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La necesidad de los valores fundantes para el fortalecimiento de

Nuestra Nación

Por Danila González

Resumen:
Este ensayo es una reflexión filosófica sobre la impronta necesidad de volver a nuestros
valores cristianos fundantes para que nuestro país se una y se fortalezca. Partiendo de la
idea de que un pueblo dividido es un pueblo débil y fácil presa de aquellos que quieren
destruirlo, propongo volver a pensar desde una mirada filosófica la importancia de los
valores éticos para unir nuestra Nación. Esto mismo lo habían planteado los filósofos
clásicos y también lo pensé desde la mirada de Juan D. Perón. El lector se va a encontrar
con el pensamiento filosófico de Marcelo Gullo, quien también desde una mirada más
actualizada y local, propone que el progresismo es causante de la desunión de nuestro
país a partir de destruir del corazón de nuestro pueblo la fe fundante.

Introducción

A partir del estudio filosófico de ideas políticas de los antiguos me encontré con
la premisa de la importancia de la virtud como fundante de la armonía de un pueblo. En
nuestro país hemos atravesado por muchas dicotomías partidarias que han socavado la
armonía, que han desunido al pueblo argentino. Más allá de las pretensiones y búsquedas
de cada ideario político con sus respectivos intereses; no puedo dejar de pensar que nos
estamos olvidando de los valores más importantes que hacen posible el crecimiento,
fortalecimiento de nuestra Nación y este es el motor del ensayo.

Empezaré por mencionar que a los filósofos les ha preocupado la materia política pero no
entendida como práctica electoral o de asociación de sectores partidarios con fines
comunes; mas bien de reflexión sobre lo que acontece con el fin de entender la realidad
y finalmente intervenir en ella. Tomemos como ejemplos a Sócrates, Platón y
Aristóteles1.

Aunque Sócrates no dejó nada escrito hacia política desde la palabra, la pregunta,
paseándose por las calles de Atenas e interrogando de manera incómoda a todo aquél que

1 Filósofos Antiguos de la Grecia clásica, Siglos V y IV a.C.

1
se acercaba. Su política era reflexionar en las cuestiones últimas del ser humano que a
través de la mayéutica podían hacer surgir. De esta manera se opuso a los denominados
“sabios” (sophos) de su época (que se autollamaban “maestros de la virtud”) ya que no
estaban ocupados en la búsqueda última de la verdad sino en distraer a los más jóvenes
con discursos elocuentes e instruirlos en el arte de la retórica (es decir, el arte de saber
hablar con el fin de persuadir a la audiencia).

¿Por qué era hacer política esta actitud de Sócrates? Porque no estaba satisfecho con la
pretensión de los sabios o los dirigentes de poder que se enfocaban en lo “conveniente”,
alejándose de la verdad y lo ético. Retomando las palabras de Marcelo Gullo2 “la política
es el arte de lo posible de hacer el bien común”3 (Gullo, 2018), y si un filósofo observaba
un aspecto que corrompiese ese bien común era importante la intervención dialógica hasta
sus últimas consecuencias (Ejemplo claro es la condena de beber cicuta que recibió
Sócrates).

Platón lo hizo desde otro lugar proponiendo la figura del “filósofo-Rey” como el
gobernante mejor adecuado para la polis. Si bien su premisa era que solo el gobernante
que tuviese el conocimiento de la virtud (el filósofo) sería capaz de alcanzar este bien
común para todos, el resultado final de su teoría fracasó4. En líneas generales
argumentaba que el que sabe lo bueno5 sabrá cómo manejar los asuntos de la polis (saber
el bien equivale a poder accionar bien). En este punto argumenta su desconfianza de la
democracia porque en ella prima la opinión de la mayoría y no interesa si está mayoría
está o no en lo correcto. Más allá del fracaso de su filosofía si se puede afirmar que
procuraba que la esencia del buen gobierno este cimentado en el conocimiento de lo
bueno (de la virtud), aquellos valores que purifican el alma y a su vez conducen el buen

2 Doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador. Magister en Relaciones Internacionales por
el Institut Universitaire de Hautes Études Internationales, de la Universidad de Ginebra. Graduado en
Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid. Licenciado en Ciencia Política por la
Universidad Nacional de Rosario. Discípulo del politólogo brasileño Helio Jaguaribe y del sociólogo y
teólogo uruguayo Alberto Methol Ferré. Asesor en materia de Relaciones Internacionales de la
Federación Latinoamericana de Trabajadores de la Educación y la Cultura (FLATEC). Profesor de la
Universidad Nacional de Lanús y, de la Escuela Superior de Guerra en la Maestría en Estrategia y
Geopolítica. Miembro fundador del Instituto de Revisionismo Histórico Nacional e Iberoamericano
Manuel Dorrego. http://www.marcelogullo.com/
3 Insubordinación nacional para ser una Argentina Potencia (c/ Marcelo Gullo) - NUEVA ARGENTINA.
Link: https://www.youtube.com/watch?v=NfSV3UePaZg (minuto 8:52)
4 “En los años 367 y 361 Platón viajó a Siracusa para educar y guiar a Dionisio el Joven. Descubrió muy
pronto que los informes acerca de la buena disposición de Dionisio para aceptar consejos y para
aplicarse al estudio o a los negocios públicos, eran equivocados”. (Sabine, 1994)
5 La persona que ha tenido contacto con la Idea de Bien.

2
destino de un Pueblo. Quizá el fracaso estuvo más relacionado en que pensó la virtud para
una sola persona (el Filósofo-Rey) y no para todos los ciudadanos.

Diferente es el caso de Aristóteles -el que más me interesa a analizar-, ya que sí involucró
a todos los ciudadanos a partir de darle importancia a la Ley. En primer lugar, Aristóteles
afirmaba que ni siquiera el gobernante más sabio puede prescindir de la ley (Sabine,
1994) lo que quiere significar que no interesa el mucho conocimiento intelectual que se
tenga sobre la virtud: el gobernante no puede prescindir de la ley, de las normas jurídicas.
Pone la ley como la máxima autoridad en el gobierno, como afirma el historiador Sabine
“el gobernante y el gobernado están en la misma situación ante la ley” (Sabine, 1994
pág. 97). Este punto es para rescatar, porque ante la ley no hay distinciones sociales,
jerárquicas, ni de raza ni económicas, la ley es la misma para todos.

En segundo lugar, para Aristóteles la Ley es la razón desprovista de pasión ¿Qué significa
esto? Que como seres humanos nunca podemos desligarnos de nuestras pasiones, de tal
manera que no importa lo sabio que pueda ser un gobernante porque a pesar de ello puede
desviarse del propósito común y perseguir propósitos individuales. Es por ello que
también en otra parte6 Aristóteles desarrolla que lo más importante dentro de una polis es
formar buenos ciudadanos, y esto es solo posible mediante la Leyes ellas forman las
virtudes en los hombres. Pensó que el ejercicio de la política no puede desvincularse del
ejercicio de las virtudes que forman el carácter de los hombres y los ayudan a encontrar
ese equilibrio en las acciones y pasiones. Finalmente añade que poniendo en práctica el
uso de la recta razón en cada uno de los ciudadanos (y sobre todo en los más jóvenes) se
garantizara la felicidad de toda la polis.

“Pero es difícil encontrar desde joven la dirección recta hacia la virtud, si uno no se ha
educado bajo tales leyes, porque la vida moderada y dura no le resulta agradable al
vulgo, y principalmente a los jóvenes. Por esta razón, la educación y las costumbres de
los jóvenes deben ser reguladas por las leyes, pues cuando son habituales no se hacen
penosas. Y, quizá, no sea suficiente haber recibido una recta educación y cuidados
adecuados en la juventud, sino que, desde esta edad, los hombres deben practicar y
acostumbrarse a estas cosas también en la edad adulta, y también para ello necesitamos
leyes y, en general, para toda la vida, (…)” (Aristóteles, 1985)

6 Ética a Nicómaco

3
Con su espíritu crítico y de carácter empirista, observa que en la costumbre se forjan las
leyes, y la costumbre no es otra cosa que las decisiones que se van tomando a lo largo de
los gobiernos, las culturas, en beneficio de toda la polis, que sirvan para formar buenos
ciudadanos. Citando a Sabine “La razón del estadista no puede apartarse en un estado
bueno de la razón encarnada en la Ley y la costumbre de la comunidad en la que
gobierna” (Sabine, 1994). Las costumbres van formando las leyes y a su vez las leyes
educan a los ciudadanos.

Desarrollo
El problema al que nos enfrentamos hoy en día es que la política está desvinculada
de esta reflexión en torno a lo virtuoso. ¿Cuál sería el sentido de hablar de virtud en un
mundo donde los valores fundantes de los pueblos no ocupan la preocupación de las
políticas actuales y no es difusión de los medios de comunicación masiva? ¿Por qué
hablar de valores en un mundo que está afectado -o infectado- de progresismo? ¿Y por
qué considero yo que recuperar estos valores puede fortalecer y recuperar la paz para
Nuestra Nación?

Los filósofos antiguos abogaban por una política que tuviese en cuenta los valores
fundantes de una ciudad. Más allá de las diferentes inclinaciones que hayan tenido sus
reflexiones, si podemos indicar que la búsqueda última de la verdad, la cultivación de las
virtudes en el alma, el rechazo al relativismo gnoseológico y moral de los sofistas, la
importancia de conocer qué es lo bueno, la sujeción a las leyes y la formación de buenas
costumbres son prioridad en la construcción y permanencia armónica del pueblo. Es que
si se siguen los preceptos del progresismo actual y afirmamos con vehemencia que todo
es producto de una construcción social entonces no hay interés por la búsqueda de la
verdad, no hay límites en los actos morales. Si mi opinión basada en mi percepción
personal es tan válida como la de los demás ¿Por qué ocuparme en buscar la verdad?
Cuando simplificamos el curso de una Nación a lo que cada uno le parece entonces todas
las opiniones pasan a ser verdaderas y no tiene sentido hablar de la verdad. Interesante es
pensar acá la etimología de “verdad” la cual proviene del griego Aληθεια que se traduce
Aletheía: A (sin) letheia (velo). Su origen nos da a entender que verdad se ha tratado de
“correr el velo”, implicando un accionar por parte de la persona. La verdad no está frente
a nuestro ojos tal como es porque es trabajo de cada individuo esforzarse en investigar y

4
develarla. ¿Podemos observar esta actitud en nuestra Nación, en nuestros medios de
comunicación, en nuestras escuelas?

Esto ya lo veían los pensadores griegos. Cuando hay escasez de valores objetivos y
universales y no hay un interés por la verdad en una Nación, no hay un piso firme por el
cual construir y unir al pueblo. No es necesario dar muchos argumentos para sostener que
cuanto más relativismo hay en la atmosfera social, más opiniones abundan junto con todas
sus contradicciones. En el caso del feminismo militante actual observamos la lucha de los
disfrazados “derechos” de mujeres en contra de los derechos de los niños por nacer. Este
es un tema largo y merecería otro ensayo aparte, pero lo que si pienso es que no puede
librarse el concepto de vida al relativismo cultural vigente porque no da lugar a un debate
serio y fundamentado en nuestro conocimiento más certero que es el científico. Al parecer
la ciencia debería estar al servicio de los intereses hegemónicos de ciertos sectores y no
al servicio de la verdad.

Pongo como ejemplo el concepto de la muerte. Por mucho tiempo se pensó que la muerte
era la ausencia de latidos y de respiración, al tiempo este concepto cambió porque no era
suficiente puesto que aunque no haya presencia de signos vitales una persona puede ser
reanimada y por lo tanto, no morir. Hoy en día la muerte es considerada un proceso que
involucra el fin de la homeostasis celular. A partir de los avances científicos se pudo
comprobar con mayor certeza que la muerte no puede ser declarada hasta ver que se ha
terminado este proceso de intercambio celular y que es irreversible7. Sin esta concepción
médica, muchas vidas no serían salvadas. De la misma manera podemos pensar el
concepto de vida. A mi modo de ver, también se puede pensar la vida como un proceso
que inicia en la concepción, cuando empieza ese proceso homeostático a nivel celular en
el pequeño ser en desarrollo. Creo firmemente que el conocimiento científico es el más
objetivo y certero que tenemos, a pesar de que no cabe en las discusiones corrientes de
estos grupos.

Por otra parte, los partidos del progresismo deberían de aceptar que un día por medio de
la convención los seres humanos decidieron que constitucionalmente la vida comienza en

7
Tomado de Wikipedia pero también leí otras fuentes para respaldarlo.
https://es.wikipedia.org/wiki/Muerte ;
https://elpais.com/diario/1982/12/10/sociedad/408322808_850215.html

5
la concepción8. (2018) 9 Pero no, el pueblo argentino al parecer tiene una inclinación a
cerrar los ojos ante lo escrito en las leyes. Si bien Aristóteles afirmaba la importancia de
ellas para forjar el carácter y las costumbres de los ciudadanos. Lo que es peor, la única
costumbre que se está fomentando en nuestro país es de pasar por alto nuestras leyes.
¿Qué pasa cuando adredemente se le da la espalda? Si Podemos violar una ley
constitucional sin consecuencias ¿Qué tan mal puede estar violar muchas otras? Y sobre
todo ¿Cuál es el sentido de tener una Constitución? Seguramente mis argumentos pueden
ser artificialmente refutados con los famosos eslóganes de que “todo es producto de la
cultura” y “que la Constitución es retrógrada u obsoleta”, pero no podemos librar nuestras
leyes al arbitrio de ciertos grupos sino a la búsqueda de la verdad última que procure el
fortalecimiento de Nuestro país.

¿En qué sentido puede fortalecer al pueblo argentino legitimar la matanza de niños por
nacer? ¿No es más bien una búsqueda de desterrar en las juventudes el sentido de
trascendencia, de desinterés individual, y de amor al prójimo? ¿Qué pasará cuando dentro
de unos años niñas de 13,14, 15 años empiecen a practicar el aborto desde muy temprana
edad? ¿No se trata más bien de desterrar el sentimiento humano de amor por la vida? Para
afirmar este pensamiento invito al lector que vea la cámara oculta hecha a la Planned
Parenthood y observar a qué grado ha llegado la deshumanización de las personas que
practican el aborto10.

Sobre todo se debe tener en cuenta que las leyes surgen de las costumbres
adoptadas por los pueblos, como expliqué anteriormente desde Aristóteles. En nuestro
caso, la esencia de nuestras leyes son los valores cristianos. Valores del respeto por la
vida, la libertad personal, el trabajo digno, son ideas tomadas de las enseñanzas cristianas.
Todavía más, estos valores son los que unen en un sentido trascendente a la Nación. La
misma idea recuperó Perón -presidente de semejante importancia y ovacionado por
muchos sectores progresistas- al afirmar -en su apertura al 1er Congreso de Filosofía- que
el cristianismo fue la fuerza que clavó como una lanza de bronce las máximas de que no

8
C. N. Artículo 4. El derecho a la vida es inherente a la persona humana. Se garantiza su protección, en
general, desde la concepción.
9
Al contrario de lo que sostienen los abortistas, si es entonces una discusión por el comienzo de la vida
porque un proyecto como la legalización del aborto debería empezar por abolir esa parte de la
Constitución.
10
Planned Parenthood Selling Baby Parts for Profit (Undercover Footage)
https://www.youtube.com/watch?v=egGUEvY7CEg

6
existe la desigualdad innata entre los seres humanos, de que la esclavitud es una
institución oprobiosa y la emancipación de la mujer. Añade que también fue capaz de
atribuir al hombre la posesión de un alma sujeta al cumplimiento de fines específicos
superiores a la vida material. 11

“Nacía el Estado, aunque la comunidad cuya vida trataba de organizar adolecía de una
insuficiente revelación de la trascendencia de los valores individuales. La idea griega
necesitaba para ser completada una nueva contemplación de la unidad humana desde un
punto de vista más elevado. Estaba reservada al cristianismo esa aportación. (…)”
(Conferencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación, 1949)

La posibilidad que otorgó el cristianismo es a ojos de Perón la unión trascendental que


hacía falta dentro de las filosofías propuestas por Sócrates, Platón y Aristóteles. Cuando
menciona que “nace el Estado” es porque se gestan en aquel apogeo griego las ideas
políticas, pero ese factor lo que necesitaba era algo más elevado: el cristianismo. Se anima
a agregar lo siguiente:

“Enriqueció la personalidad del hombre e hizo de la libertad, teórica y limitada hasta


entonces, una posibilidad universal. En evolución ordenada, el pensamiento cristiano,
que perfeccionó la visión genial de los griegos, podría más tarde apoyar sus empresas
filosóficas en el método de éstos, y aceptar como propias muchas de sus disciplinas. Lo
que le faltó a Grecia para la definición perfecta de la comunidad y del Estado fue
precisamente lo aportado por el cristianismo: su hombre vertical, eterno, imagen de
Dios. De él pasa ya a la familia, al hogar; su unidad se convierte en plasma que a través
de los municipios integrará los estados, y sobre la que descansarán las modernas
colectividades.” (Conferencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación, 1949)

Conclusión

De camino a la conclusión recupero las palabras de Gullo en una entrevista al


establecer que las ideas políticas del actual progresismo tienen como objetivo final
desterrar del corazón de los pueblos esa fe fundante que hizo posible la construcción de
las naciones. (Gullo, 2018)12

11
http://www.filosofia.org/mfb/1949a128.htm#02 Actas del 1er Congreso de Filosofía
12
Explicación de esta idea a partir del minuto 53.

7
Pongámonos a pensar en lo siguiente ¿Qué provoca en el ser de los argentinos las ideas
del progresismo? ¿Fundan aquellas virtudes de las cuales nos hablan los griegos?
¿Podemos pensar que las nuevas propuestas fortalecen las virtudes de los ciudadanos y
los valores cristianos?

Como he analizado, las diferentes concepciones éticas que proponían los filósofos fueron
los fundamentos para pensar una sociedad justa, libre y armoniosa. Pero la realización
plena de esa libertad pudo ser otorgada por el cristianismo. Lo que sucede son dos cosas:
por un lado las bases cristianas establecen que el ser humano por más que sea un hombre
caído, y por ende, con una tendencia al mal; es posible que cambie sus inclinaciones por
medio de la fe en Cristo y convertirse en un hombre justo, salvado. Esta creencia abre la
posibilidad de ser mejores personas pero reconociendo que hay una debilidad intrínseca.

Por otra parte, la organización de la Iglesia propone que muchas personalidades convivan
juntas en armonía: porque solamente los valores del perdón, la misericordia, el pasar por
alto las ofensas, el no dejar que el sol se ponga con nuestro enojo, proponen estándares a
seguir que fortalecen la unidad de un grupo. Si nos ponemos a pensar es una fe que
reconoce que somos incapaces de soportarnos unos a otros por nuestro propio mérito.
Más bien se trata de que al hacer a los creyentes hijos de un mismo Padre, hay una relación
de hermandad genuina que no traiciona, que no diferencia, por la cual somos todos iguales
ante los ojos de Dios “porque no hay acepción de personas para con Dios” (Romanos
2:11 RVR1960).

No es la misma la tolerancia que se predica en las calles donde vemos grupos de personas
señalar, insultar y censurar al que piensa diferente. Tienen cierta particularidad estos
movimientos que la violencia verbal y física es arma principal contra los que nos
oponemos. En efecto, sus discursos están cargados de odio, violencia, deshumanización,
intolerancia, prepotencia y completamente negador de los buenos valores mencionados
anteriormente. El problema está que nunca puede haber un progreso sin la creencia de
una verdad y sin un sentido de trascendencia. Porque el sujeto que no tiene ninguna
aspiración por fuera de lo material tiene a vivir el hoy, a no planificar, a relativizar la
moral, a “banalizar” el conocimiento científico, a entregarse a los placeres hedonistas, a
no investigar la posibilidad de la verdad, a no abrir su mente para escuchar al que piensa
de otra manera; en resumidas cuentas, no tienen un sentido de ser. Al parecer el único
sentido de trascendencia es no trascender, es no superarse más allá de la animalidad.

8
¿Qué es lo que realmente necesitamos como pueblo Argentino? Volver a pensar en
nuestros valores fundantes que los he resumido en los siguientes: la afirmación de la vida,
la protección de la familia, el amor como puente con nuestros hermanos argentinos, el
trabajo como sustento y dignidad, la defensa y respeto por nuestras leyes y la más
importante, nuestra fe que nos hace Hijos de un mismo Padre e iguales antes Dios.

Hay que seguir luchando por la defensa de todo esto. No hay que perder de vista el aspecto
positivo: somos muchos los que pensamos de esta manera y si nos unimos, podremos
hacer frente a todo lo que viene. Sócrates lo hacía desde el diálogo, Aristóteles
escribiendo sus famosos tratados, Platón intentó como buen maestro transmitirlo.
Formarnos desde el diálogo, la escritura, la investigación y siempre coordinándolo con el
amor, porque de esa manera adquiere significatividad y fuerza para permanecer en el
tiempo, tanto para uno mismo como para todos nuestros hermanos argentinos. De esta
manera creo firmemente que nuestro país puede empezar a recuperarse de un largo
camino de crisis, aceptando que nada es mejor que volver a nuestros valores cristianos.

“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es
el amor.” (1ra de Corintios 13:13)

9
Bibliografía consultada
Aristóteles. 1985. Libro X. . [trad.] Julio Pallí Bonet. Ética Nicomáquea. Madrid :
Gredos, 1985, 9, pág. 404.
Conferencia del Excmo. Señor Presidente de la Nación. Perón, Juan Domingo. 1949.
Mendoza : Universidad Nacional de Cuyo, 1949. Actas del Primer Congreso Nacional
de Filosofía.
Gullo, Marcelo. 2018. Insubordinación nacional para ser una Argentina Potencia (c/
Marcelo Gullo). Nueva Argentina. Radio Zonica, Buenos Aires, 14 de Noviembre de
2018.
—. 2018. Marcelo Gullo: Dependencias políticas y sus razones culturales. Humo y
Espejos. Secretaria de Cultura de la Nación, Buenos Aires : AsiaTV, 19 de Noviembre
de 2018.
Hardy, Aníbal. 2017. Parlamentario. [En línea] 9 de Noviembre de 2017.
http://www.parlamentario.com/noticia-105551.html.
2018. La Constitución impide la legalización. La Nación. [En línea] 19 de Marzo de
2018. [Citado el: 14 de Abril de 2019.] https://www.lanacion.com.ar/opinion/la-
constitucion-impide-la-legalizacion-nid2118147.
Peiró, Claudia. 2018. Marcelo Gullo: "La elite argentina no tiene ninguna conciencia
de cómo funciona el mundo". [En línea] Infobae, 6 de Octubre de 2018.
https://www.infobae.com/politica/2018/10/06/marcelo-gullo-la-elite-argentina-no-tiene-
ninguna-conciencia-de-como-funciona-el-mundo/.
Sabine, George H. 1994. Aristóteles. Ideales políticos. Historia de la teoría política.
México : FCE, 1994, pág. 95.
—. 1994. Platón, La República. Historia de la teoría política. México : FCE, 1994, pág.
56.

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