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Arquitectura Sostenible

El documento discute el valor de la arquitectura tradicional y sostenible. Explica que la arquitectura vernácula ha evolucionado para adaptarse a las condiciones climáticas locales a través de estrategias bioclimáticas que optimizan el confort interior con pocos recursos. También destaca la importancia de estudiar estas técnicas tradicionales para recuperar soluciones de bajo costo y alta eficiencia energética aplicables hoy en día.

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Arquitectura Sostenible

El documento discute el valor de la arquitectura tradicional y sostenible. Explica que la arquitectura vernácula ha evolucionado para adaptarse a las condiciones climáticas locales a través de estrategias bioclimáticas que optimizan el confort interior con pocos recursos. También destaca la importancia de estudiar estas técnicas tradicionales para recuperar soluciones de bajo costo y alta eficiencia energética aplicables hoy en día.

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Arquitectura Sostenible

( Debe ser parte de las competencias …de una cuestión que ha de ser pensada por el resto de mi
carrera , y quiero empezar desde ahora )

El papel de la arquitectura en el desarrollo sostenible

Por: Ana María Mascorro, Magda Elisa Escobedo, Armando Quintana Parra

En la actualidad, el planeta está sufriendo una enorme pérdida de su ecosistema gracias a la tala
indiscriminada para crear nuevos espacios de construcción. El desarrollo sostenible es un
desarrollo que encuentra un equilibrio entre el satisfacer las necesidades humanas y la
conservación ecológica. Según el informe Brundtlant Commission: Our Common Future
(2013), la definición del desarrollo sostenible es: “Aquel que satisface las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias
necesidades”.

La arquitectura y la industria de la construcción son de los principales contribuyentes en romper


el equilibrio ambiental; sin embargo, actualmente existe una tendencia mundial por fomentar la
sustentabilidad en la arquitectura.

Se estima que el 50% de los recursos naturales y 40% de la energía del planeta son empleados
para la construcción; aunado a esto la construcción genera el 50% del total de residuos generados
(Ramírez, 2011). Para construir se devasta el terreno natural y el ecosistema existente para dar
paso a concreto y tabiques que sostendrán la edificación. Esto altera diversos ciclos de la
naturaleza. Por ejemplo un sitio construido es incapaz de filtrar agua pluvial para alimentar los
mantos acuíferos del subsuelo. Otra alteración que causa la construcción a la naturaleza es la
erosión del suelo. Durante la temporada de lluvias los cerros y montes se deslavan con mayor
facilidad sobre suelo erosionado, causando inundaciones en los terrenos aledaños. Otro impacto
negativo que tiene la construcción en el medio ambiente es el de los desperdicios. Durante el
proceso de construcción de una obra se genera una importante cantidad de desechos: piezas
sobrantes de piso o azulejos, concreto, acero, vidrio, entre otros. Estos materiales fueron
diseñados para tener una vida útil muy larga por lo que su proceso de descomposición es casi
imposible. Aunado a todo esto existe el impacto causado por el transporte de los materiales. Al
vivir en un mundo tan globalizado se tiene acceso a una gran diversidad de elementos
constructivos provenientes de todo el mundo. Muchas veces se emplean materiales que pasan por
un proceso de transporte largo y que genera un rastro de contaminación importante.

Ante esta problemática los arquitectos y constructores han optado por desarrollar edificios y
viviendas sostenibles. Según la Secretaría de Economía nacional, la arquitectura sustentable
busca optimizar los recursos naturales y sistemas de la edificación de tal modo que minimicen el
impacto ambiental de los edificios sobre el medio ambiente y sus habitantes. Cada día son más
los edificios y viviendas verdes que se construyen en el mundo ya que, aparte de representar una
mejora ambiental, benefician al usuario al reducir los gastos de consumo de energía y aumentan
el confort y la eficiencia de los espacios interiores. Una casa común consume hasta 39, 640 watts
por día mientras que una vivienda verde reduce su consumo hasta 2, 210 watts por día. Además,
una vivienda sustentable es buena para la salud. El autor Edwards (2003) afirma que una casa
ecológica, al ser tan eficiente, motiva a los usuarios. Estudios han comprobado que los
empleados de una empresa dan mejores resultados al trabajar en un edificio sustentable que en
uno convencional. Esto no sólo se debe a la presencia de plantas tanto en el interior como
exterior, también al buen aprovechamiento de la energía, la iluminación y ventilación natural,
entre otras características de todo edificio verde.

Si bien la industria de la construcción sigue siendo una de las principales contribuyentes al


deterioro ambiental, ya se están tomando medidas para disminuir el impacto al medio ambiente
que tienen las edificaciones. Es importante reconocer todo el esfuerzo que se hace para reducir el
uso de energía, la cantidad de desechos, y la contaminación que implica el proceso constructivo.
Al momento de contratar un servicio de arquitectura o construcción se tiene la obligación de
fomentar y exigir la implementación de prácticas sustentables en la edificación. Al incluir las
nuevas técnicas que buscan cuidar al medio ambiente ayudamos a recuperar el equilibrio
ambiental que se ha perdido.

REFERENCIAS:

Department of Environment and Climate Change NSW. (febrero de 2007). Controlling soil
erosion on construction sites using compost blankets. Obtenido
de [Link]

Edwards, B. (2003). Green Buildings Pay. Nueva York: Spon Press.

García, P.(2014). ¿Qué es el ecodiseño? Recuperado el 17 de junio de 2014,


de [Link]

[Link]
ble_con_el_medio_ambiente

Montoya, J. D. (20 de abril de 2013). Desarrollo Sustentable. Recuperado el 17 de junio de


2014, de [Link]
[Link]#.U6BYz_ldWSp

ONU. (17 de junio de 2014). UN Documents. Obtenido de Gathering a Body of Global


Agreements: [Link]

Ramírez, C. (8 de noviembre de 2011). ¿Por qué contamina tanto la industria de la


construcción?. Recuperado el 17 de junio de 2014, de
[Link]
industria-de-la-construccion/
Secretaría de Economía. Pro México. Arquitectura sustentable en México es amigable con el
medio ambiente. Recuperado el 17 de junio de 2014 de

[Link]
ble_con_el_medio_ambiente
El valor de la arquitectura tradicional
En contra de la premisa de Bruno Zevi en su obra Architecture in nuce: una
definición de arquitectura (1969) en la que pone en duda la calidad de obra
de arte de la arquitectura anónima, excluyendo así como obra
arquitectónica a toda la edificación popular, en los últimos años se está
volviendo a mirar atrás -hacia nuestra arquitectura tradicional- para
aprender y recuperar interesantes estrategias de estas construcciones que
se habían perdido u olvidado y que tan útiles pueden resultar para la
arquitectura contemporánea.

Casa tradicional en La Palma. Islas Canarias. España.

Desde las antiguas civilizaciones, el diseño de la vivienda refleja la preocupación del


ser humano por conseguir espacios adecuados para protegerse de los factores
atmosféricos adversos como el calor, el frío, el sol o la lluvia, buscando obtener en
el interior de la vivienda unas condiciones ambientales lo más próximas a las del
confort: la vivienda es nuestra tercera piel.

Podemos entender la arquitectura tradicional como una arquitectura anónima en la


que no han intervenido arquitectos ni técnicos especializados, sino que han sido los
propios habitantes -ayudados todo lo más por artesanos que se han formado por
transmisión generacional, de padres a hijos o sea de maestros a aprendices, como
albañiles, canteros y/o carpinteros- los que construyen las viviendas, con
materiales obtenidos del lugar (barro, piedra, madera,...), utilizando herramientas
sencillas y elementales, concebidas por y para los propios habitantes, y -por tanto
vinculadas a clases socioeconómicamente modestas, en cuya caracterización han
influido la historia del lugar, sus condiciones medioambientales, la necesaria
sostenibilidad,... tratando de aprovechar al máximo las posibilidades que dicho
lugar ofrece, con todas sus características, para lograr una óptima economía de
medios, que se manifiesta con la repetición de un modelo durante siglos.

Una de las bondades de la arquitectura tradicional reside en que es capaz de


garantizar un ambiente interior estable y cómodo frente a los
condicionantes climáticos del medio. Para lograr este propósito se sirve de
mecanismos de aprovechamiento energético como la protección o la captación de
luz y energía solar, del viento o de la lluvia, según lo requieran las necesidades del
lugar y del habitante.

Por este motivo, se puede considerar que la arquitectura vernácula es


una arquitectura bioclimática, ya que consigue acondicionar el ambiente interior de
la vivienda a los parámetros de confortabilidad mediante mecanismos
únicamente arquitectónicos y no tecnológicos.
Esquema estrategias bioclimáticas en verano de casa tradicional de Lanzarote.
Fuente: La Graciosa, un proyecto de interés común

Las condiciones climáticas y orográficas del entorno genera que esta


arquitectura haya evolucionado a modelos adaptados al lugar, diversificando sus
respuesta a medida que se asentaba en uno u otro microclima.

Se trata de una arquitectura de gran riqueza, que es necesaria estudiar y conocer


para recuperar los sistemas constructivos y arquitectónicos de cientos de años, a
partir de la experimentación cotidiana, representando la adecuación perfecta entre
el clima, las necesidades humanas y la construcción sostenible. Sin embargo, esta
arquitectura sufre un importante estado de abandono que hace peligrar su
conservación.

Consecuentemente, es fundamental conocer cuáles han sido las estrategias que la


arquitectura popular ha ido fraguando a través de los años mediante el método del
ensayo error, para primero no cometer los mismos errores del pasado, y -lo más
importante- rescatar estas estrategias de bajo coste y grandes ahorros energéticos,
ya sea de forma directa o mediante la adaptación de las mismas a los materiales y
técnicas constructivas actuales.

Dicho conocimiento, nos permitirá apreciar mejor el valor histórico-cultural de


nuestra arquitectura al permitirnos entenderla mejor, al tiempo que, a medida que
vamos comprendiendo sus condicionantes, se va cargando de complejidad y por
tanto de enriquecimiento cultural, algo que por desgracio hoy es muy necesario,
puesto que actualmente la arquitectura popular es un bien cultural poco valorado y
reconocido, lo que es necesario cambiar si queremos conservar y mantener nuestro
patrimonio.

Esquema de recogida de agua en la vivienda conejera.


Fuente: La Graciosa, un proyecto de interés común

Al mismo tiempo, la arquitectura tradicional cuenta con escasos medios materiales


y económicos, reduciéndose al mínimo el número de materiales empleados e
incluso la calidad de estos, sin embargo, posee una gran riqueza en variedad y
lenguajes, y de sus espacios arquitectónicos en cuanto a la ordenación y la
configuración.

Por tanto, la arquitectura tradicional es una referencia a estudiar de Arquitectura


Sostenible adaptada a un momento histórico, que no se debe repetir en la
actualidad, pues los condicionantes sociales, políticos, económicos,... actuales son
diferentes, pero que sí hay que tomarla como modelo de estrategia en respuesta
ante una determinada realidad de la que quiere formar parte.

Existe la imperiosa necesidad de rescatar las técnicas y soluciones que las


generaciones anteriores habían adoptado y de explotar sus ventajas. No se trata de
copiar los diseños y las soluciones antiguas, sino de aprovechar esos principios e
integrarlos en la arquitectura contemporánea.

Podemos concluir que esta arquitectura es cuna de la arquitectura bioclimática


primero y de la arquitectura sostenible posteriormente, ya que sus
constructores/usuarios las diseñaban bioclimáticamente y llevaban una vida
sostenible, no por conciencia o convicción, sino por pura necesidad, dado que las
condiciones de vida a las que se enfrentaban así lo requerían.
Publicado por Del Toro Antúnez ARQUITECTOS

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Etiquetas: Bioclimática, Eficiencia Energética, Sostenibilidad

2 comentarios:

1.

Unknown29 de septiembre de 2015, 12:19

Estoy completamente de acuerdo con el artículo.


Creo que la arquitectura tradicional es la más bioclimática y sostenible, aunque también
es cierto que hay que alcanzar unos niveles de confort y acabados que en muchos casos
no se pueden realizar con técnicas tradicionales o antiguas.
Pero en cuanto a la huella que se deja en mundo con la arquitectura, hay que destacar que
los métodos y materiales tradicionales, han sido siempre, elementos que se extraen de un
entorno relativamente cercano, extraídos de la naturaleza. Es por ello, que su huella,
pasado el tiempo, es menor, o incluso inexistente.
Con ello no quiero ponerme en tésis radicales en contra de materiales modernos, ya que
es completamente necesario la utilización de ciertos materiales para realizar proyectos
que serían impensables exclusivamente con materiales o técnicas tradicionales. Pero si
creo que hay que seguir investigando en materiales y técnicas modernas, que tengan un
menor impacto, y siempre que se pueda, mantener materiales y técnicas tradicionales de
la arquitectura, aunque sólo sea para no perder unas raíces culturales vínculadas muy
estrechamente a lo que hoy en día se conoce de forma despectiva como el "terruño".

Responder

Respuestas
1.

Del Toro Antúnez ARQUITECTOS29 de septiembre de 2015, 13:08

Estimado Jorge:

Muchas gracias por por el comentario y por leernos.

Efectivamente, el estudio de la arquitectura tradicional es fundamental como base


de conocimiento para el desarrollo de una arquitectura actual sostenible, aspecto
que llevamos investigando desde hace años.

Atentamente, un saludo.
Arquitectura sustentable: volver al origen


Actualidad

La evolución de la sociedad y la industrialización, han dado como resultado modas o estilos


arquitectónicos que tienen como base el uso de materiales no sustentables y dañinos para el
medio ambiente. La arquitectura sustentable –una necesidad, que es a la vez tendencia y negocio
a futuro- propone una vuelta al origen y a los materiales nobles propios de cada región. Por los
beneficios que conlleva, vale la pena rescatar sus principios e impulsar su uso.

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Construir con criterio ecológico, contribuyendo a reducir los efectos nocivos sobre el
medioambiente y diseñando en función del entorno en el que las construcciones son
emplazadas. Elevar construcciones elaboradas con elementos propios de cada región, tomando
en cuenta los factores climáticos de cada población, los materiales accesibles en cada zona, las
características de la vegetación y las necesidades de sus habitantes. Esos son algunos de los
principales objetivos de la llamada arquitectura sustentable o ecológica, una forma de concebir el
diseño de manera sostenible y utilizando los recursos naturales como fuentes de energía y
de inspiración.

Proyectar de forma sustentable también significa crear espacios saludables, viables


económicamente y sensibles a las necesidades sociales de una determinada comunidad. Los
beneficios son claros: no sólo se edifica minimizando los efectos medioambientales
perjudiciales, sino que además se logran construcciones mejor integradas al paisaje.

La nueva conciencia ambiental es la que trae aparejados, entre las incontables transformaciones
que impone a la vida humana, cambios drásticos en las formas de diseño y construcción edilicia.
En el cruce entre el medio natural y el medio urbano, son esenciales los principios de
sustentabilidad y equilibrio medioambiental, que llevan a pensar en los nuevos edificios según
las diversas propiedades de los lugares en que estos se construyen.
Es por eso que se considera el entorno natural, el ciclo del agua, el tratamiento de residuos
sólidos, el ahorro energético, la rehabilitación o la arquitectura bioclimática y la resolución de
problemas de accesibilidad, como variables a tener en cuenta en las distintas etapas de
planificación y edificación. Las variables climáticas y topográficas específicas de cada lugar son
parte indisociable del diseño de cada proyecto.
Se tienen en cuenta el sol y la radiación solar sobre una determinada región, la vegetación, la
humedad ambiental, los controles frente al viento, el ruido, la contaminación y calidad del aire,
así como la geomorfología del territorio y sus condicionantes -naturaleza de las rocas,
características de los suelos, pendientes etc-.

El término "arquitectura sustentable" proviene de una derivación del término "desarrollo


sostenible" (del inglés: sustainable development), aquel que satisface las necesidades de una
determinada generación sin comprometer la capacidad de que las siguientes satisfagan sus
propias necesidades. El concepto del desarrollo sostenible se basa en tres principios
fundamentales: el análisis del ciclo de vida de los materiales; el desarrollo del uso de materias
primas y energías renovables; y la reducción de las cantidades de materiales y energía utilizados
en la extracción de recursos naturales, su explotación y la destrucción o el reciclaje de los
residuos.

La eficiencia energética es una de las principales metas de la arquitectura sustentable, aunque no


la única. Es por eso que los arquitectos utilizan diversas técnicas para reducir las necesidades
energéticas de edificios mediante el ahorro de energía y para aumentar su capacidad de capturar
la energía del sol o de generar su propia energía. La calefacción solar activa y pasiva, el
calentamiento solar de agua activo o pasivo, la generación eléctrica solar, la acumulación freática
o la calefacción geotérmica, y más recientemente la incorporación en los edificios de
generadores eólicos, son algunos de los recursos de diseño más utilizados a estos fines.

Es un hecho que a medida que aumenta la prosperidad en las sociedades contemporáneas, se


incrementa el consumo. Ello conlleva un mayor empleo de recursos naturales, y la consecuente
generación de residuos y, finalmente, la producción de CO2 (carbono). La gran paradoja, sin
embargo, es que las naciones más avanzadas del mundo son también las que más contaminan.

La industrialización siembra las semillas de su propia destrucción, ya que genera altos niveles de
emisiones de carbono que conducen directamente al calentamiento global –ver recuadro aparte-.
La arquitectura por sí sola no puede resolver los problemas ambientales del mundo, pero puede
contribuir significativamente a la creación de un hábitat humano más sostenible y saludable.
En este marco, la arquitectura sustentable apunta a utilizar materiales que puedan ser fácilmente
reciclados o reutilizados y no contengan productos peligrosos o contaminantes y fomentar el
ahorro de materias primas y energía.

La posibilidad de diseñar con austeridad y simplicidad, es coherente con esta forma de


edificación que hace honor al viejo lema 'menos es más' (less is more).

En Argentina, asociaciones como Green Building Council (AGBC) -organización no


gubernamental, sin fines de lucro- realiza reuniones, conferencias y sesiones informales
fomentando la participación de los profesionales para impulsar la implementación de iniciativas
sustentables, tanto en el ámbito local como global. Su principal objetivo es posicionarse como la
organización que lidere el diseño ecológico –ver recuadro-, implementando iniciativas
sustentables y soluciones que tomen en cuenta temas ambientales urbanos y suburbanos
originados por la industria de la construcción, crear un cuerpo de certificación de edificios
independiente, y educar al público y sectores privados acerca de la sustentabilidad.
La opinión de un especialista
Por Jorge Luis Kohen, arquitecto (exclusivo para Cabal Digital)
Responder qué son el desarrollo y la arquitectura sustentable, y para qué sirven es
preguntarse por el destino de la humanidad, y no estoy exagerando. El futuro posible para el
desarrollo de la vida, pasa por estas respuestas: cómo atender las necesidades de crecimiento,
con una matriz que no desequilibre las leyes de la naturaleza. Esto se vincula, ciertamente, con la
educación, la inteligencia, en suma, la cultura.
La vida en este planeta es, fundamentalmente, una relación de ida y vuelta entre nuestras
actividades y los sistemas bioambientales. La forma en que interactuemos con ellos provocará
acciones y reacciones. Es una combinación simbiótica e inevitable de naturaleza y cultura, que
hoy por hoy, está desequilibrada, lejos de ser armónica y apacible.
Las condiciones y la definición del desarrollo sustentable se resumen, básicamente en estas
premisas:
* Ningún recurso deberá utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
* Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado,
neutralizado o absorbido por el medio ambiente.
* Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para ser
sustituido por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.
La arquitectura es pensamiento. Son conjuntos de ideas y pensamientos articulados con
objetivos que se concretan en formas y funciones, es decir, se construyen. No hay arquitectura
sin construcción, pero sí hay construcción sin arquitectura. La construcción, sólo en parte de los
casos, expresa, transmite y materializa ciertos objetivos y principios.

Sumar ambas expresiones: Arquitectura + Sustentabilidad, es el resultado de un pensamiento


construido, que incorpora esas tres premisas básicas, como fundacionales a su desarrollo de
diseño y construcción. Esta sería la respuesta mínima que deberíamos reunir en nuestra
actividad, como arquitectos, para empezar a administrar los problemas actuales de nuestra
profesión.

La arquitectura del Siglo XX y XXI, ¿responde o está a la altura de los desafíos que plantean los
problemas medioambientales? La respuesta es No. ¿Es posible una Arquitectura sustentable? Sí.

¿Cuáles serían entonces las condiciones que deberían darse, para incorporarla y responder a los
desafíos medioambientales? Su análisis y tratamiento nos llevarían al estudio de la filosofía y la
condición humana, temas que superan las posibilidades de esta nota. Y es así porque el cambio
de lugar, de mirada, para resolver estos problemas, necesariamente culturales, tiene que ver con
la educación, con las transformaciones profundas de hábitos y costumbres, con la instrucción del
poder, con el sistema que nos ordena y nos sostiene y finalmente con las leyes, normativas,
códigos que lo instrumentan.

Nuestro actual sistema de crecimiento y desarrollo está basado en el consumo, la acumulación y


la competencia, ninguna de las industrias y actividades humanas pueden escapar de esa matriz.
Hoy todos hablamos de cuidar el medio ambiente, de reducir la polución, de mitigar el impacto
destructivo, de reducir el efecto invernadero y las emisiones de CO2, por nombrar sólo algunas
banderas de estos tiempos ecológicos. Intentamos, seguramente hacerlo, pero los que aplicamos
son aún paliativos, insignificantes, frente a los resultados que revela nuestra actividad en el
mundo de la producción y transformación de los recursos. Hay, en la conducta humana,
contradicciones y paradojas insoslayables, sin resolver. Abundan los ejemplos, incluso a nivel
doméstico. He participado de conferencias medioambientales en las que el intervalo era una
carrera por fumar los cigarrillos que el tiempo de la conferencia había impedido. Hemos visto
campañas en contra de las enfermedades provocadas por el cigarrillo.

El marketing de venta de productos y servicios suele aludir a cuestiones bioambientales,


sólo por moda, porque está instalado en el interés del mercado, en la preocupación de todos. Sin
embargo, las respuestas que hoy pueden dar la industria, el desarrollo en cualquiera de sus
ámbitos, y la construcción y la arquitectura en particular, son insignificantes frente a la gravedad
del problema. Al planeta lo atacamos con artillería pesada y no encontramos la forma eficaz de
defenderlo.

Los edificios "inteligentes" son la vanguardia marquetinera del producto inmobiliario. No


tienen nada de sustentables, ni cuidan, ni protegen el equilibrio del sistema natural. Pero se
vende en el marco de lo mejor y más amigable "para el medio ambiente". Tampoco son culpables
quienes los construyeron -entre los que me encuentro-. Es el sistema, que los pide, es el mercado
que los demanda y requiere. Se construyen porque se necesitan ahora y se venden. Esta es la
paradoja, la contradicción, y debería ser, a su vez, el argumento para el cambio: se trata de
conjuntos que demandan muchísima energía de alto impacto ambiental y contaminante para su
construcción y su funcionamiento posterior, se les incorpora cada vez más software operativo
que optimiza, regula, controla y monitorea muchos consumos y actividades, pero si se “cayera el
sistema” tendríamos que abandonarlos, huir irremediablemente de ellos. No tienen ventanas de
abrir, no respiran solos, lo hacen con pulmotor, tienen respiración asistida .Son dependientes.
Son torpes, no inteligentes.

Si a un cartel le cambiamos las bombitas incandescentes por bombitas de bajo consumo, no


hacemos una acción sustentable, estamos ahorrando un poco de energía, nada más. Pero como
en el barrio antes había dos carteles y hoy hay veinte, el problema sigue creciendo.

Hay bibliotecas, y es literal, que explican con pruebas irrefutables, la tendencia de destrucción de
nuestra “casa”.
Lo decimos, lo escribimos, lo vemos y lo padecemos. Pero seguimos sin querer ver la gravedad
del problema, ciegos, caminando hacia el abismo.
El crecimiento demográfico es el factor más importante. Habitamos un planeta, acotado en
superficie y recursos, cuyas poblaciones lo atacan y destruyen. Crece la población, crece la
demanda -es lógico, más alimentos, mas producción, más consumo, más casas, más coches- y
siempre el mismo lugar, el mismo espacio.
La ciencia, la única ayuda, no tiene una solución milagrosa.
Deberemos cambiar para sobrevivir. El desarrollo, la industria, la arquitectura deberán alinearse
detrás de ese cambio.

De arquitectura sustentable hay muchísimos ejemplos, sólo nombro uno: en Australia, el


arquitecto Glenn Murcutt, premio Pritzker 2002 (el equivalente al Nobel en arquitectura) lucha
como un Quijote contra sus molinos locales (Municipalidad, gobiernos) para generar un rayito de
esperanza, con sus propuestas sustentables. Es pequeña la producción, pero su caso demuestra
que es posible. Hay muchísimos otros ejemplos en el mundo, pero son focos, excepciones a la
regla, el sistema los absorbe, sin que se modifique la lógica de base. Glenn Murcutt, además, es
coherente en su vida de consumos y costumbres, él es 'sustentable', en su vida y en su ejercicio
profesional, las dos caras de una misma filosofía. No nos engañemos con discursos y espejitos de
colores, actualmente estamos muy lejos de la solución y muy por debajo de la capacidad de
regeneración natural del planeta. Nos engañamos, con un panel solar de selenio que “ahorra”
energía porque transforma los fotones solares en energía eléctrica (fotovoltaica), pero que
consume, para ser fabricado, más energía contaminante que la que da en su vida útil.

Hay gestos, hay esfuerzos, hay intenciones, pero todavía no hemos cambiado la conducta, para
decir que estamos a
salvo.

arqkohen@[Link]

Definición y beneficios de las construcciones "verdes"


Un edificio "sustentable" es un edificio cuyo diseño (incluyendo sus métodos constructivos)
reduce de manera significativa, o mejor aún, elimina, el impacto negativo de edificaciones sobre
el medioambiente y sus habitantes.
Cinco áreas de lo que se considera diseño sustentable:
- La planificación del sitio de manera sustentable;
- El consumo racional del agua como recurso;
- El uso eficiente de la energía, y el uso de energías renovables;
- La conservación de materiales y recursos;
- El cuidado de la calidad ambiental interior.
Beneficios de Construcciones Sustentables:
- Ambientales (reducción del impacto ambiental);
- Económicas (mejor balance económico);
- De Salud y Seguridad (mayor confort para el ocupante)
Los edificios sustentables ofrecen ventajas:
- Reducen los costos operativos;
- Disminuyen o eliminan costos iníciales;
- Realzan el valor de la propiedad y aumentan las ganancias;
- Reducen los riegos de responsabilidades;
- Optimizan la performance económica en cuanto al ciclo de vida del edificio;
- Incrementan el presentismo y mejoran el nivel de satisfacción del empleado;
- Mejoran la productividad de los empleados.

Es importante recordar que, mundialmente, los edificios representan:


17% DEL USO DE AGUA FRESCA
25% DEL USO DE MADERA
33% DE LAS EMISIONES DE CO2
40% DEL USO DE ENERGIA Y MATERIALES
Resumen:

Inundaciones, heladas y sequías extremas, cientos y millones de damnificados. En este


panorama la arquitectura bioclimática y sostenible tiene un papel importante que jugar. La
degradación de nuestro planeta está llegando al límite: las industrias se ven obligadas a
reinventarse y los gobiernos a construir un nuevo modelo de economía baja en emisiones de
carbón, eficiente en recursos y socialmente inclusiva.

Biblioteca EPM, Medellín, Colombia. Arquitecto: Felipe Uribe, 2003. Proyecto asesorado por PVG Arquitectos.
Fotografía: Biblioteca EPM.

En 1987, durante una sesión de las Naciones Unidas se plantea por primera vez el concepto
de desarrollo sostenible ligado al desarrollo urbano y a la necesidad de encontrar soluciones que
desde el diseño arquitectónico garanticen el bienestar humano y reduzcan el impacto ambiental.
El documento que recoge estos principios es el informe Bruntland.
¿Qué es entonces la arquitectura sostenible y qué papel juega en la construcción de
futuro? Entrevistamos a Jorge Hernán Salazar, arquitecto docente con estudios de posgrado en
Energías Renovables y Tecnologías Avanzadas en la Construcción Arquitectónica.

Jorge Hernán es un estudioso de la bioclimática, durante más de diez años ha asesorado un


centenar de proyectos bioclimáticos en Colombia, Latinoamérica y Europa junto a sus colegas de
la firma PVG Arquitectos.

Al hablar de arquitectura bioclimática, ¿hablamos de arquitectura sostenible?

La arquitectura bioclimática y la arquitectura sostenible son diferentes, aunque comparten


principios y objetivos.

La primera trata en esencia de crear una relación armónica con el clima. Es un término con más
de 30 años de acuñado, nace de la crisis que desató el embargo petrolero del año 73. En ese
momento los altísimos costos del combustible fósil llevaron a buscar energías alternativas,
entonces aparecieron granjas con paneles solares y otros proyectos que apuntaban a la
autosuficiencia energética de las estructuras.

La segunda es un poco más reciente y engloba a la primera. El concepto es más amplio pues
además de los aspectos climáticos implica que las edificaciones que se construyen deben tomar
en cuenta el concepto de equidad intergeneracional, (que implica pensar cómo compartir la
capacidad de bienestar entre la gente de hoy la del futuro), energía involucrada en el proceso de
construcción, los costos de reposición, y una serie de valores que están relacionados no solo con
la dimensión ecológica, sino con la económica, social, política y ética.

Algunos arquitectos consideran que el concepto de sostenibilidad está implícito en el concepto de


arquitectura, ¿Es redundante hablar de arquitectura sostenible? ¿Cuál es su opinión?

La sostenibilidad importa porque su ausencia pone en entredicho la supervivencia futura y lo que


es cierto es que todos los buenos arquitectos de la historia han construido bajo parámetros de
sostenibilidad. Lo que es peligroso es que el término arquitectura sostenible se convierta en una
moda, en algo temporal que se hace porque es lo que se usa en el momento y no por convicción.

Sin embargo, hoy sabemos que el cambio climático es real y que diseñar con criterios de
sostenibilidad no es un acto de buena voluntad sino una obligación con las generaciones futuras.
En este sentido la arquitectura bioclimática y sostenible vinieron para quedarse.

Más que de arquitectura sostenible yo hablaría de una arquitectura coherente con la gente, con
las costumbres y con el clima. No es coherente, por ejemplo, construir pensando que no va a
nacer más gente, o diseñar una cocina con espacio para una mesa si no existe la costumbre de
sentarse a comer allí, por ejemplo, en la arquitectura tradicional antioqueña se justifica un
espacio para el comedor dentro de la cocina porque existe la costumbre de sentarse para estar
pendiente de que la arepa no se queme. Entonces hay que ser coherentes a la hora de diseñar.
¿Cree que la arquitectura bioclimática, es de cierta manera, un regreso a la arquitectura vernácula?

Antes de la Revolución Industrial no había otra opción más que trabajar con lo que había a la
mano. Entonces la arquitectura fue bioclimática hasta que la tecnología le permitió desprenderse
del clima y valerse por ejemplo de la climatización artificial.

Lo cierto es que hoy la arquitectura está sometida a muchas exigencias y las tipologías
arquitectónicas contemporáneas son complejas: te dicen que diseñes un edificio con cibercafé en
un piso y en el otro piso un salón de videos y en otro una galería de arte… y tienes ahí la
exigencia de que ese edificio que nunca antes se ha construido involucre los principios del diseño
bioclimático.

Hoy estamos reconquistando las bases de la arquitectura vernácula y estudiando los principios
científicos para adaptarlos a cada proyecto particular.

Orquideorama Jardín Botánico, Medellín, Colombia. Arquitectos: Plan B, 2007. Proyecto asesorado por PVG
Arquitectos. Fotografía: Inhabitat.

¿Hay materiales más sostenibles que otros?

No soy amigo de estigmatizar materiales. No pienso que haya un material menos sustentable que
otro, lo que sí creo es que hay usos de materiales más sostenibles que otros, pero no creo que en
sí mismos ellos sean menos o más sustentables.
Hoy en día la profusión de proyectos que dicen ser verdes o sostenibles es grande. ¿Qué cosas pueden
indicarnos que en realidad son edificaciones bioclimáticas?

Si el arquitecto ha consultado la realidad bioclimática del lugar al momento de tomar decisiones


de diseño, con certeza la estructura es bioclimática y es sostenible. Hay señales como que el
diseño involucre la gente, el clima, el medio ambiente y las exigencias o necesidades de las
personas: lo cierto es que nuestros ojos reclaman luz, nuestros oídos admiten cierta presión
sonora, nuestro cuerpo reclama cosas de los objetos y la verdadera arquitectura bioclimática
responde a condiciones climáticas, a las costumbres de la gente y está hecha a la medida de los
cuerpos y de los lugares. Esto es justamente lo que planteamos Ader García, Alexander González
y yo en el libro Labor Cero.

¿Existen reglas de diseño que deban seguirse en la arquitectura bioclimática?

En la arquitectura bioclimática cada proyecto determina las reglas. Y estas reglas están definidas
por el lugar donde se emplaza la obra. De manera que para crear arquitectura duradera y
energéticamente eficiente, el análisis bioclimático exige valorar los hábitos culturales de la
población, los recursos existentes en la zona (agua, mano de obra, bosques, etc.), condiciones
climáticas (temperatura, humedad, viento, lluvia), condiciones de acceso y capacidad de producir
energía, manejo de residuos, almacenamiento de aguas lluvias.

En un lugar tropical como Santa Marta en Colombia, es posible crear una escuela con ventilación
completamente natural y con ello lograr un buen ahorro energético, pero en otras latitudes quizá
esta no será la solución bioclimática para la escuela. Así que todo depende.

Lo que sí mínimamente debe saber el arquitecto que pretenda diseñar un proyecto bioclimático
es por dónde sale el sol, porque invariablemente siempre habrá que estudiar cómo se comporta el
sol, cuántas horas de sol recibe una superficie determinada, etc.

¿Cómo se mide la sostenibilidad de un edificio?

Existen dos métodos: prescriptivo y por desempeño. Los primeros funcionan como una receta
que se cumple tal y como viene. Por ejemplo, poner techo blanco, sanitario seco, usar vidrio de
determinada especificación… tal y como lo dice la norma, pero entonces el peligro ahí es que se
construye cualquier adefesio que a punta de “gadgets” se vuelve “sostenible”.

Esto, sin embargo, no quiere decir que no se puedan hacer buenas cosas con el método
prescriptivo.

El otro método es por desempeño, que puede ser un poco más ambiguo pero más flexible y abre
campo a la innovación. Aquí, el constructor le dice a usted: “diseñe lo que quiera pero tenga en
cuenta que solo le voy a dar 20 kwh por metro cuadrado y por mes”.

La certificación LEED es un sistema que valora mucho el hecho de que un edificio sea
energéticamente eficiente, pero hay valores no cuantitativos más difíciles de medir que también
tienen que ver con la sostenibilidad y que hoy no los mide LEED. El trópico exige entender y
evaluar de manera distinta nuestras realidades. Desarrollar nuestro propio sistema de
certificación es el camino.

¿Le ve utilidad a la certificación LEED?

Desde el punto de vista técnico las certificaciones me parecen inútiles, es decir se puede hacer
arquitectura bioclimática y sostenible con o sin certificació[Link] desde el punto de vista
educativo sí me parecen útiles porque había quienes no sabían que se podían hacer mejores
edificios y ahora ya lo saben.

Lo interesante sería que en una segunda etapa los certificadores comenzaran a preocuparse por
empoderar a la gente: para una sociedad educada la norma no se necesita porque hay un
consenso de lo que está bien y de lo que está mal aunque no esté escrito.

Colegio Bureche, Santa Marta, Colombia. Arquitecto: Juan Manuel Peláez. Proyecto asesorado por PVG
Arquitectos. Fotografía: childreninscotland.

¿Cómo hacer entonces que las ciudades sean más sostenibles?

Con educación. Cuando la sociedad entienda que la sostenibilidad no es negociable, que el


confort no se negocia, que el aprovechamiento de la luz natural no se negocia. Cuando la
sociedad reclame, obligue y exija la sostenibilidad como pilar no negociable los arquitectos no
tendrán excusa para no hacerlo.
A nadie le interesa comprar hoy en día una casa con mazmorra, pero en el siglo XV era inútil
comprar un castillo sin mazmorra. Entonces, es el consenso social el que hace posible que las
cosas sucedan.

El asunto no es tanto decidir cuál es el mejor sistema de certificación ni cuál el código de


construcciones para arquitectura sostenible, la pregunta es cómo nos preparamos para que la
mayoría de la gente se sienta en derecho de tener una arquitectura mejor.

¿Cómo ve la construcción sostenible en Colombia?

La veo con muchas posibilidades. Actualmente hay un número importante de arquitectos


dispuestos a cambiar patrones de conocimiento y ya lo están haciendo. Creo que el mercado y los
usuarios también han madurado… cada vez hay más empresas constructoras que le están
apostando a tomar decisiones que contribuyen con una transformación de la disciplina.

Del lado de la academia tenemos buenos indicios: la Universidad Nacional, por ejemplo, ya lleva
diez años con cupo completo en la línea de profundización en arquitectura bioclimática.
Entonces el interés en hacer proyectos de alta calidad es grande.

Comparte con nosotros tus opiniones e inquietudes.

Nota aclaratoria de responsabilidad: Las observaciones contenidas en este documento son de carácter informativo y deben ser
aplicadas y/o evaluadas por el constructor o usuario solamente en caso de considerarlas pertinentes. Por lo tanto, estas
observaciones no comprometen a Argos, a sus filiales o a sus subordinados.

"Cuando la sociedad reclame, obligue y exija la sostenibilidad como pilar no negociable los arquitectos
no tendrán excusa para no hacerlo".
Ciencia y Tecnología para la Sostenibilidad
Existe un consenso creciente acerca de la necesidad y posibilidad de dirigir los esfuerzos
de la investigación e innovación hacia el logro de tecnologías eco-amigables (amigables
ambientalmente) y, más en general, de desarrollos científicos y tecnológicos favorecedores
de la transición a la Sostenibilidad. Ello incluye desde la búsqueda de nuevas fuentes de
energía, limpias y renovables, al incremento de la eficacia en la obtención de alimentos,
pasando por la prevención de enfermedades y catástrofes, el logro de una maternidad y
paternidad responsables y voluntarias o la disminución y tratamiento de residuos, el
diseño de un transporte de impacto reducido, etc. Este nuevo planteamiento exige
superar la búsqueda de beneficios particulares a corto plazo (sin tomar en consideración
sus consecuencias ambientales y sociales) que ha caracterizado, a menudo, el desarrollo
tecnocientífico, así como la idea simplista de que las soluciones a los problemas con que
se enfrenta hoy la humanidad dependen, sobre todo, de tecnologías más avanzadas,
olvidando que las opciones, los dilemas, a menudo son fundamentalmente éticos.
Asistimos así a la emergencia de la Ciencia de la sostenibilidad, un nuevo campo de
conocimiento que busca conocer los fundamentos de las interacciones entre sociedad y
naturaleza para promover el Desarrollo Sostenible.

La tecnociencia y la problemática socioambiental

Cuando se plantea la contribución de la tecnociencia a la


Sostenibilidad, la primera consideración que es preciso hacer es
cuestionar cualquier expectativa de encontrar soluciones puramente
tecnológicas a los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad.
Pero, del mismo modo, hay que cuestionar los movimientos anti-
ciencia que descargan sobre la tecnociencia la responsabilidad absoluta
de la situación actual de deterioro creciente. Muchos de los peligros
que se suelen asociar al “desarrollo científico y tecnológico” han puesto en el centro del debate la
cuestión de la “sociedad del riesgo”, según la cual, como consecuencia de dichos desarrollos
tecnocientíficos actuales, crece cada día la posibilidad de que se produzcan daños que afecten a
una buena parte de la humanidad y que nos enfrentan a decisiones cada vez más arriesgadas
(López Cerezo y Luján, 2000).

No podemos ignorar, sin embargo, que, como señala el historiador de la ciencia Sánchez Ron
(1994), son científicos quienes estudian los problemas a los que se enfrenta hoy la humanidad,
advierten de los riesgos y ponen a punto soluciones. Por supuesto no solo científicos, ni todos los
científicos. Por otra parte, es cierto que han sido científicos los productores de, por ejemplo, los
freones que destruyen la capa de ozono. Pero, no lo olvidemos, junto a empresarios,
economistas, trabajadores, políticos… La tendencia a descargar sobre la ciencia y la tecnología
la responsabilidad de la situación actual de deterioro creciente, no deja de ser una nueva
simplificación maniquea en la que resulta fácil caer. Las críticas y las llamadas a la
responsabilidad han de extenderse a todos nosotros, incluidos los “simples” consumidores de los
productos nocivos (Vilches y Gil, 2003). Y ello supone hacer partícipe a la ciudadanía de la
responsabilidad de la toma de decisiones en torno a este desarrollo tecnocientífico. Hechas estas
consideraciones previas, podemos ahora abordar más matizadamente el papel de la tecnociencia.
Comenzaremos refiriéndonos a los llamamientos surgidos en la propia comunidad científica para
contribuir a hacer frente a la grave situación de emergencia planetaria.

Llamamientos a la comunidad científica

Podemos comenzar recordando el llamamiento realizado en 1998 por Jane Lubchenco


(presidenta entonces de la American Association for the Advancement of Science, la más
importante asociación científica a nivel mundial),reclamando que el siglo XXI sea para la ciencia
el siglo del medio ambiente y que la comunidad científica “reoriente su maquinaria” hacia la
resolución de los problemas que amenazan el futuro de la humanidad (Lubchenco, 1998).
Llamamientos que no han dejado de multiplicarse: podemos destacar como ejemplo más reciente
el denominado “Memorando de Estocolmo: Inclinando la balanza hacia la Sostenibilidad”,
firmado en mayo de 2011 por los participantes en el Tercer Simposio sobre la Sustentabilidad
Ambiental ([Link] promovido por Naciones Unidas, entre los que
figuran premios Nobel de Física, Química, Economía, Medicina y Literatura y en el que se
reclama una urgente transición a la Sostenibilidad. Mención especial merece el programa de
investigación de 10 años “Future Earth – Research for Global Sustainability”
([Link] lanzado en 2012 tras la Cumbre de la Tierra Rio+20 por el
International Council for Science (ICSU), con el propósito de movilizar a millares de científicos
y reforzar los vínculos con los responsables en la toma de decisiones, para fundamentar el
profundo cambio global que supone la transición hacia la Sostenibilidad.

Existe, por tanto, un consenso general acerca de la necesidad de dirigir los esfuerzos de la
investigación e innovación hacia el logro de desarrollos tecnocientíficos eco-amigables
(amigables ambientalmente) y, más en general, de medidas científico- tecnológicas
favorecedoras de un Desarrollo Sostenible (Comisión Mundial del Medio Ambiente y del
Desarrollo, 1988; Gore, 1992; Daly, 1991; Flavin y Dunn, 1999…), incluyendo desde la
búsqueda de nuevas fuentes de energía al incremento de la eficacia en la obtención de alimentos,
pasando por la prevención de enfermedades y catástrofes, el logro de una maternidad y
paternidad responsables, la prevención y mitigación de la contaminación, o la disminución y
tratamiento de residuos, el diseño de un transporte de impacto reducido, etc.

Surge así la llamada ecología industrial, que concibe los sistemas industriales como ecosistemas
que intercambian flujos de materia, energía e información con su entorno y tiene como objetivo
reducir el consumo de materias primas y recursos energéticos por debajo de la capacidad de la
biosfera para renovarlos, así como reducir las emisiones de residuos hasta unos valores que la
biosfera pueda asimilarlos (Seoanez Calvo, 1998). A ello responde igualmente el concepto de
economía circular (en la que, al igual que ocurre en la naturaleza, todos los productos son
reutilizables o biodegradables, sin residuos), o el de diseño sostenible de productos (también
conocido como diseño “responsable”, “verde” o “ecodiseño”), que integra criterios
medioambientales específicos al resto de variables utilizadas en la concepción y desarrollo de un
producto (sea este un edificio, un electrodoméstico, papel para escribir o cualquier otro) y en los
estudios de valoración de su comportamiento a lo largo de su ciclo de vida (producción,
distribución, utilización, reciclaje y tratamiento final). Particular importancia está adquiriendo la
reciente Iniciativa del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
dirigida a aprovechar las TIC para promover la Sostenibilidad (“Global e-Sustainability
Initiative, GeSI”).

Un ejemplo concreto de iniciativa a resaltar lo constituye el proyecto “Luces para aprender”


([Link] liderado por la OEI, Organización de Estados
Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura ([Link] que pretende
llevar energía solar y acceso a internet a más de 62.000 escuelas en Iberoamérica, la mayor parte
de ellas situadas en zonas rurales y de difícil acceso. La iniciativa Luces para aprender surge en
el marco de las Metas Educativas 2021 y pretende abordar retos no resueltos en la región
iberoamericana como el acceso a una educación pública de calidad que ofrezca mejores
oportunidades a las niñas y niños y les permita hacer frente a la pobreza y la desigualdad. Con el
proyecto se quiere reducir la brecha digital y poner fin al aislamiento de las comunidades rurales,
que históricamente han quedado rezagadas de los avances tecnológicos, facilitando su acceso a
las tecnologías de la información y la comunicación, con el fin de favorecer su desarrollo
educativo, económico, social y cultural.

Es preciso, sin embargo, analizar con cuidado las medidas tecnocientíficas propuestas y sus
posibles riesgos, para que las aparentes soluciones no generen problemas más graves, como ha
sucedido ya tantas veces. Pensemos, por ejemplo, en la revolución agrícola que, tras la Segunda
Guerra Mundial, incrementó notablemente la producción gracias a los fertilizantes y pesticidas
como el DDT. Se pudo así satisfacer las necesidades de alimentos de una población mundial que
experimentaba un rápido crecimiento... pero sus efectos perniciosos (pérdida de biodiversidad,
cáncer, malformaciones congénitas...) fueron denunciados ya a finales de los 50 por Rachel
Carson (1980). Y pese a que Carson fue inicialmente criticada como “contraria al progreso”, el
DDT y otros “Contaminantes Orgánicos Persistentes” (COP) –o, más en general, Compuestos
Tóxicos Persistentes (CTP)- fueron finalmente prohibidos como venenos muy peligrosos,
aunque, desgraciadamente, todavía no en todos los países. Un debate similar está teniendo lugar
hoy en día en torno al desarrollo de la biotecnología contemporánea
([Link] y, más concretamente, al uso de los transgénicos (ver
Biodiversidad) o de algunas nanotecnologías, portadoras de muchas más esperanzas que todas
las tecnologías hasta hoy conocidas (con extraordinarias aplicaciones informáticas, médicas,
industriales, ambientales…), pero también de los mayores peligros (su tamaño les permite
atravesar la piel, penetrar las células hasta su núcleo…) (Bovet et al., 2008, pp. 58-59).
Problemas como estos han dado lugar al surgimiento de la Bioética, que se ocupa de los
principios para la correcta conducta humana respecto a la vida.

Conviene, pues, reflexionar acerca de algunas de las características fundamentales que deben
poseer las medidas científico-tecnológicas para hacer frente a la situación de emergencia
planetaria.

Principios que han de regir las medidas tecnocientíficas

Según (Daly, 1991) es preciso que las intervenciones tecnocientíficas diseñadas para atender a
necesidades sociales cumplan lo que denomina “principios obvios para el Desarrollo Sostenible”:
 Las tasas de recolección de los recursos que se precisan no deben superar a las de su
regeneración (o, para el caso de recursos no renovables, de creación de sustitutos
renovables).
 Las tasas de emisión de residuos deben ser inferiores a las capacidades de asimilación de
los ecosistemas a los que se emiten esos residuos.

Por otra parte, como señala el mismo Daly, “Actualmente estamos entrando en una era de
economía en un mundo lleno, en la que el capital natural o “capital ecológico” será cada vez más
el factor limitativo” (Daly, 1991). Ello impone una tercera característica a las tecnologías
sostenibles:

 “En lo que se refiere a la tecnología, la norma asociada al Desarrollo Sostenible


consistiría en dar prioridad a tecnologías que aumenten la productividad de los recursos
(…) más que incrementar la cantidad extraída de recursos (…). Esto significa, por
ejemplo, bombillas más eficientes de preferencia a más centrales eléctricas”.

A estos criterios, fundamentalmente técnicos, es preciso añadir otros de naturaleza ética (Vilches
y Gil-Pérez, 2003) como son:

 Dar prioridad a desarrollos científico-tecnológicos orientadas a la satisfacción de


necesidades básicas y que contribuyan a la reducción de las desigualdades, como, por
ejemplo:
 Fuentes de energía limpia (solar, geotérmica, eólica, fotovoltaica, mini-hidráulica,
mareas… sin olvidar que la energía más limpia es la que no se utiliza) y generación
distribuida o descentralizada, que evite la dependencia tecnológica que conlleva la
construcción de las grandes plantas (ver La transición energética).
 Incremento de la eficiencia para el ahorro energético (uso de bombillas fluorescentes de
bajo consumo o, mejor, diodos emisores de luz LED; cogeneración, que supone la
obtención simultánea de energía eléctrica y energía térmica útil, aprovechando para
calefacción u otros usos el calor que habitualmente se disipa…). Todo ello en un
escenario “negavatios” que rompa el hasta aquí irrefrenable crecimiento en el uso de
energía. No debemos olvidar a este respecto que los aumentos de eficiencia no se han
traducido hasta aquí en una disminución de consumo sino en un crecimiento global. Es
un ejemplo de “efecto rebote” conocido como “Paradoja de Jevons”, mostrado por
William Stanley Jevons analizando datos de consumo (de energía y de otros recursos)
tras la introducción de innovaciones que habían mejorado la eficiencia: la disminución
unitaria de consumo y de impacto ambiental lograda con la innovación ha resultado
siempre compensada por la multiplicación en el uso del nuevo modelo. Se precisa por
ello una voluntad explícita de interrumpir el crecimiento, de reducir el consumo global.
 Gestión sostenible del agua y demás recursos básicos.
 Obtención de alimentos con procedimientos sostenibles (agriculturas alternativas
biológicas o agroecológicas, que recurren, por ejemplo, a biofertilizantes y biopesticidas,
o al enriquecimiento del suelo con “biochar” o “agrichar”, a base de carbón vegetal, que
hace la tierra más porosa y absorbente del agua).
 Prevención y tratamiento de enfermedades, en particular las pandemias como el sida, que
está diezmando la población de muchos países africanos, o las nuevas enfermedades
asociadas al desarrollo industrial.
 Logro de una maternidad y paternidad responsables que evite embarazos no deseados y
haga posible una cultura demográfica sostenible.
 Prevención y reducción de la contaminación ambiental, así como tratamiento adecuado
de los residuos que haya resultado imposible evitar, para minimizar su impacto. Dicho
tratamiento ha de anteponer a su eliminación (simple vertido o destrucción sin
aprovechamiento), la reutilización, el reciclado y la valorización (o recuperación)
energética, utilizando métodos que no pongan en peligro la salud humana ni causen
perjuicios al medio ambiente.
 Regeneración o restauración de ecosistemas procediendo, entre otros, a la Forestería
Análoga (ver Desarrollo Rural y Sostenibilidad) o a la descontaminación de suelos y
depuración de aguas utilizando técnicas como, por ejemplo, la biorremediación, basada
en el uso de plantas (fitorremediación), hongos (micorremeciación), microorganismos o
encimas para reducir, degradar o inmovilizar productos orgánicos nocivos.
 Reducción de desastres, como los provocados por el incremento de la frecuencia e
intensidad de los fenómenos atmosféricos extremos que acompañan al cambio climático.
 Reducción del riesgo y empleo de materiales “limpios” y renovables en los procesos
industriales, utilización de técnicas basadas en los principios de la Química Sostenible
([Link]/icma/divulgacion/quimica%[Link]) también denominada Química
Verde o Química para la Sostenibilidad.
 Aplicar el Principio de Precaución (también conocido como de Cautela o de Prudencia),
para evitar la aplicación apresurada de una tecnología, cuando aún no se han investigado
suficientemente sus posibles repercusiones, como ocurre con el uso de los transgénicos o
de las nanotecnologías. Nos remitimos a este respecto a las “Pautas para aplicar el
principio de precaución a la conservación de la biodiversidad y la gestión de los recursos
naturales”, diseñadas por The Precautionary Principle Project, en el que ha trabajado un
amplio grupo de expertos de diferentes campos, regiones y perspectivas (ver
[Link] Con tal fin se han introducido –aunque tan solo están
vigentes en algunos países- instrumentos como la Evaluación del Impacto Ambiental,
EIA (con distintas formulaciones y matices como, “análisis de ciclo de vida” o “análisis
de la cuna a la tumba”), para conocer y prevenir los impactos ambientales de los
productos y tecnologías que se proponen, analizar los posibles riesgos (“análisis de
riesgos ambientales”) y facilitar la toma de decisiones para su aprobación o no, así como
las Auditorías medioambientales (AMA) de las tecnologías ya en funcionamiento para
conocer la calidad y repercusiones de sus productos o de sus prestaciones. El resultado ha
de ser una Certificación ambiental (energética, consumo de agua, etc.) que garantice la
conservación de los recursos naturales y su manejo sustentable en beneficio del entorno
natural y social.

Se trata, pues, de superar la búsqueda de beneficios particulares a corto plazo que ha


caracterizado, a menudo, el desarrollo tecnocientífico, y potenciar tecnologías básicas
susceptibles de favorecer un Desarrollo Sostenible que tenga en cuenta, a la vez, la dimensión
local y global de los problemas a los que nos enfrentamos.
Y es necesario, como señala Sachs (2008, p. 56), formular un compromiso global para “financiar
I + D para tecnologías sostenibles, entre ellas las energías limpias, las variedades de semillas
resistentes a la sequía, la acuicultura sensata desde el punto de vista medioambiental, las vacunas
para enfermedades tropicales, la mejora del seguimiento y la conservación de la biodiversidad
(…) para todas las dimensiones del Desarrollo Sostenible hay una necesidad tecnológica esencial
que debe ser apuntalada mediante inversiones en ciencia básica. Y en todos los casos hay una
necesidad acuciante de financiación pública que incentive las nuevas tecnologías que nos
permitan alcanzar al mismo tiempo los objetivos de elevar la renta global, poner fin a la pobreza
extrema, estabilizar la población mundial y propiciar la Sostenibilidad ambiental”.

Algunos avances y obstáculos

Debemos señalar, además, que existen ya soluciones científico-tecnológicas para muchos de los
problemas planteados –aunque, naturalmente, será siempre necesario seguir investigando- pero
dichas soluciones tropiezan con las barreras que suponen los intereses particulares o las
desigualdades en el acceso a los avances tecnológicos, que se acrecientan cada día (Bermejo,
2011). Es lo que podemos ver, por ejemplo, en el IV Informe de Evaluación del Panel
Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC, 2007) dedicado a las medidas de mitigación
del problema, en el que se afirma que hay suficiente potencial económico para controlar en la
próximas décadas las emisiones de gases de efecto invernadero, o con el problema, más
concretamente, de los recursos energéticos: como muestra un reciente informe difundido por
Greenpeace ("Renovables 2050, Un informe sobre el potencial de las energías renovables en la
España peninsular" al que se puede acceder en [Link] es técnicamente
factible la reestructuración del sistema energético para cumplir objetivos ambientales y abastecer
el 100 % de la demanda energética total, en el 2050, con fuentes renovables: eólica, solar,
biomasa… Estimaciones convergentes expresa el denominado Informe SRREN (Special Report
on Renewable Energy Sources and Climate Change Mitigation), acerca de cómo en 2050 las
energías renovables pueden llegar a cubrir el 80% de las necesidades energéticas del mundo y
mitigar decisivamente el cambio climático (IPCC, 2011), siempre que se adopten las medidas
políticas necesarias para ello (Ver Nueva Cultura Energética).

Cabe saludar a este respecto la creación en 2009 de la Agencia Internacional de Energías


Renovables (IRENA, cuyos estatutos han firmado ya 148 Estados y la Unión Europea (ver
[Link] cuyo cometido es asesorar y ayudar a los distintos países en materia de
política energética y fomentar las energías renovables, que incluyen ya una gran variedad de
realizaciones y prometedoras perspectivas: eólica, fotovoltaica, geotérmica, mareomotriz, mini-
hidráulica, producida aprovechando las algas, solar de concentración (también denominada
termosolar), solar térmica (o termodinámica), termo-oceánica o maremotérmica, undimotriz o de
las olas, etc.

Sin embargo se sigue impulsando el uso de combustibles fósiles como el petróleo y el carbón
(Duarte Santos, 2007), pese a su contribución al cambio climático, y a utilizar para su extracción
técnicas tan cuestionadas y agresivas por sus consecuencias como el “fracking” (fracturación
hidráulica de esquistos y otras formaciones rocosas a grandes profundidades). Como ejemplo de
los problemas que genera dicha técnica, podemos mencionar un estudio publicado recientemente
en la revista Science (Kearen et al., 2014), según el cual, el espectacular aumento de los
terremotos en el centro de Oklahoma (Estados Unidos), desde 2009, es atribuible a la inyección
de aguas residuales al subsuelo durante las operaciones de extracción de gas con la técnica de
fracturación hidráulica. O se presenta la energía nuclear de fisión - dependiente de yacimientos
minerales no renovables y escasos- como alternativa, dado que supuestamente “no contribuye al
efecto invernadero”, ignorando los graves problemas que comporta (ver Frenar el cambio
climático, Lucha contra la contaminación, Reducción de desastresy La Transición
Energética).

Surgen así nuevos debates sociales, como el que plantea el uso de los biocombustibles o
agrocombustibles, como el bioetanol y el biodiésel: por una parte es indudable que constituyen
una forma de energía limpia, que no contribuye al incremento del efecto invernadero (puesto que
el CO2 que emiten lo absorben previamente las plantas dedicadas a la agroenergía). Por otra,
están impulsando el uso de maíz, soja, etc., que era destinado al consumo humano y provocando
deforestaciones para contar con nuevas superficies de cultivo, contribuyendo además al
incremento de los costes en la industria alimentaria. Los biocombustibles son, pues, a la vez, una
promesa (si se aprovechan deshechos orgánicos o se cultivan tierras baldías) y un serio peligro si
desvían cultivos necesarios para la alimentación o contribuyen a la destrucción de los bosques y
a la pérdida de biodiversidad. Todo ello está promoviendo la investigación en alternativas que no
generen problemas en la industria alimentaria, que mejoren el rendimiento energético y que
reduzcan aún más las emisiones de dióxido de carbono: se trata de los denominados
biocombustibles de segunda generación que se producen a partir de materias primas que no
son fuentes alimenticias, es decir,del aprovechamiento de gramíneas, paja, desechos agrícolas,
residuos orgánicos humanos y del resto de animales, etc., en lo que se conoce como valorización
energética de los residuos. La Asociación Global de la Bioenergía, creada en 2006 -de la que
forman parte, como organizaciones internacionales asociadas, la Agencia Internacional de la
Energía (AIE), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
(FAO), Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), etc.- ha establecido unos Indicadores de
Sostenibilidad para la bioenergía.

También ha generado debate la propuesta de enriquecimiento del suelo con “biochar” o


“agrichar”, a base de carbón vegetal pulverizado, que hace la tierra más porosa y absorbente del
agua. Mientras para algunos se trata de una tecnología de probada eficiencia, utilizada por
pueblos amerindios durante centenares de años, para otros se trata de un ejemplo de geo-
ingeniería, tan peligrosa como la que suponen los agrocombustibles.

Otro debate reciente es el surgido en torno a la fertilización de los océanos del Hemisferio Sur,
que presentan una insuficiencia del hierro necesario para hacer crecer las plantas marinas
(fitoplancton) que pueden absorber el CO2 y llevarlo a las profundidades de los océanos. Para
algunos expertos de geoingeniería climática se trata de una medida tan necesaria y eficaz como
la reforestación de los bosques, pero otros argumentan que el resultado puede ser justo el
contrario al perseguido. De momento hay demasiadas dudas acerca de la eficacia y seguridad de
la medida para que se permitan ensayos a gran escala (Nicholson, 2013).

Uno de los debates más importantes gira en torno al elevado coste de la aplicación de estas
tecnologías para hacer frente al cambio que el planeta está experimentando (que no se limitan al
cambio climático y obligan a hablar de cambio ambiental global o, mejor aún, de cambio
global); pero como ha mostrado el Informe Stern, encargado por el Gobierno Británico en 2006 a
un equipo dirigido por el economista Nicholas Stern (Bovet et al., 2008, pp. 12-13), así como
otros estudios de conclusiones concordantes, si no se actúa con celeridad se provocará en breve
plazo una grave recesión económica mucho más costosa. Por ello, el año 2000 se creó una red
internacional de científicos llamada Asociación para el Estudio del Pico del Petróleo (ASPO en
sus siglas inglesas), que en 2005 lanzó la idea de un Protocolo de Agotamiento del Petróleo,
conocido también como “protocolo de Rímini” o “de Uppsala”, para adaptarse paulatinamente –
y de manera consensuada a escala planetaria– a un modelo energético post-petróleo
([Link] De acuerdo con dicho protocolo, los
países importadores de petróleo acordarían reducir sus importaciones y los países exportadores a
reducir su ritmo de exportaciones en un porcentaje anual. Una ventaja de este protocolo es que
no hace falta que todos los países lo ratifiquen. El país que lo adopte, aunque sea
unilateralmente, saldrá beneficiado porque su adopción le llevará a tomar medidas de transición
energética que todo el mundo, tarde o temprano, tendrá que adoptar. De hecho la sociedad sueca
ha reaccionado ya con un acuerdo fruto del trabajo conjunto de investigadores, industriales,
funcionarios gubernamentales, sindicatos, etc., para lograr una sociedad sin petróleo (Bovet et
al., 2008, pp. 70-71).

Todo ello viene a cuestionar, insistimos, la idea simplista de que las soluciones a los problemas
con que se enfrenta hoy la humanidad dependen, sobre todo, de tecnologías más avanzadas,
olvidando que las opciones, los dilemas, a menudo son fundamentalmente éticos (Aikenhead,
1985; Martínez, 1997; García, 2004). Se precisan también medidas educativas y políticas, es
decir, es necesario y urgente proceder a un replanteamiento global de nuestros sistemas de
organización, porque estamos asistiendo a un deterioro ambiental que amenaza, si no es atajado,
con lo que algunos expertos han denominado “la sexta extinción” ya en marcha (Lewin, 1997),
de la que la especie humana sería principal causante y víctima (Diamond, 2006). A ello responde
el llamamiento de Naciones Unidas para una Década de la Educación para un futuro sostenible
(Ver Educación para la Sostenibilidad).

Todos estos debates y dificultades no deben hacernos perder de vista que estamos en un
momento crucial, en el que se abren perspectivas de un replanteamiento global de nuestro
sistema productivo que puede y debe dar lugar a una Tercera Revolución Industrial (Rifkin,
2010) de enormes y positivas consecuencias. Expondremos aquí, para terminar, las
características tecnocientíficas de esta profunda y necesaria revolución (Ver Nueva Cultura
Energética), pero insistiendo una vez más en que su realización no puede tener lugar sin
intervenciones igualmente profundas en los campos político y educativo.

Una Tercera Revolución Industrial en marcha

Según Rifkin, los diferentes tipos de energía renovable conformarían el primero de los cuatro
pilares de lo que él ha denominado Tercera Revolución Industrial. Ahora bien, añade, “A pesar
de que las energías renovables se encuentran en todas partes (…) necesitamos la infraestructura
necesaria para recolectarlas. Es aquí donde el sector de la construcción adquiere un mayor
protagonismo, convirtiéndose en el segundo pilar de la Tercera Revolución Industrial. (…) En
veinticinco años, se renovarán o construirán millones de hogares, oficinas, centros comerciales,
fábricas y parques industriales y tecnológicos que funcionarán como plantas energéticas, además
de cómo hábitats. Estos edificios acumularán y generarán energía local a partir del Sol, el viento
(…) energía suficiente para cubrir sus propias necesidades, así como para generar un excedente
que pueda compartirse”. Pero no basta con ello: “se hace necesario desarrollar métodos de
almacenamiento que faciliten la conversión de los suministros intermitentes de estas fuentes de
energía en recursos seguros”. Las baterías, el hidrógeno obtenido por electrolisis, o las centrales
hidroeléctricas reversibles (en las que la energía eléctrica sobrante se utiliza para elevar agua a
un depósito), se convierten en “un medio universal para el almacenamiento de todas las formas
de energías renovables”, constituyendo el tercer pilar de esta revolución tecnocientífica. Por
último, señala Rifkin, “Las compañías eléctricas de Europa, Estados Unidos, Japón, China y
otros países están comenzando a poner a prueba el cuarto pilar de esta revolución (la
reconfiguración de la red eléctrica, siguiendo los pasos de Internet) que permitirá a las empresas
y a la población residente producir su propia energía y compartirla. (…). Esta interconectividad
puede utilizarse para redirigir los usos y los flujos energéticos durante los picos de consumo y las
fases de calma”. Es lo que se han denominado redes eléctricas inteligentes, ("smart grids") que
empiezan a transformar radicalmente la manera de producir, distribuir y consumir energía.

La pregunta que Rifkin se formula y nos formula es si esta Tercera Revolución Industrial llegará
a tiempo para mitigar el impacto entrópico producido por los combustibles fósiles durante los
últimos doscientos años y hacer posible unas sociedades sostenibles. En nuestras manos está el
lograrlo… si somos capaces de superar miopes intereses a corto plazo. Eso es lo que propone el
Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, señalando que ha llegado el momento de
una revolución energética global, que haga la energía limpia accesible para todos. Y a tal fin
anunció que, por decisión de la Asamblea General de Naciones Unidas, 2012 era designado Año
Internacional de la Energía Sostenible para todas las personas, añadiendo que ello es esencial
para minimizar los riesgos climáticos, reducir la pobreza y, en definitiva, alcanzar los Objetivos
de Desarrollo del Milenio (Ver Nueva Cultura Energética). Recordando, además, que en 2012,
cuando tenía lugar la Cumbre Rio+20, al cumplirse 20 años de la primera Cumbre de la Tierra,
Ban Ki-moon reclamaba que fuéramos conscientes de que “la energía limpia y una economía
baja en carbono forman parte de las llaves para abrir la puerta a un mundo más seguro, pacífico y
prospero para todas y todos”.

Ahora, tras Rio+20, que terminó sin acuerdos vinculantes a este respecto, se precisa un atento
seguimiento y un fuerte impulso de las medidas recomendadas, haciendo uso de unos nuevos
Objetivos de Desarrollo Sostenible definidos para impulsar la transición a la Sostenibilidad y
evaluar los avances hacia la Sostenibilidad (ver Gobernanza universal). A este respecto, Ban
Ki-moon, lanzó en 2012 la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible ([Link]
una nueva red mundial, de carácter independiente, destinada a movilizar tanto a la comunidad
científica como a la sociedad civil en la búsqueda de soluciones a los problemas de
Sostenibilidad. La iniciativa es, precisamente, parte del mandato de la ONU para Beyond 2015
([Link] es decir, para el establecimiento de unos nuevos y ambiciosos
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

No podemos terminar sin señalar que la idea (y la práctica fructífera) de aplicación de la


tecnociencia al tratamiento de los problemas socioambientales, se inserta hoy en un profundo
replanteamiento del estudio y tratamiento de la problemática socioambiental que está dando paso
al surgimiento de una Ciencia de la Sostenibilidad (Kates et al., 2001; Clark, 2007), un nuevo
campo de conocimiento y un nuevo enfoque del trabajo científico que busca conocer los
fundamentos de las interacciones entre sociedad y naturaleza para mejor promover la transición a
la Sostenibilidad (ver Ciencia de la Sostenibilidad).

Referencias en este tema “Ciencia y Tecnología para la Sostenibilidad”

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El ingeniero con conciencia social. Una posibilidad para el desarrollo
sostenible

Luis José Velásquez y Mayra D´Armas

Centro de Desarrollo Gerencial, Depto. Ingeniería Industrial, UNEXPO Puerto Ordaz,


Venezuela. ljvunexpo@[Link]; mdarmas@[Link]

Resumen: El Informe de la Comisión Brundtland (1987) estableció el concepto de Desarrollo


Sostenible como el proceso que busca “ satisfacer las necesidades y aspiraciones del
presente, sin comprometer la posibilidad de las generaciones futuras para atender sus propias
necesidades (… .)” . Se trata de la emergencia de un nuevo significado, que forma parte de
una transformación fundamental en nuestros pensamientos, actitudes y valores. Se trata
también de una reorientación ética que reevalúa las relaciones sociedad/naturaleza y
estado/sociedad civil, a la luz de los postulados interdependientes de equidad social, equilibrio
ambiental, bienestar económico y autodeterminación política; sin embargo este nuevo
paradigma se podrá operativizar con la participación activa del ingeniero con conciencia social
en cada uno de los niveles de la participación ciudadana. La presente investigación tiene como
objetivo fundamental determinar las nuevas responsabilidades sociales de los ingenieros ante
el paradigma del Desarrollo Sostenible. Para conseguir el objetivo planteado en la
investigación, el estudio se enmarcó en el enfoque metodológico del tipo documental y
descriptivo, que permitió identificar formalmente los aspectos más relevantes, en relación del
nuevo rol que debe desempeñar el ingeniero con conciencia social. Como resultado se
describen algunas de las actividades relacionadas con los nuevos roles de los ingenieros, ante
los retos que representan los objetivos y metas del milenio propuestos por el Banco Mundial.
(2000). Este estudio se constituye como un instrumento de importante referencia, a la hora
de conocer las nuevas responsabilidades que debe jugar la ingeniería, si se concibe que el fin
prioritario de la misma a través de sus diferentes ramas, es el de contribuir al Desarrollo
Sostenible de la sociedad.

Palabras clave: El Ingeniero con conciencia Social/ Desarrollo Sostenible/ Nuevo rol de la
Ingeniería.

Engineer with social conscience. A possibility for the sustainable development

Abstract: The Brundtland Commission Report (1987) established the concept of sustainable
development as a process that seeks to “ meet the needs and aspirations of the present
without compromising the ability of future generations to meet their own needs (...) “ . It is
the emergence of a new meaning, which is part of a fundamental change in our thoughts,
attitudes and values. It is also an ethical reorientation reevaluates the relationship between
society / nature and state / civil society, in the light of the interdependent principles of social
equity, environmental balance, economic welfare and political self-determination, but this new
paradigm will operationalize with the active participation of socially conscious engineer in each
of the levels of citizen participation. This research has as main objective to determine the new
social responsibilities of engineers to the paradigm of sustainable development. To achieve
the goal set in the research, the study was part of the methodological approach of the
documentary and descriptive, allowing formally identify the most relevant aspects concerning
the new role that the engineer with a social conscience should play. As a result describes
some of the activities related to the new roles of the engineers, to the challenges posed by
the millennium goals and objectives proposed by the World Bank. (2000). This study is
important as an instrument of reference to know when the new responsibilities that
engineering must play if it is conceived that the priority order of the same through its various
branches, is to contribute to Sustainable Development society.

Keywords: Engineer with Social Conscience/ Sustainable Development/ New role of


engineering.

I. INTRODUCCIÓN

El crecimiento acelerado y la dinámica del desarrollo de las regiones, la posición tecnocentrista


que identifica las causas de los problemas ambientales con tecnologías y procesos
contaminantes y depredadores del ambiente, la creencia de que los recursos disponibles son
ilimitados y el excesivo crecimiento demográfico, unido a que los impactos que se producen
sobre el entorno son, generalmente, tan a largo plazo que no se aprecian directamente, hacen
que los efectos del actual modelo de desarrollo lo sufran las generaciones futuras. Lo cierto
es que los recursos son escasos, la naturaleza tiene unos límites de producción de materias
y servicios así como de absorción de residuos, existen enormes brechas o diferencias sociales
y económicas entre los países desarrollados y los llamados países en vías de desarrollo e
incluso las existentes dentro de una misma sociedad; todo esto unido hace que en los últimos
años se haya comenzado a plantear un nuevo paradigma: “ El Desarrollo Sostenible” que
establece el equilibrio entre las tres dimensiones que lo conforman, lo ambiental, lo económico
y lo social.

El Desarrollo Sostenible es la estrategia mediante la cual las comunidades buscan enfoques


de desarrollo económico que a la vez sean beneficiosos al medio ambiente y a la calidad de
vida locales. Para lograr el equilibrio entre los tres factores del Desarrollo Sostenible hay que
gerenciarlos de manera holística o integral.

El nuevo paradigma de desarrollo hace necesaria la aplicación de políticas de Desarrollo


Sostenible que plantean entonces, nuevas exigencias a quienes las formulen e implementen.
Se deberá cuantificar y monitorear cuidadosamente la evolución del proceso, los cambios y
progresos, para así poder elaborar las acciones y respuestas necesarias. Además, será
necesario reconocer las conexiones entre problemas, sus causas y consecuencias, así como
los diferentes componentes del proceso. Estos procesos, además de tiempo, demandan
cambios enormes en las políticas de desarrollo, de uso de las tierras y de recursos naturales.

La necesidad imperiosa de un Desarrollo Sostenible, el interés que el tema ha despertado, y


la toma de conciencia frente a las amenazas que pesan sobre el medio ambiente y el manejo
de los recursos naturales, han llevado a que países, organismos internacionales,
planificadores, y organizaciones no gubernamentales, reexaminen los medios de los que se
disponen para evaluar y vigilar la evolución y tendencias en el estado del medio ambiente, el
uso de los recursos naturales y el desarrollo mismo. En este proceso de definir acciones y
estrategias conducentes al Desarrollo Sostenible, y de analizar beneficios en función de
costos, los indicadores ambientales se convierten en herramientas indispensables.

En la presente investigación se buscó sembrar la inquietud de la actuación del ingeniero con


conciencia social, y del profesional en general, atendiendo la responsabilidad implícita de
conservar un ambiente sano para las generaciones futuras, en el contexto del Desarrollo
Sostenible.

En este sentido, se planteó como objetivo general, determinar las nuevas responsabilidades
sociales de los ingenieros ante el reto del Desarrollo Sostenible, en la búsqueda del equilibrio
de las dimensiones del paradigma emergente, en pro de la consecución de los objetivos y
metas del milenio propuestas por el Banco Mundial (2000).

El trabajo se estructuró en cuatro capítulos o momentos de investigación: I. La introducción,


II. El desarrollo, en este momento de investigación se contempla, en primer lugar, La
metodología, un marco teórico referencial sobre Desarrollo Sostenible, posteriormente, se
trató lo referente a la Participación Ciudadana y la Ingeniería con Conciencia Social. III.
Resultados de la investigación. Por último se desarrollaron las conclusiones finales y
referencias.

Este estudio se constituye como un instrumento de importante referencia, a la hora de


conocer las nuevas responsabilidades que debe jugar la ingeniería, si se concibe que el fin
prioritario de la misma a través de sus diferentes ramas, es el de contribuir al Desarrollo
Sostenible de la sociedad.

II. DESARROLLO

1. Metodología.

La presente investigación se enmarca en la modalidad del tipo documental porque se


desarrolla un “ proceso basado en la búsqueda, recuperación, análisis, critica e interpretación
de datos secundarios, es decir, los obtenidos y registrados por otros investigadores en fuentes
documentales: impresas, audiovisuales o electrónicas” [1] y descriptiva porque la
investigación utiliza criterios sistemáticos que permitieron poner de manifiesto la estructura
de los fenómenos en estudio, además ayuda a establecer comportamientos concretos
mediante el manejo de técnicas específicas de recolección de información. Así, el estudio
descriptivo identifica características del universo de investigación, señala formas de conducta
y actitudes del universo investigado, descubre y comprueba la asociación entre variables de
investigación. “ Trata de obtener información acerca del fenómeno o proceso, para describir
sus implicaciones” [2].

La investigación recupera reflexivamente el conocimiento acumulado sobre el rol que juega


el ingeniero con conciencia social, ante los retos que impone el paradigma del Desarrollo
Sostenible; además de revelar la dinámica y lógica presente en la descripción, explicación o
interpretación del Desarrollo Sostenible y las interrelaciones entre las diferentes dimensiones
que lo conforman, con el objetivo de ser interpretadas fielmente por el ingeniero y poder
desarrollar sus proyectos en la búsqueda del equilibrio social, ambiental y económico[1].

2. Desarrollo Sostenible.

A pesar de que no existe todavía un concepto universal y simple de Desarrollo Sostenible, se


ha extendido mucho su uso, existiendo una gran variedad de conceptos, dependiendo de qué
organizaciones lo emplean o de qué rama académica viene la definición; en la
conceptualización del mismo se ha desarrollado un proceso que se está ampliando y
perfeccionando día a día y sobre el cual se han realizado avances muy significativos.

Para ilustrar lo dicho anteriormente sobre el aumento en el consenso sobre Desarrollo


Sostenible, a continuación, se expresan diferentes conceptos ya institucionalizados, que
reconocen una importancia equivalente a los valores sociales, ecológicos y económicos, los
cuales sostienen que las actividades económicas del presente, no deben perjudicar las
posibilidades de las futuras generaciones.
El Informe de la Comisión Brundtland (1987), estableció el concepto de Desarrollo Sostenible,
como el proceso que busca “ satisfacer las necesidades y aspiraciones del presente, sin
comprometer la posibilidad de las generaciones futuras para atender sus propias necesidades
(… .)” [3]. Se trata de la emergencia de un nuevo significado, que forma parte de una
transformación fundamental en nuestros pensamientos, actitudes y valores. Se trata también,
de una reorientación ética que reevalúa las relaciones sociedad/naturaleza y estado/ sociedad
civil, a la luz de los postulados interdependientes de equidad social, equilibrio ambiental,
bienestar económico y autodeterminación política; además de un cambio de perspectiva
acerca del desarrollo. A continuación en la Tabla I, se muestran otras definiciones que reflejan
un proceso en la conceptualización del Desarrollo Sostenible.

El concepto del Desarrollo Sostenible implica nuevas demandas. Una de éstas es la producción
de la información, la cual debe jugar un papel crítico, puesto que ella puede proveer de bases
firmes al proceso de toma de decisiones y al seguimiento del desarrollo. Los indicadores
representan importantes herramientas para la comunicación de información científica y
técnica, ya que pueden facilitar el acceso a la misma por parte de diferentes grupos de
usuarios, permitiendo transformar la información en acción. De esta forma, pueden
desempeñar una función activa para el mejoramiento de los procesos de formulación de
políticas.

El desarrollo de herramientas sencillas de usar y el empleo de un marco conceptual común


para el desarrollo de indicadores, facilitan no sólo la transformación de datos en información
útil, sino también la elaboración de estrategias para la formulación de políticas y la
planificación.

2.1. Dimensiones del Desarrollo Sostenible.

Tanto en la definición de Brundtland (WCED, 1987) [3], en la que se interiorizan los requisitos:
a) Conservación de los recursos naturales, b) Persecución de los objetivos sociales (no sólo
la satisfacción de las necesidades de la generación actual, sino también de las futuras
generaciones), c) Existencia de una solidaridad intra e intergeneracional y d) Necesidad de
poner límites al crecimiento, como en las definiciones y contenidos de las declaraciones
mencionadas en diferentes documentos, puede apreciarse, implícita o explícitamente, que la
interdependencia entre Crecimiento Económico y Conservación Ambiental, y la necesidad de
una distribución equitativa de los beneficios del desarrollo, configuran los ejes fundamentales
del Desarrollo Sostenible; estos requisitos pueden representarse en la figura 1: Crecimiento
económico, sostenibilidad ambiental y equidad social. La noción del equilibrio entre los
objetivos sociales, económicos y ambientales constituye también, el argumento central del
Modelo Conceptual de Gestión del Desarrollo Sostenible [10].

2.1.1. Sostenibilidad Ambiental o Ecológica.

Se define la Sostenibilidad Ambiental o Ecológica como la capacidad de un sistema (o un


ecosistema) de mantener su estado en el tiempo, manteniendo para ello los parámetros de
volumen, tasas de cambio y circulación invariables o haciéndoles fluctuar cíclicamente en
torno a valores promedio [11].

De esta forma, parece necesaria la participación de los ecólogos en los procesos de desarrollo
para conocer las alteraciones de los ecosistemas como consecuencia de estos procesos. Según
ellos, la estrategia a seguir en un proceso de desarrollo debería [12]: (a) integrar aspectos
ecológicos en las políticas de desarrollo económicas y sociales, (b) formular estrategias
preventivas, c) demostrar los beneficios para el desarrollo de las políticas ecológicas que son
correctas.
Según la OECD, la Sostenibilidad Ambiental o Ecológica, requiere que el desarrollo sea
compatible con el mantenimiento de los procesos biológicos en que se fundamentan los
ecosistemas naturales [13]. Requiriéndose de un equilibrio ecológico que permita la
preservación de los recursos, de la energía, del agua, de la biodiversidad y que reduzca los
niveles de contaminación, evitando los efectos nocivos sobre el clima o la salud [14].

2.1.2. Sostenibilidad Económica.

La sostenibilidad económica está inserta en el concepto de renta de Hicks, definida como la


cantidad máxima que un individuo puede consumir en un período determinado de tiempo sin
reducir su consumo en un período futuro [15]. Según esta definición de renta, el cálculo de
la misma, medido en términos de producto nacional o interno bruto, debe hacerse incluyendo
la riqueza y los recursos medioambientales de un país. En caso contrario, la medición no
indicaría el grado de sustentabilidad. La Sostenibilidad Económica, requiere que el desarrollo
sea económicamente viable [13]; además de un sistema productivo asociado a un ritmo
sostenido de innovación, que garantice el pleno empleo y un satisfactorio nivel medio de
bienestar económico [14].

2.1.3. Sostenibilidad Social.

Se considera alcanzada la sostenibilidad social cuando los costes y beneficios son distribuidos
de manera adecuada tanto entre el total de la población actual (equidad intrageneracional)
como entre las generaciones presentes y futuras (equidad intergeneracional). Desde un punto
de vista social, los agentes sociales y las instituciones desempeñan un papel muy importante
en el logro del Desarrollo Sostenible [16], a través de una correcta organización social, que
permita el desarrollo duradero y de las técnicas adecuadas, como son las inversiones en
capital humano o por ejemplo, el incremento de la cohesión social.

Según la OCDE, la Sostenibilidad Social, exige que el desarrollo sea socialmente aceptable,
en la medida que éste genere un reparto justo y equitativo de la riqueza, tanto en términos
intrageneracionales como intergeneracionales [13]. Es decir, una sociedad participativa y
equitativa que ofrezca igualdad de oportunidades en la educación y la sanidad y que garantice
condiciones de vida satisfactorias a todos los ciudadanos, erradicando la pobreza [14].

La interacción entre la sustentabilidad económica, ecológica y social, supone plantearse la


búsqueda de un equilibrio entre la eficiencia económica (asignación óptima), la equidad social
(distribución óptima) y la escala óptima del subsistema ecológico, aunque teóricamente éste
sería el objetivo deseable, en la práctica, conseguirlo resulta difícil debido a que cada disciplina
da más importancia a unos objetivos que a otros, lo que implica, en muchos casos, tener que
marcar prioridades [17], aunque sigue siendo un objetivo clave encontrar un enfoque de
política que integre las tres dimensiones. Es decir, es necesario instrumentar políticas y
proyectos de tal manera que permitan una gestión del sistema económico previendo y
reduciendo al mínimo el deterioro medioambiental [18].

3. La Participación Ciudadana.

El paradigma del Desarrollo Sostenible se podrá operativizar si existe la participación plena


de toda la ciudadanía: En primer lugar, el gobierno local, quien liderará el proceso, luego las
universidades públicas y privadas, posteriormente, los empresarios, los sindicatos, las
organizaciones no gubernamentales, los consejos comunales, etc.
La participación ciudadana, es clave para la consecución del Desarrollo Sostenible, dado que
la resolución de los problemas en las diferentes dimensiones del mismo, no puede llevarse a
cabo exclusivamente desde la esfera administrativa, política o técnica. La participación
Ciudadana es un proceso social por medio del cual distintos integrantes de la población, en
función de los intereses propios (clase, grupo y género), intervienen directamente y por medio
de sus representantes en la marcha de los distintos aspectos de la vida colectiva (… ); es una
condición necesaria de la ciudadanía que da la potestad de influir en los procesos que afectan
de manera directa o indirecta su propio destino [19].

En la República Bolivariana de Venezuela, los niveles de participación ciudadana están


establecidos en tres Preceptos Constitucionales básicos de sustento a las instancias de
cogobierno, con funciones plenamente establecidas en un conjunto de leyes que las
regulan:

Consejo Federal de Gobierno (Nacional) artículo 185, Consejos Estadales de Planificación y


Coordinación de Políticas Públicas (Regional) artículo 166, Consejos Locales de Planificación
Pública de los Municipios (Local) artículo 182 y la Ley de Consejos Comunales. En este sentido,
los gobiernos locales deben promover la participación de todos los sectores y sensibilidades
de la sociedad en sus diferentes actos, fomentando el debate, la reflexión, la relación y la
comunicación entre los mismos e intentando así, colaborar en un mejor entendimiento entre
los diferentes actores de la sociedad para la resolución de los problemas que atentan contra
el Desarrollo Sostenible.

Es a partir de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992, cuando se pone de


manifiesto, tanto en la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo como en
el llamado Programa 21, la necesidad de promover una participación real de la sociedad para
alcanzar un Desarrollo Sostenible.

La participación ciudadana, referida también como “ participación pública” o “ participación


de la sociedad civil” implica, entre otros aspectos, todos los esfuerzos dirigidos a incluir a los
ciudadanos en la toma de decisiones de carácter público. En términos generales, implica la
necesidad de crear los espacios para forjar una ciudadanía que se sienta dueña del espacio
público, responsable del éxito o fracaso de la sociedad y que vea a las autoridades públicas
como su instrumento y colaborador, y no como un obstáculo. En dicho esquema deben ser
compatibles diversos grupos y sus intereses variados e incluso opuestos, y debe ser posible
llegar a un consenso que tal vez no satisfaga por completo a ninguno, pero que sin embargo,
sea aceptable a todos [20].

La Federación de Mujeres Progresistas (España) considera que la participación ciudadana es


la integración de la ciudadanía en el proceso de adopción de decisiones del gobierno de su
ciudad, departamento o país. Ésta sólo es posible en una ciudad o un país moderno,
propositivo, que proporcione los mejores servicios y oportunidades a la población, y que
cuente con gobiernos abiertos y receptivos, dispuesto a escuchar lo que los ciudadanos y
ciudadanas quieren transmitir para contribuir a mejorar la política y la gestión de los asuntos
públicos. Desde la perspectiva planteada, participación ciudadana, involucra: La
imprescindible participación de todos los hombres y mujeres que quieran implicarse en los
problemas que les afectan, aportando puntos de vista, inquietudes y soluciones [21].

La participación ciudadana se basa en dos premisas. La primera, tiene una referencia


contextual: La participación es siempre, a un tiempo, un acto social, colectivo, y es también,
el producto de una decisión personal. La participación no podría entenderse sin tomar en
cuenta esos dos elementos complementarios: La influencia de la sociedad sobre el individuo,
y la voluntad personal de influir en la sociedad. Es decir, la participación tiene que formar
parte del conjunto de derechos y deberes ciudadanos de una sociedad; tiene que ser una
actividad deseada individualmente, pero también, permitida institucionalmente.

La segunda premisa toma en cuenta las motivaciones intrínsecas que llevarían a alguien a
sumarse a una tarea colectiva. Aunque el entorno político sea el más estimulante posible, y
aunque haya un propósito compartido por la gran mayoría de la sociedad en un momento
preciso, habrá siempre quienes encuentren razones más poderosas para abstenerse que para
participar. Y aún en medio de la participación puesta en marcha, algunos aportarán más
esfuerzo, más tiempo o más recursos que los demás. De modo que a pesar de las buenas
credenciales del término, la participación tampoco está a salvo de los defectos humanos: Del
egoísmo, del cinismo, de la enajenación de los individuos [21].

4. El Ingeniero con conciencia social.

La palabra conciencia proviene del latín conscientia, que significa “ con conocimiento” . Se
trata del acto psíquico que permite a una persona percibirse a sí misma en el mundo. La
conciencia es el conocimiento reflexivo de las cosas. La conciencia social, por su parte, puede
definirse como el conocimiento que una persona tiene sobre el estado de los demás
integrantes de su comunidad [22]. El individuo con conciencia social es, justamente,
consciente de cómo el entorno puede favorecer o perjudicar el desarrollo de las personas. La
conciencia social supone que el hombre entiende las necesidades del prójimo y pretende
cooperar a través de distintos mecanismos sociales.

5. La Ingeniería.

La ingeniería es el conjunto de conocimientos y técnicas científicas aplicadas a la creación,


perfeccionamiento e implementación de estructuras (tanto físicas como teóricas) para la
resolución de problemas que afectan la actividad cotidiana de la sociedad [23].

La ingeniería se apoya en varias ciencias y ha generado innumerables beneficios a la sociedad,


ello ha conferido a los ingenieros preponderantes responsabilidades como las de realizar
diseños o desarrollar soluciones tecnológicas a necesidades sociales, industriales o
económicas.

Sin embargo, en la actualidad, estas funciones o responsabilidades no son suficientes para


atender los nuevos desafíos que enfrenta la humanidad. Se observa que la aparición de
nuevos avances científicos y tecnológicos ha generado problemas al medio ambiente, se han
usado de manera irracional los recursos naturales no renovables y no se ha logrado erradicar
la pobreza.

Ante estas realidades, se incrementa la necesidad imperiosa de los ingenieros de asumir un


rol social más importante y la necesidad de involucrarse socialmente, sin que esto signifique
reemplazar al sector político, sino trabajar por la sociedad.

En este sentido Rojas (2012), ha acuñado el término de Ingeniería Social para describir
“ aquella conciencia social que deben tener todos los ingenieros en particular. A aquel sentido
de que el ingeniero es un profesional al servicio de la humanidad y a aquel pensamiento de
que cada acción que realiza un ingeniero debe estar en función del bienestar de nuestros
semejantes” [24].
En el año 1992, Venezuela suscribió la Agenda 21, adquiriendo los compromisos propuestos
en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada
en Río de Janeiro. En esta Conferencia se hace énfasis en el Desarrollo Humano Sostenible;
lo que significa que la formación del nuevo ingeniero tendrá inmerso un alto contenido de
conciencia social. Al respecto, Rojas (ob. Cit.), afirma que si las actividades del ingeniero no
están puestas al servicio del hombre, se entiende que no es Sostenible, que no es únicamente
que las condiciones físicas del entorno se puedan conservar, sino que el funcionamiento social
lo permita; pero si se tiene gente marginada, con hambre, pobre, ese desarrollo está
perturbado y no es sostenible [24].

5.1. Función social de la ingeniería.

Desde sus estudios profesionales, el futuro ingeniero debe darse cuenta de que hace parte de
una minoría, a la cual pertenecen solo aquellos que por circunstancias especiales pudieron
acceder a una universidad. La función social del ingeniero debe ser entonces, un aliciente
para que el estudiante sea lo más profesional que sus capacidades le permitan. Él hace parte
de una élite que debe demostrar que está donde está porque lo merece y no sólo por
circunstancias de la vida, que entre otras cosas, pueden ser fugaces.

La función social del ingeniero debe hacer pensar al estudiante de ingeniería que muchos de
los que no tuvieron el privilegio de ingresar a la universidad por no disponer de los recursos,
podrían haber sido estudiantes aventajados, posiblemente, mejores que algunos de los que
sí ingresaron. Por tanto, los que ingresaron deben comprometerse con sus planes de estudio
de una manera integral, para que de su formación se obtengan profesionales idóneos, con
proceder ético y con el compromiso de ayudar a sus semejantes no sólo porque así obtienen
beneficios económicos, sino también, por la convicción patriótica de que de alguna manera
hay que retribuir a la comunidad aquello que la fortuna les dió [25].

6. La Responsabilidad Social.

Es el compromiso de identificar los problemas de interés público como: Medio ambiente,


pobreza, desigualdad de ingresos, atención de salud, hambre, desnutrición y analfabetismo
y, que compete a todo tipo de organizaciones (empresa, estado, universidad), para
emprender acciones que generen impactos positivos en la sociedad, con el aporte de
soluciones basadas en la transparencia, pluralidad, sustentabilidad y ética, siendo la meta el
Desarrollo Sustentable del ser humano y su entorno. A lo largo del tiempo, los problemas que
ha atravesado la humanidad han obligado a buscar un marco legal para institucionalizar la
responsabilidad social a través de declaraciones, pactos y creación de organizaciones [26].

De la Viña, en la publicación de su artículo “ El Papel Social del Ingeniero” , concluye con


este párrafo: “ El ingeniero, nuestro (hombre de síntesis), tiene que tener espíritu de servicio
por amor a su comunidad. Ahora bien, el auténtico amor implica un sentido de transcendencia.
Esto nos llevaría todavía más lejos. Por ello, para finalizar, destacaremos que ese amor tiene
que dirigirse ciertamente a la comunidad, pero también, a la tierra en que se asienta. Una
tierra que hasta ahora ha sido normalmente maltratada porque no hemos tenido en cuenta
más que su realidad patente y nunca hemos pensado que, debajo de ésta, evoluciona una
realidad latente. En el Génesis, Dios no da al hombre la posesión de la tierra; sólo le confía
su administración. Y ésta tiene que respetar aquella realidad latente en la que está presente
el soplo del espíritu” . [27].
El objetivo del Desarrollo Sostenible es definir proyectos viables y reconciliar los aspectos
económico, social y ambiental de las actividades humanas; “ tres pilares” que deben tenerse
en cuenta por parte de las comunidades, las autoridades, las empresas y la sociedad.

La participación activa del ser humano es esencial en este tipo de desarrollo, se debe crear
una conciencia en donde cada participante tenga claro los límites de los recursos naturales
sugieren tres reglas básicas en relación con los ritmos de Desarrollo Sostenible: 1. Ningún
recurso renovable deberá utilizarse a un ritmo superior al de su generación, 2. Ningún
contaminante deberá producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado
o absorbido por el medio ambiente y 3. Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a
mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera
sostenible.

Es aquí donde el ingeniero con conciencia social juega un papel importante, con la
participación ciudadana en pro de la consecución del Desarrollo Sostenible, como se describe
en la Figura 2.

7. El Desarrollo Social: Desarrollo Sustentable y Humano.

El concepto de Desarrollo Humano va más allá de la renta o ingresos per cápita, del desarrollo
del talento humano y de las necesidades básicas como medida de progreso humano. Evalúa
factores como la libertad humana, la dignidad y el protagonismo humano, es decir, el papel
de la gente en el desarrollo. El desarrollo humano es un proceso de ampliación de las
elecciones de la gente y no únicamente una cuestión de aumentar el ingreso nacional [28].
En los años noventa, el debate sobre el desarrollo se centró en tres asuntos: (1) La necesidad
de reformas económicas para conseguir la estabilidad macroeconómica, (2) La necesidad de
instituciones y gobernabilidad sólidas, que lograran hacer respetar las leyes y controlar la
corrupción; y (3) La necesidad de justicia social y de participación ciudadana en la toma de
decisiones que afectan a la población, a las comunidades y a los países.

7.1. Objetivos y Metas del Milenio

En búsqueda de alcanzar un desarrollo humano sustentable, el siglo XXI se inició con una
declaración de solidaridad sin precedentes y con el firme propósito de acabar con la pobreza
en el mundo. Así, en el año 2000, a través de la Organización de Naciones Unidas [29], la
Declaración del Milenio fue aprobada por la mayor concentración de jefes de Estado de la
historia, y establece el compromiso de los países, ricos y pobres, de hacer todo lo posible
para erradicar la pobreza, promover la dignidad humana y la igualdad, alcanzar la paz, la
democracia y la sustentabilidad ambiental.

Los dirigentes prometieron unir sus fuerzas para lograr que, para el año 2015 o antes, se
cumplan objetivos concretos de avance en el desarrollo y en la reducción de la pobreza. Los
objetivos y metas de desarrollo del milenio se muestran en la Tabla II y derivan de la
Declaración del Milenio [30]. Se observan en dicha Tabla ocho objetivos que se refieren a la
pobreza, educación, equidad de género, mortalidad infantil, salud, sida, sustentabilidad y
desarrollo. Cada objetivo está vinculado a metas que establecen la fecha para su logro y el
propósito que se pretende alcanzar. Por ejemplo, para 2015 se busca reducir a la mitad el
porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar diario. Ésta es una meta muy
ambiciosa, sin embargo, existe la posibilidad de redefinir los objetivos y metas, que van a
permitir trabajar inmediatamente en pro de la consecución del Desarrollo Sostenible para los
nuevos umbrales de planificación.
Además, se presentan en la Tabla II, las estrategias para alcanzar el Desarrollo Sustentable.
Si bien, éstas no alcanzan a describir ampliamente los múltiples aspectos que ofrece la
sustentabilidad, marcan algunas de las áreas en las que las comunidades pueden enfocar sus
esfuerzos para la creación de fuentes de empleo y el incremento del bienestar económico,
mientras que se protege y restaura el ambiente [31].

III. RESULTADOS

A la ingeniería le corresponde ser un instrumento para contribuir a la igualdad social, al


aumento de la capacidad productiva, obtener un hábitat sano y agradable, servicios públicos
al alcance de todos, condiciones apropiadas de aprovechamiento de los recursos naturales y
de conservación del medio ambiente, entre otros aspectos relevantes. Esto último es
imprescindible para asegurar la sostenibilidad ecológica del desarrollo, en el mediano y largo
plazo.

Con respecto a los objetivos 1,4 y 5 para lograr las metas propuestas, se formularon
estrategias en las cuales los ingenieros tienen participación activa, entre ellas:

- La necesidad de producir bienes cuya calidad garantice el incremento de su vida útil, cuya
concepción posibilite su reparabilidad para dotarles de una nueva vida y cuya
multifuncionabilidad permita reducir la necesidad de utilizar una infinidad distinta de
productos.

- En el análisis económico de las actuaciones debe considerarse, además de los costes directos
e indirectos, la correcta internalización de los costes medioambientales cuyos efectos son, en
general, soportados por la colectividad, sin repercutir sobre los agentes actores. Estas
actividades son ejecutadas fundamentalmente por el Ingeniero Industrial.

- Los Ingenieros Forestales, en sus distintas denominaciones, son ingenieros expertos en la


gestión y manejo interactivo de poblaciones, comunidades y sistemas naturales para obtener
opcionalmente y con criterios de sostenibilidad, a partir de ellos y de sus recursos, materias
primas, productos elaborados, estructurales, energéticos, alimenticios, recreativos y
culturales. Asimismo son expertos en la planificación, ejecución y gestión de actividades, y
servicios protectores, conservadores, estabilizadores, generadores autónomos de vida y
perpetuadores del mundo natural.

- Son capaces de satisfacer los requerimientos que plantea la gestión de los recursos
forestales, en la búsqueda de una satisfacción permanente de las necesidades en bienes y
servicios de la sociedad y está habilitado para considerar las diversas funciones que puede
cumplir el recurso forestal (productivas, protectoras y recreativas), en tal forma y
combinación, que se asegure un uso racional e integral del mismo.

- Para los Ingenieros Civiles se plantean actividades tales como el diseño de soluciones
sostenibles para afrontar las necesidades de infraestructuras que demanda la sociedad, lo
cual requiere una adecuada comprensión de los procesos naturales que permita evaluar las
posibles afecciones al medio ambiente antes de su ejecución y posibilite la propuesta, en su
caso, de las medidas protectoras necesarias.

- En la construcción de caminos, canales y puertos, se plantea el papel que el colectivo debe


desempeñar en la superación de los retos a los que se enfrenta la sociedad para alcanzar su
pleno desarrollo social y humano en armonía con el medio ambiente.
- Algunas de las actividades del Ingeniero Civil opción Sanitaria para mantener el uso
sostenible del agua son: Velar por la calidad del recurso, propiciando soluciones que eviten,
preventivamente, la incorporación de contaminantes a éste y actuaciones con la tecnología
más moderna y desarrollada, relativa a los sistemas para el tratamiento de las aguas usadas.

- Proyectar, construir y explotar sistemas eficientes en el ahorro del agua en los


abastecimientos a ciudades, industria y agricultura.

- El proyecto y construcción de las obras en general, e hidráulicas en particular, deberán


contemplar opciones y soluciones respetuosas con el medioambiente y con los condicionantes
sociales. Vigilando durante la ejecución de las mismas el cumplimiento estricto de las medidas
medioambientales que permitan minimizar las emisiones de gases, polvo, ruidos, otros tipos
de energía y evitar la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas, respetando
genéricamente al medio.

- Proponer la explotación combinada de recursos hídricos superficiales y subterráneos junto


con los no convencionales, obtenidos a partir de: Reutilización de aguas depuradas y
regeneradas, desalación y desalobración.

En términos generales, algunas de las actividades en las que más contribuye el Ingeniero con
conciencia social en el cumplimiento de las metas del milenio, las cuales están dirigidas a
obtener el séptimo objetivo (Garantizar la Sustentabilidad Ambiental) y el octavo objetivo
(Fomentar una Alianza Mundial para el Desarrollo) se mencionan a continuación:

- Servir de gestor de recursos y procesos dentro de las organizaciones productivas de bienes


y/o servicios, de manera de poseer un papel de vital importancia para el desarrollo económico,
basado especialmente en la articulación de las diferentes áreas de la empresa, para la
consecución de las metas conducentes a la aplicación del concepto de Desarrollo Sostenible.

- Planificar de manera Sustentable la construcción, uso y mantenimiento de las edificaciones


de la región, pues la vida cotidiana se realiza en cada una de las infraestructuras construidas
por el ser humano.

- Diseñar y desarrollar programas que permitan reemplazar las fuentes de energías


tradicionales por energía alternativa a bajos costos y difundir actividades de comprensión de
los fenómenos y mecanismos en la generación y el uso eficiente de la energía, el manejo de
emisiones, el reciclaje y la reutilización del agua y residuos, pensando en el medio ambiente
y la sociedad.

- Incorporar nuevas tecnologías que posibiliten la reducción de los residuos provenientes de


procesos industriales y formas de presentar los productos al consumidor, de manera tal, que
puedan generar menos residuos ambientalmente más amigables al final de la cadena de
producción.

- Incorporar, donde sea posible, la técnica de la reutilización, la cual es en parte, una


extensión de la minimización y representa una manera práctica de reducir los costos mediante
la reutilización de residuos en terreno, sistemas de recuperación de energía en planta o
esquemas de combustibles derivados de residuos.

- Incorporar las técnicas del reciclaje, para permitir que los materiales que se remuevan de
la corriente de residuos reduzcan los costos de disposición, ayuden a preservar los recursos
de los rellenos sanitarios y, al mismo tiempo, reducir el volumen de materia prima virgen
requerida en los procesos de fabricación.

- Proponer planes y programas para la ejecución de las políticas y estrategias tendientes a


promover inversiones, configurar los esquemas funcionales de funcionamiento y desarrollar
proyectos orientados a preservar los recursos naturales como materias primas y energía, y a
satisfacer las necesidades sociales como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, etc.

IV. CONCLUSIONES

- El ingeniero es un actor y facilitador social, que trabaja bajo una conciencia comunitaria que
se ha ido desarrollando en muchos años y ha aplicado en su devenir, procesos creativos
acordes con el tiempo y el desarrollo.

- Existe un predominio de la necesidad de los ingenieros de asumir un rol social más


importante y la necesidad de involucrarse socialmente, sin que esto signifique reemplazar al
sector político, sino trabajar por la sociedad.

- En la actualidad, existe la pretensión de que el ingeniero sea más humanístico que técnico;
lo que significa que mayormente sus actividades están orientadas precisamente hacia lo que
se llama Desarrollo Sostenible, lo que debe interpretarse como Desarrollo Humano al servicio
del hombre, que fue la idea proclamada en Río de Janeiro, tomando como base el paradigma
del Desarrollo Sostenible.

- El Ingeniero con su capacidad de decisión en temas territoriales, de transportes y


equipamientos, incide de una forma directa en la vida social y económica, por ello, la
Ingeniería tiene una importante influencia en la sustentabilidad, al contribuir de una forma
clara a la calidad de vida de las personas.

- Los ingenieros tienen la obligación de empaparse con el mayor conocimiento posible sobre
las diferentes medidas sustentables que se puedan implementar en las variadas
construcciones que realizan, pues aunque las más conocidas sean las que se ejecutan en
edificios y viviendas, existen muchas otras que pueden ayudar al Desarrollo Sustentable.

- Los ingenieros han recobrado el protagonismo a partir de la apertura de espacios para las
iniciativas de distintos sectores, y de la gestión universitaria hacia la innovación, el desarrollo
tecnológico nacional y el compromiso social de los profesionales con la realidad, acorde con
estas nuevas necesidades.

- El nuevo paradigma se articula con la influencia que las Facultades de Ingeniería tienen en
todo el país, desde la capacidad del talento humano que generan hasta la transferencia directa
del resultado de sus investigaciones. Todo este potencial las distingue como promotoras del
Desarrollo Sustentable, y de los múltiples beneficios para la sociedad que producen.

- Las Ingenierías están muy relacionadas con las principales fuentes de contaminación,
como son las grandes aglomeraciones humanas, la industria en todas sus distintas
modalidades, manufactureras, extractivas, transformadoras, etc., y el transporte, tanto el
terrestre, como el marítimo o el aéreo.

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Dirección de Investigación y Postgrado, UNEXPO, Vicerrectorado Puerto Ordaz, Alta Vista Sur,
Urb. Villa Asia Final calle China, Apdo. Postal 78, Puerto Ordaz, Edo. Bolívar, Venezuela,
Tele/fax (0286)962.52.45 - 961.13.82 E-mail: luifed@[Link]
grandes obras de ingeniería y su impacto ambiental
Beatriz Hernández Cembellín

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La actividad del hombre ha transformado la superficie terrestre desde el principio de los tiempos, con el fin en muchas ocas
dominar la naturaleza. Estos cambios en la superficie de la tierra son parte del progreso, pero también son críticos para quie
afectado por ellos, como el ser humano o el medio ambiente

El último premio Nobel de la Paz, Wangari Maathai realizó una feroz campaña en su país para evitar la construcció
rascacielos de 62 pisos, en el par-que Uhuru, la única zona verde del centro de la ciudad de Nairobi, lugar habitual d
miles de habitantes. Maathai defendió los derechos de los ciudadanos, y finalmente consiguió que este proyecto fuer
Foto: Micheline Pelletier/CORBIS

Las grandes obras de ingeniería como presas, carreteras, canales, túneles o hasta ríos artificiales, provocan treme
en el equilibrio del medio ambiente. Estas construcciones humanas destruyen especies vegetales y animales, mod
patrones naturales de drenaje del terreno, cambian el curso de las corrientes de agua, elevan hasta cotas insoporta
los niveles de ruido, contaminan el aire y obligan a desplazarse de sus hogares a miles de personas, pero con ello
busca el desarrollo, el bienestar del hombre, la reducción de la pobreza y mejorar el nivel de vida del entorno.

¿Es conveniente poner en práctica un proyecto que genera tanto perdedores como ganadores?

Es la cara y la cruz del progreso, de la evolución del hombre, el eterno debate sobre los perjuicios y los beneficio
casos estará totalmente justificado y, en otros, siempre tendrá cabida la polémica.

EL IMPACTO AMBIENTAL
La primera Ley de Política Ambiental Nacional fue redactada en Estados Unidos en el año 1969; es conocida com
Magna del Medio Ambiente. Esta ley introdujo por primera vez la exigencia legal de la consideración del impact
el diseño de proyectos constructivos, además de las planificaciones económicas y técnicas habituales. A partir de
es necesario elaborar estudios en los que se detallen las consecuencias ambientales que producirían la construcció
presa, un rascacielos... Esta ley es la norma básica de la que más de 100 países han partido, para la elaboración d
legislaciones sobre el proceso de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA).

¿CUÁNDO UNA OBRA DE INGENIERÍA PRODUCE UN IMPACTO AMBIENTAL?

1- Cuando presentan un riesgo para la salud de la población, debido a la cantidad y calidad de los efluentes, emisiones o r
2- Cuando produce efectos adversos significativos sobre la cantidad y calidad de los recursos naturales renovables, incluid
agua y el aire.
3- Cuando es necesario un reasentamiento de comunidades humanas, o alteraciones significativas de los sistemas de vida
de grupos humanos.
4- Cuando existen poblaciones, recursos y áreas protegidas susceptibles de ser afectadas, así como el valor ambiental del
que se pretende emplazar.
5- Cuando existe una alteración significativa, en términos de magnitud o duración, del valor paisajístico o turístico de una
6- Cuando se produce una alteración de monumentos, sitios con valor antropológico, arqueológico, histórico y, en genera
pertenecientes al patrimonio cultural.

Para la realización de un estudio de impacto medioambiental se requiere la participación de un equipo multidisci


formado por numerosos especialistas. Este estudio se debe realizar en las primeras fases de diseño. Si se elabora
proyecto técnico ha sido completamente desarrollado, el margen de maniobra estará totalmente limitado.

LA PRESA DE LAS TRES GARGANTAS - CHINA

Esta presa se encuentra ubicada en el río Yangtzé –el más largo de China y el tercero del mundo– entre la munici
Chingqing y la provincia de Hubei. Cuando finalice su construcción, en el año 2009, alcanzará cerca de 200 km y
hidráulica más grande del mundo.

Con esta presa se regularán los aumentos del caudal de este río, provocados por la época de lluvias, evitando así
inundaciones de las poblaciones colindantes. El nivel del agua variará desde los 50 m hasta los 175 m, dependien
estaciones. Otro de los objetivos de su construcción es la de abastecer de agua a gran parte de la población china,
capacidad de almacenamiento de 39.300 millones de metros cúbicos, de los cuales 22.150 millones serán destina
de las inundaciones.

Otra de las finalidades de esta gran presa es la de generar electricidad, para la cual contará con 26 generadores de
700.000 kilovatios cada una. Esta central transmitirá electricidad al centro de China a través de 500 kilovoltios p
de corriente alterna, y al este de China a través de 500 kilovoltios por conductos de corriente continua, a la vez qu
con las redes eléctricas del norte y sur de China.

Con la construcción de esta gran presa también se mejorará la navegación fluvial en el río Yangtzé, lo que aumen
crecimiento económico del país. Pero como parte del desarrollo y del progreso, el entorno en que se ubicará la pr
Gargantas, sufrirá grandes transformaciones.

Este proyecto inundará más de 250 km2 de tierra, 13 ciudades y cientos de pequeñas aldeas a la largo de la orilla
desplazamiento por causa del desarrollo obligará a más de 1.130.000 personas a abandonar sus casas, lo que sign
desalojo más grande de la historia, debido a la construcción de una presa. La economía y el empleo de la zona tam
afectadas, ya que más de 1.600 empresas y fábricas quedarán sumergidas.

Durante el año 2001 España produjo una potencia hidroeléctrica de 18.060 MW. La presa d
Gargantas será capaz de producir una potencia anual de 17.680 MW.

Según un estudio del Banco Mundial, evaluando los efectos de la construcción de esta presa, un tercio de la pobl
reasentará a niveles satisfactorios, el otro tercio sólo tendrá medios para subsistir y el último vivirá en la pobreza

Se debe tener en cuenta que, por lo general, las poblaciones colindantes donde la población se realoja no tiene ni
las infraestructuras, ni la capacidad de absorción de empleo necesarias.

Esclusa permanente durante la construcción, en 2001, de la presa de las Tres Gargantas en Sandouping (China). Fo
Liqun/CORBIS
Dentro de los terrenos que quedarán inundados por la construcción de esta presa, existen grandes reliquias de la c
como templos, tumbas… que quedarán sumergidas bajo las aguas. En esta larga lista se incluyen cuatro importan
representaciones de la historia de este país, catalogadas como Tesoros de Estado:

El pueblo de Dachang. Con más de 1.700 años de historia, es una muestra de la arquitectura del estilo de la dina
Cuenta con una superficie aproximada de 100.000 m2 y una población de 37.000 personas, que deberán ser desal

La mayoría de las casas fueron construidas a finales de la dinastía Ming (1368-1644) y principios de la dinastía P
1911), con la construcción típica de la cultura china, en ladrillo color gris y tejas rojas, con fachadas de madera, a
y vigas pintadas o esculpidas.

En este poblado también se encuentra la mansión de la familia Wen, con una superficie de 320 m2, que fue const
los primeros años de la dinastía Qing por el gobernador de la provincia. El Departamento Estatal para la Protecci
Reliquias Históricas realizará una réplica exacta de esta mansión a cinco kilómetros de su actual ubicación.

Templo de Zhang Fei. Durante el período de los Tres Reinos (220-280 d.C.) fue edificado este templo a la orilla
Yangtzé, en honor del general Zhang Fei. Esta construcción combina diferentes estilos arquitectónicos, que la co
una obra maestra, sin olvidar la cantidad de reliquias que alberga en su interior. Este edificio será desplazado y re
el municipio de Panshi, a 32 km de su emplazamiento actual.

Baiheliang. La estación hidrométrica más antigua del mundo. Es un bloque de piedra natural de 1.600 m de largo
ancho. Sus inscripciones sólo se puede observar en las estaciones de estiaje, entre el invierno y la primavera. Var
se barajaron inicialmente para la conservación de esta obra, como la de un museo acuático, que debido a su alto c
descartada. Final-mente se ha optado por la reconstrucción de parte del Baiheliang en otro emplazamiento.

Aldea de Shibao. Una de las aldeas más antiguas de China, con una de las estructuras de madera más complicad
Para la conservación de esta obra se ha optado por la construcción de un dique que rodeará la aldea, con embarca
permitirán su acceso.
Canal de la presa de las Tres Gargantas en Sandouping (China) Foto: Liu Liqun/CORBIS

Pero con las inundaciones no sólo se perderán grandes obras de la humanidad, miles de ecosistemas desaparecerá

Desde 1950, la República Popular China ha construido 87.000 embalses, de los cuales 32.0
reventaron por deficiencias técnicas o fallos de gestión.

Prueba del gran del gran impacto ambiental que está originando la construcción de esta presa, es que la idea de es
proyecto no es reciente. Ya en el año 1919 fue propuesto, pero no sería hasta 1992 cuando se aprobaría su declar
impacto ambiental. En este informe se destacaron los siguientes puntos:
-Mayor erosión: la construcción de la presa está reduciendo la vegetación, lo que hará que aumente la erosión de
-La capacidad de autodepuración de las aguas residuales se verá disminuida, ya que al embalsar el agua se reduce
reoxigenación y la difusión.
-Empeoramiento de la calidad del agua y del drenaje: los expertos pronostican que una vez finalizadas las obras,
la presa acumulará aproximadamente unos 530 millones de toneladas de sedimentos cada año, que también afect
funcionamiento de la central hidroeléctrica. Como solución a este problema se pretende descargar los sedimentos
salidas, situadas en la parte inferior de la presa, que permitirán mantener el caudal ecológico y ayudarán a elimin
sedimentos.
-La calidad del agua también se verá afectada por la contaminación generada por las ciudades que se asientan en
del río Yangtzé. Así como por los pueblos y ciudades que quedarán sumergidos bajo el agua, con sus sedimentos
-El paisaje natural se verá transformado, ya que las tierras de cultivo y los bosques de matorral se están convirtie
urbanas.
-La vida acuática del río Yangtzé ya se está viendo afecta por la construcción de la presa. Según las cifras de la U
World Conservation Union”, en 1985 existían 300 delfines chinos o Lipotes Vexillefer, especie que se encuentra
extinción, pero entre 1997 y 1999, en el río Yangtze sólo se contabilizaron entre 21 y 23 delfines.

Dentro de la polémica que ha suscitado la construcción de esta gran presa, no sólo se han planteado los efectos qu
medio ambiente, sino también las técnicas constructivas utilizadas. Los ingenieros hidráulicos han insistido que l
empleados para su construcción están desfasados y que no son los más adecuados para un proyecto de tales magn
produjese cualquier fallo, los daños serían incalculables, aparte del daño ecológico y humano que ya está hecho y
irreparable.

OTRAS GRANDES PRESAS

Según la escritora india Arundhati Roy: “Las grandes presas empezaron bien, pero han acabado mal. Hubo un tie
gustaban a todo el mundo (…) Pero ya no es así (…) Echan a perder la tierra. Provocan inundaciones, sobresatur
y salinidad, propagan enfermedades (…)”.
El álgebra de la Justicia infinita.

A continuación se indican dos de las grandes presas que más polémica han suscitado en la sociedad.

Asuán. Fue construida en la década de los 60 para regular las aguas del Nilo, el río más largo del mundo. En su c
inundó una gran extensión de tierra en la que se situaba gran cantidad de templos y monumentos representantes d
egipcia. Algunos de estos templos fueron reconstruidos en otros emplazamientos, como es el caso del Templo de
siglo VII a.C.) que fue donado a España, en señal de agradecimiento por su contribución a la construcción de esta

Pero no sólo la cultura egipcia y la población, que debió ser trasladada, se vieron afectadas por la presa de Asuán
del Nilo se vio dañado irreparablemente y disminuyó el 80 % de la pesca de la sardina del Mediterráneo Oriental

Sardar Sarovar. Se encuentra situada sobre el río Narmanda, en el estado de Gujarat, en la India. Su construcció
cargada de polémica, debido a la gran cantidad de desplazamientos que originó. Se había estimado que 66.500 pe
tendrían que desplazar, aunque documentos extraoficiales valoran esta cifra en 200.000. Muchas de estas persona
sus tierras por la red de canales asociados a esta presa, y otras se vieron obligadas a abandonar sus hogares debid
construcción de una reserva natural, para compensar la vida silvestre que quedaría embalsada bajo el agua.

Durante cuatro años la construcción de esta presa fue suspendida, debido a las reiteradas demandas que se presen
finalmente, en 1999 fueron reanudadas las obras.

Un informe de la Comisión Mundial de Presas, en el que toma como base 125 de las presas
grandes del mundo, señala que éstas no sólo no cumplen con sus objetivos, sino que incre
los efectos de inundaciones, daños a las tierras de cultivo y provocan la extinción de alguna
especies animales.
Surtidor de agua en las obras de construcción del Gran Río Artificial de Libia. Foto Akwa Betote

EL GRAN RÍO ARTIFICIAL DE LIBIA

Hace unos 10.000 años el Sáhara era verde, bosques tropicales cubrían montañas y en las llanuras se cultivaba tri
Cocodrilos, jirafas y elefantes eran los habitantes de este paisaje natural, con ríos y lagos, que eran colmados de a
lluvias. Pero esta agua se filtraba bajo la tierra, saturando las capas de arenisca. A cuatro kilómetros de profundid
de millones de años. El cambio climático, producido hace unos 3.000 años, puso fin a las lluvias y el Sáhara dejó
para convertirse en el desierto que todos conocemos.

Pero los acuíferos han permanecido intactos durante miles de años, hasta hoy en día en que los libios beben de es
“fósiles”, gracias a uno de los proyectos más ambiciosos del hombre: El Gran Río Artificial. En 1983 comenzó s
y todavía hoy este proyecto no ha finalizado. En la actualidad, dos conductos subterráneos de grandes dimension
pozos situados en pleno desierto, con la zona costera donde vive el 85 % de la población, y por ellos están discur
millón de metros cúbicos de agua diariamente.

Bajo el desierto del Sáhara existen cuatro acuíferos de arenisca, que podrían llenar una piscina de varios cientos d
profundidad del tamaño de Alemania.
Este proyecto surgió como solución a la escasez de agua, el gobierno descartó la solución de la desalinización, ya
demasiado cara y siempre estarían a merced de la tecnología de especialistas del exterior. Con unas reservas de u
m3, se decidió trasladar el agua hasta los núcleos urbanos. Durante años se dinamitaron túneles e instalaron tuber
hormigón de cuatro metros de diámetro, que permitirían incluso el paso de un tren subterráneo.

Se necesita un promedio de nueve días para que cada gota de agua viaje de las áreas de perforación hasta la costa

El gran debate de este proyecto es el riesgo que supone la utilización de un recurso no renovable. ¿Se debe realiz
extracción de agua a gran escala, para el máximo beneficio de la generación actual, o una extracción limitada que
conservación de este recurso natural? Una política conservadora garantizaría el suministro de agua potable y las n
la industria, pero la prioridad del gobierno es la autosuficiencia agrícola. Durante los próximos cincuenta años, se
Gran Río Artificial deberá suministrar unos seis millones de metros cúbicos de agua por día, de los cuales aproxi
80 % serán para uso de regadío. Durante este tiempo las reservas de agua no se agotarán, pero probablemente ser
explotarlas.

Libia importa trigo y cebada para satisfacer el 60 % de su demanda, con la construcción del Gran Río Artificial e
quiere cambiar esta tendencia. A esta política cabe la pregunta: ¿por qué no se importa el trigo, y así se ahorra un
que podría utilizarse para la industria, que tiene menor con-sumo y genera empleos? Pero el gobierno pretende di
mercado de trabajo, subvencionando las plantaciones agrícolas.

Según los pronósticos, en el año 2025 Libia contará con una población de doce millones de personas y las necesi
del país absorberán el 55 % de la capacidad del Gran Río Artificial. Y aunque toda la capacidad de esta gran obra
se dedicará a la agricultura, Libia necesitará seguir importando cerca de la mitad de los alimentos que consume.

Otro factor a tener en cuenta es la intrusión del mar, la presencia de aguas subterráneas refuerza la resistencia de
ataque de las olas. La disminución del nivel de aguas es un visado libre para que el mar penetre.

Libia cuenta con un problema de escasez de agua, que a medio plazo quedará solucionado con la construcción de
la crisis del agua no podrá solucionarse eternamente con la construcción de grandes obras de ingeniería.

HOLANDA: LA LUCHA CONTRA EL AGUA

Durante muchos siglos los holandeses se han protegido del mar y de los ríos con diques, canales, esclusas de pres
estaciones de bombeo, que forman parte de un sistema de drenaje de agua, que data de la época mediaval. Sin est
Holanda sería objeto de constantes inundaciones, no sólo por parte del mar, sino de los ríos que la atraviesan. Lo
no olvidan cuando, en 1953, el suroccidente holandés se vio invadido por las aguas y 1.800 personas murieron. T
catástrofe se desarrollo El Plan Delta. Su construcción terminó en el 1986. Este sistema de protección contra inun
tempestades combina magistralmente seguridad y protección medioambiental. Dos enormes portones de acero, p
elevados en situaciones de normalidad marítima. De esta manera, el curso de la vida submarina no se altera. Sin e
situaciones de alerta, es cuando los portones caen y escudan el paso desmedido del mar. El dique amuralla las tie
holandesas, y protege a un millón de personas que habitan la región de Rotterdam.

Pero los holandeses siguen en estado de alerta. Durante la década de 1990 se produjeron nuevas inundaciones, lo
Mosa se desbordaron. Tras esta nueva situación de alarma se comenzó la reforma de los diques, que se prevee es
reforzados en el año 2008.

Ante el cambio climático, que trae consigo un aumento de temperaturas y de precipitaciones y, por consiguiente,
del nivel del mar de unos 85 cm, Holanda va a dejar más espacio para el almacenaje de agua para futuras épocas
en el caso de emergencia, se permitirá que los ríos se desborden de una manera controlada.

Tanques de petróleo en el puerto Europort de Rotterdam. Foto: Michael St. Maur Sheil/CORBIS

LA CONSTRUCCION SOSTENIBLE

En la década de 1980, surgió un nuevo concepto llamado el “Desarrollo Sostenible”, que hoy en día es una de la
política socioeconómica. Nace con la finalidad de garantizar la continuidad del desarrollo económico y social, pe
los recursos naturales y proteger el medio ambiente.

Las nuevas prácticas de construcción sostenibles deberán reducir al mínimo el impacto ambiental, controlar los r
generados, prevenir la contaminación y utilizar los recursos naturales de forma eficiente, sin olvidar los aspectos
socioeconómicos y culturales. Es la manera en que la industria de la construcción debe actuar para conseguir los
desarrollo sostenible.
Los proyectos sostenibles deben combinar la experiencia de la arquitectura, la ingeniería y la construcción, adqui
de los siglos, junto con los nuevos enfoques, con el fin de que generaciones futuras puedan satisfacer sus necesid

Un equipo de expertos formados por diseñadores, ingenieros, científicosy analistas de costes crearán diseños de c
comprometidos con la reducción del impacto ambiental y con las políticas de conservación de los recursos natura
equipo de profesionales deberá hacer un estudio completo sobre los siguientes aspectos que afectarán al diseño d
-Los efectos sobre el medioambiente.
-Los efectos sobre la calidad del aire.
-La contaminación del suelo y su subsanación.
-La conservación de los recursos hídricos y su reciclado.
-La gestión y la prevención de emisión de residuos.
-La selección de productos y materiales para la construcción, según los requerimientos medioambientales.
-La atenuación de los niveles de ruidos.

Los últimos Juegos Olímpicos, celebrados el pasado verano en Atenas, han sido un claro ejemplo de una constru
sostenible. Grecia prometió unas olimpíadas con paneles solares, materiales de construcción reciclados y no tóxic
reutilización del agua de la lluvia, pero no ha sido así. Todo lo contrario a lo que ocurrió en Sydney donde el sum
energético, el transporte y la gestión del agua y los residuos, se realizó según las pautas del desarrollo sostenible.
Olímpica australiana fue ubicada sobre unos terrenos muy contaminados que se recuperaron para este proyecto. E
con una capacidad para 15.000 personas es la mayor comunidad del mundo alimentada por energía solar.

Quizás no en todas las construcciones pueda evitarse dañar el entorno, pero si se podría intentar reducir al máxim
que sobre él se realice y repartir con equidad el peso de los perjuicios y el disfrute de los beneficios.

La construcción sostenible constituye una manera de satisfacer las necesidades de viviend


infraestructura de la sociedad actual sin comprometer el futuro de próximas generaciones

El proyecto de Oosterscheide Dihe, para la gestión del agua cerca de Rotterdam. Foto: Michael St. Maur Sheil/COR
Bibliografía

Arundhati Roy. El álgebra de la Justicia infinita. Editorial Anagrama. Madrid. 2002

Internet

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Reconoce la ONU ensayo de alumno del Tec
de Monterrey sobre desarrollo sustentable
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Jorge Luis Filio Flores, estudiante de segundo semestre de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable del
Tecnológico de Monterrey en Cuernavaca, fue reconocido por la ONUDI por su ensayo para el Concurso:
‘The industrialization challenges of the LAC region in achieving the Sustainable Development Goal 9 and
an Inclusive and Sustainable Industrial Development (ISID)’.

Jueves, Marzo 17, 2016 - 10:17

TEC DE MONTERREY | AGENCIA INFORMATIVA / GERARDO VILLANUEVA FLORES

Jorge Luis Filio Flores, estudiante de segundo semestre de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable (IDS) del
Tecnológico de Monterrey en Cuernavaca se encuentra en Viena del 8 al 10 de marzo luego de que su ensayo fue
seleccionado como finalista en el Concurso: “The industrialization challenges of the LAC region in achieving the
Sustainable Development Goal 9 and an Inclusive and Sustainable Industrial Development (ISID)”, una iniciativa de
la División de América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial
(ONUDI).

Jorge Luis participó y fue seleccionado de entre 140 ensayos que fueron sometidos a concurso; para participar debió
acreditar: ser nacional o residente de un país de América Latina o el Caribe, haber nacido en 1985 o posterior y
demostrar dominio del idioma inglés (de forma oral y escrita).

Se anunciaron en total tres finalistas: Jorge Luis Filio Flores por México, Mauricio Tong Wong, del Perú y Telma
Giovanna de Freitas, de Brasil. Obteniendo un viaje a Viena, una beca por un valor de 800 euros y el poder participar
de un taller ofrecido por AIESEC, en esa ciudad de Europa.

Este 10 de marzo será la ceremonia oficial donde presentarán su ensayo ante expertos técnicos de la ONUDI, del
cuerpo diplomático de la región de América Latina y el Caribe en Viena, quienes deliberarán sobre el proyecto
ganador.

Durante su presentación, podrán establecer posturas sobre los retos industriales de la región y el papel que la ONUDI
desempeña en apoyo a los países de la región para transitar hacia la inclusión y el desarrollo industrial sostenible.

“Fue fascinante leer los ensayos de los jóvenes de la región. Estaba impresionado por la forma en que abordan los
diferentes temas propuestos y sus visiones. Esta generación será fundamental en la implementación de los Objetivos
de Desarrollo Sostenible”, comentó sobre los ensayos ganadores Carlos Chanduvi, máximo responsable de la ONUDI.

Al ser seleccionado dentro de los 10 mejores ensayos, Jorge Luis, se ha hecho acreedor a: cursos de desarrollo
profesional en línea, donados por la ICWFD, la posibilidad de publicar su ensayo en el sitio web público de la ONUDI
y un certificado.

Jorge Luis, es un apasionado de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable, la que describe como: “una sinergia entre las
ciencias exactas, las ciencias sociales y el entorno internacional”. Al hablar sobre la competencia, refiere que redactó
el ensayo, porque a finales del año pasado se enteró de la convocatoria y lo envió en enero pasado, recibiendo la
noticia de ser finalista, a mediados de febrero. Menciona que ya ha entrado en contacto por Facebook con los otros
dos finalistas con quienes se encontró en Viena para tomarse un café y desearse éxito, de cara a la presentación final
el 10 de marzo.

El alumno de IDS está interesado por la nueva Agenda de Desarrollo que ha adoptado la ONU, donde hay 17 metas
del Desarrollo Sostenible a nivel mundial y justamente en ese marco, quiere velar por una industria más inclusiva y
sustentable, así como procurar por el cuidado del medio ambiente.

“Es un gran momento para hacer algo a este respecto y para ser portavoz de estos temas a nivel internacional, justo
con una oportunidad como la que se me presenta en esta ocasión… mi sueño es aprovechar esta plataforma para estar
mejor conectado en estos asuntos, respecto de la sustentabilidad”, afirma Jorge Luis.

Agrega que le gusta el cambio de visión, de paradigma, ya que antes eran Objetivos de Desarrollo del Milenio y le
entusiasma ir pensando menos en planeación y más en acción hacia la sustentabilidad, como una necesidad imperante
de la humanidad.

Los autores de los ensayos dentro del concurso abordaron temas tales como: la industrialización, la reducción de la
pobreza, el medio ambiente, la energía, la cohesión regional, promoción de la mujer, y propusieron recomendaciones
concretas para hacer frente al desarrollo industrial sostenible e integrador.

Desarrollo industrial inclusivo y sostenible


El ensayo de Jorge Luis se centra en que la región de América Latina y el Caribe tiene potencial para alcanzar un
desarrollo industrial inclusivo y sostenible, cumpliendo con las Metas de la ONU del Desarrollo Sostenible,
específicamente la número 9 “Industria, innovación e infraestructura”.

Esto es posible porque, de acuerdo con sus palabras: “se parte del contexto socioeconómico de esta región, sus
industrias más importantes, la producción de comida, la extracción del petróleo, el gas natural y varias otras que tienen
muchas áreas de impacto de innovación. En el caso del petróleo yo me refiero a los biocombustibles, en el caso de los
textiles me refiero a las tecnologías de información y comunicación, entre otras”, muchas áreas que pueden explotarse
a favor de la industria en Latinoamérica.

El concurso fue organizado por la ONUDI, junto con AIESEC y la Comisión Internacional de Desarrollo Laboral
(ICWFD) en colaboración con la Red de Macro Universidades; Espacio Común de Educación Superior (ECOES); la
Asociación de Universidades de América Latina y el Caribe para la Integración (AUALCPI); el Tecnológico de
Monterrey y el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).

VIDA ESTUDIANTIL

EDUCACIÓN

AGENCIA INFORMATIVA

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GERARDO VILLANUEVA FLORES


Reconoce la ONU ensayo de alumno del Tec
de Monterrey sobre desarrollo sustentable
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Jorge Luis Filio Flores, estudiante de segundo semestre de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable del
Tecnológico de Monterrey en Cuernavaca, fue reconocido por la ONUDI por su ensayo para el Concurso:
‘The industrialization challenges of the LAC region in achieving the Sustainable Development Goal 9 and
an Inclusive and Sustainable Industrial Development (ISID)’.

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Jorge Luis Filio Flores, estudiante de segundo semestre de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable (IDS) del
Tecnológico de Monterrey en Cuernavaca se encuentra en Viena del 8 al 10 de marzo luego de que su ensayo fue
seleccionado como finalista en el Concurso: “The industrialization challenges of the LAC region in achieving the
Sustainable Development Goal 9 and an Inclusive and Sustainable Industrial Development (ISID)”, una iniciativa de
la División de América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial
(ONUDI).

Jorge Luis participó y fue seleccionado de entre 140 ensayos que fueron sometidos a concurso; para participar debió
acreditar: ser nacional o residente de un país de América Latina o el Caribe, haber nacido en 1985 o posterior y
demostrar dominio del idioma inglés (de forma oral y escrita).

Se anunciaron en total tres finalistas: Jorge Luis Filio Flores por México, Mauricio Tong Wong, del Perú y Telma
Giovanna de Freitas, de Brasil. Obteniendo un viaje a Viena, una beca por un valor de 800 euros y el poder participar
de un taller ofrecido por AIESEC, en esa ciudad de Europa.

Este 10 de marzo será la ceremonia oficial donde presentarán su ensayo ante expertos técnicos de la ONUDI, del
cuerpo diplomático de la región de América Latina y el Caribe en Viena, quienes deliberarán sobre el proyecto
ganador.

Durante su presentación, podrán establecer posturas sobre los retos industriales de la región y el papel que la ONUDI
desempeña en apoyo a los países de la región para transitar hacia la inclusión y el desarrollo industrial sostenible.

“Fue fascinante leer los ensayos de los jóvenes de la región. Estaba impresionado por la forma en que abordan los
diferentes temas propuestos y sus visiones. Esta generación será fundamental en la implementación de los Objetivos
de Desarrollo Sostenible”, comentó sobre los ensayos ganadores Carlos Chanduvi, máximo responsable de la ONUDI.

Al ser seleccionado dentro de los 10 mejores ensayos, Jorge Luis, se ha hecho acreedor a: cursos de desarrollo
profesional en línea, donados por la ICWFD, la posibilidad de publicar su ensayo en el sitio web público de la ONUDI
y un certificado.

Jorge Luis, es un apasionado de la Ingeniería en Desarrollo Sustentable, la que describe como: “una sinergia entre las
ciencias exactas, las ciencias sociales y el entorno internacional”. Al hablar sobre la competencia, refiere que redactó
el ensayo, porque a finales del año pasado se enteró de la convocatoria y lo envió en enero pasado, recibiendo la
noticia de ser finalista, a mediados de febrero. Menciona que ya ha entrado en contacto por Facebook con los otros
dos finalistas con quienes se encontró en Viena para tomarse un café y desearse éxito, de cara a la presentación final
el 10 de marzo.

El alumno de IDS está interesado por la nueva Agenda de Desarrollo que ha adoptado la ONU, donde hay 17 metas
del Desarrollo Sostenible a nivel mundial y justamente en ese marco, quiere velar por una industria más inclusiva y
sustentable, así como procurar por el cuidado del medio ambiente.

“Es un gran momento para hacer algo a este respecto y para ser portavoz de estos temas a nivel internacional, justo
con una oportunidad como la que se me presenta en esta ocasión… mi sueño es aprovechar esta plataforma para estar
mejor conectado en estos asuntos, respecto de la sustentabilidad”, afirma Jorge Luis.

Agrega que le gusta el cambio de visión, de paradigma, ya que antes eran Objetivos de Desarrollo del Milenio y le
entusiasma ir pensando menos en planeación y más en acción hacia la sustentabilidad, como una necesidad imperante
de la humanidad.

Los autores de los ensayos dentro del concurso abordaron temas tales como: la industrialización, la reducción de la
pobreza, el medio ambiente, la energía, la cohesión regional, promoción de la mujer, y propusieron recomendaciones
concretas para hacer frente al desarrollo industrial sostenible e integrador.

Desarrollo industrial inclusivo y sostenible


El ensayo de Jorge Luis se centra en que la región de América Latina y el Caribe tiene potencial para alcanzar un
desarrollo industrial inclusivo y sostenible, cumpliendo con las Metas de la ONU del Desarrollo Sostenible,
específicamente la número 9 “Industria, innovación e infraestructura”.

Esto es posible porque, de acuerdo con sus palabras: “se parte del contexto socioeconómico de esta región, sus
industrias más importantes, la producción de comida, la extracción del petróleo, el gas natural y varias otras que tienen
muchas áreas de impacto de innovación. En el caso del petróleo yo me refiero a los biocombustibles, en el caso de los
textiles me refiero a las tecnologías de información y comunicación, entre otras”, muchas áreas que pueden explotarse
a favor de la industria en Latinoamérica.

El concurso fue organizado por la ONUDI, junto con AIESEC y la Comisión Internacional de Desarrollo Laboral
(ICWFD) en colaboración con la Red de Macro Universidades; Espacio Común de Educación Superior (ECOES); la
Asociación de Universidades de América Latina y el Caribe para la Integración (AUALCPI); el Tecnológico de
Monterrey y el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA).

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GERARDO VILLANUEVA FLORES

Arquitectura Sostenible 
( Debe ser parte de las competencias …de una cuestión que ha de ser pensada por el resto de mi 
carr
por día mientras que una vivienda verde reduce su consumo hasta 2, 210 watts por día. Además, 
una vivienda sustentable es bu
Secretaría de Economía. Pro México.  Arquitectura sustentable en México es amigable con el 
medio ambiente. Recuperado el 17
(https://3.bp.blogspot.com/-ptQMQqVAEW0/Vf6LbspCb6I/AAAAAAAABlE/pgbUGASeA34/s1600/Cubierta+Madera+Vertical.jpg)El valor de l
que no han intervenido arquitectos ni técnicos especializados, sino que han sido los 
propios habitantes -ayudados todo lo má
Esquema estrategias bioclimáticas en verano de casa tradicional de Lanzarote. 
Fuente: La Graciosa, un proyecto de interés
(https://4.bp.blogspot.com/-LF2jBz6QWWg/Vf_MCyySvRI/AAAAAAAABlc/kcMFZAM8QcM/s1600/Recogida+de+agua.jpg)ensayo error, para pr
diferentes, pero que sí hay que tomarla como modelo de estrategia en respuesta 
ante una determinada realidad de la que quier
1. 
 
Del Toro Antúnez ARQUITECTOS29 de septiembre de 2015, 13:08  (https://www.blogger.com/profile/14839671960526293733)
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