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¿Puedo confiar en el Nuevo Testamento?

Rusty Wright y Linda Raney Wright

"¿Cómo puede alguna persona bien educada creer en el Nuevo Testamento? Fue
escrito tanto tiempo después de los sucesos que registra que es imposible que
podamos considerar que es históricamente confiable." Esta es un pregunta
frecuente en las universidades, y merece una respuesta honesta.

¿Cómo se determina la autenticidad de un libro antiguo? C. Sanders, un


historiador militar, indica tres pruebas básicas usadas por historiadores y críticos
literarios. {1} Estas son la prueba interna, la prueba externa y la prueba
bibliográfica. Veamos brevemente cómo resiste el Nuevo Testamento cada una
de estas pruebas.

1. La prueba interna

Aquí, nuestra pregunta tiene que ver con la confiabilidad de los escritores según
lo que revela el texto mismo. Uno de las cuestiones principales es si tenemos o
no testimonios de testigos presenciales. Los relatos de la vida de Cristo en el
Nuevo Testamento fueron escritos por testigos presenciales o por personas que
relataban los informes de los hechos reales hechos por testigos presenciales. Juan
escribió: "lo que hemos visto y oído [con relación a Cristo], eso os
anunciamos" {2} Pedro afirmó que él y sus colegas habían visto "con [sus]
propios ojos su majestad." {3} Lucas dijo que su evangelio estaba basado en
relatos compilados de testigos presenciales. {4} En un tribunal de justicia, el
testimonio de un testigo presencial es el testimonio más confiable.

Otra cuestión en la prueba interna es la consistencia de los informes. Si dos


escritores presentan testimonios que son contradictorios, surgen dudas acerca de
la integridad de uno o ambos relatos.

Muchos han dicho que el Nuevo Testamento contiene contradicciones. Para


enfrentar estos cargos, es importante entender que la palabra "contrario" se define
en el diccionario Webster (inglés) como "una proposición relacionada de tal
forma con otra que, si bien ambas pueden ser falsas, no pueden ser ambas
verdaderas." Por lo tanto, la afirmación "Juan y José están en esta sala"
contradice la afirmación "sólo Juan está en esta sala." Sin embargo, no contradice
la afirmación "Juan está en esta sala." La omisión no constituye necesariamente
una contradicción.

Con esto en mente, considere varias supuestas contradicciones del Nuevo


Testamento. Algunos señalan que Lucas escribe de dos ángeles en la tumba de
Jesús después de la resurrección {5} en tanto que Mateo menciona "un
ángel." {6} La observación de estas afirmaciones es correcta, pero la
interpretación de ellas no. Si Mateo afirmara explícitamente que sólo había un
ángel presente en ese momento, los dos relatos serían disonantes. Tal como están,
son armoniosos.

Otros señalan la aparente discrepancia en los relatos del nacimiento de Jesús.


Hans Conzelmann, un teólogo alemán, al escribir acerca de los relatos de Mateo
y de Lucas de la natividad, dice que "en cada detalle, discrepan." {7} Él se centra
en las aparentes inconsistencias geográficas.

La simple observación muestra que los dos relatos ciertamente difieren. Lucas
habla de José y María cuando partieron de Nazaret y viajaron a Belén (para el
censo y el nacimiento de Jesús en Belén). Luego registra el retorno de la familia a
Nazaret. {8} El relato de Mateo comienza con la pareja en Belén (y el nacimiento
de Jesús allí) y registra su huida a Egipto para escapar de la ira del rey Herodes, y
relata su viaje a Nazaret después de la muerte de Herodes. {9}

Contradictorio o complementario

Conzelmann considera que estos detalles son contradictorios, pero ¿lo son? Los
evangelios nunca dicen ser registros exhaustivos de la vida de Cristo. Todo
biógrafo debe necesariamente ser selectivo. ¿Acaso no puede haber Mateo
escogido omitir el viaje para el censo de Nazaret a Belén, y Lucas la huida a
Egipto? Como tales, los relatos con complementarios antes que
contradictorios. {10}

A menudo, este tipo de críticos parece incapaz de discernir cuidadosamente el


contenido de los textos bíblicos debido a sus propias presuposiciones y
especulaciones encumbradas. Uno tiende a concordar con la crítica de C. S.
Lewis de estos escépticos cuando escribe: "Estos hombres me pidan que crea que
pueden leer entre las líneas de los viejos textos; la evidencia (de que no lo pueden
hacer) está en su obvia incapacidad de leer (en algún sentido que valga la pena
discutir) las líneas mismas. {11} Considere un ejemplo final (y más difícil) de
una supuesta inconsistencia. Muchos han notado una diferencia entre los relatos
sinópticos (los de Mateo, Marcos y Lucas) y el relato de Juan de la fecha de la
muerte de Jesús. Específicamente, la cuestión tiene que ver con la relación
cronológica de la crucifixión con la comida de la Pascua de los judíos. Marcos
menciona a algunos judíos que celebraban la Pascua en la noche antes de la
crucifixión. {12} Juan parece indicar una celebración de la Pascua después de la
crucifixión. {13} En un artículo reciente y concluyente, el Dr. Harold Hoehner de
Dallas Theological Seminary resuelve el enigma. {14} Cita evidencia de
la Mishna y los eruditos Strock-Billerbock para mostrar que los fariseos y
saduceos (dos partidos religiosos contemporáneos) no estaban de acuerdo en el
día de la semana en el cual debía caer la Pascua. El resultado era que los fariseos
celebraban la Pascua un día antes que los saduceos. Esto hace que sea
perfectamente plausible que los sinópticos usaron el cálculo de los fariseos, en
tanto que Juan presenta el de los saduceos, lo cual explica la diferencia.

2. La prueba externa

Esta prueba pregunta si otros materiales históricos y arqueológicos confirman o


niegan el testimonio interno provisto por los documentos mismos. Hay varios
autores de la antigüedad que escribieron acerca de Jesús como una persona de la
historia. Entre ellos están Tácito, Josefo, Suetonio y Plinio el Joven. {15} Sir
William Ramsey, un arqueólogo eminente, en un tiempo sostenía que los escritos
de Lucas no eran acertados históricamente. Su propia investigación posterior de
la arqueología del Cercano Oriente lo forzó a revertir su posición y concluir que
"Lucas es un historiador de primera categoría." {16}

Nelson Glueck, ex presidente de Jewish Theological Seminary, en Cincinatti, y


uno de los más grandes arqueólogos, además de judío, escribió: "Puede afirmarse
categóricamente que ningún descubrimiento arqueológico ha desmentido alguna
vez una referencia bíblica." {17}

La evidencia arqueológica

Considere algunos ejemplos de confirmaciones arqueológicas del Nuevo


Testamento. En 1 Corintios, Pablo menciona el mercado de carne en
Corinto. {18} Se ha descubierto una inscripción del antiguo Corinto que habla
del "mercado de carne." {19} Lucas se refiere al templo de Artemisa en Éfeso y
habla de un disturbio que ocurrió en un teatro en la misma ciudad. {20} El
templo fue excavado en 1803 y medía 30 metros por 110 metros. {21} Unos
arqueólogos austríacos en el siglo veinte desenterraron el teatro y encontraron
que podía tener casi 25.000 personas. {22}

Marcos escribe de Jesús cuando sanó un ciego mientras salía de


Jericó. {23} Lucas, que escribía aparentemente del mismo suceso, dice que
ocurrió cuando Jesús se estaba acercando a Jericó. {24}
Las excavaciones entre 1907 y 1909 hechas por Ernest Sellin, de la Sociedad
Alemana Oriental, mostró que había "ciudades mellizas" de Jericó en el tiempo
de Jesús-una antigua ciudad judía y una ciudad romana separadas por un
kilómetro y medio aproximadamente. {25} Aparentemente, Marcos se refería a
una y Lucas a la otra, y el incidente ocurrió mientras Jesús viajaba entre ambas.

William F. Albright, uno de los principales arqueólogos bíblicos del mundo,


agrega un comentario útil: "Hoy podemos decir enfáticamente que ya no hay
ninguna base sólida para fechar ningún libro del Nuevo Testamento después de
80 d.C. aproximadamente, dos generaciones completas antes de la fecha entre
130 y 150 d.C. dada por los críticos más radicales del Nuevo Testamento
actuales." {26} Esta afirmación es crucial, porque significa que algunos de los
adversarios de Cristo, que estaban vivos mientras estuvo sobre la tierra,
indudablemente todavía estaban vivos cuando se escribieron los libros del Nuevo
Testamento. Su presencia hubiera impulsado a los escritores del Nuevo
Testamento a prestar mucha atención a la veracidad de las afirmaciones. Y
podemos estar seguros de que si hubiera habido algún error en sus relatos los
adversarios de Cristo (de los cuales habría muchos) los hubieran puesto en
evidencia rápidamente.

3. La prueba bibliográfica

Esta prueba final es necesaria porque no poseemos los manuscritos originales de


los documentos más antiguos. La pregunta que debe hacerse, entonces, es:
"¿Cuántas copias primitivas tenemos, y cuán cerca de los originales están en el
tiempo?" A. T. Robertson, autor de uno de los libros más completos de gramática
del griego del Nuevo Testamento, escribió: "... tenemos 13.000 copias
manuscritas de porciones del Nuevo Testamento." {27} Muchas de estas copias
están fechadas sólo un breve tiempo (80 a 400 años) después de los originales.

Cuando se comparan los documentos del Nuevo Testamento con otros escritos de
la antigüedad con relación a la cantidad de copias primitivas y la proximidad
cronológica de las copias respecto de los originales, el Nuevo Testamento es muy
superior. (Por ejemplo, tenemos sólo 10 buenas copias de Las Guerras de
Galia y son de 1000 años después del original, siete copias de la Tetrologías de
Platón, 1200 años después del original. Hay resultados similares para los escritos
de Tucídides, Herodoto y muchísimos otros.) {28}

El fallecido Sir Frederic Kenyon, ex director y bibliotecario principal del British


Museum, era una de las principales autoridades sobre la confiabilidad de
manuscritos antiguos. Él llegó a esta conclusión:
"El intervalo, entonces, entre las fechas de la composición original y la evidencia
existente más antigua se ha vuelto tan pequeño que llega a ser despreciable, y el
último fundamento para alguna duda de que las Escrituras no nos hayan llegado
sustancialmente como fueron escritas ha sido quitado ahora. Tanto la
autenticidad como la integridad general de los libros del Nuevo Testamento
pueden ser considerados como establecidos finalmente." {29}

Si uno concluye que los documentos del Nuevo Testamento son históricamente
confiables, es lógico que debería considerar seriamente el mensaje que presentan.
En el Antiguo y en el Nuevo Testamento, el mensaje de la Biblia es el mensaje
de Jesucristo. Y Él ofrece una vida abundante y eterna a todo aquel que considere
y responda a sus afirmaciones: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no
andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida... y conoceréis la verdad, y la
verdad os hará libres." {30}

Referencias
{1}Sanders, C. Introduction to Research in English Literary History (New York: MacMillan, 1952), pp.
143ff; citado en Montgomery, John. "History and Christianity," reimpresión de His Magazine, Chicago,
December 1964-March 1965, PP. 6-9

{2}1 Juan 1:3.

{3}2 Pedro 1:16.

{4}Lucas 1:1-3.

{5}Lucas 24:1-4.

{6}Mateo 28:1-8.

{7}Conzelmann, Hans. Jesus. El artículo clásico de RGG expandido y actualizado (Philadelphia: Fortress


Press), pp. 26-27.

{8}Lucas 1:26, 2:40.

{9}Mateo 2:1-23.

{10}Cheney, Johnston. The Life of Christ in Stereo. (Portland, OR: Western Seminary Press, 1971), pp. 6-14,
243.

{11}Hooper, Walter (ed.). Christian Reflections (William B. Eerdmans) citado en McDowell, Josh. More
Evidence That Demands a Verdict (San Bernardino, CA: Campus Crusade for Christ, Inc., 1975), p. 342.

{12}Marcos 14:12ff.

{13}Juan 18:28.
{14}Hoehner, Harold W. "Chronological Aspects of the Life of Christ, Part IV" Bibliotheca Sacra (Dallas:
Dallas Theological Seminary, July, 1974), pp. 241-264.

{15}Bruce, F. F. Jesus and Christian Origins Outside the New Testament. (Grand Rapids: Eerdmans, 1974),
pp.19-41.

{16}Ramsay, W.M. The Bearing of Recent Discovery on the Trustworthiness of the New Testament. (1915),
p. 222; citado en Bruce, F. F. The New Testament Documents - Are They Reliable? (Grand Rapids, MI:
Eerdmans, 1968), p. 91.

{17}Glueck, Nelson. Rivers in the Desert History of Negev. (Philadelphia: Jewish Publications Society of


America, 1969); citado en McDowell, Josh. Evidence That Demands A Verdict. (San Bernardino, CA:
Campus Crusade for Christ, Inc., 1972), p. 68.

{18}1 Corintios 19:25.

{19}Bruce, Christian Origins. p 200.

{20}Hechos 19:27-29.

{21}Free, Joseph P. Archaeology and Bible History. (Wheaton: Scripture Press,1951), p.324.

{22}Ibid.

{23}Marcos 10:46-52.

{24}Lucas 18:35 43.

{25}Free, op cit, p. 295; la vieja Jericó judía puede haber sido una "ciudad fantasma" o simplemente un
montículo en tiempos de Jesús.

{26}Albright, William. Recent Discoveries in Biblical Lands. (New York: Funk and Wagnalls, 1955), p. 136;
citado en McDowell, op. cit., p. 65.

{27}Robertson, A T., Introduction to the Textual Criticism of the New Testament. (Nashville: Broadman


Press, 1925), p. 70; citado en Montgomery, op. cit., p. 6.

{28}McDowell, op. cit., pp. 46-56: Montgomery, op. cit., p. 6: Bruce, op. cit., pp. 10-20.

{29}Kenyon, F. G. The Bible and Archaeology. (New York and London: Harper, 1940), pp. 288, 89; citado
en Montgomery, op. cit., p. 6.

{30}Juan 8:12, 32.

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