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1
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………Pág.03
ACUMULACIÓN……………………………………………………………….Pág.04
1. UN POCO DE HISTÓRIA…………………………………………….Pág.04
2. CONCEPTO DE ACUMULACIÓN…………………………………...Pág.04
3. CLASIFICACIÓN……………………………………………………….Pág.05
3.1. Acumulación objetiva...………………………………………………..Pág.05
3.2. Acumulación subjetiva…………………………………………………Pág.08
3.3 Desacumulación……………………………………………………….Pág.09
LITISCONSORCIO…………………………………………………………….Pág.10
1. CONCEPTO LITISCONSOCIO……………………………………….Pág.10
2. IMPORTANCIA DEL LITISCONSORCIO……………………………Pág.11
3. NATURALEZA JURÍDICA Y CARACTERÍSTICAS………………...Pág.11
4. REQUISITOS PROCESALES DEL LITISCONSORCIO…………...Pág.13
5. CLASIFICACIÓN DEL LITISCONSORCIO………………………….Pág.13
5.1. Litisconsorcio activo…………………………………………………….Pág.13
5.2. Litisconsorcio pasivo……………………………………………………Pág.14
5.3. Litisconsorcio mixto……………………………………………………..Pág.15
5.4. Litisconsorcio Necesario………………………...……………………..Pág.15
5.5. Litisconsorcio Facultativo……………..……………………………….Pág.15
5.5.1. Por su naturaleza……………………………………………………….Pág.15
5.5.2. Efectos Del Litisconsorcio Facultativo………………………………..Pág.17
5.6. Litisconsorcio Cuasinecesario………………………………………..Pág.18
EXTROMISION PROCESAL
Intervención Loadyuvante
Intervención Litisconsorcial
Intervencion Excluyente Principal
Intervención Excluyente de Propiedad o de Derecho Preferente
Requisitos y Tramite común de las Intervenciones
Denuncia Civil

2
Tramites y Efectos de la Denuncia
Aseguramiento de Pretensión futura
Llamamiento posesorio
Llamamiento en caso de fraude o colusión
extromision
CONCLUSIÓN………………………………………………………………….Pág.20
ANEXOS (JURISPRUDENCIA)………………………………………………Pag.21
BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………Pág.27

3
INTRODUCCIÓN

En nuestro ordenamiento jurídico existe una relación jurídica procesal de


dualidad de partes. Pero esta no debe ser entendida solo como un demandante
y un demandado; sino que se refiere a una pluralidad de accionantes y
accionados, pero siempre teniendo como requisito fundamental una pretensión.
A esto precisamente es lo que llamamos acumulación, que aunque parezca
sencilla teóricamente, en la práctica es de mucha importancia conocer ante que
figura acumulativa nos encontramos.
Anexada a la acumulación, en nuestro ordenamiento jurídico procesal,
encontramos también a la figura del litisconsorcio. Que no vendría a ser otra cosa
que la acumulación subjetiva, es decir de personas. La necesidad de su
tratamiento legislativo separado, surge del hecho que las personas que
conforman una parte en calidad de litisconsortes, pueden tener en su interior,
relaciones distintas y heterogéneas.
Mediante el presente trabajo se dará a conocer el tema de Acumulación y
Litisconsorcio contemplados en nuestro C.P.C en su sección segunda “Sujetos
del proceso” Título I capítulos V y VI. Teniendo como contenidos: conceptos,
clasificación, requisitos y jurisprudencias.

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ACUMULACIÓN

1. UN POCO DE HISTORIA
Dentro de lo que puede considerarse como una de las fuentes más remotas de
la institución que estamos estudiando, a la cual designamos con el nombre
genérico de “Acumulación Procesal”; lo encontramos en Las siete Partidas de
Alfonso X (El Sabio), redactadas en el siglo XIII (entre 1260 a 1265). De manera
específica, en el Título X, Ley VII de la Partida Tercera1; relativa a qué demandas
deben ser admitidas, encontrándolo en la siguiente regla: “Poner puede alguno
muchas demandas contra su contendor, mostrándolas, y razonándolas todas en
uno, solo que no fuera contraria la una de la otra y si lo fuera no podría hacerlo”2.
Asimismo, otra manifestación que el referido cuerpo legal (Partida III) concede
sobre el tema que nos ocupa se ubica dentro de los mecanismos dados para la
protección de la propiedad y la posesión, aunque en una formulación menos
nítida que la regla antes referida. En efecto, después de definir y diferenciar la
propiedad de la posesión, el código alfonsiano autoriza otra especie de
Acumulación de acciones, en los siguientes términos: “Otro, si el demandado
fuese forzado, o echado de la tenencia de alguna cosa que fuese suya, bien
puede entonces demandar en una misma demanda, la tenencia y el señorío de
ella”.
Nuestro ordenamiento jurídico procesal, ha regulado esta institución en el Código
Procesal Civil de 1993, vigente desde el 28 de Julio de ese año hasta la fecha,
por influencia directa de la Ley de Enjuiciamiento Civil Española de 1881, vigente
actualmente.
2. CONCEPTO DE ACUMULACIÓN
Teóricamente se considera que una relación jurídica procesal clásica unitaria y
supone la presencia de dos partes (demandante y demandado) y en cada parte
se encuentra una sola persona y una sola pretensión. Sin embargo, en la realidad
se aprecian relaciones jurídicas más complejas en las que aparecen en cada una
de las partes más de dos personas (como demandantes o como demandados) y
más de una pretensión; entonces surge la institución procesal de la acumulación.
Podemos definir la acumulación como una institución procesal que se presenta
cuando hay más de una pretensión o más de dos personas (como demandantes
o como demandados) en un proceso. Esta institución, ha sido regulada por hacer
efectivo el principio de economía procesal y evitar la expedición de fallos
contradictorios.3

1 Documento procesal de profunda y extendida influencia en Latinoamérica, la cual se considera como retorno al
Derecho Romano, siendo una versión procesal del Digesto con experiencia procesal Española.
2 Texto encontrado en www.Google.com.pe – El Proceso Civil.
3
El ABC del Derecho , escuela de graduados Águila & Calderón , Derecho Procesal Civil.Pg.45

5
3. CLASIFICACIÓN
Podemos clasificar la acumulación en:
3.1. Acumulación objetiva: Existe acumulación objetiva cuando en el proceso
se demanda más de una pretensión.
V.gr.: Resolución de contrato más indemnización por daños y perjuicios.
a) Acumulación Objetiva Originaria
Esta institución se presenta cuando existen más de dos pretensiones en la
presentación de la demanda. Para la procedencia de esta clase de acumulación
de pretensiones se requiere, que dichas pretensiones no sean contradictorias
entre si, salvo que se propongan en forma alternativa, o subordinada. Uno de los
elementos indispensables para la procedencia de la acumulación, es que exista
conexidad entre dichas pretensiones.
Existe conexidad entre las pretensiones, cuando se presentan elementos
comunes entre las distintas pretensiones a acumularse o por lo menos elementos
afines entre ellas4.
La acumulación de pretensiones objetiva, es originaria, cuando en una demanda
se proponen dos o más pretensiones y es sucesiva, cuando se proponen o se
integran otras pretensiones después de iniciada la demanda, generalmente las
pretensiones que integran al ampliar o modificar la demanda5
En la Ley se permite la acumulación sucesiva de pretensiones especialmente las
que integran los terceros legitimados que integran sus propias pretensiones en
el curso del proceso. En cuanto a las accesorias, puede integrarse aún hasta el
día en que se produzca la audiencia de conciliación.
Requisitos.
Son requisitos de la acumulación objetiva de pretensiones, las siguientes
1) Que las pretensiones sean de competencia de un mismo Juez.
2) No sean contrarios entre sí, salvo que sean propuestas en forma subordinada
o alternativa.
3) Que sean tramitables en una misma vía procedimental.6

4 Código procesal Civil: Art. 84 Hay conexidad cuando se presentan elementos comunes entre distintas
pretensiones o, por lo menos, elementos afines a ellas
5 Código procesal Civil: Art. 83: En un proceso pueden haber más de una pretensión, o más de dos

personas. La primera es una acumulación objetiva y las segunda una acumulación subjetiva. La
acumulación objetiva y la subjetiva pueden ser originarias o sucesivas, según se propongan en la demanda
o después de iniciado el proceso, respectivamente.
6 Código procesal Civil: Art. 85: Se pueden acumular pretensiones en un proceso siempre que éstas.

1.- Sean competencia del mismo Juez; 2.-No sean contrarias entre sí, salvo que sean propuestas en forma
subordinada o alternativa y; 3.-Sean tramitables en una misma vía procedimental. Se exceptúan de estos
requisitos los casos expresamente establecidos en este código

6
En la ley se establece las excepciones en la aplicación de estos requisitos de la
acumulación de pretensiones.
La indebida acumulación de pretensiones genera la improcedencia de la
demanda, por estar considerado como un requisito de fondo de la demanda7.
b) Acumulación objetiva originaria subordinada.
En ella se presentan pretensiones que tienen una relación de principal o
subordinada, el desamparo de una conduce al Juez a pronunciarse respecto
a otra. La relación de subordinación debe ser expresada por el demandante
(de lo contrario se puede declarar improcedente la demanda por lo establecido
en inciso 7 del artículo 427º del C.P.C.).
Sería por ejemplo pretensión principal, la entrega de un vehículo por haber
comprado y pagado gran parte del precio, y si se desestima la entrega del
vehículo, la pretensión subordinada sería, que se le devuelva el dinero entregado
a cuenta de la compra. Si se desestima la entrega del vehículo, el Juez tiene que
pronunciarse obligadamente sobre la devolución del dinero entregado a cuenta
del precio de compra, ya que no puede quedarse con el dinero que se entregó.
c) Acumulación objetiva originaria alternativa.
En este caso, el demandante, en su demanda propone dos pretensiones, de tal
manera que el demandado, tiene la facultad de elegir cuál de las pretensiones
debe cumplir; si el demandado no ejerce la facultad de elegir la pretensión a
cumplir, el demandante es quien elige, en la ejecución de la sentencia.
Por ejemplo, sería acumulación de pretensiones alternativa, el pedido de la
resolución de un contrato de compra-venta, por no haberse pagado más del 50%
del valor del bien o alternativamente el pago del saldo adeudado. A pesar de ser
pretensiones contrarias, están planteadas en forma alternativa y el Juez, puede
amparar ambas pretensiones y en ejecución de sentencia, existiría facultad de
elegir cual de las pretensiones deben cumplirse por el demandado.
d) Acumulación objetiva originaria accesoria
El demandante propone varias pretensiones, advirtiendo que una de ellas tiene
la calidad de principal y las otras son pretensiones que dependen de la propuesta
como principal, y por esta razón toman el nombre de accesorias.
El Código permite la acumulación de procesos, cuando existe conexidad, que en
doctrina se conoce también con el nombre de conexión impropia, es decir, deben
existir elementos a fines entre pretensiones distintas; y no la conexión propia
presente entre pretensiones que derivan del mismo título o causa.
Por ejemplo, en una demanda pueden proponerse, como pretensión principal,
"Petición de Herencia" y si los bienes producen renta, puede proponerse como
pretensión accesoria, el pago de "Frutos" de los bienes en la proporción que

7 Código Procesal Civil el Inc. 7 del Art. 427: Improcedencia de la demanda: El juez declarara
improcedente la demanda cuando; contenga una indebida acumulación de pretensiones.

7
corresponde al demandante y si se actuó de mala fe, como pretensión accesoria,
puede proponerse la de cobro de daños y perjuicios. Si el Juez, ampara la
pretensión principal, también ampara las pretensiones accesorias.
Como principio general, las pretensiones como requisito legal de la demanda, es
parte integrante de ella. Sin embargo, como excepción establece, que las
pretensiones accesorias, puede integrarse y acumularse a la pretensión
principal, hasta antes del saneamiento procesal8.
En este sentido, por ejemplo, el artículo 1985 del C.C9 prevé una accesoriedad
legal, que no requiere ser propuesta expresamente, por tratarse de una norma
imperativa; es el caso del pago de los intereses cuando se trata de la
responsabilidad extracontractual, sobre el cual el Juez obligatoriamente debe
pronunciarse aun cuando no se haya demandado expresamente.
Tratándose de pretensiones que tiene que ver con la separación de cuerpos y
de divorcio por causales, el Código Procesal Civil prevé una acumulación
originaria y accesoria de pretensiones estableciendo que pueden acumularse a
la pretensión principal de separación o de divorcio las pretensiones sobre
alimentos, tenencia y cuidado de los hijos, suspensión o privación de la patria
potestad, separación de bienes gananciales y las demás relativas a derechos u
obligaciones de los cónyuges o de éstos con sus hijos, o de la sociedad
conyugal, que directamente deban resultar afectadas como consecuencia de la
pretensión principal10. Este tipo de acumulación supone que no existe proceso
fenecido sobre separación por causales o divorcio. En este caso de acumulación
no son de aplicación las reglas referidas a la competencia del Juez y a la vía
procedimental como requisitos de la acumulación objetiva11.
Es posible la acumulación de pretensiones accesorias que tuvieran decisión
ejecutoriada (decisión firme) a condición de que soliciten su variación 12
La pretensión accesoria prevista expresamente en la Ley, se considera
tácitamente integrada al proceso y el Juez debe pronunciarse sobre ella. Por
ejemplo, en el Art. 1321 del Código Civil, establece: Queda sujeto a
indemnización de daños y perjuicios, quien no ejecuta sus obligaciones por dolo

8 Código Procesal Civil Art. 87 3er párrafo: Si no se demandan pretensiones accesorias, sólo pueden
acumularse éstas hasta antes del saneamiento procesal. Cuando la accesoriedad está expresamente
prevista por la ley, se consideran tácitamente integradas a la demanda.
9 Código Civil Art. 1985: Contenido de la Indemnización: La indemnización comprende las consecuencias

que deriven de la acción u omisión generadora del daño, incluyendo el lucro cesante, el daño a la persona
y el daño moral, debiendo existir una relación de causalidad adecuada entre el hecho y el daño producido.
El monto de la indemnización devenga de intereses legales desde la fecha en que se produjo el daño.
10 Código Procesal Civil Art. 483 1er párrafo: Salvo que hubiera decisión judicial firme, deben acumularse

a la pretensión principal de separación o de divorcio, las pretensiones de alimentos, tenencia y cuidado de


los hijos, suspensión o privación de la patria potestad, separación de bienes gananciales y las demás
relativas a derechos u obligaciones de los cónyuges o de éstos con sus hijos o de la sociedad conyugal,
que directamente deban resultar afectadas como consecuencia de la pretensión principal.
11 Código Procesal Civil Art. 483 2do párrafo: No es de aplicación, en este caso, lo dispuesto en los incisos

1. y 3. del Artículo 85.


12 Código Procesal Civil Art. 483 3er párrafo: Las pretensiones accesorias que tuvieran decisión judicial

consentida, pueden ser acumuladas proponiéndose su variación.

8
o por culpa. Si la pretensión es el cumplimiento de la obligación, los daños y
perjuicios se integran al proceso tácitamente y el Juez debe pronunciarse en la
sentencia. En otros muchos casos en la ley sustantiva en forma expresa se
regulan los daños y prejuicios y otras pretensiones accesorias.
e) Acumulación objetiva sucesiva
Se presenta cuando se incorporan al proceso pretensiones procesales con
posterioridad a la presentación, admisión y notificación con la demanda.
Se produce en los siguientes casos:
 Cuando el demandante, amplía su demanda, con una o mas
pretensiones: En este caso, se produce la acumulación de pretensiones,
es decir, la que contiene la demanda y la que contiene la reconvención.
 Cuando el demandado reconviene13 (Art. 88, inc 2, C.P.C.)
 Acumulación de procesos (Art. 88, inc 3, C.P.C.)

3.2. Acumulación subjetiva


Supone la presencia de más de dos personas dentro de un proceso ya sea como
demandantes, como demandados. El litisconsorcio, en realidad, implica una
acumulación subjetiva por la presencia de más de una persona en la calidad de
demandantes o demandados.
V.gr.: Una demanda de reivindicación dirigida contra tres copropietarios.
La acumulación subjetiva puede ser a su vez:
 Activa: Si son varios demandantes.
 Pasiva: Si son varios demandados.
 Mixta: Cuando son varios demandantes y demandados.
Un proceso, además, puede contener una acumulación objetiva subjetiva, es
decir más de una pretensión y más de dos personas.
a) Acumulación Subjetiva Originaria: Esta institución surge si con la
presentación de la demanda, se advierte la presencia de dos o mas
demandantes o demandados.

b) Acumulación subjetiva Sucesiva: Se presenta si después de la


interposición de la demanda, aparecen más demandantes o demandados.
Puede darse el caso de concurrencia de un tercero.
En la acumulación subjetiva puede suscitarse dos figuras:

9
 Si la pluralidad de sujetos en el proceso son demandantes o demandados
ambos, si configura el litisconsorcio.
 Si la pluralidad de sujetos en el proceso no son demandantes ni
demandados, entonces estamos ante la intervención de terceros.

3.3. Desacumulación
Es la separación de los procesos acumulados, para que se tramiten de manera
independiente ante los jueces originarios, esta decisión se basa en que la
acumulación ha afectado el principio de Economía Procesal y ha originado mayor
gasto de esfuerzo, tiempo y dinero.
Para Monroy el obstáculo producido por la falta de criterio para elegir con
cuál de los dos procedimientos se sigue el proceso acumulado, ha sido resuelto
concediéndole al juez el derecho de ordenar la desacumulación de los procesos
solo para efectos de su trámite y luego solicitarlos para expedir una sola senten-
cia, con lo que se evita la expedición de fallos contradictorios.
González explica así la desacumulación, "se ha señalado con acierto que la
facultad judicial de proceder a la 'escisión' o 'desacumulación' es congruente con
la potestad del juez de proceder de oficio a la acumulación de pretensiones, en
supuestos de conexidad y constituye su contrapartida".

10
LITISCONSORCIO

1. CONCEPTO LITISCONSOCIO:
El significado etimológico de la palabra Litisconsorcio, proviene de los siguientes
vocablos: "litis" que significa conflicto o litigio, "con" significa junto y "sors" es
suerte, lo que viene a significar litigar conjuntamente o junto con, que implica
compartir la misma posición de partes y en la mayoría de los casos la misma
actividad procesal.14
Para PRIETO CASTRO se refiere al Litisconsorcio como la presencia en el
mismo procedimiento de varias personas en la posición de actores
(Litisconsorcio activo) o de demandados (Litisconsorcio pasivo), o de los actores
de un lado y de los demandados del otro (Litisconsorcio mixto).
Para CARNELUTTI define los litisconsorcios como el instituto que permite la
existencia de más de una persona actuando en forma conjunta, en calidad de
parte activa o pasiva de una relación procesal, por existir en ella un vínculo que
las conecta, el mismo que puede ser de naturaleza absolutamente variada como
ser integrante de la relación material, tener el mismo interés en la decisión que
recaerá en el proceso, tener un interés indirecto, o incluso uno que en el fondo
es opuesto, pero que para efectos prácticos autoriza una actuación conjunta con
el de alguna de las partes.
Para PARRA QUIJANO15: "Esta palabra traduce o denota la presencia de varias
personas en el proceso, unidos en determinada situación. Se podría afirmar que
todas las legislaciones y doctrinas admiten la existencia de varias personas en
la situación de demandante o demandado"
Para MONROY16, el litisconsorcio es una acumulación subjetiva y como tal,
puede ser originaria o sucesiva. "La necesidad de su tratamiento legislativo,
separado, surge del hecho que la personas que conforman una parte en calidad
de litisconsortes, pueden tener en su interior, relaciones distintas y
heterogéneas".
El litisconsorcio implica la presencia de varias personas como partes, que por
diversas obligaciones, derechos o intereses comunes, están vinculadas en el
proceso adoptando determinada posición y solicitan el pronunciamiento del

14
El litisconsorcio en el Perú, Jorge Franklin Gómez Uribe;
http://www.monografias.com/trabajos77/litisconcorcio-peru
15 PARRA QUIJANO, Jairo. La intervención de terceros en el proceso civil ,1ª ed., Buenos Aires, De Palma,

1986.p.31. http://www.monografias.com/trabajos77/litisconcorcio-peru/litisconcorcio-peru.shtml
16 Citado por RODRIGUEZ DOMINGUEZ, Elvito A. Manual de Derecho Procesal Civil.6ª ed. actualizada y

aumentada, Lima, Grijley, 2005, p.49. http://www.monografias.com/trabajos77/litisconcorcio-


peru/litisconcorcio-peru.shtml

11
órgano jurisdiccional por medio de una decisión lógica y jurídicamente única,
materializada en una resolución debidamente motivada.
En doctrina se define el litisconsorcio como figura típica de pluralidad de partes
vinculadas en el proceso, lo que podría llevamos a confusión en la concepción
de los términos jurídicos ya que sería más adecuado referimos a un proceso con
dualidad de partes. "La dualidad de partes no significa que solo dos personas
hayan de actuar siempre como tales en un proceso, una en calidad de actor y
otra en la de demandado, sino que en cada una de esas posturas pueden figurar
varios sujetos formando una parte única pero compleja".
2. IMPORTANCIA DEL LITISCONSORCIO
El litisconsorcio por ser un instituto procesal que permite una acumulación
subjetiva. Permite la presencia de varias personas como parte que, por
obligaciones directas o intereses comunes, están unidos en una determinada
posición y piden al órgano jurisdiccional el pronunciamiento de una decisión
lógica, por lo tanto “ la regulación de este instituto jurídico en nuestro actual
Código Procesal Civil tiene como propósito principal la preeminencia de los
principios procesales de celeridad , economía e inmediación , y es a través de
estos principios rectores del proceso que se va evitar la expedición de sentencia
contradictorias que atentan contra el principio de economía procesal. ”17
3. NATURALEZA JURÍDICA Y CARACTERÍSTICAS
Está centrada en el "interés común" o "interés jurídico relevante" que vincula a
las personas que van a actuar conjuntamente en calidad de parte. Situación
fáctica que implica una comunidad de suertes o de actuación procesal de las
partes vinculadas por la relación jurídica sustancial o material.
En doctrina se enuncia dos caracteres fundamentales del litisconsorcio: La
unidad de la relación jurídica y autonomía de los sujetos procesales, de tal
manera que los actos de unos ni aprovechan ni perjudican a los otros, salvo
cuando las disposiciones que regulan la relación jurídica sustantiva al efecto
están previstas expresamente, tal como ocurre con las obligaciones solidarias,
pero entonces ya no deriva de su calidad de litisconsorte sino de su calidad de
sujeto activo o pasivo de la obligación.
La regulación en nuestro actual Código Procesal Civil de éste instituto jurídico
tiene como propósito principal la preeminencia de los principios procesales de
celeridad, economía e inmediación, y es a través de estos principios rectores del
proceso que se va a evitar la expedición de sentencias contradictorias que
atentan contra el principio de economía procesal.

17
Citado por MONTOYA PIZARRO, José Alberto en el cual lo nombra respecto SOBRE EL LITISCONSORCIO
EN NUESTRO ORDENAMIENTO PROCESAL CIVIL.( Ver en Google académico )

12
4. REQUISITOS PROCESALES DEL LITISCONSORCIO
Apoyándonos en las palabras de ALZAMORA VALDEZ18, nos indica que para
que se produzca el litisconsorcio deben cumplirse determinados requisitos
procesales:
a) Que las relaciones entre los intervinientes estén reguladas dentro de la
misma clase del proceso; y
b) Que concurran los presupuestos procesales de capacidad de las partes y
competencia del órgano jurisdiccional.
En lo atinente a los requisitos de carácter procesal, estos van a afectar a los
sujetos del proceso vinculados por la relación jurídico sustancial, que deberán
tener capacidad para ser parte material y procesal, contener las denominadas
condiciones de la acción, así como unidad e indivisibilidad; en cuanto al juez,
éste debe reconocer las acciones que correspondan a cada litisconsorte, y debe
de procurarse la ausencia de motivos de abstención y recusación.
Por ende, existirá litisconsorcio en tres casos:
a) Cuando en un proceso hay varias personas como accionantes o
demandados;
b) Cuando concurren al proceso terceros que reúnen los requisitos
indicados;
c) Cuando existe acumulación de procesos con partes distintas y exista
comunidad de pretensiones entre alguna de ellas.

18ALZAMORA VALDEZ, Mario.op.cit.,p.234 ; enviado por:Jorge Franklin Gómez Uribe ,


www.monografias.com

13
5. CLASIFICACIÓN DEL LITISCONSORCIO
El litisconsorcio se puede clasificar en:

5.1. Litisconsorcio activo: La plurisubjetividad está en la parte


demandante, vale decir cuando existen varios demandantes frente a
un demandado.
Procede cuando se trata de pretensiones ligadas entre sí que redundarían en
beneficio del demandado por su mayor economía procesal. En tal sentido la
demanda contra la sucesión por cobro de servicios iniciada por los tres médicos
que intervinieron en la operación del causante, o cuando el tercero demandado
en el proceso, evita la iniciación de un nuevo proceso que sería resuelto, por el
juez que interviene en las actuaciones, o demandan algunos a todos los
acreedores hipotecarios. No procede cuando se trata de pretensiones fundadas
en hechos diferentes, y cada uno de ellos con su propia prueba. Por ello es
improcedente por la acumulación de pretensiones de dos actores que reclaman
indemnizaciones por accidentes de trabajo si éstos ocurrieron en fechas
diferentes y no guardan ninguna relación entre si, tampoco cuando la vinculación
jurídica de cada uno de los actores con el mismo demandado emerge de actos
jurídicos independiente los documentos suscritos se refiere a lotes distintos,
tiene distintas fechas, el precio pactado no es similar y la forma de pago es
particular en cada uno.19

19 http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-el-proceso-peruano.html

14
5.2. Litisconsorcio pasivo: La plurisubjetividad está en la parte
demandada, podemos definir sin incertidumbre que existen varios
demandados, dado que sólo hay un solo actor.
Procede de la demanda conjunta contra varias compañías de seguro, por
indemnización de un mismo accidente o contra diversos inquilinos de un mismo
inmueble, cuando se trata de obtener el desalojo por una causa común, como
es, por ejemplo, para construir ampliando la capacidad locativa, en la acción por
daños y perjuicios, al autor material del daño y responsable civilmente.
Debe admitirse la intervención de quien manifiesta ser titular del inmueble cuya
escritura pretende el comprador, quien demando entre otros, a "quien resultare
propietario”.
No obsta a la acumulación de pretensiones el hecho de que uno de los
demandados invoque defensa distinta de los demás o deba ofrecer otras
pruebas, cuestiones que guardarán su independencia en el proceso,
resolviéndose en una única sentencia, o que la sentencia pueda condenar el
pago de diferentes sumas a los diversos demandados.
En cambio, la suscripción por el mismo deudor de distintos documentos no
autoriza a considerar que con respecto a las acciones simultáneas deducidas
por los ejecutantes exista la conexidad del título o del objeto.
No procede, si se trata de diferentes acciones nacidas de distintas relaciones
jurídicas que no demuestran tener vinculación entre sí, a la vez que son
diferentes los deudores demandados, circunstancias que no obstan para que en
algunas de las pretensiones articuladas puedan proceder dicha acumulación.
Habrá que reducirla a esa pretensión para que sea admisible.20

20 http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-el-proceso-peruano.html

15
5.3. Litisconsorcio mixto: La plurisubjetividad se da en cualquiera de las
partes, es decir, existen varios demandantes y demandados.

5.4. Litisconsorcio Necesario21: Existe litisconsorcio necesario cuando lo


dispone la ley es decir cuando la decisión a recaer afecte de manera
uniforme a todos los litisconsortes, solo será válido cuando todos
comparecen, si son demandantes; o si todos son emplazados, si son
demandados, salvo disposición en contrario.
Existe litisconsorcio necesario cuando la eficacia de la sentencia se halla
subordinada a la circunstancia de que la pretensión procesal sea propuesta por
varias personas, o frente a varias personas, o simultáneamente, por y frente a
varias personas22.
V gr. Un cónyuge demanda la nulidad de un contrato sobre un bien social, ya
que este ha sido vendido por su cónyuge sin su intervención. El primero dirige
su demanda contra el comprador, pero la demanda no refleja la relación
sustantiva, tratándose de la nulidad del acto jurídico. Forman parte de la relación
quien pide la nulidad y los que participaron en el acto jurídico; en con secuencia,
es evidente que faltó demandar al cónyuge que vendió sin intervención del
primero, falto demandar a un litisconsorte necesario.
Es excepcional: Lo corriente es que nadie esté constreñido a obrar cuando no
quiere. Por lo tanto, sólo por excepción, cuando lo impone la ley o por la
naturaleza del derecho discutido, se admite el litisconsorcio necesario23.
Existe litisconsorcio necesario cuando la eficacia de la sentencia se halla
subordinada a la circunstancia de que la pretensión procesal sea propuesta por
varias personas o simultáneamente por o frente a varias personas.
El fundamento último de este tipo de litisconsorcio reside en la exigencia de
preservar el derecho de defensa en juicio de todos aquellos legitimados a
quienes deben afectar, inevitablemente, la eficacia de la cosa juzgada e
inherente a la sentencia dictada en la causa.

21 Código Procesal Civil. Art. 93: Cuando la decisión a recaer en el proceso afecta de manera uniforme a
todos los litisconsortes, sólo será expedida válidamente si todos comparecen o son emplazados, según se
trate de litisconsorcio activo o pasivo, respectivamente, salvo disposición legal en contrario.
22 (PALACIO, Derecho Procesal, /ll, P. 207) - http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-el-proceso-

peruano.html
23 (RUIZ, El Litisconsorcio necesario, LL, 132,1280).- - http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-

el-proceso-peruano.html

16
Este fundamento no puede desentenderse, obviamente de la particular índole
del vínculo de derecho material que es materia de litigio.
Origen del Litisconsorcio Necesario: A veces es la ley la que prevé
expresamente la constitución de un litisconsorcio necesario. Otras veces que son
la necesidad de litisconsorcio se halla determinada por la misma naturaleza de
la relación o situación jurídica controvertidos pudiendo afirmarse, como principio
de carácter general, que el litisconsorcio necesario procede siempre que, por
hallarse en tela de juicio una relación o estado jurídico que es común e indivisible
con respecto a una pluralidad de sujetos, su modificación, constitución o
extinción no tolera un tratamiento procesal por separado y sólo puede lograrse a
través de un pronunciamiento judicial único para todos los litisconsortes.
5.5. Litisconsorcio Facultativo24: En la doctrina se le puede denominar
como litisconsorcio voluntario. Es una figura técnica en la cual la
presencia de varios sujetos en un determinado proceso no es
obligatoria25.
Esta modalidad a diferencia del litisconsorcio necesario, se configura cuando
más de una persona actúa en el proceso asumiendo la calidad de actor o
demandado , en defensa de un interés propio y particular, sea por razones
de oportunidad o conveniencia , los litigantes son independientes, las personas
no están intrínsecamente ligadas en la relación material, se desprende que para
las acciones de unos sujetos contra otros pueden iniciarse, es necesario que
estas nazcan de un mismo título contrato o negocio jurídico de donde emane el
derecho o tengan fundamento en una misma causa a pedir; por la
espontaneidad en su formación, se distingue el facultativo, si procede del
voluntario acuerdo de los litisconsortes.
Esta clase de litisconsorcio se caracteriza:
"Por responder la libre y espontánea voluntad de las Partes que intervienen en
el proceso. Ello significa que no se encuentra impuesto por la ley o por la
naturaleza de la relación o situación jurídica, sino que se justifica por razón de
economía procesal y celeridad, y de certeza en la aplicación del derecho; vale
decir, para evitar la dispersión de la actividad procesal o el dictado por las
sentencias
5.5.1. Por su naturaleza:
Facultativo o voluntario - (cuando obedece a la libre voluntad de las partes)
necesario o forzoso (cuando esta impuesto por la ley o por la naturaleza de la
relación o situación jurídica causal); o necesario impropio, anómalo o casi

24Código Procesal Civil. Art. 94: Litisconsorcio facultativo. - Los litisconsortes facultativos serán
considerados como litigantes independientes. Los actos de cada uno de ellos no favorecen ni perjudican a
los demás, sin que por ello se afecte la unidad del proceso.
25 ROMERO SEGUEL, Alejandro. EL LITISCONSORCIO NECESARIO EN EL DERECHO PROCESAL

CHILENO. Doctrina y Jurisprudencia, 1998, Revista Chilena de Derecho, Vol.25, N.° 2, pp.387 – 422.

17
necesario (que según algún sector de la doctrina constituye una categoría
intermedia entre las anteriores).
V.gr. Luis y Carlos son víctimas de un accidente de tránsito ocasionado por
Pedro. Luis y Carlos deciden de manera voluntaria, nada los obliga, interponen
en forma conjunta la demanda sobre indemnización por daños y perjuicios contra
Pedro, siendo en este caso litisconsortes facultativos.
5.5.2. Efectos Del Litisconsorcio Facultativo.

a) Efectos Del Litisconsorcio Facultativo Sobre Los Actos De Disposición De


Los Litisconsortes
Los actos de disposición del objeto procesal realizado por uno o algunos de los
litisconsortes producen sus efectos normales cualquiera sea la actitud asumida
por los restantes litisconsortes. Es sin embargo obvio que por lo que concierne
a las relaciones jurídicas internas existentes entre los litisconsortes, los actos a
disposición emanados de uno de ellos carecen de virtualidad frente a la prueba
producida por otro litisconsorte acerca de la existencia o inexistencia o de la
validez o invalidez del hecho o de la relación jurídica común. De modo que si,
v. gr. unos de los codeudores solidarios demandados se allanan a la pretensión
y abona la totalidad de la deuda, y recae sentencia definitiva que declara la
invalidez o ilicitud de la obligación, aquél que no puede repetir la cuota
correspondiente a los otros codeudores que, le prosiguen el pleito.
b) Efectos Del Litisconsorcio Facultativo Sobre Las Defensas Opuestas Por
Los Litisconsortes
En materia de defensas corresponde diferenciar las que se deducen por uno
algunos de los litisconsortes, así como las opuestas por uno o algunos de éstos
a título personal, de las que se fundan en hechos comunes. En ambos supuestos
cuadra a su vez distinguir, desde el punto de vista, su tratamiento procesal,
según que pueda o no decidirse con carácter previo. Opuestas cualquiera de las
excepciones complementadas en el artículo 44626, el proceso puede concluir
para uno o algunos de los litisconsortes y proseguir con relación a los restantes,
atendiendo el carácter escindible de la relación que lo origina 27

26 Código Procesal Civil. Art.446: Excepciones Proponibles.- El demandado sólo puede proponer las
siguientes excepciones: 1.-Incompetencia, Incompetencia; 2. Incapacidad del demandante o de su
representante; 3. Representación defectuosa o insuficiente del demandante o del demandado;
4. Oscuridad o ambigüedad en el modo de proponer la demanda; 5. Falta de agotamiento de la vía
administrativa; 6. Falta de legitimidad para obrar del demandante o del demandado; 7. Litispendencia;
8. Cosa Juzgada; 9. Desistimiento de la pretensión; 10. Conclusión del proceso por conciliación o
transacción; 11. Caducidad; 12. Prescripción extintiva; y, 13. Convenio arbitral.
27 (PALACIO, Derecho Procesa IlI, p. 222; ROSENBERG, Tratado, 11, P. 111);
http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-el-proceso-peruano.html

18
c) Efectos Del Litisconsorte Facultativo Sobre La Prueba Aportadora Por Los
Litisconsortes
Respecto de la prueba corresponde formular un distingo basado en la
circunstancia de que ella verse sobre hechos comunes o individuales respecto
de uno o algunos de los litisconsortes. En el primer caso, el juez debe valorar
conjuntamente las diligencias probatorias producidas por cada litisconsorte, pues
no cabe concebir que el convencimiento judicial acerca de la verdad de un hecho
común se produzca sólo en relación con uno o algunos de los litisconsortes. Por
lo tanto, si uno solo de ellos produce prueba acerca de un hecho constitutivo,
impeditivo o extintivo que reviste carácter común aquélla será suficiente para
tenerlo por acreditarlo respecto a los restantes. Pero la confesión o admisión de
un hecho común, formulado por uno de los litisconsortes, no perjudica a los otros.
Si se trata en cambio de hechos individuales debe estarse a la prueba producida
por el litis consorte al cual tales hechos se refieren, sin perjuicio de que la prueba
producida por los otros pueda computarse a título indiciario28
d) Efectos Del Litisconsorte Facultativo Sobre Los Recursos Interpuestos
Por Los Litisconsortes.
Los recursos interpuestos por uno de los litisconsortes no benefician los
restantes, salvo en ciertos casos y respecto de las relaciones internas existente
de hecho causal común.
5.6. Litisconsorcio Cuasinecesario
También llamado litisconsorcio impropiamente necesario. Se trata de un hibrido
entre el litisconsorcio necesario y el facultativo, pues, en esta figura existe una
autorización legal para que se configure una relación jurídica material, empero,
la resolución final del proceso alcanzara a todos de manera uniforme.
Victor FAIRÉN GUILLÉN lo define así: “se presenta cuando varias personas se
hallan, ante un determinado evento jurídico, en situación de igual calidad, de tal
modo que, teniendo todas ellas legitimación para pretender o ser pretendidas,
algunas lo hacen y otras no, pero, sin embargo, la resolución que recaiga en un
proceso, les va a afectar a todas, por ser única la relación que existe entre un
evento y ella, y modificado éste, se modifica esta relación unitaria derivada de la
citada identidad de calidad”.
Como lo resuelto en el proceso será aplicable a todos los litisconsortes
cuasinecesarios, su intervención se podrá dar en cualquier estado del proceso
antes de la expedición de la sentencia y, desde su admisión, podrá realizar todos
los actos procesales que le estén permitidos a su litisconsorte.
v. gr.: un accionista de una sociedad anónima impugna los acuerdos de la junta
general, porque considera que son contrarios a lo establecido en los estatutos.

28(PODETTl, Tratado de tercería, r edición. p. 375); http://html.rincondelvago.com/comparecencia-en-el-


proceso-peruano.html.

19
La demanda puede ser interpuesta por cualquiera de los accionistas de dicha
sociedad anónima pero la sentencia final afectara homogénea a todos.

20
INTERVENCIÓN DE TERCEROS, EXTROMISION
Y SUCESION PROCESAL

Siguiendo el criterio establecido para la acumulación, podemos decir que, de


manera genérica, el instituto de la intervención de terceros no es otra que una
acumulación subjetiva sucesiva. Es decir, se trata de la incorporación a un
proceso, con posterioridad a la notificación de la demanda, de una o mas
personas.
Esta incorporación no es homogénea, las personas que se integran, llamadas
intervinientes hasta antes de su integración, lo hacen de distintas maneras. A
guisa de ejemplo, algunas pasan a colaborar con algunas de las partes, que casi
tienen sus mismas facultades; otras, a pesar que colaboran con una de las
partes, tienen una relación de subordinación respecto de ella.
Una vez más recurrimos a Chiovenda para que nos aclare las ideas: “El concepto
de interés es muy variado, y la comunidad de interés no coincide siempre con
una comunidad relativa al derecho deducido en litis. Entre varios litigantes por
obligación indivisa puede no haber el mismo interés; y al contrario un mismo
interés puede unir ocasionalmente partes que no tienen nada fuera del proceso,
ningún derecho común. A veces llegan a encontrarse asociadas en un interés
común partes entre las que puede existir o ya existe una oposición de
pretensiones; el garante que interviene en el juicio en que es parte del
garantizado; el acreedor que interviene en el juicio en que es parte su deudor,
se encuentra con éste en una relación de comunidad de intereses frente al
adversario; y algunas leyes equiparan, al menos para algunos casos semejantes
relaciones expresamente al litisconsorcio”.
El único criterio admitido en esta materia es que las facultades de los
intervinientes están en relación con su grado de interés e involucramiento
respecto de la relación sustantiva. Precisamente estas variaciones son las que
determinan las deferentes clases de intervención que vamos a desarrollar.
La incorporación del interviniente al proceso tiene distintos orígenes. Puede
ocurrir por pedido de alguna de las partes, del propio interviniente o del juez,
como ya lo vimos en el caso del litisconsorte necesario. Precisamente un
mayoritario sector de la doctrina y de la legislación, recoge el criterio de quién
solicita el ingreso para clasificar a la intervención. Así, se dice que ésta es
voluntaria o espontánea, cuando se produce por decisión del interviniente, y
necesaria, llamada también coactiva, obligatoria o provocada, cuando ocurre por
pedido de algunas de las partes o por decisión del juez.
Por otro lado, el pedido de la parte o del interviniente, debe tener las
características de una demanda, es decir, planteamiento de hechos, derecho
que lo sustenta y medios probatorios que acreditan los hechos descritos. Esto
es así, porque la intervención es un hecho excepcional, es una deformación
aceptada del proceso; por ello mismo, debe regularse su admisión.

21
A través del pedido, se debe persuadir al juez que el interviniente tiene lo que
peyrano denomina un “interés jurídico relevante” en el desarrollo y resultado del
proceso, como ya se advirtió, debe además tener sustento en el ordenamiento
jurídico. Para el código en estudio, cuando el juez admite al interviniente éste
deja de ser tal y pasa a convertirse en tercero legitimado. Esta tramitación está
regulada en el artículo 101 del Código citado.

1. INTERVENCIÓN COADYUVANTE.
Dentro de los diferentes grados de interés o involucramiento que un interviniente
puede tener con la relación jurídica sustantiva que conecta a las diferentes partes
del proceso, la intervención coadyuvante es la más lejana. Peyrano define esta
situación así; “Esta subcategoría registra el minimun de interés aceptado por el
legislador para admitir la irrupción de un tercero en un proceso en trámite”. Suele
llamársele también intervención conservativa, accesoria o adhesiva, siendo esta
última la denominación que recibe en la doctrina y legislación italianas.
Para empezar, la decisión que recaiga en el proceso no va a referirse al
coadyuvante, intervenga o no en el proceso, estamos diciendo que la sentencia
jamás lo va a alcanzar. Por esa razón su actuación en el proceso es totalmente
accesoria. Si bien actúa como colaborador diligente de una de las partes,
respecto de quien si tiene una relación que es o podrá ser sustantiva (de
conflicto), su protagonismo en el proceso está supeditado a lo que decida la parte
quien ayuda.
Devis Echandía explica esta situación así: “El coadyuvante puede ser, por
consiguiente, ajeno a la relación sustancial debatida en el proceso por su
coadyuvado (por ejemplo: no reclama ningún derecho en el inmueble cuya
propiedad se discute), pero existirá otra relación sustancial entre ellos, que
puede resultar afectada con la decisión que sobre la primera se adopte en el
proceso (una relación de crédito, que no podrá satisfacerse si el coadyuvado
pierde el pleito; o una relación de parentesco que podría lesionarse moral o
socialmente, en el mismo supuesto). El coadyuvante no es cotitular de la misma
pretensión del coadyuvado, porque entonces tendría una pretensión propia en
ese proceso y sería litisconsorte; sino titular de la suya propia, y por esto, aun
cuando no está legitimado para demandar respecto a la relación sustancial de
aquél, sí lo esta para intervenir en el proceso que inició su coadyuvado o se sigue
contra éste”.
Se trata, entonces, de una intervención relativizada, originada, como ya
expresamos, en el hecho que tiene un parentesco lejano con la relación jurídica
sustantiva discutida en el proceso.
Ricardo Reimundin dice al respecto: “La intervención adhesiva no da origen a
una nueva litis; el coadyuvante no incorpora una litis propia, sino que actúa en
una litis ajena (litigante coadyuvado y su actividad debe estimarse como
participación en un litigio ajeno; el interviniente actúa para auxiliar o adherirse a
las pretensiones del demandante o demandado)”.

22
Francisco es acreedor de Jorge. Este ha sido demandado por Patricio respecto
de la propiedad de un inmueble que siempre se consideró de propiedad de Jorge.
El proceso en donde se discute la propiedad avanza y Francisco advierte que la
defensa y estrategia procesal de Jorge no es buena. Dado que el citado inmueble
constituye el bien más importante del patrimonio de Jorge, al punto que si lo
pierde la posibilidad de Francisco cobre su acreencia se tornaría remota, éste
decide intervenir en el proceso sobre reivindicación para colaborar con la
posición defendida por Jorge.
Esta intervención de Francisco para defender la posición de Jorge en la demanda
interpuesta por Patricio, es un caso de intervención coadyuvante. Adviértase que
la relación de Francisco con el tema discutido –la propiedad del inmueble- es
inexistente, sin embargo, su interés futuro por tener un bien que responda por su
acreencia, le otorga legitimidad para participar en el proceso y coadyuvar a la
posición jurídica defendida por Jorge.
El ejemplo que acabamos de describir está sustentado jurídicamente en el
artículo 1219 inciso 4 del Código Civil y su concordancia con uno de los
supuestos regulados en el artículo 1219 inciso 4 del Código Civil y su
concordancia con uno de los supuestos regulados en el artículo 60 del Código
Procesal Civil, el que regula la sustitución procesal.
Refiriéndose a la sustitución procesal chiovenda dice: “… en cuanto el sustituto
procesal está autorizado por la ley para comparecer en juicio por el derecho
ajeno, de un lado éste tiene lugar en vista de una relación en que él se encuentra
con su sujeto, y de otro, la actividad que realiza tiene necesariamente influencia
y eficacia respecto del sujeto del derecho por el cual litiga”.
Es también materia discutida en la doctrina si el coadyuvante es parte. Así Rocco
afirma: “… coadyuvante y coadyuvado son cotitulares de una misma y única
acción, en cuanto ambos, si bien por criterios diversos, están legitimados por la
ley procesal para el ejercicio de aquella acción determinada, y son, por lo tanto,
partes en el proceso, en el que se encuentra ya el coadyuvado”. No
participaremos de tal tesis, no solo porque no admitimos la calificación de parte
para quien no tiene interés directo en la pretensión, sino porque en sus aspectos
prácticos, el coadyuvante toma el proceso en el lugar donde se encuentra al
momento de su ingreso, su actuación es subordinada respecto de su
coadyuvado y, finalmente, por algo que nos parece definitivo, la sentencia que
expida ni siquiera lo citará.
Algunas legislaciones establecen una clasificación de los intervinientes
coadyuvantes, distinguiendo el autónomo del subordinado, atendiendo a que el
primero tiene tantas facultades como el coadyuvado, en cambio el segundo aquel
que hemos descrito. No participamos de tal clasificación, básicamente porque es
artificial, es decir, se regula primero una distinción de facultades y luego aparece
imperioso y hasta lógico darle fundamentación.
En nuestra opinión, el llamado coadyuvante autónomo que, para ser tal, tiene
interés directo en la pretensión, aun cuando la causa petendi (los fundamentos

23
jurídicos y fácticos) sea distinta del coadyuvado, no es otra cosa que un
litisconsorte voluntario estando a la terminología propuesta por el Código. Por lo
demás, es necesario advertir que el litisconsorte voluntario tiene facultades de
una parte, actúa como parte, pero no es parte.
La intervención coadyuvante está regulada en el Código en su artículo 97.

2. INTERVENCIÓN LITISCONSORCIAL.
Veamos ahora la figura del litisconsorcio, no desde la óptica del juez que integra
la relación procesal – lo que ya desarrollamos al referirnos al litisconsorcio
necesario-, sino desde el interés de una de las partes o del propio litisconsorte.
Sólo para establecer una diferencia con el coadyuvante, diremos que esta vez
estamos ante un interviniente a quien la decisión a recaer en el proceso lo va
afectar directamente, es decir, que el amparo o desamparo de la pretensión va
a producir una modificación en su universo patrimonial o moral.
Sobre este tema, Devis Echandía opina: “Ese derecho está vinculado con el
reclamado por una de las partes frente a la otra, por la conexión jurídica de sus
títulos comunes y por ello su situación es autónoma e independiente, pero no
opuesta sino concordante con la de la parte consorcial (por ejemplo, otro
heredero del causante, que interviene en el proceso ordinario que un tercero
sigue para reivindicar un bien que se cree gerencial o para que se declare hijo y
también heredero)”.
Entonces el litisconsorte, y no nos referimos al necesario no porque no pueda
también ser incorporado por una de las partes o por decisión propia, sino porque
obviamente está vinculado totalmente a la relación jurídica sustantiva sin
discusión que valga, sino al facultativo, con interés directo en la pretensión, tiene
autonomía para actuar dentro del proceso, es decir, no es dependiente de la
parte a quien apoya como es el caso del coadyuvante.
Por otro lado, el no ser litisconsorte necesario, pero, sin embargo, tener interés
directo en la pretensión, significa que el interviniente litisconsorcial tiene interés
personal y distinto de la parte de quien es litisconsorte respecto de la pretensión.
Esto es muy importante porque si bien el interviniente litisconsorte tiene todas
las facultades que tiene la parte, no es parte, reiteramos, sólo actúa como tal.
Javier, socio de una empresa comercial, interpone demanda de nulidad de
acuerdo societario tomado demanda de nulidad de acuerdo societario tomado
por ésta. Pilar es también socia de la misma empresa y, si bien por razones
distintas, tiene interés en que se declare la nulidad del acuerdo materia de
discusión en el proceso iniciado por Javier. En este contexto, Pilar se apersona
al proceso y solicita al juez, la admita como litisconsorte de Javier, dado que
tiene exactamente la misma pretensión que éste y, obviamente, respecto de la
misma emplazada.
Esta intervención, que puede ocurrir incluso durante la tramitación del proceso
en segunda instancia, está regulada en el artículo 98 del código referido.

24
INTERVENCIÓN EXCLUYENTE.

En los dos casos de intervención anterior, hemos visto que, aun con distintos
grados de interés, el interviniente acomoda su ingreso al lado de una de las
partes. La intervención excluyente, en cambio, se caracteriza porque el
interviniente tiene un profundo y total desinterés por la posición de las partes.
La sustitución es tan extraordinaria que, a diferencia de las otras clases de
intervención, ésta solo puede ocurrir hasta antes de la sentencia en primera
instancia.
La excepcional ha determinado, incluso, que un sector de la doctrina considere
que éste no es un caso de intervención de terceros, dado que en este caso la
persona que se incorpora al proceso es, en estricto, una parte.

3. INTERVENCIÓN EXCLUYENTE PRINCIPAL.


El interviniente principal solicita al juez su incorporación en un proceso iniciado
a fin de hacer valer dentro de él su pretensión. La originalidad de la propuesta
es que su pretensión está en directa oposición con lo pretendido por las partes
en el proceso.
Veamos que dice chiovenda al respecto: “El interviniente se encuentra ante una
relación jurídica procesal constituida entre el actor y el demandado (causa
principal)”; objeto de la cual es la definición de la litis en sentido favorable al uno
o al otro; él tiende a impedir la decisión favorable al uno al otro, objeto de la
relación procesal ya constituida; como ésta es una, la intervención se dirige
contra las dos partes en la causa principal, como litisconsortes necesarios. La
particularidad de este caso de litisconsorcio necesario está en que el interviniente
influye sobre una relación jurídica (procesal) pendiente entre otros”.
Estamos afirmando que la presencia del excluyente principal supone una
triangulación de la relación sustantiva la que, como se dijo anteriormente, es por
naturaleza dual. Desde otra perspectiva, la intervención del excluyente principal
significa que, desde la perspectiva del bien jurídico que se discute, hay tres
intereses que se resisten recíprocamente, por lo que requieren de un proceso en
el que se defina por el órgano jurisdiccional el interés triunfante.
Armando y Antonio discuten la propiedad de un automóvil en un proceso.
Tramitándose éste aparece Roger solicitando al juez lo incorpore al proceso,
dado que él es el verdadero dueño del automóvil. Como se advierte, Roger –
excluyente principal- tiene una pretensión propia que, además, es contraria a la
posición de las partes.
Schonke se refiere al tema de la siguiente manera: “Quien pretende para sí en
todo o en parte la cosa o derecho sobre los que se sigue un litigio entre dos
personas, puede ejercitar su acción por medio de una demanda contra las dos
partes del proceso pendiente. A esto se llama intervención principal”. Además de

25
alguna imprecisión en el uso del concepto “acción”, probablemente debido a una
traducción defectuosa, discrepamos de lo expresado por el profesor alemán,
dado que su definición parece estar referida al inicio por parte del tercero de otro
proceso contra los que contienden sobre el mismo bien. Si así fuera –como en
efecto lo afirma un sector de la doctrina no será un caso de intervención de
tercero, sino de ejercicio autónomo y regular del derecho de acción como punto
de partida de un nuevo proceso.
Mucho se discute también en doctrina la importancia de esta figura y sobre todo
su fundamento, es decir, si en estricto conduce a una afirmación del principio de
economía procesal.
El maestro Chiovenda fundamenta así la utilidad e la institución estudiada: “… la
intervención principal del derecho moderno es una simple facultad del tercero
concedida con el fin de prevenir el daño que, de hecho, podría recibir el tercero
por la victoria de las partes del pleito principal, y también con el fin de evitar una
duplicidad inútil de juicios y la contradicción de sentencias”.
Esta intervención está regulada en el artículo 99 del Código estudiado.

4. INTERVENCIÓN EXCLUYENTE DE PROPIEDAD O DE DERECHO


PREFERENTE.
De todas las figuras de intervención estudiadas, ésta es la más antigua y
tradicional. De hecho, forma parte de legislaciones procesales desde siglos
atrás. Incluso ahora los conceptos tercería y tercerista, suelen utilizarse para
hacer referencia a la institución y a quien la usa, respectivamente.
El presupuesto material para la eventual presencia de esta intervención, es la
existencia de un bien sujeto a medida cautelar dentro de un proceso o de un bien
pasible de ser materia de ejecución judicial. En este contexto, si una persona
considera que el bien sujeto a medida cautelar es de su propiedad o tiene otro
tipo de derecho respecto de él, el que puede ser preferido como consecuencia
de la medida cautelar, puede intervenir en el proceso con el exclusivo propósito
de solicitar se declare la prelación de su derecho.
“La regulación de la denuncia (…) permite que el denunciado –transferente– sea
considerado como litisconsorte del denunciante –adquiriente-”.
Asimismo, si el derecho del interviniente es de preferencia respecto de lo que
obtenga de la ejecución judicial del bien, puede también intervenir y solicitar se
declare tal prelación en relación al ejecutante.
Rosa demanda ejecutivamente a Ronaldo y pide y obtiene una medida cautelar
de secuestro sobre el vehículo que hace unas semanas vio manejándose a éste.
Sin embargo, el vehículo ya no es de propiedad de Ronaldo a la fecha de la
realización del secuestro, sino de Daniel quien lo adquirió de aquél y a quien lo
desposeyeron del mismo en ejecución del secuestro. Daniel, premunido de su

26
título de propiedad, se apersona al proceso y pide se deje sin efecto la orden de
secuestro sobre su vehículo. Esta es una intervención excluyente de propiedad.
Financiera Andina demanda a la empresa ABC S.A. y pide un embargo en forma
de intervención en administración sobre su local industrial y comercial. Sin
embargo, antes de la ejecución del embargo, ABC había suscrito un contrato de
gestión y administración por el que le había cedido la gestión y la administración
de su local industrial a la empresa Alfa S.A. Esta, afectada por el embargo en
intervención, solicita al juez se le otorgue preferencia sobre la administración del
local industrial dado que su contrato se encuentra inscrito y es oponible a
terceros. Esta es una intervención excluyente de derecho preferente.
Belisario interpone demanda contra Carlos. El proceso está en la etapa de
ejecución de sentencia y se va a rematar un bien de propiedad de Carlos. Sin
embargo, en los asientos regístrales del bien aparece inscrita una prenda de éste
a favor de Ignacio. Enterado este último de la realización del remate por la
publicidad que se exige como presupuesto para su realización, se apersona al
proceso y solicita que para cuando ocurra el remate, del dinero que se obtenga
se le entregue primero a él lo que le corresponda por concepto de la prenda y
sólo si hay un remanente proceda su entrega al demandante.
Esta intervención está normada en el artículo 100 del Código Procesal Civil,
aunque su tratamiento procedimental corresponde al del proceso abreviado con
las precisiones reguladas entre los artículos 533 al 539.

5. LA DENUNCIA CIVIL.
Como se va a apreciar, esta institución está íntimamente ligada a la de la
intervención de terceros, en tanto se trata de una regulación procesal que
permite al tránsito de un interviniente a tercero legitimado.
Partiendo del criterio clasificatorio de los intervinientes a partir de la injerencia de
su voluntad o no en su incorporación, la denuncia civil es un típico caso de
intervención obligada. Suele considerarse a la denuncia (litis denuntiatio) como
una sub-especie del llamamiento de terceros al pleito, concepto genérico que
englobaría las distintas especies de intervención por decisión e interés de las
partes.
Sin embargo, nos parece un criterio doctrinal respetable pero inconforme. A
nuestro juicio, encontramos satisfactorio colocar a la denuncia civil como el
género y a la denuncia civil como el género y a las demás como especies, entre
otras razones porque el medio procesal a través del cual se producen las
integraciones y porque ampliando el concepto clásico de interés para denunciar,
consideramos que a través de esta instituciones se puede también hacer efectivo
el principio de economía procesal, si se admite que la relación futura – de ser
una relación de conflicto- en la que están conectados el denunciante y el
denunciado, pueda resolverse en el mismo proceso.

27
La denuncia civil tiene su antecedente en la adcitatio (por citación) del derecho
germánico, transmitida así al derecho común. Según Chiovenda: “Tiene por
condición, no un interés cualquiera, sino que la contienda sea común a un tercero
lo cual presupone que el actor o el demandado se encuentren en el pleito por
una relación jurídica común con el tercero o conexa con una relación en que el
tercero se encuentre con ellos, de manera que esté en cuestión el mismo objeto
y la misma causa petendi (o uno u otro de los elementos) que podrían ser materia
de litigio frente al tercero, o de parte del tercero, y que habrán podido dar al
tercero la posición de litisconsorte con el actor o con el demandado”.
Llamada también litis denuntiatio en la doctrina alemana, esta institución se
refiere a los requisitos y trámites que debe cumplir y seguir una parte para
incorporar a un interviniente al proceso. Es entonces el mecanismo procesal a
través del cual una parte integra a un tercero al progreso, respecto de quien tiene
un determinado interés –presente o futuro-, respecto de la misma relación
sustantiva o de otra, conectada jurídicamente esta última con la que se discute
en el proceso.
Deben ser muchas las instituciones del derecho sustantivo cuya tramitación se
verá afectada por la regulación de la denuncia civil en el sistema jurídico
peruano. Sin embargo, la todavía incipiente realización de estudios comparativos
entre estas dos disciplinas, cuyas reformas deberían realizarse de consumo,
impide apreciar ahora los alcances de la reforma procesal.
Así y todo, desarrollaremos un caso en el que consideramos se producirá un
cambio importante en la normativa existente a partir de la vigencia de la denuncia
civil.
El saneamiento por evicción, como sabemos, es el derecho que surge para el
adquiriente respecto de su transferente, cuando el primero ha sido vencido
respecto del bien que recibió del segundo en propiedad, uso o posesión. Según
la normativa prevista en el Código Civil, cuando el adquiriente es demandado,
debe solicitar al juez se notifique con la demanda al transferente. Si éste se
apersona al proceso, ocupará el lugar del adquiriente, quien, si lo solicita, puede
mantenerse para ayudar al transferente.
Lo descrito supone, entonces que, si el transferente pierde el proceso, recién
surge el derecho del adquiriente de demandarle el saneamiento-la devolución
del valor del bien a la fecha de la evicción, intereses, frutos devengados y lo que
corresponda, en un nuevo proceso.
La regulación de la denuncia, en cambio, permite que el denunciado –
transferente- sea considerado como litisconsorte del denunciante –adquiriente-,
y, además, que, al sentenciarse el proceso, ésta se pronuncie también sobre la
relación jurídica sustantiva establecida entre el denunciante y el denunciado. Lo
que significa, para el caso descrito, que la sentencia puede declarar al
demandante propietario, por ejemplo, y a su vez, declarar también la obligación
de saneamiento del transferente respecto del adquiriente

28
5.1 Especies de la denuncia civil.
El uso de la denuncia civil es considerablemente variable, por lo que el
ordenamiento procesal comentado no ha regulado todas las figuras. Así, ha
quedado fuera, por ejemplo, el llamamiento del tercero pretendiente. Sin
embargo, estimamos que la regulación de las instituciones procesales no impone
al juez un límite legal en su aplicación, sobre todo si advertimos que no son reglas
de procedimiento. No olvidemos que el deber del juez es resolver los conflictos
de intereses aplicando el derecho que corresponde al caso concreto y, además,
lograr a través de él y como suma global de la función jurisdiccional, la paz social
en justicia. Para tan elevados fines no puede ser un límite de falta de una norma
expresa.
Describamos inicialmente aquéllas que han sido reguladas en el nuevo Código
y posteriormente la que hemos citado como ejemplo de institución no regulada,
reiterando que –en nuestra opinión- se encuentra en el espíritu del código ya que
no en su letra.

6. ASEGURAMIENTO DE PRETENSIÓN FUTURA.


Una vez más, nos separamos del nombre clásico que reciben algunas
instituciones en la doctrina. Lo que se explicó a propósito del saneamiento por
evicción y que se describirá a continuación con mayor detalle, se denomina
llamamiento en garantía y tiene su origen en el derecho germánico. Su especial
naturaleza surge del hecho que no persigue como propósito que el denunciado
ayude al denunciante o que lo reemplace, sino que quede obligado ante el
denunciante por lo que éste sea condenado en el mismo proceso.
Chiovenda se refiere a esta institución así: “… (se regula) en homenaje al
principio de la economía de los juicios y a la conveniencia de decidir de una sola
vez y de una sola manera los puntos que son comunes a la acción principal y a
la acción de regresión, y hace de ella un caso de conexión del pleito…” y más
adelante expresa: “La acción de regresión se propone condicionalmente, para
que en la hipótesis de que el que llama sucumba frente a su adversario, el
llamado, no sólo se encuentre en la imposibilidad de desconocer en esta derrota
el presupuesto de su responsabilidad, habiendo estado en situación de
defenderse, sino sea al mismo tiempo condenado a responder de las
consecuencias de tal derrota”.
Esto se encuentra normado en el artículo 104 del código estudiado, cuya sumilla
hace referencia al aseguramiento de pretensión futura. Apreciamos el siguiente
ejemplo: un ingeniero conviene un contrato de obra a plazo fijo, estableciéndose
una cláusula penal por cada día de mora en la entrega de la obra. Llega la fecha
de la entrega y ésta no se produce, debido a que los trabajos de carpintería y
metálicos que el ingeniero subcontrato, no se han concluido, a pesar que
debieron entregarse 45 días antes de la fecha final de entrega de la obra.

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Si el caso ocurriera antes de la vigencia del Código Procesal, no habría otra
alternativa que se presenten dos procesos en secuencia, es decir, que acabe el
que le inician al ingeniero y, condenado éste, surge su derecho a demandar a
los subcontratistas.
Con el código la situación es distinta. Si bien se trata de una pretensión futura –
la del ingeniero contra los subcontratistas-, aquél puede denunciar a éstos al ser
demandado, este acto permitirá que ellos formen parte del proceso y dentro de
él se tramiten simultáneamente dos pretensiones, las que podrán ser resueltas
en la misma sentencia.
Si bien admitimos que es la norma sustantiva la encargada de regular los casos
en los que una persona debe responder por la derrota ajena, insistimos en la
idea que será el juez quien decida la precedencia del pedido en atención a la
relación de causa y efecto entre los rezones del emplazamiento y eventual
pérdida del denunciante y la responsabilidad del denunciado.

7. LLAMAMIENTO POSESORIO.
Esta figura se da en los procesos que contienen pretensiones posesorias. Se le
llama también laudatio o nominatio auctoris. Como se sabe, las demandas
posesorias, con independencia de la existencia de un domicilio distinto del
emplazado, deben dirigirse a la dirección domiciliaria de la bien materia de
conflicto.
Sin embargo, es posible que en el bien no se encuentre el poseedor
denominársele “servidor de la posesión” o poseedor mediato. Lo expresado
significa que la relación jurídica sustantiva al emplazarse a persona distinta del
poseedor, por lo que todo lo que se actué bien podría declararse nulo.
Para evitar esta situación, el allanamiento posesorio le impone al servidor de la
posesión el deber de “denunciar” al verdadero poseedor y con ello, le concede
también el derecho de separarse del proceso, siempre que el denunciado
reconozca su calidad de poseedor.
Por esa razón, el nuevo código dispone que, de no hacer la denuncia, al
emplazado podría condenársele al pago de los daños y perjuicios que produzca
su silencio. Por cierto, si el denunciado comparece y reconoce ser el poseedor,
el proceso continúa con éste, quedando el denunciante fuera del proceso. Si no
se apersona o haciéndolo niega su calidad de poseedor, el proceso continuará
con el denunciante, pero surtirá efecto contra ambos.
Es el caso de la demanda que se entiende con el guardián de la casa, por
ejemplo. Esta forma especial de denuncia está regulada en el artículo 105 del
código analizado.

30
8. LLAMAMIENTO POR FRAUDE O COLUSIÓN.
El rasgo diferencial de esta forma de denuncia, está dado por el hecho que
honesta concebida para ser utilizada por una de las partes, sino por el juez aun
cuando a nivel de hipótesis teórica no es posible descartar su uso por alguien
distinto a éste e incluso que no sea parte.
El presupuesto material para el uso por parte del juez de este instituto, está dado
por la presunción que genera en el juez la conducta de las partes durante el
desarrollo del proceso. La advertencia por parte del juez de la armonía en los
actos de las partes, generalmente contradictorias por naturaleza, revela en él la
posibilidad que el proceso sea un “acuerdo” establecido por las partes para
afectar a un tercero que no aparece en la escena procesal.
Si apareciera esta presunción en el juez, éste se encuentra facultado a citar al
eventual perjudicado para que conozca el proceso y, de considerarlo
conveniente, hacer valer los derechos que le pudieran corresponder. Incluso la
facultad del juez alcanza a la decisión de suspender el proceso por un plazo
determinado.
Este instituto está previsto en el artículo 106 del Código Procesal Civil.

9. LLAMAMIENTO DEL TERCERO PRETENDIENTE


Se presenta en aquellos casos en que a una persona le es exigido el
cumplimiento de una obligación por más de una persona, que tienen o creen
tener títulos distintos. Para el ejemplo, imaginaremos que se trata de una
obligación de dar, la entrega de parte de otra persona, quien se considera
también titular del bien.
En tal situación, el demandado está facultad a solicitar se llame al proceso al
tercero que también lo requiere, a fin que el verdadero derecho se dilucide en
forma conjunta radicalmente el problema, porque de lo contrario, bien podría ser
que el no demandado, lo haga en un nuevo proceso, incluso imputándose
negligencia en el proceso en el que se le ordenó la entrega del bien.

10. EXTROMISIÓN.
Todo lo desarrollado hasta ahora sobre el tema de la intervención de terceros
está referido a los requisitos y trámites para conseguir la incorporación de una
persona al proceso y los efectos que tal acto produce en éste. Sin embargo, la
institución que vamos a describir, formando parte de nuestro tema de estudio,
tienen curiosamente una función no sólo distinta, sino contradictoria a la
intervención.
Por la extromisión el juez, de oficio o a pedido de parte, está facultado a decidir
la separación procesal de un tercero legitimado, es decir, de un interviniente a
quien, por acto procesal anterior, lo había admitido al proceso.

31
Esta decisión, que requiere una especial motivación –de allí el agregado
normativo en el artículo 107 de “resolución debidamente motivada”-, se produce
porque el juez considera que el derecho o el interés jurídico relevante que estuvo
presente cuando califico positivamente la intervención del tercero, ha
desaparecido o, puede ser también, que ahora

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CONCLUSIÓN
Al hablar de acumulación y litisconsorcio, hacemos referencia a una pluralidad o
conjunto de pretensiones como personas.
La acumulación puede ser objetiva (si se trata de pretensiones) o subjetiva (si se
trata de personas), a su vez que estas clasificaciones tendrían otras
subclasifiaciones como son originaria (si se plantea al momento de la demanda)
o sucesiva (si van surgiendo con forme sigue el proceso).
Estas figuras procesales, cumplen una gran función al garantizar los principios
procesales, como el de celeridad, economía procesal, inmediación, etc.; que son
los pilares para la buena administración de justicia.
Es relevante recalcar o establecer una diferencia o relación de dependencia
entre acumulación y litisconsorcio. Toda vez que la acumulación puede ser
objetiva y subjetiva mientras que el litisconsorcio deriva de la acumulación
subjetiva con el requisito que las partes demandantes o demandadas
permanezcan activas o interactúen con respeto a sus pretensiones.
Importante es reconocer la labor que cumplen los jueces dentro del proceso para
analizar cautelosamente cada una de las pretensiones demandadas o
reconvenidas, y a su vez reconocer a cada persona participante o que vaya a
adecuarse dentro del proceso.

33
ANEXOS

JURISPRUDENCIAS
1. Acumulación
La acumulación es la institución procesal que explica la naturaleza de aquellos
procesos (llamados en doctrina procesal como complejos) en los que se advierte
la presencia de más de una pretensión (acumulación objetiva) o más de dos
personas (acumulación subjetiva) en un proceso (Cas. N3 1079-98-Puno, El
Peruano, 31/01/99, p. 2560).
Si se demanda acumulativamente el pago de daños y perjuicios irrogados por el
hecho de haber sido privada de su propiedad e impedida de percibir la renta que
produce, no procede amparar el pago de frutos civiles, pues estaría duplicando
el pago de los frutos dejados de percibir (Exp. N9 943-93-Lima, Ledesma
Narváez, Marlanella, Ejecutorias Supremas Civiles, Legrima, 1997, p. 290).
En una misma demanda pueden hacerse valer copulativamente varias
pretensiones, siempre que entre sí no se excluyan.
No procede interponer acumulativamente la pretensión de nulidad o de
resolución de un contrato y la declaración de mejor derecho que supone la
existencia de un título, por ser incompatibles.
La pretensión de nulidad o resolución del contrato y de reivindicación e
indemnización de daños y perjuicios lejos de tratarse de pretensiones que se
excluyen mutuamente, por el contrario se complementan y perfeccionan, siendo
las segundas una consecuencia lógica de las primeras ya se trate de la nulidad
del contrato o la resolución de él (Exp. N9 936-95-Callao, Ledesma Narváez,
Marlanella, Ejecutorias Supremas Civiles, Legrima, 1997, pp. 525-527).

2. Litisconsorcio
No puede ser considerada la cónyuge del demandado litisconsorte necesario, si
no es titular de la relación jurídica material, sin embargo, esta sí tiene interés
legítimo para inter-venir en el proceso, pues un bien de la sociedad conyugal ha
sido afectado con el embargo, lo que le convierte en tercera legitimada.
Es posible trabar embargo sobre los bienes sociales, respecto de los derechos y
acciones que le corresponden al cónyuge deudor en dicho bien, sin embargo, no
resulta Jurídicamente posible su ejecución o remate judicial, en razón que no
existe determinado aún el porcentaje de propiedad que le corresponde a cada
uno en el bien embargado, toda vez, que ello se establecerá liquidada que sea
la sociedad conyugal, lo que sucederá luego de. su fenecimiento (Exp. N° 97-
67212-3398, Sala de Procesos Ejecutivos, Ledesma Nar-váez, Marianella,
Jurisprudencia Actual, Tomo 5, Gaceta Jurídica, p. 586).

34
En el otorgamiento de escritura, si se advierte de la ficha del inmueble in litem,
que el bien se encuentra inscrito a favor de una tercera persona, quien transfirió
el inmueble de la demanda, a efectos que se cumpla con el tracto sucesivo, esta
debe integrarse a la relación procesal como litisconsorte pasivo (Exp. N" 1363-
98, Sala de Procesos Sumarísimos, Ledesma Narváez, Marianella,
Jurisprudencia Actual, Tomo S, Gaceta Jurídica, p. 331).
Si los demandados, en segunda instancia, alegan la condición de casados,
consecuente-mente conforman indistintamente un patrimonio autónomo, dicha
situación conlleva a integrar la relación procesal con el emplazamiento de los
cónyuges, declarando la nulidad del saneamiento.
El silencio, puesto de manifiesto por los demandados a través de todo el proceso
y recién expuesto en segunda instancia, implica que han actuado
temerariamente al entorpecer con aquella actitud el desarrollo nonnal del
proceso, conducta que es necesario sancionar con la imposición de una multa a
cada uno de ellos (Exp. N° 439-99, Sala de Procesos Abreviados y de
Conocimiento, Ledesma Narváez, Maríanella, Jurisprudencia Ac¬tual,
Tomo 5, Gaceta Jurídica, p. 332).
Procede amparar la intervención litisconsorcial del recurrente, que se encuentra
dentro de los alcances del artículo 93 del CPC, toda vez que la titularidad del
bien se encuentra pendiente de ser resuelta en el proceso y la sentencia a recaer
le va a afectar, máxime, que el interviniente alega ser legítimo propietario del
bien (Exp. N° 34134-98, Sala de Procesos Sumarísimos, Ledesma Narváez,
Maríanella, Jurisprudencia Actual, Tomo 5, Gaceta Jurídica, p. 333).
Si el título que se ejecuta es la garantía hipotecaria otorgada poruña persona
jurídica, mal puede la recurrente, en su condición de cónyuge del ejecutado,
atribuirse la titularidad de la relación jurídica sustancial, si este no ha otorgado
garantía hipotecaria alguna y la obligación garantizada ha sido contraída a título
personal (Exp. N° 98-27990-2733, Sala de Procesos Ejecutivos, Ledesma
Narváez, Maríanella, Jurisprudencia Actual, Tomo 5, Gaceta Jurídica, p.
334).
La intervención como litisconsorte necesario sustentado en el contrato de
asociación en participación suscrito con la demandada, no puede ampararse,
pues este no ha intervenido en el contrato de arrendamiento del inmueble cuya
desocupación se solicita (Exp. N" 9896-98, Sala de Procesos Sumarísimos,
Ledesma Narváez, Maríanella, Jurispru¬dencia Actual, Tomo 5, Gaceta
Jurídica, p. 337).
A efecto de dar cumplimiento al principio del tracto sucesivo, previsto en el
artículo 2015 del CC, es necesario comprender en la demanda a todos los
intervinientes en las transferencias efectuadas del inmueble materia del proceso,
en calidad de litisconsortes necesarios. El juez, por economía procesal, debe
integrarla relación procesal emplazando a los referidos litisconsortes en
aplicación del artículo 95 del CPC (Exp. N° 28317-98, Sala de Procesos

35
Sumarísimos, Ledesma Narváez, Maríanella, Jurisprudencia Actual, Tomo
5, Gaceta Jurídica, p. 338).
La figura del litisconsorcio necesario es la que resulta de la integración de la litis
impuesta por el orden y el interés público con el objeto de dar solución plena y
eficaz hay conflicto cuando la relación jurídica en tomo de la que gira, muestra
pluralidad de sujetos que no pueden ser excluidos del juicio sin dar lugar a un
fallo sin valor jurídico para alcanzar tal solución (Cas. N° 179-98-Lima, El
Peruano, 29/08/99, p. 3370).
El caso en que una demanda recaiga sobre un bien que correspondía a una
sociedad conyugal o patrimonio autónomo, en donde uno de los cónyuges
fallece, el juez debe integrar la relación procesal comprendiendo a la sucesión
del cónyuge fallecido, quienes por ser copropietarios de la masa hereditaria
dejada por este, se convierten en litisconsortes necesarios del cónyuge
supérstite (Cas. N° 891-99-Lima, El Peruano, 22/11/99, p. 4097).
Debe hacerse una interpretación sistemática de la norma procesal sobre
litisconsorcio necesario en que se debe emplazar a los que lo conforman a fin de
obtener una decisión válida, con la norma que manda que se constituya la
representación procesal de ambos cónyuges cuando son demandados (Cas. N°
250-98, El Peruano, 30/09/98, p. 1702).
El hecho que la empresa garantizada haya sido declarada en insolvencia, ello no
obsta que la empresa, por ser la deudora, sea considerada como litisconsorte
necesaria con los garantes hipotecarios (Exp. N° 66135-1547-97, Sala de
Procesos Ejecutivos, Ledesma Narváez, Marianella, Jurisprudencia Actual,
Tomo 4, Gaceta Jurídica, pp. 709-710).
En la intervención litisconsorcial, la pretensión del interviniente es propia, pero
jurídica-mente conexa y paralela con la parte consorcial, por emanar de la misma
causa jurídica o título, o por ser el interviniente titular de la misma relación
jurídica.
Debe desestimarse el pedido de la recurrente para ser integrada al proceso en
calidad de litisconsorte necesario, por haber sido cónyuge del causante al tiempo
de la adquisición del bien; pues, al habérsele declarado a esta, cónyuge culpable
en el divorcio absoluto, el efecto ipso jure, es la pérdida de los gananciales (Exp.
N° 1505-99, Sala de Procesos Abreviados y de Conocimiento, Ledesma
Narváez, Marianella, Jurisprudencia Actual, Tomo 4, Gaceta Jurídica, pp.
355-356).
Es nula la demanda de ineficacia de anticipo de legitima, cuando no se ha
dispuesto la intervención litisconsorcial de los anticipados, toda vez que la
decisión a recaer en el proceso, en caso de ampararse la demanda, los va a
afectar (Exp. N° 1299-97, Primera Sala Civil, Ledesma Narváez, Marianella,
Jurisprudencia Actual, Tomo 2, Gaceta Jurídica, p. 350).
Para el otorgamiento de escritura debe considerarse a los sujetos integrantes de
la relación sustantiva como sujetos de la relación procesal. SI la decisión que

36
recaerá en dicho proceso, afectará de manera uniforme, a quien aparece
transmitiendo el bien al accionante, debe ser incorporado al proceso como
litisconsorte necesario (Exp. N° 75-98, Primera Sala Civil, Ledesma Narváez,
Marianella, Jurisprudencia Actual, Tomo 2, Gaceta Jurídica, pp. 318-319).
Resulta improcedente considerar como litisconsorte necesario al albacea
testamentario, pues este no es representante de la testamentaría para demandar
ni responder en juicio (Exp. N" 60650-97, Tercera Sala Civil, Ledesma
Narváez, Marianella, Jurisprudencia Actual, Tomo 2, Gaceta Jurídica, p.
142).
Si se pretende la nulidad del acto jurídico se debe comprender a todos los
intervinientes en el acto cuestionado a fin que puedan hacer uso del derecho a
la tutela jurisdiccional efec-tiva previsto en el artículo 1 del Código Procesal Civil
(Exp. N° 129-96-Uma, Ledesma Narváez, Marianella, Ejecutorias Supremas
Civiles, Legrima, 1997, pp. 137-138).
Tratándose de un bien común se debe emplazar con la demanda también a la
esposa del comprador demandado, por ser obvio su interés en las resultas del
juicio. Si del testimonio de compraventa aparece que el comprador demandado
se encuentra casado, es de presumirse por razones de temporalidad que él
inmueble adquirido tiene la condición de bien común, a tenor de lo dispuesto por
el artículo 185 del Código Civil de 1936 (Exp. N" 634-95-lca, Ledesma Narváez,
Marianella, Ejecutorias Supremas Civiles, Legrima, 1997, pp. 410-411).
Si el propio actor afirma que parte de la labor que efectuó y cuyo pago demanda
fue realizada a favor de una persona ajena al demandado, resulta básico para
integrar válidamente la relación jurídica procesal comprenderla como
litisconsorte necesario a esta (Exp. N° 539-7-97, Primera Sala Civil, Ledesma
Narváez, Marianella, Jurisprudencia Actual, Tomo 1, Gaceta Jurídica, pp.
305-306).
Si bien es cierto que en el certificado de gravamen aparece que el ejecutado
adquirió el terreno en calidad de soltero, también lo es que en el contrato de
mutuo con constitución de hipoteca, manifiesta ser casado, por lo que la cónyuge
del demandado debe también ser emplazada.
Tienen la calidad de bienes sociales los edificios construidos a costa del caudal
social en suelo propio de uno de los cónyuges (Exp. N° 1195-98, Sala de
Procesos Ejecutivos, Ledesma Narváez, Maríanella, Jurisprudencia Actual,
Tomo 3, Gaceta Jurídica, pp. 313-315).
Encontrándose la causa en la etapa del saneamiento, el juez debe establecer
válidamente la relación jurídica procesal incorporando a los litisconsortes
necesarios que conforme el artículo 93 del CPC deban intervenir en el proceso
a efecto que la decisión a recaer en el mismo sea expedida en forma válida, por
afectar sus derechos directamente (Exp. N" 18280-98, Sala de Procesos
Abreviados y de Conocimiento, Ledesma Narváez, Maríanella,
Jurisprudencia Actual, Tomo 3, Gaceta Jurídica, pp. 446-447).

37
El proceso actual permite la intervención de terceros, no incluidos en la
demanda, debiendo el juez identificar la presencia actual o eventual de todos
aquellos sujetos imprescindibles para el logro de una sentencia válida
(litisconsorcio necesario) en cuyo caso el juez integra la relación procesal, sea a
petición de parte o de oficio (Cas. N° 983-98-Lima, Editora Normas Legales
S.A., Tomo 270, Noviembre 1998, Trujillo-Perú, pp. A.6-A.7).
La hipoteca no impide al deudor disponer la cosa hipotecada, ni la acción
persecutoria que concede la ley al acreedor convierte a este en litisconsorte
pasivo necesario en el proceso de otorgamiento de escritura pública de
compraventa del inmueble hipotecado a un tercero o la nulidad de la minuta de
dicho contrato, en el que no ha intervenido. No es causal de nulidad el hecho de
no habérsele citado con la demanda (Exp. N° 363-93-Lima, Ledesma Narváez,
Maríanella, Ejecutorías Supremas Civiles, Legrima, 1997, pp. 532-533).
Para el pago de una deuda de la herencia debe accionarse en contra de todos
los herede-ros y no solo con uno de ellos (Exp. N° 1005-94-Lima-Cono norte,
Ledesma Narváez, Maríanella, Ejecutorías Supremas Civiles, Legrima,
1997, pp. 255-256).
En el juicio de división y partición deben intervenir todos los herederos del
causante, no solo para que se les reconozca la proporción en que deben
participar, sino para intervenir en la participación de los bienes (Exp. N" 698-95-
Cajamarca, Ledesma Narváez, Maríanella, Ejecutorias Supremas Civiles,
Legrima, 1997, pp. 581-582).
Cuando se demanda la nulidad de un contrato debe entenderse con todos los
otorgantes de dicho contrato.
Los contratos solo producen sus efectos entre las partes que los otorgan y sus
herederos, salvo que se trate de derechos y obligaciones no transmisibles (Exp.
N° 738-93-lca, Ledesma Narváez, Maríanella, Ejecutorias Supremas Civiles,
Legrima, 1997, pp. 340-341).
Se atenta contra la garantía del debido proceso, si al demandar la nulidad del
título de propiedad otorgado por la Municipalidad de Lima Metropolitana, no se
ha emplazado a esta. Debe admitirse la intervención del litisconsorte, si es
previsible que la decisión a recaer en el proceso, lo afectaría en forma ineludible
(Exp. N" 388-95, Quinta Sala Civil, Ledesma Narváez, Maríanella,
Ejecutorías, Tomo 2, Cuzco, 1995, pp. 226-227).
Si ha operado la cesión de derechos, y la ejecutada al contradecir el mandato
ejecutivo se ha fundamentado en la causa que ha originado el título valor, debe
incorporarse al proceso al propio girador, puesto que los resultados del mismo
necesariamente influirán en su derecho por tener legítimo interés en el mismo
(Exp. N" 1330-98, Segunda Sala Civil, Ledesma Narváez, Maríanella,
Jurisprudencia Actual, Tomo 2, Gaceta Jurídica, p. 316).
Es nula la sentencia si del contrato de alquiler-venta y de la copia del documento
de identidad se pone a manifiesto que el estado civil del demandado es de

38
casado, hecho que no ha sido advertido por ninguno de los justiciables ni por el
juez. Si bien en el contrato aparece el emplazado como único arrendatario, así
como la demanda está dirigida contra esa única persona, ello no enerva que el
juez pueda emplazar una persona, cuando de la demanda o contestación
aparece evidente que la decisión a recaer en el proceso le va a afectar. Resultan
de aplicación los artículos 65 y 93 del Código Procesal Civil (Exp. N" 5032-99,
Sala Civil de Procesos Sumarísimos y No Contenciosos. Ledesma Narváez,
Marianella. Jurisprudencia Actual, Tomo 6. Gaceta Jurídica, p. 372).
Para pretender la incorporación al proceso en calidad de litisconsorte, ya sea de
la parte activa o pasiva de la relación jurídica procesal instaurada en autos, es
preciso que quien la invoque se considere titular de la relación jurídica material.
La decisión que ampare la solicitud debe necesariamente dilucidar la titularidad
que invoque quien solicite su incorporación en tal calidad (Exp. N° 363-2002,
Tercera Sala Civil de Lima. Ledesma Narváez, Marianella. Jurisprudencia
Actual, Tomo 6. Gaceta Jurídica, p. 385).
La intervención del litisconsorcio pasivo, exponiendo como sustento de su
petición el ser propietaria del bien del cual se pretende el desalojo, además que
en su calidad de heredera mayoritaria ha suscrito un nuevo contrato de
arrendamiento con el demandado no resulta procedente, pues no se advierte
que la sentencia afecte a la recurrente en su calidad de copropietaria; toda vez
que la discusión en este proceso se refíere al contrato de arrenda-miento
celebrado entre el padre (causante) del demandante y el demandado (Exp. N°
839 (4347-01), Segunda Sala Civil de Lima. Ledesma Narváez, Marianella.
Jurisprudencia Actual, Tomo 6. Gaceta Jurídica, p. 387).
No procede la inclusión al proceso como litisconsorte necesario pasivo si quien
argumenta venir ocupando una parte del inmueble materia de desalojo, no
acredita con prueba indubitable que dicho bien sea parte del inmueble que se
pretende la restitución. Si la pretensión emana de una relación arrendador y
arrendatario, no habiendo el compareciente acreditado tener vínculo.
contractual, obligación o responsabilidad, o que la sentencia a expedirle en el
proceso pudiera afectarla; se evidencia la carencia de interés y legitimidad para
obrar en el presente proceso (Exp. N° 14060-99, Sala de Procesos
Sumarísimos y No Contenciosos. Ledesma Narváez, Marianella.
Jurisprudencia Actual, Tomo 6. Gaceta Jurídica, p. 389).

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BIBLIOGRAFÍA

 ABC del Derecho, escuela de graduados Águila & Calderón


 Código procesal Civil Peruano pp 483-488. Capitulo V y VI.
 Citado por RODRIGUEZ DOMINGUEZ, Elvito A. Manual de Derecho
Procesal Civil.6ª ed. actualizada y aumentada, Lima, Grijley, 2005, p.49.;
http://www.monografias.com/trabajos77/litisconcorcio-peru/litisconcorcio-
peru.shtml
 Citado por MONTOYA PIZARRO, José Alberto en el cual lo nombra
respecto SOBRE EL LITISCONSORCIO EN NUESTRO
ORDENAMIENTO PROCESAL CIVIL.( Ver en Google académico )

WEBRAFÍAS
El litisconsorcio en el Perú, Jorge Franklin Gómez Uribe;
http://www.monografias.com/trabajos77/litisconcorcio-peru

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