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EL CONCEPTO DE DIOS

Rama Annie Besant – San Rafael

“La libertad del deseo de una respuesta es esencial para la comprensión de un problema.”
J. Krishnamurti

“Se le dijo a usted que nuestro conocimiento se limitaba a este sistema solar nuestro; por lo
tanto, como filósofos que deseaban seguir mereciendo el nombre de tales, nosotros no
podíamos ni negar, ni afirmar la existencia de lo que usted denominó un ser supremo,
omnipotente, inteligente, de una categoría más allá de los límites de este sistema solar. Pero
si semejante ser no es en absoluto imposible, sin embargo, a menos que la uniformidad de
la ley de la naturaleza se quebrante en esos límites, nosotros sostenemos que esto es
altamente improbable.” Cartas de los Mahatmas N° 10. Pág. 75-76. Editorial Teosófica, Barcelona.

“Parabrahm no es un Dios sino la ley inmutable y absoluta e Iswar es la consecuencia de


Avidya y Maya, la ignorancia basada en la gran ilusión. La palabra “Dios” se inventó para
designar la causa desconocida de todas las consecuencias que el hombre lo mismo ha
admirado que ha temido, sin comprenderlas; y puesto que nosotros proclamamos y somos
capaces de demostrar lo que proclamamos, es decir, el conocimiento de esa causa o de esas
causas, estamos en situación de sostener que no existe ningún Dios o Dioses detrás de
ellas.” Cartas de los Mahatmas N° 10. Pág. 76. Editorial Teosófica, Barcelona.

“La idea de Dios no es una idea innata sino una idea adquirida.” Cartas de los Mahatmas N°
10. Pág. 76. Editorial Teosófica, Barcelona.

“Pero, mientras que nosotros atribuimos a todos los fenómenos que proceden del espacio
infinito e ilimitado, duración y movimiento, y unas causas materiales, naturales, sensibles y
conocidas (al menos para nosotros), los teístas les atribuyen causas espirituales, sobrenaturales e
ininteligibles y desconocidas. (…) Nuestro objetivo principal es liberar a la humanidad de esta
pesadilla, enseñar al hombre a practicar la virtud por la virtud misma y a caminar por la vida
contando con él mismo en lugar de apoyarse en una muleta teológica que, durante
incontables edades, fue la causa directa de casi todo el sufrimiento humano.” Cartas de los
Mahatmas N° 10. Pág. 76. Editorial Teosófica, Barcelona.

¡Quién sino un teólogo criado en el misterio y en el más absurdo supernaturalismo puede


imaginar un ser que existe por sí mismo, necesariamente infinito y omnipresente, aparte del
universo manifestado e ilimitado! La palabra infinito no es más que una palabra que excluye
la idea de límites. Es evidente que un ser independiente y omnipresente no puede estar
limitado por algo que esté aparte de él; que no puede existir nada externo a él, ni siquiera el
vacío; en consecuencia, ¿dónde situamos la materia para este universo manifestado, aunque
éste sea limitado? Si preguntamos a los teístas si su Dios es el vacío, el espacio o la materia,
ellos contestarán que no. Y sin embargo, sostienen que su Dios penetra la materia aunque
no es materia en sí. Cuando nosotros hablamos de nuestra Vida Una también decimos que
ella penetra, más aún, que ella es la esencia de cada átomo de materia y que, por
consiguiente, no sólo tiene correspondencia con la materia, sino que posee también todas
sus cualidades, etcétera; de ahí que sea materia, que sea la materia en sí. Cartas de los Mahatmas
N° 10. Pág. 77. Editorial Teosófica, Barcelona.
No somos Advaitas, pero nuestra enseñanza respecto de la Vida Una es idéntica a la del
Advaita en relación a Parabrahm. Y ningún Advaita verdaderamente docto en filosofía se
llamará nunca agnóstico a sí mismo, porque sabe que él es Parabrahm e idéntico, en todos
los conceptos, con la vida y el alma universal – el macrocosmo es el microcosmo; y él sabe
que no existe ningún Dios, ningún creador, ninguna existencia separada de él mismo.
Habiendo encontrado la Gnosis, no podemos darle la espalda y convertirnos en agnósticos.
(…)
Según la lógica, la nada es aquello de lo cual todo puede negarse realmente y nada puede
afirmarse realmente. Por lo tanto, el concepto de una nada finita o infinita es una
contradicción de términos. Y sin embargo, según los teólogos, “Dios, el ser existente por
sí mismo, es el ser más simple, inmutable, incorruptible; sin partes ni apariencias,
movimiento, divisibilidad o cualquier otra propiedad por el estilo de las que encontramos
en la materia. Porque todas esas cosas implican también, evidentemente y necesariamente,
limitación en el mismo concepto, y son totalmente incongruentes con la infinitud
completa”. Cartas de los Mahatmas N° 10. Pág. 78. Editorial Teosófica, Barcelona.

“En otras palabras, nosotros creemos sólo en la MATERIA, en la materia como naturaleza
visible y en la invisibilidad de la materia como el Proteo invisible, omnipresente y
omnipotente, con su incesante movimiento, que es su vida, y que la naturaleza saca de sí
misma, puesto que ella es el gran todo fuera del cual nada puede existir. (…)
La existencia de la materia es, pues, una realidad; la existencia del movimiento es otra
realidad; su existencia por sí misma y su eternidad o indestructibilidad es una tercera
realidad. Y la idea del espíritu puro como un Ser o una Existencia, désele el nombre que
quiera, es una quimera, un enorme absurdo.” Cartas de los Mahatmas N° 10. Pág. 81-82.
Editorial Teosófica, Barcelona.

“Cuando los santos y los sabios, del pasado o del presente, tratan de describir sus
experiencias místicas o éxtasis, nos hablan de ser, de la percepción de la unión, de totalidad,
de trascendencia de tiempo y espacio, de un no-esfuerzo, de orden, de simplicidad. Ser
conscientes de ese estado del ser en nosotros mismos nos ofrece una visión similar del
mundo. Nos liberamos de la dicotomía de lo interno y lo externo, ya no necesitamos crear
un Dios, pues descubrimos que todo es divino.” La llama universal. El concepto de Dios - William
J. Ross

Parabrahm [o Parabrahman] (Sánsc.) – Literalmente: “superior a Brahmâ”. El supremo e


infinito Brahma, lo “Absoluto”, la Realidad sin atributos y sin segundo. El principio
universal, impersonal e innominado. [El supremo Principio eterno, omnipresente, infinito,
inmutable, inconcebible e inefable; el único Todo Absoluto, la única Absoluta Realidad,
AQUELLO, lo supremo y eternamente Inmanifestado, que antecede a todo lo manifestado;
Causa sin causa del universo, Raíz sin raíz de “todo lo que fue, es y será”. Parabrahman no
es “Dios” por la razón de que no es un Dios. Como dice el Mândûkya Upanichad, es Aquello
“que es supremo y no supremo (parâvara)”: es supremo como causa, no supremo como
efecto. Es, como Realidad sin segundo, el omni–inclusivo Kosmos, o mejor dicho, el
infinito. Espacio cósmico, en el más elevado sentido espiritual, se entiende; es, en suma, el
agregado colectivo del Kosmos en su infinitud y eternidad, el AQUELLO y ESTE
(Universo o Jagat), a los cuales no pueden aplicarse agregados distributivos. Para nuestros
sentidos y para la percepción de los seres finitos. AQUELLO es No–Ser, en el sentido de
que es la única Seidad Beness); porque en este TODO se halla oculta su coeterna y coeva
emanación o radiación inherente, que, convirtiéndose periódicamente en Brahma (la
Potencia masculino–femenina), se despliega (transformándose) en el Universo manifestado.
– El Espíritu (o Conciencia) y la Materia son los dos símbolos o aspectos de Parabrahm, lo
Absoluto, que constituyen la base del Ser condicionado, sea subjetivo o sea objetivo. (Doctr.
Secr., I, 35, 36, 43). – Vease: Brahma y Brahmâ; Aquello, etcetera]. Glosario Teosófico.

Brahma (Sánsc.) – El estudiante tiene que distinguir entre Brahma (neutro) y Brahmâ
(masculino), el creador del Panteón indo. El primero, Brahma o Brahman, es el impersonal,
supremo e incognoscible Principio del universo, de cuya esencia todo emana y a la cual
todo vuelve, y que es incorpóreo, inmaterial, innato, eterno, sin principio ni fin. Es
omnipresente, omnipenetrante, anima desde el dios más encumbrado hasta el más diminuto
átomo mineral. [Brahma, neutro, con a final breve, o Brahman, es lo Supremo, lo Absoluto,
la suprema Divinidad, el Espíritu universal y eterno, que llena, penetra, sostiene y anima
todo el Universo; es principio y fin de todos los seres, pues todos emanan de Él y a Él todos
vuelven al terminar el Kalpa. – En algunos pasajes del Bhagavad–Gîtâ (XV, 3, etc.), la voz
Brahma equivale a “naturaleza” o “materia”, y en otros (XVII, 24) parece significar los Vedas.
Para las demás acepciones, consúltense los diccionarios sanscritos]. Glosario Teosófico.

Brahmâ (Sánsc) – Es el declarado Creador masculino; existe solo periódicamente en su


manifestación, y luego entra de nuevo en el pralaya, esto es, desaparece y es aniquilado.
[Brahmâ, masculino, con a final larga (â), es el Dios o Principio creador del universo, o en
otras palabras, es la personificación temporal del poder creador de Brahma. Existe
periódicamente tan solo en el periodo de manifestación del mundo, después del cual
desaparece y vuelve a Brahma, del cual procedió. Brahmâ, en unión con Vichnú y Ziva,
forma la Trimûrti o Trinidad inda]. Glosario Teosófico.

Îzvara o Îzwara (Iswara o Ishvara) (Sánsc.) – El “Señor” o el Dios personal, el Espíritu divino
en el hombre. Literalmente, soberana (independiente) existencia. Titulo dado a Ziva y otros
dioses de la India [Brahmâ y Vichnú]. Ziva es llamado también Îzvaradeva o deva soberano.
[Îzvara es el principio divino en su naturaleza o condición activa; uno de los cuatro estados
de Brahma. (Five Years of Th.). “El Señor (Îzvara) es un Espíritu (Purucha) particular, a quien
no afectan el dolor, las obras, el fruto de ellas ni las impresiones. – En Él es infinita aquella
omnisciencia que en los demás seres solo existe en germen. – Es el Instructor hasta de los
primitivos instructores, pues no está limitado por el tiempo. – Su representación es la
palabra glorificadora (OM) “. – (Afor. de Patañjali, I, 24–27). Glosario Teosófico.

Preguntas:

 “La idea de Dios no es una idea innata sino una idea adquirida”. Reflexione sobre
esta idea.
 Si la materia es la única realidad, ¿dónde está Dios?
 ¿Por qué necesitamos creer?