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Universidad del Bío- Bío

Facultad de Educación y Humanidades


Cátedra: Introducción a la Historia
Ayudantes: Macarena Almuna
Mauro Bruna
Francisco Ortíz

Guía de Lectura: ¿Qué es la Historia Teórica?


José Carlos Bermejo

Objetivo: Comprender el concepto de Historia Teórica propuesto por José Carlos Bermejo
Nombre: Alexis Díaz Arroyo
Indicaciones:
Enviar esta actividad en word (times new roman, tamaño 12, interlineado 1,5 y justificado)
hasta el día sábado 27 de mayo a las 11:59 pm. a los siguientes correos:
Alarcón Adrián – Friz Marcela: Francisco Ortíz: (panchotdod@gmail.com)
Garrido Nicolas- Orbenes Cristobal: Mauro Bruna (mauro.bruna.10@gmail.com)
Osses María Teresa - Zapata Nicole: Macarena Almuna (maca.almuna@hotmail.com)

Lee con atención el texto de José Carlos Bermejo y responde las siguientes preguntas (10
puntos cada una)

1. Explique cómo la historia se configuró como discurso para comprender la


construcción social de la realidad.
2. ¿Por qué Bermejo hace una comparación con el final de la historia y el fin de la
historia?
3. Identifique la tesis de que la historia teórica no pretende ser una filosofía de la
historia.
4. Explique la relación de la filosofía de la ciencia con la historia, bajo la mirada de la
historia teórica.
5. Relacione el valor que tienen los hechos del pasado con el sistema de valores del
objeto de estudio y del historiador.
6. Problematice la siguiente frase referente a las ciencias sociales: “Pero aquello que
triunfa en la economía, fracasa la historia
7. ¿Estás de acuerdo con el texto de José Carlos Bermejo? Argumenta.
Desarrollo

1. En la transición del periodo de la antigüedad clásica a la ilustración, se configura un


sistema de verdades relacionadas con el pasado, que establecen una identidad política
dirigida a recoger realidades preexistentes, y también establecer modelos que moderen la
conducta de los ciudadanos. En el momento en que esta concepción entra al plano
intelectual y es avalado por un comunidad profesional (historiadores), la cual se presenta
como dueña de un método que permite aplicar la historia, al campo de la ciencia, de la
cual se desprende la construcción social de la realidad, generando un marco en el cual
crea un nuevo sujeto, el pueblo. Que será el protagonista y dará sentido al relato de este
nuevo discurso, y que estará constantemente relacionado o en vías de relacionarse con el
Estado, pues es la ontología (naturaleza) de su devenir. Además, es importante
mencionar que la formación de este discurso se vio fomentado por un proceso de
reconocimiento social que abarcó desde el reconocimiento legal del patrimonio artístico
y documental y su protección progresiva, dirigidas a crear instancias de acceso a este
discurso histórico. Entonces, para este espacio, la historiografía resulta esencial para
reproducir este discurso, la cual desde la historia teórica se ve como una unidad, pues la
historiografía occidental se desarrolla en un mismo marco, el estado-nación, con un
mismo discurso social, y apelando a la retórica de la ciencia.
2. Porque describen dos fenómenos distintos respecto de la historia, el final se refiere al
corte realizado respecto de la historia tradicional, en un proceso no del todo definible,
pero que involucra la pérdida de credibilidad social del discurso que entrega la historia y
su funcionamiento dentro de una crisis, pues ya no se requiere a la historia para la
justificación del Estado, delegando esto a las disciplinas que pueden estudiar las
capacidades económicas y sociales que le pertenecen (Sociólogos, economistas,
politólogos), por lo tanto se entiende la tendencia global de la historia, en su pérdida de
valor para el Estado-nación, pero no se logra establecer su fin, pues la excusa del método
que considera esto, es que los discursos forman parte de un proceso histórico y no son
obra de los intelectuales o historiadores, por lo tanto se establece la incertidumbre de si
la historia seguirá existiendo o no. Mientras que el fin de la historia, propuesto por
Fukuyama, se comprende, según él, con estos hechos: Por un lado la crisis del
paradigma de la historia-ciencia, con el desarrollo del narrativismo (1973, por la
publicación de la Metahistory de Hayden White), del cual los historiadores no han
podido oponerse sin acudir al discurso tradicional. Mientras que el otro hecho, que
abarca desde la segunda guerra mundial, hasta 1989, en donde se da lugar al
debilitamiento del Estado-nación, a causa de la globalización de la economía, la pérdida
de protagonismo político y militar de los Estados individuales, ante los sistemas de
alianzas, la globalización de los medios de comunicación y de sistemas culturales, que
progresivamente van imponiendo una pseudocultura planetaria. Además de un hecho
jurídico y social, que consiste en la progresiva tendencia de los Estados a convertirse en
organismos administrativos y de gestión económica del Estado de bienestar.
3. Las filosofías de la historia buscan hallar un sentido al devenir de la especie humana
sobre la Tierra, sin apelar a ningún poder divino, luego pasa a insertarse la idea de que el
historiador tiene una función básicamente descriptiva, mientras que el filósofo señala el
carácter insuficiente de la descripción e intenta encontrar sentido al devenir de los
acontecimientos. Una vez comprendido esto, si nos cuestionamos la relación entre las
filosofías de la historia y la historia teórica, podemos encontrar que respecto a esta
última, se considera la posibilidad de reconstruir el pasado en el presente, estaría en
relación con la labor historiográfica, por lo que no se debe pasar por alto el conocimiento
de las fuentes (no hay atajos para llegar al pasado). Por lo tanto, no busca ser una
filosofía de la historia enfocada en las problemáticas del devenir histórico, sino que
busca denunciar las limitaciones que debería llevar a la reformulación del conocimiento
histórico, desde la crítica al conocimiento establecido y académicamente
institucionalizado.
4. Primero entendamos que la relación entre la ciencia y la filosofía de la ciencia, reside en
que este último se limita a reflexionar sobre un hecho a través de un discurso que le es
ajeno, sin depender la ciencia de este. Por otro lado, el historiador demanda al filósofo
que con su discurso genere un hecho, para poder demostrar a la historia como una
ciencia, subordinado a lo que diga el filósofo respecto del método científico y si la
historia cumple con los requisitos para estar dentro de este contexto científico, buscando
el respeto académico. Entonces, la historia teórica plantea una mirada distinta, desde una
óptica crítica, pues no parte de la concepción sobre la historia como ciencia, dotado de
un método de validez universal. También, se es consciente de que el historiador utiliza el
término ciencia buscando sustento para su discurso y la historia teórica tiene que dar
cuenta de este efecto y las razones de su uso, pues la historia teórica no reconoce a la
filosofía de la ciencia como la disciplina que le da validez a lo que se llama ser
científico, debido a que la historia teórica no se ubica en el lugar de la historia y frente a
la filosofía, sino que en el lugar donde estos confluyen. Por lo tanto, la historia teórica
puede dar cuenta del estatuto epistemológico de la historia, analizando a la misma junto
con los resultados de la filosofía de la ciencia, siendo la historia teórica la vía de escape
del historiador ante la retórica de la historia-ciencia, que le quita el carácter problemático
al trabajo histórico.
5. Según lo que señala Heinrich Rickert, respecto a conocer y describir en paralelo a
valorar. Se puede entender que el historiador no puede limitarse sólo a describir un
hecho del pasado, puesto que, debe captar los hechos como humanos, que
intrínsecamente son éticos. Ante esta posición se desprenden dos sistemas de valores: el
del historiador y el de la cultura que estudia. Por lo que quien se encarga de construir la
historia, puede adoptar o la postura propia de sus valores (común en los historiadores), y
la otra opción es relativizarlos en su contraste con los valores ajenos (Esto no tendría
sentido sin un sistema de referencia de validez universal, mediante el cual pueda llevar a
cabo esta confrontación). Por lo tanto es vital el valor que se le da al hecho del pasado
(sin estos no hay historia), pues desde ahí el historiador puede tomar una posición moral
o política del material, desde el que estudia o construye la historia. Se entiende entonces,
que de esta relación suscita algún tipo de sentimiento en el historiador, para con el
material que estudia.
6. El texto explica que la economía triunfa en lo que fracasa la historia, pues la economía
trabaja con una serie de magnitudes muy pequeñas (precios, salarios, costes). Los cuales
son cuantificables y sus interrelaciones son susceptibles de ser sometidas a un
tratamiento matemático. Pero no tiene la capacidad de establecer predicciones, debido a
que posee factores extraeconómicos, como el valor de uso, razón por la cual la economía
no puede constituirse como ciencia. En cambio la historia se ve obligada a analizar
muchas variables que además son borrosas, en el sentido de no poder conectarlas bajo un
lenguaje universal. Además la narración impone sus reglas y lógica. Lo que lleva a que
la historia como ciencia, sea una labor destinada al fracaso. Aunque cabe la posibilidad
de que la historia pueda obtener un status de ciencia, partiendo de una determinada
ciencia social ya constituida. Ahora, la problematización que se puede extraer de esto se
dirige a ¿Si la historia lograra trabajar sus contenidos en las magnitudes que lo hace la
economía podría obtener lo necesario para constituirse como ciencia, o bien alcanzar un
desarrollo mayor del que se tiene? Pues resulta complejo reformar la historia, para poder
encajar en la ciencia o reformar la ciencia para que la historia sea aceptada como tal,
teniendo ambas naturalezas tan distintas. Sería mejor, generar los espacios para
reproducir de mejor manera material intelectual y apuntar todo a este fin, que dividirlos
y hacerlos competir entre sí, por la consigna de tener la razón.
7. Me gustaría abarcar dos ejes. Respecto de la historia teórica, estoy muy de acuerdo con
el carácter crítico que se le atribuye, pues cuando se cuestiona o aporta desde otro
campos, para con lo que se trata de establecer, sobre todo en la historia. resulta que
surgen conocimientos nuevos que pueden cambiar la perspectiva que se tiene de la
realidad, como puede suceder con descubrimientos arqueológicos que pueden influir
fuertemente en los registros historiográficos. También resalta la idea de unión entre
disciplinas, pero si es bajo una concepción imperialista como sucede con las ciencias
(que se menciona en el texto) resulta negativo para el desarrollo intelectual, me parece
válida la unión cuando se deja atrás la jerarquía de alguna disciplina en específico, para
privilegiar el surgimiento de una convergencia de corrientes, que traigan el conocimiento
que sea, para la construcción de una base intelectual que sirva de soporte para las
actividades de la sociedad y sus construcciones, teniendo que abarcar las concepciones
que se han desarrollado a lo largo de la historia del ser humano, para entender la
composición del presente.