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Actividad de Psicología Educacional

Integrantes: René Olivares – Dana Valerdi


Fecha: 15/04/2019

I. Distingue entre los niveles de enseñanza básica y media a partir de tu


experiencia.

A partir de nuestra experiencia dentro del sistema educativo, las diferencias más
notables con respecto a la educación básica y media son los diferentes tipos de
contenidos y aprendizajes que se van adquiriendo acorde a la capacidad cognitiva
del estudiante, es decir, se empieza a adquirir conocimientos de lo concreto a lo
abstracto. De igual manera las formas de interacción social desde la enseñanza
básica a la media se fueron complejizando. En el tránsito de la infancia hasta la
adolescencia se aprendió a interactuar y a respetar al otro u otra generando
vínculos dentro del contexto escolar, junto con la adquisición de ciertos hábitos y
valores dependiendo de la institución. Así también se inculcó el sentido de
responsabilidad tanto individual como en equipo, mediante la internalización de
ciertas normas dentro de la institución, junto con la incorporación de símbolos y
pautas sociales que posteriormente fueron necesarios para la convivencia en la
enseñanza media. En esta última se recalcó más la autonomía, la ética y las
herramientas necesarias para desenvolverse socialmente.

Por otro lado, a partir de nuestra formación dentro de colegios de corte científico-
humanista, nos percatamos de que en la enseñanza básica existió una mayor
creatividad y “libertad” a la hora de jugar e interactuar socialmente con los pares,
a diferencia de la enseñanza media en que los contenidos y aprendizajes se
orientaban principalmente a la elaboración de respuestas y al cumplimiento de las
exigencias de pruebas estandarizadas, como la prueba de selección universitaria
(PSU), restando importancia al desarrollo de otras experiencias de aprendizaje.

Otro punto importante que se logró identificar fue que, para ambos, dentro de las
principales dificultades dentro del sistema educativo está la poca tolerancia a lo
“diferente”, ya sea por la apariencia física de la persona y/o por los gustos o
intereses contrario a la mayoría, la orientación sexual, la identidad de género, la
expresión de género, etc. Esto sucedía tanto entre pares como también de parte de
los mismos educadores, los cuales no reforzaban el reconocimiento de la
diversidad, la importancia del respeto y la inclusión de todas y todos, lo cual
creemos fundamentales como parte de un aprendizaje integral y para el
fortalecimiento de la convivencia escolar. Segundo, fue la carencia en nivelar a
todas y todos los estudiantes, trabajando en la coordinación de los distintos ritmos
de aprendizajes y conocimientos, puesto que si uno o una se atrasaba en los
contenidos y enseñanza, la asignatura impartida por la profesora o el profesor
continuaba. Tercero, en la enseñanza básica se potenciaba la solidaridad y el
compañerismo en las diferentes asignaturas, en cambio en la enseñanza media se
potencia la competitividad e individualidad como una actitud que pasa del ámbito
escolar a otras esferas de la vida.

Por otro lado, notamos la falta de educación emocional en las instituciones, junto
con las carencias de las habilidades “blandas”. Además, la poca educación sexual
brindada, desde sus diferentes vertientes, tanto en la enseñanza básica como en la
media, generando desconocimiento en temas de suma importancia para el
desarrollo personal.

Con respecto a las fortalezas que se dieron para enfrentar el sistema educacional,
destacamos el apoyo familiar, principalmente el emocional y el económico. Por
un lado, el apoyo emocional se manifestó en la motivación brindada para
continuar los estudios, además de las expectativas y la confianza depositada para
afrontar los distintos desafíos de la vida escolar. Por otro lado, el apoyo
económico familiar se vio reflejado en el bienestar proporcionado para seguir
cultivándose en los estudios y poder rendir a las exigencias escolares. En relación
a los valores adquiridos, fue significativo la responsabilidad, puesto que permitió
responder a los deberes de estudios en la enseñanza básica y media. Del mismo
modo, el valor del respeto a las personas y su diversidad cultural, política y social
permitió empatizar tanto con los pares como con el profesorado. Otro punto
importante respecto a las fortalezas fue la inspiración y la motivación que daban
ciertos profesores para seguir estudiando y a su vez seguir adquiriendo
conocimientos para la vida. En relación a las relaciones interpersonales fue
fundamental generar lazos de amistad y crear vínculos estrechos que permitieron
adaptarse mejor en los períodos de escolarización.

Con respecto a las relaciones entre compañeras y compañeros que se dieron en el


contexto de la enseñanza básica y media, coincidimos en que en la primera las
relaciones entre compañeras y compañeros era mucho más amplia, grupal y
numerosa, fortalecidas con una mayor comunicación y compañerismo. Por
ejemplo, a la hora de jugar, al hacer trabajos colectivamente, al interactuar,
etcétera. A diferencia de lo que sucedió en la segunda, donde las relaciones entre
compañeras y compañeros eran mucho más rígidas, unidas y limitadas, ya sea por
afinidades, gustos, valores, actitudes compartidas que muchas veces propiciaban
a la confianza y el cariño entre pares de grupos más pequeño, no obstante, muchas
veces entre grupos la comunicación era casi nula, junto con la tendencia a la
rivalidad y competencia entre los diferentes grupos. Hubo muchas situaciones de
violencia visible como las burlas, calumnias, bullying, así como diversos tipos de
violencia simbólica que a su vez a propiciar a la exclusión de lo “diferente”. En
resumen, en la enseñanza básica existió más la colaboración y en la enseñanza
media la individualidad.
Ahora bien, la relación con el profesorado fue en general de respeto y cordialidad,
sin embargo en la enseñanza media el respeto, la disciplina y el orden resultaban
tener una mayor dificultad en el aula, lo cual terminaba muchas veces en una
situación de colapso, angustia, rabia, entre otras, por parte de la
educadora/educador. Por otro lado, durante toda la enseñanza la relación hacia
ellos y ellas era de admiración, pero, por otra parte, el profesorado muchas veces
no generaba instancias o disposición de confianza y comunicación, puesto que
eran relaciones impersonales. Basándonos en una experiencia negativa en
particular con el profesor jefe, fue que éste, al ocupar ya varios años en el cargo,
se arrogaba el poder de usar un lenguaje ofensivo y no apropiado con el alumnado,
lo cual consideramos que es éticamente ilegítimo tanto a nivel personal como
profesional.

Finalmente somos conscientes de que existen algunos problemas y falencias que


se visibilizan y otros que se invisibilizan en la enseñanza escolar básica y media,
advertidos a partir tanto de nuestra vivencia personal como la posterior crítica al
sistema educacional chileno actual. A continuación enumeraremos los obstáculos:

1) La educación de calidad es para quienes pueden y tienen dinero de costearla.


2) La segregación escolar.
3) La carencia de educación emocional en las diferentes instituciones
educacionales.
4) La perdurabilidad de formas de enseñanza tradicionales que no se modifican
ni actualizan.
5) La brecha entre la exigencia de calidad en la educación y la poca cobertura de
las necesidades básicas que efectivamente existe y perpetúa.
6) La incompatibilidad entre lo que se ensaña y lo que se evalúa.
7) La falta de contextualización de los contenidos y el deficiente desarrollo de
habilidades, junto con que no se hace de forma integral.
8) Poca preparación para la multiculturalidad.
9) Carencias en la educación de género y sexualidad.
10) La preponderancia de pruebas estandarizadas que tienden a homogeneizar a
la población estudiantil, puesto que existe un mayor énfasis en la memorización
de contenidos más que en los valores e inclusión, que es lo que supuestamente se
busca ahora, lo cual conduce a una contradicción. Muchas veces la aplicación de
estas pruebas conducen a la valoración de los resultados en lugar de los procesos
que permean la cotidianeidad de la vida escolar. Por ende, existe una presión hacia
el alumnado, el profesorado y la institución para dar cuenta únicamente del
rendimiento académico a través de pruebas estandarizadas y no buscar otras
formas de evaluación.
11) La presión por impartir contenidos preestablecidos sin un diagnóstico previo
que oriente el diseño de actividades y evaluaciones, así como la carencia de
instancias de retroalimentación que den cuenta de las fortalezas y las debilidades
de cada estudiante, y cómo trabajarlas.
12) Las presencia de prácticas machistas y misóginas por parte de la institución
(Instituto Nacional, uso de falda y jumper).
13) La vigencia de la jornada escolar completa (copiada de un modelo escolar
extranjero), que supuestamente permitiría una mejor organización de las
asignaturas, es decir, los bloques de la mañana estarían las de mayor esfuerzo
cognitivo y en las tardes las asignaturas artísticas, proyecto que no se ha cumplido.

II. Compara la experiencia con lo propuesto en la LGE

Podemos percatarnos que muchas ideas de las que exige la LGE no se validan con
nuestras experiencias vividas en la educación básica y media. Para comenzar, en
el Articulo 2º se hace énfasis al alcance no sólo del desarrollo intelectual, sino
que también del desarrollo espiritual, ético, moral, afectivo y artístico, y el
Articulo 9º vuelve a reforzar estos objetivos. Según nuestras vivencias, las
distintas nociones no encajan completamente, puesto que en la cultura escolar se
prioriza el aprendizaje estandarizado y sistematizado, siendo un medio
exclusivamente para la obtención de buenas calificaciones que a su vez permitirá
entrar a otro sistema institucional educacional donde se sigue respondiendo a
pruebas estandarizadas. Por otro lado, en el mismo Articulo 2º se recalca la
importancia del respeto y la valoración de los derechos humanos y de la
diversidad multicultural, punto que muchas veces no es puesto en práctica ni por
el alumnado ni por docentes de la institución, lo cual genera conflicto y diferentes
tipos de violencia en los alumnos afectados. Todo lo anterior provoca una
dificultad en la convivencia y el ambiente dentro del aula, en detrimento del
desarrollo personal de quienes son víctimas de estas prácticas, que posteriormente
pueden traer graves consecuencias para la integridad de la persona (física, mental,
social).

El Articulo 3º manifiesta varias situaciones que en nuestra realidad no son


materializadas, como por ejemplo la universalidad y la permanencia de la
educación, ya que somos conscientes que muchas personas no son capaces de
continuar sus estudios por falta de recursos, sobre todo en la educación superior.
La calidad de la educación es otro de los principios que toma este artículo, el cual
es un tema sumamente cuestionado en la actualidad, ya que es notorio cómo sólo
algunos establecimientos educacionales obtienen muy buenos resultados en las
pruebas estandarizadas que exige nuestro país, generando imparcialidad en las
oportunidades de los y las jóvenes, sobre todo a la hora de elegir una profesión a
futuro. El principio de la diversidad e integración también es tocado en este
apartado, lo cual ya fue cuestionado anteriormente según nuestra experiencia.

El Articulo 10 vuelve a tocar el tema de la no discriminación, de estar insertos en


un ambiente tolerante y de respeto, el cuidado por la propia integridad y del otro,
etc. Con esto nos podemos dar cuenta de la importancia que se le entrega a los
valores y a la generación de un buen ambiente para que puedan participar y
aprender activa e integralmente todos y todas, a pesar de que finalmente es uno
de los puntos que más ha costado internalizar y comprender. Hasta el día de hoy
sigue existiendo discriminación por el nivel socioeconómico, la orientación
sexual, la identidad de género, por ser migrantes, etc. De esta manera, se evidencia
que es un tema muy explicitado por la LGE pero muy poco practicado por la
comunidad educativa.