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SENTIDO Y EFECTOS DEL SENTIDO

Cada palabra tiene un sentido de base y un sentido contextual, es el contexto el que precisa el
sentido. Regirá siempre la regla de que para cada sentido hay un nombre, y la lengua elimina las
posibilidades de confusión que podrían producirse durante su desarrollo.

Toda palabra esta ligada a su contexto, del que se extrae su sentido. Por lo general las diferencias
de sentido se desprenden del contexto. Picar carne (para hacer albóndigas) no es la misma acción
que picar el anzuelo (un pez).

Los matices se precisan y la palabra se realiza en asociaciones conceptuales distintas, como en


“operaciones” militares, aritméticas, quirúrgicas, financieras, etc. Finalmente, las divergencias
contextuales les pueden conducir a una escisión de los sentidos de base: “pico de pájaro” y “pico de
montaña” se aprecian como 2 palabras diferentes y sin contacto

Sentido y valor estilístico


El sentido de base y el sentido contextual no se superponen; hay siempre un solo sentido en una
situación dada, que es el sentido contextual. A la palabra en u contexto corresponde una sola
imagen conceptual.

Pero al mismo tiempo se forman asociaciones extra nocionales que, sin alterar el concepto, la
coloran. En “le dieron un golpe en el coco”, el sentido (contextual) de coco es “cabeza”, pero la
palabra evoca al mismo tiempo, ideas de comicidad, intención burlesca, gente vulgar, etc. Se
denominan valores, en oposición al sentido. Los valores son asociaciones extra semánticas.

Estos valores estilísticos son de 2 tipos. Por una parte, hay palabras y giros que expresan las
emociones, los deseos, las intenciones, los juicios del que está hablando; de esta, manera hemos
apreciado una intención burlesca en coco. Por otra parte, esta palabra evoca cierto medio, pues no
todo el mundo lo emplearía, algunos lo usarían únicamente en una situación determinada. Hay
pues, valores expresivos y valores sociales o sociocontextuales.

Los valores expresivos: para entender esto, sabemos que el lenguaje tiene una función lógica o
cognitiva, comunicamos nuestros pensamientos para obtener ciertas respuestas, ciertas reacciones.
No basta decir “te amo” o “ataquen el reducto”, es preciso comunicar el fervor de esta pasión o la
importancia del ataque urgente. Y cuando se diga “te amo con pasión” o “es sumamente importante
que ataquemos”, seguimos en presencia de simples conceptos, imágenes esquemáticas y abstractas
de cosas, que habremos comunicado. “La palabra no es la cosa”, y no la evoca sino indirectamente
a través de un velo, mientras que la cosa misma es la única que nos puede emocionar. Por eso la
comunicación conceptual se acompaña de gestos, de mímica, de inflexiones de voz, que la refuerzan
al expresar naturalmente nuestras emociones, nuestros deseos, nuestras intenciones, etc.

“Estoy muy sorprendido de ver a usted” hay 2 nociones bajo la forma de dos imágenes conceptuales:
la presencia de usted + mi gran sorpresa
“¡Usted aquí!” significa también la dicha presencia, pero expresa espontáneamente la sorpresa por
un giro que produce naturalmente el movimiento interior de la emoción que esta presencia provoca
y que, haciéndola concreta y visible, la identifica y la confiere fuerza expresiva.

Es una reacción natural, espontanea inconsciente no intencional, y que no pertenece, por lo tanto,
al sistema de la lengua. Pero desde el momento que los poderes evocadores de la exclamación y la
elipsis han sido reconocidos, pueden ser utilizados como signos nocionales. Entonces se conviene
en que “usted aquí” = “estoy sorprendido de verlo aquí. Verdaderamente sorprendido,
auténticamente sorprendido”

El proceso es el mismo en los cambios del sentido expresivo, una metáfora de tipo coco tiene
siempre origen natural y espontaneo, luego se termina por reconocerle un sentido convencional,
pero que conserva el reflejo de la intención burlesca que tuvo originalmente.

Los valores expresivos son pues, imágenes subsidiarias que se superponen al sentido: son
asociaciones extra semánticas de origen natural.

Los valores sociocontextuales. Al igual que los valores expresivos, los valores sociocontextuales (que
constituyen valores expresivos en potencia) son asociaciones extra semánticas de origen natural.

En las primeras tenemos asociación por similitud: similitud del nombre y de un movimiento natural
del alma (elipsis, exclamación), similitud de la cosa con alguna otra cosa, a la que se asocia
(metáfora). En el caso de los valores sociocontextuales hay una asociación por continuidad, pues es
en contacto con un cierto medio, o una determinada situación, como la palabra ha tomado su color.

Pero en ambos casos hay una asociación secundaria motivada que se agrega a la asociación primaria
convencional que acredita el sentido.

Es decir que en cada palabra encontramos 4 tipo de asociaciones: el sentido de base, el sentido
textual, el valor expresivo, el valor socio contextual.