Está en la página 1de 106

PAUTAS

PARA

EQUILIBRIO

MENTAL

Francisco Ángel Albertos

Muchas publicaciones pretenden reflejar los niveles de estrés de las personas, indicando además que la mayor causa de las depresiones las encabeza la muerte del cónyuge. No es menos cierto que los hijos pequeños que

pierden a sus madres, no suelen padecer depresiones por dicha pérdida, pero suelen arrastrar durante la mayor parte de sus vidas ciertas carencias de afecto y amor, que suelen influir en la mente y actitud del huérfano. Con este breve resumen de pautas y por ser uno de esos hijos pequeños que perdieron a su madre, por haber conocido y sufrido las carencias indicadas, pretendo contribuir aportando pequeñas ideas, para que las personas puedan superar en el transcurso de sus vidas dichas carencias, así como el estrés y

depresiones-

Francisco Ángel

Barcelona, Agosto, 2009

1

-

PROLOGO

Tras mi jubilación, mi pensamiento e ideas retrocedieron años, pensando en la infancia y en la adolescencia, y reconsideré que no se había difundido lo suficiente la personalidad de mi padre, y por ello procedí a escribir un libro que titulé VIDA Y OBRA DE JUAN ANGEL AMOROS.

Dada la aceptación de dicho libro y mi experiencia en Recursos Humanos, nació en mi la necesidad de escribir un libro sobre comportamiento humano, y procedí a escribir un libro con la intención que aclarase factores que consideraba necesarios. Con dicho libro no pretenda que fuese una panacea, pero si que sirviesen de estimulantes los consejos útiles que en el mismo vertía sobre distintos aspectos de la vida. Este libro lo titulé: IMPULSOS POSITIVOS PARA ALCANZAR LA FELICIDAD.

Ahora y rememorando lo acaecido en mi vida y por la experiencia adquirida durante mi vida profesional seleccionado personal y, el haber comprobado que muchas personas cuando cumplen 50 año se deprimen por los cambios psicológicos que experimentan, he considerado oportuno y conveniente transcribir algunos resultados en la observación y conducta de muchas personas, derivados la mayor parte de ellos por ciertos aspectos existentes en las mentes, opinando y recomendando, que debemos adoptar ciertas actitudes positivas que revitalicen nuestra vida como si la vida empezase en ese momento, ya que nunca es tarde para afrontar con fuerza y alegría los nuevos retos, buenos o malos, siendo necesario para ello conocernos y convencernos que la vida merece la pena vivirla sin melancolía, siendo este libro el motivo de ello.

1.-COMO LOGRAR EQUILIBRIO MENTAL

Para logra un EQUILIBRIO MENTAL, debemos practicar con regularidad ejercicios cerebrales, los cuales hacen que la mente se mantenga abierta y ágil, y que se retrase el proceso de envejecimiento. Las investigaciones serias, aconsejan que las personas que se mantienen totalmente activas en las últimas fases de la vida, ejercitando y estimulando su capacidad intelectual, padezcan en menor grado desórdenes de la memoria, y son menos proclives a ciertas enfermedades como el Alzheimer. La mayoría de las personas creen que pueden hacer muy poco para influir en su mente, e ignoran que la mente hace aquello que el ejercicio mental programa, por lo cual debes de convertirte en tu propio programador y controlar tu mente. El cerebro se desarrolla y cambia mediante la utilización que hacemos de él y, todo ello gracias a los ejercicios cerebrales Hay pruebas claras, que las personas poseemos una gran capacidad para aprender cosas y actividades que adiestran la mente. Para ello practica estudiando de manera activa:

- El entorno, centrándote en las personas, en el sitio y en los objetos que tienes a la vista.

- Al entrar en una sala cuenta el número de personas que hay en ella, la ropa que llevan.

- La disposición de los muebles y demás objetos.

- Escribe todo lo que recuerdes de un acontecimiento al que hayas asistido.

- Los crucigramas, sopas de letras, ajedrez y las cartas, nos

mantendrán el cerebro activo, y no podemos olvidar que el trabajo monótono y repetitivo no es bueno, ni para el cuerpo ni para la mente.

Analizaremos por secciones todos y cada uno de los mensajes, que comentaremos.

En nuestra cultura existe el mito muy arraigado y generalizado de que un carácter fuerte se forja con el sacrificio y el sufrimiento.

Existen numerosas personas resentidas y egoístas que han sufrido y se han sacrificado durante toda su vida. Por el contrario, hay otras mucho más cariñosas, amables, consideradas y generosas, que afortunadamente no han experimentado demasiadas adversidades y contra tiempos.

Cierto que algunos aprenden y se crecen en la adversidad, pero el sufrimiento en si mismo, no resulta deseable, ni necesario cuando se trata de forjar el carácter de una persona.

- Los buenos ejemplos si ayudan a formar el carácter de las personas.

- Los padres, familiares, maestros, profesores, amigos monitores y vecinos que fortalecen las cualidades personales y ayudan a corregir los comportamientos indeseables, son la clave de la formación del carácter.

Es sumamente importante enseñar a los niños el sentido de la responsabilidad, integridad, justicia y las destrezas que permiten desarrollar todo el potencial humano del que disponen.

Exigir grandes esfuerzos, como trabajar duramente o sufrir en nombre de la “formación del carácter”, que pueden crear resentimiento en lugar de conseguir ese objetivo.

- Hay muy poco que ganar con el sacrificio, el sufrimiento y las privaciones a las que uno puede verse sometido contra su voluntad.

2.-ANSIEDAD.-

De vez en cuando experimentamos estados de ansiedad. Es normal que haya momentos en los que estemos preocupados por las cosas y que incluso lleguemos a sentir ciertas reacciones físicas relacionadas con nuestras preocupaciones.

Hay personas que se agobian demasiado y experimentan ciertos trastornos orgánicos y funcionales, que pueden ser muy intensos, los cuales están asociados a sus preocupaciones, apareciendo paralelamente problemas emocionales que les impide llevar una un trastorno de ansiedad generalizada, que tiene una doble característica:

La primera es una provocación excesiva y poco realista, un estado de ansiedad a raíz de acontecimientos cotidianos no demasiado relevantes (que un ser querido haya sufrido un accidente del que ha salido ileso; zozobras por las finanzas; inseguridad de empleo,etc)

La segunda característica en el trastorno de ansiedad generalizada, es una variedad de síntomas, sobre todo físicos, que frecuentemente aparecen en los momentos que se sufre una crisis de ansiedad, (temblores, sensación de agarrotamiento en los músculos, inquietud, desasosiego y cansancio rápido).

Las torpezas provocadas por la ansiedad, normalmente son debidas a que quien las padece, se imagina de antemano disgustos que van a ocurrir una desgracia o un acontecimiento temido, y actúa bajo la presión de una sensación de amenaza o el peligro de sufrir una pérdida o un disgusto.

Los recursos con los que la gente cuenta para enfrentarse al riesgo forman parte también de las experiencias de la ansiedad. Habitualmente, cuando las personas se sienten extremadamente ansiosas, tienen tendencia a sobrevalorar los riesgos y a minusvalorar la capacidad que tienen para afrontarlos

La próxima vez que empieces a sentiste ansioso:

Pregúntate si estás valorando en su justa medida el riesgo al que vas a enfrentarte, y piensa en todos los recursos que tienes a tu disposición para afrontarlo con garantías de éxito.

Vencer la ansiedad

Hay una gran diversidad entre los desórdenes de ansiedad, pero la mayoría de ellos tienen sus raíces en un suelo común: abundancia de preocupaciones poco realistas o excesivas sobre los diferentes acontecimientos, situaciones y circunstancias que nos rodean.

La mayoría de las desazones que producen ansiedad implican una forma particular de pensar que suele empezar expresando:

¿Y si… acompañándole imaginas catastróficas. El cuerpo y la

mente son las dos caras de la misma moneda, cuando cavilan sobre un: ¿y si……?, desastroso, simultáneamente visualizan desgracias del mismo corte.

?,

No cabe duda que algunas personas se sienten presas de ansiedad al imaginarse acontecimientos amenazantes, desgraciados o catastróficos.

Pero eso también significa que tenemos la capacidad de reducir, incluso evitar, una ansiedad extrema si logramos cambiar nuestras ideas e imágenes mentales.

Uno de los mejores medios para combatir la ansiedad y los : ( y si …? es añadir un “que” a la frase. Esta frase debe ser ¿y que… si ocurre tal cosa?, le quita hierro a la anterior pregunta, o una respuesta que comience por la expresión “EN TAL CASO ………HARE ESTE O LO OTRO

Dar cabida a pensamientos serenos y visualizar hechos positivos aminoran la reacción de la ansiedad.

3.-APERTURA A LOS DEMAS

Tenemos necesidad de eliminar ciertas barreras mentales, ampliar nuestras relaciones y velar por las que ya tenemos, teniendo la voluntad de dejar de un lado las excusas (falta de tiempo para los demás, cansancio o miedo a conocer otras personas), sin olvidar que la mayoría de las personas tenemos que enfrentarnos a situaciones nuevas y que en dicho momento experimentemos cierta intranquilidad o ansiedad. Esto no quiere decir que se tenga miedo, sino que al buscar nuevas relaciones, es el síntoma de que es un buen camino para mejorar. El miedo a ser rechazados por los demás, puede provocarnos ideas pesimistas y erróneas sobre nosotros mismos, que nos puede provocar desconfianza en nosotros mismos, ya que partimos de una actitud de recelo que puede generar en los demás la misma reacción, ya que pueden pensar que escondemos algo, y además entraremos en un circulo vicioso y llegaremos a creernos que no sabemos relacionarnos. Si por el contrario mantenemos una actitud confiada, sonreímos relajados, es muy posible que las personas con las cuales contactamos se muestren abiertas, siendo la relación más fluida, siendo necesario para ello mostrarnos como si esa actitud nos resultase fácil, y esta manera de comportarnos nos ayudará a comprobar como cambian la reacción de los demás, y nos percataremos de los prejuicios que tenemos sobre nosotros mismos, así como de nuestras aptitudes. Debemos de ensayar diferentes relaciones con distintas personas como si tuviésemos experiencia en relacionarnos, y comprobaremos que hay personas con las cuales nos es más fácil conectar y otras que no nos agradan o no somos de su agrado. No podemos tener unas expectativas alejadas de la realidad de uno mismo, ya que esto entorpece más que ayuda. No es fácil que de la noche a la mañana cambiemos tanto que deseemos estar siempre con gente, si lo que más nos gusta es la soledad, Con nuestras relaciones podemos vivir más tranquilos, sin que estas signifiquen un agobio para nosotros, pero sin dejar de ser como

A veces reducimos nuestro círculo de relaciones por ciertos prejuicios, temores o desidia. Para ampliar nuestras relaciones necesitamos de un elemento básico que es la voluntad, la cual muchas veces las tenemos acallada por miedo a conocer otras personas. Cuando nos enfrentamos a situaciones nuevas solemos experimentar cierta intranquilidad o ansiedad. Los que son pocos sociales, consideran que son los únicos a quienes les ocurre esto. El problema no es el miedo o la ansiedad, sino que hacer con estos sentimientos, ya que muchas veces cuando evitamos colocarnos en situaciones nuevas y nos aislamos mucho mas, siendo necesario buscar relaciones, aunque suframos cierto temor o ansiedad, ya que este suele ser el camino para hacerlo cada vez mejor. El miedo a que los demás nos rechacen, es el mayor obstáculo al que nos enfrentamos a la hora de relacionarnos. Las ideas pesimistas sobre nosotros mismos, nos impiden ser más sociales, y además nuestra actitud negativa provoca en el otro, rechazo. Si siempre pensamos que cuando hablemos con alguien nos va a ignorar, partimos de de una actitud que genera en los demás la misma reacción, reforzando la idea de que las relaciones se nos dan mal y entraremos así en un círculo vicioso. Por el contrario, si al querer relacionarnos mantenemos una actitud relajada y sonreímos, es más fácil que las personas se nos muestren predispuestas y abiertas. Para ello debemos actuar como si nos fuese sencillo hacerlo, y así nos ayudará a comprobar como cambia la reacción de los demás.

Debemos de practicar a modo de ensayo y diferenciar las diferentes experiencias y relaci9ones con distintas personas, comprobando que hay personas con las cuales es más fácil conectar y otras que no nos gustan ni le gustamos. Lo que si es cierto es que es muy difícil de conseguir es que cambiemos de la noche a la mañana, y que deseemos estar todo el día con gente a las que más bien le guste la soledad.

4.-AUGURIOS MALOS QUE SE CUMPLEN

Normalmente, el mal augurio se concreta en acontecimientos negativos o desafortunados (fracasos, decepciones, etc.) y reacciones emocionales desagradables (ansiedad, ira, depresión etc.). Debido a que esos resultados tiendan a magnificarse y a

hincharse, con frecuencia se convierten en ciclos negativos, lo que

la gente cree y considera rachas de mala suerte.

En la mayoría de los casos, estos períodos negativos nacen de unas creencias, ideas o expectativas sobre uno mismo, sobre los demás o sobre el mundo de pesimistas e irracionales, muy arraigado en nuestra cultura. Esta maraña de creencias tan firmemente anclada suele ser producto de la educación recibida y de las experiencias vividas Una vez que se han instalado estas creencias negativas, generan un flujo de pensamientos y expectativas igualmente poco optimistas e irracionales bajo la forma de diálogos, que la persona mantiene consigo misma y de imágenes mentales francamente peyorativas. En pocas palabras, si una persona llega a creerse mala, lo más probable es que pase la vida pensando cosas malas de si misma. Estas ideas y conceptos negativos, crean a su vez un conjunto de estados emocionales negativos como cólera, irritación, depresiones, ansiedad, complejo de culpa y de vergüenza, etc. Evidentemente, a la persona enredada en estos malos augurios le

resultará difícil hacer bien las cosas. En consecuencia, puede llegar

a rechazar a los demás, a anularse como persona, a reaccionar

agresivamente, a actuar mal e incluso a darse a la bebida o al consumo de drogas. Si alguien se comporta de forma negativa, es posible que le ocurran cosas no deseables: mal comportamiento, las relaciones interpersonales se hacen difíciles e incluso experimenta el fracaso. Todos estos resultados negativos se agravan, dándose otra vuelta a

la tuerca y la situación empeora a cada ciclo, porque el proceso no

deja de reforzar más y más las creencias negativas que dieron el banderazo de salida a esta carrera alocada de despropósitos. La solución está en corregir esa manera de pensar y actuar.

- Cambiar la forma de pensar, tiene como meta desvelar lo

irracional de esas creencias, sustituir el diálogo interior y los presagios trágicos, por ideas y expectativas más realistas.

- Modificar la forma de actuar, significa afrontar y resolver los problemas en lugar de posponerlos o negarlos.

Todo el mundo es consciente de que podemos insultarnos, despreciarnos y desmerecernos internamente.

Hay personas que pasan por dificultades psicológicas leves o pasajeras y que lo único que necesitan es un poco de seguridad en si mismas, unos sencillos consejos, aprender algunas destrezas y técnicas, que les ayuden en sus relaciones sociales. Muchas veces en lugar de esto acuden a terapeutas que les engañan y asustan con grandes males y salen de la consulta sintiéndose enfermos incurables.

La parte menos afortunada de las predicciones negativas que hace uno sobre si mismo, es que establecen “un vínculo mental” que retiene las actitudes desesperanzadas y pesimistas, impidiendo que se vayan.

Las investigaciones que se han llevado a cabo recientemente demuestran una realidad bastante más optimista.

- Con tratamiento adecuado, incluso la gente cuya historia es

traumática, puede superar las experiencias desgraciadas vividas. Por eso, debemos de tener sumo cuidado con las etiquetas que

ponemos y estar convencidos de que somos capaces de vencer la mayoría de los problemas psicológicos que se nos presentan en la vida.

- Si controlamos hoy nuestra conducta, mañana nos sentiremos

muchos mejor, pasando por alto lo mal que nos encontrábamos

ayer.

5.-AUTOMINUSVALORACIÓN.-

Quienes piensan en si mismo y se minusvaloran, suelen pasarlo mal al imputarse críticas interiores de cosas negativas, echándose en cara todo lo malo que consideran que tienen. Auto reprenderse de modo negativo, conduce a estados de ansiedad y de fobias. Los malos augurios de catástrofes personales acaban complicándonos nuestra vida. Adoptando posiciones positivas, nos dan buenas sensaciones. No debemos centrar la atención en los fracasos, y debemos pensar que los errores son experiencias de las que se aprende.

El cerebro se desarrolla y cambia mediante la utilización que hacemos de él, y todo ello gracias al ejercicio mental. Jamás se consiguen imposibles, pero si de verdad quieres triunfar, debes pensar en el triunfo, lo comprendes una y otra vez, y lo llevamos a término con éxito. Si alguien piensa con frecuencia en sentido negativo y experimenta ansiedad, depresiones, etc. es más que probable que en las zonas cerebrales vayan apareciendo los pensamientos no deseados con más fuerza. Se deben trabajar más las zonas mentales positivas para fortalecerlas. No es menos cierto que para cambiar de mentalidad se necesita un esfuerzo.

Cuando magnificamos un problema, el resultado es una crisis de ansiedad, profunda depresión o angustia emocional. Cuando nos enfadamos con nosotros mismos, hacemos montañas de la nada, en lugar de reconocer que algo resulta molesto y debemos darle la respuesta adecuada. Siempre que te sientas molesto por algo, adopta una posición emocional positiva, y para ello ponte cómodo, relájate y crea en tu mente una sala privada para ti como si fuera un santuario, al cual puedes ir cuando lo desees para cargar pilas.

Cuando tengas el sitio localizado en la mente:

- Prueba que tal te va.

- Presta atención a ver como te sientes.

- Olfatéala para saber como huele.

- Comprueba si es la más adecuada para ti, teniendo presente que la mente es prácticamente ilimitada.

- Cambia todo lo que quieras para que tu sala privada sea exactamente como te gustaría que fuera.

- Visita a menudo tu sala y comprobarás que se pueden cambiar para bien, pensamientos sentimientos y conductas.

Muchos de nosotros no disfrutamos de los placeres que nos ofrecen los sentidos, sobre todo porque en el mundo de hoy la información es tan abundante que continuamente nos bombardean con multitud de estímulos visuales y auditivos.

La mayoría de los placeres de los que podemos disfrutar (mirar una puesta de sol, escuchar una composición musical, el aroma de un ramo de flores), provienen de nuestros cinco sentidos para ver, oír tocar, oler y saborear.

- Cuanto más desarrollemos nuestros sentido más disfrutaremos de la vida.

- Imprégnate de los placeres de la madre naturaleza: el cielo, las flores los árboles, el mar, el agua.

- Abraza a tus seres queridos.

- Acaricia los animales con suavidad.

- Sumérgete en el agua.

- Date una ducha relajante.

- Intenta con todas tus fuerzas sacarles todo su sabor.

- Si hay algo importante que te está mortificando, exteriorízalo.

- Expresa tus emociones y sentimientos positivos, amor, aprecio, admiración, respeto y gratitud.

- Intenta ser un poco más atrevido a la hora de contar tus emociones.

6.- CÓLERA E IRA

La cólera es la emoción más destructiva que padece el ser humano, siendo mucho más dañina que la depresión, la ansiedad o el sentimiento de culpa Las investigaciones realizadas, han demostrado que la conducta asesina de una persona, no se debe al ritmo, presión o carácter inquieto y nervioso de la persona, sino a que es muy agresiva y existe un fuerte componente de cólera en la raíz de tanta hostilidad.

El impacto destructor de la ira sobre la salud física y mental de una persona está documentado, no así los de la cólera, siendo su respuesta más simple que los ataques de furia proceden de imponer existencias elevadas a los demás y a nosotros mismos. Esto no significa que tengamos que obedecer exclusivamente para satisfacer nuestros deseos, y que nos volvamos locos si alguien no hace lo que pretendemos.

La ira es una emoción muy común. Raro es el día, que aunque sea una sola vez, no nos hayamos puestos coléricos. La furia y el enfado bronco pueden manifestarse hacia fuera o quedar guardados en nuestro interior; pueden ser controlados o escapar de nuestros dominios; y convertirse en estados permanentes de ánimo o lograr que desaparezcan. Cuando dejamos que la ira se exteriorice, perturbamos a los demás. Los que se dejan llevar por la cólera suelen tener un concepto de si mismos muy negativos, además de no aceptarse tal y como son.

La ira suele estar detrás de muchos conflictos interpersonales, de fracasos en el trabajo y de disputas domésticas y familiares, pudiendo llegar a una escala de hostilidad, furia, odio o incluso acabar en asesinato. La cólera que las personas guardan dentro de si mismas puede provocar trastornos que necesiten de intervención médica, como, por ejemplo, alta tensión sanguínea o problemas cardiovasculares.

- La cólera no es sinónimo de agresión, sino un estado emocional. La agresión, en cambio, es una conducta.

La agresión incluye, además, un intento deliberado de causar daño, lesionar a otra persona, o romper un objeto

Existen agresiones que persiguen entrar en contacto físico con las personas, cosa u objeto de agresión, pero también existe la agresión verbal y que muchas veces puede provocar una respuesta agresiva.

Está demostrado que cuando la cara de una persona expresa enfado e ira, su gesto induce en los demás idéntica emoción, mientras que si el semblante refleja felicidad, el efecto que se causa es de bienestar.

Para reducir los niveles de enfurecimiento debemos de hacer unos ejercicios para conseguir ese objetivo:

- Aumentar el nivel general de contento.

- Aprender a relajarse totalmente.

- Quitar importancia a las cosas insignificantes que provocan rabia.

- Aprender a expresar una ira justificada de manera no agresiva.

- No hay que dar rienda suelta de vez en cuando a la ira.

- No es bueno que una reviente o abra la válvula de escape cuando está bajo los efectos de un ataque de ira, porque todo el mundo sale perjudicado en esas situaciones.

Pero también es desaconsejable negar o reprimirlo del todo, los sentimientos de ira que uno pueda tener en un momento determinado.

Tampoco es recomendable esbozar una dulce sonrisa cuando se pasa por un ataque de cólera. Necesitamos expresar la ira que sentimos, pero hay maneras saludables de manifestarla y otras que no lo son tanto. Si suprimimos o contenemos por completo los sentimientos de ira el resultado no es sano.

- Expresa la ira, pero de un modo adecuado, con frases directa y no con largas reprimendas.

Hay muchas personas que creen que para librarse de la rabia, es necesario levantar la voz, meter ruidos con los pies, gritar, insultar a alguien, esto es un error, ya que al soltar la válvula de escape y soltar la ira contenida, hacemos daños a los demás y a nosotros mismos, ya que el estallido de ira provoca que la persona objeto de los ataques pierda el respeto hacia quien no ha sabido mantener debidamente la compostura. Cuando una persona estalla como una bomba o empieza a resoplar como un toro bravo, somete a su sistema cardiovascular a un gran esfuerzo y a una gran presión.

- Cuando pierdes la calma, quedas en desventaja. Resulta evidente el poder y la influencia que los demás ejercen sobe ti.

- Cuando estés enfadado y rabioso, lo mejor es que te expreses de manera asertiva y no agresiva.

Muchas personas se dan cuenta de que sufren ansiedad y padecen ataques de ira por culpa de los acontecimientos que suceden a menudo y que no merecen su enojo reiterado.

Como resultados de estas autocríticas, sufren no sólo a causa de la ansiedad, la depresión, la ira, y los sentimientos de culpa, sino que a todo esto hay que añadir el sufrimiento que padecen “por estar sufriendo”

Por dicho motivo se sienten deprimidos porque están pasando una “depresión”, están ansiosas a causa de la “ansiedad” que tienen, y se sienten culpables por los sentimientos de culpa que notan, son personas con la tendencia a la autocompasión.

¿Es importante preocuparse por las preocupaciones que tiene uno? SI QUE LO ES.

- El primer paso para corregir estos males es elaborar con todo cuidado un inventario sobe uno mismo.

Si te encuentras deprimido, ansioso o molesto, será bueno que te preguntes si estás hundido…….por culpa de tu depresión, o agobiado a causa de la ansiedad que padeces o enfadado por lo molesto que estás.

- Acepta que como ser humano, tienes derecho a sentirte así sin que, además, te culpabilices de ello.

Conviene que te des cuenta de lo siguiente:

- Sentir ansiedad cuando en realidad no existe ningún peligro es algo inútil. Lo que no significa necesariamente que tú seas un inútil.

- No pienses que es acertado tratarte mal mientras seas cariñoso y te portes bien con los demás.

- Eres una persona y, por tanto, mereces que te traten con cariño, incluso que tú trates con cariño.

7.-COMUNICACIÓN EFICAZ

Se ha prestado mucha atención a las diferencias que hay en el modo de utilizar el lenguaje por parte de varones y hombres.

Se han escrito libros y cada vez hay más personas que creen que se está abriendo un abismo insondable en el proceso de comunicación, que dificulta el entendimiento entre hombres y mujeres.

Las diferencias de sexo en la comunicación son productos de fuerzas biológicas, culturales y sociales que han dado diferentes formas al uso del lenguaje,

Hay autores que aseveran que los hombres manejan el lenguaje como una herramienta para solucionar problemas, mientras que las mujeres lo utilizan como un instrumento para aumentar la intimidad social, manteniendo, además, que los varones enfocan las relaciones sociales e interpersonales desde una perspectiva jerárquica de dominio y tienen clara tendencia a competir más que a cooperar, afirmando además que las mujeres contemplan las relaciones y las estructuras sociales desde un punto de vista comunitario y desde el consenso, y tienen tendencia a cooperar en lugar de competir con las de su género.

Cuando una mujer comunica un problema a un hombre, el varón intenta buscar una solución al problema en si.

Cuando un hombre expresa un problema a una mujer, la típica respuesta de la mujer suele consistir en poner el acento en el tema, y por eso es muy posible que le pregunte como se siente.

Estas aseveraciones están débilmente basadas en la verdad, que se deshacen una por una cuando se examinan teniendo en cuenta las diferencias individuales.

Las personas no son esclavas de su biología ni tampoco meros peones en la complicada sociedad.

- La comunicación efectiva es una habilidad, una capacidad que pueden controlar igualmente el hombre y la mujer.

Cuando estamos despiertos y acompañados, necesitamos de generar cualquier tipo de comunicación.

Muchos tienen problemas a la hora de comunicarse por que no dedican tiempo al intercambio de información. La comunicación es un proceso en el que intercambiamos información. Es la única manera que hay para entendernos, siendo la comunicación oral la forma más corriente.

La comunicación presenta dos aspectos: verbal, es decir el mensaje puesto en palabras, y el no verbal, que son los mensajes transmitidos a través de gestos (tono de voz, expresión facial, mímica, etc.). Los mensajes en si, pueden ser positivos o negativos y pueden ser transmitidos a través de canales verbales y no verbales.

Otro aspecto de la comunicación es el contexto en el que tiene lugar: las circunstancias y la situación en la que se desarrolla la comunicación.

-Practicar estos sencillos elementos que conforman la comunicación, y aplicarlos de modo inteligente, puede suponer una enorme diferencia en las relaciones entre las personas.

Se suele reaccionar de forma poco positiva a los “NO” y a los rechazos arbitrarios.

Cuando alguien declina una petición legítima y razonable, el que recibe la negativa normalmente se siente herido, enojado y desilusionado.

Dependiendo de la importancia de los hechos, muchos pueden incluso tener un exceso de ira, sentirse ultrajados e incluso deprimidos.

- Trata de decir “SI”, a no ser que haya razones de peso para que actúes de otra manera.

No se está diciendo que digas “SI” a

situaciones legítimas en la que podemos negar las demandas de

los otros.

todo. Algunas veces se dan

Sobre todo di NO: si la petición supone un perjuicio para ti o para otros; si satisfacer la petición te perjudicará.

Por otra parte, acceder a una petición es bueno para la relación interpersonal, promueve el afecto y la buena voluntad entre las dos partes y no perjudica a nadie, “¿Por qué NO DECIR SI?

Revivir incidentes o acontecimientos desagradables distancia a la gente, causa resentimiento y, con alguna frecuencia acaba en discusiones que sólo destruyen las personas.

Si alguna vez ocurre algo tan malo para ti como dar por terminada una relación, acaba con ellas sin más, pero si tomas la decisión de seguir adelante con ella……

- Ninguno de los dos vais a ganar nada si el uno castiga al otro con cosas que ocurrieron en el pasado.

Si deseas que reparen la ofensa y te compense por ello, pídele claramente lo que quieres con firmeza, pero de buenas maneras.

Seguir viviendo con el resentimiento solo sirve para minarte y acabar con la relación.

- Lo mejor en estos casos es decirlo, solucionarlo y olvidarse de ello.

- Deja de mencionarlo. Combate los malos sentimientos que te inspira. El primer paso para superarlo es quitarle importancia a lo acontecido.

Tendrás que reflexionar y considerar que papel, si es que ha sido, has tenido en la provocación de un incidente desagradable.

Mantener el rencor y negarse a dejar que desaparezca, sólo sirve para dañarte a ti mismo y a los demás. Ten en cuenta que nos referimos a un rencor nacido de un incidente aislado, si el comportamiento habitual es rencoroso, constituye un problema completamente distinto,

- Si el rencor es un hábito, hay que tomar medidas activas.

Siempre que generalicemos sobre otra persona o sobre nosotros mismos, es posible que estemos distorsionando la realidad.

Si una persona opta por ser egoísta en el veinte por ciento de las ocasiones, resulta que no lo es en el ochenta por ciento restantes. Por eso conviene ser lo más concreto posible

- Procura que lo que dices sea lo más concreto y exacto posible.

- Que seamos interesados o cometamos una estupidez en un momento dado, no significa que seamos unos egoístas e idiotas.

- Que alguna vez nos comportemos de manera brillante, no significa necesariamente que seamos personas inteligentes.

- Pide a los demás que sean concretos.

Como se dicen las cosas tiene tanta importancia como lo que se dice en si mismo. Si se quiere eliminar tensiones innecesarias y discusiones inútiles, merece la pena aprender a utilizar afirmaciones que vayan en primera persona del singular, más que en segunda persona del singular.

A menos que se trate de una alabanza a alguien, las afirmaciones

en segunda persona, por lo general resultan hirientes y belicosas.

Cualquier queja que empiece en segunda persona suele ser una afirmación hostil, incluso las que no expresan agresividad.

- Cuando expreses tus deseos utiliza frases en primera persona y evita la segunda, porque estas encierran una crítica velada.

- Si te diriges a una persona con modales exigentes, hostiles y críticos es muy probable que, en lugar de aportar luz, eches más leña al fuego y consigas poca cooperación.

- Las personas que habitualmente utilizan frases en primera persona del singular tienen tendencia a llevarse bien con los demás y es mucho más feliz.

Todo el mundo se comunica de un modo u otro, pero muy pocos controlan adecuadamente el procedimiento por medio del cual se pasan mutuamente una información.

Si llegamos al fondo de la cuestión, descubrimos que todos somos seres humanos, y que las similitudes psicológicas entre las personas, independientemente del sexo, superan con mucho las diferencias que puedan haber, sean reales o imaginarias.

Se logra una comunicación eficaz siguiendo importantes normas:

- Confirmar que nos presta atención la persona a la que nos dirigimos. Lo conseguiremos teniendo contacto visual con ella.

- Mandar mensajes claros que estén de acuerdo con lo que expresamos verbal y gestualmente.

- Di lo que piensas y cree en lo que dices. Se directo y sincero, no marees la perdiz ni juegues con las palabras.

- Pidamos confirmación que nuestro mensaje ha sido bien entendido por el destinatario.

- Hay que procurar si es posible, el contacto visual con nuestro comunicante.

- Tenemos que asentir, sonreír y de vez en cuando gesticular o decir que si, para que el comunicante sepa que estamos escuchándole.

- Debemos esperar a que acabe de expresar sus ideas antes de manifestar las nuestras.

- Si no estamos seguros de haber entendido bien el mensaje, hagamos preguntas para que quede claro.

- Conviene que resumamos lo que acabamos de oír para que el comunicante esté seguro de que hemos captado su pensamiento.

Hay personas que son muy celosas de la intimidad y viven ensimismados, montando a su alrededor unas murallas impenetrables, se molestan y enfadan, cuando tienen el presentimiento que ha habido alguien que ha irrumpido o invadido sus dominios personales, lo cual es una reacción bastante normal y comprensible.

La democracia y las libertades se basan, en buena parte, en el derecho a la intimidad y privacidad.

Esta en nuestras manos decidir quien nos merece confianza y que le confiamos. A nadie le gusta que le espíen de continuo y que su vida privada sea de conocimiento público.

A pesar de todo, el deseo de preservar la intimidad no debe exagerarse. Hay personas que, al contrario, buscan que todo el mundo les vea con buenos ojos, tomándose muchas molestias para ocultar los defectos que tienen, los errores que cometen y casi nunca dicen lo que realmente piensan, porque quieren estar seguras de que agradan e impresionan positivamente a los demás, lo que hace que casi siempre estén tensas, manifiesten una continua y constante ansiedad y tengan un nivel de aceptación de si mismas muy pobre.

Por lo general, las personas que no son particularmente reservadas, que están dispuestas a decir lo que sienten y sienten lo que dicen, son muchos más sanas psicológicamente, que las que mantienen sus labios sellados.

Tampoco se debe adoptar como modelo de conducta al bocazas que va contando a todo el mundo la historia de su vida, y que sin más, airea sus sentimientos y emociones más íntimas.

Abre puertas y ventanas, no te escondas tras las murallas, aunque tienes derecho a mantener tu intimidad, pero no seas extremadamente celoso de tu privacidad, porque puedes padecer ansiedad y depresión, y esto puede ser causa de tener pocos amigos.

Ser abierto y transparente tiene sus ventajas. No puede haber un amor ni una amistad auténtica si no se comparten

Intenta ser abierto y deja que los demás te conozcan un poco más.

Muchas personas han descubierto que cuando han revelado a otros algo personal, incluso cosas que le producen un poco de vergüenza, los demás reaccionan contando algo similar que les ha ocurrido a ellas. La sensación de no sentirse un bicho raro puede resultar muy alentadora.

Muchos mantienen con sus amistades y conocidos una actitud abierta y de prevención, y con ello se pierden la alegría que proporciona un sincero compartir las cosas. Una de las mejores formas de conocerse es manifestarse y confiarse a los demás, y pedirles que nos digan que piensan en realidad de nosotros.

Con este abrirse no se sugiere que abras tu corazón y sentimientos a todo el que se cruce en tu camino, ya que los hay traicioneros por naturaleza, y no deberíamos darles ninguna oportunidad para que se aprovechen de nuestra actitud abierta, y la realidad es que no se necesita un gran esfuerzo para descubrir quien merece nuestra confianza, quién está de nuestro lado y quien puede utilizar en contra nuestra la información que le proporcionamos.

Si la gente se fía de las apariencias en lugar de aceptarse tal y como eres en realidad, sentirás una cierta inseguridad porque se hacen una falsa imagen de ti y les estás engañando.

El que alguien se prive de la riqueza que suponen unas relaciones íntimas y afectivas, porque se oculta de continuo a los demás, acaba por volverse contra él, ya que le impide desarrollar una dimensión importante de su persona.

Sentirse amado por ser quien eres (incluyendo defectos y

limitaciones), y no por la imagen

verdadero y único camino hacia la plenitud personal y relacional.

que das de

ti,

es

el

8.-CONTROLAR EL PESO

La opinión científica referida a la pérdida de peso, es bastante comedida, opinando que muchas personas obesas, han pasado por

la experiencia de someterse a una dieta que se pone de moda.

Han perdido peso en un período de tiempo muy breve, pero esa pérdida no es consolidable, ya que por la homeostasia corporal la han recuperado en cuanto han dejado el régimen, repitiéndose en la siguiente dieta y ello es normal porque cuando uno se pone a dieta está diciéndose así mismo que llegará un momento en que dejará de estarlo, y es razonable que entonces recupere el peso

Es un vasto negocio, < mueve miles de millones de euros al año),

a menudo confuso y potencialmente peligroso, la industria que

tiene que ver con las dietas y con la pérdida de peso. Promete a sus consumidores, ávidos de hacerse con una bella figura, unos

cuerpos más esbeltos.

En los últimos tiempos las carteras y los bolsillos de muchas personas se aligeran con escaso éxito.

Cuando se examina con detalle lo dedicado al control de peso, aparecen unos datos muy claros que hablan por si mismo.

- Habitualmente y solo durante cierto tiempo, las dietas que se aplican suelen resultar eficaces, pero no son consolidables. Hay algunos regímenes de adelgazamiento que logran a corto plazo la pérdida de unos cuantos cientos de gramos y algunos centímetros de cintura, pero en cuanto se dejan o terminan, vuelven los kilos eliminados, porque la mayoría suele retornar a sus hábitos alimenticios y las actividades que tenían antes de ponerse a dieta.

El control de peso va más allá de un mero plan de alimentación, y para ello es conveniente poner el acento en las siguientes recomendaciones:

- Antes de iniciar cualquier programa para el control de peso es recomendable consultarlo con el médico de familia.

- Hacer ejercicio físico de manera regular.

- Andar de 20 a 40 minutos diarios.

- Anota en un diario todo lo que comemos (es una táctica de ayudar a reducir y controlar los impulsos que nos llevan a comer).

- Limitar la ingestión de grasas. (que no supere el 25% de todas las calorías consumidas).

- Comer despacio (el cerebro tarda unos 20 minutos en transmitir al cerebro la señal que ya está lleno, por eso es bueno prolongar la duración de la comida a veinte minutos por lo menos)

- Beber mucha agua.

- Comer solo en las salas de la casa destinadas a tal efecto, y procurar que sea siempre a las mismas horas (no comer ante la televisión).

- Buscar ayuda y cooperación en los miembros de la familia y amigos.

Para asegurar el éxito, estas recomendaciones han de ir acompañadas de un cambio de vida, y no solo servir como patrones de conducta durante un breve espacio de tiempo. Los estándares sociales sobre lo que es estar gordo, no son unánimes, ni son aceptados por todos de la misma manera. Los cuerpos que aparecen en los anuncios crean un espejismo poco sano. La manía de tener formas excesivamente delgadas resulta, además de poco sana, potencialmente son peligrosas. Las proporciones admitidas por la familia son una vara de medir mucho más realista que la que cada uno se aplica. La aceptación de si mismo sirve de ayuda a la hora de controlar las conductas que llevan a comer demasiado.

Pérdida de peso notable y duradero.

Debemos empezar reconociendo que la obesidad y el exceso de peso están asociados con algunos problemas de salud: presión arterial alta, diabetes, trastornos renales, artritis, etc.) Con frecuencia, la pérdida de peso tiene como resultado un descenso de la presión arterial e incluso puede llegar a bajar el colesterol, reduciendo por tanto el peligro de sufrir un ataque al corazón. La reducción de peso es una prioridad para quien quiera mejorar la salud.

Los estudios científicos han demostrado que cualquier programa bueno para la reducción de peso, debe estar compuesto de:

- Un plan de alimentación nutritivo y equilibrado que limite adecuadamente las calorías que se consumen.

- Unos cambios en el estilo de vida que afecten de modo positivo a la alimentación y a la actividad física.

- Modificar nuestros hábitos alimenticios.

- Aumentar la actividad física que llevamos a cabo.

- Aprendamos a regular la entrada de combustible en nuestro organismo y a consumirlo en mayor proporción.

- Imponte una rutina que consista en tres comidas al día y evita picar entre horas.

- Intenta reducir el número de situaciones que te inviten a comer.

- Como a diario a la misma hora y en el mismo sitio.

- Retira todos los alimentos ricos en grasas que tengas en casa.

- Que no te distraiga otra actividad simultanea a la comida.

- Come despacio y sentado.

- Introduce pequeñas variaciones en la dieta, pero manteniendo la ingestación de un número bajo de calorías.

- Los pensamientos influyen en nuestro comportamiento de manera significativa.

- Cuidado con los estados de ánimo que disparan las ganas de comer: el aburrimiento, la fatiga, la cólera y la depresión.

- Procura verte con la imaginación logrando tus objetivos en este terreno.

- El ingrediente fundamental y básico en una pérdida de peso notable y duradera, es el desarrollo y mantenimiento de un estilo de vida sano en su conjunto

9.-DEPRESIONES Y ESTADOS DE ÁNIMO

Casi todo el mundo se siente deprimido de vez en cuando, por una sensación de prolongada tristeza y pena, derivada de una reacción ante experiencias desagradables de la vida. Aunque hay personas que bautizan esta sensación como “depresión”.

La verdadera depresión, desde el punto de vista médico, es muy diferente a sentirse triste y apenado.

Lo que vulgarmente llamamos depresión es una reacción normal y temporal a las situaciones estresantes que se van presentando en nuestra vida.

La mayoría de las veces no implica síntomas físicos, ni pérdida de autoestima, ni ideas suicidas, y ese estado de ánimo negativo, suele desaparecer sin más al cabo de unas horas o días.

La verdadera “depresión”, es el trastorno de los estados de ánimo de una persona: intenso, penetrante y duradero, que afecta tanto al cuerpo como a la mente y que, a menudo, tiene como resultado la aparición de problemas graves en el trabajo, en el funcionamiento del organismo y en la vida social

Los síntomas de la depresión, incluyen con relativa frecuencia dificultad para conciliar el sueño, problemas de apetito, complicaciones con el peso, pérdidas de energías, falta de concentración y alteraciones en la vida sexual.

Con cierta frecuencia se presenta, además, un sentimiento exagerado de culpa, una sensación que uno no es digno de nada, pérdida de interés y disfrute de las actividades que se llevan a cabo.

En los casos más graves, aparece la idea del suicidio o intentos de suicidio.

Desgraciadamente todavía hay quienes no conceden a la “depresión” la categoría de enfermedad grave que realmente tienen, creyendo que se trata de una debilidad, un defecto temperamental, una tarea en el carácter o, quizás, un mero estado de ánimo.

El hecho es que la “depresión”, es una enfermedad, no una simple

debilidad ni un mero estado de abatimiento. La gente que sufre

una “depresión” no puede <quitársela de encima> sin más. ni intentar tener todo bajo control.

Algunas depresiones son el resultado de un desequilibrio químico en el organismo, y solo suelen ser tratadas con una medicación antidepresiva. Otras, sin embargo, exigen un tratamiento psicoterapéutico, y las hay que piden una combinación de tratamientos.

- Para tratar con plenas garantías de éxito, busca ayuda en el médico de familia o e un especialista en salud mental.

Todo el mundo sufre de vez en cuando cambios de humor, ya que resulta imposible e incluso no deseable, mantener constantemente

el mismo estado de ánimo.

A lo largo de un solo día podemos llegar a experimentar muchos

cambios de ánimo, de índole tanto positiva como negativa.

Es posible que te sientas triste, inseguro, nervioso, molesto, disgustado, frustrado, irritado y desilusionado, y además orgulloso, emocionado, feliz, alegre y cariñoso, estos son estados de ánimo que se pueden encontrar las personas en un solo día. Supongamos que, en lugar de experimentar un simple enfado, sufrimos una crisis de auténtica ira, y en lugar de sentir un poco de nerviosismo, sufrimos una crisis de pánico. En este caso habríamos entrado en una zona potencialmente anormal. La intensidad de la reacción es un aspecto importante de nuestro estado de ánimo

Hay una gran diferencia entre una tristeza normal y una “depresión de caballo”, entre la felicidad y un estado de euforia no justificado.

- Hay que tener cuidado con los estados de ánimo que sean injustificadamente intensos y prolongados en el tiempo. Los cambios de humor dependen de las circunstancias o situaciones que se nos presentan a diario. Es normal que reconozca que me siento frustrado y de mal humor, porque no ha acudido la persona con que había quedado a las cinco, y francamente tenía muchas ganas de pasar la tarde con ella. Pero si digo que “me siento machacado, humillado, avergonzado y profundamente herido porque la persona con la que he quedado no ha venido”, estoy sin duda manifestando una emoción desproporcionada.

- Los cambios extremos que hacen que uno pase de “estar en el cielo a “caer en el infierno” sin una razón que los justifique, indican la presencia de un trastorno que exige atención profesional.

El “trastorno bipolarconocido como depresión maníaca o trastorno maníaco-depresivo, se aplica cuando presenta un cuadro agudo y se prolonga en el tiempo.

-Los estados de ánimo en los que aparecen sentimientos y pensamientos irracionales, totalmente fuera de nuestro control, también indican la necesidad de los servicios de un buen profesional de la salud mental.

Lo más probable, es que no suframos ninguna de estas enfermedades sólo por tener diferentes estados de ánimo, pero es bastante normal para la mayoría de las personas padecer cambios de ánimo.

10.-ERRORES Y DESDICHAS

- Aprendemos si enmendamos los propios errores. Los fallos o fracasos dan oportunidad de seguir creciendo.

- Cuando constatamos que hemos cometido un error, nos sentimos aliviados al comprobar que somos humanos, lo que nos favorecerá unas relaciones más cordiales.

Es lamentable la noción generalizada de que se evite a toda costa cometer errores en la mayoría de las situaciones. Existen ocasiones esporádicas y muy raras, que es aconsejable tapar los errores.

- Cuando estemos ante hechos no del todo claro, conviene repitamos frases como “Me parece…….”

Es un error psicológico atribuir las desdichas a factores externos. Los comentarios y las afirmaciones de los otros no es lo que hiere o incomoda, es nuestra persona la que se molesta por esas afirmaciones.

- Mientras sigamos echando la culpa de todas nuestras miserias a causas externas, no mejoraremos mucho la situación. Si aceptamos que somos nosotros los que nos molestamos por lo que nos sucede, podemos empezar a cambiar las cosas.

- Si admitimos que la manera de enfocar los acontecimientos influyen en como nos afecta, seremos capaces de controlar la situación en lugar de ser controlado por ella.

Hay que distinguir el perfeccionismo y unas expectativas exageradas. Con el perfeccionismo se exige elaborar unos productos perfectos, y las expectativas exageradas no se relacionan ni con los logros, ni con los resultados, si no en unas exigencias desmesuradas.

Cuantas menos expectativas tenga una persona, menos molesta y decepcionada se sentirá. Debemos de preguntarnos si es razonables cuanto ansiamos y esperamos.

Las expectativas pocos sensatas llevan a la desilusión, y a sentirse francamente desgraciado, mientras que las esperanzas razonables, son sólidos cimientos para la consecución del éxito, de la satisfacción y que las cosas se hagan de manera óptima. Mantente alerta ante quien asevera sin rubor <Estás

completamente equivocado>; No tienes gusto……

>. Si alguien te

espetase con estas frases, puedes responderle cortésmente pero con firmeza < mi gusto es diferente al tuyo>

Las personas que viven un matrimonio desgraciado, que están a punto de divorciarse, tienden a repetir los mismos errores.

Con relativa frecuencia, expresan su desaprobación, son muy críticos con su pareja, culpan, acusan, amenaza. Estos comportamientos son los que matan la intimidad y el amor.

Cuando se comete un error lesionando a una persona, lo mejor es arrepentirse de obra y no solo de palabra.

Una disculpa es un buen principio, pero en adelante se debe cambiar de proceder. Son demasiados los que creen que pueden comportarse de una manera horrible siempre que se disculpen a continuación. No ven la necesidad de no caer en los mismos errores, una y otra vez.

La gente que carece de escrúpulos, es capaz de implorar con las manos juntas simulando que experimentan una auténtica agonía y un profundo pesar sin sentirlo en absoluto. Es una mera fórmula de cortesía o un tipo de fraude o engaño

Lo fundamental es que quien ha cometido un error corrija lo que ha hecho mal. Las excusas sólo son válidas, si el que se disculpa está dispuesto a cambiar su modo de actuar.

11.-ESTRÉS Y FATIGA COTIDIANA

Estrés es una palabra inglesa que literalmente significa “presión o fuerza que tiende a distorsionar el cuerpoEl estrés es todo aquello que nos impide adaptarnos o enfrentarnos con éxito a la realidad que nos rodea.

El estrés puede provenir del entorno, ser provocado por nuestro

propio organismo o generado por la mente. El ambiental lo suele provocar la polución del aire, la contaminación acústica o las aglomeraciones de gentes. El corporal lo puede causar una enfermedad, las heridas de un accidente o un gran esfuerzo físico.

En gran medida el estrés origina nuestra manera de pensar negativa y las falsas razones. Muy a menudo es creación mental.

Un poco de estrés, hasta puede venirnos muy bien porque ayuda a que nos motivemos, a actuar, a trabajar. Sin embargo demasiado estrés durante períodos largos, puede acabar provocando problemas físicos o psicológicos.

Las consecuencias suelen ser presión arteria muy alta, migrañas, desórdenes estomacales, ansiedad, depresión y pánico.

No existe una sola forma de controlar el estrés, para eliminar el estrés los programas deben ser efectuados a medida. Hay algunos

que les viene bien los métodos de relajación; a otros los ejercicios físicos , mientras que a otros son efectivos métodos de meditación

y técnicas de concentración o de aprender como se deben

identificar y adoptar pensamientos y creencias que no conduzcan al estrés.

Identificar todo lo que puede ser causa de estrés en mi vida y lo que me funciona mejor a la hora de enfrentarme a él.

Fases del estrés

1ªFase: Es una reacción de alarma, que provoca que la persona se ponga inmediatamente en movimiento y emprenda una acción que le conduce a escapar de la fuente que le provoca el estrés o afrontarla y combatirla.

2ª Fase: Es la fase de resistencia, y se produce cuando la reacción de alarma ha sido insuficiente para enfrentarse al estrés o huir de él. El organismo intenta con todas sus fuerzas resistir sus ataques, manteniendo altos los niveles de algunas hormonas en el sistema circulatorio, ayudando a afrontar el problema.

3ª Fase: De agotamiento, que sucede cuando el organismo figuradamente se queda sin fuerzas, por haber consumido todas sus reservas físicas, emocionales, intelectuales y químicas, sintiéndose abrumado por una avalancha de estrés que no remite. En esta fase, la persona es más que probable que sufra problemas de salud asociados al estrés crónico

Debemos de controlar el estrés antes que dañe nuestra salud física y nuestra felicidad.

Cada uno de nosotros reaccionamos de modo diferente al estrés, a las presiones, a las fechas topes que nos vienen impuestas, a las exigencias, a las monotonías y las responsabilidades.

Lo que está bien para uno, puede resultar extremadamente irritante y molesto para otro.

Podemos evaluar unas normas para no <quemarnos>:

- Fija y valora objetivos y prioridades ¿Qué esperas realmente de la vida? - Busca otros intereses diferentes al trabajo.

- Procura protagonizar tu propia vida para que seas lo que quieres ser.

- Incorpora alguna variación en tu trabajo en la medida de lo que quieres ser.

- Cuida

ejercicio físico, buena alimentación y descanso.

tu

salud con

el

reposo

y

sueño adecuados,

con

el

- Jamás pongas en peligro la vida por un trabajo, por muy bueno que sea y bien pagado que esté.

- Aprende modos concretos de reducir el estrés tanto en casa como en el trabajo.

- Pide lo que quieres, pero sin esperar que lo vayas a conseguir en todas las ocasiones.

- Si es posible, delega responsabilidades.

- No asumas cargas que son responsabilidad de otros

- Libérate de todo tipo de perfeccionismo.

- Ten en cuenta tus propias limitaciones y las de los demás.

- Si las cosas se ponen mal, intenta crear un grupo de apoyo con tus colegas para compartir ideas y sentimientos y buscar la manera de que disminuyan vuestras frustraciones.

- Aprende

cuando no estás a la altura del ideal que habías soñado para ti.

a

perdonarte

cuando

cometes

una

equivocación,

Fatiga cotidiana.- Actualmente la gente está muy ocupada: no para de hacer cosas , de ir de un sitio a otro, con los músculos tensos, porque queremos que las cosas estén para ayer, y por ello proliferan errores, abunda la fatiga, no conseguimos conciliar el sueño de un tirón y nos duele la cabeza como consecuencias de problemas financieros que solemos tener.

Anteriormente el hogar era un puerto al abrigo de tempestades, entonces la gente solía refugiarse o en la lectura de un buen libro, relajarse, de sentirse protegida de los ataques provenientes del exterior y era capaz de gozar de la tranquilidad de “hogar, dulce hogar”. En aquellos tiempos no se hablaba mucho del estrés.

Hay quien tiene más estrés en casa que en el trabajo (tienen que atender a los niños, cumplir unos horarios, hacer mil recados, terminar las labores de casa, cuidar el jardín, realizar pequeñas reparaciones domésticas, tender la colada y estirar el sueldo hasta finales de mes.

Son muy pocos lo que logran que los problemas domésticos no afecten su rendimiento laboral. Otros están tan inmersos en su trabajo que no son capaces de olvidarse de él cuando llegan a casa, incluso cuando tienen la posibilidad de relajarse no pueden porque son incapaces de apartar los problemas laborales y ser tan sólo padres o cónyuges.

- La mayoría necesita un <tiempo de descompresión” al llegar a casa, tras una jornada de trabajo.

Cuando desees relajarte en casa, usa estas medidas sencillas que pueden ayudarte a que olvides tus preocupaciones:

- Date un baño o una ducha relajante.

- Túmbate un rato y hecha una cabezadita.

- Escucha durante un tiempo tu música favorita

Cuando te hayas repuesto un poco sigue algunos de estos consejos

- Toma a pequeños sorbos una bebida refrescante.

- Siéntate un rato en el balcón, en la sala de estar en el jardín o en cualquier otro sitio tranquilo de la casa.

- Date un poco de tiempo.

- Piensa en las cosas divertidas ocurridas durante el día.

- Pon un toque de humor al día tan agitado que has tenido.

- Mantén un tono positivo y comparte en primer lugar las noticias y sucesos agradables de la jornada.

- Trata de hacer, mientras trabajas, algo que personalmente te satisfaga.

- Procura protagonizar tu propia vida para que seas lo que quieres ser.

- Incorpora alguna variación en tu trabajo en la medida de lo que quieres ser.

- Cuida tu salud con el reposo y sueño adecuados, con el ejercicio físico, buena alimentación y descanso.

- Aprende modos concretos de reducir el estrés tanto en casa como en el trabajo.

12.-EXIGENCIA Y ÉXIT

Cuando las personas se preguntan por las razones del éxito o del fracaso; unos ponen énfasis en la suerte, mientras que otros precisan que es debido al talento o la carencia del mismo, otros en la inteligencia o en la abulia del don de gentes o en la visión de los negocio. De este modo nos atribuimos nuestros logros o méritos propios y los de los demás en las circunstancias, suerte o al enchufe. Contrariamente pensamos que nuestros fracasos se deben al infortunio o a la justicia, y el de los demás a su conducta. Esto es un error, el poner énfasis o sobrevaloración de nuestras características internas de nuestra personalidad interna, y minusvalorarlos los factores internos cuando queremos expresar cualquier comportamiento o situación.

Quienes viven bajo un falso control interno, piensan que son responsables de las cosas que les pasan, mientras que los del falso control externo echan la culpa a los demás o a las circunstancias, y no suelen llevar adelante lo que desean, ya que creen que sus actos no merecen el rumbo de su vida ya que dependen de factores ajenos.

No se sabe como se hereda el éxito, pero existe una mayoritaria realidad que los padres arriesgados, tienen a tener hijos más preparados para asumir riesgos, y que los descendientes sean emprendedores y resolutivos, siendo la clave de su triunfo, la confianza en si mismos y en las oportunidades que se les presentan.

El factor hereditario explica la continuidad de éxitos en ciertas familias, ya que la capacidad de aventurarse en tomar decisiones, entraña un riesgo, siendo lo contrario los hijos cuyos padres tienden al fracaso y transmiten su inseguridad a sus hijos.

La educación también es la clave, ya que “en el entorno familiar los niños aprenden mucho de lo que ven hacer a sus padres”, siendo muy importante la actitud ante la vida, y sin olvidar que la herencia no es solo genética, sino también imitación de la conducta.

El éxito, puede estar condicionado por la: educación y la cultura en que se vive, ya que hay familias que tienden a premiar la búsqueda de iniciativas y otras solo dan importancia al aspecto económico y material La educación en la formación de la inteligencia emocional, asegura que si los padres educan a sus hijos o entre ellos aprenden a desarrollar habilidades emocionales y fundamentales, la capacidad de motivarnos, de perseverar en el empeño a pesar de las frustraciones, de controlar los impulsos, de diferir las gratificaciones, de regular los estados de ánimo, de evitar que la angustia interfiera en las facultades racionales y de enfatizar con los demás, nos conduce al punto de que la combinación entre talento y esfuerzo conducen al éxito.

Las personas y especialmente todos los jóvenes que se destacan como profesionales, artistas o deportistas, eran disciplinados y su rendimiento siempre es producto del esfuerzo más que del talento, y tienen motivación para obtener las metas que desean desde la infancia, dominan habilidades, controlan situaciones y llegan cuanto antes a los niveles propuestos.

Ser optimista, ayuda a no caer en la dejadez y no desanimarse ante las adversidades, sin embargo los pesimistas creen que si consiguen algo les saldrá mal, ya que no pueden hacer nada para evitarlo o remediarlo, asumiendo las adversidades como parte de su destino Varios fracasos encadenados, pueden generar desconfianza e inseguridad total, hasta llegar a generar desconfianza e inseguridad total, hasta obtener la convicción de que triunfar es imposible.

El optimismo es muy relevante en la consecución del éxito, ya que generalmente los optimistas tienen más ideas de llevar a término en su mayor medida y controlar sus destinos, dependiendo más de la actitud que del coeficiente intelectual, ya que con una actitud positiva obtienen mejores resultados. Las personas con expectativas altas, se proponen objetivos elevados y saben que han de hacer para alcanzarlos. Hay pruebas suficientes de que la fe en el éxito y la capacidad para reponerse de las decepciones son fuentes motivadoras.

La motivación sola no es suficiente, pero debemos utilizarla para aprender de los errores y tener fuerza suficiente para remontarlos, y tienen que ver con la resistencia a las frustraciones

Obtener éxito, depende de una acumulación estable de ventajas, lugar, época que nacemos, tipo de cultura y circunstancias infantiles que nos educan, la profesión de nuestros padres, y si queremos comprender a la persona no sobresaliente, es necesario observar un poco lo que hay y ha habido a su alrededor, la cultura que tiene su comunidad, su familia y su generación, ya que nacer en una época, en un lugar,, en un país y una cultura, puede determinar en gran parte el éxito personal o profesional

.

La falta de autoeficacia lleva a creer que la propia vida está regulada por factores externos y hace sentirse responsable de las

cosas y acontecimientos malos, y jamás de los buenos.

Factores: genéticos, esfuerzo, autoeficacia, etc. están en el éxito de los triunfadores, pero no siempre faltan en las vidas de los que fracasan. Hay muchas personas que cumplen muchas de estas características y no alcanzan sus objetivos.

Para conseguir el existo, es necesario la oportunidad de poner en práctica las cualidades, y en algunas ocasiones viene por casualidad, y otras veces las proporciona la posición familiar o

social.

Obtener éxito, depende de una acumulación estable de ventajas, lugar, época que nacemos, tipo de cultura y circunstancias infantiles que nos educan, la profesión de nuestros padres, y si queremos comprender a la persona no sobresaliente, es necesario observar un poco lo que hay y ha habido a su alrededor, la cultura que tiene su comunidad, su familia y su generación, ya que nacer en una época, en un lugar,, en un país y una cultura, puede determinar en gran parte el éxito personal o profesional

En todas las historias de los triunfadores, podemos encontrar que han disfrutado de unas ventajas accidentales que los demás no han tenido.

13.-FACTOR EMOCIONAL OPTIMISTA.-

Es un elemento clave en el bienestar emocional de las personas, pero no debe ser superficial, ya que si es superficial nos invita a ver solo los aspectos agradables y buenos y, hace que muchas veces “el tiro salga por la culata”, causando resentimiento y aislamiento.

No se puede jugar a que “todo vaya a ser fantástico”, porque nos impedirá ver los problemas que debemos resolver, poniendo trabas a que los demás puedan expresar dolor, pena, enfado, soledad o miedo.

- Los optimistas sensatos, cuando se enfrentan a situaciones malas o acontecimientos desdichados, no hablan sobre lo estupendo que son las cosas y lo bien que resultará todo.

- Cuando las personas sonríen en medio de una tragedia y creen que todo acabará estupendamente, suelen terminar a menudo con problemas bastantes mas graves.

- Cuando uno ignora, devalúa o niegan los pequeños problemas, siempre acaban por convertirse en grandes.

- En algunas circunstancias, no es posible cambiar la situación, y la aceptación de los hechos, evitará que caigamos en una depresión o en una interminable frustración.

Nadie es perfecto y muy pocas cosas que lo sean. El que aspira a la perfección, a la propia o a la ajena, se pone el listón muy alto y cuyo resultado no puede ser otro que una espiral de pensamientos negativos, autocrítica destructiva, insatisfacción frustración y resentimiento.

- Si te obligas a hacerlo todo a la perfección, puede que tus esfuerzos resulten contraproducentes. Si te obligas a hacer realidad unas expectativas poco realistas, te conducirán a un estrés de ansiedad no deseado.

Cuando te hayas repuesto un poco sigue algunos de estos consejos

El perfeccionismo frecuente, estimula una competitividad perjudicial, provocando en algunas ocasiones conductas poco éticas o amorales.

- Aprende a no ir a la máxima velocidad en todos y en cada minuto del día.

Lucha por ser competente, por hacer algunas cosas bien, pero no a la perfección. Hay días que nos afecta el clima, que estamos preocupados por un problema personal, pero debemos librarnos de la presión de tener que hacer las cosas a la perfección, y disfrutaremos mucho más de nuestro trabajo, y por ello es importante que nos demos cuenta que apuntar demasiado alto nos puede fallar el tiro, y tener presente que las personas sabias aprenden a disfrutar mientras realizan su trabajo, en lugar de esperar los resultados.

-

Debemos aceptar el hecho que algunas cosas solo han de ser bastantes “buenas”.

-

Es importante establecer cierto equilibrio entre ser perseverante y saber cuando cejar en el empeño.

-

-

Cada uno ha de evaluar sus propios intereses, capacidades y metas, y proponerse un plan personal realizable.

Si la meta está a tu alcance, ve por ella como sea, pero si el esfuerzo que te exige es inmenso, vuelve a plantearte la valoración de la situación.

- Si tus planes no funcionan y te sientes cansado y desanimado, intenta hacer otra cosa. Cambiar de marcha no significa abandonar, sino desistir por haberse puesto las cosas difíciles.

- Tomar otro camino hace que desaparezca tu frustración y, en consecuencia, te ayudará a seguir creciendo.

No todas las personas son capaces de visualizar escenas y acontecimientos en su mente, aunque todo el mundo posee la capacidad de crear imágenes con diferentes grados de nitidez.

Todos han oído hablar de la fuerza que tiene el pensar en positivo, pero la fuerza de visualización positiva es incluso mayor.

- Antes que seas capaz de ponerte a realizar algo, lo primero que tienes que hacer es imaginarte haciéndolo.

- Si de verdad quieres triunfar en algo, imagínate una y otra vez que lo que emprendes los llevas a caso con éxito.

Solamente hablamos de visualizar conquistas que estén al alcance de tu mano. Jamás conseguirás realizar un imposible por mucho que practiques y por mucho que evoques tu imaginación. Un método eficaz es:

- Imagínate que estas luchando con unos acontecimientos

complicados. Imagínate que tienes que combatir y pelear con denuedo, y que, quizás tras arduos esfuerzos, logras finalmente el éxito.

Todos tenemos el poder de ejercer una actitud positiva, creando corrientes emocionales que beneficien nuestro entorno y que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos. Para logarlo debemos re revisar nuestro concepto de poder y aceptar dos verdades fundamentales:

a.-Ninguna persona, sea cual sea su edad, cargo o posición no tiene más poder sobre nuestro entorno emocional que el que nosotros les damos.

b.-Todas las personas incluso las que jerárquicamente están por encima de nosotros, son permeables a nuestro influjo emocional

c.-Debemos de interiorizar estas verdades básicas, incubándolas y dominar nuestras emociones, con el fin de de lograr un estado en el que podamos actuar motivados por nuestras propias fuerzas y razones no provocadas por demandas exteriores, contagiando a otros nuestras emociones positivas .

14.-FELICIDAD

Desde que nacemos, los seres humanos tenemos la obsesión de alcanzar la felicidad, y es una realidad que todos venimos al mundo con una predisposición bastante fija e inalterable para sentirnos dichosos, por lo cual nuestro nivel general de satisfacción o de alegría se mantiene relativamente constante a lo largo de la vida.

La felicidad no es la imagen que tenemos de nosotros mismos, ni la que proyectamos. Es nuestra naturaleza más profunda que nos hace ser buenos y cariñosos con los demás.

Seguramente nos equivocamos cuando dirigimos nuestros esfuerzos hacia “un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda, y suelen acertar aquellos que pasan la mayor parte de su tiempo dedicado a los pobres y además carecen de bienes materiales, y son muy felices.

La mente es un órgano en constante evolución y por lo tanto moldeable. Los científicos han logrado probar que la corteza cerebral izquierda concentra sensaciones más placenteras, mientras el lado derecho recoge aquellas que motivan ansiedad, depresión o miedo, y los mayores registros de felicidad fueron detectados en las personas que practican la meditación.

Después de todos estos conceptos, la felicidad en el día a día se puede: aprender, desarrollar, entrenar, mantener en forma, siendo improbable alcanzarla definitivamente sin condiciones, y suprimir definitivamente sentimientos existentes en la condición humana: el enfado, el odio o la avaricia.

No es necesario esforzarse mucho para comprobar la certeza de estos conceptos. Los habitantes de Manila se muestran aparentemente más contentos que los tiburones financieros de Hong Kong.

En las encuestas realizadas, los filipinos aparecen entre los más satisfechos: ni la pobreza ni el hecho de ser el país declarado el lugar del mundo más afectado por los desastres naturales, les hacen ser infelices, ya que su intensa vida social y familiar compensa penurias y privaciones. La presión consumista, el estrés y el deterioro de las relaciones sociales, son las causas de insatisfacción más comunes.

El dinero, no cambia la forma radical de nuestro sentimiento de dicha, excepto en personas muy pobres, y prueba de ello es, que los afortunados que ganan en la lotería, no se consideran más felices un año después de recibir el golpe de buena suerte, que antes del mismo. Muchas personas tratan de buscar la felicidad en el DINERO, que es el Dios que muchos tienen en sus corazones; otros tratan de encontrar la felicidad en EROS (amor hacia otras personas, como la pareja), otras tratan de encontrarla en desenfrenos pasionales y personales de la vida. Ni la edad, ni el aspecto físico, ni la educación, ni el estado civil, ni la familia alteran nuestra disposición para encontrar la felicidad. Muchas veces ocurren distintas cosas en nuestras vidas, que nos hacen reflexionar, y solemos dar las gracias a Dios por haber estado con nosotros.

Estos factores pueden hacernos sentir más o menos contentos, pero a largo plazo ejercen un impacto muy pequeño sobre nuestra escala personal.

En la tradición judeo-cristiana está unido el gozo que produce una vida de buenas costumbres y relaciones con Dios y la esperanza de

eterna,

una

No es menos cierto que la felicidad la encontramos en un estado de armonía de plenitud interior productor del reflejo de la recta ordenación de nuestra vida, hacia un verdadero fin.

La felicidad no es algo que tengamos que alcanzar, si no algo que tenemos que aceptar.

vida

Tristemente, al alcanzar muchas de esas cosas, se percatan que no son felices y que les falta algo, porque olvidan que la verdadera felicidad está en aceptar lo que tenemos, y con ello no se quiere decir que te conformes con la vida que llevas, debes de buscar tu felicidad en algo o alguien, porque nunca te vas a saciar con lo que alcances materialmente y otra persona es posible que nunca te pueda dar la felicidad que tu imaginas. No hay duda de que el dolor y la felicidad son gemelos que siempre va n cogidos de la mano, y dependiendo de la situación vivirás la cara del DOLOR o de la FELICIDAD, pero la clave estar en aceptar la situación que estés pasando. Si estas viviendo un desamor, aprende ACEPTAR que esa persona no es para ti, y que Dios tiene alguien mejor para ti, pero que debes ACEPTARLO.

Debes de pensar que alguien te va ayudar o se compadezca de ti, y si no es así debes de sacar las armas que Dios te ha dado y enfrentarte a la vida como un guerrero, con todas y cada una de tus fuerzas hasta alcanzar tu libertad económica a la cual tienes derecho, porque debes recordar que ya no eres un esclavo y no es justo vivir sin trabajar (como un esclavo), sino aprender a trabajar para vivir , y que el trabajo sea un complemento de nuestra vida,.

Llegado a este punto quiero manifestar que la felicidad plena no la vas encontrar en cosas materiales, ya que la felicidad plena y eterna no existe en nuestra vida. Aprende aceptar la vida que llevas, dar gracias por lo que tienes, ya que muchas personas darían lo que fuera por llevar la vida que tu llevas y las cosas que tu tienes, solo que en muchas ocasiones nuestro propio egoísmo nos hace pensar solo en nosotros, por creer que somos los únicos con problemas y no miramos a nuestro alrededor para percatarnos de cuantas personas se encuentran en peores situaciones que la nuestra, y muchas veces siguen sonriendo aunque muchos de ellos no tiene ni un techo donde dormir, ni que comerán mañana, y podemos ver en sus sonrisas que nos enseñan que la felicidad no es algo que hay que alcanzar, sino lago que debemos aceptar y aprende a disfrutar.

No hay duda de que sucesos como la muerte de un ser querido , el divorcio , la perdida del trabajos o una grave enfermedad socavan profundamente nuestro júbilo y entusiasmo en la mayoría de los casos y, solo dura una temporada que rara veces pasan del año.

Esta noción de que cada persona experimenta un grado de felicidad propio, que persiste con el tiempo, ha sido valorada en múltiples estudios, resultando que depende más de nuestros genes, que de las vicisitudes que nos depara la existencia

El punto de felicidad de las personas se sitúa en una línea continua, agrupándose en un extremo, quienes gozan de un alto nivel de tranquilidad de espíritu o de contentamiento y, poseen una gran satisfacción de su situación. En el otro extremo se sitúan los infelices y descontentos, que son muy vulnerables a los avatares de la vida y propensos a la desmoralización y a la tristeza.

Para aumentar nuestra predisposición a la felicidad, debemos adoptar una dieta regular de placeres y deleites simples: una compañía agradable, una comida sabrosa, una lectura interesante, un paseo por el parque, un espectáculo entretenido, una música grata, una charla amena o una risa a pierna suelta Existen condiciones necesarias para alcanzar la felicidad: esforzarse constantemente en ser generoso y reducir el nivel de exigencia.

En la fachada del palacio de la felicidad, se nos presentan placeres, riquezas, diversiones, etc. NO ESTA ALLI LA FELICIDAD

La riqueza no satisface y se confunde con la felicidad; tampoco el placer, ni las diversiones inmoderadas.

Para poder identificarla muchos se entregan al vicio, pero lo que encuentran es hastío, remordimiento y enfermedades psíquicas.

Los jóvenes acusan mucho más el vacío de su vida ideal, y solamente podrían combatirlo con la satisfacción del deber cumplido, del sacrificio por una causa noble, pero se contentan con encubrirlo en un cúmulo de diversiones y agitaciones desenfrenadas. Nunca serán felices por ese camino, ya que “felicidad es el equivalente a densidad de existencia y vida”

En el grado más bajo está la del animal que se reduce a saciar sus instintos corporales.

Subiendo más alto está el hombre, que además de cuerpo tiene alma con capacidad de percibir, poseer y aumentar la belleza, la verdad, la bondad y conteniendo densidad de existencia estética, inteligencia, afectividad y creatividad que pueden crecer en altura y profundidad.

Debemos despreciar la felicidad falsa, la del egoísmo, la del éxito aparente. Nuestra conquista debe ser la “felicidad verdadera”, por ser noble, altruista, tranquila, que mora en nuestro interior, conociendo, aumentando, comunicando y saboreando sus tesoros. Suele asomarse al exterior por las ventanas de nuestro rostro, con engalanada sonrisa y con un vestido brillante propio del ser racional, que ni los animales ni las más bellas flores pueden ostentar.

Los acontecimientos apenas afectan a la felicidad; los insensatos sacan desesperación y tristeza; los sabios sacan resignación, paz y alegría. Con esta descripción podemos distinguir “la felicidad íntima y profunda del hombre basada en la satisfacción perfecta de sus tendencias más nobles, la otra felicidad que es superficial, bulliciosa y vil, y que no merece el nombre de felicidad.

La felicidad tiene tres mecanismos psíquicos: El del pensar o darse cuenta; el del querer y el del sentir con su complemento físico de la sonrisa. Podríamos sacar una fórmula matemática.

La felicidad es noble, y no existe en el vicio o placer ilícito. Tras una satisfacción relámpago, se sigue una amargura profunda y duradera, inhibiendo y contrariando las ansias de la verdadera grandeza moral. Nunca ha habido tanta diversión, comodidad y placer como ahora,

y nunca se han quejado tanto de aburrimiento, insatisfacción

interna, angustia, ansiedad y depresión.

La felicidad es altruista, juega al escondite, se oculta cuando la buscamos con egoísmo. Nos sale al encuentro y sin mirarnos a nosotros, nos abrazamos con lo más noble, el deber, la virtud y el bien del prójimo.

La felicidad, es tranquila y recogida, y huye de la agitación y del desorden; es esa que se da en lo más íntimo del ser racional, y es la conciencia íntima de satisfacción plena que absorbe todo nuestro pensar y desear.

La felicidad es un estado del ánimo tranquilo y recogido que habita

en nuestro interior, conociendo y saboreando sus tesoros. Se asoma

con precaución al exterior, con la sonrisa más noble que nadie puede tener. En esta descripción debemos afirmar que la felicidad es íntima, tranquila y profunda en el hombre, fundamentada en la satisfacción perfecta de sus tendencias.

Es noble y, como no se basa en riquezas, ni planes ni en el poder,

suele encontrarse más entre los pobres sin miseria que entre los ricos y potentados

Es tranquila y recogida y se da en lo más íntimo del ser racional.

Huye de la agitación y el desorden.

No es causada por acontecimientos, ya que del mismo suceso, unos sacan resignación, paz y alegría, y otros, desesperación y tristeza.

Una vez le preguntaban a un buen bodeguero: ¿Cómo se bebe el buen vino? Y él contestó: «Un buen vino no se bebe. Se mira. Se huele. Se paladea. Se sorbe traguito a traguito».

Nuestra vida debe ser como el buen vino, ya que no existe más bella obra de arte y más bello poema que vivir plenamente:

paladeemos nuestra propia vida como un buen vino, vivamos verso a verso, paso a paso, día a día, sorbo a sorbo.

Hay personas que tienen mucho dinero, mucho prestigio, mucha fama, y no son felices. Otros, teniendo mucho menos, lo son. Basándose en eso, ABRAHAM LINCOLN decía: «Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo». Es decir, la felicidad es algo interior, no es un asunto ajeno.

Una persona pobre puede ser feliz, pero ninguna persona feliz puede ser pobre, ya que la felicidad:

Depende de nuestro propósito. Es un estado placentero del ánimo.

Es la armonía entre lo que sientes y lo que eres.

Nacerá dentro de nosotros; no está en las cosas de fuera.

Estas manifestaciones ocurren en nuestro interior. Si nos proponemos ser felices por dentro, nadie nos lo va a impedir.

Solemos ver la felicidad como algo perpetuamente perdido: ello es fruto de soñar en la belleza de las montañas lejanas y no darnos cuenta de la beldad de las flores de nuestro jardín.

¿Con qué cosas buenas contamos? Con la familia, con las personas que queremos, con los que nos quieren, con los amigos, con nuestro trabajo, con nuestras aficiones, con nuestras habilidades, la casa que habitamos, la ciudad en que vivimos, las cosas que nos quedan de cuantas hemos ganado y las cosas gratis que cada día recibimos:

salud, amor, amistad, paz.

La felicidad familiar depende de la mujer; de la felicidad familiar depende la felicidad social; de la felicidad social depende la paz del mundo.

Decía (Jean-Paúl Sastre), “que la felicidad no es hacer lo que uno quiere, sino querer lo que uno hace”.

Juan Luis Vives decía, que para ser feliz hay que ser libre,

no siervo, porque LIBRE, es aquel que le apetece solamente lo que está en sus manos alcanzar; y SIERVO, el que tiene otras ambiciones

y

SI BUSCAMOS LA FELICIDAD EN EL SITIO EQUIVOCADO, ESTAREMOS CONVENCIDOS QUE NO EXISTE, PORQUE NO LA ENCONTRAMOS ALLI. LA FELICIDAD NO ESTA EN LA META, SINO EN EL CAMINO, Y SI LA VIDA TE DESVIA, HAZLE CASO Y BUSCA OTRO CAMINO LA FELICIDAD ES UN TESORO ESCONDIDO EN LO MÁS PROFUNDO DE CADA PERSONA. ATRAPARLA ES CUESTIÓN DE PRÁCTICA Y FUERZA DE VOLUNTAD, NO DE BIENES MATERIALES, PODER O BELLEZA.

HAY QUE SUFRIR PARA SER FELIZ;

FELICIDAD

NO ES LO CONTRARIO DEL DOLOR.

15.-HECHOS Y NO PALABRAS

Muchas personas creemos erróneamente que lo que pensamos, imaginamos o sentimos, es tan importante como lo que hacemos, y no es así, la verdad es que “obras son amores y no buenas razones”.

Aunque sintamos una gran empatía hacia otras personas, jamás llegaremos a conocer realmente lo que los demás piensan, sus motivaciones, lo que pasa por su mente o sus experiencias emocionales.

Lo que debemos hacer para formarnos una opinión o emitir juicios de valores sobre los demás, es seguirles sus pistas y basarnos en sus hechos.

Nosotros conocemos lo que pensamos por dentro, nuestros sentimientos y nuestras motivaciones, pero la única información que los demás tienen a la hora de formular juicios de valor sobre nosotros, es nuestra manera de actuar, nuestro comportamiento, ya que todo lo que hacemos o dejamos de hacer depende solo del control de nuestra voluntad.

- Recordemos que nuestras obras son las que nos definen como personas. Los demás son incapaces de leer nuestras mentes, pero si ven lo que hacemos.

- Si nos asaltan pensamientos pocos caritativos, pero llevamos a término actos caritativos, estos siguen siendo buenos.

Todo marca el rumbo de nuestras vidas presente y nuestras vidas futuras, pero tanto lo que hacemos o dejamos de hacer tiene más importancia que lo que pensamos, sentimos o imaginamos. Aunque tengamos muchos pensamientos malos, si seguimos haciendo buenas obras, somos buenas personas.

16.-HIPERACTIVIDAD

De vez en cuando todos hemos tenido problemas para centrarnos, momentos de distracción, algunos olvidos, nos hemos organizado mal o nos ha costado acabar ciertas tareas.

Aunque todos estos problemas ciertamente forman parte de la experiencia cotidiana, en algunas personas llegan a ser tan agudos que pueden resultarles paralizantes.

- Las personas afectadas por problemas aparentemente normales de carácter emocional, como la inquietud, el desasosiego o la ofuscación, pueden sufrir trastorno de hiperactividad con pérdida de atención.

Se describen tres clases distintas de este trastorno:

El distraído, cuyo mayor problema está en la ausencia que padece el sujeto.

El hiperactivo-Impulsivo, en el que el problema más grave es una actividad excesiva o un control muy pobre de los impulsos de la persona.

El combinado, en el que la falta de atención y la hiperactividad- impulsividad forman parte de su manera de actuar y vivir.

Últimamente se ha comprobado que el trastorno de hiperactividad con pérdida de atención tiene su fuente biológica.

- En la mayoría de los casos la terapia incluye una reeducación del comportamiento y las relaciones sociales.

17.-JUICIOSOS PERO NO JUECES

Las personas que tienden a emitir juicios continuamente, suelen estar llenas de prejuicios y ser amigos de pronunciarse hasta con poca información. Los que no cesan de hacer juicios sobe lo divino y lo humano, suelen caer muy mal a las personas. Si observas a nuestro alrededor, descubrirás rápidamente, que a aquellos que no dejan de enjuiciar a los demás, se les evita y no se les aprecia. Cuando cesa la creencia en la obligación de tener que sentenciar sobre todo lo habido y por haber, se alcanza un nivel de felicidad personal que no se conocía. Quien emite juicios de valor, expresa su punto de vista, mediante términos autoritarios, está decretando lo que está bien y lo que está mal, lo que tendría que ser y lo que no tendría que ser, lo que es bueno y lo que es malo. - A la hora de expresar una opinión o un juicio, no debemos incluir connotaciones morales, sacar conclusiones precipitadas, ni censurar el carácter de las personas, hemos de manifestar únicamente lo que hemos observado en nuestra percepción. Es previsible que los que sacan conclusiones prematuras, que no obtienen información suficiente para sacar conclusiones bien razonadas, se equivoquen y sufran las consecuencias. - Es muy probable que te equivoques si generalizas o deduces conclusiones sin suficiente información previa Nos resultará provechoso y beneficios examinar los hechos antes de extraer conclusiones, y para ello debemos de preguntarnos si hemos recabado la información suficiente para asegurar nuestras suposiciones. Podrá servirnos de gran ayuda, que indiquemos si hay aspectos que desconocemos, y que no somos conscientes

- Busquemos el equilibrio. Observemos antes de embarcarnos, pero nos quedemos tiempo observando los detalles, no se nos escape el barco.

18.-MANIAS

Hay personas que emplean muchísimo tiempo en examinar si todo está en orden (desde si ha cerrado la puerta, si la espita del gas está cerrada, si ha puesto el despertador y si han terminado ciertas tareas dentro o fuera de la casa) y esto le causa desasosiego y preocupación si no lo hace, hasta el punto de interferir seriamente en su bienestar emocional y en su vida. Esto es que padecen desorden obsesivo-compulsivo.

Las obsesiones son ideas, impulsos o imágenes recurrentes que irrumpen sin más, y que con cierta frecuencia carecen de sentido, parecen amenazantes y, además, crean altos niveles de ansiedad.

Las compulsiones son conductas repetitivas e intencionadas que se llevan a cabo como respuesta a una obsesión, de acuerdo con ciertas reglas o siguiendo patrones ritualistas. La finalidad de la compulsión es neutralizar o prevenir la ansiedad o una situación que se teme que vaya a ocurrir.

La mayoría de las veces los que sufren de un desorden obsesivo- compulsivo, reconocen que sus manías son irracionales o excesivas, pero, aún así, se sienten incapaces de resistirse a ellas o dejarlas de lado.

Se presentan de muchas formas. Además de obsesionarse por la seguridad o la responsabilidad propia o ajena

19.-PANICO-

Con frecuencia y, en momentos en que nos sentimos bien, y estamos centrados en nuestras cosas y, de repente y nos invade unos momentos de miedo intenso, asociados a unos síntomas físicos (mareos, el estómago encogido, cuesta respira, el corazón se acelera, empiezas a temblar, te estremeces, sientes náuseas y te invade un sudor frío), pueden parecer un ataque al corazón, pero no lo es, es solo una crisis de pánico, aferrándose a la falsa idea de sufrir una enfermedad no diagnosticada.

Para poner remedio a este pánico intenso, hay que convencerse que ese pavor no está justificado , que todos esos síntomas no indican enfermedad alguna grave, sino que son los rasgos característicos de una crisis de pánico, que a pesar de lo terrible que parece ese terror irracional tiene cura y remedio.

- Pide ayuda al médico de cabecera o consulta con un especialista en psicología o psiquiatría.

- Aprende a respirar y a relajarte adecuadamente.

- Domina correctamente las sensaciones físicas que te asaltan en unja crisis de pánico y recuerda que nunca constituyen una amenaza real por tu vida.

- Aprende a reducir los efectos de una crisis de pánico, provocándolos tú mismo, en situaciones controladas.

Si después de todo esto, no consigues neutralizar los ataques de pánico, o empeoran, se trata de una ansiedad emocionalmente paralizadora que tiene como resultado unas pautas de conducta que, de modo cada vez más intenso, conducen al aislamiento y a restringir las relaciones personales

20.-PENSAMIENTO OPTIMISTA

El pensamiento positivo, posee un inmenso poder reparador y hace que la esperanza abunde mucho más entre las personas. En el transcurso del tiempo no se le ha prestado mucha atención, a los rasgos saludables de la persona humana, ni a pensar en sus cualidades positivas. El pensamiento positivo es congruente con las ganas de vivir, y perfectamente compatible con la capacidad de valorar con sensatez las ventajas y los inconvenientes de las decisiones, y es una forma de sentir de la persona, que nos ayuda a emplear juiciosamente las habilidades propias y a luchar sin desmoralización contras las adversidades. Existe una teoría que considera que el optimismo, “es un velo que nos impide ver las realidades”, pero dada la abundancia de fracasos y desilusiones nadie puede llevar puesto dicho velo mucho tiempo. Todos los seres humanos desarrollamos las capacidades que nos permite realizarnos, con la habilidad conveniente para sacar el máximo partido a nuestros recursos personales, la fuerza de la voluntad y la aptitud para relacionarnos íntimamente con los demás. A las personas optimistas, les mueven las ilusiones, y por eso pelean y no se rinden ante la adversidad. No son nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimista. s, sino que nuestro optimismo o nuestro pesimismo hacen nuestras ideas. Las personas de disposición positiva, llevan una vida más agradable, adaptándose bastante bien a las circunstancias que les rodean. Las personas que gozan de un razonable sentido del control sobre las circunstancias, se enfrentan positivamente a los problemas

Las personas, no sólo nos protegemos de las secuelas dolorosas de los desengaños a base de mecanismos de defensa, sino que también optamos por racionalizaciones favorables, que nos permiten conservar vivo el entusiasmo.

Los optimistas se crean discrepancias, tratando de neutralizar su impacto, enfocando las posibles consecuencias indirectas de estos golpes con un podría haber sido peor. A menudo se hacen evidentes los mecanismos de defensa ante enfermedades graves.

Tampoco podemos dejar en el olvido la existencia del “FALSO OPTIMISMO”, que suele darse en algunos enfermos de cáncer, que previamente el doctor les ha anunciado sin el menor atisbo de duda que el tumor maligno se ha extendido, y su esperanza de vida se ha acortado, y ellos transmiten a sus familiares que el doctor les ha dicho que está mejorando.

No existe duda alguna, que ciertos golpes atentan con nuestro entusiasmo vital, y las defensa psicológicas nos permiten neutralizarlos, disfrazarlos y hasta negarlos. Cada persona, enfoca, percibe y cataloga sus emociones y el mundo que le rodea a su manera, pero no se debe olvidar que el control de las circunstancias moldea nuestra confianza, nuestra forma de pensar y de actuar.

Todas las personas utilizan mecanismos psicológicos de defensa, con el fin de mantener el equilibrio emocional ante las adversidades, y resistir los efectos desagradables de los hechos.

La enorme subjetividad que caracteriza el pensamiento humano, explica, que a la hora de afrontar los mismos avatares de la vida, unas personas se muestran optimistas y otras pesimistas.

El estudio de la memoria humana, ha aportado importante información al entendimiento y pensamiento positivo. Toda persona tiene dos memorias:

La verbal, que es donde se almacenan los sucesos recientes y las experiencias del pasado, guardamos y ordenamos: nombres, cifras y hechos, anotando las interpretaciones personales que hacemos de los acontecimientos que nos afectan.

La emocional, la reservamos para experiencias que nos conmocionan, conservando con toda su intensidad y sin palabras, las escenas que presenciamos durante situaciones abrumadoras y todas las sensaciones corporales (sudores fríos, palpitaciones, sequedad en la boca, ahogo en el pecho) que nos invadieron. Por ello es necesario el relatar las experiencias vividas, porque así se disminuye la intensidad Las personas que no sufren trastornos graves de la memoria, mantienen vivo el pasado y lo reflejan en sus sentimientos, pensamientos y en sus obras todos los días, tanto si estamos con amigos íntimos como si nos encontramos ante personas que acabamos de conocer, siempre hablamos de nuestro pasado, ya que rememorar algún aspecto del ayer, es un tema de conversación favorita y sale a colación un promedio de seis veces a la hora de conversación. Personalmente hacemos selección de los recuerdos y modulan nuestro estado de ánimo, estimulando emociones agradables o desagradables, y la forma positiva o negativa de nuestra historia, reconciliando lo que fue y lo que pudo ser, moldeando el concepto que tenemos de nosotros mismos. Las personas de talante optimista, hacen gala de su sentido pragmático al guardar y evocar los buenos recuerdos, los éxitos del pasado, las relaciones enriquecedoras y los acontecimientos gratificantes, favoreciendo la perspectiva positiva del presente y del futuro, sirviendo de protección contra las desilusiones.

El olvido cura muchas heridas de la vida, y por ello es fácil de entender el olvidar la tristeza de la pérdida de un ser querido, al mismo tiempo que nos ayuda a perdonar los agravios y a recuperar el entusiasmo después de sufrir alguna calamidad Distanciarnos de un ayer penoso, nos facilita el restablecimiento de la paz interior y abrirnos de nuevo al mundo. Para las personas marcadas por fracasos e infortunios inolvidables, el desafío de explicarlos y entenderlos desde una perspectiva más lejana, menos personal, aceptando que el sufrimiento y la humillación son elementos inevitables de la vida.

Estancarse es muy doloroso, porque se vive prisionero del miedo o del rencor, lo que impide cerrar la herida, mezclando culpa y resentimiento y les amarra al pesado lastre que supone mantener la identidad de víctima, que además debilita y paraliza. Quienes hacen las paces con el pasado, se liberan, se reponen, controlan mejor su destino, mejoran su salud física fortificando su sistema inmunológico. Los optimistas emplean una mayor dosis de comprensión que los pesimistas, y se consideran con mayor frecuencia exentos de culpa por sus errores y tienden a pensar que bajo las circunstancias de entonces hicieron lo mejor que pudieron. Una persona optimista, demuestra realismo cuando reconoce, que no es justo juzgar el pasado con la ventaja que da saber los resultados de las decisiones que se tomaron. Las personas mayores optimistas, se caracterizan por repasar con vehemencia el ayer, por aceptar sin resentimiento la inalterabilidad de la vida ya vivida, por reconciliarse pacíficamente con los conflictos que no pudieron resolver, con los errores que no rectificaron y con las oportunidades perdidas Los optimistas, cuando son golpeados por alguna adversidad, suelen pensar que se trata de una desventaja pasajera o de un contratiempo transitorio del que se recuperarán. Cuanto más optimista es la persona, más tiende a restringir los efectos de los fracasos, anticipando que sus efectos positivos moldearán malas facetas de su vida, y no se sobrecargarán de culpa por lo ocurrido, sopesando su grado de responsabilidad, y los posibles fallos de los otros. Los optimistas, juzgan que se merecen o son dignos de las recompensas, porque consideran que ellos contribuyen a que se produzcan los buenos momentos, y se sienten afortunados si se comparan con los damnificados que han sufrido mayor daño que ellos. El estilo de explicar las cosas por parte de los optimistas, estimula a buscar el lado positivo de los contratiempos, ayudándoles a minimizar el impacto de las desgracias, alimentando la sensación del control de sus vidas, protegiéndose de la infravaloración del desánimo y del sentimiento de indefensión, esperando que les vaya bien las cosas

Existen dos categorías de esperanza: una general y otra específica. La primera abarca las expectativas que albergamos del futuro, por que están basadas en creencias o valores que tenemos sobre la vida, siendo con frecuencia el resultado de convicciones positivas: religión, filosofía, ciencia o de fe en valores humanos (la paz, la justicia, la libertad o la bondad) De hecho, la creencia en que la vida supone una única oportunidad, empuja a muchas personas a luchar con un tesón especial, con el fin de superar los inconvenientes que se cruzan en el camino. La esperanza específica, tiene que ver con la ilusión por alcanzar un determinado objetivo, o de conseguir metas concretas. Las personas que en el pasado han alcanzado sus objetivos con esfuerzo y planificación, tienden a ser más optimistas cuando se plantean metas nuevas. Los optimistas transforman sus anhelos y desafíos, y confían en su capacidad para superar las barreras que se interponen en su camino. Los individuos de talante optimista, mantienen una visión positiva del futuro de la humanidad, tendiendo a considerar posible lo que desean y esperan lograr las metas que se proponen. La perspectiva optimista, amortigua nuestros desengaños en el presente y hace más llevaderas las decepciones que nos impone la vida. El optimismo no es un simple rasgo temperamental, sino que consiste en un conglomerado de elementos, que forman nuestra personalidad, la forma de vernos a nosotros mismos y de valorar los sucesos que vivimos. La conciencia prolongada de impotencia y desamparo, es venenosa para el optimismo, porque alimenta los sentimientos de debilidad y fracaso, socavando la autoestima y consumiendo la iniciativa y agota la esperanza Una gran autoestima, estimula emociones positivas y nos protege de las negativas. La semilla de la esperanza, se siembra durante los primeros años del desarrollo del carácter, existiendo una asociación estrecha del optimismo con la extroversión, o la tendencia de la persona a ser afable y a comunicar sus sentimientos a los demás, describiéndose como más agradecida, y además su carácter suele acompañar a la capacidad de perdonar, aunque la resistencia a perdonar fallos graves, traiciones, rechazos y crueldades son

El nivel del optimismo es más alto en las sociedades que predomina el individualismo, que en las que predomina el colectivismo.

.Las decisiones fundamentales, se toman en contextos individualista y ámbitos reducidos: seno familiar y en grupos limitados de amistades o socios, considerándose responsables de sus logros y de sus fracasos, tendiendo a ajustarse a modelos de vida que les permitan controlar al máximo sus vidas, sus destinos y a invertir grandes esfuerzos en asegurarse de que los sucesos positivos superen siempre a los negativos.

CON OPTIMISMO SE PUEDE

VENCER

TODA

ADVERSIDAD

65

.

21.-PENSAMIENTO OPTIMISTA APLICADO

Las personas optimistas presagian que alcanzarán lo que desean y perseveran, y que la gente responde bien a su entusiasmo, dándole ventaja esta actitud en la salud, en el amor y en el trabajo, revalidando su predisposición optimista.

La vida ofrece incontables situaciones en las que encontrar la dicha, quedando demostrado que los individuos que forman parte de un hogar familiar o grupo de amistades, tienen un nivel de satisfacción con la vida, muy superior a quienes viven solos, sean solteros, separados o divorciados.

La familia es la institución humana más básica y resistente, la cual se transforma pero no desaparece. La familia reducida, autónoma y migratoria, compuesta solamente de la pareja y uno o dos hijos, es cada día más frecuente. Entre los nuevos hogares en auge también se encuentran los matrimonios sin hijos, las parejas que habitan juntas sin casarse, los segundos matrimonios de divorciados que agrupan a niños de orígenes distintos, los hogares monoparentales y las uniones de homosexuales, inclinándose la sociedad cada día más a reconocer la legitimidad de estas relaciones diferentes, basadas en la elección libre, en el amor, en el compromiso sellado por sus protagonistas, y en la actualidad, el hogar familiar forma también el ambiente social más prodigo en contrastes, siendo el epicentro por un lado de la seguridad, la generosidad y la compresión y, por el otro, el escenario donde se libran conflictos más amargos entre las personas. Las relaciones estables de cariño no solo constituyen una fuente de satisfacción en la vida, sino que son además un antídoto muy eficaz contra los efectos nocivos de todo tipo de calamidades, y aquellos que se sienten parte de un grupo solidario superan los obstáculos que se cruzan en su camino, mucho mejor que quienes se sienten aislados sin una red social de soporte emocional, y concretamente estos beneficios son la razón por la que a la largo de la historia, en todas las culturas, los seres humanos hayan buscado sin cesar AMAR Y SER AMADOS.

Todo ser, nace con la capacidad de amar, pero los rasgos concretos que nos atraen de los demás, de nuestra disposición hacia los vínculos de <amor e intimidad, los aprendemos y moldeamos de acuerdo con nuestro temperamento y con las experiencias que tenemos con otras personas durante los primeros años de nuestra vida. A medida que crecemos, configuramos nuestro propio mapa del amor”, es decir una especie de patrón mental, que determina las características de la persona que nos va a cautivar, bien a través de un flechazo”, o después de conocernos y tantearnos durante algún tiempo.

El “mapa del amor”, incluye aspectos físicos y psicológicos, de figuras importantes que ejercieron un vivo impacto sobre nosotros en la infancia, y se conserva en nuestra memoria autobiográfica. Esta representación mental particular, nos incita inconscientemente a sentirnos atraídos por una persona determinada. La variedad de gustos, además de minimizar las rivalidades por conseguir una misma pareja, favorece la diversidad biológica y, por tanto, la conservación de la especie.

Igual que ocurre con el mapa del amor, el significado que le damos a las relaciones íntimas también se configuran durante el desarrollo, y está influido por las experiencias que tuvimos con nuestros padres y con otras personas importantes de nuestro medio social, y este modo particular se manifestará en nuestras expectativas y conductas ante la aproximación, el alejamiento o la pérdida de la pareja.

Generalmente las perspectivas optimistas facilitan la estabilidad, mientras que las posturas derrotistas fomentan los conflictos.

Las uniones entre las personas están continuamente en proceso de

cambio, adoptando formas diversas a través del tiempo, dependiendo de la evolución de la personalidad de cada uno, y de los avatares de sus vidas, hasta tal punto que, el cambio de talante en un miembro, aunque sea positivo, a menudo requieren el reajuste de todos los

Estos ajustes permiten responder oportuna y saludablemente a las vicisitudes, esperadas e inesperadas, positivas y negativas: el nacimiento de un hijo, el éxito profesional, los agobios económicos, las enfermedades, las imposiciones de hijos adolescentes rebeldes, o el cuidado de padres ancianos, y por ello las buenas relaciones están reñidas con la apatía y el pesimismo, exigiendo entusiasmo para escucharse y comprenderse, motivación para perdonarse, flexibilidad para aceptar que cada uno es único e individual, esfuerzo para ponerse en el lugar del otro, y habilidad para compaginar las necesidades contrapuestas de intimidad e iniciativa, dependencias y autonomía. Las relaciones de pareja, familiares o de amistad, cuyos miembros utilizan un estilo optimista a la hora de interpretar los sucesos que les afectan, tienden a gozar de mayor estabilidad y perduran más que las uniones en las que predomina el modelo pesimista.

Cuando las parejas están convencidas de que las críticas del compañero son intencionadas, y no cesan por estar motivadas por sus necesidades emocionales egoístas o de poder, o por su personalidad, la relación tienen pocas probabilidades de perdurar, eso no quiere decir que sea preferible negarle o quitar importancia a las causas reales de desacuerdos o enfrentamientos graves, ya que en estos casos conviene reconocer y analizar sosegadamente la verdadera magnitud del problema, siendo el primer paso para entenderlo, afrontarlo y resolverlo., ya que el optimismo no está reñido con la aceptación de los problemas reales o los aspectos negativos de una situación desafortunada, pero si esta reñido con la pasividad y el rechazo absoluto de cualquier estrategia que pueda ayudar a resolver los problemas o mejorar la situación.

Cuanto más optimista sea el estilo explicativo de los individuos que forman la pareja, mejores auspicios para la relación, siendo una cualidad muy útil a la hora de resolver los conflictos cotidianos. Oponerse a disculpar traiciones y crueldades, es una característica humana y muy común, pero no es menos cierto, que las personas optimistas perdonan con más facilidad que las pesimistas.

El problema de quienes no perdonan las provocaciones, los rechazos o los errores cotidianos, es que viven obsesionados por las pequeñas ofensas de la pareja, de familiares o de amigos, y terminan amargados, aislados y ofuscados con los ajustes de cuentas, lo que les impide reconciliarse y recuperar la paz interior. La esperanza constituye otro ingrediente básico del optimismo, y desempeña un papel fundamental en las relaciones entre las personas. Para las parejas que se concentran y sueñan con el futuro, la esperanza es el principal carburante que mueve la relación e impulsa a superar los obstáculos que se interpongan en el camino. Aparte de las ilusiones que puedan albergarse sobre el futuro, las parejas también mantienen una esperanza específica, basada en la fuerza de la voluntad que invierten para conseguir objetivos concretos, desde resolver una desavenencia que surja en un momento dado, hasta comprarse un piso o tener un hijo. Las parejas que programan su proyecto de vida conjuntamente, y se sienten capaces de enfrentarse y de luchar contra las circunstancias adversas, perseveran con tesón ante los problemas, ya que cuando más se persiste en la búsqueda de una solución, más altas son las probabilidades de encontrarla, en el supuesto que esta exista. La esperanza más útil en las relaciones íntimas, es la que no el dolor de las dificultades reales, ni neutraliza la humildad que necesitamos para reconocer los propios fallos, ni la intención de cambiar, incluso no nos ciega aunque la relación esté afectada por una incurable enfermedad. La inmensa mayoría de las personas se casan con los depósitos de amor, confianza y de ilusión a tope, pero con el paso del tiempo, no pocas relaciones de pareja se debilitan y se hacen anémicas, porque su vitalidad se ha apagado y es sustituida por la indiferencia, el aburrimiento, la enemistad y el dolor. Muchas personas consideran una relación de amor, como paso esencial para lograr la felicidad, y esta creencia también sirve para que muchas parejas no soporten una relación enferma que se ha convertido e una fuente permanente de desdicha, aunque, la decisión de romper no se suele tomar precipitadamente en un brote repentino de desesperación, sino que es el resultado del resentimiento crónico que crea las humillaciones, las acusaciones crueles y venenosas entre

Romper una relación en la que nació, creció, habitó y murió el amor, es siempre una prueba espinosa, un trance angustioso, pero gran parte del sufrimiento que ocasiona, es un signo saludable de supervivencia y de desafío a la apatía y al fatalismo. Cuando observamos de cerca la resignación al sufrimiento que adoptan algunas parejas profundamente desdichadas, detectamos en los protagonistas una perspectiva de la vida negativa y perdedora. Quienes ignoran o se resignan a soportar una unión vacía, aburrida, seca, fingida y sin amor, terminan pagando su derrotismo con su mejor capital, la felicidad. Los efectos traumáticos de la separación, son menos severos para las personas optimistas que para las pesimistas, siendo razonable pensar que los hombres y mujeres separados o divorciados, que tienden a no olvidar los buenos recuerdos de otras relaciones anteriores, que se fijan en los aspectos más favorables de sus circunstancias, y que deciden invertir esperanzados en un futuro mejor, superan mejor el miedo y la duda. Todas las parejas buscan explicaciones que le ayuden a entender la ruptura, dependiendo los beneficios a obtener en gran parte de la interpretación de lo sucedido. Unas personas se condenan a si mismas, otras culpan al cónyuge o a circunstancias externas irremediables, pero todas construyen su propio argumento, tanto si se ajustan a los hechos, como a excusas. Las personas que tienden a elaborar explicaciones que minimizan su culpa, limitan el impacto de la ruptura en su vidas y fomentan la ilusión en el futuro con el deseo de volver a empezar y de explorar nuevas relaciones, siendo lo contrario quienes explican el derrumbamiento de su matrimonio culpándose a si mismo, y vaticinan que los efectos de su ruptura serán permanentes, acaban teniendo más dificultades para volver a empezar. La cualidad optimista de perdonar, también ayuda a superar las secuelas de la ruptura, mientras que el odio enquistado mantiene prisioneras a muchas personas de por vida, amarradas al pasado, lastre que supone la identidad de víctima e incapaces de pasar página y comenzar un nuevo capítulo de su vida. Se acostumbra a pensar que el perdón requiere un intercambio cara a cara entre el ofendido dispuesto a perdonar y el ofensor que se arrepiente, pero este careo para muchos divorciados no es posible, en

La actitud optimista o pesimista de las personas, también es un factor importante a la hora de predecir su longevidad, conociéndose que las personas pesimistas tienen el doble de probabilidades de suicidarse que los optimistas,

Cada día las pruebas confirman los beneficios directos e indirectos de las emociones positivas sobre la salud, ya que una actitud esperanzada estimula los dispositivos naturales del cuerpo y anima psicológicamente a la persona a adoptar hábitos saludables. El temperamento optimista alarga la vida de dolientes crónicos.

El deseo y anhelo de curarnos, constituye la mitad de la salud.

Generalmente las personas optimistas experimentan menos angustia que las pesimistas ante las averías del cuerpo. Se ha dicho que los humanos somos criaturas vinculadas al mañana, y nuestras expectativas acerca del futuro, tienen un papel importante en la curación., ya que el denominador común de los enfermos que sanan por si mismo, es un alto nivel de esperanza de cura.

Todos nacemos con doble nacionalidad: la del país vitalista de la salud y la del estado doloroso de la invalidez, aunque preferimos usar solo el pasaporte bueno, aunque tarde o temprano nos vemos obligados a declararnos ciudadanos de la enfermedad, pero ese lugar inseguro se hace más llevadero con el aliento y el alivio que nos proporciona la esperanza

22.-PENSAMIENTO PESIMISTA

El pensamiento pesimista, tiende atesorar los negativo de los recuerdos, y a resentirse sin tener en cuenta el hecho de que ahora están evaluando el pasado con una visión retrospectiva, teniendo a considerar que los efectos de las calamidades son irreversibles y los daños permanente.

Para los pesimistas, los golpes alteran la totalidad de su persona, por lo que piensan que sus consecuencias serán generales e insuperables, y que el beneficio que puedan obtener será muy limitado, y se acusan totalmente de lo sucedido, sin ver la posibilidad de reparar los desaciertos, ni tampoco la oportunidad de aprender de la situación, no sintiéndose merecedores de algo positivo, no valorando sus propias capacidades, y esperan que las cosas les vayan mal y se predisponen a ello.

El pesimismo tiende a la introversión, cautela social y al sentimiento de indefensión, con todos sus efectos devastadores sobre el temperamento de los seres humanos.

La conciencia prolongada de impotencia y desamparo, es venenosa para el optimismo, porque alimenta los sentimientos de debilidad y fracaso, socavando la autoestima y consumiendo la iniciativa y agota la esperanza.

No es menos cierto, que existen ciertas enfermedades del estado de ánimo que tienen un componente hereditario como el trastorno bipolar. Esta dolencia mental, se caracteriza por períodos de profunda tristeza y abatimiento, entre los que se intercalan períodos de excitación y vehemencia incontrolada

En las fases depresivas, estos pacientes enfocan casi exclusivamente las connotaciones negativas de las cosas, miran el futuro con desesperanza y llegan a pensar que la vida no merece la pena.

En las fases de exaltación, se sienten insultantes y expansivos, hasta el punto de llevar a cabo de manera impulsiva todo tipo de excesos y actos de riesgos.

Estos enfermos precisan tratamiento adecuado, para rescatar el equilibrio emocional y el raciocinio. Los genes desempeñan un papel importante en el desarrollo del temperamento, pero no se puede minimizar la influencia del ambiente en que nos desarrollamos, que también influyen en la conformación de nuestro talante.

El carácter es el conjunto de atributos o rasgos que componen y distinguen la personalidad o manera de ser del individuo, comenzando su desarrollo en el útero de la madre, y poseen unas tendencias instintivas vitales que se muestran al nacer.

El sentimiento que tiene la capacidad de envenenar el temperamento optimista es el miedo crónico, impidiendo que tengamos un reflejo natural indispensable para la supervivencia, que nos permita detectar con antelación circunstancias peligrosas y protegernos. Cuando nos enfrentamos a una situación peligrosa, nos invade un estado de inquietud, zozobra y agitación, y el cerebro moviliza el cuerpo para huir o luchar. Otro veneno del optimismo es la ansiedad. Hay personas que viven continuamente en un estado desmesurado de inquietud, cuyas causas no corresponden a la peligrosidad real.

Entre los atemorizados más indefensos, destacan los hipocondríacos que viven permanentemente angustiados, y a la menor molestia se convencen que se trata de una grave enfermedad. Los efectos de algunos sucesos traumáticos se entretejen inseparablemente con el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.

Los síntomas más típicos de esta dolencia, incluyen la intromisión en la mente de imágenes y recuerdos estremecedores, las pesadillas, la ansiedad y el decaimiento emocional, existiendo estudios que confirman los efectos nocivos que tienen las experiencias de acoso o desamparo graves que durante la niñez en el desarrollo del talante.

Los ambientes familiares o escolares donde imperan la inseguridad, la desconfianza, los abusos, el miedo y la sensación de impotencia, son caldo de cultivo para adultos, cuyo irrevocable destino será infravalorarse como personas, percibir siempre su entorno como un lugar inhóspito, o juzgarse totalmente incapacitados para superar los avatares normales de la vida.

El sentimiento prolongado de indefensión oscurece cualquier horizonte esperanzador. Los niños víctimas de malos tratos continuados durante la infancia, tienen muchas más probabilidades de sufrir depresión y de intentar suicidarse de mayores, que los pequeños que no experimentan estas condiciones.

Es evidente que cuanto más incapaces nos sentimos de controlar las aflicciones de nuestro cuerpo, las perturbaciones de nuestra mente, y las embestidas del entorno, más espacio dejamos abierto para que la impotencia y la desesperanza nos invadan y conmocionen los cimientos de nuestro carácter optimista.

Un hecho que nadie cuestiona, es que casi todos los seres humanos nacemos con la aptitud de producir un antídoto natural de la indefensión.

El peor veneno del optimismo es la depresión. Muchos hemos experimentado alguna vez estar melancólicos, y somos conscientes de la capacidad de esta dolencia para corromper nuestras vidas. La depresión destroza las raíces del optimismo, daña profundamente la autoestima y la confianza de uno mismo, impregna de negatividad y de remordimientos la perspectiva del ayer y roba la esperanza en el mañana.

La mayoría de los individuos pesimistas no sufren depresión, pero todos los deprimidos son pesimistas acérrimos, con independencia de lo optimistas que fuesen antes de ser atacados por este mal.

Los estados depresivos no se pueden medir como medimos la tensión arterial o las descargas del corazón, siendo la mejor forma de saber si un apersona está deprimida o no, sencillamente preguntando, escuchando y observando.

Existen diferentes grados de depresión, desde estados de desaliento o falta de ánimo leve y transitorio, hasta cuadros profundos y duraderos de invalidez y desesperación, siendo la distinción entre el sentimiento “normal” o pasajero de melancolía y los efectos de una depresión que requiere tratamiento y nos plantea con frecuencia un desafío. La depresión se manifiesta en un incidente aislado o en episodios frecuentes. Cuando todos los episodios son de carácter depresivo se conoce como depresión unipolar. El trastorno bipolar consiste en un estado de depresión que es seguido por un período de euforia y de comportamientos expansivos y exagerados que no se corresponden con la realidad. A veces es fácil asociar el desánimo con traumas concretos, como por ejemplo: la ruptura de una relación sentimental importante, la pérdida inesperada del trabajo o la muerte de un ser querido. Otras veces la causa se encuentra en un trastorno físico. Son evidentes los efectos depresivos de ciertos fármacos, tanto si son recetados de buena fe (tranquilizantes), como si son sustancias consumidas por elección propia, alcohol, heroína, etc. pero cuesta identificar en la vida de la persona el suceso que justifique la tristeza, de ahí la necesidad de distinguir la depresión reactiva de la depresión endógena que no se puede relacionar con ningún evento. La depresión se agrupa en cuatro categorías: estados de ánimo, forma de pensar, comportamiento y trastornos físicos, y en todas ellas cuando nos deprimimos nos sentimos tristes, desanimados, Con frecuencia además nos encontramos ansiosos, irritables e impacientes con los demás, y hace que perdamos el sentido del humor, la capacidad de sonreír y el interés en las tareas y relaciones que antes nos resultaban placenteras. Los estados depresivos también alteran nuestra forma de pensar.

La depresión hace que mantengamos opiniones muy desfavorables de nosotros mismos, y seamos extremadamente críticos con nuestros fallos y nuestros defectos. Nos sentimos indignos de afecto, nos juzgamos culpables de cualquier desgracia, real o imaginaria, y hasta llegamos a considerarnos merecedores de nuestra desdicha. La depresión suele ir acompañada de síntomas físicos, siendo los más frecuentes, la carencia de energía, los trastornos de alimentación, ya sea la pérdida de apetito o la sobrealimentación compulsiva, el cansancio, los dolores generalizados sin causa aparente, la pérdida de interés en las relaciones sexuales, el insomnio o el sueño excesivo.

El síntoma principal de la depresión es la falta de motivación para llevar a cargo las tareas cotidianas, incluidas las más básicas como comer o asearse. Se pierde el interés en todo, excepto en rumiar desprecio hacia uno mismo y autocríticas mordaces, mina la sensación de controlar razonablemente el día a día, socava la aptitud para adaptarse a los cambios y consume el vigor que se necesita para superar los retos cotidianos. Al carecer de esperanza, los afligidos se desmoralizan, desconfían del futuro.

La melancolía obstaculiza seriamente la comunicación y las relaciones con las personas, siendo los deprimidos incapaces de extraer placer de las compañías de los seres queridos, por lo que se aíslan y al irradiar amargura y agotamiento, los demás se distancian de ellos, y se destruye la habilidad para divertirse, distraerse y disfrutar de los deleites simples que hacen la vida agradable, también imposibilita la gratificación que producen las ocupaciones y las actividades de ocio, apagando todos los escenarios en los que las personas experimentan los momentos más satisfactorios de su vida. La depresión ha empezado a ser aceptada por la gente como una enfermedad más, siendo su impacto social menos humillante y, los afectados tienden a buscar ayuda profesional más abiertamente que antes.

La melancolía es independiente de la edad de la persona, pero en las criaturas, la depresión no se expresa tanto con tristeza como a través de problemas de comportamiento, dejan de jugar, quedan afectados por cosas sin importancia, se vuelven muy irritables, tienen dificultad para concentrarse, y suelen tener problemas de conducta en el colegio, diagnosticándose en los jóvenes cada día con mayor frecuencia.

La depresión en los adolescentes, es como atravesar un puente enigmático y excitante que pueden tardar varios años en cruzarlo, entre otras cosas porque en la actualidad crecen con más derechos, más libertad, más conocimiento y más idealismo, pero con mas conciencia de la incongruencia entre sus aspiraciones y las oportunidades a su alcance para conseguirlas, lo que a menudo provoca en ellos desmoralización y hastío.

En algunas ocasiones, los afectados por depresión llegan al suicidio, tienen rodeada una espesa nube de tabú y a menudo se esconde o se disimula, y por ello los datos oficiales no reflejan la magnitud del problema, aunque no es menos cierto que las personas deprimidas aunque sea por muerte natural mueren más tempranamente, porque se alimentan peor, se cuidan menos, sufren más accidentes, fuman más y consumen más alcohol que las personas esperanzadas.

El coste público de la depresión es astronómico.

La persona deprimida carece de motivación para buscar ayuda, y los familiares muchas veces no son conscientes de que el decaimiento de ánimo es la depresión, por lo cual la mejor defensa es descubrirla lo antes posible y tomar inmediatamente medidas curativas, ya que la detección temprana y el tratamiento precoz puede ahorrar a los pacientes meses de pesimismo maligno y salvar muchas vidas.

Desde que nacemos hasta que morimos, todos somos vulnerables a los efectos nocivos de la indefensión despiadada del pesimismo maligno, por cuyo motivo podemos y debemos reforzar los ingredientes optimistas que nos ayudan a disfrutar de lo bueno que ofrece la vida y protegernos de los golpes bajos que nos debilitan y nos inducen a rendirnos y claudicar.

Las personas que se sienten tristes, tienden a evocar preferentemente experiencias negativas y a olvidar las positivas., tendiendo a augurar infortunios y a anticipar que serán víctimas de ellos.

Cuanto más pesimista es la persona más trata de esquivar las relaciones íntimas, y los hay que usan la necesidad de independencia y autosuficiencia como excusa para tratar a toda costa de no depender de nadie o de que nadie dependa de ellos. Otros eluden las relaciones porque les resulta difícil confiar en los demás, por temor a ser rechazados o porque la intimidad les agobia, guardando las distancias por <miedo a sufrir> o simplemente por no <complicarse la vida>.

Los hay también que se quejan de que los demás no se les acercan lo suficiente, pero en la práctica son ellos mismos quienes los ahuyentan, con su exagerada necesidad de control o su ansia irresistible y prematura de total seguridad.

Hay personas que por circunstancias diversas se infectan de pesimismo que va minando la confianza y el entusiasmo

23.-PENSAR SANA Y RAZONADAMENTE.-

Es muy dudosa que la mente humana sea capaz de controlar sus pensamientos y las percepciones sobre los estados de ánimo, sentimientos y emociones.

- Nuestra manera de pensar y de enfrentarnos a los hechos y acontecimientos, determina nuestros sentimientos.

- Las reacciones emocionales provocadas por estímulos exteriores, son el resultado del combinado de los acontecimientos que tienen lugar fuera de nosotros y la interpretación que les damos.

Es una realidad, que tenemos un enorme control sobre las emociones, porque somos unas criaturas que nos respondemos sin más, a los estímulos, porque podemos llegar a controlar nuestros estado de ánimo.

- Debemos de reconocer que nuestra manera de pensar influye en las emociones, y suponen un paso adelante importante en el camino que nos lleva a una vida más feliz y más sana.

Los pensamientos negativos pueden ser cambiados, para tener unos sentimientos y emociones positivos. Los sucesos nos hacen que nos sintamos tristes, contentos o asustados, y la interpretación que hacemos a los mismos son las que ocasionan estos sentimientos.Hay tres maneras de pensar: racional, irracional o racionalizando.

Racional: Se desechan las opiniones subjetivas y basamos los hechos objetivamente, que nos ayudan a sobrevivir, conseguir nuestras metas, nuestro bienestar emocional y el éxito en nuestras relaciones con los demás. Está basada en la aceptación, la tolerancia y las preferencias que tenemos.

Irracional: No se basa ni en el raciocinio ni en la objetividad, tendiendo a minar nuestro bienestar emocional, conduciéndonos a conflictos innecesarios y en algunos casos amenaza nuestra

Racionalización: Fundamentalmente es un esfuerzo para engañarnos, intentando explicar acciones o decisiones que hemos tomado, justificando aparentemente la validez, aunque en realidad es falso y mera falacia.

- Es evidente que el modo más sano de pensar es el racional

Los pensamientos irracionales, casi siempre se basan en exigencias del tipo de “tengo que”, “he de” o en imperativos categóricos.

La persona muy exigente y desagradable, hace que su vida y la de los demás que le rodean sean muy tristes, creando a su alrededor una sensación de enfado y culpa.

Debemos evitar el uso de “tienes que”, etc., tanto con los demás como con uno mismo, tanto como nos sea posible. La expresión “tienes que” no es la que crea en si el problema, sino el tono exigente que le acompaña. Cuando se es capaz, de dejar de un lado las exigencias de cambiar “los debería por las preferencias, los resultados que se obtienen son sorprendentes.

La mayoría cree que se puede hacer muy poco para influir en la mente. Si esta invita a idear un cuadro deprimente o se desenvuelve en medio de un torbellino de ideas descorazonadoras, el resultado es que la persona se sienta aún más abatida como consecuencia de todo ello.

Si tu mente no hace sino evocar fallos y fracasos, te sentirás mal y pensarás que eres un inútil. La mente hace aquello para lo que ha sido programada. Si a uno cuando era pequeño le minusvaloraban, la mente habrá grabado todas y cada una de eses humillaciones, y las reproducirá en cuantas oportunidades se presenten. Pero no hay por qué seguir sometido a una programación concreta de la mente.

- Puedes convertirte en tu propio programador y controlar a tu gusto la mente, para ello visualiza internamente que estás logrando algo que para ti es muy importante.

Si piensas con frecuencia en negativo experimentando ansiedad, depresiones o cualquier otro pensamiento que derive en estrés, es probable que las zonas cerebrales encargadas de gobernar esas acciones mentales se vayan fortaleciendo en ese sentido debido al uso, apareciendo pensamientos no deseados con más fuerza.

Por el contrario, hay otras zonas del cerebro que rigen pensamientos positivos y equitativos, por lo cual esas zonas quedarán fortalecidas si hacemos uso de ellas.

- Por cada pensamiento o idea negativa que tengas, intenta fomentar varias alternativas positivas.

24.-RECRIMINACIONES INTERIORES.

Constantemente estamos hablando con nosotros mismos, y por ello nuestro cerebro está siempre en activo contándose cosa de nosotros, pero todo ello ocurre en el silencio de la intimidad de nuestra mente. Lo que nos decimos en nuestro interior, también puede afectarnos intensamente. Desgraciadamente, muchas personas lo pasan francamente mal recriminándose a si mismo de manera dura.

Reprenderse de modo tan negativo es algo que conduce inexorablemente a estados de ansiedad y depresión. Los vaticinios de catástrofes personales acaban por cumplirse, pero no es menos cierto que adoptar una actitud positiva genera buenas sensaciones.

- Habla contigo de éxitos pasados, de épocas en las que todo iba

bien, de las ocasiones en que venciste todo tipo de obstáculos, de

los momentos en los que te sentiste francamente bien. La mayoría de las personas que han tenido éxitos se han estrellado más de una vez en sus intentos para conseguirlo.

El que tiene éxito:

- No centran su atención en los fracasos.

- Piensan que los errores son experiencias de las que se aprende y que te hacen más comprensivo.

- No se recrea en la auto recriminación ni en la autocompasión.-

Si tu mente no hace más que evocar fallos y fracasos, te sentirás malo y pensarás que eres un inútil. Realmente somos capaces de cambiar la mente y pensar éxitos, y para ello debes de convertirte en tu propio programador y controlar la mente a tu gusto.

25.- RECRIMINACIONES EXTERIORES

La mayoría es muy sensible y se molesta fácilmente cuando llega el momento de empezar a recibir críticas, incluso cuando las críticas tienen un trasfondo constructivo, el que las recibe puede ser una persona muy sentida y reaccionar con enfado, tristeza o culpa. Sobre todo cuando las censuras se hacen de forma que provocan en la persona criticada una postura defensiva.

Hay dos métodos excelentes para llevar a cabo una crítica constructiva que no suelen suscitar malos sentimientos.

El primero: consiste en demandar un cambio, para más adelante en lugar de recalcar algo negativo del momento presente, insistir en lo positivo.

El

segundo:

Intercalar

el

meollo

comentarios positivos.

de

la

crítica

entre

dos

Aportar ideas constructivas es una habilidad y, como ocurre con todas las destrezas, puede perfeccionarse con la práctica. Suele resultar muy efectivo pedir a alguien cambie de actitud en el futuro, en lugar de poner el acento en los aspectos negativos presentes.

¿Quien pasa por la vida sin ser criticado? ¡NADIE¡.Sin embargo, hay muy pocas personas capaces de responder a las críticas adecuadamente o de saber aguantarlas de un modo efectivo.

Básicamente las críticas podríamos agruparlas en tres categorías:

constructivas, destructivas o irrelevantes.

Lo mejor que se puede hacer con respecto a las críticas irrelevantes es ignorarlas. Hay personas que son tan dadas a las críticas que se permiten hacer toda clase de comentarios sobre todo y todos, pero puede que no vengan al caso, ni tengan nada que ver con la situación que están censurando, ignóralas.

Las críticas destructivas habitualmente se presentan bajo la forma de un ataque, un agravio o un desprecio total. Si alguna vez te toca de sufrir una sarta de críticas así, piensa que quién las sueltas no está en sus cabales, que es él y no tú quien no está bien de cabeza. Una persona racional, cuerda y sensible, no recurre a arrojar fango y basura sobre los demás. El que habitualmente se extralimita en sus reconvenciones no funciona del todo bien, desde el punto de vista psicológico. Sería tonto tomar estas críticas en consideración o prestarles alguna credibilidad. Una persona segura de sí mismo puede responder aceptando haberse equivocado un par de veces, pero sin admitir que eso le convierta en un imbécil y en un incompetente, y si eres capaz de enfréntate a quien la ha hecho, encáralo (pero sin meterte en problemas profundos) No es menos cierto que muchas personas bienintencionadas, que además, tienen sentido común y son muy inteligentes, no tienen idea de cómo formular una crítica constructiva, y también puede ocurrir que no sean conscientes de que con frecuencia expresan críticas negativas, y en este caso en lugar de reaccionar sintiéndonos heridos, puede se útil aleccionar a esas personas.

Las críticas constructivas, por tener el aspecto positivo del tema pueden resultar útiles porque versan sobre temas que verdaderamente importan. Si recibes una crítica constructiva, aprende de ella.

Además existe una diferencia fundamental entre el lenguaje descriptivo y el lenguaje emocional. Este último tiende a ser muy dramático, fuete, intenso y apasionado., y si es de índole negativo daña las relaciones interpersonales. Por lo general es culpabilizador y llega a unas conclusiones falsas

El descriptivo por el contrario es racional, preciso y claro. El emocional va bien cuando expresamos sentimientos positivos

26.-RELACIONES SATISFACTORIAS

Expresar cariño, respeto y consideración, hacer esfuerzos por complacer y evitar las cosas que pueden molestar, son cimientos de relaciones satisfactorias con la pareja y con los amigos. Conviene recordar que la felicidad se basa en la cooperación, en el trabajo en equipo no en la pugna.

Lo más importante:

Evita ser crítico e intenta decir SI, siempre que sea posible

La amistad “es el mejor regalo que puede uno hacerse así mismo Tener uno o dos amigos de otra dimensión de la vida, aumenta la sensación de bienestar emocional y espiritual de las personas.

Tenemos la sensación de que muchos cubren la necesidad de tener amigos con un montón de amistades. Hay diferencias importantes entre tener numerosas amistades y contar con un auténtico amigo.

- Tenemos que invertir el tiempo en la relación con nuestros amigos, ya que uno de los secretos de la verdadera amistad está en hacer juntos las cosas que nos gustan.

- Una profunda amistad se basa en el amor y, sigue las mismas reglas de las relaciones de pareja.

- Los más afortunados son quienes son felices en un buen matrimonio o relación de pareja y, además cuenta con uno o dos amigos buenos.

- Quien puede afirmar con verdad que tiene dos o tres auténticos amigos es muy rico desde el punto de vistas

emocional-

Para poder disfrutar de unas relaciones sanas con nuestra pareja, con los hijos, con los amigos, depende de la propia aceptación, de nuestra apertura a los demás y de sentirnos cómodos en nuestra entrega.

27.-RESOLVER PROBLEMAS SIN DEMORA

Algunas veces nos sentimos pocos motivados y dejamos cosas para después. Está muy extendida y normal la costumbre de dejar las cosas para más adelante, pero en la mayoría de los casos solo crea inconvenientes y tensión adicional e innecesaria.

Hay personas que tienen grandes dificultades para ponerse a realizar las tareas pendientes, de afrontarlas por acumulación de cosas sin terminar, dejadas a medias, y que se encuentran a un paso de estrés.

Lo primero que se debe hacer es confrontar la relación que se tiene entre motivación y acción, ya que conviene que antes de empezar hacer algo se esté motivado para ello.

-En la mayor parte de los casos, la acción precede a la motivación, pero no se debe esperar a que aparezca la motivación antes que inicies la acción

Hay muchos que antes de empezar algo, se acobardan, porque creen que su esfuerzo no es más que una pequeña paja en un pajar, y siguen sin hacer nada.

Conviene proponerse a realizar durante unos minutos la tarea que has dejado de lado, y casi seguro que transcurridos unos minutos te sentirás motivado.

Hay que darse cuenta que las ideas que se barajan “estimularán o retardarán” el proceso de ponerse a la faena.

Cuando veas que quieres posponer o demorar la realización de alguna tarea, intenta cambiar esa idea, muchas veces basta con empezar, y no pienses los descuidado que hayas sido, y comprobarás que cuando pongas mano a tu tarea, te vendrá la motivación.

Intenta enfrentarte a los problemas porque son inevitables que lleguen, pero al mismo tiempo son superables.

Unas veces son sencillos y pueden resolverse fácilmente sin necesidad de grandes reflexiones. Otros son complejos y su respuesta requiere grandes planteamientos, reflexiones y estrategias eficaces para resolverlos.

Debemos aplicar seis actitudes para resolverlos:

1.-Definir el problema lo más concreto posible. ¿que es lo que me preocupa?

2.-Idear racionalmente todas las soluciones viables. Recoger variadamente las soluciones posibles.

3.-Evaluar las diferentes soluciones prestando atención a su valor y utilidad, mediante un análisis de pros y contra de cada una de las posibles soluciones. Se consigue llevando a cabo un sencillo análisis de cada una de las posibles soluciones. Después de esto aparecerá una como la mejor dentro del grupo.

4.-Seleccionar la mejor solución y ponerla en marcha a ver que pasa.

5.-Examinar si la solución aplicable ha resultado eficaz. Si ha funcionado se acabó el problema

6.-Si no se consigue el resultado apetecido, volver al análisis de otra solución con sus pros y contras.

28.-SALUD MENTAL Y FISICA

Se ha escrito durante más de dos mil años, sobre la conexión entre salud física y mental, sin embargo las evidencias científicas que demuestran la estrecha asociación que hay entre las emociones, la personalidad y la salud física de las personas son algo que sólo ha sido descubierto en las últimas décadas. Hay expertos <muy pocos> que no están de acuerdo en que muchas enfermedades del cuerpo tienen importantes implicaciones psicológicas. Las personas ansiosas o deprimidas suelen padecer también problemas y trastornos en su organismo.

- En el origen y desarrollo de aproximadamente la mitad de las enfermedades orgánicas intervienen factores psicológicos.

Las investigaciones que estudian la conexión de la depresión y ansiedad con la salud física son menos numerosas que las que abordan la relación de la agresividad y la cólera con la salud.

- Una importante cantidad de nuevas pruebas sugiere que los tres tipos de emociones negativas (ira, ansiedad y depresión) desempeñan un papel importante en la salud física.

La relación existente entre la agresividad, la ira y la salud física está muy documentada. La cólera está considerada como un elemento nocivo, que a menuda va asociado a enfermedades arteriales y coronarias, y también guardan relación con otros problemas de salud, como la artritis y el asma. Las depresiones profundas predominan en pacientes que soportan alguna enfermedad física, abundando dolencias de carácter orgánico en quienes sufren depresiones. Las personas que padecen ansiedad son más propensas a problemas relacionados con la salud corporal que las menos ansiosas. Los hipocondríacos tienen mayor tendencia a sufrir ansiedad y depresiones y son más agresivos. Los que tienen un alto grado de neurosis, suelen presentar informes falsos en los que consta que son víctimas de una enfermedad física

29.-SENTIRSE INDISPENSABLE

En la vida nos encontramos con personas que aceptan que se les chantajee emocionalmente por creerse indispensable

El mito de indispensable está muy arraigado en nuestra cultura. Hay muchas personas que se creen total y absolutamente imprescindibles, pero la verdad es que cualquiera puede ser sustituido en la inmensa mayoría de los casos. Evidentemente algunas cosas cambian y no todo será exactamente igual, pero la vida no para, sigue.

Hay empleados excesivamente dedicados a su trabajo y con frecuencia desatienden su salud, no prestan la debida atención a la familia, ni dedican tiempo al propio esparcimiento, lo que, por cierto, beneficiaría mucho a su trabajo, y suelen ser ……los primeros en ser despedidos en cuanto empiezan los recortes de

personal-

- En primer lugar, y ante todo, nos debemos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos.

No resulta extraño, por tanto, que el “yo soy indispensable” a menudo signifique “soy imprescindible en el trabajo”. De hecho, ese es el mayor mito en esto de los indispensables. No nos engañemos. Si ahora mismo cayésemos muertos, Dios no lo quiera, nuestros compañeros se harían cargo de nuestro trabajo y el mundo seguiría girando. Si existe alguna parcela en la que de verdad somos indispensables es la relativa a nuestros seres queridos. Nadie es capaz de sustituirnos.

- Atendamos ante todo y sobe todo a la propia felicidad y a las relaciones con nuestros seres queridos.

30.-SER PADRE

Ser padre es probablemente el trabajo más duro, exigente, complicado y de más responsabilidad que se puede tener jamás, pero no hay escuelas que te enseñen como hacerlo bien, ni tampoco hay que aprobar ningún examen para convertirte en padre. Uno aprende ejerciendo. No hay otra posibilidad.

Para traer a un ser humano al mundo, no hace falta ninguna preparación, ni ser competente, ni título alguno.

El aprendizaje de las habilidades fundamentales propias de la paternidad, permite a los progenitores ser auténticamente eficaces, y con ello aumentan las posibilidades de que sus hijos naveguen con éxito por el laberinto de la vida Uno de los dones más valiosos que puedes regalar a tus hijos es una brújula que les señale siempre el NORTE, porque les ayudará a tener éxito en la escuela en el trabajo, en el juego, la diversión, en el amor y en la familia.

La mayoría de los centros educativos no incluyen cursos específicos sobre como se deben adquirir las destrezas y habilidades sociales, como controlar las emociones no deseadas, o como ser padre o una madre verdaderamente eficiente.

Los progenitores tienen que aprender por si mismos, como resolver un conflicto, como mantener la autoridad y como controlar el estrés. Deben olvidar las técnicas y tácticas que hayan podido aprender de sus propios antecesores.

Todos los niños son irrepetibles, que poseen una manera de ser única, que tienen necesidades y personalidades singulares, y que no existe una forma perfecta de ejercer como padres.

Es clarividente que los niños no saben por intuición, que es lo mejor para ellos, y son los padres quienes deben guiarlos e una dirección que sea saludable y socialmente adecuada para ellos. Las dificultades surgen cuando los padres presionan a los hijos para que hagan lo que entienden que es bueno para ellos mismos, sin tener en cuenta lo que conviene o interesa a los propios hijos. Hay una gran diferencia en mandar a un niño a la cama a las ocho de la tarde porque ha tenido una gran actividad durante el día y debe descansar, y mandar a un niño pronto a la cama porque sus padres quieren ver un determinado programada de televisión. Son muchos los que consideran a sus hijos como una mera extensión de si mismos y les exigen que obedezcan todas sus órdenes sin rechistar, no percatándose que los niños son individuos autónomos, que saben pensar por si mismos y, que son capaces de razonar y actuar según sus propias motivaciones. Cuando los progenitores resultan demasiados exigentes y autoritarios, con mucha frecuencia el resultado es un hijo rebelde y desafiante o que siempre está lleno de ansiedad y en inseguro

- El desarrollo sano del ego infantil exige que el chico tenga voz en la familia, que se le escuche y que se le acepte, aunque no esté necesariamente de acuerdo con él. Los padres en exceso permisivos e indulgentes, pueden influir negativamente en el desarrollo del carácter del niño, haciendo que se presente una baja tolerancia a la frustración o, por el contrario, que se crea con unos derechos excesivos. Como ocurre en la mayoría de los temas, el objetivo es conseguir cierto equilibrio. No es tarea fácil ser un buen padre, Los progenitores pasan volando por encima de algunos temas y repiten a menudo los mismos errores que cometieron los suyos. Echar la culpa a los padres de todo lo malo que les ocurre a los hijos es injusto e inexacto. Todos heredamos ciertas formas de ser sobre la que nuestros padres no tienen ningún control, y la influencia ejercida por los amigos puede llegar a ser más fuerte que la producida por la familia o unos padres excelentes.

31.-SOLEDAD

En nuestra sociedad prima lo individual sobre lo colectivo, la competitividad sobre la cooperación, ya que siendo seres sociales necesitamos amar, ser amados y sentirnos aceptados, siendo necesario para ello cuidar nuestras relaciones, estableciendo un equilibrio entre los momentos que dedicamos a los demás y a nosotros mismos, y ello nos aportará más riqueza y alegría a nuestra vidas.

La sociedad de la información y comunicación no es la más favorable a la socialización, predominando lo individual y siendo su precio la soledad, aunque estemos rodeados de gente tendremos momentos que nos sentiremos completamente solos, no encontrando la conexión con los demás, no gozando de la fuerza necesaria para disfrutar del contacto con los demás o necesitamos replegarnos sobre nosotros mismos. Cuando experimentamos el sentimiento de soledad, no hay que confundirlo con la realidad de que estemos solos. Cuando la soledad es real y duradera, se siente como una muerte.

Una manera muy importante de evitar la situación de la soledad, es dar a los bebés, niños y adultos los cuidados y caricias que necesitamos para vivir, ya que cuando no se tienen tenemos la sensación de un castigo parecido al destierro. Precisamente el hecho del ser humano es que no estamos solos, nos mandan los vínculos y somos mamíferos sociales.

Solo, por eso es importante el gestionar bien nuestras relaciones, desarrollando las competencias y habilidades para que la relación con los demás nos resulte revitalizadora.

Se sabe que las personas son más felices cuando tienen buenas relaciones, quieren y se sienten queridas, por la mayoría de personas de su familia, respetan y son respetadas, tienen pareja y buenos amigos, son más sanas y más felices porque estamos programados genéticamente para conectar con los demás.

Venimos desde milenios de unirnos en el amor, de necesitarnos los unos a los otros para el desarrollo de la vida, de formar familias, tribus, grupos y naciones.

Todos nuestros antecesores abrieron caminos de relación y talentos de sintonía con los demás, para evitar la soledad, y esas aperturas quedan escritas en nuestras mochilas de recursos y en nuestro aprendizaje genético.

No es menos cierto que somos diferentes unos de otros, pero todos importantes para la vida. Unos disfrutan de la soledad y el silencio de una biblioteca, y otros gozan comunicándose frecuentemente con personas. Hay personas que adquieren un mal concepto de si mismo, baja autoestima o la concepción de que no tienen capacidad para conectar con los demás. Ideas totalmente erróneas que se deben cambiar.

Algunas personas han sufrido dificultades y desamores en sus propios vínculos, a veces por puro azar, que le ha llevado a desconfiar y a perder la fe en si mismo.

Estas personas suelen afirmar que se siente SOLAS, por mantener viva la soledad, debido a que en algún momento pasado cuando estaban muy necesitados, no obtuvieron el calor y el apoyo esperado de sus familiares. La vivencia de ser lastimados es universal, y en alguna ocasión, todos nos hemos sentido heridos.

La soledad, puede inducirnos a cerrarse ante la dificultad, pero debemos de desarrollar recursos para superarla. Las personas estamos bien cuando podemos abrir nuestros corazones, confiar y conectarnos con los demás, ya que todos somos iguales, valiosos y dignos, sintiéndonos mejor, cuando descartamos de la mente que unos son mejores y otros peores,

La peor de las soledades es la sociedad en la muchedumbre.

32.-SUSPICACIAS

“Piensa mal y acertarás”, parece ser que ha funcionado en el colectivo humano, como un arma defensiva tradicional, pero en realidad no nos interesa seguirla como pauta. La desconfianza resulta agotadora para quien la sufre.

Como casi siempre en los temas de la mente, nos conviene un cambio de estrategia, un esfuerzo de reflexión y, generosamente ponerse en el lugar del otro.

Parece rozar lo patológico por su desproporción, pero lo cierto es que todos, en mayor o menor medida, hemos sentido alguna vez alguna desconfianza hacia otros.

Hasta cierto punto se trata de la defensa psicológica propia ante situaciones o personas que nos despiertan recelo, un sentimiento tan antiguo como inherente a la humanidad y, en ocasiones, hasta necesario.

Sin embargo, cuando alguien se siente habitualmente atacado o herido de manera exagerada, o se muestra siempre hostil e irritable ante la mayoría de las situaciones que vive, reacio a intimar con los demás por miedo a que la información que le facilite se utilice en su contra, podemos identificar estos síntomas como un autentico problema de relaciones y de convivencia.

Es tajante el origen de la suspicacia Confiar en los demás depende claramente de la confianza que tengamos en nosotros mismos”. Ahí está el problema. Una baja autoestima lleva a estar constantemente en guardia, a la defensiva, malinterpretando los comentarios o las cosas que le suceden a uno de manera cotidiana. A esa falta de estima “las personas se vuelven desconfiadas y suspicaces impulsadas por la necesidad de tener más para estar más protegida.

Las personas, en su lucha constante por la búsqueda de reconocimiento y la exigencia consigo mismas, se vuelven desconfiadas y suspicaces por la necesidad de tener más para estar mejor protegidas.

La persona suspicaz es muy severa y exigente con los demás, pero en cambio indulgente con el mismo, por lo que siempre echa la culpa de los fracasos a los otros, pero tampoco se encuentra a gusto en su piel, lo pasa muy mal, ya que tiene una dificultad permanente para disfrutar o sacar aspectos positivos de la vida.

Muchas veces describen la realidad, llevándosela a su terreno, y casi nunca explican las cosas como son, sino como les gustaría que fueran, lo tienen que maquillar todo.

La gente suspicaz reacciona a veces con recelo ante los halagos, e incluso un toque de humor hacia su persona les parece mal, es decir tienen poca correa o escasa capacidad para aceptar aquello que no les gusta.

La mayor parte de los psicólogos coinciden en que el origen de la suspicacia está en una educación estricta y exigente por parte de los padres, sin refuerzo positivo alguno, aunque si negativo ante los errores, influyendo experiencias negativas y desengaños.

Buena parte de la susceptibilidad, se debe a un exceso de emociones negativas experimentadas a diario “tristeza, cólera e inquietud sistemática hacia los demás”.

Existen situaciones extremas que están representadas por paranoias que requieren tratamiento.

También pueden comportarse de manera reservada, aparentar ser fríos y nada compasivos.

Aunque parezca lo contrario, permanecer siempre en estado de alerta para poder prevenir las reacciones de los demás, no supone ninguna ventaja para el desconfiado.

¿CÓMO NOS AFECTA LA SUSPICACIA?

La relación de pareja puede convertirse en un tormento, porque se observará, en la actitud de la otra, alguna prueba que demuestre que no le es “suficientemente fiel”.

La inseguridad hace aflorar los celos y éstos la ira. El otro se convierte así en sospechoso habitual y suele ser espiado sin tregua.

El ámbito familiar, a pesar del sentimiento de afectividad hacia los hijos o los padres, también puede verse afectado por los estragos de la desconfianza.

El suspicaz no perdona que no le feliciten en el primer minuto de su cumpleaños y lleva fatal que su hijo adolescente se dirija a él con algún desaire propio de la edad.

En el trabajo “ve gato encerrado” por todas partes, hablen con él más de lo normal o no. Se siente objetivo y víctima y cree que le ocultan información.

REMEDIOS PARA LA DESCONF IANZA

Al sentirse herido por un gesto o un comentario sobre su persona, si cree que ésa fue la intención de su interlocutor, conviene recordar que lo suyo es ir siempre con “la mosca tras la oreja”, y que tanta desconfianza a veces no le compensa el estado de tensión que se obliga a mantener.

Cuando se enfada, debe pensar con la cabeza fría porque se ha enfadado y, a la vez, intentar ponerse en el lugar del otro. Tendría que hacer el ejercicio de preguntarse ¿Por qué me duele lo que me dicen y no lo que hice para que me lo dijeran?

Trate de controlar con tranquilidad los

los

pensamientos

comentarios

su

negativos.

los

demás

Si

de

sobre

conducta son constructivos, hay que aprovechar esas críticas y analizarlas en positivo, y que le sirvan para mejorar.

33.-TRASTORNOS DE PERSONALIDAD

La mayoría de los trastornos de ánimo tienen solución, en los cuales se incluyen la depresión, la ansiedad, fobias, crisis de pánico, así como los problemas relacionados con el estrés. Existen trastornos, como el retraso mental y otros trastornos de personalidad que no tienen pronóstico favorable, porque están enraizados o bien en el organismo de la persona (retraso mental) o en el carácter trastornos de personalidad Algunas personas con trastornos de personalidad, tienen grandes carencias en su carácter que poco se pueden aliviar, no obstante algunos, aprenden destrezas concretas que les permiten funcionar autónomamente y poder enfrentarse al mundo con mayores garantías de éxito. El aprendizaje de ciertas habilidades puede resultarles de gran ayuda.

La característica esencial que subyace a todos los trastornos de personalidad, es una pauta de conducta inflexible, estable y duradera que afecta a todo y que tiende a saltarse las normas sociales y culturales, lo que les ocasionan numerosos conflictos en su inserción social y laboral, y en otras áreas de la vida.

Los grandes psiquiatras señalan diez trastornos de personalidad diferentes:

Paranoide,

siendo

el

rasgo

más

importante

la

total

falta

de

confianza y la sospecha continua.

 

Esquizoide,

en

el

que

predomina

el

desapego

social

y

las

emociones reprimidas.

Esquizotipico, que tienen ideas alteradas, conductas extrañas y una capacidad reducida para mantener relaciones personales estrechas. Antisocial, suele tener una falta de consideración y de respeto, así como una violación constante de los derechos de los demás.

relaciones

sociales, una imagen dislocada, ánimo perturbado e impulsivo de carácter.

Límite,

caracterizado

por

la

inestabilidad

en

las

Histriónico,

búsqueda de la atención de los demás.

que tiene una excesiva emotividad y una incesante

Narcisista,

marcado por la grandiosidad, necesidad de sentirse

admirado y falta de empatía con el resto del mundo.

Anulador, tiene una inhibición social, carencia de adaptación, hipersensibilidad a las críticas.

Dependiente, posee la necesidad de que todos estén pendientes de él, con una conducta sumisa y esclava y miedo a la separación.

excesiva

preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control a costa siempre de la flexibilidad, de la apertura de los demás y las eficacia.

Obsesivo-compulsivo,

que

suele

actuar

con

una

34.-VIDA ADECUADA Y FELIZ

La evaluación que hacemos de nuestras fuerzas: carencias, fortaleza, debilidades y sobre todo la confianza que somos capaces de depositar en nuestros recursos externos e internos, nos llevará a conocer la diferencia entre la plenitud y la exclusión. Para ello se debe analizar en cada uno, como nace y se desarrolla el temple, la autoconfianza y la seguridad personal. Su desarrollo guarda estrecha relación con la educación y las herramientas recibidas en la infancia, pero no es solo eso. Los niños educados en familias consideradas de alto riesgo, víctimas de malos tratos, de abusos sexuales o psicológicos, tienen menos posibilidades de aprender mecanismos sanos, demostrando las estadísticas que tienen mayor índice de delincuencia, abusos de sustancias, trastornos de ansiedad, depresión y suicidios El 60% de los nacidos en ese entorno transforman ese sin vivir, en un estímulo superador que les acompaña el resto de su vida conduciéndolos a una vida normal, Haciendo una valoración de estos niños, podríamos descubrir que:

a.-Tienen buena identidad y una gran capacidad de darse cuenta de lo que les pasa, apreciando su fortaleza y limitaciones.

b.-Tienen justo sentido de la pertenencia, buena comunicación

habilidades sociales importantes: humor, capacidad de saberse y dejarse cuidar.

y

c.-Se sienten en permanente control de sus vidas, de sus acciones y de su destino.

Los niños mas vulnerables a las crisis, suelen ser pasivos, tímidos, ansiosos, influenciables por su entorno y las presiones sociales, sintiendo dudas acerca de si mismo y de su futuro, suelen tener problemas para tomar decisiones e iniciativas, siendo demasiados críticos con los demás y consigo mismo, mostrando muy baja

La incapacidad de tolerar los fracasos y las dificultades, hace que nos volvamos más ineficaces para encararlas, conduciéndonos a círculos viciosos destructivos.

Las crisis personales deben utilizarse para el propio crecimiento, teniendo en cuenta:

-Habilidades que hemos aprendido

-Apoyos que nos prestan las personas de nuestro entorno.

-Participación social en los grupos de familia, amigos, compañeros de trabajo, etc.,

-Oportunidades positivas que nos encontramos cada día.

-Expectativas de éxito creyendo en mí y en mi futuro.

- Coherencia en los límites personales que tengo.

Es muy útil conocer cuales son nuestras herramientas para enfrentarnos a la crisis, como las hemos utilizados en el pasado y como podemos utilizarlas en el futuro. Una vez conocidas nuestras herramientas, las debemos de tener engrasadas y disponibles, y debemos de usarlas incluso fuera de los momentos crítico, con más naturalidad y con más frecuencia.

35.-VISUALIZAR Y PROGRAMAR LA MENTE.

No todas las personas son capaces de visualizar escenas y acontecimientos en su mente, aunque todo el mundo posee la capacidad de crear imágenes con diferentes grados de nitidez.

Todos han oído hablar de la fuerza que tiene el pensar en positivo, pero la fuerza de visualización positiva es incluso mayor.

- Antes que seas capaz de ponerte a realizar algo, lo primero que tienes que hacer es imaginarte haciéndolo.

- Si de verdad quieres triunfar en algo, imagínate una y otra vez que lo que emprendes los llevas a caso con éxito.

Solamente hablamos de visualizar conquistas que estén al alcance de tu mano. Jamás conseguirás realizar un imposible por mucho que practiques y por mucho que evoques tu imaginación.

Un método eficaz es:

Imagínate que estas luchando con unos acontecimientos complicados. Imagínate que tienes que combatir y pelear con denuedo, y que, quizás tras arduos esfuerzos, logras finalmente el éxito.

Siempre debemos tener terror al nacionalismo fanático, porque es la peor construcción del hombre, y solamente tiene cierto valor positivo en los pueblos que están ocupados. Pero su maldad es violenta cuando se convierte en ideología con violencia y prejuicios.

Ciertas circunstancias del nacionalismo deshumanizan al hombre hasta hacerlos monstruos, cometiendo atrocidades desde la impunidad más absoluta.

En el nacionalismo existen profundas raíces incapaces de construir una democracia.

Es tan grave, que en muchos casos ocultan violaciones en masas”, y con él se hace daño al enemigo violando a sus mujeres por ser el objetivo o fin que más codician.

35.-RESUMEN.-

Cada persona es única, pero en realidad este dato queda con frecuenciaa relegado al olvido. Como consecuencia de ello solemos topar con toda clase de hechos, cifras y estadísticas que a menudo no tienen ninguna validez personal.

Las tablas o estadísticas de la personalidad no se adecuan con igual exactitud a las características de todo el mundo. Las cifras que reflejan la cabeza en los niveles de estrés suelen ser el “fallecimiento del cónyuge”, pero no todos los matrimonios son iguales, ni todo el mundo quiere y cuida a su pareja de la misma manera, y casi todos se sienten mal con la desaparición de su consorte, y es posible que conozcamos a más de una persona para que este acontecimiento haya sido un fuerte alivio.

En el campo de la salud mental son muchos los profesionales que utilizan un mismo tratamiento para todo, lo que no es aconsejable.

-

La intención de estos breves comentarios, ha sido ofrecer un amplio y variado abanico de problemas psicológicos y posibles ayudas.

-

Un terapeuta realmente bueno, adecua el tratamiento a las necesidades concretas del paciente en lugar de pretender que sea el paciente el que se amolde a los métodos preferidos por el profesional.

-

Asegúrate que tus necesidades personales estén debidamente atendidas, incluido el régimen alimenticio, la medicación, las horas de sueño y descanso, el tipo y duración del ejercicio físico.

-

Si notas que algo no va bien, acude a un buen profesional, que te prescribirá el tratamiento adecuado.

-

Recordemos

el

viejo

dicho

“a

tal

señor, tal honor

104

INDICE

Como lograr equilibrio

5

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

7

Apertura a los demás……………………………

9

Augurios malos que se

11

Autominusvaloración

13

Cólera e Ira

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

 

.

.

.

.

.

.

.

15

 

19

Comunicación Controlar el peso

. Depresiones y estados de animo

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Manías

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

 

.

.

.

.

.

.

.

.

.

27

31

Errores y desdichas

 

35

Estrés y fatiga ordinaria Exigencias y

 

.

.

.

.

.

.

.

.

.

. 37

. 43

Factor emocional

 

47

Felicidad……………………………

 

………….

 

51

Hechos y no palabras

 

59

Hiperactividad

60

Juiciosos pero no jueces

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

61

62

63

Pánico Pensamientos

 

.

.

.

.

.

65.

Pensamiento Optimista Aplicado

 

71

Pensamiento Pesimista

77

Pensar sana y razonadamente

.

.

. 85

Recriminaciones interiores

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

88

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

. 89

Recriminaciones exteriores Relaciones satisfactorias

. Resolver los problemas sin demora

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

91

93

Salud mental y física

 

.95

Sentirse indispensable

 

.96

Ser padre

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

97

Soledad……………………………………………

99

Suspicacias……………………………………

.

.

.

.

.

.

.

.

.

. 101

Trastornos de personalidad

105

Vida adecuada y

107

Visualizar y programar la mente .

109

111