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* Lee los siguientes poemas de Garcilaso de la Vega (1501-1536) y realiza posteriormente las

actividades propuestas:

SONETO V

Escrito está en mi alma vuestro gesto,


y cuanto yo escribir de vos deseo;
vos sola lo escribisteis; yo lo leo
tan solo que aun de vos me guardo en esto.

En esto estoy y estaré siempre puesto,


que aunque no cabe en mí cuanto en vos veo,
de tanto bien lo que no entiendo creo,
tomando ya la fe por presupuesto.

Yo no nací sino para quereros;


mi alma os ha cortado a su medida;
por hábito del alma misma os quiero.

Cuanto tengo confieso yo deberos;


por vos nací, por vos tengo la vida,
por vos he de morir, y por vos muero.

SONETO XIII

A Dafne ya los brazos le crecían


y en luengos ramos vueltos se mostraban;
en verdes hojas vi que se tornaban
los cabellos que el oro oscurecían:

de áspera corteza se cubrían


los tiernos miembros que aún bullendo estaban;
los blancos pies en tierra se hincaban
y en torcidas raíces se volvían.

Aquel que fue la causa de tal daño


a fuerza de llorar, crecer hacía
este árbol, que con lágrimas regaba.

¡Oh miserable estado, oh mal tamaño,


que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón por que lloraba!

SONETO XXIII

En tanto que de rosa y azucena


se muestra la color de vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena


del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blando, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera


el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,


todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.
ACTIVIDADES

Soneto V
1- Indica el tema del soneto.

El tema es amoroso y es un poema dirigido a su amada, la cual es su centro y motivación


para vivir.

2- Extrae su estructura externa (partes que lo componen y significado de las mismas).

El poema es un soneto formado por dos cuartetos(A B B A - A B B A) y dos tercetos (C D


E - C D E) con rima consonante.

En el primer cuarteto es donde se dirige a su amada, mientras que el segundo es donde


comienza su canto de amor a su querida. En los tercetos, reitera la idea expuesta en el
segundo cuarteto.

3- Busca figuras literarias, especialmente las que son más relevantes en la etapa del Renacimiento.

En el primer verso aparece un hipérbaton con la palabra “Escrito”, aunque también se puede
considerar como metáfora.
En el tercer verso hay un encabalgamiento
En el sexto verso se ve claramente una hipérbole.
En el verso 10 se observa una personificación sobre su alma de cómo es recortada en capricho para
su amada.
En el verso 12 se observa otro hiperbatón.
En los dos últimos versos se ve un paralelismo a la vez que una antítesis sobre la vida y
la muerte.

Soneto XIII
1- ¿Qué tópico literario encuentras en el primer cuarteto? ¿Cuál es la significación de dicho
tópico?

El tópico literario que se encuentra en este poema es el de la idealización femenina o


“descriptio puellae”.

Este tópico literario se caracteriza por describir a una mujer, admirando su cabello, su tez,
sus ojos, su boca, su cuello... siempre alabando su belleza e idealizándola.

2- Resume en unas pocas líneas el mito de Apolo y Dafne.

Él era como un atleta, pero era un Dios y estaba enamorado de una mujer muy bella
también, un día ella paseaba por el bosque y Apolo comenzó a perseguirla para cortejarla,
pero Dafne no quería nada con él y no debía, ella era una ninfa, el caso es que cuando el
casi la alcanza ella hace una imploración al Dios Peneo y le pide que él no logre poseerla,
entonces cuando apenas la va a tocar, empieza el hechizo, y se convierte en árbol de
Laurel, su piel en corteza y su cabello en follaje.
3- Da al menos dos razones por las que consideras probado que este poema pertenece al
Renacimiento.

Porque aparecen varios tópicos usados del Renacimiento como:

- Idealización de la belleza y a la mujer (“descriptio puellae”).


- Amor no correspondido.
- Ideal no alcanzado.
- La naturaleza.
- Mitología.

Soneto XXIII

1- El poema presenta un tono de mandato, ¿en qué forma verbal se manifiesta? ¿Crees que ese
verbo es el centro del poema? ¿Por qué? ¿Qué le pide a la muchacha?

El tono de mandato se observa en el primer terceto cuya forma verbal es el imperativo (“coged”).

Creo que es importante ese verbo ya que lo que se le pide a la muchacha es disfrutar de su
juventud, por lo que el verbo tiene relevancia en este aspecto.

2- ¿A qué aluden las metáforas alegre primavera y dulce fruto?

Alude mediante la metáfora a la juventud y al aprovechamiento de ésta.

3- El tema principal es un tópico, "Carpe diem"; dime todo lo que sepas de él (significado, autores
clásicos que lo hicieron famoso, versiones existentes,...).
¿Tiene este tema algo que ver con la cosmovisión renacentista?
Comenta, por último, su pervivencia hoy, a inicios del siglo XXI.

Carpe diem es una locución latina que literalmente significa 'toma el día', que quiere decir
'aprovecha el momento', en el sentido de no malgastarlo. Fue acuñada por el poeta
romano Horacio (Odas, I, 11)

Carpe diem, quam minimum credula postero


"aprovecha el día, no confíes en el mañana"

Algunos autores clásicos que usaron este tópico en sus obras son Juan de la Encina, Garcilaso de la
Vega y Luis de Góngora, entre otros.

Sí, tiene mucho que ver los ideales del renacimiento como el hombre como centro de todas las cosas
y que invita a disfrutar el día a día, el presente cotidiano.

El culto a la belleza física, la ansiedad por luchar contra el envejecimiento y la superficialidad que
se incentiva globalizada y comercialmente son rasgos de que este tópico sigue presente actualmente
en la sociedad.
4- Junto al tema principal hay otro tema que tiene que ver con la belleza femenina. ¿Crees que esa
mujer que describe el poeta responde a una realidad o a un modelo idealizado? ¿Cómo se llama esa
belleza tópica? ¿Está vigente ese modelo ideal en nuestra sociedad actual?

Garcilaso describe el modelo idealizado de la mujer Renacentista, que asu vez, se trata de Isabel
Freire, dama a la que amó sin ser correspondido.

El culto a la belleza física, la ansiedad por luchar contra el envejecimiento y la superficialidad que
se incentiva globalizada y comercialmente son rasgos de que este tópico sigue presente actualmente
en la sociedad.
5- ¿Se deduce de la lectura del poema que el tiempo y la muerte son enemigos del amor? ¿Por qué?

Sí, debido a que se puede observar en los dos últimos tercetos la intención de disfrutar de la
juventud (y del amor) antes de que pase el tiempo y llegue a marchitarse ( se entiende que habla
sobre la vejez o muerte).

6- Analiza métricamente el poema.


Por cierto: Este modelo estrófico es una innovación en el Renacimiento español que llegó de la
mano de Garcilaso y otros poetas. Pero,... ¿cómo se llamaba el amigo de Garcilaso que tuvo la idea
de adoptar esta estrofa a la poesía castellana?¿De qué país la "importa"? Indica también,
brevemente, las principales características de la biografía y la obra lírica de dicho amigo.

En tanto que de rosa y de azucena 11A


se muestra la color en vuestro gesto, 11B
y que vuestro mirar ardiente, honesto, 11B
con clara luz la tempestad serena;11A

y en tanto que el cabello, que en la vena 11A


del oro se escogió, con vuelo presto 11B
por el hermoso cuello blanco, enhiesto, 11B
el viento mueve, esparce y 1desordena:11A

coged de vuestra alegre primavera 11C


el dulce fruto antes que el tiempo airado 11D
cubra de nieve la hermosa cumbre.10E

Marchitará la rosa el viento helado, 11D


todo lo mudará la edad ligera 11C
por no hacer mudanza en su costumbre.10E

Garcilaso incorporó a la poesía española versos y estrofas tomados de su amigo Petrarca y de


autores italianos, por tanto extrajo estas ideas de Italia.

Francesco Petrarca nació el 20 de julio de 1304 en Arezzo, Italia. A la edad de ocho años su familia
se trasladó a Aviñón, Francia.

Petrarca estudió leyes en la Universidad de Bolonia, pero regresó a Aviñón al morir su padre en
1326.

Se dice que al regresar de Aviñón en 1326 ve por primera vez a la que él llama Laura de Noves (de
la que se supone fue su esposa de un tal Hugo de Sade).

En esa ciudad pronunció los votos monásticos menores. El viernes santo de 1327 conoció a Laura,
mujer idealizada por él (como Dante idealizó a Beatriz). Le dedicó sus poemas líricos, conocidos
por su pureza.

Petrarca viajó por Europa, y en 1330 en Florencia se reunió con el escritor Giovanni Boccaccio;
ambos se dedicaron al redescubrimiento de la cultura de la antigüedad clásica y a la defensa en la
unión de las creaciones paganas y cristianas.

En 1341 tuvo en roma su coronación como poeta. A Petrarca le ligó una profunda amistad con
Giovanni Boccaccio.
De sus obras destacan:

- CANCIONERO O DE RERUM VULGARIUM FRAGMENTA


Contiene en mayor número sus inmortales sonetos dedicados a Laura. Se encuentra escrito en
toscano.

- ÁFRICA
Canto épico escrito en latín. Está respirado en el primer Escisión. Segunda Guerra Púnica.

- SECRETUM
De carácter autobiográfico donde Petrarca dialoga con San Agustín.

- LOS TRIUNFOS
Donde a pesar de su confesada antipatía por Dante, los modela con el mismo metro, el tercero y el
mismo final glorificado.

7- La estructura del poema es fácil de ver; adopta la forma textual de la narración, pero con tintes de
argumentación. Así que divide el poema en presentación, proposición o nudo y desenlace, y
resume lo expresado en cada parte.

8- Ya ves que forma y contenido están muy unidos. Sólo te queda repasar ahora los principales
recursos estilísticos que ha usado Garcilaso en este poema para cifrar su mensaje.

- Metáfora: “alegre primavera”, “enciende el corazón y lo refrena” ,”de oro se escogió con vuelo presto”, “la
rosa el viento helado”

- Personificación: "Todo mudará la edad ligera, Por no hacer mudanza en su costumbre."

- Sinestesia: “mirar ardiente”

- Paralelismo: “el viento mueve, esparce y desordena"

-Epíteto: " hermoso cuello blanco, enhiesto"

- Hipérbole: “con vuelo presto”

9- Inventa un soneto que intente reflejar alguno de los temas y/o tópicos más representativos de la
etapa literaria del Renacimiento. No olvides seguir fielmente la estructura de dicha composición.
Égloga I

El dulce lamentar de dos pastores,


Salicio juntamente y Nemoroso,
he de contar, sus quejas imitando;
cuyas ovejas al cantar sabroso
estaban muy atentas, los amores, 5
(de pacer olvidadas) escuchando.
Tú, que ganaste obrando
un nombre en todo el mundo
y un grado sin segundo,
agora estés atento sólo y dado 10
el ínclito gobierno del estado
Albano; agora vuelto a la otra parte,
resplandeciente, armado,
representando en tierra el fiero Marte;

agora de cuidados enojosos 15


y de negocios libre, por ventura
andes a caza, el monte fatigando
en ardiente jinete, que apresura
el curso tras los ciervos temerosos,
que en vano su morir van dilatando; 20
espera, que en tornando
a ser restituido
al ocio ya perdido,
luego verás ejercitar mi pluma
por la infinita innumerable suma 25
de tus virtudes y famosas obras,
antes que me consuma,
faltando a ti, que a todo el mondo sobras.

En tanto que este tiempo que adivino


viene a sacarme de la deuda un día, 30
que se debe a tu fama y a tu gloria
(que es deuda general, no sólo mía,
mas de cualquier ingenio peregrino
que celebra lo digno de memoria),
el árbol de victoria, 35
que ciñe estrechamente
tu gloriosa frente,
dé lugar a la hiedra que se planta
debajo de tu sombra, y se levanta
poco a poco, arrimada a tus loores; 40
y en cuanto esto se canta,
escucha tú el cantar de mis pastores.

Saliendo de las ondas encendido,


rayaba de los montes al altura
el sol, cuando Salicio, recostado 45
al pie de un alta haya en la verdura,
por donde un agua clara con sonido
atravesaba el fresco y verde prado,
él, con canto acordado
al rumor que sonaba, 50
del agua que pasaba,
se quejaba tan dulce y blandamente
como si no estuviera de allí ausente
la que de su dolor culpa tenía;
y así, como presente, 55
razonando con ella, le decía:

Salicio:

¡Oh más dura que mármol a mis quejas,


y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!,
estoy muriendo, y aún la vida temo; 60
témola con razón, pues tú me dejas,
que no hay, sin ti, el vivir para qué sea.
Vergüenza he que me vea
ninguno en tal estado,
de ti desamparado, 65
y de mí mismo yo me corro agora.
¿De un alma te desdeñas ser señora,
donde siempre moraste, no pudiendo
de ella salir un hora?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo. 70

El sol tiende los rayos de su lumbre


por montes y por valles, despertando
las aves y animales y la gente:
cuál por el aire claro va volando,
cuál por el verde valle o alta cumbre 75
paciendo va segura y libremente,
cuál con el sol presente
va de nuevo al oficio,
y al usado ejercicio
do su natura o menester le inclina, 80
siempre está en llanto esta ánima mezquina,
cuando la sombra el mondo va cubriendo,
o la luz se avecina.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

¿Y tú, de esta mi vida ya olvidada, 85


sin mostrar un pequeño sentimiento
de que por ti Salicio triste muera,
dejas llevar (¡desconocida!) al viento
el amor y la fe que ser guardada
eternamente sólo a mí debiera? 90
¡Oh Dios!, ¿por qué siquiera,
(pues ves desde tu altura
esta falsa perjura
causar la muerte de un estrecho amigo)
no recibe del cielo algún castigo? 95
Si en pago del amor yo estoy muriendo,
¿qué hará el enemigo?
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Por ti el silencio de la selva umbrosa,


por ti la esquividad y apartamiento 100
del solitario monte me agradaba;
por ti la verde hierba, el fresco viento,
el blanco lirio y colorada rosa
y dulce primavera deseaba.
¡Ay, cuánto me engañaba! 105
¡Ay, cuán diferente era
y cuán de otra manera
lo que en tu falso pecho se escondía!
Bien claro con su voz me lo decía
la siniestra corneja, repitiendo 110
la desventura mía.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

¡Cuántas veces, durmiendo en la floresta,


(reputándolo yo por desvarío)
vi mi mal entre sueños, desdichado! 115
Soñaba que en el tiempo del estío
llevaba, por pasar allí la sienta,
a beber en el Tajo mi ganado;
y después de llegado,
sin saber de cuál arte, 120
por desusada parte
y por nuevo camino el agua se iba;
ardiendo yo con la calor estiva,
el curso enajenado iba siguiendo
del agua fugitiva. 125
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Tu dulce habla ¿en cúya oreja suena?


Tus claros ojos ¿a quién los volviste?
¿Por quién tan sin respeto me trocaste?
Tu quebrantada fe ¿dó la pusiste? 130
¿Cuál es el cuello que, como en cadena,
de tus hermosos brazos anudaste?
No hay corazón que baste,
aunque fuese de piedra,
viendo mi amada hiedra, 135
de mí arrancada, en otro muro asida,
y mi parra en otro olmo entretejida,
que no se esté con llanto deshaciendo
hasta acabar la vida.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo. 140

¿Qué no se esperará de aquí adelante,


por difícil que sea y por incierto?
O ¿qué discordia no será juntada?,
y juntamente ¿qué tendrá por cierto,
o qué de hoy más no temerá el amante, 145
siendo a todo materia por ti dada?
Cuando tú enajenada
de mi cuidado fuiste,
notable causa diste,
y ejemplo a todos cuantos cubre el cielo, 150
que el más seguro tema con recelo
perder lo que estuviere poseyendo.
Salid fuera sin duelo,
salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Materia diste al mundo de esperanza 155


de alcanzar lo imposible y no pensado,
y de hacer juntar lo diferente,
dando a quien diste el corazón malvado,
quitándolo de mí con tal mudanza
que siempre sonará de gente en gente. 160
La cordera paciente
con el lobo hambriento
hará su ayuntamiento,
y con las simples aves sin ruido
harán las bravas sierpes ya su nido; 165
que mayor diferencia comprendo
de ti al que has escogido.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Siempre de nueva leche en el verano


y en el invierno abundo; en mi majada 170
la manteca y el queso está sobrado;
de mi cantar, pues, yo te vi agradada
tanto que no pudiera el mantuano
Títiro ser de ti más alabado.
No soy, pues, bien mirado, 175
tan disforme ni feo;
que aún agora me veo
en esta agua que corre clara y pura,
y cierto no trocara mi figura
con ese que de mí se está riendo; 180
¡trocara mi ventura!
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

¿Cómo te vine en tanto menosprecio?


¿Cómo te fui tan presto aborrecible?
¿Cómo te faltó en mí el conocimiento? 185
Si no tuvieras condición terrible,
siempre fuera tenido de ti en precio,
y no viera de ti este apartamiento.
¿No sabes que sin cuento
buscan en el estío 190
mis ovejas el frío
de la sierra de Cuenca, y el gobierno
del abrigado Estremo en el invierno?
Mas ¡qué vale el tener, si derritiendo
me estoy en llanto eterno! 195
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Con mi llorar las piedras enternecen


su natural dureza y la quebrantan;
los árboles parece que se inclinan:
las aves que me escuchan, cuando cantan, 200
con diferente voz se condolecen,
y mi morir cantando me adivinan.
Las fieras, que reclinan
su cuerpo fatigado,
dejan el sosegado 205
sueño por escuchar mi llanto triste.
Tú sola contra mí te endureciste,
los ojos aún siquiera no volviendo
a lo que tú hiciste.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo. 210

Mas ya que a socorrerme aquí no vienes,


no dejes el lugar que tanto amaste,
que bien podrás venir de mí segura;
yo dejaré el lugar do me dejaste;
ven, si por sólo esto te detienes; 215
ves aquí un prado lleno de verdura,
ves aquí una espesura,
ves aquí una agua clara,
en otro tiempo cara,
a quien de ti con lágrimas me quejo. 220
Quizá aquí hallarás (pues yo me alejo)
al que todo mi bien quitarme puede;
que pues el bien le dejo,
no es mucho que el lugar también le quede.

Aquí dio fin a su cantar Salicio, 225


y suspirando en el postrero acento,
soltó de llanto una profunda vena.
Queriendo el monte al grave sentimiento
de aquel dolor en algo ser propicio,
con la pesada voz retumba y suena. 230
La blanca Filomena,
casi como dolida
y a compasión movida,
dulcemente responde al son lloroso.
Lo que cantó tras esto Nemoroso 235
decidlo vos Piérides, que tanto
no puedo yo, ni oso,
que siento enflaquecer mi débil canto.

Nemoroso:

Corrientes aguas, puras, cristalinas,


árboles que os estáis mirando en ellas, 240
verde prado, de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno 245
del grave mal que siento,
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría 250
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.

Y en este mismo valle, donde agora


me entristezco y me canso, en el reposo
estuve ya contento y descansado. 255
¡Oh bien caduco, vano y presuroso!
Acuérdome, durmiendo aquí alguna hora,
que despertando, a Elisa vi a mi lado.
¡Oh miserable hado!
¡Oh tela delicada, 260
antes de tiempo dada
a los agudos filos de la muerte!
Más convenible fuera aquesta suerte
a los cansados años de mi vida,
que es más que el hierro fuerte, 265
pues no la ha quebrantado tu partida.

¿Dó están agora aquellos claros ojos


que llevaban tras sí, como colgada,
mi ánima doquier que ellos se volvían?
¿Dó está la blanca mano delicada, 270
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos le ofrecían?
Los cabellos que vían
con gran desprecio al oro,
como a menor tesoro, 275
¿adónde están? ¿Adónde el blando pecho?
¿Dó la columna que el dorado techo
con presunción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía, 280
en la fría, desierta y dura tierra.

¿Quién me dijera, Elisa, vida mía,


cuando en aqueste valle al fresco viento
andábamos cogiendo tiernas flores,
que había de ver con largo apartamiento 285
venir el triste y solitario día
que diese amargo fin a mis amores?
El cielo en mis dolores
cargó la mano tanto,
que a sempiterno llanto 290
y a triste soledad me ha condenado;
y lo que siento más es verme atado
a la pesada vida y enojosa,
solo, desamparado,
ciego, sin lumbre, en cárcel tenebrosa. 295

Después que nos dejaste, nunca pace


en hartura el ganado ya, ni acude
el campo al labrador con mano llena.
No hay bien que en mal no se convierta y mude:
la mala hierba al trigo ahoga, y nace 300
en lugar suyo la infelice avena;
la tierra, que de buena
gana nos producía
flores con que solía
quitar en sólo vellas mil enojos, 305
produce agora en cambio estos abrojos,
ya de rigor de espinas intratable;
yo hago con mis ojos
crecer, llorando, el fruto miserable.

Como al partir del sol la sombra crece, 310


y en cayendo su rayo se levanta
la negra escuridad que el mundo cubre,
de do viene el temor que nos espanta,
y la medrosa forma en que se ofrece
aquello que la noche nos encubre, 315
hasta que el sol descubre
su luz pura y hermosa:
tal es la tenebrosa
noche de tu partir, en que he quedado
de sombra y de temor atormentado, 320
hasta que muerte el tiempo determine
que a ver el deseado
sol de tu clara vista me encamine.

Cual suele el ruiseñor con triste canto


quejarse, entre las hojas escondido, 325
del duro labrador, que cautamente
le despojó su caro y dulce nido
de los tiernos hijuelos, entre tanto
que del amado ramo estaba ausente,
y aquel dolor que siente 330
con diferencia tanta
por la dulce garganta
despide, y a su canto el aire suena,
y la callada noche no refrena
su lamentable oficio y sus querellas, 335
trayendo de su pena
al cielo por testigo y las estrellas;

desta manera suelto yo la rienda


a mi dolor, y así me quejo en vano
de la dureza de la muerte airada. 340
Ella en mi corazón metió la mano,
y de allí me llevó mi dulce prenda,
que aquél era su nido y su morada.
¡Ay muerte arrebatada!
Por ti me estoy quejando 345
al cielo y enojando
con importuno llanto al mundo todo:
tan desigual dolor no sufre modo.
No me podrán quitar el dolorido
sentir, si ya del todo 350
primero no me quitan el sentido.

Una parte guardé de tus cabellos,


Elisa, envueltos en un blanco paño,
que nunca de mi seno se me apartan;
descójolos, y de un dolor tamaño 355
enternecerme siento, que sobre ellos
nunca mis ojos de llorar se hartan.
Sin que de allí se partan,
con sospiros calientes,
más que la llama ardientes, 360
los enjugo del llanto, y de consuno
casi los paso y cuento uno a uno;
juntándolos, con un cordón los ato.
Tras esto el importuno
dolor me deja descansar un rato. 365

Mas luego a la memoria se me ofrece


aquella noche tenebrosa, escura,
que siempre aflige esta ánima mezquina
con la memoria de mi desventura
Verte presente agora me parece 370
en aquel duro trance de Lucina,
y aquella voz divina,
con cuyo son y acentos
a los airados vientos
pudieras amansar, que agora es muda. 375
Me parece que oigo que a la cruda,
inexorable diosa demandabas
en aquel paso ayuda;
y tú, rústica diosa, ¿dónde estabas?

¿Ibate tanto en perseguir las fieras? 380


¿Ibate tanto en un pastor dormido?
¿Cosa pudo bastar a tal crüeza,
que, conmovida a compasión, oído
a los votos y lágrimas no dieras,
por no ver hecha tierra tal belleza, 385
o no ver la tristeza
en que tu Nemoroso
queda, que su reposo
era seguir tu oficio, persiguiendo
las fieras por los monte, y ofreciendo 390
a tus sagradas aras los despojos?
¿Y tú, ingrata, riendo
dejas morir mi bien ante los ojos?

Divina Elisa, pues agora el cielo


con inmortales pies pisas y mides, 395
y su mudanza ves, estando queda,
¿por qué de mí te olvidas y no pides
que se apresure el tiempo en que este velo
rompa del cuerpo, y verme libre pueda,
y en la tercera rueda, 400
contigo mano a mano,
busquemos otro llano,
busquemos otros montes y otros ríos,
otros valles floridos y sombríos,
do descansar y siempre pueda verte 405
ante los ojos míos,
sin miedo y sobresalto de perderte?

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Nunca pusieran fin al triste lloro


los pastores, ni fueran acabadas
las canciones que sólo el monte oía, 410
si mirando las nubes coloradas,
al tramontar del sol bordadas de oro,
no vieran que era ya pasado el día,
la sombra se veía
venir corriendo apriesa 415
ya por la falda espesa
del altísimo monte, y recordando
ambos como de sueño, y acabando
el fugitivo sol, de luz escaso,
su ganado llevando, 420
se fueran recogiendo paso a paso.

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* ACLARACIÓN métrica

Estrofa: Aquí Garcilaso utiliza la estancia, que consta de versos de once


sílabas (endecasílabos) y de siete (heptasílabos), con rima consonante
distribuida a gusto del poeta.
El número de versos puede variar.
Para este poema, Garcilaso ha usado 14 versos en cada estrofa, según el modelo:
ABCBACcddEEFeF. (Nótese que las letras minúsculas representan los versos de
siete sílabas.)

ACTIVIDADES ÉGLOGA I

1) ¿En qué dos partes claras se divide esta égloga?¿Quiénes son sus protagonistas?¿Cuál es la
situación de cada uno de ellos?
Se divide en la parte de Salicio y Nemoroso. El primero habla de que su mujer no le hace caso,
mientras que el segundo comenta que su amada ha muerto.
2) A la vista de este largo poema inicial que sirve de ejemplo,¿cuándo suelen comenzar las églogas,
en el inicio de las acciones, en medio-in media res- o al final de las mismas-tipo flash back o
retroceso?
¿Y terminan totalmente, o hay un final truncado o inacabado, abierto?
Copia los versos que demuestren ambos aspectos estructurales.

Comienza con la introducción de un narrador y posteriormente con las historias de


dos pastores (Salicio y Nemoroso), que comienzan a contar sus narraciones al
amanecer y termina al anochecer de nuevo con el narrador

Introducción
El dulce lamentar de dos pastores,
Salicio juntamente y Nemoroso,
he de contar, sus quejas imitando;
cuyas ovejas al cantar sabroso
estaban muy atentas, los amores,
Amanecer (historia de Salicio)
El sol tiende los rayos de su lumbre
por montes y por valles, despertando
las aves y animales y la gente:
cuál por el aire claro va volando,
cuál por el verde valle o alta cumbre.
Anochecer (la termina el narrador)
Nunca pusieran fin al triste lloro
los pastores, ni fueran acabadas
las canciones que sólo el monte oía,
si mirando las nubes coloradas,
al tramontar del sol bordadas de oro,
no vieran que era ya pasado el día,
la sombra se veía
venir corriendo apriesa
ya por la falda espesa
del altísimo monte, y recordando
ambos como de sueño, y acabando
el fugitivo sol, de luz escaso,
su ganado llevando,
se fueran recogiendo paso a paso

3) Busca metáforas que se utilicen para expresar la frialdad de la amada.

¡Oh más dura que mármol a mis quejas,


y al encendido fuego en que me quemo
más helada que nieve, Galatea!,

Esto lo comenta Salicio dando a entender que su amda no hace caso de sus quejas

lo que en tu falso pecho se escondía!


Esta metáfora expresa que no tiene corazón
4) El tema de los celos también aparece en esta Égloga I. Explica de qué manera.
Un claro ejemplo sería este de Salicio:
Tu dulce habla ¿en cúya oreja suena?
Tus claros ojos ¿a quién los volviste?
¿Por quién tan sin respeto me trocaste?
Tu quebrantada fe ¿dó la pusiste? 130
¿Cuál es el cuello que, como en cadena,
de tus hermosos brazos anudaste?
No hay corazón que baste,
aunque fuese de piedra,
viendo mi amada hiedra, 135
de mí arrancada, en otro muro asida,
y mi parra en otro olmo entretejida,
que no se esté con llanto deshaciendo
hasta acabar la vida.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Se puede observar que los encantos de su amada no van dirigidos a este pastor sino a otra persona.

5) El tópico "Ubi sunt" tiene bastante importancia en una parte del poema. Cópiala y explica en qué
consiste este tópico.

¿Dó están agora aquellos claros ojos


que llevaban tras sí, como colgada,
mi ánima doquier que ellos se volvían?
¿Dó está la blanca mano delicada, 270
llena de vencimientos y despojos
que de mí mis sentidos le ofrecían?
Los cabellos que vían
con gran desprecio al oro,
como a menor tesoro, 275
¿adónde están? ¿Adónde el blando pecho?
¿Dó la columna que el dorado techo
con presunción graciosa sostenía?
Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía, 280
en la fría, desierta y dura tierra

EL ubi sunt se refiere a la fugacidad de las glorias mundanas, de los elementos


del mundo terrenal y sensorial. Se usa para preguntar por personalidades y
bienes ya desaparecidos. Es un tópico literario que significa “¿Dónde están?”
6) El tema de la naturaleza es muy importante en el Renacimiento. Comenta algún momento donde
aparezca ésta como confidente.
Corrientes aguas, puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas, 240
verde prado, de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno 245
del grave mal que siento,
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría 250
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.

7) Señala algunos versos donde se refleje el locus amoenus que rodea a los pastores.

Es válido el párrafo de la pregunta anterior correspondiente a Nemoroso. En el caso de Salicio, un


ejemplo sería este:

Por ti el silencio de la selva umbrosa,


por ti la esquividad y apartamiento 100
del solitario monte me agradaba
por ti la verde hierba, el fresco viento,
el blanco lirio y colorada rosa
y dulce primavera deseaba.
¡Ay, cuánto me engañaba! 105
¡Ay, cuán diferente era
y cuán de otra manera
lo que en tu falso pecho se escondía!
Bien claro con su voz me lo decía
la siniestra corneja, repitiendo 110
la desventura mía.
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
8) Explica qué metáforas e imágenes utiliza Nemoroso para describir el momento en que su amada
Elisa muere y di qué espera el pastor una vez que esto ha sucedido.
Después que nos dejaste, nunca pace
en hartura el ganado ya, ni acude
el campo al labrador con mano llena.
No hay bien que en mal no se convierta y mude:
la mala hierba al trigo ahoga, y nace 300
en lugar suyo la infelice avena;
la tierra, que de buena
gana nos producía
flores con que solía
quitar en sólo vellas mil enojos, 305
produce agora en cambio estos abrojos,
ya de rigor de espinas intratable;
yo hago con mis ojos
crecer, llorando, el fruto miserable.

Nemoroso también afirma que los encantos de su amada se encuentran bajo tierra.
Además se pregunta en ocasiones dónde está su diosa. Nemoroso espera su muerte
con impaciencia porque se quiere reunir con ella.

9) ¿Quién es Lucina?¿Por qué aparece en el texto?¿Qué relación con el Renacimiento tiene que
aparezca?
Lucina era la diosa que asistía al nacimiento de los niños. Se compara a la amada con dicha diosa

10) Copia los versos que más te hayan gustado y explica por qué.

Corrientes aguas, puras, cristalinas,


árboles que os estáis mirando en ellas, 240
verde prado, de fresca sombra lleno,
aves que aquí sembráis vuestras querellas,
hiedra que por los árboles caminas,
torciendo el paso por su verde seno:
yo me vi tan ajeno 245
del grave mal que siento,
que de puro contento
con vuestra soledad me recreaba,
donde con dulce sueño reposaba,
o con el pensamiento discurría 250
por donde no hallaba
sino memorias llenas de alegría.

Esta estrofa me ha gustado debido a que describe un paisaje muy atractivo en el cual uno se puede
sentir tranquilo y alegre.

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