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EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE F~UERTO RICO

ASOCIACIÓN DE FOTOPERIODISTAS * DE P.R., INC.; ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE P.R. INC.; CYBER NEWS MULTIMEDIA, INC.; CENTRO DE PERIODISMO INVESTIGATIVO,

*

*

INC.;OVERSEAS

PRESS CLUB

CASO NÚM.

/tf/) ~ o/O

Demandantes

*

vs.

SOBRE:

MANDAMUS

 

*

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ; MANUEL TORRES NIEVES, SRIO. DEL SENADO DE P.R.

*

*

Demandado

 

*

PETICIÓN DE MANDAM~JS

JUAN R. MARCHAND QUINTERO LAW OFFICES Juan R. Marchand Quintero RUA 4355 / Colegiado 5665 Apartado 9024227 San Juan, P.R. 00902-4227 Tel. 787-721-2495/ Fax 787-725-3066 Correo Electrónico: irmQc~Jrtc.net

a’.

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ Presidehte SR. MÁNUEL TORRES NIEVES Secreta~rio Senado~ de Puerto Rico Capitolio Pta. de Tierra San Juan, P.R. 00901

Tel: 78~-725-2424 / Fax

787-725-65 1 1

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

ASOCIACIÓN DE FOTOPERIODISTAS * DE P.R., INC.; ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE PR. INC.; CYBER NEWS MULTIMEDIA, INC.; CENTRO DE PERIODISMO INVESTIGATIVO, INC.; OVERSEAS PRESS CLUB

*

*

CASO NÚM.

Demandantes

*

VS.

SOBRE:

MANDAMUS

 

*

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ; MANUEL TORRES NIEVES, SRIO. DEL SENADO DE PR.

*

*

Demandado

 

*

ÍNDÍCE DE MATERIAS

U

PÁGINAS

 

1. IDENTIFICACIÓN DE LAS PARTES

1

II. JURISDICCIÓN DEL TRIBUNAL

2

III. LOS HECHOS DEL CASO

2

IV.

DISCUSIÓN DEL DERECHO APLICABLE

4

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE F~UERTO RICO

ASOCIACIÓN DE FOTOPERIODISTAS * DE P.R., INC.; ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE P.R. INC.; CYBER NEWS MULTIMEDIA, INC.; CENTRO DE PERIODISMO INVESTIGATIVO, INC.;.OVERSEAS PRESS CLUB

*

*

CASO NÚM.

Demandantes

*

vs.

SOBRE:

MANDAMUS

 

*

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ; MANUEL TORRES NIEVES, SRIO. DEL SENADO DE P.R.

*

*

Demandado

 

*

ÍNDICE LEGAL

 

PÁGINAS

LEYES DE LOS ESTADOS UNIpOS

Constitución de los Estados Unidos Primera Enmienda

3

Carta Orgánica de 1917 (Ley Jones) Artículo 34

6

LEYES Y REGLAMENTOS DE PUERTO RICO

Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico~ Sección 11 del Artículo III

6

Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico Sección 9 deI Artículo III

8

Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico~ Sección 17 deI Artículo III

8

Código de Enjuiciamiento Civil 32 LPRA Sec. 3421

2

Reglas de Procedimiento Civil Regla 55

2

Reglas de Procedimiento Civil Regla 54 de 2009

2

Sección 26.11 del Reglamento del Senado Resolución del Senado número 27 de 12 de enero de 2009

2

JURISPRUDENCIA DE ESTADOS UNIDOS

El Vocero de PR. y. ELA 113 S.CL 2004 (1993)

6

Getty Imacjes News Servs,, Corp. v

Dep’t

of Def.

193

E. Supp. 2d 112, 119. (D.D.C. 2002)

 

4

Press Enterprise y. Superior Court

 

478

U.S. 1(1986)

7

Sherrill y. Knight

 

569

F.2d 124,

128 (D.C. Cir. 1977)

4

WJW-TV, Inc. y. City. of Cleveland

 

878

F.2d 906 (6th Cir. 1989),

cert. denegado 1989 Lexis 3806 .

 

.

.

.

5

JURISPRUDENCIA DE PUERTO RICO

 

Fulana de Tal y. Demandado A

138

D.P.R. 610 (1995)

 

8

Santa Aponte y. Srio, del Senado

 

105

D.P.R. 750 (1977)

 

4

Soto y. Srio, de Justicia 112 D.P.R. 477 (1982)

i

6

Trans Ad de P.R. y. Junta de Subastas 2008 T.S.P.R. 110

7

-2-

EN EL TRIBUNAL SUPREMO DE PUERTO RICO

ASOCIACIÓN DEFOTOPERIODISTAS * DE P.R., INC.; ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE P.R. INC.; CYBER NEWS MULTIMEDIA, INC.; CENTRO DE PERIODISMO INVESTIGATIVO, INC.; OVERSEAS PRESS CLUB

*

*

CASO NÚM.

Demandantes

*

vs.

SOBRE:

MANDAMUS

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ;

*

MANUEL TORRES NIEVES, SRIO. DEL SENADO DE P.R.

*

Demandado

*

CD

AL HONORABLE TRIBUNAL:

PETICIÓN DE MANDAM1US

Comparecen las demandantes del epígrafe por’ conducto de sus abogados que

suscriben y muy respetuosamente exponen, alegan y solicitan:

- IDENTIFICACIÓN DE LAS I~’ARTES

1. La Asociación de Fotoperiodistas de PR. Incies una entidad sin fines de lucro

con oficinas principales en la Avenida Constitución, PLierta de Tierra, San Juan, cuyos

miembros son fotoperiodistas en el ejercicio de la pro4sión. Su teléfono es el 787 729

9601, y su dirección postal es Apartado 360652, San Juan, P.R. 00936-0652.

2. La Asociación de Periodistas de PR. Inc. es una entidad sin fines de lucro con

oficinas principales en la Calle Luna, San Juan, cuyos r~riiembros son periodistas activos

en los medios de comunicación en todo Puerto Rico.

3. Cyber News Multimedia, Inc. es una entidad óon fines de lucro con oficinas en

115 Altos Ismael Rivera, San Juan PR. 00911, dedica4 a producirydistribuir noticias a

medios de comunicación. Su dirección postal es Aparta~Jo 12043, San Juan P.R. 00914,

y su teléfono es el 787 903 3531.

4. El Centro de Periodismo Investigativo es una ~ntidad sin fines de lucro, adscrita

a la Facultad de Derecho de la Universidad Interamericar~a, 306 Calle Federico Calaf, Hato

Rey, dedicada al estudio de asuntos que atañen a periodistas y entidades que se

desempeñan en los medios de comunicación de Puerk~ Rico.

5. El Overseas Press Club es una entidad sin fine4 de lucro, con oficinas principales

en San Juan, cuyos miembros son periodistas activos ~n la prensá puertorriqueña, y se

dedica a promover y proteger los derechas de sus

derechas de libertad de prensa y expresión

niembros en el ejercicio de los

6. El demandado Lic. Thomas Rivera Schatz es ~residente del Senado de Puerto

Rico, y el Sr. Manuel Torres Nieves es Secretario del Senado.

II - JURISDICCIÓN DEL TRIBUNAL

Este Honorable Tribunal tiene jurisdicción sobre ~l presente asunto bajo el Código

de Enjuiciamiento Civil, 32 LPRA sec. 3421, la Regla 55 de Procedimiento Civil vigente,

y la Regla 54 de Procedimiento Civil de 2009, dado~que es un deber ministerial del

demandado garantizar el acceso público a las sesiones plenarias del Senado, y proveer

las facilidades para que miembros de la prensa ejecut~n sus labores.

u

III - LOS HECHOS DEL C~SO

1. El jueves 24 y viernes 25 de junio de 2010 el demandado dio órdenes verbales

para que funcionarios del Senado despejaran o excluydran al público ya miembros de la

prensa allí presentes, que se proponían cubrir y transrr~itir la sesión plenaria del Senado

en que habría de discutirse el presupuesto de Puerto l~ico.

2. Esta actuación impidió que periodistas y fot~periodistas de varios medios de

comunicación cubrieran y transmitieran los procedimient~s a llevarse a cabo en el Senado.

A manera de ejemplo, y sin pretender ser exhaustivos, se ordenó la remoción de David

Solís (Univisión), Luis López (El Vocero), Octavio Benít4z Marquez (Cyber NeWs), Rafael

Lenín López (Televicentro).

3. El demandado excluyó al público y a la prer~isa, convirtiendo en privada una

sesión legislativa que por disposición constitucional tiede que ser pública. Véase Art. III,

sec. 11 de nuestra Constitución. Al presente, tampoco ha consignado la justificación de

sus acciones por escrito.

4. La Sección 26.11 deI Reglamentó del Senadd, Resolución del Senado número

27 de 12 de enero de 2009, en su parte pertinente lee ~omo sigue:

PALCO PARA LOS REPRESENTANTES DE MEDIOS NOTICIOSOS

El Secretario asignará y preparará un palcd en la Galería Alta para los representantes de los medios noticiosos. Los p~riodistas así autorizados tendrán derecho a ocupar los asientos que se les asignen y a utilizar las facilidades de dicho palco.

-2-

El Presidente del Senado podrá cancelar en cualquier momento la autorización de un periodista que actúe contrario al orden y decoro del Cuerpo o que no cumpla, en lo pertinente, con las demás disposiciones de este Reglamento.

El uso de cámaras o equipo para capta~ cualquier tipo de imagen estará regulado por orden administrativa que] emitirá el Presidente del Senado.

5. Al presente, el demandado no ha cumplido coi~ la obligación ministerial de emitir

una orden administrativa para reglamentar el uso dé cámaras, como lo dispone el

Reglamento del Senado. Como resultado, los miembros de la prensa se ven obligados a

someterse a las órdenes arbitrarias del demandado, cuy~s actuaciones no son predecibles

ni se tienen que amoldar a conceptos establecidos.

6. El demandado Sr. Rivera Schatz se abrogó, r~o sólo la potestad de ignorar sus

obligaciones bajo el Reglamento, sino además, el poden de excluir a la prensa y al público

a su sola discreción, y sin fundamentar cualquier decis~ón a tales fines. El derecho de la

prensa de cubrir el Senado, y el derecho de informació~ de la ciudadanía a través de los

medios de comunicación, dependen del capricho irre~tricto del demandado, según le

convenga y sin explicar su forma de actuar.

7.

El codemandado tampoco emitió determi~nación fundamentada sobre la

necesidad del desalojo de todos los periodistas (sin lirTilitarse a los fotoperiodistas, y sin

explorar medidas menos drásticas), a base de que ~upuestamente alguno de estos

hubiese actuado en contra del orden y decoro del Senado. El demandado no ha

identificado la supuesta transgresión de algún periodist4, ni explicado cómo sus acciones

ameriten el desalojo de todos los miembros de la pren~a y el público, sin previo aviso.

8. El efecto de lo anterior es vulnerar el deredho de acceso de la prensa y la

ciudadanía sin explicación coherente alguna. Las actua~iones arbitrarias del demandado

son contrarias a los preceptos constitucionales de libertad de prensa y expresión,

garantizados tanto por la Primera Enmienda de la] Constitución Federal

como la

Constitución de Puerto Rico, además de ser violaciones al Reglamento del Senado.

9. Como agravante,

ha trascendido que durant~ meses bajo las instrucciones del

demandado, el Senado ha negado acceso a ciudadai~os que interesan presenciar las

actividades del Senado, y los ciudadanos que interesan ~sistir y observar las sesiones del

Senado son impedidos sin explicación. Por tanto, la exd~lusión de la prensa conlleva que

-3-

la ciudadanía no tiene la alternativa de presenciar los ibrocedimientbs parlamentarios y

estar en posición de recibir información y formar jui9io sobre cómo se desempeñan

funcionarios electos.

10. Luego de que miembros de las entidad~s demandantes requirieran del

Presidente del Senado que cumpla con sus obligacion~s de permitir y facilitar el acceso

al público y la prensa en el Senado, éste en el día de a~er en conferencias de prensa se

aferró en la exclusión arbitraria de los periodistas y foto~5eriodistas asignados al Senado,

por lo que no queda otro remedio que el presente recurso para obligar al demandado Sr.

Rivera Schatz cumplir con sus deberes ministeriales.

11. Urge una decisión de este Honorable Tribunal, pues la sesión legislativa vence

el día de mañana, ya todas luces se pretende por el d&nandado proceder con la sesión

del Senado en secreto, sin permitir la presencia del público o la prensa.

12: La situación antes descrita, a pesar de que !05 derechos constitucionales de

los miembros de la prensa fueron irremediablemente ~çiolados, es capaz de repetirse y

evadir la revisión judicial, por lo que el presente caso nc~ es académico.

IV - DISCUSIÓN DEL DERECHO APLICABLE

Esta petición de Mandamus está fundamentad~ en que los tribunales tienen el

deber de aplicar un escrutinio cuidadoso a la hora de examinar las solicitudes de igual

acceso a la información originadas por la prensa y de re~olver en,sus méritos este tipo de

controversias. Véase Getty Images News Servs

Corp. y. Dep’t of Def.,

193 F. Supp. 2d

112, 119. (D.D.C. 2002).

Si bien las doctrinas de separación de poderes y cuestión

política sugieren que las cámaras legislativas poseen la~ autoridad de regular el acceso a

sus sesiones, también es cierto que los tribunales tier~en jurisdicción plena --y deben

ejercerla sin titubeos-- para dirimir preocupaciones constitucionales al respecto. Véase

Santa Aponte y. Srio, del Senado, 105 D.P.R. 750 (197V), y casos allí citados.

Más allá de la deferencia judicial a otras ramas~ gubernamentales, la discreción

legislativa para regular el acceso a sus sesiones no pu~de servir de base para autorizar

acciones o procedimientos violatorios de la Constituc43n que dejen sin protección los

derechos de los ciudadanos. Véase Sherrill y. Knight, 56~ F.2d 124, 128 (D.C. Cir. 1977).

Una vez el Senado de Puerto Rico ha provisto históricarñente áreas designadas para que

-4-

el público y la prensa presencien sus sesiones, la pro{ección que cobija el acceso a la

información y la recopilación de las noticias garantizadas por la libertad de expresión

requiere que dicho acceso y dicha recopilación no pued~n ser denegadas arbitrariamente

o por menos que se consignen y discutan razones d~ peso. [The protection afforded

news-gathering under the first amendment guarantee of freedom of the press require[ed]

that this access not be denied arbitrarily or for less than compelling reasons.”j . Véase Ibid,

págs. 129-1 30. Véase además, WJW-TV, Inc. y. City of~Cleveland , 878 F.2d 906 (601 Cir.

1989), cert. denegado 1989 Lexis 3806.

En el presente caso, es imperativa la inmediata intervención de este Honorable

Tribunal para revisar la determinación del Presidente d~l Senado de cerrar el acceso de

los ciudadanos y la prensa a las sesiones del Senado de Puerto Rico. Ello, debido a que

dicha acción no sólo ha sido claramente arbitraria sino que la misma carece de razones

de peso [“compelling reasons”l por lo que --a todas ludes-- es inconstitucional y excede

la discresión de dicha rama legislativa para regular sus p~ocedimientos al lacerar ¡a libertad

de expresión y causar daño sustancial a los recurrentek.

La prohibición absoluta a la presencia de ciudad~anos particulares y la prohibición

parcial del acceso de la prensa a las gradas del hemiciclo del Senado ordenadas por

Presidente del Senado, Sr. Rivera Schatz, son violatárias del debido proceso de ley

garantizado por la Constitución de Puerto Rico y de lo~ Estados Unidos. La violación al

debido proceso de ley en el presente caso está predicadá en que la acción inconstitucional

del Presidente del Senado descansa en criterios de exdlusión y/o negación del acceso a

las sesiones públicas de dicha cámara legislativa que ~on inexistentes, ambiguos o que

no han sido concretamente definidos. Véase Getty lkia~es News Services, Corp. y.

DenartmentofDefense, 193 F. Supp. 2d 112 (D.D.C. ~002).

Además de lo anterior, la violación al debido proc~so de ley antes referida también

emana de la capacidad del Presidente del Senado y/o sUs subalternos (como el Sargento

de Armas) de rechazar de plano las solicitudes de acóeso a las sesiones públicas del

cuerpo sin tener que brindar una explicación razonable~ y sin que exista derecho alguno

a la revisión de la decisión. Ibid, pág. 124.

De los hechos del caso surge de manera clara que el desalojo de la prensa y el

-5

público no obedeció a alguna querella sobre un periodista particular; mucho menos de la

“conducta y decoro” que el Presidente del Senado tier~e la obligación de preservar. Sin

embargo, aún si partiésemos de la premisa de que un periodista hubiese faltado a

conceptos referidos en el Reglamento del Senado, resulta en un acto de patente

arbitrariedad el que se hubiese excluido a todos los periodistas, en lugar de tomar acción

contra el que ameritara cualquier tipo de acción corrediva o punitiva.

El estándard de debido proceso de ley requerido~en casos como el de autos no se

alcanza a través de criterios vagos o desconocidod, debido a que los periodistas

solicitantes y las partes afectadas por la prohibición! no tienen forma de saber qué

requisitos deben cumplir para obtener acceso a las se~iones legislativas. Ibid, pág. 121.

Esto da lugar a que se auto censuren (“chilling effect”)l~s periodistas, para “asegurarse”

de que no se les puede castigar bajo fundamentos que no se han establecido ni dados a

conocer.

Durante

más de

un

año y medio

el

Presidente del

Senado ha dejado de

consignar los parámetros aplicables, a la vez que al día de hoy no ha expresado qué

motivó la exclusión de la prensa en su totalidad.

La disposición legal cuyo cumplimiento se le requiere en este caso al Presidente

del Senado del Estado Libre Asociado tiene rango cbnstitucional. La Sección 11 del

Artículo III de nuestra Constitución dispone que “las sesiones de las cámaras serán

públicas”. Esta declaración de nuestra Asamblea Constituyente es descendiente directa

de la Carta Orgánica de 1917 (Ley Jones), en cuyo Artículo 34 se dispone que “las

sesiones de cada una de las cámaras y de las comision~s totales serán públicas”. Dicho

de otra forma, sin explicar o consignar un razonamiento ~iue pudiera justificar la exclusión

del público y la prensa, el Presidente del Senado pretenc~e borrar décadas de participación

ciudadana irrestricta, con el agravante de no haber dado cumplimiento a su propio

Reglamento del Senado. La tradición de apertura e~ un elemento esencial en una

democracia, y aplica a los trabajso legislativos, como aplica a procesos judiciales que

tradicionalmente son abiertos al público. El Vocero de PR. y. ELA, 113 S.Ct. 2004(1993).

Es notable que este lenguaje constitucional es cl~ro, pero además nuestro Tribunal

Supremo ha establecido que debe interpretarse a fav~r del acceso para garantizar el

derecho de información sobre cómo funciona nuestro Gobierno. Véase Soto y. Srio, de

-6-

Justicia, 112 D.P.R. 477 (1982), TransAd de P.R. y. Júnta de Subastas, 2008 T.S.P.R.

110, y casos allí citados. Este Alto Foro ha sido consistente en su reconocimiento de que

existe una presunción de acceso a información constituye un elemento esencial de

nuestra vida democrática.

Los ciudadanos de Puerto Rico, incluyendo las d~mandantes y sus representados,

han sufrido durante meses la conducta anticonstitucional del demandado cuando, primero,

cerró las graderías del hemiciclo senatorial al público yJ luego, las cerró a fotoperiodistas

e, intermitentemente, a periodistas. Esto ha causado daño alas derechos constitucionales

de los ciudadanos que han intentado presenciar los trab~jos, aquese intimidan de hacerlo

al conocer que las graderías han sido cerradas. Adem~s; ha violentado las protecciones

constitucionales de los demandantes y sus representadps como miembros de la prensa.

La presidencia del Senado no ha accedido a las solicitudes que los demandantes

le han hecho, a través de ujieres y oficiales de seguridád, para tener acceso. En el caso

de los periodistas, el acceso ha estado sujeto a medidas de formulación improvisada y

aplicación caprichosa. Las justificaciones al cierre han sida igual de variadas. Entre éstas,

ha dicho que un miembro de la prensa violó su intimidad al apuntar el lente de su cámara

a los papeles en su estrado. Ha dicho que la publicidad~ de los trabajos se cumple con la

transmisión de los mismos por un servicio de televisión ~~or paga que no cubre toda la Isla,

no transmite todas las sesiones, que capta sólo a las~ personas que el Presidente del

Senado autorice, y cuya difusión está sujeta al filtro de ~u propia oficina. Adicionalmente,

el Canal 10 de televisión se turna entre el Senado y la~ Cámara de Representantes. Se

puede tomar conocimiento judicial de que ayer, 28 dejudio, por ejemplo, el canal 10 cubrió

sólo a la Cámara. Es irrisorio que se pretenda que es~ tipo de cubierta pudiera ser un

sustituto razonable para el acceso constitucionalmente~ provisto.

También en expresiones públicas el Presidente del Senado insiste que hay récord

escrito de los trabajos.

Obtener record escrito tamp~co es un sustituto razonable a

presenciar los eventos según suceden en el hemiciclo. V~ase Press Enterprise y. Superior

Court, 478 U.S. 1 (1986). Igual sucede con la posible ir~spección de Actas y el Diario de

Sesiones, pues ambos se producen después de la sbsión y están sujetos a que los

miembros de la Asamblea Legislativa los alteren o modifiquen mediante votación al efecto.

-7-

Es improcedente comparar la situación de marr~s con la prohibición de cámaras

en el foro judicial.

Las expresiones de este Honora~le Tribunal en Fulana de Tal y.

Demandado A, 138 D.P.R. 610(1995) establecen que 4 improcedente, de todos modos,

excluir al público pero permitir a miembros de la prensa ~n un proceso judicial, para luego

excluir a aquellos periodistas gráficos cuando la tradidión es de acomodarlos para que

transmitan o hagan record de lo que acontece en el hed,iciclo del Senado. Distinto de los

miembros del Poder Judicial, los miembros de la Asamblea Legislativa son electos por el

voto directo de los ciudadanos, y discuten asuntos que aplican a toda la ciudadanía y no

sólo a dos partes en controversia.

La disposición constitucional sobre publicidad de~as sesiones legislativas existe de

manera separada a aquellas que reconocen la capacidad de las cámaras para adoptar

“las reglas propias de cuerpos legislativos para sus pr~cedimientos y gobierno interno”

E) (Artículo III, Sec. 9), para llevar “libros de actas donde harán constar lo relativo al trámite de los proyectos y las votaciones emitidas a favor y en cbntra de los mismos” (Sección 17

Artículo III), y para dar “publicidad a los procedimier~tos legislativos en un diario de

sesiones” (Sección 17 Artículo III). Es decir, que a pe~ar de que nuestro ordenamiento

constitucional reconoce que cada cámara tiene el pode~r de adoptar sus reglas, y de que

crea los mecanismos del libro de actas y el diario de sesi~nes, los constituyentes quisieron

que el aspecto de la publicidad de las sesiones queda~a fuera del ámbito reglamentario

para darle relevancia e identidad constitucional propia.

En el ámbito federal, la tradición de apertura al ~úblico es aún más añeja. Desde

el Congreso inaugural de la República,

en 1789,

reconoce la capacidad a los

periodistas y el público para presenciar los trabajo~. Véase El Vocero, supra. En

conclusión, los comparecientes sostienen respetuosamente que el requisito de publicidad

de las sesiones legislativas es una obligación ineludible ~ue nuestra Constitución impone

al Presidente del Senado y que es fundamento suficient~ para que este Alto Foro obligue

a dicho funcionario a cumplir con esta obligación median~e reabrir las gradas del hemiciclo

para el acceso del público y los miembros de la prensa, como ha sido la tradición en

nuestros 58 años de historia constitucional democrátic~.

De manera suplementaria, los demandantes enti~ nden también que el Presidente

-8-

del Senado ha incumplido el Reglamento del Cuerpo. L~ Resolución del Senado 27 indica

en su Sección 26.1 que “las sesiones del Senado será~i públicas, según lo dispuesto en

la Constitución de Puerto Rico en su Artículo III, Sección~1 1. Los ciudadanos podrán asistir

a l~s mismas, presenciándolas desde la Galería Alta qLie se encuentra en el tercer piso

de la estructura principal del Capitolio. El público debe~á guardar el mayor respeto hacia

los actos del Senado y se comportará con el órden y decoro que se establece en este

Reglamento.” Como se ha señalado anteriormente, l~ “Galería Alta” está cerrada al

público por la presidencia del Senado por lo que los ciudadanos no pueden asistir ni

“presenciar” las sesiones. Impedir acceso a la prensa~ no deja la alternativa de que la

ciudadanía acuda al Senado para presenciar los procedimientos, aunque quisiera.

Específicamente en lo relativo a los miembros~ de la prensa, la Sección 26.11

dispone que el Secretario asignará y preparará un p~lco en la Galería Afta para los

representantes de los medios noticiosos. Esto conlleva implícitamente la premisa de que

la prensa puede presenciary reportar las sesiones legislátivas. Lo único que el Presidente

del Senado puede controlar es la forma del acceso; ~o coartarla arbitrariamente. Las

prohibiciones de entrada al palco de la prensa por parte~ del Presidente del Senado están

dirigidas a todos los fotoperiodistas y a otros periodist~s y no sólo a “un periodista que

actúe contrario al arden y decoro del Cuerpo”. En nir~igún momento el Presidente del

Senado ha hecho una determinación por escrito sobre quién o quiénes d? los miembros

de la prensa él entiende que han violentado el reglar~iento ni tampoco ha hecho una

determinación sobre cuál fue la disposición reglamentdria supuestamente violada.

Particularmente sobre el uso de cámaras o ecuipo para captar imágenes, el

Presidente del Senado no había cumplido con emitir la o~den administrativa que las regule,

por lo cual su prohibición a los fotoperiodistas y camaró~rafos estuvo totalmente carente

de un fundamento reglamentario y, por tanto, se trata de una prohibición arbitraria y

caprichosa. En la eventualidad de que la presidencia ~enatorial cumpla con su propio

Reglamento

(prospectivamente),

dicha

orden

del~e

cumplir

con

los

requisitos

constitucionales de contener los parámetros menos onprosos al derecho de acceso a la

información y las libertades de prensa y expresión.

POR TODO LO CUAL respetuosamente se solicita de este Honorable Tribunal que

-9-

ordene al demandado, perentoriamente y bajo apercib~miento de desacato, cumplir con

su deber ministerial bajo la Sección 1 Idel Artículo 3 de la Constitución del Estado Libre

Asociado de garantizar que las sesiones del Sena~o serán públicas, y permitir la

asistencia del público y la prensa a la Galería Alta para p~esenciar los trabajos del Senado.

En la alternativa, que ordene al demandado cumplir con las disposiciones de la Sección

26.1 del Reglamento del Senado sobre la asistencia del público a la Galería Alta para

presenciar la sesión senatorial, y con las disposicione~ de la Sección 26.11 del mismo

Reglamento relativas al palco de prensa, incluyendo, dé ser necesario, una orden sobre

uso de cámaras que contenga los parámetros menos onerosos pasibles al derecho de

acceso a la información y las libertades de prensa y expresión, con cualquier otro

pronunciamiento que estime procedente.

RESPETUOSAMENTE SOMETIDO en San Juap, P. R. hoy 29 de junio de 2010.

CERTIFICO: Que en el día de hoy se habrá de diligenciar copia del presente escrito

al Lic. Thomas Rivera Schatz, y al Sr. Manuel Torres Nieves, en el Senado de Puerto Rico,

Capitolio, Puerta de Tierra, San Juan, P.R. 00901.

JUAN R. MARCHAND QUINTERÓ LAW OFFICES

JuanÁ. iviarchand Quintero ~‘ado Núm. 5665 Apartado 9024227 San Juan, P.R~ 00902-4227

Tel. 787-721-2495 /

Correo EIectró~iico: jrmpc~2pdc. net

Fax: 787-725-3066

-10-

EN EL TRIBUNAL SUPREMO

ASOCIACIÓN DE FOTOPERIODISTAS * DE P.R., INC.; ASOCIACIÓN DE PERIODISTAS DE P.R. INC.; CYBER * NEWS MULTIMEDIA, INC.; CENTRO DE PERIODISMO INVESTIGATIVO, INC.; OVERSEAS PRESS CLUB

*

VS

Demandantes

LIC. THOMAS RIVERA SCHATZ; MAN UEL TORRES NIEVES, SRIO. DEL SENADO DE P.R.

Demandados

*

*

DE PUERTO RICO

CASO ÑÚM.

SOBR~:

MANDAMUS

JURAMENTO

Yo, Alma Luciano, mayor de edad, soltera y Veciha

declaro lo siguiente:

de San Juan, bajo juramento

1. Que soy fotoperiodista de Claridad, y viceF~residenta

de la Asociación de

Periodistas de Puerto Rico, y mis circunstancias personales son las arriba indicadas.

2. Que los hechos que se exponen en el preserjte

de la suscribiente

recurso son del conocimiento

Y para que así conste presto juramento y suscrib~

Rico hoy 29 de junio de 2010.

la presente en San Juan, Puerto

AFIDÁVIT NÚMTJ ¡ ¡ (~

Jurado y suscrito ante mi por Alma Luciano,

las circunstancias personales

anteriormente expresadas, ya quien doy fe de conocer personalmente, en San Juan P.R.

hoy 29 de junio de 2010.

NOTARIO PÚBLICO