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Crítica al feminismo radical por Anuradha Ghandy

Según lo dicho anteriormente está claro que las “feministas radicales” han
“mantenido el marxismo en su cabeza” por así decirlo. Aunque nos ocuparemos
de los argumentos de Firestone en la sección de feminismo socialista algunos
puntos deben ser tratados aquí. En su comprensión de las condiciones materiales
ellas han tomado el hecho físico de la reproducción y el rol biológico de la mujer
al punto central de su análisis y han deducido que esa es la razón principal de la
opresión de la mujer. Marx ha escrito que la producción y la reproducción de la
vida son las condiciones previas para la existencia de la humanidad. La
reproducción significa la reproducción de la persona en el día a día y la
reproducción de la especie humana. Pero, de hecho, la reproducción de las
especies es algo que los humanos comparten con el reino animal. Eso no podría
ser la base de la opresión de la mujer. En los miles de años que la gente ha vivido
en las primeras etapas de la humanidad, las mujeres no estaban subordinadas a
los hombres. De hecho, su rol reproductivo era celebrado y se le daba importancia
porque la supervivencia de las especies y del grupo dependía de la reproducción.
La importancia dada a la fertilidad y a los rituales de fertilidad que han
sobrevivido al paso del tiempo son testimonios de este hecho.
El marxismo entiende que algunas de las condiciones materiales han tenido que
surgir debido a que la posición de las mujeres cambió y fueron subordinadas. El
cambio significativo en las condiciones materiales vino con la generación de una
considerable superproducción. Cómo esta superproducción fue repartida es la
base de las clases que surgieron, la superproducción siendo apropiada por un
pequeño (sector de la población) en la comunidad. El rol de la mujer en la
reproducción, la causa de su elevado estatus, se convirtió en el medio de su
esclavización. En cada clan/familia extendida los niños que la mujer tenía se
hicieron más importantes y es ahí cuando emerge la familia patriarcal en que cada
mujer estaba subordinada y su principal rol en la sociedad se convirtió en el de
engendrar niños para la familia. Las feministas radicales han tratado el desarrollo
histórico y sus hechos históricos sin pensar lo suficiente y han impuesto su propia
comprensión de la contradicción hombre-mujer como la original y principal
contradicción que ha determinado el curso de la historia.
Desde este punto central, el análisis del feminismo radical abandona la historia
completamente, ignorando la estructura político-económica y concentrándose
solo en los aspectos sociales y culturales la sociedad capitalista y proyectando la
situación como la condición humana universal. Este es otro de los mayores
puntos débiles de su análisis y enfoque.
Desde que han tomado la relación hombre-mujer (relación sexo/género) como la
contradicción central de la sociedad, todo su análisis proviene de él y el hombre
se convierte en el mayor enemigo de las mujeres. Como no tienen ninguna
estrategia para derribar esta sociedad cambian completamente su análisis y lo
convierten en una crítica de varios aspectos superestructurales – la cultura, el
idioma, los conceptos y la ética – sin preocuparse del capitalismo el rol que juega
sustentando la relación sexo/género. Por lo tanto, ignoran que tienen que incluir
el “derribamiento” del capitalismo en su estrategia por la liberación de las
mujeres. Mientras hacen extremas críticas a la estructura patriarcal, las
soluciones que ofrecen son, de hecho, reformistas. Se centran en cambiar los
roles, los rasgos, las actitudes y los valores morales, de este modo, intentando
crear una cultura alternativa. Prácticamente, esto implica que las personas
pueden, de cierto modo, dejar atrás ciertos valores, por ejemplo, los hombres
pueden despojarse de sus “rasgos agresivos” reconociendo que son patriarcales,
mientras que las mujeres pueden intentar ser más fuertes y menos dependientes,
pero cuando la entera estructura de la sociedad es patriarcal hasta donde pueden
llegar estos cambios ser llevados sin derribar completamente el sistema
capitalista es una pregunta que no han abordado aún. Por lo que termina
convirtiéndose en pequeños grupos intentando cambiar su modo de vida, sus
relaciones interpersonales; centrándose en lo interpersonal en vez de en el
sistema entero. Aunque empezaron analizando el sistema al completo y quisieron
cambiarlo, su análisis ha tomado una deriva reformista. La liberación de la mujer
no es posible de esta forma. El error recae en el análisis básico.
Las “feministas culturales” han ido un paso más allá acentuando las principales
diferencias entre hombres y mujeres, y reclamando que los rasgos de las mujeres
y los valores (no femeninos) son deseables. Este argumento da más importancia
a la base biológica en las diferencias hombre-mujer que en la socialización. Esto
es, de hecho, un argumento contraproducente porque las fuerzas conservadoras
en la sociedad siempre han usado estos argumentos (lo han llamado
“determinismo biológico”) para justificar la dominación sobre una parte de la
población. Los esclavos eran esclavos porque tenían esos rasgos y necesitaban ser
dominados porque no podían cuidarse por sí mismos. Las mujeres son mujeres,
los hombres son hombres y son básicamente diferentes, así que los roles sociales
para los hombres y las mujeres son diferentes también. Este es el argumento que
dan las fuerzas conservadoras reaccionarias que se oponen a la liberación de la
mujer.
Por consiguiente, el argumento base que han puesto tiene implicaciones dañinas
y puede y recuperará la lucha de las mujeres por el cambio. La masculinidad y la
feminidad son construcciones de la sociedad patriarcal y tenemos que luchar por
cambiar estas “rígidas construcciones”. Pero esta lucha está ligada al
derrocamiento por completo de la sociedad explotadora. En una sociedad donde
la dominación patriarcal dejará de existir, como las mujeres y los hombres serán,
que tipos de rasgos adoptarán es imposible de decir para nosotros. Los rasgos de
las personas adoptarán serán en consonancia con el tipo de sociedad que existirá,
ya que no puede haber personalidad fuera del marco social. Buscando la
feminidad es como perseguir un espejo que equivale a
autoengaño/autosufrimiento.

Marcando la heterosexualidad como el punto central de su crítica del sistema en


el que vivimos, han alentado al separatismo lésbico (o lesbianismo político) y eso
ha llevado al movimiento de la mujer a un callejón sin salida. A parte de crear
pequeñas comunidades de lesbianas y construir una cultura alternativa, no
pudieron y no han podido ir un paso más allá en la liberación de las mujeres en
cuanto a la explotación y la opresión que sufren. Es poco práctico y antinatural
pensar que las mujeres pueden separarse completamente de los hombres. Las
feministas culturales han renunciado a la meta de construir una sociedad mejor.
Esta estrategia no es atrayente para la gran masa de mujeres. Objetivamente se
convirtió en un desvió para la construcción de un amplio movimiento para la
liberación de la mujer.
Este feminismo cultural ha dominado el feminismo occidental y ha influenciado
al pensamiento feminista en los países del tercer mundo. Se ha unido bien con la
tendencia posmoderna y ha desviado por completo la orientación del movimiento
de mujeres desde una lucha para cambiar las condiciones materiales de la vida de
las mujeres hasta analizar las representaciones y los símbolos. Se han opuesto a
la idea de que las mujeres se conviertan en una fuerza militante porque han hecho
hincapié en la naturaleza no-violenta de la mujer. Han ignorado el rol que las
mujeres han jugado en las guerras en contra de la tiranía a lo largo de la historia.
Las mujeres continuarán tomando parte en las guerras justas contra el fin de la
opresión y la explotación. Serán participantes en la lucha por el cambio.
Resumiendo, podemos ver que el feminismo radical ha cogido el movimiento de
la mujer en un callejón sin salido. Los mayores puntos débiles en su teoría son los
siguientes:
1. Tener una posición idealista, filosóficamente hablando, dándole casi toda
la importancia a los rasgos personales y los valores culturales en vez de a
las condiciones materiales. Ignorando la situación material en el mundo
por completo y centrándose tan solo en los aspectos culturales.
2. Haciendo la contradicción entre el hombre y la mujer como la principal,
de esta manera, justificando el separatismo.
3. Haciendo el hecho natural de la reproducción como la razón por la
subordinación de la mujer y rechazando las razones socio-económicas
sobre la condición social de la opresión, de esta manera, fortaleciendo el
argumento conservador que los hombres y las mujeres son naturalmente
diferentes.
4. Haciendo que la naturaleza de los hombres y las mujeres es inmutable.
5. Ignorando las diferencias de clase entre las mujeres y los problemas y las
necesidades de las mujeres pobres.
6. Propagando la naturaleza de la mujer como no-violenta están
desalentando a las mujeres para ser luchadoras en la lucha por su propia
liberación y la de la sociedad.
7. A pesar de denominarse radicales, tienen soluciones reformistas que no
pueden llevar a las mujeres a su liberación.