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E d i t o r i a l : Abrir conflictos, por Verónica S. Luna


R e s e ñ a s : Un tratado de amor en la Unión Soviética, de Bruno Pizzorno (Editorial La Caracola) por Juliana Celle //No será lo
mismo, de Mariela Anastasio (Club Hem), por Facundo Basualdo // In memoriam, de Raúl Zurita (Ed. Audisea) por Juan Delaygue
// Almafuerte, de Juliana Celle (Malisia Ed.) por María Belén del Manzo e Irma Colanzi //
N o t a s : Vida acuática por Eric Schierloh // Hacia una política de la edición como política del arte por Sara Bosoer //
Entrevista a la EMR por Juan Gianella // Salidas sin falso optimismo por Néstor González // Apuntes para pensar la época: de la
autogestión a la (des)profesionalización por Marilina Winik y Matias Reck // Monos que tributan por Pablo Amadeo
P e r f i l e s : Agustina Magallanes por Leonel Arance // Celeste Diéguez por Gustavo Paolini
Colectivo editorial
Verónica Luna
Leonel Arance
Juliana Celle
Pablo Amadeo
Agustín Arzac
Agustina Magallanes
Francisco Magallanes

Colaboradorxs
Sara Bosoer
Eric Schierloh
Néstor González
Marilina Winik
Matías Reck

Abrir conflictos
Irma Colanzi
María Belén del Manzo
Juan Delaygue
Facundo Basualdo x Verónica S. Luna
Juan Augusto Gianella
Cuando editamos pensamos ciales que combinan costos,
Fotografía en muchas cosas simultánea- cantidad de ejemplares impre-
mente; en cómo dialogará un sos, porcentajes del P.V.P. para
nuevo texto con sus vecinos de la distribución y ganancia?, o
catálogo, con los recientemente bien, ¿cómo constituir una edi-
publicados por otras editoriales, torial-obra donde no cuente esa
Correcciones con la tradición o con las series fórmula sino la singularidad de
Gustavo Paolini imaginarias de libros que las cada ejemplar?
lectoras y lectores arman para Desde que planeamos un li-
Diseño sí; pensamos en la imagen que bro esas preguntas están con-
Pablo Amadeo sostiene un libro, que no es solo tenidas, pero además hay otro
la imagen de tapa, sino una es- hilo de la cuestión que no deja
pesa selva de signos en la cual de sorprendernos: ¿cómo un li-
participa también la memoria bro llega a ser un libro, espe-
Diagonal 78 #506 visual de las grillas con las que cialmente cuando muchxs inter-
Tel: 221 - 4212946 leemos –nadie lee sin disponer vienen ahí? La pregunta repara
facebook/malisialibros la mirada de una cierta mane- menos en los detalles técnicos
facebook/malisiaeditorial ra sobre el espacio–; pensamos que en eso que Juan José Saer
en la prensa y la difusión; tam- llamaba “un azar convertido en
bién en los circuitos: ¿cómo vol- don”, o bien en el asombro de
verá el dinero invertido, cómo que un libro no se pierda en el
sortear las fórmulas exponen- desencuentro de los momentos
que lo transforman. Claro que tores y Escritoras es tan nece- levanta la voz y dónde se detie-
este asombro solo puede prove- saria como la pregunta de quie- ne? EDITA es una proyección de
nir de un ejercicio de la edición nes diseñan, quienes corrigen, expectativas sobre modos de vivir
asentado sobre las inestables quienes hacen prensa y gestión, y pensar la edición en un sentido
condiciones económicas en las quienes editan para realizar la amplio: la edición de imágenes,
que se pone un libro a circular. transformación de un proyecto de videos, la edición como monta-
Una de las discusiones que en material. La salida no es la je de partes, como creación de uni-
tensionó y abrió los presupues- puesta en sospecha entre acto- versos ficticios, la edición traccio-
tos del sector editorial fue la So- res, sino el entramado colectivo nando el encuentro, también lan-
licitada de la Unión de Escrito- capaz de interrogar las diferen- zada hacia fuera circulando y re-
res y Escritoras donde se plan- cias que radican más en la re- tornando en forma de liquida-
teaba la pregunta por el traba- lación entre mercado, políticas ciones o notas de prensa, la edi-
jo y sus derechos. Decimos que públicas y derechos, que en lo ción multimedial, la edición eva-
tensionó porque puso en el cen- específico de las actividades. nescente en los fanzines y la edi-
tro de la cuestión a las editoria- La Unión de Escritores y Es- ción monumental, la edición arte-
les llamadas independientes o critoras repara en ese malen- sanal, precaria o elegante, la edi-
pequeñas y con ello cierta aura tendido y amplía el problema en ción como plataforma colectiva en
bienintencionada que parecie- función de las aristas que este la búsqueda de derechos igualita-
ra caracterizarlas. Decimos que promueve. Por eso nuestra mi- rios para sus trabajadorxs: dise-
abrió porque se propuso hablar rada no es impugnatoria sino ñadorxs, editorxs, correctorxs, fo-
de trabajadores y trabajadoras atenta a construir la pregun- tógrafxs, escritorxs, ilustradorxs,
de la escritura. La discusión no ta por el trabajo como formula- prensas, corredorxs, gestorxs.
es nueva, y pueda remontar- ción de lo múltiple, lo colectivo, Ese es el universo del EDITA
se tanto a las diatribas ingenio- según la cual lo único que ten- que invitamos a habitar. Así lo
sas y malhumoradas de Roberto ga la potestad de jerarquizar la pensamos porque así sucede en
Arlt, como a los congresos de es- enunciación sea la condición de El Espacio, en Malisia, en la Pe-
critores organizados alrededor igualdad/desigualdad en la que rambulante, Barba de Abejas,
del PC durante el peronismo y un trabajo se lleva a cabo (el de en cada feria a la que vamos.
el gobierno de facto de Aram- escribir, diseñar, corregir, foto- Desde esa diversidad discutimos
buru. Es disruptiva contempo- grafiar, encuadernar, editar), y cuando los reclamos se montan
ráneamente porque trae algo de no una esencia afectada por el sobre enunciaciones privilegia-
incomodidad a un sector que se poder de la cultura (la que por das que dejan atrás los tensores
piensa, en parte, desde el em- un lado celebra la existencia de de un mercado desigual. Por eso
prendizaje o la militancia; am- escritores y por otro los corre de pensamos la edición con las dife-
bas declinaciones posibles para la discusión económica). rencias mínimas y simultáneas
la edición son fuerzas que se El interés por pensar el pro- de las prácticas artísticas, la
autoperciben como diferentes, blema en esta clave proviene, crítica literaria, la materialidad
pero que en muchos casos pos- en buena medida, de la expe- audiovisual, el oficio amateur y
tergan la pregunta por la ren- riencia cotidiana en torno a la profesional, la administración
tabilidad del trabajo. Pero las edición según sucede en El Es- y la sustentabilidad, los medios
condiciones de una pregunta, al pacio / Malisia. Una experiencia de producción, los derechos, el
igual que los vectores que acti- que hoy confluye, con más colec- afecto, la lectura, la explosión de
va, son claves para la discusión tivos, en el EDITA – Feria de di- imágenes. Todo a la vez.
que promueven; en ese senti- ciembre 2017, y el EDITA- Fes- Como lo múltiple, no se trata
do, la pregunta por el trabajo no tival de marzo – 2018. de sellar consensos, sino de abrir
conduce muy lejos si es lanza- EDITA. Un movimiento festivo los conflictos. Ese es el propósito
da por un sujeto del trabajo–es- que recoge experiencias de la vi- del EDITA y de esta revista, en
critor a otro sujeto del trabajo– sualidad y la lectura, del encuen- función del cual elegimos los te-
editor, y con ello se omiten las tro colectivo alrededor de obje- mas y las voces para dos ejes que
desigualdades sostenidas en el tos que creamos para que se ha- imaginamos vectores –peque-
mercado. La discusión es, des- gan espacio en la selva espesa de ños– de esta entrega: las políti-
pués de todo, y como siempre, los diarios del odio. EDITA. Polí- cas de traducción y el cruce entre
por la igualdad en las condicio- ticas de la exposición, ¿cómo nos edición, subsidios y trabajo.
nes de producción; por eso la damos a ver en lo que creamos?,
pregunta de la Unión de Escri- ¿cómo damos a leer?, ¿dónde se

EDITORIAL 3
D icen que no hay que juzgar un libro por su por-
tada. Sin embargo autorxs, diseñadorxs y edi-
toriales dedican su trabajo a pensar cómo el diseño
de sus libros completa el sentido propuesto por el
texto y genera una unidad estética en el catálogo.
Tal es el caso de Bruno Pizzorno sobre un
tratado de amor en la Unión Soviética, pu-
blicado por Ediciones de La Caracola. La tapa -di-
señada por Florencia Vendramín- absolutamente
negra podría referenciarnos al ‘cuadrado negro’
del pintor vanguardista ruso Kazimir Malévich;
pero al manipularlo uno puede ver brillar las le-
tras del título en laca sectorizada.
Quizás sea una referencia de cierta estética
noventosa, o quizás sea la correspondencia con el
contenido de los textos donde se encuentran bri-
llos y bellezas entre las oscuridades del cotidiano,
mientras “el amor y las bombas no dan tregua”.
El poemario tiene un fuerte anclaje territorial,
desde el Rauch natal del autor, hasta barrios por-
teños transitados como Monserrat, pasando por
una casa prestada en Alemania y una siesta en el
Paraná, donde siempre el paisaje es social: en él
conviven la compañera amada, un pibe de la ca-
lle, Riquelme y Diego Armando, las oficinistas, y
los escritores y bandas citadas con transparencia.
Por otro lado, barras separando versos y los
juegos cacofónicos de las palabras, generan rit-
mos en su lectura, que tienen íntima relación
con su veta de hacedor de canciones para bandas
como MMCE o Los Amorosos.
Quien haya escuchado alguna vez a Bruno leer
Un tratado de amor en la Unión Soviética sus poesías, recorrerá las páginas con su voz re-
Bruno Pizzorno tumbando, no como un recitado tradicional, sino
Editorial La Caracola como la lectura de un manifiesto político escrito
La Plata / 2017 ‘con el corazón erecto’.

Juliana Celle

4 RESEÑAS
H ay momentos en los que la realidad pareciera
desear una sola cosa: desbordar. Momentos en
los que la tranquilidad, la paz o el amor se disipan, se
pierden, se esfuman en medio del caos, del desastre.
El dique encargado de mantener el equilibrio,
entre los lados que nos componen, se agrieta poco
a poco hasta que, finalmente, la realidad desborda.
A veces, puede ser un detalle externo tocando un
punto interno. Lo que nos rodea, determina. Sea
como sea, invade, inunda, ahoga. Bloquea, vacía,
abruma. Y desespera.
Lo dice Paula Tomassoni en la contratapa al
sumar No será lo mismo a “la ruta recorrida por
Julio Cortázar en Casa Tomada, por Dino Buzzati
en Los ratones, por Horacio Quiroga en El techo
de incienso, es un libro que habla de la invasión,
el traspaso, el ser ocupado por lo otro, hostil,
asqueroso, ingobernable”. Esta vez no es la “gran
ciudad” la responsable, sino que los desbordes se
dan en territorios llanos, de campo, de estancia.
Mariela Anastasio crea, a través de nueve relatos,
una particular reserva natural en donde bichos como
escarabajos o mosquitas de humedad, animales
como los chanchos o un conejo, climas de espesura
o tormenta, se convierten en espejos de estados de
ánimo, relaciones, deseos, pensamientos.
Puede ser una epidemia que encierra o el
pasado que vuelve como una densa carga. No saber
qué hacer, hacia dónde ir, cómo decir lo que nunca
supimos. “Qué hostiles nos ponemos cuando no
queremos que nos amen”, dice. De la alta alcurnia
al ferretero, de un amor que insiste en amar o en No será lo mismo
rechazar a la mujer de la limpieza. Con fronteras de Mariela Anastasio
difusas, híbridas, de nombres que se van en unas Club Hem Editorxs
páginas y reaparecen más allá, se traza el camino La Plata / 2016
entre relato y relato, en prosa pero también con
juego en verso, resaltando las formas del lenguaje
como necesidades al indagar en esos desbordes.
La certeza, la firmeza del título elegido para el
conjunto, esa afirmación negativa —o esa negación
afirmativa—, surge de uno de los personajes de
antepasados aristocráticos enmarcando al lector
sin decírselo. Una vez roto el dique, nada, nunca,
podrá ser lo mismo.
Una apuesta más de Club Hem Editorxs
que no sólo agregó a su Sinfonía Emergente un
nuevo título (que comparte un juego similar con
el anterior de la colección, No tenemos apuro),
sino que también logró sintetizar en la tapa el
grito desesperado y ahogado que línea a línea
Anastasio construye para mostrarnos un universo
en la particularidad de cada personaje y en una
realidad de fondo que interpela y empatiza.

Facundo Basualdo

RESEÑAS 5
E l nervio central de la poética de In memoriam
(Audisea, 2016) se exhibe cruzado por la ex-
periencia del terrorismo de Estado. En medio de
un paisaje en ruinas, o mejor, frente a las ruinas
del paisaje chileno –con pedazos de la cordillera,
escombros de la costa, los Andes en llamas o el Pa-
cífico levantándose sobre los Andes, donde “Chile
flotaba ondeando suavemente como a veces emer-
gen flotando los cuerpos muertos en la playa”–, se
manifiesta incesantemente una lectura apocalípti-
ca de la historia, en el sentido etimológico de la
palabra. Según el Diccionario Etimológico de la
Lengua Española de Roque Barcia, el término pro-
viene “del griego Apokálypsis; de apo, separación,
y kalyptō, yo cubro”. Es decir que el apocalipsis se
presenta como un descubrimiento, el corrimiento
del velo de las apariencias del mundo.
La atmósfera apocalíptica es palpable (“Ha lle-
gado el fin”), mientras que algo de esa idea de re-
velación –y también un cierto tono bíblico– resuena
tanto en el uso recurrente del pretérito imperfecto
(“El Pacífico era el cielo…”; “Y el cielo parecía un
mar…”) como de nexos copulativos o adverbios tem-
porales muchas veces iniciando las frases (“Se vie-
ron entonces las pinturas en el cielo…”; “Y los res-
tos del Pacífico (…) se rompían como ventanas…”;
“Entonces sobre los escombros del Pacífico…”; “Y el
Pacífico entero era un mar de escombros…”).
A la manera del ragnarok –un apocalipsis cir-
cular– retorna una y otra vez, como un núcleo po-
sible del libro, una escena concreta: la del padre
que abandona a sus hijos. “Dejé a mi mujer y los
dos chicos. Me operé de ellos”: ese es el episodio
central, que se replica en toda la extensión de la
escritura (“perdiéndote papá”; “¿Sabías que yo
también dejé / a mis hijos papá?”; “Hijo de puta
nos dejaste”; “pero cómo pudiste largarte así”;
“un sueño donde huyes”). La figura del padre que
In memoriam huye pone también en entredicho las coordenadas
de Raúl Zurita de la moral cristiana conservadora en las que se
Audisea alinea el golpe: Dios, la Patria y la familia. Lo que
Buenos Aires / 2016 desaparece es el Estado.

Juan Delaygue

Calle 5 #1289 e/58 y 59


La Plata (1900) Bs. As.
(221) 530 1721
quevesgrafica@gmail.com
Qué ves? Gráfica

6 Malisia, la revista
E l título del libro nos propone desde el inicio
un juego, tanto en su diseño de portada, como
también en los recorridos lúdicos que interpelan
a sus destinatarixs en cada espacio donde desde
el arte se apuesta a transformar el contexto de
encierro punitivo.
Juliana Celle nos invita a recorrer las hazañas
de las personas que (re)territorializan las jaulas-
cárceles de los jóvenes en conflicto con la ley. Y
en esos recorridos propicia una de-construcción
de los barrotes, los de los lectores y los de las
jaulas que habitan los pibes de los sectores más
vulnerables de la sociedad.
¿Para qué sirven las propuestas que
pretenden socavar los cimientos del encierro?
Celle apuesta a diferentes respuestas, a través
de escenas que propician nuevos puntos de
enunciación y miradas para comprender las
historias de los pibes criminalizados del presente.
Con su escritura reúne y sistematiza diversas
experiencias de Claudia López Lombardi y María
Ibarlín -integrantes de El Puente Arte y Cultura-
activistas que desde el arte se animan a pensar
una praxis posible a pesar de los muros.
Celle nos invita a transitar el sentido de la
experiencia artística, y nos invitan a recorrer la
ruta de la demagogia punitiva en la avenida 520
al fondo, donde recorremos en el relato el hospital
de Melchor Romero, la Unidad N°45, la Unidad
N°44, los institutos para jóvenes como el Legarra
y el Almafuerte.
Asimismo, nos propone “otrarnos” a los pibes y a Almafuerte
los lectores, que se convierten en los interlocutores de Juliana Celle
de las narrativas que de-construyen estos Malisia
jóvenes, quienes a través de la expresión artística La Plata / 2017
subvierten sus propias posiciones subjetivas.
La autora se anima a recorrer lo invisible, lo
que muchos eligen no ver, las historias de los
pibes que la sociedad sistemáticamente vulnera
y encierra en las jaulas donde logran “otrarse” y
escaparse en algún poema, en alguna escena, en
la deconstrucción de sus propias vidas.

Irma Colanzi y Belén del Manzo


de Mujeres (des)habitando encierros

RESEÑAS 7
Vida acuática
x Eric Schierloh

Son of a bitch, I’m sick of these dolphins. Los ámbitos asociados de


Steve Zissou la escritura, la traducción y la
edición me han permitido re-
flexionar sobre ciertos hechos y
actitudes que tienen que ver (y
muy profundamente, creo) con
la ideología y la manera de as-
pirar a producir y sostener una
cierta in(ter)dependencia entre
proyectos estéticos y editoriales
en el campo que nos reúne; con
la forma, en definitiva, en que
habitamos y participamos de
nuestra cultura. Resulta muy
fácil para mí admitir prematu-
ramente que todo el asunto se
parece a una galaxia en explo-
sión, tanto por su tamaño como
por la naturaleza poco asible
de todo el fenómeno; aún así,
intentaré ordenar lo mejor que
pueda estas reflexiones que,
también lo sé, son más bien es-
bozos y disparadores para con-
tinuar reflexionando antes que
afirmaciones con alguna pre-
tensión de certeza.
Ha llegado a ser habitual
para mí, e intuyo que también
para otros, escuchar críticas a
las traducciones literarias es-
pañolas que llegan a la Argen-
tina. Cierta idea de coloniza-
ción cultural en manos de los
grupos empresariales del libro
(dudo mucho en llamarlos “edi-
toriales”, pues para mí las edi-
toriales tienen que ver con otras
cosas, empezando por la dimen-
sión humana: ¿acaso Bimbo es
una panadería? ¿WalMart un
Eric Schierloh (La Plata, 1981) es escritor, traductor y editor. almacén?¿Yenni una librería?
Publicó 12 libros: los últimos son La mera tierra (Bajo la luna) y ¿Son Penguin Random House
Variaciones sobre cerrar los ojos (Editorial Municipal de Rosario). y Planeta editoriales?) viene en
Tradujo a Herman Melville, Henry D. Thoreau, Theodore Enslin, ayuda de esta queja que yo he
D.H. Lawrence, Richard Brautigan y William S. Burroughs, entre escuchado a menudo de parte
otros. Desde 2011 dirige la editorial artesanal & hogareña Barba tanto de editores y lectores como
de Abejas. Vive en City Bell, provincia de Buenos Aires. de libreros, periodistas y traduc-

8 Malisia, la revista
tores. Ahora bien, sopesado lo no deja de ser el viejo problema Etc, etc, etc). No queremos ga-
anterior, se me han ocurrido a lo de la concentración capitalista llegadas en nuestras librerías,
largo de estos años de traducción en manos de las corporaciones. pero quizás no nos molestarían
y edición algunos matices, por Muchas editoriales nacionales las porteñadas o rioplatensea-
así decir, que vendrían a echar fueron absorbidas, cediendo o das en las de Madrid, Jalisco
un cierto gris que juzgo necesa- perdiendo su independencia (en o Quito, ¿o sí? Exportar libros
rio sobre el asunto. El primero y principio, de criterio editorial) a (materiales, físicos) en el siglo
más evidente podría ser este: si los cada vez más concentrados XXI quizás sea otra de las estu-
las traducciones las hacen tra- grupos empresariales del libro, pideces que deberíamos achacar
ductores españoles en España, que son quienes a fuerza de ofer- a nuestra abulia e incapacidad
¿por qué habrían de traducir tar “mejor”, que es apenas decir (como editores, especialmente)
pensando en lectores no-españo- “más” o “más grande” (quizás de entablar relaciones con pares
les? ¿Acaso no esconde esa forma algún día se hable de bibliolava- editores en nuestra enorme y ri-
de pensar la traducción asociada do), terminan quedándose, entre quísima zona idiomática, nacio-
al campo editorial (incluso en el otras cosas, con muchos dere- nal, continental y aún más allá.
marco del neoliberalismo con au- chos de traducción, derechos que Llegado este punto, como dije, la
sencia de muchas, muchísimas debido a su naturaleza empresa- cuestión queda planteada más
políticas estatales vitales) un rial multinacional estos grupos bien como una (vieja) puja por
cierto paternalismo para con la pueden gestionar en exclusivi- la hegemonía, y lo que a mí me
vieja España, y hasta una espe- dad para toda una zona idiomá- interesa, en todo caso, es pensar
cie de trágico autocolonialismo tica (así, los derechos para tra- cómo se podrían debilitar (iba a
que no deja de mal esconder una ducir “al español”, como si sólo decir destruir) esas hegemonías
rotunda y evidente incapacidad hubiera uno, y no para traducir en pugna, qué podría hacer cada
nuestra a la hora de diseñar po- y publicar en España, en Méxi- actor en la escena de producción
líticas serias y sostenidas que co, en Guatemala, etc). Estamos editorial para ir en esa dirección,
impulsen y desarrollen una so- al tanto de, pues creo que segui- hacia ese debilitamiento genui-
beranía editorial? ¿Esa idea no mos viendo a diario, lo que esto no porque no aspiraría a liderar
está demasiado cerca de, si no es significa en materia de (ausen- un mercado (el de una hipotética
que da vida y justifica, ese adefe- cia de) políticas editoriales a lar- zona idiomática completa) sino a
sio moderno y globalizado llama- go plazo, de (homogeneización la convivencia, (auto)sustentabi-
do “español neutro”? Pienso que de la) traducción y de (violentas) lidad y solidaridad de diferentes
la queja está mal orientada. Hay estrategias de mercad(e)o. Aho- mercados (en principio y en nues-
un problema ligado a la traduc- ra bien: ¿qué editorial argentina tro caso, los de las diferentes y
ción, sin dudas; pero es indiso- no quisiera exportar, digamos a riquísimas subzonas idiomáticas
ciable de otros (unos problemas España o Venezuela, 5, 10 ó 20 o territorios del idioma español).
anteriores, y hasta mayores) mil ejemplares de su libro tradu- Pienso que hay (y si no ya
como las políticas de producción cido en Argentina para lectores habrá que imaginarlas) estrate-
y exportación editoriales, la au- argentinos, y no 1 ó 3 veces en gias para cada actor (escritores,
sencia de proteccionismo e in- la vida editorial sino, por el con- traductores, editores, incluso
centivo genuinos por parte de los trario, que esa sea su mecánica librerías) que pueden orientar-
Estados y la falta de compromiso y suerte constante, su modus se hacia la soberanía editorial,
de algunos actores en la escena operandi habitual, digamos? El la llamada “independencia” (un
de producción editorial, el más problema es complejo y la pre- término que todo el tiempo se
evidente de los cuales puede que gunta puede parecer asimétri- busca relativizar para anular y
sea el propio escritor. ca, pero para mí, tal como viene empujar definitivamente en la
Todos estamos al tanto de los planteado históricamente, no se inutilidad pero que a mí, por el
efectos nefastos de la concentra- trata más que de una disputa contrario, me parece cada vez
ción editorial que en nuestro país de hegemonías (Argentina una más útil y vital), y al mismo
inició en las últimas décadas del vez fue la España que España tiempo el debilitamiento de la
siglo pasado y que a escala glo- es hoy para nosotros, editorial- hegemonía de los grupos em-
bal continúa hasta hoy (Bertels- mente hablando. Argentina no presariales del libro. La coedi-
mann acaba de comprar a Pear- deja de soñar la pesadilla de ción entre proyectos editoriales
son otro 22% de PRH por 780 volver a serlo, y en eso acaso se independientes afines es sin
millones de euros); tal y como encuentre luchando con México, dudas una de ellas. Se trata de
podría pensarse, este problema aunque en planos diferentes. un tipo de relación basada en

POLÍTICAS DE TRADUCCIÓN 9
la confianza y en el trabajo mu- territorios desparejos con las di- tamiento de una hegemonía (o
tuo además de en el lucro, para ferencias y matices propios den- reconocer de plano que nada de
editar y publicar en las subzo- tro de una zona idiomática real) todo esto le importara). Incluso
nas o los diferentes territorios en lugar de hacerlo en exclusivi- si resultara que está muy ocu-
idiomáticos de nuestra lengua, dad para toda una zona idiomá- pado escribiendo su gran obra
ya sea el de nuestro propio país tica hologramática por completo y no pudiera encargarse él mis-
(donde la extensión del territorio irreal. Un escritor argentino po- mo de estos asuntos espinosos
podría leerse en tanto problema dría no negociar los derechos de y algo idealistas (iba a decir
“idiomático” pero también ideo- traducción al inglés para toda la proletarios), entonces quizás
lógico) como del continente (es- zona de habla inglesa sino (pre) podría volver un poco más útil
pecialmente) y del mundo ente- ocuparse por tener quien lo tra- la figura de ese personaje tan
ro, pues hay razones para creer duzca y edite, por ejemplo, en pintoresco aunque desconocido
que hay pequeños mercados Estados Unidos (otro país enor- para el 99% de los escritores, el
para el libro en español fuera de me donde se podría pensar en “agente literario”, quien ya po-
su zona idiomática. ser publicado en Nueva York y drá encargarse de que todo este
Los escritores, por su parte, California, aunque también en complicado plan funcione de la
están en la base de esta posi- Washington y Florida, se-pa- mejor manera posible allí en
bilidad real para debilitar una ra-da-y-si-mul-tá-nea-men-te) e cada país e idioma (cada poten-
hegemonía que determina for- Inglaterra, y con eso ya estaría cial mercado, en definitiva) que
mas tanto de editar y publicar bien, aunque sólo para empe- demostrara interés.
como de escribir, de traducir, zar. Del mismo modo un escri- El Estado a través de sus
de imprimir (en países exóticos tor irlandés podría ocuparse por instituciones y organismos sin
cuando no en… barcos-talleres: tener un traductor y una edito- dudas podría ser (sería desea-
¿se hablará también algún día rial en Cuba, y otros en Chile, ble que lo fuera) un gran aliado
de paraísos editoriales o de im- y en Uruguay, y en España, y para ayudar a los editores inde-
prenta, así como hay paraísos así. Yo creo que el escritor en el pendientes a luchar por una so-
esclavistas para la confección siglo XXI no puede no conocer beranía editorial. Por ejemplo,
manufacturera de calzado de- estas posibilidades (entre otros no comprando a las pequeñas
portivo o dispositivos móviles?), muchos saludables problemas y medianas editoriales grandes
de aparecer en los medios, de sobre traducción, edición, im- cantidades de libros físicos des-
ser leídos, de firmar contratos, presión, difusión, etc). Él mis- tinados a las bibliotecas nacio-
etc. Son los escritores quienes mo podría encargarse perfecta- nales (“compra centralizada”,
podrían (iba a decir deberían) mente de velar por este tipo de CONABIP) sino los permisos
preocuparse por negociar los de- compromiso con (en principio) transitorios para imprimir una
rechos de traducción en térmi- sus propios intereses, la autén- cierta cantidad de esos libros;
nos nacionales o regionales (los tica bibliodiversidad y el debili- de esta manera el propio Estado

10 Malisia, la revista
podría decidir (estratégicamen- Sigamos: por ejemplo, aceitando en un barco mejor y más grande
te) en qué pequeñas imprentas el circuito de ferias y festivales como aquellos barcos de buena
tanto privadas como municipa- existente y buscando ampliarlo madera y marineros al timón de
les, universitarias, comunitarias y consolidarlo en la mayor parte los que hablé antes; eso es, en
o cooperativas de las diferentes del territorio nacional. Por ejem- definitiva, lo que eran muchas
regiones del territorio nacional plo, eximiendo de IVA y otros de las editoriales antes de la
imprimir estos pequeños pero impuestos a los insumos vitales concentración editorial Maels-
frecuentes pedidos de alrededor para la industria editorial y a trom del neoliberalismo tsuna-
de 2000 ejemplares (y así para sus gastos derivados, y no sólo mi de fines del siglo pasado. Y
cada uno de los más de 100 pro- a su resultado material: el libro. lo mismo va para los barcos que
yecto de “obras” compradas, de Por ejemplo, produciendo pape- buscaran permanecer, de algu-
ser posible), lo que haría que los les de calidad para uso editorial na manera, barcos aún, fieles a
editores no tuvieran que desca- interno. Podría seguir… las leyes de la navegación, diga-
rrilar sus estrategias anuales El campo editorial argentino mos. Pero el crecimiento no es,
para atender la impresión de un se parece también a un océano no puede ser, exponencial: y eso
pedido enorme (de libros compra- en el que un montón de náu- quiere decir que tarde o tempra-
dos a mitad del precio de tapa y fragos luchan por mantener no llega el momento en que hay
pagados en plazos ridículamen- a flote sus balsas (muchas de que tomar la decisión de des-
te laxos en un país enfermo de ellas sólida y prodigiosamente virtuarse o preservarse, de no
inflación) sino simplemente ges- construidas, con vela y timón), volverse un buque-factoría, de
tionar un permiso de impresión en el que unos cuántos barcos no cambiar la navegación con
o una coedición (y con un pago pequeños y medianos navegan todos sus peligros por la mera y
que luego el Estado podría hacer más o menos tranquilos (unos tediosa flotabilidad. Cierto cre-
directa y simultáneamente al barcos bellísimos y modestos a cimiento es sin dudas posible,
editor y al autor en los términos los que los años les han enno- deseable y esperable, pero tiene
que ellos mismos acordaran). blecido la madera de sus cascos, que tratarse de un horizonte le-
Por ejemplo, limitando la impor- tripulados por verdaderos ma- gítimo, de algo realizable en sin-
tación de traducciones hechas en rineros que, sin embargo, viven tonía con la naturaleza del pro-
el extranjero (sobre todo cuando atentos a la próxima tormenta, yecto que permitió, en principio,
ingresan en grandes cantidades) a sabiendas de que tan sólo una llegar de algún modo hasta la
pero (PERO) para (PARA) in- hora de sueño durante la guar- posibilidad de poder (tener) que
centivar la traducción hecha en dia bien podría borrarlos para decidir: la de navegar a una ve-
el país. (Paréntesis: es frecuen- siempre del mapa) y en el que locidad crucero que no pondría
te también escuchar despotricar dos o tres buques-factoría, unas en peligro ni nuestra estructura
contra la importación de libros férreas estructuras descomuna- (aquí estamos, hechos de made-
en nuestro idioma producidos en les dirigidas por sistemas de po- ra de árboles, y hechos para du-
el extranjero. Habría que comen- sicionamiento global, ocultan la rar) ni nuestro gusto por el tra-
zar, siempre, diciendo que hay luz del sol pasado el mediodía. bajo con un sentido y bien hecho
matices, si no es que se trata de (Estas estructuras, tan pesadas (tanto de los propios libros como
enormes diferencias insalvables. que casi no navegan sino que de la ruta que van trazando y
¿Son lo mismo la parva de saldos más bien flotan a la deriva como que llamamos catálogo). Para
que los grupos empresariales del muertas ciudades-kraken, son eso es que creo que tenemos
libro envían desde España a las unas moles tan altas que resul- que formarnos como escritores,
Américas, casi como si se tratara taría casi imposible abordarlas traductores y editores inteligen-
de residuos radiactivos, que las a no ser que nos arrojen un cabo tes, sensibles y comprometidos
novedades o el fondo editorial de desde lo alto de su improbable pero también (y quizás espe-
las editoriales españolas Alpha cubierta, y yo no quiero ni ima- cialmente) aventureros, todo lo
Decay, Errata naturae, Pepitas ginarme lo en deuda que debe independientes que sea posible
de calabaza, Periférica, Blakie sentirse el llegar ahí arriba, a la del poder hegemónico y de cual-
Books o Jekyll & Jill? ¿Es fun- cima de todo ese hierro muerto, quier otra tiranía, e interdepen-
dada la creencia de que, siempre después de haber escalado por dientes de quienes navegan con
hablando de buenos libros de edi- un cabo de amarre.) Es tan lí- nosotros las mismas aguas.
toriales independientes o de ca- cito que las editoriales-balsas
tálogo, de aquí o allá, exista algo busquen preservarse como que
así como una “competencia”?) aspiren a convertirse en barcos,

POLÍTICAS DE TRADUCCIÓN 11
En las últimas décadas, el
espacio del libro y la producción
editorial fue objeto de numerosas
Hacia una política de la edición reflexiones que advierten sobre
los cambios impulsados por las
como política del arte llamadas editoriales “indepen-
dientes”, “artesanales”, “caseras”
x Sara Bosoer o “alternativas”. Nombradas con
alguno de estos rótulos, son ob-
jeto de reflexión para la prensa
especializada y el campo acadé-
mico, pero también aparecen en
los relatos de los editores y en sus
intervenciones colectivas.
Entre la diversidad de estos
emprendimientos podemos re-
conocer la emergencia de una
forma de concebir la edición de
que se vuelve particularmente
interesante en tanto condensa y
acompaña algunas transforma-
ciones del arte contemporáneo.

12 Malisia, la revista
de cada disciplina aislada: “no cados en una construcción
somos escritoras, no somos colectiva. No es que el deseo
pintoras, somos hacedoras de de dinero se diluya, pero no
libros”, dicen las creadoras de parece ser lo que motiva la
la editorial brasileña Fada in- reunión de esos agentes, el
flada, probablemente las que encuentro. Y tampoco se
formulan esta idea con más ra- trataría simplemente de
dicalidad y conciencia. Ese cor- una denegación porque los
pus puede incluir, aunque no argumentos afectivos que
necesariamente, los llamados esgrimen tienen un peso
libros-objeto, en donde los ar- difícil de ignorar. En este
tistas parten del formato libro sentido, aparece un imagi-
para producir una obra. Pero nario fuerte sobre la comu-
generalmente sostienen la dife- nidad, sobre las ventajas de
rencia disciplinar y la creencia una forma de hacer común
en ámbitos separados que, a lo que contraponen a las privi-
sumo, dialogan entre sí. legiadas en la cultura capi-
En la mayoría de estos casos, talista, junto con la reapro-
a simple vista se trata de libros piación del quehacer ma-
convencionales y, en este senti- nual y del control de todas
do, también se desplazan de las las instancias en la cadena
pequeñas editoras que concen- de producción. Por ejemplo,
tran su apuesta estética en ta- el primer libro de Mochue-
pas llamativas, en ocasiones rea- los es de William Morris; la
lizadas como obras únicas y con introducción, la traducción,
técnicas originales, como pueden el diseño y la composición y
ser Colección Chapita o Vox. armado del libro fueron ín-
En su condición de empren- tegramente realizados por
dimientos editoriales indepen- los editores, que, además,
dientes, a la vez que evidencian son pareja.
la heterogeneidad del sector, • Sin embargo, no necesaria-
también comparten varios de mente se trata de empren-
sus rasgos. Entre esas caracte- dimientos ligados a lo arte-
Se trata de un grupo de editores rísticas es pertinente señalar: sanal o a lo casero. Pueden
que produce una serie de libros recurrir a lo artesanal como
donde se combinan tres modos • El término “independiente” una alternativa económica
de arte: el de la escritura, las se instala como una “catego- para la edición y, sobre la
artes visuales (dibujo, fotogra- ría ética” que opera como una marcha, esto se constitu-
fía, collage) y la edición –el dise- forma de identidad y de resis- ye en una opción deseada.
ño y armado del libro–, también tencia a las transformaciones También suelen referir el
pensada y vivida como una for- impulsadas por el mercado descubrimiento o hallazgo
ma de creación artística. Cada editorial globalizado. de un modo de hacer que
uno de estos libros constituiría • Se originan como proyectos comienzan vinculando a lo
un hecho estético o artístico en afectivos: proyectos de pa- artístico y al cual, a medida
sí mismo ya que propone y se rejas (Club Río Paraná, Mo- que avanzan, le atribuyen
produce en una experiencia de chuelos), familiares (Spiral potencia política. Estas edi-
un carácter distinto al de las Jetty) o de amigos (Yo soy toras luego se mueven en
prácticas de edición, ilustración Gilda, Fada Inflada). Esto la tensión entre modos de
y escritura pensadas como dis- supone una lógica que en editar. Otras, en cambio,
ciplinas con fronteras delimita- cierta forma se desvía de nacen directamente como
das en el sentido de las especia- la lógica del mercado: pri- propuestas artesanales o
lizaciones modernas. En estos ma el deseo de hacer con el artísticas desde el vamos.
casos, los editores conciben su otro, de encontrarse en un Al mismo tiempo, en su
labor como una actividad artís- proyecto común y de correr mayoría emplean los dispo-
tica, y no como la mera suma los riesgos afectivos impli- sitivos tecnológicos y herra-

ARTES DE LA EDICIÓN 13
mientas de difusión de la web y, en muchos Algunas conclusiones provisorias
casos, ponen en juego estrategias refinadas y
con fuertes apuestas estéticas. Se establece La mayoría de estas editoriales proponen mo-
así una interrelación entre lo artesanal y la dos de lectura que necesariamente promueven
materialidad del libro con lo digital y el efecto una temporalidad detenida. Me refiero a que la
de desmaterialización que invitan a repensar práctica de lectura más corriente (lineal y secuen-
un vínculo usualmente visto como de compe- cial donde se pasa en orden una página tras otra)
tencia y exclusión. está principalmente alterada y se incita a la de-
• En relación con esto, las tiradas son reducidas, mora en cada página o momento como modalidad.
y los canales de distribución alternativos, es- En este sentido, la forma de la tipografía y la dis-
trechamente vinculados a las redes sociales. posición de la palabra y la letra en la hoja abren
El editor argentino Eric Schierloh, que ven- intervalos en lo aprendido donde es necesario
de el 50 % de sus libros a través de Facebook, poner en juego disposiciones que instalan otros
propone la figura de “mercado íntimo” para tiempos para la construcción de sentidos.
describir este fenómeno. En algunos casos, ex- Escritura, artes visuales y composición del li-
plícitamente apuestan a un modo de produc- bro se vinculan deslizándose de las nociones de
ción concebido como contrario al capitalismo identidad y de pertenencia, minando lo que se
porque no buscan el crecimiento económico ni delimita como propio y potenciando modos de
aspiran a convertirse en una gran editorial. escribir que a su vez, a partir de ese encuentro,
• Este posicionamiento político respecto a las desplazan los límites de lo pensado como litera-
leyes del mercado no siempre es previo al na- rio. Estas formas de organización de lo sensible
cimiento del sello editorial. En gran parte de son estudiadas como una característica del arte
los casos se configura a partir de la necesidad, contemporáneo que hace trastabillar las nociones
es decir que se construye como una resisten- de pertenencia, especificidad, disciplina y autono-
cia a los límites que el mercado impone. Es en mía. Hasta el momento, algunos trabajos críticos
este sentido, también, que lo político parece se interesaron en producciones de esta clase, pero
haberse trasladado de los contenidos al acto se focalizan en indagar las obras de los artistas
de producción. Pero además, si atendemos o de los escritores que proponen estos cruces. In-
a los relatos de los editores, el modo en que cluir la perspectiva de las editoriales permitiría
describen los proyectos editoriales indica que pensar otras facetas de este problema y profun-
no se gestaron con una meta definida de an- dizar en cuestiones como la potencialidad política
temano y el conocimiento del camino a reco- de estas transformaciones.
rrer, sino más bien como proyectos artísticos
marcados por el descubrimiento y la búsque-
da incierta.

En busca de canales alternativos de distribu-


ción, es usual que los editores de diferentes regio-
nes y países se relacionen para intercambiar con-
tactos, acceder a alguna librería o participar en
una feria. Este movimiento, si bien aún no puede
dimensionarse, está contribuyendo a la difusión
de obras y autores latinoamericanos por fuera de
los canales dominantes. Será necesario atender,
sin embargo, al impacto que pudieran comenzar a
tener los cambios políticos en la región (gobiernos
neoliberales e implementación de políticas res-
trictivas, falta de subsidios y estímulos a la edi-
ción y otros emprendimientos culturales).
Los editores construyen su “experiencia singu-
lar y nacional” en una dimensión mayor que las
contiene, tanto a través de encuentros concretos
como de sus reflexiones sobre el arte y las socieda-
des del continente.

14 Malisia, la revista
¿Cómo se crea la editorial y
para dar respuesta a qué de-

:e(m)r; manda? ¿Qué presiones encon-


traron alivio con su creación?

Editorial Municipal de Rosario La editorial se crea por una


ordenanza del Concejo Munici-
pal el 30 de julio de 1992, en la
x Juan Augusto Gianella órbita de la por entonces Sub-
secretaría de Cultura, actual-
mente Secretaría de Cultura y
Educación. Entre sus propósi-
tos declarados estaban los de
difundir las obras de los autores
de Rosario; dar prioridad a la
temática local, regional y pro-
vincial; brindar oportunidad a
Con veinticinco años de trayec- letra e parece venir a dar defi- los escritores y artistas locales,
toria, la Editorial Municipal de nición a algo que precede a los sobre todo inéditos, de publicar
Rosario, o :e(m)r;, es sin duda dos puntos, se espera que siga sus trabajos; dotar a las publi-
un modelo de excelencia en lo algún tipo de adición luego del caciones de un criterio estético
que a editoriales estatales se punto y coma, mientras la m elevado sin elitismo, sin censu-
refiere. Esto se comprueba en está cautamente ubicada entre ra y sin prejuicios. Desconoce-
el hecho de que, a pesar de los paréntesis–, la creatividad, en mos cuáles fueron los criterios
propósitos institucionales que tanto juego entre límites, pare- que guiaron las primeras pu-
limitan su campo de acción, ce no ceder ante ningún aspecto blicaciones, pero los primeros
sus múltiples colecciones y la de su producción. títulos que publicó la EMR fue-
calidad que exhibe cada libro Tuvimos oportunidad de hacer- ron de autores que a principios
o disco que publican pueden le algunas preguntas a Oscar de la década de 1990 rondarían
competir con la oferta de cual- Taborda, poeta, novelista y los 60 años de edad: Ada Dona-
quier otra editorial, e incluso editor (en el orden que prefie- to, Angélica Gorodischer, Jorge
superarla, imponerse. Desde ran), a cargo de la dirección edi- Riestra, Alma Maritano y Al-
su elocuente isotipo –donde la torial desde hace diez años. berto Lagunas, los que de algu-

ENTREVISTA 15
na manera constituían la vieja los 90, con la llegada del Partido colecciones, en antologías de
guardia de las letras rosarinas. Socialista a la intendencia, que poesía argentina o hispanoame-
Esa colección, Narradores rosa- fueron los que propiciaron la ricana, en coediciones con otras
rinos, fue creada por el director creación de EMR, la participa- áreas municipales o con otros
editorial de entonces, Gary Vila ción del estado municipal en el sellos independientes, en una
Ortiz, poeta y periodista cultu- ámbito literario había sido bas- página web, en e-books, en otra
ral del diario La Capital. tante esporádica. distribución, etc. Tenemos sufi-
ciente autonomía para la toma
¿Qué incidencia tuvieron las En sus 25 años de existencia, de esas decisiones, el catálogo
experiencias editoriales ro- ¿es posible establecer una responde a una política edito-
sarinas anteriores? Pienso, periodización o la editorial rial, claro que esta política re-
sobre todo en El lagrimal tuvo un desarrollo constante quiere del aval de la Secretaría
trifurca, Diario de poesía, y homogéneo? Y si la periodi- de Cultura y Educación, tanto
Beatriz Viterbo. zación es posible, ¿cuáles fue- en lo que hace su orientación
ron los golpes de timón que social como a la dotación de re-
Coetánea de El lagrimal tri- determinaron el rumbo hacia cursos humanos y económicos.
furca y La Cachimba, dos revis- la editorial que es hoy EMR?
tas-editoriales representativas Si bien la actividad literaria
de los años 60-70, también estu- Debieron pasar varios años y editorial rosarina se pre-
vo la experiencia de la Biblioteca desde su creación para que la senta como incesante desde
Vigil[1], y quisiéramos creer que EMR comenzara a establecer siempre, ¿hasta dónde EMR
la editorial es deudora de una para sí, como un programa de es responsable de la visibili-
tradición renovadora y a la vez desarrollo, concursos literarios zación de una tradición pro-
popular. El primer dossier de periódicos, selección de jurados, pia? Es decir, si hubo y cuá-
Diario de Poesía fue dedicado a stand comercial, pasantes uni- les fueron las operaciones de
Juan L. Ortiz y el segundo a El versitarias, supresión del proto- “rescate” histórico y de qué
lagrimal. Los tres tomos de En colo municipal (N. de E.: es de- modos contribuyeron a una
el aura del sauce se publicaron cir que no llevan nómina de au- historia crítica de la litera-
en la Vigil. Martín Prieto, Da- toridades), isotipo, planificación tura rosarina.
niel García Helder, Elvio Gan- de colecciones, etc. Pedro Can-
dolfo y Mirta Rosenberg forma- tini, que había sucedido a Vila En el 2000 se inició una se-
ron parte del consejo editorial Ortiz, fue quien inició este pro- rie de rescates de autores loca-
del Diario de Poesía. El mismo ceso, luego dejó por un tiempo la les que ahora conforman lo que
Elvio E. Gandolfo fue durante dirección de EMR para ser Jefe llamamos Colección Mayor. La
un año y medio director de la de Redacción de El Ciudadano, idea, que sigue vigente, fue la
editorial y Martín Prieto y Nora un diario que en sus comienzos de reunir textos dispersos o ago-
Avaro coordinaron el área lite- fue una alternativa concreta al tados de autores que considerá-
raria cuando fue director Pedro diario La Capital, y cuando vol- ramos referentes de la región,
Cantini. Nora, Martín, Daniel y vió de aquella experiencia pe- precedidos de trabajos críticos
yo somos más o menos de la mis- riodística (en su reemplazo ha- exhaustivos, acompañados de
ma camada universitaria de las bía asumido la dirección Elvio material gráfico. Así se fueron
fundadoras de Beatriz Viterbo, Gandolfo, quien fue el que inició publicando las obras poéticas
Adriana Astutti, Sandra Contre- la colección Mayor) persuadió, completas de Arturo Fruttero,
ras y Marcela Zanín, lo mismo progresivamente, a tres compa- Felipe Aldana, Aldo Oliva, Emi-
que Analía Capdevila, Osvaldo ñeros del diario, Martín Prieto, lia Bertolé, Beatriz Vallejos,
Aguirre, Roberto García, Beatriz Juan Manuel Alonso y Diego Irma Peirano, la novela Intem-
Vignoli, Judith Podlubne, etc., Giordano, para que se sumaran perie de Roger Pla, los ensayos
quienes también contribuyeron a la editorial. Sobre la base de y estudios literarios de María
con su trabajo crítico en la Colec- ese programa constitutivo, que Teresa Gramuglio y Adolfo
ción Mayor de la editorial. Hasta requirió unos diez años, se pudo Prieto. Ahora estamos traba-
seguir construyendo y amplian- jando sobre las obras de Fausto
1.- Quien desee informarse acerca de la do la editorial, pudo pensarse Hernández y Facundo Marull,
experiencia de la Asociación Civil “Cons- en concursos de fotografía, de referentes de la poesía rosarina
tancio C. Vigil” puede remitirse a las po-
nencias de la Dra. Natalia García disponi- cuentos infantiles, de ilustra- de los años 40 y 50. Se podría
bles en la red. ción, de historieta, en nuevas pensar esta colección, en el ám-

16 Malisia, la revista
bito local, como la continuidad en el Festival Internacional de
de la que iniciara la biblioteca Poesía de Rosario, con la edito-
Vigil al publicar las obras de rial de la UNL hicimos El collar
Juan L. Ortiz y José Pedroni. de arena, de Beatriz Vallejos,
pero también hemos hecho co-
¿Cómo se compone el staff y producciones con los museos
de qué modo procuran la ca- de la Memoria y de la Ciudad,
pacidad operativa a la hora con el Centro Cultural Parque
de organizar concursos a ni- de España, con la Escuela de
vel nacional? Me parece inte- Museología, con la Escuela de
resante ver la utilización de Experimentación en Cine y Fo-
recursos propios y el tipo de tografía, con el programa Cero-
articulaciones que producen veinticinco, que pertenecen a la
tanto con instituciones esta- Secretaría de Cultura y Educa-
tales como privadas. ción, como también con áreas
de las secretarías de Salud, de
Aunque hay coordinaciones Turismo y de Desarrollo Social.
específicas, los que trabajamos Con la editorial Ivan Rosado
en la editorial tratamos de estar hicimos un libro sobre la obra
al tanto de todos los aspectos pictórica de Luis Ouvrard, con
que hacen a los libros y discos y Musaraña El volcán, un presen-
planificamos las distintas accio- te de la historieta latinoameri-
nes de producción y posproduc- cana, con el sello discográfico
ción. Juan Manuel Alonso, que Soy Mutante el CD Mañana,
está a cargo del diseño gráfico con covers de temas clásicos de
y el vínculo con las imprentas, Los Gatos. Cuando ocurre que
trabaja estrechamente con Lis con otros compartimos proyec-
Mondaini. Diego Giordano lleva tos e investigaciones, tratamos
adelante las ediciones de discos que los objetivos se concreten
y Daniel García Helder coordi- sumando capacidades. Para los
na el área literaria. Contamos dos recientes concursos nacio-
además con una empleada ad- nales que realizamos, de poesía
ministrativa y con dos pasan- y de historieta de temática LG-
tes, estudiantes de la carrera de BTI, fue fundamental la aplica-
Letras, que se renuevan cada ción que dispusimos en nuestra
año y medio y reparten su car- página web. Se podían presen-
ga horaria entre la atención de tar los trabajos de manera di-
nuestro stand comercial y en gital, sin el engorro y los costos
tareas propiamente editoriales, del envío postal convencional, y
como corrección, búsqueda de eso redundó en una mayor par-
información, trabajos de archi- ticipación. Ahora lanzamos con
vo, etc. Además contratamos el mismo sistema un Concurso
permanentemente para deter- Regional de Nouvelle, dirigido
minados proyectos a otros edito- a autores nacidos o residentes
res, escritores, investigadores, en las provincias argentinas de
fotógrafos, ilustradores, diseña- Chaco, Corrientes, Entre Ríos,
dores y, llegado el caso, traduc- Formosa, Misiones y Santa Fe,
tores. Siempre estamos atentos y la república de Paraguay.
para asociarnos con otras ins- Veremos cómo nos va. En el de
tituciones estatales y también poesía hubo 1358 participantes
privadas. Con el Ministerio de provenientes de todas las pro-
Innovación y Cultura de Santa vincias del país, lo cual también
Fe venimos haciendo las anto- habla de que la comunicación
logías de poesía que se presen- fue bastante efectiva.
taron en los últimos seis años

ENTREVISTA 17
Salidas sin falso optimismo
Librerías - ferias - imprentas

x Néstor González
¿Por qué hacer una editorial?

“Mucho lo habría entendido


si no me lo hubieran explicado”.

Stanislaw Jerzy Lec

La voluntad de editar debiera partir de una


idea romántica. No estoy seguro de que las pe-
queñas editoriales llamadas independientes edi-
ten “poniendo en suspenso la conveniencia de lo
oportuno, de la demanda”[1] y que eso, además,
sea un acto de invención. El alto nivel de acepta-
ción de los catálogos propuestos por las editoria-
les pequeñas debería hacernos reflexionar sobre
otra demanda, no la que sale de los aparatos de
prensa. Uno no edita solo. Si las publicaciones no
responden a las condiciones de la época, no tienen
arraigo. Hay un terreno fértil para ciertas ideas.
Y, por otro lado, el kairos de un libro debería ser-
vir para propiciar nuevas perspectivas provisio-
nales, nuevos debates. La apuesta, quizás, sea
jugar con la frontera de la aceptación.
Sin embargo, hay otro aspecto del editor que
ponderamos. Cualquiera puede mandar a impri-
mir textos y no ser necesariamente un editor. Asi-
mismo, tampoco consideraremos editor a quien
tiene un par de aciertos comerciales. Observamos
1.- Verónica Stedile Luna, “La feria, la serie, el montaje. Mesas
de disección”, en revista Malisia Nº 2, junio de 2017.

18 Malisia, la revista
que existen otras razones que no podemos dejar de suponer Sabemos que los viajes a Euro-
motivan a mucha gente a impri- que la circulación de los libros pa y Guadalajara pueden ser
mir libros, esnobismo, vanidad propuestos por estas 400 edito- importantes para un editor y la
o enriquecimiento dinerario. riales pequeñas quedan ajenas proyección de sus autores pero
Sospecho que este oficio debiera al interés de los grandes grupos también podemos coincidir en
proyectar una idea con su catá- económicos y del ex empleado de que las editoriales podrían fi-
logo, a la que podríamos llamar Planeta y Random House, hoy nanciar sus viajes cuando ten-
alma.[2] No importa que nadie lo ministro de cultura. Las peque- gan resuelto sus problemas más
note, pero esa intención es fun- ñas editoriales ofrecen autores básicos, como pueden ser los vin-
damental. El editor escribe un y títulos que a los lectores les culados a su producción. Como
libro viviente. El carácter pro- interesan y a las multinaciona- industria cultural necesitamos
visional de su construcción está les no. Las pequeñas se meten del Estado y su rol para acom-
ligado a la aparición de nuevas en las cadenas, en las librerías pañar nuestro crecimiento. Las
voces o hechos que las condicio- independientes, en los sitios de becas, concursos, subsidios para
nen. El editor busca contagiar ventas en Internet, en las ferias un puñado de editores, no son
y prolongar su catálogo. En en las calles, ciudades, pueblos. parte de ninguna política. Sin
ocasiones la edición también es De algo estamos seguros: busca- embargo, podría servir un pro-
víctima de una obsesión, en el mos hacer lo que consideramos grama de créditos blandos para
intento por arrebatar al lector necesario y proponemos otra la producción editorial. Además
su bien más preciado. El editor circulación para el libro. podrían subsidiar el transporte
tiene un gesto seductor, poblado entre provincias, que no solo be-
de elecciones, que son el abismo Ex Independientes neficiaría a la circulación de los
que tracciona al lector hacia la libros y el estímulo a la lectura,
razón del catálogo. En la mayo- “Oh, Señor sino también al fortalecimien-
ría de los casos no existe posibi- Perdónalos, to del diálogo entre provincias
lidad alguna de diálogo entre el Porque sí saben sin pasar por Buenos Aires.
editor y el lector, los libros res- lo que hacen”. Por eso nos parece importante
ponden y el lector hilvana. Si en reflexionar sobre el destino del
su búsqueda el editor pierde la Karl Kraus erario. El dinero es del Estado,
tensión entre los lectores y sus pero lo maneja el PRO. No son
elecciones, franquea la fronte- No sé qué significa ser inde- inocentes los que lo otorgan ni
ra de aceptación, entonces se pendiente en la industria del libro, los que lo reciben. Con el en-
queda afuera, su correlato es pero tampoco creo que importe. gaño de que prevalezca el más
la bancarrota. Pero ninguno de Los pequeños editores publi- apto para optimizar el uso de
nosotros se está fundiendo por can temas y autores que se en- los recursos, han liberado im-
sus elecciones de publicación. contraban ajenos a las búsque- portaciones. Han aplastado a
Lo que no cubre el mains- das de las grandes editoriales la industria gráfica, que finan-
tream con los grandes aparatos y encontraron sus lectores. Las ciaba nuestras publicaciones
de instalación de sus productos, grandes tienen un tamiz muy sin los intereses de los bancos.
quemando mercado, haciendo grueso y altas pretensiones de Dirán que esto distorsiona el
absorciones, compras hostiles, rentabilidad. A mayor concen- mercado y estamos completa-
sacando del juego a sus compe- tración más espacios para los mente de acuerdo. El Estado no
tidores, lo hacen las editoriales pequeños. Entendemos que un ha ocupado ese lugar, en buena
pequeñas ofreciendo algo que proyecto editorial se construye hora lo han hecho los impren-
los lectores estaban esperan- a largo plazo y que las políticas teros. Como si fuera poco han
do. Al observar la decisión del de Estado deberían propiciar el destruido el mercado interno.
gobierno sobre la apertura de suelo para que esto ocurra. Si La devaluación de diciembre del
importaciones, que obliga a las queda sometido a los gustos del 2015, aumento de tarifas, miles
imprentas locales a competir mercado, desaparecen temas, de puestos de trabajo perdidos,
con las chinas y a los editores autores y traductores. Para que suspensión de las compras del
a disputar espacios en las li- continúe esa diversidad que Estado, etc. Una forma de se-
brerías con el saldo europeo, ofrece hoy el mercado argentino guir activos ha sido sostener los
es importante el rol del Estado. precios de ventas pese a la infla-
2 Del lat. anĭma. Acepción orden16. f. Arq. Pero ¿de qué manera creemos ción. Por consiguiente, con este
Eje vertical de una escalera de caracol. que el Estado debe intervenir? gobierno ha comenzado un pro-

MIRADAS DEL SECTOR 19


ceso de descapitalización. Nos sis. Te reciben en la puerta de la
achicamos mientras esperamos feria y te dan dinero del Estado
los brotes verdes. Si la situación para que la montes y ahí pue-
no cambia pronto, quebramos. das levantar tu voz contra sus
El gobierno del PRO, mientras medidas. Ridículo.
toma medidas antipopulares y
destructivas del poder adqui- Otra circulación: Las ferias y
sitivo de los trabajadores, deja los “libreros”, una arena con-
caer una limosna y beca a unos tra las políticas neoliberales
pocos, invitándonos a pensar
que este gobierno da su apoyo “Lo que das es tuyo para siempre,
a la cultura. Dicen los medios lo que guardas se pierde en el olvido”.
asociados al gobierno: que las “El Sr. Ibrahim y las flores del Corán”
400 editoriales independientes
son puestas bajo el paraguas Existen ferias y ferias. En al-
de los jóvenes emprendedores, gunas hay libros y en otras edito-
“todo terreno”, “editores 360”, res. Dice por ahí: “La feria supo
que pertenecen a “un sector que interpelar a un tipo de lector
hace ruido, levanta la mano, se muy allegado a estos catálogos.
acomoda” y que “busca(n) so- Y está logrando consolidarse a
brevivir, crecer y consolidarse medida que los medios también
con estrategias que exceden por la ayudaron a hacerse conoci-
mucho a la mera edición”. da.” Supo interpelar a Palermo
Por supuesto que cada uno (denominada nueva meca de la
puede sostener su proyecto cultura porteña donde todo el
como mejor le parezca. Pero a mundo se quiere consagrar). Un
esta altura no hay inocentes. columnista de La Nación dijo:
Nada queremos saber de la me- “hay un ‘núcleo duro’ de lectores
ritocracia que predican los que que distinguen perfectamente
nacieron en cuna de oro y tienen las diferencias entre estas edito-
resueltas sus oportunidades de riales, y saben que, por ejemplo,
antemano. O de los que se cor- Eterna Cadencia publica narra-
tan solos y se acomodan para tiva contemporánea y Blatt &
sacar dinero al Estado gracias Ríos también, pero puede distin-
a los gobiernos neoliberales y guir el matiz de sus catálogos.”
obtener créditos blandos o sub- No son matices. Los aparatos de
sidios de concursos para armar propaganda de la no-política di-
sus publicaciones, ferias y via- luyen las profundas diferencias
jes, donde ofician de abandera- ideológicas. Desean suprimir los
dos del emprendedurismo crea- debates sobre qué publicar, dón-
tivo. El “sí se puede” editorial. de, cómo y para qué. Ningunean
Los beneficiarios se quejan ti- las tradiciones de las que nos ha-
biamente de la realidad econó- cemos cargo. Por esta razón para
mica para mostrar en el mismo ellos se acabaron las ideologías.
movimiento sus ardides y tretas Entendemos que hoy la maligni-
para presentarse como los pro- dad necesita de buenos modales.
fesionales. Asociarse a un go- Nos invitan a respetar nuestras
bierno condiciona el discurso de diferencias. Dicen que todas
la editorial. Es difícil no entrar son perspectivas, puntos de
en contradicción. Pensamos en vista, formas de ver las cosas.
una feria del libro, lugar de re- Por eso en las ferias de edito-
sistencia de los editores peque- res estaban juntos, los editores
ños (así fue promovido el evento aplastados por las medidas del
por sus organizadores), patroci- gobierno y Opción Libros en ar-
nado por el que provoca la cri- mónica convivencia.

20 Malisia, la revista
Existen otras ferias organiza-
das por editores o universidades
en distintos puntos de nuestro
país que brindan espacios de
contacto con el lector que por
primera vez puede disponer de
los catálogos completos de cada
editorial. Por lo general y depen-
diendo de la generosidad del or-
ganizador, se invita a los actores
locales, editores y libreros. A es-
tas ferias las grandes editoriales
no son invitadas. Los pequeños
editores dan a conocer sus catá-
logos y estimulan a los libreros
para ampliar el fondo de su li-
brería. Por eso es tan importan-
te crearlas y sostenerlas.
Cuando el enemigo te da la
plata, que es de todos, la del Es-
tado, también te tiene de rehén.
El gobierno no lo hace porque
corresponde bancar al sector
editorial local, por la soberanía
idiomática o la proyección de sus
intelectuales. Lo hace para decir
que sostiene al sector, mientras
te está fundiendo e instala sus
empresas y su ideología.
Hay que escucharlos. Si se
acabó el mercado interno, te di-
rán que exportes. Si se funden
las imprentas, te dirán que sus
precios no eran competitivos y
que deberías imprimir en el ex-
terior. (Durante el 2015 el 6%
de la producción se hizo afuera
y en el 2016 el 14%). Que los
gráficos, con todos estos años
de viento de cola, no supieron
cómo actualizar su tecnología
y los ponen a competir con Chi-
na. Ahora, si no podés imprimir
afuera es responsabilidad tuya.
Le dirás que antes tenías cré-
dito con las imprentas locales
y que con las del exterior no.
Encima que te cobran barato
¿querés financiación? Sacá un
crédito. El costo de la financia-
ción te sube el costo del libro y
estás en la misma. El gobierno
no tiene políticas activas que
lleguen al sector. Pero tenés el
stock de la década ganada, y no

MIRADAS DEL SECTOR 21


podés correr a la par de la infla- que no compartimos). La ne- Aporética
ción, te bajás un poquito, te vas cesidad de los bestsellers para
descapitalizando. Y te quedás sostener la librería, los metros Alguien me ha dicho que
esperando el repunte, el segun- de exhibición, y los costos del ningún docente que esté en
do semestre, los brotes verdes, flete condicionaron el fondo de desacuerdo con las políticas o
te comés el capital, te fundís. la librería. Luego llegaron las medidas del gobierno debería
Entonces si no te adaptás, re- cadenas para desequilibrar. trabajar en el Estado. Sabemos
convertite, dedicate a otra cosa. Pero hicieron notar su presen- que el docente que cree que las
Este gobierno es el artífice del cia recién cuando llegaron a ciu- políticas son nocivas está ejer-
deterioro de la producción edito- dades pequeñas. Las cadenas ciendo su derecho a resistir y
rial argentina. Ninguno de no- le arrebataron gran parte del no dejar el vacío que arrase con
sotros se está fundiendo por las mercado a los libreros indepen- otros derechos logrados por las
elecciones de publicación. dientes. Los editores pequeños tradiciones democráticas. No lo
Vale una aclaración. Todos podemos ofrecer una salida al- confundamos con una empresa
estos años las editoriales mal lla- ternativa. Otorgar consignacio- privada. La empresa privada
madas independientes se sostu- nes de varias editoriales peque- puede elegir y buscar alternati-
vieron con la financiación de las ñas consolidadas por un periodo vas para financiar su proyecto.
imprentas y encuadernadoras de seis meses con un descuento No debe perder su alma por un
argentinas. Sería desleal aban- del 40%. Esto podría darles una puñado de nueces. El libro es un
donarlas porque se consigue un ventaja competitiva frente a las bien cultural y el Estado debe
gran descuento, ahora que las cadenas. (recordemos que ellos cuidarlo apoyando honestamen-
fronteras liberadas lo permiten. reciben un 30% de descuento te a su industria. Tenemos un
Es momento de compartir los cos- del P.V.P. en la compra a los abismo (ya no una grieta) insos-
tos para que el libro llegue a un distribuidores de CABA) En layable entre lo que piensa este
precio razonable de venta. Edito- adición podríamos compartir gobierno como bueno y lo que
res independientes ¿de qué? con el librero el costo del envío nosotros consideramos bueno. El
Por otro lado, hasta ahora y el resto prorratearlo entre las gobierno beneficia a los negocios
las librerías independientes editoriales según ventas. de sus amigos. Veamos hasta
(que son el 71% del sector) os- Consideramos que se puede dónde llega nuestra obstinación.
tentaban el privilegio de la pre- dar pelea a la crisis sin falso
sencia de los libros exhibidos. optimismo. Muchos títulos se
De esa forma se premiaban o han perdido estos dos años y
castigaban los desvíos de la nor- muchos trabajadores quedaron
malidad editorial (decisiones en la calle.

22
Apuntes para pensar la época:
de la autogestión a la
(des)profesionalización
x Marilina Winik y Matías Reck*

“Organizarse jamás ha que-


rido decir afiliarse a la misma
organización.
Organizarse es actuar
según una percepción común,
al nivel que sea.”
A nuestrxs Amigxs.
Comité Invisible.

Antes

Hace varios años que veni-


mos pensando esta época edito-
rial de la que formamos parte
y en donde desarrollamos nues-
tros proyectos. En 2012 escribi-
mos sobre el “fin de las editoria-
les independientes[1]” estableci-
mos que a ese fin, le correspon-
día un (re)acomodamiento al
interior del campo ya que veía-
mos una fuerte tendencia hacia
la profesionalización. Esa idea
la pensamos en el contexto del
“mercanon” –mix de mercado y
canon cultural–, idea que toma-
mos de alguna conversación que
tuvimos con Susana Romano
Sued y que nos sirvió para anali-
zar el momento. Ese corrimiento
partía del modelo independiente
entendido como “trinchera con-
ceptual”, que por caso citamos
a los inicios de la Feria del libro
independiente (FLIA), frente a
otro modelo que veíamos avan-
zar gracias a la incorporación de
las industrias culturales y crea-
tivas que legitimaron al merca-
non editorial (lo que se inscribe
como práctica cultural crea lue-
go su propio mercado).

1 http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/
trab_eventos/ev.1960/ev.1960.pdf

ENTREVISTA 23
Durante llan su trabajo construyendo un
catálogo encontrando su nicho.
El MICA surge en 2011, for- Algunos editores les intere-
mateando las disciplinas artís- san los espacios de profesionali-
ticas en “bienes culturales”. Un zación ya que ven oportunidades
espacio estatal que aprendió de crecimiento y por eso la lógica
rápidamente de las tendencias MICA les sirve para mostrarse y
globales, que las Industrias hacer “buenos negocios”.
Creativas (IC) son generadoras Además en este momento
de valor –simbólico, económico, (pro)profesionalización se evi-
patrimonial. Y como en el ám- dencia la participación activa
bito local, había un desarrollo por parte de las editoriales en
previo (no había que inventar ferias internacionales del li-
nada ya se habían desplegado en bros, sobre todo en la ciudad
circuitos independientes y hasta de Buenos Aires –florecen los
tenían sus espacios, audiencias, stands asociativos o pequeños
públicos y consumos), solo era stands propios–, pero también
cuestión de reunirlas. Frankfurt es una plaza que sir-
Si bien la propuesta era no- ve para comprar derechos y en
vedosa porque se invitaba a los Guadalajara se hacen tratos con
productores a hacer networking, distribuidoras lationamericanas
a charlas y talleres con expertos para vender libros. En el caso de
del sector, más las rondas de ne- la Fundación el Libro aparece vi-
gocios en el fondo la bajada era sible cuando en el FILBA 2016 el Museo del Libro y la Lengua
un encuentro comercial y eso se organiza por primera vez un dirigido por María Pía López,
alertó a algunxs participantes “barrio joven” donde distintos como un museo contemporáneo,
que “leyeron” la intención de proyectos editoriales se postulan que presenta colecciones esta-
captura y formateo de la cultu- y un jurado selecciona algunas bles y diversas muestras. El in-
ra emergente en función de las editoriales que participan de la terés de la gestión lo muestra
necesidades del mercado de pro- misma con un stand gratuito. cuando construye la “constela-
ductos culturales. En el otro lado, y al calor de ción editorial”, un mapa interac-
El sector editorial, participó los mismos tiempos políticos tivo que ofrece un panorama de-
desde el inicio y fue protagonis- y sociales la Biblioteca Nacio- tallado de la industria editorial
ta. Según el relevamiento rea- nal, bajo la guardia de Horacio argentina desde sus comienzos
lizado sobre de las editoriales González[3], se consolida como hasta la actualidad, diseñado
independientes presentado por un espacio cercano que conserva como un mapa donde figuran
Lucio Arrillaga y Damián Ríos y le da un lugar relevante a los editoriales, que va desde las
en el marco de la FILBA 2016[2], libros e invita explícitamente a primeras imprentas hasta los
son específicamente esos años todas las editoriales a hacer un emprendimientos independien-
(2011-2015) y no casualmente uso público y presentar libros, a tes surgidos post 2001. Lamen-
se superpone con el inicio del participar de jornadas, recitales, tablemente este mapa ya no
MICA, donde hay un incremento ferias, publicaciones, etc. está disponible.[4]
cuantitativo en la aparición de En tándem en 2011, se crea Polemizando queda claro
nuevas editoriales independien- 3  Parte del discurso de asunción: “(…)El que hay una tensión y al me-
tes, que a diferencia anteriores, libro es un objeto que vive en el tiempo nos dos proyectos vinculados al
ellas ingresan derechito al mer- y el tiempo lo visita. Cuidarlo es oficio desarrollo del campo editorial y
relevante, casi íntimo. Con lo que debe
cado, a las librerías, acceden a cultural, uno que intentó reac-
cuidarse también su preservación, su
subsidios y fondos de compra de restauración, su lógica de circulación de- tualizar, problematizar y dar
derechos y se autoperciben como mocrática y el acceso general de la lec- cuenta de cierta historia edito-
empresas culturales que desarro- tura en la sociedad argentina. El cuidado rial nacional donde se ponen en
no debe ser sólo una proclama escolar
ni un acto técnico, sino una aptitud que relieve las líneas de pensamien-
2  En el informe preliminar presentado en la surja del saber interno de la comunidad to y las hipótesis desarrolladas
feria se puede leer que entre el 2000 y 2010 de esta casa, que incluye a sus trabaja- allí y se visibiliza a través del
se crearon 18 editoriales y a partir de 2011- dores y a sus lectores”. (https://www.
2015, 53 nuevos sellos, en un universo de 78 pagina12.com.ar/diario/suplementos/
sellos editoriales que fue el campo realizado. libros/10-1125-2004-06-27.html)  4  https://www.bn.gov.ar/biblioteca/museo

24 Malisia, la revista
trabajo que se llevó adelante hábiles a la hora de desarrollar decisión gubernamental de la
en función del Museo del Libro sus negocios y aclaró “La indus- exportación de libros, para que
y la impronta dada al área de tria editorial no solo es respon- en palabras del tuit de Francisco
publicaciones, con un catálogo sabilidad del estado sino de todo Cabrera, Ministro de Producción
fundamental. El otro, es el mo- el sector[6]”. Lo cual sembró ma- “La restricción castigó a los lec-
delo MICA que piensa la cultu- lestar entre editorxs porque dejó tores y fue un obstáculo para la
ra como bien de consumo, a ser en claro que en esta nueva eta- libre expresión y circulación de
intercambiado en un mercado pa algo más había cambiado: el ideas en el país” y el Ministerio
especifico a través de la propie- estado no acompañaría al sector de Cultura lo usó con cierto tono
dad intelectual que porta. La sino que simplemente “dejará irónico al hashtag #libroslibres
eterna disputa entre economía hacer al mercado”. que luego se convirtió en una
y cultura siempre está presente. Por lo que respecta al sector tendencia en Twitter. Lucas Fu-
editorial independiente, salvo nes Oliveira compiló[8] a modo de
Ahora algún que otro subsidio entrega- publicación copyleft los artículos
do por el FNA (le quedaría muy sobre el tema.
En la apertura de la Feria grande denominar a eso “políti- Por su parte la CAL (Cámara
Internacional del Libro en 2016 ca cultural”) la cultura editorial Argentina del Libro), junto con
el flamante Ministro de Cultura, es el MICA que continúa siendo otras instituciones de la indus-
Pablo Avelluto[5] dijo sentirse un el caballito de batalla, y que está tria sacó un comunicado “SOS
colega de los editorxs debido a dirigido a empresarios, gestores, Libros” en el marco de la FILBA
su vasta experiencia en la indus- productores de las industrias de 2017 donde muestran los da-
tria. Mencionó que los editores creativas[7](nos preguntamos en tos de una realidad de la indus-
argentinos siempre fueron muy cuál de esas categorías ingresa- tria “una fuerte caída en el con-
5 Con una brillante carrera en la industria
rán lxs editorxs). sumo de libros: un 25%. Esa caí-
editorial 1993-1995 fue Jefe de Prensa La primera resolución que da estuvo acompañada por una
y Comunicación de Espasa Calpe, 1995- abre el Boletín Oficial “Resolu- merma en la producción, que
1999 fue gerente de la editorial Grupo ción 1/2016” de 2016 precisa la también ronda el 25%. Se cerra-
Planeta, entre el 2002-2005 fue el gerente
editorial de Estrada y entre 2004 y 2005 ron, incluso, varias librerías.(…)
6  http://www.telam.com.ar/
ocupó la Vicepresidencia de la Cámara notas/201604/144447-apertura-feria- Durante 2016, las editoriales y
Argentina de Publicaciones, para culminar del-libro-ciudad-buenos-aires-bibliote-
su carrera de editor entre 2005 y 2012fue ca-nacional-alberto-manguel.html 8http://docs.wixstatic.com/
Director Editorial de la Región Sur de Ran- ugd/995cc7_f65a71c65bd64e1aa3e-
dom House Mondadori Argentina. 7 https://mica.cultura.gob.ar/que-es-el-mica/ f1596570bc6fb.pdf

MIRADAS DEL SECTOR 25


librerías chicas fueron las que presarial (¿de sí?) que aspiran a
más sufrieron el aumento de cos- crecer en el contexto del mercado
tos y la baja en las ventas, pero (estudios de marketing aplican a
desde hace unos meses las edi- los títulos seleccionados, planes
toriales medianas sienten una de negocios que contempla im-
fuerte restricción en las ventas[9]”. presión de ejemplares en China,
En relación a nuestro sec- por ejemplo, etc.).
tor no hay estadísticas oficiales Desde nuestra perspectiva
sobre cómo nos afectan estas solo la organización es la que nos
nuevas no políticas culturales empodera para seguir discutien-
(y sociales). Muchas editoriales do el cambio cultural. La pro-
ni siquiera formamos parte de fesionalización per se no tiene
la CAL, somos monotrobutistas, sentido si no va a darnos la pau-
nos manejamos con planillas Ex- ta que mide el crecimiento que
cel, pero quizás podamos contar atesoramos. Si la profesionali-
desde la experiencia en prime- zación nubla nuestros deseos de
ra persona del plural. Podemos experimentación, si se impone
decir que existe y nos toca atra- como meta desde afuera, si la
vesar una crisis de la que todxs consideramos solo como un con-
formamos parte (librerías, im- cepto usado por la tecnocracia
prentas, profesionales del sector, CEO del management editorial,
autorxs, etc.) lo sabemos porque o si no nos juntamos a pensarla
transitamos y conversamos con y a ver porqué la profesionaliza-
cada unx de los actorxs y so- ción debe ser de una determina-
mos testigxs de cómo librerías da manera, nada tendrá sentido.
amigas, cerraron. Como contra- Por una de las cuestiones por las
partida vimos multiplicarse los cuales somos parte activa de eso
canales de ventas: librerías on- denominado “independiente” es
line, librerías puertas adentro, que no necesariamente estamos
feriantes permanentes, ferias en atados al mercanon, de hecho,
los barrios, en la costa, de edi- por el contrario lo único que te-
tores, entre otras. Las librerías nemos es libertad de hacer, des-
de autor hacen esfuerzos enor- hacer y seguir haciendo errática-
mes por vender (ojalá también mente y ahí data nuestra fuerza
nuestros libros). Y nuestros pú- invisible: juntarnos, conversar,
blicos (becarixs, intelectuales, elaborar planes estratégicos,
estudiantes, artistas, activis- mágicos, imposibles pero tam-
tas, freelancers) precarizadxs bién conjurar visiones comunes
compran en ferias y los libros y comunitarias.
siguen circulando. Entonces será la (des)profe-
sionalización y la organización
Final-Principio entendida como lo hace el Comi-
té Invisible, lo que necesitamos
En tiempos de hiperprofesio- como incentivo para hacer mejo-
nalización, el mercanon rige con res libros, construir públicos lec-
más fuerza y ya hay muchas edi- tores críticos, tener catálogos que
toriales que bailan a su ritmo sin aporten y construyan las discu-
embargo continúan percibiéndo- siones de esta época editorial. La
se como independientes ya que mano viene dura, la tarea será
hay algo que las hace sentirse ardua, pensar y actuar en cómo
cómodas. Sin embargo visuali- será clave de acá para mañana.
zan su actividad meramente em-
*Marilina Winik es socióloga y edi-
9 h t t p : / / w w w. l a n a c i o n . c o m .
ar/2019018-la-camara-del-libro-emite- tora de Hekht Libros. Matías Reck es
senales-de-sos editor en Milena Caserola.

26 Malisia, la revista
Monos que tributan
x Pablo Amadeo

Hay algo de todo esto que no sabilidad estatal sobre nuestra vidando casi por completo el fe-
salió como pensábamos. ¿Qué producción. Mientras nos ale- nómeno que le dio origen y que
fue lo que falló? Algo de lo apren- jábamos más y más de la idea hoy, este nuevo ciclo económico
dido no se dio según el prospecto. de cooperativas de trabajo, por y político nacional, nos refresca
Cuando nos pensamos en algu- ejemplo, nos íbamos acercando la memoria a fuerza de pesares.
nas de las formas posibles como a la idea de “emprendimiento”,
proyectos editoriales, rumiamos abrazando mucho más sus virtu- Emprendedorismo, un gran
algunos relatos, algún que otro des aparentes que las condicio- bolazo del neoliberalismo cool
corpus. Cuando nos comenza- nes materiales para su existen-
mos a pensar como emprende- cia. Es así que, impulsados por La hegemonía neoliberal im-
dores, adherimos a una serie ideas como el emprendedorismo, puso el principio de valorización
de principios vinculados con la fuimos ponderando nuestros económica sobre la cultura, el
autonomía organizativa, la so- proyectos productivos por sobre patrimonio, las ideas y la crea-
beranía sobre nuestro tiempo de trabajos en relación de depen- tividad. A su vez defiende aún el
trabajo, el libre albedrío sobre dencia, situados en un tiempo y acceso restricto a los contenidos
lo que publicamos y así. Pero es un espacio inflexible. Luego de culturales con el fin de aumentar
necesario revisar algunas de las varios años de transitar estas su valor, ya sea registrando una
zonas y principios que hacen a experiencias, podemos asegurar partitura, vendiendo un graffiti
nuestra forma de percibir lo que que su devenir tiene más que ver en una sala de arte o paseando
hacemos, las relaciones que nos con la supervivencia económica, por bienales producciones colecti-
determinan y las características la autopexplotación y la precari- vas y callejeras, etc. Las formas
de los escenarios en los que nos zación de la vida en general, que de uso se basan en la generación
toca desempeñarnos. con un modelo de trabajo signa- de una falsa noción de escasez so-
Comparo a modo ilustrativo. do por libertades. Los proyectos bre bienes que son abundantes.
Desde el relato de los proyectos autogestivos de las economías En este contexto la figura del em-
productivos de las economías so- solidarias han tenido un desti- prendedor aparece con el propósi-
lidarias de los movimientos so- no similar en el que la precari- to de convertir el valor latente en
ciales en Argentina, mamamos zación laboral es la medida de la cultura en valor económico (va-
ideas como la de autogestión, en- todo. Aun así, anida en su seno lor de cambio), ocupando el vacío
tendida como la capacidad para una diferencia con respecto a la que se abre tras el corrimiento
resolver de manera “indepen- autopercepción, mientras en uno del Estado de sus competencias
diente” los diferentes momentos de los modelos está constituido culturales. Si no se atiende a es-
de un proceso productivo, mien- por trabajadorxs, el otro lo está tas transformaciones de fondo, es
tras autoabastecíamos un “mer- por emprendedores. muy complejo comprender el rol o
cado” que nos era próximo y fa- Uno de los relatos que fuimos la necesidad de las y los empren-
miliar. Pero a diferencia de estos componiendo con piezas hereda- dedores culturales.
movimientos, no supimos orga- das, es el del emprendimiento Nociones de creatividad, au-
nizarnos como sector para exigir productivo, más firmemente la tonomía, placer en el trabajo,
condiciones mínimas de respon- idea del emprendedorismo, ol- libertad, realización, indepen-

OPINIÓN 27
dencia, etc., abonaron el ideario registro, diseñar una tapa, redac- ciones y becas por las que no co-
de los programas de fomento del tar proyectos, realizar rendicio- bran o pagan ellos, y otros (a ve-
emprendizaje en el campo de la nes, buscar facturación, escribir ces los mismos) entre tutoriales y
cultura. Como señalan Marili- mil quinientos email, hacer de- redes, soñando con estabilidad
na Winik y Matías Reck en otra pósitos, comprar papel, levantar y tiempo para ejercer aquello
nota de esta revista, esta política cajas -muchas cajas-, tener una que les punza, o con la visibili-
se desarrolló con fuerza en el pe- noción general de cuándo arran- dad necesaria para convertir su
riodo que va del 2011 al 2015, con ca la jornada laboral pero nunca, práctica en línea en un trabajo
proyectos como el MICA o el Fon- nunca, saber cuándo termina. remunerado con el que pagar ali-
do de Cultura impulsados desde Supimos decirnos que el sa- mento de cuerpos y computado-
el Ministerio de Cultura de la crificio inicial era una inversión. ras, sintiendo que la vida es algo
Nación. Allí residía un conjunto El deseo de desarrollarnos eco- pospuesto que nos merodea pero
de principios que nos hacía pen- nómicamente a través de este nunca se brinda plenamente.”
sarnos como parte de las indus- tipo de trabajos se mantiene en Al escenario de precariza-
trias culturales, desarrollando estado de latencia, pero la reali- ción laboral en el que estamos
tareas vinculadas con la gestión dad va poniendo las cosas en su insertos por las características
de proyectos (pequeños empresa- lugar. De este modo, la relativa estructurales de nuestro sector,
rios), cuando en realidad la ges- ausencia de beneficios econó- se suma una crisis que ame-
tión era solo una parcialidad del micos llega a suplirse con otro naza con ser crónica (Ver nota
complejo entramado de tareas tipo de “gratificaciones” que a Salidas sin falsos optimismos,
que desarrollamos en nuestras veces sustituyen o abren la po- de Néstor González). Si los pro-
editoriales -con esto no quiero sibilidad de valorar el trabajo ductos culturales que desarro-
señalar que estas políticas son en cultura de formas diferentes: llamos no tienen como cliente al
nocivas en sí, sino que piensan “no gano guita, pero obtengo ca- Estado y sus políticas públicas
el campo de la cultura como un pital simbólico”. El otro día a mi de promoción de la lectura, por
territorio constituido por agentes hijo le di de comer un libro de ejemplo, es muy difícil que el es-
y emprendedores y no por traba- Bourdieu, me pidió, con razón, cenario de precarización no sea
jadorxs. El mapa concreto señala que cambie el menú. cada vez más agudo. La pérdida
la presencia de una precarización A su vez, buena parte de los de poder adquisitivo en general,
creciente en nuestros proyectos, beneficios que genera la cultura tiene un impacto directo sobre
a partir de la diversificación e son capitalizados en otros pun- nuestro trabajo, impacto que se
infinidad de tareas que estamos tos de las economías urbanas. traduce en una caída del salario
convocados a desarrollar por – La producción de valor viene deducido de la venta de libros
entre otros factores- la imposibi- así constantemente capturada y, a su vez, de los servicios que
lidad de contratar servicios que más allá de los límites de lo se prestan en términos de co-
reduzcan el capital que podemos que propiamente llamaríamos rrección, diseño y edición, mu-
obtener por nuestro trabajo. Por los agentes culturales. chas veces la verdadera fuente
lo tanto, todo el proceso de reali- Hace unos días atrás, Veróni- de ingreso que nos permite, en
zación de un libro, queda íntegra- ca Luna me compartió un frag- paralelo, desarrollar proyectos
mente en nuestras manos para mento de un texto de Remedios editoriales que no tienen una
que los costos de producción no Zafra, escritora e investigadora rentabilidad inmediata.
tengan un impacto sobre el PVP española, en el que se gráfica
que, ante un mercado retraído, concretamente el fenómeno que Monotributo offshore
dificulta la realización de ese ca- intento describir: “Desde hace
pital a través de la venta: Reunir- tiempo advierto cómo se ha asen- Tributamos al Estado y a pri-
nos con autores, armar contratos, tado en las personas que dina- vados, a ARBA, a la AFIP y a la
realizar correcciones, maquetar mizan la vida cultural y acadé- CAL, al que nos alquila y al que
interiores, realizar presupuestos, mica cercana un aplazamiento nos imprime, a las empresas de
negociar con la imprenta, trans- de lo que consideran «verdadera servicios y al del Postnet, rendi-
portar ejemplares, gestionar re- vida». Movidos por la expectati- mos cuentas de los subsidios al
des sociales, buscar reseñas, ha- va que iguala vida a trabajo y el Ministerio y a la Universidad,
cer distribución, desarrollar pie- deseo de plenitud e intensidad hacemos rendiciones a autores
zas gráficas y audiovisuales de creativa futura, muchos navegan y librerías, pagamos envíos al
difusión, organizar ferias, produ- en un presente de precariedad. interior y pasajes a las ferias,
cir presentaciones, garantizar el Unos, entre prácticas, colabora- pagamos stand y así. Tributa-

28 Malisia, la revista
mos como actividad primordial ra de editores, no hay asociacio- cer de nuestros proyectos edito-
de nuestro trabajo. No leer, co- nes representativas ni pliego riales, iniciativas que no tengan
rregir, diseñar, planificar. Tri- de demandas, no hay programa como objetivo la supervivencia a
butar. Tributo, luego existo. para los sectores más frágiles costa de predar nuestro cuerpo.
Pago para poder trabajar. de la edición. Es decir, cómo revitalizamos y
Si el relato anglo-europeo del reorientamos nuestro trabajo en
emprendedorismo nos empujó a La salida empresa y el campo de la cultura en general
creer que éramos pequeños em- los proyectos que se proyectan -y de la edición en particular-, en
presarios emergentes, cuando en el marco de un contexto político
realidad éramos el eslabón más Bajo un paradigma empresa- y económico de profundización
débil de una cadena inestable, es rial, los agentes culturales se ven de medidas neoliberales. Cómo
importante marcar un retorno a obligados a capitalizar y explotar rearticulamos un programa or-
pensarnos en nuestra condición sus saberes, a poner a trabajar ganizativo y reivindicativo para
más concreta como trabajadorxs. sus redes de contactos, a apro- nuestro sector que nos permita
No ya cómo autónomos que ha- piarse incluso de conocimiento percibirnos como lo que objetiva-
cen sus apuestas en el bolsa de colectivo y, en definitiva, a operar mente somos: trabajadorxs. Sos-
la cultura, sino como laburantes bajo lógicas que le son del todo pecho que un inicio es fugarse de
precarizados que generamos va- ajenas, pero no obstante son las los montajes discursivos que nos
lor más allá de nuestra especifi- que definen el funcionamiento de sitúan, desde arriba, en espacios
cidad como editores. Generamos los mercados culturales. Jaron de reconocimiento que no nos son
valor que acumulan otros. Los Rowan en su libro Emprendiza- propios. En un mismo sentido,
emprendedores culturales pone- jes en la cultura (Traficantes de ensayando espacios de encuentro
mos nuestros saberes y conoci- sueños, 2010) señala: “Resulta que no se edifiquen sobre acuer-
mientos a trabajar en un merca- interesante considerar que una dos supuestos, sino sobre el prin-
do. Contribuimos a “culturalizar” serie de dinámicas que nacieron cipio colectivo de la disposición a
la economía y a dotarla de nuevos auspiciadas por un contexto eco- lo desconocido. Como se señala
imaginarios y signos de identi- nómico neoliberal tienen, una vez en la editorial de esta revista: “La
dad. La cultura pareciera ser un aplicadas al mundo de la produc- salida no es la puesta en sospecha
falso sector estratégico, ¿estas in- ción cultural, el potencial de re- entre actores, sino el entramado
dustrias no son productivas en sí vertir la lógica que las ha creado. colectivo capaz de interrogar las
mismas?, ¿solo contribuyen a me- La sustitución de los objetivos eco- diferencias que radican más en
jorar la “productividad” de otros nómicos por valores de otro tipo, la relación entre mercado, polí-
sectores económicos que pululan la introducción de dinámicas de ticas públicas y derechos, que en
a su alrededor? cooperación en lugar de compe- lo específico de las actividades”.
Y tributamos, todo el tiem- tencia o incluso de formación de Economía de las afectividades,
po. Como condición de nuestra empresas como formas de acción mutua cooperación para dejar
precariedad laboral. No perci- política en lugar de espacios para de percibir los problemas propios
bimos ningún tipo de beneficio la generación de riqueza, son in- como elementos coyunturales y
social, ni tenemos subsidios a dicios de algo parecido a una sub- detectar el carácter estructural
nuestra área. Monotributamos. versión del emprendizaje”. Acá de muchos de ellos. Trabajadorxs
No tenemos sindicato ni cáma- nace un interrogante: cómo ha- de la edición, uníos.

OPINIÓN 29
Agustina Magallanes
x Leonel Arance

¿Cómo empezaste a diseñar libros? ¿Lo te-


nías pensado como oficio cuando estudiabas?

Hice mi primer interior para Fran, (N de la R: a diseñar para proyectos nacientes, crecimos a la
Francisco Magallanes) mi hermano, uno de mis par con Club Hem y Malisia, definiendo qué que-
compañeros de trabajo en la actualidad. Me pidió ríamos, cómo y qué vamos descartando.
que lo ayude, que él no sabía, y por dentro pensé:
“yo menos”. En la carrera sólo hacemos medio po- ¿Tenés algún diseñador de tapas preferido?
purrí de lo que podemos diseñar, es tan amplia la
disciplina que no focalizamos en diseño de libros Disfruto mucho de mirar los libros, indago quién
sino diseño editorial, así que me metió en un lindo diseña y voy a los detalles de los que más me gus-
apriete. Le dije “bueno, hagámoslo”: era un libro ta. Estoy ahora muy metida con la parte editorial
artesanal, anillado, de formato pequeño. Armé las a nivel diseño y voy identificando en este recorrido
páginas en “illustrator” y sólo pedí que todo salga las marcas que van dejando cada editorial. Hace
bien. Fue por el 2008, todavía en la facu y sin expe- muy poco vi la nueva colección de “Bajo la luna”
riencia alguna, con mucho para aprender. De ese y quedé fascinada, lo simple y hermosos que son,
libro lo que más me queda es que fuimos a venderlo me encanta ese nivel de pregnancia que logran
a la FLIA de “Sociales” en Buenos Aires y queda con detalles muy sutiles.
alucinada con la movida, los libros, las birras, el
patio de la facultad, la amistad y el encuentro di- ¿Cómo ves el panorama del diseño editorial
recto con libro, autor y lectoras, lectores. en la actualidad? ¿Qué aportó el auge de las
editoriales autogestivas?
¿Cuántos libros llevas diseñados?
La producción de imagen y la identidad de los
Desde el 2012 estoy laburando la experiencia de proyectos. Poder identificar en el libro las marcas
hacer libros, de ver las imágenes si funcionan como editoriales. Se construyen los libros, se piensan,
tapa de elegir, sacar y volver a poner. A veces me se busca generar un texto visual, es uno de los
encuentro diseñando interiores por varias horas, grandes logros que construyen las editoriales au-
midiendo detalles, corrigiendo y digo: ¿será aburri- togestivas, con el trabajo de equipos interdiscipli-
do esto que hago? A mí me gusta y estoy contenta narios y aportando también con la imagen en mo-
con el camino que venimos haciendo. Una cuenta vimiento, video poesía y videos flyer, por ejemplo.
mas o menos rápida sin ser exacta del todo: para
Club Hem voy diseñando alrededor de 50 títulos/li- ¿Algún objetivo, sueño, o utopía
bros y con Malisia también 50, aproximadamente. a realizar en tu labor?

¿En qué cambió tu trabajo desde Me gustaría tener el tiempo de seguir desarro-
aquel primer título? llando un estilo, desde la producción de la imagen,
ilustración y fotografía. Ahí me resta meter más
En todo: el proceso en mi caso es muy importan- tiempo y darle más prioridad. Después, creo que
te, para definir, proyectar, reconstruir. Comencé venimos “masomenos bien” como dice “El Mató”!

30 Malisia, la revista
Celeste Diéguez
x Gustavo Paolini

Nació en Chascomús en 1979. Vivió en La Plata ¿Qué diferencias encontrás entre el ambiente
durante 5 años, actualmente afincada en Buenos editorial de La Plata y el de Buenos Aires?
Aires. Como autora, publicó los libros La capital
(Vox, 2012), La enfermedad de las niñas (Club No sé si veo tantas diferencias específicas, para
Hem Editores, 2013), El camino americano mí los proyectos editoriales autogestivos de todo
(Eloísa Cartonera, 2015) y la plaqueta La plaza el país tienen bastantes puntos de contacto:
(Malisia Editorial, 2017). trabajamos mucho, pensamos formas alternativas
de venta y difusión, nos encontramos en ferias y
Desde mediados del 2014 coordina Ojo de Tormenta, festivales y charlamos y compartimos data. En mi
la colección de poesía de Club Hem Editores, que caso particular, de la propuesta para participar en
ya lleva publicados 19 títulos y se caracteriza Club Hem me pareció interesante la posibilidad de
por la idea de dos en libros en uno. “Trabaja con armar catálogo desde fuera de la Capital, no creo
conceptos como diálogo, diversidad, igualdad, mucho en la idea de centro, prefiero pensar más en
respeto”, dice Diéguez. “Esto está reforzado por focos de intermitencia variable que se comunican
las tapas que diseña Agustina Magallanes a partir entre sí por afinidad afectiva, ideológica y estética.
de fragmentos de los murales de Rodrigo Acra. Creo que el colectivo Malisia está funcionando
Leer es también poner en relación, y acá se trata un poco así. En este momento en La Plata hay
de proponer una entre tantas conexiones posibles mucha movida, hay retroalimentación entre varios
entre textos y autorxs”. circuitos distintos, y eso está buenísimo.

¿Cómo te sentís editando poesía siendo vos ¿Cómo ves el panorama desde que empezaste
misma poeta? a editar hasta ahora?

Se siente muy bien. Desde el Club se trata El contexto está complicado para editar, los
de acercarse en la medida de lo posible a las costos subieron, hay menos plata disponible
expectativas de edición de lxs autorxs. Para para comprar libros, pero está clarísimo que
eso es útil pensar en mis propias fantasías y seguir editando es una valiosa forma de resistir,
experiencias como autora, sumado a lo que vamos apostar por la producción local y no ceder ni un
aprendiendo en el camino con cada libro. centímetro de lo conseguido.

PERFILES 31
D E L PA P E L
A L A PA N TA L L A
MALISIA
L A R E V I S TA

#3

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MALISIALIBROS MALISIAEDITORIAL AÑO 0 #2 | JUN 2017

Reseñas: No será lo mismo, de Mariela Anastasio (Club Hem), por Facundo Basualdo //
Almafuerte, de Juliana Celle (Malisia Ed.) por María Belén del Manzo e Irma Colanzi //
In memoriam, de Raúl Zurita (Ed. Audisea) por Juan Delaygue //Un tratado de amor en la
Unión Soviética, de Bruno Pizzorno (Editorial La Caracola) por Juliana Celle //
Notas: Vida acuática por Eric Schierloh // Hacia una política de la edición como política del
arte por Sara Bosoer // Salidas sin falso optimismo por Néstor González // Entrevista a la
EMR por Juan Gianella // Nada de lo aprendido por Pablo Amadeo
Perfiles: Agustina Magallanes // Celeste Diéguez

Reseñas: Felicidades, de Dulce Ma. Pallero (Pixel Editora), por Iván Suasnábar //
Una experiencia de mundo, de César Vallejo (Ed. Excursiones) por Facundo Basualdo //
La sed del ojo, de Pablo Montoya (Ed. Puente Aéreo) por Juliana Gómez Nieto
Perfiles: Paloma Vidal // Leandro Donozo
MALISIA EDITORIAL
MALISIA LIBRERÍA
Notas: Mesas de disección: La feria, la serie y el montaje, por Verónica S. Luna //
Con el diario del lunes, por Leonel Arance