CONTROL DE LAS OPERACIONES
Este control tiene que ver con los procesos que la organización utiliza para
transformar los recursos en bienes o servicios.
Las tres formas de control de operaciones son:
1. Preliminar: se concentra en los recursos que la organización aporta del
entorno. Intenta monitorear la calidad o cantidad de estos recursos antes
de que entren a la organización
2. De verificación: Se enfoca en cumplir con los estándares de calidad o
cantidad de los bienes durante el proceso de transformación, este
control se basa en los procesos de retroalimentación.
Cada vez más empresas adoptan este control, ya que es una forma
eficaz de promover la participación de los empleados y detectar los
problemas de manera temprana.
3. Posterior: este se enfoca en la producción de la organización después
de que el proceso de transformación concluye. Puede proporcionar
información a la gerencia para planeación futura, también proporciona
una base para recompensar a los empleados.
CONTROL ESTRUCTURAL
Las organizaciones crean diseños que resultan en muy diferentes enfoques de
control, dos formas importantes de control estructural, son el burocrático y el
descentralizado, que son del diseño organizacional, los cuales representan
extremos opuestos.
El control burocrático se caracteriza por arreglos estructurales, formales y
mecanicistas.
El descentralizado, en contraste, es un enfoque que se caracteriza por arreglos
estructurales informales y orgánicos.
CONTROL ESTRATEGICO
Es importante que la organización evalué que tan efectiva es esa estrategia
para ayudar a la organización a alcanzar sus metas. Hacer esto requiere que la
organización integre su estrategia y el control.
Este control se enfoca en cinco aspectos: estructura, liderazgo, tecnología,
recursos humanos, y sistemas de control de información y operativos. Un
análisis detallado podría revelar que la estructura actual inhibe el crecimiento
de cierta forma, y que tiene más probabilidad de lograr el crecimiento deseado.
Control estratégico internacional.
Las organizaciones globales deben adoptar un punto de vista estratégico
especialmente pronunciado de sus sistemas de control. Una pregunta básica
que se tiene que abordar es si administrar el control desde una perspectiva
centralizada o descentralizada.
Bajo un sistema centralizado, cada unidad organizacional es responsable de
reportar con frecuencia los resultados de su desempeño a la oficina matiz. Por
ejemplo los gerentes de las oficinas corporativas con frecuencia visitan las
sucursales en el extranjero para observar de primera mano cómo funcionan las
unidades.