Está en la página 1de 17

TEMA PARA ENSEÑANZA

1.- TEXTO:
30Así se llegó también a Raquel, y amó más a Raquel que a Lea, y le sirvió aún
otros siete años. 31Viendo YHWH que Lea era menospreciada, abrió su matriz, en
tanto que Raquel era estéril. 32Y concibió Lea y dio a luz un hijo, y llamó su
nombre Rubén, pues dijo: Ha visto YHWH mi aflicción, y ahora me amará mi
marido. 33Y concibió de nuevo, y dio a luz un hijo y dijo: Ha oído YHWH que era
menospreciada, y me ha dado también a éste. Y llamó su nombre Simeón. 34Y
concibió otra vez, y dio a luz un hijo y dijo: Esta vez mi marido se sentirá ligado a
mí, pues le he dado a luz tres hijos, por tanto, llamó su nombre Leví. 35Y concibió
una vez más, dio a luz un hijo y dijo: Esta vez alabaré a YHWH. Por tanto llamó su
nombre Judá, y dejó de concebir.

2.- TEMA:
“Un corazón moldeado por Dios”

3.- OBJETIVO;

Enseñar al creyente que es indispensable tener un corazón dispuesto a ser usado


por Dios, de tal manera que solo así podremos ser moldeados por el Gran Alfarero
y llegar a convertirnos en obreros calificados en la fe.

4.- INTRODUCCIÓN:

El éxito o fracaso de ser instrumentos del Señor pasa por tener un corazón
dispuesto a servir al Gran Dios, dejarse moldear por su Palabra, y sacar los mejor
de nosotros para servir para su obra.

La figura que ejemplifica lo dicho la encontramos en Jesús, el Hijo de Dios, en su


primera venida a la tierra, donde se despojó de toda Gloria y descendió a lo más
bajo de la actividad humana, se convirtió en un siervo dispuesto a servir la
humanidad y no a ser servido.

Sino permitimos al Gran Dios moldearnos a la medida de su gracia, de nada sirve


todo lo que hagamos, pues seremos como cisternas rotas de donde escaparán
ríos de agua viva.
5.- CUERPO O PLAN:

IDEAS PRINCIPALES

Ubicar el pasaje bíblico en la historia

¿QUÉ? MOLDEA DIOS EN LOS HOMBRES. Hechos a su semejanza, por qué


entonces el cambio, antes y después de Jesús.

¿CÓMO? DE QUE FORMA MOLDEA DIOS NUESTRA VIDAS. El antes y


después de Jesús (En este o en el punto anterior)

¿PARA QUÉ? QUE QUIERE DIOS DE NOSOTROS CON UN CORAZÓN


MOLDEADO. (Cuál es nuestra imagen a seguir ahora: Jesús, seguidores Pedro,
Juan y Pablo (Destaca). Versículos: (La vid verdadera: permaneced junto a mí)

Puntos:

1. Jacob huye de Esau hacia Harán (Tierra de Abraham) tierra de Labán


hermano de Rebeca.

1.1. El engaño por el robo de la bendición (27:27-29)

1.2. Rebeca planea e induce a Jacob al engaño (27:6-7)

1.3. Isaac envejeció y estaba próxima su muerte.

1.4. ¿Jacob era un truhán? ya había obtenido la primogenitura de Esau y se


dejó convencer fácilmente.

1.5. Harán era tierra de Abraham donde había dejado parentela.

2. Encuentro de Jacob con Dios

2.1. El encuentro de Jacob en un lugar desconocido (28:11-12)

2.2. Dios le habló en sueños. (28:13)

2.3. Dios refirma a Jacob la promesa que le dio a sus Padres de darle la
tierra (28:14-15)

2.4. Jacob bendice el sitio y hace un altar (28:22)

3. Jacob llega a tierras de su tío Labán y se enamora de Raquel:


3.1. Recibimiento (29:11-12)

3.2. Diferencias entre Lea (Fatigada) y Raquel (Oveja):

3.3. Semejanzas y diferencias en el encuentro de Rebeca y Raquel: crianza


con amor y rivales en el amor.

3.4. Costumbre en el pueblo donde vivía Labán (ver cultura, casamiento de


primera hija antes que el resto es costumbre o excusa, hermana de
Rebeca)

3.5. El casamiento de Jacob y Lea es producto de un engaño

1) Jacob fue engañado

El engaño de Labán hizo a Jacob; le puso a Lea en los brazos en


lugar de Raquel (v. 23).

Labán cometió así un pecado contra Jacob, y a la vez, contra


Raquel.

Jacob pagó con su misma moneda. Él había engañado a su padre,


para robar la bendición de Esaú, Él se había hecho pasar por Esau y
ahora su suegro le engañaba a él, haciéndole pasar a Lea por
Raquel.

2) La excusa y la reparación que Labán hizo por su engaño:

4. Bendición de Dios a Lea para tener hijos y no a Raquel

4.1. El desprecio causa de actuar de Dios (caso parecido al de Sara y Agar)

4.2. Historia de madres estériles se repite en la biblia en Sara, Isaac, Ana y


Elizabeth) ¿por qué?
DESARROLLO

1. Jacob huye de Esau hacia Harán tierra de Labán.

Rebeca estaba preocupada por la promesa que había hecho su hijo Esau de
matar a su hermano Jacob, por el asunto del robo de la bendición de su padre
Isaac, y le dice a Jacob que huya a casa de su hermano Labán en Harán (tierra
de donde salió su abuelo Abraham) una madre preocupada por su hijos que no
quería ser privada de ambos en un solo día.

“Fueron dichas a Rebeca las palabras de Esau” (27.42). No se sabe si Esau se


las dijo directamente a su madre o a través de otra persona. Lo cierto es que
Rebeca sabe de la promesa que ha hecho su hijo mayor de matar a su otro hijo
menor Jacob y lo llama de inmediato para que se ponga a buen recaudo.

Rebeca sabe que parte de la culpa es de ella, en gran medida, pues no solo
que había sido parte del engaño junto a su hijo Jacob, sino que ella misma lo
había inducido al engaño: 1) Rebeca era la que había escuchado a su esposo
Isaac hablar con su hijo Esau de que le daría la bendición una vez que
preparara un potaje como a él le gustaba. 2) Fue Rebeca la que habló a Jacob
sobre lo que había escuchado y le dijo “obedéceme en lo que te mando” (27.8)
y lo envío a Jacob a traer dos cabritos del rebaño para preparar ese plato; 3)
Fue Rebeca la que insistió ante la duda de Jacob de ser descubierto por su
padre, pues él no era velludo como su hermano, fue su respuesta: “Hijo mío, tu
maldición caiga sobre mí. Sólo obedece mi voz, así que ve y tráemelos.”
(27.13); 4) Fue Rebeca la que ideó la forma del engaño, al cubrir las manos y
el cuello de su hijo Jacob con las pieles de los cabritos que había mandado
traer.

A veces pasa en nuestra vida que tenemos más cariño por uno de los hijos. No
es deseable aquello, el amor de madre debe ser igual para todos sus hijos,
pero en el presente caso Rebeca amaba más a Jacob y procuró la bendición
de su esposo a Jacob y esto ocasionó un problema por el cual Jacob debía
huir.
Estaba próximo los días de la muerte de Isaac (v. 27.41)

Rebeca habla con Isaac para que se vaya. Manipula para que Isaac deje ir a
Jacob, por el asunto de mujer para su hijo. Era un buen pretexto. Así buscaba
mujer y lo protegía de su hermano. ¿Quiso Rebeca ayudar a Dios en su
propósito de multiplicar las naciones como lo hiciera Sara con Abraham por el
asunto de la esclava Agar? La manipulación nunca es buena.

(3) Isaac envejeció y estaba próxima su muerte. y sus ojos se habían debilitado
tanto hasta el punto de no ver y aunque no sabía el día de su muerte la
presentía próxima. Es cuando Rebeca toma dirección de la casa dispone como
si fuera patriarca. ¿Son los últimos días de Isaac?

2. El encuentro de Jacob con Dios.

2.1. El sueño que tuvo Jacob en un lugar desconocido (28:11-12)

Lejos de su casa, sin el cariño de la familia, huyendo, sin la comodidad


del hogar, ¿arrepentido?

2.2. Dios le habló en sueños. Es una de la manera con la que nos habla. Se
identifica como el Dios de Abraham e Isaac (28:13).

2.3. Dios refirma a Jacob la promesa que le dio a sus Padres de darle la
tierra (28:14-15)

2.4. Jacob bendice el sitio y hace un altar (28:22)

3. Jacob llega a tierras de su tío Labán

El versículo 16 dice que “Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era
Lea, y el nombre de la menor, Raquel.”

Es importante recalcar en esta parte de la historia que en la cultura de los


antiguos hebreos, tener un hijo varón era importante, pues por medio de ellos
se mantenía el nombre y la línea de descendencia familiar, y las posesiones
hereditarias permanecían en la familia.
Además, el hijo primogénito tenía una posición de importancia especial,
íntimamente ligada al derecho de la primogenitura* y sus privilegios
especiales, que incluían no sólo una porción favorecida de la herencia* sino
también ciertas bendiciones y responsabilidades espirituales en la familia.
Deuteronomio 21:15-17:
15 Si un hombre tuviere dos mujeres, la una amada y la otra aborrecida, y la amada y la
aborrecida le hubieren dado hijos, y el hijo primogénito fuere de la aborrecida; 16 en el día
que hiciere heredar a sus hijos lo que tuviere, no podrá dar el derecho de primogenitura al
hijo de la amada con preferencia al hijo de la aborrecida, que es el primogénito; 17 mas al
hijo de la aborrecida reconocerá como primogénito, para darle el doble de lo que
correspondiere a cada uno de los demás; porque él es el principio de su vigor, y suyo es el
derecho de la primogenitura.

Génesis 48:17
17 Pero viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraín, le
causó esto disgusto; y asió la mano de su padre, para cambiarla de la cabeza de Efraín a
la cabeza de Manasés.

3.1. Recibimiento (29:11-12)

El encuentro de Jacob y Raquel es extraordinario: Jacob besó a


Raquel, y alzando su voz lloró (v11). Y Jacob le declaró a Raquel que él
era pariente de su padre e hijo de Rebeca. Y ella corrió y dio las
noticias a su padre (12). Emoción y gran encuentro. (13) ¡Ciertamente
hueso mío y carne mía eres! (14)

3.2. Diferencias entre Lea (Fatigada) y Raquel (Oveja):

Y los ojos de Lea eran alicaídos, en tanto que Raquel era de hermosa
apariencia y bello semblante (17). Ese amor que vemos y se percibe en
Labán en el encuentro de Jacob, es el mismo amor conque ha criado a
sus dos hijas dos mujeres. Cuantas cosas pudieron compartir juntas,
jugar, conversar y hasta confesarse de sus cosas íntimas. Un amor que
debe haberse mantenido entre hermanas hasta su adolescencia, de
pronto se ve menguado cuando se convierten en rivales por el amor de
un hombre.
3.3. Semejanzas y diferencias en los encuentros de Rebeca y Raquel

Es importante observar, que los encuentros que sostienen el criado de


Abraham cuando conoció a Rebeca y el encuentro de Jacob y Raquel
son similares, ambos fueron a la orilla de un pozo. Sin embargo, hay
diferencias bien marcadas entre ambos. El criado oró a Dios pidiendo
su dirección para encontrar a la mujer de Isaac (24:12–14), mientras
que en el caso de Jacob, este fue un encuentro sin la dirección de Dios.
Jacob aunque conocía a Jehová, su devoción no se manifiesta aquí, no
pidió, vemos al hombre enamorándose de la carne y no de lo espiritual.
Es evidente que el encuentro no sea casual porque Dios no permite que
nada suceda sin su consentimiento, ni la caída de una hoja, pero a Dios
le agrada que siempre pidamos dirección en lo que queremos hacer. Es
de destacar eso sí, la diplomacia y aplomo de Jacob para enamorar a
Raquel.

3.4. Costumbre en el pueblo donde vivía Labán (ver cultura, casamiento de


primera hija antes que el resto es costumbre o excusa, hermana de
Rebeca)

Jacob, desprovisto de bienes, no podía pagar la dote que todo


pretendiente daba a los padres de una joven. Por esta razón, sirvió a
Labán durante siete años para obtener a Raquel. Al mismo tiempo,
Jacob, solitario y fugitivo, fue providencialmente cuidado, al poderse
unir a un grupo patriarcal. Se comprometió en un contrato, y Labán le
dio una mujer del clan. Desde entonces, no podía partir ni llevarse su
propia mujer e hijos sin pedir autorización para ello, incluso al acabar su
contrato.

3.5. El amistoso convenio entre Labán y Jacob durante el mes que éste
pasó allí como huésped (v. 14). Ahora tuvo Jacob una buena
oportunidad para notificar a Labán el afecto que sentía por su hija
Raquel, y al no tener en su mano bienes materiales con que dotarla, le
promete servirle durante siete años, bajo condición de que, al final de
los siete años, ha de concedérsela por esposa. Honesto cumplimiento
por parte de Jacob, de la tarea que le correspondía en el convenio (v.
20). Jacob le sirvió honradamente los siete años. Le parecieron como
pocos días, porque la amaba, como si el deseo de ganarla fuese mayor
que el de tenerla.

3.6. El casamiento de Jacob y Lea es producto de un engaño

1) Jacob fue engañado

Labán engaña a Jacob, poniendo a Lea en sus brazos en lugar de


Raquel como había sido el convenio que habían celebrado (v. 23).

Labán cometió así un pecado contra Jacob, y a la vez, contra


Raquel.

Jacob pagó con su misma moneda. Él había engañado a su padre,


para robar la bendición de Esaú, cuando se hizo pasar por Esau y
ahora su suegro le engañaba a él, haciendo pasar a Lea por Raquel.

2) La excusa y la reparación que Labán hizo por su engaño:

(1) Fue trivial: No se hace así en nuestro lugar (v. 26).

Había o no la costumbre o era pretexto. Si no había entonces


solo buscó burlarse de Jacob, casar a su hija quizás rechazada
por otros. Era costumbre dar a un mismo hombre dos hijas?

(2) Labán pensaba que era más útil engañar a Jacob ya que le había
servido bien en los 7 primeros años, para luego darle a la
segunda para que pagase 7 años más. Había interés en Labán?
Se te dará también la otra (v. 27).

(3) Se la dio a semana seguida para motivarlo a seguir trabajando y


bajar su enojo?

(4) Lavan no creía en Dios, tenía otros dioses, imágenes que fueron
robadas cuando se fueron sus hijas con Jacob
(5) La solución fue buena? Labán indujo a Jacob al pecado, trampa,
y desasosiego, de multiplicar esposas.

(6) El truhan Jacob no lo planeó, y pronto se vio con dos mujeres y


dos concubinas. No pudo evitarlo. No podía rehusar a Raquel, se
había comprometido con ella y la amaba; tampoco podía rehusar
a Lea, por cuanto estaba casado con ella. La poligamia de los
patriarcas tenían excusa. Y el versículo de una sola carne? el
matrimonio de Adán (Mal. 2:15), con todo no había un mandato
explícito contra ella; en ellos era pecado de ignorancia.

¿No hay justificación ahora?

(7) Jacob le sirvió honradamente los siete años. Le parecieron como


pocos días, porque la amaba, como si el deseo de ganarla fuese
mayor que el de tenerla.

4. Bendición de Dios a Lea para tener hijos y no a Raquel

4.1. Un corazón contrito y humillado es el actuar de Dios.

Ahora, hasta esta parte de la historia, hemos visto solo afición en el


corazón de Lea. Menospreciada por parte de su esposo Jabob.

Dice la Palabra que Dios escucha esa afición y el artículo 31 dice:

Viendo YHWH que Lea era menospreciada, abrió su matriz, en tanto que Raquel era
estéril.

Extrañó son los caminos del Señor, que jamás alcanzaremos a


comprender. Pues nuestra sabiduría es tan limitada y la de Dios es infinita.

Dios ve en Lea un espíritu quebrantado, un corazón contrito y humillado.


Mira lo que dice el Sal 51:17:

”El sacrificio grato a ’Elohim es el espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado


no despreciarás Tú, oh ’Elohim.”
En este salmo, David ofrece el sacrificio de un corazón contrito. Sabía que
el sacrificio de animales no tenía en sí ningún valor delante de Dios (v.
16).

Porque no quieres sacrificio, que yo daría, Y si doy holocausto, no lo aceptas.

Como esta clase de sacrificios no pueden satisfacer por el pecado,


tampoco pueden satisfacer a Dios, sino en la medida en que su
ofrecimiento expresa la devoción interior que a Dios se debe. Pero David
sabía cuán acepto es a Dios el sincero arrepentimiento (v. 17): «Sacrificio
es para Dios un espíritu quebrantado». No es obra liviana la que aquí se
insinúa, sino la más honda, pues se trata del quebrantamiento del espíritu,
no en desesperación, sino en humillación propia y detestación del pecado;
un corazón rendido y sometido en obediencia a la Palabra de Dios; un
corazón enternecido, como el de Josías, tembloroso ante la Palabra de
Dios. El quebrantamiento del cuerpo (no de los huesos) de Cristo fue el
único sacrificio capaz de expiar el pecado, pues ningún otro sacrificio
puede quitar el pecado; pero el quebrantamiento de nuestro corazón a
causa del pecado es un sacrificio de reconocimiento y alabanza. El Midrás
hace notar que, mientras la fractura de un miembro descalifica a un animal
para el sacrificio, el quebrantamiento del espíritu humano es aceptable
para Dios.

Mientras que por un lado permitía a Lea la más fea, la rechazada, la


menospreciada pudiera tener hijos, por otro lado, cerraba
momentáneamente la posibilidad de que Raquel pudiera dar hijos a Jacob.

Así Dios quiere permitir que Lea sea por lo menos honrada, por ser fértil,
sino amada. Justamente en su producción podía dar los hijos que la más
querida no podía.

No hay ninguna explicación sobre el favoritismo que mostró Jehová (31),


excepto la fe que ella tenía en la misericordia divina expresada en el
versículo 32. En lo que toca a Raquel, ella era la tercera esposa de la
familia afectada por esterilidad temporal, primero Sara, luego Rebeca y
ahora ella.

4.2. Los primeros tres hijos de Lea:

Los nombres de los hijos de Jacob en su mayor parte están basados


sobre sonidos de palabras o frases, más que sobre un significado literal
directo. Llama la atención que sea Lea la que pone los nombres a los hijos
y no Jacob. Pero la historia es mejor así entenderla:

El del primer hijo lo llamó Rubén, mira lo que dice el versículo 32:

32Y concibió Lea y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, pues dijo: Ha visto
YHWH mi aflicción, y ahora me amará mi marido.

Rubén, era una exclamación que sería decir, “¡Ved, un hijo!” y mirado
forma parte del testimonio de Lea. Sin embargo, sus esperanzas por el
amor verdadero de su esposo no se habían realizado. No se realizó
porque vemos en Lea, los siguientes hijos que tuvo, la misma aflicción, no
era amada.

Pero nos imaginamos a Jacob orgulloso. Diciendo este es mi hijo. O


pensando y no fue de Raquel.

Dios bendice a Lea con un segundo hijo. Dice el versículo 33:

Y concibió de nuevo, y dio a luz un hijo y dijo: Ha oído YHWH que era menospreciada,
y me ha dado también a éste. Y llamó su nombre Simeón.

El término Simeón está fundado en el verbo shama, “ha oído”, enclavado


en otro de los testimonios sobre la misericordia de Dios, aunque ella no
fuera amada por su marido.

Jacob más orgulloso y se rasca la cabeza pensando que la más fea le


daba hijos y la que tanto amaba era seca, como la higuera que negó
sus frutos a Jesús.

Dios sigue dando bendiciones a Lea y ahora es el turno del tercer hijo, que
recibe el nombre de Leví
Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo y dijo: Esta vez mi marido se sentirá ligado a mí,
pues le he dado a luz tres hijos, por tanto, llamó su nombre Leví.

Levi está vinculado a la frase se… unirá (yillaweh). Nos da una pequeña
vislumbre del anhelo de aquella mujer por el cariño humano que Jacob
resueltamente le negaba.

Obstinada Lea en querer que Jacob la amase. Quizás en su clamor a


Jehová, en su aflicción no sabía cómo pedir. Aunque muchos, no sabemos
ni siquiera pedir. Todo lo queremos hacer en nuestras propias fuerzas.
Mira lo que dice Santiago 4:2:

Codiciáis y no tenéis, entonces asesináis; ardéis de envidia, y no podéis alcanzar;


lucháis y guerreáis; no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

No tengo porque no pido.

A lo mejor eso también le pasaba a Raquel, ahora llena de envidia. La


más bonita, la de la vida fácil, la que pasaba el tiempo pastoreando el
rebaño de la familia y teniendo todo el tiempo para pensar, orar y adorar al
Señor, no lo hizo, como lo hizo David. Era la menor y en la cultura hebrea
los hijos menores eran dedicados al pastoreo, así lo vemos en David.

Otras veces oramos, y pedimos, pero pedimos con malas intenciones.


Veamos lo que dice Santiago 4:3:

Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Tenemos que tener claro que las oraciones de petición, es decir, las
oraciones que contienen una petición a Dios, tienen dos partes básicas: la
petición y el motivo. Esto forma parte del qué y el por qué de la oración.

Números 11:4-6 (nos da nuestra petición, pero no a nuestro motivo)

Así es nuestro corazón, Dios nos está bendiciendo diariamente con la


vida, con los hijos, con lo suficiente que tenemos, pero estamos
inconformes aún.

Tal vez Lea jamás recibió un agradecimiento de Jacob por los hijos
que le daba. No se habrá sentido valoraba. Era solo una máquina de
fabricar hijos para orgullo de su marido. Tal vez Jacob no era
expresivo, o tal vez no era cariñoso con ella. Quizás sentía que su
fealdad la condenaba, su autoestima estaba baja, por los suelos. Lo
cierto es que su espíritu seguía intranquilo. Su obsesión por el amor
del hombre seguía en su carne. Seguramente, y no deberíamos en
pecar en ser injustos, quizás y solo quizás buscara unas cortas pero
sinceras palabras de amor, a veces “un te quiero” es suficiente para
trasmitir amor.

Sabes cuánto tiempo toma decir “Te quiero”, un segundo.

Es extraño que no podamos expresar en un segundo nuestros


sentimientos. 86,400 segundos. 6 horas: 26,400 segundos. Somos
millonarios.

Abraza a tu hermano que está a tu lado y dile: “te quiero hermano, eres
extraordinario.”

Pero lo cierto es que Lea no valoraba completamente la bendición de Dios


expresada en los hijos que le daba, precisamente del hombre que ella
amaba.

4.3. Judá el hijo de la alabanza a Dios:

Pero, aun no se secaba la matriz de Lea y envía Jehová otra bendición,


Lea todavía tuvo otro hijo, el cuarto llamado Judá (35, “alabanza”), dice
el versículo 35:

Y concibió una vez más, dio a luz un hijo y dijo: Esta vez alabaré a YHWH. Por tanto
llamó su nombre Judá, y dejó de concebir.

Lo cual sugiere un cambio en sus emociones, de un íntimo dolor


hacia la gratitud a Jehová (35).

Y éste fue aquel de quien, según la carne, vino Cristo. Descendió de aquel
cuyo nombre era alabanza, porque Él es nuestra alabanza.

¿Está Cristo formado en mi corazón? Ahora alabaré a Jehová.


5. Entregar su carga y rendirse a sus pies.

5.1. Aparente cambio en Lea

Luego del aparente cambio de actitud, Lea seguía herida. Lo vemos en los
versículos por el asunto de las mandrágoras, cuando respondió:

¿Te parece poco haberme quitado a mi marido, que me quieres quitar las
mandrágoras de mi hijo?

Y continuó manifestando su quebranto al nacer su sexto hijo:

’Elohim me ha dotado de buena dote. Porque le he dado a luz seis hijos, esta vez mi
marido habitará conmigo, y llamó su nombre Zabulón.

Con los dos hijos que nacieron al final, Lea seguía llevando a cuestas las
cargas que no le dejaba avanzar en su propósito de vida de ser feliz.

Dos versículos de la Biblia traigo en el final de esta enseñanza, que bien


pudieron ayudar a Lea, Salmos 5:22, dice:

Echa sobre YHWH tu carga, y Él te sustentará, No para siempre dejará caído al justo.
Mateo 11:28-30, dice:

28Venid a mí todos los que estáis trabajados y agobiados, y Yo os haré descansar.


29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de
corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, 30porque mi yugo es fácil y ligera
mi carga.

6. Cierre
Este pasaje nos da una gran enseñanza. Dios tiene bendiciones para las
mujeres que lo aman y son rechazadas. Si bien Lea había sido una mujer
desengañada, fea, y se había unido a su marido como producto del engaño, si
tuvo que compartirlo, si fue menospreciada, Dios la bendijo en su labor de
madre. Le dio 7 hijos, 6 varones, la mitad de las naciones que conformaron
Israel. Y de su hijo Judá vino el Mesías prometido. Mejor honor no pudo tener
esta mujer.

La biblia cuenta que su Jacob terminó pidiendo ser enterrada junta a ella.
¿Hermano, hermana, Te identificas con Lea? ¿Cómo está tu corazón? ¿Está tu
corazón contrito y humillado? ¿Cómo restauras un alma fragmentada y
dañada?

Hay una solo camino, para arreglar una alma así, un corazón así. Acercarte al
Señor Jesús, Él mira tu corazón, Él conoce de tu dolor, Él es el varón de
dolores. Entrega sus cargas a Jesús y Él te hará descansar, pues su yugo es
fácil y su carga ligera.

Mira con la fe puesta en Dios y no con la convicción del hombre.

.
Nacimiento de cuatro hijos de Jacob, todos de Lea:

1. Lea, la menos amada, fue bendecida con hijos, mientras a Raquel le fue
negada esa bendición (v. 31).

2. La biblia nos dice que Lea puso los nombres a sus hijos (sería tradición
que la madre los pusiera) (Que paso con Abraham e Isaac)

3. Los nombres que Lea puso a sus hijos expresaban su atención


respetuosa, tanto hacia Dios como hacia su marido. Llamó a su primer hijo
Rubén (mira, un hijo), con este agradable pensamiento: Ahora me amará
mi marido (v. 32);

y a su tercer hijo le llamó Leví (juntado), con esta esperanza: Ahora esta
vez se unirá mi marido conmigo (v. 34). Asimismo reconoce agradecida la
benigna providencia de Dios en ello: Ha mirado Jehová mi aflicción (v. 32).
Y, al tener a su segundo hijo, le llamó Simeón (Oída), porque dijo: Por
cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también éste
(v. 33).

Al cuarto hijo le llamó Judá (alabanza), y dijo: Esta vez alabaré a Jehová
(v. 35).

A su muerte fue sepultada en la cueva de Macpela (49:31)

6.1. Historia de madres estériles se repite en la biblia en Sara, Isaac, Ana y


Elizabeth) ¿por qué?

7. “24.4 Más bien, irás a mi tierra, a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo
Isaac.”
8. CONCLUSION SUGERIDA: LEA TUVO QUE VIVIR CON MUCHAS
ADVERSIDADES, FUE LA PRIMOGENITA, TODO MATRIMONIO EN LA
CULTURA JUDIA ESPERABA HOMBRE NO MUJER, SU UNICA HERMANA
MENOR ERA MUY HERMOSA, DE SU BELLEZA NO HABLA LA BIBLIA ,
SEGURAMENTE A RAQUEL TODOS LA ALABABAN, RAQUEL ERA
PASTORA, LEA NI SALIA.
9. LA SITUACION SE AGRABA CUANDO LLEGA EL PRIMO Y SE ENAMORA
DE LA HNA MENOR NO DE ELLA.
10. EL PAPA LA CONVIERTE EN UNA INOCENTE VICTIMA DE LAS
CIRCUNSTANCIAS, LLEGA AL TERMINO MÁS ABAJO. ME CASÈ CON
QUIEN NO ME QUERÍA
11. LAS FIBRAS SU ALMA SE DAÑARON CUANDO JACOB LA ESTABA
ACARICIABA PENSANDO QUE ERA OTRA, EL DOLOR DEL RECHAZO EN
SU LECHO NUPCIAL.
12. EL GRITO QUE DESGARRA SU CORAZON POR DENTRO: ¿QUIEN SALVA
MI DIGNIDAD, QUIEN ME REDIME?

13. LEA TENIA MUCHAS COSAS A SU FAVOR QUE NO LAS VEIA CON OJOS
DE FE , PERO CUANDO SE DECIDIO ADORAR A DIOS Y DEJAR DE
SENTIRSE , LA MAS FEA, LA DEPRIMIDA, LA SOLA LA RECHAZADA, Y A
ADORO A DIOS . EL MOLDEO SU CORAZON Y SEGURAMENTE NUNCA
MAS ESTUVO TRISTE, NI DEPRIMIDA , NI ABANDONADA. LA BIBLIA
CUENTA QUE SU MARIDO PDIO SER ENTERRADA JUNTA A ELLA.