LA IMPORTANCIA DE 2 SAMUEL 7 Y SUS
ADELANTOS LITERARIOS EN LA TORAH.
Rony Leonel Arroyave Cerón
LA IMPORTANCIA DE 2 SAMUEL 7 Y SUS
ADELANTOS LITERARIOS EN LA TORAH.
Este capítulo es de suma importancia en cuanto al desarrollo de la revelación de
Dios. La revelación de Dios tiene como característica se progresiva, es decir, cada vez
que es escrito algún libro subsiguiente a algún otro anterior, algún tema que ya ha
comenzado a ser desarrollado aparece con nuevos aportes, contempla elementos
nuevos que aportan más luz a la revelación. Ese es el caso del capítulo siete del
segundo libro de Samuel. Una corriente teológica sostiene que en este capítulo Dios
hace un pacto con el rey David; que ese pacto tiene carácter incondicional por parte
de Dios, y es el pacto a través del cual a David se le promete que de su descendencia
siempre habrá una persona que será rey en Israel.
Otras corrientes teológicas consideran que este pacto con David no es más que un
estrato en el desarrollo del único pacto que Dios hizo con el hombre en el libro de
Génesis. En este libro, Dios – específicamente en el capítulo 12 – hace un pacto con
Abraham – para entonces, Abram – cuando tenía setenta y cinco años de edad (Gn
12:4) prometiéndole una tierra y una descendencia grande (… una nación grande... v
2), bendición para él y bendición para otros a través de él (… te bendeciré… y serás
bendición. v 2, … y serán benditas en ti todas las familias de la tierra. v 3).
Pasados veinticuatro años (Gn 17:1), nuevamente Dios se aparece a Abraham con
el propósito de ratificar el pacto hecho luego de su llamamiento en Harán. Ese pacto
lo hace Dios en virtud de ser “…el Dios Todopoderoso…” que demanda una vida sin
tacha del beneficiario de esa alianza. Nuevamente se le promete una descendencia
grande, promesa que se hace especial por el hecho que Sara, la esposa de Abraham
era una mujer estéril.
En cuanto al tema que nos ocupa – y que se encuentra íntimamente relacionado
con segundo de Samuel – es el hecho que aquí es añadida la siguiente promesa a las
tres primeras que le habían sido dadas en el capítulo doce: “… y reyes saldrán de ti”.
(Gn 17:6).
Volviendo al capítulo siete del segundo libro de Samuel, vemos que David se
convierte en el instrumento de Dios a través del cual la promesa hecha a su
antepasado iba a ser cumplida. En virtud de que es el deseo de David construir una
casa a Jehová Dios, este le responde que será Él quien le edifique casa (2Sam 7:11),
es decir, “… descendientes… cuando tu vida llegue a su fin y mueras, yo estableceré
a uno de tus descendientes y lo confirmaré en el reino (v. 11, 12)1. Pero además le es
ratificado a él el pacto hecho con Abraham cuando se le dice que “… será afirmada tu
casa y tu reino para siempre delante de mi rostro, y tu trono será estable
eternamente” (v. 16).
OPINIÓN TEOLÓGICA PERSONAL
Es clara la indicación hecha a David en cuanto a que es con él que Dios hace un
pacto. No fue hecho con Saúl, su antecesor, sino con exclusividad hacia la persona
de David. Pero ese pacto no puede ser visto como algo aislado de toda la historia de
la salvación, es decir, como que con las promesas hechas al nuevo rey estuvieran
dando comienzo las acciones de Dios para, al final, dar paso a la Revelación por
excelencia: Jesús. En el Nuevo Testamento, el Evangelio de Mateo define a Jesús
como “… hijo de David, hijo de Abraham”, y no solamente como el hijo de David,
producto de un pacto exclusivo con ese rey. Creo que estos pactos son dos
momentos en el desarrollo del plan salvífico de Dios en pro del hombre manchado
por el pecado.
1
Esta es traducción de la Biblia Dios Habla Hoy, que creo que da más luz para la comprensión de esos versículos.