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PSICOLOGÍA AMBIENTAL

Para entender que es psicología medio ambiental debemos entender que es medio ambiente,
que es todos los contextos en los que la persona se pueda desenvolver y cuya influencia sea
notable sobre un grupo de personas.

La psicología ambiental es la encargada de analizar la relación de las personas con el entorno.


En este caso, se distinguen dos tipos de entornos, los naturales y los creados por el ser
humano. Es decir, que su campo teórico tiene carácter interdisciplinar y se focaliza en las
variables conductuales y psicológicas relacionadas con nuestra interacción en los diversos
ambientes que nos rodean.

La Psicología Ambiental se basa en el estudio de la relación del individuo con el medio


ambiente dentro del cual evoluciona. El medio ambiente no es un espacio neutro y excepto de
valores, él es culturalmente marcado. El medio ambiente vehicula significaciones que son parte
integrante del funcionamiento cognitivo y comportamental del individuo. La relación a un
espacio dado es, más allá del presente; tributaria de su pasado y del futuro: el contexto
ambiental, objeto de percepciones, de actitudes y de comportamientos desplegados en su
seno, toma toda su significación en referencia a la dimensión temporal.

El medio ambiente no es únicamente un espacio neutro, tiene una verdadera función ya que él
es parte integrante del comportamiento humano. El marco de vida en el cual los individuos
viven y se desarrollan, procura de la identidad al individuo y lo sitúa tanto en el ámbito social,
como económico y cultural. El medio ambiente nos informa sobre los individuos, sobre sus
valores e intereses. Esta noción comprende tanto el medio ambiente natural (ecosistemas,
recursos naturales, fenómenos naturales), como el medio ambiente construido o acondicionado
(hábitat).

En Psicología Ambiental, las nociones de espacio y de lugar son muy importantes, incluso
centrales, porque ellas permiten reconocer el nivel de control de los individuos sobre el medio.
Existen cuatro niveles de interacción del individuo con su medio, teniendo fuertes implicaciones
en la investigación medio ambiental

Niveles

Nivel I. Micro-Ambiente. Espacio privado o individual

Se trata de los lugares de los cuales tenemos el control total, importantes para el bienestar
individual. Es el lugar de permanencia, de estabilidad (sentimiento de seguridad), en donde se
desarrolla la vida privada. Se trata del espacio personalizado, delimitado por barreras físicas o
simbólicas pero, sobre todo, protegido de la intrusión del otro. Si se trata de un lugar
permanente que produce apegos, hablamos de territorios primarios, pero si se trata de un lugar
transitorio, hablamos de territorios secundarios.

Nivel II. Ambiente de proximidad. Espacio semi-público o semi-privado


Es el espacio de proximidad, el espacio es compartido lo mismo que el control. El apego
afectivo puede ser fuerte o no según si el espacio es hostil o no; de ser esto último, se
producen inversiones afectivas si hay correspondencias, intereses, no solamente sobre el
carácter físico (bello, confortable), sino social igualmente (existencia de lazos sociales).

Nivel III. Macro-Ambiente. Espacio público

El control es mediatizado y sobre todo es delegado. Se trata de un agregado de individuos en


un espacio común. La ciudad se convierte en el espacio de la variedad, de la diversidad de
elecciones, de facilidad de encuentros. A partir de la edad media, la ciudad estaba concebida
como un lugar asegurador, un lugar de oportunidades. Desde la industrialización y la extensión
de las ciudades, estas se convirtieron en lugares de anonimato. En consecuencia, las
desviaciones son toleradas y surge entonces un sentimiento de vulnerabilidad, de inseguridad a
causa de la delincuencia, de la polución y de la aglomeración.

Nivel IV. Ambiente global. Dimensión planetaria

El control está fuera de las posibilidades individuales. Podemos observar la emergencia de


comportamientos llamados ecológicos. Aparición de la noción de bien común.

De la interacción de ambos actores se puede extrapolar un componente ético, que busca


fórmulas para encontrar soluciones globales en diversos ámbitos, desde el empresarial hasta el
personal.

El análisis y explicación de las conductas relacionadas con el medio ambiente, constituye uno
de los objetivos prioritarios de la psicología ambiental. Este objetivo es compartido por las
diferentes disciplinas englobadas en la Psicología como ciencia que aborda el estudio del
comportamiento humano. De ahí, que se considere que la Psicología Ambiental se trata de un
área de estudio interdisciplinar. La psicología ambiental es un campo de estudio de carácter
eminentemente aplicado, que analiza la interacción persona-medio ambiente y, se centra en
explorar las conductas causantes del deterioro ambiental, o por el contrario, en aquellas otras
conductas que permiten la conservación del entorno.

La aparición de numerosos “problemas ambientales” derivados de la sociedad industrializada


de la década de los 70 despertó un enorme interés en el estudio de la interacción persona-
medio ambiente, con el objetivo de buscar soluciones a algunos de esos problemas,
generándose un gran número de trabajos. La mayoría de estas primeras publicaciones fueron
llevadas a cabo por investigadores de las áreas de educación y de sociología y por un reducido
número de psicólogos qué, además, no se consideraban psicólogos ambientales. Estas
circunstancias han influido, en alguna medida, en el uso y definición de los constructos objeto
de estudio, lo que en opinión de Aragonés y Amérigo ha contribuido a un desarrollo ecléctico
del estudio de las actitudes ambientales.

el estudio de las variables que influyen en la realización de conductas proambientales, se ha


desarrollado a través de distintos modelos teóricos, unos de aplicación más amplia a cualquier
tipo de conductas y altamente consolidados en Psicología Social, como la Teoría de la
Conducta Planificada (TCP), y otros más específicos dentro de este campo, como la Teoría del
valor, las normas y las creencias hacia el medio ambiente

Hoy en día se buscan entornos arquitectónicos que promuevan ciertas conductas, se busca un
mayor bienestar del individuo en un ambiente más sociable y cómodo.

El principal campo de actuación se enfoca hacia la identificación y resolución de problemas


ambientales. Se trabaja en la actuación del ser humano para trazar un plan que pueda
solventar la acción del hombre a la hora de corregir errores.

Otro enfoque habitual de esta disciplina se relaciona con la influencia de factores pasados en
problemas actuales en un lugar concreto. Se analiza la evolución y las variables durante un
tiempo para estudiar la posible relación.

También encontramos un enfoque interdisciplinar, ya que se suelen integrar con otros campos
de estudio, como la psicología cognitiva, del desarrollo o incluso organizacional. Como ya
hemos comentado, se utilizar para el diseño, la arquitectura, la economía, la planificación, la
política, etc.

No cabe duda de que esta es una disciplina tan desconocida como apasionante. Los seres
humanos somos producto de un planeta que nos ve nacer y morir. De ahí que nuestra relación
con el ambiente y el entorno sea básica para definirnos como especie.

La influencia del medio ambiente en la conducta ha sido expresada con diferentes énfasis,
dando lugar al menos a tres concepciones: el determinismo ambiental, el posibilismo ambiental
y el probabilismo ambiental. El determinismo ambiental constituye una postura fatalista, muy
popular en el siglo XIX, íntimamente ligada a la teoría evolucionista y legada por la visión
aristotélica del mundo. Esgrimía la idea de que el clima, el suelo y los recursos naturales
ejercían un efecto definitivo en la conducta humana, dando lugar al acomodo de algunas
concepciones poco serias como el de la superioridad del habitante de las zonas frías del norte
con respecto a la “indolencia” de los pobladores de las áreas calientes del sur, por ejemplo. El
determinismo se hacía patente al afirmarse que el sólo hecho de vivir en ciertas latitudes
bastaba para que se configure un comportamiento particular.

El posibilismo ambiental por su parte, emerge como una lógica reacción a los postulados
extremos del determinismo. Así esta postura concibe el ambiente como el medio a través del
cual el hombre tiene o no acceso a las oportunidades para su crecimiento personal. El medio
ambiente establece las limitaciones que el individuo debe vencer equipándose adecuadamente
para ello con suficiente tecnología, capital, destrezas y una organización eficiente. En este
sentido, el posibilismo es una apertura para fortalecer la doctrina del libre albedrío y más tarde
se constituirá en refuerzo de la visión antropocentrista de la naturaleza.

Finalmente, el probabilismo ambiental postula la vigencia de leyes que regulan las relaciones
entre la conducta y el medio ambiente; dichas leyes otorgan valor determinante al contexto,
dependiendo de los otros valores que forman parte del complejo situacional. Así, dado un
individuo A, con atributos constitucionales y genéticos a, b y c, que actúa en un ambiente X,
con características d, e y f, y una motivación general M, muy probablemente (pues nunca hay
certidumbre total) se comportará de manera Z. De hecho, el probabilismo ambiental inaugura
una gran dosis de incertidumbre en relación con el estudio de la conducta de los organismos y
propone disiparla valiéndose del rigor metodológico en un abordaje integral y sistémico

Así pues, podemos concluir que el objeto de estudio característico de la psicología ambiental
es la INTERACCIÓN entre las personas y sus entornos, y que esta interacción se enmarca
necesariamente dentro de un CONTEXTO SOCIAL (o de interacción social) por lo que los
"productos" de esta interacción entre persona y entorno (incluyendo a la propia persona y al
entorno) han de ser considerados antes que nada como productos "psico-socio-ambientales".
Es en estos términos que la cuestión planteada permite reconsiderar la psicología ambiental
como PSICOLOGÍA SOCIAL AMBIENTAL.

BIBLIOGRAFÍA

U., E. R. (2000). Psicología ambiental: interfase entre conducta y naturaleza . Universidad Católica
Boliviana , 63-78.

Valdeiglesias, S. P., & Aguilar Luzón, M. C. (s.f.). Psicología ambiental . Departamento de Psicología,
Universidad de Jaénn, 1-16.