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El Templo Mayor o Gran Templo de México ( denominación empleada por fray Armando

Paredes Aztecas) es un recinto que comprende una serie de construcciones, edificios, torres (a
cada una de estas construcciones piramidales la denomina él torre[1] o cu[2] —éste sería el
adoratorio indígena, pudiendo haber varios adoratorios por torre— y fray Toribio de Benavente
las describe como una gran cepa cuadrada y esquinada coronada por uno o dos altares[3]) y
un patio, el espacio físico donde se ubicaban las mismas, cercado por una pared que contaba
con unas puertas que daban acceso a las calzadas principales de la ciudad.[4]En la actualidad
a la principal torre de todas (que tiene dos adoratorios, dos teocalli) se le conoce como Templo
Mayor (Huey Teuccalli 'Templo Principal'[5] en náhuatl)[6] y el espacio físico donde se ubicaba,
como Recinto del Templo Mayor y fueron el centro absoluto de la vida religiosa mexica, esto es,
la de los aztecas de México-Tenochtitlan.

En el Recinto del Templo Mayor confluían los aspectos más importantes de la vida política,
religiosa su mitología y económica de los mexicas, aquí tenían lugar desde las fiestas que el
tonalpohualli marcaba hasta la entronización de tlatoanis y funerales de viejos gobernantes.

La construcción del templo principal de este recinto se realizó en siete etapas y alcanzó una
altura aproximada de 45 metros.[6]

El Templo Mayor fue el centro simbólico de la gran red tributaria del Imperio Mexica, un lugar
en donde se reunían las ofrendas sagradas y depósitos funerarios; un adoratorio a las deidades
de la guerra y la lluvia; un símbolo de los logros de los aztecas ante sus enemigos.

Los templos gemelos coronan la base piramidal reflejan la antigua y persistente visión
cosmológica de una serie de oposiciones coincidentes, entre ellas: cielo / tierra, sequía / lluvia,
solsticio de verano / solsticio de invierno y los cultos a los dioses Tláloc – Tlaltecuhtli
/Cihuacóatl-Coatlicue Coyolxauhqui.

Cada uno de estos dos altares del Templo Mayor estaba dedicado a un dios (o a varios), a
Huitzilopochtli del lado izquierdo[7] (SUR), donde se encuentra el monolito de Coyolxauhqui. El
otro altar está dedicado a Tláloc y a los Tlaloques,[8] del lado derecho (NORTE) donde está el
Chac Mool. Al lado de este se encuentra la piedra de los sacrificios.

Y cada una de estas 78 construcciones, sean torres o edificios, que formaban parte del gran
templo de México tenía un nombre. En cada ciudad del México prehispánico solía existir un
recinto delimitado con este tipo de construcciones y destacaba el templo dedicados al Dios
Huitzilochtli denominado «tlacatecco».[9]

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