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DEUTEROCANONICOS

• La Historia de Bel y el Dragón (Daniel 14)

• El Libro I de los Macabeos

• El Libro II de los Macabeos

Por otra parte, también se denominan deuterocanónicos a


algunos libros del Nuevo Testamento que no fueron admi-
tidos en el canon desde el primer momento, sino después
de haberse disipado algunas dudas. Ellos son:[3]

• Epístola a los hebreos

• Epístola de Santiago

• Segunda epístola de Pedro

• Segunda epístola de Juan


Detalle de una página de la Biblia del Oso (Basilea, Suiza, 1569),
de Casiodoro de Reina, reformador protestante español del Siglo • Tercera epístola de Juan
XVI, conteniendo el principio y los encabezados del Libro de To-
bías, uno de los libros deuterocanónicos. • Epístola de Judas

• Apocalipsis
Los deuterocanónicos son textos y pasajes del Antiguo
Testamento de las Biblias judeocristianas que no están
incluidos en el Tanaj judío hebreo-arameo, pero que sí
se incluyen en la Biblia Griega de los LXX, llamada
1 Etimología del vocablo
Septuaginta —datada entre los años 280 y 30 a.C.—, el
texto utilizado por las comunidades judías e israelitas de Del griego δευτεροκανονικός (déuteros : “segundo”,
todo el mundo antiguo más allá de Judea, y luego por la “posterior”; y kanonikós: “perteneciente a una regla o ca-
iglesia cristiana primitiva, de habla y cultura griegas.[1][2] non”, “canónico”). Nombre dado a ciertos libros, o adi-
ciones de libros, que desde su origen no fueron conside-
Los deuterocanónicos del Antiguo Testamento son: rados por todos como inspirados. Estos han sido recha-
zados por judíos y protestantes, pero incluidos y acepta-
• El Libro de Tobías o Tobit dos por la Iglesia Católica. Los términos protocanónicos
y deuterocanónicos no aparecieron nunca antes de media-
• El Libro de Judit
dos del Siglo XVI. Fueron acuñados en el año de 1556[4]
• Las “adiciones griegas” al Libro de Ester por Sixto de Siena (1520–1569),[3] teólogo católico de
origen judío, para referirse, respectivamente, a los textos
• El Libro de la Sabiduría propios del llamado Canon Palestinense del Tanaj judío
–por considerarlo una “primera norma” o prescripción de
• El Libro del Eclesiástico, Sirácida o Sirácides textos del Viejo Testamento—, y a los textos propios del
• El Libro de Baruc llamado Canon Alejandrino de la Biblia Griega —por
considerarlo una “segunda norma” o prescripción de tex-
• La Carta de Jeremías (Baruc 6) tos del Viejo Testamento—.[5]
• Las “adiciones griegas” al Libro de Daniel La Enciclopedia Espasa define de esta manera este tér-
mino:
• La Oración de Azarías (Daniel 3:24-50)

• El Himno de los tres jóvenes (Daniel 3:51-90) “Nombre que se da a aquellos libros, o parte
de libros de la Sagrada Escritura, que desde su
• La Historia de Susana (Daniel 13) origen no fueron considerados como inspirados

1
2 2 ENTRE LOS JUDÍOS DEL SIGLO I

por todos, y que hoy son rechazados del canon mente en Alejandría, jamás cita ninguno de los libros
de la Sagrada Escritura por los judíos y pro- deuterocanónicos.[6]
testantes. La Iglesia Católica, empero, los con-
sidera como verdadera y auténtica palabra de “Es frecuente suponer que Filón y los ju-
Dios, y han sido declarados como libros inspi- díos helenistas no compartían el parecer de los
rados por los concilios de Trento y Vaticano.” rabinos de Palestina, según el cual el espíritu de
Tomo 18, Pág. 721. profecía había cesado hacía siglos... De hecho
las obras de Filón no citan ni una sola vez los
libros apócrifos, lo cual invalida toda la hipóte-
sis de un canon helenístico. Por otra parte, sería
bien extraño que un libro como 1 Mac[abeos],
2 Entre los judíos del siglo I que insiste en que la profecía había cesado ha-
cía tiempo (4,46; 9,27; 14,41) pudiera formar
2.1 Filón de Alejandría parte de un supuesto canon helenístico, cuya
existencia se apoya precisamente en la afirma-
A partir del siglo III a.C., tuvo lugar el encuentro de la ción de que la profecía no ha cesado todavía,
fe judía con la filosofía griega en el contexto de la comu- en una época incluso posterior. La teoría del
nidad judía de Alejandría. Allí los intelectuales hebreos, canon alejandrino tenía otros dos soportes que
muy especialmente Filón de Alejandría, concibieron una se han venido igualmente a tierra. El primero
forma de profundizar en su fe bíblica con los instrumen- era que el judaísmo helenístico y el judaísmo
tos de la razón griega. Era una teología convencida de palestino eran realidades distintas y distantes.
que la fe mosaica y la filosofía griega coincidían en su El segundo era que los libros apócrifos fueron
aspiración a la verdad. compuestos en su mayoría en lengua griega y
en suelo egipcio.”[7]
“Filón es asimismo valioso para entender la Julio Trebolle Barrera
iglesia primitiva y los escritos del Nuevo Tes-
tamento, especialmente los de Pablo, Juan y
Hebreos. A veces se olvida que los documen-
2.2 Flavio Josefo
tos del Nuevo Testamento fueron escritos en
griego por autores que eran judíos (desde luego
Flavio Josefo no busca la asimilación del mundo hebreo
ahora comprometidos a entender a Jesús como
al grecorromano, sino el reconocimiento de su dignidad.
Cristo y Señor), quienes eran parte de la cul-
Sin embargo, no hay la menor indicación de que Josefo
tura helenística del mundo grecorromano. La
esté dando un punto de vista sectario. Por el contrario,
mayor parte de las iglesias primitivas refleja-
habla como representante autodesignado de los judíos en
das y descritas en el Nuevo Testamento eran
general. Este autor destaca la exactitud y confiabilidad de
parte de la trama social del mundo helenístico
los registros hebreos, que no descansaba sobre la simple
grecorromano. Precisamente porque Filón es
voluntad humana, sino de la inspiración de Dios. Sobre su
un judío helenístico, es esencial para los estu-
método nos dice: «…yo creo que si lo que interesa es ex-
dios del Nuevo Testamento. La Iglesia cristiana
traer la verdadera interpretación de los hechos a partir de
fue la preservadora primaria de los escritos de
los hechos mismos, y no seguir vanas opiniones, lo ade-
Filón, quien era virtualmente desconocido pa-
cuado es todo lo contrario [no despreciar los testimonios
ra la tradición judía desde luego de su propio
de los pueblos no griegos]» (Antigüedades judías, 6).
tiempo, hasta el siglo XVI.”
The Works of Philo- Complete and una- “...porque no tenemos decenas de miles de
bridged. Transl. C.D. Yonge; New Updated libros discordantes y en conflicto, sino sólo
Version. Peabody: Hendrickson, 1993, pp. veintidós (canon hebreo), conteniendo los re-
XIII gistros de todos los tiempos, los cuales han sido
justamente considerados como divinos. Y de
estos, cinco son los libros de Moisés ... Luego,
En sus escritos se encuentra un gran número de citas bí- los Profetas que siguieron, compilaron la his-
blicas. La mayor parte de sus citas bíblicas provienen del toria del período desde Moisés hasta el reino
Pentateuco, aunque también cita Josué, Jueces, Samuel, de Artajerjes sucesor de Jerjes, rey de Persia,
Reyes, Isaías, Jeremías, los profetas menores Oseas y Za- en trece libros, [sobre] lo que se hizo en sus
carías, los Salmos, Job, Proverbios y el rollo de Crónicas- tiempos. Los restantes cuatro libros compren-
Esdras-Nehemías. Se cuentan aproximadamente mil ci- den himnos a Dios e instrucciones prácticas pa-
tas de las Escrituras, lo cual da una idea de la inten- ra los hombres.”[8]
sidad del empleo de estos textos por parte suya. Filón, Flavio Josefo
contemporáneo de Jesús de Nazaret, que vivió precisa-
3

“Desde el tiempo de Artajerjes hasta el 1948], p. 31). Hubo alguna discusión previa en
nuestro propio cada suceso ha sido registra- la escuela de Shammai acerca de Ezequiel, que
do; pero los registros no han sido considera- ya hacía mucho estaba incluido entre los Pro-
dos dignos del mismo crédito que los de épo- fetas, pero cuando un rabino ingenioso mostró
ca más temprana, porque la exacta sucesión de que realmente no contradecía a Moisés, como
profetas no fue continuada. Pero qué fe hemos se había alegado, se allanaron las dudas (Tal-
puesto en nuestros propios escritos se ve por mud de Babilonia Shabbat 13 b).”
nuestra conducta; pues aunque ha transcurrido F.F. Bruce[12]
tanto tiempo, nadie se ha atrevido a agregarles
nada, ni a substraer nada de ellos, ni a alterar
nada.”[8]
Flavio Josefo 3 Canonicidad

3.1 Siglos II y III


2.3 Libro pseudoepigráfico: 4 Esdras
El primer autor cristiano del cual tenemos referencia que
Autores como Vence, Charles, Wellhausen y Gunkel, habló del canon del Antiguo Testamento fue el obispo de
consideran que el texto original del Apocalipsis de Es- Sardes, Melitón. En una carta, menciona[13]
los libros del
[9]
dras fue escrito en hebreo. Algunos, como Guy, consi- canon hebreo a excepción de Ester.
deran que fue escrito en arameo. Peredejordi considera A mediados del III siglo, Orígenes afirmaba:
que no puede ponerse en duda que el autor era judío, por
los frecuentes hebraísmos en el texto y porque “el autor “No se ha de ignorar que los libros testa-
adorna sus discursos con ficciones muy próximas a los mentarios, tal como los han transmitido los he-
talmudistas y rabinos”.[10] A pesar de todo, presenta un breos, son veintidós, tantos como número de
valor histórico, pues refleja tradiciones considerablemen- letras hay en entre ellos”
te más antiguas. Orígenes[14]

“Y aconteció que cuando se cumplieron los


cuarenta días, el Altísimo habló conmigo, y me Los veintidós libros a los que se refiere Orígenes corres-
dijo: Los veinticuatro libros (canon hebreo) ponden a los del canon hebreo (contando a algunos libros
que habéis escrito primero, hazlos públicos pa- como Jueces-Rut, Samuel, Crónicas, Esdras-Nehemías y
ra que quienes son dignos y quienes no son dig- los Profetas menores). Hay que reconocer, sin embargo,
nos puedan leer de allí; pero los [otros] setenta que en la práctica, Orígenes se negó a excluir totalmente
los guardarás y se los entregarás a los sabios de los apócrifos, porque se los empleaba en la Iglesia, como
tu pueblo.” él mismo lo explica en su Carta a Julio Africano.
Apocalipsis de Esdras 14:45-46[11]
3.2 Siglos IV y V
Atanasio en una de sus cartas pascuales da una lista muy
2.4 Jamnia parecida a la de Orígenes y al canon hebreo, con la dife-
rencia de que incluye Baruc y la Carta de Jeremías, separa
Tras la caída de Jerusalén y su Templo en el 70, un grupo a Jueces y Rut, además de omitir a Ester.
de rabinos fundó una escuela en Jamnia. Allí sucedieron
varias discusiones sobre los libros del Tanaj. “Pero para mayor exactitud debo ... aña-
dir esto: hay otros libros fuera de éstos, que no
“El resultado de sus debates [de Yohanan están ciertamente incluidos en el canon, pero
ben Zakkai y otros] fue que, pese a las obje- que han sido desde el tiempo de los padres dis-
ciones, Proverbios, Eclesiastés, Cantares y Es- puestos para ser leídos a aquellos que son con-
ter fueron reconocidos como canónicos; Ecle- vertidos recientes a nuestra comunión y desean
siástico no fue reconocido (Talmud de Babilo- ser instruidos en la palabra de la verdadera re-
nia Shabbat 30 b; Mishná Yadaim 3:5; Talmud ligión. Estos son la Sabiduría de Salomón, la
de Babilonia Magillah 7 a; Talmud de Jeusa- Sabiduría de Sirá [Eclesiástico], Ester, Judit y
lén Megillah 70 d). Los debates de Jamnia «no Tobit ... Pero mientras los primeros están in-
tienen que ver con la aceptación de ciertos es- cluidos en el canon y estos últimos se leen [en
critos dentro del Canon, sino más bien con su la iglesia], no se ha de hacer mención a los li-
derecho a permanecer allí» (A. Bentzen, Intro- bros apócrifos. Son la invención de herejes que
duction to the Old Testament, i [Copenhagen, escriben según su propia voluntad ...”
4 3 CANONICIDAD

Atanasio[15] Agustín reconocía la importancia de las lenguas origina-


les, no sabía hebreo, e instó en su correspondencia con
Jerónimo a que éste realizase su nueva versión a partir de
Cirilo sigue la opinión de Orígenes, pero excluye la Septuaginta. Da una lista del canon del Antiguo y Nue-
Baruc.[16] Gregorio Nacianceno da una lista de libros ca- vo Testamentos en Sobre la Doctrina Cristiana 2 (8):13,
nónicos en verso, en donde reconoce veintidós libros; en el cual incluye los deuterocanónicos. Pero admite:
omite Ester.[17] Anfiloquio sigue la línea de Gregorio,
pero añade: “Junto con éstos, algunos incluyen Ester”.
“Desde el tiempo de la restauración del
Epifanio da una lista de 22 libros similar a la de Meli-
[18] templo entre los judíos no hubo ya reyes,
tón, pero añadiendo Ester. En otra parte añade como
sino príncipes, hasta Aristóbulo. El cálculo del
apéndice al Nuevo Testamento a la Sabiduría de Salomón
[19] tiempo de éstos no se encuentra en las Santas
y a la de Sirá.
Escrituras llamadas canónicas, sino en otros es-
Jerónimo hizo una revisión de los Salmos y los Evange- critos, entre los cuales están los libros de los
lios de la Vetus Latina por petición de Dámaso, obispo Macabeos, que no tienen por canónicos los ju-
de Roma. Al morir el papa, Jerónimo hizo un peregrina- díos, sino la Iglesia...”
je a Belén en el 386. Comenzó con una nueva revisión del Agustín[22]
Salterio en latín conforme a la Septuaginta (LXX), pero
luego decidió trabajar a partir del texto hebreo. En el 405
completo su traducción. En el prólogo escribió:
Inocencio I en una carta al obispo de Tolosa, Exuperio,
“Este prólogo a las Escrituras puede ser- da en 405 una lista de libros del AT que incluye los deu-
vir como un prefacio con yelmo [galeatus] para terocanónicos (con 1 Esdras). Rufino en su Comentario al
todos los libros que hemos vertido del hebreo Credo de los Apóstoles da luego del Concilio de Cartago
al latín, para que podamos saber -mis lectores del 397 una lista de libros del Antiguo Testamento que
tanto como yo mismo- que cualquiera [libro] corresponde exactamente al canon hebreo:
que esté más allá de estos debe ser reconocido
entre los apócrifos. Por tanto, la Sabiduría de “Pero debiera saberse que hay también
Salomón, como se la titula comúnmente, y el otros libros que nuestros padres no llaman ca-
libro del Hijo de Sirá [Eclesiástico] y Judit y nónicos, sino eclesiásticos, es decir, Sabiduría,
Tobías y el Pastor no están en el Canon.” llamado Sabiduría de Salomón, y otra Sabidu-
Jerónimo[20] ría, llamada la Sabiduría del hijo de Sirá, el úl-
timo de los cuales los latinos llaman por el tí-
tulo general de Eclesiástico... A la misma clase
“Como la Iglesia lee los libros de Judit y pertenecen el libro de Tobit, y el libro de Judit,
Tobit y Macabeos, pero no los recibe entre las y los libros de los Macabeos... todos los cuales
Escrituras canónicas, así también lee Sabiduría se han leído en las Iglesias, pero no se apela a
y Eclesiástico para la edificación del pueblo, no ellos para la confirmación de la doctrina. A los
como autoridad para la confirmación de la doc- otros escritos les han llamado «apócrifos»;. Es-
trina.” tos no han admitido que se lean en las Iglesias.”
Jerónimo[20] Rufino[23]

En una extensa carta a Laeta, quien le había consultado


sobre la crianza de su hija Paula, Jerónimo da una serie 3.3 Siglos VI y VII
de consejos; entre ellos, que la instruya en las Escrituras,
sugiriendo el orden en que ha de leerlas, añadiendo: Gregorio Magno escribió acerca de la distinción entre los
libros canónicos y los deuterocanónicos:
“Que [Paula] evite todos los escritos apó-
crifos, y si ella es llevada a leerlos no por la
verdad de la doctrinas que contienen sino por “Con referencia a tal particular no estamos
respeto a los milagros contenidos en ellos, que actuando irregularmente, si de los libros, aun-
ella entienda que no son escritos por aquellos a que no canónicos, sin embargo otorgados para
quienes son adjudicados, que muchos elemen- la edificación de la Iglesia, extraemos testimo-
tos defectuosos se han introducido en ellos, y nio. Así, Eleazar en la batalla hirió y derribó al
que requiere una discreción infinita buscar el elefante, pero cayó debajo de la misma bestia
oro en medio de la suciedad.” que había matado”
Jerónimo[21] Gregorio Magno[24]
3.4 Siglos IX a XVI 5

Los obispos africanos Jumilius y Primasius siguen a Je- y entre ellos encontramos a Santo Tomás de
rónimo; Anastasio de Antioquía y Leoncio, reconocen el Aquino. Se encuentran pocos que reconoz-
canon hebreo. can inequívocamente su canonicidad. La acti-
Juan Damasceno, en su Exposición de la Fe Ortodoxa tud prevalente de los autores occidentales me-
(4:18) defiende asimismo el canon hebreo, el cual explica dievales es substancialmente la de los Padres
con cierto detalle, y agrega: griegos.”[27]
George J. Reid
“Está también el Panaretus, esto es la Sabi-
duría de Salomón, y la Sabiduría de Jesús, pu- “Aquí concluimos nuestros comentarios
blicada en hebreo por el padre de Sirá y poste- sobre los libros históricos del Antiguo Testa-
riormente traducido al griego por su nieto, Je- mento. Pues el resto (esto es, Judit, Tobit, y los
sús hijo de Sirá. Estos son virtuosos y nobles, libros de Macabeos) son contados por Jeróni-
pero no son contados ni fueron depositados en mo fuera de los libros canónicos. Y son puestos
el arca.” entre los apócrifos. Junto con Sabiduría y Ecle-
Juan Damasceno[25] siástico, como es evidente del Prólogo con Yel-
mo. Y no te preocupes, como un erudito prin-
cipiante, si hallan en cualquier parte, sea en los
sagrados concilios o los sagrados doctores, es-
3.4 Siglos IX a XVI
tos libros reconocidos como canónicos. Pues
las palabras tanto de los concilios como de los
Numerosos autores de este tiempo apoyaron la opinión de
doctores han de ser reducidas a la corrección
Jerónimo y el canon hebreo, tales como Beda, Alcuino,
de Jerónimo. Ahora, según su juicio, en la car-
Nicéforo de Constantinopla, Rabano Mauro, Agobardo
ta a los obispos Cromacio y Heliodoro, estos li-
de Lyon, Pedro Mauricio, Hugo y Ricardo de San Víc-
bros (y cualesquiera como ellos en el canon de
tor, Pedro Comestor, Juan Belet, Juan de Salisbury, el
la Biblia) no son canónicos, esto es, no son de la
anónimo autor de la Glossa Ordinaria, Juan de Columna,
naturaleza de una regla para confirmar asuntos
Nicolás de Lira, William Occam, Alfonso Tostado y el
de fe. Empero, ellos pueden ser llamados ca-
Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros (editor de la fa-
nónicos, esto es, de la naturaleza de una regla
mosa Políglota Complutense, el mayor monumento a la
para la edificación de los fieles, como habiendo
erudición bíblica católica del siglo XVI):
sido recibidos y autorizados en el canon de la
Biblia para este propósito. Con ayuda de esta
“El cardenal Ximénez de Cisneros produce
distinción tú puedes ver tu camino claramente
en España su monumental Biblia políglota lla-
a través de los que dice Agustín, y lo que está
mada Complutense (1514–1517), con el texto
escrito en el Concilio provincial de Cartago.”
latino de la Vulgata en el centro, el griego de
Cardenal Tomás de Vío[28]
la Septuaginta de un lado y el hebreo masoré-
tico del otro, que representan respectivamente
la Iglesia Griega y la Sinagoga, y dice que el En el Concilio de Trento, en 1546, obispos occidentales
texto latino se imprime en medio «como Je- (mayormente italianos) declararon por vez primera como
sús fue crucificado entre dos ladrones». Pero artículo de fe para todos los cristianos que los libros apó-
en cuanto a los deuterocanónicos, que van in- crifos eran Escritura sin distinción con el canon hebreo
cluidos en la Complutense, explica en su Pre- en cuanto a su canonicidad ni inspiración.
facio que son recibidos por la Iglesia para edi-
ficación, más bien que para fundamentar doc- “Se gestó considerable debate sobre si de-
trinas, por lo que se ve que el dictamen de San bía hacerse una distinción entre dos clases de
Jerónimo sigue todavía en vigencia.”[26] libros (Canónicos y Apócrifos) o si debían
Gonzalo Báez-Camargo identificarse tres clases (Libros Reconocidos;
Libros Disputados del Nuevo Testamento, lue-
go generalmente reconocidos; y los Apócrifos
“En la Iglesia latina, a través de toda la del Antiguo Testamento). Finalmente el 8 de
Edad Media hallamos evidencia de vacilación abril de 1546, por un voto de 24 a 15, con 16
acerca del carácter de los deuterocanónicos. abstenciones, el Concilio sancionó un decreto
Hay una corriente amistosa hacia ellos, otra (De Canonicis Scripturis) en el cual, por vez
distintamente desfavorable hacia su autoridad primera en la historia de la Iglesia, la cuestión
y sacralidad, mientras que oscilando entre am- del contenido de la Biblia fue hecho un artículo
bas hay un número de escritores cuya venera- absoluto de fe y confirmado con un anatema.”
ción por estos libros es atemperada por cier- Bruce M. Metzger[29]
ta perplejidad acerca de su posición exacta,
6 5 NOTAS Y REFERENCIAS

3.5 Situación actual en la cristiandad 5 Notas y referencias


La canonicidad de los libros deuterocanónicos es distinta [1] KELLY, John Norman Davidson; Early Christian Doctri-
para los diversos grupos que tienen como sagrados a los nes; Pág. 53; Continuum; Londres, Inglaterra, 1958; ISBN
textos hebreos. La comunidad judía y algunas de las or- 0-8264-5252-3.
ganizaciones cristianas de origen protestante no aceptan
[2] El pueblo judío y sus escrituras sagradas en la Biblia cris-
los libros deuterocanónicos en su canon. La Iglesia Ca- tiana, La extensión del canon de las Escrituras
tólica los consideran de segundo canon; o sea que no son
tomados como parte del primer canon, sin embargo se les [3] Rivas, Luis H. (2010). «Déutero-canónico». Diccionario
reconoce autoridad. para el estudio de la Biblia. Buenos Aires: Amico. pp.
57-58. ISBN 978-987-25195-1-3. «Sixto de Siena (1520-
Las Iglesias ortodoxas no tienen un criterio uniforme so- 1569) dio el nombre de “deuterocanónicos (=canónicos en
bre la canonicidad de los deuterocanónicos del Antiguo segundo lugar)" a los libros que no fueron recibidos en el
y del Nuevo Testamento, que son aceptados por unas y canon desde el primer momento [...] En el Nuevo Testa-
rechazados por otras.[30] mento: las cartas a los hebreos, de Santiago, segunda de
Pedro, segunda y tercera de Juan, de Judas y el Apocalip-
Adicionalmente, algunas iglesias orientales, incluyen en el
sis.»
canon de la Biblia, en adición a ellos, algunos otros textos,
como el Salmo 151, la Oración de Manasés, 3 y 4 Esdras, [4] A. Paul, p. 46; Bruce, p. 105.
y 3 y 4 Macabeos; los cuales aparecen en códices antiguos
de la Septuaginta, así como de otros antiguos textos bíbli- [5] Díez Macho, Alejandro; Bartina, Sebastián (1966). Enci-
clopedia de la Biblia. Barcelona: Lion Publishing. ISBN
cos; algunos de los cuales contenían, asimismo, el Libro
84-7151-351-X.
de las Odas y el Libro de los Salmos de Salomón. En adi-
ción a ellos, la Iglesia copta también acepta el Libro de [6] The Works of Philo- Complete and unabridged. Transl.
Enoc, el Libro de los Jubileos, y algunos otros más. C.D. Yonge; New Updated Version. Peabody: Hendrick-
son, 1993, pp. 913-918
Los argumentos en contra y a favor de los deuterocanó-
nicos como parte del canon son muchos, variados y com- [7] Trebolle Barrera, Julio (1993). La Biblia judía y la Biblia
plejos. El mayor argumento de sus opositores, y el úni- cristiana. Madrid: Trotta. pp. 241-242. ISBN 84-87699-
co de fondo,[cita requerida] ha sido su omisión del canon del 55-3.
Tanaj judío palestinense, o tal vez su posible supresión en
[8] Flavio Josefo (edición de Vara Donado, José) (2002). An-
el mismo de un canon consensual aún más antiguo, como tigüedades de los judíos, 9:12. Madrid: Akal. ISBN 84-
algunos autores proponen. Pero algunos autores sostienen 460-0782-7.
que el canon del Tanaj representa posturas fariseas, y fue
elaborado por judíos expresamente opositores al cristia- [9] Citado por Bierre-Narbonne, jean (19339 Les Prohéties
nismo (la escuela de Yabné o Yamnia), mientras que es Messianiques VI.
posible encontrar referencias a algunos deuterocanónicos
[10] Paredejordi, Juli (1987) “Introducción"; Apocalipsis de
como textos sagrados en escritos judíos de distintas co- Esdras. Barcelona: Ediciones Obelisco, p.p. 11-40.
rrientes, y 300 de las 350 referencias al Antiguo Testa-
mento que se hacen en el Nuevo Testamento son toma- [11] The Apocalypse of Ezra. Transl. G.H. Box. London:
das de la versión alejandrina. Por otra parte, se debate SPCK, 1917; 14:45-46, p. 113
sobre la lengua de los textos originales de algunos de es-
[12] F.F. Bruce, Tradition Old and New. The Paternoster
tos libros, es decir, el griego; aunque estas cuestiones no Press, 1970, p. 133
afectan a los textos escritos en hebreo de forma original,
como el Eclesiástico[cita requerida] . [13] Eusebio, Historia Eclesiástica IV, 26:12-14

[14] Eusebio,Historia Eclesiástica VI, 25: 1-2

[15] Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Series, 4:551-552


4 Realidad histórica
[16] Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Series, 7:27
Desde una perspectiva estrictamente histórica, a través [17] Himno 1.1.72.31
de la historia, los deuterocanónicos han estado presentes
en las Biblias de todas las facciones cristianas anteriores [18] Sobre pesos y medidas, 23
a la reforma protestante del Siglo XVI. También están [19] Panarion 76:5
presentes en todas las versiones bíblicas protestantes an-
teriores al año de 1826, y también en al menos algunas [20] Vulgata de Jerónimo de Estridón
ediciones posteriores de esas mismas Biblias.[31] Además
[21] Epístola 107:12 (Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Se-
de las Biblias cristianas ortodoxas y católicas romanas, ries, vol. 6, p. 194)
actualmente se siguen incluyendo en las Biblias luteranas,
anabaptistas, anglicanas y episcopalianas. [22] La Ciudad de Dios, XVIII:36
7

[23] Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Series, 3:558 5. Historia del Canon Bíblico, Parte 3 de 7 en Biblia
Esfera.
[24] Library of the Fathers of the Holy Catholic Church, 2:424
6. Historia del Canon Bíblico, Parte 4 de 7 en Biblia
[25] Nicene and Post-Nicene Fathers, 2nd Series, 9:89-90
Esfera.
[26] Báez-Camargo, G. (1980). Breve historia del Canon bíbli-
7. Historia del Canon Bíblico, Parte 5 de 7 en Biblia
co. Colección Claustro. Ediciones Luminar. p. 56.
Esfera.
[27] Reid, George J. (1913). «Canon of the Old Testament».
The Catholic Encyclopedia (en inglés). 8. Historia del Canon Bíblico, Parte 6 de 7 en Biblia
Esfera.
[28] Sobre el último Capítulo de Ester, Tomás Cayetano
9. Canon of the Old Testament en New Advent
[29] Bruce M. Metzger, The Canon of the New Testament- Its
origin, development, and importance. Oxford: Clarendon 10. “Defending the Deuterocanonicals” en Eternal Word
Press, 1987, p. 246 Television Network

[30] Rivas, Luis H. (2010). «Déutero-canónico». Diccionario


para el estudio de la Biblia. Buenos Aires: Amico. pp.
57-58. ISBN 978-987-25195-1-3. «Las Iglesias ortodoxas
no tienen un criterio uniforme entre ellas. Los déutero-
canónicos del Antiguo y del Nuevo Testamento son admi-
tidos por unas y rechazados por otras.»

[31] Usted puede tener acceso, por ejemplo, a los textos com-
pletos de la Biblia de Casiodoro de Reina, llamada Biblia
del Oso (1569), en formato de archivo escanográfico, en
el sitio de Clásicos Digitales de la Universidad Conimbri-
cense. También puede tener acceso al grueso de los tex-
tos de la Biblia de Cipriano de Valera, llamada Biblia del
Cántaro (1602), en formato de archivo PDF, en el sitio de
Libros de Google.es. Los gruesos de los textos de al me-
nos algunas de las numerosas Biblias protestantes inglesas
con “Apocrypha” se encuentran disponibles para su des-
carga en los sitios de e-Sword, y de The Unbound Bible,
de Biola University.

6 Véase también
• Biblia

• Biblia católica

• Septuaginta

• Tanaj

7 Enlaces externos
1. Historia del Canon del Viejo Testamento en
Apologética.org

2. “Del Viejo Testamento a la antropología cristiana:


la importancia decisiva de los Libros Deuteroca-
nónicos” en el Depósito Académico Digital de la
Universidad de Navarra

3. “¿Qué hay con esos libros ‘extra’ de la Biblia?” en


The David MacDonald’s Official Web Site

4. El Canon de las Escrituras en Apologética Católica


8 8 ORIGEN DEL TEXTO Y LAS IMÁGENES, COLABORADORES Y LICENCIAS

8 Origen del texto y las imágenes, colaboradores y licencias


8.1 Texto
• Deuterocanónicos Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Deuterocan%C3%B3nicos?oldid=90872869 Colaboradores: Oblongo, Speedy-
Gonzalez, Rsg, Javierme, Taichi, Patricio.lorente, Rembiapo pohyiete (bot), LeCire, Rupert de hentzau, Orgullobot~eswiki, RobotQuistnix,
Pertile, Yrbot, YurikBot, Eskimbot, Nihilo, Jstitch, Mrsyme, Roblespepe, Salvador alc, Eamezaga, Ggenellina, Thijs!bot, Egaida, Dogor,
Mnemoc, Mercenario97, Humberto, Rei-bot, Gerwoman, Noble Caraqueño, VolkovBot, Synthebot, Lucien leGrey, Altayre, IIM 78, Vaive-
drai, Muro Bot, SieBot, Ensada, Drinibot, BOTarate, Pedro Felipe, Chico512, Copydays, Nicholasraul, Austral blizzard, Tonisegura76, Es-
tirabot, Eduardosalg, Leonpolanco, Williamsongate, UA31, LucienBOT, A ver, Angel GN, Diegusjaimes, StigBot, Argentumm, Nallimbot,
Ptbotgourou, Keykeeper68, Ανθρωπιστης, Pacomeflo, ArthurBot, SuperBraulio13, Διερμηνέας, Bot0811, Ανθρωπιστής, AstaBOTh15,
R Católico, Διερμηνεας, Don Vinicio Reynaldo de Astigma, Don Vinicio Reinaldo de Astigma, Jorge c2010, FoZhBot, EmausBot, Zéro-
Bot, Pontovilio, Gabriel Sozzi, Cordwainer, Piedrecillo, MerlIwBot, JABO, KLBot2, MetroBot, Julien7, Johnbot, LlamaAl, Elvisor, Robert
Laymont, Nicucho, Flavio Mora, Addbot, Daful, ConnieGB, Luisedwin2105, Jarould y Anónimos: 72

8.2 Imágenes
• Archivo:Commons-emblem-scales.svg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c6/Commons-emblem-scales.svg
Licencia: GPL Colaboradores: File:Commons-emblem-issue.svg and File:Emblem-scales.svg Artista original: Derived work: User:Srhat
Source files:
• Archivo:The_Book_of_Tobias_at_the_Bible_of_the_Bear.jpg Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/01/The_
Book_of_Tobias_at_the_Bible_of_the_Bear.jpg Licencia: Public domain Colaboradores: Edition to a photographic image of a page of
an exemplar of the Bible of the Bear, by the 16th Century Spanish Protestant reformer Casiodoro de Reina (Basilea, 1569) Artista original:
Ανθρωπιστής

8.3 Licencia del contenido


• Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0