2.
TIPICIDAD OBJETIVA
De la lectura de tipo penal se advierte o evidencia que el delito de daños
contra la propiedad se configura hasta por tres formas o modalidades. Ello tiene
que ver con tipo de acción que realice el agente para lograr su objetivo.
2.1. Comportamientos delictivos
a. La primera modalidad se presenta cuando el agente dolosamente daña,
menoscaba, estropea o deteriora un bien mueble o inmueble que total o
parcialmente corresponde a otra persona quien por tal circunstancia se
convierte en sujeto pasivo de la acción.
En otros términos, dañar consiste en disminuir el valor patrimonial de un
bien mueble o inmueble comprometiendo fundamentalmente el aspecto
corporal o material con que estas construido o hecho. Con su acción, el
autor o agente no busca destruir ni inutilizar el bien, lo único que busca
deteriorarlo para que no siga cumpliendo su finalidad normal y natural.
Busca mermar su normal funcionamiento que le esta signado. Por ejemplo,
busca disminuir la producción si una parte de un sembrío de maíz, el agente
dolosamente prende fuego. O también se presenta cuando el agente con
dolo quiebra las astas de uno de los toros que hace la yunta que el
agraviado utiliza para realizar trabajos de agricultura, etc.
b. La segunda forma se presenta cuando el agente dolosamente destruye,
arruina, demuele, elimina o deshace un bien mueble o inmueble que total o
parcialmente pertenece a otra o parciamente pertenece a otra persona, es
decir, es ajeno.
Por destruir se entiende el acto de hacer desaparecer el valor patrimonial
de un bien mueble o inmueble, afectando tanto el aspecto material como la
función que tiene normalmente. El sujeto activo, con su acción no solo
busca deteriorar o inutilizar el bien ya sea mueble o inmueble, sino lo que
quiere el agente es desaparecer o eliminar el bien. El objetivo del autor es
destruir o eliminar el bien. Siguiendo con los ejemplos anteriores, se
presentará este supuesto delictivo cuando el agente prenda fuego a todo el
sembrío de maíz de modo que el agraviado, esa temporada, no tenga
cosecha del preciado alimento de los incas. O, cuando el agente en lugar
de solo quebrar las astas de la yunta de toros, les da muerte.
c. Finalmente, la tercera modalidad se presenta cuando el agente
dolosamente inutiliza, inhabilita, imposibilita o invalida un bien mueble o
inmueble que total o parcialmente pertenece a otra persona.
Inutilizar consiste en provocar la pérdida de la capacidad del bien para
ejercer la función normal que le compete, sin que haya lesión en el aspecto
materia. Aquí el autor o agente no busca dañar ni destruir el bien mueble o
inmueble, lo que busca es inutilizarlo o inhabilitarlo para que no siga cumpliendo
con la función que normalmente desempeñ[Link] ejemplo, se configura esta
modalidad delictiva cuando el agente con dolo quiebra las astas de los toros que
forman la yunta que el agraviado utiliza para realizar trabajos de agricultura.
Aquí, al no tener los semovientes sus astas, quedan imposibilitados para seguir
siendo útiles en la agricultura, perjudicando de ese modo a su dueño.
Es común en la doctrina sostener que el delito de daños a la propiedad se
materializa por acción o por omisión. Hay omisión cuando, por ejemplo, se deja
morir a los animales de hambre.
2.2. Objeto del delito de daños
El objeto material del delito de daños puede ser tanto un bien mueble
como un inmueble. En este aspecto se diferencia con los delitos de hurto o
robo que solo puede ser cometido sobre bienes muebles. Para entender
los conceptos de bien mueble o inmueble.
Aquí es importante advertir que antes de la promulgación de la ley
N° 27309 de 17 de julio de 2000. Era posible subsumir al delito de daños
las conductas de aquellos usuarios que carentes de autorización
ingresaban a un sistema informático e incondicionalmente alteraban,
dañaban o destruían archivos o banco de datos2. No obstante, actualmente
con aquella ley tenemos el artículo 207-B del Código Penal que tipifica en
forma independiente el delito de daños informáticos.
1
Sobre los conceptos
2
BRAMONT- ARIAS TORRES, Luis Alberto, 1997, p. 41.
2.3. Bien total o parcialmente ajeno
Respecto de este elemento normativo no hay mayor discusión en a
la doctrina nacional. Se entiende por bien ajeno a todos aquel que no nos
pertenece y que, por el contrario, pertenece a otra persona. En otros
términos, resulta ajeno el bien mueve o inmueble, si este no le pertenece
al sujeto activo y más bien le corresponde a un tercero identificado o no.
Tal concepto trae como consecuencia que los res nullius no sean
susceptibles de ser objeto del delito de daños; igual sucede con la res
derelictae (bienes abandonados por sus dueños) y la res comunis omnius
(cosa de todos). En todos estos casos, los bienes no tienen dueño alguno,
y por tanto, el acto de dañar, destruir o inutilizarlos no lesionan patrimonio
alguno.
En cambio, estaremos ante una situación de ajenidad parcial
cunado el sujeto activo o agente del delito, daña, destruye o inutiliza un bien
mueble o inmueble que parcialmente le pertenece. Esto es, participa de el
en su calidad de copropiedad o coheredero con otro u otras personas. En
este supuesto, es lógico indicar que, para perfeccionarse el delito de daños,
resulta necesario que el bien se encuentra dividido en partes
proporcionalmente establecidas; caso contrario, si llega a establecerse que
el bien es indiviso, es decir, no hay cuotas que correspondan a tal o cual
copropietario y, por tanto, el bien corresponde a todos a la vez, el delito no
parece.
Es posible que el agente destruya, dañe o altere un bien en la
creencia errónea que le pertenece cuando en la realidad el propietario es
otra persona. Aquí estaremos ante un error de tipo que será resuelto de
acuerdo a lo previsto en el artículo 14 del Código Penal.
2.4. Valor del bien mueble o inmueble
Hemos expuesto que los bienes para tener relevancia penal deben
tener valor patrimonial. Esto es, deben ser valorados económicamente en
la interrelación social. Sin embargo, a fin de no caer en exageraciones de
sancionar daños sobre bienes de mínimo e insignificante valor económico
en el mercado, el legislador nacional ha introducido otro elemento típico del
delito de daños, el mismo que se convierte en un límite importante. No
obstante, tal elemento no aparece de la redacción del artículo 205 del
código penal, sino se desprende de la lectura del artículo 444 del citado
cuerpo de leyes.
Allí se prevé: cuando el valor del bien objeto de una conducta
regulada en el numeral 205 no sobrepase una remuneración mínima vital,
estaremos ante lo que se denomina faltas contra el patrimonio y, en
consecuencia, no habrá delito. En tal sentido, solo habrá delito de daños
simples cuando el valor del bien mueble o inmueble sea mayor a una
remuneración mínima vital que fija el gobierno. Este aspecto claro en la
jurisprudencia. Así la resolución superior del 26 de agosto de 1997,
argumenta que: “si el monto de los daños atribuidos al procesado es menor
a cuatro remuneraciones mínimas vitales mensuales, de conformidad con
los artículos 440 y 444 del código penal constituyen faltas contra el
patrimonio, no delito de daños uy habiendo trascurrido más de nueve
meses, la acción penal ha prescrito”3.
En la praxis judicial, cuando estamos frente a casos en que es poco
difícil establecer el valor del bien dañado, destruido o inutilizado, se recurre
a los especialistas que dentro de un proceso judicial reciben la
denominación de peritos valorizadores.
Si al momento de consumarse o perfeccionarse el delito, el valor
del bien sobrepasaba una remuneración mínima vital, y en el trascurso de
la investigación o antes de la sentencia, el valor del bien se deprecia o
adquiere un valor por debajo del mínimo exigido, el hecho se convertirá en
faltas contra el patrimonio. La resolución de primera instancia del 24 de
junio de 1998, confirmada por resolución superior de 24 de julio de 1998,
aplica de modo claro lo expuesto: “para que una conducta ilícita tipificada
como daños constituya delito se requiere que supere las cuatro
3
Expediente N° 1655-97, en LA ROSA GOMEZ DE LA TORRE, 1999, p.337.
remuneraciones mínimas vitales y como aparece de fojas… la pericia arroja
por daños la suma de mil soles, ratificada a fojas…, por lo que por el
trascurso del tiempo se han convertido en faltas, que prescriben a los nueve
meses, conforme al inciso cinco del articulo cuatrocientos cuarenta y cuatro
y cuatrocientos cuarenta del código penal, concordante con su artículo
ochenta y ochenta y tres, por lo tanto ha operado la prescripción de la
acción penal en aplicación de la retroactividad benigna de la ley
contemplando en el artículo sexto de dicho código”4
2.5. Bien jurídico protegido
El bien jurídico o interés social fundamental que se pretende
proteger con el delito etiquetado “daños a la propiedad”, lo constituye en
sentido genérico el patrimonio y en forma específica el derecho de
propiedad que tenemos todas las personas sobre nuestros bienes ya sean
muebles o inmuebles.
Es posible que el bien este en posesión directa de un tercero, sin
embargo, al efectuarse cualquiera de las acciones de dañar, destruir o
inutilizar el bien, el perjudicado directo y principal será el propietario, pues
su patrimonio se verá afectado
4
Expediente N° 11-99-Llamellin y 146-98-Huaraz, en Serie de Jurisprudencia, 2000, N° 3, pp.136 y 139,
respectivamente.