideramos que una determinada
cuanto son operaciones o procedimientos de estructura discursiva no necesariamente corres-
elaboración textual. Ellos son: la definición, la des- ponde a un solo tipo discursivo, pues algunas de
cripción, la clasificación, la inclusión, la seriación, las operaciones descritas como procedimientos de
la generalización, las citas textuales, las referencias elaboración pueden usarse en distinto grado tanto
bibliográficas, las notas de pie de página, entre en un texto narrativo como en uno expositivo. Así,
otros. Lo anterior no implica desconocer que por ejemplo, una operación como la descripción
algunos de ellos pueden aparecer también en los está presente tanto en un poema como en un
textos narrativos. relato o en una argumentación, aunque en cada
Con respecto a la reseña, una modalidad tex-
tual del discurso expositivo-argumentativo, desta-
camos aquella que responde a una demanda social 5. Aquí privilegiamos la reseña de textos escritos, pero sa-
bemos que también se hacen reseñas de cine, de expo-
específica, proveniente del mundo de la ciencia, de siciones artísticas, obras teatrales, producciones musica-
la academia, de las publicaciones especializadas les, cada una con sus especificidades.

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caso cumpla una función distinta en su relación no contradicción y la sustentación razonada, rasgos
con otras operaciones dentro del texto y según la que no se le exigen necesariamente al discurso poé-
función sociocultural de este en una situación de tico. Sin embargo, sabemos que también se puede
comunicación. argumentar por medio de versos y estrofas como,
En conclusión, antes que estructuras discur- lo han hecho muchos poetas y como lo apreciamos
sivas exclusivas de cada tipo, lo que encontramos en canciones de la música popular o en las trovas,
es el relieve puesto en la presencia de ciertas ope- las décimas, las coplas, los dichos y refranes.
raciones sobre otras. Dicho énfasis en el contexto Con respecto al discurso narrativo, por
de la producción textual es el que nos permite ejemplo, la extensión es una propiedad que suele
diferenciar un tipo de otro. admitirse para diferenciar la novela del cuento
Ahora bien, además de la estructura discursiva literario. En estas dos formas de relato, la función
que comparten, las distintas modalidades textuales social es distinta. Desde cierta perspectiva, la
tienen diferencias entre sí, relacionadas con los novela se considera un género mayor, por su grado
procesos de producción, circulación y recepción de de complejidad y los recursos necesarios para su
los textos. Distintos factores determinan caracterís- elaboración. Además del propósito comunicativo,
ticas particulares en cada una de las modalidades la extensión del cuento y de la novela también
textuales. Entre ellos podemos mencionar: las están determinadas por las condiciones en que se
demandas sociales a las que responden los textos, producen, las formas como circulan socialmente
la función social que cumplen en diferentes con- en diversos espacios y en soportes distintos, los
textos, el público al que se dirigen, el medio de modos como se leen… Con la sociedad moderna,
comunicación que los genera o los “vehiculiza”, los el desarrollo de la industria editorial, la producción
circuitos sociales de circulación o el soporte mate- y el mercado de textos literarios se consolida y
rial que los contiene (la tabla de arcilla, el papiro, legitima esa distinción.
la pared, el pasacalle, la valla publicitaria, el papel, Otros relatos como el mito y la noticia también
la pantalla electrónica en sus distintas versiones). hacen parte del tipo de discurso narrativo. Sin
Se trata, en síntesis, de factores de naturaleza embargo, el mito, en su sentido antropológico,
sociocultural que generan, a nuestro juicio, un se distingue no sólo por su origen y su carácter
sistema de propiedades semántico-textuales que oral, sino por la función social que cumple en
distinguen las modalidades textuales dentro de la comunidad donde existe. A diferencia del
los tipos discursivos. relato noticioso, que responde a una demanda
de información actualizada, determinada por el
Propiedades semántico-textuales acontecimiento inmediato, el mito es depositario
de la tradición y la memoria colectiva. En este
Son ciertas características verbales que diferen- sentido posee propiedades como la referencia a un
cian las modalidades textuales dentro de los pasado primordial, a un momento fundacional de
distintos tipos de discurso. Como ya se dijo, estas la comunidad y sus orígenes.
propiedades dependen de factores socioculturales, Estas marcas verbales, junto a otras como
relacionados con los procesos de producción, circula- la invocación a la tradición y sus narradores
ción y recepción de los textos. Puede apreciarse que —mediante frases al estilo de “nuestros antepa-
propiedades semántico-textuales como la versifica- sados”, “nuestros ancestros”—, hacen parte de las
ción y la rima suelen asociarse al discurso poético, propiedades semántico-textuales que diferencian
aunque en sí mismas no garantizan que un texto al mito de otros relatos dentro del discurso narra-
sea poético. Tales propiedades no se le piden al tivo. Mientras este permanece vivo en sus distintas
discurso argumentativo, al que corresponden otra versiones y actualizaciones, la noticia es efímera y
clase de características como la coherencia lógica, la obsolescente. Aunque ambos son narraciones, sus

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propiedades textuales son diferentes. Así, la noticia alguna conclusión. De acuerdo con esta estructura
se elabora, según cierto modelo, de acuerdo con las discursiva, podemos agrupar dichas modalidades
pautas del lead o encabezamiento, cuyo propósito bajo el tipo de discurso expositivo-argumentativo,
es responder al qué, quién, cuándo, dónde, cómo por cuanto todas ellas se organizan con base en
y por qué de los hechos. estos procedimientos retóricos.
A pesar de que el encabezamiento no es el Sin embargo, también podemos diferenciarlas
único modelo y a lo largo del tiempo ha tenido entre sí en función de las propiedades semántico-
modificaciones, constituye un procedimiento textuales derivadas de los factores ya mencionados.
para ordenar el relato, una manera de procesar Así, por ejemplo, el editorial periodístico responde
la información para un público determinado y a un propósito comunicativo y a una función
por un medio de comunicación particular, ya que social, como la de manifestar el punto de vista
la misma noticia puede ser narrada de diversas institucional del medio frente a una situación
formas dependiendo del medio. Los referentes determinada. Por eso en el editorial predominan
del encabezamiento están implícitos tanto en el las opiniones sobre la información propiamente
mito como en el cuento y la novela; sin embargo, dicha; mientras las demandas de producción que lo
estas tres modalidades textuales no obedecen generan obedecen a la necesidad de fijar una línea
al esquema periodístico. En ellas, el orden del de pensamiento o una política que el medio asume
relato depende de la creatividad personal de cada ante sus receptores. Ello determina que el editorial
autor y de las tradiciones literarias —en el caso no sólo sea relativamente breve, sino concreto en
del cuento y la novela—, o de unas maneras de cuanto a la expresión del punto de vista.
contar propias a cada tradición cultural —en el En la Tabla 1 se sintetizan los criterios para
caso del mito—.6 una tipología discursiva. Antes que criterios abso-
En relación con nuestros criterios de clasifi- lutos, se trata de tendencias predominantes a partir
cación (el propósito comunicativo, la estructura de las cuales se intentan clasificar la diversidad
discursiva y las propiedades semántico-textuales), textual verbal que hace parte de la comunicación
podemos extender el análisis a las modalidades social. En esta clasificación no se consideraron otros
del discurso expositivo-argumentativo, como el lenguajes no verbales como el icónico (la imagen),
ensayo, la reseña, el editorial periodístico o el artí- que igualmente está presente en la comunicación
culo de opinión, que expresan un punto de vista y que requiere un análisis específico.
en torno a un objeto de reflexión y plantean unos
argumentos para sustentarlo, mediante un razo- Tabla 1. Criterios para una tipología
namiento que a partir de unas premisas conduce a de los discursos

Describir, explicar, analizar e ilustrar (textos expositivos)

Argumentar, persuadir, expresar un punto de vista y debatir (textos argumen-


tativos o expositivo-argumentativos)
Propósito comunicativo Contar una historia, relatar acontecimientos o describir lugares, personas y
situaciones (textos narrativos)

Expresar emociones, sentimientos o sensaciones; crear imágenes verbales, o


jugar con el lenguaje y las palabras (textos poéticos)

Continúa...
6. Sabemos que a lo largo del siglo XX la literatura ha in-
fluido el periodismo en distintas formas, desde Albert
Londres y John Reed, en las primeras décadas, hasta
Truman Capote, Tom Wolfe, Gay Talese y otros que

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios | Signo y Pensamiento 53 · volumen XXVII · julio - diciembre 2008

Definición, descripción, clasificación, seriación, jerarquización o generalización;


uso de referencias bibliográficas, de citas de autoridad, de notas a pie de
página o de citas textuales; relaciones causa-efecto, problema solución, com-
paración y paralelismo (textos expositivos y expositivo-argumentativos)
Estructura discursiva (Operaciones: Tipos de argumentos: cuasilógicos, basados en la estructura de lo real, argu-
procedimientos de elaboración) mentación por el ejemplo, la ilustración y el modelo (textos argumentativos y
expositivo-argumentativos)

Narrador(es), personajes, tiempo, espacio, acciones, conflictos (textos narrati-


vos y poético-narrativos)

Uso de jergas especializadas, coherencia local y global, sustentación razonada,


Propiedades semántico-textuales no contradicción, extensión relativa según el texto (expositivos, argumentati-
(Determinadas por factores socio- vos y expositivo-argumentativos)
culturales, relacionados con los
procesos de producción, circulación Versificación, organización por estrofas, creación de imágenes, ritmo (textos
y recepción de los textos) poéticos)

Como lo señala la Tabla 2, la clasificación que reconoce los tipos narrativo, argumentativo, expositivo
y poético es relativamente aceptada entre los lingüistas y los analistas del discurso, aunque partan de
criterios diferentes a los expuestos por nosotros.

Tabla 2. Modalidades textuales orales/escritas

Discurso Discurso expositivo- Discurso Discurso


Discurso argumentativo
expositivo argumentativo (híbrido) narrativo poético

Epopeya
Crónica
Novela
Monografía Cuento
Tesis Fábula Soneto
Reseña
Artículo informativo Alegato judicial Mensaje Poema narrativo Oda
Ensayo
Manual técnico publicitario Mito Epigrama
Editorial
Cartillas pedagógicas Debate político Anécdota Décima
Columna de opinión
Textos científicos Chiste Romance
Códigos jurídicos Chisme
Rumor
Noticia
Cuento popular

En cualquier caso, es importante tener en · Los tipos descritos aplican tanto para la comuni-
cuenta que ninguna clasificación puede ser rígida cación oral como para la escrita, y conservan las espe-
y estática. De ser así, no podría abarcar la mul- cificidades de estos dos modos de comunicación.
tiplicidad de textos que se producen y circulan
como respuesta a las demandas de comunicación
hicieron parte del llamado Nuevo Periodismo en Estados
verbal, oral y escrita, en la sociedad de hoy. Es Unidos durante los años sesenta. Esas influencias fueron
tal la diversidad de formatos, cánones y patrones básicamente las de la novela realista del siglo XIX, que se
estandarizados, que difícilmente se pueden clasifi- resumen en los siguientes recursos narrativos: lograr un
efecto de inmediatez en el relato de los hechos, lo cual
car en categorías cerradas e inflexibles, sobre todo supone un tratamiento del tiempo; comunicar emocio-
en lo relacionado con el discurso poético. Ahora nes, y no sólo datos e información; utilizar los diálogos
bien, no obstante estas prevenciones, la tipología para construir escenas “realistas”; formular un punto de
vista en tercera persona; describir gestos cotidianos, ob-
propuesta aquí tiene una pretensión de validez jetos, escenas, hábitos y contextos que representan un
universal por dos razones: estilo de vida. Véase Wolfe (1976) y Sims (1996).

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Signo y Pensamiento 53 · pp 295-313 · julio - diciembre 2008 | Teoría del texto y tipología discursiva

· Los tipos se objetivan textualmente en das áreas como la historia y la literatura. Así, de
cualquier lengua, puesto que en toda sociedad y acuerdo con los criterios determinantes, el discurso
en toda cultura, se narra, se explica, se argumenta argumentativo y el expositivo pueden definirse de
y se poetiza de diferentes maneras, según los pará- la siguiente manera:
metros que cada sociedad establece para realizar
estas acciones por medio del lenguaje. Si bien la El discurso argumentativo
definición que usamos de lo expositivo, lo argu-
mentativo, lo narrativo y lo poético es producto Desde la perspectiva de la teoría de la argumenta-
del pensamiento occidental, es posible considerar ción de Perelman, este tipo de discurso tiene por
que estas categorías tienen sus equivalentes en objeto persuadir o convencer, según los propósitos
otras sociedades, aunque no sean necesariamente de la argumentación y del auditorio al que se dirige.
idénticas, ni en otras sociedades exista un interés Se razona y argumenta a favor o en contra de una
deliberado por establecer tipologías discursivas. idea, un punto de vista, una causa, una persona,
Como clasificación aproximada que es, la etc. Podemos entender la argumentación como
nuestra facilita una descripción propedéutica. En una actividad social y discursiva que se realiza
las prácticas de la comunicación social cotidiana, para justificar un punto de vista adoptado, frente
la producción textual implica usar estructuras a perspectivas contrarias, con el fin de lograr que
discursivas y propiedades semántico-textuales que dicho punto de vista sea aceptado por el interlocutor
pueden ser comunes a distintos tipos discursivos, en una situación comunicativa. En este sentido, la
como lo evidencia el hecho de que en diversos argumentación es una forma de pensar y razonar
textos podemos encontrar la narración en la poesía, que puede ocurrir también por introspección
o a la inversa; la argumentación en la narración, o cuando el sujeto dialoga o debate consigo mismo.
la argumentación y la exposición en la poesía. Según Leitao (2004), la argumentación surge
En otras palabras, las estructuras discursivas y cuando existe un desacuerdo o cuando el que argu-
las propiedades semántico-textuales que se asocian menta asume una posición de desacuerdo, lo que
a ciertas modalidades tienden a trascenderlas, en algunos casos puede conducir a una negociación
por lo que se yuxtaponen según los propósitos de puntos de vista diferentes. Esa negociación de
comunicativos y según diferentes relaciones de perspectivas diferentes hace de la argumentación
interdependencia o subordinación entre ellas, den- un recurso para cimentar conocimientos en la
tro de un mismo tipo y fuera de este, como se ha medida en que dicho proceso puede conducir a
ilustrado a lo largo de este artículo.7 Sin embargo, un cambio de perspectiva, y la argumentación
la existencia de esta flexibilidad no contradice la posibilita ese cambio.
clasificación propuesta. Por otro lado, Ducrot reconoce el carácter
Para efectos de la investigación Escritura, dialógico de la argumentación, que ha definido
conocimiento y tecnocultura en la Universidad nos como la polifonía del discurso, “según la cual en
concentramos en el discurso expositivo y en el un mismo enunciado hay presentes varios sujetos
argumentativo, por su presencia en la vida esco-
lar (media y universitaria), bien sea en soporte
impreso o electrónico, por ser los “géneros” en los 7. Así por ejemplo, en una argumentación o en un discur-
que circulan y se reproducen los conocimientos so expositivo puede recurrirse a un relato, a manera de
ilustración. En la defensa que el abogado hace de su
especializados del mundo académico, en la moder- cliente encontramos una narración, recuento de los he-
nidad. Sabemos que son los tipos de discurso chos, una organización expositiva de los enunciados, una
privilegiados, sin desconocer la pertinencia y usos referencia a los códigos jurídicos, pero estas operaciones
se subordinan a la argumentación, que debe conducir
del discurso narrativo y el poético, que también a una conclusión posible: la inocencia del acusado, la
desempeñan un papel importante en determina- atenuación de la condena…

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios | Signo y Pensamiento 53 · volumen XXVII · julio - diciembre 2008

con estatus lingüísticos diferentes”: (1) el sujeto mite obtener unas proposiciones que se consideran
empírico, es decir, “el autor efectivo o productor del verdaderas a partir de otras proposiciones tomadas
enunciado”; (2) el locutor, “presunto responsable como verdades iniciales (axiomas). Los teoremas se
del enunciado, es decir, la persona a quien se le derivan de los axiomas mediante la aplicación de
atribuye la responsabilidad de la enunciación en reglas de deducción previamente estipuladas. Una
el enunciado mismo”. El locutor se marca con vez aceptadas las proposiciones iniciales y aplicadas
los pronombres de primera y tercera persona o correctamente las reglas de deducción, los teoremas
con nombres propios, y (3) el enunciador, que se obtienen por meros procedimientos de cálculo
corresponde a los puntos de vista contenidos en el —que pueden ser reproducidos mecánicamente— y
enunciado (Ducrot, 1990, p. 16). En algunos casos su verdad es incuestionable y basada en la propiedad
el locutor puede identificarse con uno de tales del sistema formal en uso que garantiza la trans-
puntos de vista (Ducrot, 1990, pp. 17-20). misión de la verdad de las premisas a la conclusión.
Estas figuras corresponden a distintas fun- En esto consiste el carácter constriñente del razo-
ciones que participan en la producción de los namiento demostrativo. (1992, p. 51)
enunciados. Por eso, para Ducrot “el sentido del
enunciado no es más que el resultado de las voces La demostración parte de un axioma ver-
que allí aparecen” (1990, p. 16). Esta concepción dadero al que se aplican unas reglas formales
polifónica pone en tela de juicio la unicidad del preestablecidas de carácter deductivo para llegar
sujeto hablante en la que suele creerse común- a una conclusión verdadera y universal. Gracias
mente. Por otro lado, refuerza la idea del sujeto al sistema formal empleado, la verdad de las
constituido por la intersección de diferentes dis- premisas se traslada a la conclusión. Así, mientras
cursos sociales, es decir, por un “cruce de caminos” la demostración induce a una verdad incuestio-
que lo atraviesan y desde los cuales habla. nable mediante el uso de un lenguaje artificial,
la argumentación consiste en la presentación de
Teoría de la argumentación tesis y puntos de vista que pueden ser discutidos,
refutados, modificados, puestos en duda, amplia-
La conceptualización contemporánea del discurso dos, etc. usando una lengua natural, en relación
argumentativo parte de la nueva retórica o la teoría con un auditorio determinado.8 Según Perelman,
de la argumentación desarrollada por Perelman, citado por Monsalve (1992, p. 52):
en las obras citadas al comienzo del artículo. La
nueva retórica se basa en la crítica al modelo de … la argumentación es el conjunto de técnicas
razonamiento matemático como paradigma de la discursivas que permiten provocar o acrecentar
razón y el conocimiento —cuyo fundamento está la adhesión de los espíritus a las tesis que se le
en el razonamiento constriñente propio de la lógica presentan a su asentimiento […]. El fin de una
formal—. Por ello es necesario construir una teoría
para el razonamiento no formal.
En ese sentido, Perelman diferencia argu- 8. Para Perelman (1997, citado por Monsalve,1992 p. 60)
mentación de demostración, pues mientras la el auditorio es una construcción “del orador que está de-
argumentación pertenece al ámbito de la retórica, terminada por los objetivos que busca con su argumen-
tación y el grupo de individuos que busca influenciar”. El
la demostración es propia del razonamiento auditorio comprende por un lado el grupo de receptores
lógico-matemático. Como lo explica Monsalve, la que el orador busca persuadir, y por otro, la represen-
demostración es: tación que el orador se forma acerca de ese grupo. En
su teoría identifica tres tipos de auditorio: el auditorio
universal (la humanidad, una comunidad virtual), el in-
El conjunto de los medios de prueba que terlocutor en el diálogo y el individuo que delibera inter-
dentro de un sistema deductivo determinado per- namente (Monsalve, 1992, p. 64).

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Signo y Pensamiento 53 · pp 295-313 · julio - diciembre 2008 | Teoría del texto y tipología discursiva

argumentación no es deducir las consecuencias escucha. Entre ellos se encuentra Plantin, quien
de ciertas premisas sino provocar o acrecentar la propone el modelo de la argumentación dialéctica,
adhesión de un auditorio. como un auténtico diálogo desarrollado en torno a
un problema común establecido. Según Plantin,10
En la demostración, el auditorio es secundario, Perelman reconoce la existencia del interlocutor en
pues la demostración siempre será la misma, si su condición de auditorio, pero esto no significa
tenemos las mismas premisas (el mismo axioma) necesariamente que reconozca la existencia de un
el mismo modelo formal y el procedimiento lógico diálogo o intercambio entre los actores.
que conducen a una conclusión. Pero en la argu- De igual manera, Plantin aclara que no hay
mentación el auditorio es fundamental, pues, como siempre situaciones argumentativas entre iguales,
dice Perelman (1997), “lo importante no es saber lo sino asumidas desde roles de poder. Para este autor,
que el orador considera él mismo como verdadero no se trata de ver si un texto es argumentativo o
o como convincente, sino cuál es el parecer de no; se trata de considerar el grado de argumen-
aquellos a quienes se dirige”, lo cual significa que tatividad en una situación de comunicación. La
la argumentación para un mismo tema puede argumentación surge cuando hay un problema
variar según el auditorio (citado por Monsalve, p. compartido que origina contradicción y obliga al
61). Perelman (1997) distingue, además, el razona- razonamiento. La contradicción, entendida como
miento práctico del teórico, cuando dice: diferencia de intereses o de puntos de vista, es el
hecho fundamental de la argumentación. Para
… mientras un razonamiento teórico consiste argumentar hay que tener pluralidad de opciones
en una inferencia que extrae una conclusión a partir de donde escoger.
de premisas, el razonamiento práctico es aquel que En este sentido, la situación argumentativa es
justifica una decisión. Hablaremos de razonamiento un hecho social y antropológico que requiere cier-
práctico cada vez que la decisión dependa de aquel tas condiciones culturales para que pueda ocurrir,
que la toma, sin que ella se origine de premisas en entre ellas la libertad de expresión, pues sin esta no
función de reglas de inferencia incuestionables, se puede controvertir una tesis o una información.
independientemente de la intervención de la volun- La argumentación no es ni sólo monólogo ni sólo
tad humana. (Citado por Monsalve, 1992, p. 59) diálogo; tampoco todo diálogo es argumentativo.
La defensa de los puntos de vista define la orien-
En otras palabras, la diferencia radica en que tación argumentativa del discurso, que surge allí
el razonamiento teórico se basa en sistemas for- donde hay un desacuerdo. Desde esta perspectiva,
males y deductivos para inferir, y el razonamiento
práctico, no. En el capítulo sobre las técnicas
argumentativas, Perelman (1997) establece una 9. Dado que las clases de argumentos definidos por Perel-
clasificación de los argumentos con sus respectivas man no fueron considerados para el diseño de las prue-
modalidades: los argumentos cuasilógicos; los bas de lectura y escritura de nuestra investigación, omi-
timos describirlas. En su lugar, hemos implementado un
basados sobre la estructura de lo real; la argumen- esquema diferente basado en las características del texto
tación por el ejemplo, la ilustración y el modelo, y elegido para la prueba, el cual se presenta en el artículo
la analogía y la metáfora9 . “La lectura y la escritura de los estudiantes universitarios:
una investigación exploratoria, Revista Lenguaje, núme-
Ahora bien, algunos teóricos de la argumenta- ro 32, Escuela de Ciencias del Lenguaje, Universidad del
ción han cuestionado durante las últimas décadas Valle, Cali, noviembre de 2004.
los planteamientos de Perelman, al considerar que 10. Las consideraciones anotadas en este apartado se to-
maron del Seminario sobre argumentación dirigido por
en su modelo hay una desigualdad en los roles el profesor Plantin, en la Escuela de Ciencias del Len-
de los interlocutores, cuando describe un tipo guaje de la Universidad del Valle, en febrero de 2005.
de interacción en el que un sujeto habla y el otro Véase también su obra La argumentación (1998).

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios | Signo y Pensamiento 53 · volumen XXVII · julio - diciembre 2008

la argumentación es una propiedad de ciertos del lenguaje y sus funciones comunicativas, la


discursos en determinadas situaciones y no es narración se aprende temprano en la vida del
propiamente un tipo de discurso. sujeto (Silvestri, 2001), mientras la argumentación
En otras palabras, desde la óptica de Plan- razonada se adquiere tardíamente, por medio de
tin, no se trata de postular un tipo de discurso un aprendizaje que debe cumplir ciertas condi-
argumentativo, sino de ver la argumentatividad ciones. La primera de ellas, según la psicología
como una propiedad capaz de estar presente en cognitiva consiste en la operatoria formal (Piaget,
determinados enunciados o en ciertas situaciones 1972, citado por Silvestri, 2001, p. 36), entendida
comunicativas. La argumentatividad es parte como una función del pensamiento, producto y
del carácter dialogal que implica siempre una transformación del desarrollo cognitivo del sujeto
interacción entre, por lo menos, dos discursos (un que ocurre hacia los doce años de edad y continúa
discurso y un contradiscurso). Según el modelo de durante la adolescencia y la juventud.
Plantin, la argumentatividad dialógica se caracte- Se trata de “una capacidad para abstraer, para
riza por la presencia de tres actos fundamentales: razonar deductiva e inductivamente, comprobar
el proponer, el oponerse y el dudar, cada uno hipótesis y formular teorías” (Silvestri, 2001, p. 35).
de los cuales determina un rol diferencial en la Es cuando “aparece el concepto y el pensamiento
argumentación: el proponente, el opositor y el que abstracto propiamente dicho”. En cierto modo la
duda. Ahora bien, según Plantin, la argumenta- representación mental del mundo es independiente
ción no conduce necesariamente a la conciliación de la situación de enunciación y de la referencia:
de los puntos de vista, pues la meta última no es
llegar siempre a un acuerdo, sino profundizar en Al adquirir el pensamiento formal, las
la capacidad argumentativa en defensa o en contra operaciones mentales no se realizan directamente
de un punto de vista, es decir del proponente y del sobre la realidad, o la representación concreta de la
oponente. Así, por ejemplo, puede suceder que en realidad (característica del pensamiento concreto
una determinada situación, en vez de llegar a un del niño), sino sobre proposiciones abstractas, dando
consenso o un acuerdo, las posiciones se distancien lugar al razonamiento formal propiamente dicho...
cada vez más a medida que se argumenta. (Silvestri, 2001, p. 37)
Además de los anteriores cuestionamientos,
Plantin critica otros aspectos de la teoría de la El uso coordinado de las operaciones for-
argumentación de Perelman. Uno de ellos es la males “comienza a partir de los 11 o12 años y se
oposición entre argumentación y demostración, consolida hacia los 15 años” (Silvestri, 2001, p.
dado que existen formas de demostración no 37), aunque pensamos que ello es posible si tiene
matemáticas en la vida cotidiana. Cuestiona tam- lugar en situaciones favorables de aprendizaje.
bién el hecho de que Perelman construya su teoría Podemos suponer que la argumentación razonada
de la argumentación rechazando las emociones. se desarrolla después y se fortalece mediante el
Plantin propone, en cambio, que la relación entre contacto sistemático con la cultura escrita y el
argumentación y emoción requiere una teoría discurso expositivo-argumentativo, en la escuela
específica de carácter lingüístico y cognitivo que o fuera de ella.
incluya la dimensión emocional de los discursos y Cabe recordar que sólo en los últimos años
sus implicaciones en la argumentación.11 se han introducido cambios curriculares que

La argumentación en el aprendizaje
11. Como estos aspectos no son relevantes para los objeti-
Desde un punto de vista pedagógico, varios estu- vos de nuestra investigación, preferimos remitir al lector
dios señalan cómo en el proceso de aprendizaje interesado a la obra de estos filósofos.

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Signo y Pensamiento 53 · pp 295-313 · julio - diciembre 2008 | Teoría del texto y tipología discursiva

incluyen la enseñanza de la argumentación en la También hacen parte del texto expositivo


educación media, particularmente en los cursos de el uso de descripciones puntuales de un objeto
lenguaje y filosofía; de ahí que en las pruebas de referido, la no contradicción entre las ideas, el
Estado se incluya la evaluación de una competencia seguimiento de un orden lógico y sistematizado del
argumentativa, que el Instituto Colombiano para texto que finalmente se estructura en tres partes
el Fomento de la Educación Superior (ICFES) funcionales: una introducción que presenta la temá-
establece en las áreas de matemáticas, ciencias tica, explica sus propósitos y define sus alcances; un
sociales y filosofía. Esta transformación curricular, desarrollo donde se exponen argumentos y conte-
aún incipiente en Colombia, puede llegar a ser nidos esenciales; y una conclusión que sintetiza los
importante en la formación escolar. En un país aspectos fundamentales de lo expuesto.
donde no existe una cultura de la argumentación Desde nuestra perspectiva, consideramos
que se exprese en la vida cotidiana a la hora de que el texto expositivo tiende a la representación
resolver los conflictos interpersonales, antes que objetiva de las ideas, sabiendo de antemano que
acudir a la violencia, es necesario que los ciuda- la objetividad pura es una ilusión positivista. De
danos se formen en el ejercicio de la discusión cualquier manera, la objetividad como construc-
respetuosa de las diferencias, para lo cual la teoría ción supone, a la vez, un distanciamiento crítico
de la argumentación y el conocimiento del discurso permanente por parte del autor para contrastar
argumentativo-expositivo es fundamental. posiciones y puntos de vista, apelando a un vocabu-
No está de más sugerir que se instruya a lario apropiado o especializado (según el caso), sin
los jóvenes simultáneamente en la teoría de la que ello signifique la negación de las figuras retó-
argumentación (en filosofía o lenguaje), el razo- ricas. El interés por la “objetividad” que anima al
namiento formal hipotético deductivo (en mate- texto expositivo puede lograrse bajo el predominio
máticas) y el discurso expositivo-argumentativo de la forma impersonal, la descripción minuciosa,
(en español). Esta transversalidad curricular, el planteamiento de un esquema “problema-
inspirada en análisis comparativos y ejercicios solución” y la exposición de los argumentos que
prácticos, podría ser una opción pedagógica en justifican los puntos de vista.
proyectos educativos institucionales que integren En el texto expositivo se pueden analizar
a los docentes de esas áreas. y refutar las objeciones posibles, reduciendo la
ambigüedad de los enunciados y delimitando de
El discurso expositivo manera precisa los temas en cuestión. Así mismo,
es posible acudir a citas de autoridad debidamente
El discurso expositivo presenta, describe y analiza justificadas, construir analogías y utilizar ejemplos
un tema objeto de reflexión, pero no necesa- e ilustraciones apelando a diferentes recursos retó-
riamente para convencer a un receptor (o a un ricos como la metáfora y la metonimia.
auditorio). Algunos autores como Cervera (1999) Otros autores como Slater y Graves consi-
—que no diferencia entre texto y discurso— deran que “la función primordial de un texto
definen el discurso expositivo como aquel que expositivo es presentar al lector información sobre
explica, difunde e interpreta “objetivamente teorías, predicciones, personajes, hechos, fechas,
determinadas ideas”. Según él, lo expositivo se especificaciones, generalizaciones, limitaciones
caracteriza por el tratamiento de un tema con base y conclusiones” (1990, p. 9). El texto expositivo
en un conocimiento de este, “una documentación incorpora explicaciones, reflexiones y análisis de
amplia y apropiada, la ordenación clara de los datos la información presentada. Como parte de ello,
obtenidos, su delimitación y alcance, la estructura describe, define e ilustra el tema de la exposición.
lógica, deductiva o inductiva en el desarrollo del Igualmente, puede clasificar y jerarquizar los
tema” (Cervera, 1999, p. 27). diferentes aspectos tratados.

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios | Signo y Pensamiento 53 · volumen XXVII · julio - diciembre 2008

Desde la perspectiva de Van Dijk, el discurso El híbrido expositivo-argumentativo está basado


expositivo se caracteriza por la presencia de deter- en superestructuras del tipo problema-solución, tesis-
minadas superestructuras, que son esquemas de argumentos-conclusión o una combinación compleja
producción textual, independientes del contenido de ambas. En lo fundamental, se construye gracias a
(1996, p. 142). Entre ellas, se reconocen las superes- las operaciones lógicas del pensamiento: definición,
tructuras problema-solución, causa-consecuencia o clasificación, inclusión, seriación, cuantificación,
causa-efecto, conclusión-justificación, comparación inducción, deducción y síntesis. Cuando predomina
y paralelismo, la descripción, la seriación o colección la argumentación se hacen más evidentes la inter-
y la superestructura tesis-argumentos. Todas ellas pretación y los juicios de valor como manifestaciones
pueden aparecer de manera individual o en diferen- de un punto de vista o de una tesis que se propone
tes combinaciones posibles. La presencia de la super- para ser analizada y discutida.
estructura tesis-argumentos indica la orientación Los textos técnicos, científicos y académicos en
argumentativa de algunos textos expositivos. Asu- general, en cuanto manifestaciones del híbrido expo-
miendo el punto de vista de Plantin, consideramos sitivo-argumentativo, implican una permanente
que la presencia de una controversia entre diversos incorporación de las especificidades requeridas por
autores dentro de un texto, alrededor de un tema, un mundo velozmente cambiante. Como señala Van
indica también su orientación argumentativa. Dicha Dijk, “en los discursos científicos se presenta una
controversia puede estar vinculada con cualquiera variante especial de las superestructuras argumenta-
de las superestructuras mencionadas. tivas”; la estructura básica del discurso científico “no
sólo consiste en una conclusión y justificación sino
El texto expositivo-argumentativo en el ámbito también en el planteamiento de un problema y de
académico universitario una solución” (1996. p. 164). Por otro lado, aunque
hay unos presupuestos implícitos, en el discurso
Si bien en la vida académica y social se cruzan toda científico es necesario que los conceptos se definan
clase de textos posibles y se dan todas las formas de claramente, entre otras cosas para ponerlos en
combinación (oral, escrito, audiovisual; así como discusión como parte de las reglas de juego estable-
textos narrativos, expositivos, argumentativos y cidas por la ciencia y la academia (las comunidades
hasta poéticos), consideramos que dentro de ese epistémicas), en cuanto instituciones sociales.12
universo textual empíricamente dado prevalecen Las formas expositivas-argumentativas,
los textos de carácter expositivo-argumentativo, orales o escritas, de índole científica, didáctica,
como los privilegiados para circular información periodística o de otra naturaleza, deben ser claras,
y conocimientos en los ámbitos educativos, sin que ordenadas, coherentes y, en lo posible, rigurosas.
se pueda siempre establecer una distinción nítida Entre este tipo de textos destacamos, en el ámbito
entre ambos. Aunque en ocasiones aparezcan en académico, los manuales pedagógicos, los tratados
sus formas más “puras”, es frecuente encontrar especializados, los artículos científicos, los de divul-
una especie de híbrido textual que combina lo
expositivo y lo argumentativo, como sucede en
las prácticas pedagógicas en general. Por eso, 12. Ciertas reglas institucionales determinan propiedades
además de verlos por separado, o en sus formas semántico-textuales dentro del discurso expositivo, o
expositivo-argumentativo, diferentes de las superes-
predominantes, hablaremos siempre del discurso
tructuras globales. Estas reglas definen cánones espe-
expositivo-argumentativo en el que se integran la cíficos, como los manuales de estilo o de redacción
intención persuasiva, la presentación de un punto exigidos en la publicación de revistas, periódicos o en la
de vista frente a un tema, la argumentación en emisión de noticieros televisivos, donde se determinan
unos criterios de redacción y edición que deben cum-
torno a ellos, la formulación explicativa y analítica plirse rigurosamente como parte del funcionamiento
y la descripción técnica. de los medios de comunicación.

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Signo y Pensamiento 53 · pp 295-313 · julio - diciembre 2008 | Teoría del texto y tipología discursiva

gación periodística, las ponencias para seminarios medio para obtener un fin: el conocimiento. Este
o congresos, las monografías, las tesis de grado, tipo de lectura necesita tiempo y concentración
los informes técnicos y científicos, las reseñas y para el análisis, el procesamiento de la información
los ensayos. Todos son modalidades textuales y la memorización como parte del aprendizaje. Se
diferentes que pueden agruparse bajo la categoría trata de una lectura que finalmente se deriva en
del discurso expositivo-argumentativo, si poseen una escritura, si nos atenemos a los exámenes y
los rasgos propios de la argumentación, aunque trabajos escritos con los que se evalúan los procesos
presenten sus características específicas expresadas de aprendizaje y la adquisición de conocimientos.
como propiedades semántico-textuales.13 Esta forma de leer, que no siempre es la que se lleva
Desde la lógica institucional universitaria y a cabo por parte de los estudiantes, también puede
la racionalidad tecnocientífica que la sustenta (al ser placentera, aunque es distinta de otras como
menos en apariencia), el texto expositivo-argumen- la lectura “informal” o de “entretenimiento”, que
tativo canónico (en soporte impreso o electrónico) constituye un fin en sí mismo y no es necesaria-
ha sido y sigue siendo el depositario del saber mente obligatoria, ni secuencial, ni rigurosa.
acumulado y de los conocimientos que hay que Así como se requiere un modo de escribir y
aprender para llegar a ser un profesional dentro de de leer los textos expositivos, o expositivo-argu-
un campo específico. Aunque desde la invención mentativos, es necesario un modo de enseñanza
de los medios de comunicación, del computador para su comprensión. Es lo que se ha venido
y las nuevas tecnologías, los conocimientos ya no desarrollando durante las dos últimas décadas a
pasan únicamente por el libro y el texto impreso, el partir de los hallazgos de la psicología cognitiva y
discurso expositivo-argumentativo (aun en soporte los avances de la lingüística textual, con respecto al
electrónico) sigue ocupando un papel central en la procesamiento del discurso y sus relaciones con el
vida académica y en los procesos pedagógicos, a conocimiento. En este sentido, esperamos, por un
pesar que los estudiantes se resistan o no estén en lado, contribuir a la conceptualización del análisis
condiciones de asimilarlo como debería ser. del discurso y su implementación pedagógica; por
La selección que hemos hecho del discurso el otro, aportar mediante la investigación, al cono-
expositivo-argumentativo escrito de manera canó- cimiento de los estudiantes universitarios en su
nica, en cuanto objeto de nuestra investigación, capacidad para leer y derivar conocimientos de los
obedece a que en esta clase de textos se consignan textos expositivos y expositivo-argumentativos.
los conocimientos legitimados institucionalmente,
como los saberes que el estudiante debe aprender Referencias
mediante la lectura para realizar sus ejercicios,
tareas, exámenes, y a partir de los cuales también Abad Faciolince, H. (2002), Palabras sueltas,
es evaluado en forma escrita. Es decir, además de Bogotá, Planeta.
entrar en contacto permanente con ellos como Benveniste, E. (1977), “El aparato formal de la
lector, también debe producir textos expositivos- enunciación”, en Problemas de lingüística
argumentativos para dar cuenta, a través de ellos, general II, México, Siglo XXI, pp 82 – 91.
de lo aprendido en una carrera universitaria.
Por lo tanto, para nuestra investigación, no
se trata sólo de privilegiar un tipo de texto, sino 13. Además de los textos científico-técnicos y pedagógicos,
también un tipo de lectura que podemos deno- los discursos “dominantes”, institucionales y jurídicos,
minar la lectura de estudio y que dentro del marco son discursos expositivos o expositivo-argumentativos
institucional se caracteriza por ser una actividad escritos que exigen una competencia comunicativa
para producirlos y entenderlos (redactar leyes, docu-
obligatoria de carácter productivo que requiere mentos públicos, códigos, decretos, resoluciones, soli-
disciplina, esfuerzo, rigor, y que se constituye en un citudes, demandas, escrituras, etc.).

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Alejandro Ulloa Sanmiguel y Giovanna Carvajal Barrios | Signo y Pensamiento 53 · volumen XXVII · julio - diciembre 2008

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Wolfe, T. (1976), El nuevo periodismo, Barcelona, libremente operan en el país, ni siquiera a la moral
Anagrama. de la Iglesia católica, aunque esta sea la religión de
la mayoría de sus ciudadanos. En el asunto de matar
Anexo a otros seres humanos, la ley civil y la eclesiástica
Eutanasia (Héctor Abad Faciolince, 2002) no coincidían incluso desde antes de esta sentencia.
Al menos en un aspecto podría decirse que las leyes
La vida humana es, en general, un bien inaprecia- colombianas son más rigurosas en la protección
ble. Por eso la palabra eutanasia me parece desafor- de la vida, pues la Iglesia acepta que se aplique la
tunada. Combina dos elementos contradictorios, es pena de muerte en algunos casos (Catecismo 2266)
decir lo bueno (eu significa bien) con lo abominable y nuestra Constitución en ninguno.
(thánatos es muerte). A mí me parece que la muerte, Cuando un médico administra altas dosis de
thánatos, nunca puede ser eu, buena. Tal vez en morfina a un paciente con alguna enfermedad incu-
ocasiones la muerte sea preferible, o piadosa, o rable, sabe muy bien que actuando así obtiene dos
aceptable, pero nunca será buena. Muchas veces no efectos: mitigar los sufrimientos del enfermo y ace-
queda otro camino que resignarse a la muerte (pues lerar su muerte. Decir que acelerar la muerte no es
aunque siempre es mala, no siempre es lo peor), una especie de eutanasia, es tan sólo hipocresía. Pero
pero esto no implica aceptar que sea buena. Por eso la Corte va más allá: si el médico da un tratamiento
prefiero hablar de muerte por piedad. que precipita la muerte o, para no usar eufemismos,
La Corte Constitucional de Colombia, antici- si alguien mata por piedad y con el consentimiento
pándose a lo que probablemente llegarán a aceptar los del enfermo, el Estado no lo condenará.
países civilizados del mundo, resolvió que el Estado no Naturalmente esta no es una norma prescrip-
debe penalizar a quienes den la muerte por piedad, tiva. Nadie debe actuar así; simplemente algunos
cuando ésta sea pedida o consentida por enfermos pueden actuar así, si su conciencia y sus convicciones
terminales. Después de esta sentencia, de una impor- se lo indican. Aquellos para quienes la vida es un
tancia y sensatez revolucionarias, se ha desatado una don sagrado del cual tan sólo Dios puede disponer,
gran polémica en el país, incluso con repercusiones para quienes el sufrimiento no sólo no es degradante
internacionales, sobre todo en la curia romana. sino que dignifica, obviamente no deberán tener en
En algunas sociedades, y concretamente en cuenta esta opción que la Corte Constitucional deja
Colombia con la Constitución de 1886, se intentaba abierta, pero no les impone. Aquellos, en cambio,
que las leyes del Estado coincidieran con las normas que consideran que una vida llena de sufrimientos,
religiosas, en nuestro caso con las de la Iglesia cató- insoportablemente dolorosa, deja de ser un bien,
lica. Lo que la Iglesia consideraba pecado, la ley lo pueden pedir que se suprima de una vez su agonía,
consideraba delito. Un ejemplo típico de esto es el de sin que quienes les ayuden a morir tengan que
las prácticas homosexuales, pecado para la Iglesia y enfrentarse a consecuencias penales.
delito para el Código Penal hasta hace menos de dos En Colombia conocemos demasiado bien los
decenios. Así mismo el adulterio hasta hace poco, o horrores de la muerte no deseada. Quizá por esto la Corte
la prohibición del divorcio, y todavía el aborto. Constitucional ha sabido entender, antes que casi todos
El Estado colombiano, desde la Constitución los países del mundo, lo distinta que es una muerte pedida
de 1991, no es un Estado confesional. Es un Estado y deseada a una muerte violenta. Matar por piedad y por-
laico que da a sus ciudadanos la libertad de concien- que el moribundo nos lo pide es lo mismo que compasión,
cia, es decir el derecho a creer o no en las cuestiones y compasión es precisamente lo contrario a violencia.

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