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CONVERSACIÓN EN LA CATEDRAL O EL CALDO DE

CULTIVO DE UNA DICTADURA.

Yinfu Lam Valera

Educación secundaria: Lengua y Literatura

Universidad Nacional de Ucayali

1. Presentación de la obra dictadura y más en general, de la frustración


social y política del país, sobre la intimidad
Conversación en la catedral es una
de un puñado de seres que se debaten entre
novela escrita por Mario Vargas Llosa
la corrupción administrativa, la violencia, la
(Arequipa, 28 de marzo de 1936). Después
degradación personal, el conflicto familiar y
de “La ciudad y los perros” (1963) y “La casa
la represión política.
verde” (1965), Mario Vargas Llosa
emprende en “Conversación en la Catedral” El centro y fin de la novela es, pues,
un intento más ambicioso: una novela de aquel punto donde se enlazan la historia del
amplios horizontes sociales y políticos, que Perú y las vicisitudes de una docena de
viene a ser una especie de corte transversal personajes. Contribuye sin duda a esta
de la vida civil peruana durante la dictadura confluencia de planos narrativos la carencia
de Odría (1948‑1956). Se trata, en realidad, de espesor interno de los protagonistas, la
de cuatro novelas de rasgos formales ausencia de “psicologías”, ya que toda
parecidos, pero no iguales, el Uno y el Tres interioridad personal se disuelve en los
contienen episodios más extensos y actos exteriores, y todo posible análisis
circunstanciados; el Dos y el Cuatro introspectivo se da como revelado
encierran una más rápida alternancia de implícitamente en la acción externa.
series argumentales diversas. Esta novela,
Zavalita y Ambrosio conversan en La
de esmerada construcción formal, entrelaza
Catedral, un bar pobre ubicado en Lima.
la historia política del Perú con la crónica
Esta simple oración podría ser el resumen
policial, los bastidores de las pasiones y de
de Conversación en La Catedral, una obra
la vida nocturna limeña con los entretelones
monumental donde en efecto todas las
de los ministerios, la universidad, el
historias se cuentan en ese único espacio y
periodismo, las grandes familias, los
provienen de esa conversación o aluden a
partidos, entre otros.
ella. Y sin embargo es tanto más. A lo largo
A esta diversidad y extensión de su de la novela aparecerán una media docena
materia humana corresponde un montaje de personajes principales y al menos una
formal de tiempos, personajes, ritmos, treintena de personajes secundarios. Se
episodios y series argumentales diversas, dice que Vargas Llosa escribió en la primera
que hace muy compleja a la obra y a ratos versión de este libro unas mil quinientas
dificulta su lectura, si bien ésta se torna páginas que al final quedaron reducidas a
interesante gracias a la acción, la anécdota, menos de mitad.
el diálogo, la intriga, elementos muy vivos y
bien trabajados. Con ellos se traza un
mosaico de los efectos laterales de una
2. Problemática Malecón, fumarían bajo las sombrillas
de cemento del Parque Necochea
El objetivo de este estudio será definir sintiendo rugir el mar en la oscuridad,
la naturaleza y calidad literaria de la obra volverían a la Quinta de los duendes de
Conversación en la catedral, sobre todo en la mano, peleamos mucho amor, y
lo que se refiere a la relación de la entre bostezos Huxley. Los dos cuartos
formación teórica y metodológica del autor se llenarían de humo y olor a aceite,
y sus estrategias narrativas. Empezaré con ¿estaba con mucha hambre, amor? El
un análisis de “Conversación en la catedral”, despertador de la madrugada, el agua
fría de la ducha, el colectivo, la
para la interpretación de esta novela.
caminata entre oficinistas por la
Trataré de acercarme al mundo creado en la
Colmena, la voz del director, ¿preferías
novela, para poder descubrir los supuestos la huelga bancaria, Zavalita, la crisis
símbolos, las posibilidades y la función de pesquera o Israel?” (I, pp. 16‑17).
los elementos que forman parte de ese
mundo creado por el autor, su estética, A continuación, se transcribe este pasaje en
buscar los fundamentos sobre los que prosa convencional, poniendo en letra
descansan la técnica y la estructura cursiva y resaltando los agregados lógicos
narrativa. que ésta exigiría y que precisamente Vargas
Llosa se salta para hacer más directo y
sintético el lenguaje:
3. Teoría y método “Santiago pensó: ¿qué película darían
en el cine Colina, en el Montecarlo, en
El lenguaje narrativo de Vargas Llosa
el Marsano? Imaginando los sucesos
introduce acertadas modificaciones de la próximos, pensó que almorzaría, y a
sintaxis y de la grafía convencional, con el continuación leería un capítulo de
fin de apurar la velocidad del relato, y de “Contrapunto” que iría languideciendo
suprimir las explicaciones intermedias que y lo llevaría en brazos hasta el sueño
no sean significativas de por sí —salió, viscoso de la siesta. Pensó con
entró, dijo, pensó, hizo tal movimiento, a nostalgia: si dieran
continuación, por otra parte, antes de, una película policial como “Rififí”, una
después de, etc.—: se ahorran así todos los cowboy como “Río Grande”. Pero sería
en vano, porque Ana tendría ya su
rellenos y los puentes, para dejar sólo lo que
dramón elegido y marcado en el
tiene valor expresivo de suyo. Un ejemplo periódico. Santiago se detuvo y se
de esta prosa sintética y coloquial, que preguntó: ¿qué me pasa hoy
pretende imitar el flujo interno del propio día? Pensó: si la censura prohibiera las
pensamiento es el siguiente: mexicanadas pelearía menos con
Ana. Siguió cavilando: ¿y qué
“¿Qué darían en el Colina, en el
harían después de la
Montecarlo, en el Marsano?
vermouth? Supuso que darían una
Almorzaría, un capítulo de
vuelta por el Malecón, que fumarían
“Contrapunto” que iría languideciendo
bajo las sombrillas de cemento del
y lo llevaría en brazos hasta el sueño
Parque Necochea sintiendo rugir el mar
viscoso de la siesta, si dieran una
en la oscuridad, y por último volverían
policial como “Rififí”, una cowboy como
a la Quinta de los duendes de la
“Río Grande”. Pero Ana tendría su
mano. Entonces se reanudaría la
dramón marcado en el periódico, qué
conversación de siempre, y ella
me pasa hoy día. Piensa: si la censura
diría: Peleamos mucho, amor.
prohibiera las mexicanadas pelearía
Y él entre bostezos seguiría leyendo la
menos con Ana. ¿Y después de la
novela de Huxley. Los dos cuartos se
vermouth? Darían una vuelta por el
llenarían de humo y olor a
aceite. Entonces ella preguntaría como lector debe visualizar, a ratos, dos, tres o
de costumbre: ¿estás con mucha más episodios en uno solo.
hambre, amor? Luego Santiago
imaginó lo que vendría al día Los críticos no están de acuerdo sobre el
siguiente: sentiría el despertador de la grado de virtud o deficiencia narrativa de
madrugada, se lavaría con el agua fría este procedimiento. En el caso particular de
de la ducha, tornaría el colectivo, al los diálogos intercalados hay, sí, un cierto
bajar tendría que hacer la caminata consenso: el recurso es demasiado
entre oficinistas por la artificioso y enreda más de lo que aclara; la
Colmena, llegaría al diario y sentiría la
confirmación de este juicio vendría dada
voz del director que le
por el hecho de que el propio autor, en sus
preguntaba: Zavalita,
¿prefieres escribir sobre la huelga novelas posteriores, ha abandonado este
bancaria, la crisis pesquera o Israel?”. truco. En cuanto al hecho más general de la
discontinuidad cronológica, cabría decir que
La multitud de palabras en cursiva muestra el resultado global es probablemente
bien la modalidad sintáctica de Vargas positivo a grandes rasgos. No obstante, el
Llosa. Por cierto, que Vargas Llosa dista procedimiento cobra a veces un carácter
mucho de ser el inventor de semejante mecánico e innecesario, como si el autor se
estilo: lo toma directamente de sus hubiera embriagado con el artificio del
primeros artífices, sobre todo James Joyce. montaje, acelerando el ritmo de las
Otro carácter del lenguaje narrativo de incrustaciones, anticipaciones, flashbacks y
Vargas Llosa —no de su prosa sino de su saltos cronológicos más allá de las
construcción novelística— consiste en necesidades expresivas del relato,
romper la cronología del tiempo lineal, obligando al lector poco menos que a una
fragmentando la novela en mil episodios segunda lectura global para apreciar la
aparentemente desordenados, fuera de lógica interna de estos juegos. Se trata de
sitio, para luego reordenar sus partes con una lógica demasiado prefabricada, que a
vistas a un fin expresivo superior: la veces se vuelve en contra del interés de la
iluminación recíproca, de episodios narración. A estos reparos cabría añadir el
correspondientes a tiempos y lugares exceso de coincidencias que se dan en el
diversos. La novela se acerca de este modo laberinto de la trama, circuito cerrado de
al flujo espontáneo de una conversación personajes unidos por azares demasiado
informal, o de una evocación desordenada frecuentes de trabajo, vicio, parentesco,
como la que se produce en el diálogo de política, etc., si bien este exceso puede ser
Santiago con Ambrosio. Así los una imagen verosímil de los pequeños
desplazamientos narrativos pierden la mundos que se dan en una gran ciudad
rigidez de los hechos documentales y como Lima.
adquieren la vitalidad más libre de la propia Sin embargo, aún los críticos más severos
memoria, que no conecta recuerdos por su coinciden en su valoración positiva de
sola continuidad temporal sino también por conjunto: Vargas Llosa es tan buen narrador
muchas otras leyes de asociación, como la que el abuso de artificio no consigue
semejanza del contenido, la analogía del estropear la calidad narrativa del relato. El
tono afectivo, etc. La cronología salta en mil autor es un narrador nato: sabe contar una
pedazos que componen nuevas figuras, historia; narra y narra con rapidez y
requiriendo del lector una advertencia desenvoltura grandes. Vargas Llosa ha
máxima y una especie de atención global salido airoso de un desafío literario difícil:
del conjunto en cada fragmento. Incluso el dar forma expresiva a una cantidad inmensa
y dispersa de ambientes, personajes,
mundos y submundos. Muy pocas novelas Universidad de San Marcos, a la que acuden
hispanoamericanas han mostrado tal estudiantes de nivel social inferior.
habilidad para entrelazar la macro y la Aventuras de Santiago y su amigo Popeye
micro‑historia, la dinámica de los grandes Arévalo en la casa de Amalia, que acaba de
sucesos políticos y la intimidad de un ser echada de la casa de los Zavala por culpa
conjunto de personajes, ambientes y de Santiago, que la pretendía.
situaciones particulares. A lo dicho debe
Capítulo III. La vida pasada de Cayo
añadirse, por desgracia, que pocas novelas
Bermúdez, hijo del Buitre, un comerciante
en castellano han desarrollado tal
de Chincha, casado —contra la voluntad del
capacidad literaria al servicio de una
Buitre— con una mujer humilde del lugar.
negatividad moral más profunda, por lo
Bermúdez vive sin entusiasmo en la rutina
sucio, sórdido y oscuro de la visión del
doméstica y el comercio. El General Espina,
mundo que traslucen.
ministro de Odría, lo manda buscar a
Chincha para convertirlo en Director de
Gobierno (ambos fueron condiscípulos en la
4. Análisis Y Discusión
infancia). Bermúdez acepta con la misma
El texto está organizado en 4 libros que apatía e indiferencia de siempre, se queda
constan con una serie de capítulos. Las en Lima y abandona a su mujer que queda
múltiples series argumentales de esta en Chincha.
novela se organizan en torno a un eje Capítulo IV. Primeras andanzas
narrativo, que da precisamente su nombre universitarias de Santiago. Encuentro con
al libro. Este eje es una larga conversación,
Aída, muchacha de ideas comunistas.
repartida durante toda la obra, que Conversión a la causa por un vago
sostienen un zambo —Ambrosio— y el hijo
idealismo, por admiración a la muchacha y
de su antiguo patrón —Santiago Zavala,
por ignorancia: “y pensó obreros, y pensó
“Zavalita”— tras un encuentro fortuito
comunistas y decidió no soy bustamantista,
después de muchos años de separación. La no soy aprista, soy comunista. Pero ¿cuál
historia de todos los demás personajes se era la diferencia? No podía preguntárselo,
evoca a partir de esta conversación, que
creerá que soy idiota, tenía que
transcurre en una especie de bar de los sonsacárselo” (I, p. 77). Doble vida de
suburbios, llamado “La Catedral”. Santiago entre su aristocrática familia y sus
andanzas comunistas.

Los 4 libros y sus respectivos capítulos son Capítulo V. Trabajo de Amalia en una
los siguientes: fábrica de don Fermín. Su enamoramiento
de Trinidad, un muchacho alocado y
Libro Uno cariñoso que da en creerse activista del
Capítulo I. Santiago casado con Ana, APRA, y que un día desaparece, asesinado
buscando al perro de la casa que ha sido por la policía política.
llevado por el Depósito Municipal de Perros, Capítulo VI. Ingreso de Santiago en los
se encuentra allí con Ambrosio, antiguo círculos comunistas y en la militancia
criado de su familia, y comienza la clandestina, entre los estudiantes de San
conversación en el local llamado “La Marcos. Su imposibilidad de creer en la
Catedral”. doctrina marxista; su complejo de
Capítulo II. Discusión familiar de los Zavala desclasado. “No pudiste, Zavalita, piensa.
por los estudios de Santiago en la Piensa: eras, eres, serás, morirás un
pequeño burgués (...). Ibas a misa, te
confesabas y comulgabas los primeros
viernes, rezabas y ya entonces mentira, no
Libro Dos
creo”. “En el colegio, en la casa, en el barrio,
en el círculo, en la Fracción, en ‘La Capítulo I. Trabajo de Amalia como criada
Crónica’ —dice Santiago—. Toda la vida en casa de la Musa (Hortensia), mujer
haciendo cosas sin creer, toda la vida desenfadada y pícara: contrasta con la
disimulando” (I, pp. 118-119). Santiago se honorable señora Zoila. Primeros pasos de
enamora de Aída, pero la deja, por cobardía, Santiago en el mundo periodístico.
en manos de Jacobo, otro muchacho Entretanto, el general Espina ha caído y
comunista. Bermúdez asume el ministerio.
Capítulo VII. Allanamiento de la Capítulo II. Vida frívola y licenciosa de
Universidad de San Marcos por orden de Hortensia. Extorsiones políticas del
Cayo Bermúdez. Bermúdez, por vía personal de Bermúdez para llenar las
extraoficial, se hace con el fichero político manifestaciones a favor de Odría.
completo del servicio de inteligencia militar.
Bermúdez y don Fermín salen a comer Capítulo III. Inmoralidad de la amistad
juntos a un local en cuyo show actúa entre Hortensia y Queta. Manejos de
Hortensia, “la Musa”. Ambrosio entra al Bermúdez para controlar a las agencias de
servicio de Bermúdez como chófer. prensa: extorsiones, sobornos.

Capítulo VIII. Primer contacto del grupo Capítulo IV. Ambrosio se hace perdonar
comunistoide de Santiago con un dirigente por Amalia de una deslealtad anterior, y
del Partido. Santiago no se atreve a empieza a cortejarla de nuevo. Bermúdez
inscribirse formalmente en la institución. El vigila las reuniones secretas del ex Ministro
grupo consigue promover en la Universidad Espina con don Fermín Zavala; también
una huelga de solidaridad con los sigue otras pistas de posible conspiración
tranviarios, de común acuerdo con los contra Odría. Hipólito, Ludovico y Ambrosio
apristas. disuelven a golpes una manifestación
femenina contra Odría.
Capítulo IX. Campaña senatorial de Emilio
Arévalo —padre de Popeye— como Capítulo V. Santiago acude de vez en
abanderado de Odría. Creciente poder e cuando donde tío Clodomiro, el único
influencia de Bermúdez en el gobierno. miembro de la familia a quien ve. Bermúdez
Detalles de la muerte de Trinidad en manos y don Fermín, se hacen cómplices en la
de la policía secreta. aceptación de un soborno por parte de una
empresa norteamericana. Bermúdez,
Capítulo X. Fracaso de la huelga en San cauteloso, se niega a recibir acciones, y pide
Marcos. Luchas internas de la Fracción. En siempre dinero efectivo.
pleno debate, el grupo es sorprendido por
la policía. De todos los detenidos, sólo Capítulo VI. Bermúdez acapara gran parte
Santiago sale libre, por intercesión de don del presupuesto del Ministerio de Gobierno
Fermín ante Cayo Bermúdez. Don Fermín se para sus servicios de inteligencia, en
siente humillado porque sabe que la desmedro de la policía. Gastos
detención de Santiago es sólo un aviso para exorbitantes: “Lo que cuestan las directivas
él y sus conspiraciones de más alto nivel. El sindicales adictas, las redes de información
teléfono está intervenido. Rencor de en centros de trabajo, Universidades y en la
Santiago contra los comunistas, contra su administración (...). Lo que cuestan las
familia: mala conciencia. Santiago se va de manifestaciones (...), aplacar a los
su casa y empieza a trabajar en “La Crónica”. descontentos, a los envidiosos y a los
ambiciosos que surgen cada día dentro del mediocre y descolorida, sin las rebeldías de
mismo régimen” (I, p. 312). Extorsiones antes.
menores de los subordinados —Lozano,
Capítulo II. Retorno a episodios
Hipólito, Ludovico— en los locales
anteriores: Bermúdez desbarata la
nocturnos, donde obtienen información
conspiración del general Espina y los
sobre personas importantes y su vida
políticos de derecha, entre ellos don Fermín
privada.
Zavala, que es castigado sin publicidad, con
Capítulo VII. Reunión de Bermúdez con medidas económicas. Se detallan otros
personalidades de Cajamarca para preparar múltiples entretelones de la conspiración
el viaje del presidente a esa región. El fallida, del castigo de los responsables, de la
Chispas descubre la pensión de mala situación política del país, que manifiestan
muerte donde vive Santiago, y le enrostra la corrupción del régimen.
cariñosamente el haber cortado relaciones
Capítulo III. Progresiva decadencia de “la
con la familia. Noticias de huelga general en
Musa” desde la huida de Bermúdez.
Arequipa pidiendo la renuncia de Cayo
Retorno a su vida de cantante, sin éxito.
Bermúdez. Gabinete militar.
Cambio de casa; vida más modesta.
Capítulo VIII. Desolación en casa de Ambrosio, para librar a Amalia y librarse a sí
Hortensia por las noticias políticas. mismo de posibles complicaciones con la
Bermúdez inubicable. Escenas de vida policía por el asesinato de Hortensia, se la
licenciosa en el mismo lugar, pero en lleva a vivir fuera de Lima.
tiempos anteriores, según el frecuente
Capítulo IV. Relato de los sucesos de
recurso de romper la cronología.
Arequipa: los enviados de Bermúdez con el
Capítulo IX. Bermúdez huye a Brasil sin fin de boicotear un acto público de la
despedirse de nadie. Coalición se ven en franca inferioridad de
condiciones, y son golpeados hasta casi
Libro Tres
morir. Error de Bermúdez, que subestimó
Capítulo I. La Musa”, asesinada. Revuelo las fuerzas de la Coalición, inducido por
policial y periodístico, en el que Lozano, que a su vez engaña a Bermúdez
eventualmente toca participar a Santiago, por instigación de Arévalo con presunta
que se marea de asco. Queta acusa del complicidad del propio Odría. Todo ha sido
asesinato al chófer de don Fermín; el móvil, planeado por estos últimos para convertir la
que “la Musa” no siguiera chantajeando a protesta de Arequipa en ocasión de
don Fermín. Santiago se entera así de los deshacerse de Bermúdez. El acto de la
vicios aberrantes de su padre, y de que Coalición se transforma en un
todos lo sabían menos él. Santiago se levantamiento de toda Arequipa porque la
entrevista con su padre, que lo recibe policía entró en el teatro disparando y
emocionado, quita importancia al asesinato tirando granadas. Bermúdez se empeña
de Hortensia y a su posible implicación en hasta el final en reprimir el levantamiento
él, cuenta las penurias económicas de la de Arequipa con la acción del ejército, hasta
familia desde que Cayo Bermúdez lo hostigó que se da cuenta de que ha sido traicionado
por su participación en el fallido golpe de la y que el ejército no lo apoya. Ambrosio —
Coalición. Santiago se convence de la hablando en presente con Santiago en “La
inocencia de su padre, y acude a comer con Catedral”— le confiesa que él mató a “la
su familia por primera vez desde la Musa” pero por cuenta propia, para que no
separación. Nadie entiende su vida siguiera chantajeando a don Fermín.
Libro Cuatro Pucallpa, Amalia muere al dar a luz el
segundo hijo de Ambrosio.
Capítulo I. Vida bohemia y sucia de los
periodistas de “La Crónica”. Enfermedad de Capítulo VII. Matrimonio del Chispas, al
don Fermín. Primera temporada de que Santiago tampoco asiste. Un mes
Ambrosio y Amalia en Pucallpa. después, muere don Fermín. La Musa
escribe a la señora Zoila para informarla de
Capítulo II. Santiago cuenta en “La
las miserias de Fermín (en vida de éste: se
Catedral” su matrimonio a Ambrosio. “Ni
trata de un flashback). Ambrosio huye de
eso lo decidí realmente yo. Se me impuso
Pucallpa llevándose una camioneta de don
solo, como el trabajo, como todas las cosas
Hilario, por la que sólo obtiene
que me han pasado. Ellas me hicieron a mí,
cuatrocientos soles.
más bien” (II, p. 180). Relato del accidente
que lo condujo al hospital donde trabajaba Capítulo VIII. El Chispas visita a Santiago
Ana. Amistad inicial de Santiago y Ana. en su casa para hablarle de la parte de la
Primeros tratos de Ambrosio, en Pucallpa, herencia paterna que le toca. Santiago se
con don Hilario, un comerciante que ve la niega a recibir nada: no quiere ser rico,
oportunidad de robarle su dinero —veinte actitud incomprensible para Ana. Correrías
mil soles que le regaló don Fermín—. de Ambrosio de vuelta a Lima; consigue
trabajo por temporadas en la perrera donde
Capítulo III. Intentos fallidos de don
lo encontró Santiago. Final sin desenlace,
Fermín por conseguir que Santiago vuelva a
como unos puntos suspensivos...
la casa. Enamoramiento de Santiago;
marcha de Ana —con su familia— a Ica. “Conversación en la Catedral” está
Trabajo de Ambrosio, asociado a don Hilario objetivamente colmada de una inmoralidad
en Pucallpa, como chófer de bus y espesa, subjetivamente narrada por el
comerciante de ataúdes para niños. autor con una actitud de indiferencia, de no
adjetivación: amoralidad casi total, neutra
Capítulo IV. Por algo de amor y bastante
“objetividad” que se sitúa al margen del
de compasión, Santiago decide casarse con
bien y del mal.
Ana. Los periodistas del diario festejan a
Santiago en su despedida de soltero. Esta neutralidad puede fácilmente mover a
Matrimonio por la Iglesia, en privado. Los engaño, presentando al autor como un
negocios de Ambrosio con don Hilario de mero narrador de hechos reales. Podría
mal en peor. parecer que el autor se limita a describir
simples hechos, que tal vez son frecuentes
Capítulo V. La familia de Santiago
en la sociedad que lo rodea: lascivia y
descubre que se ha casado con Ana. Visita
perversiones sexuales, por una parte, y por
de la pareja a la casa de los Zavala: situación
otra todos los excesos del poder político, del
muy incómoda al constatar la condición
dinero, de la violencia, del engaño, de la
social humilde de ésta, que se retira
corrupción administrativa.
humillada por la histeria de la señora Zoila.
En Pucallpa, Ambrosio constata que ha sido Sin embargo, esa misma “imparcialidad” u
estafado hábilmente por don Hilario. “objetividad” aparente del autor esconde
una inmoralidad manifiesta. En primer
Capítulo VI. Primer tiempo del
lugar, porque todo escritor siempre opera
matrimonio de Santiago, rutinas
una “selección de realidad”; en este caso,
domésticas. Matrimonio de Teté con
más que manifestar al “mundo” “tal corno
Popeye Arévalo, al que Santiago no asiste,
es”, manifiesta “un mundo”, libremente
indignando así a Teté y a Ana a la vez. En
elegido a partir de su propia y personal
visión de la realidad: visión muy particular, hacerse sentir al margen del bien y del mal
que carga las tintas sobre todo cuanto es un mal en sí. Nunca se nos presenta en
pueda haber de más sucio, sórdido, bajo, esta novela el mal como mal: sólo como un
pervertido, mentiroso, cruel, lujurioso y hecho que por frecuente parece absoluto e
soberbio en el corazón humano —en su irremediable. Las aberraciones morales se
propia imaginación—, desechando, en nos ofrecen con la misma naturalidad con
cambio, el menor gesto de humanidad, que podría pintarse el amor conyugal más
desinterés, misericordia, trascendencia que puro. Se da así ese pecado extremo que es
pudiera rescatar siquiera de modo la pérdida de la conciencia misma del
fragmentario tanta miseria. Sus personajes pecado. Se nos describe un mundo donde
son, en el mejor de los casos, todo juicio de valor está descartado de
convencionales como Ana, Amalia y algún antemano por la voluntaria actitud
otro (y aún es una concesión llamar indiferente y “neutral” del autor. Éste se
convencionales a quienes con tanta limita a presentar hechos, pasiones,
facilidad incurren en la fornicación o el conductas, situaciones en cuyo interior no
aborto; pero al menos, tienen algo de hay moralidad alguna, porque la única
humanidad); luego están los dimensión humana que se presenta es la de
irremediablemente frívolos o atrincherados lo fáctico: para Vargas Llosa los hechos son
en los más imperturbables prejuicios los hechos, es tan imposible aprobar
sociales, como Teté, Popeye, el Chispas, la algunos como reprobar otros; la crueldad y
señora Zoila, víctimas de una especie de la misericordia, la perversión sexual y la
determinismo clasista; y más allá, los castidad tienen para él la misma carta de
personajes de una negatividad profunda, ya naturaleza: ocurren simplemente. Jamás el
sea por sus perversiones —así Hortensia, ser de hecho resulta medido —o siquiera
Queta, don Fermín—, ya sea por su bajeza mensurable— por el deber ser. Esa es la
cualificada. Este último es el caso de Cayo profunda inmoralidad de fondo de la
Bermúdez, sujeto de una apatía, astucia, novela.
desviación y crueldad que no toleran en su
Esta indiferencia no se da sólo en el dominio
alma ni una pizca de bondad. Y es también,
del pansexualismo avasallador de los
quizá en forma menos aparente, pero por
relatos, sino también en el dominio de lo
eso mismo más peligrosa, el caso de
político. Podría parecer que la historia de
Santiago Zavala, que, sin poseer vicios
Santiago Zavala muestra sólo una especie
ostentosos —casi, al contrario, ostentando
de escepticismo político motivado por el
esbozos de virtudes— resulta sin embargo
desencanto que sigue a su vago idealismo
de un pesimismo radical: desilusionado de
juvenil, sentimiento que podría ser, en
todo, pasivo, inerte, llevado al arrastre por
determinadas circunstancias, legítimo. Pero
los acontecimientos, frustrado, incapaz de
hay más: tras la neutralidad política se
superarse. En él parece decírsenos que la
esconde la neutralidad hacia todo cuanto
única forma de no ser vicioso ni frívolo ni
pudiera haber de moral y espiritual en lo
malvado es no ser nada, ser un títere:
político. La figura casi demoníaca de Cayo
penoso elogio de la mediocridad y del
Bermúdez se presenta sin adjetivos ni
cansancio de vivir como único antídoto
valoraciones explícitas o implícitas;
frente a la maldad circundante.
tampoco hay alientos ni recriminaciones
En segundo lugar, la supuesta “objetividad” para las alternativas del protagonista, que
del autor resulta maligna por el solo hecho fluctúa entre vagas evasiones de su
de describir el mal con la misma indiferente condición burguesa e impotentes caídas en
lejanía que el bien. Ya el sentirse y el la mediocridad de una bohemia híbrida. Se
despliegan tanto caracteres aprisionados en Así lo dan a entender las tres opciones que
la vaciedad de una clase alta decadente, la novela describe y explora: o la rebeldía
como tipos humanos de juvenil idealismo ciega y destructora del comunismo, o el
revolucionario marxista, todo con la misma imperio de la fuerza bruta y la complacencia
impasibilidad. Si esta actitud neutra se de la clase alta que profita a su sombra, o el
limitara a cuánto hay de contingente en el absolutamente estéril abstencionismo del
orden político, nada tendría de reprochable; protagonista, una especie de reducción de
pero en realidad se extiende por igual a los la existencia social y política a su mínima
más elementales cimientos éticos de la expresión de vida ciudadana vegetativa. En
sociedad y la política. Tampoco aquí hay ningún rincón de la novela asoma siquiera
juicios de valor: lo político aparece como un alguna otra opción de carácter positivo.
simple dato sin ninguna moralidad interna.
Sobra decir que la dimensión religiosa no
Por otra parte, si bien pudiera decirse que la tiene cabida alguna en el mundo de esta
novela denuncia de algún modo las novela. Todo ocurre en ella como si Dios no
atrocidades de un régimen dictatorial existiera. No hay el menor esbozo de la
preciso, esta impresión queda borrada por pregunta por el sentido de la existencia
una especie de determinismo político: los humana, y, por consiguiente, ni el menor
hombres no cuentan, el sistema los intento de una respuesta para tal
aprisiona y los convierte en meros reflejos interrogante.
de las estructuras sociales, que parecen
No obstante, los graves inconvenientes
irremediablemente corruptoras. La
morales que ofrece esta novela, se le puede
negatividad no se limita al Perú de una
reconocer un notable valor formal como
determinada época, sino que, por un
obra literaria, lo cual la hace aún más
insensible contagio de fondo, parece
peligrosa. Su lectura resulta muy
extenderse a toda sociedad humana. La
entretenida, por la fuerza descriptiva, por
sociedad misma aparece, así como
los brochazos rápidos y certeros con que
intrínsecamente estropeada. Si alguna
define las situaciones y circunstancias, por
rebelión se insinúa frente a un orden social
la pluralidad de mundos que mezcla y
injusto, se trata de una rebelión que carece
entrelaza con habilidad, por la desenvoltura
por completo de soluciones positivas. La
coloquial de su prosa.
neutralidad de Santiago Zavala ilustra bien
este negativismo profundo: para salir del
incómodo dilema entre una oligarquía o un
militarismo sanguinario, por una parte y, la 5. Conclusiones
ilusoria rebeldía de un comunismo De saque, el comienzo narrativo: “¿En qué
inaceptable por otra sólo queda la momento se había jodido el Perú?” ha fijado
alternativa de una abstención política cabal, un arquetipo del pesimismo en Zavalita, el
de un mediocre ir tirando al arrastre de protagonista que sostiene una conversación
hechos impositivos que escapan del todo a que dura cuatro horas, a lo largo de la cual
la voluntad personal. Queda así la impresión el deuteragonista, el zambo Ambrosio, va
de que la sociedad humana está entretejiendo la historia, y poniéndola en
intrínsecamente viciada, y que el autor nos boca de los otros personajes secundarios.
manifiesta un escepticismo total. La Los antecedentes de la novela autocrática,
sugerencia virtual e implícita de que “el donde el caos narrado y corrupto gira en
Perú no tiene solución” se transforma, por torno a un dictador, tienen en Conversación
proyección espontánea, en la afirmación de en La Catedral un testimonio incuestionable
que la sociedad humana no tiene solución. en cuanto haber asimilado la técnica
faulkneriana, cuyos saltos temporales, de
línea a línea, inclusive, se prestan al diálogo
paroxístico, autárquico, omnisciente,
entrometido hasta desleal, espía, dando
cuenta de un arduo trabajo de esgrimidor
de las realidades dictatoriales del tercer
mundo, únicamente salvables por otra
mentira más maravillosa que se engulle a la
realidad tan burda, sosa, la novela. Siendo
ésta una cotidiana transgresión de lo
impuesto, aprendido por el autor desde la
asidua lectura de novelas de caballerías,
donde sus héroes transgreden la frontera
entre lo real y lo imaginario. El universo
vargaslloseano, lejos de retratar las
frustraciones humanas, deslinda los límites
trasvasados de frustración y pesimismo,
para acallar en la noble causa del paria que
teje su abolición en medio del charco del
perdedor. Apunta a la novela total, en la
que, a través del collage de episodios
sustentados mediante la técnica fiduciaria
de Faulkner, alrededor de la cual diversos
puntos de vista y niveles de realidad, así
como la muda de espacios temporales
acaecen en conjunto para darnos asiento en
una idea completa de lo que significa la
realidad de la que parte el universo
novelesco.

Considerado el mayor proyecto narrativo de


Mario Vargas Llosa, que junto a obras
narrativas de similar factura han estado
comprometidas con la novela
latinoamericana, cuya vigencia y
contemporaneidad estallaron durante el
Boom Latinoamericano en los años sesenta.