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Joseph Nye escribió este libro para tratar de hacer "una llamada

de atención a los estadounidenses", sobre cómo usar su poder


cara el futuro y para aprovecharlo de manera efectiva partiendo
de los valores nacionales (individualismo, libertad, capitalismo,
etc.). Sin embargo, la paradoja del poder norteamericano es que
ese poder es demasiado grande como para que otro país se
pueda enfrentar a él, pero no lo suficiente como para resolver el
terrorismo internacional o la proliferación nuclear.

Contexto
La paradoja del poder norteamericano discurre en un contexto
que hay que explicar para entender la obra: la primera
administración Bush. Hay siete elementos importantes por lo que
respecta a la política exterior de los EEUU desde el 11-S que
describe muy bien G. John Ikenberry en un artículo del Foreign
Affairs titulado La ambición imperial de Estados Unidos. Los
elementos son los siguientes:

 mantener un mundo unipolar: no se permite que ninguna


coalición alcance una posición hegemónica si no incluye a
los EEUU.
 análisis de las amenazas globales y de cómo deben ser
atacadas: los grupos terroristas que no son Estados ni se
ajustan a las reglas del juego, que los demás aceptan, no
pueden ser apaciguados ni disuadidos, por lo que deben
ser eliminados.
 pérdida de vigencia del concepto de disuasión por los
grupos terroristas, por lo tanto la única opción es tomar la
ofensiva, y por tanto se prefiere errar de exceso que de
omisión. Esto va en consonancia con las palabras dichas
por Donald Rumsfeld al comienzo de la guerra contra el
terror, esto es, "la falta de elementos de prueba no es
prueba de la falta de armas de destrucción masiva".
Recordemos que esto va totalmente en contra de los
principios de legítima defensa y de la carta de Naciones
Unidas.
 redefinición de soberanía: si los terroristas no respetan las
fronteras, EEUUtampoco tiene por qué hacerlo, por lo tanto
los países que acojan a terroristas pierden su soberanía.
 depreciación general de las reglas, de los tratados y de las
asociaciones de seguridad internacional, ya que no son
más que obstáculos para la política exterior
estadounidense, por lo tanto EEUU debería operar bajo sus
propias condiciones.
 Estados Unidos necesita actuar de manera directa y sin
limitaciones en respuesta a las amenazas.
 por último, la estabilidad internacional no tiene un gran
valor.

Ideas generales
Dentro de este marco es donde Joseph Nye escribe La paradoja
del poder norteamericano, que comienza advirtiendo de que
aunque Estados Unidos sea elpaís con mayor poder, éste
encierra peligros y se deben hacer las cosas mejor, como no
actuar de forma unilateral o ser arrogantes, ya que la
preeminencia estadounidense disminuirá.

Por ello EEUU debe hacer un esfuerzo por cooperar con otros
países. Lo primero que deben hacer los dirigentes es definir el
interés nacional de manera que incluya los intereses globales,
que hará alargar la primacía estadounidense en el tiempo.

Pero no sólo la primacía militar es el aspecto a destacar del


liderazgo, sino que hay indicios de que el poder blando es cada
vez más importante en la era de la globalización, donde los
grupos muy pequeños pueden hacer que algunos Estados-
nación se tambaleen. Es lo que ocurre con el terrorismo
internacional. EEUU no debe actuar de modo unilateral porque
necesita la cooperación de otros países en términos de logística
o información para atrapar a esos grupos violentos.

Dicho esto, en el primer capítulo del libro Nye nos habla del
coloso estadounidense, que mantendrá su posición de número
uno en la política internacional hasta bien entrado este siglo,
"pero sólo si aprendemos a utilizar nuestro poder sabiamente"
(pág. 23), dice el autor. Hay que aprender a no caer ni en el
triunfalismo, que podría generar una ausencia de contención y
una gran arrogancia que minaría la influencia norteamericana, ni
en el derrotismo, que podría producir un comportamiento
demasiado cauto.

La tesis del autor está centrada en que si Estados Unidos quiere


conservar su poder deberían prestar más atención a su poder
blando, una forma indirecta de ejercer el poder: "un país puede
obtener los resultados que desea en política mundial porque
otros países quieran seguir su estela, admirando sus valores,
emulando su ejemplo, aspirando a su nivel de prosperidad y
apertura" (pág. 30). Es decir, que es más sutil hacer que otros
Estados quieran seguirte que hacer que te sigan por otras vías
como la militar, esto es, la utilización del poder duro. Según
Nye, Estados Unidos tiene un gran poder blando gracias a los
valores de la sociedad norteamericana, su cultura, que son
admirados por todo el mundo porque son valores globales.

Pero tanto el poder duro como el blando son importantes para


ejercer el liderazgo y se complementan entre sí. No se puede ser
líder si no se tiene alguno de estos dos poderes. Y los
unilateralistas defienden el poder duro frente al blando, lo que
hace disminuir la influencia de EEUU en el mundo. Incluso si se
comporta de modo que beneficie a otros países, las coaliciones
antihegemónicas pueden tardar en aparecer y eso también
beneficia a los Estados Unidos por medio de su mayor
estabilidad internacional.

A continuación, Nye señala una serie de candidatos potenciales


a enfrentarse a la hegemonía estadounidense.

China
A partir de su gran población y la actitud del gobierno chino se
considera a este país como un posible candidato a la
confrontación con EEUU. Sin embargo, el mismo Nye subraya
que el auge chino es un "concepto erróneo" ya que la anomalía
china es el período de la colonización en la que perdió su puesto
de gran potencia.

Por otro lado, el gran potencial chino tiene muchos problemas


por el incontrolado crecimiento poblacional, la migración, el
medio ambiente y los conflictos internos.

Asimismo, un enfrentamiento entre China y Estados Unidos


haría que el esfuerzo militar fuese demasiado grande como para
que beneficiase a alguno de los dos países, como un
enfrentamiento probablemente por Taiwán.

Además, para contrarrestar al poder chino, Estados Unidos ya


tiene una gran baza en la región, que es Japón.

Japón

Japón es una nación que compite sólo económicamente con


Estados Unido, ya que el gran crecimiento económico se dio
gracias a que su gasto militar fue muy bajo. No obstante, la
actitud etnocéntrica japonesa y su política naciona, como la
restricción de las emigraciones, ayudan a amortiguar su poder
blando.

Por lo tanto, el futuro de Japón pasa por su alianza


geoestratégica con EEUU, según el autor.

Federación Rusa

"Se tendría que dar un comportamiento estadounidense muy


torpe para [...] llevar a Rusia y China a caer uno en los brazos
del otro" (pág. 50), y según Nye, esto se produciría si EEUU se
orienta hacia el autoritarismo.
Rusia sigue siendo considerada como una amenaza por el autor
gracias a su gran arsenal militar y su renuncia a acabar con las
cabezas nucleares y misiles. Sin embargo, la posición de Rusia
actualmente no es la de un actor internacional que lidere una
coalición en contra de Estados Unidos, sino la de un país con
graves problemas internos, aunque poco a poco los vaya
solventando.

India

Debido a su potencial militar y su democracia le puede parecer


a algunos un posible rival, pero todavía se tienen que producir
mejoras para solucionar su subdesarrollo. Además, en lugar de
convertirse en un rival de Estados Unidos, es probable que
quiera contrarrestar el poder chino.

Europa

Según Nye, es "lo más parecido a un igual que tiene antes sí


Estados Unidos" (pág. 55), y ya ha limitado el papel
norteamericano en el comercio, en su infliencia dentro de la
OMC (Organización Mundial del Comercio), en asuntos
monetarios y en el FMI (Fondo Monetario Internacional).

Los límites que ve Nye al poder de Europa residen en el grado


de unidad dentro de la Unión Europea, que no se puede
comparar al de un país. En lo relativo a la economía el autor cree
que los dos actores internacionales están avocados a la
cooperación. Y en lo relativo a la cultura, las distintas visiones
sobre el mundo entre norteamericanos y europeos, producidas
por el punto de vista unilateral norteamericano, producirán un
alejamiento más que una confrontación.

Así que Estados Unidos no tiene por qué preocuparse por los
enemigos estatales que puedan surgir a corto plazo.
El ajedrez tridimensional
Por lo que respecta al poder estadounidense, éste habría que
encuadrarlo en la metáfora que utiliza Nye de la partida de
ajedrez tridimensional. En el tablero superior está el poder
militar, que tiene Estados Unidos.

En el tablero central, el poder económico está sostenido por


Estados Unidos, Europa y Japón, y una probable China. En el
tablero inferior, de fondo, están las relaciones transnacionales,
con el poder muy disperso en la era de la globalización, en donde
quedan fuera los controles gubernamentales.

Estas relaciones transnacionales han tenido un gran crecimiento


en los últimos años gracias a la revolución de la información, a
la disminución de los costes de la comunicación y a su enorme
difusión. Esto ha hecho que los gobiernos hayan perdido parte
de su control tradicional sobre la información, como en China o
Rusia.

Esto hace que haya nuevos desafíos a partir de las amenazas


de agentes privados, como los terroristas internacionales. Pero
la globalización no hace que los países grandes pierdan ventajas
militares aunque sigan existiendo estos grupos terroristas, sino
que son algunas vulnerabilidades como lo eran otros aspectos
en otras épocas.

Además, el poder blando adquiere mayor importancia en


comparación con el poder duro y ayudará a que estos grupos
terroristas tengan menos facilidades. Pero para llegar a una
solución, Estados Unidos no debe actuar de forma unilateral,
sino en cooperación con otros países, coordinando actividades
para mantener la estabilidad mundial.

A Joseph Nye también le parecen interesantes las pruebas de


que Estados Unidos esté avocado a la decadencia, pero según
él, "aunque Estados Unidos tenga problemas sociales -y siempre
los ha tenido-, no parece ir directo a la catástrofe a toda
velocidad" (pág. 160). Esto viene dado por la tendencia de los
medios de comunicación a hacer hincapié en los sucesos
relacionados con las malas noticias, por lo que el nivel de
optimismo es bajo.

Con todo, Nye no cree que esto sea decisivo para influir en el
poder blando, ya que el pesimismo es una característica del
pueblo estadounidense. La inmigración para Nye es favorable a
largo y corto plazo (aumenta el atractivo de la sociedad
norteamericana y tiene ventajas en sectores que necesitan
inmigrantes cualificados, respectivamente).

Política exterior
En lo relativo a la visión de la política exterior del gobierno
de EEUU, el problema principal que ve Nye es el de la
indiferencia y el de la preocupación por la realidad doméstica, ya
que es una dificultad a la hora de utilizar el poder. Por lo tanto,
Nye no cree que las dificultades se arreglen volviéndose hacia
dentro, hacia el aislacionismo que tantas veces han asumido los
norteamericanos.

En resumen, Nye critica a los aislacionistas y unilateralistas, ya


que los unos creen ser invulnerables al terrorismo internacional
volviéndose sobre el país y los otros debilitan el poder blando
animando a otros a crear coaliciones que acabarán debilitando
el poder duro de EEUU, que a partir de unos supuestos objetivos
globales pretenden influir en cualquier elemento que les
suponga un obstáculo.

Por lo tanto, Nye propone una "definición amplia de nuestro


interés nacional, que tenga en cuenta los intereses de terceros,
y corresponde a nuestros políticos incluir este asunto en los
debates populares" (pág. 192). Esto va dirigido claramente a la
primera administración Bush, por su política de "si no estáis con
nosotros estáis contra nosotros" en el plano internacional, y su
discurso interno de hacer que todos los acontecimientos tengan
que estar relacionados con el terrorismo y las actualizaciones
unilaterales.

Por ello propone que el debate político sea la forma de


determinar el interés nacional, con la participación de los
ciudadanos. Además, no se pueden resolver muchos de los
conflictos sin la cooperación de terceros.

Según Nye, lo que EEUU debe hacer es lo mismo que Reino


Unido en el siglo XIX: mantener los equilibrios regionales de
poder (equilibrio de poder de Kissinger) y desanimar los intentos
locales de emplear la fuerza para alterar las fronteras, fomentar
un sistema económico internacional de carácter abierto y
mantener los bienes internacionales comunes abiertos a todos.
Además debería también mantener las normas e instituciones
internacionales, cooperar en el desarrollo económico y servir
como impulsor de coaliciones y mediador de disputas.

Por último, el enfoque que propone Nye para las relaciones


internacionales es el multilateralismo, que aunque a corto plazo
parezca que supone un coste alto, a largo plazo es lo que va a
favorecer a EEUU a conseguir sus objetivos.

Aunque sea improbable que Estados Unidos vea peligrar su


hegemonía a no ser por su propia arrogancia, y que la única
entidad con capacidad para que se produzca un desafío sea la
Unión Europea, "Estados Unidos no sólo debe conservar su
poder duro, sino saber entender su poder blando y cómo
combinar ambos para desarrollar sus intereses nacionales y
globales" (pág. 233).

Conclusiones
Según mi opinión personal, hay varios elementos en el libro que
chocan. Uno de ellos es la visión que tiene Nye sobre su cultura,
la estadounidense. Según él, es advertida como un ejemplo para
todo el mundo y admirada más que ninguna otra. Está claro que
debido a que la globalización hace que la información sea más
dinámica que en otras épocas, los tanteos sobre Estados Unidos
y su política exterior han hecho que las percepciones tanto en
Asia, Europa y América Latina hagan caer del pedestal al
gobierno norteamericano. Sus actuaciones en Vietnam,
Panamá, Sudán, Corea, Irak, y tantos países hacen que el poder
blando de EEUU, según la terminología de Nye, sea cada vez
menor.

Otro aspecto que me sorprendió del libro cuando lo leí fue su


forma de hablar de la Federación Rusa como potencia. Nye se
refiere a Rusia como una potencia "reacia a renunciar a su
estatus nuclear" (pág. 51), cuando en numerosas ocasiones el
gobierno ruso ha avivado el debate sobre el desarme nuclear y
es clara su impotencia relativa a la salida de EEUU del tratado
ABM de misiles antibalísticos de 1972. Y no parece que los
norteamericanos vuelvan a dar un paso adelante a favor de la
no proliferación nuclear.

Por lo que respecta a la UE, Nye hace referencia a que no está


clara una unión fuerte y que los países individualmente serán
reacios a que se les corte su soberanía. Sin embargo, hay
hechos que sitúan a la UE como un actor internacional incluso
antes de su formación como "Estado". Asimismo, está visto que
el euro apareció de forma dubitativa pero a corto plazo se ha
impuesto como moneda fuerte frente al dólar, lo que hace que el
poder económico de EEUU mengüe a favor de Europa de
manera irremediable.

En resumen, La paradoja del poder norteamericano me parece


un libro que sintetiza muy bien las ideas norteamericanas sobre
la política exterior y lo que debe ser la continuidad en un futuro
donde la globalización y la información transnacional son los
aspectos más importantes dentro del poder de cada Estado.

Bibliografía:
NYE Jr., Joseph S.; La paradoja del poder norteamericano, Ed.
Taurus, Madrid, 2003.