El Ejemplo de Josías para la juventud
2 Crónicas 34:1-3
Esta era una época en que se había apagado el
fuego en el corazón de los profetas de Dios.
No estaban predicando como debían estar
predicando.
La nación de Israel había entrado en idolatría, en
inmoralidad, había imágenes, brujería y hasta
estaban sacrificando a sus niños a los dioses
falsos.
Este niño tenía ocho años cuando comenzó a
reinar.
El padre y abuelo de este niño (Amón y Manasés)
eran hombres perversos y despiadados.
Pero cuando Josías llegó al reino dijo, a mí no me
importa lo que me inculcaron mis padres, yo
buscaré a Dios. E hizo lo recto ante los ojos de
Jehová.
Hay tres cosas que podemos ver del texto:
1. Josías empezó a buscar a Dios.
V. 3a A los ocho años de su reinado (16 de
edad), siendo aún muchacho, comenzó a buscar
al Dios de David su padre.
La iglesia, necesita jóvenes que empiecen a
buscar a Dios.
Cuando Dios es tu delicia, tú empiezas a
disfrutar a Dios y Él te va a empezar a bendecir,
te va a prosperar, te vas a dar cuenta cuanto
Dios te ama.
Por la búsqueda de Dios, Josías trajo un
avivamiento a la nación de Israel.
2. Josías empezó a odiar el pecado.
V.3b y a los doce años (20 de edad) comenzó a
limpiar a Judá y a Jerusalén de los lugares
altos…
Eso es automático. Cuando tú amas a Dios, vas
a comenzar a odiar el pecado.
Es tiempo de que tú digas: “yo no voy hablar lo
que el mundo habla. Yo no voy a tomar lo que el
mundo toma. Yo no voy a vivir de la manera que
los demás viven. Yo soy hijo del Rey, y voy a
vivir como hijo del Rey.”
3. Josías levantó la casa de Dios.
2 Crónicas [Link] “A los dieciocho años de su
reinado, después de haber limpiado la tierra y la
casa, envió a Safán hijo de Azalía, a Maasías
gobernador de la ciudad, y a Joa hijo de Joacaz,
canciller, para que reparasen la casa de Jehová
su Dios.”
Hay jóvenes, que podrían levantar una iglesia
enorme.
Yo creo que tú, podrías traer avivamiento a esta
iglesia, a las comunidades vecinas, a la ciudad, y
a la nación.
Necesitamos jóvenes que digan: yo voy a buscar
a Dios para cumplir con sus propósitos eternos.
Cuando Cristo venga, me va a encontrar odiando
el pecado. Y me va encontrar reparando la casa
de Dios.”
La Biblia dice: “clama a mí, y yo te responderé,
y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no
conoces.”
No esperes solo recibir de Dios.
Tú tienes que clamar a Dios.