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Miércoles, 14 de agosto de 2019

Situado en la rambla del Paraiso, el molino del Ratón es de los


primeros que se pusieron en marcha a finales del siglo XVII.

De los trece molinos harineros que hubo en funcionamiento en Caudete el conocido


por Molino del Ratón es uno de los primeros que se puso en marcha, a finales del siglo XVII, y
es el que presenta una construcción más sólida a base de mampostería de piedra con mortero
muy rico en cal, elemento que le da mucha consistencia y resistencia al paso del tiempo a
los muros.

Situado al borde de la rambla del Paraíso, en el paraje el Batán, tiene pinta de bastión
militar.

Lo de paraje del Batán nos da idea de que tal vez hubiera con anterioridad
un molino trapero o batanero que tenía como función dar más consistencia y flexibilidad a los
tejidos de lana que húmedos eran golpeados con grandes mazas de madera.

Desde el nacimiento del Paraíso, situado en una galería subterránea, dos kms más arriba,
una serie de acequias llevaban el agua que movían las dos piedras de este singular molino.
Hoy solo quedan en pié las acequias y la estructura que contenía los dos depósitos (cubos)
que estuvieron revestidos de losas de piedra arenisca de las que todavía quedan algunas en
uno de ellos, losas que cuando el molino dejó de funcionar fueron empleadas en otras
construcciones. La altura de casi nueve metros es suficiente para generar la energía que ponía
en movimiento las piedras a través de rodetes.

En el frontal se ven huecos y señales de bóvedas de una construcción que protegía el lugar
de la molienda. En la parte izquierda quedan en pie muros donde viviría el molinero y corrales
para las caballerías y ganado. Hay muestras de un forjado donde se apoyaría el artilugio (grúa)
para levantar y sustituir las piedras desgastadas.

En la parte superior había una dependencia destinada a almacenar el grano a moler: maíz,
trigo, cebada, avena.... Todo este cuerpo, de dos plantas, hoy no existe. Este importante
monumento a la ingeniería hidráulica sería abandonado a mediados del siglo XX con la llegada
de la energía eléctrica.

Les recomiendo una visita al Molino del Ratón que está muy cerca del camino. Siempre es
beneficioso apreciar cómo trabajaban nuestros antepasados llevando
el grano en carros tirados por mulas que el molinero le molía por el sistema
de maquila (porcentaje). No tendría inconveniente en acompañarles (visita guiada)
acordándolo con tiempo.
Publicado por Chimo Medina en 9:53