Como interfiere el Psicopedagogo con el TEA
Las actividades enfocadas a niños con TEA deben ser muy funcionales, estar muy bien
organizadas y estructuradas y destacar por la claridad y la sencillez.
Por esto, la educación del alumno con autismo requiere una doble tarea: hay que enseñar
la habilidad, pero también hay que enseñar su uso y de forma adecuado, funcional,
espontáneo y generalizado.
Tanto el maestro como el centro no deben olvidar que todos los chicos y chicas con
autismo forman parte del grupo de alumnos con necesidades educativas especiales y que,
independientemente de su potencial e inteligencia individual, siempre va a presentar, en
mayor o menor grado, problemas en las siguientes áreas:
Problemas de interacción social, consistentes en un cierto grado de aislamiento
y falta de contacto social y afectivo con las personas, así como carencia de empatía
e incapacidad para expresar sus propios sentimientos.
Alteraciones de conducta, conductas repetitivas o disruptivas y obsesión por
ciertos temas normalmente de escaso interés para el resto.
Alteraciones cognitivas, que afectan principalmente a aspectos relacionados con
la abstracción, la función simbólica, el lenguaje, la atención y la memoria.
Déficit en la comunicación y el lenguaje (verbal o no verbal), que puede ser
inexistente o presentar importantes anomalías en la intencionalidad o el
significado.
Problemas motrices, con grandes variaciones entre un caso y otro se observan
problemas de movimiento y coordinación.
Por tal razón, debemos tomar en cuenta que debe existir una estrecha relación de los
profesionales que ofertan una respuesta educativa a estos niños con sus familias. Uno de
los objetivos que han de perseguirse con esta relación es llevar a cabo las mismas pautas
de educación en la casa y en la escuela, enseñando a los padres las maneras más adecuadas
de actuación ante las acciones de su hijo.
Así mismo en el área psicopedagogía al momento de tener contacto e iniciar el trabajo
con el niño o niña que presenta TEA:
Debemos entrenarnos, desde el primer momento, ya que trabajar con niños con TEA
requiere conocimiento sobre la intervención, siendo de la misma estructurada,
planificada, organizada y sistematizada. Con el fin de desglosarle poco a poco sus
conocimientos y habilidades.
De igual forma es de suma importancia crear un puente estructurado para poder
ofrecerle una comprensión ante su desenvolvimiento de la vida cotidiana o a nivel
escolar. Siendo una atención individualizada por cada uno de ellos.
Tomando en cuenta que los apoyos visuales (dibujos, fotos, carteles) son muy útiles en
niños autistas como guía y elemento no solo recordatorio, sino también de refuerzo
motivacional de las acciones y tareas diarias.