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Tipos de Flujo en Mecánica de Fluidos

El documento describe los regímenes de flujo laminar y turbulento en tuberías. Explica que el flujo laminar ocurre a bajas velocidades y está caracterizado por líneas de corriente paralelas, mientras que el flujo turbulento ocurre a altas velocidades y está caracterizado por fluctuaciones caóticas. También describe el experimento pionero de Osborne Reynolds, en el que inyectó colorante en un tubo de vidrio para visualizar la transición entre los regímenes laminar y turbulento al variar la velocidad.
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Tipos de Flujo en Mecánica de Fluidos

El documento describe los regímenes de flujo laminar y turbulento en tuberías. Explica que el flujo laminar ocurre a bajas velocidades y está caracterizado por líneas de corriente paralelas, mientras que el flujo turbulento ocurre a altas velocidades y está caracterizado por fluctuaciones caóticas. También describe el experimento pionero de Osborne Reynolds, en el que inyectó colorante en un tubo de vidrio para visualizar la transición entre los regímenes laminar y turbulento al variar la velocidad.
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INTRODUCCION

Una inspección cuidadosa del flujo en una tubería revela que el flujo de fluidos es de

líneas de corriente aproximadamente paralelas a bajas velocidades, pero se vuelve caótico

conforme la velocidad aumenta sobre un valor crítico. Se dice que el régimen de flujo en

el primer caso es laminar, y se caracteriza por líneas de corriente suave y movimiento

sumamente ordenado; mientras que en el segundo caso es turbulento, y se caracteriza

por fluctuaciones de velocidad y movimiento también desordenado. La transición de

flujo laminar a turbulento no ocurre repentinamente; más bien, sucede sobre cierta región

en la que el flujo fluctúa entre flujos laminar y turbulento antes de volverse totalmente

turbulento. La mayoría de los flujos que se encuentran en la práctica son turbulentos. El

flujo laminar se encuentra cuando los fluidos muy viscosos, como los aceites, fluyen en

pequeñas tuberías o pasajes estrechos.

Es posible verificar la existencia de dichos regímenes de flujo laminar, transicional y

turbulento cuando se inyectan algunas líneas de colorante en el flujo en una tubería de

vidrio, como hizo el ingeniero británico Osborne Reynolds (1842-1912) hace más de un

siglo. Él observó que las líneas de colorante formaban una línea recta y suave a bajas

velocidades cuando el flujo era laminar (es posible verlas un poco borrosas debido a la

difusión molecular), tenían estallidos de fluctuaciones en el régimen transicional y

zigzagueaban rápida y aleatoriamente cuando el flujo se volvía totalmente turbulento.

Dichos zigzagueos y la dispersión del colorante son indicadores de las fluctuaciones en

el flujo principal y la rápida mezcla de las partículas de fluido de capas adyacentes. La

intensa mezcla del fluido en el flujo turbulento como resultado de las rápidas

fluctuaciones mejora la transferencia de cantidad de movimiento entre las partículas del

fluido, lo que aumenta la fuerza de fricción sobre la superficie y por tanto la potencia de
bombeo necesaria. El factor de fricción alcanza un máximo cuando el flujo se vuelve

totalmente turbulento.

OBJETIVOS

MARCO TEORICO

 Flujo laminar

Es uno de los dos tipos principales de flujo en fluido. Se llama flujo

laminar o corriente laminar, al movimiento de un fluido cuando éste es ordenado,

estratificado, suave. En un flujo laminar el fluido se mueve en láminas paralelas

sin entremezclarse y cada partícula de fluido sigue una trayectoria suave,

llamada línea de corriente. En flujos laminares el mecanismo de transporte lateral

es exclusivamente molecular.

El flujo laminar es típico de fluidos a velocidades bajas o viscosidades altas,

mientras fluidos de viscosidad baja, velocidad alta o grandes caudales suelen ser

turbulentos. El número de Reynolds es un parámetro adimensional importante en

las ecuaciones que describen en qué condiciones el flujo será laminar o turbulento.

En el caso de fluido que se mueve en un tubo de sección circular, el flujo

persistente será laminar por debajo de un número de Reynolds crítico de

aproximadamente 2040. Para números de Reynolds más altos el flujo

turbulento puede sostenerse de forma indefinida. Sin embargo, el número de

Reynolds que delimita flujo turbulento y laminar depende de la geometría del

sistema y además la transición de flujo laminar a turbulento es en general sensible

a ruido e imperfecciones en el sistema.

El perfil laminar de velocidades en una tubería tiene forma de una parábola, donde

la velocidad máxima se encuentra en el eje del tubo y la velocidad es igual a cero


en la pared del tubo. En este caso, la pérdida de energía es proporcional a la

velocidad media, mucho menor que en el caso de flujo turbulento.

 Flujo turbulento

En mecánica de fluidos, se llama flujo turbulento o corriente turbulenta al

movimiento de un fluido que se da en forma caótica, en que las partículas se

mueven desordenadamente y las trayectorias de las partículas se encuentran

formando pequeños remolinos periódicos, (no coordinados) como por ejemplo el

agua en un canal de gran pendiente. Debido a esto, la trayectoria de una partícula

se puede predecir hasta una cierta escala, a partir de la cual la trayectoria de la

misma es impredecible, más precisamente caótica.

Las primeras explicaciones científicas de la formación del flujo turbulento

proceden de Andréi Kolmogórov y Lev D. Landau (teoría de Hopf-Landau).

Aunque la teoría modernamente aceptada de la turbulencia fue propuesta

en 1974 por David Ruelle y Floris Takens.


NOTA: Ambos tipos de flujo conviven en el movimiento de un fluido, como la

imagen que se presenta a continuación.

El flujo laminar se da en distancias muy cortas, luego

el fluido se va dispersando hasta ocupar mayor espacio

(en el caso de la vela) y es prácticamente imposible

observar una trayectoria definida.

 Experimento de Reynolds

Reynolds buscaba determinar si el movimiento del agua era laminar o turbulento,

existen varias influencias para el orden, como su viscosidad o aglutinamiento,

cuando más glutinoso sea el fluido, menos probable es que el movimiento regular

se altere en alguna ocasión. Por otro lado tanto la velocidad y el tamaño son

favorables a la inestabilidad, cuanto más ancho sea el canal y más rápida la

velocidad mayor es la probabilidad de remolinos. La condición natural del flujo

era, para Reynolds, no el orden sino el desorden; y la viscosidad es el agente que

se encarga de destruir continuamente las perturbaciones. Una fuerte viscosidad

puede contrarrestarse con una gran velocidad.

Reynolds bajo el punto de vista dimensional y con las ecuaciones fundamentales

del movimiento comenzó a resolver dichas dudas. A presión constante, pensó, las
ecuaciones del movimiento de un fluido equilibran el efecto de inercia,

representado por la energía cinética contenida en la unidad de volumen, rU2, con

el efecto viscoso, representado por el esfuerzo de Newton, mU/c, donde U es la

velocidad media y c una longitud característica de la corriente en estudio (el

diámetro del tubo por ejemplo). Dio origen al siguiente parámetro llamado

"Número de Reynolds":

Efecto de inercia/Efecto viscoso = rU2/ (mU/c) = rUc/m

Resulta ser un parámetro sin dimensiones, capaz de cuantificar la importancia

relativa de las acciones mencionadas: un valor pequeño indica que los efectos

viscosos prevalecen, con lo que el escurrimiento será probablemente laminar, un

valor grande, es seña de que predomina la inercia, sugiere un comportamiento

turbulento. Debe pues existir un valor intermedio –concluía Reynolds- que separe

los dos regímenes; y este identificará no solo la velocidad crítica, conociéndose la

viscosidad y la longitud característica, sino también la viscosidad y la velocidad

críticas, dados los valores de los otros dos parámetros. Había ahora que acudir al

experimento para confirmar esta previsión.

Entonces se propuso determinar bajo qué condiciones se produce el escurrimiento

laminar y el turbulento, siendo que este último se caracteriza por la presencia de

remolinos y el otro no, la primera idea que se le ocurrió fue visualizar con

colorante. Construyo, con un tubo de vidrio de 6 mm de diámetro, un sifón ABC

con una entrada abocinada en A y válvula de control en C, que llenó de agua; e

introdujo su brazo corto AB en el agua de un vaso V. Por otro lado, instalo un

depósito de líquido coloreado D, provisto de un tubo EF, también de 6mm,


terminado en una angosta boquilla cónica que penetraba en el centro de la boca

A. El suministro de este líquido se controlaba por medio de la pinza P.

Luego de dejar todo el sistema lleno de agua

durante varias horas, para asegurarse que

todo movimiento interno cesara, se abría

poco a poco la pinza. El líquido colorado

salía de la boquilla F, primero adquiriendo

la forma de la llama de una vela, luego

alargándose, hasta volverse un filamento

muy delgado que al permitirse el desagüe

por C se extendía por todo el sifón. A la

válvula C se le daban aperturas siempre

mayores, para que aumentara la velocidad

del agua en el sifón; y al mismo tiempo se

incrementaba el suministro de colorante, a fin de que el filete se mantuviera

visible. Contrariamente a lo previsto, con la máxima abertura de la válvula, este

último se mantenía todavía perfectamente claro y estable a lo largo de todo el

tubo, sin el menor asomo de perturbaciones en la corriente. Se prolongó el brazo

BC hasta casi tocar el piso para aumentar aún más la velocidad; pero nada, el filete

no se alteraba en lo más mínimo. Evidentemente el diámetro, de un cuarto de

pulgada, escogido para el sifón era demasiado reducido, el flujo no pasaba de

laminar. Entonces Reynolds decidió usar un tubo de una pulgada. Pero hacer un

sifón de vidrio de este diámetro no era fácil; y se le ocurrió una solución mucho

más simple:
El tanque V, de seis pies de largo, tiene el fin de alargar considerablemente el

brazo vertical de la tubería de fierro que prolongaba, al otro lado de la pared del

tanque, el tubo de vidrio AB donde el experimento se realizaba. También utilizo

un flotador, que permite controlar al centésimo de pulgada la bajada de nivel del

agua en el tanque, y de pie sobre la plataforma el ayudante, listo para regular, con

una palanca gigantesca, el escurrimiento. Gracias a este experimento se pudo

obtener los dos flujos, laminar y turbulento, en un solo fluido.

 Números de Reynolds

La transición de flujo laminar a turbulento

depende de la geometría, la rugosidad de la

superficie, la velocidad del flujo, la

temperatura de la superficie y el tipo de

fluido, entre otros factores. Después de

experimentos exhaustivos en los años de

1880, Osborne Reynolds descubrió que el

régimen de flujo depende principalmente de

la razón de fuerzas inerciales a fuerzas


viscosas en el fluido. Esta razón se llama número de Reynolds y se expresa para

flujo interno en una tubería circular como:

𝐹𝑢𝑒𝑟𝑧𝑎𝑠 𝑖𝑛𝑒𝑟𝑐𝑖𝑎𝑙𝑒𝑠 𝑉𝑝𝑟𝑜𝑚 ∗ 𝐷 𝜌 ∗ 𝑉𝑝𝑟𝑜𝑚 ∗ 𝐷


𝑅𝑒 = = =
𝐹𝑢𝑒𝑟𝑧𝑎𝑠 𝑣𝑖𝑠𝑐𝑜𝑠𝑎𝑠 𝜐 𝜇

Dónde: Vprom = velocidad de flujo promedio (m/s), D = longitud característica


𝜇
de la geometría (diámetro en este caso, en m), y 𝜈 = 𝜌 = viscosidad cinemática

del fluido (m2/s). El número de Reynolds es una cantidad adimensional. Además,

la viscosidad cinemática tiene la unidad m2/s y se puede ver como difusividad

viscosa o difusividad de cantidad de movimiento.

A números grandes de Reynolds, las fuerzas inerciales, que son proporcionales a

la densidad del fluido y al cuadrado de la velocidad del fluido, son grandes en

relación con las fuerzas viscosas y por lo tanto las fuerzas viscosas no pueden

evitar las aleatorias y rápidas fluctuaciones del fluido. Sin embargo, a números de

Reynolds pequeños o moderados, las fuerzas viscosas son lo suficientemente

grandes como para suprimir dichas fluctuaciones y mantener al fluido “en línea”.

Por lo tanto el flujo es turbulento en el primer caso y laminar en el segundo.

El número de Reynolds en donde el flujo se vuelve turbulento se llama número

de Reynolds crítico, Recr. El valor del número de Reynolds crítico es diferente

para geometrías y condiciones de flujo distintas. Para flujo interno en una tubería

circular, el valor generalmente aceptado del número de Reynolds crítico es Recr

= 2 300.

Para flujo a través de tuberías no-circulares, el número de Reynolds se basa en el

diámetro hidráulico Dh, que se define como:


Diámetro hidráulico:

4 ∗ 𝐴𝑐
𝐷ℎ =
𝑝

Donde 𝐴𝑐 es el área de sección

transversal de la tubería y p es su

perímetro húmedo. El diámetro

hidráulico se define de modo que se

reduce a diámetro común D para tuberías

circulares:

Tuberías circulares:

𝜋𝐷2
4 (
4 ∗ 𝐴𝑐 4 )
𝐷ℎ = = =𝐷
𝑝 𝜋𝐷

Es deseable tener valores precisos de números de Reynolds para flujos laminar,

transicional y turbulento, pero éste no es el caso en la práctica. Es evidente que la

transición de flujo laminar a turbulento también depende del grado de

perturbación del flujo por la rugosidad de la superficie, las vibraciones de la

tubería y las fluctuaciones en el flujo. En la mayoría de las condiciones prácticas,

el flujo en una tubería circular es laminar para Re ≲ 2 300, turbulento para Re ≳

4 000, y transicional entre ellos. Es decir:

Re ≲ 2 300 Flujo laminar

2 300 ≲ Re ≲ 4 000 Flujo transicional

Re ≳ 4 000 Flujo turbulento

En el flujo transicional, el flujo cambia entre laminar y turbulento de manera

aleatoria. Se debe tener en mente que el flujo laminar se puede mantener en

números de Reynolds mucho más altos en tuberías muy lisas cuando se evitan las
perturbaciones de flujo y las vibraciones de tubería. En estos experimentos

cuidadosamente controlados, el flujo laminar se ha mantenido en números de

Reynolds de hasta 100 000.

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