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Promoción de Salud: Retos y Estrategias

Este documento discute la promoción de la salud, incluyendo su definición, líneas de acción clave establecidas en la Carta de Ottawa como desarrollar políticas públicas saludables y crear entornos favorables, y herramientas fundamentales como la participación social y la educación para la salud. También examina los retos para el sector salud de mantener acciones orientadas a la promoción, prevención y rehabilitación, al tiempo que facilita la producción social de la salud.

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Promoción de Salud: Retos y Estrategias

Este documento discute la promoción de la salud, incluyendo su definición, líneas de acción clave establecidas en la Carta de Ottawa como desarrollar políticas públicas saludables y crear entornos favorables, y herramientas fundamentales como la participación social y la educación para la salud. También examina los retos para el sector salud de mantener acciones orientadas a la promoción, prevención y rehabilitación, al tiempo que facilita la producción social de la salud.

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RESUMEN

En las notas que se exponen seguidamente se incursiona en un tema relevante para los
funcionarios del sector salud, entre los que se incluyen los trabajadores sociales. El
manejo de conocimientos básicos en Promoción de la Salud, aporta herramientas para
comprender su alcance y las posibilidades de desarrollo en los diferentes escenarios de la
salud.

Se persigue como objetivo aportar elementos para la discusión sobre el concepto de


Promoción de la Salud, sus principales líneas de acción y sus herramientas, así como
algunas reflexiones acerca del reto para el sector salud y la relación del tema con el
Trabajo Social.

Diversos esfuerzos de la sociedad mundial han llevado a la Promoción de la Salud, a un


lugar prioritario en la agenda de discusión y de toma de decisiones. Declaraciones,
conferencias internacionales y experiencias en el campo, han sido el marco donde se ha
enriquecido el concepto, diferenciándolo de la prevención de la enfermedad y asignándole
el valor que tiene como respuesta de los diferentes sectores relacionados con la salud,
orientada a mejorar el entorno y las condiciones de vida de la población. Es un tema que
debe ser conocido, discutido y analizado por todo (a) profesional de la salud que trabaja
en forma interdisciplinaria por la producción social de la salud.

CARTA DE OTTAWA

La Carta de Ottawa para la Promoción de la Salud es un documento elaborado por


la Organización Mundial de la Salud, durante la Primera Conferencia Internacional para la
Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa, Canadá, el 21 de noviembre de 1986,
dirigida a la consecución del objetivo "Salud para Todos en el año 2000". Esta conferencia
fue, ante todo, una respuesta a la creciente demanda de una nueva concepción de la
salud pública en el mundo. Si bien las discusiones se centraron en las necesidades de los
países industrializados, se tuvieron también en cuenta los problemas que conciernen a las
demás regiones. La conferencia tomó como punto de partida los progresos alcanzados
tras la Conferencia de Alma-Ata sobre la atención primaria, el documento "Los Objetivos
de la Salud para Todos" de la Organización Mundial de la Salud, y el debate sobre la
acción intersectorial para la salud sostenido recientemente en la Asamblea Mundial de la
Salud.
Esta surgió como respuesta a la necesidad de buscar un nuevo acercamiento a los
múltiples problemas de salud que aún hoy exigen solución en todas las partes del globo.
Los cambios tan rápidos e irreversibles que caracterizan a los tiempos en que vivimos,
obligan a proyectarse constantemente hacia el futuro, pero los sistemas de salud ni
siquiera han logrado avanzar al ritmo que imponen las necesidades sentidas por las
poblaciones.

La Carta de Ottawa puso de relieve el hecho de que la acción de promoción de la salud va


más allá del sector salud, y que la salud debe figurar en la agenda política de todos los
sectores y todos los niveles del gobierno. La introducción de la salud como un hecho
relevante en la agenda política, cuyas consecuencias deben ser consideradas en la toma
de decisiones de todos los sectores, constituye un eje fundamental para la promoción de
la salud.
Además de decir que la salud no es un fin sino un medio, la Carta de Ottawa considera
que la participación de la comunidad es esencial para sostener la acción en materia de
promoción de la salud. En este contexto, los criterios que guían a los municipios
saludables contienen y expresan con integralidad las acciones prioritarias de promoción
de la salud expresadas en la Carta de Ottawa, así como las acciones señaladas y
priorizadas en las Cartas y Declaraciones producidas en las Conferencias sobre
Promoción de la Salud, realizadas posteriormente.

La expresión estado de salud aúna:


 el bienestar físico, mental y social,
 la capacidad de las personas para identificar sus metas,
 capacidad para satisfacer sus necesidades
 la posibilidad de adaptarse a los cambios del entorno.

En aquel momento se reclamaban cinco innovaciones que, bajo la perspectiva de la crisis


actual podrían leerse así:

1. Elaborar políticas públicas saludables, puesto que la salud de cada uno depende
tanto o más que de las intervenciones de los sistemas sanitarios, de otros
condicionantes sociales y colectivos como la educación, o la distribución más justa de
la riqueza.
2. Crear entornos favorables, porque que la salud depende también de las condiciones
de vida y de trabajo, del urbanismo y de la vivienda.
3. Reforzar la acción comunitaria, ya que sin la participación activa de la ciudadanía,
libre y emancipada, ésta no se puede hacer responsable del control de la salud y de
sus determinantes.
4. Desarrollar las aptitudes personales, para que los ciudadanos sean lo más
autónomos posible y puedan libremente ejercer la responsabilidad necesaria para
controlar mejor los factores que condicionan su salud.
5. Reorientar los servicios sanitarios, de modo que ofrezcan aquellos servicios que
efectivamente mejoran la salud y que eviten el consumo inapropiado y los efectos
adversos de la medicina que hoy en día constituyen un problema principal de salud
pública.

PROMOCIÓN DE LA SALUD

La promoción de la salud se nutre de muchas disciplinas como la epidemiología, la


medicina, la sociología, la psicología, la comunicación y la pedagogía. Además utiliza no
sólo herramientas pedagógicas o comunicativas, sino también la abogacía y las
intervenciones estructurales.

Para muchos, la promoción de la salud es un campo de acción profesional que exige a la


vez el apoyo de la población, pero al mismo tiempo se observa la tendencia a tratar de
incorporarla como movimiento social.
La nueva promoción de la salud, que también se conoce por “promoción de la salud
comunitaria”, encierra nuevos conceptos, tiene su propia terminología y requiere un
conjunto especial de habilidades y destrezas. De ella ha nacido un movimiento social que
cuestiona muchas de las premisas de antaño y que aboga por una estrategia cuádruple:
ampliar la definición y el concepto de la salud para abarcar los aspectos económicos y
sociales que la determinan; ir más allá del énfasis inicial en los estilos de vida saludables
y centrar la atención en los fenómenos sociales y políticos a fin de diseñar estrategias de
mayor alcance; incorporar el concepto de capacidad de decisión individual y colectiva,
fomentando la participación de la comunidad.

Numerosos son los retos que se avecinan en las próximas décadas. En el campo de la
promoción de la salud, las posibilidades de éxito dependerán, por un lado, del apoyo
brindado por la sociedad y las autoridades sanitarias a ciertas tareas críticas, y por otro de
la capacidad de aunar los esfuerzos de los profesionales, técnicos y trabajadores de todas
las disciplinas sociales y de la salud, y particularmente de los miembros de la comunidad.

HERRAMIENTAS FUNDAMENTALES.

Las líneas de acción revisadas anteriormente pueden ser desarrolladas mediante la


puesta en práctica de herramientas básicas como: participación social, educación para la
salud, mercadotecnia, intersectorialidad y construcción de alianzas. Especialmente si se
utilizan en forma interrelacionada.

CONFERENCIAS MUNDIALES DE PROMOCIÓN DE LA SALUD: DESDE OTTAWA


HASTA HELSINKI
Desde la primera Conferencia Mundial de Promoción de la Salud, celebrada en Ottawa,
Canadá en 1986, y donde se establecieron las áreas de acción prioritarias sobre las
que se considera necesario incidir para mejorar la salud de los individuos y de las
poblaciones (recogidas en la Carta de Ottawa), se han desarrollado numerosas políticas y
estrategias orientadas a capacitar a las personas para que aumenten el control sobre su
salud y la mejoren.
Las posteriores Conferencias Mundiales, celebradas en Adelaida (1988), Sundsvall
(1991), Jakarta (1997), Ciudad de México, Bangkok (2005) y Nairobi (2009), han
promovido un marco de actuación basado en la elaboración de políticas públicas
saludables, la creación de ambientes favorecedores de la salud, el desarrollo de
habilidades personales, el refuerzo de la acción comunitaria y la reorientación de los
servicios hacia la salud.

EL RETO PARA EL SECTOR SALUD.

En este siglo no es posible negar la importancia que tiene la prestación de servicios de


salud para la sociedad en su conjunto. Las personas sólo tienen que presentar alguna
enfermedad para comprender que son fundamentales en la lucha por la recuperación de
la salud física. Pero también es el momento de asumir con vehemencia la bandera de la
producción social de la salud, de visualizar la salud como inversión, de tender hacia lo
saludable y de no esperar a que llegue la enfermedad.

Desde este punto de vista el gran reto que tiene el sector salud es el de mantener
acciones orientadas hacia la promoción, la protección, la prevención, la curación y la
rehabilitación, tratando de hacerle frente a la demanda de servicios necesarios y a la vez
facilitando el desarrollo de condiciones para los procesos de producción social de la salud.
Sólo de esta manera estaremos contribuyendo realmente a la salud y bienestar de la
población.

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