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¡Esfuérzate y sé valiente!

Características del liderazgo de Josué 1:9

Después de la salida de Israel de Egipto. El Señor le dijo a Moisés que llamara a Josué para
comisionarlo como el nuevo líder que introduciría al pueblo a la Tierra Prometida/Israel
(Números 27:18-23; Deuteronomio 31:14-23; 34:9). Imagino a Josué decidido y dispuesto,
cuando escuchó las palabras de Dios decirle: ¡Esfuérzate y sé valiente! Pues le esperaba la
responsabilidad de conquistar la tierra, un pueblo rebelde que conducir, y poderosos enemigos
que derrotar.

En pocas ocasiones he escuchado predicar del profeta Josué, raras veces lo mencionan como el
hombre que llevo al pueblo a la Tierra Prometida, a excepción del primer capítulo donde la
mayoría hace referencia de su llamado y la famosa frase ¡Esfuérzate y sé valiente!

Es por eso que a través de este artículo vamos a descubrir algunas características del liderazgo
de Josué que le permitió llevar al pueblo de Israel al establecimiento en la heredad terrenal que
Dios les otorgara:

Primera característica, depende totalmente de Dios.


Josué aprendió a depender del Señor porque era la enseñanza que Moisés le había trasmitido
(Éxodo 33:11). Además, a través de cuarenta años en el desierto, pudo ver que Dios era quien
ganaba las batallas y conducía al pueblo hacia la tierra que había prometido (Deuteronomio 3:21-
22). La fortaleza, el profeta la recibe en las palabras del mismo Señor «…como estuve con Moisés,
estaré contigo: no te dejaré ni te desampararé» (Josué 1:5-7). Para luego ser alentado por tres veces con
la poderosa expresión: ¡Esfuérzate y sé valiente!

Por tal motivo, Josué necesito depender del Señor, pues tenía la responsabilidad de conducir al
pueblo a la Tierra Prometida; derrotar a todos los enemigos que habitaban la tierra y que estaban
mejor preparados militarmente. En otras palabras, no tenía opciones, pues si dependemos
completamente del Señor el triunfo está asegurado.

Segunda característica, actúa conforme a la Palabra de Dios (v.7-8).


Josué ha recibido todo un sistema de leyes y ordenanzas que son necesarios cumplir. Ahora tiene
la responsabilidad de actuar conforme está escrito y cumplirla para que su camino sea prosperado
(Josué 1:7-8). Por eso es necesario dejarte guiar por su palabra, es decir, la Palabra de Dios
(Biblia) pues es suficiente para conducir tu vida: enseñarte, confortarte y es la que te transforma
en una nueva criatura (1ª Pedro 1:22-25).

Por lo tanto, Josué actúa conforme a la palabra de Dios, hace lo que Él le ordena. No se conducía
con “nuevas revelaciones”; ni ideas positivas, ni motivación personal, tampoco se apoyaba en
las ciencias humanas para dirigir al pueblo, como ahora muchos predicadores enseñan. Josué
predicaba la Palabra tal como está escrita, sin ‘suavizarla’, pues no tenía miedo que el pueblo se
enojara. La orden era hacer conforme a todo lo que en ella está escrito (Josué 1:8).

Tercera característica, demuestra valentía y esfuerzo (v.9).


Josué fue mano derecha de Moisés desde que estaba en Egipto; después en la peregrinación en
el desierto, lo acompaño al Monte Sinaí (Éxodo 24:13) y fue junto con Caleb, los dos espías que
tuvieron la fe y la visión para creer que se podía conquistar la Tierra Prometida (Números 14:6-

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10). En Números 13:8,16; Moisés le cambia el nombre de Oseas a Josué: que significa “Jehová-
Salvador o libertador”. Él es un victorioso héroe conquistador, es un tipo de Cristo.

Como podemos ver Josué antes de ser llamado al liderazgo era valiente y esforzado. Eso quiere
decir, que para alcanzar tu Tierra Prometida (Salvación) es necesario ser valiente y esforzarse;
incluso si sabes que Dios te respalda, pues tuya es la misión para llevar a cabo.

Así como la Tierra Prometida fue conquistada a base de coraje y esfuerzo, pues a pesar de haber
sido prometida a los descendientes de Israel, hay obstáculos en el camino, como para hacernos
crecer en tanto ascendemos a ella. Por lo tanto, la Tierra Prometida se adquiere a base de
penurias, pues siempre habrá obstáculos que conquistar.

Cuarta característica, conduce al pueblo a la Tierra Prometida.


Probablemente conducir al pueblo es la tarea más difícil que Josué enfrento. Por un lado, el
pueblo era rebelde, estaba acostumbrado al liderazgo de Moisés, y seguramente pondría en duda
el liderazgo de Josué, por lo que cada acción del líder sería cuestionada por el pueblo.

Sin embargo Josué pudo demostrar que contaba con el respaldo de Dios al conquistar la tierra
de Jericó. Tal vez el pueblo esperaba atacar la ciudad a base de fuerza y espada, pero Josué
solamente dijo hay que rodear la ciudad durante siete días, tocar bocinas y gritar (Josué 6:7, 15,
16) que Dios ha entrega en nuestras manos la ciudad.

Al final los muros de Jericó cayeron (Josué 6:20) fue la primer victoria del líder hasta que
derrotaron a los reinos que habitaban la Tierra Prometida (Josué 12:7-24) y fue repartida la tierra,
heredada a cada tribu de los hijos de Israel (Josué 13-22).

Quinta característica, influye en sus colaboradores para conquistar la Tierra.


Josué supo compartir el liderazgo con los jefes de las tribus de Israel que lo acompañaron en la
conquista de la Tierra (Josué 24:31), pues es imposible que el líder logre solo conquistar la tierra,
necesita el apoyo de los líderes de cada tribu. Por eso, el verdadero líder permite que sus
colaboradores desarrollen también el ministerio (1ª Corintios 12:5-11) que Dios les ha dado.

Pero Josué recibió de Moisés la enseñanza, es decir, que cada quien tiene una función que
desarrollar y aprendió: a no sentir celos de nadie (Números 11:26-29), así como esperar el tiempo
para desarrollar el liderazgo (Deuteronomio 34:9; Josué 1:16-17). Cuando adquirió el
conocimiento y la madurez fue capaz de influir en el pueblo.

Sexta característica, trasciende su legado después de su muerte.


Desde luego que no fue fácil para Josué lograr trascender en su pueblo, sobre todo por las
condiciones que vivió.
Pero vemos que logro influir en los líderes que lo acompañaron, que aún después de su muerte
el pueblo permaneció fiel a Dios, en el tiempo que vivieron los jefes de las tribus de Israel (Josué
24:31).

Al final, Josué pudo ver las promesas de Dios cumplidas al pueblo. Dios demostró por tanto,
que es fiel en sus promesas y cumple lo que promete (Josué 21:45; 23:14).

Todo está escrito en el libro de Josué. Si deseas trascender en el tiempo y el espacio debes:

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depender totalmente de Dios, vivir conforme a su palabra como nueva criatura, actuar con
valentía y esfuerzo, conducir al pueblo al cumplimiento de la misión y la santidad, influir en tus
colaboradores, todo lo anterior, se verá reflejado en el legado que dejes en el pueblo.

Termino diciendo algo que considero apropiado mencionar. En una ocasión un pastor dijo: si quieres
ser un buen líder: debes primero dejarte guiar y enseñar, por otro líder. Es decir, así como Josué fue
enseñado y guiado por Moisés, debemos permitir que otros transmitan a nuestra vida su
liderazgo.